El coleccionismo anticuario en el Renacimiento: la relación de mecenazgo entre Antonio de Granvela y Stephanus Pighius
Abstract
El cardenal de Granvela fue una de las figuras más notables del mundo diplomático hispano del siglo XVI, especialmente durante el reinado de Felipe II. Esta relevancia política se ve también reflejada en el plano cultural. Para ilustrar su papel de coleccionista, se ha querido analizar la relación del cardenal con Stephanus Pighius, quien se encargó de sus bibliotecas desde 1557 hasta inicio de los años 70. Además de este cargo, también se dedicó a aumentar la colección de antigüedades de Perrenot, ya fuera mediante encargos u obsequios. Concretamente, se prestará atención al caso de una copa antigua de plata descubierta en Arras, sede del obispado del que fue titular Granvela, que inspirará la obra Mythologia (1559).
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EL COLECCIONISMO ANTICUARIO EN EL RENACIMIENTO: LA RELACIÓN DE MECENAZGO ENTRE ANTONIO DE GRANVELA Y STEPHANUS PIGHIUS ANTIQUITY COLLECTING IN THE RENAISSANCE: THE PATRONAGE RELATIONSHIP BETWEEN ANTOINE DE GRANVELLE AND STEPHANUS PIGHIUS LAURA GARCÍA ALMEIDA Université de Franche-Comté [email protected] Resumen: El cardenal de Granvela fue una de las figuras más notables del mundo diplomático hispano del siglo XVI, especialmente durante el reinado de Felipe II. Esta relevancia política se ve también reflejada en el plano cultural. Para ilustrar su papel de coleccionista, se ha querido analizar la relación del cardenal con Stephanus Pighius, quien se encargó de sus bibliotecas desde 1557 hasta inicio de los años 70. Además de este cargo, también se dedicó a aumentar la colección de antigüedades de Perrenot, ya fuera mediante encargos u obsequios. Concretamente, se prestará atención al caso de una copa antigua de plata descubierta en Arras, sede del obispado del que fue titular Granvela, que inspirará la obra Mythologia (1559). Palabras clave: Renacimiento, coleccionismo, antigüedades, Antonio de Granvela, Stephanus Pighius Abstract: Cardinal de Granvelle was one of the most notorious figures within European diplomacy in the 16th century, especially during Philip II’s reign. His political prominence could also be perceived on a cultural level. To illustrate Granvelle’s role as a collector, we will analyse his relationship with Stephanus Pighius, who was in charge of the cardinal’s personal libraries from 1557 to the early seventies. Besides this responsibility, he dedicated himself to increasing his patron’s antiquities collection, by purchasing them for Perrenot or even gifting them to him. In order to carry out such analysis, we will be particularly focusing on the case of an ancient silver vase, discovered in Arras, which inspired Pighius to publish his Mythologia (1559). Keywords: Renaissance, collecting, antiquities, Antoine de Granvelle, Stephanus Pighius 401
En el presente trabajo se pretende estudiar la relación de mecenazgo entre Antonio Perrenot de Granvela y Stephanus Pighius durante los años que este último estuvo a su servicio, entre 1557 y finales de la década siguiente. El interés por esta cuestión nace en el marco de una investigación realizada sobre el gusto por la antigüedad del cardenal Granvela, sus intercambios de cultura y la consecuente construcción de redes de poder que se crea a raíz de estas conexiones. Así pues, Pighius se perfiló rápidamente como un personaje interesante e importante para el estudio de esta cuestión, ya que, por un lado, era el garante de la colección de libros de Perrenot y, al mismo tiempo, contribuía a la creación del contenido que alimentaba la biblioteca del que era custodio. Para ello se presentará brevemente la figura del cardenal, cuyo contexto ofrece pistas sobre el interés por la cultura, que es en parte heredado y al mismo tiempo fruto de la nueva posición social de la familia. A continuación, se hará alusión a la biblioteca del cardenal y al papel que Pighius desempeñaba, vigilando y manteniendo la colección; pasando por las contribuciones científicas motivadas por el cardenal que este realizó durante el tiempo que estuvo a su servicio. Para