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Informes de la Construcción Vol. 73, 561, e384 enero-marzo 2021 ISSN-L: 0020-0883 https://doi.org/10.3989/ic.74063 Cómo citar este artículo/Citation: Miró-Miró, Cristobal; Mayoral-Campa, Esther; Pozo-Bernal, Melina; (2021). Bodega en seco. El caso de las Bodegas Internacionales S. A. de Jerez. Informes de la Construcción, 73(561): e384. https://doi.org/10.3989/ic.74063 Copyright: © 2021 CSIC. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la licencia de uso y distribución Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0). Recibido/Received: 01/09/2019 Aceptado/Accepted: 05/06/2020 Publicado on-line/Published on-line: 10/03/2021 Bodega en seco. El caso de las Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Dry cellar. The case of Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Cristobal Miró-Miró (*), Esther Mayoral-Campa (*), Melina Pozo-Bernal (**) RESUMEN La comarca de Jerez ha sido un territorio de experimentación tanto en lo referente a los sistemas de producción de vino como en la investigación arquitectónica de los espacios que los cobijan: las bodegas. La continua evolución del sector vinícola ha llevado parejo una transformación, a lo largo de los últimos dos siglos, de los tipos bodegueros, en cuanto a sus sistemas constructivos y espacialidad. En este contexto, se construyen en 1974 las Bodegas Internacionales, diseñadas por la Oficina Técnica Arquinde, un edificio que supuso un desafío constructivo y estructural sin precedentes en el sector: la construcción con junta seca y en dos años de una bodega de 50 000 m2. El sistema constructivo de prefabricados de hormigón utilizado, la investigación espacial y estructural que propone, más cercano a estructuras contemporáneas extensivas que a la tradicional “bodega catedral” jerezana, hicieron de este desconocido edificio un ejemplo de innovación tecnológica de primer nivel. Palabras clave: bodega, prefabricación, Arquinde, patrimonio contemporáneo. ABSTRACT The region of Jerez has been a research territory not only referring to wine production systems, but also relating to an architectural investigation about the wineries. The continuous evolution of the wine sector has led to a transformation, over the last two centuries, of the types of wineries, in terms of their construction systems and spatiality. In this context, the International Wineries were built in 1974, designed by the Arquinde Technical Office, a building that represented an unprecedented constructive and structural challenge in the sector: the construction with a dry joint and in two years of a 50 000 m2 winery. The prefabricated concrete construction system used, the spatial and structural research proposed, closer to the Mat Building, than to the traditional “bodega catedral” sherry, made this unknown building an example of first class technological innovation. Keywords: Winery, Prefabrication, Arquinde, Contemporary Heritage. (*) Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Universidad de Sevilla, Sevilla (España). (**) Arquitecta investigadora del grupo PAIDI HUM-789. Universidad de Sevilla (España). Persona de contacto/Corresponding author: [email protected] (E. Mayoral-Campa) ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0492-6025 (C. Miró-Miró); http:// orcid.org/0000-0003-2085-7020 (E. Mayoral-Campa); https://orcid.org/0000-0002-8121-534X (M. Pozo-Bernal)
