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La guerra en la paz: el uniforme militar y los preparativos antropológicos para la guerra

Koprinarov, Lazar

Abstract

En la primera parte del artículo se sostiene que entre la guerra y la paz no hay fronteras definidas y categóricas. Se desarrolla la idea de “preparación antropológica” de la guerra. En la segunda parte se explora el uniforme militar como un factor en la preparación antropológica de la guerra.

Full text

– 143 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía Nº48, julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 ISSN: 0212-8365 e-ISSN: 2253-900X doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 LA GUERRA EN LA PAZ: EL UNIFORME MILITAR Y LOS PREPARATIVOS ANTROPOLÓGICOS PARA LA GUERRA WAR IN PEACE: MILITARY UNIFORMS AND ANTHROPOLOGICAL PREPARATIONS FOR WAR Laza Kop ina o Uni e sidad Neo i Rilski de Blagoe g ad (Bulga ia) Recibido: 20-05-2012 Acep ado: 26-06-2012 Resumen: En la p ime a pa e del a ículo se sos iene que en e la gue a y la paz no hay on e as de inidas y ca egó icas. Se desa olla la idea de “p epa ación an opológica” de la gue a. En la segunda pa e se explo a el uni o me mili a como un ac o en la p epa ación an opológica de la gue a. Palab as-cla e: gue a, paz, uni o me mili a , p epa ación an opológica de la gue a. Abs ac : The i s pa o he a icle a gues ha be ween wa and peace he e a e no de ini e bounda ies. I add esses he idea o “an h opological p epa a ion” o he wa . The second pa analyzes he mili a y uni o m as a ac o o his an h opological p epa a ion. Key-wo ds: wa , peace, mili a y uni o m, an h opological p epa a ion o wa . “La es imen a cambia nues a isión del mundo y la isión del mundo hacia noso os.” Vi ginia Wool Las on e as en e la gue a y la paz. En e la gue a y la paz no exis en on e as ca egó icas. Incluso el í ulo de, al ez el lib o más amoso sob e es e ema - “La Gue a y la Paz” de León Tols oi – no con iene en sí la línea di iso ia, no disc imina y no en en a Laza Kop ina o – 144 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº48 julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 ca egó icamen e la gue a y la paz1. Cuando Tols oi esc ibe és a no ela, es án de moda las no elas con ue es oposiciones - an es de eso, Dos oie ski ecién había publicado “C imen y cas igo” y Tu guene “Pad es e Hijos”. Sin em- ba go, Tols oi no desc ibe la ida de sus pe sonajes como una ida en mundos que no se elacionan y se oponen en e si. En la gue a, Na asha descub e el signi icado del amo y Pie e llega a e dades que hacen que su ida enga sen ido. Tols oi cambia cons an emen e el en oque de a ención en e la ida pací ica y de ba alla, pe o no pa a en en a las, sino pa a mos a que en ambos “mundos” la gen e y sus alo es es án expues os a p uebas. El au o de “Gue a y Paz”, mues a y dá sen ido a las con ínuas ansiciones en e és as dos o mas de exis encia humana. Muy a menudo el inicio de la gue a es so p enden e. Como po acci- den e, po un dispa o epen ino, comenzó incluso la P ime a Gue a Mundial - la gue a que con sus consecuencias de e minó la na u aleza de odo el siglo XX, ans o mándolo en el “siglo de la gue a”. Sin emba go, las gue as nun- ca i umpen como un cue po ex año en el mundo de la paz. De hecho, la paz las p epa a, las “c ia” den o de sí, aunque pa ecie a que apa ecen de epen e como alcanzada po un p oyec il inespe ado que iene de o o plane a. La gue- a cob a ue za en condiciones de paz. La paz es, po lo gene al, un iempo de doble ansición - desde la exis encia de la pos gue a a la p e-gue a2. [1] So p enden emen e la go es el camino de Leon Tols oi has a llega al í ulo de ini i o de la ob a “Gue a y Paz”. El au o publica los p ime os capí ulos de és a no ela bajo el nomb e “1805”. Los in es igado es descub en en los manusc i os o a a ian e del í ulo - “Todo es mejo cuando e mina bien”. A penas al inal apa ece el e dade o “nomb e” de la no ela. Tols oi conside aba jus- o és e í ulo, apenas el e ce o en la his o ia de la no ela, como el más aco de al sen ido de la ob a. El no desis e de él incluso cuando se publica la no ela po p ime a ez a la pa con