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La intelección primera

Choza Armenta, Jacinto Luis

Abstract

Conocer es uno de los modos en que la vida se siente a sí misma. En el paleolítico los humanos expresan su saber de sí y del mundo mediante la actividad simbólica de los ritos. En el neolítico empiezan a expresar ese saber mediante signos, entonces es cuando se da la abstracción y la intelección. La poesía es el modo en que el signo puede referirse a la vida, expresarla y comprenderla.

Full text

– 17 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía Nº50, Julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 ISSN: 0212-8365 e-ISSN: 2253-900X doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 LA INTELECCIÓN PRIMERA THE FIRST INTELLECTION Jacin o Choza1 Uni e sidad de Se illa (España) Recibido: 14-08-2014 Acep ado: 10-09-2014 Resumen: Conoce es uno de los modos en que la ida se sien e a sí misma. En el paleolí ico los humanos exp esan su sabe de sí y del mundo median e la ac i idad simbólica de los i os. En el neolí ico empiezan a exp esa ese sabe median e signos, en onces es cuando se da la abs acción y la in elección. La poesía es el modo en que el signo puede e e i se a la ida, exp esa la y comp ende la. Palab as-cla e: in elección, luz, e lexión, símbolo, signo, poesía. Abs ac : Knowing is one o he ways in which li e eels he sel . In he Paleoli hic humans exp ess hei knowledge o sel and he wo ld h ough he symbolic ac i i y o he i es. In he Neoli hic begin o exp ess his knowledge h ough signs, ha ’s when abs ac ion and insigh is gi en. Poe y is how he sign can e e o li e, exp ess i and unde s and i . Key-wo ds: in ellec ion, ligh , e lec ion, symbol, sign, poe y. [1] ([email p o ec ed]) Ca ed á ico de An opología Filoso ía de la Uni e sidad de Se illa. Es miemb o desde 1983 de “The New Yo k Academy o Science”, desde 1980 de la “Ame ican An h opological Associa ion”, desde 1982 de la “Sociedad Andaluza de Filoso ía” y desde 1994 de la “Sociedad An- daluza de An opología”. Fundado y di ec o desde1982 de Théma a. Re is a de Filoso ía de la Uni e sidad de Se illa; di ec o del Depa amen o de Filoso ía, Lógica y Filoso ía de la Ciencia de la misma uni e sidad (1995-1999); p o eso Hono a io de la Uni e sidad de El Sal ado (Buenos Ai es, 1994) y de la Uni e sidad del No e (Asunción, Pa aguay, 2011); undado de la Sociedad Hispánica de An opología Filosó ica (SHAF) en 1996, y p esiden e en los bienios 1996-98, 1998- 2000, 2000-2002 y 2002-2004; undado y di ec o del Semina io de las T es Cul u as de la Facul- ad de Filoso ía de la Uni e sidad de Se illa desde 1999; undado y di ec o del Semina io sob e Iden idad Cul u al La ino Ame icana (SICLA), 2007. Jacin o Choza THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 – 18 – 1. El sen i p ime o Es imposible que la ida no se sien a a sí misma. Po que la ida es con ol de sí mismo po pa e del i ien e, acción que b o a desde sí mismo y esul ado de la acción que expe imen a como edundancia en bene icio de sí mismo. Vida es inmanencia, in-mane e, pe manece en sí mismo, y la inmanencia es ida. Es a a i mación, que se ha epe ido muchas eces y de di e sas mane- as desde A is ó eles y quizá desde an es, en el siglo XX ha sido expues a y de- sa ollada en la cul u a occiden al po Michel Hen y2, que añade a ella la esis de que, pa a el i ien e, pa a la ida, sen i se a sí misma es sen i su p opio undamen o más allá del abismo, la esis de que el sen i se a sí misma de la ida iene una dimensión o un momen o mís ico, de pe cepción de la di inidad o de con ac o con ella. Es a esis, po o a pa e, ambién ha sido desa ollada an o ilosó ica como poé icamen e en nume osas ocasiones. Filosó icamen e iene su desa - ollo más conocido en el mundo académico occiden al en la in e p e ación del P ólogo al E angelio de San Juan que hicie a Fich e en el T a ado de la ida biena en u ada3, aunque Fich e no oma como pun o de pa ida la expe iencia del sen i o del sen i la ida sino la “expe iencia” ca esiana con enida en la ó mula “pienso luego exis o”, o sea, una peculia “expe iencia de se ” o “expe- iencia del se ”. Poé icamen e se encuen a en la adición de la poesía y la mís ica su í, en sus de i aciones hispánicas desde Te esa de Jesús a Juan Ramón Jiménez4, en el Haiku clásico japonés5 y o as adiciones poé icas no occiden ales, y es- pecialmen e en la poesía de Rilke. “Sólo noso os emos mue e: El lib e Animal