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Lo que puede el desengaño, y memoria de la muerte: comedia famosa, de don Christoval de Monroy

Monroy y Silva, Cristóbal de (1612-1649); Padrino, José (1748-1775)

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/<•< ' Num COMEDIA FAMOSA. . ■ . LO QUE PUEDE EL DESENGAñÓ, y MEMORIA DE LA MUERTE, fí - DE WN CH\lSírorAL m MON<]lor. Hablan en díalas perfonas figuientes. yaUfienái, ^ \AngdmOjvk\Q. ^ TlorikdyyJüUii táml>nto',y 0r4ci$. M yAurora^Ju hija. M l Emi/a y das Lalrddareí^ Marcs/o, ^ y$todto,gV(iciojo. m f^n Ay le y un €l..rigo^ túriao Vindoht^. ^ Ba¿iOyCrja.do. ‘ Lucío,y Muficos. JORNADA PRIMERA. )iale A/íge^ino vhio enjAng^intada elrof^ tra, t» cuerpo, y heno d ttérra y deíris JBaíyic o y Hdrcelo: vAftdok' os con tjpádisdefnudt^y Lamberto do^y a Ju Udo Aurora é:j4 da, x^ngeline, liorandft» ^ng Qué baibaro i'nlvu mano, qué Uioz b.Lito de U Libia ardiente, viera l'-i fiera mano tefiiJa en cíh p upara inocente, fin que cintos dolores vencieran íiis indómitos rigores? Porqué traidor le atreve tLi jnclemcncia terrible,, y alevoía á eníangrenrar la nieve deefias canas^con fangre laftimofa? N ) ce mudan de intento mi inocencia, mi llanto,mi tormento; Si no te vi en mi vida, y fi agravio de mi no has recibido, parque cauta, homicida, ¡con tan fiero rigor me his ofendido? — que culpa en mi has hallado, S con iaQU cutU‘id £0^ caftigado] f Mas ya que al cuerpo anclan» el aliento vital pongas en c^^ima, I ñora? ulurpes tyrano en cíla htj i la mitad del alma; no quite tu herida al cu.u-po,ei alma, al coraron la vidij Si arrepentido miras ella fiaila, y á laCfim.a te mueve la ínj ifiícia que aípiias, cefle.no «las crueldad mi pecho pruc^ mira ella barba cana, (be^ lafiimete. por Dios, mi edadancianay Atiende al verde piado, cuyos arroyos lloran perjaífinas, coB purpura bafi ido', mas fi a dexar tu yerro no ce idclfnalí enemigo atreviuo, a Dios de cu rigor venganza pidoi l^mb. Macadle. Echale 4 fas pies Aurord, ^ur. Si mi dolor puede moverle a piedad pon limiie a la crueldad, y pon termino ai rigori laslagrymas de misojoj «i en tU') pies lian de t’etíer cüiie a'ivei'giie, harta vci: míiio ados cus enojos. ¡Vlataclnie, aleves, que haceiií y a la mas pequefia herida podra quitarme la vida. gCrtW'á'- Dexadle, no le macéis; vive Dios, que no entendí, viej ^ loca, peidanarce; mas la.'vida pudo da. te «íta belleza que vi. Bien le puedes á tu crttelja agradecer el vivir, que no i legas á morir por tener hija tan bellal. Go.níwigo. le ha de quedar^ yete a liorna, fi quifierei,; y ver’ a jamás no clpeics; Mataráme tal pefar. Ello ha de fer de etta fuerfeí Quien vid angiiftia mas prolijaJ lino me has de dar mi hija,, dame, tyrano, la muerte, Si la vida ce pedí, fue, porque entendí llevarla| mas S tengo de dexarla, mátame al inrtante aqui^ Aunque el debido dolor de ver á mi honor perder, mi verdiugo veodii á fer, y en tan iramenfo doloc yo io fei'é con mis brazos, pues tales af entas toco. (l<«» Voto i Dios, de un viejo Ioco> que re haga rail pedazos. De Lintyrano quien le efeapaí C'evadle luego al naoraento á una torre. Solo ficnto no poder quexarme al Papas %am Ven acá, quieres q.lexarte al Papa? Quando pudiera mil quexasde ti lediera. Pues por eíTo he de librarte; ^ tu me amenazas aquí, di,con Honorio Sef^undo? fofpechis que tiene el Mundo quien pueda ofenderme a mg ir a Roma ;c j qu.-xatecoií grave ertremo, P H'q le veas que no remo al l^apa, ni a Italia toda. Y porque de mi teaflombreS íabiásen qualquíer con juilta, donde , hirto con la vida fílelo yo m.uar los hombres, Mira como mis enojos pod.'án a nadie temer, íí puedo al Orbe vencer . lolamente con los ojos. Yo acepto la libertad, y al Cielo de ti rae qiicxo. La^» Agradece que eres viejo, y te diículpa la edad. . r Aora cu, b. lia fiCiorai^ , Serafiu del Mundo humatiioj pues tu roftro loberano al mifmo amor enamora: Dexa el llanto y la palsiori, que me dá di güilo el verte llorando tierna, y advíate que te he cobrado afición, O fació, llevadme luego al Caftilíocíli Diana, mientras a la roas cercana A dea loío rae llego. A/i^. Sm raí roe tiene el pcíar^ Orac. Obedecido íereis. Um Y vofotros qué haceiií S.ilíd al mtmte a robar, que ya viieftios palios fig^o, y a feguiros roe acomodo, que no he de hacerlo yo rodo, cuerpo de Ch dfto,conmigo. v4¡]{ FaLQ.ié terrible condicionl /vÍ4r. Es una pefia. i4¿. Es un roblej Mar. J imás en hombre tan noble le vib rama perdición. vanj4 Orác. AbUurt o de ver en ti tan peiegiina beldad, el alma, y la libertad de bien a bien te rendí. Pues quien remira coi.fieffa, agraviada Iraliana, que jamás criatura humaní^ Te vid con tanta belleza. Y fabe el Cielo, que fiento jusofeníascb^ roiasj Lo puede el Defengmo I I i <¡e 'Don Chrijloyal de Monroy. tima foh^il ¡mío ano! m,aMfs, j ^debeeitcdehaver nacido. yfixcun ds comer, ^ X«c’. Azeytunas ay aquí, y ion por eítrerao bs; 11 is, hemos de emp.'z ir por ellas? 2- Calla por amof de mi. X«f,Puesun hombre mui honradol á un deudo, que eonvidd, ( por el principió le did azrycLinay, 2. Y enfadado el convidado de verlaí,. dixo: Azeytunasaqui? I En mi tierra íiempré víi que fe acababa con ellalj A efloel otro refpondei' pudo con colera brava! Aquí fe empiez a, y le acaba, porque no ay mas que comer.’ í*‘Pucs gracias a Dios, que ahora. decomer no faltara. ^^c. Faraofe el conejo efíS. á, Tuina, una pierna, lefiora.' . Si las pollas deípreíTadaS; eftin, faca eíTe capan.. Sa/e íaméerto, lámi. Yollego a huena ocaffon; Dios los guarde, camaradas.