Maillard, Chantal. La ira: Para una deconstrucción de los mitos patriarcales indoeuropeos.Madrid: Vaso Roto Ediciones, 2024, 102 pp. [Reseña]
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376376 Thémata. Revista de Filosofía • nº 70 • julio-diciembre (2024) pp. 376-379 • ISSN: 0212-8365 • e-ISSN: 2253-900X • DOI: 10.12795/themata.2024.i70.19 Aurora García Carreras 1 Universidad Autónoma de Madrid, España El mundo acontece guiado por una despiadada norma: la ley del hambre o aquella crueldad según la cual nuestra vida se sostiene por la muerte de otros. Pero más allá de esta ley, el género humano parece haber alcanzado una suerte de embriaguez en la violencia: la ley del ansia, un proceder en desmesura que no respeta los ciclos del planeta. Es el ansia quien comete guerras, procesos de colonización, destrucción de los ciclos terrestres. Pero ¿y si esta ansia pudiera revertirse? Se pregunta nuestra autora. ¿Y si no es algo propio del ser humano en cuanto tal sino de un tipo de sociedades determinadas? Para responder a estas inquietudes, Chantal Maillard se remonta a una antigüedad sobre la cual solo podemos tejer hipótesis. Quizás aquellas sociedades guerreras y nómadas de origen indoeuropeo sean el germen de la actual ley del ansia. Quizás estas sociedades patriarcales que viajaban sin mujeres tomando vientres como conquista sean la causa de este exceso de violencia. Desde este lugar, Maillard realiza una reconstrucción hipotética de todas aquellas divinidades femeninas que habrían sido sustraídas por el posterior monoteísmo patriarcal que impone la sociedad guerrera. Con ello, no se trata de que las divinidades hayan desaparecido, sino que muchas quedaron reconvertidas o pasadas por un proceso de desprestigio. Esta es la tesis de la reconversión patriarcal. Las imágenes de los órdenes previos no son eliminadas, sino que pasan por procesos de sincretismo en los cuales se les 1 [email protected] Maillard, Chantal. La ira: Para una deconstrucción de los mitos patriarcales indoeuropeos. Madrid: Vaso Roto Ediciones, 2024, 102 pp. RESEÑAS BIBLIOGRÁFICAS
377377 Thémata. Revista de Filosofía • nº 70 • julio-diciembre (2024) pp. 376-379 • ISSN: 0212-8365 • e-ISSN: 2253-900X • DOI: 10.12795/themata.2024.i70.19 MAILLARD, CHANTAL LA IRA: PARA UNA DECONSTRUCCIÓN DE LOS MITOS PATRIARCALES INDOEUROPEOS POR AURORA GARCÍA CARRERAS atribuyen rasgos malvados, presuntamente para consolidar el dominio de los “nuevos” gobiernos patriarcales. En palabras de Maillard: “Los símbolos son fuertes y lo más inteligente no es prohibirlos sino desactivarlos. Asimilar y reconvertir es más económico que destruir” (p.33). […] “Los símbolos no son neutros, vehiculan valores” (p.44) De esta manera, somos reconducidos a atisbar el valor de figuras temibles, desfiguras, híbridos que hipócritamente son tildados de monstruos por no ser afines al orden moral dominante. ¿Por qué Medusa es monstruosa y su hijo Pegaso no? Porque Pegaso representa el orden de arriba, el de los cielos que Maillard asocia al orden patriarcal. Éste queda típicamente representado en los dioses del olimpo quienes emprendieron una campaña de guerra contra las deidades previas. Todas aquellas criaturas temibles e híbridas hijas de Equidna y de Tifón son cruelmente asesinadas por los héroes homéricos. Aquellas representaban un tipo de saber anterior y distinto. Un saber vinculado a las profundidades, al mundo subterráneo e incluso a lo pulsátil de los sentidos. Más aún, el soterramiento de esta sabiduría previa sería consolidado por las posteriores religiones semíticas. Así es cómo las divinidades femeninas pasan por procesos de demonización. La demonización es tal que aquejó a los propios demonios. Los daimones originariamente son espíritus de la naturaleza, “potencias mediadoras y protectoras de los tres mundos” (p. 35). Nuestra autora entonces se enfrenta a la terrible dificultad de destejer todos aquellos procesos de sincretismo y de reconversión por los cuales han pasado las figuras que pretende poner en valor. Sólo así, en una escucha atenta de lo que se sale de los cercos de la moralidad estamos en condiciones de trascender esa idea del otro como lo que debe ser vencido, la ira propia de las sociedades patriarcales. La atención a la monstruosidad y rebeldía de la diosa Kali y de la griega Medea ayuda a la búsqueda de un nuevo paradigma. La antigüedad del Rig Veda permite rastrear más fácilmente el pasado prepatriarcal en las deidades indias. Y la imagen de Kali, en su potencial transformador y destructor, permite la visualización de una abolición de los dualismos y de las diferencias en