iene as de sí su mue e Y an e sí a Dios, y cuando a, camina po lo e e no lo mismo que las uen es. /…. / ¿Quién nos ol ió del e és, pa a que siemp e, po más que hagamos, engamos el ges o del que se ma cha?”6. [2] C . Michel Hen y: Fenomenología de la ida, Mad id: Encuen o, 2013. [3] Fich e: La exho ación a la ida biena en u ada o la Doc ina de la Religión. Es udio p elimi- na de A. Ci ia; aducción de A. Ci ia y D. Innne a i y. Mad id: Tecnos, 1995. [4] Choza, J.: “La ac i ud eligiosa de Juan Ramón Jiménez: Poesía y Re elación”, en A ollo A a- yás, Luis M.: Juan Ramón Jiménez: Poesía y Pensamien o. Huel a: Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Huel a, 2008. [5] Haya, Vicen e: Haiku-dô: El haiku como camino espi i ual. Ba celona: Kai ós, 2007. [6] Rilke, R.M.: Elegías de Duino. Elegía 8, inicio y inal. La in elección p ime a – 19 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 Se a a aho a de hace un examen ilosó ico, e lexi o, sob e es e p o- ceso ambién sumamen e e lexi o de sen i la p opia ida y su undamen o. Una dimensión, un momen o o una ase de ese p oceso es el conocimien o, el conoce . Vi i y sen i de algún modo que se i e pueden se de suyo idén- icos, pe o ambién puede habe di e encia en esa iden idad. El momen o inicial, común y undamen an e de expe imen a la p opia ida es el sen i , el se a ec ado. A is ó eles dice que el ac o es el undamen o de odos los sen- idos y Heidegge que el comienzo de odo despliegue exis encial es sen i se a ec ado, Be indlichkei . A pa i de ahí el i i , y el conoce , se e ac an en múl iple di ecciones. El i i y el conoce se despliegan en múl iples i ien es y o mas de ida, en odas las cuales se da la e lexión en un g ado u o o, quizá ambién en el sen ido de que en odas las o mas de ida se da la e lexión que alcanza el undamen o del p opio i i . No hay muchos es udios ilosó icos sob e es e úl imo pun o, aunque es muy ele an e la concepción pampsiquis a de Leibniz, pe o sí bas an es esc i os poé icos y eligiosos, de en e los cuales son bien co- nocidos en occiden e el Cán ico de las c ia u as de F ancisco de Asís7, y am- bién algunos poemas de Juan Ramón Jiménez o de Rilke, que expe imen a y i e “las a igas de un esca abajo” y “el can o de las pied as”. Las di e en es o mas de conocimien o, especialmen e el pensamien o ep esen a i o, que es el desa ollado más p o usamen e en la cul u a occiden- al, es una modalidad de la e lexión, del ac o. El ac o es una e lexión po que es el modo en que un i ien e sien e que pesa o que lo a, sien e ío o calo , sien e dolo y place . Es el modo en que una ma e ia animada se expe imen a a sí misma en un de e minado ipo de cong uencia o incong uencia con la ma e ia no animada, y desde luego ambién con o os o ganismos animados. Quizá los ege ales engan una pe cepción de ese ipo de la luz y la oscu idad, y los mic oo ganismos ambién. El ol a o y el gus o ambién se ac i an po con ac o y pene ación de unos co púsculos ajenos en o os in eg ados en el cue po animado. Y el oído y la is a igualmen e se ac i an po con ac o de de e minadas ondas sob e mem- b anas ecep o as del o ganismo i ien e. Conoce , pe cibi o sen i es siemp e y en p ime luga e lexión sob e lo que le pasa al o ganismo, le a ec a o le oca, y po eso no hay co nocimien o que no sea ac o, con ac o. Lo que puede ocu i es que el conocimien o se despliegue en simul aneidad con un con ac o inin e umpido, o bien como ela bo ación de con ac os in e umpidos que dejan una huella, una in o - mación, que se di ide y compone con o as in o maciones a ni el imagina i o o a ni el in elec i o. [7] F ancisco de Asís: Cán ico de las c ia u as, en Lí ica ománica medie al - Volumen1 – Mu cia, Publicaciones Uni e sidad de Mu cia, 1986. Jacin o Choza THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 – 20 – En el ni el undamen al del ac o lo que se sien e, se alo a, o ien a y guía el conocimien o es el bien. Se denomina bien a lo p ime o que se conoce y que ab e la ida a ul e io es conocimien os y goces, y mal a lo que la cie a. Lo que emi e algún ipo de señales y le hace a la ida expe imen a se a sí misma como anhelo de más es el bien: anhelo de calo , de luz, de agua o de ai e. El bien es expe imen a se a sí misma como pu o anhelo de algo o o que la sal e de apaga se, ex ingui se, deja de sen i se y deja de i i . Es e ipo de i encia es p opia de odos los i ien es, desde el pa ame- cio has a el homo e ec us y las di e