Cristobal Miró-Miró, Esther Mayoral-Campa, Melina Pozo-Bernal 2Informes de la Construcción, Vol. 73, 561, e384, enero-marzo 2021. ISSN-L: 0020-0883. https://doi.org/10.3989/ic.74063 1. INTRODUCCIÓN En 1974, la oficina técnica sevillana de proyectos Arquinde proyecta lo que sería la mayor bodega en extensión de Europa en la ciudad de Jerez. Dada la gran superficie que construir, 50 000 m² de bodegas, y el tiempo limitado de ejecución exigido por la propiedad Rumasa, dos años, sus autores propusieron un sistema constructivo exclusivamente con piezas de hormigón armado que serían producidas en una planta ubicada a pie de obra. Este modelo constructivo, de enorme innovación tecnológica para la época, supuso también un espectacular logro arquitectónico (1) (Figura 1). La arquitectura de la bodega ha significado para la ciudad de Jerez de la Frontera parte fundamental de su configuración, sobre todo a partir del siglo XIX. La abundante demanda de vino de Jerez que se produce a partir de esa fecha transforma arquitectónicamente la propia ciudad. Aparece la tipología de la bodega catedral, que ocupará un porcentaje sustancial del casco urbano. A mediados del siglo XX aparecen nuevas necesidades en el ámbito bodeguero y con ello arquitecturas innovadoras en un sector con tipos muy consolidados. Algunos modelos previos desarrollados en la propia ciudad, de la mano de grandes maestros de la arquitectura nacional, como Miguel Fisac y Eduardo Torroja, constituyeron la antesala de un proyecto récord, el de las Bodegas Internacionales1, que superaría en superficie y tecnológicamente a sus precedentes. 2. ANTECEDENTES TIPOLÓGICOS Y CONSTRUCTIVOS DE LAS BODEGAS INTERNACIONALES: LA BODEGA CATEDRAL La producción del vino de Jerez siempre ha estado vinculada a la innovación, tanto por la singularidad de sus procesos de producción como por los modelos espaciales que les han dado 1 A partir de ahora se hará referencia a las Bodegas Internacionales con las siglas BI. cabida. A principios del siglo XIX la demanda anglosajona de vino de Jerez provocó una transformación productiva y social en el entorno de la bahía de Cádiz, comarca de importancia vinícola desde la Edad Media. El sistema de producción de vinos vigente quedó obsoleto y nació un sistema de producción único en el mundo, basado en la mezcla de caldos de distintas añadas llamado “soleras y criaderas”, sistema característico de lo que se ha denominado la vinatería moderna del Marco de Jerez. Esa transformación del sistema productivo vinícola llevará pareja una evolución arquitectónica del espacio bodeguero, antecedente imprescindible para comprender la relevancia del proyecto de las BI: las bodegas catedral (Figura 2) (2). Este modelo arquitectónico es el que mejor se adaptó a las condiciones microambientales que exige la producción del vino de Jerez: temperaturas constantes entre 18º y 22º, un grado de humedad en torno al 50 %, aireación continua y escasez de luz, además de evitar la perjudicial sequedad del viento de levante y potenciar la entrada en las bodegas de las brisas marinas que llegan de poniente. Estas circunstancias, unidas a la necesidad de una estabilidad temporal del producto, lo que requería grandes superficies de almacenaje, condicionarán completamente el modelo edilicio bodeguero. La arquitectura de la bodega catedral se caracteriza por un comportamiento estructural unidireccional, con cubiertas inclinadas, construidas sobre estructura de madera, que se sostienen sobre líneas de carga paralelas. Existen distintos modos de construcción de sus pórticos, que van desde los soportes arquitrabados aislados hasta una amplia variedad de distintos tipos de arcadas. Serán los condicionantes estéticos de cada década los que determinen su definición formal y Figura 1. Bodegas Internacionales, imagen interior. Fuente: elaboración propia. Figura 2. Imagen interior de una bodega con la estructura de una bodega catedral. Fuente: Aladro, J. M. (2012). La construcción de la ciudad bodega. Arquitectura del vino y la transformación urbana en Jerez de la Frontera en el s. XIX (tesis doctoral inédita). Universidad de Sevilla. Recuperado de https://idus.us.es/xmlui/handle/11441/15231?show=full.p.328. Sección tipo de la bodega catedral. Fuente: Elaboración propia.