acabar, se analizará el comentario que Pighius ofreció al cardenal de una copa antigua encontrada en Arras, sede de su diócesis, como ejemplo del producto de esa relación simbiótica que se había establecido entre patrón y humanista. EL CONTEXTO: EL ÉXITO DE LOS GRANVELA Antonio Perrenot de Granvela (1517-1586) fue secretario para los asuntos europeos de Carlos I y, a partir de 1550, pasó a ser una de las figuras más destacadas de la corte de Felipe II 1 . Esta relevancia no fue únicamente fruto de su trabajo, que no hay que menospreciar en absoluto, tal y como muestra la frenética actividad epistolar del prelado 2 . En parte, su posición se debe a la herencia recibida de su padre, el consejero Nicolás Perrenot. De hecho, el brillante futuro de los Granvela al completo fue modelado por él 1 Para consular una biografía más detallada, véase VAN DURME, Maurice: El cardenal Granvela (1517- 1586). Imperio y revolución bajo Carlos V y Felipe II . Barcelona, 1957. 2 Solo en Besançon se conservan unos 80 volúmenes de correspondencia, sin contar con los manuscritos archivados en diversas instituciones europeas, además de todas aquellas cartas que se han ido perdiendo con el paso del tiempo. Una muestra quizás más significativa del ingente esfuerzo que la correspondencia debía representar para Antonio de Granvela es la edición de sus cartas. Desde principios del siglo XIX se llevaron a cabo dos grandes proyectos para su edición: el primero de parte del gobierno francés (WEISS, Charles: Papiers d’État du Cardinal de Granvelle . París, 1841-1852, 9 vol.) y el segundo, por parte de investigadores belgas, tras el abandono de la primera propuesta (POULLET, Edmond et PIOT, Charles: Correspondance du Cardinal de Granvelle 1565-1586 . Bruselas, 1877-1896, 12 vol.). 402
mismo, ya no solo en el plano político, sino también en el plano social. La familia había ascendido ya de forma considerable desde sus modestos orígenes, puesto que procedían de Ouhans, una pequeña población del Franco-Condado, situada en el macizo del Jura, en la frontera actual entre Francia y Suiza, en donde se dedicaban al trabajo del metal. En cambio, en la época de Nicolás, los Perrenot se habían establecido ya cómodamente en Ornans, una villa de mayor tamaño, situada en el mismo valle que la precedente, pero ya más cercana a la capital de la región, donde ejercían profesiones más propias de la burguesía como la abogacía, la notaría o la judicatura 3 . Así pues, continuando con las ambiciones familiares, Nicolás estableció una clara política matrimonial, empezando por sí mismo, al contraer matrimonio en el seno de una reconocida familia burguesa de Besançon, los Bonvalot 4 , y continuando con las uniones de su numerosa prole 5 . Sin embargo, esto no hubiera tenido los mismos resultados, si no se hubiera acompañado de una estrategia de adquisición de tierras y, por ende, de títulos nobiliarios. El ejemplo quizás más notable, y que no puede dejar de mencionarse, es el de señorío de Granvela, título por el que acaban siendo comúnmente conocidos 6 . La confluencia de todos estos esfuerzos consolidó su ascensión social, hasta tal punto que los Perrenot pasaron a estar emparentados con muchas de las familias más importantes del círculo de Borgoña 7 . El interés por el coleccionismo y la bibliofilia eran ya una tradición de familia que, una vez más, el cardenal había heredado de su padre, no obstante, en el caso de este último 3 ANTONY, Daniel : Nicolas Perrenot de Granvelle : premier conseiller de Charles Quint . Besançon, 2006, pp. 13-16, 22-42. 4 Nicole Bonvalot contribuyó de forma significativa a la consolidación del patrimonio terrateniente de la familia Granvela, pues, durante las largas ausencias de su marido en pos de la corte de Carlos V, fue precisamente Nicole quien se encargó de gestionar las propiedades familiares e incluso aumentarlas. Véase ANTONY, Daniel : Nicole Bonvalot, dame de Granvelle : une femme d’exception de la Renaissance . Besançon, 2003. 5 Nicole Bonvalot dio a luz en catorce ocasiones, aunque no todos sus hijos llegaron a la edad adulta, cuatro de ellos murieron prematuramente. ANTONY, Daniel: Nicole Bonvalot. ..., op. cit., pp. 93-119. 