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1 FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN LESIÓN Y REHABILITACIÓN DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR EN BALONCESTO AMATEUR GRADO EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEL DEPORTE Curso 2023-2024 Autor: Juan José González Montero Tutor académico: Luís Carrasco Páez Departamento de Educación Física Y Deporte Modalidad de TFG: Propuesta de Revisión Narrativa
2 ÍNDICE 1. Resumen ........................................................................................................................... 3 1.1. Abstract .................................................................................................................... 3 2. Introducción ..................................................................................................................... 4 3. Marco teórico ................................................................................................................... 6 3.1.1. Biomecánica y cinemática de la rodilla ................................................................. 6 3.1.2. Ligamento cruzado anterior (LCA) ....................................................................... 7 3.1.3. Mecanismo lesional del LCA .................................................................................. 8 3.1.4. Intervención del LCA y sus tratamientos ............................................................ 10 3.1.5. Protocolos de rehabilitación del LCA .................................................................. 12 3.1.6. LCA y baloncesto ................................................................................................... 14 4. Justificación del estudio o de la revisión narrativa .................................................... 14 4. Objetivos ........................................................................................................................ 16 5. Hallazgos más relevantes .............................................................................................. 18 6. Discusión ........................................................................................................................ 26 7. Conclusión ...................................................................................................................... 29 8. Implicación de esta revisión en líneas futuras ............................................................ 30 9. Referencias bibliográficas ............................................................................................. 31 10. Anexos ........................................................................................................................ 40
3 1. Resumen El documento proporciona un análisis detallado sobre la lesión del Ligamento Cruzado Anterior (LCA) en jugadores de baloncesto, abordando su incidencia, características clínicas, consecuencias y estrategias de rehabilitación. Destaca que la elevada incidencia de estas lesiones requiere métodos de rehabilitación eficaces para lograr un retorno seguro y óptimo a la práctica deportiva. Se enfatiza la importancia de un enfoque integral que abarque tanto la preparación física como mental del deportista, con el papel fundamental de un equipo multidisciplinar. Se destaca la necesidad de evaluar y abordar la kinesiofobia como un factor determinante en el retorno deportivo, lo que requiere la medición y trabajo psicológico sobre este aspecto. Además, se subraya la relevancia de programas de prevención basados en la mejora de la fuerza muscular, la flexibilidad, la biomecánica de la rodilla, la posición del pie de aterrizaje y el control postural para reducir el riesgo de lesiones del LCA. Se resalta la importancia de programas de rehabilitación postoperatoria, que se ha demostrado que son efectivos para mejorar los resultados postquirúrgicos. Además, se destaca la necesidad de una planificación detallada y una evaluación constante del progreso del deportista durante el proceso de rehabilitación. En resumen, el documento ofrece una visión integral de la lesión del LCA en el baloncesto, abordando tanto aspectos clínicos como estrategias de intervención y prevención, con un enfoque en la importancia del trabajo multidisciplinar y la evaluación de la kinesiofobia. Palabras clave; Ligamento Cruzado Anterior, Kinesiofobia, Rehabilitación, Resultados Postquirúrgicos, Incidencia. 1.1. Abstract The document provides a detailed analysis of Anterior Cruciate Ligament (ACL) injuries in basketball players, addressing its incidence, clinical characteristics, consequences, and rehabilitation strategies. It highlights that the high incidence of these injuries necessitates effective rehabilitation methods to ensure a safe and optimal return to sports practice. The importance of a comprehensive approach that includes both the physical and mental preparation of the athlete is emphasized, with a fundamental role played by a multidisciplinary team. The need to evaluate and address kinesiophobia as a determining factor in the return to sports is highlighted, which requires psychological measurement and work on this aspect. Additionally, the relevance of prevention programs focused on improving muscle strength, flexibility, knee biomechanics, landing foot position, and postural control to reduce the risk of ACL injuries is underscored. The significance of postoperative rehabilitation programs, which have been shown to be effective in improving postoperative outcomes, is also emphasized. Furthermore, the necessity of detailed planning and constant evaluation of the athlete's progress during the rehabilitation process is highlighted.