Bodega en seco. El caso de las Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Dry cellar. The case of Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Informes de la Construcción, Vol. 73, 561, e384, enero-marzo 2021. ISSN-L: 0020-0883. https://doi.org/10.3989/ic.74063 3 configuren la arquitectura interior de estos espacios basilicales. La escala interna del espacio estará determinada por la propia gestión del proceso industrial. La unidad de medida es el “tonel”, la “barrica” o “bota jerezana”, y a los apilamientos de botas se los denomina “andanas”. La dimensión modular espacial básica la terminará conformando la sección de dos andanas y su correspondiente calle central. El ancho de cada una de estas andanas es de 1,35 m, que es la máxima dimensión de la bota de roble, mayoritariamente utilizada en Jerez. El módulo base de sección oscilará aproximadamente entre 4,50 m y 5,50 m, dimensión que finalmente será trasladada a los replanteos de muros de carga para un aprovechamien- to óptimo del espacio. Este modelo se adaptará modificando esas proporciones cuando las condiciones de contexto lo requieran, sobre todo en aquellas bodegas localizadas en solares irregulares del casco histórico. 2.1. Renovación tipológica, nuevas propuestas y avances tecnológicos Durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX se realizaron algunos proyectos de bodega que experimentan con los nuevos materiales constructivos, como el hormigón o el acero, y proponen nuevas tipologías que propician nuevos campos de investigación (Figura 3). Un ejemplo de ello es la bodega La Concha, ejecutada entre 1868 y 1870 y diseñada por el ingeniero británico Joseph Coogan para la empresa González Byass. Esta construcción inicia una variación tipológica respecto a sus precedentes, pues cubría un espacio circular a través de una estructura radial conformando una cúpula de perfil bajo en la que se utiliza por primera vez el acero. Otro precedente es la bodega Tío Pepe, proyectada entre 1960 y 1962 por el ingeniero Eduardo Torroja, que significará un hito tecnológico en lo referente a construcciones bodegueras. El proyecto propone la realización de un único volumen rectangular en tres plantas, que resuelve la enorme superficie de almacenamiento de bodega demandada por la propiedad y su situación en un solar reducido con una fuerte pendiente. La innovación principal del proyecto fue la cubrición de la planta superior, de 168 x 42 m de superficie, a través de cuatro membranas esféricas de hormigón armado de 42 x 42 m y 8 cm de espesor. Este espacio diáfano representa uno de los ejemplos nacionales más importantes en lo referente al Figura 3. De izquierda a derecha y de arriba abajo. Bodega La Concha, J. Coogan, 1868. Fuente: Wine Store at Xerez. The Engineer, 1870, p. 158; bodega Tío Pepe, E. Torroja, 1960-62. Fuente: http://torrojaingenieria.es/HTML/TrabDetalle.php?Proyecto=45&texto1=Ver%20en%20 el%20mapa; bodegas Garvey, en Jerez de la Frontera (Cádiz), 1969, de Miguel Fisac, de un fotógrafo anónimo. Fuente: E. Fernández Santos (2014). La fotogenia del hormigón. El País. En https://elpais.com/cultura/2014/06/03/actualidad/1401818796_366874.html; bodegas Las Copas, J. A. Torroja, 1969. Fuente: http://torrojaingenieria.es/HTML/TrabDetalle.php?Proyecto=45&texto1=Ver%20en%20el%20mapa
Cristobal Miró-Miró, Esther Mayoral-Campa, Melina Pozo-Bernal 4Informes de la Construcción, Vol. 73, 561, e384, enero-marzo 2021. ISSN-L: 0020-0883. https://doi.org/10.3989/ic.74063 uso de membranas delgadas, pero, sobre todo, abre un nuevo camino hacia el uso del hormigón armado en los espacios bodegueros de la comarca. Un tercer caso es la bodega El Mirador, proyectada por Miguel Fisac para la firma Garvey en 1967. Un espacio bodeguero donde la estructura salva luces de hasta 22 m a través del uso de una viga ahuecada de dimensiones discretas para su posterior tensado, que en sus extremos se mostrará volada sobre los muros opacos perimetrales de la bodega como principal recurso expresivo. En 1969, José Antonio Torroja Cabanillas, hijo de Eduardo Torroja Miret, proyectó, también para González Byass, una nueva nave-bodega en el extrarradio de Jerez. Con una superficie de 32 000 m², el edificio se ejecuta exclusivamente con estructura de acero. Su diseño se basa en una red de elementos hexagonales a modo de paraguas invertidos soportados por un único y esbelto soporte, distanciados 10,50 m y con una altura de 8,30. Esta malla propone un extenso espacio bodeguero donde la luz se filtra a través de las fisuras acristaladas que surgen del movimiento vertical de los paraguas hexagonales