6 ANTONY, Daniel: Nicolas Perrenot …, op. cit., p. 94. El traspaso se realizó el 8 de julio de 1527. Hoy en día, la población en cuestión, situada en el departamento de Alta Saona, lleva el nombre de Grandvelle-et- Perrenot. 7 Véase los matrimonios de los hermanos del cardenal: Marguerite I Perrenot con Léonard de Grammont y posteriormente con Jean d’Achey; Marguerite II, con Antoine Laubespin y posteriormente con Ferdinand de Lannoy; Thomas Perrenot contrajo matrimonio con Helène Brederode en 1549. Esta misma política continuó con la segunda generación, que se emparentó con reconocidas familias de la región, como los condes de La Baume y d’Andelot o incluso la familia de Austria, ibídem, p. 610-612 403
es de mayor magnitud, o, por lo menos, los testimonios son más numerosos 8 . Las comisiones de obras de arte, libros e incluso las referencias al coleccionismo de antigüedades son bastante abundantes en la correspondencia de Antonio. Este es quizás el aspecto más desconocido de la, por otro lado, muy conocida figura del cardenal Granvela. Al igual que a muchos de sus contemporáneos, las letras y el arte le apasionaban, por lo que comenzó a crear una cuidada colección de libros, cuadros, antigüedades y medallas que conseguía gracias a su extensa red de artistas e intermediarios. Intentó constantemente descubrir nuevos pintores, que tomaba bajo su ala, para, a continuación, presentarlos en la corte. Véase el caso de Antonio Moro, que, durante la década de 1550, realizó varias obras para Felipe II 9 , u otros que han pasado más desapercibidos, como el maistre Christian, que es mencionado a menudo en la correspondencia entre el cardenal y su consejero Maximiliano Morillon 10 . Asimismo, se esforzó por crear una extraordinaria biblioteca, llena de ejemplares decorados a su gusto y a la medida de su proyecto bibliófilo. Pighius al servicio de la biblioteca del cardenal El gusto artístico del cardenal fue muy variado, su interés por el coleccionismo no se limitaba únicamente a las obras de arte, a las antigüedades o a los libros, se extendía incluso hasta las plantas y los animales 11 . No obstante, su biblioteca se mantendrá como un 8 Esto presenta el problema de la paternidad de la colección de libros conservada en Besançon. El inventario de 1607 realizado después de la muerte del último heredero de la línea de los Granvela no precisa el origen de los libros. Solo puede afirmarse con seguridad que pertenecieron al cardenal los ejemplares con su exlibris: su emblema DURATE sobre una escena de la Eneida de Virgilio, un barco que resiste los embistes del mar revuelto. Esta situación supone un buen ejemplo de la confusión que, tanto popularmente como en el mundo de la investigación, se produce en ocasiones entre la figura de Nicolás y Antonio, véase: WAILLE, Marie- Claire : La bibliothèque des Granvelle : inventaire des livres et manuscrits présents au Palais Granvelle en 1607 : Edition du Ms. 1627, f. 38-80, de la Bibliothèque municipale de Besançon . Besançon, 2017. 9 PÉREZ DE TUDELA, Almudena: “Nuevas noticias sobre el primer viaje de Antonio Moro a la Península Ibérica y su entrada al servicio de Felipe II”, Archivo Español de Arte , vol. 89 / 356, 2016, pp. 423-429. 10 Granvela utilizaba a menudo los servicios de este pintor para realizar copias de otros cuadros, como se ve en esta carta de Maximiliano Morillon fechada el 3 de agosto de 1564, en la que le dice a Granvela que “ maistre Christian le poinctre a retenu l’original de vostre poincture envoiant seullement la copie que sera trouvé a Besançon ”, BMB (Biblioteca Municipal de Besançon), Granvelle 90, f. 116. Para POULLET, Edmond, Correspondance …, op. cit., vol. IV, p. 524, nota 1, este pintor sería Chrétien Vanden Perre, que estuvo al servicio del duque de Alba, gracias a lo cual consiguió el cargo de magistrado de la ciudad de Amberes. Para otros, habría que identificar al maestro Christian con Crispin van den Broeck (1523- 1591), PÉREZ DE TUDELA, Almudena: “Adenda a la correspondencia artística entre el cardenal Granvela y el IV duque de Villahermosa (1560-1564)”, BSAA arte , LXXXII, 2016, p. 38. 11 Numerosos son los ejemplos de las cartas de Morillon, en las que el secretario informa a Granvela del estado de sus colecciones botánicas y zoológicas en la finca de La Fontaine, cercana a Amberes. Véase, por ejemplo: BMB, Granvelle 91, f. 22v, carta de Morillon al cardenal, 9 de marzo de 1565: “Vostre poisson a la Fontaine s’est bien porté. […] Les poiriers et les peschiers de ladicte Fontaine sont esté fort touchez de la 404