4 In summary, the document offers a comprehensive view of ACL injuries in basketball, addressing both clinical aspects and intervention and prevention strategies, with a focus on the importance of multidisciplinary work and the evaluation of kinesiophobia. Keywords: Anterior Cruciate Ligament, Kinesiophobia, Rehabilitation, Postoperative Outcomes, Incidence. 2. Introducción El baloncesto es uno de los deportes más practicados actualmente tanto en su nivel profesional (siendo este uno de los más mediáticos) como en su nivel aficionado, por lo que se cuenta con un gran número tanto de ligas como de competiciones que tienen un gran peso en la actualidad. En 1981 un profesor de Educación Física, James Naismith, decide (debido al mal tiempo) inventar un juego dentro del pabellón donde el objetivo era meter una pelota en una cesta de mimbre. Desde este primer acercamiento hasta los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 (en el cual este deporte realiza su primera aparición) pasan 55 años. A partir de esta fecha se nota un aumento creciente tanto en personas que lo practican como en el impacto social que este deporte es capaz de lograr. Si hablamos de las demandas fisiológicas que posee y siguiendo a Zaragoza (1996) podemos destacar que intervienen los dos tipos de metabolismo; tanto el metabolismo anaeróbico como el aeróbico y que cuando hablamos de capacidad física requerida en este deporte hacemos alusión principalmente a la manifestación de la fuerza elástico – explosiva ayudada de otras capacidades como puede ser la fuerza resistencia o la fuerza explosiva del tren inferior. Considerando la elevada exigencia fisiológica que implica la práctica del baloncesto, es de esperar un buen número de repercusiones que en forma de lesión pueden afectar a los jugadores. Una de las principales se nombra en el presente estudio. La lesión del Ligamento Cruzado Anterior o LCA es una lesión muy frecuente en el ámbito deportivo en general, pero que, centrándonos en el baloncesto, junto con las lesiones de tobillo (esguinces, microrroturas... etc.) es de las lesiones más frecuentes indicada por Sánchez y Gómez (2008) en su estudio que depende tanto del nivel como de la intensidad de la competición siendo este último uno de sus principales factores.
5 En un estudio llevado a cabo por Soriano (1996) durante las temporadas 1993-1995, se analizaron 1300 jugadores jóvenes, de los cuales aproximadamente el 73.5% eran varones. Durante este período, se reportaron un total de 1078 lesiones entre estos jugadores. La cantidad promedio de lesiones por año fue de aproximadamente 359.3, lo que equivale a alrededor de 0.83 lesiones por jugador por año. Esta tasa de incidencia fue más baja en comparación con la observada en grupos de adultos masculinos y femeninos. Del conjunto total de lesiones registradas, la mayoría abrumadora (71%) fueron lesiones agudas, ocurriendo repentinamente debido a un evento traumático. El resto de las lesiones fueron por sobrecarga, que suelen desarrollarse gradualmente debido a la repetición de ciertas actividades. Este tipo de estudio proporciona información valiosa sobre las tasas de lesiones en deportistas jóvenes, lo que puede ser útil para implementar estrategias efectivas de prevención y manejo de lesiones en este grupo demográfico. Un ejemplo de esto es la diferencia de lesiones que se da en la NBA (National Basketball Association) conforme a la ACB (Asociación de Clubes de Baloncesto) debido sobre todo a la diferencia de partidos que se dan en ambas competiciones, disputándose en la NBA alrededor de 90 partidos de media a lo largo de la temporada frente a los 45 partidos de media de la ACB. Esto provoca que, al ser el doble de partidos entre una competición y otra en un mismo periodo de tiempo, el tiempo de descanso y de recuperación es mucho menor provocando así una mayor fatiga muscular y por consecuente las lesiones musculares. A este factor se le suma que la duración de los partidos de la NBA es mayor que los de la ACB además de otros factores menos influyentes como son los pesajes de los jugadores pero que también difieren. Por lo tanto, en cuanto a la lesión del LCA podemos resumir que esta es una lesión muy habitual en otros deportes pero que extrapolándola al baloncesto el porcentaje de lesión es aun mayor. Concretamente las mujeres tienen una incidencia 5 veces mayor que los hombres ya que suponen el 16% de todas las lesiones que sufren estas jugadoras.