sas especies del homo sapiens. A medida que los o ganismos i ien es son más complejos y ienen una mayo do ación de unciones cognosci i as, el modo en que la ida se expe i- men a a sí misma y el modo en que se p oduce la e lexión cognosci i a sob e lo que le a ec a y le oca es di e en e. En el caso del homo sapiens el sen i se amplía al se acogido en suce- si os ámbi os o o mas de conciencia, y ambién, co ela i amen e, el i i en an o que sabe de sí se a ampliando de mane a que puede llega a en a en con ac o con odo y a expe imen a lo y conoce lo odo e lexi amen e. La can idad y a iedad de los elemen os del uni e so pa ece que pue- den se i idos, sen idos y expe imen ados si en an en con ac o con un ipo de ma e ia animada do ada con ecep o es muy di e si icados, a sabe , los o ga- nismos de los mamí e os supe io es. Y al pa ece , la conciencia de odos esos con ac os, cada uno de los cuales es conciencia de di e sas o mas de ida y al ez del undamen o de odas esas o mas desde la pa icula idad de cada una, es una y uni ica o puede uni ica las expe iencias de odas esas o mas de ida y sus undamen os en una expe iencia. Dicho de o o modo, el in elec o, al pa ece , es conciencia de sí como conciencia del se - i i del i ien e, de las o mas de ida, y como conciencia del undamen o de esas o mas más allá del abismo. A la ez, es conciencia del se , aunque hay expe iencia de la di e encia en e el se y la ida, y expe iencia ác il, e lexi a ác il de esa di e encia, y segu amen e ambién hay expe ien- cia ác il de la indisce nibilidad del se y de la ida. La expe iencia de la di e encia en e el se y la ida es la bi u cación de la expe iencia es é ica o ác il o igina ia, en expe iencia ilosó ica y expe- iencia eligiosa, y la expe iencia de la indi e encia en e la i encia del se y la i encia de la ida es la expe iencia de la no bi u cación de la expe iencia es é ica, sino de la unidad de ella con la ilosó ica y la eligiosa, que es la ex- pe iencia mís ica. La expe iencia mís ica en gene al, y los di e en es ipos de expe iencia mís ica. La in elección p ime a – 21 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 2. Oscu idad y silencio. El Phanum y el Mys e ium La ampli ud y p o undidad de una capacidad cognosci i a a ni el sen- so ial compa ece cuando se p oduce una dep i ación de obje o sensible. Si se a a de una dep i ación de obje o isible y obje o audible, esa capacidad apa- ece como a ención de la is a y del oído an e la oscu idad y an e el silencio, que dis inguimos bien de la cegue a y de la so de a po que en és as no se da ac ualidad de capacidades sensibles, sino sencillamen e incapacidad. La oscu idad y el silencio ac ualizan y mues an la capacidad de a en- ción ác il, isual y audi i a, del i ien e, y apun an al co ela o angible, cog- noscible- alo able de lo isible y audible. A su ez, la in e ogación y admi- ación in elec i as ac ualizan y mues an la capacidad no ác il, in elec i a y comunica i a del in elec o, que ope a componiendo huellas de lo ocado, o sea desplegando lo que se llama “logos” humano, y apun an a su co ela o angi- ble, o sea, in eligible- alo able y gozable-exp esable. La p o undidad del p e- gun a , del emo e e encial y de la admi ación humana son insondables, no ienen ondo, son in ini os, po que son la eacción del espí i u an e lo igno o y mis e ioso de sí mismo, de su se - i i , que se supone co ela i a del se en gene al. Po eso las espues as que se dan a sus p egun as, los mo i os que a ibuyen a sus g andes emo es, la dignidad con la que e is en a los alo es ene ados y el alcance y me as que con ie en a su deseo de sabe , ambién son in ini os, ienen la ampli ud del i i , del in elec o y del logos. Sus p egun as, espues as y alo aciones se exp esan en i os, en unos i os an a iados, de an o alcance simbólico y de an o alo a ís ico. Los p ime os sapiens despliegan su i i , su in elec o y su logos, en esa lucha po la supe i encia. Cada éxi o en el in en o les ab e el camino de lo que iene sen ido pa a ellos, de lo que gene a ida y la p ese a. El conjun o de la acción ealizada y el obje i o alcanzado iluminan su se - ida, su exis encia, y la sal an. En o o caso el esul ado es la mue e. Se epi e lo que ha dado buen esul ado, una y o a ez, y así se gene an i os, pau as de compo amien o, y se o u a el mundo. El uni e so queda colonizado po que queda iluminado, queda descubie o el sen ido de algunos e en os y de las ealidades elaciona- das