la aducción al uso del a ado, con el mismo nomb e, de Pie e-Joseph P oudhon. Pe o el í ulo encie a en sí un enigma, el cual gene a has a el día de hoy discusiones en su in e p e ación. El p oblema su ge del hecho que, en el idioma uso la palab a “paz” iene dos signi icados di e en es – „мир” (en uso) signi ica la an ípode de la gue a, pe o ambién mundo. Al p incipio ambos signi icados enían o og a ía di e en e: con “мир” desc ibían la ausencia de gue a, mien as que con “мiр” - mundo, uni e so. Más a de, la di e encia g á ica desapa ece y de és a mane a el signi icado de la palab a “paz” se di ide. Po lo an o, el í ulo de Tols oi “se puede en ende no solo como con lic o de dos concep os unila e ales (la gue a con a la paz), sino ambién como con as e en e un concep o mas gene al (la paz) y o o mas pa icula (la gue a como iolación de las no mas de la exis encia humana y Di ina)” – (c . Sukhij, 2007:78). [2] La misma ansición se puede encon a en el mundo de la gue a. La ida del homb e en la gue a es á ma cada, an o po las si uaciones ex emas de las ba allas, como po las ac i udes que se han o mado en iempos de paz. El in es igado ancés F ede ic Rousseau llega a la misma conclusión as analiza los esul ados a los que es pe mi ido que lleguen los his o iado es al es udia los es imonios pe sonales de los soldados comunes de la P ime a Gue a Mundial. Según él, el his o iado debe in e esa se, an e odo, en la ac i ud y los alo es compa idos de los comba ien es du an e los comba es y du an e el descanso: “Aún en las inche as y en el caos o al, el comba ien e ac úa dependiendo de las elaciones sociales, las cuales ha log ado o no es ablece con su en o no, con sus compañe os, con sus comandan es; ac úa dependiendo de las elaciones que de alguna mane a sos iene o acue da con sus allegados ausen es que han quedado a ue a La gue a en la paz: el uni o me mili a y los p epa a i os an opológicos pa a la gue a – 145 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº48 julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 A Clausewi z pe enece la ó mula que la gue a es la con inuación de la polí ica con medios mili a es. Pe o en las úl imas décadas en la his o- iog a ía mili a , se impone un nue o pa adigma3, según el cual, la gue a se analiza desde la óp ica del homb e. En es a pe spec i a, la gue a es a ada, sob e odo, como “exceso cul u al codi icado de la iolencia” (No osad ko 2005: 124). Es e exceso de iolencia, ípica de cualquie gue a, es el esul ado de los p epa a i os lle ados a cabo en condiciones de la ida pací ica. El po encial y la olun ad de g andes g upos de pe sonas a pa icipa en ese exceso de ag esión se a acumulando mucho an es de su apa ición. La paz y la gue a en es e sen- ido no son opues os absolu os. La p epa ación de la gue a comienza mucho an es de escucha se los p ime os dispa os – se inicia con los p epa a i os de des ena las inhibiciones mo ales de los g andes g upos de gen e. P epa a i os an opológicos de la gue a. Pa a en ende en que consis en dichos p epa a i os “an opológicos” de la gue a, que son o almen e dis in os a la p epa ación a mamen is a de las acciones bélicas, enemos que descub i la condición p incipal de cada gue a. Ma ga e Mead, quien de ine la gue a desde una pe spec i a an opológica, la a a como un con lic o en e dos sociedades mo ilizadas, en el cual la p i a- ción de la ida de pe sonas del bando opues o no se sanciona, pe o si eso ocu e en e las ilas del mismo bando es a ado como c imen. Ella añade algo un- damen al a es a de inición de la gue a: los soldados de ambas comunidades deben es a p epa ados pa a ma a y mo i , subje i amen e con encidos de la legi imidad, el sen ido y la idoneidad de sus ac os (Mead, 1971: 236). Po lo an o, condición sine qua non de la gue a es la condición de que un g an núme- o de pe sonas ma en sin que se les a e de asesinos. Dicho de o a mane a, la gue a se hace posible al deja de lado las inhibiciones mo ales de los g andes g upos de pe sonas, cuando se pa aliza la esis encia de su conciencia. Los in es igado es sos ienen que el géne o humano es el único en el eino animal, que ha supe ado la ba e a