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Las exposiciones institucionales en Sevilla (1950-2000). La exposición de otoño. Estudio histórico-artístico, sociocultural y crítico

Pavón Villa, María Rosario

Abstract

Uno de los motivos que me han llevado a realizar esta tesis doctoral, es mi predilección por el arte contemporáneo realizado en Sevilla y por los artistas que lo ejecutaron. Este periodo artístico, ha sido y es, una parcela poco estudiada, de esto viene la poca difusión que ha tenido y tiene. Esta circunstancia, la he vivido en mis años académicos en la Facultad de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, constatada con estudiantes de Bellas Artes, por darse en esta Facultad, la misma falta de información Otro motivo, es resaltar la labor que en pro de la cultura y dentro de ésta, del arte, de las instituciones públicas y privadas, que favorecieron el desarrollo de las exposiciones artísticas durante todo el S.XX. Realizando mi trabajo de investigación, he comprobado, que tanto en las bibliografías, como en los archivos y demás fuentes consultadas, este tema no ha sido estudiado, como en otras etapas del arte en Sevilla. Al acercarme e intentar conocerlo, adentrándome en el arte del S.XX en Sevilla, solo lo he encontrado en las biografías de los artistas premiados en estas exposiciones. Me he propuesto, porque creo que es de justicia, resaltar la labor, a veces callada, de tantos artistas sevillanos, que expusieron, quizás por una sola vez, en las Exposiciones de Otoño, patrocinadas por la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, motivo de estudio que desemboca en el propósito de darles el sitio que se merecen, hayan ganado premio, o no. Exponer los criterios que se siguieron, tanto académicos como artísticos, además de reseñar los patrocinios de las instituciones públicas y privadas, de las empresas, comerciales, industriales y financieras, además de los patrocinadores particulares. Demostrar la importancia que estas exposiciones tuvieron y tienen para muchos artistas, dando a conocer sus disciplinas artísticas, sus nombres, el número de obras presentadas, las galardonadas y sus títulos, el premio conseguido, la cuantía económica y los finalistas si los hubo del mismo, el jurado que admitió y recompensó los premios y las sedes donde se expusieron las obras. Las Exposiciones de Otoño, convivieron artísticamente con las Exposiciones de Primavera, patrocinadas por el Excmo. Ateneo sevillano durante más de dos décadas. En ambas, hay que resaltar la extraordinaria labor de patronazgo, de la Excma. Diputación Provincial y del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, en forma de becas y premios al arte y a los artistas. Mi principal objetivo, es hacer una catalogación, de los artistas, los jurados, los premios, los patrocinadores y las sedes de las Exposiciones de Otoño de la Real Academia de Santa Isabel de Hungría de Sevilla. Partiendo de los comienzos en plena Dictadura Franquista, la Transición y años más tarde la Democracia. Analizando la entrada durante estos cincuenta años de estos certámenes, de las nuevas Vanguardias Artísticas. Analizando el arte y sus distintas direcciones, y como algunas lo llevaron muy lejos y otras, lo volvieron a traer al mismo punto de partida, a veces vino nuevo, a veces lastimado, pero como la vida, porque la grandeza del arte, es que refleja, la vida misma. El Arte no es nada más, que la puesta en escena de la vida.

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Universidad de Sevilla Fac ultad de Geografía e Historia Departa mento de Histori a del Arte Tesis doctoral LAS EXPOSICI ONES INSTI TUCION ALES EN SEVILLA (19 50 -20 00): LA EXPOSICI ÓN DE OTOÑO, ESTUDIO HIST ÓRICO- ARTÍST ICO, SOCIOCU LTURAL Y CRÍTICO Autora: Rosario Pavón Villa Director: Dr. Joaquín Manuel Álvarez Cruz Sevilla 2015 2 3 Departa mento de Histori a del Arte Universidad de Sevilla LAS EXPOSICI ONES INSTI TUCION ALES EN SEVILLA (19 50 -20 00): LA EXPOSICI ÓN DE OTOÑO, ESTUDIO HIST ÓRICO- ARTÍST ICO, SOCIOCU LTURAL Y CRÍTICO Tesis doctoral presentada por Rosario P avón Villa Dirigida por Dr. Joaquín Manuel Álvarez Cruz Sevilla 2015 4 Índice I. Introducción ............................................................................................................ 8 A. Motivos ........................................................................................................... 8 B. Objetivos. ...................................................................................................... 10 C. Fuentes. ......................................................................................................... 12 D. Metodología. ................................................................................................. 13 E. Organización del tra bajo. .............................................................................. 14 F. Conclusiones y propuestas. ........................................................................... 16 G. Agradecimientos. .......................................................................................... 17 II. Las Exposiciones Institucionales en España ..................................................... 19 A. Exposiciones académicas: La Rea l Academia de San Fernando y la Real Academia de España en Roma. .......................................................... 19 B. Las aca demias provinciales. ......................................................................... 28 C. La s Exposiciones Nacionales de Bellas Artes .............................................. 45 D. Las Exposiciones I nternacionales y Universales en España ......................... 49 E. Exposiciones regionales, provinciale s y municipales ................................... 59 F. Atene os ................................ .......................................................................... 61 G. Círculos de Bellas Ar tes ............................................................................... 63 III. Las Exposiciones Institucionales en Sevilla ..................................................... 64 A. Origen y de sarrollo. ...................................................................................... 64 B. Regionales y prov inciales ................................................................ ............. 66 C. El Excmo. Ateneo de Sevilla ........................................................................ 68 D. La Excma. Diputación Provincial de Sevilla. Orige n de las diputaciones provinciales .................................................................................. 70 E. Patrocinio artístico de la Diputación de Sevilla: pre mios y becas ................ 72 F. El Excmo. Ayuntamiento de Sevilla ............................................................. 91 G. La Expo del 92. El Pabellón de Sevilla ........................................................ 94 H. La B ienal Internacional de Arte Contemporáneo ......................................... 96 5 IV. Panorama de las Artes Plásticas se villanas du rante la 2ª mitad del s. XX ................................................................................................. 98 A. Aproximación a la historia, socieda d y economía sevillanas durante la Dictadura del Genera l Franco y la Transición. .................................................. 98 B. Las Artes Plásticas sevillanas tras el f in de la Guerra Civil ...................... 101 C. Los años de la Vanguardia. ......................................................................... 115 D. L os Centros de Enseñanza .......................................................................... 125 E. Becas y premios .......................................................................................... 128 F. Las instituciones .......................................................................................... 129 G. Mercado del ar te ......................................................................................... 134 H. Estilos y su desarrollo en el tiempo ............................................................ 136 V. Las Exposiciones de Otoño de la Real Academ ia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría ................................................................................................... 140 A. Creac ión ................................ ...................................................................... 140 B. Fines y objetivos. ........................................................................................ 140 C. Reglamento ................................................................................................. 141 D. Carac teres. Diferencias entre dos grandes exposiciones sevillanas ............ 142 E. Los pa trocinadores. ..................................................................................... 144 F. El jurado ...................................................................................................... 148 G. Criterios de admisión y calificación. .......................................................... 150 H. Sedes .......................................................................................................... 152 I. Criterios museográ ficos ............................................................................... 152 J. Premios ........................................................................................................ 153 K. Reacc iones y crítica s................................ ................................................... 154 L. Adquisiciones .............................................................................................. 155 VI. Los 50 primeros años de las Exposiciones de Otoño ................................ ..... 158 ‐ I Exposición de otoño. 1952 ...................................................................... 158 ‐ II Ex posición de Otoño. 1953 .................................................................... 163 ‐ III Exposi ción de Otoño. 1954 .................................................................. 170 6 ‐ IV Exposición de Otoño. 1955 .................................................................. 179 ‐ V Exposición de Otoño. 1956 .................................................................. 186 ‐ VI Exposición de Otoño. 1957 .................................................................. 192 ‐ VII Exposición de Otoño. 1958 ................................................................ 197 ‐ VIII Exposición de Otoño. 1959 ............................................................... 204 ‐ IX Exposición de Otoño. 1960 ................................................................. 210 ‐ X Exposición de Otoño. 1961 .................................................................. 217 ‐ XI Exposición de Otoño. 1962 .................................................................. 226 ‐ XII Exposición de Otoño. 1963 ................................................................. 234 ‐ XIII Exposición de Otoño. 1964 .............................................................. 242 ‐ XIV Exposición de Otoño. 1965 ............................................................... 249 ‐ XV Exposición de Otoño. 1966 ................................................................ 256 ‐ XVI Exposición de Otoño. 1967 ............................................................... 263 ‐ XVII Exposición de Otoño. 1968 .............................................................. 270 ‐ XVIII Exposición de Otoño. 1969 ............................................................. 277 ‐ XIX Exposición de Otoño. 1970 ............................................................... 286 ‐ XX Exposición de Otoño. 1971 ................................................................. 296 ‐ XXI Exposición de Otoño. 1972 ............................................................... 304 ‐ XXII Exposición de Otoño. 1973 .............................................................. 312 ‐ XXIII Exposición de Otoño. 1974 ............................................................. 319 ‐ XXIV Exposición de Otoño. 1975 ............................................................ 327 ‐ XXV Exposición de Otoño. 1976 .............................................................. 335 ‐ XXVI Exposición de Otoño. 1977 ............................................................ 344 ‐ XXVII Exposición de Otoño. 1978 ........................................................... 353 ‐ XXVIII Ex posición de Otoño. 1979 .......................................................... 361 ‐ XXIX Exposición de Otoño. 1980 ............................................................ 370 ‐ XXX Exposición de Otoño. 1981 .............................................................. 377 ‐ XXXI Exposición de Otoño. 1982 ............................................................ 382 ‐ XXXII Exposición de Otoño. 1983 ........................................................... 387 ‐ XXXIII Ex posición de Otoño. 1984 .......................................................... 392 ‐ XXXIV Exposición de Otoño. 1985 ......................................................... 397 7 ‐ XXXV Exposición de Otoño. 1986 ........................................................... 402 ‐ XXXVI Exposición de Otoño. 1987 ......................................................... 408 ‐ XXXVII Ex posición de Otoño. 1988 ........................................................ 414 ‐ XXXVIII Ex posición de Otoño. 1989 ....................................................... 421 ‐ XXX IX Exposición de Otoño. 1990 ........................................................ 427 ‐ XL Exposición de Otoño. 1991 ................................................................. 433 ‐ XLI Exposición de Otoño. 1992 ................................................................ 440 ‐ XLII Exposición de Otoño. 1993 .............................................................. 447 ‐ XLIII Exposición de Otoño. 1994 ............................................................. 453 ‐ XLIV Exposición de Otoño. 1995 ............................................................. 462 ‐ XLV Exposición de Otoño. 1996 .............................................................. 469 ‐ XLVI Exposición de Otoño. 1997 ............................................................. 474 ‐ XLVII Exposición de Otoño. 1998 ........................................................... 478 ‐ XLVIII Ex posición de Otoño. 1999 .......................................................... 483 ‐ XLIX Exposición de Otoño. 2000 ............................................................. 487 ‐ L Exposición de Otoño. 2001 .................................................................... 491 VII. Conclusiones .................................................................................................... 499 VIII. Bibliografía .................................................................................................... 505 IX. Anexos ............................................................................................................... 508 X. Im ágenes ............................................................................................................. 