La culpabilidad y sus formas en las obras de Günter Grass: "Die Blechtrommel" y "Katz und Maus"
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FACULTAD DE FILOLOGÍA GRADO EN LENGUA Y LITERATURA ALEMANA TRABAJO DE FIN DE GRADO CURSO 2018/2019 TÍTULO: LA CULPABILIDAD Y SUS FORMAS EN LAS OBRAS DE GÜNTER GRASS: DIE BLECHTROMMEL Y KATZ UND MAUS. AUTOR/A: PAULA CORBETO VARGAS Fecha: Vᵒ Bᵒ del Tutor: Firma: Firma:
2 ÍNDICE INTRODUCCIÓN.......................................................................... 3 1. TIPOS DE CULPA SEGÚN KARL JASPERS.......................... 3 2. DIE BLECHTROMMEL.............................................................. 6 2.1 El narrador Oskar y la culpabilidad............................... 8 3. KATZ UND MAUS..................................................................... 15 3.1 El narrador Pilenz y la estructura amiga/enemiga........ 15 3.2 El narrador Pilenz y el sentimiento de culpa................ 16 3.3 Der Groβe Mahlke.........................................................19 3.4 Heroísmo de Mahlke frente a la culpabilidad............... 20 4. CONCLUSIÓN........................................................................... 25 5. BIBLIOGRAFÍA.........................................................................27
3 INTRODUCCIÓN En este trabajo se analizará el reflejo del sentimiento de culpa por el pasado reciente de Alemania presente en las obras Die Blechtrommel y Katz und Maus del autor alemán Günter Grass. A tal fin, se realizará un estudio sobre la relación entre los distintos personajes de las obras y de la sociedad narrada en ellas. Además, se analizará la figura de los narradores Oskar Matzerath en Die Blechtrommel y de Pilenz en Katz und Maus, viendo cómo afecta la culpa en cada uno de ellos y en la historia que cuentan. En Katz und Maus además se analizará la relación entre ambos personajes protagonistas, Pilenz y Mahlke, y se estudiará la figura de Mahlke y lo que supone su sentimiento de culpabilidad. Para hablar sobre la culpa en estas obras de Günter Grass pertenecientes a la trilogía de Danzig, se estudiarán los diferentes tipos de culpas existentes según el filósofo y psicólogo alemán del siglo XX, Karl Jaspers. A través de la lectura de ambos libros y del estudio de los diferentes personajes tanto protagonistas como secundarios, se realizará un estudio contrastivo de los actos que cometen estos con los diferentes tipos de culpa y se relacionaran con cada uno de ellos. Debido a que las obras de Günter Grass están relacionadas con su biografía también se leerán diversos libros que hablan sobre la vida de este y la Alemania de su infancia y juventud. 1. LOS TIPOS DE CULPA SEGÚN KARL JASPERS Karl Jaspers escribe una obra en el año 1946 sobre la cuestión de la culpa y la responsabilidad de Alemania, llamada Die Schuldfrage. En ella Jaspers habla sobre la política reciente de su país y cómo esta ha afectado a la sociedad en sus distintos aspectos y cómo aún sigue afectando. Con su obra, Jaspers pretende que el pueblo alemán reflexione sobre la situación política que acababa de concluir en su país y que no se dejara en el olvido por el simple hecho de sentirse culpable o responsable de todos los daños provocados no solo en la sociedad alemana sino en la mundial.“Con este debate desearía, como alemán entre alemanes, fomentar la claridad y la unanimidad y, como hombre entre hombres, tomar parte en nuestros esfuerzos en favor de la verdad.” (Jaspers 1998: 43) Jaspers explica la psicología de la culpa, qué es lo que significa y
4 explica los cuatro tipos de culpa que existen según él y como pueden afectar y verse reflejado en las personas. Jaspers plantea el problema de la culpa, cuando al acabar la Segunda Guerra Mundial, el mundo entero empieza a culpar a Alemania y a los alemanes de todo lo acontecido durante el régimen de Hitler, ya sea por haber participado en él o por haber permitido de una u otra manera que se llevaran a cabo crímenes horribles. En Alemania a su vez había personas que se sentían culpables por lo acontecido y otras que no y culpaban a terceros. Por ese tiempo en el que todo era muy reciente, no querían pensar en la culpa, lo que se quería era olvidar el sufrimiento y no reflexionar sobre el nacionalsocialismo y lo que se había provocado en la humanidad. Lo que Jaspers pretendía era que el pueblo alemán asumiera la verdad de lo acontecido, para así poder fortalecerse y crecer como sociedad. Los cuatro conceptos fundamentales de culpa que Jaspers diferencia son: la culpa criminal, la culpa política, la culpa moral y la culpa metafísica. La culpa criminal sería la más justa y neutral. Es aquella que se aplica a través de un tribunal y con hechos demostrables. Cuando no se cumplen las leyes impuestas por la sociedad este tribunal es el encargado de imponer el castigo pertinente. La culpa política es la que se debe al estado y a las acciones que los estadistas emprenden. En este tipo de culpa están los individuos que apoyan a los partidos que atentan contra los derechos de la ciudadanía de un país. La culpa moral es la que está presente cada vez que se realiza una acción como individuo y esta acción perjudica a alguien. En estas acciones, según Jaspers, también se incluyen las políticas y militares. Incluso las que se realizan bajo mandato de algún superior: “Ya que antes bien los crímenes son crímenes, aunque