Full text
Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales Departamento de Análisis Económico y Economía Política Doble Grado en Derecho y Economía Trabajo Fin de Grado TEORÍA DE SUBASTAS: UNA VISIÓN GENERAL DE LA TEORÍA Y SU APLICACIÓN A LAS SUBASTAS DE DERECHOS DE EMISIÓN DE CO2 Autor: Cerrato García, Rafael Tutora: Román Collado, Rocío Francisca Firmado por:
TEORÍA DE SUBASTAS: UNA VISIÓN GENERAL DE LA TEORÍA Y SU APLICACIÓN A LAS SUBASTAS DE DERECHOS DE EMISIÓN DE CO2 RESUMEN En este trabajo analizaremos en profundidad una de las ramas de aplicación de la Teoría de Juegos: la Teoría de Subastas. Para ello, tras una breve explicación del concepto de Teoría de Juegos y los distintos tipos de juegos, se procederá al análisis de la Teoría de subastas, donde se hará un repaso histórico de este mecanismo de asignación, para pasar a continuación a explicar los tipos de subasta más extendidos, así como las mejores estrategias para los participantes en las mismas en cada uno de estos tipos. Finalmente, todo lo analizado anteriormente se podrá ver de forma aplicada en un supuesto práctico real, que consistirá en el mecanismo de subastas de emisiones de CO2 en España, donde analizamos el tipo de subasta utilizado, las pujas de los participantes y las consecuencias de la asignación. Palabras clave: subasta, puja, Teoría de Juegos. AUCTION THEORY: AN OVERVIEW OF THE THEORY AND ITS APPLICATION TO CO2 ALLOWANCE AUCTIONS ABSTRACT In this paper we will analyze in depth one of the application branches of Game Theory: Auction Theory. For this purpose, after a brief explanation of the concept of Game Theory and the different types of games, we will proceed to the analysis of the Auction Theory, where we will make a historical review of this allocation mechanism, and then go on to explain the most widespread types of auctions, as well as the best strategies for the participants in each of these types of auctions. Finally, everything analyzed above will be applied in a real practical case, which will consist of the mechanism of CO2 emission auctions in Spain, where we will analyze the type of auction used, the bids of the participants and the consequences of the allocation. Key words: auction, bid, Game Theory.
ÍNDICE 1. Introducción………………………………………………………………………..5 2. Datos y metodología……………………………………………………………….6 3. Teoría de juegos……………………………………………………………………7 3.1 Qué es la teoría de juegos……………………………………………………...7 3.2 Tipos de juegos:………………………………………………………………..7 a) Juegos simétricos y asimétricos……………………………………………7 b) Juegos cooperativo y no cooperativos……………………………………..8 c) Juegos simultáneos y secuenciales…………………………………………8 d) Juegos de información perfecta o imperfecta………………………………8 e) Juegos de suma 0 o suma distinta de 0. ……………………………………8 3.3 Concepto de equilibrio de Nash y dilema del prisionero. ………………………9 4. Teoría de las Subastas………………………………………………………………10 4.1 Concepto de subasta e Introducción a la Teoría de Subastas. ………………….10 4.2 Evolución histórica de las subastas……………………………………………..11 4.3 Tipos de subasta:……………………………………………………..…………14 A) Subastas de un solo bien:……………………………………..……………..14 a) Inglesa…………………………………………………….……………14 b) Holandesa………………………………………………..……………..15 c) Subasta con sobre cerrado al primer precio……………….……………15 d) Subasta con sobre cerrado al segundo precio…………………………..15 B) Subastas de varios bienes:……………………………………………………16 a) Discriminatoria………………………………………………………...16 b) De precio uniforme…………………………………………………….16 c) Subasta de Vickrey …………………………………………………….17 4.4 Modelo de referencia…………………………………………………………….19 A) Supuestos del modelo………………………………………………………..19 B) Aplicación a los distintos tipos de subasta…………………….……………..21 C) Teorema del ingreso equivalente……………………………….…………….25 4.5 Variaciones respecto al modelo de referencia:………………………….……….26 A) Aversión al riesgo………………………………………………….…………26 B) Modelos con valoraciones comunes y modelo general………………………28 C) Asimetrías entre los compradores……………………………………………30 D) Colusión………………………………………………………………………33 5. Caso práctico: Subastas derechos de emisión en España………………………………34 5.1 Funcionamiento de subastas derechos de emisión………………………………..34 5.2 Ejemplo subastas derecho de emisión. …………………………………………..36 6. Conclusiones………………………………………………………………….………..38 7. Bibliografía …………….………………………………………………………………40
5 1. INTRODUCCIÓN En el mundo globalizado actual, se dan de forma diaria infinidad de transacciones económicas entre distintos agentes económicos. Una parte de estas transacciones tiene lugar bajo la forma de subastas, cobrando este mecanismo gran importancia en el presente siglo tanto a nivel de utilización práctica (siendo un mecanismo de asignación utilizado en el mercado de la electricidad y de los derechos de emisión de CO2, entre otros) como a nivel académico (el Premio Nobel de Economía del año 2020 fue asignado a Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson por sus aportaciones a la Teoría de Subastas). Aunque el origen de las subastas se remonta a la antigua Babilonia, no es hasta el nacimiento de la Teoría de Juegos (con los trabajos de Von Neumann, Oskar Morgenstern y John Nash) cuando nace la Teoría de Subastas como disciplina de estudio autónoma dentro de esta rama de las matemáticas. El objetivo de este trabajo es poner en pie las líneas generales que componen esta teoría, detallando su origen, los tipos de subasta existentes (realizando un análisis pormenorizado de cada uno) y los supuestos a tener en cuenta para realizar el análisis teórico de los mismos, así como analizar un caso práctico de utilización de las subastas en la actualidad, para comprobar si dicho mecanismo de asignación de bienes resulta realmente eficiente en la práctica. Para ello, el trabajo se descompone en las siguientes partes: -En la primera, se detalla la metodología utilizada para la elaboración del trabajo, así como las fuentes utilizadas para el desarrollo del mismo. -En el siguiente apartado, se realiza una breve descripción de la Teoría de Juegos, así como un análisis de los distintos tipos de juegos existentes. -En tercer lugar, se pasa a analizar la Teoría de Subastas, introduciendo un contexto histórico de las mismas, una clasificación de los tipos de subastas existentes, y un análisis del principal modelo de subastas utilizado en la actualidad, así como los efectos que provocarían variaciones en sus supuestos básicos de partida. -A continuación, se tratará un caso práctico, consistente en el análisis de las subastas de los derechos de emisión de CO2 en Europa en el periodo comprendido entre 2013 y 2019, donde se detallará el funcionamiento de la subasta utilizada y se estudiarán los resultados obtenidos por la misma.