522 8 I. Introducc ión A. Motivos El propósito que me ha llevado a realizar esta tesis doctoral, ha sido principalmente mi a fició n por el arte d e finales d el s . XIX y XX en Sevil la. Un inter és por una pint ura que retrató escena s qu e cono cemos por cercanas. Los paisajes nos son familiares, recrearon lugares, que aunque no l os hubiéramos visto no nos resultan nuevos. Mostraron escenas urbanas, nos ad entraron en los conventos, en las fiestas populares; nos enseñaron las modas, los usos y los hábitos y sobre todo recrearon la cultura que hace diferente a cada pueblo, most rando las diferencias y la idiosincrasia, a veces en demasía, de Sevilla en relac ión con otras ciudades. El arte en ese periodo d e tiempo en Sevilla, siempre ha sido una incó gnita , un quiero y no puedo, po r la falta de info rmación y , c laro está, de difusión . Hablo desde mi experiencia como L ic enciada en Historia del Arte . Ape nas se roz ó en la facultad este tema en mis años académicos. Esta circunstancia la he podido constatar con estudi antes de B ellas Artes, por darse la misma falta de información del arte y de los artistas , sevillanos o afinca dos en nuestra ciudad, en esta larga etapa. Puede resultar trasnochado o anacrónico, mi interés por ese p eriodo que ha sido tan poco reconocido y di fundido. Yo lo he buscado siempre en exposiciones y museos. La temática de las obras, lejos de parecerme antic uada o estancada en el ti empo, me ha llevado siempre a un puerto seguro y c onocido. La crítica ha sido dura c on la pint ura y la escultu ra que trato en mi tesis. Esto me ha hecho pensar, que los que la han hecho y l a ha cen, deben saber que h a y una tradición muy ma rcada en nuestra ciudad y que los críticos, que suelen ser m ás bené volos con las nuevas tendencias, deberían tener en cuenta, que éstas, en nada que pase el tiempo por ellas, formarán parte tam bién de la tradición y se guramente sur girán otros críticos, que 9 las encasillarán y criticarán. E sp ero qu e lo hagan, estudiando la hist oria, la sociedad y la economía de la época en que se ejecutaron las obr as de arte. El hecho, que a mi p articularmente me plaz ca esta manera de hacer arte, no quiere decir que no me perturb e, emocione o me haga pensar otro tipo de pintura o escultura, bien por artistas locales o forá neos. Lo sé por l a sensación de paz que sie nto ante una pintura de Zóbel, recono cer mi inseguridad si contemplo una obra de Pollock, o saber que después d e un dibuj o de P icasso, ya no h a y nada más, o la curiosida d que me na ce ante las nuevas vanguardias. Éstas me dan la oportunidad d e plantearme lo que tengo ante mi vista. En contra de lo ejecutado hasta entonces, que se me daba hecho. A consecuencia de este principal motivo y prop ósito, se deriva el segundo. Mi pasión por Sevilla y todo lo que a ella conci erne. Por ello, me ha sati sfecho investigar sobre la labor realiz ada p or las instituciones públi cas y privadas, a favor d e la cultura de nuestra ciudad. No quie ro ser chovinista, p ero obj etivamente, creo y piens o que vivimos en una de las ciud ades en la que se c omportó la sociedad, la economía y el arte, exportándose a Europa y América. Otro de los motivos que me ha ll evado a realizar esta Tesis Doctoral, ha s ido mi atracción por el Arte Figurativo. Considero que es un arte que le habla a mi inteligencia emocional. Lo pu edo abarcar, me cuenta cosas, hist orias, costumbres y me deja también un ―espacio‖ para inv entarme lo que seguramente el pintor ni po r asomo, o s í, ha dejado, no para mi fantasía, pero sí, para jugar con motivos, figuras y lu gares. En esta pintura, reconozco mis sentimi entos y los ajenos, me da la capacidad de m anejarlos y de crear situaciones afectivas. En resumen, me permite crear una relación entr e la realidad y yo. He tenido la suerte d e hablar con artistas que fueron premiados en la primera etapa de las Ex posiciones de Otoño, sus experie ncias en el la s y los premios que lograron. Hablan de la libertad de crear sus propias obras, y en sus casos, fueron llevados a ex poner sus obras, primero, por la pasión por lo que hací an y, segundo, porque exponiendo en estas exposiciones, salvaron situaciones ec onómicas imposi bles. 16 En el capítulo sexto se hace una relación de los premios concedidos cad a año, con las fechas, los jurados, los artistas y obras premiadas , los patrocin adores y sus demandas y las disposiciones académicas particulares de cada miembro d e la junta en las sesiones plenaria s, y todo aquello que se relac ione con el tema. El capítulo séptimo se dedica a las conclusiones que he sacado du rante t odo el proceso de investigación y elaboración del trabajo. Y para fin alizar, en el o ctavo capítulo se hace una relación de la bibl iografía y hemerografía c onsultada para realizar esta te sis. En los capítulos noveno y décimo, inclu y o lo s anex os documentales y las imáge nes de algunos de los premios de estas Exposiciones de Otoño. F. Conclusion es y Propuestas Para próximos investiga dores, qu e quieran a cercarse al arte del S. XX en Sevilla, descubrirá n que en est as Exposiciones de Otoño, motivo de mi tesis doctoral, ha y voluntad de hacer res altar la l abor de las instit uciones sevillanas en f avor del arte y cómo, si siguen estas exposiciones, comprobarán que sin restarle mérito a ningún artista que expusiera en ellas, encontrarán nombres que han brillado en el panorama artístico nacional e inter nacional. Como curiosidad, hay n ombres que han cambiado el concepto que tenemos de los artista s noveles y de spués profesionales, pues pasado el tiempo, han tenido, una línea extraordinaria, han cambiado su estilo, inclu so lo han hecho de disci p lina artística y se sorprenderán de la evolución de la que han sido objeto, sus tra y ectorias artísticas en muchos casos, han sido determinantes a nivel nacional e internacional. Otras líneas de investigación serían el mundo de las ex posiciones inst itucionales, de las patrocinadas por las Empresas Financieras, de S ervicios, Comerciales e 17 Industria les. Seguir las huellas artísticas de gra ndes artistas que han ejercido como jurado para juzgar las obras de otros tantos y buenos artistas, con el apoy o de esas g ra ndes empresas como patrocinadoras de los premios, y por último seguir a los artistas que no han pasado de ex poner e n estas ex posiciones, pero que han hec ho del arte su medio de vida. G. Agradecimientos A mi familia, la present e y l a que no está, especialmente, a Javi y Pablo, a Rocío, por estar siempre cuando la ll amo y a mi padre, por ponerme en el camino . A mis amigos, Carmen L obato, C ristina Lópe z, Mª José Márquez y Carme n González. Al personal del Dpto. de Historia del Arte de la Universidad de Sevi lla, Milagros y M aría. Y a D. G erardo Pérez Ca lero, por su ines timable a yuda y su sabid uría r eflejada en sus publicaciones. A los artistas con los que he mantenido ratos de ilustrada conversación. A D. Manuel Pérez Flores, D. Federico delgado Mont iel, D . Jose Antonio Sánchez Baillo y a D. Manuel Moreno Espina. A la Funda ción Cruzcam po y la Fund ación Endesa por dejarme tomar mu estras gráficas de a lgunas obras premiadas. A la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría en la persona de su presidenta Dña. I sabel de León Borrero, Marquesa de Mérito, y dent ro de ella, al profesor D. Ramón Cor zo, a Aurora, Rafa, y una mención mu y especial a M argarita Toscano, se cretaria de la administración, por sus desvelos, su amabilidad y su disposición. Será imposible olvidarla. 18 Al director de esta t esis doctoral, D. J oaquín Ál varez Cruz, a gradecerle sobre todo, su sinceridad y amabilidad. Siempre solí cito y , sobre todo, paciente a mis demandas acadé micas. Muchísim as grac ias, Joaquín. 19 II. Las Exp osici ones Instit ucional es en España A. Exposiciones académicas: La Real Academia de San Fernando y la Real Academia de España en Roma Se logra con las Exposiciones de Otoño hacer resurgir la memoria artística qu e siempre ha caracter izado a Sevilla. Ésta siempre ha buscado la forma y la manera de que el arte esté prese nte en t o das las épocas de su historia, É sta viene marca da con pág inas muy importantes para la humanidad. Sevilla no ha tenido nada más que existir. En Sevilla, a finales del S. X I X y hasta pasada la mitad del XX, en un rincón mu y sevillano, en el barrio de la Feria, en San J uan de la P alma y en un palac io nobiliario, se forma lo que dio en lla marse, La Casa o Cor ral de los Artistas, que al amparo d e D. Javier Sánchez-Dalp, Marqués de Aracena, me cenas sevillano, se consigue que en nuestra ciudad hubie ra u n rincón donde artist as locales y foráneos , tuvier an sus talleres artísticos. Muchos de los artistas que presentaron sus obras o fueron jurados en las Exposiciones de Otoño , patrocinada s por la Real Academia de Bellas Artes de S anta Isabel de Hungría, tuvieron en este corral sevilla no sus talleres y comparti eron patio y conversación. Estuvieron en él, Echegoyá n, P érez Comendador y Buiza entre los es cultores; y los pintores, García R amos, Gustavo Bacarisa , Rafael Ca ntarero, J osé Molleja, Félix Lácarcel, Alfonso Grosso, Rico Cejudo, Zuloaga y Juan Mi guel S ánchez entre otros. Todos o casi todos, fueron académicos numerarios o c orrespondientes de la R eal Academia y el que no lo fue, expuso en estas ex posiciones. Se demuestra con esta concentración de artistas dentro de una misma collación y dentro de ella en la misma ubicación, la gran tr adición artística de nuestra ciudad , y cómo, compartiendo en este caso un corral o un patio, o hasta una plaza cua lquiera 20 donde exponer sus obras, siempre en el fondo, como si del poso del café se tratara, está Sevilla, como un eterno paisaje y un refe rente par a los amantes del arte. Estos artistas locales y fo ráneos trabajaron p ara salvaguardar el cono cimiento y la inmensa riqueza artístic a, creando nu evas formas o repitiendo las anti guas con otros, o con los mismos ojos. Trataron de mantener tradiciones que venían de ti empos pretéritos pero con aires renovad ores. Siempre mi rando, haber quien miraba, eterno dilema sevillano. Cada artista ten ía , como en cu alquier o ficio, que trabajar duro, para mantener s u status y su prestigio profesional. E so formaba parte de su oficio y cómo no, de su inte rés económico, sobr e todo en un mundo, como es el del arte tan competitivo y tan poco corpora tivista, y además , con la responsabilidad de mantener una estela art ística que ―persigue‖ a Sevilla desde siglos. Estos artistas de la primera mitad del s. XX cogieron el testigo que nun ca deca y ó. De la Escuela de Bellas Artes ya salían con esta lección aprendida . Las tradiciones son costumbres y hábitos que se crean i gualmente, s e suavizan, se fortalecen y en algunas ocasiones desap arecen, y esto último, algunos artistas lo sabían y además, creían que había nuevos c aminos y hábitos, sin perder y s obre todo, gua rdando la idiosincrasia artística sevillana. En S evilla el arte se ha guarecido d e las tendencias, que en la époc a que nos ocupa, estab an en pleno auge en Europ a. L os que dirigían en esos años todo lo relacionado con el arte en nuestra ciudad así lo determinaron y mu chos artistas decidieron mantenerse d entro de la o ficialidad q ue dan las a cademias y las escuelas, quizás porque era lo más cómodo , o quiz ás por mantener esa tradi ción tan comentada y , que dado el caso, esa tradición se hubiera podid o atenuar, o partir de ell a, para poder adaptarle a la mi sma los nuevos giros que como en todo, también los puede y de he cho los da el arte. 21 En Sevilla parecían no quere r enterarse d e la situaci ón que se vivía fuera de su límite ge ográfico, en cuanto al arte se r efiere. E st o trajo muchos problema s, entre otros, que los jóvenes que salían de la Escue la , si qu erían aprender lo que aquí no se les proporcionaba, tenían que salir de Sevilla a buscarlo. Muchos consiguieron esto con las becas y pensiones d e las inst ituciones de la ciudad, que traían bolsas de v iaje; y otros, siguieron intentando ca mbiar el panorama artístico desde dentro. Por ello, la Escuela d e Bella s A rtes y como r eflejo de ésta, en las exposi ciones que se celebraban en nuestra ciudad, la temática de las obras, eran la pintura costumbrista y el paisaj e. Estos temas eran los más recurrentes. C on ello los artistas intentaban def ender una ideolog ía totalmente reg ionalista, que abarcó to da la primera mitad del s . XX. Dentro de estos temas figurativos, anecdóticos, costumbristas y paisajísticos, hubo grandes pintores, independientemente de las cláusulas que supuestamente tenían impuestas. S i las tenían, éstas, no eran motivo para demostrar e l oficio y las ideas propias que deben tener los buenos creadores. No hay qu e olvidar en ningún momento el pa norama político por el que estaba pasando el país. Un a lo sa para el arte, la econo mía y sobre todo para l a li bertad de expresión, en todas las formas posibles. Es pues de entender, que algunos a rtistas siguieran las pautas marcadas por e l régimen y sus adláteres. El Arte estuvo a dscrito a la Rea l Academia de las Nobles Ar tes, primera Institución Ofi cial fundada en 1744 po r el r ey Borbón Felipe V en Madrid. Los primeros estatutos se aprobaron en 1751 por R eal Decreto del día 2 de abril. Su primera sesión se celebró en 1752, ya bajo el reinado de Fe rnando VI, por cu yo nombre, la Real Acade mia tomó su nombre de San Fernando. En 1773 con C alos III se ub icó la Acade mia en el emplazamiento que tiene en la actualidad. Un siglo d espués en 18 73 y con la Primera República, la A cademia pasará a llamarse, Academia de Bellas Artes S an Fernando , hasta que un año d espués con el re y Alfonso XII, se le aña de el títu lo de Real. Y es así como ha llegado ha sta nuestros días. 22 La Real Academia de Bell as Art es San Fernando tuvo en sus inicios secci ones de arquitectura, escultura , p intura y grabado. Según la opinión de los críticos, los resultados no fueron abundante, y en pintura se d ieron los de menor efecto porque tuvo este establecimiento, la tendencia al Renacimiento con eclec ticismo de las escuelas italianas, otra tend encia al Neoclasicismo y de otra part e, la influencia francesa, de lo ligero y agradable 2 . En la Re al Academia de San F ernando se celebraron exposiciones con cierta frec uencia desde su creación. No se podían llamar n acionales au nque tuvieran un aire oficial. De estas exposiciones han dado noticia los viejos periódicos de la época. Tuvieron una oficialid ad pero nada que ver con el relieve de las qu e se ce lebrarían posteriormente, patrocinadas por los poderes públicos. También tuvo bastante que ver en esta circunst ancia, lo convulso que fu e políticamente el s. XIX, y ello d io lugar a no poder profundizar en las políticas educativa s, con lo que las mejoras no se podían hacer realidad. Por Real Decreto del día 31 de octubre de 1849, promulgado por la r eina Isabel II, se crean las Academias Provinciales de Bellas Artes. Su cometido, fue y es, promover los estudios de todas las disciplinas artísticas. Con éstas, se desc entraliza el arte hacia otras Academias ubicadas en las distintas ciudades españolas. L os artist as con esta real disposición tuvieron la oportunidad de estudiar la s Bellas A rtes sin salir de su ciudad o de hacerlo en un lugar más ce rcano que la capital de España. A mediados del s. X I X, concretamente en 1856, se crean las Ex posiciones Nacionale s de Be llas A rtes e n Madrid. El Real Dec reto pa ra la c reación de éstas, promulga do por I s abel II el 28 d e diciembre de 1853 3 . Las disciplinas que irán a las Exposiciones Nacionales fueron pintura, escultura, arquitectura, grabado y artes decora tivas. 