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Impugnando la impunidad: las víctimas del franquismo frente al Estado

Río Sánchez, Ángel del; Talego Vázquez, Félix

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Impugnando la impunidad Las íc imas del anquismo en e al Es ado Ángel del Río Sánchez GISAP. Uni e sidad Pablo de Ola ide. andeslucia@ho mail.com Félix Talego Vázquez GEISA. Uni e sidad de Se illa. [email protected] 1. In oducción La i upción social del enómeno denominado Recupe ación de la Memo ia His ó ica (RMH), que hace e e encia al descub imien o de ealidades his ó icas negadas y ol idadas y a la digni icación de las íc imas de la gue a ci il y la ep esión anquis a en odas sus dimensiones, ha supues o un paso de gigan e pa a la p og esi a «des anquis ización» de un Es ado y una sociedad con e iden es dé ici s democ á icos po es a causa (Na a o, 2002). A la incues ionable conquis a que supone que se haya des apado un pasado ominoso que, pa a buena pa e de la ciudadanía, especialmen e pa a amplios sec o es de la ju en ud, pa ecía impensable que hubie a enido luga en su p opio país, hay que suma el c ecien e cues ionamien o —po p ime a ez de mane a abie a— de una ansición polí ica que había sido sac alizada po la mayo ía de ue zas polí icas y ele ada a ca ego ía de mi o undacional de la democ acia española. La RMH ha posibili ado la c eación de un no edoso mo imien o social con una ex ao dina ia capacidad de mo ilización de colec i os muy he e ogéneos: íc imas de la dic adu a anquis a, amilia es de íc imas de dis in as gene aciones y gen es p oceden es de los más di e sos ámbi os de la ciencia, la polí ica y la c eación a ís ica. El mo imien o se ha canalizado a a és de la elabo ación de polí icas de la memo ia de los encidos y de quienes esis ie on al anquismo, odos ellos ol idados y, a eces, desp eciados, po el Es ado y ca en es du an e muchas décadas de ep esen ación en el espacio público (Sáez, 2013) La demanda social ha ido adqui iendo en es os años una dimensión al que los gobie nos cen al y au onómico no han enido más emedio que oma medidas de ca ác e ju ídico-adminis a i o con elación a la documen ación y a chi os, al econocimien o de de echos p o esionales, de la nacionalidad pa a los descendien es del exilio, de econocimien os e indemnizaciones a de e minados colec i os de íc imas, e c.  DEL RÍO, Á. y TALEGO, F. (2014) «Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado». En MORENO, P.; BOFIL, S.; MÁRQUEZ, R. (Coo ds.) An opología, injus icia y nue as o mas de p o es a. Ac as del XIII Cong eso de An opología de la Fede ación de Asociaciones de An opología del Es ado Español. Pe i e ias, F on e as y Diálogos. Ta agona: Uni e si a Ro i a i Vi gili. pp. 3151- 3173. Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado www. odoslosnomb es.o g 2 El enómeno memo ialis a hace p esencia en el Es ado español pa a ins ala se con el nue o milenio y en apenas unos pocos años de exis encia log a anquea los ámbi os de la polí ica o icial y del deba e público de o ma in ensa y pe sis en e, has a el pun o de que la p opia exp esión «memo ia his ó ica», has a hace poco apenas u ilizada en educidos ámbi os p o esionales, se ha ex endido y popula izado de mane a espec acula . Es cie o que la p o usión del ocablo «memo ia his ó ica», hace que, en el sen ido común, aluda a una concepción muy amplia y poco de inida que aba ca ealidades muy he e ogéneas. Aunque, ambién es cie o que hoy, mayo i a iamen e, la acepción es á asociada a los é minos epública, gue a ci il, dic adu a anquis a, íc imas, osas comunes, jus icia… Exis en g andes ecelos desde la Academia, sob e odo en e los his o iado es, po conside a inadecuado el é mino memo ia his ó ica, que enlaza dos nociones di e gen es. Una, la memo ia, que es una capacidad humana, subje i a y pe sonal; y o a, la his o ia, una disciplina cien í ica que es, o p e ende se , obje i a y social. Sin que e en a en es as concep ualizaciones, conside amos que la memo ia his ó ica ha de en ende se en elación con un mo imien o social que p e ende esca a y socializa la his o ia aumá ica y desconocida de los g upos subal e nos —los encidos de la gue a—, con ines de digni icación y jus icia. En es a a ea ha sido esencial el ol que han asumido las asociaciones memo ialis as que han p oli e ado du an e la década de 2000 po odo el e i o io andaluz y es a al. Con la ic o ia elec o al de José Luis Rod íguez Zapa e o en ma zo de 2004 se ab ía una e apa de espe anza en ma e ia de polí icas públicas de la memo ia de las íc imas del anquismo que p on o quedó us ada. El mo imien o memo ialis a c ecía en esos años en p esencia y acep ación social al mismo iempo que sus demandas de e dad, jus icia y epa ación. En un con ex o de insa is acción gene alizada an e la al a de decisión del gobie no de Zapa e o, que no log aba alcanza las expec a i as del mo imien o –la p ome ida Ley de Memo ia His ó ica se demo aba una y o a ez–, el 14 de diciemb e de 2006, ein idós asociaciones denuncian an e el Juez Ga zón, i ula del juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional, las