con ellos8. “Sen ido” quie e deci u ilidad, in eligibilidad, gozabilidad de lo i ido, de lo sen ido- ocado. “Sen ido” quie e deci “bien”. Fue a de ese oco de luz, de ese oco de los e en os con sen ido, odo es caos, pelig o y mal, o sea, oscu idad y silencio pa a un in elec o que escu- d iña el ho izon e, que in e oga y se admi a an e la nada y la luz. El oco de luz es ambién mis e io, enigma y p o- ocación de la in e ogación sob e lo insondable. Pe mi e comp ende el pelig o y la sal ación. La oscu idad y [8] Knigh , C is; S udde -Kennedy, Michael and Hu o d, James: The E olu iona y Eme gence o Language Social Func ion and he O igins o Linguis ic Fo m. Camb idge, UK: Camb idge Uni- e si y P ess, 2000. Jacin o Choza THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 – 22 – el silencio po una pa e, y el caos po o a, ponen de mani ies o que la ida queda en egada o con iada al p o agonismo del conocimien o, del in elec o, o sea, queda con iada al p o agonismo de la libe ad, que apa ece a su ez como di e encia en e i i -se y conoce -ac ua en p ime luga , y como di e encia en e conoce -ac ua y pausa en el conoce , como di e encia en e con ac o y no-con ac o con ealidades ajenas al o ganismo, como di e encia en e en ega al con ac o con lo o o y pausa y ensimismamien o. El con ac o con la in o mación, con lo iluminado y sono o, y la expe iencia de la oscu idad y el silencio, p opo cionan la expe iencia del espacio y del iempo, o de la ampli ud in ini a de lo ino gánico de lo cual se compone lo o gánico, lo i o. La luz, la comp ensión, ilumina muchas ealidades y pe mi e cap a el sen ido de muchas ealidades. El sen ido es a i mación de la ida, es sob e i- i , es más ida y es sal ación. La expe iencia del i i y sob e i i median e la caza y median e la comida, median e el sol que alumb a el campo de caza, median e el uego que alumb a el in e io de la cue a en que se caza, se cocina y se come, y median e la sang e que anima a los i ien es y se de ama en la caza y en la comida, es la expe iencia de lo angible y lo ocado ac ualmen e y la expe iencia de lo angible pe o no ocado ac ualmen e sino ep esen ado, la expe iencia de lo eal, y ambién de la sal ación, del milag o, de lo sag ado. Se pueden desc ibi los o ígenes del i i y el conoce humanos como una expe iencia ma a illosa, pelig osa, ascinan e y sob ecogedo a, como de- scub imien o de “la ealidad”, como p ime a expe iencia del “comp ende ”, como un deslumb amien o an e la ida y el se . ¿Y cómo no ene a a eso que da luz, que sal a del caos, de la mue e, de la nada?9. La magni ud de lo que en esas expe iencias de lo eal y de lo sag ado i e el sapiens en la caza, en la llu ia, en el pa o, en con as e con lo que expe imen an o os i ien es, es la magni ud de la di e encia en e un i ien e o gánico do ado de in elec o, de conciencia in elec ual, y un i ien e o gánico que no iene esa do ación. Esa expe iencia pe cep i a, es é ica, iene como se ha dicho dos di- mensiones y se bi u ca en dos di ecciones, una “pu amen e” o “me amen e” cognosci i a, que ambién se puede llama expe iencia “o dina ia”, de lo co idi- ano, de lo p o ano, expe iencia de lo no ocado ac ualmen e y “expe iencia ilosó ica”, y o a alo a i a oli i a, que ambién se puede llama expe iencia de con ac o con lo i o, con la ida, con lo que undamen a la ida más allá del abismo, o expe iencia de lo sag ado y expe iencia eligiosa. El o igen y desa ollo de la expe iencia y la ac i idad cognosci i a es un acon ecimien o que iene siemp e y en odo caso un ca ác e o dina io, pe o a la ez y en con inuidad con ello, un ca ác e ex ao dina io, deslumb an e, e ela- do , mis e ioso más que comp ensible, y en úl imo é mino, sag ado, eligioso. [9] Eliade, M.: “Expe iencias de la luz mís ica”, en Me is ó eles y el and ógino, Ba celona: Labo , 1984. La in elección p ime a – 23 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 Una de las aíces de los ocablos que designan lo sag ado en las len- guas eu opeas, es la del é mino g iego Phanaios, lo que ilumina, ae a la luz, da luz, del e bo Phaino, hace apa ece , e ela , descub i , b illa 10, y del sus an i o phanós, an o cha, lin e na, lámpa a. A es os signi icados se suman los de i ados del la ín, anum, emplo, y p o- anus, lo que es á an es y ue a del emplo y el é mino de las lenguas e náculas ana ismo11. Es e é mino, y las ealidades designadas con él, son los signos en que se condensa, en algunas cul u as de occiden