2 GUICHOT Y SIERRA , A. El Cicerone de S evilla. Monumentos y Bellas Artes . (Compendio Histórico de Vulg arización ) . Tomo II. Colegio Oficia l de Apare jador es. Sevilla, 1991 . 3 http://www.pintor rosales.co m/principal/articulos /medalla.ht m [14/10 /2014]. 23 En 1873 con la Primera República, y con D. Emilio Castelar al frente de ésta, se crea l a Academia Española de Bellas Artes en Roma. Castelar, que veí a en Roma el ideal de todas las artes, de todos los tiempos y estilos, la creó y aún perdura en el tiempo, habiendo sobrevivido tras todas las vicis itudes por las que ha pasado nuestro país. Justo un año después de aca bada la I Repúbli ca Española, el re y Alfonso X II la sigue apo y ando. Es durante su reinado cuando se consigue la ubicación q ue lleg a hasta la actualidad. Se encuentra en San Pietro in Montorio, for mando todo e l complejo académico, la iglesia, el convento y todos los anejos al templo. En 1881 están terminadas las obra s y se inaug ura la Academia. El primer director que tuvo esta institución fue el pint or Eduardo Rosales, que participó en el primer reglamento pero no la pudo dirigir d ebido a su mala salud. De hecho, al mes de inau gurada la Ac ademia, Rosales fallece. De este modo el primer director a todos los efectos fue el pint or palentino , José Casado de Alisal, que también había sido becario en Roma. Casado de Alisal fue también miembro del J ura do de la Real Academia de Bellas Artes d e S an F ernando para la c oncesión de las pensiones que concedía la cátedra de paisaje que entrega ba el Ministerio de Estado. La Academia Española de B ellas Artes en Roma dotó de oficio a los artistas pensionados por ella. De esta institución salió la mej or pintura española d el momento. De muchos de estos pintores pensionados, sus obras y a se venían mostrando en l a Exposiciones Nacionales desde que se crearan en 1856 4 . Todos estos acontec imientos artísticos se dieron por la poca comp etitividad que los artistas españoles tenían en comparación con el gran auge que se estaba dando en Europa, principalmente e n Francia, donde París se estaba convirtiendo en la capital del Arte, no solo de nuestro continente sino de todo el mund o. Además de todas estas 4 Ibídem. 24 circunstanc ias, el Mercado del Arte, estaba mu y mermado por la Desamortización, que bajó el poder a dquisitivo de la i gl esia, y por la falta de interés, de la aristocracia. Estas Exposiciones Nacionales, y los artistas pensionados por las academias españolas, la de S an Ferna ndo y la de Roma, reanimaron el panorama artístico y mercantil del Arte en España y fuera de ella, nuestros artistas pudieron competir entre ellos, o al menos la oportunidad muchos la tuvier on. La s prime ras becas o pe nsiones para los estudiantes de Bellas Artes con e l fin de completar sus estudios y ayudarlos económicamente, fueron patrocinadas por la Acade mia de las Nobles Artes de San Fernando. La Academia les facilitaba el viajar a Roma. Estos estudiantes era n conocidos como ―Los Pensionados del Rey ‖. Esta tarea d e becar a los estudiantes de Bell as Artes siguió ej erciéndola la Acade mia Española de Bellas Artes en Roma , q ue era d ependiente de la de San Fernando de Madrid. Los pensionados de la Acade mia eran doce, ocho de número y cuatro de mérito 5 . Los pensionados de mérito accedían a la bec a por concurso. Estos artistas eran seleccionados, entre los más reconocidos, con idea de darl e presti gio a esta inst itución. Los pension ados de núm ero lo hacían por oposi ción. La s condiciones variaban mucho de los anteriores, pues éstos, tenían que enviar a la Academ ia de B ellas Artes San Fernando varias de las obras que realizaban durante su estancia en Roma, que era entre tres y cuatro años. Estas obras en Madrid eran mo stradas en exposiciones una vez que eran calificadas. Los pen sionados entregaban las obras al director y éste l as enviaba al ministerio. El jurado para calificar estas obras se componía de cuatro jurados a rtísticos distintos, uno para una cada disciplina, estudiadas en la Academia 6 . 5 B RU ROMO, M. La Acad emia Españo la d e Bella s Arte s en Ro ma. 1873 -1914 . p ág. 20 . Dir ección General de Relacio nes Cultura les. Mad rid, 1 971 6 Ibíd em. pág. 209 25 Son muchas las becas que se o torgan p ara los estudiosos del a rte, pero éstas de las Acade mia de San Fernando y más tarde las de Ro ma, son muy significativas para todas esas otras que pasando el tiempo se han concedido. En el p rimer reglamento de la Academia d e Bellas Artes en R oma, aproba do el 7 de octubre de 1873, en el Títul o 1º: De los Pensi onados en la Academia, en el Capítulo 1º: De las clase s de pensi onados 7 . En diferentes artículos, este reglamento nos habla, de las d os clases de pensionados que tendrá la Academia, que serán de mérito y de número. De sus obligac iones como b ecarios entre las que están: el que tendrán que resid ir en Roma y también en dif erentes ci udades, donde el arte f orma parte de la vida d e éstas. Que pondrán en conocimiento de todas sus decisiones al director de la Academia. Igualmente, obliga a los becarios a seguir las inst rucciones que deben seguir, en cuanto a las medidas, la temática, el ti empo de entrega y las obr as que deben ejecutar, dependiendo de cada dis ciplina artística. No exige lo mismo para un grabador que p ara un escultor, ni lo que exige a éstos, lo exige p ara un pintor o para un arquitecto 8 . Asímismo, entre las condiciones puestas en las bases, la Academia de Bellas Artes en Roma, d ebía organizar al m enos una exposición de los trabajos realizados por los becarios, para ello el patronato proponía los criterios a seguir para su presentación. Estaban obligados los becarios a c eder al menos una obra realizada durante su estancia en la Academia. Los p ensionados d e número eran dotados con tres mil pesetas mientras que los de mérito lo era n con cuatro mil. Les pa gaban más en cons ecuencia a su edad y a su prestigio en el mundo del arte. Los pensionados de número eran dos pintores de h istoria , un ―paisista‖, un escultor, dos arquitec tos, un grabador en dulce y un músico. L os 7 Ibídem. pág. 25 5 8 Ibídem. pág. 25 6- 257. 32 5º. Hacer las matrículas de los alumnos de la esc uela de bellas artes, llevar todos los libros y registros que el buen orden d e la misma requiera, o inst ruir los expedientes para darle el curso que corresponda. 6º. Expedir todas las certificaciones y copias de documentos que diera la Academia, previo acuerdo y con e l Vº Bº. del Presidente. 7º. Cuidar del archivo y disponer lo conveniente para su arreglo. Art. 14º. En ausencias y enfermedades del Secretario general, hará sus veces el Académico que acuerde la Academia. Art. 15º. El Tesorero y el Bibliotecario serán nombrados por l a Academia de entre sus individuos. Art. 16º. Las obligaciones del Tesorero serán: 1º. Percibir las cantidades que para p ago de nóminas y gastos de la Academia y escue la esté n por todos conceptos asignadas al establecimiento. 2º. Hacer sobre la consignación de gast os los pagos necesarios con arreglo a las órdenes o libramientos que ex pida el Presidente. 3º. Llevar las cuentas c on todas las formalidades debidas, y que s e eleven documentadas al gobierno en la forma que por punto general esté dispue sto. Art.17º. El bibliotecario cuidará de la conserv ación y arreglo d e los libros, manuscritos, dibujos y planos de la Academia, pro poniendo lo que estime oportuno para su aumento y mejora. Art. 18º. Los oficio de la Academia sin perpetuos y gratuitos: solo el Secretario gene ral gozará de sueldo. Art. 10º. Par el debido d esempeño d e los diferentes oficios de la Academia y el servicio de todas sus dependencias habrá el n ecesario número de emp leados que serán todos de libre nombramiento de la Junta de gobierno. Capítulo III De las Juntas Art. 20º. Tendrá la Academia una Junta de gobierno compuesta d el Presidente, de los Consiliarios, del Director de la escuela de bellas ar tes, del Tesorero y del Secretario gene ral: todos con voz y voto. 33 Art. 21º. Entenderá esta Junta en todo lo gober nativo y económico de la Academia y de sus va rias depende ncias, teni endo a su cargo el cuidado, conservac ión y aumento de cuantos objetos pertenezcan a la corporación. Art. 22º. La Academia celebrará juntas generales, a la que asistirán con voz y voto todos los individuos que la componen. Art. 23º. Estas juntas tendrán por objeto: 1º. Enterarse por la le ctura de las actas de la Ju nta de gobierno de cuan to esta corporación acord ara relativamente a lo s varios asuntos que le están encome ndados. 2º. Hacer los nombramientos o propuestas de Académicos, ofi cios, profesores y empleados, todo conforme a las reglas establecidas para cada uno de estos casos. 3º. Acordar cuanto crea la Academia conducente al fomento y prosperidad de las bellas artes. 4º. Vigilar, como delegado de la Real Acad emia de S. Fe rnando, sobre el cumplimiento de las leyes relativas al ejercicio d e las mismas artes, o edificios y construcciones. 5º. Aprobar o d esechar los dictámen es y proy ectos de las se cciones y comisiones. 6º. Conferenciar sobre lo s temas artísticos que con acuerdo de las secciones someta el Presidente a su deliberación. 7º. Oír la lectura de memorias escritas por los Académicos, pr evio el consentimiento de la sección respectiva, y tener sobre ellas discusiones meramente artística. Art. 24º. La Academia celebrará juntas públicas para dar la c uenta anual de sus trabajos y distribuir premios a los alumnos de la escuela. Capítulo IV De las Secciones y Comisiones Art. 25º. Las Academias de primera clase se dividirán en tres secciones, a saber: de pintura, de escultura y de arquitectura. 34 A cada una de estas secciones pertenecerán los Académicos qu e lo sean p or el arte respectivo. L os Académicos por el grabado en dulce se agregarán a la sección de pintura; y a la de escultura los grabadores en hueco. Los Académicos no profesores se distribuirán entre las tres secc iones. Art. 26º. Las Academia d e segunda clase, donde existan estudios superiores, se dividirán solo en dos secciones, de pintura y de escultura, observándose en todo lo demás lo dispuesto en el artículo prece den te. Las restantes Academias no tendrán sec ciones. Art. 27º. Cada sección tendrá por Vic epresidente a un Consiliario y en su defecto al Académico más antiguo de ella. Hará de Secretario uno de los Académic os elegido por l a misma sección. Art. 28º. Las Secciones entenderán en los asuntos facultat ivos de su arte; prepararán los traba jos de la Academia; evaluarán los informes que se le s pidan, y desempeñarán las demás funciones que los reglame ntos les ordene. Art. 29º. Siempre que s e haya d e tratar de algún asunto correspondiente a dos o más artes, se nombrará una comisión mixta, compuesta de igual número de Académicos de cada secc ión elegidos por ellas; y lo que esta comisión acuerde, se someterá a la deliberación y juicio de la Acade mia. Será Vicepresidente d e e sta comisión un Consili ario o el individuo de el la más anti guo, y Secretario el Académic o qu e la misma elija para este caso especial. Art. 30º. Podrán nombrarse comisiones especiales para los negocios y trabajos que lo exijan, c omponiéndose de las per sonas que en cada caso acuerde la Junta general. Capítulo V De las sesiones Art. 31º. La Junta de go bierno tendrá sesión siempre que el Presidente lo juzgue nece sario para el desempeño de los negocios. Art. 32º. L as junt as generales se c elebrarán el primer domi ngo de cada mes, y se reunirán extraordinariamente cuando la A cademia lo a cuerde o el Presidente las convoque. 35 Art. 33º. Las secciones tendrán junt a ordinaria una vez cada semana, y extraordinaria siempre que sean necesario. Art. 34º. Las votaciones serán de dos clases: 1º. Públicas en la forma acostumbrada de levantarse o no: si hubiera empate, decidirá el voto del Presidente. 2º. Secretas por votos: cada método se empleará en los nombramientos y demás cuestiones de personas, y podrá usarse e n otros asunt os cuando lo pidan tres individuos de los presentes y lo acuerde la Academia o sección: si hubiere empate, se re petirá la votación en la junta inmediata. Capítulo VI De las escuelas especiales de b ellas artes Art. 35º. A cargo de ca da Academia habrá una e scuela especial de bellas artes. Art. 36º. Los estudios de bellas artes se dividirán en estudios menores y estudios superiores. Art. 37º. Los estudios menores compre nden: 1º. Aritmética y geometría propia del dibujante. 2º. Dibujo de figura. 3º. Dibujo lineal y de adorno. 4º. Dibujo aplicado a las artes y a la fabricación. 5º. Modelado y vaciado de adornos. Art. 38º. Los estudios superiores abrazarán: 1º. Dibujo del antiguo y del natural. 2º. Pintura, escultura y grabado. 3º. Enseñanzas de maestros de obras y Directores de caminos vecinales. Art. 39º. Los estudios menores se harán en todas las Academias; los superiores solo en las de primera clase . Sin embargo cuando en una Acade mia de segunda clase los adelantos de los estudios menores fueren conocidos, y el número de los alumnos y las demás circunstancias lo reclamen, podrá el Gobierno concederle los estudios mayores, 36 menos el d e ma estro de obras, para el cual solo serán hábiles las Acade mias de primera clase. Art. 40º. A los estud ios superiores de dibuj o, pintura, escultura y grabado se dará la extensión que permitan las circunstancias de la població n donde establezcan. Art. 41º. L a enseñanz a de maestros de obr a se dividirá en estudios preparatorios y estudios de carrera. Art. 42º. Lo s estudios prepa ratorios se hará n en establecimientos del Gobierno o debidamente autorizados por el mismo. Estos estudios serán: Instrucción primaria elemental completa., geogr afía; Primero y segundo año de matemáticas elementales; y Dibujo lineal o de figura. Art. 43º. Los estudios de carrera se harían pre cisamente en la escue la y durarán tres años en la forma siguiente: Año primero: Principios de geometría descriptiva con sus aplicaciones a la teoría de los nombres y teoría de carpintería y cantería. Práctica de toda clase de operaciones topográficas. Año segundo: Principios de mecánica teórica e industri al. Principios de Construcción, conocimiento y análisis de los materiales. Año tercero: Composici ón y ejecuc ión de planos de edificios de tercer orden, Trazado y construcción de caminos y de las obras que les corresponden. Durante los tres años, dibujo topográfico y de arquitectura. Art. 44º. La enseñanza completa de la arquitectura es privativa de la escu ela especial establecida en Madrid. En ninguna d e l as Academias provincial es podrá hacerse este estudio, como tampoco el de las materias que se cursan en la escuela preparatoria para esta carrera y la de Inge nieros civiles. Sin embargo, los maestros de obras podrán aspirar a la c arrera de arquitectos, ingresando en la escue la especial, p revio examen de las mat erias que se enseñan e n la escuela preparatoria. Art. 45º. Para ingresar e n el primer año de la carrera de maestros de obras se nece sita tener diez y seis años cumplidos. El aspirante presentará: 1º. Su partida de de bautismo. 