Berlin-Postdamer Platz: estrategias urbanas en la metrópoli neoliberal
Abstract
Un paradigma que ilustra las técnicas mediáticas actuales de la producción del espacio, entre las cuales destaca la técnica de simulación de la ciudad tradicional y el espacio público como táctica de potenciación del espacio de la disuasión y el consumo.
Full text
BERLIN-POSTDAMER
PLATZ
Es a egias u banas en la me ópoli neolibe al
Ca los Ga cía V ázquez
Un
pa adigma que ilus a las écnicas mediá icas ac uales
de
la p oducción
del espacio, en e las cuales des aca
la
écnica
de
simulación de la ciudad
adicional
y
el espacio público como ác ica de po enciación del espacio de
la disuasión
y
el consumo.
P
o sdame Pla z ue el p ime pun o
donde, as
la
inol idable noche del
nue e de no iemb e
de
1989, el deno-
minado «Mu o de la Ve güenza» cayó ísica-
men e; y lo hizo median e un boque e abie o
de mane a u gen e y p o isional con el que se
p e endía ol e a comunica las dos mi ades
de una ciudad que lle aba cua en a años au-
má icamen e di idida. Se inaugu aba así la o-
cación pione a que, a pa i de en onces, iba a
ene es e luga en el p oyec o Be lín-2000, un
p oyec o cuyo obje i o e a el aslado a Be lín
de
la u u a capi al
de
la nue a y eme gen e
Alemania uni icada.
Muy p on o, los p ime os polí icos e in e so-
es nacionales e in e nacionales que comenza-
on a a lui a la ciudad ija on su a ención
sob e el ol idado y desolado paisaje de la
p ác icamen e aniquilada Po sdame Pla z. In-
media amen e his o iado es, a qui ec os y u -
banis as ecu ie on a la his o ia p e ia a la
Segunda Gue a Mundial, cuando la plaza e a
«el co azón ugien e de la me ópoli más diná-
mica de Eu opa». La in uición del u u o que
le
espe aba a es e inhóspi o ozo de ie a be -
linesa
se
p esen aba ya, casi como una e iden-
cia: la his o ia debía epe i se, Po sdame
Pla z, el símbolo del
«Be !ín-Wel s ad »,
enía
que ecupe a su papel como «deciso io cen o
mo o y nodo de la ida capi alina».
Desde un p incipio, po an o, su des ino como
dis i o inancie o y espacio de sob ecen ali-
dad de la u u a capi al de Alemania e a e i-
den e. Y no se a aba de ensoñaciones emana-
das de megalómanas men es polí icas; la plaza
eunía odos los equisi os necesa ios pa a ol-
e a ecupe a su luga en e las es ellas,
además de su es a égica si uación u bana en
una se ia aspi an e a «ciudad global», con aba
con un alo añadido impo an ísimo: el mi o
-
LIII-
53
ASTRAGALO, 11 (1999)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1999.i11.06
A qui ec o y p o eso de la E.T.S. de A qui ec u a de Se illa.
54
que la acompañaba desde los años ein e. Re-
p esen ación y simbolismo, po an o, ¿qué
más podía desea el capi al in e nacional?
Pocos meses después de la caída del Mu o el
p oceso se puso en ma cha. El mé odo
de
in-
e ención en Po sdame Pla z e idencia cla-
amen e quiénes son los que igen, y cuáles
son sus mecanismos
de
ac uación, en la me ó-
poli a docapi alis a. Los e enos, inicial-
men e pe enecien es a la ciudad
de
Be lín,
cuyo sec o occiden al los había ido com-
p ando paula inamen e a la an igua República
Democ á ica Alemana an es de la euni ica-
ción, ue on endidos, a p ecio
de
saldo, a
cua o g andes mul inacionales: la Daimle -
Benz, la Son
y,
la
A+
T y la He ie.
El ayun amien o se desen endía así
de
la a ea
de con igu a la ciudad, dejando és a en ma-
Po sdame Pla z, es e co azón be linés que nos
si e como campo
de
p uebas, las es a egias
u banas impe an es en
la
me ópoli neolibe al.
El mé odo, la o ma y el papel o o gado
al
es-
pacio público en
la
ope ación de Po sdame
Pla z, se án los es ejes sob e los que indaga-
emos pa a de e mina dichas es a egias.
