Loca, cuerda, enamorada, y acertar donde ay error : comedia famosa
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Nuhi.2 46 T7 COMEDIA FAMOSA.' LOCA. CUERDAENAMORADA. yACERTAR. DONDE AY ERROR. pBi tic. Don jvan' Antonio de benanides. Hablan en ella las Perlbnas figuientes.' '^(fnitnds de Vcfrara, frmipe de Suecia» ^ Tisbrrte de hy de hlema* Syfenu, Infanta de ?olon¡aé Margar/Ca .fu prlma^ hucindx, crhdítt VsUdreHj Gractoffc dórela Gracíefii ftíuficos» AeompdñnmientQd JORNADA PRIMERA. nn Mente con ettíoUt^ tn ctny* emir. ftfneU faldra Fernanda ,defde donde reprefentara deffues. íTí.lQfaufto alyergue aalo» s por Qai oflado coacra mi alyeJrlOj^ coq la apacible vifta lercfaéWaí ahacer oueya eoaqalfta *«! amar, qqc de arileote» píffa iPer tccnerarlo de yaliéate. podrij, aunque qulerai, 'OQ tu afpcrcza, ylut horrlWci Serat^ ®eQoi de econyerío, J'í^Pjeatci de cryftal tan claro, ytcrfo. *'‘avei,y\a,floref, '‘pana verdes, Clailnei, Ruifeñore», “«'Oiiualqalerfeorible, yieqiilera deleitóla ,ointente hortible ^ffli cmfo pyra/ contia todoi mi furor fcrplrá^ Yrii fen lo alto^ i^«>;clya(embrada, Joddftrlai trabaio tanboíaáda, p»'» la aatutaleia * pufo ca ti tal alloabro, ytal bellwíd de verdci címcraldaf, bulllcioíat culebras, ygulroaldat de arbdleJas yl^ ofas, quede ylfta íc pierden por hermofaíj yde fubir caifadaSj las unas con las otras ealazadai^ dofeles foberaoot, caá teziios oioílrais, que ni las miuoi de la efquiya Dlaua lat farmira mejores coa Ug^AOa» de rofai, yclayclei, ai Timaotbef pudiera coa placeles^ de Chipre las floreflai, ^fombr ai fe aiueftfan,a la Yifta,vucftrail| 0mudable fortuna ! Preyeome el cbroao ,6tu fauefta CUOa t Sacaae con laureles, porque ya yift jrlofo, los clocclci czemptoi den a! Mundo, (eñalando en el bronce el fio.frgundoi afefto de Fernando, 14^Cer finezas, porque ylfp aos^odo^ A
<#» t hya ié aficftc dfgaolco 3ugubrc alvcrguc fcd thcito tra¿íco« £3,Amor, folo apelo, ¿t tñ\ hcrmofa Syrcoa aver el Cl:l0| que (olo es maycr muerte el dolor, yla peoa de do verte* Atraftivo portento, abaxar^ prcftacnc ahs>con í^uc rompa el \'itQio; DO Polypberco lotentci il dividir mi cuerpo con los dientes* Ypues ya poco falta para baxar de aquella Región alta, de eRe árbol afido ttaoiard aValadron: pero el gemido me anuncia de eíla rama; valedme* Cielos, qae el coraToo o» llaaia Sale Valadron en lo a!to delmente^ de Ejíudiante» Fnl/sdr.Quimica ciencia naia, qué lúgubre me dái aqacltc dial Por qsiüé ligida quieres convertir alo trágico placeres^ que Efcolañlco tuye ? yfteodo en ellos horrorefa nabe^ £IIst pieiras tse arrojai^ íaearáo agua de mis vecai rexast lias me qoexo ñn caufa^ pues aunque baxe yo con toda paufai^ DO fe Ira fio Acrida, qujado eílé la caboza ditidida: pof eñe panto oilfmci joe alegro de faber el Afoiirmo: fuet quedando curada, ía puerta que fe abriere, kard eerrsdaa Ay 1que ámi amo veo^ fteodo defpo)o, clofelil tropheo klc aqueílui Orizontes; quien nos metió 2falragei ea los montes C PorclertOj gran exemplo i No me arrcfoa basar, porque contemplo, que daré de cabeza, mhnxaf% pues mi amo lo hizo con deítrezas feoexco ni camino; pues la mitad baxé, ate deternino* Defgracla ha (ido rara í(Caté Nó ay quien me ponga de huevos una cUraí Ay !por los mLímos modos, feoor, nos vémos en la tierra todoM 7#rsi*A]r, Syrena querida ! por fér to cíelo perderi mi vida* f'it/sdr.üa ^ftarr, as la de-xei, po"« qae de alle ito firae íg^ Igi ezei; fftci Uace rodado Cucrdii^ Énmoradíi, quf DO pacie cxcufarle e! mas bonradoi Ytupucllo, que buenos, ymui Taños pitaonosloi fereoot Polacos V'ítdci Prado», profigae los frncafoi eropeiadoi* Jern.hy, Valadron, que mis aofias no admiceo ologUQ coofuclo 1 y/iUdr»Stñot, dexaadmlracioncii DO andes CGu embelecos, que fegua dixo Ariilotelci, oís Quiaiicos, yGaleno, feit hojas antes del libro, coa el capitulo fexro, quod omne remedium habetj ¿afta morir fia cntfí^rro. ypací avíá* conocido, el que fcrvitie defeo, habla claro, defembucha coamigo tus fenclrDlentos* Quid cogitas rHa, íeñor, rcfpondc mibl argumento. fern.Wit Syreoa, ycomo ignoras, que todo mi fuírlmiento ha fficncftfr mi vttIor> para mitigar mi fü^*go í £0 fio, Vabdron, pretendes, que te cuente mii anhelos 2 ValadrM feñor, que me laftima el afeólo que te tengo; que aunque ba peco ce conoxeo en sqncííc moote excdío> » donde Hypogriphot fin alai volamci los dos cayendo; en tu modo me pareces, aunque mieotao mis accentOS^ hombre de categorías, ¿Principe de algún ReloOé lFirr;2.Bl cariño que demoeftrai, difeurío, yentendimiento, Die mué» Ct áque comunique contigo mis peniamiectos* nladr^Y digo, que harás mal bien, que quando 00 halles remedh)# CQ fio, hallarit allfle: o(1 cofa bu?iere de eíla» lieac erat in prlcdpiOi cris io fine perpetuo* Rrai.QtíaQdo la luciente Ancorcht de eífe Prooiootorlo Imoieoít# liberal fallo arrofando favo», luces, yreflexot* Qjaodo Ila at¿oeloD de la caufa de fus alleatotj, fapsaíii
'Dofi ffi4»^AfJtonh Benayldes. Íintaí, ttgto, ymarti-orao ,vei, bruto», yarroyutlo». nujodulsífoo»*'»» 'ombrai „„gooMda« boyeroo ¿eb”ver‘oofeDtido tartoi 7yerre», Jalldela ?roc3 Jttaia, Ldfia.Ureíaelc, Jopriéi bttfcar eoofufa lalilida.%'»a yceotr», Qiiaídoi lo» pclmeío» pafloi, jychaoilo IccticoIcctQj Jiiol mal. COD cocoDtr;;rct^ dealfg'iaalgao bo^uexo, /íáoaácy ¿Uc\ir(o,vÍ9, (i por jeo^e acabo fnp?cxo I muc^o, (|ue eco Syreoa íeocüpao mil peníamíeotof* Dúblaodo^ pufi^ ce la ÍLÍaott (ocaocoipara fu tieaipOp proíeguiré, per i^uieo íof» ii de quleo fat pme acaerdoj lapopultfía Pirrara, coa quleo cocnpicen loi ReklOf| fac de mi vi^a, al OáCer» alvergue de lofatitc cierno# Ugran Duque íué mi Padré^ aquieo he elcripco el íuceíToi queaora tt cnoraté, coa 00 lea! Eícudero# Coi pateroalcf deücUx^ Jf coo R.