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Berlin-Postdamer Platz: estrategias urbanas en la metrópoli neoliberal

García-Vázquez, Carlos

Abstract

Un paradigma que ilustra las técnicas mediáticas actuales de la producción del espacio, entre las cuales destaca la técnica de simulación de la ciudad tradicional y el espacio público como táctica de potenciación del espacio de la disuasión y el consumo.

Full text

BERLIN-POSTDAMER PLATZ Es a egias u banas en la me ópoli neolibe al Ca los Ga cía V ázquez Un pa adigma que ilus a las écnicas mediá icas ac uales de la p oducción del espacio, en e las cuales des aca la écnica de simulación de la ciudad adicional y el espacio público como ác ica de po enciación del espacio de la disuasión y el consumo. P o sdame Pla z ue el p ime pun o donde, as la inol idable noche del nue e de no iemb e de 1989, el deno- minado «Mu o de la Ve güenza» cayó ísica- men e; y lo hizo median e un boque e abie o de mane a u gen e y p o isional con el que se p e endía ol e a comunica las dos mi ades de una ciudad que lle aba cua en a años au- má icamen e di idida. Se inaugu aba así la o- cación pione a que, a pa i de en onces, iba a ene es e luga en el p oyec o Be lín-2000, un p oyec o cuyo obje i o e a el aslado a Be lín de la u u a capi al de la nue a y eme gen e Alemania uni icada. Muy p on o, los p ime os polí icos e in e so- es nacionales e in e nacionales que comenza- on a a lui a la ciudad ija on su a ención sob e el ol idado y desolado paisaje de la p ác icamen e aniquilada Po sdame Pla z. In- media amen e his o iado es, a qui ec os y u - banis as ecu ie on a la his o ia p e ia a la Segunda Gue a Mundial, cuando la plaza e a «el co azón ugien e de la me ópoli más diná- mica de Eu opa». La in uición del u u o que le espe aba a es e inhóspi o ozo de ie a be - linesa se p esen aba ya, casi como una e iden- cia: la his o ia debía epe i se, Po sdame Pla z, el símbolo del «Be !ín-Wel s ad », enía que ecupe a su papel como «deciso io cen o mo o y nodo de la ida capi alina». Desde un p incipio, po an o, su des ino como dis i o inancie o y espacio de sob ecen ali- dad de la u u a capi al de Alemania e a e i- den e. Y no se a aba de ensoñaciones emana- das de megalómanas men es polí icas; la plaza eunía odos los equisi os necesa ios pa a ol- e a ecupe a su luga en e las es ellas, además de su es a égica si uación u bana en una se ia aspi an e a «ciudad global», con aba con un alo añadido impo an ísimo: el mi o - LIII- 53 ASTRAGALO, 11 (1999) A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA A icle, ISSN 1134-3672 h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1999.i11.06 A qui ec o y p o eso de la E.T.S. de A qui ec u a de Se illa. 54 que la acompañaba desde los años ein e. Re- p esen ación y simbolismo, po an o, ¿qué más podía desea el capi al in e nacional? Pocos meses después de la caída del Mu o el p oceso se puso en ma cha. El mé odo de in- e ención en Po sdame Pla z e idencia cla- amen e quiénes son los que igen, y cuáles son sus mecanismos de ac uación, en la me ó- poli a docapi alis a. Los e enos, inicial- men e pe enecien es a la ciudad de Be lín, cuyo sec o occiden al los había ido com- p ando paula inamen e a la an igua República Democ á ica Alemana an es de la euni ica- ción, ue on endidos, a p ecio de saldo, a cua o g andes mul inacionales: la Daimle - Benz, la Son y, la A+ T y la He ie. El ayun amien o se desen endía así de la a ea de con igu a la ciudad, dejando és a en ma- Po sdame Pla z, es e co azón be linés que nos si e como campo de p uebas, las