El mé odo:
Po sdaimle -Benz Pla z
Todo comenzó en julio
de
1990, cuando la
Daimle -Benz comp ó el sola delimi ado po
Po sdame Pla z, la nue a Po sdame S asse,
el edi icio de
la
S aa sbiblio hek (cons uido
po Hans Scha oun
en
1966), el Landweh ka-
nal y la Links asse. Po sus 61.710 m
2
de su-
pe icie
la
mul inacional pagó 92,9 millones
de ma cos, la mi ad
de
lo que la Comisión
de
Pe i os del Land
de
Be lín había p e is o ini-
nos del capi al p i ado. O icialmen e la excusa cialmen e.
El
con a o
de
en a eximía además
e a la
de
la
ope a i idad; con es a o ma
de
ac-
ua
se
p e endían e i a
Jos
la gos p ocesos de
discusiones democ á icas que
se
p oduje on
en la
IBA
(la Exposición In e nacional de A -
qui ec u a celeb ada en los años ochen a), y
que dila a on eno memen e su ejecución. Sin
emba go,
el
acaso de la adminis ación e a
e iden e, as él
se
escondía
la
incapacidad
de
los ins umen os u banís icos municipales
pa a desen ol e se e icazmen e en
la
diná-
mica de la me ópoli con empo ánea.
Pe o la bola
de
nie e no había hecho más que
empeza a oda , no sólo se a ó
de
la en a
del e eno, el p oceso que
se
desa olló a con-
inuación demos ó que
la
debilidad
de
los po-
de es públicos iba mucho más allá
de
lo
que,
has a en onces, habían demos ado. Con el
p esen e a ículo p e endemos cons a a sob e
a los comp ado es
de
sus ca gas iscales, exi-
giéndoles an sólo
la
u banización de
la
zona,
a la que imponía una densidad máxima de
4 m
2
/m
2•
A pesa de ello, la densidad inal del
p oyec o Daimle -Benz
se
ele ó a 5,5 m
2
/m
2,
lo
que suponía 340.000 m
2
cons uidos b u os,
a los que había que añadi 158.000 m
2
bajo a-
san e dedicados a ga ajes, almacenes, e c.
El sola
de
la
Sony es aba si uado
al
no e
del
de
Daimle -Benz;
se
a aba
de
una pieza ian-
gula delimi ada po
la
nue a Po sdame
S asse,
el
edi icio
de
la
Phila monie ( ambién
de
Scha oun) y
la
Belle ue S asse. La mul ina-
cional japonesa pagó
101,1
millones
de
ma cos
po sus 30.917 m
2
de
supe icie. También aquí
la
asación
de
los pe i os e a mucho mayo , cien
millones más, pe o,
en
es e caso, las condicio-
nes
del
con a o e an más igu osas: Sony debe-
-
LIV-
ía es au a los es os del Ho el Esplanade (un
an iguo edi icio
de
inales
del
siglo
XIX,
pa cial-
men e des uido en la Segunda Gue a Mun-
dial), apo a 3.500 m
2
pa a cons ui en
su
so-
la
la
Deu sche Media hek,
y comp ome e se a
alquila a bajo p ecio una de e minada supe i-
cie de locales a
la
cinema eca pública.
Mien as an o, la emp esa inmobilia ia A+ T
había ido comp ando una se ie de sola es si-
uados
al
es e de la zona Daimle -Benz. En
is a
de
ello, el Senado be linés se io obli-
gado a ende le el es o de es a es echa y
la ga anja de 12.330 m
2
po 50,8 millones de
ma cos, lo que suponía que, po p ime a ez,
e an espe ados los p ecios asados po los pe-
i os.
Pe o ello no e i ó el escándalo. En pa alelo a
odo es e p oceso, la emp esa es a al
T eu-
hand-Ans al
había endido unos e enos ubi-
cados en Leipzige Pla z po el doble
de
lo que
la ciudad de Be lín consiguió po una supe i-
cie cinco eces mayo en Po sdame Pla z.
¡Debilidad!, ¡conni encia!, ¡ esignación!; en
un p incipio el escándalo po la ac uación
de
la
adminis ación municipal ue mayúsculo,
an o a ni el popula como polí ico y mediá-
ico. Muchos c í icos e in elec uales
se
suma-
on a la indignación gene al, Julius Posene
habló de «una des e gonzada p omoción
de
dos g andes emp esas p i adas» y de « en a
de
saldo de la ciudad», mien as que
la
dipu-
ada ecologis a Michaele Sch eye lo cali icó
como «genu lexión an e el g an capi al».