6 Este presente informe pretende hacer una revisión narrativa sobre los artículos existentes para dar respuesta y estudiar todos los protocolos de prevención que se están utilizando en la actualidad en este deporte cuya finalidad es reducir la incidencia de esta lesión en jugadores de baloncesto, sin tener en cuenta el sexo, edad, pero considerando (en menor medida) el nivel de competición. Después de esta revisión se pretende llegar a una conclusión sobre si estos tratamientos que se utilizan en la actualidad son eficaces y ventajosos para el baloncesto tanto amateur como profesional. 3. Marco teórico 3.1.1. Biomecánica y cinemática de la rodilla En cuanto a la estructura anatómica de la rodilla podemos definirla como la articulación formada principalmente por la unión de dos huesos, el fémur en su porción distal y en su porción proximal la tibia. También dispone de un pequeño hueso que se articula con la porción anterior e inferior del fémur que se llama rótula. Una vez introducido esto, podemos definir a la rodilla como una articulación intermedia de la extremidad inferior siendo esta una de las más complejas e importantes del cuerpo, y que en la mayoría de las ocasiones al realizar cualquier tipo de deporte es la más propensa a recibir grandes impactos como pueden ser caídas o desplazamientos por lo que es muy tendente a innumerables lesiones por lo cual sustituye un objeto de estudio para profesionales del deportes (encargados de su rehabilitación y prevención) y fisioterapeutas (encargados del mecanismo de lesión en sí). Para entender un poco mejor esta articulación se analizará tanto su biomecánica como su cinemática. En cuanto a la biomecánica de la rodilla permite varios movimientos en 2 planos, que son el plano transversal (donde se permite los movimientos de rotación interna y de rotación externa) y el plano sagital (donde se permiten los movimientos de mayor amplitud articular, que son la flexión y extensión de rodilla) Si hablamos de la cinemática siguiendo a Levangie y Norkin (2005) y una vez descrito los movimientos según la biomecánica (flexión, extensión y ambas
7 rotaciones tanto externa como interna) añadiendo como consecuencia de la incongruencia articular y de su variación en la elasticidad de todos los ligamentos que forman la articulación de la rodilla, definimos que esta realiza movimientos de deslizamiento anterior o posterior de los huesos tibia y fémur (según el tipo de cadena cinética que se esté realizando) y que a su vez acompaña aunque no en gran medida a la abducción o aducción buscando un equilibrio en las fuerzas en varo o valgo que ocurren en la rodilla. 3.1.2. Ligamento cruzado anterior (LCA) La rodilla está formada por dos ligamentos principales que son el ligamento cruzado anterior (LCA) y el ligamento cruzado posterior (LCP) que son los encargados de regular la cinemática articular y son los “órganos sensores” que informan de la musculatura periarticular dando información de la posición de las superficies articulares, la dirección y magnitud de las fuerzas (Bonfills et al., 2008). Concretando sobre el LCA se define que la primera “obligación” de este es impedir el desplazamiento anterior de la tibia en relación con su hueso adyacente que es el fémur y también (aunque en menor medida) controlar en carga la laxitud en varo, en valgo y convirtiéndose una estructura estabilizadora de la rodilla (Alm et al., 1974). En cuanto a su anatomía, Testut et al. (2002) señala que el LCA es un ligamento intraarticular que se inserta en el área prespinal de la cara superior de la extremidad proximal de la tibia y que, además, presenta una estructura multifibrilar con diferentes fascículos que mantienen las tensiones distintas dependiendo del grado de flexión que presente la articulación de la rodilla en dicho momento. Finalizando este punto, se resume que el LCA se tensa cuando se realiza un movimiento de flexión – extensión en la articulación de la rodilla además actuando como estructura que limita la hiperextensión de la rodilla y previene el desplazamiento hacia atrás del fémur sobre el platillo tibial (Pizziali et al., 1980). Por lo tanto, su lesión puede llegar a provocar importantes disfunciones musculares a lo largo del cuerpo debido a la limitación que esta supone a la hora de realizar movimientos básicos como son el salto, desplazamientos o cualquier tipo de flexión de esta articulación que es una de las más “explotadas” en nuestro día a día.