diseñados en cubierta. Finalmente, cabe destacar un proyecto de Arquinde (la oficina de proyectos que diseñará las BI), las bodegas Terry, del Puerto de Santa María, diseñadas con anterioridad a las BI, donde se ensaya el sistema constructivo que posteriormente se empleará en estas, como veremos más adelante. Todos estos proyectos, incluyendo la propuesta de Joseph Coogan, suponen innovaciones constructivas y tipológicas respecto a los modelos establecidos y fuertemente arraigados. En ellos, tanto el acero como el hormigón armado resuelven los problemas espaciales obteniendo el máximo rendimiento de las cualidades del propio material utilizado en cada caso. 3. BODEGAS INTERNACIONALES S. A. LA MAYOR SUPERFICIE BODEGUERA DE EUROPA. CONDICIONES PREVIAS El proyecto de las BI (visado con el nombre de Bodegas de Jerez S. A.) será redactado por el estudio de arquitectura Ar- 2 La referencia al autor J.A Trujillo nota (3) ha sido relevante para la redacción de este artículo, ya que es una fuente bibliográfica específica sobre las BI. La información aportada sobre el edificio, así como algunas referencias conceptuales a proyectos contemporáneos como el Orfanato de Ámsterdam de Aldo van Eyck o el Palacio del laboro de Pier Luigi Nervi, han sido tenidas en cuenta en el desarrollo de esta investigación. Este artículo, sin embargo, profundizará en la evolución tipológica de las BI, tanto en sus antecedentes, como en propuestas coetáneas, así como en el mayor conocimiento del proyecto y de los modelos estructurales y constructivos, a través de una documentación exhaustiva que incluye una modelización 3d del edificio, la aportación de planos inéditos y entrevistas con los autores del proyecto. quinde en 1974, en concreto estará firmado por tres de sus miembros: Ramón Montserrat Ballesté, Pablo Canela Jiménez e Ignacio González Mesones. Aunque fue un proyecto con una intervención intensa de otros miembros de Arquinde, como Alberto Donaire, Antonio García Valcarce, José Cerisola y Antonio Carranza García. Arquinde fue fundada en Sevilla por Ramón Montserrat Ballesté como una oficina técnica de marcado carácter multidisciplinar, basado en los sistemas de trabajo de las oficinas de proyectos norteamericanas. A partir de 1962-63 la oficina comienza a hacerse con los servicios de ingenieros y peritos, a diferencia de otros estudios sevillanos, que se nutrían básicamente de aparejadores. Montserrat consideró conveniente establecer departamentos técnicos específicos, entre los que se incluía uno especializado en procesos industriales. Esto marcará la producción arquitectónica del estudio con numerosos encargos donde el peso de la producción, la logística y la propia gestión de los medios eran parte sustancial del proyecto. La representación de distintas disciplinas dentro de un mismo proyecto se convertiría así en seña de identidad de Arquinde S. A. El sistema de gestión organizado abordó con eficacia los proyectos de carácter industrial que desarrollaron, y que constituirían gran parte de su obra ejecutada. El acercamiento de Arquinde a este encargo y al entorno del holding Rumasa, promotor del proyecto, proviene de un encargo anterior, la bodega La Atalaya, promovida por el bodeguero Fernando Carrasco, y cuyo buen resultado sirvió de aval para un primer contacto entre Ruiz Mateos y Ramón Montserrat. Entre ambas empresas, Rumasa y Arquinde, se establece una relación profesional estable que dará sus frutos en varios proyectos, como la sede del Banco de Jerez o la edificación destinada a albergar las oficinas centrales de Rumasa en esta misma ciudad. Otro precedente del encargo de las BI será la nave de embotellado para la bodega Gran Duque de Alba (Figura 4), ejecutada en 1972 por Ramón Montserrat y Joaquín Esperón Dorrego, también en Jerez, y propiedad de Zoilo Ruiz Mateos, hermano mayor del presidente de Rumasa (3)2 . 3.1. El programa El proyecto redactado por Arquinde para las BI responde a una serie de exigencias impuestas por la propiedad, que irán desde cuestiones que afectaban a la propia ejecución hasta otras vinculadas al carácter representativo del espacio bodeguero. Sin embargo, el principal objetivo era crear un edificio que duplicara en dimensión a las mayores bodegas existentes en el entorno de la bahía de Cádiz hasta la fecha, las bodegas La Mezquita, de la casa Domecq. El reto, por tanto, consistía en la creación de una gran superficie bodeguera cuya dimensión, en torno a los 50 000 m2, demostrara la capacidad productiva de la firma respecto a sus competidores. Figura 4. Bodega Gran Duque de Alba, Jerez 1972. Fuente: Archivo Histórico de Cádiz.