Sin emba go, la eacción inicial se ue poco a
poco des aneciendo has a que, inalmen e, la
lógica global del sis ema impuso la calma. Los
a gumen os que desac i a on las p o es as
e an de peso, se a aba
de
pone en ma cha
la
mayo ob a
de
Eu opa: sob e
15
ha de e eno
se
cons ui ían más
de
700.000 m
2
de
supe i-
cie b u a (sin con a las plan as sub e áneas),
la mi ad de los cuales es a ían dedicados a o i-
cinas. La in e sión o al
se
ap oxima ía a los
ocho mil millones de ma cos, a los que hab ía
que añadi cinco mil millones más en in aes-
uc u as.
Pe o el e dade o bombón e a o o: con la
ope ación
de
Po sdame Pla z, Daimle -Benz
y Sony
se
comp ome ían a aslada a Be lín
sus sedes cen ales en Eu opa. Ello signi icaba
la c eación
de
miles de pues os de abajo cua-
li icados, y
un
paso
de
gigan e en la aspi ación
de
la ciudad a con e i se en uno de los más
selec os nodos de la ed global. És e ue el
aplas an e a gumen o con el que la lógica neo-
libe al acabó po con ence a los ciudadanos
be lineses
de
las bondades de la ope ación. En
junio de
1991
el Senado con ocaba el con-
cu so pa a
la
o denación
de
la zona. Pa a en-
onces, las oces que seguían clamando con a
los mé odos u ilizados en la ope ación de
Po sdame Pla z e an, p ác icamen e, impe -
cep ibles.
La o ma: el plan u banís ico
pa a Po sdame Pla z
Al concu so ue on in i ados dieciséis equipos
de a qui ec os de odo el mundo. La zona
obje o del mismo enía una supe icie
de
480.000 m2, y en ella es aban comp endidos
los e enos de Daimle -Benz, Sony, A+
T,
He ie y la Leipzige Pla z. En las bases
se
ex-
ponían cie as p emisas que e idenciaban que
el consabido espí i u de la «ciudad eu opea»
-LV-
55
ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672
56
planeaba ya i me sob e Be lín: inco po a la
desé ica zona a la es uc u a de la ciudad,
p o oca una mezcla
de
unciones que ga an i-
za a i alidad u bana du an e las
24
ho as del
día, conse a los es os del Ho el Esplanade y
la Weinhaus Hu h como «luga es del e-
cue do», econs ui el plano his ó ico, des ia
el á ico ápido, y consegui di e sidad a pe-
sa del ca ác e uni a io de la ope ación.
El p ime p emio del concu so ue o o gado a
Heinz Hilme y C is oph Sa le , que p esen a-
on una p opues a que se ajus aba, es ic a-
men e, a las bases del mismo. Los dos a qui-
ec os muniqueses imaginaban una Po sdame
Pla z compues a po compac os bloques o o-
gonales que gene aban una ama u bana
donde el espacio público e a p o agonis a: ca-
que, inalmen e, se les enca gó
la
ealización
del plan u banís ico y la cons ucción de a-
ios edi icios. El es o se ían p oyec ados po
a qui ec os p emiados en alguno de los múl i-
ples concu sos celeb ados: Hans Kollho ,
Laube
&
Woh , Ra ael Moneo, Richa d Ro-
ge s y A a a Isozaki.
En el plan de Piano/Kohlbecke la igidez de
la p opues a inicialmen e ganado a quedaba
diluida po una se ie de eje cicios con ex ua-
lis as que mi igaban el encuen o de la com-
pac a ama u bana de
la
«ciudad eu opea»,
con la i egula dispe sión del colindan e
Kul-
u o um
y los elemen os na u ales del
Tie -
ga en
y el
Landweh kanal.