37 2º. Atestado de buena co nducta, firmado por el cura párroco y Alcald e de su domicilio. 3º. Certifi caciones de ha ber hecho y probado los estudios expresados en el artículo 42. Art. 46º. La enseñanza en los estudios menores s erá gratuita; en los demás se pagarán los derechos de matrícula que para c ada ramo se establezcan Capítulo VII De los profesores Art. 47º. L os profesores de las Academias de bellas artes serán nombrad os por Mí a propuesta de la Academia de San Fernand o, previa oposición. En los primero nombramientos se respetarán lo s derechos adquiridos, si la dotación de las plazas no e xcediera del duplo de la que actualmente tienen. Cuando los profesores hoy existentes hicieren oposición y fueran aprobados, tendrán preferencia a los demás opositores en igualdad de circunstancia. Art. 48º. Solo podrán ser profesores de enseñanza s de maestros de obras los arquitectos procedentes de la e scuela especial de Madrid, salvo la excepción comprendida en el segundo párrafo del artículo anterior. Art. 49º. Todos los profesores de la escue la, en el mero hecho de s er nombrados para este c argo, son individuos natos de la Ac ademia en su arte respectiva, si ya no lo fueren anteriormente. Art. 50º. El número de profesores se determinar á para cada escuela c on arreglo a las enseñanzas que en ellas se establezcan; habrá además los ay udantes que se cre an necesarios. Art. 51º. Los pro fesores arreglarán su enseñanza el método y program as que se les com uniquen p or el Gobierno, y por la Academia de San Fernan do. Capítulo VIII De los gastos y de la manera de satisface rlos Art. 52º. Los gastos de toda clase que ocasi ones las Academias y los estudios menores tienen el carácter de municipales y provinciales, y se satisfar án por el Ayuntamiento y la Diputación provincial. I ncluyéndose en los presupuestos 38 de estas corporaciones en la parte que se convengan, con la aprobación del Gobierno. En las poblaci ones que haya arbitrios u otros recursos destinados a las Academias o escuelas de dibujo, continuarán aplicados a este objeto. Art. 53º. Es también gas to municipal y provincial, y ase haya en el mismo caso que las anteriores, el pago el pago y conservación del edificio donde esté la escuela y tenga sus s esiones la Academia, como igual mente los suel dos de l Secretario gene ral, conserje, porteros y mozos. Art. 54º. El Gobierno pagará los sueldos y gastos que ocasionen los estudios superiores, incluyéndolos en el presupuesto general del Estado. Art. 55º. Para que se establezcan los estudios superiores, es condición precisa que estén ya planteados los estudios menores. Capítulo IX Del régimen y gobierno de las esc uelas Art. 56º. Habrá un Director de la escuela, que lo será uno de los profesor es, nombrado por el Gobierno a propuesta en terna de la respe ctiva Ac ademia; tendrá por este encargo el sobresueldo que se determine. Donde ha ya estudios superiores, el Director deberá se precisamente un profesor de los mismos. Art. 57º. Corresponde al Director: 1º. Mantener la observancia del reglamento. 2º. Hacer qu e se conserve el debido orden en los dif erentes departam entos de la escuela, cuyos dependientes le estarán subordinados. 3º. Llevar la correspondencia con el Secretario de la Academia, informa r a la misma todos los meses sobre el estado de las enseñanzas. 4º. Ejecutar las obras que se le comuniqu en por la Academia relativa a lo s asuntos de la escuela. 5º. Presidir las juntas de los profesores. 6º. Dar el curso correspondiente a las solicit udes de los profesores y alumnos y a los demás asuntos que ocurran relativos a la escuela. 7º. Formar el presupuesto mensual de a escuela remitiéndolo a la Academia para su revisión y demás trámites que el Gobierno tenga establecidos. 39 8º. Disponer todos los gastos de la escuela dentro de las cantidad es asignadas en el presupuesto mensual, las cuales serán entregadas por el Te sorero de la Academia, previo l ibramiento del Presidente. T odos los meses rendi rá a la misma Academia c uenta documentada. Art. 58º. En ausencias y enfermedades del Director hará s us veces el profesor más antiguo. Art. 59º. Los profesore s formarán entre si una junta facultativa, cuyas atribuciones serán arreglar el orden de los estudios, hacer present e a la Academia las nece sidades de la enseñanza, y adoptar las medidas relati vas a la disciplina y régimen interior de la escuela; todo con sujeción a los reglamentos. Art. 60º. Uno del ayuda nte hará de Secretario de la junta con voz, pero sin voto; y otro de Secretario del Director, ambos a elección de este último. Capítulo X De los exámenes Art. 61º. En las enseñanzas de dibujo, pintura, escultura y grabado no habrá otra clase de e xámenes que los indicados en el reglamento de la escuela especial de nobles artes de Madri d para la calificación de los alumnos que hayn de pasar de una clase a otra. Art. 62º. En la ens eñanza de ma estros de obras l os exámenes s erían de d os aspectos: de curso y de carrera. Unos y otro s se verificarán ante una junta compuesta de los profesores de esta enseñanza, presididos por el Director de la escuela, sea o no arqui tecto, y con sujec ión a los re glamentos que al efec to circuló el Gobierno. Ant es de entrar a este último examen, hará el asp irante el depósito de mil reales ve llón en la depositaría del distr ito universitario. Art. 63º. Los títulos de maestro de ob ras se expedirán por el Ministerio de de Instrucción Pública previa presentación del acta de examen que remitirá el Presidente d e la Academia; pero no se entregarán a los int eresados h asta que estos hayan cumplido la edad de veinte años. Art. 64º. El maestro de obras que quiera ser Dir ector de caminos vecinales, tomará un tí tulo especial para esta carrera, satisf aciendo por el quiniento s reales vellón, pero sin nuev os estudios ni ejercicios. 40 También podrá ofrecer la profesión de agri mensor y aforador, tpman do ot ro título especial, previo el pago de tresc ientos reales. Capítulo XI Exposiciones generales y transitorias Art. 65º. A cargo de la s Academias qu e por e ste decreto se establecen, estarán los museos de las respec tivas provincias. Art. 66º. El curso en las escuelas especiales de bellas artes empezará el día primero de octubre, y concluirá el último día de junio. Art. 67º. Se procede rá desde luego a la organización de las Academias y escuelas; pero la enseñanza en estas no empezar á con arreglo al nue vo plan hasta el primero de octubre de 1850. Art. 68º. La enseñanza de los maestros de obras se planificará progresivamente, estableciéndose desde luego el primer año, y los restantes en los cursos siguientes. Art. 69º. Los que en la realidad estén cursando para maestros de obr as, podrán concluir sus estudios como lo empezaron, presentándose a examen en una de las Academias; p ero no obtendrán el título de Directores de ca minos vecinales sin completar los estudios que esta carrera exige al tenor de lo dispuesto e n el Real decre to de 7 de septiembre de 1848. Art. 70º. Quedan derogados todos los estatutos y reglamentos que hasta el presente han regido en las Academias de prov incia. Dado en Palacio el 31 de octubre d e 1849. Está rubri cado de la Real mano. El Ministro de Comercio, Instrucción y O bras Públicas. Manuel Seijas Lozano 11 . Fueron tre ce l as provin cias españolas con Academia de B ellas Art es oficiales fijadas por el Real Decreto, pero en principio solo cuatro fueron co nsiderada s de primera clase, y en consecuencia las únicas donde se podían impartir estudios superiores: Barcelona, Valenc ia, Valladolid y Sevilla. 11 Real Dec reto de 31 d e octubr e d e 184 9. Refor ma de las aca demi as y estudio s de la s bella s artes. Gaceta de Mad rid . P ág. 213. Madrid. 6/11 /1849. 41 Mencionar a las Academias que entraron e n el Real Decreto: Real Academia de Bellas Artes San Jordi de Barcelona . Fundada en 1775, se creó en principio como Escu ela de Dibujo. Tres años más tarde amplió la escuela, con los estudios de pint ura, escult ura y arquitectura. E n 1850 quedo constituida como R eal Acade mia de Bellas Arte de Barcelona. Real Academia de Bellas Artes San Carlos de Valencia. Reconocida por el re y Carlos III por el que lle va su nombre. Ya antes de esta Academia, exist ía otra con el nombre de Santa Bárbara, en homenaje a la reina Bárbara de Braganza, esposa de Fernando V I. Esta A cademia convoca un Concu rso I nternacional de Composición Real y el Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bella s Artes de San Carlos. Real Academia Gallega de Be llas Artes Nuestr a Sra. del Rosario , con sede en L a Coruña. Convoca desde 1996, el Salón d e Otoño de Pinturas que se celebra cada dos años. Las obra s premiadas, quedan en poder de la Real Academia. Real Academia d e Bellas Artes San T elmo de Málaga . Conjunt amente con la Acade mia Malagueña de Ciencias, entre gan los Premios ―Málag a de Investigación‖ que tiene lugar e n noviembre. Real Ac ademia Provinci al de Be llas A rtes de Cádiz . Se erigió como Ac ademia en 1778. Real Academia de Be llas Artes Nuestra Sra. de las Angustias de Granada . Entre sus actividades está el entregar la Medalla d e Honor a personas y enti dades, que s e han distinguido en el ámbito de las Bellas Artes. Convoca con cursos de Dibujo y de Fotografía. Organiza también, Concurso y B ienal de Órgano. Real Aca demia de San Sebastián de Bellas Artes . Tiene su sede en P alma de Mallorca. Fue f undada como las anteriores en 1849. 48 esta condec oración se le dará la de Comendador ordinario, y si también se hallare condecorado con esta últ ima, tendrá opci ón a la primera de Com endador de número que vaque entre las correspondientes al Ministro de Fomento. Art 8º . La adjudicación de los premios se hará e n sesión pública y solemne. Art 9º . Al concluirse la Exposición, la Academia formará listas separadas, siguiendo e l orden del mérito de los artistas e xponentes, c uyas obras juzgue dignas de ser compradas por el Gobierno. Art 10º . El Gobierno for mará y publicará un Reglamento especial para la ejecuc ión de lo prevenido en el presente Decreto. Dado en Palacio, a 28 de diciembre de 1853. Este Reglamento no se publicó hasta el 13 de ma y o del añ o siguiente, donde verifica puntos que en el Decreto no estaban, como ejemplo, que la primera Exposición tendría lugar en ma y o d e 1855, fecha que aunque hubiera estado puesta en el Decre to, no se llevó a cabo, pues no fu e hasta 1856 cuando se celebra la prime ra Ex posición Nacional. En las Ex posiciones Nacionale s de Madrid p articiparon m uchos artistas andaluces y , concretamente, d e Sevil la. Expusieron sus obras, entre otros, los si guientes: J osé Jiménez Aranda, su hermano, L uis J iménez Aranda, Villegas y Cordero, Vir gilio Mattoni, R icardo Villegas, Eduardo L afore. Andrés Paladé, Rafael Senet , J osé García Ramos, Gonz alo Bilbao, Rico Cejudo, García Rodríguez, R icardo L ó pez Cabrera, Miguel Ángel del Pino Sardá, Santia go Martínez, Rodrígue z l aldón, J osé Mª La brador, Alfonso Grosso, Juan Miguel Sánchez o Ramón Monsalves Cáruz. Todos consiguieron medalla. Todos hicieron un arte, que según los críticos, aquí en Sevilla, decían era l ocalista, regionalista, co stum brista, pero, para las Nacionale s expusieron fuera de S evilla, lo hicieron en la capital del país, y se trajeron sus obras premiadas, compitiendo con pintores de otr as regiones, con ot ro s paisajes e idiosincrasias. 49 Esa pint ura de la primer a mi tad del s . XX retrata ba fiestas y tipos mu y de finidos. Tocaban la Feria de abril, la romería del R ocío, el monag uillo, el hombre d el campo, los curas, las monjas y escenas de costumbres. Todas dentro del contexto regionalista, que ellos habían vivido. También estos pintores sevillanos tocaron el realismo social, enseñando, más que den unciando, escenas que ha bían sufrido, o más bien, visto. Lo que estaba claro era e l amor que por Sevilla sentían todos ellos. Independientemente e l estilo de cada artista es una tesis, no está en e l mi smo plano, haciendo pintura regionalist a, Gonzalo Bilbao, que otros pintores de su época y de su misma ciudad. Muchos de estos artistas sevillanos ade más de exponer en las Nacionales, estuvieron pensionados en Roma y en París, donde apre ndieron nuevas técnicas y conocieron nu evas tend encias, más cuando regresaron aquí a su tierra, siguieron haciendo el mismo arte q ue antes d e salir de ella. Venían con las r etinas llenas de tem as y pais ajes nuevos y ¿ volvían a pintar en los que reconocían? O quizás fu era l a dura oficialidad vigente en Sevilla la que les oblig aba a repetir de nuevo los esquemas que dejaron antes de irse. D. Las Exposiciones Internacionales y Universales en España Estas exposiciones se crearon para exhibir los avances que trajo consigo la Revolución I ndustrial. S u relevancia fue au mentando conforme lo h acía el s. XIX. S i bien fue Francia la mayor impulsora, pronto s e celebraría n en más países, e n l os que estas exposiciones han dejado un importante pa trimonio arquitectónico. La s Ex posiciones Universales abarcan todos los aspectos de la humanidad, mientras que l as Internacionales contemplan un pro y ecto tem ático concreto y especializado. Londres fue la pionera en 1851. La siguió Paris en varias ocasiones, Viena, Amberes, Liver pool y Filadelfia en los Estados Unidos de América, entre otras. En España se han celebrado dos veces en Barcelona, en 1888 y 1929. La primera fue 50 Universal y la segunda I nternacional. En Sevilla, en 1929 y en 1992. La primera Internacional y la se gunda Universal. La última celebrada en España fue I nternaciona l y se celebró, en Zarag oza en el año 2008. Exposición de las Artes y las I ndustrias de Barcelona de 1888 . La Exposición de las Artes y las I ndustrias de Barce lona se inauguró el día 20 de mayo de 1888 y se cl ausuró el 9 de diciembre del mismo año. En plena era indust rial, toda ciudad que se considerase moderna, que ría mostrar lo más representativo de su producción artística, industrial y artesanal. La Exposición de 1888 fue un proy ecto, en un principio, de la iniciativa privada de varias industrias que antes de esta gran emp resa expositi va, habían coincidido en ferias menores, dedi cadas a la indus tria más característica catal ana, como era la textil y también al sector de la metalurg ia , aunque ante la ma gnitud del pro yec to, fue la administración la que conjuntamente con las empresas, los que acometieron la crea ción de la exposición. Antes de ésta, se creó la Cámara de Comerc io, Industria y Navegación, primero, para velar po r el desarrollo económico de Cataluña y se gundo, para aprovechar la Exposición de Barcelona y darse a conocer en Europa. Se ubicó en el Parque d e la C iudadela, una fortaleza levantada por el re y Borbón , Felipe V, el sig lo ant erior para dominar la ciudad de Barcelona tras la Guerra de Sucesión española. Tuvo la exposi ción, como ocurre en tantas grandes empre sas, el pueblo en contra , pero el mismo vio como más de mil obreros trabajaron de día y d e noche ini nterrumpidamente. A las injusticias que se pudi eron cometer laboralmente, fueron muchos más los que vieron a los trabajadores sacar ade lante este pro y ecto. Fue, como ocurre en todas las Exposiciones Univers ales, un p atrimonio arquitectónico importante el que quedó tras la misma, siendo la más conocida la estatua de Colón de 60 metros de altura, que se encuentra ubicada fr ente al p uerto viejo de Barcelona, el Arco del Triunfo y el Parque de la Ciudadela. 