es a egias u banas impe an es en la me ópoli neolibe al. El mé odo, la o ma y el papel o o gado al es- pacio público en la ope ación de Po sdame Pla z, se án los es ejes sob e los que indaga- emos pa a de e mina dichas es a egias. El mé odo: Po sdaimle -Benz Pla z Todo comenzó en julio de 1990, cuando la Daimle -Benz comp ó el sola delimi ado po Po sdame Pla z, la nue a Po sdame S asse, el edi icio de la S aa sbiblio hek (cons uido po Hans Scha oun en 1966), el Landweh ka- nal y la Links asse. Po sus 61.710 m 2 de su- pe icie la mul inacional pagó 92,9 millones de ma cos, la mi ad de lo que la Comisión de Pe i os del Land de Be lín había p e is o ini- nos del capi al p i ado. O icialmen e la excusa cialmen e. El con a o de en a eximía además e a la de la ope a i idad; con es a o ma de ac- ua se p e endían e i a Jos la gos p ocesos de discusiones democ á icas que se p oduje on en la IBA (la Exposición In e nacional de A - qui ec u a celeb ada en los años ochen a), y que dila a on eno memen e su ejecución. Sin emba go, el acaso de la adminis ación e a e iden e, as él se escondía la incapacidad de los ins umen os u banís icos municipales pa a desen ol e se e icazmen e en la diná- mica de la me ópoli con empo ánea. Pe o la bola de nie e no había hecho más que empeza a oda , no sólo se a ó de la en a del e eno, el p oceso que se desa olló a con- inuación demos ó que la debilidad de los po- de es públicos iba mucho más allá de lo que, has a en onces, habían demos ado. Con el p esen e a ículo p e endemos cons a a sob e a los comp ado es de sus ca gas iscales, exi- giéndoles an sólo la u banización de la zona, a la que imponía una densidad máxima de 4 m 2 /m 2• A pesa de ello, la densidad inal del p oyec o Daimle -Benz se ele ó a 5,5 m 2 /m 2, lo que suponía 340.000 m 2 cons uidos b u os, a los que había que añadi 158.000 m 2 bajo a- san e dedicados a ga ajes, almacenes, e c. El sola de la Sony es aba si uado al no e del de Daimle -Benz; se a aba de una pieza ian- gula delimi ada po la nue a Po sdame S asse, el edi icio de la Phila monie ( ambién de Scha oun) y la Belle ue S asse. La mul ina- cional japonesa pagó 101,1 millones de ma cos po sus 30.917 m 2 de supe icie. También aquí la asación de los pe i os e a mucho mayo , cien millones más, pe o, en es e caso, las condicio- nes del con a o e an más igu osas: Sony debe- - LIV- ía es au a los es os del Ho el Esplanade (un an iguo edi icio de inales del siglo XIX, pa cial- men e des uido en la Segunda Gue a Mun- dial), apo a 3.500 m 2 pa a cons ui en su so- la la Deu sche Media hek, y comp ome e se a alquila a bajo p ecio una de e minada supe i- cie de locales a la cinema eca pública. Mien as an o, la emp esa inmobilia ia A+ T había ido comp ando una se ie de sola es si- uados al es e de la zona Daimle -Benz. En is a de ello, el Senado be linés se io obli- gado a ende le el es o de es a es echa y la ga anja de 12.330 m 2 po 50,8 millones de ma cos, lo que suponía que, po p ime a ez, e an espe ados los p ecios asados po los pe- i os. Pe o ello no e i ó el escándalo. En pa alelo a odo es e p oceso, la emp esa es a al T eu- hand-Ans al había endido unos e enos ubi- cados en Leipzige Pla z po el doble de lo que la ciudad de Be lín consiguió po una supe i- cie cinco eces mayo en Po sdame Pla z. ¡Debilidad!, ¡conni encia!, ¡ esignación!; en un p incipio el escándalo po la ac uación de la adminis ación municipal ue mayúsculo, an o a ni el popula como polí ico y mediá- ico. Muchos c í icos e in elec uales se suma- on a la indignación gene al, Julius Posene habló