A pesa de ello,
seguía siendo el sac osan o espí i u de la «c
iu
-
dad eu opea», he edada del p oyec o de Hil-
lles co edo , plazas, alamedas, bule a es, in- me y Sa le , el que de e minaba el plan. Sus
el
uso un canal de agua que desembocaba en el pau as p incipales e an las siguien es:
Landweh kanal,
in en aban ep oduci el mi o _ Je a quización de los espacios u banos, que
de la ida u bana en la «ciudad eu opea». El iban desde amplias y a boladas alamedas
único momen o de cie a in ensidad me opo-
li ana plan eado en la p opues a se concen-
aba en los sola es angula es que desemboca-
ban en Po sdame Pla z, donde dos disc e os
ascacielos supe aban, ímidamen e, las ocho
plan as de al u a media del conjun o.
Pe o la idea no con enció a casi nadie, su ex-
ema co ección esul aba casi anodina pa a
un luga u bano an emblemá ico. Los in e so-
es decidie on ac ua po su cuen a; Sony
buscó a sus p opios a qui ec os pa a desa o-
lla su sola , y Daimle -Benz acep ó con oca
un nue o concu so pa a su zona, concu so que
end ía como base la p opues a de Hilme y
Sa le . En es e caso los ganado es ue on
Renzo Piano y Ch is oph Kohlbecke , a los
has a con encionales calles co edo , pa-
sando po un amplio elenco de
piazzas,
pa-
sajes pea onales y láminas de agua.
-Rep oducción del modelo u bano del en-
sanche decimonónico con edi icación en
manzanas ce adas de más
de
50
m de
lado.
-Huida de oda especialización uncional y
apues a po la mezcla
de
ac i idades: 56%
de la supe icie dedicada a o icinas, el 19% a
i iendas, el
11
% a come cios, el 9% a ho e-
les, y
el
es o a ocio y cul u a.
-Es ablecimien o de una al u a media de
lo
s
edi icios de
22
m (más dos á icos e anque-
ados), ecupe ando así las pau as ma cadas
-LVI -
po las o denanzas p usianas de mediados
del
XIX,
que de e mina on la imagen de la
ciudad du an e casi
un
siglo.
Po lo que espec a
al
sola iangula de Sony,
és e ue o denado, y se á cons uido en su o-
alidad po Helmu Jahn. Su ocupación
se
plan eaba median e una se ie
de
edi icios que
pa ecían esponde a es a egias di e sas: unos
se alineaban a los iales pe ime ales ce ando
la manzana, o os con o maban
un
bloque
elíp ico que colonizaba el cen o de la misma,
y
un
ascacielos de
103
m de al u a ma caba el
é ice del sola en
su
encuen o con Po sda-
me Pla z. Es os edi icios gene aban una suce-
sión de espacios pea onales, mi ad calles mi-
ad plazas, que ocupaban los in e s icios no
edi icados de la pa cela. Pe o, sin luga a du-
das,
el
elemen o más espec acula del con-
jun o, supe ando en p o agonismo incluso a la
o e de Po sdame Pla z, e a la g an plaza
cen al cubie a que ence aba el edi icio elíp-
ico. Es e espacio e a de endido po los p o-
mo o es como
un
«nue o o o u bano»,
un
es-
pacio público pea onal e in e io , al e na i o al
de la ciudad adicional. De
él
nos ocupa emos
más adelan e.
A pesa de sus di e encias o males, as las
dos o denaciones desc i as subyacían las mis-
mas es a egias, las del «Be lín-ciudad eu o-
pea» es ablecidas po Hans S immann,
Sena s-
baudi ek o
de Be lín. Au o es an di e en es
como Piano, Jahn o G assi, imp egna on sus
p oyec os con el eco de la p opues a ganado a
en
el
p ime concu so, e lejo iel y li e al de
aquellas pau as. Y es que la Po sdame Pla z,
uno de los buques insignias del p oyec o Be -
lín-2000, no podía escapa al espí i u que di i-
gía la ans o mación gene al
de
la ciudad, po
lo que
no
es
de
ex aña que en odos los p o-
yec os
se
ep oduje an las es negaciones so-
b e las que, ciñiéndonos a los é minos habi-
ualmen e u ilizados po Ignasi de Sola-Mo a-
les 1,
se
e ige es e espí i u.
En p ime luga la negación
de
la mu ación.