8 3.1.3. Mecanismo lesional del LCA La mayora de lesiones del LCA se producen como consecuencia de traumatismos o golpes indirectos sobre la rodilla en la práctica deportiva aumentando su incidencia en pacientes jóvenes que debido a diversos factores externos o internos no son diagnosticadas en el momento inicial. En la práctica o actividad deportivas cuando recibimos un grave impacto en la articulación de la rodilla o cualquier traumatismo parecido, cuando se realiza su exploración física y se detecta una laxitud articular anteroposterior y anteroexterna (siendo las maniobras más importantes la prueba de Lachman y la de pívot – shift o desplazamiento de pivote) podremos comprobar una lesión total o parcial del LCA según Lane CG et al (2008). En cuanto a sintomatología, los síntomas más frecuentes tras la lesión de este ligamento son dolor, tumefacción articular leve y sensación de fallo – inestabilidad de rodilla, fundamentalmente en actividades de torsión – recorte y desaceleración como nos narra Carbon y Johnson (1993). Según estos autores se suele aceptar la llamada “regla de los tercios”, que propone que tras una lesión del LCA un tercio de pacientes o alrededor del 36% pueden realizar actividades deportivas pero a nivel recreativo, un 32% de los pacientes deberán renunciar a este tipo de actividades pero sí podrán realizar actividades cotidianas del día a día y por último el 32% restante de pacientes que han sufrido dicha lesión sufrirá síntomas o problemas a la hora de la realización de las actividades cotidianas. A continuación, se propone una tabla a modo de resumen sobre las lesiones más frecuentes del LCA que son los esguinces de rodilla y que se clasifican de la siguiente manera según Jeffrey et al (2015). Véase en anexo tabla 1.
9 Para finalizar dicho punto, se expondrá una serie de factores de riesgo que incrementan la producción de esta lesión que se clasifican en según su origen teniendo 2 categorías principales; factores extrínsecos (son ajenos al propio individuo) e intrínsecos (aquellos que dependen del individuo). Está claro que algunos de ellos tendrán más relevancia a la hora de la lesión del LCA, pero es importante recalcar todos los previstos o más importantes a la hora de un posible tratamiento de éste. Factores Extrínsecos Factores intrínsecos Deporte que se practica, dependiendo de si son deportes de contacto, cíclicos de grandes impactos, con numerosos cambios de ritmo…etc.) Estado psicológico (motivación, depresión…etc.) Volumen de entrenamiento Historial clínico (estado de salud, si ha tenido lesiones anteriores o no…etc.) Relación entrenamiento / descanso Entrenamiento de las diferentes condiciones físicas; coordinación, fuerza, velocidad, resistencia y flexibilidad. Equipamiento deportivo utilizado si es adecuado o no al deporte practicado Laxitud articular (muy importante) Instalaciones o infraestructuras deportivas Factores hormonales Nivel de competición Composición corporal (peso, IMC, altura, % de grasa que posee…etc.) Material deportivo Edad y sexo Actualmente y tras la publicación de varios estudios se ha demostrado que entre todos estos factores de riesgo mencionados anteriormente hay uno que significa una elevada tasa de lesiones, el sexo. Está demostrado que las mujeres tienen más riesgo de sufrir una rotura del LCA (con una relación de cuatro mujeres lesionadas frente a un hombre según Drobnic el al. 2009). Drobnic defiende que la descompensación de la fuerza existente entre los cuádriceps entre hombres y mujeres es un factor determinante. Luego Márquez Arabia (2009) también defiende que los factores