desapa iciones o zadas, las ejecuciones ex ajudiciales y la ap opiación de niños que u o luga du an e la p ime a e apa del anquismo. En sep iemb e de 2008 la Pla a o ma de Víc imas de Desapa iciones Fo zadas po el F anquismo, que ag upa a nume osas en idades memo ialis as, en ega al juez un lis ado con los nomb es de más de 140.000 íc imas1. A pesa de la oposición de la Fiscalía, el 16 de oc ub e de 2008 el 1 Hay que señala que el lis ado ue depu ado pos e io men e y ebajada la ci a a 114.266 íc imas en e julio de 1936 y diciemb e de 1951, aunque es una ci a incomple a dada la ausencia de in es igaciones his ó icas sob e es e asun o oda ía en nume osas p o incias españolas (Espinosa, 2011) Ángel del Río Sánchez – Félix Talego Vázquez www. odoslosnomb es.o g 3 juez Ga zón se decla a compe en e pa a in es iga las desapa iciones po conside a que es un deli o que encaja en la ca ego ía de c ímenes con a la humanidad. El juez au o iza exhumaciones en 19 osas, en e ellas la que se suponía que albe gaba los es os del poe a Ga cía Lo ca en e Vízna y Al aca en G anada. Al día siguien e, la no icia copaba odos los no icie os e incendiaba las edes sociales. El dia io Público ab ía a oda plana con el i ula : «F anco y sus gene ales acusados de c ímenes con a la humanidad». El País lo hacía con el siguien e: «Ga zón ab e la p ime a causa de la his o ia con a el anquismo». La inicia i a del juez p o oca un eno me o bellino y de inmedia o se ac i an odas edes polí icas, judiciales y mediá icas de la de echa y de algunos sec o es del PSOE y p óximos2 que se oponían ace adamen e a la causa. La causa del Juez Ga zón y su pos e io de i a judicial con ibuye de mane a no able a la asunción de un nue o ac o social que enía eme giendo años a ás con el hace del mo imien o memo ialis a a a és de sus acciones más espec acula es: las exhumaciones de las osas comunes (Fe ándiz, 2013). Nos e e imos a los desapa ecidos, las íc imas del anquismo que eclaman de múl iples o mas su p esencia en la agenda polí ica y la escena pública. 2. ¿Dónde es án? Las concen aciones en la plaza de la Ga idia En es e con ex o de eclosión y isibilización mediá ica de las íc imas del anquismo, el sábado 25 de oc ub e de 2008, la Coo dinado a de Asociaciones de Memo ia His ó ica de Andalucía3, con oca una concen ación en la cén ica plaza se illana de la Ga idia. El mo i o es denuncia la pasi idad de la Adminis ación andaluza con el ema de las exhumaciones de las osas de la ep esión anquis a que se encon aban en una si uación de absolu a pa alización. Hacía ya a ios meses –diciemb e de 2007– que se ap obó la llamada Ley de Memo ia His ó ica4 que, aún siendo c i icada po el mo imien o memo ialis a po 2 Líde es de opinión como San os Juliá o Ja ie P ade a y polí icos como Joaquín Leguina y Juan Ca los Rod íguez Iba a a eme ie on con du eza con a Ga zón po es e asun o. Po o a pa e, el magis ado del T ibunal Sup emo José An onio Ma ín Pallín acusó a la icep esiden a del gobie no Ma ía Te esa Fe nández de la Vega de o ques a el p oceso con a Bal asa Ga zón po p e ende in es iga los c ímenes del anquismo (Público, 30-5-2011) h p://www.publico.es/espana/379062/pallin- e-a-de-la- ega- as-el-acoso-a-ga zon 3 La CAMHA se c ea en el e ano de 2008 con la pa icipación de en idades memo ialis as de Se illa, Ma chena (Se illa), Aguila de la F on e a (Có doba), Almon e (Huel a), el colec i o de amilia es de íc imas de La Puebla de Cazalla (Se illa) y el g upo de abajo Recupe ando la Memo ia de la His o ia Social de Andalucía del sindica o CGT.A 4 La ley 52/2007, de 26 de diciemb e, po la que se econocen y amplían de echos y se es ablecen medidas a a o de quienes padecie on pe secución o iolencia du an e la gue a ci il y la dic adu a, Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado www. odoslosnomb es.o g 4 conside a la insu icien e, es ablecía cie as disposiciones pa a que las adminis aciones públicas acili a an a colec i os y amilia es de las íc imas la ecupe ación e iden i icación de los es os en e ados en osas comunes. Lejos de segui es as ecomendaciones la p opia Jun a de Andalucía había ce ado una osa común en el cemen e io de La Puebla de Cazalla (Se illa), una ez que se habían ago ado los ondos en ma zo de 2008 apo ados po el Minis e io de P esidencia, y con los cuales se pudie on exhuma solo 17 de los 160 cue pos que se suponen que pod ía albe ga . La Jun a excusaba su inhibición en es e asun o bajo el a gumen o de que no ac ua ía has a es a comple ado el Mapa de Fosas que en esos momen os se es aba elabo ando. Todo es o gene aba males a en e los amilia es y las asociaciones memo ialis as que no eían una implicación i me del gobie no andaluz en es a a ea conside ada de máxima u gencia, po lo que se ecu ió a una p o es a ci il y pública. P ime a concen ación en la plaza de la Ga idia (25/10/2008). Fo o: Pila Acos a susci ó desde el p incipio una eno me polémica que lle ó a que ue a e asada a ias eces has a su ap obación en el pa lamen o de los dipu ados con los o os de PSOE, IU, PNV y BNG casi al inal de