La cons ucción, en una sola ope ación, de
15
ha de ciudad es
un
hecho que no puede se
cali icado más que como mu ación, una ans-
o mación epen ina, adical y acele ada de
una g an ex ensión de ejido u bano que acon-
ece po una se ie de ci cuns ancias absolu a-
men e excepcionales. La e idencia de es a
mu ación
ue
negada en Po sdame Pla z,
como en an os o os luga es de Be lín; el plan
u banís ico
de
Piano/Kohlbecke ep oducía
una imagen
de
ciudad que pa ecía u o de
un
dila ado p oceso e olu i o: con inuidad del e-
jido, a iedad de achadas, mezcla de ac i ida-
des, le es in e upciones del discu so, e c.
En segundo luga , la negación del
e ain
ague.
Quizá sea en la Po sdame Pla z, des-
inada a con e i se en
un
luga de sob ecen-
alidad den o de la ed global, donde el
oman icismo subyacen e as la p opues a de
eclama que es e ipo de luga es u banos,
obsole os e inde e minados, pe manezcan
como al, se haga especialmen e e iden e. In-
cluso Wim Wende s, el úl imo omán ico de
Be lín, lo econocía:
La Po sdame Pla z e a an ás ica al como e a,
como una especie de na u aleza i gen ( ... ). No
c eo que nadie pueda hace le en ende u banís-
icamen e a
un
ayun amien o, que
lo
más boni o
de su ciudad son p ecisamen e los luga es
donde nadie ha hecho nada. Es una agedia que
-LVII-
57
ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672
58
cualquie
ciudad,
po
de inición,
enga
que
ha-
ce
alguna
cosa
po
es os
en o nos
que
escapan
a la plani icación.
El
á ea
de
la
F ied ichs asse
es
uno
de
los
más
boni os
de
Be lín,
jun o
con
la
Po sdame
Pla z.
Son
luga es
que
p obable-
men e
no
pod án
sob e i i ,
po que
son
com-
ple amen e
anac ónicos.
Se
han
escapado
de
los
u banis as,
pe o,
a
la
la ga,
no
es
p opio
de
una
ciudad
que
se
queden
como
es án
2•
En Po sdame Pla z no sólo se a aba de na-
u aleza, ambién de aíles de an ías, de ci-
mien os de es aciones de e oca il, de es-
os de ho eles y caba e s, ... y de la innomb a-
ble huella del Mu o que, en 1961, la asgó
po la mi ad acabando de des ui la po com-
ple o. A pesa de odo ello, ni siquie a como
p i ilegiado es igo de la ecien e his o ia de
Eu opa la Po sdame Pla z podía lib a se de
su ein eg ación a la ac i idad p oduc i a y
a la dinámica especula i a de la me ópoli
neo libe al.
En e ce y úl imo luga , la negación de los
lujos. Se p e é que, en el 2002, en la zona de
Po sdame Pla z y Leipzige Pla z, abajen y
i an al ededo de 50.000 pe sonas, po lo que
las in aes uc u as del anspo e se án i ales
pa a su uncionamien o. El diseño u bano p e-
is o po el plan u banís ico niega es e hecho;
una de las p emisas del concu so e a, p ecisa-
men e, la de educi el á ico de ehículos
pa icula es, seg egando hacia el pe íme o las
ías de ci culación ápida, y limi ando en las
in e io es el ni el de á ico. Ello explica que,
en el plan, el lujo de ehículos sea obsesi a-
men e enmasca ado, e omando así la doc ina
que, en la década de los se en a, demonizaba
es e ipo de enómenos.
Pe o pa a lle a a e ec o es a educción del
á ico pa icula , e a necesa io po encia la
ed de anspo es públicos. Bajo Po sdame
Pla z exis e un eno me in e cambiado de
anspo es donde con luyen líneas del
U-
Bahn, S-Bahn y enes egionales. Sin em-
ba go, la escala de es a in aes uc u a es ne-
gada en el ex e io , ya que se desa olla, casi
en su o alidad, bajo asan e. Dos disc e os pa-
alelepípedos de c is al, de 9 m de al u a cada
uno, son el único y lacónico es imonio en la
supe icie del lujo de enes y pe sonas que,
incesan emen e, c uzan bajo Po sdame Pla z.