punto central de su colección humanista. Los ejemplares que adquiría correspondían a numerosas y diferentes disciplinas, que iban desde la arquitectura y la historia hasta la medicina. Sin embargo, las responsabilidades que ejercía en la corte le dejaban poco tiempo que consagrar al estudio. De hecho, entre todas las menciones culturales que aparecen en su correspondencia, pocas son las que mencionan los hábitos de lectura del cardenal. Una de las pocas referencias sobre este tema con las que contamos corroboraría la impresión inicial de que no contaba con el tiempo necesario para consagrarse “a los libros y a los pasatiempos simples, ya fuera en los Países Bajos o en el Franco Condado” tal y como deseaba 12 . No es sorprendente, pues, que la responsabilidad de la gestión cultural de su colección recayera en los hombros de una persona a su servicio. El primero que se encargó de la biblioteca del cardenal fue Antonio Morillon, hermano de su consejero y, en cierta forma, iniciador de su colección, ya que, no solo contribuyó activamente a la adquisición de volúmenes, sino que también redactó el Index meliorum auctorum secundum artem , que debía servir como guía para la creación de la biblioteca humanista ideal 13 . Tras la muerte de Morillon, esta tarea fue encomendada a Stephanus Pighius (1520-1604), que además aceptó el cargo de secretario de las cartas latinas 14 . Pighius es mencionado en numerosas ocasiones en la correspondencia del cardenal, en la que aparece a menudo como guardián de su biblioteca. Pasó a estar al servicio del cardenal Granvela en 1557, dos años después de la abrupta muerte de su patrón, el Papa Marcelo II, lo que le dejó en una precaria situación económica solo veintidós días después de haber sido nombrado. Sin esta protección, tuvo que poner fin a gellee. L'on ne peult encores dire ce que sera n'y des orengiers et voz simplez. Le chat de musque est de rechief malade et n’at rien donné depuis XV jours”. 12 AGS, Secretarías provinciales 2534, ff. 134-135, carta de Granvela a Viglius, el 2 de marzo de 1566: “ Et apres avoir travaillé dois ma jeunesse et desiré si longtemps a le repoz, et de me retirer aux affaires de mon Evesché, a mes livres et aux passetemps rustiques, soit par dela ou en Bourgongne, et vivre privéement avec mes amys, me mocquant du monde et de beaulcoup de choses d’icelluy ausquelles aultres font fondement vain de grande felicité ” , POULLET, Edmond: Correspondance …, op. cit., vol. 1, carta XXXVII, p. 143. 13 El manuscrito de Morillon se conserva en la BMB, Granvelle 90, ff. 11-18v; KIMBALL BROOKER, Thomas: “The Library…”, op. cit., p. 35. Se conserva igualmente el nombre de otro bibliotecario de Antonio Perrenot, Suffride Petri, que estuvo a su servicio antes de ocupar un puesto de profesor en la universidad de Lovaina en 1563, ibídem, p. 63. 14 VAN DURME, Maurice: El cardenal …, op . cit . , p. 289. 405
sus planes de quedarse en Roma, donde pretendía estudiar las inscripciones y antigüedades que allí pudiera encontrar 15 . A pesar de haber ocupado el puesto de bibliotecario durante una década, la mayor parte de las menciones al trabajo de Pighius son posteriores al año 1564, momento en el que Granvela cae en desgracia y debe alejarse de la corte, ya que fue acusado de la mala gestión de la complicada situación de los Países Bajos, que acabará degenerando hasta la declaración de la Revuelta (1566-1648) 16 . La razón de este aumento es fruto simplemente de la distancia geográfica con respecto a sus colecciones, pues el cardenal debió pasar a controlar por escrito un proceso que probablemente hubiera podido vigilar en persona durante su estancia en Bruselas. Precisamente gracias a estos documentos, podemos saber cuáles eran concretamente