51 Exposición I nternacional de Barcelona de 1929. Cuando se llevó a cab o, se recordaba aun, por la cercanía en el tiempo , la Exposición Universal de 1888, debido al av ance que supuso para la ciudad. Se inaugur ó el día 19 de mayo de 1929 y su clausura no fue el 15 de enero de 1930. Asistió el rey Alfonso X III y el Presidente del Gobierno, D. Miguel Primo de Rivera , además de numerosas personalidades. El pro y ecto d e la Exposición I nternacional de Barce lona fue gestado en 1 905 por el arquitecto catalán Josep P uig i Cadalfac h. T ambién del mismo arquitecto, fue la ubicación del e vento, que tuvo lugar en la montaña de Montjuit. La Exposi ción contó con dos tipos de edificios. Los Palacios, cu y a utilidad era mostrar los produc tos que exponían las nac iones participa ntes, y los Pabellones, cu ya función era alojar a los países, socieda des e instituciones. En esta ex posición trabajó el gran a rquitecto alem án, Mies Van Der R ohe, que se encarg ó d el pro yectar d os pabellones, una nacional y otro industrial. Ad emás equipó veinticinco muestras, que se expusieron en ocho palacios. El pabellón que construyó fue el alemán, que f ue considerada una de las obras más influye ntes del s . XX. Tanta fue su importancia, que tras ser demolido, se volvió a reconstruir, por conside rarse e sta arquitectura como un extraordinar io patrimonio cultural, ad emás de convert irse en el icono d e esta Ex posición de 1929, de la época y así, hasta la actualidad. Independiente mente del genial arquitecto alemán, trabajaron en la Ex posici ón, Josep Puig i Cadalfach, Luis Domenech i Muntaner, entre otros arquit ectos catalanes, que dejaron en la ciuda d condal, el Estadio Olí mpico, la Fuente M ágica, el Palacio Nacional o el Pueblo Español, a demás de gr andes obras públicas, transportes y 52 comunicaciones, servi cios que siempr e han caracterizado a las Ex posiciones Internacionales y Universales 17 . Exposición Iberoa mericana de Sevilla de 1929. En el mism o año de 192 9 se celebró en S evilla la Ex posición Iberoamericana. En ella se res ervó para S evilla la carga ideoló gica de most rar al mundo la signi ficación de España como pa ís. Lo prueba e l hecho de que el re y Alfonso XIII y el entonces Presidente del Gobi erno, D. Miguel Primo de Rivera, escribieran en el denominado Libro de Oro I beroamericano, que fue oficialmente, el catálogo ofi cial, en el aspecto monumental de la Exposición. En él se mos tró la España que los dirigentes del momento les int eresaban que los d emás países conocieran con firmas d e los mejores literatos de la época. La Ex posición I b ero americana tuvo dos objetivo s. El primero fue un a refor ma y modernización de Sevilla; y el segundo fomentar las relaciones con los países america nos. Se gestó la ex posición en tres vertientes: artística, histórica e industrial, pero fue en los primeros puntos, en los que se hizo mas hincapié, por haber sido Sevilla un foco artístico y una puerta a bierta hacia América en los siglos, XV I y XVII. La inauguración fu e el día 9 de ma y o de 1929 y la clausura el 21 de junio de 1930. Tuvo como Comisario Regio, al sr. Cruz Conde 18 . El primer bosquejo de la Ex posición Iberoa mericana lo presentó el sr. Rodríguez Ca so el día 25 de junio de 1909. E n él propone que el enclave de la Exposición sea en el sector sur de Sevilla, con el prop ósito de utiliz ar el Prado de S an S ebastián y el P arque de Mª Luisa. Además, se ha de uti lizar la vinculación de Sevilla con el rio Guadalquivir. 17 LI ZONDO SEVILLA, L. El Valo r d e las Exp osiciones, El Leg ado meno s cono cido de Mies V an Der Rohe. Cuadernos de Arte de la Universidad de Granad a nº 43 18 MART ÍN EMPARÁN, A. Primer Proye cto Español de marca-p aís. I+ Diseño: Revista internacional de investigación, inno vación y desarrollo en d iseño. Vol. 1. págs. 8/10. Universidad de Málaga. Má laga, 2009 53 El proy ecto gustó porque se se guiría ensanchan do la ciudad, continuando el que ya iniciara el Asistente José Manuel Arjona. En 1913 el C omité Ejecutivo aprobó las primeras edificaciones que se llevar ían a cabo en la z ona conocida como Huerta de Mariana, que el autor del proyecto, el arquitecto Aníbal González, denominaría P laza de América. En esta se construyeron tres pabellones permanentes: el Palacio de las Bellas Artes, ho y Museo Arq ueológico; el Pabellón de la Casa Real ; y el Palacio de Industrias y Artes Decorativas, ho y Pabellón Mudéjar (sede de la Ex posición de Otoño, en casi la mitad de s u tra yectoria en el tiempo). La ne cesidad de articular el P rado de San Sebastián con el Parqu e de Mª Luisa, es lo que ll eva a pro yectar a Aníbal González la Pla za de España. Es el edificio de ma yor enverga dura de todos los que se constru y eron para la Ex p osición I b eroamericana y que Aníbal González no llegó a concluir por dimitir de su cargo por un contencioso con el comisario regio sr. Cruz Conde, el que según Gonz ález adoptó decisiones que interfería n en su labor como arquitecto 19 . El día 9 de may o, fech a de su inaug uración, fue e l jueves de la Ascensión, (entonces era fiesta por lo que no era laboral), 20 años después del primer bosquejo presentado por Rodríg uez Caso. L as huellas d e la Exposición están en toda la ciudad, con here ncias que forman parte del paisaje de la misma: el barrio de Santa Cruz, con terrenos donados del Alcázar, por el re y Alfons o XIII y qu e im pulsó el Marqués de Vega-Inclán, vocal del comi té organizador, a crear en la vieja jude ría ― alojamientos regionales‖ ; el barrio del He liópolis con sus chaléts, conocidos entonces com o ―Hotelitos del Guadalquivir‖ (el nombre de Heliópolis se le puso en 1958) ; la config uración actual de la P uerta de Jerez con la f u ente d e ―Los meones‖ nombr e popular dado por Sevilla a la representación idealizada de Sevilla, como matrona romana del escultor Delgado Bracke mbur y ; el barrio d e C iudad J ardín, creado en una 19 CABEZA MÉ DE Z, J . M. El Recinto d e la Expo sición Ib eroamericana, ár ea urbanizable, pab ellones y su conservación . And alucía y América en el S. XX: Actas de la V I Jornadas de Anda lucía y América. Universidad de Santa María la Rábida , Huelva, 1986 , págs. 203 -208. 54 gran zona verde como alojamiento para los visi tantes a la Exposición (la actual config uración es obra de los herederos de l os Marqueses d e Ne rvión, y de la inmobiliaria que lleva ba e l nombre de éstos) ; y el barrio del Porvenir, creado en los terrenos del Prado de San Sebastián en torno a la ermita del mismo nom bre, obra de Juan Talavera , donde se construy e ron chaléts para burgueses y c asas baratas para los obreros, cuy as calles tienen nombres de países y ciudades sudamericanas. La gran avenida y arteria de la ciudad, La Palmera, fue la ma yor aportación al urbanismo de todos los pro y ectos creados para la Ex posición, aunque e staba ya proy ectada por Arjona c omo prolongación del Paseo de las Delicias, el auge y también, los terrenos ex propiados por el A yuntamiento a la s márgenes del rio, fueron los que hicieron posi ble ese gran ensanche que abre Sevil la al sur. En ambas márgenes de la avenida se construyeron pabellones re presentativos de países americanos. El estadio de la e xposición se construy ó al final de la Avenida de la Pal mera. S e terminó a fin ales de 192 8 y su inau guración el 17 de marzo de 1929 con un encuentro internacional del fútbol entre España y Portu gal, que ganó España por cinco a cero. Este estadio se cedió a un equipo de futbol de la ciudad , el Real Betis Balompié . Esta c esión se firmó en el Ay untamiento el 16 de julio de 1936. El Teatro Coliseo Esp aña (actualmente p ropiedad de la Junta de Andalucía) en la Avenida de l a Constit ución, realizado por los a rquitectos, José y Aurelio Gómez Mi llán, en un terreno que había sido el Convento de Santo Tomás, universidad regentada por los dominicos. Tuvo este edificio dos nombres, (ambos de reinas d e España) pero se decidió en la R epública, denominarlo Coliseo España, nombr e por el qu e se le cono ce. Se inauguró el día 3 de diciembre de 1931, aunque el proyecto es de 1924. El ll amado Casino de la Exposi ción, edificio vecino del Teatro L ope de Vega, fue crea do para casino de juegos, pe ro nunca se jugó en él, porque una le y promulgada por el Directorio Mili tar de P rimo de Rivera lo prohibió. Fue este edificio un proy ecto de Aníbal González, pero tras su dimisión, lo llevó a cabo el arquitecto v alencian o Vicente 55 Traver. El C asino de l a Exposición se convirtió en el Pabellón de S evilla, en la Exposición Iberoa mericana de 1929 20 . La exposición I beroamericana, fu e algo grandio so para Sevilla. La hizo grande, amplia, pero también t uvo que pa gar un pr ecio co mo ocur re con todo lo que es extraordinario. Para levantar un edificio y hac erlo fuerte y seguro, tiene que tener buenos cimientos, y esos, fueron la demolición de otros edificios, puertas, lienzos de muralla… E n este cas o emergieron barrios q ue aun perduran, monumentos que recuerdan estilos pasados, y ahora ellos ya también lo son, y sobre todo nos recor dó y nos recuerda, que España estuvo en América en 1492 y que ésta vino en 1929, a devolverle la visita. Exposición Universal de Sevilla de 1992. En l a conocida como l a Expo, se celebró el V Centenario del Descubrimiento de América. La anunció S .M. el Rey de España, el día 31 de ma y o de 1976. S iete años m ás tarde, el 15 de julio de 1983, el Bureau I nternacional des Ex positions nombra oficialmente a Sevill a como sede de la Exposición, que se celebraría con el lema ―El Nacimiento del Nue vo Mundo ‖. La de Sevilla, fue la décima Ex posición Universal, en la historia de la humanidad de las veintisiete grandes exposiciones celebradas. S egún el Bureau I nternacional de Expositions, los factores que determinan l a cat egoría de Unive rsal para un a Exposición son dos: el alcance planetario del tema y la partici pación y , sobre todo, el hecho de que cada participante dise ñe y constru y a su propio pabellón 21 . En 1985 y con u na polé mica por medio, un se ctor proponía el centro histórico de la ciudad y el otro que se realizara en un lugar autónomo, en este caso la Isla de la Cartu ja , con una superficie de 300 h ectáreas solo ocupada por el Mon asterio de Sant a 20 RUBIO, J . La Sevilla Hered ad a. Diario ABC Sección Actualidad. Sevilla 10/5/2 014. 21 RECIO MIR, A. La imag en de Sev illa a través d e la Expo . Sevilla, 1994, p ág. 374. 56 Mª de las Cuevas, las ins talaciones d e la antigua f ábrica de loza de Pickman n y un e rial delimitado por el antig uo y el nuevo cauce del río. Sobre la categoría de la Ex posición Unive rsal de Sevilla, se tra ta de una Exposición Internac ional, de categoría Universal, que se gún el convenio de París de 1928 que rigen estos a contecimientos y se gún el Reglamento G eneral, no deriva del número ni de la procedencia de los participantes: una ex posición es universal por la amplitud de su tema, son pluridisciplinarias, carac terizándose por la ampl itud de la temática y espacios culturales. Se quiso que la Ex po 92 tuviese representaciones de países y organizaciones internacionales, pero sobre todo, de las culturas del mundo, en esencia, d el mundo en su diversidad. Un dato. La caída d el Muro de Berlín, constitu y ó una novedad introducid a en la comunidad internacional favorable a la E xpo. F ue un símbolo de acercamiento de Eu ropa, y colocó a la Ex po como lu gar de entendimiento, de conocimiento, de concordia, de cooperación, d e soli daridad y de pa z. L a Ex posición Universal de Sevilla se adecuó al punto p rimero del Re glamento General de la Exposición, la Era de los Descubrimientos 22 . El recinto de la Expo se ordenó de la forma siguiente: el la go de España, Pabellones I nternacionales, J ardines, Mon asterio y P uerto. Además de aparcamientos y la terminal del AVE. Al ser una isl a se constru y eron puentes para unirla con la ciudad. Los puentes que sirvieron de conexión con la I sla de la Cartuja fueron el Alamillo, l a Barqueta y el Cristo de la Expiración, y los accesos se hicieron por la s puerta s del Aljarafe, Triana, Cartuja, Ba rqueta, Itálica, Puerta R eal y Puerta del Guadalquivir 23 . La Ex posición Universal de Sevilla se inau guró el día 29 de abril y finalizó el 12 de octubre. Duró seis me ses, coincidiendo la fecha de clausura con el V C entenario del Descubrimiento de Amé rica. La participación fue muy numerosa acudiendo a la Exp o un total de 112 países, 23 organismos internacionales, numerosas empresas privadas y 22 SENADO. Cortes Generales. Diario de Sesiones. Com isión de Asunt os Iberoa m ericanos. Sesión Informativa. Co mparecencia d el Sr. Comisario General d e la Expo 92 . D. Ma nuel Olivencia Ruiz. 3/6/19 91 23 AA.VV. Medio Siglo de Vangua rdias . Historia del Arte en Andalucía Editorial Gever. Sevilla, 1994 . To mo IX. págs. 239 - 240 -241 . 