de «una des e gonzada p omoción de dos g andes emp esas p i adas» y de « en a de saldo de la ciudad», mien as que la dipu- ada ecologis a Michaele Sch eye lo cali icó como «genu lexión an e el g an capi al». Sin emba go, la eacción inicial se ue poco a poco des aneciendo has a que, inalmen e, la lógica global del sis ema impuso la calma. Los a gumen os que desac i a on las p o es as e an de peso, se a aba de pone en ma cha la mayo ob a de Eu opa: sob e 15 ha de e eno se cons ui ían más de 700.000 m 2 de supe i- cie b u a (sin con a las plan as sub e áneas), la mi ad de los cuales es a ían dedicados a o i- cinas. La in e sión o al se ap oxima ía a los ocho mil millones de ma cos, a los que hab ía que añadi cinco mil millones más en in aes- uc u as. Pe o el e dade o bombón e a o o: con la ope ación de Po sdame Pla z, Daimle -Benz y Sony se comp ome ían a aslada a Be lín sus sedes cen ales en Eu opa. Ello signi icaba la c eación de miles de pues os de abajo cua- li icados, y un paso de gigan e en la aspi ación de la ciudad a con e i se en uno de los más selec os nodos de la ed global. És e ue el aplas an e a gumen o con el que la lógica neo- libe al acabó po con ence a los ciudadanos be lineses de las bondades de la ope ación. En junio de 1991 el Senado con ocaba el con- cu so pa a la o denación de la zona. Pa a en- onces, las oces que seguían clamando con a los mé odos u ilizados en la ope ación de Po sdame Pla z e an, p ác icamen e, impe - cep ibles. La o ma: el plan u banís ico pa a Po sdame Pla z Al concu so ue on in i ados dieciséis equipos de a qui ec os de odo el mundo. La zona obje o del mismo enía una supe icie de 480.000 m2, y en ella es aban comp endidos los e enos de Daimle -Benz, Sony, A+ T, He ie y la Leipzige Pla z. En las bases se ex- ponían cie as p emisas que e idenciaban que el consabido espí i u de la «ciudad eu opea» -LV- 55 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 56 planeaba ya i me sob e Be lín: inco po a la desé ica zona a la es uc u a de la ciudad, p o oca una mezcla de unciones que ga an i- za a i alidad u bana du an e las 24 ho as del día, conse a los es os del Ho el Esplanade y la Weinhaus Hu h como «luga es del e- cue do», econs ui el plano his ó ico, des ia el á ico ápido, y consegui di e sidad a pe- sa del ca ác e uni a io de la ope ación. El p ime p emio del concu so ue o o gado a Heinz Hilme y C is oph Sa le , que p esen a- on una p opues a que se ajus aba, es ic a- men e, a las bases del mismo. Los dos a qui- ec os muniqueses imaginaban una Po sdame Pla z compues a po compac os bloques o o- gonales que gene aban una ama u bana donde el espacio público e a p o agonis a: ca- que, inalmen e, se les enca gó la ealización del plan u banís ico y la cons ucción de a- ios edi icios. El es o se ían p oyec ados po a qui ec os p emiados en alguno de los múl i- ples concu sos celeb ados: Hans Kollho , Laube & Woh , Ra ael Moneo, Richa d Ro- ge s y A a a Isozaki. En el plan de Piano/Kohlbecke la igidez de la p opues a inicialmen e ganado a quedaba diluida po una se ie de eje cicios con ex ua- lis as que mi igaban el encuen o de la com- pac a ama u bana de la «ciudad eu opea», con la i egula dispe sión del colindan e Kul- u o um y los elemen os na u ales del Tie - ga en y el Landweh kanal. A pesa de ello, seguía siendo el sac osan o espí i u de la «c iu - dad eu opea», he edada del p oyec o de Hil- lles co edo , plazas, alamedas, bule a es, in- me y Sa le , el que de e minaba el plan. Sus el uso un canal de agua que desembocaba en el pau as p incipales e an las siguien