las tareas que se le encomiendan. Así pues, la principal labor de Pighius era la de realizar un catálogo de los ejemplares presentes en las colecciones del cardenal, principalmente la que se conservaba en la abadía de Saint-Amand, como afirma el propio Pighius en una carta dirigida al cardenal en 1565, en la que hace un repaso de sus años de servicio 17 . El neerlandés debía igualmente mantener ese inventario al día, tal y como podemos comprobar en estos fragmentos de dos cartas del preboste Morillon a Granvela: Je garderay le Theophraste que m’avez envoié avec le cayer des corrections jusque le retour de Pighius qu’est allé au service de sa mere, affin qu’il en use selon vostre lettre apres l’avoir inscript au catalogue. J’ay donné au docteur Guaretius le petit Theophraste soubz son recepissé 18 . 15 BR (Biblioteca Real), II/2297, f. 131, carta de Pighius a Granvela, 18 septiembre 1557: “ Sex iam sunt hebdomadae quod cum tuae Rmae. Clementiae gratia huc concessi, ut bibliothecae tuae adesse, et studiis nostris commodius incumberem ”; DE VOCHT, Henry: “Stephani Vinandi Pighii Epistolarium”, Humanistica Lovaniensia , vol. 15, 1959, p. 4. No abandonó sin embargo este sueño, que intentó repetir en 1571, cuando se le encomendó la responsabilidad de la peregrinatio del príncipe Carlos Federico de Cléveris, con el que recorrió la parte meridional del Imperio Sacro Romano Germánico y buena parte de Italia. Sin embargo, su estancia en Roma, que era la destinación final de este viaje, fue de nuevo acortada por una muerte prematura: el 2 de marzo de 1575, ni siquiera un mes después de la llegada de su comitiva a la ciudad eterna, el príncipe falleció. Véase: LAUREYS, Marc: “Theory and practice of the journey to Italy in the 16th century: Stephanus Pighius’ Hercules Prodicius”, in Essays on Neo-Latin Literature in Memory of Jozef IJsewijn . Lovaina, 2000, pp. 269-302. 16 VAN DURME, Maurice: El cardenal …, op. cit., pp. 251-261, 314-320: en un clima político ya revuelto de por sí, la dureza con la que se gestionaron las rebeliones no contribuyó a pacificar la situación. 17 BMB, Granvelle 20, f. 55, carta de Pighius a Granvela, 22 septiembre 1565: “ Quare hoc officium in aliam seruo occasionem, nunc indicem dumtaxat mitto rariorum librorum manuscriptorum, qui in Illmae D.V. bibliotheca S. Amandi seruantur, ut et illas opes suas agnoscar ”. 18 BMB, Granvelle 93, f. 181, carta de Maximiliano Morillon a Granvela, 21 de junio de 1567. 406
J’ay condolu de la part de Vre Illme Srie a Pighius le trespas de sa mere, et je luy ay donné les emendations sur Theophraste, qui communincquera a Garetius ainsi qu’il a faict ledict Theophraste corrigé, duquel il at son recepissé, et si est remiz le petit livret grec escript a la main De pistibus en vostre librairie 19 . Puesto que Pighius era el responsable de la colección de Perrenot, este debía asegurarse de que ninguno de los ejemplares que estaban presentes en la biblioteca se extraviase. Así pues, tal y como se muestra en el segundo ejemplo, podemos suponer que Pighius se encargaba de realizar una especie de registro de las entradas y salidas de los documentos, similar al de las bibliotecas públicas actuales. Los préstamos se controlaban a través de recibos que atestiguaban la recepción del libro en cuestión ( recepissé ). Parece lógico pensar que el neerlandés fuera el responsable de este proceso y que el hecho de que Morillon entregase el libro de Teofrasto al doctor Garetius, como se ve en la primera carta, fuera una excepción, a raíz de la ausencia bibliotecario. Sin embargo, no habría que descartar que ambos compartiesen esta tarea, ya que el preboste, aunque no fuera el responsable de las bibliotecas, era el factótum del cardenal en los Países Bajos, además de ser su secretario. No obstante, Pighius no parecía encargase únicamente del inventario de las colecciones de Perrenot, sino que también se le confiaba el buen mantenimiento y la conservación de la biblioteca, tal y como se puede constatar por el testimonio de Morillon, que declara haber entregado el comentario de Epitectus a Pighius para que lo llevase a encuadernar, puesto que el ejemplar de Granvela