la p ime a legisla u a del gobie no de José Luis Rod íguez Zapa e o. La ley ue echazada an o po la de echa que la eía innecesa ia, como po pa e de algunos sec o es de la izquie da y las asociaciones memo ialis as que la conside aban insu icien e po que no con emplaba algunas de su máximas ei indicaciones: que el Es ado asumie a las exhumaciones de las osas y no las delega a en las asociaciones y los amilia es; que se anula an las sen encias del anquismo y que se p ocedie a a la adical modi icación del llamado Valle de los Caídos, con i iéndolo en un memo ial a las íc imas epublicanas. Ángel del Río Sánchez – Félix Talego Vázquez www. odoslosnomb es.o g 5 E a la p ime a ez que salían a la calle los amilia es de las íc imas del anquismo po ando los e a os de sus se es que idos a los que añadían palab as como «Desapa ecido», «Asesinado», «¿Dónde es án?» o «Nunca más». La concen ación que cong egó a más de un cen ena de pe sonas enidas desde dis in os pun os de Andalucía, ue alo ada muy posi i amen e po las en idades o ganizado as. Tu o un indudable e ec o ca alizado en an o que se decidió epe i la acción los úl imos sábados de cada mes, haciendo del encuen o una acción de e e encia del mo imien o memo ialis a en sus demandas po la e dad, la jus icia y la epa ación y con a la impunidad del anquismo. Jun o a los amilia es de las íc imas, hijos e hijas, sob inos y nie os especialmen e, se suman a la concen ación mili an es del mo imien o memo ialis a con des acada p esencia de in es igado es: his o iado es, an opólogos, a queólogos… que han pa icipado de mane a c ucial en el escla ecimien o de los hechos y en el des elamien o de la e dad. La elección de la plaza de la Ga idia como luga de concen ación espondía a que allí se ubica el edi icio de la Conseje ía de Gobe nación y Jus icia de la Jun a de Andalucía, que e a en onces la ins i ución esponsable de las polí icas de la memo ia del gobie no au onómico a a és del Comisa iado de la Memo ia His ó ica5. Pe o de inmedia o a a adqui i una nue a dimensión simbólica de la que no se e a plenamen e conscien e en un p ime momen o. El edi icio que albe ga la ac ual Conseje ía de Jus icia e a en 1936 Capi anía, el cua el gene al de Di isión, comandado po el enien e gene al Gonzalo Queipo de Llano, uno de los p óce es del mo imien o golpis a y esponsable máximo, como Je e del Ejé ci o del Su , del genocidio anquis a pe pe ado en Andalucía con ce ca de 50.000 íc imas mo ales documen adas6. Aquel cua el ue un luga cla e pa a el desa ollo del golpe mili a con a la legalidad epublicana y cen o desde donde Queipo i maba los bandos de gue a que ins aban al asesina o de oposi o es sin p ocedimien o judicial alguno. Además, desde el mismo edi icio, Queipo de Llano, p onunciaba sus céleb es cha las adio ónicas a a és de Unión Radio Se illa, donde con un lenguaje g ose o a engaba a los suyos a come e odo ipo de opelías con a el enemigo « ojo», mos ando en algunos de ellos una especial esania con a las muje es7 (Espinosa, 2005; Ga cía Má quez, 2012; 5 Con an e io idad es a a ea ecaía en la Conseje ía de P esidencia. Con el nue o gobie no bipa i o (PSOE+IULV-CA) su gido as las elecciones au onómicas de 2012, se c ea la Di ección Gene al de Memo ia Democ á ica adsc i a a la Conseje ía de Adminis ación Local y Relaciones Ins i ucionales en manos de IULV-CA. 6 El P oyec o Mapa de Fosas de Andalucía se p esen a o icialmen e en diciemb e de 2010 con los siguien es da os: 614 osas in en a iadas 47.349 íc imas de la ep esión anquis a. Es e p oyec o ue p omo ido y ejecu ado po dis in as asociaciones de ecupe ación de la memo ia his ó ica, a alado po las uni e sidades públicas andaluzas y inanciado po la Jun a de Andalucía. 7 Como ejemplo ep oducimos el siguien e discu so: «Nues os alien es Legiona ios y Regula es han demos ado a los ojos coba des lo que signi ica se homb es de e dad. Y, a la ez, a sus muje es. Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado www. odoslosnomb es.o g 6 P es on, 2014). También, en una esquina de la plaza, se ubica el edi icio que ocupaba la an igua Je a u a de Policía, céleb e po se luga de de ención y o u a de la B igada Polí ico- Social a los mili an es an i anquis as. De odo es o se hablaba en las concen aciones. His o iado es especializados en el golpe mili a y la igu a de Queipo y pe sonas que habían su ido ejaciones en la comisa ía explicaban con de alle lo que suponían ambos edi icios do ando al luga con una nue a signi icación que e oca una ealidad más amplia que la que di ec amen e se pe cibe. En el iempo anscu ido desde el o oño de 2008 has a la p ima e a de 2014, se han e ec uado ce ca de sesen a concen aciones los mediodías de los úl imos sábados de mes en la plaza de la Ga idia, con i iéndose, como hemos señalado, en el i ual de e e encia del mo imien o memo ialis a se illano y de la Baja Andalucía. La mayo o meno asis encia a es as concen aciones es á, en buena medida, de e minada po di e sas ci cuns ancias. De es e modo las acciones pueden euni desde unas pocas decenas de indi iduos en el peo de los casos, casi siemp