Influencia de la Formación en Género y Violencia de Género en la Actitud del alumnado Universitario frente a la Violencia de Género
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Título: Influencia de la formación en la actitud frente a la violencia de género del alumnado de enfermería de la Universidad de Sevilla. Autor/es: Macias-Seda J; Gil- García E.; Casado R.; González, R. Vázquez, S. León F. Centro de trabajo: E.U. Ciencias de la Salud Dirección de Contacto: Avda Sánchez Pizjuan s/n 41009 Sevilla Nº de Teléfono: 34 6064268 Nº de Fax: 954551477 Correo electrónico: [email protected] Influencia de la formación en género y violencia de género en la actitud del alumnado universitario frente a la violencia de género. Introducción El reconocimiento del papel crucial que la educación puede y debe desempeñar en la erradicación de la violencia contra la mujer es una idea consolidada entre las personas que trabajan específicamente en este tema desde distintos ámbitos1, que considera la educación como una herramienta fundamental para cambiar las actitudes y las conductas que llevan a perpetuar el sexismo y la violencia de género de generación en generación2. En concreto en el ámbito de Enfermería hay estudios3, 4 que analizan el posicionamiento de las enfermeras y enfermeros ante esta problemática y revelan un déficit en la formación recibida a nivel de currículo, y un desconocimiento a la hora de derivar estas situaciones sobre todo por entender que es un problema privado5. Además indican que la tasa autocomunicada de maltrato como causa de lesiones mejora cuando la mujer es preguntada por enfermeras y enfermeros sensibilizadas/os y formadas/os en la materia6. Objetivo En base a lo expuesto nos ha interesado Identificar la influencia de la formación específica en género y Violencia de Género VG en la actitud frente a la violencia de género del alumnado de Enfermería de la E.U. Ciencias de la Salud de la Universidad de Sevilla. Material y método
Estudio transversal descriptivo y factorial sobre una muestra de 265 alumnos y alumnas de los tres cursos del grado de Enfermería de la E.U. Ciencias de la Salud de la Universidad de Sevilla. Para obtener los datos se ha utilizado un cuestionario autoadministrado con dos partes; en la primera se recogen datos sociodemográficos y preguntas relacionadas con las representaciones de género a través de las siguientes dimensiones: autopercepción de género, socialización (familia, medios de comunicación), formación académica en género (escuela, instituto y universidad) y autopercepción sobre la capacitación para abordar la VG. En la segunda parte se incluye una escala para valorar la actitud acerca de la violencia de género (CAVG) construida y validada por Mª José Aguado, la escala consta de 4 dimensiones; creencias sexistas, justificación fatalista de la VG, la explicación de la VG como algo privado, la valoración de incorporación de la mujer a la vida laboral o cargos públicos. Resultados Para dar respuesta a los objetivos: de conocer la influencia de la formación en género y violencia de género en la actitud hacía la VG, así como identificar la capacitación para abordar la violencia contra la mujer hemos elegido un análisis descriptivo de las variables y un análisis factorial. En primer lugar hemos recogido la autopercepción con respecto al género A la pregunta ¿Qué entiendes por género? Un 39,9% relaciona el género con aspectos biológico y un 45% con las normas culturales mientras que con aspectos psicológicos lo hace un 10,6%. Cualidades en hombres y mujeres. Los chicos consideran que las mujeres deben ser amables (41,7) mientras que las chicas (62,3%) opinan que la amabilidad debe ser una cualidad en ambos; en hombres y en mujeres. Mientras que un 54,5% de las estudiantes opina que la independencia es una cualidad fundamental en las mujeres. Efecto de la socialización en género. Influencia familiar. El 73,1% del alumnado refiere que su familia le ha influido bastante en su formación de género.