e, la ep esen ación del “sen ido”, del alo posi i o, del bien de una se ie de ealidades y de ac i idades en las que sus c eado es han expe imen ado el undamen o de la ida. El Phanum, la luz, lo sag ado, lo que impone emo e e encial y a ae seduciendo, lo que se ene a, aquello a lo que el homb e se en ega po que es lo que máximamen e ado a, ama e idola a, en el sen ido p opio del é mino, es el undamen o de la ida más allá del abismo, que se llama “mis e io” pa a signi ica que es á más allá de la comp ensión que el homb e puede alcanza , po mucha expe iencia ác il que enga de ello. En elación con el ocablo ana ismo, el e mino idola ía p o iene de los ocablos g iegos eidos, idea, imagen, y la eia, ado ación, cul o12. El é mino eidos da luga a ‘idea’ que en las lenguas eu opeas signi ica ep esen ación concep ual o imagina i a (más bien e dade a) y a ‘ídolo’, que en esas lenguas signi ica ep esen - ación concep ual o imagina i a más bien alsa. “Ve dade o” quie e deci que pone en con ac o con lo i o o con su undamen o, y “ also”, que no pone en con ac o. Una cie a di e encia en e el Phanum, la luz, y el Eidos, la igu a, la idea, lo iluminado, es que la luz ilumina sin ene o ma mien as que la igu a o la idea iene o ma y cuando ilumina lo hace de o o modo. Es o signi ica que desde cie o pun o de is a no cabe una ep esen ación e dade a del Phanum, del se , del bien, de la belleza o de la comunicación, no cabe una ep esen ación de lo que alumb a median e un elemen o opaco que p e endie a hace de signi - ican e. Es deci , no cabe una ep esen ación ‘obje i a’ del Phanun, y a su ez, como con apa ida, lo ep esen ado o lo is o es ep esen able y isible po que no es luz. La expe iencia de la luz, del “sen ido”, siemp e es ác il, y la “idea” o la “ o ma” siemp e es opaca, y siemp e es cons uida o eplicada cognosci i a- men e. La “expe iencia ilosó ica” es, po una pa e, expe iencia ác il de la ida, de la luz, del sen ido, del Phanum, y po o a pa e, expe iencia cognosci i a, no ác il, de la idea, de la o ma, de la cosa eal o del acon ecimien o conocido. Pla ón suele desc ibi el conoce como acon ecimien o en el que el an- helo i al del homb e oca y e el sen ido o el bien de las ealidades g acias al [10] Liddell & Sco ’s, G eek - English Lexicon, Ox o d, cla endon, 1991, p. 854. [11] Co ominas J.: B e e dicciona io e imológico de la lengua cas ellana. Mad id: G edos, 1987, p 266. Con es e sen ido emplea Heidegge el sus an i o alemán Lich ung pa a signi ica cla o del bosque y ambién conciencia, ámbi o de la conciencia. C ., Ca a sob e el humanismo. [12] Lydell and Sco , G eek - English Lexicon, Ox o d, 1991. Jacin o Choza THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 – 24 – bien o a la “luz” que emana del “eidos” y que “ilumina” la ealidad que esul a conocida, pe o en la adición occiden al los é minos “idea” y “ o ma” designan gene almen e lo opaco (aunque enga una cie a luz p opia), la pa e pasi a, la pa e conocida del enómeno del conocimien o. A is ó eles suele desc ibi el conoce como el acon ecimien o en el que el anhelo i al humano oca y e el “signi icado” la “ o ma” o el “eidos” de las ealidades, g acias a la luz que ema- na del in elec o, y en la adición occiden al el in elec o y la luz designan la pa e ac i a del conocimien o, que es incognoscible . Ni el “eidos” de Pla ón ni el in elec o de A is ó eles, en la medida en que son Phanum, luz, ienen o ma, y en la medida en que ca ecen de o ma son incognoscibles en sí mismos y se elacionan con lo sag ado, con el mis e io. Sus comen a is as pos e io es han in e p e ado esa elación de di e sas mane as, como semejanza, como iden idad, como pa icipación de lo di ino en el homb e, como inhabi ación di ec amen e de lo di ino en el alma humana o como inhabi- ación de oda alma humana en la luz del se di ino o en la luz del se en an o que c eado. En e los seguido es de Pla ón y en el seno del pla onismo se han desa ollado doc inas eligiosas, pe o no en el a is o elismo, y eso a pesa de que el dios de A is ó eles es subje i idad de un modo mucho más ne o y cla o que el de Pla ón. Todas esas in e p e aciones son mane as de esponde a la p egun a sob e qué es lo que sien e la ida cuando se sien e a sí misma y a su undamen- o, en el caso de un se con una do ación cognosci i a al que su conciencia de sí es un in elec o de un alcance in ini o. Aho a hay que e más de enidamen e el ánsi o y el desa ollo desde esa expe iencia