e elacionados con pe íodos de meno in ensidad de acción de las en idades con ocan es, has a a ios cen ena es coincidiendo con momen os álgidos de ei indicación del mo imien o memo ialis a. Así, po ejemplo, ue on muy masi as las concen aciones de la p ima e a de 2010 en las que se p oduje on g andes mo ilizaciones en odo el Es ado español de apoyo al juez Bal asa Ga zón y con a la impunidad del anquismo8. La inicia i a judicial de Ga zón u o un e ec o mul iplicado en la ex ensión de la conciencia y sensibilidad ciudadana sob e la causa de las íc imas del anquismo y u o su inmedia a co espondencia en las concen aciones. La eno me p oyección mediá ica del caso si ió de ca alizado pa a la isibilización de las íc imas, incluso pa a aquellas que has a el momen o habían pe manecido en silencio o en un plano secunda io. Como los ep esaliados Es o es o almen e jus i icado po que es as comunis as y ana quis as p edican el amo lib e. Aho a po lo menos sab án lo que son homb es de e dad y no milicianos ma icones. No se an a lib a po mucho que be een y pa aleen». 8 El 26 de mayo de 2009 el T ibunal Sup emo admi ió a ámi e una que ella con a el juez in e pues a po los g upos ul aconse ado es Manos Limpias y la Asociación Libe ad e Iden idad y al pa ido ascis a Falange Española de las JONS, aunque es e ue pos e io men e e i ado, po p e a icación al decla a se compe en e pa a in es iga los c ímenes del anquismo. El juez Ga zón, con o as causas abie as, ue inalmen e condenado y apa ado de la judica u a po p e a icación en el denominado caso Gü el, al au o iza unas escuchas en la cá cel en e impu ados y sus abogados. A pesa de queda absuel o en la causa que conce nía a las in es igaciones sob e el anquismo, la imagen más ex endida, incluso ue a de nues as on e as, es la de que el juez ue pe seguido con ensañamien o po a e e se a cues iona la impunidad del anquismo. El poe a g anadino Luis Ga cía Mon e o de inía a Ga zón como «la úl ima íc ima del anquismo». Ángel del Río Sánchez – Félix Talego Vázquez www. odoslosnomb es.o g 7 del anquismo que su ie on o u as en las comisa ías y ue on pe seguidos y enca celados po el T ibunal de O den Público, y algunos asesinados po las ue zas de segu idad del Es ado o g upos ascis as en la úl ima década de la dic adu a y los años de la llamada ansición. En un p ime momen o las concen aciones ag upaban a los amilia es de las íc imas con mayo g ado de concienciación. Nos e e imos a los nie os y nie as de desapa ecidos, mayo i a iamen e nacidos en las décadas de 1950 y 1960, que ya enían eclamando las exhumaciones a a és de las en idades memo ialis as de las que han sido pa e esencial en su con igu ación y desa ollo (Del Río, 2013: 154). Y en meno p opo ción amilia es de la gene ación pos e io de las íc imas, hijos e hijas y sob inos y sob inas, nacidos en las décadas de 1920 y 1930, po lo an o pe sonas mayo es con meno disponibilidad y capacidad o ganiza i a, pe o con un g an ascendien e mo al ya que son los deposi a ios de la memo ia i a de los desapa ecidos a a és de sus p opios ecue dos, o de los ansmi idos de p ime a mano po sus mad es o pe sonas es igos di ec os. P ime a concen ación en la plaza de la Ga idia (28/10/2008). Fo o: Pila Acos a La consolidación de la acción en el calenda io ha p o ocado que la p esencia de amilia es descendien es de íc imas de p ime a y segunda gene ación haya aumen ado signi ica i amen e. Incluso apa ecen jó enes pe enecien es a la e ce a gene ación: los Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado www. odoslosnomb es.o g 8 bisnie os y bisnie as nacidos en las décadas de 1980 y 1990 que poco a poco an omando mayo isibilidad en las concen aciones. El encuen o en e amilia es de íc imas desapa ecidas iene un indudable e ec o de ca a sis colec i a. Los es imonios pe sonales que habían pe manecido ocul os en el ámbi o amilia se hacen públicos. Toda pe sona que se a inco po ando a las concen aciones cuen a con emoción su caso: el del se que ido, homb e o muje epublicana que ue ejado, usilado o desapa ecido y su anhelo po ecupe a lo y da le digna sepul u a o simplemen e ehabili a lo pa a la sociedad. Y lo cuen an an e una audiencia que empa iza con cada d ama pe sonal y lo hace suyo. En muchos casos, la plaza de la Ga idia se ha con e ido en el luga pa a la socialización de las memo ias pa icula es o nándolas en una sola memo ia colec i a. Los amilia es oman conciencia de que su caso, al como muchos habían c eído, no es aislado, y a ec a a decenas de miles de amilias de oda España. Las demandas de e dad, jus icia y epa ación supe an los casos pe sonales y se ex ienden a odas las íc imas. Los medios de comunicación ( ele isión, adio y p ensa esc i a) que, en de e minadas ocasiones, acuden a las concen aciones, se hacen eco de es os sen idos es imonios con ibuyendo, de es e modo, a la ex ensión de las ei indicaciones y a la es i ución pública de los desapa ecidos. Aquellas anónimas pe sonas de las que apenas se había hablado incluso en el ámbi o domés ico, apa ecen po p ime a ez en los medios con su os o, con el nomb e y los