biológica que impede con e i los “suyos” en obje o de des ucción. En los animales, la “paz” es una excep- ción más que una egla - po alimen os o una hemb a es án dispues os a de- del en e”. – Según él, los es imonios pe sonales de los soldados (ca as, memo ias, e c.) son documen os que no pueden se es imonios idedignos pa a iden i ica los sen imien os del homb e en la gue a, ya que las emociones son ansi o ias, ines ables o mode adas con mi as a la censu a mili a o de acue do a la es a egia pe sonal dependiendo de la pe sona a quien an di igidas dichas ca as o memo ias. Pe o és os ela os pe sonales pueden “desenmasca a las no mas sociales igen es” (c . Rousseau 2011:178). O sea, los soldados en las inche as se emocionan con lo que sucede a su al ededo , pe o en el ondo de és as emociones se hallan alo es y ac i udes que han sido lle adas a las iche as desde el mundo pací ico. [3] T as el amoso lib o de John Keegan (Keegan 1993), así como con el impac o de la an opología ilosó ica y cul u al. Laza Kop ina o – 146 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº48 julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 ama sang e. Pe o es o no es caza de semejan es, sino un “ajus a cuen as in e nos”. El ilóso o uso Kons an in K ylo esc ibe con ocasión de es o: “Los lobos no cazan lobos. [...] El homb e es la única excepción a es a egla. [...] Es a capacidad de conside a absolu amen e odo en e i o como una p esa po en- cial, no pod ía no lle a a la gen e a que engan el mismo pun o de is a hacia ellos mismos, a e e i se a ellos mismos como obje os.” (2002 K ylo : 126). Buscando una explicación sob e la capacidad de la gen e pa a des ui su p o- pia especie, K. K ylo llama la a ención sob e dos mecanismos pa a supe a la ba e a biológica de ma a a su p opia especie: el p ime o es el que los an iguos omanos llama on u o y el o o – la “deshumanización” del O o median e la abs acción de sus cualidades humanas. El es ado de u o , es deci la abia, la locu a, la u ia, el enesí, se acompaña po el abandono de a ios mecanismos de de ensa – el homb e es á lis o a ma a y se ma ado, el dolo ya ha dejado de dole , el ins in o de au o p ese ación se debili a e incluso desapa ece. Po lo gene al se log a y es imula a a és de la emb iaguez o del insul o desa ian e4. Ca ác e undamen al pa a log a la deshumanización del O o es lo que Hegel de ine como “pensamien o abs ac o”. En su a ículo “¿Quién piensa abs ac amen e” esc i o en 1807, Hegel ci a el siguien e ejemplo pa a ilus- a la especi icidad del pensamien o abs ac o: “Lle an un asesino al cadalso. Algunas muje es al ez indica an que el es ue e, guapo, un homb e in e e- san e. Pe o la gen e que se halla eunida encon a á que es a obse ación es indignan e. ¿Qué mal gus o encon a aun asesino he moso! [ ...]. El pensa- mien o abs ac o es el siguien e: Que no eas en el asesino nada más que la abs acción que es asesino y aniquila con es a abs acción lo humano en él.” (Hegel, 1998: 383). Pa a la gen e él es un asesino y nada más. El es o en él es in isible e indi e en e desde el pun o de is a mo al. No hay un sen imien o más “asesino” que la indi e encia. Con e ido en ealidad no a ec i a, el hom- b e desapa ece – deja de exis i como pe sona. La abs acción omada como ealidad, des uye la ealidad. Ma a sin sen i culpa po el asesina o, signi ica, sob e odo, que se ha log ado al es ado de anímo, en el cual la indi idualidad se neu aliza - an o la ajena como la p opia. Es ado en el cual el ad e sa io pie de su os o hu- mano y se con ie e en una abs acción. Geo ge O well, se p egun a du an e la Segunda Gue a Mundial en “England, you England”, cómo es posible ma a sin se un asesino. Al ec ea sus expe iencias du an e el bomba deo sob e Lond es, dice: “Mien as esc ibo és as líneas, se es humanos al amen e ci ilizados uelan en el cielo y a an de ma a me. Ellos no sien en ninguna [4] En és e con ex o me ece se des acada una ésis a ís ica de Tols oi, con enida en “Gue a y La Paz”. Según el esc i o , la ce canía con la mue e gene a libe ad en los comba ien es. Du an e el en en amien o, donde se impone una pelea en e pe os, los soldados comunes se libe an