¿aíei fjftejoi fahé de la pubertad el nunca fuocfto tiecapo« Abl pifiaba gadofo, probar de aqaefte clcgcí *lc Veaut hijo rapiZ, fuafcf ceñot# Mai Amor, que ti vcDgasIvOf coílftraado de fu azero, pOf Upuerta de ml$ c/ot *®po Utrodtrclr el fuego# ** Píiuvípc del Pbmoote# gallardo Amideo, P'^Wica^ que 00 merece ®>®goo Piltclpc Eiiraogero *íde$yrcQa. fu priman *OQoia Infaotap dueños; J'íefi alguno la merece, *l» para cuyo de defafio «todcuhf ReloOfí Maadc, »que oai £aibaxadoi >: de cftc belilí:ln)o obJeStOf iolo por curibíidad, roe cmblaílc un breye licQXOi Mal apenas lu retrato libre m!ic, quao -o preíTo cao cuaca villa berojcfura putíü ponerme fuípeoro. Wo ipondífufla tre p^aro, que fuera agravio, fupuefto, que por mucho quadlxciap áíu vifta fjcra meoor. Dixe aFerrara^ He vsdo ya mai, que de amor» de zeloif de Poloolj el territorio pifo apena», qaaado el Cíe^o ami fe acerca, alumbrando p’l amor coo fui do» luccroi# Qaal Semlramii bax ba fobreuQ Peg.fl'o ligero, que tiendo bruto fio ala». Ave parcelo corriendo# I^c la batería quiío una Corza huir fu ricfgr? ixrai viendo áfa Infanta Tola licrido íc rotílr& el pecho# Por el delpojo pregunta, con redro alegre, yrlfueñOi^ yal quererla refpoader, no pude formar acceoco# Verá», que uq amante aufeotf {iempre auda dKcurriendo terneza», que ezpllquea finar loi amoroíoi afedbos: Pero al ver lo qoe ilolatrs, tanto ieeaabargael (íieociOii que nreíponde^ ei turbado, yfi habla, no es atiempo: yc» la razón que yn do!, que como es el mas íupreme» íeatido el yér, que loi ocroff ofiot fe quedan furpeofot, con la glorii, qno la vlft^ loo di, que f» mayor coofuetoe To afsl filaba, mai tomiodo^ qual fegundo Prometbeo, rayo» de íu Sol luciente, fus Ilamis me dán alli^^co# La dixe, el dcfpojo folo ful yode un retrato vueflio: ved que bara el origina!, que ei de bermofura un portcnU íu ipgratlt jd acrei ti, fuet iolo para Ut zctoi^ A5
4Loe.i, la^vlla (ín erpériwa pie dcx^ipuss Anadeo ícrl vueftío; aquello díxe, quaodo rcrpoodló fu acccaco: Las cfperaazas que CoJo» podcli llevar, porque el Pueblo,, ni mi Padre bao de cafarme, fi lo rcíifte mi afefto. Apena! ellas palabras xeplcia, quando dio a! viento, porque en Tu bafea líegaroa, plumaS) gala, yluclmlsoto*. Llegó el fcñalado día, íictvdo futlíaote Cielo cala balcón, que moílraba mil racionales Incendlof. Del fagrado deja lofanca hizo el Tbeatro Amadeo, yCQ forma de Aguila lleva la Carroza, yeíloj^ vcrloii . Un Aguila fe reaopta, ' folo yo alcanzo fu vacio. El fegundo, que la ^!aza i «Ira, yadmira, ei Flsberto^ ^Principe Inylfto de Chipre, galio, valiente, ydlfcrecOé Sobre fuego unas Coronas lleva con aqueílü* vcrfois 1A1 Aguila (uperlof. Corana p^ae^mi iQtCeodlOé Qual Phaet^nte e'n fu carro, «I abrafai flic,cl inteoto, a! Muodo, pues fe compone de encendidos Monglbelor, En todo le ha parecido, porque herido de Amadeo el Caballo, no fe rige precipitado del freno, )Tan desbocado le arraílra, e|ae le tuvieron por muertot ^gulófe por ella caufa la venganza de mli telof. Salló en forma de florefta s »1 trlumphal Carro, vMlIcndo ¡de frutos no fazonados sfperaota de cogerlos; «na Nympha prcfidla, yen la mano elle epitheto* Pues la fortuna me ampara, ya los Laurcíci prevengo* E'í paíleseodo la piatza .. í dexe aquel peniSt anieoo, Iocupo en el rnUpo loftanu Cu^rdít) EriÁmorada, artnJs, caballo, yterreno. Llegué al balcón de lalifanta, óiaquella reglón de fuego, íegun me abrasé en lai llamas de tan fíammaotei luceros. No hai vlílo como la hogueraj íi dan materias fu Incendio, quanto encuentra lo convierte en ceniza con fu eifuerzo ! Afsi t&l pecho animada de tan brlllance Lucero,i ihizo el Prioclpe materia Infelice de uil azero* Cayó fin vida, yla tierra le íírv’’ló Je monumento* porque los fuyot íatentan íu venganza lo primero* Pues dezandoíe en el trance de fa muerte tan funcílo, los amigos, yvaflallot IntcntiarOQ violar ciegOl el feguro prometido por el Rey, yParlatnentOé Pero yo en mocos peligróla congoxat, añilas, yaobeUlí «as que el rlefgo de mi vida, de fu vida fienco el rlefgo: pues defmayaja !aInfanta, la luz que me Iníluyí pierdo, Defplegó el manto defombrai la obscura noche, ponieodó de fegurldad corclnar, aloi que amenazan rlcfgof# Dcré áPolonia, ytcl alma cu fu hcrmofifslmoducñoji yfeguido de uiT criada aido la Reglón del Viento# Al quedar foloTithott de fu amante efpofa» ílcgO, ala boca de una Gruta de cílcOrizoote boílezo* -'aquella cueva una fcndl ' cfcaía de luz peoetr(i> '" yal fallr de fuí tlnleblar, vi defde un /ardió el Cielo# Tres leguas tendrá en cootorttO elle Párayfo ameno* todo fembradode floref, todo de fruta* cubierto# Pifando aquel nucfoChlprei de doiél nos tan firvlendo pavellones de efmeraldas, yalfombrai de terciopelo#
Pe Dútt JuAn Ja bltrt {«lila* la* niwi C90 6ttaí fi víeroo, qut li «rao -«ucbai lgooro> jquc tí^Uai cttOú j^iogna íeotMo <^*^ícaafaj ya fl noiocb^do TfgfC \t9j, yael.PiJ® íc ÍU^pcojc, CQQ {julc¿i, íonor®t écoSj ya mejor mufícafortsaa aves,boi«ji yafroyucloié Ya el Ext-dCv) de Fiorci pfi dirpara deide iexot Iti peoetractes fragraocVaff' coo que eod^uece loi v)cQtOf« YaUifrutoi» que enere florei fo priaer cuoá cuv}eroa> délas rafdgas del syre BivldoS) wán a^ÍaieaC9« Sfjim;fes avrd pallado CB elle Olympo íoberblOj piopooiendouae la idea madanzai para toimetítof» • Pues de Syreaa al principia ioblc, fi mal no meacuerdo^ les párrafos de fu biftoria^ de rcferlrloi ya ci tiempo# De ni llegada álas JuQat faé el termino can pequeño^ ^ue ÍqIo me piide na llar áeua íatao en el feftejo# CoD DO íer aberrccidoj íegun lo apacible veo iela Infinta, aquien adorOi tanto Be aninao^ que vieodt^ JUe remora de atenciones, lui mudanzas allí fueron, 5^6 DO fienJo amigo ¿c ellaf, ^fegulrlag me resuelvo# Pafa moftrar fu firmeza Wn dlamanres, de fu pecho dexo Caer cfta Joya, fletan infinito precio, ^Uecon avaro amor, 3¡**^®CQtoncci fatiefcchoi «« el fiero dolor, tormento, •ces el toGgo amargo, Pflo, padezco, ybebo# *^«g*l^fa,puef,tadifcurro, ^atendimiento, P^^^^^rUliadrerfai puerto# me cattfatt.no4rcda4 .. . Aníchio ¿le üev^tV'íies. g tus iTíjles, nu íjüc lo fic’^tO, 'que Je cíloi tengo curador, mas que he cojííJo buñuelo## El halláf la medicina es lo que rae fJra en ello; que el coal yí cita conocido, ell íccundlcaf de zeloii Ya el anciJoto he encontrad# contra tfle morral veneno, mat por no íer mui feg aro, el que 00 confieotas temo: yafsl oo quiero decirlo, pues oo ha de tener efedloé P#r;s.Como lea para fér elle liogular portento de Polonia, puedes fr fegaro en qualquier remedlOf qac ávilla de loque es inas^ todo lo deirát es meoor» Valadr.Datnc cíTa joya, íeñor, porque con fu ardiente fuego he dcabraíar cfta Troya. F^rw.CooDO flo noc pidas eílo, dcfde luego citare precepto . ¡L qualquier medicamento: que (i me llevas la vida, para que fonloi remedios ( Valadr*?^t^ faoarte^ feñor, elle es el uuico medio: (i por carta decrecnci^í aqueSa joya me llevo* TGao la dáf< por oo perder fu infinito precio# para la evlccioo obligo, por fer abonado, ylego, ni perfona, hacienda, ybleQet> para lu ellablec;lmienc9 fas leyes non numerara? pecuuia?, con las del Reyn#, renuncio: masías partidas, las auceoticas, yfueros; daré fianza ala haz, ycaución c#o juranaent# de llevarla, yno (raerla# yvenderla por dinero# p#r;s.Toasala, pucf,qvtó íi ci ella la que hafia aquí dio eonfuelo^ imi vida, fera quieo la foque de tanto rlergo* En aquel alto edificio, que arruinado ha puello el tlCD9pO> de la lofanti la noticia, que crafgat guíloÍQ erpero* VAladKft