apellidos, y con su ágica his o ia con ada po su hijo o nie o. Es una mane a de de ol e los al espacio público pa a eclama la jus icia que el Es ado les ha negado sis emá icamen e. A odo ello con ibuye la ue za de la iconog a ía de es os ac os con p o usión de simbología epublicana, izquie dis a y andaluza y, sob e odo, con nume osos ca eles que ep oducen los os os de las íc imas y que son deposi ados po sus amilia es y ac i is as de las en idades con ocan es bajo el monumen o a Daoíz que p eside la plaza, a eces con lo es, o as con elas. Las imágenes de los desapa ecidos causan un eno me impac o isual en e anseún es y usua ios de la plaza que se ace can con so p esa a con empla los. Como señala F ancisco Fe ándiz, apoyándose en el esc i o chileno A iel Do man es os os os ecupe ados « ep esen an la espues a más adecuada a las desapa iciones, en cuan o que sub ie en las polí icas de in isibilización de las íc imas al expone las al espacio público. Y lo hacen, además, sa is aciendo las necesidades de los medios de comunicación con empo áneos con ex ema e icacia y con una ue za poé ica ex ao dina ia» (Fe ándiz, 2014: 256-57). Ángel del Río Sánchez – Félix Talego Vázquez www. odoslosnomb es.o g 9 Concen ación en la plaza de la Ga idia (29/04/2014). Rep oducción a escala eal de una osa La plaza se con ie e en cada concen ación en un espacio pa a el in e cambio de in o mación, la o mación y la delibe ación. Es común que los in es igado es o ezcan da os p ecisos o con ex uales a los amilia es sob e sus desapa ecidos o ep esaliados. En la plaza de la Ga idia hay amilia es que se han en e ado de la echa y luga de asesina o de un pad e, ío o abuelo, o han ob enido di ec amen e el expedien e del consejo de gue a po el que ue condenado. En las concen aciones con e idas en una asamblea pe manen e, la gen e delibe a sob e los pasos a segui del mo imien o, se in o ma sob e las nue as es a egias pa a comba i la impunidad como es el caso de la conocida «Que ella a gen ina»9, se in o ma de lo que a acon eciendo, de las acciones de las en idades, de los mo imien os de las ins i uciones o iciales, de los ac os p og amados en dis in as localidades 9 T as el mazazo que supuso la de enes ación del juez Ga zón, un g upo de amilia es de íc imas in e puso el 14 de ab il de 2010 una denuncia en el Juzgado Nacional en lo C iminal y Co eccional Fede al Nº 1 de la República A gen ina, en Buenos Ai es. La jueza Ma ía Se ini asume la «Causa 4591/10 po los deli os de genocidio y/o c ímenes de lesa humanidad come idos en España po la dic adu a anquis a en e el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977» conocida como «Que ella a gen ina». El p oceso, el único abie o con a el anquismo, hace mención a 114000 íc imas y 30.000 niños obados du an e la dic adu a. A es a que ella se han ido sumando en los úl imos años nue os denuncian es en e los que se encuen a un impo an e núme o de andaluces y ha con ado con la adhesión del pa lamen o andaluz, di e sos ayun amien os y las o ganizaciones polí icas de izquie da. Pa a los colec i os que han in e pues o la denuncia y odos aquellos que se han adhe ido, se ab e nue amen e la espe anza que les ue negada con el p oceso iniciado po Bal asa Ga zón. Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado www. odoslosnomb es.o g 16 a ma ios o alacenas, deshaciendo en as illas el a pa, la música. El ma ido hamb ien o, el silencio de su casa y el de odo un país acaba on ma ándola». Placa 2: Manuela Bel án Gómez: «Manuela, na u al de Se illa, ob e a de La Ca uja. Fue asesinada po aplicación de Bando de Gue a, dic ado po Queipo de Llano, a la edad de ein i és años en Se illa, 1936». Placa 3: Ángeles Ga cía Palacios: Fue maes a du an e la Segunda República y puso en p ác ica la enseñanza pa icipa i a, ole an e, laica y no doc inal que había ap endido y de endido. En 1936, du an e la suble ación ascis a, ue «suma iamen e expulsada del magis e io» po Queipo de Llano. En 1937, some ida a un p oceso po la Comisión Depu ado a del Magis e io P ima io, y acusada de «mos a se con indi e encia eligiosa», se quedó ue a de la enseñanza has a que en 1977 se acogió a la Ley de Amnis ía. Con 67 años de edad ol ió a las aulas. Su único deli o ue que e enseña a pensa . Guadalcanal 20/03/1910 - Co ia del Río 21/04/2011 Placa 4: Muje es ep esaliadas du an e la suble ación ascis a y el anquismo: Miles de Muje es su ie on el ho o de una ep esión ascis a y pa ia cal a oz po su condición polí ica y po se muje es. Que ían cambia el mundo y su luga en él. Fue on hacinadas en p isiones y campos de concen ación, ejadas, a eba ados sus bebés, asesinadas, o u adas, ioladas. Fue on además silenciadas en la His o ia con el consen imien o del pode Mili a , Eclesiás ico y Polí ico. Aho a y siemp e, noso as no ol idamos. Así llega on a la Basílica de la Maca ena, donde, según habían con enido, algunas de ellas en a on y deja on una co ona de lo es blancas con un lazo osa en el que se leía «las muje es no ol idamos, 1936-2013». Fue on unos minu os, po que, según nos ela a on, su in ención no e a in e e i la ac i