hayan sido ordenados (si bien hay siempre circunstancias atenuantes, dependiendo del grado de peligro, el chantaje y el terror), toda acción se encuentra también sometida al enjuiciamiento moral.” (Jaspers 1998: 53) La culpa metafísica puede llegar a confundirse con la anterior. La culpa metafísica consiste en que cada vez que alguna injusticia ocurra en el mundo, la solidaridad del ser humano nos va a hacer sentirnos responsable de ello. Según Karl Jaspers cada vez que ocurre una injusticia en el mundo todos somos en mayor o menor medida culpables, ya sea porque no actuamos para detenerlo o porque lo aprobamos. La culpa puede tener consecuencias tanto exteriores, para los afectados, o consecuencias interiores, para la propia conciencia, siempre que uno mismo sepa reconocer su propia culpa. Además, estas consecuencias traen consigo una serie de
5 castigos para los diferentes tipos de culpa. Así por ejemplo la culpa criminal tiene como castigo la decisión del juez y no el propio reconocimiento del juzgado; la culpa política según Jaspers conlleva una responsabilidad y como tal una pérdida del poder y de los derechos políticos, además si la culpa política es por el desarrollo de una guerra las consecuencias pueden ser la aniquilación y la deportación (Jaspers 1998:57). La culpa moral se relaciona con la conciencia y por ello con el arrepentimiento y la renovación. El proceso del arrepentimiento y de la renovación es un proceso interno pero a su vez este tiene consecuencias para el mundo exterior. Y por último tenemos las consecuencias de la culpa metafísica. Esta consecuencia es una transformación de la conciencia de sí humana ante Dios. Esto es una acción que desarrolla un nuevo yo a través de la humildad y que deja a un lado toda clase de arrogancia. Karl Jaspers afirma que la cuestión de la culpa cobra impulso debido a la acusación que el mundo lanza hacia ellos al colgar carteles con la frase "¡ésta es vuestra culpa!", que provocó una intranquilidad en la conciencia de los alemanes. Estos a raíz de esas acusaciones comenzaron a hacerse preguntas como la de ¿Quién es el que juzga? A esta pregunta se le responde con el reconocimiento de que toda la humanidad culpa a Alemania como pueblo al haber dejado que el régimen nazi llegara hasta el poder y luego con la propia confusión. Por lo que los alemanes deben aclarar lo que significa la frase “Ésta es vuestra culpa”: Sois responsables de los actos del régimen que habéis consentido —aquí se trata de nuestra culpa política. Es culpa vuestra que, más allá de ello, hayáis apoyado al régimen y colaborado con él —en ello reside nuestra culpa moral. Es culpa vuestra que os quedarais sin hacer nada cuando se cometieron los crímenes — ahí se insinúa una culpa metafísica. Sostengo que estas tres proposiciones son verdaderas, aun cuando sólo de la primera puede ser enunciada la responsabilidad política y es completamente correcta, mientras que la segunda y la tercera, que tratan de la culpa moral y metafísica, se vuelven falsas cuando toman figura jurídica como enunciados crueles. «Ésta es vuestra culpa» puede significar además: Habéis participado en aquellos crímenes, por lo tanto sois criminales. Esto es manifiestamente falso para un número considerable de alemanes. Finalmente, puede significar: como pueblo sois inferiores, indignos, criminales, la escoria de la humanidad, distintos de todos los demás pueblos. (Jaspers 1998: 69). Tras todo esto Jaspers llega a las siguientes conclusiones: La primera es que todos los alemanes, sin excepción alguna tienen parte de responsabilidad política y como castigo deben participar en todas las decisiones tomadas para ellos por el bando vencedor.
6 La segunda es que solo la minoría del pueblo alemán debe cumplir condena por culpa criminal y por las actividades nacionalsocialistas. La tercera es que todo alemán debe realizar un examen de autoconciencia para poner en orden su culpa moral. Y la cuarta y última todo alemán tiene la capacidad de comprender y debe transformar su conciencia con respecto la realidad de los hechos ocurridos, nadie puede intervenir en ese proceso, nada más que el propio responsable de ello. Como ya se ha dicho antes, este escrito de Karl Jaspers pretendía conseguir la autorreflexión y la renovación de los alemanes. El escrito debía servir para la autorreflexión, para encontrar el camino a la dignidad por medio de la asunción de cada culpa percibida claramente en su especificidad. Señalaba también la culpa compartida de las potencias vencedoras, no para descargamos nosotros de la propia, sino por mor de la verdad misma y también para impedir, sin hacer ruido, la posible fatuidad, que tiene en la política consecuencias funestas para todos.(...) Pretendía contribuir a hacer que fuera posible una nueva unión con los vencedores, en la forma de una unión de hombres con hombres. (Jaspers 1998:130) Otra culpa de la que también habla Karl Jaspers es de la culpa colectiva. Esta es la condena de colectividades. Los juicios se encuentran en todo el mundo dirigidos por representaciones colectivas así como también lo está el sentimiento del hombre. De esta culpa colectiva nace la conciencia colectiva. Esta conciencia colectiva no es más que el sentimiento compartido por los actos que realiza nuestra comunidad, ya sea esta la familia, el pueblo o el país. Además, según Jaspers: "no sólo nos sentimos partícipes de lo que se hace en el presente, la culpa por el hacer de los contemporáneos, sino también del conjunto de la tradición." (Jaspers 1998: 93) Es decir, debemos asumir la culpa de nuestros antepasados, así como la nuestra propia. 2. DIE BLECHTROMMEL Günter Grass en la trilogía de Danzig revive el pasado alemán nacionalsocialista y la responsabilidad de los alemanes en él. Recuerda la aprobación del régimen por parte de varios sectores de la sociedad y al igual que Jaspers en su tiempo se niega a que la historia caiga en el olvido. La trilogía de Danzig está compuesta por tres obras, Die Blechtrommel (1959), Katz und Maus (1961) y Hundejahre (1963). Las tres novelas están relacionadas entre sí