6 -Finalmente, en las conclusiones se destacarán los aspectos más importantes tratados en el trabajo, así como los resultados obtenidos del análisis del caso práctico estudiado. 2. DATOS Y METODOLOGÍA Para alcanzar los objetivos de este trabajo, la metodología utilizada se divide en 2 partes: -Una primera parte teórica, basada en una revisión de fuentes bibliográficas, a través de libros y artículos. -Para la segunda sección del trabajo, consistente en un caso práctico sobre las subastas de CO2, se utilizará la base de datos de SENDECO2, empresa especializada en la compraventa de derechos de emisión, que cuenta con una base de datos con la evolución de los precios de estas emisiones abierta a la consulta del público. La búsqueda de información bibliográfica se ha realizado a través de varios portales de búsqueda, siendo los más utilizados: -Google Academic. -Web of Science. -Catálogo fama (catálogo de la biblioteca de la Universidad de Sevilla). La bibliografía del trabajo se ha recopilado a lo largo de los meses de febrero y marzo de 2022, buscando información publicada a partir de 1950, década en la que comienzan a surgir los primeros artículos sobre la teoría de subastas. Para su búsqueda, se ha filtrado por palabras clave, siendo las más utilizadas las siguientes: subastas, teoría de juegos, puja, teoría de subastas, puja, derechos de emisión. En cuanto a la segunda parte del trabajo, se han extraído datos del precio de las emisiones de CO2 para el periodo comprendido entre los años 2013 y 2019, los cuales se han utilizado para compararlos con los aportados por un estudio de la SENDECO2, empresa dedicada a la compraventa de derechos de CO2 y al asesoramiento en dicha materia, en el cual se recogen los precios de asignación mediante subasta para los derechos de emisión en este mismo periodo.
7 3. TEORÍA DE JUEGOS 3.1 QUÉ ES LA TEORÍA DE JUEGOS Podemos definir la Teoría de Juegos como “una rama de las matemáticas y de la economía que estudia la elección de la conducta óptima de un individuo cuando los costes y beneficios de cada opción no están fijados de antemano, sino que dependen de las elecciones de otros individuos” (Axelrod & Bou , 1986). Esta teoría surge a raíz de una serie de artículos publicados por John Von Newman en 1928. En las décadas de los 40 y los 50 se daría un gran desarrollo de esta rama del conocimiento, a raíz de la publicación del libro “Theory of Games and Economic Behavior” publicado en 1944 por John Von Newman y Oskar Morgenstern, y el descubrimiento del “equilibrio de Nash” en 1950. A partir de este momento, la Teoría de Juegos comenzó a aplicarse en diversas ramas de la Economía, llegando su influencia hasta otras ciencias como la Psicología, la Biología o las Ciencias Políticas. 3.2 TIPOS DE JUEGOS Existen infinidad de juegos, y estos pueden dividirse en distintas categorías. Algunas de las más destacables son (Sánchez Cuenca, 2004): a) Juegos simétricos y asimétricos. Los juegos simétricos son aquellos donde las recompensas y castigos que recibe cada jugador por cada una de las opciones posibles, son iguales para todos los jugadores. En los juegos asimétricos, estas recompensas y castigos son diferentes para cada jugador. Ejemplo juego simétrico: dilema del prisionero. Ejemplo juego asimétrico: juego del ultimátum. En este juego, a un oferente se le entrega una cantidad de dinero que debe repartir con otro jugador, el respondedor. El oferente hace una oferta de reparto, y el respondedor debe aceptarla o no. En caso de no aceptar, ambos ganarían 0. Por tanto, en un caso en el que el oferente deba repartir 10€, en el momento que reparta 9-1, la estrategia óptima del respondedor sería aceptar, pues de rechazar ganaría 0€ en lugar de 1€.
8 b) Juegos cooperativos o no cooperativos. En los juegos cooperativos, 2 o más jugadores se pueden aliar para alcanzar un objetivo, mediante contratos vinculantes, por lo que las estrategias a analizar pasarían a ser de grupo. En los juegos no cooperativos cada individuo actúa por su cuenta, no siendo posible la negociación ni imposición de un contrato al resto de jugadores. c) Juegos simultáneos y secuenciales. En los juegos simultáneos, las acciones de los jugadores tienen lugar a la vez. Sin embargo, en los secuenciales los jugadores actúan uno después de otro, por lo que pueden reaccionar a la estrategia elegida por el resto de jugadores. Ejemplo juego simultáneo: dilema del prisionero. Ejemplo juego secuencial: ajedrez. d) Juegos de información perfecta o imperfecta. En los juegos de información perfecta, todos los jugadores saben que movimientos han tenido lugar de forma previa por parte del resto de jugadores. Por tanto, solo los juegos secuenciales pueden ser juegos de información perfecta. En los juegos de información imperfecta se da la situación contraria, los jugadores desconocen los movimientos anteriores del resto de jugadores. Ejemplo juego de información perfecta: ajedrez. Ejemplo juego información imperfecta: dilema del prisionero e) Juegos de suma 0 o de suma distinta de 0 En los juegos de suma 0, la cantidad que gana un jugador es la que pierde el otro, es decir, un jugador no puede mejorar su posición sin empeorar la del resto de jugadores. En cambio, en los juegos de suma distinta de 0, un jugador puede mejorar su posición sin empeorar la del resto. Ejemplo juego de suma 0: ajedrez. Ejemplo juego suma distinta de 0: dilema del prisionero. Existe además un tipo de juego denominado juego bayesiano, en el cual la información sobre las características del resto de los jugadores no es completa (Ramírez Vigoya,
9 2011). En este tipo de juegos, al menos un jugador no conoce alguna de las características del juego. Esto implica que haya jugadores con información privilegiada a la que no tengan acceso el resto de jugadores. Este tipo de juegos puede darse en el caso de las subastas donde los valores del resto de los participantes son desconocidos. 3.3 CONCEPTO DE EQUILIBRIO DE NASH Y DILEMA DEL PRISIONERO El equilibrio de Nash se puede definir como: “conjunto tal de estrategias (o actos) en las que cada jugador hace lo mejor para él, dado lo que hacen los adversarios (Pindyck & Rubinfeld, 2018)”. Cuando se da un equilibrio de Nash, ninguno de los jugadores puede modificar su decisión sin empeorar, teniendo en cuenta las opciones que han elegido el resto de jugadores. Esto no implica que sea el mejor resultado posible para todos, pues es posible que si los jugadores cooperasen obtuviesen un resultado más óptimo. No debe confundirse el concepto de equilibrio de Nash con el de estrategia dominante: “aquella que es óptima independientemente de lo que hagan el resto de jugadores (Pindyck & Rubinfeld, 2018)”. A continuación, procedemos a explicar el que probablemente sea el ejemplo más conocido de la Teoría de Juegos: el dilema del prisionero (Axelrod &Bou, 1986). En este juego, 2 personas sospechosas de haber cometido un crimen son arrestadas y colocadas en 2 celdas separadas entre sí. A ambos jugadores se les ofrece el mismo trato: en caso de confesar, solo cumplirán 1 año de condena, mientras que el otro jugador cumpliría 10 años. En caso de confesar ambos, los dos cumplirían 5 años de condena. En caso de no confesar ninguno, ambos cumplirían 2 años de condena. Todas estas opciones pueden resumirse en la siguiente matriz de estrategias: Tabla 1: Representación dilema del prisionero en forma normal. Jugador 2 Confiesa No confiesa Jugador 1 Confiesa (5,5) (1,10) No confiesa (10,1) (2,2) Fuente: Elaboración propia a partir de Axelrod, R.M., & Bou, L. (1986). La evolución de la cooperación: El dilema del prisionero y la teoría de juegos. Madrid: Alianza Editorial.
