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Trabajo Fin de Grado Grado en Periodismo La sociedad española en los años ochenta: Análisis de las manifestaciones de protesta en el diario El País (1983-1989) Realizado por Lourdes M. Ortega Herrera bajo la dirección de Sandra Méndez Muros Septiembre 2015
ÍNDICE 0. RESUMEN Y PALABRAS CLAVE…………………………………………............... 2 1. INTRODUCCIÓN……………………………………………………………................ 3 2. CONTEXTO POLÍTICO Y SOCIAL DE ESPAÑA EN LOS AÑOS 80……............... 5 3. SOCIEDAD CIVIL ESPAÑOLA Y PROTESTA SOCIAL…………………………… 11 4. PANORAMA MEDIÁTICO EN ESPAÑA DURANTE LA DÉCADA DE LOS 80…. 13 5. OBJETIVOS, HIPÓTESIS Y METODOLOGÍA…………………………………........ 17 6. EL DIARIO DE REFERENCIA EL PÁIS……………………………………............... 20 6.1. El nacimiento de un periódico en democracia…………………….……............... 20 6.2. Datos preliminares de la cabecera……………………………..…………………. 22 7. TRATAMIENTO DE LA PROTESTA SOCIAL EN EL PAÍS (1983-1989)………….. 24 7.1. Naturaleza de la información sobre protesta social……….………….................... 24 7.1.1. Protesta laboral versus protesta social……………………………………… 24 7.1.2. Clasificación tipológica…………………………………………………….. 26 7.1.3. Predominio temático………………………………………………............... 29 7.1.4. Protagonistas………………………………………………………………... 31 7.1.5. Fuentes de la información…………………………………………………... 32 7.2. Visualización de la protesta social a través de la imagen………………................ 34 7.2.1. Uso de la imagen…………………………………………………………… 34 7.2.2. Autoría……………………………………………………………................ 34 7.2.3. Exposición de la violencia………………………………………………….. 36 8. CONCLUSIONES……………………………………………………………................ 41 9. REFERENCIAS………………………………………………………………............... 43 10. ANEXOS……………………………………………………………………................ 46 10.1. Anexo 1. Listado del total de fotógrafos del periódico…………………………. 46 10.2. Anexo 2. Listado de los 22 fotógrafos más destacados…………………………. 48
2 RESUMEN Y PALABRAS CLAVE Resumen: La motivación principal de este trabajo es dar respuesta a la pregunta ¿por qué motivos se manifiestan los españoles en una sociedad que acaba de ser testigo de una transición política y que está experimentando las reformas democráticas y del Estado de bienestar? Ante esta pregunta nos hemos encontrado con la inexistencia de estudios históricos referentes a la relación entre sociedad civil y protesta durante los años ochenta en los medios de comunicación. La elección del periódico El País como objeto de estudio se debe a que durante la década de los ochenta fue el periódico de referencia en España. Además, su tendencia progresista y su consonancia en muchos momentos con el gobierno del PSOE son un aliciente para este estudio. Para dar respuesta a las distintas cuestiones planteadas y a las hipótesis surgidas se han revisado 2.532 ejemplares del periódico desde el 2 de enero de 1983 hasta el 31 de diciembre de 1989, lo que ha supuesto un total de 4.591 textos. Esta revisión ha dado lugar al análisis y clasificación final de 1.459 textos. El estudio ha sido abordado desde el análisis de continente y de contenido. Entre las conclusiones se encuentran; la mayoría de las revueltas producidas durante los años ochenta son de corte laboral, se puede hacer una diferenciación de las protesta por bloques temáticos, en las manifestaciones no se les daba voz a los protagonistas de éstas y, en su mayoría, las imágenes mostradas sobre revueltas no tienen rasgos de cierta violencia. Palabras clave: Protesta social, El País, años ochenta, sociedad civil española, democracia.
3 1. INTRODUCCIÓN Para hablar de la sociedad española y de la España de los años ochenta inevitablemente ha de mencionarse al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), liderado por Felipe González e introducir su ascenso al Gobierno como sinónimo de los aires de cambio que llegaron a España en dicha década. El PSOE llegó al poder tras las elecciones generales de 1982, siendo el mayor triunfo que un partido ha obtenido en la historia electoral de España (Payne, 1987: 167). Además, fueron los comicios que mayor índice de participación han tenido en la historia de nuestro país, un 79,8%, según Díaz Gijón (2001: 299), lo que se tradujo en más de veinte millones de votantes. Estas elecciones, debido al alto porcentaje de participación, tuvieron un efecto “relegitimador” del proceso de cambio (Juliá, 2003: 275). Precisamente bajo el lema “Por el cambio”, el PSOE se hizo con un triunfo avalado por más de diez millones de votos (el 50% de los votantes aproximadamente). El deseo de adentrarse en otra fase distinta de la política llevó a los españoles a votar masivamente al Partido Socialista (Aróstegui, 1999: 312). El resultado supuso un auténtico terremoto electoral, ya que el sistema de partidos experimentó un vuelvo radical que hizo añicos el bipartidismo imperfecto que mantenían Unión de Centro Democrático (UCD) y PSOE, dando paso a un sistema de partido dominante que estaría vigente hasta que el Partido Socialista perdiera la mayoría absoluta en 1993 (Ruiz, 2002: 70-71). Las elecciones de 1982 suponen, además, el final del proceso de transición política iniciado en 1975 e inauguraron el periodo de consolidación democrática (Díaz Gijón, 2001: 297). La idea de cambio que representaba el PSOE y que todavía hoy evocan los años ochenta responde a un cambio generacional en los poderes políticos y mediáticos que, poco a poco, fueron contagiándose a la sociedad. De esta manera, el reformismo anunciado por el Partido Socialista a principios de los ochenta así como su progresiva desconexión del pensamiento clásico del socialismo no era más que el resultado de un gran cambio generacional que no sólo se estaba dando dentro del partido sino también en el seno de la sociedad española (Aróstegui, 1999: 315-317), sociedad que abogaba por deshacerse de los viejos lastres dictatoriales y avanzar hacia métodos democráticos. Precisamente, uno de estos métodos serían las manifestaciones de protesta, en particular, o el asociacionismo civil y la defensa de los intereses comunes en general. Para entender el resurgimiento y restablecimiento de la protesta y de la defensa de los intereses sociales en España hemos de remontarnos a una época inmediatamente anterior a los años ochenta: la Transición. Según los resultados de las investigaciones “La protesta mediática como espejo del resurgimiento ciudadano en la Transición democrática española” (Méndez Muros, 2013) y “El repertorio de protesta de la sociedad civil a través de la prensa en la transición democrática española” (Méndez Muros, 2014) se puede confirmar que la sociedad española, con sus protestas, tuvo protagonismo en el impulso del cambio democrático. Esta afirmación hace deducir que estos “métodos democráticos” mencionados estaban más que aceptados y extendidos en la sociedad española incluso antes de que fueran regulados legalmente.
4 Mediante el artículo 211 de la Constitución de 1978 se reconocía en España el derecho a manifestarse pacíficamente. A partir de este momento, el nuevo sistema democrático reconocía y legislaba la necesidad de participación ciudadana así como consolidaba la sociedad civil (Báñez, 1999: 103). Cabría que añadir que la sociedad civil puede definirse como la existencia de determinadas formas de participación que poseen la capacidad de generar controversias, debates públicos y promover movilizaciones. Estas formas de participación tienen un alto potencial a la hora de producir reformas o resistirse a ellas y que juegan un papel clave en los procesos de modernización y cambio social (Díez, 2013: 15). 1Artículo 21 CE: 1) Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa. 2) En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.