idad cul ual del emplo, sino solo denuncia la igu a del golpis a y la p esencia de su lápida en aquel luga emblemá ico. El es o espe aba ue a, en el A co de la Maca ena, donde, sob e una éplica de la lápida de Queipo de Llano, dos de las muje es zapa ea on y baila on una segui iya, «el palo más is e y desga ado del lamenco» concluyendo con la colocación de la co ona con algunas o os de muje es y o os obje os pe sonales. An es de dispe sa se, en e el a co y la pue a de la Basílica, las muje es can a on a co o una canción popula de iempos de la Segunda República. El complejo haz de signi icaciones, sen imien os e impugnaciones que se c uzan en es a acción equie e ambién que digamos algo sob e la iden idad y ayec o ia de las pa ícipes: se a a en la gene alidad de los casos de muje es de una la ga ayec o ia de ac i ismo de izquie das y libe a ias, no solo y no necesa iamen e eminis a, sino en en idades au ónomas, ecinales y apa ida ias, y en luchas que an desde el echazo de la Ángel del Río Sánchez – Félix Talego Vázquez www. odoslosnomb es.o g 17 especulación inmobilia ia a la ecupe ación de espacios e des u banos y hue os ecológicos pa a ecinos sin ecu sos, pasando po su decidida implicación en el ciclo del 15-M. Con ac a on con Muje es de Neg o, que, como o ganización eminis a asumió la acción y se sumó a ella, y ambién con in eg an es de Muje es Sob e i ien es, que in eg a a muje es íc imas de iolencia de géne o, algunas de las que se suma on ambién. Pe o, como nos asegu a on, la acción en sí no es pa imonio de ninguna en idad, sino de muje es poli izadas que se han encon ado pa a la ocasión: «Lo más boni o ue encon a nos muje es que enemos ayec o ias di e en es, que enimos de mo idas di e en es, que cada una hemos sío más o menos eminis as, o más o menos an imili a is as, o más o menos… y pone en común un discu so en el que oas nos sin ié amos iden i icás». Acción «Las muje es no ol idamos, 1936-2013». A co de la Maca ena (24/05/2013) Como ellas mismas nos decla a on en las en e is as, concibie on la acción in o malmen e y se la ansmi ie on unas a o as sin que media an elé onos o co eos elec ónicos, pa a e i a se descubie as, en un p oceso ho izon al que equi ió de un es ue zo de es udio y documen ación sob e los hechos ep esi os de las ue zas suble adas. Y econocie on que muchas de ellas, aunque e e anas ac i is as de la izquie da u bana, desconocían es os hechos, el signi icado p eciso del luga en que se e ige la Basílica en 1941 Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado www. odoslosnomb es.o g 18 –en el mismo sola que ocupaba el cen o ob e o Casa Co nelio–, e incluso que Gonzalo Queipo de Llano es u iese ahí en e ado. De al modo que la p epa ación de la acción simbólica o pe o mance no supone pa a ellas solo una concienciación sino un sen imien o compa ido y de eme gencia de un lazo a ec i o, un ace camien o en oda su densidad a las muje es a quienes es aban conociendo. Como decla aba una de las en e is adas: «cualquie a de noso as podíamos habe sido una de ellas». Nos pa ece muy e elado es e p oceso, que es a la ez de iden i icación ideológica (de izquie das como noso as), de géne o (muje es como noso as) y empá ico, que se nu e de lo an e io pe o lo ele a a una cualidad di e en e y ya en añable: al inal del p oceso de p epa ación de la pe o mance, jus o an es de ejecu a la, muchas de es as muje es han llegado a sen i se muy ce ca, como haciéndolas p esen es. Isabel A ienza, las he manas Ana y Teodo a, Manuela Bel án, Ángeles Ga cía, cada una de las diecisie e osas de Guillena asesinadas... De alguna mane a, en la p ocesión, en e las muje es que an del b azo, muchas, las que más se han implicado en la p epa ación desde luego, quie en que ayan ambién aquellas que ue on íc imas de la ep esión ascis a. A es o podemos llama le p opiamen e un eje cicio de in ocación, en el sen ido de hace p esen e la en idad pe sonal de se es que ya no es án: Tampoco es una cues ión de que engamos que se ellas, pe o con un homenaje, en onces lo de es i se de ellas (de época) o maba pa e del homenaje, de ae las a ellas. Es un eje cicio de ecupe ación del ol ido, pa a es i ui las a la condición de ausen es, que no es sino o o modo de p esencia. Podemos en ende aho a más jus amen e el empaque solemne que adop a on las muje es en la ejecución del ac o. Po que además, según palab as de las p opias p o agonis as, es e ac o de in- ocación (llama aquí, ae ) es concebido po algunas de las muje es as una p o- ocación (llama pa a hace sali , inci a ) que sin ie on algunas de ellas que, po ci cuns ancias indi ec as que no son al caso, es u ie on p esen es en la exhumación de los es os mo ales de las muje es asesinadas en Guillena, que se conocen como las «17 Rosas de Guillena»14 (Fe nández y Sosa, 2012). Había en odos los casos una conciencia polí ica p e ia sob e el signi icado del 14 Las conocidas como «las 17 osas de Guillena» ue on muje es de en e 20 y 70 años secues adas, ioladas, apadas, enca celadas, in oxicadas con acei e de icino y expues as al esca nio de sus ecinos an es de se asesinadas