7 ya que comparten el lugar de la acción, la ciudad de Danzig y la época que evoca. En las tres se hace un ejercicio de evocación del pasado a través de los narradores que relatan sus recuerdos. Veremos cómo los narradores de las dos obras que vamos a analizar recuerdan ese pasado nacionalsocialista, consiguiendo Günter Grass a través de ellos realizar una crítica a la sociedad alemana nacionalsocialista. La obra Die Blechtrommel está narrada desde el presente de la posguerra, el milagro económico y del rechazo de la realidad pasada. Desde ese punto de partida muestra la visión y reflexión sobre el pasado. Para Günter Grass, el problema de la culpabilidad del pueblo alemán es el foco central en toda la trilogía de Danzig, con estas obras Grass se enfrenta al pasado nacionalsocialista de forma directa. La narración se inicia en 1952, cuando el protagonista es acusado de haber matado a una enfermera y por ello es encerrado en un psiquiátrico y finaliza el mismo día de su trigésimo cumpleaños, dos años más tarde. La obra se divide en tres libros que se corresponden con las tres épocas históricas de la preguerra, la guerra y la posguerra (Hernández 2009: 255). La obra comienza con el nacimiento de la madre de Oskar Matzerath, Agnes Bronski, quien en 1923 se casa con un soldado alemán, Alfred Matzerath, al que conoce mientras trabaja como enfermera en el hospital de Danzig. Un año más tarde nace Oskar Matzerath, cuyo verdadero padre es el primo de la madre, Jan Bronski. Oskar no entiende las relaciones de su madre ni el mundo de los adultos que lo rodea ya que lo considera absurdo. Por ello a la edad de tres años decide dejar de crecer, simulando un accidente como explicación. Ese mismo día su madre le regala el primer tambor, con el que expresa su descontento con el orden establecido; así como por medio de su estridente voz, que también le sirve como instrumento. Un día Oscar descubre un don increíble, puede romper cristales con su voz, y con ella va a romper cristales de diversos escaparates. Al hacer un agujero perfecto en un escaparate de una joyería, Bronski roba uno de los collares para Agnes. También por esta época, Oskar siente una excéntrica curiosidad por las cicatrices que tiene su amigo Herbert Truczinsky en la espalda, las que se le asemejan a jeroglíficos. Herbert trabaja en un museo de jeroglíficos en el que se enamora de un mascarón que tiene forma de Níobe y muere empalado al acercarse a este para hacerle el amor. En ese momento Oscar se empieza a sentir culpable por todas las muertes que suceden siempre rodeadas por misteriosas circunstancias y en las que él cree tener
8 participación. Más tarde Oskar comienza a salir con María y juntos tienen un hijo. Pero esta se casa con Alfred Matzerath. Otra muerte que rodea a Oskar es la de Matzerath. Una vez que ya ha terminado la guerra Oskar se dirige hacia Alemania del Oeste donde obtiene diversos trabajos. Finalmente se traslada a Düsseldorf donde se le acusa de matar a una mujer y es condenado a permanecer en un psiquiátrico. Oskar admite que lo consideren loco y se arrepiente de una culpa que es suya por implicación. 2.1 El narrador Oskar y la culpabilidad. La forma narrativa de Grass es peculiar, él utiliza el punto de vista de un niño para narrar estas historias. Con ello pretende mostrar la realidad sin esconder nada, ya que los niños se fijan en detalles que los adultos suelen ignorar o tratan de ocultar. Además, hay que tener en cuenta que el autor pertenece a una generación que vio marcada su infancia por la magnitud de la guerra, de ahí que se utilice esa perspectiva infantil, desde ella pretende plasmar su percepción del pasado. (Hernández 2009: 253) En Die Blechtrommel, Oskar Matzerath es el protagonista y a la vez narrador de la novela y habla en dos niveles temporales distintos. Günter Grass utiliza para esta novela el narrador omnisciente. Como ya hemos dicho comienza a contar su historia cuando ingresa en el psiquiátrico y abarcará desde antes de su nacimiento hasta el día que cumple treinta años. La primera parte del libro se corresponde con la historia que comienza con el nacimiento de su madre. Y nos relata la vida de Oskar fuera del hospital psiquiátrico. Es una secuencia cerrada con un principio y un final precisos. El hecho de que Oskar naciera con el cerebro completamente desarrollado es una justificación por la cual puede empezar a contar su relato desde una época anterior a su nacimiento. Es cierto que es completamente improbable que un niño de tres años ya esté plenamente desarrollado mentalmente, pero este truco por parte del autor es el que permite que Oskar como narrador describa la trama desde el principio. Numerosas son las historias que se relatan en esta primera parte: el nacimiento de su madre, como se conocieron su madre y su supuesto padre, la relación adúltera de la madre con su verdadero padre, etc. Estos hechos son los que provocan que Oskar decida dejar de crecer el día en el cumple tres años, ya que no quiere formar parte de ese mundo absurdo