del dic ado de la disciplina. En en ados con la mue e se con ie en en lib es. Su u o esul a u o del pelig o an e la mue e, que gene a libe ad, así como libe ad de ma a sin esc úpulos. La gue a en la paz: el uni o me mili a y los p epa a i os an opológicos pa a la gue a – 147 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº48 julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 hos ilidad hacia mí como pe sona, ni yo hacia ellos, sólo es án cumpliendo con su “debe ” como se suele deci . No engo duda de que la mayo ía de ellos son de buen co azón, pe sonas dóciles, que en su ida p i ada no hubiesen pe - mi ido siquie a la posibilidad de come e un asesina o. Po o o lado, si uno de ellos log a aniquila me con una bomba bien di igida, no a a pe u ba su buen sueño” (O well 1954:192). O well explica és a “c ueldad no in encionada” de la gen e, en o as ci cuns ancias bien in encionada, con la in alidacion de la esponsabilidad pe sonal, con su aniquilación. Como dice el esc i o , és e, a p ime a is a bien in encionado homb e “si e a su país que es capaz de exo- ne a lo de la culpa”. Es e p oceso de ans e encia de la esponsabilidad es á bien acili ado po el hecho de que las a mas mode nas c ean g andes dis an- cias en e el asesino y el asesinado. La íc ima se uel e in isible en el sen ido li e al y psicológico. La disposición de ma a me ódicamen e a la o a gen e sin sen i emo - dimien o alguno, es p oduc o de muchos ac o es - ab umado po el u o , bajo los e ec os del cual la pe sona es á a la ez dispues a a ma a y a mo i ; la manipulación ideológica, que ga an iza la ans e encia de esponsabilidades; la écnica mili a , que ma a a g an dis ancia y hace que la íc ima sea li e al- men e in isible y po lo an o – in isible en sen ido psicológico; el con agio co- lec i o de la ag esión e c. Pe o el pecado o iginal, la base de la cual en úl ima ins ancia, c eció es a disposición de asesina y ag edi , es la abs acción de la in idualidad humana, que es una sus i ución del homb e po el es e eo ipo del homb e. Como ha dicho ace adamen e el ya ci ado K. K ylo , “pa a ma a silenciosa y calmadamen e al “O o “, ienes que deja de e en él al homb e, o sea, es necesa io que e abs engas de es a ealidad” (K ylo , ibid). Po lo an o, la p epa ación an opológica de la gue a se desa olla como una ac i idad de elabo ación de c i e ios po medio de los cuales se acili a la di e enciación y la dis ancia en e “suyos” y “ex años” y se ali ia la aplicación del es e eo ipo de “ex años” en la medida en que ellos son pe cibidos como íc imas po enciales. El uni o me mili a - la somb a de la gue a en la paz. En cualquie sociedad mode na el Cua el mili a es la ins i ución que es á especializada pa a lle a a cabo los p epa a i os, an o mili a como an- opológicos de la gue a. El cua el es el luga donde las pe sonas ap enden a maneja las a mas de su iempo. Pe o ambién es el luga donde se cons uyen las habilidades pa a eemplaza a la pe sona eal con cie os es e eo ipos del homb e, es deci , o ma aquellos c i e ios y capacidades de abs acción sin los cuales no se pod ía ma a a “Ex años” sin expe imen a cie os esc úpu- los mo ales po ello. El uni o me mili a es una especie de ep esen ación isual del mundo de los cua eles. En él se pueden descub i muchos de los asgos de la o ma Laza Kop ina o – 148 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº48 julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 de ida mili a , de la disciplina mili a co espondien e, de los mecanismos de despe sonalización. El homb e con uni o me mili a es la ansición en e el mundo de la paz y el mundo de la gue a, es el ínculo na u al y e iden e en- e és os dos mundos. El uni o me mili a es el signo econocible de la gue a en el mundo de la paz. Según la ap eciación exac a del sociólogo búlga o I án Jadzhiyski, “el en enamien o mili a consis e en la c eación de un homb e nue o, quién al mo e se sob e la línea en e la ida y la mue e (la cu si a es mía - LK) iene que ealiza a eas ex ao dina ias en condiciones ex emas, po lo gene al en sen ido opues o a las líneas es ablecidas de su ca ác e ci il y o ma de ida” (Jadzhiyski 2002: 135). El