Bodega en seco. El caso de las Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Dry cellar. The case of Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Informes de la Construcción, Vol. 73, 561, e384, enero-marzo 2021. ISSN-L: 0020-0883. https://doi.org/10.3989/ic.74063 5 A ello habría que añadir otra dificultad: la calidad de los caldos está íntimamente relacionada con las condiciones microclimáticas que se logran en el interior de las bodegas, y ellas, a su vez, a las características materiales de su envolvente, pero también a las dimensiones de los recintos. La experiencia de más de dos siglos había establecido unas magnitudes en planta óptimas vinculadas directamente con la renovación del aire interior. Por tanto, modificar las dimensiones básicas del espacio tradicional bodeguero suponía poner en riesgo la calidad de los vinos. Para solventar esta cuestión, los técnicos de Arquinde optaron por una solución basada en la fragmentación en varios pabellones correctamente dimensionados del espacio destinado a bodega. Sin embargo, había otro condicionante impuesto desde la propiedad: las nuevas bodegas debían representar un hito arquitectónico y convertirse en un edificio emblemático en el que se pudiese tener conciencia desde su interior de su enorme extensión, por lo que la segregación en varias edificaciones fue desestimada desde el primer momento. El programa propuesto habría de considerar también otras edificaciones, como el edificio de oficinas y almacenes auxiliares. 3.2. El proceso de construcción. Prefabricación pesada A los condicionantes programáticos habría que sumar los relativos al tiempo de ejecución. La velocidad de construcción exigida por la propiedad, menos de dos años, requería un sistema de constructivo que optimizase los tiempos de obra. Se optó por la prefabricación pesada en hormigón armado, con planta de producción a pie de obra, ejecutada por la constructora Entrecanales y Távora S. A. Entrecanales y Távora S. A. creó un parque de prefabricación a pie de obra, con planta de producción con una capacidad de 200 m³ diarios y numerosos medios auxiliares, proceso recogido en el vídeo producido por la constructora, Industrialización de la construcción (Figura 5). La prefabricación pesada fue, desde los inicios de Arquinde, un sistema constructivo experimentado por el equipo 3 Sistema de prefabricación basado en módulos tubulares de gran tamaño de sección cuadrada fabricados por el sistema de semitúnel. de Montserrat debido a dos motivos. Por un lado, como ya hemos visto, Arquinde, desde sus inicios, tiene la voluntad de ser un estudio multidisciplinar, que asume encargos arquitectónicos y proyectos industriales. Esa implicación con el mundo de la ingeniería familiariza a sus profesionales con este sistema constructivo, el de la prefabricación, que procede del mundo de la ingeniería. Por otro lado, en las décadas de los 60 y de los 70 se produce un desarrollo importante en la aplicación de estos sistemas constructivos en la arquitectura a nivel internacional. Arquitectos como Louis Kahn, Pier Luigi Nervi, Gordon Bunshaft o Herman Hertzberger desarrollarán una intensa actividad, innovando y poniendo en práctica estos sistemas (4). En España (5), es en el periodo comprendido entre los años 50 y los 70 cuando mayor desarrollo tiene la prefabricación en hormigón, a pesar de ser un país poco industrializado en ese momento. Impulsada por Eduardo Torroja, la utilización del hormigón prefabricado tendrá múltiples ejemplos en la producción de arquitectos como Fernando Higueras o Miguel Fisac, este último, referente para las BI, por su ya citado proyecto de las bodegas Garvey (6). Los dos precedentes de las BI en cuanto a prefabricación, dentro de la producción de Arquinde, fueron los proyectos de la Barriada de las Torres, también en Jerez, y las antes citadas bodegas La Atalaya en el Puerto de Santamaría. En el primero de los casos, la Barriada de las Torres, el sistema de prefabricación empleado, basado en la patente Sectra3, fue muy diferente al sistema de prefabricación empleado en las BI. Sin embargo, en la ejecución del proyecto se empleó una técnica de desencofrado muy avanzada, basada en la emisión de vapor sobre los moldes, que permitía el desencofrado de las piezas en 24 horas, y que también fue utilizada en las BI. Para ello se dotó de una infraestructura de riego por aspersión al área donde se ubicaban los diferentes moldes en la construcción de las BI. Unas instalaciones emitían vapor de agua al hormigón recién vertido. Su efecto se intensificaba con la cubrición de las piezas por lonas impermeables, que se Figura 5. Imágenes del vídeo Industrialización en la construcción, 1975-76. Producciones Álvarez, Laboratorios Madrid.