es é ica de la ida, que es p opia de los humanos en los p ime os milenios de su exis encia, en los p ime o 130 o 140 milenios quizá, has a el desa ollo de la expe iencia cognosci i a de la ida y de la ealidad, que es donde se p oduce lo que ac ualmen e se en iende po in- elección, y que pe enece a esa ase de la his o ia de la especie humana denominada neolí ico iniciada hacia el milenio 15 a. C. Hay que examina la elación en e la expe iencia ác il de la ida y de su undamen o, y la expe iencia cognosci i a de la ida, la expe iencia no ác il y no angible de lo eal, la expe iencia de lo ep esen ado. 3. Pensamien o simbólico y pensamien o ep esen a i o de signos La conciencia in elec ual humana no iene una do ación cognosci i a es able y cons an e, sino que, al igual que los i ien es o gánicos, c ece, se de- sa olla, y adop a con igu aciones cuyas ases y o mas no es posible p ecisa oda ía en los 150.000 años de exis encia que al pa ece , iene la especie. Lo que esul a posible deci aho a es que desde el paleolí ico al neolí ico el in elec o humano ha desplegado unas modalidades de ida y de conocimien o La in elección p ime a – 25 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 muy a iadas basadas en lenguajes pe o ma i os simbólicos, y que desde co- mienzos del neolí ico has a comienzos del milenio 3 d. C. ha desplegado unas modalidades de ida y de conocimien o más homogéneas y con más comunica- ción en e sí, basadas en lenguajes p edica i os de signos. Es os ipos de lenguaje son co ela i os de dos g andes ipos de pen- samien o, pa a los cuales la ida y el undamen o de la ida se dan de modos di e en es, y el con ac o con ellos, ambién. En conc e o en el pensamien o lin- güís ico signi ica i o no hay con ac o inmedia o con la ida, y se da una sobe a- nía de la libe ad y la e lexión in elec i a sob e la ida y la na u aleza que no se da en el pensamien o simbólico. Pa a pe cibi es a di e encia hay que examina compa a i amen e la es uc u a signi ica i a de los símbolos y de los signos13. El símbolo iene ca ác e na u al, es un elemen o de la na u aleza y ienen un uso análogo en las dis in as cul u as paleolí icas. Los símbolos u ili- zados en el a e pa ie al y el a e mueble, ienen como signi ican es ealidades na u ales, y ienen como signi icados ambién ealidades na u ales14. Es as ca ac e ís icas de los signi ican es y los signi icados de los símbo- los paleolí icos pueden pe cibi se con cla idad en el siguien e cuad o. Símbolo signi ican e Signi icado Símbolo signi ican e Signi icado Tie a Re ugio/ in ie no To o Fue za Ai e Alma / ida Caballo Hemb a Agua Vida/ ecundidad Pája o Alma del di un o Fuego Pode / di inidad Vul a Hoga / ida Luna Mens uación Pechos (pezones) Hoga / alimen o Leche Mad e Semen P ima e a Sang e Vida Falo Pode / Pad e Cuando se a a de signos, que son g a ismos con encionales, y no de símbolos, que son ealidades na u ales, el ipo de e e en e o de signi icado al que el signi ican e emi e, no pe enece al o den eal, sino a un o den nue o que es p ecisamen e el o den in encional, abs ac o o ideal. El conocimien o y la ida empiezan a e e i se ambién a ese nue o o den. Du an e algunos milenios se e ie en indis in amen e a los dos ó denes, pe o poco a poco se an e i iendo cada ez más al o den in encional de los signos y cada ez menos al o den eal de los símbolos, y los signi icados a los que se e ie en la ida y el co- [13] Se ep oduce aquí el pa ág a o 39 a de J. Choza: Filoso ía de la cul u a, Se illa, 2ª ed. 2014. [14] Ries, Julien, Le symbolisme dans le cul e des g andes eligions : ac es du Colloque de Lou- ain-La-Neu e: 4-5 oc ob e 1983, Lou ain-la-Neu e : Cen e d’His oi e des Religious, 1985; c . Lo sag ado en la his o ia de la humanidad, Mad id, Encuen o, 1989. Jacin o Choza THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 – 32 – a iculado según el logos, más allá de lo o ganizado y comp ensible acional- men e, es deci , se encuen a con el ho izon e de lo in o malizable, como se ha dicho, a sabe , el caos, el mal, la nada, el pode , el se , y la libe ad, que se pueden sis ema iza en un cuad o como el que se p esen a más adelan e. Lo in o malizable es lo que en el plano ascenden al emi e a los p o- blemas ilosó icos undamen ales, y en el plano subje i o p o oca las eacciones biopsicológicas de miedo, angus ia, i a y o os25. Más allá de esas nociones que ab en los ho izon es de o malización, los campos de lo in o malizable y