16 Sobre estas 4 formas de subastas se pueden aplicar variaciones. Un ejemplo puede ser poner un tiempo límite para presentar las pujas en las subastas inglesa y holandesa, establecer un incremento mínimo entre una puja y otra en la subasta inglesa, establecer un precio mínimo, etc… B) SUBASTAS DE VARIOS BIENES Las subastas también pueden ser de múltiples bienes, pudiendo ser fracciones de un mismo bien (caso de acciones de una empresa) o bienes independientes entre sí (que podrán ser homogéneos o heterogéneos entre sí). Podemos clasificar las subastas de varios bienes en 3 tipos (Ausubel, 2003): a) Discriminatoria Supongamos que se subastan N unidades de un determinado bien. La subasta discriminatoria consistiría en que se presentan las pujas por cada uno de los bienes en sobres cerrados. El participante con la puja más alta obtendrá los bienes por los que pujó al precio ofrecido. Este tipo de subasta es el equivalente a la subasta de sobre cerrado al primer precio. b) De precio uniforme Este tipo de subastas comenzaría funcionando de igual forma que las subastas discriminatorias: los participantes realizan sus pujas en sobres cerrados, adjudicándose estos a las pujas más altas. La diferencia con las subastas discriminatorias residiría en el precio que se pagaría finalmente por los compradores: este no sería el precio por el que pujaron, sino el precio de equilibrio de las pujas realizadas (la oferta más alta de entre las rechazadas). De esta forma, no importa el precio ofrecido por los participantes, sino el precio de equilibrio del mercado. Este tipo de subastas se asemejaría a las subastas con sobre cerrado al segundo precio. Este método se crea por la existencia de diferencias de información entre los compradores. Esto sería problemático de cara a la eficiencia de la subasta como mecanismo de asignación de bienes, ya que los participantes que tuviesen menos información tenderían a pagar más por los mismos bienes que aquellos que estuviesen bien informados. Esto provocaría que los menos informados actuasen de forma más
17 conservadora a la hora de realizar las pujas, lo que dificultaría alcanzar el valor auténtico de los bienes subastados. Para solucionar este problema, surge la subasta de precio uniforme, donde todos pagarían el precio de equilibrio, haciendo que el estar menos informado no resultase un riesgo a la hora de acudir a la subasta y ser agresivo en las pujas. c) De Vickrey El comienzo del proceso de este tipo de subastas vuelve a ser igual que las dos anteriores, presentando los participantes sus pujas en un sobre cerrado. La diferencia volvería a encontrarse a la hora de fijar el precio de adquisición del bien: en este mecanismo de subasta, el participante pagará por los bienes que se le adjudiquen el coste de oportunidad de cada unidad de bien que se le haya adjudicado. 4.3.1 Ejemplo numérico según subastas. A continuación, realizaremos un ejemplo con cifras ficticias para ver de forma más práctica como funcionarían estos tipos de subasta en un caso práctico. Supongamos que se subastan 7 unidades de un determinado bien entre 2 participantes, siendo las pujas ofrecidas por cada uno de los participantes las siguientes:
18 Tabla 2: Ejemplo práctico subastas con múltiples bienes. Participante Puja Precio adjudicación en subasta discriminatoria Precio adjudicación en subasta de precio uniforme Precio adjudicación en subasta de Vickrey Participante 1 Unidad 1 70 70 48 45 Unidad 2 63 63 48 42 Unidad 3 57 57 48 36 Unidad 4 52 52 48 33 Unidad 5 48 Unidad 6 41 Unidad 7 37 Participante 2 Unidad 1 65 65 48 48 Unidad 2 59 59 48 41 Unidad 3 53 53 48 37 Unidad 4 45 Unidad 5 42 Unidad 6 36 Unidad 7 33 Fuente: Elaboración propia. En la tabla podemos observar como la asignación de los bienes se realizaría siempre de la misma forma para los 3 tipos de subasta estudiados, difiriendo únicamente en el precio de adjudicación de los mismos. En el caso de la subasta discriminatoria, ordenando las pujas de mayor a menor valoración (70,65, 63, 59, 57, 53, 52) obtenemos los precios que pagaran los participantes. En la subasta de precio uniforme, todos pagan el precio de la oferta más alta de entre las rechazadas (48 en nuestro ejemplo).