(y LOCd^ Dloi.fíñcf, qoe n>e toI, lab« Üloi li no» veictno». vafe, F¿r»*Vatnoi i(ei'tlf culdadcf, Yactperar, qoal prIliloneiP, la erad oauerte de un no» 6de uo lí doíayor tropheo, vaju Sdlgan VarcÍMf yMúfleos* Pfioclpc ni leñor > para aliviar fa coogoia, ydUfttlr íut pcGueit iefte ]ardin íale aora: td ío oonbrc OI mando yOj ddt al affc lai roaoras vocet de los InAfumento»» <^ue foQ pata él godoTas» Defpaes que ral asao vloo iofé de lat ]udas de PoleDla» {i 00 ladaote (e vé cuerdo^ toco fe nlra dea horat« Acabado de ycíIIf; aca viene >pUDt« en boca* %iilo el frhctfe de %uma$ sé áquito adora el aIiQa¿ yté, qof mi pecbo adora tía cbjeéto tan dlvloo^ que los íeotldoi ne roba* Mas ay Idexadme, pdaref, no oie atorcneoteltj coognxas^ fioo puede haver renedlo^ quando la caufa fe igooFa* ] y^í’^/.Señor, dexa furp^oficne^ que 00 eftá la Luna aora tn crtcleote^ poei luf penal izta el Occidente e«roíca« Dexa de fer adivino^ no arriba los ojos pongas^ que para el que oo efta locf^ es robradlfiima cofa para ferio, echar hreJ tn fffa iudence Aotorchaq Allí !n Muíica tienes^ totretcogue dia fola, que (i ei cofa de los en ella veiai tus glorias* ím^^DlIei, que canten, por eftoi rigores fe apocan* I^<*r^/.Qülefei canciones íboeftai^ omuGcas atnnrofai \ l^rw.DlIef^ qoe canteo, o| bfea alegres, nf blco penofai* i’^r^j^Caofeo un conjunto, deRequIenei, yde Gloilas . Iioas Alléluyai trlQii. Cuerduy HnmoráL; 6uoas Tiuleblai gc^ofii^ yhablando de veraiiczeo unos kpui»(ode Iclfa» Miífc*C<iii¿ba el yaileotc ülyff^ l^t altas lubeibias olas, quaodo tiiuntphaocc le dri^n loi Mocgibeloi de Trrya, pr/nc. Elta canción me divicrteg puet Bc trae ala memoria lo libre que elLba. qaaodo volví de tantas víélwrlaj, 7ríí/y/V. Llegó ipecetrar la las enmarañadai codas ccl golfo de las Syrecas* ouc las vidas aprlIJoDao* ftlncMsi fuerra de las DelJadei^ Kquien lat almas íe poUrao i No me admiro, porque irol bailó árendirme uoa lola* Car?f,Ya Scyia,para ícr vllta^ (c apodera de la proa^ ya Cirybdi< coo fu caetto pone en peligros la popa. trinf.iio canco me eocaocó ami uoa muger, que eo toaobiat, qusnda ín «Ira fin vi-ía, es quando mas aptlísioaa* C^^r.Valerofo determioa, que entre prlfifoDet le pongan Int Tuyos, para evitar flefgof, ypaftíríeá Hnmoola^ Prsrfc. Qué pudo alcanzar ülyílcl contra mugeres yídorlai, enrldrando unas dulces ecos, Cadeoclai fonoras C ,Aquella cftaba de mas* que fi vibraba la otra rayos de luz, yberroofurlf loi Lauros (oo fu Corooa* Nocaoteii mal, que me can&jf Idos, ydexadmeá (olas* T^toI, Vayaofe todoi^ que yo fef GeoclUHorobredf boca; yme quedo áyér fi acafo ÍKvo yo co alguna cofa* {SI el Principe babla> el frencii craplcia aora* Pi'ir^c.Mas» qué me quezo» íi CUVil tan fuerte competidora» qae en coofeílarme íu efeíave^^ fucroo mil mayores glcrlas ? Mas ay jque fi ei mal fe ipa^odctnc 2ttdai boras>
Don 'fmn Antonio de BcnA^ides. Iiinllco CODtfniplo Impoliiblc 'püí»íb e, di, Syríoa, ¿¿ remedio mil coogexn». QüieQ (fila aquella lograca> líityraoa, yalevoía, que qaao<lo lib.ó fu vida je flcíg-ai que le adoronn^ (nedexaa muficodo vlvOf ¿e ftt oscmoriai í El bailarla no ei poíílble. psrq^e las obíctiras fombrat ¿t «It meritoi ocoItaA losloeenJIoi de Tu Aotoichai Para qué quiero la vida, li el Hy<lra cao pooxoñuraj qtteloló firve de darme mil suerte! acada horal 'Levjtnti^p Qué impiadofoa Too los Cleloil Oiojuíla cyraca Dioía ! Mai vidíoias en tui Arof Dorerái cruel Belooa* farp/.Yatlfjerza^que Ila Jefeoíá (aqce la cara^ aunque ácolU de si siedo, puerme quica hi suelas con la manopla* Señor, (uípeode lai irafy raira quc romp?! la ropa* Pw.Dcqué me iiiye el BaftoOj; bigjlat, plumai>y joyas, fi oüpuclcQ dítme güilo los Cetros, ol las Csronas 2 A^ucñjsgalaf Bie quiten, CralgaBoie fuDifiai topas; yeu vez de ladrumeot® asorde^ yíoQoto, Horco rcncat Caxif, que aauocien mi tnoerte» Tque me acaosp iñeo Trorapai* ttej^r ti por cabulla j^gar de la carambola; y^ «ftá toio prevenido, rolo falta te lo pongas; dime, quieres que íeaa «I bayetas de Segcvia, ®de Polonia? Prrrtr.No impidai *®l foerte cfta vl(%oria^ S*»* ®orlr un deídichado, pfünefta, poi»paé •! yo acafo, eílol de luco, ?*** cfte manteo ne c-arcas ? ol cariante» aquien d&t JBefta íotana, ¿loba t n«get«foBbro|a», 001 como pelotai# *rn il ^Fhbert^^ Synna^ ^ Lucifidoi^ i. S4Í#é vafd cjvje QO aya de rdr lu cara UD día alegre fiqulera^ para mas gloria <icl alma ? Nj bailan mli accidentes, nací Jos le inl edad íarga> loi feniimleorot que teoj^o defie aquella muerte iafauílts de Amadeo, aquiro el Cielo; mas contertlda eo lufaucla mi caduca edad fe mlra^ legun las irat, yrabias, que mi pecho enciende cootrai Fernando Rey de Ferrara: tan fiero dolor me anima aUna langr lenta venganzié arpones del corazón, api cuchillos de la garganta fon crueles» que me hlereo de mi Padre las palabras» Ay, Fernando, como Igaorasy que cbU fuíctroi, yauéai^ ñlos articula el pecho, por ti los padece el alma ( fenora» que de vueftr^i alegría tnai me holgára^ como quieo defea vér del S*l ellas luces claras ; ii motifo del difgo^o, de vueflrei males la caufa|[ es aufeotarfe Feroaodo^ heredero de Ferrara, i fin que tan loca ofTadU qiiedaíle ailicaíltgada: ^or eíie ceíefte Globo, yla Deidad foberana, i. quieo iirvo, que ha de ydc aqueÜa verde campaña, cu granates convertidas ^ las preclofasefaeraldai* lSyre;s«Puede baver mayor rigor, Mjfi o! muger mas defdlchadat Qjc donde bufeo el fuaye mayor confuelodel alma, halle contrarios» 6iofaaftoc tormentos» que lo embarazan! ts^c/W.leñora, las prlmorofat ñnezif de la conftaoela de Fifberro» Rey de Chipre, con quien te tnucílrat airada» oo han de poder en tn pecho labrar ?Syre;s»No profigat, call.'i^ yde Fiiberco memotd^