5 2. CONTEXTO POLÍTICO Y SOCIAL DE ESPAÑA EN LOS AÑOS 80 Tras llegar al poder, el PSOE debía poner en marcha todas aquellas promesas que su programa electoral albergaba. Según Aróstegui (1999: 312-313) catorce años de gobierno socialista no equivalen a catorce años de socialismo; es decir, los gobiernos de Felipe González renunciaron a un “programa socialista” de corte clásico y se decantaron por un proyecto de modernización de la sociedad que trataría de equipararla al resto de sociedades “avanzadas” que rodeaban a España. El programa llevado a las elecciones pretendía cambiar la vida de los españoles; según Juliá (1999: 260), el PSOE intentaba “cambiarlo todo sin revolucionar nada”. La política llevada a cabo mantuvo un alto nivel de estatismo en economía y política, pero se practicó un reformismo social, cultural y educativo (Aróstegui, 1999: 313). Lo que no esperaba el PSOE cuando prometía estos cambios es que la situación política y económica legada del gobierno anterior era tan complicada, por lo tanto “la utopía reformista hubo de llevarse a cabo con mucho menos ritmo y mucha menos profundidad” (Aróstegui, 1999: 315). Los gobiernos de Felipe González, sobre todo en sus inicios, se caracterizaron por una amplia labor legisladora (Aróstegui, 1999: 312), de esta manera, las Cortes aprobaron varias leyes que desarrollaron los derechos y libertades reconocidos en la Constitución. Esta legislación modernizadora tuvo que ver con la situación de la mujer, la objeción de conciencia (Ley de Objeción de conciencia, 1985), los derechos de los consumidores y usuarios (Libertad Sindical), los derechos de los extranjeros (Ley de Extranjería o Ley de Asilo), la asistencia legal o el Habeas Corpus. Sin duda, la más controvertida fue la Ley sobre interrupción voluntaria del embarazo, que, tras la presión de la Iglesia y la derecha –que llegó a recurrirla ante el Tribunal Constitucional2-, se estableció para tres supuestos: violación, malformación del feto y grave riesgo físico o psicológico para la madre (Díaz Gijón, 2001: 301-302). Otros campos como el judicial y el religioso vieron alteradas en mayor o menor grado sus basamentos. En 1985 se modificó el sistema de elección de los veinte miembros del Consejo General del Poder Judicial, pasando a ser todos ellos nombrados por las Cortes (Díaz Gijón, 2001: 302). Los obstáculos puestos por la Iglesia se fueron salvando mediante concesiones mutuas, pese a la resistencia de la Iglesia a la regulación del aborto y la reforma de la educación. González trató de procurar el entendimiento con la Iglesia enviando un emisario al Vaticano (Aróstegui, 1999: 321). La consolidación del nuevo modelo de Estado basado en las Autonomías era una tarea esencial (Aróstegui, 1999: 319). De esta manera, se completó y normalizó el nuevo modelo de organización territorial: en 1983 se aprobaron los Estatutos de Autonomía que quedaban pendientes, se convocaron elecciones en trece comunidades y empezó el proceso de transferencias de competencias que daría paso a un Estado autonómico (Díaz Gijón, 2001: 302). De esta manera, “España pasó de ser el Estado más centralista de Europa a uno de los más descentralizados” (Juliá, 1999: 265-266). 2 En abril de 1985 el Tribunal Constitucional consideró que el Proyecto de Ley Orgánica incumplía el artículo 15 de la Constitución al no garantizar la vida humana en formación. Esto llevó al Gobierno a modificar el texto publicado en el BOE (El País, 2010).
6 Por otro lado, si el nuevo gobierno socialista quería afianzar el régimen democrático debía acabar con el golpismo y con el terrorismo. Con respecto al ejército y a la amenaza golpista, “la política del PSOE fue prudente, indudablemente hábil y eficaz a medio plazo” (Aróstegui, 1999: 321). Se llevaron a cabo una serie de medidas encaminadas a la profesionalización del ejército así como a la subordinación de éste al poder civil (Díaz Gijón, 2001: 302). El Ministerio de Defensa sustituyó a los tres ministerios militares de la época de Franco y siempre fue desempeñado por civiles (Aróstegui, 1999: 321). Se llevaron a cabo la Ley de Plantillas del Ejército y la Ley de reforma de la Ley Orgánica de Defensa Nacional, que fue aprobada en 1984 (Díaz Gijón, 2001: 302), así como la Ley de Personal Militar de 1989, que reguló la carrera militar admitiendo a mujeres (Aróstegui,1999: 321). Además, desaparecieron los tribunales militares, se redujo el servicio militar y se reguló la objeción de conciencia (Aróstegui, 1999: 321-322). También se llevó a cabo una política de modernización técnica potenciada y facilitada por la entrada en la OTAN (Aróstegui, 1999: 322). En cuanto a las fuerzas de seguridad, se creó la Policía Nacional en 1986, pero se mantuvo el carácter militar de la Guardia Civil. La política de seguridad del gobierno “estuvo siempre presidida por la necesidad de la lucha antiterrorista más que por ninguna otra consideración. En esa lucha las fuerzas de seguridad progresaron y mejoraron sus medios y eficacia” (Aróstegui, 1999: 342). Las acciones terroristas de ETA se endurecieron con la llegada del régimen democrático aprovechándose de las ventajas que daba la dificultad de adaptación de la lucha antiterrorista a los principios del Estado de Derecho. En los años ochenta la actividad de ETA estuvo dirigida hacia militares, miembros de las fuerzas de seguridad o políticos, además el asesinato de personas individuales se sustituyó por el coche bomba, método que causaba estragos multitudinarios (Aróstegui, 1999: 343). Precisamente fue este método el utilizado para llevar a cabo sus atentados más sangrientos: el de Hipercor en Barcelona3 y el del cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza4, ambos en 1987 (Díaz Gijón, 2001: 306). La cooperación con Francia fue esencial para la lucha antiterrorista en España, aunque esta sólo empezó a ser operativa cuando tanto en España como en Francia5 se establecieron gobiernos socialistas (Aróstegui, 1999: 344). A pesar de la colaboración con el país vecino, durante la época socialista se intensificó la guerra sucia contra ETA mediante los GAL6, grupo antiterrorista al que se le atribuyen 29 asesinatos y algunos secuestros entre 1983 y 1987 (Aróstegui, 1999: 344). Los grupos de terrorismo antieta trajeron consigo la “sospechada intervención en ellos desde el propio aparato del Estado, el Ministerio del Interior, según ha sido demostrado judicialmente en el caso de los GAL” (Aróstegui, 1999: 344) con participaciones que iban desde funcionarios, como los policías José Amedo o Miguel Domínguez, hasta el propio ministro del Interior, José Barrionuevo o el subsecretario del Interior y posterior Secretario de Estado, Rafael Vera. Esta lucha a través de medios ilegales se relacionó con el uso indebido de los fondos reservados del Ministerio del Interior. El secuestro de Segundo 3 El atentado en el centro comercial Hipercor fue perpetrado por ETA el 19 de junio de 1987 en Barcelona. Causó la muerte a 21 personas e hirió a 45 (La Vanguardia, 2012). 4 El atentado contra la casa cuartel de Zaragoza tuvo lugar el 11 de diciembre de 1987. En él murieron 11 personas y 88 personas fueron heridas. 5 François Mitterrand, del Partido Socialista francés, estuvo en el cargo desde 1981 hasta 1995. 6 Los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) fueron unos grupos parapoliciales que practicaban terrorismo de Estado contra ETA.