es: Landweh kanal, in en aban ep oduci el mi o _ Je a quización de los espacios u banos, que de la ida u bana en la «ciudad eu opea». El iban desde amplias y a boladas alamedas único momen o de cie a in ensidad me opo- li ana plan eado en la p opues a se concen- aba en los sola es angula es que desemboca- ban en Po sdame Pla z, donde dos disc e os ascacielos supe aban, ímidamen e, las ocho plan as de al u a media del conjun o. Pe o la idea no con enció a casi nadie, su ex- ema co ección esul aba casi anodina pa a un luga u bano an emblemá ico. Los in e so- es decidie on ac ua po su cuen a; Sony buscó a sus p opios a qui ec os pa a desa o- lla su sola , y Daimle -Benz acep ó con oca un nue o concu so pa a su zona, concu so que end ía como base la p opues a de Hilme y Sa le . En es e caso los ganado es ue on Renzo Piano y Ch is oph Kohlbecke , a los has a con encionales calles co edo , pa- sando po un amplio elenco de piazzas, pa- sajes pea onales y láminas de agua. -Rep oducción del modelo u bano del en- sanche decimonónico con edi icación en manzanas ce adas de más de 50 m de lado. -Huida de oda especialización uncional y apues a po la mezcla de ac i idades: 56% de la supe icie dedicada a o icinas, el 19% a i iendas, el 11 % a come cios, el 9% a ho e- les, y el es o a ocio y cul u a. -Es ablecimien o de una al u a media de lo s edi icios de 22 m (más dos á icos e anque- ados), ecupe ando así las pau as ma cadas -LVI - po las o denanzas p usianas de mediados del XIX, que de e mina on la imagen de la ciudad du an e casi un siglo. Po lo que espec a al sola iangula de Sony, és e ue o denado, y se á cons uido en su o- alidad po Helmu Jahn. Su ocupación se plan eaba median e una se ie de edi icios que pa ecían esponde a es a egias di e sas: unos se alineaban a los iales pe ime ales ce ando la manzana, o os con o maban un bloque elíp ico que colonizaba el cen o de la misma, y un ascacielos de 103 m de al u a ma caba el é ice del sola en su encuen o con Po sda- me Pla z. Es os edi icios gene aban una suce- sión de espacios pea onales, mi ad calles mi- ad plazas, que ocupaban los in e s icios no edi icados de la pa cela. Pe o, sin luga a du- das, el elemen o más espec acula del con- jun o, supe ando en p o agonismo incluso a la o e de Po sdame Pla z, e a la g an plaza cen al cubie a que ence aba el edi icio elíp- ico. Es e espacio e a de endido po los p o- mo o es como un «nue o o o u bano», un es- pacio público pea onal e in e io , al e na i o al de la ciudad adicional. De él nos ocupa emos más adelan e. A pesa de sus di e encias o males, as las dos o denaciones desc i as subyacían las mis- mas es a egias, las del «Be lín-ciudad eu o- pea» es ablecidas po Hans S immann, Sena s- baudi ek o de Be lín. Au o es an di e en es como Piano, Jahn o G assi, imp egna on sus p oyec os con el eco de la p opues a ganado a en el p ime concu so, e lejo iel y li e al de aquellas pau as. Y es que la Po sdame Pla z, uno de los buques insignias del p oyec o Be - lín-2000, no podía escapa al espí i u que di i- gía la ans o mación gene al de la ciudad, po lo que no es de ex aña que en odos los p o- yec os se ep oduje an las es negaciones so- b e las que, ciñiéndonos a los é minos habi- ualmen e u ilizados po Ignasi de Sola-Mo a- les 1, se e ige es e espí i u. En p ime luga la negación de la mu ación. La cons ucción, en una sola ope ación, de 15 ha de ciudad es un hecho que no puede se cali icado más que como mu ación, una ans- o mación epen ina, adical y acele ada de una g an ex ensión de ejido u bano que acon- ece po una se ie