ic¿üojavcx DO me traigas: iolo Fsrnaodo balde icr, étp. ficlrcmorn, aotiai ctucles iTílai luípcoda*, coo virticndola* co calrnaf# ^^ Voi, PrIccHpc, aflfgurado ^el. eftardli co trl palabraj •que auaque Syrcoa no ba dado el ji ái»l* ruegos^ cicftanciaij de fu boncftldad, ymalcf, w. creo nacerá la caula: fnas lufgo que le mejore, quedar áa eiecütidai VUfttrai bodajr F/i&.No !o dudo de las rcpetiiai gríciaí, ymercedes que me baceli. Ay^ Syrepa, como encantas ! Sale Valadron de EfeoUr^ Valadr.ltiitQíbo fin Ucencia, ad formandas pataratas, para lo qual ?ade retro crguenxa, íí en alíe baila# Re^.Gomo baTCli entrado aquí ? F/»/^d.Eccc, cúrreos (ícut capra* Corres Rej.QuIen foii? Pregunta crraftl t pues DO lo ha dicho mi fama i Rcjf.Quc fama? Valad.Üe curatlone# Rey.Pues qué curáis? VaUd^Dc tercianas^ ios byptocondicos malef| los dolores de garganta^ ioñamaclooes, poílemaf| todo genero de llagas^ tabardillo, erlíipela/ ' las heridas de las arn?af peoetraocei de Cupido# los zellüos de las Damas; ye^, fin# curo lotles» quotlefp de loñfmlcate fe habla# Ri^j'.Sl medicamento ballalf ilos males de la lafaota# el premie os daré# y(i no» caftfgaré vueftrai tanas locas ofladiaf# Precio grande de mi mano en paga tendréis, fi acertáis la cura# F^/and, Puef fcúgs ique ya eflá faoil; porque es tal mi habilidad, que en mirándole ala cara al enfirmo> no tan folo le conozco el mal que psíla, el que ha tenido, ytendrá: •1 que brinca, corre, yíaltlj f»naqueíca cqxq^¿manco» Cuírlt, Erumr4j^, ytullido :fcrbi gratía'^ Con mulcta^uu tuiuq^ llegó ámi, qucic cuiáfa» xnaujo dexo las mulctjf^ yque acorrer empciáras 111 j> vleod», (^ue 00 ay rttn.dio. yo por él lai agarrara,, * yiceceo en lu» coílillai üf porrazos uüacatgij yel que por el pie fue malo, le hizo buena por la pnta, pues por huir los porrazos, quien no pudoaudar, volaba# .Syre^í.Tii prcícocla me ba aUfJadoi y’^ladrtEíio nunca I9 ignoraba# Quíj ioccr Q^slmlcoi Dodlorei» mi íclcncla luí cnitur «ag»a# Rtfj.E’ios cicudoi tomad# porque Syrcoa íc halla mejjr. Knis/t Aquello es corrernCil que aqui no intcrcllj paga; la boca diga no, quando fafs el D. ñor la tnaoo alarga» Rc^.Ha inalado os quedareis» para afiidir ala lafaota# F/íí.Por aora efta cadena tomad# VuIadftEUa. (ola bafta Sligarme efclavo fueftro, ytodo aquello no baila» acocearlos zarabes. melofáS ceoloram aguar» de boragioes bebiias, que cftat han de icr fi'tniJai de unciis quatuor aureotum» de corales# yelmeraldat» quia refíiget antes (une, del corazoo, ydel alma# i iyrcTt.Y co, para eflár alegre de cíTas pedrerías gaftai I yaladr^EílarUf yporque lo creaf#] recipe !a?ciií^ caulam: que lacere traigo liempre Margaritas engalladas, yen mil yerbas caufativ^f gaudiorum eftáo tocadas» ¡ con ellas he de curar al Rey^ la Reina, la Infanta» al Principe, yálas Dueñas» la Camarera, ylas Dama** Porque mi ciencia (e fepa» vuertra Mageftad !á traiga dos dial, yíe ferá laai faua que Qoa oaaazaaaf
De Don fuin Antonio de BendVides, 5íña fl I3 que di Mpi Ir ¡p^^foafláoi albíiclai, alixis^ que .v^uln'y‘f«'<» ‘e C'f'a. Oqüico álolaj quedau coü el Medico 1Adfertid, queceogu hablar* Aodallai ya pegan fuego las picdrai, ap. yit eacendciá la paja* Solorciviro» dcíeo, que acfto víngo de mi cafa# que de cfte loco Syreoa guita* Tisb, Et mui rara íy cieacTa, yha de faaarla* fjj.htt que fe quede ácurarla: vaoioii PriMlpe^ que el Cielo fe acuerda de oueítras aofiaf* * Tlil.Aff Syrcna, que tut malci los Geoto yo, ytu lof paíTai! t//»»/* ViilaJr.Hi Cieloi, dame falida» pac) y^ fe hizo la eotrada i iitcInd.Eúc Medico qo eotiendOj qye itodos dke que íaaa^ yimi íoU me ha dezado éafermedadet del alma* y¿(iiir,Nou vuUít parlare meCQta fregracriz admodom charaj hoc modo cu Solreclrai I Curlta vuelvei la efpalda i W.Puei admico íut locuras ^ loable en romaoce, yfio chacza'i ivW.Sabe que por t! fe muere cfte Medico que mata* Iftc.Hará bico, que afsi fe eylta déla vida uoa guadaña* Yya.quedicc que ei í^oñor de tanta airogancfa^ por qué Qo^cura la herida que le dan mii ácchai, yarmai } <*W.Porque con la zambullida fe libran las eftocadai, . ycftaihaccffe no pueden fiel W.Y contrario no hace cara# fu ^^galanteo le admito: uo ci galante, no agrada: Vqüedefe eu hora buena. ^^«Vaya niul en hora mala» *iue fe me quitad amor guando m-*pidea lai Dam.:f.é *afii *1 rolr{R.eyDai, fi quieren “'H»» Huleo 1„ «ata. P'‘*aulet Stoda, ho Ivetb ral, Como defcaafant JORNADA segunda# SAlen el Key ,jTtslert,, por un Udc, por otro Margarita, ^Lucinda. Kíarg.Qué, en ha, no fhalla alivio aluí «alcf, ymi prima cada dia eo fu demencia mas fe atormenta, LccioJa J ’Key^QnCj en fin, Fi^berto, SyrcQO' vive con mclaocollai ? ' cita, que fíendo yo quien aíiiftc ifu comida^ ymcQcfterci»cI alma tne ha dexado cooJoUJsé p/ít.TTo, feñor, aunque mis pcoai áverla no me conviJao; tompoco mi afefto omite áque fepa de Lüc¡nc% que fon fui eztremoi taféf» que han de quitarle la vidai Rcy.lTa el fufíimicnto íe rinde áInnümerabici dcídlchas. ael corazón fe le acercan las tragedias iofioltas, jFií&*Ya feneció mi cfperaoZ3„ pues fin remedio fe mira* Luc.Ta perdí yo iValadrOD^ pocs de miedo íe retira* Rf^itSi algún remedio ámis malefi puede havcT/ óMargarita, iols tos: ámis brazos, pucf* llegad. Marg.Yaú agradecida me miro alas honras TUeñíaf, que de mi hermano, ymi prkna las congezas que me ifl igcn, avergonzadas retiran fus fioíencias de mi pecho* que aferviros foio apira* R^jiFlsbcrto, Pílncipc infido ^ de Chipre 01 habla, fobrioa* Fsíí^.Vucftra Alteza, gtao fenofa^ lea kPolonia reñida» con tanta felicl Jad» *\1 afuplir de vuefira prima quaoco ocupaba: que aífl api mi amor nacerá en ros mlfma. Marg^l^o rengo áfopllr fus faltas afi quando fiento tantas mias; yadvertid, que falfedades 00 admito contra mi primi* que fe prendiera el Medico, que áml hl/a. £i
toca¡ 3UDO nqutfta )fya ®íf®* Que tnl a»aoce tu un Uftia pudo cibteoet al dcfcuUo. Vérla, yccoocfrla taa igual al ifgocijo^ ^uc Igooio qual fuc primero, puei todo fue áun tiempo mlímo® Al Medico le pregunto, por donde la joya yloo' afu poder, dando cnueftral COSIO mi coraxoo qulfo al fugeto que la di, aunque ¿I no tuyo avifot Acito me rcfpondló:' Sabe, feñora, que firvo al dueño de aquella alhaja, quien por atínarté'cfta vWoj pues dice, que no fe inacrc, por 00 faltar al divino cclcftial dueño, que influye en él mllagrofof briol, yque por rcfpcfto'toyo vivia, yo te lo afirmo; pues fufria talei penal, ydaba tantos fuíplroi, . que le acabaraoi fino adorara cus deCviof. Con ellat, yotras lazoncc Tupo cambiar apropicios Afiros eootrarioi, que fueron* cooflaotei de mi ma\ Signo* Para dar tiempo, que amor ufañe de fas cariños, yque me tenga por loca mi Padre, me decerenioo* Tao bien lo fingió el afe^o, como el efedo lo ha dichoi^ pues fuípendieodo mis bodas» ne traen ielle Cadillo. Por aqueda oculta boca de una mlua, que ha férvido d# paíTar al Panteón, éMaufoléo^ que herido de las edades del tfemjo, ' i, dermaotclado fe ha viftó. donde mi amaote‘aguardaba de m! un favorable avifo, fud el criado á darle cuenta de todo lo qiie te be dicho, ypara que no lo efrafle, eoícfiaric