378378 Thémata. Revista de Filosofía • nº 70 • julio-diciembre (2024) pp. 376-379 • ISSN: 0212-8365 • e-ISSN: 2253-900X • DOI: 10.12795/themata.2024.i70.19 MAILLARD, CHANTAL LA IRA: PARA UNA DECONSTRUCCIÓN DE LOS MITOS PATRIARCALES INDOEUROPEOS POR AURORA GARCÍA CARRERAS retorno a una unidad originaria. En palabras de la propia diosa Kali: “En el momento de la disolución final no soy ni macho ni hembra ni neutro”. (p. 75). Por otro lado, Medea y la evaluación de su caso suponen un reto para nuestra moralidad y nuestra compasión. Para Chantal Maillard, la compasión hacia Medea es la compasión difícil porque no sólo implica el entendimiento de unos actos que transgreden las leyes de nuestra moralidad sino también los de nuestra especie. Si comprendemos a Medea nos situamos fuera de un cerco que comprende tanto a víctimas como ejecutores. Todos padecemos la ley del hambre, todos somos uno en ese afuera del cerco. Estos dos movimientos, los de Kali y los de Medea, nos aportan claves para la superación de la patriarcal moral del semejante. La moral del semejante es la moral del guerrero, aquella que distingue entre nosotros y ellos y que no comprende de manera profunda la diferencia. Esta moral sólo respeta lo semejante y a-simila lo distinto. Pero esta valorización de la diferencia cobra en este libro una especial vigencia en la caracterización positiva de lo femenino que plantea. Lo femenino queda asociado a los ciclos, a la escucha e incluso a la posibilidad de una economía de subsistencia. Y es en lo femenino en dónde eminentemente se encuentra la parte propositiva de la obra. El libro se divide en dos grandes bloques: un primer apartado titulado “los monstruos, híbridos y figuras terribles” y un segundo llamado “los -ismos y sus violencias”. En el primer bloque la autora realiza una vertiginosa labor de deconstrucción de todas aquellas figuras tal y como han sido “comprendidas” por la patriarcal moral del semejante. El segundo bloque titulado “los -ismos y sus violencias” se corresponde con una propuesta específicamente constructiva. En este último, a raíz del previo cuestionamiento de los valores de la sociedad vigente, la autora pone en entredicho todas aquellas retóricas dualistas que acontecen en los -ismos. “La ira no produce cambios, la ira es mercenaria. Sirve a quienes más la excitan” (p.88). Dentro de los -ismos se produce una crítica a ciertas retóricas feministas ya que “el feminismo bien entendido habría de perder el -ismo” (p.98). Es así como el texto de Chantal Maillard se adentra en un afuera del discurso que aboga por una alteración por completo de los cercos y la retórica imperante. Como ya adelantábamos a propósito de Kali, no se trata de
379379 Thémata. Revista de Filosofía • nº 70 • julio-diciembre (2024) pp. 376-379 • ISSN: 0212-8365 • e-ISSN: 2253-900X • DOI: 10.12795/themata.2024.i70.19 MAILLARD, CHANTAL LA IRA: PARA UNA DECONSTRUCCIÓN DE LOS MITOS PATRIARCALES INDOEUROPEOS POR AURORA GARCÍA CARRERAS conservar las dualidades sino de alterar por completo los marcos del discurso. “Porque no se trata de reemplazar un dios por una diosa. De poco sirve invertir el género de los actores si no se modifica ni el guion ni la estructura de la pieza”. (p. 78). La originalidad del análisis de la poeta y ensayista reside en la atención a las posibles retóricas iracundas que pueden acontecer en los movimientos ideológicos que pretenden superar la sociedad vigente. Con ellos, se advierte la problemática de que las mujeres entren en los procesos valorativos de la sociedad patriarcal despreciando la valía de sus diferencias. “Esa costumbre, tan anclada en nuestras sociedades, de considerar superiores las funciones desempeñadas tradicionalmente por aquéllos que hayan ostentado el poder o lo hayan impuesto por la fuerza” (p.100) Este inédito análisis crítico tiene como correlato otra tarea consecuente con la valorización de lo femenino. El poder reproductivo de las mujeres puede servir para equilibrar las poblaciones del planeta y frenar el ansia. “Que, si bien poseemos el poder de generar vida, de alumbrar, también poseemos el poder de negarnos a ello cuando es necesario” (p.85). Ante la superpoblación humana del planeta y el daño que produce a las demás especies, la autora realiza un llamamiento a las mujeres a no reproducirse. Esta acción es consecuente con una compasión más allá de los cercos, una compasión posantropocéntrica. Pero más aún, se advierte con ello la tremenda novedad y clarividencia de Maillard quien en esta obra pone de manifiesto cómo el efectivo logro de la autonomía reproductiva de las mujeres se alinea con los intereses ecológicos. Así es como en este demoledor ensayo de valorización de lo monstruoso se trata una propuesta de cuestionamiento de los hipócritas valores nuestra sociedad. La maldad del pasado es cuestionada y en su apreciación se atisban claves para revertir el ansia de nuestras sociedades. Se plantea la esperanza de poder evitar aquel exceso de crueldad sobre la ya inherente crueldad de la vida.