19 Finalmente, en la subasta de Vickrey, el coste de oportunidad es el que fija el precio, es decir, la puja más alta de entre las rechazadas del otro participante. 4.4 MODELO DE REFERENCIA El modelo de referencia es el modelo más extendido dentro de la Teoría de Subastas, estando los resultados más importantes logrados en este campo basados en él (Durá Juez, 2003). Gran parte de la investigación en Teoría de Subastas se basa en la alteración de alguno de los supuestos que establece este modelo. Para este modelo, las valoraciones de los bienes para los distintos participantes en la subasta no son de dominio público. Por tanto, el modelo trataría a las subastas como juegos de información incompleta, también conocidos como juegos bayesianos. Cuando los participantes realicen sus pujas, tendrán que hacerlo desconociendo la valoración que sus oponentes tienen del bien, haciendo previsiones sobre su posible comportamiento sin ningún tipo de información. Esto hace que sea prácticamente imposible de modelizar los cálculos de los jugadores. Para hacer frente a este problema, John Harsanyi propone en su obra “Juegos con información incompleta interpretada por jugadores Bayesianos. Parte I, El Modelo Básico” (1967) que en los juegos estáticos en los que haya información incompleta se suponga que existe una etapa inicial donde es el azar quien determina el tipo de jugadores que hay. El equilibrio en este tipo de juegos vendría dado por el Equilibrio Bayesiano de Nash. Aplicando este concepto a los juegos bayesianos, se denominaría estrategia a la acción existente para cada posible tipo de jugador posible. En el caso de las subastas, los tipos de jugadores vendrían determinados por las valoraciones que estos tuviesen del bien. Esto provocaría que la estrategia no fuese una sola puja (bi), sino que esta vendría determinada por una función en la que la puja dependería de la valoración que hacen los potenciales compradores del bien (bi=Bi(vi)). Una vez conocemos la valoración, podríamos obtener la puja que realizaría el participante. A) SUPUESTOS DEL MODELO Este modelo parte de 4 supuestos básicos, que son los siguientes:
20 a) Valoraciones independientes privadas Este supuesto implica, por un lado, que cada comprador tiene conocimiento con exactitud de la valoración que le otorga al bien subastado. De esta condición se deduce que toda la información relevante del bien, susceptible de afectar a la valoración que realicen los potenciales compradores del mismo, es conocida. En caso de que existiese información relevante desconocida, la valoración del bien por parte de los potenciales compradores no podría realizarse de forma correcta. Por otro lado, las variables aleatorias que marcarían las valoraciones del resto de participantes serían independientes, sin que existiese ninguna correlación entre ellas. Así, si un comprador valorase altamente el bien “i”, esto no tendría influencia ninguna en la valoración que otro participante realizase del mismo bien “i”. b) Compradores simétricos Cuando se habla aquí de simetría, nos referimos a que las valoraciones que tienen los participantes del bien subastado provienen de una misma distribución de probabilidad, lo que implica que “ex ante” los participantes serían iguales, o lo que es lo mismo, que antes de que tenga lugar la subasta, el vendedor no percibirá diferencia entre los participantes en la subasta. c) Compradores neutrales al riesgo Las funciones de utilidad del dinero de los participantes son lineales según este supuesto. En consecuencia, si estos maximizan su utilidad esperada, estarían maximizando sus ganancias monetarias esperadas. d) Los pagos son una función únicamente de las pujas Este supuesto asume que, cuando el vendedor diseñe la subasta, los posibles pagos que realicen los participantes solo pueden depender de las pujas presentadas. No se contempla la posibilidad de que los pagos puedan establecerse a partir de variables que, tras celebrarse la subasta, aporten indicios sobre el valor del bien subastado para los participantes (un ejemplo de esto si hablamos de subasta de derechos de extracción de petróleo, sería conocer el nivel de petróleo extraído). Otros supuestos secundarios del Modelo de Referencia serían los siguientes:
21 -Nulos costes de preparación de las pujas por los potenciales compradores o del análisis de las ofertas por el vendedor. -Inexistencia de acuerdos o comportamientos colusivos entre los potenciales compradores. -Las actitudes hacia el riesgo y las distribuciones de probabilidad que presentan las valoraciones de los participantes son conocidas por todos. B) APLICACIÓN A LOS DISTINTOS TIPOS DE SUBASTA En función del tipo de subasta, la estrategia de equilibrio variará. Estas forman un Equilibrio Bayesiano de Nash. Estudiemos estas estrategias para los distintos tipos de subasta: a) Subasta inglesa o ascendente La estrategia dominante para este tipo de subasta consiste en continuar pujando hasta que el precio de la puja iguale el de la valoración del potencial comprador. Este sería el momento de la retirada. Esta es la estrategia más óptima para cualquier participante, independientemente de cual sea su valoración del bien, o la valoración del resto de participantes. En caso de que todos los potenciales compradores pusiesen en práctica esta estrategia, podríamos decir que el resultado sería eficiente, entendiendo como tal que resultará ganador el participante que otorgue una mayor valoración al bien subastado. El precio a pagar por el ganador sería la segunda valoración más alta de entre todos los potenciales compradores (es decir, el precio de retirada del penúltimo jugador que seguía pujando). El vendedor, por tanto, no lograría obtener todo el excedente del consumidor, obteniendo así el ganador de la subasta unas ganancias netas que se derivarían de la diferencia existente entre la valoración que este realizaba del bien, y la valoración del penúltimo jugador que seguía pujando (v1-v2, siendo v1 la valoración del ganador de la subasta y v2 la valoración del último jugador en retirarse).
22 b) Subasta con sobre cerrado al segundo precio La estrategia dominante en este tipo de subasta volvería a consistir en presentar una puja por el valor que otorga cada participante al bien. En esta variante de subasta, la puja que presente el participante solo determinará si gana o no (además de establecer el precio máximo que pagaría en caso de ganar). Por tanto, la opción que incrementa las ganancias del potencial comprador será siempre presentar una puja igual a su valoración del bien subastado. En caso de presentarse una puja por valor inferior a la valoración del potencial comprador, las posibilidades de ganar la puja se reducirían, y aunque lograse obtener el bien, el precio que finalmente pagaría por el mismo no se vería reducido, pues no depende de su puja. Es decir, las opciones son que empeore su situación o se quede igual, pero en ningún caso mejoraría su situación pujando por un valor inferior al que otorga al bien. En la situación contraria (puja por un precio mayor al de su valoración) se incrementan las posibilidades de ganar la subasta, pero dejaría abierta la puerta a la posibilidad de que la segunda puja más alta fuera superior a su valoración del bien. En esta situación, el hecho de ganar la subasta no le reportaría un beneficio, pues estaría pagando por el bien un precio superior al que considera adecuado. Si se da la situación de ganar la subasta y que el segundo precio más alto esté por debajo de su valoración, entonces se encontraría de nuevo en la misma situación que si hubiese pujado por su valoración del bien, solo que habiendo corrido un riesgo mayor. En definitiva, aumentando su puja las opciones vuelven a ser que empeore o iguale su situación, lo que demuestra que la estrategia óptima es pujar por la valoración que se tiene del bien. Por tanto, la única estrategia dominante para este tipo de subasta es presentar una puja igual a la valoración que se realiza del bien (independientemente de cuál sea esta). Esto puede expresarse diciendo que la combinación de estrategias bi=Bi(vi)=vi, ∀vi donde i=1,2,….N, siendo N la cifra de participantes, constituiría un Equilibrio Bayesiano de Nash. Una vez visto esto, es fácil concluir que, de cumplirse los supuestos del Modelo de Referencia, tanto la subasta inglesa, como la subasta con sobre cerrado al segundo precio ofrecen idénticos resultados: el ganador sería aquel participante que valore más el bien subastado (lo que implica que sería una asignación eficiente desde el punto de vista económico) y el precio en ambas vendría determinado por la segunda valoración más alta.