57 las 17 Comunidades Autónomas españolas. Se constru y eron 95 pabellones, de los que más de la mitad e ran r eprese ntativos de los países que los constru y eron, 5 fueron temáticos, 6 de empresas , 5 de or ganizaciones int ernac ionales y 17 de las comunidades autónomas. Tuvo la Expo teatros, espectáculos de luz y de agua y ens a y o de nueva s tecnolog ías que y a est aban funcionando en países más desarrollados que España. En cada esquina se podía encontrar un m úsico, un circo ambulante con malabaristas y saltimbanquis, restaurantes ni soñados en Sevilla, cabalgata inol vidables para niños de todos los pa íses, conciertos de artistas nacion ales e internacionales, pa bellones con obras de arte qu e bien hu bieran producidos en qui en los viera el S índrome de Stendhal, personas de todas las nacionalidades con un idi oma en común, que era, ver como el arte, las curiosidades, lo inédito en esta tierra y la ilusión l os unía. Lo m ás importante qu e la Expo aportó a la ciudad de Sevilla, adem ás de internacionalizarla más aun, de lo que y a lo era, f ueron las grandes infra estructuras que comunicaron la ciudad con el ex terior y a la ciudad consi go misma , de eso se encargaron los mejores arquitectos e ingenieros. De tener que enumerarlos, no se acabaría la lista, ya que cada pabellón, cada puente, cad a medio audiovisual tenía un nombre propio. Como todos los gra ndes acontecimientos, siempre hay un detractor, una catástrofe, (en la Ex po salió ardiendo un pabellón que estaba terminado ). También ha y siempre un pensamiento, que nos saca de la eufor ia, en este caso es el que, recor dan do la I Ex posición de Londres de 1 851 dice: Ciento cuarenta y un años m ás tarde, se celebra en Sevilla la que va a ser la última Exposición Unive rsal del siglo, del milenio. Y todo el mundo aseg ura que, con ello, la ciudad vive un acontecimiento histórico. Lo será, yo no voy a discutirlo, aunque como característico que es de l momento por el que atraviesa nuestra civilización, se t rate de un a contecimiento hist órico prefabricado . No es un suceso azaroso, no, ni muchísimo menos. Organizado y bien organi zado , 64 III. Las Expos iciones instituci onales en S evilla A. Origen y desarr ollo Exposiciones inst itucionales ha habido muchas en la ciudad de Sevilla, pero las dos más significativas han sido la Exposición I beroamericana del añ o 1929 y la Exposición Universal de 1992. Independientemente de estos dos grandes eventos expositivos, que fueron por un tiempo concreto, ha habido y ha y otras exposiciones en la ciudad, con cortos y largos recorridos en el tiempo. Sevilla, c iudad tradicion almente unida al arte, ha tenido mucha s instituciones gubernamenta les y privadas que han patrocinado exposiciones de arte. Además proporcionar on pensiones a los artistas pa ra que viajaran al ex tranjero, visitando ciudades como Paris o Roma, como principales destinos artísticos. Ig ualmente lo hicieron recorriendo España, con becas y p ensiones, con el mismo fin. Como resultado de estos viajes, los pensi onados, tenían el deber d e exponer las obr as realiz adas a costa de estas pensione s. La s exposiciones en Sevilla han venido siendo patrocinadas d esde la funda ción de la Academia de Pint ura de Murillo hasta la de Santa Isabe l d e Hungría, t ras su denominación como Academia de primera clase, por el Real Decreto de 1849. El Ayuntamiento de Sevilla y la Diputación Provincial han sido también importantes mecena s en cuanto a las pensiones y las exp osiciones, que dieron lu gar a la formación de pintores y escultores, maestros de varias g eneraciones de artistas, que lueg o fueron Medallas en las Exposiciones Nac ionales e Interna cionales. La inici ativa particular creó fundaciones de corta duración de tiempo, pe ro que proporcionar on a los artistas la ocasión de poder ex poner sus obras. Entre éstas, cito al Liceo A rtístico Sevillano, que en 1850 convocó ex posiciones locales y li br es de pintura y escultura. Este empeño lo reanudó el escultor D. Antonio Mª de la Vega y Muñoz en 65 la Aca demia Libre de las Bellas Ar tes, cor ta en el ti empo, pero fecunda en convocar exposiciones 30 . El 15 de ma rzo de 1883 , la Sociedad Económica de Amigos del País de Sevilla inaugur ó en sus s alones una ex posición permanente de Bellas Artes. E l hist oriador Guichot, viendo la concurre ncia, dijo de éstas “Coronados con el éxito más lisonjer o los esfuerzos de la Sociedad Económica por dota r a Sevilla de un c entro artí stico, que daba claro testimonio de la cultura que al canza la capital de Andalucía, a la vez qu e facilitaba a nuestros pintores un medio activo de dar a conocer sus obras” . Estas exposiciones fueron e l antecedente de las que en el s . XX org anizó con tanto acierto la Sección de Bella s Artes d el Ateneo sevillano 31 . El Ateneo y su insuperable afán en pro del arte con l as Exposiciones de Primavera que ocuparon casi todo el s . XX, fu e un auténtico ejemplo de c ómo cuidar a los artistas locales y las obras realizadas de éstos. La Re al Maestranza de Caballería convocó exposi ciones en su sede particular. Además esta institución fue y es, en la a ctualidad, unos de los principales patrocinadores de las Exposiciones de Otoño de la Real Academia d e Bellas A rtes de Santa Isabel de Hun gría. Por t antos desvelos l e fue concedida Medalla de Oro de la Acade mia. La s entidades financieras , como la Caja de Ahorros de San Fernando y la Caja de Ahorros y Mont e de Piedad de S evilla, han sido a través de sus fundaciones mece nas de exposiciones, rea lizadas en sus sed es, en clara y limpia competencia co n l as instituciones de gobier no y académicas. La Escuela de Be llas Artes, la Escuela de Artes y Oficios, la Universidad Hispalense y el Museo Provincial de Bellas Artes, como ce ntros de educación artística y 30 P EREZ CALERO, Gerardo , A p ropó sito d e la Academia Libre de Bellas A rtes de Sevilla. En : Laborato rio de Arte . 2014 , nº. 26. págs. 4 71 - 478. 31 GUICHOT Y SIERRA, A. El Cicerone d e Sevilla .. , op. cit., t. II. págs. 119 -120 . 66 divulgac ión, han sido instituciones de referencia a la hora de hablar de exposiciones, bien de los trabajos de l os alumnos, en el caso de las dos primeras, y de exponer sus obras permanentes y e xposiciones transitorias, algun as inolvidables, los segundos. B. Regionales y provinciales En la región se convoca ron exposi ciones patrocinadas por los a yuntamientos y diputaciones de las provincia s andaluzas. Es si gnificativo el a uge que tuvieron las regionales d e la ciudad d e Cádiz, por la alta participación de artistas sevillanos , de final del s. XIX y primera mitad de l XX, que concurrieron a las mismas. En Sevilla, tras la es cisión del Centro de B ellas A rte del Ateneo, es l a secc ión de Bellas Artes, de é ste úl timo, la que s e encarga rá d e or ganizar las Exposiciones de Primavera, como objetivo y función prioritaria. El Centro siguió funcio nando en un local céntrico e indep endiente ya del Ateneo, aun que por corto espacio de tiempo siguió convocando exposiciones y lo más importante y pa ra lo que fue cr eado, si guió impartiendo clase de dibujo con modelo. La Academia de Bellas Artes de S anta Isabel de Hungría, junto al Atene o, fue y sigue siendo l a principal promotora del Arte en la ciudad. Su misión es esa. Pero el celo que pone en los pro y e ctos artísticos, sean en forma de exposiciones colectivas como las de Otoño, o individuales , celebradas éstas en la S ala Villegas, que ex profeso tiene la Acade mia para ello, es admirable. Otr a característica mu y peculi ar dentro de esta institución es que, en las de Ex posiciones de Oto ño, desde su c reación, ha n participado los propios académicos, permitiendo de esta forma, que éstos, ex pusieran sus o bras junto a las de sus alumnos de la Escuela de Bellas Artes. Los a cad émi cos exponían pero no tenían ni tiene opción a premios. La s d ip utaciones provinciales y los ay untamientos andaluces tuvieron y tienen un papel importantísimo en cuanto a las exposiciones de arte. El poder público encarnado en estas dos instit uciones recogió el testi go que antaño tuvieron la Iglesia y la 67 Monarquía. Las ex posiciones, patrocinadas por las diputaciones y ayuntamientos no son nada más que las que se hacían en siglos anteriores en las iglesias, conventos y palacios reales 32 . En los ss. XIX y XX, en concreto en S evilla, con la s pensiones, becas y premios, muchos artistas locales, salieron fuera a oxigenarse de la o ficialidad qu e i mperaba en el cerrado panorama artístic o sevillano . Se fueron y volvieron con la, a veces sorprende nte circunstanc ia, que después de haber estudiado en París, Roma o Florencia, volví an a su tierra y seguían ejecutando el mismo art e que hab ían estado h aciendo antes de irse. Pero lo importante es que fueron. Muchos artistas fueron los pensionados por el ay u ntamiento sevillano, que tras seguir sus estudios en la Escuela de Bellas Artes dependiente de la Academia provincial, ampliaron conocimiento algunos, durante años, fuera de Es paña. Destacar entre tantos que consig uieron un a pensión del a yuntamiento hispalense a Rafael Cantarero, Antonio Illanes, Enrique Pérez Comendador o Rico Cejudo. Todos expusieron años más tarde en las ex posiciones patrocinadas p or el Excmo. Ayuntamiento se villano. Antecedente de las ex posiciones de la actual Escuela de Artes y Oficios y de la Escuela de Bellas Artes de S evilla, fueron las Ex posiciones Obreras y las Libre s de Bellas Artes y Artes I ndustriales. Se celebraron las primeras entre 1910 y 1915, y las segundas entre 1932 y 1936. De las Exposi ciones Obreras solo se conoce u n catálogo, el de su primera edición, que se celebró en el Salón de Carlos V del Alc ázar sevillano. Las ediciones de los tres años siguientes se instala ron en la galer ía baja de la Casa L onja. Fue en los b ajos de la casa particular d e D. Miguel Sánchez-D alp y Calonge y la última, celebrada en 1915 , fue e n el invern adero del Palacio de S an Telmo. Según un balance realizado en 1916 la asistencia de exposi tores como de premios a estas exposiciones fue muy consta nte. 32 ÁLVARE Z, J. Pintores Pen sionad os por las Diputa ciones And aluzas . Diputación de M álaga, 20 10. 68 En las Exposiciones L ibres de Bellas Artes y Artes Industriales, la organiz ación corría a carg o de la As ociación Profesional de Estudiantes de Bellas Artes y Artes Industria les de la Federación Universitaria Escolar . Los expositores fueron en su mayor ía alumnos y profesores de la Escuela de Arte y Of icios y Be llas Artes de S evilla. La primera edi ción fue en 1932 y s e celebraron e n el Pabellón del R enacimiento (actual Museo Arqueológico) de la Plaza d e América. En la primera edición e xpusi eron los pensionados por la Diputación y el A yuntamiento de Sevilla, I ll anes, Cantarero, Echegoya n y Segura 33 . En la actualidad en la Escuela de Arte y Oficios se exponen la s obras realizadas por e l alumnado durante el curso. C. El Excm o. Ateneo de Sevilla El Ex cmo. Ateneo de S evilla siempre será un referente cultural de la ciudad y adalid del mundo de las exposiciones artísticas. Al Ateneo le debemos en Sevilla las Exposiciones de Primavera que durante casi siete décadas jugaron un importante papel en el arte de la c iudad. Estas exposi ciones fueron u n pro yecto del Ateneo y m ás en concreto de la Sección Autonómica de Bellas Artes. Durante un os años las organizaron el Centro de Bellas Artes, hasta que en 1911, éste s e disuelve. Tres años más tarde, en 1914, la Sección de Bellas Artes las plantea de nuevo pero con un aire r egional y pr imaveral. Se reúnen en el mes de ma r zo de 1914, el di rector d e la Sección, Miguel Án gel del Pino Sardá, con los artistas González S antos, Bacarisa Podestá, Grosso Sánchez, Eloy Zarag oza y Pin elo Yánez. En esta r eunión se cr ea una comisión, que estuvo formada por Del Pino Sardá, González S antos y Del gado Blackembury . Es ta comisión tenía entre sus obligac iones gestionar con el A yuntamiento una a y uda para subv encionar la pro yectada Ex posición de Bellas Artes de Primavera. Se inaugur aron estas ex posiciones al mes siguiente, a mediados de abril y en un 33 RODRÍGUEZ AGUIL AR, I . C. La Pintura Sevillana (19 00 - 1936) . Uni versidad de Sevilla. Sevilla, 2000 , págs.285 a 287. 69 local de la c alle O ´Donnell, con muebles cedidos por Miguel Sánchez -Dalp y C alonge y objetos de cerámica de Montalbán. Se clausuró el día 31 de ma y o 34 . La s Exposi ciones de Primavera tuvieron como patrocinador entre otras instituciones, empresas y entidades, a la Diputación Provincial, que en sesión plenaria y en el apartado K, referido al Ateneo de S evilla, con el tema ― Beca de pint ura‖, se recoge la petición del sr. p residente de la Ex cma. Diputación Provincial de Sevilla , que tras una visita a la Ex posición de Primavera promocionada por e l Ateneo de Sevilla, el año 1946, propone im pulsar la protección de los a rtistas locales a fin de que en la producción artística na cional, el acerbo de Sevilla siga conservando su i mportancia. El sr. presidente que lo propuso y la comisión provincial, por unanimidad, decidieron crear una beca de pintura, con una cuantía económi ca de 3.000 pesetas, destinadas al apoyo de la formación del artista seleccionado por el Ateneo en su exposición anual 35 . La S ección d e Be llas Artes sustitu y ó el título de las Ex posiciones de P rimavera, por el de Certamen Andaluz en 1976, y en 1981, dejar on d e celebrarse estas exposiciones que tanto han aportado a la vida artística de la ciudad y que tantas oportunidades ha brinda dos a los artistas locales y foráneos. Independiente mente de las Ex posiciones de Primavera, el Ateneo ha celebra do múltiples ex posiciones, colectivas e individuales . E n muchas se han ho menajeado a artistas desaparec idos y han traído del recuerdo a muchos artistas que habían participado en sus Ex posiciones de Primavera, y t ambién en el pano rama artístico sevillano, o bien porque estaban ejerciendo su maestría lejos de Sevilla, o porque, si esta ciudad tiene algo malo, es que tiene en muchas ocasiones, muy mala memoria. 34 PÉREZ CALE RO. G. Las Bellas Artes y el A teneo d e Sevilla … , o p. cit., t. I . pág. 205. 35 Archivo Dipuitació n Pr ovincial de Sevilla ( ADP S ) . Excma. Diputación Pr ovincial de Se villa. Libro de Actas. Sesió n Plenaria. pág. 4 0. Sevilla 11 /4/194 6. 70 D. La Excma. Diputación Provincial de Sevilla. Origen d e las Diputaciones Pr ovinciales La s Diputa ciones P rovinciales se cr ean como instituciones l eg islativas a partir de la Constitución de 1812. Se convierte España en un país nuevo divi dido e n provincias que necesitarán de una a dministración local, y es entonces, que mediante e l artículo 325 de esta Constitución, nacen las Diputaciones Provinciales. Pero tras tiempos políti cos m u y convulsos, fue J avier de Burgos, S ecretario de Estado de Fomento, bajo el mandato de la reina reg ente, Marí a Cristina de Borbón y mediante un Real Decreto del 30 de noviembre de 1833, quien establece la división peninsular e insular de España, vertebrada en 49 provincias. Esta división llega práctica mente i gual hasta nuestros días. Entre las muchas competencias de las d iputaciones para con los municipios de su provincia, está todo lo r elacionado con la so ciedad y la cultur a. El me cenazgo de l a Diputación P rovincial que nos ocupa, la de S evilla, ha sido y es mu y f ecundo en cuanto a pensiones y b ecas. Tiene entre sus fines la creac ión artística a través del fomento de su programación en l a escena nacional e internacional, además de salvaguardar el arte y patrocinar lo junt o a lo s artistas. Esta p remisa compete a todas las diputaciones españolas, como tambié n lo es apo yar a las entidades públicas o pri vadas en el mantenimiento de la parcela de la cultura creada por esta institución. El mece nazgo nace de la mi sma socieda d. Es el resultado de una iniciativ a social, crea ndo una demanda que se elevará, como en este caso a las Diputaciones Provinciales. El mecena z go de las D iputaciones Provinciales, i nvestigando para este trabajo, ha sido y es mu y fecundo en cuanto a las a y udas y p atrocinios e jercidos por éstas, y más tarde presentados en exposiciones si no propias, si col aborando con otras instituciones. La s Diputaciones son Corporaciones políti cas que tienen la obligación d e cuidar de todo lo referente a la provinci a que repre senta. Además de todos los sectores de los que se compone una comunidad o provincia, desde el económico hasta el social entre otros. El 71 apartado cultural es mu y importante p orque en él, están todas las artes, además de las formas de vida, l as costumbres, las fiestas y todo lo que ten ga que ver con el pensamiento y con la sensibili dad. P or ello las Diputaciones han ejercido desde su fundación, el mecenazgo de las bellas artes y d e todo lo refere nte a la cultura. Es tan sencillo como cuidar el patrimonio y transmitirlo a los que sig uen en el tiempo. En Andalucía, patrimonio y además ex traordinario lo tenemos, y demandas en materia cultural tambié n. Pero como casi sie mpre fal ta n los r ecursos económicos, haciéndose ma y or la diferencia entre nu estra C omunidad y otra s con economías más reforzada s. Aún con tod os los impedimentos económicos, sociales y otros que impli can la supervivencia d e l as personas, la cultura ha sido cuid ada po r las Diputaciones Provinciales. Han becad o a mu chos artistas para que ampliaran sus conocim ientos en el extranjero, han a yudado a la música, han editado libros concernientes a to das las artes y a los que