16 Debido a esta incidencia de lesión y a su creciente subida, diversos autores han querido estudiar cuál es la mejor manera de rehabilitar esta lesión para el retorno del deportista de la manera más eficiente posible. Debido a este, se presenta el siguiente estudio con el propósito de realizar un análisis sobre la lesión del LCA, centrándose específicamente en su incidencia, características clínicas y consecuencias en el contexto del baloncesto. Este estudio aborda detalladamente las causas y los factores asociados con la lesión del LCA en este deporte, destacando la importancia de comprender la complejidad biomecánica que influye en esta lesión. Asimismo, se examinan las estrategias de intervención y rehabilitación para una recuperación efectiva de los jugadores afectados por lo que se expondrán el desarrollo de estrategias dirigidas a mejorar la salud y el rendimiento de los jugadores que participan en el baloncesto amateur. 4. Objetivos La rehabilitación del LCA consta de varias fases que ayudan en el proceso de recuperación. En la primera fase, llamada fase aguda o inmediata, se busca reducir el dolor y la inflamación, así como recuperar el rango de movimiento. Se utilizan terapias físicas como crioterapia y electroterapia para controlar los síntomas. En la segunda fase, la fase temprana o intermedia, se enfoca en fortalecer los músculos alrededor de la rodilla y mejorar la estabilidad articular. Se realizan ejercicios de fortalecimiento muscular progresivos y se introduce la carga de peso de forma controlada. La tercera fase, conocida como fase tardía o de readaptación, se centra en recuperar la fuerza, la coordinación y la capacidad funcional del paciente. Se llevan a cabo ejercicios funcionales, de propiocepción y de resistencia para volver a las actividades deportivas con confianza y seguridad.
17 Cada fase tiene una duración específica y se adapta a las necesidades individuales del paciente. La recuperación del cliente consta de dos fases; Los objetivos específicos de la rehabilitación preoperatoria en la lesión del ligamento cruzado anterior en baloncesto son fundamentales para preparar al paciente de manera adecuada antes de la cirugía. Estos objetivos buscan reducir el dolor y la inflamación, mejorar la movilidad y fuerza muscular, prevenir la atrofia muscular, restaurar la estabilidad articular, mejorar la propiocepción y control neuromuscular, preparar psicológicamente al paciente y brindarle la educación necesaria sobre su lesión y el proceso de rehabilitación, así como optimizar su condición física general. En la fase postoperatoria de la rehabilitación del LCA en baloncesto, los objetivos principales son promover la cicatrización de los tejidos, reducir la inflamación y el dolor, y restaurar la movilidad y la fuerza de la rodilla. Esto se logra llevando a cabo ejercicios de movilización pasiva y activa de la articulación, así como terapias de modalidad como la aplicación de hielo y calor, electroestimulación y ultrasonido. Además, se realizan ejercicios de fortalecimiento de los músculos que rodean la rodilla, como cuádriceps e isquiotibiales, para proporcionar estabilidad y soporte a la articulación. Durante esta fase, también se trabaja en la mejora de la propiocepción y el equilibrio, utilizando ejercicios específicos que desafíen la coordinación y la estabilidad de la rodilla. El objetivo final de la rehabilitación en esta etapa es preparar al jugador de baloncesto para que pueda retornar a la actividad deportiva de forma segura y sin limitaciones. Por lo tanto, el principal objetivo de este estudio será en encontrar los ejercicios o métodos más relevantes que nos ayudarán al deportista para una correcta rehabilitación de la lesión del LCA además de conocer la eficacia de los diferentes programas de lesiones del LCA en los jugadores de baloncesto.