9 Ich blieb der Dreijährige, der Gnom, der Däumling, der nicht aufzustockende Dreikäsehoch blieb ich, um Unterscheidungen wie kleiner und groβer Katechismus enthoben zu sein, um nicht als einszweiundsiebzig groβer, sogennanter Erwachsener einem Mann, der sich selbst vor dem Spiegel beim Rasieren mein Vater nannte, ausgeliefert und einem Geschäft verpflichtet zu sein, das, nach Matzeraths Wunsch, als Kolonialwarengeschäft einem einundzwanzigjährigen Oskar die Welt der erwachsenen bedeuten sollte. Um nicht mit einer Kasse klappern zu müssen, hielt ich mich an die Trommel und wuchs seit meinem dritten Geburtstag keinen Fingerbreit mehr, blieb der Dreijährige, aber auch Dreimalklugge. (Grass 2006: 71) La influencia cada vez mayor del nacionalsocialismo en la ciudad de Danzig hace que la sociedad se deteriore. En 1934 su padre, Alfred Matzerath se alista en el partido nacionalsocialista y tres años más tarde muere su madre. Oskar asiste a los deterioros y destrozos de la "Noche de los Cristales Rotos" y es testigo de la pasividad de la población ante estos actos. El pueblo ya se ha dejado convencer por las promesas del partido nacionalsocialista. En la "Noche de los Cristales Rotos", Oskar ve como arden sinagogas y como destrozan escaparates de comercios cuyos dueños son judíos. Entre estos comercios está el del vendedor de juguetes, Segismundo Markus, al que Oskar compra sus tambores de hojalata. A través de la visualización de estos actos y de la pasividad del pueblo alemán ante ellos, Oskar se da cuenta de que los tiempos venideros serían el presagio de lo que ocurrió más tarde, la guerra y el Holocausto. Así como la creciente tensión entre la convivencia del pueblo alemán y polaco: "Es war einmal ein Blechtrommler, der hieβ Oskar. Als man ihm den Spielzeughändler nahm und des Spielzeughändlers Laden verwüstete, ahnte er, daβ sich gnomhaften Blechtrommlern, wie er einer war, Notzeiten ankündigten." (Grass 2006: 261). En este fragmento se encuentra la culpa colectiva, la pasividad de Oskar ante el saqueo de la tienda de Segismundo Markus representa la pasividad del pueblo alemán ante la persecución de los judíos en la "Noche de los Cristales Rotos". Según Jaspers la conciencia de la culpa colectiva no es más que un sentimiento compartido por los actos que cometen los miembros de nuestra familia (Jaspers 1998: 93). Es decir, es una culpa no objetivable. Jaspers habla de la familia pero a su vez esto se extiende al pueblo alemán, es decir, el alemán se siente afectado por todo aquello que hace el pueblo alemán. Además, no solo comparte la responsabilidad ciudadana, sino que la afectación también llega a la vida espiritual y anímica de la persona. Es una culpa compartida que
16 Todos lo recuerdan por su gran nuez de Adán y se ríen cuando recuerdan el día que Pilenz (¿O no fue él?) le puso un gato encima mientras dormía y el gato lo arañó al confundir su nuez con un ratón: "-jedenfalls sprang sie Mahlke an die Gurgel; oder einer von uns griff die Katze und setze sie Mahlke an den Hals ; oder ich, mit wie ohne Zahnschmerz, packte die Katze, zeigte ihr Malhkes Maus." (Grass 2018: 6) Ese momento es el que Pilenz considera el principio de la desgracia de Mahlke y en el que él basa toda su culpa. Esta relación de amistad contiene mucho más significado de lo que parece a simple vista: a lo largo del libro se habla sobre la guerra y la propaganda política que se hacen en las escuelas, de cómo vivían los jóvenes durante la guerra, de sus juegos sexuales y de los lugares en los que pasaban el tiempo. Para los protagonistas este lugar era "das Boot" , un barco medio sumergido frente a la costa del pueblo en el cual se zambullían en verano. In Katz und Maus der Erzähler Pilenz versucht nicht, eine Epoche in der Beschreibung einer Gesellschaftssnicht zu charakterisierung wird in der Auseinandersetzung mit einer Gestalt gesucht, die für die dargestellte thematik repräsentativen Charakter annimmt. (Richter 1977 :23) En la obra se puede ver cómo Pilenz muestra un sentimiento contradictorio de admiración y amistad, en el que fluye la diferencia entre amistad y rechazo sin llegar a mantener una relación de amor-odio. Günter Grass muestra una relación ambivalente entre el narrador y el héroe y esta idea de relación entre ambos personajes es la que guía a través de la obra cómo hilo conductor de la narración junto con el sentimiento de culpa que se desencadena debido a esta misma. 3.2 El narrador Pilenz y el sentimiento de culpa. Heini Pilenz, narrador de los hechos comienza su historia desde el sentimiento de culpa. Debido a este sentimiento habla con el Padre Alban y este lo anima a escribir sobre sus experiencias juveniles. Al contrario que en Die Blechtrommel, el narrador no cuenta su propia vida, de este modo Pilenz escribe sobre la vida de Mahlke para conseguir a través de la escritura aceptar el pasado y ayudarse a sí mismo a superar el sentimiento de culpa por su participación en la desaparición de Mahlke. Como ya se ha dicho anteriormente Pilenz duda de la veracidad de algunos de los hechos y recuerdos que tiene de su juventud. Vivía en Danzig y fue a la escuela con Mahlke. Pilenz también recuerda haberle arrojado un gato a su nuez de Adán