efte Camino, Que íe logró íu defeo, yel m]p, ja has conocldoii * como umbien de mis anfiaf» bada lo mas elcondido. Ypues tu palabra has dado, jurando por los divinos tranipareotes promoototics de ampifaimc en mis dcHiios, por oucitra amidad, ^mlga^ pcr el parcoteíco, pido, >prima mla^ que' lo bagas; que li como yo te has yldo enamorada^ no dudes, que por ti hiciera lo mifmoi Para que tu amor me deba .lo que alcanzar no he podidoii quando el amor meabrafa^ fiendo cuerda en el juicio, Yaunque mi demencia algOjj lleudo loca ha confeguido, cumple cu lo que prometeSi ytodo fera cumplido* folo, hermoía Syrenai la palabra he prometido» pero mi vida coníagro, con ella puedo ferviros, pues la anlefgara, por dir átus delicias principio* No es tan dificil la emprefl^ii ni tu mal can lofinico, porque fon glorias ávida de tartos tormentos miof. Sabe, que aunque no me queZCi,^ muero de amor can impio^ que aun no dá aliento ála lengua para que alivie en fufpfros* Qoando venia aPoloaia» por Suecia hice camino, ypaSando la eminencia de un enmarañado rifeo, • los criados fe perdieron, óerréde la fenda el cinOé Ycemo los brutos ileocn avccei mejor ioüloto, ya que con voces oo pudo, con acciones me lodixo. Ya en caminar perezofo, ya en parar fu curio altivbf ya en querer volver atrás, conociendo fu peligro. Yo dlfcurriendo pereza, lo que era lealtad, ybrío» como nacida en la (illa, clave los pies aledrivo, dándole hadante liendaf *
m De Don •el l»er*<i<». DO loloíaltódcuü biloco Od cogañaio arroyuflj, CJQ ^uaxaJocrylUl frió; £j q«? fomplefl-: loi ayrcf 9tf9 Pegsfo fcr quilo, qac al lolhotc que el Tiiicoti toc¿el|^ ^o cryftalino, paracoapc^^f 2correr, alai le preliaba el Nllo, píccipicaid me buvicr.i, fial brillaotc, yduro filo deufl valieare, hermofe Jobea oeíe pefirarao luí brisi* Mejóreme de aquel fado, yiQtre fui brazoi tne iriro too nueva vtia, mai el coa el allesco perdido €0Q naal.íormadat razoQcli ycoa curbaios avifos, recobrando Ici acceocoi, de fs amor idarme lodlciof lopezaba, quando Ilegaa Udoi los criados mioi. CoQ nueva cauía luípeofo, •l lér que yo nne dc'^plio, íe queda ;pero mi pecho íemoílf Oalli agradecido^ tiotOf que inferir brea pudo paílabaoaoi.ua mal miímo: yo me vengo, ydi (e qocda> yalabas fin faber quien fuimos* Coa que difeurre tu aora* qoan mayor es mi martyrio, pac» muero fio e-peranza, ymuriendo fiempre viyo* l’ocr vivo aoQindo en extremo, *^uien ¿arttie vida quiío> yfiQ querer, por qoerer, de mi vida cono el hilo* P^^tAun caas^ Margarita, (icato Jui rlgofj,^ qjjg lo, mió,; jipuefto^ que el bien que adoro el Key de Suecia ei prjmo^ ^®‘»b;>uÍendore mis bodas, que paflei conmigo poí lí acafo 0velíi glio n^defeubre lí jl’>^^<íb3hciiJo. Rcjf tu y I d:¿t:-uiíj de Bena')?¡diTj, diré como ic curar de aqueíie tti oía! prolfxo, yque en dos diai har¿ cílci buena, como fixo ., Juramento haga, de cumplir Un que yo le pide* Dices bien, porque ni Padre tanto defea mi alivloj que pleyre*ia te barí de hacer lo q'^e tu pedido huvlerei. M^r^.ADioi, Syreaaé iyreTuK Dios, divino prodigio, Mir^.Ya fe acabarla tus aofiat* Syren»Xo ála? tuyas daré alivio^ Aíar^. Los Ciclos oígan tui foccft Syren.Y cHoi te abran camino. Luidos*. Para que todas (anemot de li herida de Cupido. JORNADA TERCERA# Síílen eí Principe ^y^arelau PafúLBs pofiible, (cñor mió, que no tenga fueftra Altezi entre las horas del día t alguna que le dl«icrta ? Prlnc ^erín mis males ctcraox¿ Infinita mi tflíieia, porque v¡?o amando aqulea no vé palecer rolf penas. Yaun e$ mayor mi dolor» puci no (abe. qle por ella padezco, (in fer prcclfo* que fia que lo.ícpa, muera# Fue tai el encanto, que mi íenido ta»o al verla, que fe fue el tiempo en beheí de tal Auróralas perlas* Ypor no dexar lo mas por lo roenof* fin que Cepa quien fucile, corcA los vicotOf# dexando el alma fu^penía* Apenas me.rccobré, quaodo mli voces ligeras procuraban alcanzarla, viendo DO pueden, le empeña la fifta, pero el dolor de que. la pierde, la anega* Alos fufpiíos apelo, yaunque de ellos mal fe puebla de Eolo a^uefle Irsperlo, y'íe A\re? elTa cíphera, C.i0(iJcraGdor* hon^^oof, •..1 ! G
'1 SLoca, Cuerda^ UndmoTada, noel aufllio violar ÓS qulíraa de cfta Deiiad el íagrado, <f«e bada )oi Adros veoerao* Lo q«e eaipes6 xaa fíolenco^ Ifa ci ea nroacoraleza, pues fíao me <{!ieao» muero*; yeo ateallflaa lai queiai» F4r0Í,Pae« ea Polooli te bailas^ Corte que todos celebran dlviertacce fus &eldades^ agradeotefui bcllexat** L)l r^goc'j que haceo, por edír la Lfanra bueoa^ 1 ycaíarfe cao Fl»bctta, '] que toda UCorte es fiedase. Si todo aquedo oo bada^ alegre ponte Gqulera,, for:)ue vendrá Murgarítag que dicen Tana aSyrcLua lo prima ,qve padecia el mayor mal de demeocía., ^dc bypoceodHa. yrerbargoi^ paratiíaios, y^tridezaii dicen es íu babfÜdad ]a mayor4pacs íaofr aeda® Ytu Padre, por fi acafo con tu me) nh acierta^ aquí te eí»bla, yoadiidíO quedes faeo tía receta# No ÍOQ tan grandes tur inalcis: iJeoei W2t que una perpetua. Jocuríüa oaiuraí; «oezclada con la trldeza> * aquefta Gondo e^l principien por donde la otra entra I Yaunque contra ti el refrao^ que quien de tocara eofermaj, larde, ¿-nunca fanar efte Gfe cumpliere, paciencia# Jrinc.Por que iPolonia, mi Padr^^ ha de embfarme por fueizai Galia no tengo de ir ? No han de poder fas violencfat eootra mi guíío^ ymi amor» el facarme dcS’JCcIa^#^ P4re/. Hccbcri fon los coroi« Bafo» que fe ba q,ucbrado la cuerda: qaé be de hacer, pefe ir mi.Éuerte> no coqueen mi la vihuela* Tf tnc^Qontüf vot cÜart aquí I oo he dicho que os vayali fuera: I* ?4ro/.Qerto, que oo lo* Gavia oído» íoi íordo (fe una muela# P/';;rc.Pjes qui aguardalil iJet preflu| P4r'tfl.I'^jQlc, que 00 fon bedias^ fino me folj aqnl puede el romperme ta cabeza, porquo es dadira de locot;'^ I íi rae voij arlcígo queda; obro covio buen criado» YrÍTrr.No oryaít? TarcLMal malo ei el chema del Serm^a, yde quedarme COB falutaclon acuedar# Cjmo be de Irme, íeñor, fi edoi coro de eda pieroai que «e la quebré ayer tarde I Pfs'«c#Villano, de eda manera haré ce vayas adár en f1otro Mundo cuenta# VÁfe il ?rin$lfe detrás de FsréU ,yfai^ getn ilKey, Fisberta por un lado, ypor otro Syre/tUp Margarita.^ yLuchdeh SyreJf.OcrUj ymli reces, amiga, lo que ha paíládo ene cuenca» Mor^.Otra ver, p^laa', te digo» que cu Padre me dio cierta palabra de hacerlo que l'TuplIca le pidiera; yais ieftár íegura pueder, de que mi Fá le convenga eo la ocaGan# 5j>re».No s¿ coflsd p3gaite Cantas Guczai# Re^'.CXra vez, Fiiberto, os dig®* que fera vuedra Syrena# F/iKEl pag^nriQtof farores de mi afe do rcrá deuda# Rtj.H'jja, ylo bríoa, fe ais* bien venidas, donde rea dos Achlanxes de nal vlda^ pues que con la ruedra allcofaat Las dos^ Ambas, Tenor, álos ple> de vuedfa Magedad pucftaij» para bcTax la Real mano» folo efperamos licencia# Rej^Levantad, porqu^e mlaoiOf os edinra tao de eras; que de lo mucho que os qtalcxft conoceréis la experiencia# Yo^herratadb-dfe cafar con el Principe iSyrenír»^ Syren,fiíntci de dar le la raao®> •, iaquellos CieTos plugaieraj> áno haver otro remcdlO’» qacal duro azero rauflerai» Qué dices de aq^^db >priwa t