18 5. Hallazgos más relevantes Las lesiones del LCA son de gran importancia epidemiológica debido a su elevada incidencia. Según un estudio de Ayala – Mejías et al (2014) se estima que anualmente una de cada tres mil personas sufre una lesión del LCA en EEUU, siendo este uno de los países donde se producen más reconstrucciones de este ligamento al año. En un metaanálisis realizado por Alicia Ferrer et al (2002) afirman que la rehabilitación preoperatoria es efectiva en pacientes que padecen la lesión del LCA ya que mejora los resultados postquirúrgicos. Estos programas mejoran parámetros como son la fuerza de cuádriceps y rango de movimiento que son factores que intervienen en la recuperación postoperatoria, y que se debe sostener en el tiempo tras la reconstrucción del ligamento. Además, los resultados funcionales a medio – largo plazo son mejores en individuos que han llevado un programa preoperatorio y uno postoperatoria a los que solo llevan a cabo el postoperatorio. Ahora bien, no hay un consenso en el contenido óptimo de estos programas, su frecuencia o su duración por lo que se requieren más estudios que garanticen la efectividad de estos programas. Un estudio de Benjamín et al (2017) evaluó los efectos de un tratamiento preventivo basado en el aprendizaje motor a través del uso de instrucciones y comentarios y analizó los efectos de un tratamiento basado en poner la atención en un foco visual y verbal sobre la carga máxima que se genera en la rodilla durante un paso lateral en atletas masculinos y femeninos que concluyó que agregar instrucciones o retroalimentaciones tanto verbales como visuales cuando se enseñan patrones de movimiento que sean seguros y reduzcan el riesgo de lesión podría resultar positivo y podría optimizar los protocolos de prevención de lesión del LCA de la rodilla. Otro estudio de Lee et al (2009) determinó si un programa de prevención que entrene la fuerza y la flexibilidad mejoraría las propiedades mecánicas de la rodilla y reducir así
19 el riesgo de sufrir una lesión del LCA el cual demostró que seguir un programa de prevención de mejora de la fuerza muscular, la flexibilidad y las propiedades biomecánicas de la rodilla reducirían el riesgo de sufrir una lesión del LCA. Teng et al (2017) investigó y analizó los efectos de las posiciones de rotación del pie sobre el valgo de la rodilla (factor de riesgo para la lesión del LCA), investigó la biomecánica del aterrizaje de caída a una pierna y analizó los efectos de un programa de entrenamiento sobre estos factores como prevención de lesiones de la rodilla. Es el primer estudio que realiza un análisis de la posición del pie y la manipula para ver el efecto que tiene sobre el valgo de la rodilla, principal factor de riesgo de sufrir una lesión del LCA de rodilla. Este estudio mostró que la posición del pie “toe – out” presenta un momento de valgo de rodilla mayor que las otras posiciones durante el aterrizaje. Además, también han visto que hay un cambio significativo en los grados de valgo de rodilla con la rotación del pie (cambio muy pequeño para ser significativo en la práctica) El estudio concluye que los jugadores masculinos de baloncesto deberían evitar las posiciones extremas de “Toe – out” para así evitar y limitar el valgo de la rodilla que está asociado a lesiones de no contacto del LCA. Como se puede observar, no se han encontrado muchos estudios que verdaderamente describan un programa eficaz preventivo de esta lesión, concluyendo en que sería ideal trabajar la fuerza máxima de los músculos adyacentes como pueden ser el cuádriceps o los isquiotibiales y el rango articular de la articulación que serviría de gran ayuda para evitar posturas no deseadas durante los contactos en el deporte o que esta articulación tenga una mayor preparación en caso de que nuestro movimiento en pista salga del rango máximo que está podría permitir. En cambio, hay numerosos estudios que detallan un programa rehabilitador de esta lesión post – operatorio, los cuales se describirán a continuación.