- Sea bienvenido el Soldado, 2. Partidel pemil cocido. ' lamif. Ellos no me han conocido,. y aísi no me han convidado. ' í^c.Bien nos podremos brindar^ ! que los villanos le olvidan. LAmhtxto lUgA a U mejdt y tomík-. usa frefa. . Donde a mi no me convidan me luelb yo convidar. ^• Por Dio» que lois défeortés, *• Hito es permitido en.fiefta^ Su defpejo me moleüa. Famofü el conejo es, roma más, E Eíloes demaíia, yo ^ darle cafligo labré, j Toma a ia novia ti vafó^ Aguarden, yo beberé -donde la novia bebid. pe gente albQrotadoja Ttrales dvafoy de ¡pues ¡es aef/iuda la ejp^dit, Umí, Va yü be coicido.y bebidoi esmeneftei-algoahoiái Tod Ay de mi \ huyamos. fw.Nbfotras también nos vamoi;. Flor, Bien temerofa me voi. ” I - Detiene la novia, íam,U novia es bienqiie fe aguardcj que me ha parecido bien • Ay de-mil: Um, Conmigo véni pues tu marido cobarde ^ * te ha dexaJo en mi poder; el es un (ímple borracho,^ r y no merece el gavacho gozar tan bella muger; dul. Quiere dexarme? Yo habló ! bn aliento, es cofa clara. £asn^, Vive Dios no te de xiraí aunque me lievaHe el diablol que entonces,aunque impedir lo qiiificra el enemigo,, entie mis brazos conmigo j ^ berno havias de ír| /«/• Ten laíiima de mi edad. £amA. No la tienes tu de mi, y la he de tener de ti ? ^«4Pues qué tienesíZrf/^A V oluntad, - I q tie delde que vi tus ojos tan airofos, y tan bellos, I elloi perdido por ellos. |. Jul. No me des, Lamberto,enojos, I no te muenres tan cruel, por Dios del Cielo, ay de mi» I £am. Por Dios? defde que nací I no he hecho nada poi él: tus penas es bien que olvides* Jul. Vol vid fortuoa fu rueda. l4w.No havrá intciceílor que pueda obligarme a lo que pides, vanf, sale el€arden4l leyendo una caita,^^ gehno detras afiigido y faéio criado. £ee. Las quexas que cada día eícuch#» de vueítros rigores, fon tantas,que puede íentiilas el almajmas no;e(- ííti¿ít'iaplugi4¿ ¿ngeifno yín.' Lo que puede el Vefengmol Romi coñ determinación de hablar con 4ii Santidad: yo le foÜJgue, y le envío con el portador de ella, para-queie cntvegneis i Aurora : no aya d ada en obedecerme. Y mirad íobiino, que ha diez afios, que no confeíTús. El Cielo OI guarde en en dif.rente eílado. Cerradla, Fabio: luego ^ covíenet mi quietud, y á mi foísiego que valsean Ángclino, fin haver detención en el caminOf y deis cita a Lamberto W, y^ itonto ,y un dofi dt Mxrcth.y Vníricto^ Cier, Detened» Caballeros, la execucion cruel de losazcroí^ ay infalibles hadosl I Már. D :os i la prilsion., I f'it Ya citamos dados I á prifsíjn, y aldiabloi ftí¿. Nohibb tancoiericoj I r//. No hablo, i nia< ver por Dios quifiera I e l maadamiemo de prilsionj Mxr Espera. 04^1 S^íí^.^Sefior Emi nentifsimo, yes cierto, 1 O/ peligran lis nuezes, qi ha de entregarme i Aurorad Sube quien fomoi yat dudofaeUlmatrittementcllora. • Gitos mónteles. Su loca inadvertencia oiviJari; la jeto á mi obediencia» J/f»/. Tianen ettos temores gran razón de dudar en lus rigores. Cíird, Sibe.Dios lo q ie Rento ^ iu ciega inc'ioaclon, y perdim.ienco: partid luego, que es tarde. (de ^V Vun,»ílt' \p.i'ninentifír Mxr. Q.ie dices? f'tt. Digo,amigol, que por mi vida no daré dos higoJ| Fab. Pues téngalo por cié to, los dasíomos Soldados de Limbertoj vandolero valiente, miedo dt l.alia, y terror de geaieSj' Cier. Ya de lean )i no hablo. g«ac- ^«.SmaJaiAeHe hombre es el 4UbIoi 1 -i Aírfr. E b dirá, q.ieviene largos figlos el Cielo yénje-ij quedx el id dtnxl. %(krd. Si ha de ler con tan fuerte defeon de mi pena elcogida, (rucio lera mejor ía muerte ,quc la vida. .v.amej... . Va'game Dios! es cierto t<xÍo lo que me dicen de Latnberto? Lamberto en la Montaña robando á Italia con fineza cftrañal Limberto, langre mia, rae ofende con t y rana alevosía. Lamberto en eflos montes injuriando afuror ios Orizontes. Lamberto mi pariente mi honor deldora tan infamentei Q lien-fu deudo no fuera, y hombre tan cruel no conocieral Mi hermano poderolo tuvo en Roma Opinión de virtuoío; como el aplau'.o infama deatbol cao judo tan Divino Ciclo 5anto, no dilatéis mi vid i en dolor tanto, porque en pena tan fuerte, jya gji yi^a no c? yidai fino giucctej Aírtr. El lo dirá, q.i eviene por elle valle. /7/. Q.UC pretencia tícnel Hkn Lamberto jt JuiUi Umb Marcelo, Fabricio, atnigoí, qué ay de nuevo i Mar. En cita fierra citárnos los dos que mira*. Fit.Gwxit Dios ávuelira Alteza para perdonar p. bretes, quandoiii culpa los prendan^ Umb. Quien eres? ya. Uu pobre, que iba i Roma a una diligencia. Lamb. Y era? A'//. Una dilpenlacioSJ Con u la prima en mi cierra tuve lo que llam i el vulgo quebradero de cabeza, y me ha obug ido á venir, paracaúrme concia, p H- difpenlacion a Roma; y aUi, teíior,no me pela . de que me quites la vida, fihede catarme en mi A'dcai pues el paoiirL*, y calarle ñ1a5 ri4e mi amor íz y pieraiasmis penümientGS, yod^fsnderetu h nj:, y de aquí ce librare. l/iíir,Q ulqaiercoia incenuré por vengármele nn traidor, que mi deldoto ptocura, defp-ies de cantos agravios. OfdCt CieloSj hattacon los laiJioS deíperdiáilri hertnol'ira; ^ como ce Vi amas 2 yí /r.No se, fiemprc A-uora rae han llaráadoi Illas pues mi lux ha íalcado, no Aurora, noche leré. prAc» Q licrcs tu órenla vengarí iííír. Claro cita. ÚrAc. Si galardón promecesami ahcion, yo te ayudare, /iur. Eaganar pretendo elle vandolero; yo prometo de qaerercc, pero dirae, de q \e inerte has de vengaimj; y p:imero ine has de teíerir quien es file Larabetto inhumano, ■ cíie aleve, clic villano, cuyas injulticias ves. Sabras, belfísima Aurora, en cayo divino roltro^ p .lede endet a lucir el alteo raislamirtoío,^ que de ¿fte fuerce Caftillo coronadelraontc tolco, e$ L unberto Baldovino chyranoducfio proprip. Elle de Italia prodigio, d:l Mando rigor, y aflombro, de Roma loberbio hijo, fiero parca de algún raonllriio nacib en el miitno Palacio oneNeron íijnio furioío ¿n R ma Nerón Srgundo, a lo» rigores can prorapto, a las crueldades tan ágil, como a la» razones lordo. Seis amas tuvo en diez diaS, criándole, y can odioío ha fiiofiemprc cnLalia, como lo p btican todos. ^uüá fu )?:aáLC,jf quedd "de deMdnroy. ' - en el amp^co íorzofaí 11 de fu tío un Cardenal,' no de los menos heroicos! mas fueron iiis u avelaran tantas en tiempo tan corto, que ie deñend de Roma de dirz y iris aiiosi'olbs. > OoJ tropas de Vandoierof eneíic monte fragold acaudillé, deídorando de lu nobleza el decoro; Y con ellos toba,y mata, de las Villas, en contorno los infeljcei vecinos, de lu crueldad tctnerofo*- Sediento de humana fangre colora valles, y lotos, fiendo de muertes miniftro, íiendo de vidas del pojo. Enefte Cattillo alsitle, donde üblCLU'o» calabozos habitan miíeros ptefles rebeldes a fus oprobtioS» No tanto rigida fiera zclofo, y loberbio toro, alborotando los campos, hace alarde de íu enojo, y altera con fus bramidos animales tcmetoloí, quando con 4 11 bruta frente pLifiales elg'ime co bos. No tanto A.bañes Leo^n fuego arroja por los ojos, quando ya herido aco meta, profetizando malogros, y duplicando vigores, falta montes, curre lotos, mancha yerbas,huella prados, y hace temUau lo» arroyos, como el tyrano Lamberto, homicida podcvoío, por quien fi le miran, viven los hombres con alboroto, las aves con inquietud, los arboles con all -mbros,^ I y aun halla