Xavier Bonal, Capitolina Díaz y David Luque (Coordinadores)
ACTAS DE LA XVI CONFERENCIA DE SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN La educación en la Sociedad Global e Informacional Xavier Bonal, Capitolina Díaz y David Luque (Coordinadores) Asociación de Sociología de la Educación Madrid, 2012
Diciembre de 2012 Coordinación: Xavier Bonal, Capitolina Díaz y David Luque. Edita: Asociación de Sociología de la Educación. Universidad Complutense Facultad de Ciencias Políticas y Sociología Campus de Somosaguas s/n 28223 - Pozuelo de Alarcón - Madrid www.ase.es Diseño portada: IMPACT5 © Los autores ISBN-10: 84-695-6587-7 ISBN-13: 978-84-695-6587-2 La responsabilidad de las opiniones emitidas en los trabajos recopilados corresponde exclusivamente a los autores.
5 XVI CONFERENCIA DE SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN La educación en la sociedad global e informacional Oviedo, 12 y 13 de julio de 2012 Comité Científico Xavier Bonal (Universidad Autónoma de Barcelona) Julio Carabaña (Universidad Complutense de Madrid) Isabel García Espejo (Universidad de Oviedo) Mariano Fernandez Enguita (Universidad Complutense de Madrid) Marta Jiménez Jaén (Universidad de La Laguna) Aina Tarabini (Universidad Autónoma de Barcelona) Comité Organizador Capitolina Díaz Martínez (Universidad de Oviedo) José Vicente Peña Calvo (Universidad de Oviedo) Beatriz Prieto Toraño (Universidad de Oviedo) David Luque Balbona (Universidad de Oviedo)
501 TÚ PONES EL ESFUERZO, NOSOTROS LOS RECURSOS: UNA EVALUACIÓN SOBRE EL ALCANCE Y ALGUNOS EFECTOS DEL PROGRAMA BECAS 6000 EN ANDALUCÍA MANUEL ÁNGEL RÍO RUIZ Y MARÍA LUISA JIMÉNEZ RODRIGO Universidad de Sevilla. España
[email protected] RESUMEN La comunicación expone algunos hallazgos de una investigación sobre los efectos de las Becas 6000: un programa andaluz, pionero en España, que ha supuesto la aplicación de un exigente sistema de transferencias de rentas condicionadas a la demostración continua de resultados educativos a lo largo de los dos cursos de Bachillerato y Grado Medio de Formación Profesional. El programa persigue reducir los costes de oportunidad y fomentar la continuidad escolar de estudiantes procedentes de familias de muy escasos recursos, una vez la educación deja de ser obligatoria. La metodología empleada para el análisis de los efectos de esta beca en las estrategias escolares de la población beneficiaria, así como de las condiciones de preservación de la misma, combinó entrevistas en profundidad –a estudiantes becados y sus padres– y la explotación de fuentes secundarias que incluyen datos sobre el programa. Presentamos algunos resultados sobre el alcance del programa, perfiles del colectivo becado e impactos diferenciales de las becas en lo concerniente a resultados académicos. También se desvelarán los efectos de la conversión en becario/a 6000 sobre la cotidianeidad, las expectativas y maneras de ejercer el rol de estudiante. Finalmente, se expondrán algunos de los efectos en las estrategias, inversiones y expectativas parentales con respecto a la escolaridad. Los resultados alcanzados, bajo la novedad de una aproximación microsociológica y cualitativa, van más allá de los que habitualmente acompañan a las evaluaciones de las políticas de becas, limitados a identificar mediante una batería limitada de datos cuantitativos algunos outputs de estos programas. A su vez, algunos de nuestros hallazgos proporcionan evidencias científicas que se rebelan contra algunos de los presupuestos ideológicos desde los que se evalúa la equidad, la eficacia y la eficiencia de nuestro sistema de ayudas públicas al estudio, actualmente en cuestión. PALABRAS CLAVE Políticas de transferencias de rentas condicionadas; Becas; Evaluación de programas educativos