Cristobal Miró-Miró, Esther Mayoral-Campa, Melina Pozo-Bernal 6Informes de la Construcción, Vol. 73, 561, e384, enero-marzo 2021. ISSN-L: 0020-0883. https://doi.org/10.3989/ic.74063 desplegaban rápidamente mediante un sistema enrollable y elevado por carriles. En el segundo de los casos, la bodega La Atalaya (Figura 6), el proceso de prefabricación supone un antecedente claro, en cuanto al diseño de piezas prefabricadas y su potencialidad como sistema constructivo. En la bodega portuense el módulo base, de matriz hexagonal, estaba compuesto por el fuste y seis piezas triangulares de cubierta. Figura 6. Croquis del sistema constructivo de la bodega La Atalaya. Fuente: Elaboración propia. La característica principal del sistema era la eficacia en el diseño, que permitía construir las seis piezas de cubierta con el mismo molde, que resolvía también la evacuación de aguas, disponiendo la pieza unas veces como canal y otra como cobi- ja. Este montaje, además de representar un antecedente claro en cuanto al diseño, ensaya por primera vez la unión de las piezas en seco. Las BI se construyeron casi en su totalidad con un sistema en seco, siendo mínimos los hormigonados vertidos en la obra definitiva. Únicamente los elementos de cimentación y algunos espacios intersticiales entre piezas fueron objeto de hormigonados in situ. La mayoría de las uniones entre piezas se realizó o por soldados entre chapones integrados en los prefabricados o mediante la acción mecánica de grandes pasadores atornillados, lo que produjo una consolidación instantánea de la estructura. En este sistema tienen un papel fundamental los encofrados. A la aceleración del fraguado habría que añadir la incorporación a los moldes de motores de vibración. La ejecución en piezas de gran formato de vaciados interiores llenaba de complejidad la tarea de introducir y desplazar el molde interior. Los moldes eran piezas de alto coste, que tenían que utilizarse en cientos de ocasiones, por lo que la manipulación de las diferentes piezas estaba resuelta con sistemas de abisagrado ingeniosamente diseñados y fácilmente utilizables por pocos operarios. El sistema de prefabricados ideado por Arquinde, además, hacía innecesarias las partidas de terminación. La construcción apenas requería de añadiduras, las carpinterías eran mínimas y no existía necesidad de revestimiento interior o exterior alguno. Únicamente fue necesario un acabado de impermeabilización final a base de proyección de poliuretano, tras la colocación del sistema de sumideros en las cabezas de los soportes y los convenientes remates de encuentros. La finalización del montaje de piezas prefabricadas significaba prácticamente la culminación definitiva del espacio apto para la crianza del vino, a falta únicamente del apisonado de la solera de albero compactado, que constituía la solería del espacio bodeguero, y la colocación de las andanas. Finalmente, la obra se llevaría a cabo desde mediados de 1974 hasta finales de 1976. Un tiempo breve para construir un edificio de tal entidad, que justificó el uso de un sistema prefabricado. 4. ESTRATEGIAS PROYECTUALES El proyecto de las BI parte de unos condicionantes muy estrictos como punto de partida. Por un lado, los exigidos por la propiedad, una superficie muy extensa, tiempos de ejecución muy cortos y espacialidad monumental. Por otro lado, están los condicionantes derivados de la propia actividad bodeguera, que, como ya hemos visto, también imponen unas condiciones específicas de ventilación, escala, unidad de medida, altura e iluminación. Las estrategias principales del proyecto parten de esos condicionantes y su adaptación a unas condiciones de contorno concretas. 4.1. Localización. Parcela El lugar elegido para construir estas bodegas se encuentra al suroeste de la población, en unos terrenos colindantes con la nacional IV, en el tramo que une las localidades de Jerez y El Puerto de Santa María, rodeado de terreno agrícola y con la presencia cercana de las bodegas González Byass (Las Copas). El emplazamiento también es novedoso, ya que el fenómeno de las bodegas, hasta mediados del siglo XX, es esencialmente urbano, siendo las BI uno de los ejemplos del cambio de paradigma territorial (7) que se produce en la producción del vino en el Marco de Jerez. El terreno de forma triangular tenía una superficie algo superior a 25 hectáreas. Hacia el oeste, el límite lo configuraba el Arroyo de la Loba, cuyo recorrido casi rectilíneo en dirección noreste-sudoeste crea un vértice agudo en su confluencia con la nacional (N-IV, Madrid-Cádiz) en el extremo más