17 aumentando así su sentimiento de culpa ya que esta acción es el inicio de la futura tragedia. Si nos centramos en el narrador, Pilenz, y en su culpabilidad por el final de su amigo, podremos ver más claramente cómo se caracteriza este personaje y su relación con Mahlke. Pilenz se describe a sí mismo como el traidor de Mahlke ya que le facilitó informaciones falsas y, por lo tanto, se considera el responsable de su desaparición. Gran parte de la culpa del narrador por la desaparición de Mahlke es innegable, ya que este evoca la catástrofe al confundir a Mahlke ya fuese a través de mentiras o de recomendaciones falsas. Este comportamiento por parte de Pilenz se puede observar a partir del capítulo doce del libro. En primer lugar Pilenz mantiene una conversación con el director de la escuela, Klohse, supuestamente para ayudar a Mahlke a dar su discurso en el colegio. Sin embargo, él pone al director en contra con argumentos como: "Der unumstöβlische Faktor: Die Ordnung der Anstalt. Nichts läβt sich ungeschehen machen, andererseits, und weil er seinen Vater so früh verloren hat..." (Grass 2018: 127) .Estas palabras por parte de Pilenz contribuyen negativamente a la decisión del director, provocando así el rechazo a la idea de celebrar el discurso de Malke en el instituto. Otro hecho que marca la culpabilidad de Pilenz es su negación a ayudarle cuando Mahlke le confiesa que ha desertado del ejército. "Aber ich wollte abermals nichts damit zu tun haben: Kriegst sonstwo unter. Ihr habt dochh Verwandte aufem Land, oder bei den Pokrieftes im Holzschuppen der Tischlerei, die ihhrem Onkel...Oder auf dem Kahn." (Grass 2018: 137). Pilenz le niega la ayuda a Mahlke al no dejarle esconderse en su sótano. Además Pilenz interesada o desinteresadamente le da la idea a Mahlke de esconderse en el bote. Mahlke ve esa idea como la solución y le pide a Pilenz que vaya a buscarle reservas de alimentos para su estancia en el bote. Pilenz, a su vez, cuando vuelve con la comida miente a Mahlke diciéndole que los del partido ya lo han ido a buscar a su casa: "Bei euch zu Hause haben sie schon zweimal nach dir gefragt. Waren welche in Zivil." (Grass 2018: 141). Estas afirmaciones provocan en Mahlke una gran confusión y le provoca un gran nerviosismo que hace que acelere su marcha al bote. Finalmente la traición directa de Pilenz se ve cuando en la barca con la que se acercan al bote, pone el pie encima del abrelatas de Mahlke, dejándolo sin provisiones
18 ya que sin él no va ser capaz de abrir las latas de comida. "Da nahm ich den Fuβ von Büchsenöfffner. Ich und der Büchsenöffner blieben zurück." (Grass 2018: 147) La culpa de Pilenz durante toda la historia pero sobretodo al final de ella es directa e innegable, no solo le proporciona afirmaciones falsas sobre su familia y su casa, sino que además lo deja desprovisto de comida y lo abandona en el dragaminas. Pilenz realiza acciones como individuo que perjudican directamente a su amigo. Cada vez que se realizan acciones como individuo del tipo de culpa del que se habla es de la culpa moral. Pilenz siente una responsabilidad moral en los actos y decisiones que tomó en su juventud y que fueron desencadenando pequeñas acciones que terminaron con el trágico final de Mahlke. La culpa provoca en Pilenz consecuencias internas, ya que percibe la culpa interiormente en su conciencia. Según Jaspers, de la culpa moral surge la conciencia y a partir de esta conciencia surge el arrepentimiento y la renovación del individuo. Este proceso es interno y lo debe llevar a cabo un mismo, sólo la propia conciencia es capaz de llevarte hacia ese arrepentimiento. Aunque este proceso también puede tener consecuencias reales en el mundo que rodea al individuo. La impotancia de la religión es también algo que marca esta obra de Günter Grass, en Mahlke se ve más claramente debido a su devoción a la Virgen. Pero en Pilenz también la podemos observar a través de algunos actos. Un ejemplo de ello es el Padre Alban. Pilenz se dirige a él cuando ya no soporta más el peso de la culpa. La culpa moral solo se la puede atribuir uno a sí mismo. Por lo que sólo Pilenz se puede culpar a sí mismo en ese sentido. Nadie puede censurar a otra persona moralmente a no ser que lo juzgue como si se tratara de sí mismo. "Solo donde el otro es para mí como yo mismo se encuentra la cercanía, que en una comunicación libre, permite convertir en algo común lo que en definitiva cada uno realiza en soledad. "(Jaspers 1998: 59) Por lo tanto la instancia de la culpa moral es la propia conciencia. Las acciones de Pilenz se ven reflejadas por las condiciones sociales a las que el joven estaba expuesto. En estas condiciones sociales se encuentran la escuela, la iglesia y su ciudad, Danzig. Estas se encuentran marcadas fuertemente por el militarismo, que estaba presente en todas las tareas diarias de la juventud. Esta intromisión ha provocado en Pilenz la pérdida de los ideales propios e individuales que era lo que buscaba el adoctrinamiento militar en los jóvenes. Los ideales que vende el partido nazi a los jóvenes ha influido en las decisiones de Pilenz, ya que este ha sido corrompido a través de toda esa propaganda política y militarismo.