7 Marey7 en 1983 fue el desencadenante de todo el proceso judicial (Aróstegui, 1999: 344). Mientras, el Gobierno trataba de dialogar inútilmente con ETA en Argel entre 1987 y 1989, en las únicas conversaciones que han sido reconocidas de forma oficial. Desde 1987 se fue concretando la respuesta de las fuerzas democráticas a la lucha contra la banda terrorista con la firma del Pacto de Madrid (noviembre 1987) y el Pacto de Ajuria Enea (enero 1988), este último sería firmado por todas las fuerzas políticas del Parlamento Vasco a excepción de Herri Batasuna (Díaz Gijón, 2001: 302-306). Cuando los socialistas llegaron al poder en 1982 las negociaciones para el ingreso en la Comunidad Económica Europea (CEE) estaban bloqueadas por una pausa pedida por Francia (Angoustures, 1995: 254). Según Aróstegui (1999: 331), las negociaciones se aceleraron desde 19848. Los asuntos a negociar eran la agricultura, la pesca, la movilidad de personas entre países, la legislación social así como el Estatuto de Canarias: “las conversaciones llegaron a acuerdos finales en París y en Bruselas a fines del mes de marzo de 1985, y el 12 de junio de 1985 se celebró la forma de los Tratados de Adhesión de España y Portugal, que entraron en vigor el 1 de enero de 1986” (Aróstegui, 1999: 331). El referéndum sobre la permanencia en la OTAN era uno de los aspectos más esperados del programa electoral del PSOE (Díaz Gijón, 2001: 304) que se celebró en marzo de 1986 cuando el ingreso en la CEE era ya un hecho. Los resultados del referéndum dieron la victoria al Sí, defendido por el Gobierno, a la permanencia en la OTAN por más de un 52% (Aróstegui, 1999: 333). En cuanto a la economía española de los ochenta habría que diferenciar dos etapas distintas que, en cierta forma, coincidirían con la primera (1982-1986) y la segunda legislatura socialista (1986-1989) (Díaz Gijón, 2001: 303-308). Durante la primera etapa, desde el Ministerio de Economía –primero con Miguel Boyer y después con Carlos Solchaga9, a la cabezase practicó una dura política de ajuste para hacer frente a la crisis económica (Díaz Gijón, 2001: 303). Se llevó a cabo un intervencionismo estatal algo moderado que buscaba el equilibrio en la economía y en los gastos del Estado, a la vez que se trataba de controlar la inflación (Aróstegui, 1999: 317). Todos los esfuerzos estaban dirigidos hacia una amplia reconversión de la economía española, imprescindible para reanudar el crecimiento (Aróstegui, 1999: 318). Durante este tiempo la economía no fue muy socialista (Payne, 1987: 169) y salvo el caso de la red eléctrica no se llevaron a cabo nacionalizaciones (Díaz Gijón, 2001: 303). Según palabras de Aróstegui (1999: 318), “la reconversión industrial fue seguramente la parte esencial y más dura de la política económica del periodo reformista”. La reconversión de la industria española era necesaria y no podía posponerse debido a dos razones: el aparato productivo industrial se había quedado anticuado y las condiciones del mercado 7 Segundo Marey fue secuestrado en su domicilio en 4 de diciembre de 1983 por unos mercenarios contratados con fondos reservados del Ministerio del Interior al confundirle con un dirigente de ETA. Marey era un vendedor de mobiliario de oficinas de 51 años, hijo de un socialista exiliado en Francia. 8 La confluencia de partidos de corte socialista tanto en Francia como en España y su afinidad entre ellos facilitó las negociaciones. 9 Carlos Solchaga fue nombrado ministro de Economía y Hacienda tras la dimisión de Miguel Boyer en julio de 1985.
8 internacional habían cambiado (Aróstegui, 1999: 318). La reconversión había sido llevada a cabo para aumentar la producción y eliminar el exceso de empleos de bajo rendimiento, pero aunque la inversión creció, también lo hizo el paro (Payne, 1987: 169). Para paliar esto, se procedió a la reforma del Estatuto de los Trabajadores para dar mayor flexibilidad al mercado de trabajo, y a la vez se reformaba la ley de prestaciones por desempleo. Estas dos medidas trajeron consigo una mayor precariedad laboral así como el fomento de la economía sumergida (Aróstegui, 1999: 319). Por otro lado, la segunda legislatura socialista fue testigo de una fase de crecimiento económico. “Afluían los capitales extranjeros, las empresas aumentaban sus beneficios, el mercado financiero y la Bolsa se adentraron en momentos de euforia, advino un auge inmobiliario, con subidas de los precios sin precedentes”, sostiene Aróstegui (1999: 344). Entonces, el Gobierno siguió una política de apoyo al crecimiento a través liberalizaciones, liquidación de activos y privatizaciones. El auge de las empresas promovió la concentración del capital. El crecimiento económico fue muy superior al de la media europea (Aróstegui, 1999: 344-345). Sin embargo, la clase trabajadora, que había tenido que afrontar la fase de austeridad y hacer importantes sacrificios, no fue recompensada. A pesar del crecimiento económico, los salarios no se recuperaron y apenas se creó empleo (Díaz Gijón, 2001: 307) –en sus cuotas más altas, el paro llegó a superar en 20% de la población activa (Angoustures, 1995: 251)-. Para Aróstegui (1999: 345) “las diferencias sociales se habían acrecentado aunque el nivel de vida general hubiese subido” y debido a la resistencia del Gobierno a subir los salarios, la ruptura de los sindicatos con éste se había estado gestando desde 1985, aunque el momento culmen llegó con la convocatoria de una huelga general el 14 de diciembre de 1988. La huelga fue un éxito y tuvo un gran seguimiento (Díaz Gijón, 2001: 307-308). Se producía así “la ruptura de un cierto consenso social interclasista que parecía simbolizar y representar la identidad PSOE/UGT (Unión General de Trabajadores), con raíces históricas fuertes, a causa del viraje del socialismo hacia el apoyo a los intereses del empresariado” (Aróstegui, 1999: 345-346). Para Aróstegui (1999: 323), la política educativa ha constituido, aún con sus insuficiencias, uno de los más evidentes logros del reformismo socialista. El encargado de extender y mejorar la educación en nuestro país fue José María Maravall10 que, junto con su equipo, fueron los artífices tanto de la Ley Orgánica de Derecho a la Educación (LODE) como de la Ley de Reforma Universitaria (LRU). El primer gran proyecto fue la LRU, que venía a sustituir a la Ley de Autonomía Universitaria (LAU), y que daba autonomía económica y académica a las universidades así como establecía el sistema para alcanzar la estabilidad del profesorado (VV.AA., 2000: 45-46). La reforma universitaria estuvo acompañada por la creación de nuevas universidades y un incremento del número de becas, lo que se tradujo un aumento de estudiantes universitarios (Marín, 2001: 331). Con la LODE se pretendió llevar a cabo una “profunda reforma en la educación orientada por el laicismo y la predominación del Estado”, apunta Aróstegui (1999: 323), que añade: “la LODE atendía sobre todo a una gran regulación de las enseñanzas pública y privada y su financiación, y fue la que levantó el conflicto más serio con la 10 José María Maravall fue ministro de Educación entre 1982 y 1988, momento en el que fue sustituido por Javier Solana.