Quizá, de las es negaciones del plan pa a
Po sdame Pla z, la de los lujos sea la más pa-
adójica, ya que con ella se niega ambién el
mi o de la plaza de los años ein e que los p o-
mo o es in en a on eimplan a en un p inci-
pio. En con as e con el á ico in enso de
aquella época, que obligó, en 1924, a ins ala
allí el p ime semá o o de Eu opa, que inci ó a
los a qui ec os de la gene ación de Ma in
Wagne a pensa su a qui ec u a desde el mo-
imien o; la Po sdame Pla z del año 2000 se
nos anuncia como un luga eposado, un luga
obs inado en esconde bajo ie a o des ia en
supe icie cualquie lujo de mo imien o í-
sico que pe u be la pesadísima es a icidad de
su imagen u bana.
Con es as es negaciones, Hans S immann
iniciaba el pe iplo hacia la «ciudad eu opea»,
un pe iplo ca ac e izado po una pe manen e
al a de comp omiso con la ealidad u bana
con empo ánea, un pe iplo que conducía a
cualquie pa e menos a la mí ica Po sdame
Pla z que conoció Ma in Wagne . Ge win
Zohlen
lo
jus i icaba así:
-LVIII-
Sin
los
e dade os medios
de
pode
del
Es ado,
sin
una
e icaz in e ención
de
los
depa amen-
os
sena o iales de T á ico, Finanzas y Desa o-
llo U bano, sin
un
apa a o adminis a i o espe-
cial y
sin
plani icaciones igen es en ma e ia
de
edi icación, Hans S immann
no
podía hace o a
cosa,
ex nihilo,
que ins au a
su
con icción
de
que el
Wiede -Au bau,
la econs ucción deBe -
lín
no
admi ía expe imen o alguno, sino que
ha-
bía
que
p ospe a con las imágenes congeladas
de
un
mejo p e é i o u bano a base de ie e-
aguas, bloques de casas y ía pública. (
...
) Es a
ecien e con icción
es
la que hizo ale
en
el
es de o nasol aplicado a la econs ucción,
al
p oceso Po sdame Pla z /Leipzige Pla z
de
1991.
(
..
. ) S immann
(y
odas
las
demás pe so-
nas u o ganismos con capacidad
de
decisión)
escogie on el camino del medio, el
del
« an o
..
./
como
...
»:
an o
un
ele ado ap o echamien o
del
e eno con supe icies pa a o icinas, como
la
imagen y apa iencias adicionales
de
las
ciuda-
E ec i amen e,
la
idea de «ciudad eu opea»
es á ín imamen e ligada
con
es e concep o,
la
animada ida u bana que eclama,
en
oposi-
ción a los desolados paisajes subu biales de
la
ciudad anglosajona, equie e de luga es donde
la
gen e pueda cong ega se. Po ello, las bases
del
p ime
concu so inci aban a
los
a qui ec os
pa icipan es a c ea «luga es de sob esalien e
calidad isual y social», una llamada
que
se
adujo
en
la inusi ada p o usión de espacios
públicos p e is os
po
el plan u banís ico de
Piano/Kohlbecke : la piazza cen al, los am-
plios ace ados
de
la ieja Po sdame S asse,
la
g an alameda de la Links asse, el es anque
al no e del Landweh kanal, o la p opia expla-
nad
a de Po sdame Pla z, espacios odos ellos
pensados pa a se i de ondo
al
encuen o so-
cial y a
la
«animada ida u bana
de
la
ciudad
eu opea».
de
s de Eu opa; an o
lo
«p i ado» como
lo
«
u -
Sin emba go,
en
esas mismas bases se econo-
bano; an o
lo
<<mo
de no
>>,
como
lo
«an
iguo»
...
En pocas palab as: eligie on la ía in e media
de
una
«ciudad eu opea» sacada de la chis e a
del
a is a
...
, solución que o ecía el p oyec o
de
Hilme y Sa le . Pe o el camino
del
medio
es,
en
si uaciones ex emas (como sabemos desde
F ied ich Holde lin),
el
camino
más
pelig oso,
pues o que
se
le depa a -me a ó icame
n e
-la
mue
e;
en la a mós e a
u b
anís ica de Be lín,
el
le a go y la indi e encia
3•
El espacio público
Finalmen e, ni mu ación, ni e ain ague, ni
lujos, los in e eses de la plani icación de
Po sdame Pla z iban
po
o o lado. En e ellos
des acaba
uno
po
el que demos a on igual
obsesión adminis ación e in e so es: gene a
espacio público.
cía, de mane a explíci a, la g an ans o ma-
ción que el espacio público es á su iendo
en
la
me ópoli neolibe al; nos e e imos, conc e-
amen e, al pun o
en
el que se indicaba que es-
os luga es debían hace posible «la esceni i-
cación de la ida pública». Sin ambages y sin
odeos, as es a exigencia a lo aba, inal-
men e, un econocimien o
ya
in uido
po
o-
dos: que
en
la me ópoli con empo ánea, el
mi o
del espacio público, y con él el
de
la
«ciudad eu opea», an sólo
es
ya iable
como
escena io, como mon aje.