23 Asimismo, al existir estrategias dominantes para ambos casos, la elección de estas estrategias será óptima para los participantes incluso en el caso de que la probabilidad de que los demás participantes se desviasen de sus estrategias de equilibrio fuese positiva. Este tipo de pujas presenta la ventaja de que su preparación es muy simple, ya que los participantes solo deben preocuparse de asignarle un valor al bien, siéndoles indiferente la valoración que hagan del mismo el resto de potenciales compradores a la hora de realizar el cálculo de su puja óptima. En conclusión, aplicando los supuestos del Modelo de Referencia, las subastas con sobre cerrado al segundo precio daría como resultado los mismos ingresos que la subasta inglesa a priori. A pesar de esto, es un tipo de subasta que se ha utilizado muy poco, a diferencia de la inglesa. Ello es objeto de análisis en la obra “Why Are Vickrey Auctions Rare?” (Rothkopf, 1990). En la misma, se contemplan 2 posibles explicaciones para este suceso: -La primera de ellas es la sensibilidad que tendría el comportamiento de los participantes en la subasta ante la posibilidad de que el vendedor intentase elevar el precio por encima de la segunda valoración más alta. Podría ser relativamente sencillo para el vendedor realizar una puja ficticia que superase a la que sería la segunda más alta, de forma que se situase lo más cercana posible a la puja ganadora, reduciendo lo máximo posible el excedente. La amenaza de que se lleven a cabo esas prácticas, podría provocar que los participantes realizasen pujas inferiores a sus propias valoraciones de forma estratégica. De suceder esto, si el vendedor se comportase de forma honesta, los ingresos que se esperarían de esta subasta serían inferiores a los que se podrían esperar de la subasta inglesa. -La otra opción tendría su base en las posibles reticencias de los participantes a revelar sus verdaderas valoraciones del bien. Esta situación podría darse cuando los que pujasen fuesen empresas, pues si pujasen por el verdadero valor que le otorgan al bien, podrían estar revelando información sobre sus costes de producción, información que resultaría muy sensible para las empresas. Esto podría suponer una ventaja para terceros con los que la empresa pretenda negociar en el futuro, quienes tendrían ventaja en las negociaciones por la información obtenida. Por tanto, los participantes tenderían a proteger su información sensible, pujando por debajo de su valoración, y reduciendo los ingresos que proporciona este tipo de subasta.
24 c) Subasta holandesa Estratégicamente hablando, en este tipo de subasta la situación es idéntica a la que se da en las subastas con sobre cerrado al primer precio. El comprador debe realizar su puja sin conocer las decisiones del resto de compradores, pagando un precio equivalente a su puja en caso de ganar. Esto implica que la información para realizar su puja sería exactamente igual en ambos casos, lo que a priori significaría que la decisión en ambos tipos de subasta sería la misma. A lo anterior hay que añadir, que las actitudes de los participantes ante el riesgo no afectarán al resultado. d) Subasta con sobre cerrado al primer precio En este tipo de subastas se le presenta un dilema al potencial comprador: aquellas pujas más altas aumentan las posibilidades de ganar la subasta, pero reducen el excedente en caso de ganar la subasta. En este tipo de subasta no hay estrategias dominantes. Esto implica que cada participante deberá realizar cálculos conjeturales sobre el posible comportamiento del resto de los participantes. McAfee y McMillan tratan este problema de optimización en su obra “Auctions and Biding” en 1987. En ella, demuestran que la solución consistiría en que los participantes presentasen una puja igual a la estimación que realizasen sobre la valoración más alta de entre el resto de participantes, siempre que la suya fuese más elevada. En el caso de que todos los participantes adoptasen esta estrategia, el ganador sería aquel que otorgase una mayor valoración al bien, siendo el precio del mismo la puja que esté presente. La función de la puja de equilibrio según estos autores sería (McAfee & McMillan, 1987): Donde “bi” es la puja que realiza el comprador “i” y “vi” la valoración que realiza del bien. F(.) sería la distribución de las valoraciones y finalmente, N representaría el número de participantes. Se pueden extraer varias características de esta función:
25 -El valor de las pujas nunca va a alcanzar la cantidad máxima que un participante estaría dispuesto a pagar por el bien (el vendedor es consciente de que, en una situación de equilibrio, el ganador de la subasta pagaría menos del precio máximo que estaría dispuesto a pagar). -La función B(.) es creciente en función del número de compradores, esto es, el aumento de compradores produce que las pujas presentadas sean más agresivas. -Cuanto mayor sea el número de compradores, más se acercarán las pujas al precio máximo que están dispuestos a pagar los potenciales compradores, tendiendo el excedente a 0 (supuesto coherente con la competencia perfecta). C) TEOREMA DEL INGRESO EQUIVALENTE Tras observar las funciones de equilibrio existentes para cada uno de los tipos básicos de subasta, se observa que los beneficios que espera obtener el vendedor para cada tipo de subasta no varían. En la subasta inglesa y con sobre cerrado al segundo precio, el precio que paga el ganador era el de la segunda valoración más alta de las pujas presentadas. En los otros dos tipos de subasta (holandesa y con sobre cerrado al primer precio) las pujas que realizan los compradores son coincidentes con la estimación que estos realizan de cuál debe ser la segunda valoración más alta, dando por hecho que la suya iba a ser superior. Por tanto, desde el punto de vista de los precios esperados, al vendedor le es indiferente optar por cualquiera de los tipos de subasta estudiados en este trabajo. Esta afirmación se generaliza más tarde (Riley & Samuelson, 1981), conformando el “Teorema del Ingreso Equivalente”. Este Teorema nos dice que, de cumplirse los supuestos del Modelo de Referencia, los ingresos que el vendedor espera serán iguales cuando se cumplan los siguientes requisitos: -Que el objeto se asigne al participante que otorgue una valoración más alta del bien. -Que para aquellos compradores que valorasen el bien en el nivel más bajo posible, la utilidad esperada sería igual a 0. Este Teorema es uno de los más importantes resultados derivados de la Teoría de Subastas.