15 mercado se intensificó tras la decisión del Gobierno de dar tres licencias de televisión privada en agosto de 1989 (Cruz y Saiz, 2007: 306). La prensa española vivió intensamente el ciclo de expansión económica a la que muchos llamaron la “cultura de pelotazo”. El crecimiento económico general mejoró excepcionalmente la facturación publicitaria e hizo que las deudas de los periódicos con Hacienda o la Seguridad Social quedaran saldadas. La publicación del informe anual Fundesco19 (1989) supuso el reconocimiento de 1988 como un año importante para la configuración de un modelo avanzado de comunicación de masas en España. La bonanza económica y las exigencias comunitarias pusieron fin a las ayudas que el Estado daba a los periódicos para subvencionar el papel y reconvertir su tecnología. Esta cancelación de ayudas perjudicó sobre todo a las pequeñas empresas que eran menos solventes y potenció el poder de las grandes empresas y la concentración empresarial (Fuentes y Fernández Sebastián, 1998: 331-332), tendencia que se estaba dando también en el resto de Europa y EEUU. Según Barrera (1995: 38), “suele ser una constante en la historia de la prensa la relación causa-efecto entre el inicio de una etapa política liberal y el incremento del número de periódicos aparecidos”, y aunque los primeros años del posfranquismo fueron testigos de multitud de nacimientos de nuevos periódicos lo cierto es que un alto número de iniciativas periodísticas acabaron fracasando durante los ochenta. Hasta 1984 dejaron de publicarse 60 diarios en España, 35 de ellos habían aparecido con posterioridad a 1975 (Barrera, 1995: 38-39). Los periódicos más destacados durante los años ochenta El País y Diario 16, habían nacido en 1976, inmediatamente después de la muerte de Franco. El País fue un éxito rotundo mientras que Diario 16 permaneció a su sombra sin encontrar su estilo ni su lugar. Durante estos años también surgieron periódicos en catalán (Avui) y en euskera (Deia y Egin). En Cataluña surgiría también El Periódico de Catalunya, que pronto le hizo la competencia a La Vanguardia (Cruz y Saiz, 2007: 298-299). La oposición al Gobierno llegaba por parte de periódicos tradicionales como ABC, Ya o El Alcázar (Fuentes y Fernández Sebastián, 1998: 330), este último terminaría desapareciendo en 1988. Durante estos años también nacieron o siguieron publicándose revistas y periódicos especializados como: Cinco Días (1978), Expansión (1986), El Jueves (1977), Interviú (1976), etc. El 23 de ocutubre de 1989 nacía el periódico El Mundo, crítico con el gobierno socialista y centrado en el periodismo de investigación de casos de corrupción. El panorama mediático español tendió a la concentración hasta el punto de que en 1988 los cinco principales grupos mediáticos (Comecosa, Prisa, Prensa Española, Grupo Godó y Grupo Zeta) controlaban poco más del 47% de la difusión de la prensa diaria (Fuentes y Fernández Sebastián, 1998: 332), como se aprecia en el gráfico 1. 19 Fundesco: Fundación para el Desarrollo de la Función Social de las Comunicaciones en España.
16 Gráfico 1: La concentración mediática en España en 1988 (Control de difusión de la prensa diaria). Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Fuentes y Fernández Sebastián (1998: 332). 12,77% 11,68% 52,92% 8,25% 7,76% 6,62% Comecosa Prisa Otros Prensa Española Grupo Godó Grupo Zeta
17 5. OBJETIVOS, HIPÓTESIS Y METODOLOGÍA En el Trabajo de Fin de Grado La sociedad española en los años ochenta: Análisis de las manifestaciones de protesta en el diario El País (1983-1989), tutorizado por la profesora Sandra Méndez Muros, tratamos de dar respuesta a la pregunta ¿por qué motivos se manifiestan los españoles en una sociedad que acaba de ser testigo de una transición política y que percibe las reformas democráticas y del Estado del Bienestar? Los años ochenta interesan por distintos motivos. Se trata de una época de cambios debido a la llegada al poder de forma pacífica de un partido de izquierdas en España, la existencia de un cambio generacional tanto en política como en periodismo, ser considerada la época que pone fin a la Transición y que consolida la democracia en España y la tendencia a pensar que los años ochenta no han de ser considerados historia, a pesar de que hayan pasado treinta y cinco años desde el inicio de la década. De esta manera, pretendemos abrir una nueva vía de estudio desde el ámbito periodístico sobre los años ochenta considerándolos como parte de la Historia periodística de nuestro país. En un plano más concreto, nuestros objetivos son: 1. Conocer cuál es el tratamiento informativo de la protesta social (naturaleza y visualización) en el diario El País durante los años ochenta, debido a la inexistencia de estudios sobre este asunto y este momento de la Historia. 2. Contribuir al estudio de la Historia del Periodismo Español en los años ochenta y, específicamente la sociedad civil española que demanda cambios así como su forma de demandarlos. Para este estudio partimos de las siguientes hipótesis: a) La mayoría de las revueltas producidas en los años ochenta tenían su trasfondo en el mundo laboral. b) Se puede hacer una diferenciación de las manifestaciones durante los años ochenta por bloques temáticos por la amplia diversidad de asuntos. c) Durante los años ochenta, en las noticias sobre manifestaciones no se le otorgaba protagonismo al ciudadano que protesta. d) Las imágenes mostradas sobre manifestaciones suelen tener rasgos de cierta violencia. Los métodos utilizados para la elaboración de este análisis han sido el análisis histórico, descriptivo y hemerográfico. La investigación previa al análisis se guió por el método histórico. Entendemos por método histórico las distintas técnicas y procedimientos que los historiadores usan para investigar hechos ya pasados que son relevantes para la sociedad. Lo que pretende el método histórico es analizar la realidad social y descubrir el curso que ha seguido durante la historia aquello que se estudia y por qué ha llegado a ser lo que es (Rubio y Varas, 1997: 258-260). Se trata de un paso esencial para la investigación pues, según Marín Otto (1982: 318), es necesario determinar la articulación específica dentro del entramado que en un momento histórico determinado forma el modelo comunicativo de una comunidad. De esta manera se intentó contextualizar y situar en el tiempo la investigación para así comprender de la mejor manera posible el material a analizar.