20 Uno de los estudios más interesantes es el realizado por Paredes Hernández et al (2011) el cuál elabora un protocolo de readaptación a través de la figura del preparador físico que es la clave del éxito. La estructura que propone para la readaptación del sujeto es la siguiente; Figura 1 Propuesta de readaptación deportista con lesión de LCA Como se puede observar, divide la recuperación desde su momento de intervención quirúrgica hasta su vuelta a la competición en varias fases que se detallan a continuación; FASE 1: TRATAMIENTO MÉDICO En esta fase la única función del preparador físico será estar en constante comunicación con el médico del paciente para ver cómo evoluciona la rehabilitación y recuperación de este, además de trabajar sobre el resto de los grupos musculares no afectados en la lesión. FASE II: REHABILITACIÓN + READAPTACIÓN
21 En esta fase se coordina los trabajos del médico, fisioterapeuta (rehabilitador) y preparador físico (readaptación) donde se iniciará en la llamada ´Fase 2´donde se realizarán ejercicios isométricos para mantener el tono muscular, ejercicios propioceptivos en el medio acuático y mediante la propiocepción favorecer la activación articular. En esta fase también se utiliza el protocolo de equilibrio pélvico (como objetivo paralelo y complementario) como carga complementaria al entrenamiento (Drobnic et al, 2004). En esta fase también se comienza con el trabajo de flexibilidad, que es fundamental para recuperar los valores de elasticidad muscular y movilidad articular ya sea de la zona de lesión o del resto de músculos (Dabedo et al, 2004). A continuación de esta fase, se comienza con la ´Fase 3´ donde comenzamos con el entrenamiento de fuerza para recuperar los niveles de fuerza que tenia antes de la lesión. En esta fase se irá variando proporcionalmente (en función del grado de movilidad articular recuperado) el trabajo isométrico (muy importante en la anterior fase) con el concéntrico que irá cogiendo mayor importancia. Los ejercicios isométricos comprenden ejercicios tanto de musculatura flexora como extensora de la articulación de la rodilla (Fuensanta, 2017), véase tabla 4 en anexos. Varios ejercicios del protocolo serán ejercicios excéntricos, tanto para los grupos musculares extensores como flexores de la rodilla, que serán muy útiles para generar fuerza excéntrica que son muy frecuentes en baloncesto. Véase tabla 5 en anexo. Deberemos añadir ejercicios concéntricos, que serán la base de nuestras sesiones y donde apoyaremos al resto de ejercicios tanto isométricos como excéntricos. Son los principales de la fase 3. Véase tabla 6 en anexos. Por último, en nuestra rutina de readaptación también añadiremos ejercicios de propiocepción como un mecanismo de feedback que permite cobrar conciencia de la posición en el espacio de nuestro cuerpo o parte de éste. Es de gran importancia, por que como se demuestran en diferentes estudios hay una disminución del 88% de
22 reincidencia en lesiones de rodilla, concretamente del ligamento cruzado anterior (Verhagen et al, 2004). Para ver estos ejercicios véase tabla 7 en anexos. FASE III: READAPTACIÓN En esta fase se busca la restauración de las funciones perdidas centrándose en la readaptación fisiológica de la zona afectada a la sistemática del entrenamiento. Esta fase se divide a su vez en otras dos fases; - Fase 1: Donde se utilizan ejercicios de habilidad estática y dinámica como introducción a los ejercicios del gesto deportivo. El sujeto utilizará todas las superficies posibles de contacto, tanto del lado fuerte como débil, para reactivar sus niveles de destreza motriz elementales. También se incluyen acciones de juego real 1:1 en las cuales el sujeto realiza movimientos similares a la competición. - Fase 2: Se añaden ejercicios de sentadillas y squat (muy beneficiosos para fortalecer la musculatura adyacente e implicada en la flexo – extensión de rodilla) y que nos ayudan a entrenar el patrón neuromuscular para una mayor activación isquiotibial y desarrollar la musculatura del muslo (Brotzman et al 2006). FASE IV: VUELTA AL GRUPO Esta fase debe intentar situar al jugador a un nivel muy cercano al de competición obteniendo un buen rendimiento individual a través de su reincorporación al trabajo de grupo de manera progresiva. Este estudio concluye con la sistematización de un protocolo de readaptación para la rotura de ligamento cruzado anterior y que conlleva a una vuelta a la competición eficaz y exitosa.