32 presentar una valoración mayor que la suya, tendrán pocas esperanzas de obtener la victoria. Estas reducidas esperanzas de conseguir la victoria, reducen a su vez los incentivos para participar en la subasta en sí misma. Esta menor participación acabaría resultando en un menor precio final (pues el precio en la subasta inglesa venía determinado por la segunda valoración más alta, y la el valor esperado de esta disminuye con el número de participantes). En la subasta con sobre cerrado al primer precio, dado que los participantes son asimétricos, pueden presentar estrategias distintas, que podrían desembocar en una probabilidad positiva de que ganase un candidato que presente una valoración más baja. Aunque para los participantes considerados “débiles” los incentivos existentes para participar en la subasta disminuyen con respecto al supuesto de competidores simétricos, esta reducción es menor que la que acontece en la subasta inglesa. No es necesario asumir que 1 o varios participantes tienen “ex ante” una mayor probabilidad de tener la valoración más alta para que se de esta diferencia entre subastas inglesa y a sobre cerrado al primer precio. Un ejemplo de esta situación sería si un participante en la subasta fuese poseedor de parte del capital de la empresa en venta. En caso de no ganar la subasta, este participante pasaría a ser vendedor (en una situación en que la oferta fuese por el 100% del capital de la empresa). En esta situación, en la subasta inglesa, al participante que posee parte del capital le interesa continuar en la puja, incluso una vez que el precio ha superado su valoración. Esto se debe a que en su utilidad esperada, hay que añadir la variable que supone el precio a recibir por su participación en la empresa en caso de no ganar, haciendo que el nuevo cálculo de su puja óptima, la coloque por encima de la cantidad máxima que este participante estaría dispuesto a pagar. Esta estrategia provocaría que el resto de participantes esperen una estrategia agresiva por parte del potencial comprador poseedor de parte del capital, reduciendo así sus posibilidades de ganar y su excedente en caso de lograrlo. En conclusión, si en la subasta inglesa uno de los participantes es propietario de parte del capital de la empresa subastada, también disminuirá los incentivos para la participación en dicha subasta. Esto no ocurriría en las subastas con sobre cerrado al primer precio, ya que el participante poseedor del capital, no podrá influir en el precio que obtendría como vendedor en caso
33 de no ganar, puesto que en este tipo de subastas el precio lo determina la puja ganadora. En este tipo de subasta, no habría incentivos para presentar una estrategia agresiva, lo que resultaría en una subasta que no presenta desincentivos para su participación. Por tanto, podríamos concluir que, de darse las situaciones de asimetría descritas, los incentivos existentes para participar en las subastas con sobre cerrado al primer precio serían superiores a los que se dan en las subastas ascendentes. Esto provocaría que participasen más potenciales compradores en la subasta al primer precio, haciendo que los ingresos esperados sean superiores a los de la subasta ascendente. Finalmente, al igual que en el supuesto de que los participantes presentasen aversión al riesgo, ninguno de los 4 tipos básicos de subasta sería óptimo. El diseño de un mecanismo de subasta óptimo en presencia de asimetría entre los participantes implicaría discriminar a los supuestos potenciales compradores “fuertes”. El objetivo que se perseguiría con esto sería incentivar la participación de potenciales compradores considerados “débiles” a la vez que elevar las pujas presentadas por los considerados “fuertes”. D) COLUSIÓN ENTRE LOS PARTICIPANTES Otro supuesto del Modelo de Referencia establece que los participantes de la subasta no cooperan entre sí, y que actúan de forma independiente. En el momento planteamos la posibilidad de que los participantes de la subasta puedan llegar a acuerdos, con el fin de obtener mejores precios en lugar de competir, la situación cambia. Esta colusión puede tener lugar a través de acuerdos explícitos o implícitos. Una forma de actuación colusiva, sería la agrupación en “cárteles”. De esta manera, uno de los miembros del mismo pujaría por el bien para posteriormente volverlo a subastar entre los miembros del acuerdo colusivo, repartiéndose la diferencia entre ambos precios entre todos los miembros. En el caso de subastas sucesivas, los miembros del “cártel” podrían turnarse para presentar sus pujas, haciendo de esta forma frente a una menor competencia. Sin embargo, estas agrupaciones presentan ciertos costes (de coordinación, de amenazas creíbles para evitar traiciones, riesgo de ser acusado de comportamiento contrario a la libre competencia, etc…). Es por ello, que para que estos acuerdos presenten estabilidad, los beneficios esperados deberán ser mayores que en el caso de actuar de forma independiente.
34 Los análisis teóricos de este tipo de acuerdos muestran que, para que estos acuerdos se sostengan, se requiere la existencia de un castigo para el caso de que un miembro del pacto se aleje del mismo. La dificultad que implica esto reside en el hecho de que la detección de la traición debería ser tremendamente rápida y precisa, para poder disuadir con eficacia de la traición a este miembro del “cártel”. Es por ello, que la falta de información y el contexto de incertidumbre en que se encuentran estos “cárteles”, supone un problema para el funcionamiento de los mismos. Esta situación debe tenerse en cuenta a la hora de diseñar un mecanismo de subasta. 5. CASO PRÁCTICO: SUBASTAS DERECHO DE EMISIÓN EN ESPAÑA A lo largo del trabajo, hemos visto cómo funcionan los tipos básicos de subastas de un solo bien y de múltiples bienes, así como las estrategias óptimas para afrontar cada una. En este apartado mostraremos un ámbito de la actualidad donde las subastas han adquirido una notable importancia en los últimos años, que es el de las emisiones de CO2. Para ello, comenzaremos exponiendo como se reparten los derechos de CO2 en la actualidad y cuál es el tipo de subasta elegido para ello, para posteriormente ver un ejemplo de cómo funciona este mecanismo de asignación. 5.1 FUNCIONAMIENTO DE SUBASTAS DE DERECHOS DE EMISIÓN Los Derechos de Emisión en la UE se rigen por el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (en adelante RCDE), que estableció la Directiva 2003/87/CE, la cual entró en vigor en 2005, siendo el principal instrumento de la UE desde entonces para regular las emisiones de estos gases en los sectores industrial, de generación de electricidad y transporte aéreo (Sánchez García, 2019). El RCDE se divide en 4 fases: 1ª) Periodo 2005-2007 2ª) Periodo 2008-2012 3ª) Periodo 2013-2020 4ª) Periodo 2021-2030.