uni o me mili a , es la ep esen a- cion isual de la ida en e la ida y la mue e, es la somb a de la gue a en el campo del aún mundo pací ico. A pesa que la gue a mode na – aquella cuyo inicio se dió con la P ime a Gue a Mundial - es una gue a o al, sin en e ni e agua dia, sin g an dis ancias en e ci iles y uni o mados, el uni o me mili a sigue siendo la ep esen ación más signi ica i a de la gue a en la paz. El uni o me mili a es la enca nación isible de la abs acción que subyace en la capacidad de ma a en masas sin esc úpulos mo ales. No odo el mundo con un uni o me mili a , es á lis o pa a ma a , pe o el uni o me mili a simboliza es a disponibilidad. El homb e, al es i se de cie a mane a, “habla” de sí mismo. La es- imen a es su con inuación pa icula , que le pe mi e diseña se, exp esa se o simula se. Po medio de la es imen a se c ean más opo unidades pa a la exp esión pe sonal, pa a amplia las capacidades del cue po humano, pa a la exposición de la indi idualidad, de la iden idad sexual, polí ica, eligiosa, e c. Jun o con ello, la es imen a si e ambién como una especie de código que acili a la comunicación. Al apoya la au o-exp esión, ayuda a la comunicación in e pe sonal. Pe o la es imen a no es sólo una exp esión de la pe sona. Es pa e a la ez de aquellas he amien as con las cuales la sociedad p oduce y sopo a a ias clasi icaciones sociales y es a i icaciones (homb es - muje es, jó enes - iejos, clé igos y laicos, con au o idad y subo dinados, mili a es y ci iles, gua dias y p isione os, e c). La o ma de es i ha p oducido du an e siglos la imagen de la es uc u a social de la sociedad. La es imen a e a el código semán ico pa a desci a el es a us de los di e sos g upos sociales. Como se ha señalado po el his o iado ancés Le Go (Le Go 1999: 321-322) en la sociedad medie al la opa juega un papel c ucial en la ca ego ización social. La es imen a e a una especie de “uni o me” del espec i o g upo social. La sociedad medie al hacia mayo én asis en los di e en es acceso ios de la es i- men a, especialmen e en los somb e os y guan es, que e an algo así como los signos de las homb e as de los uni o mes mili a es mode nos. Ellos indicaban el ango de las pe sonas que los lle aban. El uso de opa inadecuada, es i- men a que no se co espondía con el es a us social , e a a ado como un pecado La gue a en la paz: el uni o me mili a y los p epa a i os an opológicos pa a la gue a – 149 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº48 julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 o decadencia social. En la o ma de es i inap opiada descub ían la decaden- cia o el pecado del o gullo. Algo más, a inales del siglo XIII se emi en leyes especiales, que obligan a una cie a o ma de es i de acue do a la condición social y cas igan a aquellos cuyas p endas de es i se salen de los lími es cla- amen e es ablecidos po el simbolismo es imen a io de las es uc u as de la sociedad. Es as leyes ue on mo i adas po la p eocupación de que la iolación del código de es imen a p edispone y es una cla a señal de ebelión con a el o den social es ablecido. La simpli icación de la indumen a ia se eía como una “mani es ación no e bal a a o de un golpe de Es ado polí ico”. En su calidad de p olongación del cue po, como su peculia p ó esis cul u al, la es imen a es á en e los lenguajes que pe mi e al homb e “exp e- sa se” y a la sociedad - a “o ganiza se” usando el lenguaje de la opa. Cuando una pe sona elige su mane a de es i , el se “exp esa” a sí mismo. Cuando la o ma de es i es impues a, la opa habla no ace ca de él, sino de la ins i u- ción que le ha impues o és a o ma de es i . Como es el caso con los uni o mes mili a es. Los uni o mes mili a es apa ecen en F ancia a inales del siglo XVII. Desde un p incipio son un signo de pe enencia y subo dinación a una es uc u- a de pode de e minada, así como o ma de es anda iza 5 el compo amien o de los soldados y o iciales. Como señala Jenni e C aik, en su lib o “Uni o ms Exposed: F om Con o mi y o T ansg ession”, el uni o me enca na la idea de con ol - del con ol no sólo sob e lo social sino ambién sob e el “yo” in e no del homb e. Es la exp esión