las han realiz ado. Han creado concursos artísticos, con premios cuya s cuantía s han resuelto la vida en e se momento de los ganadores. En cuanto a la arquitectura, solamente viendo las sedes donde se encuentran las Diputaciones, ve remos la rehabilitación en al gunos casos de antiguos e históricos edificios, que solo por haberlos ocupados estas corporaciones, se han salvado de la piqueta. La s Diputa ciones Provinciales han sido desde su creación, mecenas de la cultura en general, lo que no qu iere decir que dependiendo de la geografía, lo h an podido ser más o se han tenido que lim itar a lo que han tenido, pero c on sus aciertos y con sus fallos, si podemos decir que han e jercido el mecenazgo. En la L egislación Histórica de las Diputaciones, el día 21 de abril de 1931, por un Real Decreto, se dispon e que los G obernadores Civiles nombren Comisiones Gestoras para administrar las Dip utaciones Provinciales. En la Le y de Bases de Régimen Local del 17 de julio de 1945, apa recen las Comisione s informativas. En el Reglamento de Funcionamientos del P leno y Comisiones de la Diputación P rovincial, en el Capítulo 2º, Artículo nº 9, de las Comisiones I nform ativas, nos cuenta de la función que ti enen éstas, 72 que es la preparación, estudio y consulta de los asuntos que deben ser consultados y estudiados por el pleno. También está en sus cometidos, el seguimiento de las gestiones de la Presidencia, de la J unta de Gobierno, los Diputados, Delega dos y Delegadas. L as Comisiones I nformativas funcionarán con carácter de continuidad, se a gruparán conforme a las distintas área s en las que se estructuran los objetivos de la Diputación, sin perjuicio de otras áreas especiales que pu edan crearse, medi ante el correspondiente acuerdo del Pleno. Las C omisiones I nformativas están presididas por un pr esidente, que es eleg ido por votación de la m isma Comisión. Se elegirá un vicepresidente para sustituir al presidente, si éste no pudiera acudir por algún mot ivo justificado. Ninguna Comisión podrá interferir en los asuntos de otra Comisión, si no es porque el asunto a tratar sea compete ncia de dos C omisiones a la vez. El dictamen de las Comisiones se puede limitar a mostrar su conformidad con las propuestas que s e le h aga. También pueden dar otra solución al tem a a tratar, o solo quedar enterada de lo que se le plantea, sin más. Siempre el Presiden te de la Diputación, tendrá el voto de calidad ante cualquier empate que se dé. Estas Comisiones tendrán un papel importante en la concesión de los premios y becas dados por la Diputación Provincial de Sevilla. En los ini cios de éstos, la Junta de Patronato del Archivo y Bibliotec a, proponía a la Comisión correspondiente, los fallos de los jurados, y ésta d aba el dict amen. Dentro de esta J unta había un Vocal de la Comisión. Cuando la J unta de C ultura, que es como se llamaba en 1959, deja de hacer las prop uestas a la Comi sión, en este caso de Educación, Deporte y Turismo, es ésta la que dictamina y eleva ese dictamen, a propuesta, de los Jurados Calificadore s, a la Presidencia de la Diputación. E. P atrocinio artístico de la Diputación de Sevilla : premios y becas Sevilla ha sido cuna de grandes artistas y teóric os del Arte desde finales de la Edad Media hasta nuestros días. Ha sido, y sigue siendo una ciudad acogedora y, sobre todo, receptora de todo aquel que ha venido a a prender o a enseñar. La Diputación lo 73 sabe, y por ello, no dudó ni un instante, en los ti empos difíciles de la p ostguerra, conservar lo que Sevilla tenía, y lo más difícil, generar mediante becas y premios una nueva generación de artistas que e ngrandecieran el panorama artístico sevillano. La Diputación de Sevilla, en su afán por salvagua rdar la cultura de nuestra ciudad, creó el 26 de f ebrero de 1946, un Concurso de Di bujo para g rabar, con el f in de que los pueblos de la provincia quedaran re flejados en su aspecto más pintoresco. Este co ncurso, como expondré más adelante, se dejó d e convocar, p ero se ins ertó dentro del Premio Anual de Arte creado con otro fin pero rei nventado para bien. Tras este proyecto vinieron los premios y becas, que se instituyeron en el siguiente orden cronológico: - Be ca Bartolomé Esteban Murillo, el día 6 noviembre de 1946. - Premio Anual de A rte, el día 16 de diciembre de 1946. - Premio Valdés Le al, el día 2 de julio de 1947. - Be ca Diego Velázquez, el mism o día que el anterior . Daré cuenta de las cuantías económicas de estos concur sos, con las variaciones, que debido a la recuperación social y económic a del país, se produjeron y fueron en alza. Así mismo los jurados calific adores, según el premio y la b eca a premiar y más tarde a conceder, fueron en muchas ocasiones los mismos, más hub o artistas y personalidade s d el mundo del Arte que entraban y salían, en la nómina de j urado, se gún el premio a calificar. Se da las circunstancias, que en al gunas ocasiones, artistas que habían aspirado o ganado alguno de estos premi os, en certámene s posteriores, su función fue de j urado, y lo mismo pero en caso contrario. Artistas que habían ejercido la función de dictaminar que artista ga naba cualquiera de estos concursos, presentaron sus obras a los mismos y e n alguna ocasión, los ganaron. Desde el año 1947 al a ño 1980, que son los años que la Diputación Provincial patrocinó estos premios, el luga r de ex posición de los mismos ha sido casi en todas las ediciones, el mismo, el Pabellón Mudéjar de la P laza de Amé rica, se de de las Exposiciones de Primavera, gestionadas por el Excmo. Ateneo sevillano, que fueron los 80 La idea es que es e dib ujo sea reproducido en un graba do que mediante otro concurso est a vez para artistas gra badores, se cree para comp lementar al anterior. En caso de hacer re alidad este pro yecto, el premio se divi diría entre el dibujante y el grabador. Hernández Díaz tenía los datos sobr e el interés del Sr. Presidente de la Diputación por el Arte y su des eo de dotar a l a provincia, me diante concursos, de una colección de grabados artísticos con r epresentaciones p anorámicas de los pueblos más pintorescos e importantes de ésta. La propuesta de Hernández Díaz fue del total ag rado del S r. Presidente y de la Junta y fue aprob ada por unanimidad, acordándose de inm ediato, el primero de los Concursos, que sería el d e Dibujo de acuerdo a las siguientes bases: Primera.- Todos los artistas españoles quedan invitados a realizar un di bujo con vistas panorámicas d e Alcalá de Guadaira, donde neces ariamente se in cluyan una o varias figuras, en la forma que se estime procedente. El tamaño del dibujo será 42 x 33 cm; procedimiento libre de ejecución, pero sabiendo que se destina a ser grabado en colores. Se ofrece un premio de mil quinientas pesetas (1 .500) al trabajo que resulte elegido por el Jurado Calificador. Segunda.- Los trabajos serán presentados en la Sec retaría de la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hung ría, calle Gonzalo Bilbao nº 7 de esta capital, antes de las doces horas del día 31 de marzo de 1946, en la seguridad que serán rec hazados los que se entreguen en dicho lugar después de finalizar el referido plazo. Tercera.- Dichos traba jos se presentaran en forma que puedan ser expuestos, y serán riguro samente inéditos. C ad a d ibujo irá señalado con un lema, el cual se repetirá en la cubierta de un sobre, de ntro del cual fi gurarán el nombre y domicilio del autor o autores del trabajo pres entado. Cualquier violación de l anónimo puede repre sent ar la exclusión del presente concurso. 81 Cuarta.- El trabajo premiado quedará propiedad de la Junta, reservándose ésta el derec ho de reproducirlo cuantas veces lo desee. Quinta.- Dicho concurso será juzgado por un jurado compuesto por las siguientes personas: Presidente: El de la Excma. Di putación Provincial. Vocales: El Catedráti co de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla. El Direct or de la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. El Director del Museo Bellas Artes de Sevilla. Los Catedráticos de Dibujo del Ant iguo, Dibujo del Natural en reposo, Dibu jo del Natural en movimiento y Dibujo Decorativo de la Escuela Superior de Bellas Artes. El Director de l a Revista Archivo Hispalense D. Javier Sánchez - Dalp Marañón, marqués de Aracena. Co mo complemento al Concurso, el sr presidente propone que de los tr abajos que se presenten se haga una Exposición. Se acordó por unanimidad hace rlo así . Con ello, se crearon las directrices de este Concurso de Di bujo y Gra bado, que a p esar de ser el primer premio artístico que ot orgó la Diputación, fue el que menos tiempo perduró de forma autónoma, ya que después fue insertado en el Premio Anual de Arte entregado en las Exposi ciones de Primavera del Ex cmo. Ateneo de S evilla y en el Premio Diputación que otorgaba la Academia de BB. AA. de Sta. Isabel de Hungría, en las Ex posiciones de Otoño, motivo de investig ación, de esta Tesis Doctoral. Premio Anual de Pintura . La sesión del 16 de diciembre de 1946 resultó muy productiva para el Arte sevillano. El sr. presidente manifestó sus deseos de crear un premio anual para pintores, prosiguiendo así con la tarea emprendida por la Di putación Provincial, que era estimular las actividades artísticas ofr eciendo a y udas para los que las cultivaban. Los sr es. vocales alabaron unánimemente esta prueba d e la espirituali dad que inspira al sr. presidente y acordaron establecer l as b ases y elev arlas a propuesta a la Comisión Provincial para su ap robación. Se acordó también publicar la convocatoria una vez se h a ya obtenido la aprobación d e la cámara superior. La propuesta quedó redac tada así: 82 La Excma. Diputación Provincial de Sevilla en su afán de protección a las Bellas Artes instituye un premio de cuatro mil pesetas con arreglo a las siguientes bases: Primera.- Para soli citar dicho premio será r equisito indispensable enviar una o varias pinturas a la Exposición que en la primavera de 1947 organice la Sección de Bellas Artes del Atene o de Sevilla. Segunda.- Quienes aspiren a obtener dicho premi o lo solicitarán del Excmo. Sr. Presidente de la Dipu tación de la Diputación Provincial de Sevilla, presentando la oportuna instancia del Registro General de la Diputación antes de las trece horas del día 31 de marzo de 1947. Tercera.- El artista premiado ha de ser nec esariamente persona distinta a los que obtengan la Beca Bartolomé Esteban M urillo, instituida por la Excma. Diputación Provincial y el Premio Gonzalo Bilbao, que costea el Excmo. Ayuntamiento sevillano. Cuarta.- La obra premiada por el Jurado pasa ría a ser propiedad de la Excma. Diputac ión Provincial. Quinta.- El importe del premio será de cuatro mil pesetas (4.000) que se harán efectivas cuando la obra premiada se entregue en e l Palacio Provincial. Sexta.- Se at enderá el mérito absoluto de las obras pudiendo declara rse Desierto el premio. Séptima.-El Jurado que habrá de otorgar este premio estará compuesto de las siguientes personas: El Excmo. Sr. Presidente de la Diputación o persona en quien delegue El Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla. El Director de la Escuela superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. El Director del Museo de Bellas Artes. El Presidente de la Sección de Bellas Artes del Ateneo de Sevilla 40 . 40 Ibídem. 16/12 /1946. 83 El Premio Anual de Arte, al igu al que las becas Murillo y Velázquez, se convocaba para artistas locales o que tuvieran s u residencia en Sevilla. Fue el único premio en cu y as propuestas aparecían las distintas disciplinas artísticas. Se propuso la pintura, la escultura, el grabado y la arquitectura. El único inconveniente de este premio, comparándolo c on los otros tres gra ndes concursos, es su ba ja cuantía e conómica. Cambió de denominac ión en el transcurso de los certámenes, llegán dose a ll amar Premio Anual de Pintura o de Arte indistintamente. Su última convocatoria fue en 1980. Premio Valdés Lea l. En la sesión del 31 de ma y o d e 1947 se prepara el boceto para un nuevo p remio. Éste se crea ría pa ra estimular la concurrencia a la Exposición de Primavera , que organiza la Sección de Bellas Artes d el Ateneo de Sevilla, y procurar que ésta adquiera mayor importan cia. El pre mio en metálico sería de veinticinc o mil pesetas que serían destinadas al autor de un cuadro, elegido por un J urado competente. El cuadro será destinado al Museo P rovincial de Bellas Ar tes para enriquecer su sección de Arte Moderno. Se acepta la plausible iniciativa y s e decide encomendar al Sr. Hernández Díaz, la redacción de la s bases 41 . En la sesión del día 02 d e jul io de 1947, y en el Salón de Comi siones de la Casa Palacio de la Diputación Provincial se reúne la Junta del P atr onato de Cultura (en este acta aparece ya el nuevo nombre de la Junta). Acudió el Ex cmo. Sr. Presidente D. Ramón de Carranza y Gómez , , marqués d e Soto Hermoso, los Sres. Voca les, D. Carlos García Oviedo, D. J osé Hernández Díaz , D. Luís Toro Buiza, D. Ánge l C amacho Baños y D. José Andrés Vázquez que ac túa de Secretario por deleg ación del que lo es en efec tivo D. Federico Villanova Hoppe. Excusaron su asistencia por ocupaciones ineludibles, los Sres. D. Cristóbal Bermúde z Plata, y D. Celestino L ópez Martínez . Una vez que se ab re la sesión por el Sr. Presidente, se aprueba la convocatoria del Premio que llevará el no mbre del pintor sevillan o Juan Valdés Lea l, y se redactan las bases que que dan aprobadas. 41 ADPS. Acta de la Junta de P atronato de Archivo y Bibliotecas de la Dip utación de Sevilla. 3 1/5/1947 . 84 Primera.- Podrán tomar parte en este Con curso, todos los pintores españoles que residan en territorio nacional. Segunda.- Las obras u obra enviadas por los artistas aspirantes al premio, habrán de exhibirse n ecesariamente en la Exposición que en la primavera de 1948, organice la Sección de Bellas Artes del Ateneo de Sevilla. N inguna de ellas habrá sido premiada ni expuesta con anterioridad en otras ex posiciones. Tercera.- Admitidas en dicha Exposición las obras con que los autores pretenda obtener el pr emio “ Valdés Leal “ , de berán hacer constar por escrito , sus deseos y los tí tulos de sus trabajos, en el Registro General de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla. Plaza del T ri unfo nº 3, en un plazo que no excederá de ocho días a partir de la apertura oficial del certamen. Cuarta.- La obra premiada pasar á a ser propi edad del Patronato, que podrá depositarla en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, por el ti empo y en las condiciones que previamente se estipulen. Quinta.- El artista premiado recibirá como galardón la Medalla de Honor del Patronato y la cantidad de veinticinco mil pesetas ( 25000). Sexta.- Se atenderá al mérito absoluto de las obras presentadas, pudien do declararse desierto el Concurso. Séptima.- Para sucesivas convoc atorias se con siderará como mérito, la concurrenc ia de los arti stas a la Exposición con el carácter de aspirante a este premio, aún cuando no les fuese otorgado. Octava.- El Ju rado que fallará este Concurso estará compuesto por: El Presidente de la E xcma. Diputación Provinci al, o la persona en quien delegue. Un Vocal del Patronato de Cultura. Dos pintores residentes en la Provincia de Sevilla, que a ser posible estén en posesión de primera o segunda Medalla obtenidas en Exposiciones Nacionales. Dos pintores de fuera de la localidad, que a s er posible, estén en posesión de primera o segunda Medalla en Exposic iones Nacionales 42 . 