de ci cuns ancias absolu a- men e excepcionales. La e idencia de es a mu ación ue negada en Po sdame Pla z, como en an os o os luga es de Be lín; el plan u banís ico de Piano/Kohlbecke ep oducía una imagen de ciudad que pa ecía u o de un dila ado p oceso e olu i o: con inuidad del e- jido, a iedad de achadas, mezcla de ac i ida- des, le es in e upciones del discu so, e c. En segundo luga , la negación del e ain ague. Quizá sea en la Po sdame Pla z, des- inada a con e i se en un luga de sob ecen- alidad den o de la ed global, donde el oman icismo subyacen e as la p opues a de eclama que es e ipo de luga es u banos, obsole os e inde e minados, pe manezcan como al, se haga especialmen e e iden e. In- cluso Wim Wende s, el úl imo omán ico de Be lín, lo econocía: La Po sdame Pla z e a an ás ica al como e a, como una especie de na u aleza i gen ( ... ). No c eo que nadie pueda hace le en ende u banís- icamen e a un ayun amien o, que lo más boni o de su ciudad son p ecisamen e los luga es donde nadie ha hecho nada. Es una agedia que -LVII- 57 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 58 cualquie ciudad, po de inición, enga que ha- ce alguna cosa po es os en o nos que escapan a la plani icación. El á ea de la F ied ichs asse es uno de los más boni os de Be lín, jun o con la Po sdame Pla z. Son luga es que p obable- men e no pod án sob e i i , po que son com- ple amen e anac ónicos. Se han escapado de los u banis as, pe o, a la la ga, no es p opio de una ciudad que se queden como es án 2• En Po sdame Pla z no sólo se a aba de na- u aleza, ambién de aíles de an ías, de ci- mien os de es aciones de e oca il, de es- os de ho eles y caba e s, ... y de la innomb a- ble huella del Mu o que, en 1961, la asgó po la mi ad acabando de des ui la po com- ple o. A pesa de odo ello, ni siquie a como p i ilegiado es igo de la ecien e his o ia de Eu opa la Po sdame Pla z podía lib a se de su ein eg ación a la ac i idad p oduc i a y a la dinámica especula i a de la me ópoli neo libe al. En e ce y úl imo luga , la negación de los lujos. Se p e é que, en el 2002, en la zona de Po sdame Pla z y Leipzige Pla z, abajen y i an al ededo de 50.000 pe sonas, po lo que las in aes uc u as del anspo e se án i ales pa a su uncionamien o. El diseño u bano p e- is o po el plan u banís ico niega es e hecho; una de las p emisas del concu so e a, p ecisa- men e, la de educi el á ico de ehículos pa icula es, seg egando hacia el pe íme o las ías de ci culación ápida, y limi ando en las in e io es el ni el de á ico. Ello explica que, en el plan, el lujo de ehículos sea obsesi a- men e enmasca ado, e omando así la doc ina que, en la década de los se en a, demonizaba es e ipo de enómenos. Pe o pa a lle a a e ec o es a educción del á ico pa icula , e a necesa io po encia la ed de anspo es públicos. Bajo Po sdame Pla z exis e un eno me in e cambiado de anspo es donde con luyen líneas del U- Bahn, S-Bahn y enes egionales. Sin em- ba go, la escala de es a in aes uc u a es ne- gada en el ex e io , ya que se desa olla, casi en su o alidad, bajo asan e. Dos disc e os pa- alelepípedos de c is al, de 9 m de al u a cada uno, son el único y lacónico es imonio en la supe icie del lujo de enes y pe sonas que, incesan emen e, c uzan bajo Po sdame Pla z. Quizá, de las es negaciones del plan pa a Po sdame Pla z, la de los lujos sea la más pa- adójica, ya que con ella se niega ambién el mi o de la plaza de los años ein e que los p o- mo o es in en a on eimplan a en un p inci- pio. En con as e con el á ico in enso de aquella época, que obligó, en 1924, a