í)e JttATj ««/.WM»»’»* P"* ** •IgfiiaJí Suecia, (oyo Pflecipe «“ PtíluuU ffli y^ deoicDcia je lühijo coba podido. Medico» dtf gran cIcocU por Mfé l^^iV¡c, YitQ\todo alia 0,ticlacoo la experiencia qac vofi f* b»liia. fabril Cjíir de a^uclh dolencia, peeocargi, ^ue .(si lo hagl»^ porque agradecido fea, pyr oo caber otra paga, <|de ¿el gran Principe ofretca la aano, parj^que efpofo f:tfe tos brazos fe vea: •o ei cDUl pequeña la pagag qoeonaCnrooa ce eípera* Hl-j Lj áfxtra fieado wlag putque n&l alvedtio fuera elqttefelor.fle, ycni goíl^^ qae ñas eftlmo iSyreoag ilos dos iofluyeo hadoi deona nsKoia erraoce E!^rella{ Ip^so.No ay (loo dexarlo al clemptfjy que él DOS dara la defenfa* lMÍnd»Lo osejor ei acabar coa aquefle de Suecia» pues calas m«not aora Da saala oca&ooce efperaé De &e(poQ(oi, yacaba ief lleeale cu la receta, yhacer quetragae la cara^ aora, quiera, 6no quiera# entrar dlio.uo criado delPiloclpe, que liceocla aguarda para fcoir aPalacio, porque pueftl «u cxccucloa la cura, Sliaoco aocei íc fenezca» ío todo aqaedo procuro» por 00 poder áSyreoa dir la mano, hafta que |uotat •‘í* de Margarita feaa *00 t\ Ptlacipe# R#;#No ei luft®, S^*cl Principe icafa venga oftaodoenfcrnio; yaití ‘o.fob loa.coo Syreoa, Mf» ?**' *• faios (ola vaya,' Síputdti,--* .-^' yadvierte fea oCuidado; mai qo tengo» * loe decir, puci Jatctcflai» vaf, AntotjJ^ ^enáyides, fiiS.Ay, tyreoa, cada ¿ii ’af, oiai lui ioeeodlof me qnemao ( cuBspla el plazo mi fortuna: Drbf guarde afueílrai Alc;zaf.x;j/I hiCtnd. Liodat bao quedado uíledei» fio viiitat, Ycompueftai, pareceii Nympbas de mJrmoU Sjrrw.MirgatJra, prima, dexi que del rigor de mi Padre todoi mis ícsstidoi vuelenoé Jd^r^.R^szon cleoei de qucxatCeil pero fi bien coaSdcrai tais C9afuR^oegJ excedrn ilai cuyas coo excelfa msgolcüd, yoye, fi qulereta lacaufa» yij IBS acooíeja# De que co forcuaat de atnof la mía ala tuya exceda co lo cruel, ya lo fabef» fuei fia cíperaoza pena# Mal dircurramoi lat doté para fallr bien de aqueja dcl Principe et'frrmedad» que he de hacer: porque íi lotenta mi osano afaoaile, como fia tener co eílo cieoela» puede quitarle la vida, éinhumana facción fuera# Si digo, que yo no eotl^nd^ de ello, fe hace niaolfieíla tu fingida enfermedad» ytodo iperder fe echa» ' ítirhJ.Execüta mi con(e}o, yverit como no yerras» Syrev^Qaé es cu coQf^ja ooi df# Luchd, ECcacha, po'rque lo(epas« Mirada füi de parecer, que aqueíle Principe muera SI maoof de tu Ignoraocla» que 00 fera la'poílrera vez, que amanos de ypluguiera iDiol lo fuera» íoi que eílío buenos >peligraoq yaun fin peligro, (e qufdaa» Coa ello del fufio (ales, yen cu libertad te quedas» Marg.Ei como tuyo el didamen» Qual es^ prima, tu fenceocla I Sj/rsíféQae vamos &tcrlc aora» que el pulfo tomes, yveog^ afu ojil, Ano recetes Wo xirave, que oo fea ^aaofoi derpuct coiJialéf^ •9 y*^g«*
.wLiocA^ Cuerdá^ Eñ.mordda, yalguoat demaf ' coo que 00 corra peligro^ fioo (aaa: la rcfpuerta «fti en lamino, dlclcnáo, que Incurable cf fd demfncb# bien dice», primi, vausOl# vnf^^ SijfC^.Por fi Valadroo vIoLcrCj fo la aote-íala te queda, Lucinda, yque no í< vaya Te dirai, baila que vuelva. VMff* Lucind^El obedecerte es dicha, quaado eo m! no fuera deuda: Para aguantar eíTa cura, Dios, Principe, t* d¿ fuerícaf, pues irai al otro Mundo, li el Cielo no lo remedia. vaftf. SaU ?,aro!.^m * Malditas lean iai cafas donde no habitan mugeres, ^ue por mü:ho que íe barran^ cunea pueden vífrie. Lía Inda nte no be parado «B componer trafloi, defde que s^vHÓ'Cl que Syrena c«n Mirgarita aci viene. .Acibo, pues» ¿t barrer la Regía aote-falade cíTe apofeotode mi amo, <londe aguar da >como fuele. Xo temo, que han de llevar fullas loí Íaaoceoteí, en dando cel ínaJ, que-feao Peinar, mi amono atiende. ^1 ala Infanta, ni á. la Dama^ por quien diceo> que éi fe muero» pues creo, qun han de llevar xecloi, ylimpios cachctcii ji ea iMirgirita la que cura, $4len lyenétyj Uargaríta. Sjfr^n.Dlga, ei efte- Pfiocjp- de Saecía ei quarto? Far^lMl Reina etle# Podramos tér afu Alteza ? Díganme, quien fon uftedei ? es la lafaota de Polonia el mentecato no advierte. “ mi Padre no quifo qijexcin nofotrai fInlcflTe ccrñlhva, por no dar na irmuraclon ala Plcfcc> no rs culpable. load vierto t' yufted, que con ella vlené# 00 ei Mugar ira fu pilma t M»< r^. La mlíma íül. . Farol, Pücs cfpcrco, iré ánv> ar ámi Amo; pero mejor es que eatreo ffs A’rezas, yperdor^en las inooceaciii que tieren, quecortjo rocín llegado:- lAarg, Bien eñi. 5)rcw.Píimaj ñdefte calo íalei bien aor a, yate :fleguro,' q«e puedes Ir por el Mundo curando. M^sr^.Has vlfto tan mala íuerte? Víinf^ Carnfe una eortlna ,^[e vera el Prtn^ cife fentado mui trijíe. p^rVc.Sl la hatr.ana Arqukeftura. ci preciflo ya fe quiebre: Sel vital eflambre corta cuchilla qu< rauco hiere; para q^é el Rey de Polonia tan malos tratos dar quiere ala hermoía Margarla, aquieo ti fuerza deíprecie por aquel bello i;T)po(»ib!e, que adorofio conocerle ? Masen llegando áelle punt» todos mn dclírioi crecen, loi feotí Jo» fe coagenac, yel corazón fe eílrcmere: Vi que el alma me has quicaJOt podré faber, di, quien eres ? J^en/KSyr.Si, Margarita ,a¿la aqol el Principe cl quarto tiene. írí^c.Efla voz, aun dicha acafo Levj^nta^e* / me alivia, aunque me íurpende» Tu, Deidad, la que rcípondes, aunque no feas quien mucTC mi fldar ámis o/of, ¿i, querrás ponerte prefente ? Dent.Marg.YA ?oi, porque fin tu lu® la Luna no refplandece.. Trine. De efta fcz codo mi allrio parece que eftí pendiente l Mas aqueftas fon pbantafmar del defeo, que hace (iempre realidades, los que foa para dár alivio cotes de raro;i, que c|aa ofcjeftof Ironpofsib’es por deleite. Vaelvo álentarone.y adir Stent^fi BQevat caufai ami mueiti*