Bodega en seco. El caso de las Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Dry cellar. The case of Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Informes de la Construcción, Vol. 73, 561, e384, enero-marzo 2021. ISSN-L: 0020-0883. https://doi.org/10.3989/ic.74063 7 meridional de la parcela, el límite este era la citada carretera nacional. Finalmente, el tercer lado, y su límite septentrional, lo constituía la linde entre las propiedades de Rumasa y las bodegas de González Byass. Estos tres límites definen una geometría en planta compleja, a lo que había que añadir unas características topográficas algo particulares. El lugar presentaba una suave caída hacia el este, por lo que el terreno tuvo que ser terraplenado (Figura 7) a una cota notablemente inferior a la cota donde se ubica la población de Jerez y, por ende, respecto a las bodegas tradicionales ubicadas en el casco urbano. Esto produjo dudas entre los técnicos, que pensaron que esa diferencia de cota podría afectar a las condiciones microclimáticas exigidas para la crianza del vino. Sin embargo, el tiempo demostró que las características de los vinos que se producían en las BI mantiene similares cualidades a las del resto de los vinos locales. Por tanto, la primera decisión de proyecto respecto al lugar fue situar el edificio en la cota +94,00 m sobre una planicie artificial que compensa un desnivel original que varía entre la cota +90,00 m y la +102,00 m. Las necesidades funcionales de las bodegas, con un extenso desarrollo horizontal de toda su superficie, requería de unos importantes movimientos de tierra para conseguir sobre ese terreno desnivelado un plano constante a la cota elegida. Para ello, se realizaron dos operaciones complementarias: la excavación en el área cercana al extremo noreste de la parcela y un relleno en el área oeste, lo que finalmente produjo un terraplén continuo. 4.2. Implantación, volumetría, segregación/agregaciones Desde un punto de vista funcional, la principal estrategia de proyectos es la segregación. Los arquitectos de Arquinde sepa- Figura 7. Planta y sección de las Bodegas Internacionales. Fuente: Elaboración propia.
Cristobal Miró-Miró, Esther Mayoral-Campa, Melina Pozo-Bernal 8Informes de la Construcción, Vol. 73, 561, e384, enero-marzo 2021. ISSN-L: 0020-0883. https://doi.org/10.3989/ic.74063 raron las funciones en distintas edificaciones, de modo que se proyectó un edificio exclusivo para las oficinas y otro volumen secundario, almacén auxiliar a las bodegas, independientes ambos del gran volumen edificado de bodega, objeto principal de este artículo por su protagonismo en la globalidad del proyecto. La implantación de los casi 50 000 m² de bodega representa uno de los principales problemas por solventar. La comple- ja geometría del solar es resuelta a través de la disposición escalonada de ocho naves de 140 x 45 m, conformando una especie de “Y” que se abre hacia la nacional. Estas naves no se mantienen aisladas entre sí, ni tampoco se adosan directamente, sino que se unen a través de unos volúmenes rehundidos que articulan los diferentes espacios de las naves. La estrategia logra un doble objetivo: por un lado, visualmente muestra las naves como entidades independientes, y, por el otro, interiormente mantiene la continuidad espacial deseada por la propiedad. En el interior la organización de andanas libera una calle interna que comunica seis naves proporcionando una visual de unos 450 metros de longitud. La implantación de los distintos volúmenes, conformando la “Y” de “ramas” asimétricas, libera un gran espacio abierto exterior, independiente de los intersticios perimetrales, donde se sitúan los accesos, el edificio de oficinas y los edificios de almacenaje. 4.3. Agregación orgánica un “espacio infinito” para fabricar vino La estrategia espacial y compositiva utilizada por el equipo de Arquinde tiene una serie de precedentes en la arquitectura europea de mitad de siglo XX. Lo esencial de la operación realizada en Jerez es el modo de aprovechar el espacio existente, asumiendo una regla compositiva y estructural que le permite adaptarse a la complicada morfología del solar y una flexibilidad de uso en la organización funcional del proceso vinícola. Si bien el diseño de las BI responde a toda una serie de premisas de partida que condicionan el proyecto, su diseño no puede abstraerse de su contexto arquitectónico, el de las décadas de los 60 y 70 del siglo XX. En ese sentido, se pueden reconocer modos de hacer y estrategias que, ciertamente, no reproducen con exactitud conceptos e ideas, pero sí se muestran influenciados por marcos teóricos como el del estructuralismo. En las BI existe ciertos invariantes, a escala edilicia, que subyacen en esa corriente arquitectónica y definen sus estrategias proyectuales, como: la definición de una arquitectura indeterminada; la construcción de un orden estructural predominante generador del espacio y la forma; la interconexión espacial; la organización a través de patrones de asociación; la posibilidad de crecimiento y decrecimiento; la construcción de un soporte resultado de la adición de un módulo estructural. Cuestiones que, aunque muy presentes en el contexto cultural del proyecto, son temas transversales en la historia de la arquitectura y encuentran una larga tradición en la arquitectura industrial de carácter extenso y modular desde el siglo XIX, o en edificios más antiguos, como la mezquita de Córdoba u otros ejemplos de espacialidad hipóstila. Propuestas como el Orfanato de Ámsterdam de Aldo van Eyck (1955-60), o de forma previa la Escuela Sindical de Hannes Meyer (1928-1930) materializan, dos de las ideas fundamentales del planteamiento espacial de las BI. El primer ejemplo es esa arquitectura de extensión modular, asociativa e indeterminada cuya similitud con las BI se relaciona con la disposición general y a la bifurcación en Y. En el segundo ejemplo la estrategia de conectar partes semejantes o iguales entre sí Figura 8. Despiece de los elementos que configuran la estructura del edificio. Fuente: Elaboración propia.