18 Por otro lado, el método descriptivo consiste en la adquisición de datos a través del análisis y la descripción y explicación de éstos. Esta descripción ha de ser lo más fiel posible a la realidad (González Río, 1997: 38-39). Se trata pues de realizar una especie de inventario de las cuestiones halladas (Ander-Egg, 1995: 61-62). En principio, esta especie de inventario se presentaba sencilla, pues en el análisis se abordaban cuestiones simples como la presencia de imágenes, la procedencia de éstas, etc. De esta manera, se buscó la bibliografía necesaria para conocer el contexto histórico y periodístico de los años ochenta, expuestos anteriormente. Además, la docuserie Ochéntame otra vez de TVE ha sido de ayuda para contextualizar e informar de la década de los ochenta de forma entretenida y visual. El tercer y último método, el hemerográfico, constituye la consulta del material necesario para realizar la investigación con la que se pretende conocer una publicación en concreto. El método hemerográfico nos permite profundizar en el conocimiento de la evolución de la información de una determinada publicación y en la relación de esa publicación con el contexto histórico en el que se produce (Moreno Sardá 1982: 273). Para este estudio se han analizado noticias extraídas del el periódico El País entre el 2 de enero de 1983 y el 31 de diciembre de 1989, fechas que coinciden con la época reformista de los gobiernos del PSOE encabezados por Felipe González, lo que supone un total de 2.532 ejemplares. La revisión página por página de estos ejemplares ha dado lugar a 4.591 textos que tratan sobre manifestaciones de protesta. Aunque la recuperación de textos ha sido manual hemos en la búsqueda nos hemos ido fijando en las siguientes palabras claves: ‘manifestación’, ‘protesta’, ‘huelga’, ‘marcha’, ‘movilización’, ‘concentración’, ‘encierro’, ‘conflicto’, ‘paro’, ‘lucha’. Los ejemplares han sido extraídos de la hemeroteca de la web Kiosko y Más a la que se ha podido acceder desde Catálogo Fama con usuario y contraseña de la Universidad de Sevilla. Conforme iba avanzando la selección y recopilación de ejemplares a analizar, y fruto sólo de la observación, se iban intuyendo cuestiones y formando hipótesis iniciales que más tarde debían ser confirmadas o desestimadas. De esta manera, las primeras hipótesis sobre cuestiones referidas tanto al continente como al contenido se formaron sencillamente mediante el método inductivo (Alcina Franch, 1994: 65-69). Decidimos entonces realizar un análisis de continente y contenido, ya que la muestra a analizar procedería de un medio de comunicación, en este caso, El País (González Río, 1997: 41). Entre las metas a alcanzar se encontraban la de historificar la publicación así como, a su vez, elaborar una metodología que permita conocer la realidad social que esta publicación ofrecía a sus lectores (Moreno Sardá, 1982: 271). El siguiente paso fue la elaboración de una ficha con la que analizar tanto el continente como el contenido. Con el análisis del continente se pretende proceder a la descripción y explicación de asuntos formales tales como la presencia de imágenes, la procedencia de estas imágenes –si es que la noticia incluye alguna- y la interpretación de si estas imágenes son violentas o no. Con el análisis de contenido se busca llevar a cabo un análisis cuantitativo y otro cualitativo. El análisis cuantitativo consiste básicamente en la recopilación y clasificación de textos, delimitando en primer lugar los textos que versan sobre protesta social y laboral, seguido de la recopilación y clasificación por bloques temáticos y su posterior enumeración para obtener datos y porcentajes. Mediante el análisis cualitativo se persigue saber si durante los años ochenta El País
19 daba voz a los manifestantes en sus noticias, de esta manera, se procedía al análisis del lenguaje de los titulares y se planteaban dos cuestiones: a) si los protagonistas de estas noticias, es decir, los manifestantes aparecen mencionados en los titulares, y b) si los manifestantes se encuentran entre las fuentes citadas por los titulares de las noticias. Este análisis se ha aplicado a los titulares, por lo que los resultados corresponden sólo a la información que los titulares dan y no al total de la noticia. Para la descripción y explicación de los datos obtenidos a partir del análisis de continente y contenido han sido de ayuda una serie de gráficos y tablas que facilitan la comprensión de manera rápida y visual de lo que el texto expone. ***** A lo largo del estudio se han ido encontrando una serie de “piedras en el camino”, dificultades que han impedido desarrollar el trabajo tal y como en principio se deseaba. Entre estos problemas destacan: 1) La inexistencia de la opción de búsqueda avanzada en Kiosko y Más. De esta manera, las noticias han sido extraídas manualmente tras haber examinado página por página todos los ejemplares que van desde el 2 de enero de 1983 hasta el 31 de diciembre de 1989, lo que supone un total de 2.532 ejemplares. Si tomamos una media de 50 páginas por ejemplar (la mayoría de ellos tienen más de 60 páginas) supone la revisión de más de 126.600 páginas. Este, y no otro, es el principal motivo por el que la elaboración y exposición de este Trabajo de Fin de Grado se han visto obligadas a realizarse en septiembre. 2) La baja calidad de los ejemplares del periódico, ya que se encuentran escaneados. La poca legibilidad de algunas noticias debido a la mala calidad del periódico ha sido otro motivo de complicación y retraso de la elaboración y presentación de este TFG. 3) La existencia de pocos estudios sobre las manifestaciones que tuvieron lugar en los años ochenta así como las pocas referencias bibliográficas a éstas.
20 6. EL DIARIO DE REFERENCIA EL PAÍS Vidal Beneyto (1986: 17-24) hace una descripción bastante elaborada de lo que suponen los llamados periódicos de referencia, una serie de diarios que tienen características propias en naturaleza y función. Los aspectos formales y la organización del espacio distinguen a estos diarios de los populares. La tipografía sobria, la carencia de imágenes o el formato tabloide son otras características en común de estos periódicos. Por su parte, las secciones son mucho más numerosas que en el resto de los diarios, y se le concede especial importancia a la política internacional, economía y cultura. Muchos de estos diarios han llegado a suprimir la sección de sucesos con el objetivo de eliminar el sensacionalismo de sus páginas. Para Vidal Beneyto, estos diarios cumplen algunas funciones con mayor eficacia que otros: ser una referencia para otros medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales, servir de altavoz a los grandes líderes políticos, instituciones sociales, asociaciones nacionales, etc., ser para los gobiernos extranjeros la referencia sobre la realidad y los problemas del país. Estos diarios tienen la “voluntad de desubjetivizar” la información y expresan su voluntad pluralista al manifestar la ideología del medio explícitamente, los cuales suelen situarse en posiciones de centro. Entre estos periódicos se encuentra el diario El País. 6.1. El nacimiento de un periódico en democracia El primer número de El País vio la luz el 4 de mayo de 1976, apenas seis meses después de la muerte de Franco. A pesar de su posterior éxito, el diario tuvo “una larga y no fácil prehistoria” (Barrera, 1995: 62) desde el momento en que José Ortega Spottorno tuviera la idea de crear un periódico liberal, europeísta