19 Mostrar individualidad en esa sociedad implica el ser perseguido hasta aceptar los valores que se imponen. La individualidad en este libro la representa Mahlke y Pilenz es consciente de ello, por eso lo persigue. Así el narrador Pilenz encuentra un punto de orientación individual. Su papel es sobre todo el del buscador que se aferra a lo que ha hecho y lo defiende con todos los argumentos y medios posibles. 3.3 " Der Groβe Mahlke". En la obra Mahlke es reconocido la mayor parte del tiempo cómo " Der Groβe Mahlke", es decir, "el gran Mahlke". Esto se debe a la gran admiración de sus compañeros hacia él. Si no se analiza bien se podría decir que Mahlke lleva una existencia discreta, pero sin embargo, desde un principio Mahlke se convierte de nuevo en una figura de grandeza con una importancia resaltable dentro del grupo de iguales. Das Mitglied Mahlke blieb innerhalb der staatlichen Jugendorganisation, zumal die Überweisung vom Jungvolk in die Hitlerjugend kein Sonderfall gewesen war, unbekannt und farblos, während ihm in unserer Schule, schon nach dem ersten Sommer auf dem Kahn, ein besonderer, kein schlechter, kein guter, ein legendärer Ruf anhing. (Grass 2018:27) La leyenda del Gran Mahlke no es fácil de explicar, sin embargo, Pilenz tratará de explicarla a través de la descripción de su personalidad. Para Pilenz la personalidad de Mahlke siempre ha sido difícil de comprender, de hecho necesita de contar toda la historia para atisbar un mínimo de comprensión del comportamiento de su amigo, Mahlke. Mahlke cambió en el transcurso de su historia. Al principio era un joven que siempre estaba abstraído y en el que casi nadie se fijaba. Pero con el tiempo Mahlke fue ganando cualidades y con sus hazañas se ganó la admiración y la atención de todos aquellos que lo rodeaban. Mahlke pretendía ser al igual que su padre un héroe. Mahlke es un personaje polifacético ya que a lo largo de su vida desempeñará diferentes carácteres. Además de querer seguir los pasos de su padre y convertirse en héroe, Mahlke también deseaba ser payaso: "Ich werde einmal Clown werden und die Leute zum Lachen bringen" (Grass 2018: 20). En definitiva lo que Mahlke quería era tener un público siempre ante el que poder presumir de sus hazañas y de una u otra manera siempre consiguió tenerlo. "Wömoglich half er durch übertriebenes Schlucken nach, um die Glasaugen der seitlich stehenden Jungfrau zu ködern; denn ich kann und will nicht glauben, dass Du jemals auch nur das Geringste ohne Publikum getan hättest." (Grass
20 2018: 50) Ejemplo de ello es que en verano cada vez que se zambullía en el interior del barco y sacaba algo nuevo a la superficie recibía aplausos de todos sus compañeros. incluido Pilenz. El cual es el representante de los sentimientos ambivalentes que siente el grupo hacia Mahlke ya que al igual que estos aplaudían las acciones de Mahlke también lo criticaban por su extraña manera de actuar. Por otro lado Pilenz también nota la conciencia culpable del grupo, porque al ser él confidente más cercano a Mahlke, siente que tiene más responsabilidad sobre los sentimientos del grupo de amigos hacia Mahlke . Esta culpabilidad sin embargo, es pasajera ya que al mismo tiempo él también enfatiza lo feo y repulsivo que encuentra a Mahlke y lo contradictorio y extraño que lo encuentra en su forma de actuar: "Und ich bewunderte Dich, ohne daβ Du es darauf angelegt hattest" (Grass 2018: 27) 3.4 Heroísmo de Mahlke frente a la culpabilidad. El carácter de Mahlke es el opuesto al de Pilenz. Mientras Pilenz es el claro ejemplo de un joven que sigue los ideales del partido nazi que se imponen en su entorno, Mahlke intenta actuar por sí mismo y encontrar el reconocimiento propio e individual. Por lo tanto, el carácter de Mahlke es algo diferente de lo que se espera de un joven en esos años de guerra. Mahlke es inteligente, un chico solitario que se aleja de sus compañeros de clase. Al principio, Mahlke no participa en las actividades de ocio de sus compañeros, pasa desapercibido y no está integrado en el grupo. En esta época en la que pertenecer a un grupo con los mismos ideales era muy importante, Mahlke desencaja por no tener los mismo intereses que sus compañeros de clase. Debido a la muerte de su padre en un accidente ferroviario cuando trataba de salvar la vida a otras personas, Mahlke piensa que su padre es un héroe y por ello intenta imitarlo a lo largo de su vida. Debido a este afán de heroísmo, Mahlke se deja embriagar por los éxitos del partido nacionalsocialista. Hay que tener en cuenta que en este libro la sociedad está reflejada a través de los jóvenes y los dos ámbitos de esta que mejor la representan son la religión y la Segunda Guerra Mundial y el nacionalsocialismo. La religión está visible de varias formas. Una de ellas es a través de la escuela. Das Amulett an Mahlkes Hals beanstandete Malenbrandt nie, weil er auβer Leibeserziehung und Geografie auch Religion unterrichtete und bis ins zweite
21 Kriegsjahr hinein die Reste eines katholischen Arbeiter-Turnvereins unters Reck und an den Barren zu führen verstand. (Grass 2018:12) También está presente a través del propio Mahlke. El era una persona muy católica iba a misa todos los días antes de empezar la escuela. Er katholisch war, [...] die Marienkapelle mit;denn nicht nur am Sonntag, auch während der Wöche ging Mahlke, noch vor Schuldbeginn, zur Frühmesse in die Kapelle auf dem Marine weg, unterhalb der genossenschaftssiedlung Neuschottland. (Grass 2018: 15) Además se interesaba por la religión llegando incluso a tener una colección de libros religiosos: "Bücher gab es auf langem durchgebogenem Bord. Er las ja viel, auch Religiöses" (Grass 2018:23). Pero la representación más importante de la religión en el libro se ve a través de la devoción de Mahlke hacia la Virgen. Mahlke no creía en un Dios como tal, por el contrario él creía en la figura de Virgen. Esta devoción se ve a lo largo de todo el libro. Desde la descripción que hace Pilenz del cuarto de Mahlke: "[...] dazwischen aber ein ungerahmter öldruck der Sixtinischen Madonna" (Grass 2018: 21); hasta la medalla que lleva Mahlke al cuello:"[...] wieder etwas am Hals: kein Schraubenzieher aber die Bronzeplakette mit dem flachen Relief der sogennanten Schwarzen Madonna zu Tschenstochau hing." ( Grass 2018: 63). Por otro lado tenemos a la Segunda Guerra Mundial y al nacionalsocialismo. A lo largo de la obra nos encontramos con numerosos objetos militares ya que esta se encuentra ambientada en un entorno de guerra, además de hablarse sobre hechos históricos y nombrar a personas célebres como son: Zarah Leander, Friedich Heer o Schinkel. Pero lo que más influye en los jóvenes es el adoctrinamiento militar llevado a cabo a través de la escuela. Estos son educados bajo los ideales del partido nazi. Los jóvenes eran llamados para formar parte de la Hitlerjugend1 ( Juventudes Hitlerianas) Nein, Mahlke war kein Streber. Auch daβ sie ihn im Herbst desselben Jahres, in dem er das Schwimmen gelernt hatte, aus dem Jungvolk warfen und in die Hitlerjungend abschoben.[...] nunmehr als einfaches Mitglied der Hitlerjugend, den Dienst an den 1 Las Juventudes Hitlerianas se crearon en Marzo de 1922 con el nombre de Jugendbund der NSDAP (JdN) como parte del SA que a su vez estaba encuadrado en el NSDAP y estaba dirigida por Adolf Lenk. Tuvo su primera reunión en mayo del mismo año y estaba reservado a los niños de 14 a 18 años. Los de edades comprendidas entre los 14 y los 16 años formaban las Jungmannschaften y los mayores el Jungsturm Adolf Hitler. El JdN colapsó tras el putsch fallido de 1923 y durante el encarcelamiento de Hitler.