Bodega en seco. El caso de las Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Dry cellar. The case of Bodegas Internacionales S. A. de Jerez Informes de la Construcción, Vol. 73, 561, e384, enero-marzo 2021. ISSN-L: 0020-0883. https://doi.org/10.3989/ic.74063 9 escalonadamente y con espacios de enlace, encuentra resonancias en el planteamiento fragmentario de las BI. Estrategias que se adaptan perfectamente, a nivel compositivo, al modo en el que Arquinde debe resolver 50 000 m² de bodegas en una parcela compleja geométricamente. Arquinde utiliza una estrategia aditiva de un módulo estructural menor que genera una entidad mayor, y establece así una lectura del edificio como espacio indeterminado (Figura 8). Como resultado, un mundo interior continuo y flexible, solo completado en su organización por la superposición de otras reglas de ocupación espacial. Un gran espacio inferior definido por una estructura epidérmica, envolvente estructural colocada suavemente sobre los elementos que conforman la producción del vino (8). Es la andana, módulo vinícola, o la agrupación de ellas, la que creará una subestructura organizativa, de calles principales y secundarias, construyendo de algún modo una metafórica estructura sin fin, con cierto carácter urbano. En cualquier caso, parece evidente que entre las tradicionales bodegas catedral y el edificio proyectado por Arquinde se abre una distancia considerable. Las BI se construyen a través de la agregación de grandes salas hipóstilas. Su diseño multiplica la dimensión interior perceptible, buscando diluir sus límites y tender a lo ilimitado La compartimentación unidireccional que tradicionalmente había caracterizado las construcciones bodegueras, a través de líneas de carga que soportaban cubiertas a una o dos aguas, se ve superada, en este caso, por una propuesta en la que los soportes tienen un comportamiento bidireccional. La suma de paraguas invertidos construye una red sin límites prefijados. Solo la lógica funcional establece una aparente dirección de cada nave. Pero en la unión de ellas, de nuevo, se desvirtúa esta percepción para convertirse casi en un único espacio de límite difuso. A “vista de pájaro” se produce un entendimiento más claro de la estrategia compositiva. Si desde la cota del terreno el edificio tiende a lo infinito, la observación desde cierta altura vuelve al conjunto concreto y limitado. Se reconocen sin dificultad las manipulaciones volumétricas llevadas a cabo en esa tarea de maclado, la identificación de las distintas naves y la ley de desplazamientos. Se advierte que las leyes que rigen el conjunto tienen un fundamento organicista; sin embargo, juegan con unas reglas preestablecidas, sencillas y lógicas, que permiten con claridad imaginar futuras ampliaciones. 4.4. Árbol y bosque, paraguas y setas Una vez reconocidos los aspectos que organizan el proyecto en su escala más amplia, el recorrido ha de focalizarse en el Figura 9: Fotomontaje de izquierda a derecha, Johnson Wax Company, F. LL. Wright, 1936; Palacio del Lavoro, P. L. Nervi, 1963; Olivetti Underwood Factory, L. Kahn, 1966; Pabellón de España en la Exposición de Bruselas, Corrales y Molezún, 1958.