las milnr.as peiuS, I que bañadas de humor i t xo, ya que él herirlai no p edc» 1 las tiñe con fangre de otro. ' ■ Aa Ú . . lo p-en mis voces acredíian Ja experíencia;clí rus (jos, pues viíte con el rigor • fliie a tu Padre anciano, y fojo porque defenderrequiío ' oy,que tan poco díchülo ena fiera Caminaba, liizo a íus tubdíros codos, •jue de aquel anciano rio, juedeaiuelcaudiliogolfd. ucfacaron temerarios pintos purpúreos arroyos, Eita, lefioi'a es Ja vida,' .Vida díxo Un I-algo íüjo, de Ja vida de Lamberto, qiie por hombre podéiofo; fobrino de un-Gurdenal, deudo de Jos mas Jieroícos J-aballeros de la Corte, ' Je temen,y huyen todos, fin tener noticia el Papa de eíte dafio efeandaloío,’ 1 ero fien fu infame vida quieres vengar rus oprobriol cita noche, quando fombrai gpzcn cJ Jugar, que Apolo ' pierde por inadorar del mar en baftos elcoJJoi, atropellando pc'igros, Jos dos, fuertes, y brioíos, entraremos en fu quarto, donde con poco alboroto JCquitaiémosla vida, • y en mí lus Soldados preprios, «J cargo tran.sfcriráni ^ pues menos fangriento,y loco leguire mi inclinación, y acabará de efíe modo delmasfoberfaio Romano el ímpetu masfuiiofo, de la crueldad mas tyrana el difcurlo mas notorio, déla mayor altivez el mas conocido aífombroi ^ de los mayores agravios el mas común deíenojo | deja juventud mas fiera el mas debido malogroj ^«r.A¿iadccida c; efcaclio, ' ■ ^'¿'“'"tioJiíníeatodi:, i'npóruntc. Q;„e„ ¡o j ^ ow Pu„ ,an,ono,. que e(h nT/l,: • [ '‘'“'¡faián de eíte ruano. I Am. Líbreme Dio! de l u r probrio. ! ^ Mundo todc, ^ I Oruc. Tendrás valor, I De rus dudas I ona Judie he de fer I elle Olefernes furioío, I S A¿en /os Laíradores cantando, y éaji f<*»^o,yaitrhJulia y lucio ve/lidos a lo villano. Zagalejos de aquefia A idegueía, Pf vale gozolos vivís, celebrad la beldad de la novia, ^ I K eníefiarle a kg i.tíTofehabaiJadc'bien, ^cir y le ha de comer m cjor. ^ ^ -Z* Decii que ay fíefta raayori I íerd hace! Je gran dcfdeni I que otros que he vifto en !a Aldea Í d elde que eüas üerras trato, no llegan a íu zapato. f«;.La novia es una Amaltca; I ^lor. Julia delde niña ha fído I k mas dhereta, y hermoía. I Mí hombre mas aboirecido, I * a Por que? £*(c. En eílo haveis dudado? I porque foi^ofo ha de fer, fiendo Julia mi muger, andar fiempre abochornadoj ^/xn. Jamas ‘ novio fe efeapd de decir una inocencia. ^»r. No felá poca advertencia digo una fola yo. I. Sentémonos a comer, pon la mefa Fíoríbea. z. Lo mas noble dé la Aldea ¿05 Ycn¿iá efla jarslc a yeij rii toío upa C'Ji meími. iAmh, Ei tu prima heioioíaí Vit.X tanto, que excede a quantc s PlaRCial bordan el Cielo de rayos; aguarda, fi quieres ve la, iic á-xraerla al inflante. himb. Detener: quantc te lleva el Papa? Cinquenta elctidoSi legan dice la experiencia, leíipr.LííOT¿. Si yo facra Papa, mas barata te la diera; q.ie c ficto tienes^ f^lí Ninguno; íoi en mi tierra . obligado de la tría» y filcal de latrifl.za; fiívo áun noble Caballerd de Truhán. Lamh.H escola cierta, de Don Chñjloyalde IS/lotiroj. que a otra cola no has venido a Roma. r//.Por Sanca Tecla, que vengo folü á lo dicho, no te engaño en mi concicnciai Tim^- Pues a otro negocio viene!. fit.Y es? A volver fin cabeza; como te llamas? r//. Vitonto, qu,e Dir)5 pe idone. jn buenas tus gracias ? f'if» Matas acaío con preguntas, ó con flechas? porque yo medoi poi muci to; Di ura gracia que te altera? ;V/r.S fior.L<w« Di luego unagraciai ya. Ave María gratia plena; no la puede aver mejor. Dimc, ion tus gracias eíTas? y/í.Viendo la muerte a la vifta, que ha de decir quien la efpcra^ los mueitüs hago reír, quar.do efl jí con menos pena; tdmb. A I' S muertos caufas tila? V/V, Señor fí, Q tu me íueltas. Eflábien: quien ercsiu? C¿er. Vn Clérigo. iTu te acuerdas, Fabriciu, fiel otro día, quando el baxar de la cuefia matamos treinta perfonas, j^uyo alguna CQ iQ^a? que Titile Clérigo? Fj¿. No, que todos íeglares eran, L4 »s¿. Clérigo, quando. Entrefe^ Mar. Pt rqué lo dices* Lamí, Porque quifiera ver á nn Clérigo moiír, que no le he viflo, y es efla buena ocafion para ello, i4r. Capí tan. L<t»a. De qué te altera^ tór.De que tu en un Sacerdote muevas las manos fang ientafá \.amh. Yo labio por ver morir un Clérigo, ten paciencia. , €i(m Jeíus mil veces, Jeliis! Matalil El te ayude, y te defienda, A/<ir.G'an crueldadl Fdh. Gallad, Marcelo, bien ha hecho, u dos mnerafl? LdtfiL Con que me pag.iiá él hacerlo inartyr*. V//. Ya llega la hora de mi de'gracia, que quien mata COL fiereza un S cerdote, mejor matará a quien aun no llega a fet monacillo. \.dmí. Oía, Vitonto. V/>. Mande fu Alteza$ Umh. Ves eíT. G'erigr? V//. Veo, Um UM miiertoi V/V Es coía cier|ai , Pues voto a Dios, que h zde hacerle reir. V//. Eli gd mi tragedia; ícñor,eíío es impolsibleí . . que ícloa Dios fereferva! No decís que hacéis reír los miienosí V//. Quien tal creyetaj eflefue encaitcimiento, y fue mi perdición mefma. L 4 w¿. El CieVigo ha de reir, o tu has.de morir. V// íremcndá condición! Cafo .ten it le'. Clérigo, que el Cielo huellas con 1115 plantas, martyr íanio, liaHá.en la Gloria iupvema tu alma bendita eflá alegre, ría tu cuerpo en la tierra. Kieie,CIeiigo mío, Cquiera, porque en la venta ^ te convidé. Lrwp.A iiu donaire^ e? 3 MC el perdón oEe^c a, / Vjtonío; vit. Ya ño me llamo íí.iogarrabás, pues premias Ríií .hiparas, y en el monte mnerro al inocenre de xas. tdmh, Pefdeoy, Viconto, mi lado acompa fi e 5 . f'// .Mas gu i fi e ra ' eííar c.ji Argel cautivo. M .s q.!Íe.fo qtieao,r.a adviertas, qiie Ü hablas, fin giietodos ios que eHin cq tu preleocia fe rían»’largo ai inítanre te he de cortar la cabeza; llevadle, y elle d^unco arrojad en efla arena. Vanje^y IUvíLh aiCierij^Q^y ^utdá tamíeríoy y ^ulu, y íiT,hermo!a Ücrrana, no deíperdicies mas perlaSi qiienote ha íe vido el prado, para que alsi le enriqu . zcas. No es para ti mi rigor, y alsi, mis ojos, 1 . 