en no iemb e de 1937 en el cemen e io del ecino pueblo de Ge ena. La mayo ía de ellas no enía ac i idad polí ica y e an muje es de huidos. En Guillena, amilia es de es as muje es se cons i uyen en asociación e impulsan la exhumación e iden i icación de los es os que se lle a a cabo du an e 2011 y 2012. En diciemb e de 2012 eg esan a Guillena pa a se en e adas en un pan eón que albe ga a odas ellas. Exis e un documen al sob e odo el p oceso: Guillena, 1937 (In e media P oducciones, 2013) Ángel del Río Sánchez – Félix Talego Vázquez www. odoslosnomb es.o g 19 ascismo y sus secuelas, pe o al aba el in ima a ec i o que despie a (es p o ocado) en el luga de la exhumación, sume gidas en el silencio sob ecogido e indignado que anuda a odas las pe sonas que es án desen e ando a aquellas muje es. Se eje en onces allí un lazo en e unas y o as muje es que alimen a en las i as la ocación necesa ia pa a concebi , p epa a con cuidado y espe o y ejecu a solemnemen e el ac o que hemos desc i o de denuncia del c imen y señalamien o del c iminal. «Las muje es no ol idamos 1936-2013» signi ica eso: unas y o as ab azadas en un p esen e que une 1936 y 2013. Así nos lo decían las muje es en e is adas: La ape u a de las osas ocó mucho a muchas muje es ac i is as libe a ias de aquí… p oduce una iden i icación muy ue e con las muje es que es án allí. Yo lo sien o así, de que hay una iden i icación muy ue e de noso as con esas muje es en e ás; el hecho de conoce sus his o ias, de pone le ca a, de pone le ida, po que ú sabes que han ma ao a muchas muje es, pe o ú no sabes a lo mejo que las han ma ao po que no se hayan casao… po que, de hecho, muchas de es as muje es, la mayo ía ampoco e an ac i is as así… e a más po el hecho de se muje es y de habe se compo ao de una mane a así… no es ablecía… En onces eso, quie as que no, a noso as, en el momen o en que es amos, que es un momen o de mucha con lic i idad; muje es que es amos poli izás, pues nos hace sen i una iden i icación con esas muje es a a és de sus amilia es… Po que e emue e un mon ón la his o ia… La abia que e en a es p opo cional a la in o mación que as eniendo y a la empa ía con las amilia es de las muje es, ¿no? Una de nues as in o man es, Ma ía, enía el come ido p o esional de ec ea en dibujo el momen o del usilamien o pa a la p oducción del documen al «Guillena, 1937» y nos decía: Yo enía un bloqueo b u al, no lo podía dibuja … y pesadillas oas las noches… no lo pude dibuja . Debemos eseña que es as muje es o ganiza on un día de con i encia en Guillena con los amilia es de las íc imas. En sus palab as «un he manamien o con me endola» en el pa que de Guillena, en el que las libe a ias de Se illa en ega on una placa de econocimien o a los amilia es en su empeño po esca a la e dad y de ol e los cue pos de las 17 muje es al cemen e io de su pueblo. Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado www. odoslosnomb es.o g 20 4. Conclusiones El análisis de algunos de los signi icados más ele an es que se ponen en juego en las dos acciones simbólicas desc i as –el ag a io de la igu a del gene al Gonzalo Queipo de Llano po las muje es ac i is as en la Maca ena y la ememo anza de los ep esaliados po sus descendien es y po las asociaciones memo ialis as en la Plaza de la Ga idia– pond á de mani ies o que son ambos ac os polí icos de impugnación de la impunidad de la dic adu a anquis a y de denuncia de la ansición al égimen democ á ico igen e. Su signi icación gene al es po an o con e gen e, si bien algunos de los emas de ambas acciones son singula es y equie en una mi ada más ocal. Ambas acciones cons i uyen p ocedimien os pa a in oca una ca ego ía especí ica de an epasados, aquellos que ue on íc imas de la ep esión anquis a. Es e eje cicio de ae , de hace p esen es bajo la especie de ausen es a esas pe sonas y esca a las así del ol ido es segu amen e el eso e que más con ibuye a la ue za impugnado a de las dos acciones, como de odas aquellas en las que se les hace p esen es. Ellos son los es igos, el es imonio de c ímenes sob e los que sigue pendien e la ac uación de la Jus icia, no an o de la jus icia posi i a –que aquí y aho a an as eces se les niega–, sino de la idea uni e sal de Jus icia que emana de las decla aciones de de echos de la mode nidad y de la concepción uni e salis a – monis a en cie a o ma– del se humano como suje o de dignidad inalienable. Tan o en el ac o pe iódico de la Ga idia como en el pun ual –en p incipio– de la Maca ena, hemos is o que i os y mue os ac ualizan la comunidad de los que espe an Jus icia y acusan a los e dugos. Pe o podemos a i ma , más incisi amen e, que son sob e odo las íc imas, a a és de sus mediado es – amilia es y ac i is as del memo ialismo, el paci ismo y el eminismo de la esis encia y el cuidado– los que concen an la ue za impugnado a. Po que sus espec os, ma e ializados en eliquias, como nomb es, o os, obje os pe sonales, mu ales, luga es de la memo ia y, po supues o, los p opios deudos (el memo ialismo ha desa ollado una e ique a o no ma de eliquias en las que no podemos de ene nos aquí) son se es