ins ala allí el p ime semá o o de Eu opa, que inci ó a los a qui ec os de la gene ación de Ma in Wagne a pensa su a qui ec u a desde el mo- imien o; la Po sdame Pla z del año 2000 se nos anuncia como un luga eposado, un luga obs inado en esconde bajo ie a o des ia en supe icie cualquie lujo de mo imien o í- sico que pe u be la pesadísima es a icidad de su imagen u bana. Con es as es negaciones, Hans S immann iniciaba el pe iplo hacia la «ciudad eu opea», un pe iplo ca ac e izado po una pe manen e al a de comp omiso con la ealidad u bana con empo ánea, un pe iplo que conducía a cualquie pa e menos a la mí ica Po sdame Pla z que conoció Ma in Wagne . Ge win Zohlen lo jus i icaba así: -LVIII- Sin los e dade os medios de pode del Es ado, sin una e icaz in e ención de los depa amen- os sena o iales de T á ico, Finanzas y Desa o- llo U bano, sin un apa a o adminis a i o espe- cial y sin plani icaciones igen es en ma e ia de edi icación, Hans S immann no podía hace o a cosa, ex nihilo, que ins au a su con icción de que el Wiede -Au bau, la econs ucción deBe - lín no admi ía expe imen o alguno, sino que ha- bía que p ospe a con las imágenes congeladas de un mejo p e é i o u bano a base de ie e- aguas, bloques de casas y ía pública. ( ... ) Es a ecien e con icción es la que hizo ale en el es de o nasol aplicado a la econs ucción, al p oceso Po sdame Pla z /Leipzige Pla z de 1991. ( .. . ) S immann (y odas las demás pe so- nas u o ganismos con capacidad de decisión) escogie on el camino del medio, el del « an o .. ./ como ... »: an o un ele ado ap o echamien o del e eno con supe icies pa a o icinas, como la imagen y apa iencias adicionales de las ciuda- E ec i amen e, la idea de «ciudad eu opea» es á ín imamen e ligada con es e concep o, la animada ida u bana que eclama, en oposi- ción a los desolados paisajes subu biales de la ciudad anglosajona, equie e de luga es donde la gen e pueda cong ega se. Po ello, las bases del p ime concu so inci aban a los a qui ec os pa icipan es a c ea «luga es de sob esalien e calidad isual y social», una llamada que se adujo en la inusi ada p o usión de espacios públicos p e is os po el plan u banís ico de Piano/Kohlbecke : la piazza cen al, los am- plios ace ados de la ieja Po sdame S asse, la g an alameda de la Links asse, el es anque al no e del Landweh kanal, o la p opia expla- nad a de Po sdame Pla z, espacios odos ellos pensados pa a se i de ondo al encuen o so- cial y a la «animada ida u bana de la ciudad eu opea». de s de Eu opa; an o lo «p i ado» como lo « u - Sin emba go, en esas mismas bases se econo- bano; an o lo <<mo de no >>, como lo «an iguo» ... En pocas palab as: eligie on la ía in e media de una «ciudad eu opea» sacada de la chis e a del a is a ... , solución que o ecía el p oyec o de Hilme y Sa le . Pe o el camino del medio es, en si uaciones ex emas (como sabemos desde F ied ich Holde lin), el camino más pelig oso, pues o que se le depa a -me a ó icame n e -la mue e; en la a mós e a u b anís ica de Be lín, el le a go y la indi e encia 3• El espacio público Finalmen e, ni mu ación, ni e ain ague, ni lujos, los in e eses de la plani icación de Po sdame Pla z iban po o o lado. En e ellos des acaba uno po el que demos a on igual obsesión adminis ación e in e so es: gene a espacio público. cía, de mane a explíci a, la g an ans o ma- ción que el espacio público es á su iendo en la me ópoli neolibe al; nos e e imos, conc e- amen e, al pun o en el que se indicaba que es- os luga es debían hace posible «la esceni i- cación de la ida pública». Sin ambages y sin odeos, as