0 temas, ,iü con dulce llanro ec-ypfes Jos rayos de tu bellcz.i, :5ieres&raíin gallardo, por qué penoía diípenfas cnru yalor? No me afi jas; y advierte, Serrana bella, guc tu beldad idolatro, y por mas que re encarezp^ el alma fu lentimiento, corta explicándolo quedad jpft/ N» te parece, Lamberta, que tenga b..ftante pena, para que en lienzos de fl nel oerrame lagrymas tiernasí Dexame llorar mis males, dexa, Capí an, que fienta .mis angufiias, mis malogroj, y mjs pelaren y dex.i, q le eñ los ojos hypoteque libran^! de mis tríítezis. Que a quien llorando afligida de los fortunas íe quexa, fiilpiros la defahogan. V laerymas la coniuelan. \^fnb $i,mas tu, Julia, eres Sol, j el dar aljófar le queda para Aurora,y no es juít^ í' Lo'j^ltieptiech d Defengam, tomaiteaqiicíía líceñciaj que es tyr.aniz ir fu oficioj Pero ya al Cd 11 i lio llegas, donfi.' leras regalada, y férvida de mi mefma perfona. JuL El Cíelo te guarde, como mis anisas deleaot Sitie -Mjtrce/o, Máfc. Un cri.ido de tu tío, ^ y el Padre de Aurora bella, alian aquí, httmb. Decid q ent r#tf . ieíctiladas d’-Jigencia-.j Jo que no he.h -cho porcias, por unCa denal hiciera^ S*Ují ^ngelino’ty Fabio con U .C4rt4^ y Fubricio, Fítb. Guárdete;lambereo,el CieloJ ella dirá como queda ^ ÍLi E.mincntilfima. .Ang Ay,hijaj que de cuid idos me cueltas! T(jfn4 Ldtnberto ÍA CAffd^y leí Jin^ hacer cajo de los dos. Fdb, Elle, Lambereo,.no es modo derecíbi me, nobleza cengo,y loide Cardenal (queefto bailarme p idícra )’ meníagero. :4ár. El t.il figura ’ I l e h ibl-i con impaciencia. Fab.PiegüS á Dios que íal,ga ojj I d e l Gallillo con cabeza- Tí/ar. No labrá lu condicionj Í f ab. Quien la ignora? K^ompe h C4rt4, Edareípuella doi ¿ a carca: mi tío, I q u e libre me manda en ella » Auforai ahora es Ag ido, y el Sol abrafa ella tierra» Í y fabe feor cima -ada, que las Auroras (on freícas, I y por vivir fin calor, la he meneller en la fierra. I L '> leguíido, cor razones efícazes me *mo.ielta, I q u e confi:íle,que ha diez afioí^ que, olvidado de la Iglefia. no confi.'flo, y dice bien, I fí otro.s catorce afuJiera. ;4 £iC-irde«aI es mui hombre 2eT)onChri1 2e bíeñ, y eS juño obedezca •en algo, ya que no en todo, ítqiieftas quexoías len’as: JíCveii al viejoa la tone. Ueva»/e y al p mío,eíia noche meíma nie, traigan un Confeííor del Convento de la B.efia,’ ■ cuyosF.ayles entre montes hacieadu eíián penitencia. X vos, ícfior ínenfagero, que con tan poca prudencia colérico me refiís, advertid,que no le hofpcdan niajaderoscomo vos en cafa de otra manera.' Mirad, Lamberto, que íol un hombre de machas prendas; Mw^.Ya sé que lois un gavacho, y á no haver de dar reípueíía al Cardenal, voto á Chriño, que ya a^bjado os huviera por-unbakon. Fdi. Soi criado ^ de un Príncipe de la Iglefíai Pues ahora haveis de fer yolatin de eíla efcalera. vA^rojak dentroi ' Dexadrae todos, dexadme; W. Q i ien ay que enojar le atreva eñe colérico bruto! , El lleva media cabeza. . . abierta, que no p.u-c) haíta la grada pobrera; No le olvide el ConftíTor; Al punto parró. JuL Paciencia» Cielos, hamh. Vete de aquijulia» . Viinje,^y qttedi jqio, Qjíero ver íi le me acuerdan ... pecados qu-econfeíTar: mas yo hago penícencíaí yo me vuelvo a Dios? qué bueno! ’. , poco el confejo aprovechas I pero confeflar, qué importa, I h nadie delpues me fuerza adexrrmi in'clínncioní Yo ioi hijo de la Iglefiai y eñoi firviendoal diablo iodo clafioen eñasfierras,- quiero darle a Dios líh diá; *10 digo mas, la conciencia cleMomoy] ? ■ examinemos: mas fuéTio I me ha dado, y dormires fuetza*. I fí va eittifilJa de Lecho; . , I ahí paffir me pudiera : o I 'fin dormir, como podré’ . . fin conf:;(TirmÍ5 ofenías; Qutdije do^w.do y Jd/e 4ttroYAyy I ao con ddgAs defnadis. ^ i QrAc. Eña, Aurora, la ocafioq mejor que la diligencia i puede ofi ecernos, la daga por .ei pecho-le atravirífa,. ■ que yo con eñe p ifial te ayudaré, dur, Oiacio, efpera; veré fi duerme Lamberto: ' Durmiendo eñá, mueran ota. Muera- Ten do. i darü defpertA, j tur ¿>4n(£ foitArtdo ¿XS digAS, 'Limí. Que eseño, villano Ora cío! tu ver mi muerte defeas! tu folicitas mi agravio! tu procuras misofenfas? Sabes que tiemblan de mi hombres, montabas, y fieiTaSi ( Sabes que folc mi nombre califa temor, y amedrenta! ¡ S abes que el Cielo me teme! Sabes que el I ¡íierno tiembla de mi Valor, .y mi azero! Sabes quien ioi! Y tu-, fiera enemiga, altiva oíTada, precipitada, fobeibia, contra mi. cóntrá Lamberto, defnudo^el puñal obíiertasí Ola, Fabriciü, M.rcelo. . Otac. Fingido la lueño era. ’ M lí ayan mis d;fvatios, l^amp. Prended en la T-wre mefma donde eñá Angelino a Aurora; y eñe villano, que afrenta nueñro valor, eñe aleve, cargadle de mas cadenas, que tienen ojas jas plantas, y tienen flores las felvas. Vn oblcLirocalabozo ocupe,y pues ct'^n cautela pretendi.!,queel diablo me llevara,es cola cierta, pues íabia,qiie nrariendo B ex- amertjz-ñcJo crnelHides, y atropeilaodo peligros, tan olvidadode Dios, y olvidado de Vos nrifrno, ^Liedefcorniílgado aqiii diez años haveis vivido. Los arboles de eftos montes, los pefi líeos de eftos ciícos, 40S cryííales de eftas fuentes, ylos pezes de eftosrios |)ublicah con Tordas voces, pL*cgonant:on m idos gritos,' ¡que dilatando ambicionesi iois el hombre mas iníqiio, el Romano mas craei, el fefior mas atrevido, el vaflallo mas infame, el mas Icberbio enemigoi ■ Decid, Lamberto,bbjis ¡que ay Dios, que vueflroS delitos, íilüS mira, los permite por fus íecretos ¡.juicios ? ignoráis, que fi fe enoja, dando de lu agravio indicios, tiembla el Cí .do, cruxe el aire, £)raTiia el mar, huyen los idos, y granizando las nubes favos de fuego veftidos, 'ínidenelíuelolosmas emiuenres edificios. Diga ni o qua t ro Ci u.d a des, Ciiyoser ormes dt liios en fuego fangriento h liaron ?tiuer/e, venganza, ) c íUgo. tAdcmcie pobladq el aíre con bien ibraíadosgyros, entre humo pavoroíp^ corres tragab.i c! abyfmo. ¡V digaloel O be todo, puea quando anegarle quííoi ofendido.de pecados, y ocaííonado -de vicios, le vid de c yí'a! cubierto, hallando en Jos masaliivos moiues, columnas del Mundo; fepulcro en tumba de vidrio. Por que no temeis á Dios,? Por qué no advertís, lobrino; «n la fljiicrie, que os eíperaí pie puede el "Def encaño j Mirad, que juzgareis fíglo un breve inftante,.h.ibitan,do caÜginoIos abyfmos. Li mifma tierra, Lamberto, le cania ya de lufiiros, y no puede con el pefo de yerros tan excel.