22 Sonntagvormittagen; nur fiel sein Fehlen in dieser Organisation, die alle Jugendlichen vom vierzehnten Lebensjahran betreute. (Grass 2018: 27) En esta sociedad se exaltaba la valentía, que se medía a través de hazañas militares. Mahlke se une a este grupo para así intentar alcanzar como su padre el estado de héroe y lo hace sin percatarse de las verdaderas intenciones del partido nazi y sin darse cuenta de que sus actos nada tienen que ver con los que llevaron a su padre a convertirse en héroe. Por lo que Mahlke al igual que muchos otros jóvenes sirve a los intereses propios del partido, participando de manera voluntaria, en las campañas militares. Como ya se ha dicho antes, la carencia de una figura paterna en la vida Mahlke, provoca que este crezca sin los valores masculinos adecuados y con el miedo a no poder encajar en la sociedad. Esto se ve reflejado en que poco después del comienzo de la guerra, Mahlke no sabía nadar ni montar en bicicleta y se saltaba las lecciones de educación física presentando un justificante médico. Se inscribió en clases de natación y aún así no nadó hasta dos años más tarde y lo hizo impulsado por las historias que sus amigos le contaban sobre el buscaminas2. A su vez, con el inicio de la pubertad y el crecimiento desproporcionado de su nuez de Adán, Mahlke se convierte en un individuo y un personaje cuya historia merece ser contada. Ni la iglesia ni la escuela ayudan a Mahlke en el proceso de integración social. Los responsables de ambas instituciones se encuentra tan ensimismados en la campaña militar que no ven más allá de ella. Por lo que Mahlke trata de salir de su insignificancia por sí mismo. Para ello intentará a través del cumplimiento de las normas impuestas por su situación social compensar las carencias que hacen que la sociedad lo excluya. Mahlke adquiere un cierto significado desde el punto de vista de su amigo Pilenz. "Bevor Du schwimmen konntest, warst Du ein Nichts, das ab und zu aufgerufen wurde, zumeist richtige Antworten gab und Joachim Mahlke hieβ." (Grass 2018: 28). A través de un alto rendimiento deportivo, nadando y sumergiéndose en el dragaminas múltiples veces, o superando más tarde las campañas militares. Su meta es conseguir la cruz de caballero, la misma que le otorgaron a su padre tras su muerte. Con ella espera poder escapar de la exclusión social. 2 Dragaminas polaco hundido frente a la costa de Danzig.
23 Finalmente Mahlke parece ser respetado por el grupo, sin embargo, no lo consigue completamente porque aunque Mahlke consigue el reconocimiento de sus camaradas por sus valientes acciones, aún sigue siendo un extraño que no es totalmente aceptado en la sociedad debido a su apariencia desproporcionada, la enorme nuez de Adán, y algunos de sus comportamientos. Zwar bewunderten wir Mahlke; doch mitten im verquollenen Getöse schlug die Bewunderung um: wir fanden ihn widerlich und zum Weggucken. Dann tat er uns, während ein tiefliegender Frachter einlief, mäßig leid. Auch fürchteten wir Mahlke, er gängelte uns. Und ich schämte mich, auf der Straße mit Mahlke gesehen zu werden. Und ich war stolz, wenn Hotten Sonntags Schwester oder die kleine Pokriefke mich an Deiner Seite vor den Kunstlichtspielen oder auf dem Heeresanger traf. Du warst unser Thema. Wir wetteten: „Was wird er jetzt machen? Wetten wir, der hat schon wieder Halsschmerzen! Jede Wette gehe ich ein: Der hängt sich irgendwann mal auf oder kommt ganz groß raus oder erfindet was Dolles. (Grass 2018: 67) En este fragmento del libro podemos ver cómo se aclara la dicotomía entre los otros personajes. Sus debilidades lo hacen vulnerable, lo que lo predestina como una figura de proyección de sus propios errores hacia el grupo. Para los jóvenes, la figura con estas características puede ser muy importante porque les ayuda a encontrar su propia identidad: Für das Klassenkollektiv ist Mahlke ein störender Fremdling, der den Kollektivinstinkt beleidigt, weil er kollektives Verhalten nicht mitmacht 3 Pero Mahlke no es realmente excluido, porque su factor perturbador es necesario para otros. El extraño que está por encima de ellos en su desarrollo físico crea sentimientos de inferioridad, que tratan de ocultar en el comportamiento solitario de Mahlke. Y esto a su vez le da superioridad a Mahlke, ya que dependen de él para existir como colectivo. Por lo que en la metáfora que supone el gato y el ratón, el gato sería el grupo de amigos mientras que el ratón sería el propio Mahlke, el individuo que se encuentra solo y desprotegido. Aunque Mahlke no muestra claramente sentimiento de culpabilidad por participar en la Hitlerjugend, se puede apreciar el sentimiento de culpabilidad que reside en el autor de la obra, Günter Grass. Grass, como otros jóvenes de su época debieron unirse a ese movimiento creado por el partido nacionalsocialista a finales de la Guerra. Estos jóvenes influidos por su 3 Emil Ottinger: Zur mehrdimensionalen Erklärung von Straftaten Jugendlicher am Beispiel der Novelle „Katz und Maus“ von Günter Grass. In: Monatsschrift für Kriminologie und Strafrechtsreform 1962. Carl Heymanns Verlag, Köln. S. 175 – 183. Citado por Ritter 1977, P. 117