T>e t)on ftiíín Antom^ ¿U Bc^ífvldes. Sil/» y Parola» ¿,m hallado coo fu. anfí«, Vha<i«í<lado,y furpenfc. llfgofmoi ihablarle, prima: Vueíl» Aheia; «a. qué veo! ,1 coz» de l>a*erle rillo, laesibargado «o «leí aliento. Jiw.Qalen aquí! Pero qnsito! ;levantaft, '(¡De el yo® crc9* ^.Con r3D lorípenfado cafo (olioaniuaio^yclp í IfiifiYa con íueitv/aü dicuoTa toiiaiBiii píQ3S htiyfrOQ* Fur.QuIíD enreadfra cíUs cofas? ‘Oíftoi yo borracho, 6fucilo# £ílo(iciei el Dwéior, porgue eftabueso el enfermo. Wtóro aun defnnayaJa yace* Perdonad, íepora, el yerro, ydadajc licencia, que líííuíplrov dc^ml pecho ilicliaDla Deidad heenaofa, ^í^ulcQ es ti al’isa dueño. hrrmdo yValíidrou de píi.Qüí aquí te dixo Liicfoda, qucSyrena eílabaí Val^d* Hío*. írChfifto que la cnacaora l xiííella le rcípnnde ci cierto. noagraTlei al $.)l, loeoí detaaeo?. ^**‘Se5or Principe, advertíá:- Iqadf ercir^vleodo le falca al Mjodo, ,l“i"'’*l'eo!)rcurece el Cielo. I '®^*í\wdad; 4qaguardaa de mi. reíos; ofiades %»Un. ®t«tatre»io9jeotoi i lo* que Inter tan “1 honor, Es, iellos. Ir.p,'*/y®*; y epo|í de mi efpada p„ ®''«’lm!enro. 'Itlert" chlen, '‘«i-Fír»,Ya furpendo por ter, cj de ella bcrmofura que CQ tus brazos, (la alieuco elU, pudieron uaccr dqIi de íerper.iJoi zelof; tarabien, porque tu* palabrai^ para mi tan dulces ecos, ion renaorai, que cietlcoco ansago de eíic ioftrumcüto. Ytrirnbícn, por v¿r prefeoce^ fi lifilia, óel defeo DO me engaña, qesTilprlrao el Prloclne.rr/Vic. P4omi af:¿l9 al teres, Fernando, puede dixar de abrazaros. faraL Bueno, puci fe acabó la pen dencia, yyá íe aufeotó mi miedo# Malo, que paces (c haccoi yDO fe cumple el defeo de Iscudii le al criado, « que me ba remido por cierto. Fír'«*Qaé cauía 4Polonia p:edc baTcroi Cfaiio? Prlnc* Luego de mis paíladas foícunai cidiré, que acra apelo 4librar mi vida, que ' pendieoce de aquefta tengo# Sy-r. Advsertajpues, V. Alctza, que importa guarde el íccrcco, de que mi primo no fepa, qci Fernando el qeftaii viendo# Priwc. Luego vueílra prima es •Margarita ?Albricias, alma, que bailando lo que bufeaba^ mas divino es el »bjc<9;o# Marg.ky de mi 1 Ftfr».Todo ci myftcriof lo que en tus accione* ve®! pues uoai feces alegre, yca otras trhtc os contemplo# Frrwc. Perqué efta efquiva Diana, cfta hertnofirsima Vcous> efta fugitiva Daphae es por quien padezco, ymuero# Marg,Vot qué, Amor, eres cruel, quando tan propicio el Cielo ámil cootrarloí naufragios prometo fegnro puerco ? Margarita, prlmj, vuelre, no defmaye tu p*cbo. ^f^.Aqueftoi dcfímyos, folo hdíiH% iof ka caafado el coaceaco ¿e fér al Pilncfpe, iquíeti adjrn ta'- firiiu ti pecho. Trlnc^Xo deíde el di.j que es yr, Iciíora, qledé can ciego, Vtan h»co de amor, que 4fu ba'pon fauf lera muerco^ li mi ‘uíítc no rae diera la ocarioQ aquí de veros# Marg,V/i?i yo,ml prima es teñigoy pues ha olJo los laraeocor, qcf amüoi-'» daba, yno igooraji que UJ» ?oi la caufa de cílou ValadsCon que de un error eíias todos alegte:, ybr»cooi, Tolo yo quedeayunas, pues de L'jciada ’o pruebes# F^r. Gracias Dios, que itílio/os una vez te han ví!lo bueno# TeK^í.YA , kclUrííma Serena, mi corazón de loi ríeígoc puede aílcgorarfc? Syr.Si; que en lo que toca al dcfsO# hijo de mi tolunra'^, íolo adorarte es fu obfeoiixíns asas ya fabes, que mi Padre iotcnta, que con Fíibcrco cootrami güito me cafe, aquL cu bafea el remedio# * Fer;?*Mofifa Pisberro, yceder los que ioteiican .poci cuerdoif contra mi gijfto opocerla, que íolo para elle cf'fto ámí Padrerengo eícrfpta entre abrafaodo en Polonia, coa tan populoío eftruendo de Marte, qiu 4 fas plf^ídit ^venga aqiíiíTe campo eítfccli0# Sjr®.E(Ioa, todo fe arruine, que por ti te do lo pierdo: Yporque efta neche ordeaa una niÁfeara Fhberco de GlUncs, yde Damas, de mi talud en rbfequío# ir con el Prioclpf puede*, queno fe crcufarí creo# ?rí>sc. Quando, feñora, no fuer* 'fíg ilendo el hechizo bcü* de Margarita tu pflmai lo hiciera 4fueítro precepto# Sjr.Pjei alas doi es coivju© oai toca el 3gradec^:o8, en el nombre de mi p:2aa<
co coy# «««teto pe«í>« ,e et hallai»,po«1“eobUg<'>® le ««>«.«•» l® 38'““^'^'°* FerB.Ooaodo lo» rayes no* oicgac aoutíle luciente l’hebu, amparado dslanoehe Ité ávét el día roslmo. P/»»í.Yo li¿, leócia, ávivir» poM (^oe vivo c\<ianáo oi ycOé las des. ADio», rol bleo, 1« dos. El leivlro* c» deuda Hvueftro rerpeCto» ^ 97r#».Vcnld, ya ** , deertaio» vleodomaitleiBpo.w»/* VahdMti 1* vi fio batial palabra, feñor maocebo» Jrfítfí.Olga lu naciced, li tiene, ooc rDaodatroe* M'JCbo leogOi P^iré/. Mande, porque le obedezca. VdUd.Poei venga detii» firrleodo, P«r#/.Quc efto loftal yo le mato coa el VaUdaQ^é me rcípoode el grao fimpW P4®#¿.Díg3 Ícñoí, qae obcdcxcc. vanfl Ulen il Reyi^fhhirto dg pU,í9n fArUlaí ctihUftos^ yiit.Señor, vueftra Mageftad cfta coo el Iqci'oleoio deUt galai> ^ue dcímleoto la edad el gartoío cuerpo* No eo el LuGPioofo Carro íaU rao brlllaotc Phebo^ puei la juventud de Adoolt Invldla vuellrof alleotot* K^jf.Ei veftlr aquejé® galat> a()l(llr áeñe(eftejo> mas que apetito del gufto loo diffracci de mi porque efta oocbc la oiaao I^y'eoa^ 6grao Fiiberto^ de Cñíprc Prínclp-lovlftoj liaveit de dir: yarffe liempo el de Suecia aMjrgatica> tnifobrloa, porque atcoco> yagradecido, por íer ella quien le ha pueOobuenoi coo anltno al fftio vine de unir (ui dot caftoi pecbof* Maij, puet. del íarao el ruido fe acerca iuoirnoi cea elloi por aquella puerta vatnoi» fhbMi obedlcocla ei tu precepco»t/4»/ Cmday EtJdmrrad^, reñir. sans.'í^ loicclypfet dlcei) «le lucleotei Antotcbdi, flue Altio» bxiiaogcift* elle EmKpbcilo coiuo. Sale» ltdes tonJas Oamas, tnforma it fATMo» ftfníiníi9(únSjtinaj sia icn Marga* hajyUs átrnai tma f$ figuiif •yaiitís de a$rAveJ¡Af ei tAbiadB digáis Ui^erjos /ignuntts^ toéoj son fn^Ji^riiUsa firn^Q^é doto Hcchai de oLvo ‘ASyrena9 produzcan tattof loceodlcif S^r#». Mucho el Pílccipc ooi iiilra;| alguna dcTdJcba teoO« yAarg,Qoc guRo'a Amor me lleval Pri;rc. Como luíluyeo tui Luccroi ) fhb.k Syreoa be coaocido con un joven £x:raogerO| fio duda por ral le tleoe> antei que eapicceel feile/a fabré lograr la fortuna £eodo Atbiaote de fu Cielo* Fan/i f$r la §tra pteerta^y eamm dentrin Cantan^ Puei coo oubei fe ociilcafli lai lucicntci Aurórate feñal q*e Íí dfifraza el Amor entre rodar* taha Fernando con la espada en 1$ mano ^yde Uotra %jrena ,y ^liberto riñendoa T¡ib vano buícali defeufa, quando me alíenmo loi ze Of# Fcv;j.A mi cneaoima el faber* que dcaquefla Dama dueño no ha de fer ocro en cí Muaioi fino CI yo: cfto fupueílo» la vida rendid en pago de tjo grande atrevimferco* Salen el Rcy,p todos con las e(padast1l> manoiyel Key ¿juitande¡$ In mafcaraa BL#>Como en mi lacro Palada cao declcalet rxcreuioi fe hacen ?Parad lar armar# yloi roñros de Icabiercos dezad« Mi primo et COfl qdCÍ ba fucedijo el empeño# ycr mayor fi le coooceos yafil defeubtir no quiero