ñvos.' Dex.id efla torpe vida: --ea, Lamberto, conYertioSÍ haced dcl Infierno a! Cielo, con la enmienda pafladizo. Advertid en lo que os hablo, reparad en lo que os digo: El Demonio os tiene ciego* abrid los ojos, .abiidlos, h ga el dilcurfo difcreto de vueftra vida un regiftro, y no le paguéis al Cielo con injurias ben;:ficios. Ríndale la voluntad, muera en la vida el peligroj y á la razón ol-vid.da obedezca el apetito. No logréis de adverfa cflrella los fatales baticimor. no con :may<M cs cíe nías cerréis á Dios.los oidos. No deis masguRo al Demonio; no deis macenojó aChrifto, no deismas muerte aíos hombres, no -deis mas horror al figle. Como.amigo os aconfe jo, como tío lo luplico, como Cardenal lomando, . como pariente lo pido, .. . como anciano lo amonedo, como Chiiftiano lo avilo, porque fi ay en Dios clemencia, también ay tn Dioscaüigo. lám. Bien, por Dios,le ha predicado, aunque yo tengo por cieno, que es ptedicar en defie lo . todo quanro baveis hablado; Card Suis mozo deiacordado. Lumlf. Y vosviejacon acuerdo. Card Todo el íufrimiento pierdo. Y todo lo eüimo en poco. Ay de vos, mancebo iccol lam. VütoáChailo, que íoi cuerdo.' 'Je don Chrijlopíd Monrby, ^ r i Card. DioSiLai Levmtdfe- Card. CaftigarSoíTado, y fuerte atrevimieritos grolicrosi TOii doícientcs mofqu«tero« os tienen de dar la muerte, y morirá de ella fuerte, ^ vucíira ' barbara infolenciaj ‘títmb. Apelo de eíía íenteticia. Card. A c^ue Juez deapdacionesí Lamb. A quatrocicntos ladrones, que me rinden obediencia^- Car*Í.Como aquefto fcconíientei Lamb. Porque loi yo quien lo digo. Card. Del Cielo venga «1 calligo, traidor, bubaro, inlolentc. lawí’. Cardenal impertinente no incitéis mi deíconíuelo, que aunque me lo impida el fuelp, en dándome penas tales, matare Cardenales» que tiene Eürcllas el Cielo. » ^ I , Card\ Aguarda, tente, Lamberto, no te enojes, hijo mío. ^ Lftmh Querer reducirme, tío, es notorio dcfacierto. Gard, Su orgullo me tiene muerto; oy de una cofa has de darme palabra, antes de aufentarme de cita campaña afrentofa. _ Lamb. Yo lo harS, como fea cofa ^ que a mi no pueda ofenderme. Card. No, que os confeífeis os pido, que fera, fobrino, error; pues á qualquier Confeffor fe dais la muerte atrevido; íolo quiero, que advertido viváis en adverfa fuerte de aquella hora mas fuerte, llegando á confiderar, Lamberto, q<*e han de ceíTac los alientos en la muerte. Y porque la intención mía dcl efefto alcance nombre; he de dexar aquí un hombre, que OI ayife cada día tres veces, con tal porha, que quando vais á veltir, comer, defeanfar,dormir, diga a voces el criado; Acuérdate en eltc citado, Lamberto, que has de morir; Quíi me rclpondcis? Lí.mb. Señor, que lo haré por daros gufto. % Card. Dios,Lamberto, Oshagajúfto, y OI comunique fu amor: ha de haver falta? Lamb. Es error. 1 < ;4,.Yome yoi.Lnw.Siq ya citardc* Card. Qué corifufoi I Qué cobarde'. I Card. Buica olvidr, I Fragua enganos. Í C ard. El Ciclóos guarde mil anos. Lam. Que mas que nunca me guarde. JORNADA TERCERA. Salen Vitonto, Marcelo, y FabnCio, y fonen’^na me(a. Aí/*>c. Ya la media caírcra toca el Sol, y luciente reverberaj Comer quiete Lamberto, pongámosle la mefa. Wit. Es dcfacierto juzgar por hombre humano, el que tanto fe precia de tyraíio. ■ Fab. En la defdicha agena I halla gloria fu mal, gwLlo fu peiía. . F/V.Qué poco, fi fe advierte, ^ ; le aprovecha el avifo de la muerte. ■ 1 Marc. Del Cardenal íu tío I fon en vano fus ruegos, ^ f Fabr. Perfuadit-le es grande defvario, I que Lamberto en lu ofii-io, ^ ^ i ni virtud tiene, ni le falta vicio. I fera el «íltago eterno J de áqiielte parroquian® del Inhetn®^ ( S alen Lamberto, y 'juila, Lamb. Llamad los Mulicos luego; y tu hcrinofa Serrana, I en cuyos divinos ojos I vive feítejofa el.alma, I ocu pa una de citas filias. Jal. Obedezco lo que mandas. , Sientafe d la mefa, y [alen los Mafteos» I y traen alganos flatos, * Lamb. Goze ncétares el güito, y en eitos labios de grana, beba atenciones lavHta. d. Mucho mi humildadcnfalzas, mucho alabas mi belleza, y bien sé yo que no es tanta, como porideran, Lamberto, lifonjeras alabanzas. Lamb. Eres, Julia, un Seraphin, eres numero de plata, donde la naturaleza fuma fus dones, y gracias: nadie isruala tus donaires. ^ [ >i. Bien conozco, que me engañad I Lamb 1 y « bel >/.l óue fe fi;»,; I,. -- ir. j ^ teajplar a aqucíla fala) que te digo lo que paífa» Aquí os vcuii a tcinplaí} Salid fusta noramala, / ^nfic. Tocaré como «Ituyíere^ Viíonto, como te hallas} T/f. Todavía cíioi perdido, no me hallo.¿4»?¿.ElcuGha,y calla, Cam. Un arroyuelo florido. La?ab. Aguardad, no habléis palabtaj «Ita es locura por Dios, que no faben lo que cantan. Haycis viíto algún arroyo florido en eflas montañas! Tos arroyos ion floridos, xnuíjca, givacho? J«/. Calla», que li Ies turbas, leñor, dirán dos mil ignorancias, Vn, La culpa tiene el Poeta . Eflá csdifculpa ordinaria^ que no la tiene Vitonto, íino el cuerpo, que lo canta. la margen de un arroyo durmiendo Clorinda eíbba, M7nb. Pues-no Je fuera mejor dormir legura en fu cama } Sonoros quiebros alterna^,. Jas aves, que la miraban, y al fon de íu dulce canto hallaban también las aguas. Vitonto, llámame a DucjW Vík.j'e Vitonto, Tiene aqueiie vino agua! ívo ella Ja perdiz mui niña: toma cita preifa: no cantan! ^ant Quando Lifardo lu amantth iobre alfombras de eímerálda8»„, para lograr 1 US finezas, ' «on tiernas voC|esJa llama, i r" ^ y VhontOm. i ‘«ñor, tienes Hq^ui | a Lucio, Lamb. Qué ay^camara^ { conocéis vucllra rnugerí ' '* Señor, íi por mi dclgracia,. Ay, fenwjántc dilguitol T/í.Como Come la beliacal ¿amb. Sabeis para qué os llame ! A«c. Jjnagínawdolo citaba. í^mb. Para que b:.ilcis un poco; naced dos, ó tres mudanzas. Nunca he fabíJo bailar. Íííw^. yilitiran vue/iras barbas, naecia doccí).! de platas, ir me lepiL.us pal.bra; no ht dicho, qu • n^ yeng lí» ! J Tir» ftn ¡iluto a los Mu (Ico si Señor, repórtate. MW/Ttntéi I Viye Dios, que fi, guardaran,. I Jes hayia de romper I las vigüelas en las carsij ( b ebed. Jul. Señor, no me obligues^ Lamb.hrbtd, ignorante. T«/.Ei al^a f í lente agravios de los ojos. Como del honor infamias. ■ -Dicen dentro. Vez. Acuérdate áe la muerte.. I Levantufe Alborotado, jy aneja ¿ i pmtafiesla mefa. ’i Qu¿ cs-aqueítof No baila bíi Í l in repetírmelo ahora, dcciiJo aquella mañana! Ya de la muerte me acuerdo,. Í y del Infierno; mai aya Ja muerte fetcnta veces, y el que^Jegj-e no la aguarda.. Í f me puede hacer, quitarme V la vuiaí No ferá hazaña, j ti 3 Chrillo fe ia quitó, tiendo Dios; loca ignoranciá. lera de mi prefumpeion temerTuturas deígracíai, f Quien no teme Infierno, Cíeio¿ brutos, Myos, fieras, armas, inal nilfmo. Dios, como puede I a-mortales amenazas- I rindir orgulloícs bríos, í ni lozanías gallardas! Í " déla prifsion a Oracio. Mate. Fiereza eílrañai. ^a/tib. Tu, Julia, yete de aqui, no ajsillas.