que exp esan alo sag ado nega i o o impu o, según el cosmos alo a i o que encie a el De echo Na u al mode no sus anciado en las decla aciones y ca as de de echos. Es o es po que la dignidad inhe en e de las pe sonas que son econocidas y con adas como íc imas ha sido p o anada; o se ha come ido con ellas un c imen ne ando –si quie en e i a se é minos que despie en suspicacia en e los que conside an que no es pe inen e u iliza ca ego ías eligiosas en es e con ex o–. Po an o, ha enido luga en ellas la ulne ación de los undamen os legí imos que inspi an las comunidades polí icas mode nas, de odo Es ado que se p edique democ á ico y de de echo. Hay un deso den, un caos que ellas es imonian y que no puede esol e se más que pu i icándolas, es i uyéndoles su dignidad inhe en e. Ello solo puede ocu i con la Ángel del Río Sánchez – Félix Talego Vázquez www. odoslosnomb es.o g 21 celeb ación de un g an ce emonial expia o io que asuma la comunidad a la que in e pelan y que señale a las íc imas p opicia o ias, los p o anado es. Es e es el juicio que demanda el mo imien o memo ialis a, que se e ige en la oz de las íc imas. Los ac os de denuncia desc i os y o os del mismo ipo no son i uales, sino acciones simbólicas de las íc imas y sus po a oces po medio de las cuales in e pelan a la comunidad exigiendo jus icia, pidiendo lo que les pe enece, su dignidad. Mien as esa ce emonia expia o ia no enga luga no puede es i ui se el o den sag ado en que se unda el de echo mode no po lo que con inúa una ilegi imidad de o igen, un baldón que se ex iende sob e odo el co pus del de echo posi i o y el o den legal. En el caso del Es ado español, es a ilegi imidad de o igen que el memo ialismo ac ualiza en sus ac os en el espacio público o in e -nos se o ien a necesa iamen e, más allá incluso de la conciencia de los ac o es memo ialis as, a la denuncia de la ansición a la democ acia y del mismo égimen democ á ico igen e. En ende es o equie e eco da que nues as comunidades polí icas, los es ados, como odas las comunidades humanas, las cons i uye un ipo especí ico de ama y ansacción en e los i os y los mue os, que es el ínculo mo al. Los mue os pe enecen a la comunidad, pe o a condición de que ansi en el i o del duelo según el canon que en cada comunidad es é es ablecido. Ese canon de ine y p esc ibe el luga que ocupan, las ca ego ías dis inguibles y el modo de comunicación con los o os in eg an es de la comunidad, los i os. Y los duelos, como odo i ual, son ac os colec i os, en los que pa icipa y sanciona desde luego oda la comunidad, di ec amen e o a a és de sus je a cas ins i ucionalmen e au o izados. Es o no ha ocu ido con las íc imas que el memo ialismo in oca, con inúan i eden os, pendien es del duelo. Como queda dicho, los amilia es y los ac i is as los es án esca ando del ol ido pacien e y pe inazmen e y nos los hacen p esen es a odos en su condición de ausen es (muy o a a la de ol idados), exigiéndonos odos ellos que p ocedamos a ejecu a el duelo la gamen e pos e gado, pa a que ocupen el si io que les co esponde en e odos los mue os econocidos po la comunidad. Es e pulso colec i o es á suponiendo ambién, ob iamen e, un pulso po la ede inición de los alo es sob e los que debe asen a se la comunidad y los undamen os del de echo: el memo ialismo ep esen a una apues a po la alo ización de los p incipios de jus icia y dignidad y soslayamien o de la dialéc ica encedo es– encidos. Po que el memo ialismo no pide exec a o abomina a los o u ado es y iolado es, sino su elegación de los al a es y on ispicios a la condición común de mue os anónimos, pa a que puedan inco po a se las íc imas al pan eón común en la condición igual de pe sonas. Son dos, pues, los i uales que iene pendien es el égimen democ á ico español pa a hace hono a los p incipios del de echo uni e sal mode no: uno p ime o de expiación que señale a los p o anado es e inco po e a las íc imas, y uno segundo que es i uya a es os Impugnando la impunidad. Las íc imas del anquismo en e al Es ado www. odoslosnomb es.o g 22 mue os al luga que les co esponde. Aden ándonos más en las implicaciones de la expiación y duelo pendien es, obse amos que la comunidad in e pelada no es solo ni undamen almen e la comunidad que se a icula ins i ucionalmen e en el Es ado y que cons i uye a sus in eg an es en ciudadanía. Lo es, pe o no solo: lo es ambién la comunidad humana uni e sal, ese suje o colec i o único y úl imo que nos cons i uye a odos en pe sonas, suje os inalienables del de echo a la dignidad y a la in eg idad. El memo ialismo se di ige a las dos y de las dos exige espues a: una la ep esen a el Es ado y sus je a cas, la o a se co po i ica en cie os o ganismos que en ienden del de echo in e nacional y los ibunales nacionales o in e nacionales que en ienden y econocen los c ímenes de lesa humanidad, es deci , los c ímenes imp esc ip ibles, los c ímenes p o anado es, a en a o ios de la condición esencial humana. Bibliog a ía Can e o, P.; Escale a, J.; Ga cía del Villa , R.; He nández, M. (1999) La ciudad silenciada. 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