es a exigencia a lo aba, inal- men e, un econocimien o ya in uido po o- dos: que en la me ópoli con empo ánea, el mi o del espacio público, y con él el de la «ciudad eu opea», an sólo es ya iable como escena io, como mon aje. Los o ganizado es e a n co nscien es, además, de que es e ubo izan e econocimien o impon- d ía una se ie de p emisas a la ho a de con igu- a ese espacio, p emisas de alsi icación. E ec i amen e, cu iosamen e, y a pesa de su - LIX- 59 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 60 p o usión, no e a en los espacios u banos adi- cionales a iba ci ados donde los a qui ec os espe aban que se concen a a la mayo ac i i- dad u bana de la zona. De la p opia Po sdame Pla z no pa ecía espe a se más que albe ga a los dos is es cubos ac is alados de acceso a la es ación sub e ánea; e a una plaza sin á ico, sin es au an es, sin come cios, una plaza donde an sólo el nue o Ca e Jos y eco da ía, pa é icamen e, la ib an e ida que inundó el luga allá po los años ein e. Y es que, si el es- pacio público hay que «esceni ica lo», mejo hace lo en es udios in e io es que en escena- ios ex e io es. Po ello, la apues a de in e so- es y a qui ec os se di igió hacia o os luga es, hacia los au én icos «espacios-escena io»: la plaza Sony y la calle come cial no e-su . En ambos casos se a aba de espacios públi- cos pea onales y cubie os, espacios diseñados con una e iden e ocación come cial. La calle c uzaba en di ección no e-su el conjun o de edi icios si uados en la zona más o ien al del sec o Daimle -Benz. En ealidad, más que de una calle se a aba de un shopping mal! a la ame icana, un espacio de es ni eles de al u a plagado de come cios, ca e e ías, e azas, ja - dine as, ampas, escale as y ascenso es. Una cubie a de id io p o ege ía es e «espacio pú- blico» del du o clima be linés, sin po ello p i- a lo de luz na u al. Los p omo o es de la plaza Sony ue on más p e enciosos y llega on a cali ica su espacio como un « o o cul u al pa a el p óximo siglo». Tal como hemos dicho, es a plaza, de 4.000 m 2 de supe icie, ocupaba el cen o del sola y e- nía o ma elíp ica. El elemen o más espec acu- la de la misma e a su cubie a, compues a po una g an iga pe ime al que apoyaba en los edi icios del con o no, y de la que pa ían una se ie de cables que con e gían en el cen o, sos eniendo en es e pun o una aguja de ace o que a i an aba la supe icie de id io y ejido que con o maba la cubie a. Al igual que en la calle no e-su , es a solución ga an izaba al nue o «espacio público» en ilación e ilumi- nación na u al, a la ez que lo p o egía de las inclemencias climá icas. Tan o la calle no e-su , como la plaza Sony e idencian cómo las ác icas come ciales, que han pene ado en odas las es e as de la me ó- poli con empo ánea, ambién es án coloni- zando su espacio público. Ello no es de ex a- ña si a endemos a da os como los cien mil isi an es que se espe a que, semanalmen e, isi en el complejo Po sdame Pla z. A en a a es as expec a i as la lógica neolibe al ha asig- nado un nue o papel al espacio público: el de c ea un escena io ap opiado donde desplega me cancías y mensajes come ciales. Es e e- nómeno cons a a el acaso de los p esupues- os de Aldo Rossi y los de odos aquellos que en endie on que el e omo a las o mas u ba- nas adicionales supond ía la ecupe ación de alo es sociales comuni a ios. A la ho a de la e dad, y a pesa del es ue zo po gene a o - mas u banas que ac i asen e inci asen a la co- municación en e los ciudadanos, los e dade- os espacios públicos de Po sdame Pla z se- án los espacios come ciales. Y