MANUEL ÁNGEL RÍO RUIZ Y MARÍA LUISA JIMÉNEZ RODRIGO 502 INTRODUCCIÓN: EL PROGRAMA BECAS 6000 Esta comunicación sintetiza algunas conclusiones de un proyecto de investigación sobre los “efectos de las Becas 6000 en las estrategias escolares de la población beneficiaria”. Se trata de un programa andaluz de transferencias de rentas condicionadas a la educación con tres años de vigencia, y que resulta pionero dentro del conjunto de medidas a nivel estatal y autonómico de lucha contra el abandono escolar a la hora iniciar o continuar los estudios secundarios postobligatorios, etapa donde más frecuente es este (especialmente en Andalucía) preocupante fenómeno. Dirigidas a estudiantes andaluces de primero y segundo de Bachillerato o Grado Medio de Formación Profesional (GMFP), la beca consiste en asignaciones mensuales de 600 euros repartidos a lo largo de diferentes momentos del curso escolar. Varios son los objetivos institucionales que sustentaron la puesta en marcha del programa Becas 6000. Desde la perspectiva de la eficiencia, éste persigue: i) extender la formación del capital humano, incrementando las oportunidades de acceso futuro a empleos cualificados; ii) reducir el abandono escolar en las edades y etapas donde éste es mayor y más depende de inequidades económicas; y iii) reducir los costes materiales del estudiante, sobre todo los costes de oportunidad derivados de la continuidad y plena dedicación en los estudios por parte de jóvenes en cuyo abandono, en puertas o durante la etapa postobligatoria, opera la necesidad y/o la prioridad de trabajar. Desde el punto de vista de la equidad, se busca transferir rentas a las familias de menos recursos y vínculos más frágiles con el sistema educativo, potenciando las inversiones, expectativas, prioridades e implicaciones parentales en la escolaridad y, de esta manera, una mayor igualdad de oportunidades educativas y sociales1. Se trata, como veremos, de unas becas que combinan una necesaria solidaridad con una notable exigencia. Lo primero, porque se concentran en el sector de estudiantes donde, como han revelado muchos estudios sobre desigualdad de oportunidades escolares, se registran mayores riesgos de abandono del sistema educativo por motivos económicos2. Lo segundo, algo menos conocido entre la opinión pública, porque el mantenimiento y cobro de estas ayudas está supeditado, además de a muy bajos niveles de renta familiar3, a la asistencia regular, la dedicación exclusiva a los estudios, así como a la demostración continua de buenos resultados escolares. Así, aunque se conceda, la percepción de la ayuda acaba retenida ante cualquier suspenso durante las 1 BOJA, 124, 29/06/09 y BOJA 129, 2/07/10. 2 Al menos en el momento en que se decide implantar el programa, en Andalucía y España el abandono escolar prematuro adquiría una extensión preocupante. En 2007, según el Instituto de Evaluación educativa, un 38% de jóvenes andaluces entre 18 y 24 años carecía de estudios postobligatorios (en el caso de los chicos, un 43%). Este dato supera al registrado a nivel nacional (31%) y se halla muy por encima de la media europea (15%). Como además muestran investigaciones sociológicas (Martínez, 2007) y admiten las administraciones implicadas en la lucha contra la inequidad educativa, ese abandono escolar registra todavía hoy una desproporcionada incidencia entre el sector de familias e individuos a los que precisamente se dirige la nueva beca. Según datos del Centro de Estudios Andaluces (Márquez, 2008:16-17), el 52,5% de los hijos/as de familias de estatus bajo –estimado en función de un índice sintético de ingresos y nivel educativo– carecen de estudios postobligatorios. Así, el 33% del abandono temprano se sitúa entre menores de madres sin estudios secundarios; en cambio, cuando las madres son universitarias éste se reduce a un 2% (Instituto de Evaluación Educativa, 2009). 3 Así, la renta exigida para poder optar a la beca debe ser inferior a 1.983 euros anuales por miembros del hogar, esto es, la mitad de ingresos per cápita exigidos para cobrar el componente estatal de compensación educativa. Un hogar de cuatro miembros, por ejemplo, ha de reunir menos de 7.500 euros anuales para que algún miembro pueda acceder a la beca.