35 Este RCDE crea la figura del derecho de emisión, consistente en un permiso que permitiría emitir 1 tonelada de CO2, pudiendo ser este derecho objeto de compraventa. El número de derechos de emisión que se otorgan al año depende de los objetivos medioambientales a conseguir. El número de derechos se reducirían cuando se quieren reducir las emisiones, lo que provocaría una subida en los precios de estos derechos de emisión. Se prevén 2 formas de implementar estos derechos en el mercado: mediante asignación gratuita o mediante subasta. Al finalizar cada año, las empresas reguladas deberán entregar una cantidad de derechos de emisión equivalente a las emisiones que hayan producido. Lo que busca este mecanismo es servir de incentivo a las empresas para que éstas vayan progresivamente reduciendo las emisiones de CO2 a la atmósfera. Estas reducciones no tienen por qué establecer límites individuales a cada empresa. Cada una de ellas tendrá que decidir si le resulta más rentable invertir en instalaciones que reduzcan las emisiones, o acudir a los mercados para comprar derechos de emisión. Esto permite que las reducciones se produzcan de la forma más eficiente posible, dejando que el mercado reajuste la asignación de estos derechos, acabando en manos de aquellos que les otorgan un mayor valor. En cuanto a los mecanismos de asignación de estos derechos, han ido evolucionando a lo largo de los periodos antes mencionados. En los 2 primeros periodos (correspondientes a los intervalos temporales que abarcan de 2005 a 2007 y de 2008 a 2012) las subastas se utilizaban de forma residual. La mayoría de los derechos se repartían mediante asignaciones gratuitas (estas debían representar un mínimo del 95% de las asignaciones de CO2 en el periodo 2005-2007 y del 90% en el periodo 2008-2012). Esta tendencia cambia cuando comienza el tercer periodo, pues a partir de 2013 el mecanismo de subasta pasa a aplicarse a aproximadamente la mitad de los derechos asignados. En este trabajo, nos centraremos en los resultados obtenidos por la tercera fase, pues la cuarta fase apenas cuenta con información para analizar. Además, se excluirá del análisis del tercer periodo el año 2020, puesto que la anomalía que supone la pandemia podría distorsionar los datos analizados. Por otra parte, se descartan los dos primeros periodos debido al escaso peso de las subastas en los mismos, como se comenta previamente en el trabajo, puesto que en dichos periodos la gran mayoría de derechos de emisión se adjudicaban mediante asignaciones gratuitas.
36 Los derechos subastados se distribuyen entre los Estados Miembros de la UE, correspondiéndole a España en 2019 un 8,35% de los derechos de emisión expedidos, cifra inferior a la que se venía asignando a nuestro país en años anteriores. Tabla 3: Porcentaje derechos emisión a subastar correspondientes a España en el periodo 2013-2019 Año 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 Porcentaje derechos emisión que corresponden a España 8,02% 8,87% 9,81% 9,69% 8,92% 9,14% 8,35% Fuente: Elaboración propia a partir de datos de European Environment Agency. Se puede observar cómo el porcentaje del total de los derechos de emisión subastados en la Unión Europea que corresponden a España oscilan entre el 8-10% para el periodo estudiado, siendo por tanto España uno de los países de la UE en el que mayor número de derechos de emisión son sometidos a subasta. En lo que respecta al tipo de subasta utilizado, podemos observar que el tipo de subasta que se desarrolla se corresponde con la subasta de precio uniforme para múltiples bienes, estudiada en el apartado 4.3 del presente trabajo. En concreto, el funcionamiento es el siguiente. En primer lugar, se asigna a cada Estado miembro un determinado porcentaje de los derechos totales que la UE se ha propuesto emitir (cifra que dependerá del objetivo de emisiones que se haya marcado en cada año concreto). La cantidad a asignar cada año vendría dada por los criterios dispuestos en la Directiva 2003/87/CE. Una vez determinada la cantidad de derechos de emisión que corresponde subastar en cada país, se procede a iniciar las subastas. Para ello, se presentan una serie de ofertas en un sobre cerrado a la autoridad encargada de las subastas de los derechos de emisión en cada país a lo largo de un periodo temporal determinado. En dicha oferta, se especifican la cantidad de derechos de emisión que se quiere adquirir, y el precio que se ofrece por estos derechos. A la hora de calcular los precios por los que se puja, las empresas participantes tendrán en cuenta los precios históricos de subastas anteriores, así como el número de derechos
37 de emisión a subastar y el número y capacidad económica del resto de empresas que concurren conjuntamente en la subasta de estos derechos. Una vez presentadas las ofertas, estas serían ordenadas de mayor a menor por la autoridad competente. Cuando se cubra el número total de derechos subastados, el precio de la última oferta que entre, será el que determine el precio al que se venderán todos los derechos subastados. La elección de este tipo de subasta se debe a que la existencia de asimetrías en la información podía desembocar en ciertos participantes (menos informados) pagando un precio mayor que los más informados. Este método se creó en su origen para corregir estas diferencias de información existentes entre participantes. Los participantes que contasen con menos información, tenderían a realizar pujas bajas, de forma conservadora, para evitar sobrevalorar el bien y pagar por él un precio superior a su valor real. Es por ello que se crea este tipo de pujas, para incentivar la agresividad en las pujas, ya que incluso en el caso de sobrevalorar el bien (derechos de emisión en este caso) el precio pagado no sería el de la oferta, si no el último entre las pujas ganadoras admitidas. De esta forma, se trataría de corregir el defecto producido por la asimetría de información, incrementando así los ingresos obtenidos mediante la subasta de derechos de emisión. 5.2 EJEMPLO SUBASTAS DERECHOS DE EMISIÓN 5.2.1 Funcionamiento subastas derechos de emisión en la UE. A continuación, mostramos un ejemplo con cifras de como funcionarían estas subastas de derechos de emisión en la UE, una vez asignado a un país el número de derechos de emisión que pueden subastar. En nuestro ejemplo, se subastan 500.000 derechos de emisión en un determinado país. Podemos ver cuáles han sido las pujas en la siguiente figura:
38 Tabla 4: Ejemplo numérico subastas derechos de emisión. Fuente: La asignación gratuita de derechos de emisión y las subastas de derechos de emisión en España. Madrid: Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos. Cada una de las figuras rectangulares representa al número de derechos por los que se puja, y el precio al que se puja por los mismos, ordenados por orden decreciente en función del precio. De esta manera, el derecho número 500.000 es adjudicado a la decimoctava oferta presentada, con un precio de 9,70€ por derecho de emisión. Por tanto, las 500.000 unidades de derechos de emisión, serán adjudicadas a este precio. 5.2.2 Funcionamiento Subastas Derechos de emisión en España. Seguidamente, pasamos a analizar los precios obtenidos por estas subastas en España, en el periodo correspondiente a los años 2012-2018. La autoridad competente en esta materia en España es el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, siendo la encargada de la realización de las subastas, adjudicación de los derechos de emisión, recogida de datos y elaboración de informes pertinentes relativos a este proceso. Cada año, se le asigna a España un porcentaje del total de los derechos de emisión que la UE pretende subastar (Tabla 3), el cual variará en función del objetivo medioambiental de la UE. Una vez se le comunica al Ministerio de Transición Ecológica el número total de derechos de emisión a subastar en un año concreto, este procede a subastarlos a lo largo del año de forma periódica. Dichas subastas tienen lugar los lunes, martes y jueves de cada semana de 9:00 a 11:00 de la mañana (pueden producirse variaciones por festivos), lo que implica que se producen unas 140 subastas al año de forma aproximada.