Desarrollo de roles en la familia El 55,5% de los y las encuestado/as expresan que el desarrollo de roles en la familia es igualatorio y que la distribución de tareas del hogar es equitativa (Tabla I), aunque en concreto las tareas domésticas se les sigue encargando mas a las chicas según la opinión de los chicos (50%) y las chicas (60,7%). Realizar las tareas del hogar Mas a las chicas Mas a los chicos Igual a ambos Hombre 50,0% 3,4% 46,6% Mujer 66,7% 1,3% 32,1% Dar libertad en los horarios Hombre 2,2% 44,4% 53,3% Mujer 10,9% 36,2% 52,9% Animar a seguir con los estudios Hombre 8,3% 10,4% 81,3% Mujer 11,4% 5,4% 83,2% Dar libertad en temas de sexualidad Hombre ,0% 17,1% 82,9% Mujer 7,4% 13,9% 78,7% Tabla I. Desarrollo de roles en la familia. Influencia de la formación en género Consultas de material de género y asistencia a eventos formativos en género. El 47,9% del los y las estudiantes expresa haber leído algún libro relacionado con temas de género alguna vez mientras que un 52,1% nunca lo ha hecho. En el caso de revista el porcentaje de los que han leído alguna vez aumenta al 79,6% y se incrementa más si se trata de Web (69,1%). La mitad del alumnado (21,5%) ha realizado cursos sobre temas de género, en el caso de seminario las tasas incrementan al 35,8% pero no ha realizado ningún seminario (64,2%). Formación escolar y del instituto en género.
Un alto porcentaje (76,3%) de alumnos y alumnas refiere que la escuela les ha influido algo o bastante en su formación en género y opinan que el instituto les ha influido algo (39,6%) o bastante (48,7%). Cuando se refieren a la influencia de la universidad esta aumenta a niveles del 69,4% (bastante) y 18,1% (algo). También consideran que la influencia es alta la influencia de la familia en la formación de género (53,4%). Influencia de los medios de comunicación en la formación en género Más de la mitad de la muestra (63%) reconoce una gran influencia de los medios de comunicación en la formación de género, mientras que el 35,6% refiere que la solo les ha influido algo. Un 68,7% opinan que los medios de comunicación potencian los estereotipos de género. Formación en género en la Universidad Mayoritariamente (82,6%) reconocen haber trabajado contenidos de género en asignaturas de la universidad señalando en más alto porcentaje a Enfermería Comunitaria (43,7%) y Enfermería Ginecológica (25,3%). Formación universitaria en Violencia de Género Un 67,9% reconoce haber cursado alguna asignatura durante la carrera en la cual se ha trabajado el tema de la violencia de género señalando Enfermería Comunitaria (30,3%) y Enfermería Ginecológica y planificación Familiar (30,9%) mayoritariamente. Contacto con situación de violencia de género. Un 47,5% expresa conocer alguna situación de violencia de género en su entorno mas cercano y en el 31,7% de los casos la identifican como violencia psicológica y el 14,7% como violencia machista de tipo físico. Autopercepción sobre capacitación para abordar la Violencia de Género El 95.5% cree tener una capacitación básica para abordar la violencia física. El porcentaje sigue siendo alto para el diagnóstico del maltrato psicológico (88,7%) aunque aumenta el número de personas que perciben no tener capacitación para
detectar este tipo de problema (11,3%). El porcentaje de percepción de capacitación disminuye cuando se refiere a la detección de abusos sexuales (73,6%) y significativamente en la percepción de capacitación cuando se trata de otros tipos de violencia (28,3%) (Tabla XV). Análisis factorial de la escala sobre las Creencias y Actitudes de Género y Violencia de género. Hemos realizado un análisis descriptivo y comparativo por sexo sobre los diferentes ítems para valorar la opinión de los alumnos y de las alumnas acerca de los diferentes ítems del Cuestionario de Creencias y Actitudes de Género y Violencia (CAGV) destacando los siguientes resultados: Un 33,2% de los alumnos de sexo masculino están de acuerdo con que los hombres son mejores conductores que las mujeres mientras que casi la totalidad de las alumnas están en desacuerdo (90,4%. Más de la mitad de los estudiantes masculinos (61%) están en desacuerdo con la opción de invertir dinero público para promover una mayor participación de las mujeres en la política. Un 20% de los alumnos consideran que las muñecas son para las niñas, mientras que casi la totalidad de las alumnas están en desacuerdo (92,7%). Más de la mitad de alumnos (60,0%) y alumnas (52,5%) están de acuerdo con que hay que corregir la maldad de los niños. Existe un alto porcentaje de alumnos (40%) y alumnas (36,6%9 que consideran que la mujer está mas capacitada por naturaleza para cuidar a los hijos. Posteriormente hemos agrupado los items con los mismos criterios que la autora (Diaz-Aguado, 2002) para realizar el análisis factorial sobre la escala CAGV para ello se ha aplicado un análisis factorial confirmatorio con el índice de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) y el test de esfericidad de Barlett (Tabla. I) que nos ha indicado que la muestra se ajusta al modelo, es decir se pueden utilizar los cuatros factores empleados por la autora.