Los o ganizado es
e a
n
co
nscien es, además,
de que es e ubo izan e econocimien o impon-
d ía una se ie de p emisas a
la
ho a de con igu-
a
ese espacio, p emisas de alsi icación.
E ec i amen e, cu iosamen e, y a pesa de su
-
LIX-
59
ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672
60
p o usión, no e a en los espacios u banos adi-
cionales a iba ci ados donde los a qui ec os
espe aban que se concen a a
la
mayo ac i i-
dad u bana de la zona. De la p opia Po sdame
Pla z no pa ecía espe a se más que albe ga a
los dos is es cubos ac is alados
de
acceso a la
es ación sub e ánea; e a una plaza sin á ico,
sin es au an es, sin come cios, una plaza
donde an sólo el nue o Ca e Jos y eco da ía,
pa é icamen e,
la
ib an e ida que inundó el
luga allá po los años ein e. Y es que, si el es-
pacio público hay que «esceni ica lo», mejo
hace lo
en
es udios in e io es que en escena-
ios ex e io es. Po ello, la apues a de in e so-
es y a qui ec os se di igió hacia o os luga es,
hacia los au én icos «espacios-escena io»: la
plaza Sony y la calle come cial no e-su .
En ambos casos se a aba de espacios públi-
cos pea onales y cubie os, espacios diseñados
con una e iden e ocación come cial. La calle
c uzaba
en
di ección no e-su el conjun o de
edi icios si uados
en
la
zona más o ien al del
sec o Daimle -Benz. En ealidad, más que de
una calle se a aba de un
shopping mal!
a la
ame icana, un espacio de es ni eles de al u a
plagado de come cios, ca e e ías, e azas, ja -
dine as, ampas, escale as y ascenso es. Una
cubie a de id io p o ege
ía
es e «espacio pú-
blico» del du o clima be linés, sin po ello p i-
a lo de luz na u al.
Los p omo o es de la plaza Sony ue on más
p e enciosos y llega on a cali ica su espacio
como un « o o cul u al pa a el p óximo siglo».
Tal como hemos dicho, es a plaza, de 4.000 m
2
de supe icie, ocupaba
el
cen o del sola
y
e-
nía o ma elíp ica. El elemen o más espec acu-
la de la misma
e a
su cubie a, compues a po
una g an iga pe ime al que apoyaba
en
los
edi icios del con o no, y de la que pa ían una
se ie de cables que con e gían
en
el cen o,
sos eniendo en es e pun o una aguja de ace o
que a i an aba la supe icie de id io y ejido
que con o maba la cubie a. Al igual que en la
calle no e-su , es a solución ga an izaba al
nue o «espacio público» en ilación e ilumi-
nación na u al, a
la
ez que lo p o egía
de
las
inclemencias climá icas.
Tan o la calle no e-su , como la plaza Sony
e idencian cómo las ác icas come ciales, que
han pene ado en odas las es e as
de
la me ó-
poli con empo ánea, ambién es án coloni-
zando su espacio público. Ello no es de ex a-
ña si a endemos a da os como los cien mil
isi an es que se espe a que, semanalmen e,
isi en el complejo Po sdame Pla z. A en a a
es as expec a i as
la
lógica neolibe al ha asig-
nado un nue o papel al espacio público: el de
c ea
un
escena io ap opiado donde desplega
me cancías y mensajes come ciales. Es e e-
nómeno cons a a el acaso de los p esupues-
os de Aldo Rossi y los de odos aquellos que
en endie on que el e omo a las o mas u ba-
nas adicionales supond ía la ecupe ación
de
alo es sociales comuni a ios. A la ho a de
la
e dad, y a pesa del es ue zo po gene a o -
mas u banas que ac i asen e inci asen a
la
co-
municación en e los ciudadanos, los e dade-
os espacios públicos de Po sdame Pla z se-
án los espacios come ciales.