había sufrido daños por la lluvia 20 . Y, sin embargo, el trabajo de Pighius no concernía únicamente la realización de tareas que podrían calificarse de administrativas, sino que, amparado por el cardenal, el neerlandés participó en la edición de ciertos trabajos humanistas que se imprimían en los talleres de Plantin. Antonio Perrenot le enviaba en ocasiones los manuscritos de los comentarios de Fulvio Orsini a su bibliotecario con el objetivo de que los releyese y verificase, e incluso para que realizase un prefacio o las dedicatorias pertinentes 21 . Más allá 19 BMB, Granvelle 99, f. 145v, carta de Morillon a Granvela, 3 agosto 1567. 20 BMB, Granvelle 94, f. 103, carta de Maximiliano Morillon al cardenal, 27 de junio de 1568: “ J’ay delivré a Pighius le commentaire de Simplicius sur Epictetus pour le faire bien relier et mectre en vostre librairie. Il a esté ung peu mal triacté de la pluie ”. 21 BMB, Granvelle 92, f. 173v, carta de Morillon a Granvela, 3 junio 1566: “ J’ay communicqué a Pighius et donné copie de l'article que Vostre Illustrissime Seigneurie m’escript touchant les oeuvres de Fulvio Ursino, que certes sont insignez; aussy luy ay-je leut et donné vostre premiere lettre, et il doibt concepvoir la preface selon que m’avez escript ”; BMB, Granvelle 92, f. 358v, carta de Morillon a Granvela, 11 noviembre 1566: “ Plantin est prest pour imprimer tout ce de Fulvio Ursino tant sur les Æneides que Bucolicques et Georgicques ce que ledit Pigius estime estre excellent et de grande erudition ”; BMB, Granvelle 25, f. 249, carta de Plantin a Granvela, 22 noviembre 1567: “ Quant a la dedicatoire, je supplie a V.I.S. de ne la 407
de este trabajo que se puede calificar simplemente de editorial, Granvela promovió la publicación de las obras de su bibliotecario, revisando y comentando el contenido de sus manuscritos o incluso encargándole la redacción de algunas obras. Granvela, mecenas de Stephanus Pighius El cardenal valoraba el talento de Pighius y no dudaba en motivar y sugerir la publicación de los textos que el humanista le presentaba. Fue así como Mythologia vio la luz en 1559, poco tiempo después del inicio de su servicio. En ella se describe la decoración de una copa de plata que había sido descubierta poco tiempo antes en la diócesis de Arras, en la que ocupaba el cargo de obispo. En una carta de 1558, tras la lectura de una obra que todavía estaba en gestación, Perrenot reconocía que las explicaciones de la iconografía de la copa que el neerlandés realizaba habían superado sus expectativas 22 . Granvela apoyaría posteriormente la publicación del comentario de Pighius, al igual que hace en ese mismo documento, cuando le recomienda que publique además otro de sus trabajos sobre la historia de Roma, Tabula magistratuum Romanorum , que acabaría siendo impreso por Plantin en 1561 23 . Años después, Pighius reeditaría de nuevo el comentario de dicha copa de plata, además de otros de sus textos bajo el título Themis Dea . Esta nueva publicación contaba igualmente con el apoyo de Granvela que, más allá de simplemente financiar la impresión de la obra, la leerá, la mandará corregir por especialistas del tema y le apremiará para que desdaigner comme partant de celuy qui se seroit entremis de faire chose qu'il ne scait faire, ni ne luy appartient. Car ayant actendu quelques jours et semaines et aussi sollicité que Messigneurs Polytes ou Pighius la fissent tous deux (estant occupés a autres affaires et n’osans s’ingerer a dedier l'eouvre d'autruy), finablement m'en ont (ainsi qu'au plus foible le fardeau) baillé la charge de laquelle je me sens incapable, d'autant que je ne fais profession des lectres, mais seulement d'estre le petit clerc ou copier des gens savants. Mais, voyant que l'impression entiere ne se pouvoir achever sans la premiere feille, j'ay finablement faict ce que j’ay peu et l’ay envoyé a Monsigneur le Prevost, qui s’en est rapporté a Monsigneur Pighius, lequel ayant osté ce qu'il a jugé que V.I.S. n’eust eu pour aggreable en ce temps (bien qu’il confessast estre propre a V.I.S.) et me l’ayant renvoyé, j’ay incontinent parfaict l’oeuvre, que je desire vous pouvoir estre aggreable ”. 