24 ámbito y por el adoctrinamiento al que eran sometidos en su vida cotidiana, se vieron obligados a participar en el régimen nazi. Aquí se refleja la culpa moral que explica Karl Jaspers. Esta es la culpa que siente el individuo al tomar parte directa en un hecho que perjudica a alguien. Esta culpa a su vez se puede relacionar con otras. Cada concepto de culpa muestra realidades que tienen consecuencias para las esferas de los demás conceptos de culpa. Si nosotros hombres nos pudiéramos liberar de aquella culpa metafísica seríamos ángeles y los otros tres conceptos de culpa ya no tendrían objeto. Las faltas morales son el fundamento de estados de cosas en los que crecen la culpa política y el crimen. [...]Pertenece también a la moral la ambigüedad respecto del significado del poder en la vida común entre hombres. El encubrimiento de este hecho fundamental constituye tanto una culpa como la falsa absolutización del poder que lo convierte en el único factor que determina los acontecimientos. Forma parte del destino de cada persona encontrarse envuelto en las relaciones de poder por medio de las cuales vive. Ésta es la inevitable culpa de todos, la culpa de ser hombre. (Jaspers 1998: 55) No solamente se relaciona con la culpa moral, sino que también lo hace con la culpa política y colectiva. Es decir, la culpa política es aquella que llevan a cabo los estadistas a través de sus acciones y a la que la ciudadanía en ocasiones se ve obligada a formar parte. No hay que olvidar que cada persona es responsable de como es gobernada. Además la culpa moral está presente en todas las acciones que se llevan a cabo incluidas las políticas y militares. Nunca vale, sin más, el principio de "obediencia debida". Ya que, antes bien los crímenes son crímenes, aunque hayan sido ordenados (si bien hay siempre circunstancias atenuantes, dependiendo del grado del grado de peligro, el chantaje y el terror) (Jaspers 1998: 53) Por otro lado la culpa colectiva, se ve reflejada si pensamos en todos los jóvenes que formaron parte de la Hitlerjugend. La culpa colectiva y la política están estrechamente ligadas la una a la otra. Todos se sienten culpables de que en las condiciones personales y espirituales de la vida alemana se diera la posibilidad del régimen nazi. Aquí las decisiones del gobierno son las que han perjudicado a la ciudadanía del país. Esta se ha visto afectada por el régimen de todas las formas posibles y ha implicado en él a toda la sociedad alemana, independientemente de si estaban a favor o en contra del régimen. Por lo tanto aquí no solo son individuos sino que a su vez son también alemanes. "Cada uno es, cuando es propiamente, el pueblo alemán." (Jaspers 1998: 94)
25 4. CONCLUSIÓN. Günter Grass lo que busca con la trilogía de Danzig, a la cual pertenecen estas dos obras: Die Blechtrommel y Katz und Maus. Es devolver el recuerdo del pasado nacionalsocialista alemán al presente para así evitar cometer los mismos errores del pasado. Grass vivió su infancia y juventud durante este régimen y al igual que muchos de los alemanes que lo vivieron tiene un sentimiento de culpa por haber experimentado en persona cómo este régimen adquiría cada vez más poder sin que el pueblo alemán se movilizará para pararlo. Este ejercicio de memoria que Grass propone es para que el pueblo alemán pueda aceptar parte de la culpa que les corresponde. Además, también pretende mostrar a las nuevas generaciones esa realidad pasada para que esos errores que se cometieron en el pasado no se vuelvan a repetir en un futuro. La aceptación de la culpa es algo que el pueblo alemán lleva haciendo durante muchos años. Günter Grass no ha sido el único ni el primero en llevar a cabo este ejercicio de aceptación y reconocimiento. Karl Jaspers ya lo hizo antes que él en su obra Die Schulfrage. La lectura de esta obra ayuda a comprender la culpa de Grass. Jaspers hace la diferenciación de la culpa en cuatro culpas fundamentales y en especial la culpa moral, política y colectiva son las que más se reflejan en estas obras de Günter Grass. A través de los personajes principales de las obras como a través de algunos de los secundarios, se reflejan los distintos tipos de culpa de Karl Jaspers. Cada personaje o cada situación nos evoca a alguna de estas culpas. En Oskar Matzerath, el narrador y protagonista de Die Blechtrommel , se ve reflejada la culpa colectiva. Esa culpa que pertenece a toda una sociedad. Oskar es el claro ejemplo de cómo la sociedad alemana no contribuía favorablemente al régimen nazi, sino que por el contrario, echaba la vista a un lado e ignoraba los hechos. Por otro lado en Pilenz, narrador de la segunda obra, Katz und Maus, se refleja la culpa moral. Pilenz ha contribuido directamente a la desaparición final de Mahlke. A través de sus actos y palabras crea una serie de condiciones que llevan al protagonista a su trágico final. Por último en Mahlke, protagonista de Katz und Maus, se refleja la culpa política y moral. Mahlke forma parte del ejército nacionalsocialista al unirse a la Hitlerjugend. con ello lo que pretendía era alcanzar ese estado de héroe en el que se encontraba su padre. Aunque no era realmente consciente de las intenciones del partido, Mahlke