á mi venganza, J porque temo que fijceda. A lo que refiere la fanra. 4 del Unicornio, que viéndó* I e n lu prcfcncia una -dama, la colera dirsimula, ydirpcnraJa.arrogaucia, I J uL.Cqu obedecer rei'pondo, Lamb. No quede nadie en la [ala. ff y kOracis.preB. j| Eabr. Aqui,famofo Lamberto, I j^etiés a Orado. Orac, üi agravian. ;f ignorantes intenciones de culpas no execu'^djs, caftiga en mMas que han fidoocalion de mi dclgracia. Lar/ib, No es intención lolamcnte, lino extfCücfon villana, pues iülü tu tantos peligros pudo 1 Í»ac!o RQfi dicha eftoryarLi. No té yo, que ofenías miat» Cobarde, te provocaban á un delito tan aleve» a una traición tan ctiraña. Ya queiiiatarme querías, por qué, di, te acompañaba* ■ de una muger> Bien hicilie» que no baltaba tu efpada íola, para dar la muerte al que ei miniítro de tantas, Oracto, fj de la pena, que en efta ocafion aguarda* quieres librarte, reniega de Dios, y la Igleña Santa; íblo puede efte remedio olvidar fatales aníias, íino en tu fangricnta muerte tendrá mi agravio venganza. Orac. No eres Chriítiano, Lamberto! Lam.GóücíídCmfí- Ora. Como manda* una acción tan indecente de quien Chriiiiano fe llama} jL/í»»¿.Atale en aqueíta íilla, ‘ Fabricio. Atftñle las manos en los brazos de Ist filia, y todo lo ligan con ella,, Orae. Q¿é poco alcanzan laliimas contigo, atiende á mi vida malograda; juntos nos hemos criada diez años en la montaña, bien fabes con la lealtad, <iue te ha férvido mi efpada^ For cafarme fion Aurora, penofa priition del alma, quife matarte, íi ay yerros por amor, piedad alcanzan en los mas ingratos pechos, y á las mas duras entrañas, perdona, amigo, los míos. zmb. Renegar, ó dar el ahnt. / áic.No puede fer menos? Lamb. No? niueie, infiine. Vals d dar. Orar, Tente, aguarda. ‘ yo reniega de Dios. Lamb.Baeao^ ya fe cumplió mi efperanza. Si qaando darme la muerte pretendide, no ignorabas que era fuerza condenarme, y fin reparar en nada te determinaife aleve, es cofa evidente, y clara, que en el Inñ:rno quifilie padecielfe eterna el alma. X U d« aquel fuerte trance de ÍÜQuChnJlayal de Moimy: >1 1 no fuera mi dicha tántíf ya eduviera condenada, luego no logro veiigmzas, fino te ñuto, iabienJo que has de condenarte, aguarda. Matale, Qrac.^xmtoíoi.Lamb. VivCítraidoí, el cal’iginofo Alcaur, que á mis iminenfos delitos prevenia tu arrogancia. Adare.Ay tal furor! fabr. Ay tal penaí Marc.A quien cita acción no eipuntal Sale ttn criado. Criad. Un criado de tu tío fe apea con una carta, Lamb. El que rodó? Criad. Si íeñor^ ■ Lamb. Tan bien le faben las grada*} Ya voi, dexidme, llevad efle exemplo de defgracias, Vanfiery qaeda Lamberto, Vive Dios,que eÜoi peniaudo una Cofa harto rara, y es renegar como Oracio, invención •xtraordinaria; para echar á mis delitos :elfcllo, ya no me falta otro pecadvj, otra culpa, fino aquedadmaginada; mas mirarélo de cfpacio, que es negocio de importancia. Vafe, y faie Angeiino en la prifsio», dng. Un Fiioiofo antiguo ponderaba el gudo, que en quexaríe recibía, canto, que las defdichas prentendia, pues folamente en ellas fe quexaba. Y era, porque el dolor, y pena bray» de la infelicidad coa que vivia, fí las comunicaba, recibía coniuelo, y fus pefares aliviaba. Yo, que fi mi dolor, y pena explica,! no eipero en referirla remediarme, y con comunicarla la duplico: No hallando confuelo en q aliviarme» nunca mi íentimiento comunico, porque lUe niega mi dolar quexataUt Sale Aurora. Ay de mil Áur. Padre, y feñor. Artg. Trille hija defdichada, pufo la rabia obltinada execucion ai rigor? catiigó Lamberto injufto la mas hermofa inocencia} Cumpliófe ya la fentencia, ocaliun de mi deígullo? Eclypfaron de elfos helio* íoiei; lucientes defpojot, C» . lO La que puede el üefenganoy y a mi la vida CoH ellos? i Aw¿. Según ei él, vivo, y maertcy ^H¡t/tfe líi‘vcirid.% dé los ojos, hur. No, Padre. Awg. No; cemo afsií.' Abrázame, que palio ? ■ htir, Marcelo, a quien me entrego* fue, laítinrado de mi, el que me dió; nueva vida;; libióme. Padre, del daño, diísimulando el «ng iúo con la apariencia fingida. Awg.'Loco me tiene el contento,; dei cuidado me libró, piélago én que me anegó la pena, y el fentimiento. Poliible cs^ que pudo hayer en vandulero piedadl, 'hHr. Pues quien uso de crueldad. ' jamris con una niuger, íino un.Cápitan aleve, que en lu delito obftinado». del milmo Dios olvidado» contra íu Deidad fe atreve! 'íing. Agradezco al vandolero ia clemencia, y el perdón» y. en.faiiendo de ptiltion pagarlo, y fervirlo efpero». y agradecerlo también, que eliamos en tiempo tal, que fe eílima el no fiaccr mal», como íi fuera hacer bien. Y quóay de nuevo eaeLmontc; acerca de elle traidor? . htir. Que en fu natural furor es depeñado Faetonte.. Vino el Cardenal fu tiO' á verle, y con libertad, íLlu facra-autoridacL leopufocon. loco bno». A»g. Pues no le pudo prender gente', que 1« acompañaba! A«í-. Como, fi Lamberto citaba feguro con el poder dé trecientos vandoleros que le afsUien. Awg. Tanto mal; le'permitel A«r. El Cardenal, con acuerdos verdaderos le pidió C el confcjp advierte quaquando fe levantara», y comiera, y fe acollara, fe acorilára de la muerte. V porpoderlo-cumplir, un Criado prevenido^ liempre !c dice al ordo: A'iifa <jue te has de morir; mas hace poca hnprefsion , en ci ainu d: Lamber tu.. léguirá fu inclinación. I A«>v'"No lo dudo. A«g. Los enojor I de-la priísion, que polfcd, I ya minorados los veo I c ón Ver, Aurora,tus ojos. 'omí,. Salen Lamberto,y Vandoleros. Lamb^ PuGlle en priísion á Autora I C omo deantes? Af.-rfC.Si ítñor.. Lamb. Pefame de íu dolor, que fabe el Cielo la adora tierna el alma; pero fon, quando á quererla me incito» las fombras de fu delito, defdoros de mi afición. Recado puedes traer dceferibir. l'ab. Servirte efpero,- Lamb. No lo dilates, que quiero al Cardenal'cícribir. Sientafe en una filia junto a. un bufete». y faca una carta, y lee.