y moderno a principios de los años setenta (Castro, 2010: 212-213). Según Alférez (1986: 230-231), José Ortega y los periodistas Carlos Mendo y Darío Valcárcel fundaron el 17 de enero de 1972 la sociedad Promotora de Informaciones, S. A. (Prisa) con un capital de medio millón de pesetas. Pese al entusiasmo generado por el nuevo proyecto y los nuevos tiempos que se avecinaban, España seguía aún viviendo bajo la dictadura franquista, la cual no estaba dispuesta a permitir que un periódico de dichas características fuera publicado (Barrera, 1995: 62-63). En septiembre de 1975, tras casi cuatro años de espera, el Gobierno aprobó la inscripción de Prisa en el Registro de Empresas Periodísticas (Cruz Seoane y Sueiro, 2004: 56). Fernández Beaumont (1986: 259-262) sostiene que durante esos cuatro años se había llevado a cabo una intensa actividad organizativa: ampliaciones de capital, construcción de instalaciones que albergarían el periódico, compra de maquinaria, estudios técnicos y periodísticos previos a la publicación de la cabecera, etc. Por lo tanto, el intencionado retraso administrativo fue beneficioso para la nueva publicación que, al no haber tenido contacto con el franquismo, no tenía lastres históricos de los que desprenderse. Según el folleto de presentación de marzo de 1976, se trataba de “un periódico sin pasado, que no tiene que arrepentirse de nada, porque de nada se siente culpable” (Cruz Seoane y Sueiro, 2004: 18). Para Alférez (1986: 232), la historia de El País no podría entenderse sin la intervención de dos de sus hombres claves: Jesús de Polanco y el periodista Juan Luis Cebrián
21 quienes entraron en el proyecto en 1975. Jesús de Polanco, procedente del mundo editorial, entró en el proyecto por insistencia de José Ortega y Manuel Fraga, convirtiéndose en consejero delegado de Prisa y en el hombre de confianza del primero (Barrera, 1995: 64). Fue Polanco quien hizo que el proyecto original evolucionara hacia objetivos mucho más ambiciosos y rentables, llegando a poner en riesgo su patrimonio al pedir un préstamo al Banco Atlántico para pagar la primera rotativa y la primera nómina a los trabajadores (Barrera, 1995: 64). Por su parte, Juan Luis Cebrián poseía gran experiencia en puestos de mando a pesar de su juventud, así lo confirmaba su paso por Pueblo, TVE o Informaciones. Era un hombre de ideas políticas liberalesprogresistas y un convencido europeísta, y así lo infundió en el diario (Cruz Seoane y Sueiro, 2004: 49-55). A El País le tocó nacer en tiempos agitados en política nacional, y poco a poco fue moldeando su ideología política. De esta manera, se mostró enemigo de la ultraderecha, reticente a Alianza Popular hostil con la UCD y, como es sabido, en sintonía con el PSOE. No obstante, nunca dejó de defender la profunda creencia en la democracia, como demostró el 23-F al sacar una edición especial donde podía leerse “El País, con la Constitución” (Barrera, 1995: 64-65). Su afinidad con el PSOE coincidió con el cambio que se estaba produciendo en la opinión pública, por lo que podría afirmarse que el periódico, con su creciente peso e influjo, facilitó el camino de los socialistas al poder (Barrera, 1995: 65). Cruz Seoane y Sueiro (2004: 25-48) señalan que el despegue del diario había sido posible gracias a la convergencia de personas con distintas ideas políticas a quienes unía su profundo convencimiento democrático. Así lo demostraba la diversidad de su accionariado, en el que se encontraban desde miembros del régimen franquista como Manuel Fraga o Serrano Súñer hasta un ex ministro de la República, Justino de Azcárate. La progresiva decantación de la línea ideológica del diario hacia posiciones de izquierdas durante sus primeros años de vida provocó el descontento entre las posiciones más conservadoras del accionariado. Continuamente se intentó modificar la línea editorial del periódico hacia posiciones más moderadas, a la vez que se trataba de frenar el creciente poder de Polanco dentro de éste. Los intentos de cambio fueron en vano, debido a la situación minoritaria del sector descontento y al crecimiento de las ventas y los excelentes resultados económicos, de modo que en el verano de 1983 los accionistas insatisfechos vendieron sus participaciones en el periódico (Barrera, 1995: 66-67). Para Chivelet (2001: 124-127), en pocos años El País se había convertido en el modelo a seguir, un punto de referencia y casi un definidor de la verdad, llegando a recibir el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 1983. El rápido auge del diario tiene varias explicaciones como su surgimiento a principios de la Transición que supuso una verdadera oportunidad histórica, la demanda social, su nacimiento sin vinculación al régimen franquista, la calidad profesional de la redacción y sus instalaciones y maquinaria modernas que propiciaron un producto atractivo, ágil y sencillo (Barrera, 1995: 67-68).
22 6.2. Datos preliminares de la cabecera El título del periódico es El País, el cual se autodenomina “Diario independiente de la mañana”. Se edita en Madrid desde el 4 de mayo de 1976, aunque a partir de 1982 tuvo una edición en Barcelona. Se trata de una cabecera de periodicidad diaria, a cinco columnas, y cuya extensión, en el período analizado (1983-1986), varía desde las cuarenta hasta las ochenta páginas. Tanto en portada como en páginas interiores pueden verse fotografías e infografía que cumplen una función secundaria, ya que su principal cometido es servir de apoyo al texto. Desde su nacimiento, El País se definió como un periódico independiente, de información general, con clara vocación europeísta y defensor de la democracia plural (VV.AA., 2002: 21-22). A pesar de ello, durante los años ochenta su afinidad con el PSOE fue conocida y criticada. De esta manera, podríamos decir que El País durante los años ochenta tuvo una línea editorial de izquierdas. Podría decirse que el perfil del público lector del diario El País, durante el periodo analizado, es una persona joven, de clase media, con instrucción universitaria y situados a la izquierda ideológicamente. La impresión la lleva a cabo el propio periódico, que durante la década de los ochenta estuvo a la vanguardia rotativa. La dirección de la redacción, la administración y los talleres puede verse escrita en la cabecera (C/ Miguel Yuste, 40, 28037, Madrid) así como un número de teléfono (91 754 38 00). El precio, el año y el número de ejemplar también pueden verse a continuación. El precio del periódico varía desde el inicio de la fecha de análisis, siendo de 35 pesetas en enero de 1983 y de 65 pesetas en diciembre de 1989, ambos sin incluir suplementos. Con el suplemento los precios varían, costando 60 pesetas en 1982 y 125 pesetas en 1989. En la cabecera también podemos observar, hasta 1988, el nombre de su director: Juan Luis Cebrián (en 1988 Cebrián fue sustituido por Joaquín Estefanía en la dirección). A partir de octubre de 1988 en el lugar ocupado por el nombre del director puede leerse “Edición de Madrid”, probablemente para diferenciarla de la edición de Barcelona. La estética de El País se caracteriza por su sobriedad y su clara distribución en su búsqueda por conseguir una imagen de prensa seria. Su apariencia se ha mantenido a lo largo del tiempo, de hecho, durante el periodo analizado sólo se pueden ver pequeños cambios en la cabecera. Como se puede observar en el ejemplo 1, apenas se pueden ver cambios en ella a pesar de que entre ellas hay una diferencia de casi siete años.