isual de la idea ace ca de las eglas y las je a quías, de la disciplina, de la uni o midad y unidad, de la au o idad y obediencia, es deci , pa a cualidades en las que la indi idualidad del homb e uni o mado pasa a un segundo plano. J. C aik señala o a ca ac e ís ica impo an e de los uni o mes mili- a es. Ella esc ibe: “El uso de los uni o mes se ige po eglas, que son ex e- madamen e de alladas y obliga o ias en su cumplimien o. En ealidad, son jus amen e ellas las que hacen del uni o me una p onunciación ya que su en- endimien o y cumplimien o es sus ancialmen e más impo an e que los obje- os mismos de la es imen a o ado nos que o man pa e del uni o me” (C aik 2005: 4). De és a mane a, los uni o mes mili a es no son simplemen e una es imen a, ellos son al es imen a, la cual juega un papel impo an e pa a la o mación de las écnicas del cue po. El uni o me le cose al homb e quien la is e no mas de compo amien o que “cambian” a esa pe sona. Además, p e- [5] Gab iele Men ges des aca la elación en e la apa ición de los uni o mes mili a es y la indus- ia de con ección mode na. Desde los inicios de la p oducción de uni o mes mili a es se imple- men an cua o allas como es ánda es en su elabo ación. En dicha p oducción se imponen c i e ios ales como ab icacion se ial, iden i icación median e sencillos signos ex e nos, uncionalidad, e c. Así se da el inicio a la indus ia de la con ección. La p oducción de uni o mes se halla en elación es echa con la „p oduccion” de la Mode nidad. (c . Men ges 2005:31). Laza Kop ina o – 150 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº48 julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 cisamen e po que los uni o mes implican no mas es ic as de compo amien- o, la indi idualidad del homb e es ido con el uni o me es á bajo un con ol anónimo mucho más es ic o. La socióloga búlga a Nina Nikolo a lo de alla en su obse ación, que yo como uni o mado sien o mi cue po “como obse ado, como pe seguido po mi adas ex añas, como obje o pasi o de obse ación […]. Has a el pun o que in en o e ene sus e o es, yo lo eo como inac i o: pa a no come e e o es yo no debo ac ua . Mi cue po es á impedido po las mi adas públicas.”(Nikolo a 2001: 77). Así, el cue po uni o mado – cue po, pe ene- cien e al pode disciplina io del cua el mili a – esul a se un cue po “no ma- lizado”, o sea, cue po con una olun ad p opia desconec ada, disciplinado po no mas abs ac as. Una de las unciones más impo an es de los cua eles y sus espec i os uni o mes, como su ep esen ación isual, es la sup esión de los hábi os ci i- les del homb e es ido de uni o me. El uni o me como que pa aliza el cue po i o y c ea un cue po sumiso. I án Jadzhiyski esc ibió en los años 40 del siglo pasado en su es udio “La Psicología de la disciplina mili a ”: “Después de dos o es días (una ez hayas ing esado al se icio mili a ) e sien es en la posi- ción de una e ce a pe sona (la p ime a pe sona es el je a azo, la segunda - la iden idad an igua y la e ce a - u nue a iden idad), que sin in ención alguna es á siendo di igida po una oz ajena y al a, así sea u p opia oz. Tu e a- as como a una pe sona ajena, haciéndola obedece sin ningún ipo de azona- mien o ni esis encia.” (Jadzhiyski 2002: 146) El uni o me anónimiza an o el cue po como en g an medida la espi i ualidad del es ido con uni o me. Tal pe sona iene un pie en el mundo pací ico y el o o – en el mundo de la gue a. Una pe sona que se mue e a lo la go de la línea en e la ida y la mue e. La gue a en la paz: el uni o me mili a y los p epa a i os an opológicos pa a la gue a – 151 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº48 julio-diciemb e (2013) pp.: 143-151 doi: 10.12795/ hema a.2013.i48.12 Bibliog a ía Bauman 1989: Zygmun Bauman, Mode ni y and he Holocaus , N.Y.: Co nell Uni e si y P ess. C aik 2005: Jenni e C aik, Uni o ms Exposed: F om Con o mi y o T ansg ession, Ox o d: Be g. Hegel 1998: G. W. F. Hegel, We denk abs ac ?. – in: Gesammel e We ke, Band 5. Hambu g: Meine . Jadzhijski 2002: I án Jadzhijski, Op imis ichna eo ía za nashia na- od, . II. So ía: Iz ok -Zapad (en bulga o). 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