XVI CONFERENCIA DE SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN 503 evaluaciones trimestrales. Sólo alcanzan a cobrarla íntegramente quienes consiguen superar en la convocatoria de junio todas las materias cursadas. Quienes eso no consiguen, en cambio, apenas alcanzan a poder cobrar la mitad de la ayuda, cantidad a la que tenían desde el primer momento derecho asegurado con independencia de los resultados escolares obtenibles, puesto que todos los becarios 6000 andaluces son a su vez becarios del Ministerio de Educación, estando regidos por otros requisitos4. LOS OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL PROGRAMA BECAS 6000 En el estudio cuyas conclusiones sintetizamos partió de un objetivo general –analizar los efectos de las Becas 6000 en los comportamientos, prioridades y posibles redefiniciones estratégicas ante la escolaridad como consecuencia del acceso y disfrute de la beca por parte del alumnado beneficiario y de sus familias– que exigió el abordaje de varios objetivos específicos. Entre ellos: 1. El examen de los perfiles del colectivo becado y de sus unidades domésticas, identificando constantes –más allá de umbrales compartidos de renta– y variaciones en función del sexo, edad, tipos de estudios, capital escolar parental y otras variables significativas. 2. El análisis de los distintos tipos de condicionantes que durante el disfrute de la beca, promueven y obstaculizan la consecución o desvío de los objetivos contemplados en el programa. Ello exigió atender sobre todo a los antecedentes académicos del alumnado previos a la concesión de la beca, así como a las constricciones materiales en los hogares, y a la estructura de oportunidades laborales y costes de oportunidad los estudios. 3. La identificación y análisis de los efectos que pueden tener las becas, en diferentes momentos y para diferentes perfiles becarios, sobre sus trayectorias, comportamientos, elecciones y expectativas escolares. 4. La identificación y análisis de los efectos que el acceso a la beca introduce en las prácticas y expectativas parentales ligadas a la escolaridad. 5. El conocimiento y análisis de la percepciones de la beca entre la población beneficiaria, acercándonos, tanto a valoraciones generales sobre la finalidad y requisitos del programa, como a las valoraciones y detección de necesidades sobre aspectos más puntuales ligados a la gestión y el circuito de implementación de las becas. ESTRATEGIA METODOLÓGICA La materialización de los objetivos de la investigación se alcanzó mediante la aplicación de metodología cualitativa –entrevistas a familias y estudiantes becados– articulada con el análisis secundario de datos. Éste se basó en la explotación de diferentes estadísticas sobre becas en España, así como de datos disponibles en el registro administrativo de becarios 6000 del cual dispone la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. En la investigación hemos desarrollado, por tanto, estrategias de investigación y enfoques escasamente contemplados en la mayor parte de estudios y evaluaciones sobre los 4 Este planteamiento es el que condensa uno de los eslóganes de la Junta de Andalucía a la hora de publicitar las ayuda, y que da título a esta comunicación: “Tú pones el esfuerzo, nosotros los recursos”.
MANUEL ÁNGEL RÍO RUIZ Y MARÍA LUISA JIMÉNEZ RODRIGO 504 programa de becas5, generando mediante el uso de técnicas cualitativas un novedoso conocimiento de los mecanismos, procesos e interdependencias de los que dependen los output finales de las políticas de becas6. Las entrevistas en profundidad (21 a estudiantes becados y 8 a madres-padres) han permitido: i) reconstruir las racionalidades prácticas que despliegan estudiantes y familias en sus relaciones con la escolaridad; ii) identificar las distintas valoraciones y efectos de las becas en función de diferentes configuraciones familiares y trayectorias académicas de la población estudiantil beneficiaria. El trabajo de campo se realizó en distintas poblaciones andaluzas, conformando una muestra de acuerdo a las siguientes variables: 1. Tamaño y composición de la unidad familiar; 2. Nivel de estudios y ocupaciones de madres y padres; 3. Edades, nivel de estudios y situaciones laborales de hermanos/as; 4. Niveles y fuentes de ingresos domésticos; 5. Hábitat rural/urbano y tipos de mercados laborales en los hábitats del colectivo becado. 