Ej e e mplo 1: C o o mparativa e dici e ntre la cab embre de 1 9 b ecera de E l 989. Fuent e l País el 2 d e : Kiosko y e enero de 1 m ás. 1983 y el 3 23 1 de
24 7. TRATAMIENTO DE LA PROTESTA SOCIAL EN EL PAÍS (1983- 1989) 7.1. Naturaleza de la información sobre protesta social 7.1.1. Protesta laboral versus protesta social Como primer resultado hemos contabilizado un total de 4.591 textos que han sido examinados y clasificados en dos tipos de protesta: laborales y sociales. Estas últimas son las que conforman nuestro objeto de estudio. Aunque la protesta laboral es una forma más de protesta social, tiene entidad propia. Los textos hallados cuya temática son las manifestaciones que tienen su trasfondo en el mundo laboral son un total de 3.132 (68,22%), mientras que los que tienen su origen en la sociedad son 1.459 (31,78%). En el gráfico 2 puede comprobarse que la mayoría de los textos versan sobre protesta social (2/3) mientras que sólo 1/3 tratan sobre protesta social. Gráfico 2: Diferenciación en porcentajes de las protestas laborales y sociales. Fuente: Elaboración propia. Además de la distinción entre el total de los textos, hemos realizado una diferenciación entre los dos tipos de manifestaciones según el año en el que se produjeron. Los resultados han sido recogidos en la siguiente tabla. Año Manifestaciones totales Manifestaciones laborales Manifestaciones sociales 1983 813 561 252 1984 706 520 186 1985 536 341 195 1986 667 339 268 1987 852 578 274 31,78% 68,22% Protestas sociales Protestas laborales
prob l med i Por tem á “mi n 7.1. 4 Tras man i man e supo que e podr í man i los t e La m info r supo y, a incl u y el s Eje m l ema. Muc h i os daban d e otro lado, á ticos: “re l n usválidos” 4 . Prota g o n el análisi s i festantes s o e ra, las no t nen un 45 % e quivale a u í a afirmar s i festantes n o e xtos en lo s m ayoría de r mación en ne que sól o veces, el m u yen dentro s egundo es m plo 10: N o h o de estos e ellos. el menor l igión” (0, 9 (0,48%) y “ n istas s se ha est a o n los prot a t icias en l a % del total, u n 55% de l s e que es o son los p r s que sí lo s o estas notic sus titular e o informan d m otivo. Su e de los “Br e una noticia o ticia extra í casos con c número d 9 %), “jub i “ colectivos a blecido la a gonistas d e a s que los mientras q u l total. Se t r mayor el r otagonista s o n. i as en las q e s y respo n d el hecho d e len ser no t e ves”. El p r extraída d e í da del eje m Fuen t c retos se h a d e manifes t i lados” (0 , LGTB” (0 , diferencia c e la acción l protagonis t u e las noti c r ata de un a número d s de la acci ó q ue no se h n den a la f d e que se h a t icias de p o r imero es u n e l apartado “ m plar de El P n te: Kiosko y a cían conoc i t aciones p r , 75%), “e x , 2%). c ión entre l levada a c a t as aparec e c ias en las q a diferencia d e textos a ó n que se ll e h abla de l o f órmula “ M a producido o ca extensi ó n ejemplo d “ Breves”. P aís del 18 y más. i dos por la ovienen d e x trema de r las noticia s a bo y en la s e n mencion q ue no apar muy ajust a a nalizados e va a cabo q o s protagon i M anifestació una manif e ó n y la ma y d e noticia d e de marzo d difusión q u e cinco bl o r echa” (0, 6 s en las q u s que no. D e n ados son 6 r ecen son 8 0 a da, pero a ú en los qu q ue el núm e i stas apena ó n en…”, l o e stación, el y oría de el l e poca ext e d e 1984, pá g 31 u e los o ques 6 2%), u e los e esta 6 57 y 0 2, lo ú n así e los e ro de s dan o que lugar l as se e nsión g . 25.
Eje m Eje m 7.1. 5 En e man i dife r las q info r fuen t dato s fuen t ento n man i inter e las a u m plo 11: N o m plo 12: N o 5 . Fuentes d l análisis t a i festantes s e r encia entre q ue no es ir r r mación en t e de infor m s ofrecidos t es cuando n ces cuand i festacione s esado en d a u toridades u o ticia extra í o ticia extra í d e informa c a mbién he m e encuentr a las notici a r isoria. De e apenas 10 0 m ación en l o por los ma n se quiere a o ofrecen d s , es decir, l a r a conoc e u otras fue n í da del eje m Fuen t í da del eje m Fuen t c ión m os b uscad o a n entre las a s en las qu e sta manera textos, qu e o s ot r os 1. 3 n ifestantes e a clarar el n d atos ofrec l os manifes t e r los posic i n tes. m plar de El P n te: Kiosko y m plar de El P n te: Kiosko y o la diferen c fuentes ci t u e los mani f , se estable c e suponen u 3 59, un 93, 1 e n los titul a n úmero de c idos por d i tantes. Est o ionamiento P aís del 21 y más. P aís del 9 d y más. c iación ent r t adas por l o f estantes s o c e que los m u n 6,85% d e 1 5% del tot a res son esc p ersonas a s i stintos col o da la idea s ciudadan o de mayo d e d e febrero d r e las notici o s titulares y o n fuentes d m anifestant e e l total, mi e a l. Hay qu e asos, sólo s s istentes a ectivos co n de que el p o s y les int e e 1984, pá g d e 1987, pá g i as en las q u y las que n d e informa c e s son fuen t e ntras que n e apuntar q u s on citados la protesta , n vocantes d p eriódico n o eresa más l 32 g . 20. g . 18. u e los n o. La c ión y t es de n o son u e los como , y es d e las o está l as de
Ej e Ej e Ej e e mplo 13: F r e mplo 14: F e mplo 15: F r agmento d 1 F ragmento d 1 F ragmento d 1 e noticia e x 984, pág. 1 3 d e noticia e x 987, pág. 1 3 d e noticia e x 985, pág. 1 3 x traída del e 3. Fuente: K x traída del e 3. Fuente: K x traída del e 3. Fuente: K e jemplar de K iosko y m á e jemplar de K iosko y m á e jemplar d e K iosko y m á El País del á s. El País de l á s. e El País de l á s. l 31 de may o l 9 de marz o l 6 de may o 33 o de o de o de
34 7.2. Visualización de la protesta social a través de la imagen 7.2.1. Uso de la imagen Partiendo del total de los 1.459 textos, y tras el análisis de éstos, se ha establecido la diferenciación entre los que incluyen imágenes, siendo estos un total de 946, y los que no las incluyen, siendo éstos 513. De esta manera, las noticias que no incluyen imágenes supondrían un 64,84% del total, mientras que las que sí las incluyen suponen un 35,16% del total, lo que equivaldría a algo más de la tercera parte. Gráfico 4: Comparación entre las noticias que incluyen imágenes y las que no con respecto al total de las imágenes. Fuente: Elaboración propia. Las noticias que no incluyen imágenes son más abundantes ya que suelen ser textos cortos y muy precisos. La mayoría de ellos son colocados en los ‘Breves’ y tienen un tamaño muy reducido. Por el contrario, las noticias que incluyen imágenes suelen ser extensas y en ellas se recoge lo sucedido con todo lujo de detalle. Es abundante la presencia de imágenes en las noticias sobre manifestaciones multitudinarias como las educativas, las que tienen que ver con el aborto, las de repulsa al terrorismo o las antimilitaristas/anti-OTAN. 7.2.2. Autoría También nos detenemos en la fuente de procedencia de las 513 imágenes que acompañan a los textos. Con la información que ofrece el pie de foto de estas noticias se han podido establecer nueve categorías distintas en las que enmarcar las fotografías según su procedencia. Estas categorías son: “Fotógrafos”, “Agencia EFE”, “El País”, “Penta Press”, “El Correo Español”, “Agencia Reuters”, “In Photo”, “La noticia” y “Sin procedencia”. 35,16% 64,84% Sí incluye imágenes No incluye imágenes
35 El número de fotografías según categorías es el siguiente: 404 de fotógrafos, 80 de la Agencia EFE, 8 de El País, 14 de Penta Press, 1 de El Correo Español, 1 de la Agencia Reuters, 1 de In Photo, 1 de La noticia y 3 sin que su procedencia sea especificada debido a la ausencia de pie de foto. Para facilitar la comprensión de los datos, están recogidos en la siguiente tabla. Procedencia Fotografías Fotógrafos 404 Agencia EFE 80 Penta Press 14 El País 8 Sin procedencia 3 El Correo Español 1 Agencia Reuters 1 In Photo 1 La noticia 1 Tabla 3: Número de fotografías clasificadas de acuerdo a su procedencia. Fuente: Elaboración propia. Observamos que la mayoría de las fotografías están firmadas por su autor que pueden ser free lances o fotógrafos componentes de la plantilla del periódico. En pocas ocasiones se establece que la autoría de las fotografías es del periódico, sólo en ocho, por lo que se interpreta que, en el caso de que estos fotógrafos formaran parte de la plantilla de El País, la regla general era indicar la autoría de las fotografías. Llama la atención que la mayoría de las fotografías que aparecen son de determinados fotógrafos cuyo nombre y apellidos aparecen en el pie de foto. Por lo que se ha podido averiguar sobre algunos de esos fotógrafos trabajaban para El País en el periodo de 1983-1989. Tras el recuento de estas fotografías se han diferenciado hasta 75 fotógrafos distintos, y de entre éstos destacan sobre todo 22 autores del el 64,52% de las fotografías totales. Podría decirse por tanto que le periódico otorga importancia a la protesta porque no duda en enviar a sus periodistas a cubrir la noticia, obteniendo así información propia y diferenciada, algo que no podría conseguir si utilizara a las agencias como fuente de información. En los anexos 1 y 2 se pueden apreciar los 22 fotógrafos más destacados así como su número de fotografías totales y la totalidad de los de los fotógrafos y su número de fotografías.