KMO y prueba de Bartlett Medida de adecuación muestral de Kaiser-Meyer-Olkin. ,881 Prueba de esfericidad de Bartlett Chi-cuadrado aproximado 4727,248 gl 1081 Sig. ,000 Tabla. I. KMO y prueba de Bartlett Una vez obtenidos los factores comparamos cada factor con las diferentes variables del estudio entre ellas; la formación en género y en VG; el sexo y el curso académico. Influencia de la formación escolar y del instituto en género en las creencias sobre la VG. En nuestro estudio la formación recibida en temas de género en el ámbito escolar o en el instituto no parece tener influencia significativa en las creencias fatalistas acerca de la VG, así como en considerarla un asunto privado, tampoco influyen en la valoración de la incorporación de la mujer a puestos de responsabilidad social o laboral, aunque si parece tener cierta influencia aunque no significativa en las creencias sexistas acerca del maltrato contra la mujer (p=0,053). Influencia de la formación universitaria en género en las creencias VG La formación recibida en temas de género el ámbito académico no produce diferencias significativas en las creencias sexistas acerca de la violencia de género (p=0,215) tampoco en las creencias fatalistas o pesimista acerca de la VG. (p=0,142). Pero influye en la idea de considerar la VG como asunto privado, las personas con formación puntúan mas bajo en esta creencia (p=0.013). Influencia de la formación universitaria en violencia de género en los factores del CAGV. No parece tener influencia significativa en las creencias sexistas acerca de la VG, así como en considerarla un asunto privado, tampoco influyen en la valoración de la incorporación de la mujer a puestos de responsabilidad social o laboral, aunque si aparece influencia significativa en las creencias fatalista del origen de la VG como
algo innato o biológico y por tanto difícil de erradicar (p=0,022). Los alumnos y alumnas que no han recibido formación universitaria en violencia contra la mujer puntúan más alto en esta creencia. Actitud ante la violencia de género. Análisis diferencial por sexo y curso Encontramos que la variable SEXO influye en tres de los factores del CAGV: • Hay diferencias significativas entre hombres y mujeres con respecto a las creencias sexistas acerca de la violencia contra la mujer. Los hombres puntúan más alto en las creencias sexistas. (p=0,000) • También hay diferencias significativas con respecto a las creencias pesimistas a la hora de justificar la VG. Los hombres obtienen puntuaciones mas altas a la hora de argumentan que la violencia es algo innato en el ser humano y por tanto muy difícil de erradicar. (p=0,030) • No hay diferencias significativas entre hombres y mujeres a la hora de considerar la violencia contra la mujer como un asunto privado que no debe trascender fuera del ámbito familiar. (p=0,083) • Los datos cambian en el factor que hace referencia a la valoración de la incorporación de la mujer a puesto de responsabilidad laboral. En este caso son las mujeres las que puntúan más alto. (p=0,014) Con respecto al CURSO encontramos que: • No influye directamente en las creencias sexistas sobre la VG (p=0,341). • Si influye en la creencia fatalista de justificar la violencia contra la mujer como un aspecto biológico e innato al ser humano por tanto inevitable difícil de erradicar, en este caso los alumnos y alumnas puntúan mas bajo conforme van avanzando en cursos académicos. (p=0,001). • Hay diferencias significativas (p=0,048) entre cursos cuando se refiere a la idea de considerar la VG como un aspecto privado, intrafamiliar que no debe trascender