6. Antecedentes de rendimiento educativo del colectivo becado. RESULTADOS PRINCIPALES Y CONCLUSIONES DE LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL PROGRAMA BECAS 6000 Aquí se identifican, a partir del análisis de datos secundarios, algunas tendencias en el alcance y distribución de las becas 6000. Se ofrecen también algunos datos sobre las características académicas y rendimientos del estudiantado que accede a la beca 6000. Posteriormente, se exponen los principales resultados de la investigación cualitativa realizada. Ésta, apuntábamos, ha permitido identificar los efectos de las becas 6000 en las trayectorias, comportamientos, elecciones y expectativas escolares del colectivo becado y sus familias. Así, se exploran los factores condicionantes y promotores del mantenimiento de la beca 6000, prestándose especial atención a la influencia de los antecedentes de rendimiento antes de la conversión en becario/a 6000. También se analizan los efectos de las becas 6000 en las prioridades y actitudes parentales respecto a la escolaridad y en las rutinas escolares del colectivo becario. Otros efectos estudiados se refieren al impacto de la beca en la resolución del dilema estudios-trabajo7. 5 Aunque ofrecen resultados interesantes y son fuente de necesaria comparación en el campo de las políticas educativas, los estudios disponibles sobre becas en España no dan cuenta de los procesos e interdependencias sociales de los que depende el output final de las políticas públicas. No revelan, por tanto, el impacto de las becas en las estrategias y prácticas cotidianas de familias y estudiantes en relación a la escolaridad, frente a otras opciones y estrategias alternativas de reproducción social. Ello exigiría un enfoque cualitativo, ausente en la mayoría de estudios sobre becas. En España contamos con importantes contribuciones, especialmente desde la economía de la educación (Calero, 1993; Aldas y Uriel, 1999; San Segundo, 2005; Sánchez Campillo y Moreno, 2005). Éstas abordan desde un prisma cuantitativo la cobertura, distribución regional, dotaciones, características de los beneficiarios y costes de oportunidad laboral que cubrirían las becas. Sin embargo, escasean los estudios sobre efectos de las becas en niveles no universitarios. Laguna importante, si tenemos en cuenta que el abandono escolar se produce sobre todo en España entre los 16 y 18 años (Calero, 2006). 6 En cambio, a nivel internacional sí que encontramos algunos significativos antecedentes de aplicación de técnicas cualitativas para la evaluación de programas de transferencias de rentas condicionadas a la educación con ciertas características similares a las becas 6000 (Legard, Woodfield y White, 2001; Knight y White, 2003; Morais de Sa e Silve, 2008). 7 Habría una última dimensión del programa cuyos resultados por motivos de espacio no detallamos aquí. Véase Río y Jiménez (2012) para un análisis de las percepciones y vivencias acumuladas por parte del colectivo beneficiario en torno a la implementación y gestión de la política, donde se exploran cuestiones como el conocimiento y acceso al programa, las dudas, necesidades y demandas que suscita el programa y los usos y gastos a los que se destina la ayuda.
XVI CONFERENCIA DE SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN 505 Alcance de la beca 6000, perfil social y rendimientos académicos de la población beneficiaria8 Los datos revelan un muy moderado incremento de la población cubierta por la beca a lo largo de los tres años de implantación del programa, presentando en consecuencia la beca 6000 una muy baja tasa de cobertura. La población beneficiaria pasa de 3.697 en 2009/2010, donde sólo afectaba a los estudiantes de primer curso, a 5.602 en 2010/2011, cuando ya hay que computar los becarios de primer y segundo año; por lo que el balance final apunta a que este incremento no sido proporcional al volumen de alumnado potencial beneficiario. Apenas se beneficia de becas 6000 en el primer año el 3,3% de la población matriculada en las enseñanzas postobligatorias no universitarias a las que se orienta la beca, sin llegar al 3% en el segundo. Porcentaje muy por debajo del correspondiente a las becas generales compensatorias del ministerio –que para el curso 2009-2010 alcanzaba un 16% del alumnado de bachillerato y ciclos formativos9– y a las becas-salario universitarias, que sólo afectan a un 8,3%10. Entre el primer y segundo año de vigencia de la beca 6000 se