22 BR (Biblioteca Real de Madrid), II/2297, f.109, carta de Granvela a Pighius, 19 noviembre 1558: “ Explicationem Toreumatis mei Antiqui, ex purissimo argento quod in agro Atrebatensi paulo ante inventum et ex veteri philosophia, docti alicuius praescriptione, artificis non mala manu, commode satis caelati: accepi et legi admodum lubens; neque quod discedens promiseras implevisti tantum, sed, supra expectationem meam, auxisti et amplificasti, quae breviter tantum a te et obiter erant adnotata, quae te missurum permiseras ”. 23 Ibíd., f. 109: “ De Tabula Magistratuum Romanorum recte facies si curabis aedi, ne cum apud me (quod scis) te non repugnante a multis sit visa, nollem corrupte ab aliquo contingat curioso aedi, tuo cum incommodo; et operam suum tibi hinc is non negabit Polytes noster et non illubenter cum typographis quod vis aget, et tametsi nondum bene firma sit valetudine, non erit illi gravis haec cura neque eius incommodabit valetundini ”. Este trabajo sería la génesis su última obra: Annales Magistratuum Romanorum , publicada en 3 volúmenes en Anvers entre 1599-1615. 408
la publique, con el fin de eviar así un posible plagio, tal y como se puede ver en este fragmento: Quant a vostre Themis, comme elle a passé par les mains de padre Onoffrio et d’aultres gens sçavans, que se meslent de la profession d’antiquitéz, je ne m’asseure pas que quelcung n’en aye peu prendre copie, et pourtant vous exhortaye-je a solliciter l’impression, doubtant que quelcung ne se veste de vos plumes 24 . En la misma carta, el prelado le aconsejaba sobre el formato y la edición de otro de sus trabajos, un comentario de Valerio Máximo que será publicado finalmente en 1567: J’ai vu l’exemplaire que vous m’avez envoyé de Valère Maxime, par vous corrigié, et une partie de vos annotations: que me semble fort bien. Mais, puisque l’on est après pour l’imprimer la seconde fois, il m’a semblé vous debvoir dire que je trouveraye meilleur que les titres des chapitres fussent toujours en dessus la paige, comme l’on faict aux aultres livres, fust au long ou abbreviez, affin qu’ouvrant le livre l’on vit tousjours a quel lieu commun seroit l’ouverture, en quoi toutesfois je me remectz a vous et a Plantin 25 . Tal y como se puede apreciar en estos dos fragmentos, Granvela se implicaba hasta el más mínimo detalle en la producción de estas obras. Sin embargo, no habría que pensar que esta protección y promoción se debía simplemente a una cuestión científica. Efectivamente, Granvela apreciaba el contenido de estas publicaciones, pero el tiempo y el dinero que invertía en la labor de Pighius se veían también recompensados de otra manera: por el aumento de su relevancia dentro de los círculos humanistas, en los que el cardenal pretendía incrementar su prestigio 26 . Quizás este aspecto, el humanismo y erudición por encargo, junto con las tareas administrativas ligadas al mantenimiento de la biblioteca eran lo que provocaba el sentimiento de insatisfacción en Pighius. Puesto que, leyendo únicamente estos intercambios, se podría considerar que Granvela fue un buen patrón para Pighius. Perrenot parecía apreciar el trabajo realizado por el humanista neerlandés, hasta el punto de respaldarlo en materias ajenas a su papel de bibliotecario, animándole en la creación de sus obras y aconsejándole sobre cómo mejorar el resultado final. El cardenal le mostró su apoyo, incluso cuando este ya había empezado a buscar una nueva ocupación 27 . Sin 24 BRB (Biblioteca Real de Bruselas), ms 7400, f. 147, carta de Granvela a Pighius, 17 de septiembre 1567, en POULLET, Edmond: Correspondance …, op. cit., vol. 3, p. 13. 25 Ibídem . 26 BANZ, Claudia: “Zwischen Repräsentation und Humanismus: zu Funktion und Anspruch von Granvelles Mäzenatentum”, en Les Granvelle et les anciens Pays-Bas . Lovaina, 2000, p. 399. 27 La fecha exacta de su partida es desconocida, pero, en 1571, Pighius estaba al servicio del duque de Cléveris, como tutor del príncipe. En 1572, Granvela y Morillon comentan que Pighius todavía debe devolver los sellos y otros objetos que tenía en su posesión de su antiguo cargo de secretario. BMB, Granvelle 98, f. 120v, 409