23 Figura 2 Propuesta de recuperación de rotura de LCA Siguiendo con esta línea nos encontramos con el estudio de Jesús Ramírez De la Cruz (2014) el cual desarrolla una propuesta de recuperación funcional aplicada a la lesión del LCA en baloncesto desde el momento en el que se produce hasta el retorno a la competición del deportista. De forma general, según este artículo, el proceso de recuperación del LCA puede explicarse mediante tres fases como considera Frontera et al, (2003); - Fase I. Aguda. Tratamiento inmediato y abordar las causas del problema - Fase II. Recuperación. Pautas de entrenamiento médico y elaboración del programa de entrenamiento - Fase III. Funcional. Entrenamiento específico: gesto deportivo. Luego, este estudio nos brinda una serie de pautas que debe tener el entrenamiento que apliquemos a nuestros jugadores, que serán las siguientes; Tabla 8 Entrenamiento de jugadores en fase de recuperación de lesión de LCA Principios del entrenamiento aplicado Revert y Plaza et al. (2003) - Principio de individualización y adecuación a la edad - Principio de relación óptima entre carga y recuperación - Principio de multilateralidad - Principio de progresión - Principio de continuidad - Principio de reeducación
24 Control del entrenamiento Platonov et al. (2001) - Sesiones de 90 minutos máximos de duración - Uso de la rodillera durante nueve semanas después de la operación - Utilización del medio acuático en los primeros entrenamientos - Proceso de rehabilitación se basa en la tolerancia que muestre el paciente durante el mismo - Utilizar la escala subjetiva de Índice de Esfuerzo Percibido (RPE) - Realizar test de seguimientos como el Squat Jump (SJ), Salto en Contra Movimiento (CMJ) y Drop Jump (DJ) como medidor de la fuerza vertical, en cambio para medir la velocidad se propone el test de 20 metros, para la potencia de brazos el press de banca, y para la potencia aeróbica máxima el test de Course – Navette - Valoración de la composición corporal a través del cálculo de % de grasa y de músculo Como dato de interés también nos brinda un cronograma del trabajo que deberá realizar el deportista a lo largo del tiempo de recuperación. Véase tabla 9 en anexos. Para finalizar se expondrá una tabla resumen sobre el cronograma que nos propone este estudio abordando la recuperación funcional de una lesión del LCA en jugadores de baloncesto;
25 Figura 3 Cronograma final de intervención y rehabilitación lesión del LCA Otro estudio realizado por Cea – Lagos et al. (2023) el cual analizó las bajas tasas de retorno deportivo en comparación con la obtención de resultados físicos favorables después de la reconstrucción del LCA, por lo que se centró en otro aspecto que también intervenía en el retorno deportivo como es la Kinesiofobia. Se realizó una búsqueda de artículos científicos publicados en ingles entre los años 2018 y 2021 y dónde midieron este factor a través de las herramientas Tampa Scale for Kinesiophobia (TSK) y la ACL – Return to Sport after Injury scale. Este estudio concluyó con que evaluar la kinesiofobia permitiría guiar una intervención eficaz y potencialmente disminuir el fracaso en el retorno deportivo además de ser un factor determinante dentro de la rehabilitación y retorno al deporte en pacientes sometidos a RLCA. Esto también fue corroborado por Chmielewski y George (2008) quienes relacionaron la medición de menor kinesiofobia a las 4 semanas post cirugía con mayores probabilidades de cumplir con los criterios de rehabilitación avanzada.
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40 10. Anexos Tabla 1 Lesiones más frecuentes de rodilla ¿Qué es? ¿Puede llegar a generar inestabilidad? ¿Qué síntomas produce? Grado 1 En cuanto a su lesión, se produce debido a una cierta elongación de algunas de las fibras que forman el ligamento No genera inestabilidad o muy poco de ella ni tampoco laxitud articular - Dolor leve - Inflamación - Rigidez articular Grado 2 En cuanto se produce su mecanismo lesional, da origen a una rotura parcial de las fibras que componen el ligamento En este caso ya se puede observar una inestabilidad del paciente moderada - Dolor casi intenso - Inflamación proveniente - Rigidez articular Grado 3 Es el caso más grave de todos en el que se produce la rotura total y completa de las fibras que forman el ligamento En este caso y debido a la gravedad de la lesión hay una gran inestabilidad articular y se aprecia un bostezo articular por subluxación - Impotencia funcional - No permite soporte de cargas - Dolor intenso en el momento de la lesión - Inflamación - Edemas bastantes notables Tabla 4
41 Propuesta de ejercicios isométricos rehabilitación de LCA Levantar la pierna en extensión Estirar parte posterior de la pierna Puntillas Levantar la pierna con banda elástica Apretar un muslo contra otro
48 2 vs 2) además de incluir un programa de actividades compuesto por cambios de ritmo, aceleraciones y deceleraciones y cambios de dirección Fase IV Vuelta con el equipo