39 En la siguiente tabla podemos observar, para cada uno de los años mencionados, el número de subastas llevadas a cabo, el volumen de derechos subastados en España, los precios máximos, mínimos y medios obtenidos para cada año, y los ingresos que España obtuvo para cada periodo. Tabla 5: Resultados obtenidos en España en las subastas de derechos de emisión (2012- 2018) Periodo Número de subastas Volumen subastado (millones de derechos) Ingresos (millones de euros) Precio máximo Precio mínimo Precio medio 2012 11 10,15 68,53 8,49 5,82 6,76 2013 142 78,80 346,11 6,35 2,65 4,40 2014 144 54,79 323,53 7,10 4,17 5,91 2015 142 62,07 473,20 8,63 6,36 7,64 2016 132 69,35 364,97 7,45 3,94 5,25 2017 137 84,88 488,78 7,91 4,35 5,75 2018 139 83,68 1291,07 24,85 7,68 15,85 Fuente: La asignación gratuita de derechos de emisión y las subastas de derechos de emisión en España. Madrid: Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos. Se observa que el volumen de derechos subastados ha ido aumentando, cobrando por tanto este mecanismo mayor importancia con el paso de los años, sustituyendo paulatinamente la asignación gratuita de estos derechos por la subasta de los mismos. Comparemos estos resultados con los precios obtenidos en el mercado de derechos de emisión. Este mercado vendría a actuar como un mercado secundario donde aquellos compradores que hayan adquirido los derechos de emisión en subasta pueden poner en venta los derechos adquiridos, ya sea porque los adquirieron para su posterior venta, o porque adquirieron más de los que finalmente necesitaron y quieren recuperar su inversión. Esto permite que aquellas empresas que no hayan logrado adquirir los derechos de emisión que deseaban mediante la subasta, puedan acceder a estos mismos. Su funcionamiento sería similar al del mercado secundario bursátil, donde los precios vendrían determinados por la oferta y demanda.
40 Tabla 6: Evolución precios derechos emisión en el periodo 2013-2019 Año Precio medio Precio máximo Precio mínimo 2013 4,54 6,67 2,75 2014 6,01 7,46 4,40 2015 7,71 8,68 6,46 2016 5,38 8,29 3,93 2017 5,85 8,21 4,35 2018 16,00 25,23 7,66 2019 24,93 29,81 18,80 Fuente: Elaboración propia a partir de SENDECO2. Se puede observar cómo los precios obtenidos en el mercado son siempre ligeramente superiores que los obtenidos por subasta para cada uno de los años del periodo estudiado, pues los dueños de estos derechos adquiridos por subasta pretenden obtener cierto beneficio con su venta, pero no se trata de una gran diferencia, obteniéndose precios muy similares en la subasta y en el mercado. Esto podría interpretarse como que la subasta es un mecanismo de asignación bastante eficiente, pues consigue que los compradores desvelen cual es el precio que están dispuestos a pagar por una unidad de derechos de emisión, mecanismo que permite asignarlos a aquellos compradores que más los valoran, de forma muy similar a como lo hace el mercado, a la vez que genera recursos públicos en forma de contraprestación monetaria por la compra de dichos derechos de emisión. Otra ventaja que ofrece la subasta con respecto a la formación de precios a través del mercado es que resulta mucho más transparente, puesto que todos aquellos que participan en la subasta conocen de antemano las reglas del mecanismo de asignación de los derechos. Esta característica sería muy deseable en un proceso público como es el de asignación de los derechos de emisión de CO2.
41 6. CONCLUSIONES La primera parte del trabajo se ha centrado en una revisión bibliográfica de la Teoría de Subastas a nivel general, sentando las bases teóricas necesarias para poder identificar en el caso práctico el tipo de subasta utilizado, así como entender el funcionamiento del mismo y su mejor o peor adecuación a la situación analizada. En lo que respecta al supuesto práctico analizado (las subastas de derechos de emisión de CO2 en Europa), se ha determinado que el tipo de subasta se amolda a la subasta de precio uniforme para múltiples bienes, estudiada en el apartado 4.3 de este trabajo. A priori, tras el análisis teórico de la Teoría de Subastas, podemos calificar como adecuada la elección de este tipo de subasta por las autoridades europeas a la hora de poner en circulación los derechos de emisión del CO2. Ello es debido a que este tipo de subasta evita penalizar a aquellos participantes que se encuentren menos informados, previniendo que estos adopten posturas conservadoras de cara a realizar sus pujas, obteniendo por tanto mayores precios. Esto es beneficioso en el caso de las subastas de derechos de emisión por 3 motivos: por un lado, al subir los precios, se desincentiva la utilización de tecnologías que emitan CO2 a la atmósfera. Por otro lado, la venta de estos derechos de emisión incrementa los ingresos que reciben los Estados por las subastas de los mismos, ingresos que pueden utilizarse para cubrir las externalidades provocadas por estas emisiones producidas por las empresas compradoras. Finalmente, la venta de estos derechos a través de subasta, proporciona una transparencia en el método de asignación que no provee la asignación a través del mercado, siendo esta transparencia una característica deseable en los procesos públicos. Centrándonos en los resultados cuantitativos de las subastas, podemos observar que en el periodo comprendido entre los años 2013-2019, los precios obtenidos por las mismas son similares a los obtenidos en el mercado secundario, lo que nos indica que la subasta sería un mecanismo igual de eficiente que el mercado a la hora de asignar los derechos de emisión de CO2, pues la corrección que se produce de los precios en el mercado secundario es mínima. Sería interesante investigar cómo ha afectado la introducción del mecanismo de subasta en las empresas que más derechos de emisión adquirían a lo largo de los años, viendo si