í>t DéH Antomo de tmá^iies, qaUoUvIi^a foberblOi «/• ¿f(,érinfmd*s. mtnot Ftrnando ,ti *Jfímhjy ^yrena. ***®^** piI«o> 0f% Hel q»« oculta al ncgr# ceaJal, ycoo fui accbnci, querer ol íe arricíga veo# laocc rao rlgorofo, ^flocloteotat hacer» fupuefto, qie eo defcubrhte, Feroaudo^ le amenaza grande rierg<r» yen aculcarce en quilates excede al rleígo el etnf>cnu t |^u.Mo>¿eriDo(irilosa Syrreoa» leaafi que aunque de efte vel# tul reípíanderef íe eocut>rco^ so por eSu ful toceras dezas loflulr en mi tsayor falor» mar alienten Kij.De file diígudo la caula eoacad» Principe Fiibefto* IJjl.PaíIaodo efta galería parale al lalou Reglr>« ia fortuna, 6el acaío^ aqueCe beraofo'porccota, quede lugubiei cortinas tculca el mas belln Clef#» i&eofteclo por compañera: «aliar, que ct Syrcaa iatento* api El mancara qac coo ella sora cfti, qulfo reítieUm •pooejfe imi de-íígnlo, hacitodo leugaa el azcic» ^lAuoqucruc haatutiido el yit taa locos acrevlmienioi» ®ai en locura me abrafa» «OQlidcfa^r, que al precepto que os ruanda, que es dcfcu&rair, deis obe Jieocia degOl* vocftro lado teocli a'Banani^ olvida, cfpada, yesfuerzo» deuda de m! amiftad, 3ua oaai que ded pareotefeOt JP^ci tu me ayudas, cofa yya teme- UtfenhreJ^ ®«ul de Ferrara el Duque, qufr ahrafaadoQte fo» el fuego «afflfanfg^ áqalea ,(!ote, Ket^M *" ^obfeqokí» i**“**’ *1^'* ‘^**'’* ““«te S' ‘‘tadlcj pací á»1 heta^an» PrLc.Puet yofolel de Sueclai que contra todos opucRo» al que ioceotare prenderle fabra caRfgir al azero» Syrc;i«Como, Margarita, falcas al omeoage que has hecho de amparar al de Ferrara baila que fuera mi dueño 2 Pues es el mlfmo que hallaítd en el Cadillo fanefto de nal amorofa priftion^ fieodo caufa el amor elegoé 'dAar^.Di^Of que tienes rAioflf por cílo deliRlr quiero de asi lajuRa preieolion contra el Duque: pero OBleoco^ que íi ove aparto, es poique e! dé Sjecia refuelto ampirjile deteccnlaa^ ^ por ícr fu cercano deuda, yno puede Tcr Amor aquien adora eo el rlefgos ValaíiMlrea kque fe diípeoen^ porque (i el pulid al azero remo, tres, &quatro RequlcSp yParce nsihl receto^ como Dodor fabre darles purgas, con que vayan luego acortar alia en Bolonia, que el camino del Inñcrno* Señores, nadie me tema, que aquí efli un Medico Ingerta en gorroQ Salananquina, GentiUhombre, yEícudero» F/í¿*Noié que decir al Rey, apé por ver ñlibrarle puédo^ yTcoj^a^ideípuei en él aqueíle abyCmo de zeloi* VueRra MagcRad, feñer# bien fe acordara, que ceog# InterpieRa mi palabra de darle muerte primera al de Ferrara,, yafil, el que no íe empeñe Incent# en prenderle, ol nsatarle, que es Inlorla de mi alleotoe Rs^.Todo queda alTegurado^ como el Duque quede preílos* Ha de mi guardia, Soldadait prended al Duque al momentaa
LocAy CuírdAy EnamovÁda. ifíUn íiUJts ,ytiren cenel de Yi-rr^ra, tí de Sneda, Kaladren ,y ti de Chipre, quefefcndra a[a lado- JífWiNo tan inofficoto fcra, ^uc üo fea ua mooüiscoto, cambiando cñí alegre íiiiQ «ü UQ tbeatfü füoelto# Pfjn.Pua le aitipaiO, 00 poátélf. r/st.Mo poatéi»', pues le üeSeade-, K«í<»í.No podiéis, auoq '|ucifaii, ti yo primero do quieto* /Vnaor anaparc tu vi^ia, jíuo faé caula de cite rieíga» Al tDcr lo labra dorar, ap. pací Füé Califa óc tfte yerro. Seftsr^ palabra me difte de cuuaplU;» íeit^ zn díntro fKü^cl^hs íQS ytiigdí dentro Parol-x los fflmer^s v^rfos ,yde renirm Dffíír. el Ciclo í C¿uaado huyo oe uu pc'ígro, €'ju erro peilgro cncatftcro. Re¿i*Quieo valido <ic la oochc eicaadáliza iri Rcín© } F<?r«,'5>i feria efla* enh TfOpüíríf* %Ale l^^ir.Yo cj lo contaré ^huyeudo qui eapenas faÜr fuera del Palacio, quando veo* í|üc Exercitos naoiíroíoi ocupan tolo ci terreno de a,]ucfta Piaiaela Realj yávoces vleoen pidiendo a) g'’an Duque áf Perrara, Jurando, que íi clumuertOj de arruinar día Ciudad ficado el que ámi hermano ha yaLed. Sobre gtsAe n.; . P«' cit- «.*,muerto i Ríj.Qiic como alces la guerra, que te vuelvas libre dexo. Fer;j.5iotra cola no coocedcf, ouDcael irme libre puedo, pues crj la laíatci SytCna todos ®is íeotidoi tengOt R¿»y.Como, fi tratada cftá de cafarle coa Fiíberto ? Luctaaa^ mtsajb, JJJ para ^sie uoi aftitcm,,; ' Reji.Pjci Syreoa, coo el Dj te cala, ycen vo«,Fj,b Margailta inl lobrioa, Trlnc.bio paede ler.duee'.jf^ Margarita, ea 9Uea.eoi,J ypor quleo viuapotija, *e({t Va w«• *®S*Ww^^•• X 5^rc^éVos ^feñor jlo bavc^* tratad^ Fíí^.bllj icri, íi iu Alu^j •» paga ea Igual afeft,. M^r^.No falo Igual, pue* por el l'i iacipe iHa,(, ypor el Principe rito, ‘ que auo (ue CUatrjrlo» (f(¡ Cüwo amor ci mÜagrofo le hallao bien eo üüiugcto, R^jr.Lis doi bQidii íecelcoreo, Fií^.Y yo acüfiip3ñarlcs(]ijje<í Sjr.E.t ies, Ftroaodo miaiaaft Fcf r/.Dichoío yo, que el ioaft de Nardos, yde Jazmlaei eu fus fragraúciat merezeoí AT^r^ £' cnis brazos oi tctibíi PnVri; Aunque (oi iadlgQodeell aguerra toa fangre, yficgo Ferw.Mff ' • prcí, c.ué determioa», pues que re amenaza el tlefgo, íjyr. Albricias, cuiazcn mió, ap^ qyn amor no ci todo miedos. Quien creerá. que Amor fe alegra, ap. fin qu« coníiatlera eo íHo: pues mi prima Mirgarlta labe mui blea, que prlnicro aliña, ypalabra le di 2Fernaado, áquien Yque ral demencia cuerda fingí, porque vos rcíuelm con el calarme queiiais> ííendo ya el Duque mi <íucnOé Ylo que mi prima dlxo» que baviair de hacer CQ premio de haverme dado Talud, faéj diefles coofentlmicnco de caíarme coa el Du^ac, que Quevameote OI lo ruego# ^ Aí^í^^.Pues yo, aui qcotonee» oofope vueltro maadato ne allfnu que era el Duque el Caballero, fubir ácan aitoclela. que coo Syreoa eocoatré, 'F«^(?/.Pues qValadíOonolisWi yqámi htrmaao havia rnuerto, calarme coa Lucinda (juieri).' pues que le di la palabra, feñora Ludada, que íc la cumpláis cipero, ulled quiere un Efeuderaí que ítul la dií^eii, í'.ñ:r, ValAdtV3íy^ ei picaro gdllaa de hacer lo que mli accent^* nt pidieran, qle a;m^ue no lo dlxe, qig es lo meím'-*-» que aora os digo* Bien eOL Yaveif ,Principe Fiíberto, lo que paila .y:}uc co mi mano ^DO eílí c\ cum,?!lr q?5Í deíífo. Dí^.Yo, feñor, vueft.a* finezas cfii.3r50 ,ygufl jfo jLicdo, que iacií íaciooci ic amor quitan mer«:imleQCü»> iiormar un gallinero yalli ponga tu pendoB coo fus araía», que c»el Lr/r.Tu, Vabdroo, dice» oií®j que yo inclinada ám mas que racdrofai quifciO íabroío» caroeioí* Pdsr^Haca provecho a ' que 00 Ies lovifia e* TodoSé Yel Acthor átodos de lut defeáj** IN. \. Con licencia :ín SívÜ'a ,mla Inprenta de [OSEPH PA *é^íVO. Mercader ae Lib.-o,, en calle d-e Gcnayal