36 Gráfico 5: Porcentaje de fotografías según su procedencia. Fuente: Elaboración propia. Aunque la tónica general es la de que las fotos fueran realizadas por un profesional y que se señalara su autoría, también es común ver fotografías que provienen de la Agencia EFE. De esta manera, se puede considerar que la agencia española fue una fuente de imágenes para El País en aquellos casos en los que no pudo obtener fotografías de primera mano. En otras ocasiones, El País dispuso de fotografías de otras agencias como Penta Press, Reuters o In Photo. Así mismo, en otras pocas ocasiones hizo uso de fotografías de otros medios de comunicación como El Correo Español o La noticia. También se han hallado hasta tres fotografías distintas sin pie de foto por lo que han sido establecidas en el la categoría “Sin procedencia”. 7.2.3. Exposición de la violencia El último aspecto a tratar en el análisis de continente es la interpretación de si las imágenes son violentas o no. Entre las 513 noticias que incluyen fotografías se ha establecido la diferenciación entre las imágenes que pueden considerarse violentas, siento éstas un total de 90 fotografías, frente a las que no contienen rasgos de violencia alguna, que son las 423 restantes. De esta manera, podría decirse que sólo el 17’54% del total de las imágenes pueden ser consideradas violentas, frente al 82’46% que no. 0,00% 10,00% 20,00% 30,00% 40,00% 50,00% 60,00% 70,00% 80,00% 90,00% Fotógrafos Agencia EFE El País Penta Press El Correo Español Agencia Reuters In Photo La noticia Sin Procedencia
37 Gráfico 6: Diferenciación entre el porcentaje de imágenes violentas e imágenes no violentas con respecto al total. Fuente: Elaboración propia. El hecho de que sólo 90 fotografías de las 513 totales puedan considerarse violentas es algo positivo, pues evidencia la mayoría de la sociedad española durante los años ochenta creía en la reivindicación pacífica y había dejado muy atrás la resolución de conflictos mediante la violencia. No obstante, las 90 fotografías consideradas violentas destacan por su crudeza. En ellas la violencia viene ejercida sobre todo por los manifestantes, aunque en muchas ocasiones también es destacable la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad del Estado. Brevemente, podría apuntarse el hecho de que la mayoría de las fotografías que se han catalogado como violentas provienen de noticias que tienen que ver sobre todo con las protestas estudiantiles y las manifestaciones pro-ETA. Esto podría ser debido a su prolongación durante todo el periodo analizado y a la gran cantidad de manifestaciones por estos motivos. Las fotografías consideradas violentas varían en apariencia y contenido. Las acciones llevadas a cabo por los manifestantes son diferentes, pero todas tienen en común la violencia. En algunas se pueden ver a manifestantes tirando objetos como piedras o portando palos y otros elementos. En otras, pueden verse a los manifestantes en una muchedumbre de personas que pelea contra la policía. Las acciones de los manifestantes llegan hasta el punto de volcar vehículos. En enero de 1987 se produjeron numerosas revueltas estudiantiles. En ellas se puede ver la violencia ejercida hasta el punto producirse el vuelco de vehículos. 17,54% 82,46% Imágenes violentas Imágenes no violentas
Eje m Eje m m plo 2: Fo t m plo 3: Fot o t ografías ex t o grafía extr a t raídas del e 23. Fu e a ída del eje m Fuen t e jemplar d e e nte: Kiosk o m pla r de E l n te: Kiosko y e El País de l o y más. l País del 2 4 y más. l 17 de ene r 4 de enero d r o de 1987, d e 1987, pá g 38 pág. g . 12.
Por estét i expr e viol e pres e esta s Ejemplo 4 Ejempl o Ejemplo su parte, l a i ca muy si m e siones de s e ntas, sino e ncia de al g s manifesta c 4 : Fotogra fí o 5: Fotogr a 6: Fotogra f a s fotogra f m ple. En el l s us caras n o que reflej a g una perso n c iones. í a extraída d Fuen t fía extraíd a Fuen t fí a extraída d Fuen t fí as que no l as suelen v o son suele n a n anhelo y n a con un a d e El País d n te: Kiosko y a de El País n te: Kiosko y de El País d n te: Kiosko y o se han c o v erse a los m n ser de rab i y algo de r a ltavoz. La p d el 24 de e n y más. del 1 de a b y más. d el 24 de j u y más. o nsiderado m anifestant i a como en r esignació n p resencia d n ero de 198 7 b ril de 1985 , u nio de 198 6 violentas r e s andando las fotogra f n . A veces, d e pancarta s 7 , pág. 14. , pág. 13. 6 , pág. 32. r esponden a o lentament e f ías consid e es frecue n s es consta n 39 a una e . Las e rad a s n te la n te en
E Ejemplo E jemplo 8: Ejemplo 9 7: Fotogra f Fotografía e : Fotografí a f ía extraída Fuen t e xtraída de Fuen t a extraída d Fuen t de El País n te: Kiosko y El País de l n te: Kiosko y d e El País d e n te: Kiosko y del 3 de ju n y más. l 15 de sept i y más. e l 26 d e oc t y más. n io de 1988 i embre de 1 u bre de 19 8 8 , pág. 15. 986, pág. 3 8 6, pág. 16. 40 3 .
47 Fernando Bellas 1 Javier Belzonce 1 Carlos Bosch 1 Santiago J. Canicio 1 Agustín Carbonell 1 Alejandro Dhers 1 José Domenech 1 J. Fernández 1 Santiago T. Fernández 1 F. Ferreras 1 Miguel Gallardo 1 Ángel García 1 Fernando González 1 Pedro Guerrero 1 Rafael Laporta 1 Leo López 1 M.M.R. 1 José Luis Martínez 1 Gustau Nacarino 1 Andrés Palomino 1 Lucho Poirot 1 Fernando Romero 1 U. Sáenz 1 Marcel Sánchez 1 Paco Salinas 1 Tejederas 1 Jorge P. Termis 1 Ana Torralva 1 César Usán 1 Óscar Vallina 1 Arduino Vannuchi 1 Manolo Velasco 1 Jordi Vicent 1 Francis Villegas 1 Fuente: Elaboración propia.
48 10.2. Anexo 2. Listado de los 22 fotógrafos más destacados Fotógrafo Número de fotografías Manuel Escalera 36 García Francés 34 Luis Alberto García 32 Bernardo Pérez 29 Ricardo Gutiérrez 28 Javier Uriarte 19 Raúl Carcio 18 Luis Magán 17 Pablo Juliá 16 Ricardo Martín 13 Uly Martín 12 Miguel Gener 10 Chema Conesa 8 Albert Ramis 8 Jesús Ciscar 7 María Moreno 7 Pérez Cabo 7 Joan Sánchez 7 Antonio Espejo 6 Marisa Flórez 6 Carles Francesc 6 Francesc Ciscar 5 Fuente: Elaboración propia.