los ámbi os de sen ido, se encuen a el Mys e ium emendum e ascinans, es deci aquello que es á más allá de los ho izon es de sen ido, y que más que comp ensible o amable es ado able y que po eso se ado a. Ado a es la e e en- cia o igina ia y adecuada a lo sag ado. A lo la go de la his o ia de la iloso ía y de las eligiones, la conciencia in elec i a humana se ha expe imen ado a sí misma como A) expe iencia es é- ico-cognosci i a y como B) expe iencia es é ico- i al, y en ambos casos expe- imen a que iene como co ela o C) el logos de la ealidad y la ep esen ación ideal de ese logos, D) El Phanum, la luz, el bien o el sen ido que cons i uye el ho izon e de comp ensión de lo eal, y E) el e e en e anscenden e in o mali- zable, o igen y undamen o de la luz y del sen ido. La co espondencia en e expe iencias subje i as cognosci i as y expe- iencias i ales y sus co ela os o males y o malizables, sus ho izon es in o - malizables y el undamen o de esos ho izon es más allá del abismo se puede ep esen a en la siguien e abla. [25] C ., Bu ke , W., La c eación de lo sag ado. La huella de la biología en las eligiones an iguas. Ba celona: Acan ilado, 2009, pp. 27 y ss. La in elección p ime a – 33 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 A. Expe iencia es é ica (del in elec o) B. Expe iencia i al (del “co azón”) C. Co ela o o malizable. Logos eal/ideal D. Ho izon e de sen ido in o malizable E. Re e en e ascenden e in o malizable 1. Es é ica, Cognosci i a Religiosa Ado ación, Sob ecogimien o (Chamanes). Fue zas y i ien es na u ales. Ri os Vida Fundamen o de la ida allende el abismo 2. Cognosci i a, Epis émica Sapiencial Admi ación (A is ó eles) Logos Epis émico y Sapiencial Se , Luz In elec o P ime o Sabe Dios 3. Cognosci i a Técnica, Cien í ica Duda Ce eza (Desca es) Logos dominado Ciencia-Técnica Caos Cosmos con olable Dios c eado Ga an e y e iden e 4. Cognosci i a Mo al Temo Respe o (Kan ) Logos mo al Ley mo al Bien Mal Juicio inal 5. Cognosci i a Exis encial Angus ia (Kie kegaa d, Heidegge ) Logos exis encial Se Mis e io, Abismo 6. Cognosci i a in e pe sonal Llamada (Le inas) P ójimo en odas sus o mas Al e idad Mis e io de al e idad En la his o ia de la cul u a occiden al la iloso ía nace como e lexión de la expe iencia cognosci i a sob e sí misma cuando el pensamien o se ha dis anciado mucho de la expe iencia i al, cuando la ida ha dejado de sen i se a sí misma en la expe iencia ác il o igina ia. En onces el con ac o con la ida, el ac o de ella, y la expe iencia de ese con ac o an quedando cada ez más alejadas de la conciencia in elec i a, más alejadas de la conciencia en gene al y más elegadas al “inconscien e”. Esa se ía la espues a a la p egun a de Zubi i en su es udio En o no al p oblema de Dios, en Na u aleza, His o ia, Dios26, sob e el p oblema del a eís- mo. El p oblema del a eísmo no es el p oblema de cómo es posible descub i a Dios, sino del de cómo ha sido posible encub i lo. Ha sido posible po que la conciencia in elec i a (occiden al) ha desa ollado un plano de ep esen ación abs ac a, un plano de o malización, donde ep esen aba el logos de lo eal, y donde se sen ía obligada a ep esen a los ho izon es de o malización y sus undamen os in o malizables e i ep esen ables pa a alcanza la “ o alidad”. Pe o una y o a ez se encon aba son la sobe anía de su libe ad, con el pode casi absolu o y casi di ino de ella misma, en una especie de i alidad con lo sag ado como la de P ome eo o de lucha con a el ángel como la de Jacob. En [26] Zubi i, X.: Na u aleza, his o ia, Dios. Mad id: Sociedad de Es udios y publicaciones,1974. Jacin o Choza THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 – 34 – esos mundos eidé icos el homb e ha exp esado su p opia in ini ud y su p opia g andeza, y en esas c eaciones del espí i u ha ap endido mucho de sí mismo. “He aquí que el homb e ha llegado a se como uno de noso os, en cuan o a conoce el bien y el ma” (Génesis 3, 22). La conciencia in elec i a se in e p e a a sí misma como espí i u y des- pliega los mundos eidé icos a los que in e p e a a su ez como ámbi os del se y de la ealidad, más amilia izados y empa en ados con los ámbi os de la obje- i idad uni e sal que con los de la ida singula . El acon ecimien o po el cual se gene aba el logos ideal en los mundos eidé icos, g acias al peculia igo , luz o calo de los ho izon es de sen ido, se ha denominado in elección y se ha in- e p e ado de di e sos modos a lo