como al hay que p oyec a los; mien as que en las décadas an e io es los shopping malls solían asumi las unciones u banas del desa - iculado paisaje subu bano, hoy en día es el espacio público del cen o de la ciudad el que -LX- ap ende del espí i u del shopping mal/. La plaza Sony y la calle no e-su ue on desa o- lladas po a qui ec os, paisajis as, in e io is as y expe os en ma ke ing que seguían manua- les, no de u banismo, sino de me chandising. En ellos se desc ibe una es a egia que ha de- mos ado se especialmen e e icaz a la ho a de de ini el nue o espacio público según las cla- es del consumo con empo áneo: la simula- ción de la ciudad adicional. E ec i amen e, aunque pa ezca pa adójico, el espacio u bano de la me ópoli con empo ánea iende a ema iza la ciudad adicional, a a- duci la a ca ón-pied a pa a cons ui su pa i- cula escena io de ondo, un escena io sob e el que desplega mul i ud de écnicas ea ales. El « o o» de Sony es un buen ejemplo de ello: pa a llega a la g an plaza cen al hab á que a a esa , p e iamen e, una se ie de callejones y plazole as que no se án ealmen e ciudad (es a án ya en el in e io del sola ), pe o que la simula án incidiendo en las ca ac e ís icas más in ínsecas de los hechos u banos: pin o es- quismo, densidad, mul iplicidad ... , «espon a- neidad». La plaza se ans o ma á así en un g an pla ó eple o de escenas agmen adas, un pla ó donde se desa olla á un espec áculo cuyo elenco de ac o es se mo e á en una cons- elación de ac i idades ípicamen e me opoli- anas: o icinas, i iendas, es au an es, ca és, come cios, el cine IMAX 3D, la media eca, la cinema eca, odo ello esuel o en cla es de a- iedad y densidad, con achadas di e sas y su- pe icies b illan es, iluminación suge en e, y un amplio mues a io de á boles, ja dine as, bancos, elado es, cabinas de elé ono y de- más mobilia io u bano. También la na u aleza y la his o ia han sido e- ma izadas en la plaza Sony, en el p ime caso con la c eación de ja dines de in ie no y cu- bie as ege ales, en el segundo con la in eg a- ción, en es e uni e so de con lic os, de los es- os del Ho el Esplanade, cua o salas y pa e de la achada, si uados en e la o e y la plaza. El esul ado es un caleidoscopio de imágenes donde se mezcla pasado y u u o, na u aleza y a i iciosidad, a qui ec u a y una deco ación siemp e cambian e, un ma de signi ican es sin signi icados que lo a án al ampa o de la g an cubie a de c is al. Toda es a densidad y mul iplicidad, que imi a al espacio u bano « e dade o», iene una cla a in ención come - cial: deso ien a al isi an e, induci eu o ia en un ambien e i eal y an asioso donde las me - cancías se o ecen ealzadas, descon ex uali- zadas, siemp e so p enden es; la eu o ia se aduci á en ansiedad y és a en consumo com- pulsi o. Son las es a egias del shopping mal/ di ec amen e asladadas al espacio público de la me ópoli con empo ánea. Pe o, pa adójicamen e, a la ez que lo imi an, es as es a egias ambién equie en de la nega- ción del espacio u bano adicional, equie en la exclusión o al del ex e io y la eclusión en espacios in e io es. En e ec o, la expe iencia u bana que o ece el nue o espacio público es, en ealidad, una expe iencia il ada, ep o- duce la ciudad pe o elude sus aspec os más desag adables: en él no llue e, no hace ío, no c uzan coches, no hay suciedad, no exis en ni uidos ni con aminación, sino sonidos musica- les y a omas ambien ales. Se a a de una ciu- dad seleccionada y empaque ada que, pa a su supe i encia, ha de se p ese ada del ex e- - LXI- 61 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672