Y como al hay que p oyec a los; mien as que
en
las décadas an
e
io es los
shopping malls
solían asumi las unciones u banas del desa -
iculado paisaje subu bano, hoy en día es el
espacio público del cen o de
la
ciudad el que
-LX-
ap ende del espí i u del
shopping mal/.
La
plaza Sony y la calle no e-su ue on desa o-
lladas po a qui ec os, paisajis as, in e io is as
y expe os en ma ke ing que seguían manua-
les, no de u banismo, sino de
me chandising.
En ellos se desc ibe una es a egia que ha de-
mos ado se especialmen e e icaz a
la
ho a de
de ini el nue o espacio público según las cla-
es del consumo con empo áneo: la simula-
ción de la ciudad adicional.
E ec i amen e, aunque pa ezca pa adójico,
el
espacio u bano de la me ópoli con empo ánea
iende a ema iza la ciudad adicional, a a-
duci la a ca ón-pied a pa a cons ui su pa i-
cula escena io de ondo,
un
escena io sob e
el
que desplega mul i ud de écnicas ea ales. El
«
o o» de Sony es un buen ejemplo de ello:
pa a llega a la g an plaza cen al hab á que
a a esa , p e iamen e, una se ie de callejones
y plazole as que no se án ealmen e ciudad
(es a án ya
en
el in e io del sola ), pe o que la
simula án incidiendo en las ca ac e ís icas más
in ínsecas de los hechos u banos: pin o es-
quismo, densidad, mul iplicidad ... , «espon a-
neidad». La plaza se ans o ma á así en un
g an pla ó eple o de escenas agmen adas,
un
pla ó donde se desa olla á un espec áculo
cuyo elenco de ac o es se mo e á en una cons-
elación
de
ac i idades ípicamen e me opoli-
anas: o icinas, i iendas, es au an es, ca és,
come cios, el cine
IMAX
3D, la media eca, la
cinema eca, odo ello esuel o en cla es de
a-
iedad y densidad, con achadas di e sas y su-
pe icies b illan es, iluminación suge en e, y
un amplio mues a io de á boles, ja dine as,
bancos, elado es, cabinas de elé ono y de-
más mobilia io u bano.
También la na u aleza y la his o ia han sido e-
ma izadas en la plaza Sony, en el p ime caso
con la c eación de ja dines de in ie no y cu-
bie as ege ales, en el segundo con la in eg a-
ción, en es e uni e so de con lic os, de los es-
os del Ho el Esplanade, cua o salas y pa e
de la achada, si uados en e la o e y la plaza.
El esul ado es un caleidoscopio de imágenes
donde se mezcla pasado y u u o, na u aleza y
a i iciosidad, a qui ec u a y una deco ación
siemp e cambian e, un ma de signi ican es
sin signi icados que lo a án al ampa o de la
g an cubie a de c is al. Toda es a densidad y
mul iplicidad, que imi a al espacio u bano
« e dade o», iene una cla a in ención come -
cial: deso ien a al isi an e, induci eu o ia en
un ambien e i eal y an asioso donde las me -
cancías se o ecen ealzadas, descon ex uali-
zadas, siemp e so p enden es; la eu o ia se
aduci á en ansiedad y és a en consumo com-
pulsi o. Son las es a egias del
shopping mal/
di ec amen e asladadas al espacio público de
la
me ópoli con empo ánea.
Pe o, pa adójicamen e, a la ez que lo imi an,
es as es a egias ambién equie en de la nega-
ción del espacio u bano adicional, equie en
la exclusión o al del ex e io y la eclusión en
espacios in e io es. En e ec o, la expe iencia
u bana que o ece el nue o espacio público es,
en ealidad, una expe iencia il ada, ep o-
duce la ciudad pe o elude sus aspec os más
desag adables: en él no llue e, no hace ío, no
c uzan coches, no hay suciedad, no exis en ni
uidos
ni
con aminación, sino sonidos musica-
les y a omas ambien ales. Se a a de una ciu-
dad seleccionada
y
empaque ada que, pa a su
supe i encia, ha de se p ese ada del ex e-
-
LXI-
61
ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672