la go de la his o ia de la iloso ía occiden al. Pe o el in elec o hace uido al mas ica , se escucha a sí mismo, y du an- e dos mil quinien os años los ilóso os do ados de especial au oconciencia in e- lec i a, han pe cibido que al o o lado del mundo eidé ico, ue a de las placas ec ónicas del uni e so in encional, po debajo del campo de la obje i idad, el mundo de la ida y la ida misma emi ían señales y p o ocaban in e e encias que eque ían ajus es en o den a una mayo y mejo comunicación en e expe- iencia cognosci i a y expe iencia i al, en e espí i u y ida, en e in elección y comp ensión. Es posible que a pa i del siglo XXI se desplieguen nue os uni e sos eidé icos, aún insospechados, y que esos uni e sos se in eg en más y más con la expe iencia i al y con la ealidad i a. Al menos pa ece habe señales de esa con e gencia en la écnica y la ciencia, la iloso ía y la eligión del siglo XXI. 5. Los momen os de la in elección. Una sín esis poé ica Es posible encon a en la his o ia de la cul u a occiden al, y en la de o as cul u as, o mulaciones de esa unidad en e in elección y comp ensión, en e espí i u y ida, a la que la conciencia in elec i a occiden al pa ece abo- cada a inales del siglo XX. Una de esas o mulaciones en que se desc iben los momen os de la in elección y la comp ensión de un modo asequible pa a casi odos los humanos, es la Rima XVII, de Gus a o Adol o Becque : Hoy la ie a y los cielos me son íen, hoy llega al ondo de mi alma el sol, hoy la he is o… La he is o y me ha mi ado… ¡Hoy c eo en Dios! La in elección p ime a – 35 – THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 5.1. “Hoy la ie a y los cielos me son íen” Pa a el enamo ado, el niño y el p imi i o hay una uen e del sen ido, una luz que ilumina la o alidad del campo i encial y lo o na pe cep ible. Pa a el niño los pad es, pa a el enamo ado la amada y pa a el p imi i o el co- bijo y el alimen o posibles son la son isa de la ie a y del cielo. Po eso la ida iene sen ido pa a ellos y la ie a es acogedo a. Sin pad es, sin enamo ada, sin caza y cobijo la ida se ía desespe ación en el desie o, ma cha hacia la ex inción. Es posible que el p imi i o expe imen e el mundo o malizado po un pode a o able, mana, o que pe ciba las cosas o malizadas desde un pode o un alma ecuen emen e bené ica (y que el shin oísmo japonés denomina kami). 5.2. “hoy llega al ondo de mi alma el sol” Es posible que el enamo ado, el niño y el p imi i o, en di e en es episo- dios uc í e os y elices de sus idas, expe imen en ese pode bené ico como luz o como sol que ilumina lo p o undo de su alma, y lo comp endan, comp endan que “a i solo se llega po u luz”, como dice Ped o Salinas. 5.3. “hoy la he is o… La he is o y me ha mi ado…” Hay momen os en que el cielo se oscu ece, y la ie a ambién. El sol se ocul a, y no hay sen ido. En onces el enamo ado, el niño y el p imi i o langui- decen. Has a que la luz uel e a sali o a ez. La mi ología japonesa e ie e que al comienzo de los iempos el sol se ocul ó en unas g u as du an e un la go dilu io, y que no salía. Pe o que la diosa Ama e a su comenzó a in e p e a una danza bellísima has a que el sol, a aído po la cu iosidad ol ió a sali , ol ió a ilumina . En onces la amada, la mad e y la ida se mues an al enamo ado, al niño y al p imi i o y los mi an una y o a ez. En o as cul u as no es la belleza de la diosa, la sace do isa o la cha- mana la que hace sali el sol de nue o, sino el pode del chaman, el bien de sanación que él puede p oduci . 5.4. “¡Hoy c eo en Dios!” Cada ealidad del mundo y el conjun o de oda ella es lo que la amada y la mad e han mencionado, han enseñado, han con ado, han p epa ado. Cada cosa se pe cibe y se obje i a po que la amada o la mad e la han ocado. El es- quema de obje i ación, de in elección, es una ealidad pe sonal y esa ealidad pe sonal es la uen e del sen ido. Jacin o Choza THÉMATA. Re is a de Filoso ía, Nº50 julio-diciemb e (2014) pp.: 17-36 doi: 10.12795/ hema a.2014.i50.01 – 36 – Al comp ende cada ealidad y el conjun o de oda ella se sien e que el mundo es á en o den o a ez. Se sien e la p opia ida como una bendición y se sien e el con ac o con el undamen o de la ida más allá del abismo. Eso es la in elección y la comp ensión. Cuando la in elección y la comp ensión allan, el mundo e o na al caos de donde salió. Queda bien desc i o en la le illa de An onio Machado: “Tu calle ya no es u calle, Es una calle cualquie a, Camino de cualquie pa e”.