del ámbito familiar. Las posturas más favorables se da en el tercer curso. Siendo esta diferencia menos acusada en el segundo curso. • El curso influye significativamente en la valoración de la incorporación de la mujer a puestos de responsabilidad social o laboral (p=0.05) Las puntuaciones mas altas corresponden a segundo y sobre todo al tercer curso. Discusión En relación a la autopercepción de género destacamos que la mayoría de los hombres se perciben muy masculino y las mujeres muy femeninas. Así como que la mayoría de los alumnos de sexo masculino siguen considerando que las mujeres deben ser dulces y amables y que los hombres deben se fuertes. Gran número de alumnas opina que los hombres deben ser fuertes y las mujeres independientes. Según estos resultados las ideas sexistas siguen estando presentes en nuestros jóvenes aunque con mayor acento en los hombres En cuanto a la socialización nuestros datos indican que aunque la familia ejerce una importante influencia en las creencias y actitud de género su papel no es decisivo en el desarrollo de creencias sexistas y además que el desarrollo de roles igualatorios en la familia no implica postura menos sexistas de los hijos e hijas lo que concuerda con la perspectiva ecológica en la multicausalidad del proceso. Por otro lado los resultados obtenidos coincidiendo con otros estudios 7,8 denotan que los medios de comunicación ejercen una gran influencia en la formación de género, a veces superior a la influencia académica en la formación. También destacan el papel que desempeñan a la hora de transmitir estereotipos sexistas. Resultado que conviene tener en cuenta para que los intentos de erradicar este problema resulten eficaces. La formación en género, no parece ser exclusiva en las creencias sexistas lo que nos hace pensar en el hecho de que estas creencias están muy interiorizadas, es decir, los mecanismos a través de los cuales se siguen transmitiendo el sexismo y la violencia son tan generales, profundos y, a veces, sutiles, que además de transmitir un modelo no sexista de relaciones en el ámbito universitario, se deben incluir en el
currículum académico universitario contenidos específicos para minimizar estas creencias y mejorar la actitud ante el problema. Con respecto a la formación en violencia de género, los resultados obtenidos sugieren que el haber recibido alguna formación específica sobre el tema condicionan las creencias y actitudes del alumnado hacia la violencia contra las mujeres en la pareja, de modo que los chicos y quienes no han recibido dicha formación muestran actitudes menos críticas hacia esta forma de violencia. Sin embargo, al analizar conjuntamente ambas variables, género y formación específica en violencia de género, se observa que mientras hay diferencias significativas entre las chicas que han recibido dicha formación y aquellas que no lo han hecho, no hay diferencias entre los chicos según hayan cursado o no asignaturas sobre el tema. Es decir, estos resultados sugieren que la formación específica, tal y como se ha proporcionado, incrementaría el efecto del género, de modo que las chicas que la reciben se sensibilizan aún más ante el problema. En cambio, en el caso de los chicos, aunque aquellos que han cursado asignaturas sobre esta forma de violencia obtienen puntuaciones más bajas en todas las creencias estudiadas que los que no lo han hecho, la diferencia no es suficientemente importante como para ser significativa. Con respecto a la capacitación más de la mitad de los y las estudiantes han tenido contacto con alguna situación de maltrato contra la mujer, siendo esta de carácter psicológico fundamentalmente. Quizás este alto porcentaje situacional de la VG tenga que ver con la mayor sensibilización ante el problema. Cabe resaltar el alto porcentaje de estudiantes que se perciben capacitados o capacitadas para abordar el maltrato físico, podría estar relacionado con la creencia errónea de que violencia de género es fundamentalmente física, dato contrario a la realidad pues generalmente el maltrato físico es secundario al maltrato psicológico. A esto habría que añadirle que la violencia física es la parte más visible del problema. Sin embargo la percepción de déficit competencial para intervenir en abuso sexual pueda explicarse por ser un problema que requiere una actuación muy específica a la que ellos y ellas llegan a través de una especialización (Enfermería Obstétrico-Ginecológica-Matrona)