- Defeofo de faber fi mi coníejo fe obe¬ dece, os eícribo no dilateis^lá ptiffion de Angelino, pues tan injuilamente dille a Aurora rio merecidocalligo, y acordaos de la muerte. Vive Dios, que escalo fuerte» ciego de colera elloi, E q ue donde quiera que voi he de encontrar efta muerte,. Lo primero que he de oír por la mañana infelice» es una voz que me dice: Mira qne te has de morir,, Voi á comer, acenar¡, y efcucho aquella voz fuet te», y también bailo la muette, quando me yolá acollar». Halla en cartas, y papeles la muerte no íe me cícapa, y fin miedo a Dios, ni al Papa, temo íus anfias crueles. Que he di morir es poñible? C^e he dc-ac,abarme, y perderme!' Válgame Dios! que he de vemic cu una anfi .1 tan terrible. Mas yo ahora cotifidcio ellas colas? Vive Dios, que li mas fuena la soZ',. matea tu dueño gvovlero, poique niegue luí pendida 1.1 voz.necios teü.imonios; v.iigattí dos aitji dcinoi.ioi por iii'aerte tua repetida. Trae recado de ejcriblr, A/arc. Ya tienes aquh feñor» eT reCaCado de cfcttbrr, Umb.Yi he llegado a colegir otra rcfpuelta mejor, tin ocuparme en papcles,- y es enviarle la cabeza deOracio. Kelgueft» es eílai de tus alientos cruelcs.^ Lamb. El Cajdemd preluniió,- Tegun lo <jue eferibe aejuí, que hiciera e£e¿to en mi el confejo, que me dio. Y íi vengo a relponder con el íaugriento trofeo, vera (u vanodelsO' artigado en mi poder. No me dará mas enfado^ Fabricio, fu perluaíion, y Con mtrcfolucion quedará deíengañado. íab. Dices bien, por ella voi, veras tu intención lograda, Lamb . Dcide que ella voz rne enfaua,. confuto, y pcnoloeltüú El Ci yílab que í e del peña de la nube mas altiva, fi continua fe derriba,, labra la mas dura p^ña. Pues fi el agua peñas labra, no lera mucho, ay de mil que pueda labrarme aquí, hn 1er peña una palabra. Traen la cabeza de Orado, yla^oneK fobre un bufete. Tabr. Aqui la . cabeza tienes de Orado. Lamb. Llama al criadO' de mi tío: ba deídichadol Por mi a tal eílnmo vienes,, que penoíd, y afligido vives la caberna ficra> y horiiblc mas te vaüerar Oracio, no havtr nacido. Aunque yo contra rrakion tengo bailante dilcuipa, que no tuve yo la culpa,, dé teda tu perdición. M.i> desando aquello ya, por icr para mas de clpacio, uitoe, camarada Orado, como te va por allaí ha de 1 e r tudañoeternoí no reíüondes? donde etiásí - H-ahia la cabeza' C^íi. Adondetu noellaras. V donde es? Caí/.En el Infierno. Echa fuego la cabjza, y vueja con efiruend$. Lamb. Va 1 gjme Ditfs, q«c dt ’DonCMñoyal ie Uonnf. ti á quien do elpanta tan fatal fuCcffor Quien relilliilc puede con el horror que admiro, de ali'ombro fin igual perdido el feíTol Que admiracjon mi á^iKiraaion excedei. AUtorta clalnra quede,, confuid el pcnlaiuicnto,. el dilcurlo turbado,, el animo alterado, torpe el entctidimknto; den al pecho tormento p en a ahogos, anfias, y pafsioneSr horrores, lombias, miedos, rlufíoncf^- No es ilulion ia caula de mi pena^, íio es ilufinu mi agravio, varios intentos figo, de eonfuíion el alma viv< llena,, de colera, pafsion, y enojo labio^ mover no puedo el labio; yo alfombras? yo recclüsl yo miedos, y temores » Vivirán mis rigores á pefar de los Cielos; , ? mas como, que del velos congojan c! cípititu valiente^, y reliltir no permite lo que fientei Un precito nic anima, ardiendo anuncia mi futura gloriar comarcano del fuego,. Como aviles no eltima de tan grave elperanza la memoriaf Como no hago penitencia luegol Como viviendo ciego mi vida no procuro, mi enmienda no folicitol Mis injurias he vilto, mis tieígós alíeguro, y hablasido el pecho duro, q en en ella voz,q Dios me diCc efperá' bufeame, hombre, que falvarte quiero»- Mas yo hulear ¿ Clnilto? yo pollrar mis indómitos alicntoli yo miedo, y cobardía} vanas lombras rclilto, "Vivirán niisiozsrsos pcníiiinicnfos^' temor no ha de pollrar el ailma mía,, mintió cu lo que decía la voz encantadora: trazas fon del Demonio, " que con tal tellimonioobllinaciones dora, quedara vencedora ^ ^ ^ del loco incendio mi ambición terríble,- que falvarfe Lamberto es ¡mpüfsiblc: Ola, Soldados. UUn los V..ndoltros. Lmb, Lo^iteptttJe Lamb.Mit qii6 llamo? que pretendo} a^, Mis cotifulioaes entiendoi Biütsvos de mi temor* l'ulpeiidnre mí rigor: Soltad los preifos ai punto; firvame la voz de aü'umpto para obli^ntar mi poder* qje algún eíefto han de haceí las palabras de un defunto. Vaf, Fnb. Mudado lleva eliemblante. M.UC. Dar indicios de piedad no es pequeña novedad. Fab. Que foliemos ai inllantc los preífos manda importante íerá obedecer, Marcelo; Sitie ^¡torito, Yit. Erpantado>vivc el Cielo* vengo de ver el color del C-ipitan. Fab. Gran dolor incita fu defconfueloi Al Cardenal eferibir quifo, y no eferibio en efefto. Mtrc La voz bavra hecho efe^o* y fe querrá convertir. ¥¡t. £s locura prefumir, que Lamberto ha de dexar «líos montes de habitar. M*rc. No* que Contra elfa opinioJl* bailantes indicios fon fo triftezi* y fu pefar. «» Wsb.Ei Cardenal ha venido* j feguu.he fofpecliado* |e havrá traído el Cuidado . 4e no haverle refpondido. Salen el Cardenal, y los dtmas. ‘Card. Y Lambertof J4f4rc.Rccogido* Ilultriísimo Señor* alimenta fu dolor* íiri permitiilc aldefeo •da lus Soldado». Card.Y creo del Cielo nuevo favor.*. ^ab. Ya .v-ive menos cruel, F/V. Ya vive menos atroz, (Sard. Sin duda* que aquella yoz hizo .aigun efefí-o en £1, Mart. Elctibir quilo un papel* y dalpue» determinó lefpoiidiendo letras* no* iinoinUici.>s de fiereza, remitiendo la cabeza* que aun Vandolero quito. - Salen ^iíigelino, y Aurora. \íí>sg. Gracias al Cíelo, que dan fin mi cuidado, y prilsion* volvió por n»i la razón. f^ríadf Ri\o njanda el Capitán, , . el Defenganoi Í C ard. Como en efte fitio eS54 Angelino con Aurora? Í Criad. Prcflbs vivían, y ahora mandó Lamberto iacára á los dos, y los librara \ de la prifsion. Card, Ya no ignora . del alma la novedad* carnpHda ve Tu elperanza* que indicios fon de mudanza Concederles libertad. Maro. Bella Auroiva, defatad los engañofosdefpojos* que pues futiofus enojos el Capitán ha olvidado, fi libertad os ha dado* también os da-rá los ojos; — Defcabre los ojos Aurotd, y [ale Lami heno mudado el color, y trijlci Lamb. Eminentilsinio Padre* a cuyos confejos debe* atemorizada el alma, los defenganas, que advierfé. Yo el hionítruo mas infelíce» yo cl hombre mas inclemente;* como acreditan efsétos de mis acciones crueles : pues mirando mis acciones* Ibien laocaíion prefente el mayor Monltruo del Mundo,’ pues cause ailómbro á las gent e$¿ Diez años en eíios montes he tenido tofeo alvergue* fin temor, y fin refpcto íi Dios* ni á fus Santas Leyes. De Dios el temor que traigo me obliga* Padre Eminente* á que mirando mis culpas* y también lo que Dios puede; mirando, pues, mi buxeza* y teniendo á Dios prefente* juzgo* que eiU vida es nada* y todo en ella perece. Una voz me atemuráza* y cita voz es evidente* que es voz de Dios.y afsíDios mir.indo* fi bien fe advierte, veo, que Dios quilo