constata que apenas ha crecido, como producto de algún “efecto llamada”, el número de solicitudes. Sí lo ha hecho notablemente, en cambio, el número de aceptaciones, pasando el índice de concesión de un 13,7% en el primer año de implementación del programa al 21,2% en el segundo. Ello indicaría un mayor conocimiento de los requisitos del programa por parte de la población, lo que provocaría un mayor ajuste de las solicitudes a una valoración de los límites que establece el programa. No obstante, apenas una de cada cinco solicitudes se resuelve con la concesión de la beca. La superación del muy bajo umbral de renta familiar que exige la beca 6000 (7.306 euros anuales para una familia de cuatro miembros) constituye el principal motivo de rechazo de las solicitudes. La denegación por motivos económicos representa el 71% de los casos de rechazo administrativo. La escasísima cobertura del programa de becas 6000 no es una excepción dentro del limitado alcance del sistema de becas español (ver datos, por ejemplo, del informe de la AEVAL, 2009). La distribución de la beca atendiendo al hábitat y al sexo presenta algunas constantes. Sin que se pueda hablar sin matices de un fenómeno de feminización y de ruralización de la beca 6000 sí es, en cambio, significativa la diferencia en el número de becarias con respecto al de becarios (concretamente, un 63,6% frente a un 48,2% para el curso 2010/11), lo cual se explica, no obstante, por la mayor presencia femenina en postobligatoria, especialmente en los bachilleratos. También es significativa la concentración de un alto porcentaje de alumnado becado en municipios menores de 20.000 habitantes, concretamente un 37%, circunstancia la de la ruralización también constatada en otros estudios sobre becas (Gil Izquierdo, 2008; Mediavilla, 2010). 8 Las fuentes estadísticas explotadas para la elaboración de esta parte han derivado de la información sobre los registros de las Becas 6000 proporcionada por la Dirección General de Participación e Innovación Educativa de la Junta de Andalucía, junto a otras estadísticas educativas generales como la “Estadística sobre el alumnado escolarizado en el sistema educativo andaluz” y “Estadística sobre becas y ayudas al estudio” de la Junta de Andalucía y “Estadísticas sobre enseñanzas no universitarias” del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. 9 Los datos se refieren a la comunidad autónoma de Andalucía y provienen de las estadísticas educativas y sobre becas y ayudas al estudio del MEC. 10 Dato calculado a partir de las estadísticas universitarias del MEC para el curso 2009-2010.
MANUEL ÁNGEL RÍO RUIZ Y MARÍA LUISA JIMÉNEZ RODRIGO 512 “zona de gran riesgo”, quienes generalmente empiezan a acumular en postobligatoria los mismos o más variados suspensos con respecto a los que ya experimentaban en ESO, se da un proceso de naturalización temprana de las escasas posibilidades de conseguir el objetivo. Así, los estudiantes de trayectorias erráticas antes y durante postobligatoria difícilmente manifiestan apreciables dinámicas de multiplicación del esfuerzo. La intensificación del esfuerzo, en cambio, es sensiblemente mayor en la gran bolsa de estudiantes en zona intermedia de riesgo. Lo revelaría, por ejemplo: la mayor asiduidad a clases particulares, la limitación de salidas, así como otras modulaciones de su conducta que, en estos casos, también tiende a ser especialmente supervisada por los padres. En este tipo de estudiantes, la lucha por la beca, bien produzca o no los resultados esperados, produce cambios positivos en cuanto a la forma de afrontar los estudios. La beca 6000 y el dilema estudios-trabajo Probablemente el no aumento de solicitudes de becas 6000 se deba a un “efecto quédate”, sin que quepan muchas razones lógicas y empíricas para presumir que en el estado actual del mercado de trabajo juvenil vaya a producirse el deseado “efecto llamada”, algo que probablemente sí podría darse en otra estructura de oportunidades laborales de empleo. Así, el paso en los últimos años de las indecentes a las inexistentes perspectivas de empleo juvenil actúa (también para los más incentivados becarios 6000) como un poderoso factor de retención escolar. Y esto incluso en los casos en los que se pierde la beca a las primeras de cambio. La pérdida de la beca, no obstante, sí que intensifica la latencia del dilema estudiostrabajos. En muchos aspectos. Empiezan, al verse sin beca, a plantearse mucho más muchas más cosas: lo de “ir al final a la universidad”; lo de irse a un piso en la capital “en vez de ir i volver”; lo de “hacer luego el ciclo superior” en Sevilla; lo de imponer sus preferencias formativas cuando a sus padres “no les gusta mucho” lo que desean estudiar; lo de seguir los años que sean necesarios aun cuando los padres le recuerden que “con su edad y como está la cosa” ya poco van a poder “ayudar como sí hicieron “con las mayores”; lo de seguir estudiando sin tener que ponerse “pronto a trabajar”; lo de sacarse el título de conducir que es “lo que más falta” le hace; lo de “prestarle dinero” a la hermana que estudia fuera y tiene a la familia asfixiada; lo de no caer en la tentación de “ir a preguntar a ver si hay algo” de trabajo; lo de “decir que no” si la llaman en otra nueva ocasión desde el hipermercado. En cambio, la conservación de la beca en estos casos reduce el dilema a su mínima expresión, convirtiendo al estudiante en un sujeto portador de un derecho inalienable a continuar como decida. Además de una oportunidad para ejercer la actividad estudiantil sin depender de otras circunstancias, conservar la beca constituye un factor legitimador de la apuesta en exclusiva por los estudios. La continuidad como becario aminora el sentimiento de deuda inherente a las condiciones existenciales de estos estudiantes. Los becarios y becarias, de hecho, suelen asociar que mantener la beca implica ser “más autónomo” y, al mismo tiempo, pasar de “costar a mis padres” a poder costear.
XVI CONFERENCIA DE SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN 513 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y de la Calidad de los Servicios (2009) Evaluación del sistema general de becas educativas. Madrid, Ministerio de la Presidencia. Aldas, J.; Uriel, E. (1999) Equidad y eficacia del sistema española de becas y ayudas al estudio. Documento de Trabajo del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas. Valencia, Universidad de Valencia. Calero, J. (1993) Efectos del gasto público educativo: el sistema de becas universitarias. Barcelona, Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona. Calero, J. (2006) Desigualdades tras la educación obligatoria: nuevas evidencias. Documento de trabajo 83/2006, Fundación Alternativas. Gil Izquierdo, M. (2008) Análisis del sistema de becas español. En: Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y de la Calidad de los Servicios (2009) Evaluación del sistema general de becas educativas. Madrid, Ministerio de la Presidencia, p. 78-108. Instituto de Evaluación Educativa (2009) Sistema estatal de indicadores de la educación. Edición 2009. Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia. Knight, T.; White, C. (2003) The Reflections of Early Leavers and Second Year Participants on the Education Maintenance Allowance Scheme. A Qualitative Study. Department for Education and Skills Research Report 411, National Centre for Social Research. Nottingham: DfES Publications. Langa, D. (2003) Los estudiantes y sus razones prácticas: heterogeneidad de estrategias de universitarios según clase social. Tesis Doctoral. Universidad Complutense de Madrid. Disponible desde: http://www.ucm.es/BUCM /tesis/cps/ucm-t26504.pdf Langa, D. (2005) La juventud de los universitarios construida desde distintas posiciones de clase. Nuevas manifestaciones de las desigualdades en el campo educativo. Revista Española de Sociología, 5, p.71-89. Legard, R.; Woodfield, K.; White, C. (2001) Staying Away or Staying On? A Qualitative Evaluation of the Education Maintenance Allowance. Research Report 256, National Centre for Social Research, Nottingham: DfES Publications. Martín Criado, E.; Gómez Bueno, C.; Fernández Palomares, F.; Rodríguez Monge, Á. (1999) Familias de clase obrera y escuela. San Sebastián, Iralka. Martínez, J.S. (2007) Clase social, género y desigualdad de oportunidades educativas, Revista de Educación, 342, p.287-306. Marqués, I. (2008) La educación postobligatoria en España y Andalucía. Sevilla, Centro de Estudios Andaluces. Mediavilla, M. (2010) Las becas y ayudas al estudio como elemento determinante de la continuidad escolar en el nivel secundario post-obligatorio. Un análisis de sensibilidad a partir de la aplicación del Propensity Score Matching. Investigaciones de Economía de la Educación, 5, p.561-582.
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