en ella voz, dar todo lo que puede dar; pues es iu palabra cierta* y a lo cierto atiende el alma, que en confuíionee h.i(la aquí tuvo fu alvergue, Y ahora delengañada* con mortales accidentes* callando me ella diciendo iu que ella callando líente; ie VonChñJléyal de Monr(^, Hombre, que ©fendiíte á Dios^ | examinando ias.fendai. tecogetc en ti, y advierte* que Dios prrdona delitos: llora tus culpas, Y vierte lagryniasj t^uc ücndo muchae* podra el Cultodio atreverle a decirle al cnenrigo: Lloró, con que i u no tienes que alegar, porque fus culpa» tueron lloradas; de fuerte, que haciendo un raudal copiofoj^ creció tan copioíámente, que en montanas de cryíhl, halla el cryilalino alvergue. ílegaronj ion tus eferitos mui otros: aquí tu entiende» no fon libros de averia: I^ucs no, que averia tienen* Que todo lo que fe iiaoja pierde el valor, y fe infiere de aquí, que fue tu caudal tan corto,.que de diez papale» fc compone: íu per dille, es cierto; y con ello advierte^ que como caudal ligero, fe lo llevó la corriente. Ello el alma me ha avifadbi ello es lotque el.alma teme* íu pérdida, y yo llorando' mil culpas. Padre Eminente^» pido perdón, porque Dio» quilo aquella voz poircrme 'delante, y. delante traigo de aquella ocafion prefente» [a fuerza del delengaño* Y memoria de la muerte. Diez años, como ya he dichos^ he lido de los vivientes el hombre mas inhumano*, ei humano mas aleve, el aleve mas cruel, el cruel mas impr udente* el imprudente mas fiero, que oir, ni decir fe puede* Pues mirando lo que hice* y lo que te digo advieitcs* elcucha,y fabraslo todo* íl a mis delitos atiendes* Aqui, tyrano de honores he dado ( ay de mil ) mas muerte» que las fuentes gozan perlas* y cfmeraldss iá, corrientes* Áqui, uefde que el Sol bello» dcfpues qu.c la noche muere, oly.-upos de luz exhala íayo a-ia^O 6*1 <d ÜUClJt% que por la fierra revuelveHj, las Aldeas que la pueblan* y las choza» 4 quien dtb< lii foledad compañía* robaba tyranamonte á los hombres las hacienda^ «i honor á ias mugeres* la vida á los peregrinos, bárbaro,ingrato, y aleve. Qué maldad no he executadof Q¿re vicios el Üibc tkrrc de la malicia engendrados, que en mi no le hallen ficmpri| Dcfpues de. tantos delitos, tro fue el menor ofenderte COQ oifadasintenciones, fiendu tUi Señor, quien creSo. Digülo, porque.á tu carta precendi atrevidamente dar por rcfpuclla de Üracio vandolero, aquien di muerte;^ la cabeza; mas el Cielo ellorvó elle inconveniente, para lograr defe»)garlos, que al rumor de una voz creceDi Pregúntele donde ellaba, fin entender retpondieíTe, que quien á un defunto habla* rclpuclla na le promete. V ella «a voz penóla, y trille^ dixo; El Infierno es mi aivergu^ y deipues rayo fin alma* veilida de llamas fuertes* exhalación fe conduxo a los abyfmos crueles. Quedé lulpcnlo, y abforto, que en prodigios tan patenter* qué deícngaños no vivení Qiié obílinaciones no muerenS- bien como doradas cumbres* y brillantes chapiteles, que expuellus al Sol ds Agoftq á ias i'-as de Diciembre, al imperio de los vientos* y ál cílrago dt los mclcft fe rinde, dcfmoronando materia,q.uc ios aliente, y en la materia la formatoca el defengaño ficnipre, h lila que en tormento obfeurO hu'.r.illc fus altivízcs, y én fu eniiucncia deshace voraz llama, que le ofende, la qual íubióexhalación* ' If ta¿ q a M Mijíra YwixSs 14 Aiii dudofo«l dífcarfo a K-)* ecos de la muerte, dudaba en iastyranías atrcvcríc>ó no atícveríé, 'y eltabi ai fin menos fixo en mis acciones infieiei. Mas vino cLrayo de Oracio, <|ue al nial oblHnado, y fuerte edificio detrajera, dióme ocalion de atreverme, librando en trilles palabras, «videncia de mis bienes. La falvacion me aíTcgura, el remedio inc promete, de ofenfas tan inhumanas, de delitos tan aleves. Turbaroníe las potencias, el entendimiento vuelve, la memoria vive atenta, la voluntad duda, y teme, <1 cngaáo fe deftruye, el rigor, y enojo muer^, la efperanza ofrece aliento, y la Ibberbia perece, y anegado en tantos golfos de p'“!¡gros evidentes, x ni sé fi volverme á Chrifto, ni s¿ fi'al Mundo volverme. Lo primero dificulto, lo fegundo el alma temcj mas a tanta obfeuridad de fiarífufos pareceres, dio l’ie una voz, diciendo: Acuérdate de la muertcj ya me acuerdo, dixe, y^anto, íjuc el acordarme me tiene refrenado en los delitos, difguílado en los placeres* Ya me acuerdo, ya me acuerdo: fegundU vez me refiere, no te acuerdas, pues te olvidat, l<3mberto,de lo que iieaits. Entonces aprebcníiones me elevan, y me ruÉpenden, coníiderando en el Mundo las vanas popvpas que ofrece. Ya no miro coja algmiq, ^ue la muerte no me .acuerde: iimiro al Cielo, en el hallo Planetas, y Aitros lucientes, y que apenas Tale el Sol, cuando las Ellrclhcs mueren. Lo que puede el Defeng.inoi f I las purpuras del Oriente. l la Mageltíd dcl Sol tambisn acaba, y fesece» fepultando en el Ocafo Uuflcia: ^Síy\[la ;f3?or PAlíKíI^O ^ Si miro al prado, me admira ver fus adornos alegres, que el Invierno mueren feCOl, íi el Verano viven verdes. ■ Si me miro a mi, en mi neto exemplos tan trilles fíempíe, pues la feja que me adorna, de guíanos muertos tiene origen: Si comer quiero, en 1-as regalos me ofrecen vafoi de lo que imagino, muertas aves, muertos pezes. Si melancólico hunitiío los ojos, también atienden al calzado, que en las plantas cubren, pues es de las pieles de animales, que murieron, en todo hallo la muerte. Sol, Ellrellai, fuentes, prados, pieles, aves, Tedas,pezes, todos con mudos pregones eílan advirtiencio íiempre lo poco que en ella vida t duran mundanos deleites. Y afsi, penoío procuro, que arrepentida me lleve el alma al Convento, donde ' á fus Rcligiolos ruegue • _ borren manchas, que la enturbian> delitos que la entói péCeni^ torpezas, que la deldoran, y defdoros, qnc la ofenden. A Dios, Tenor, que ellos montes han de ler mi trille al verguea peniuncia, penitencia; oy á todos los preíentes pido perdón, perdonadme, pues me miráis de otra luerte y tomad exemplo en mi, coníiJcrando prudentes^ lo que puede el Dclcngano, y Memoria de la .Muerte. Card. Qué admiracionl . . Awg;, Qué pfcjdigió! A/^íf. A todos confuTos tiene. ^ 'Tabr. Defde oy enmiendo mi vida. Cítrri. O, Señor, y quanto pucdesl A?;g.Elto ha hecho el Delengaño, y Memoria de la Muerte. Afir. Perdonad, Senado iiullre, á quien Teivitos pretendes que en feinejantes materias no es milagro que no acierte. F I N. en gailc de Genova.