42 Ibídem. 2/7/19 47 85 El Premio Valdés Leal, es el mejor remunerado, y también el más a mbicioso artísticamente. Además de la alta asignación ec onómica, tenía Medalla de Honor y se convocaba a nivel nacional. Entre los jurados calificadores contó co n verdaderas personalidade s del mund o del Arte. Su objetivo era ser un gran p remio, cre ado para que accediera n a él, artistas que y a tenían un bagaje profesional más amplio. Por ello se exigía una calidad en las obras que en pocas oc asiones los jurados vieron. De hecho se declaró d esierto en num erosas ocasiones. No es q ue no se pr esentaran obras de c alidad, sino que éstas tenían que ser la calidad misma. Beca Bartolomé Esteban Murill o. La B eca Bartolomé Esteban Murill o premiaba a l os artistas con una bols a de viaje para r ealizar un itinerario por tierras españolas. La cuantía de esta beca subió apena s nada en los años en que se dio. En los últimos años el viaje de estudios, cambió de paisaje y de pa ís, llevand o a los becarios hasta Londres. En la Sesión Plen aria del día 11 d e abril de 1946, en la ciudad de Sevilla y e n el Salón de Comisiones de la Casa Palacio de la Diputación Provincial se reúnen bajo la Presidencia del S r. D. Ramón de Carranza, marqués de Soto Hermoso, los Sres. Diputados, D. J osé María P iñar Miur a, D. Alfonso Carrillo de Mendoz a y Morales y D. Gabriel Tassara Buiza, l os cuales habían sido citados previ amente y con la antelación debida para c elebrar dicha reunión en segunda c onvocatoria, asistidos por el Secretario de la Corporación y estando presente el Sr. Interventor de Fondos Provinciales interino, D. Ignac io Alonso de Ca so y Aguilar. En esta reunión el Sr. Presidente dio cuenta de la visita que realizó a la Exposición patrocinada por el Aten eo de Sevilla. P ropuso impulsar la protección de los artistas locales, para que en l a producción artística nacional, el a cerbo de Sevilla siga conserva ndo su gran tr adición artística. El Sr. Presidente propuso y la C omisión Provincial acordó por unanimidad, crear una beca por importe de 3.000 pesetas, destinadas como apo yo para la formación del p intor seleccionado por el Ateneo de Sevilla, en la Exposición anual, citada anteriormente. Atendiéndose el gasto con cargo a 86 la consignación del capítulo 9º, artículo 2º y co ncepto 96 del vigente Presupuesto de ga stos. Una ve z realizada esta reunión, para un pro yecto tan int eresante, e n ese mismo año, en la Sesión del día 06 de noviembre en el Salón de Comisiones d e la Casa Palacio de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla, se re une la Junta de P atronato del Archivo y Sección d e Publicaciones, presidida por el Excmo. S r. D. Ramón de Carranza, marqués de S oto Hermoso, asisten a la citada Sesión los Sres. D. Án gel Camacho Baños, D. L u ís Toro Buiza, D. José He rnández Díaz,, D. Carlos García Oviedo, D. C elestino López Martínez, D. Federico Villanova Hoppe y D. José Andrés Vázquez, el Secretario y el Dire ctor del Archivo y Sección d e P ublicaciones, D. Manuel Justiniano. Por enferme dad no asistió D. Cristóbal Bermúdez P lata. S e dio le ctura al proy ecto de las Becas. Formulado por el Sr. Hernández Díaz y , a p etición de la Presidencia se acuerda la creación de una b eca para pint ores, que llev ará el nombre del ge nial pintor sevillano, Bartolomé Esteban Murillo. El Sr. Presidente manifest ó la conveniencia de favorecer a los artistas se villanos que lo merecieran. Propuso que lo mejor es que éstos fueran seleccionados en alguna Exposición regional, como era el caso d e las de P rimavera, patrocinada por el Ateneo de Sevilla. El Sr. L ópez Martínez expuso que a su juicio se debía sustit uir el término oposición por prueb as de aptitud u otro parecido. Este señor y Carlos Garc ía Oviedo entendieron que procedía limitar el número de vocales del jurado. A todos ell os contestó el Sr. Hernández Díaz, aceptando las sugerencias de los segundos y en cuanto el criterio del Sr. Presidente sobre la selección, éste se dec antó por el sistema del proy ecto, o lo que es lo mismo, acudir a las ex posiciones locales o regionales, y b ecar a los artistas premiados en é stas. En definitiva quedaron redactada s las Bases en la siguiente forma: Dicha Bec a será dotada con un premio de diez mil pesetas (10.000) que se otorgará con arreglo a las Bases siguientes: 87 Primera.- Podrán solicitar dicha Beca todos los artistas pinto res vecinos de algún Municipio de la Provincia de Sevilla, que no tengan posi ción consolidada en puestos escalafonados, del Estado, Munici pios, o de algunas Instituciones particulares. Segunda.- Dicho premio se otorgará, en todo caso mediante pruebas de aptitud, en la forma que determine el Jurado qu e haya d e otorgarlo, y que más abajo se nombrará. Tercera.- Dicha Be ca tendrá carácter de bolsa de viaje, viniendo obligado el artista premiado a realizar un recorrido por diversas regiones artísticas de España .En la solicitud los aspirantes a la Beca reseñarán el itinerario que se proponen seguir para sus trabajos art ísticos, caso de ser agraciado con el premio. El jurado podrá aceptar íntegramente dicho itinerario o marcar las variaciones que estime pe rtinente. Cuarta.- El procedimiento a seguir será el sigui ente: Los soli citantes presentarán su documentación en el Registro General de La Excma. Diputación Provincial antes de las trece horas del día quince de marzo de 1947 añadiendo a la soli citud cuantos documentos estime conveniente para acreditar su historial artístico. El Jurado que se designe estudiará dichas documentación y admitirá o rechazará a tenor de las Bases que regulan el presente Concurso, decidiendo el lugar y día en que han de comenzar las pruebas de aptitud. Quinta.- La cantidad del premio se dist ribuirá de la siguiente forma: En el momento de comenzar el viaje, al becario se le otorgarán tres mil pesetas, idéntica cantidad se le remitirá a uno de los puntos del itinerario fijado; girándoles otra tres mil pesetas a otro d e los lugares de su r ecorrido, reservándose la cantidad de mil p esetas para entregarlas cuando el pensionado exponga su obra. Sexta.- El artista premiado con esta B eca qu eda obli gado a presentar en la Exposición de Primav era, que organiza el Ateneo sevillano, las obras que haya ejecutado con cargo al importe de la Beca pasar án a ser propiedad de la Excma. Diputación Provincial. Séptima.- El artista premiado podrá solicitar otros años tomar part e en las pruebas de aptitud correspondiente. 88 Octava.- El Ju rado estará constituido por las p ersonas siguientes: El Pre sidente de la Ex cma. Diputación Prov incial, o persona en quien delegue. El Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla. El Director de la Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. El Director del Museo de Bellas Artes. El Presidente de la Sección de Bellas Artes del Ateneo 43 . En esta sesión se acordó que los fondos par a s atisfacer esta beca, s e coge rían del producto de la vent a de los g rab ados. Las bases y los a cuerdos se pusieron en conocimiento de la Comisión Provincial, para su aprobación y public ación. En el apartado nº 5 del ac ta de este día 6 de no viembre, se t rató el t ema de los Concursos y en cuanto a la Beca Bartolomé Este ban Mur illo, la Presid encia propuso, y se acordó que una de las pruebas a la que habrán de someterse a los concursantes, sea el examen de las obras por ellos expuestas en la Exposición de Primavera del Ateneo de Sevilla. Al Sr. Hernández Díaz se le facultó para que señalara el plazo para optar a esta Beca, a demás de publicitarla. En Sesión plenaria del dí a 16 de di ciembre de 1946, conocida l a aprobación por la Comisión Provincial de la propuesta de esta J unta de Patronato, relativa a l a creación de la Beca Bartolomé Esteb an Murillo que se refiere en el punto nº 5 de la sesión del día 6 de noviembre pasado, se acordó publicar las B ases correspondientes. S e añade a la segunda , la condición de que “todos los pintores admitidos están obligados a concurrir a la Exposición de Primave ra que organizará el próximo año de 1947 la Sección de Bellas Artes del Ateneo sevillano, constituyendo las obras que cada artista presente, un valioso elemento de juicio” 44 . Unos meses más tardes, se produce una ampliación de las bases d el Premio Anual y de la Beca Murillo. En la sesión del día 2 de julio se da una nueva prop uesta del Sr. 43 Ibidem. 6/11/1 946 44 ADPS, Libro de Actas de la Dip utación Pro vincial de Sevi lla. Sesión Plenaria. 16/12 /1946 89 Presidente, en l a que pi ensa que es conveniente, con el fin d e da r ma y or facilidad a los artistas, anticipar las convocatorias del Premio Anual de la Dipu tación, así como de la Beca Bartolomé Esteban Murillo. Seguirán con las mismas cuantías. Cuatr o mil pesetas para el Premio, y diez mi l para la Beca. S e h arán con cargo al presupuesto de 1948. Se ve la conveniencia de hacer constar en las bases n uevas cláus ulas que son l as siguientes: que pueden optar al Pre mio Anual y a la Beca Murillo, no solo los artist as vecinos de Sevilla y su provincia, sino también aque llos que dejaron de serlo por cambio de residencia siempre qu e hay an cursado sus estudios artísticos en la Capital; y que el plazo de presentación de solicitudes sea de ocho días a contar del de la inaug uración de la Exposición de Primavera que organiza la Se cción de Bellas A rtes del Ateneo de Sevilla en la que se exhiban las obra s presentadas por los ar tistas so licitantes. Se acordaron estas cuestiones y también someterlas a la Comisión Gestora 45 . Beca Dieg o Velázquez. La Beca Diego Velázquez estaba bien dotada económicamente. Hubo certámenes, en los que debido a la calidad de los aspirantes, s e crearon accésits. Lo m ás importante de esta be ca es qu e el viaje d e estudios se realizaba a Italia, un pa ís c omo todos sabemos, con gran tradición artística en todos l os estilos que ha dado el Arte. En la misma sesión plenaria del día 2 de julio de 1947, se acuerda cr ear una Beca que llevará el nombre del genial pi ntor sevillano Diego Veláz quez. Al igual que con el Premio Valdés Leal se re dactan las siguientes bases: Primera.- Pueden aspirar al disfrute de esta Beca todos los pintor es avecinados en Sevilla o su Provincia, que co n arreglo a las leyes estén en condiciones de marchar al extranjero. Segunda.- El procedimiento para obtener la Beca se regirá por el sistema de concurso-oposición. El turno de concurso constará de la alegación del historial y méritos del solicitante, debidamente justificados, y del envío de una o vari as obras a la Exposición que en la primavera de 1948 org anice la Sección d e Bellas Artes del Ateneo de Sevilla. Será considerado como mérito relativo, el de haber 45 ADPS, Acta de la Junta de P atri monio de Archivo y Bibliotecas de la Dip utación de Sevil la. 2 /7/1947. 96 H. L a Bienal Internacional de Arte Contemporáneo La Biena l d e A rte Conte mporáneo se c elebró en 2004 y fue impulsada po r Ju ana de Aizpuru. El comisario Harald S zeemann , de nac ionalidad suiza, or ganizó más de doscientas exposiciones, y tuvo el acierto de co ger una letra del cantaor José Monge, Camarón de la I sla , ― La aleg ría de mis sueños‖ como tema principal de la bienal. Se volcó el comisario en este pro yecto como lo hiz o en la Documental de K aasel de 1972 y en la Bienal de Venec ia, hechos que lo convirtiero n en un referente del Arte del s. XX. Se inauguró el día 2 de octubre en un a sed e excepcional como es el Monas terio de Santa María de las Cuevas , sede también del Cen tro Andaluz de Arte Contemporáneo. Mostraron sus ob ras 63 artistas . Buena p arte d e la s obras expuestas se crearon para esta Bienal, fruto de es a inte rrelación con el lu gar. Esta fue l a intención de S zeemann que demostró que su traba jo de selección podía igualarse al de un artista. Señaló Szeemann, que la poética del espacio tendría un marcado “carácter subversivo” ya que expusieron un nutrido grupo de creadores críticos que convertirían la Bienal en un escena rio para la transgresión. E ntre los atrevimientos espaciales que crearon los artistas, señ alar, la instalación de ― J ard ín Colgante‖ del art ista portugués Joao P edro Vale; ― Reloj Floral según L inn é ‖ , de Federico Guzm án ; una performance de la artista japonesa Chiharu Shiota, que empleó seiscientas ventanas viej as y cuarenta camas de hospital; de Chilli da, se ex puso, la silla vacía y ma ciza que creó, para homenajear al pintor Juan Gr is ; y en la pu erta de entrada a la igl esia, se ex puso la obra ― Descarr ilamiento ‖ una de las últimas obras de Juan Muñoz 51 . El reseñar esta p rimera Bienal de A rte Contemporáneo es po r la gran difusión que tuvo en la ciudad este a rte tan tr ansgresor. No es un arte qu e lle gue al gran público pero había sectores intere sados en las úl timas tendencias artísticas. 51 DIAZ PÉREZ, E. Sevilla se p one contemporánea, Revista Descubrir el Arte . nº 68, octubre 2 004, págs.73- 75. 97 La Bienal se volvió a organizar en el año 2006 con el t ítulo ― L o desacogedo r. Escenas Fantasmas en la Sociedad Global ‖. Se in auguró el día 26 de o ctubre hasta el 8 de enero de 2007. En esta ocasión el comisario fue el nigeriano Okwui Enwezor que planteó la Bienal entre el Centro de Arte Contem poráneo y l as Reales Ata razanas, con la participación d e casi un centenar de artist as. En ella, Enwezor propuso la construcción de dist intos espacios para l a r eflexión, la int eracción y el dialo go crítico en los que los artistas y el público puedan manif estarse y d ebatir sobre la si tuación actual del Arte Contemporá neo. El día 2 de octubre de 2008 , se inauguró la tercera Bienal de Arte Contemporáneo, y su clausura fue el 11 de enero de 2009. Bajo el título de ―Youniverse ‖, a rte, ciencia, tecnolog ía, arquitectura y medio ambiente, fo rmaron un gran pro yecto que se extendió hasta las ciudad es d e Córdoba y Granada. El pro y ecto se basó en la inte ractividad del individuo con el universo hac iendo al público protagonista interactuando con e l universo del que formaba parte. Expusieron 150 artistas y c readores de todo el mundo. Estuvo ideado por un equipo de comisarios qu e fueron Pet er Wuibel, director general d el Centr o de Arte y la Tecnología de Ka rlsruhe en Alemania; Wonil Rhee, comisario de ex posiciones coreano; y Marie -Ange Bra y er, directora del Centro R egional de Arte Contemporáneo de Orleans en Francia 52 . La Bienal, no tuvo una IV edición, ya que una enorme deuda hizo que las instituciones oficiales no la respaldaran. Tanto la J unta de Andalucía como el Ayuntamiento h abían aportado importantes cantidades al Certamen gestionado por una fundación de car ác ter privado, pero la B ienal venía mal económicamente desde la primera edi ción. Bien está, lo que mal acabó, l a Biena l de Arte Contemporáneo sirvió para que la ciudad se abriera a una etap a del arte única, donde se vieron obras de arte insólitas, que nos acog ieron y fueron acogidas por Sevilla. 52 Fundación B IACS 3. Sevilla 2 0/5/2 008. 98 IV. Panorama de las Artes Plásticas se villanas durant e l a segunda m itad del s. XX . A. Aproxi mac ión a la historia, sociedad y ec onomía s evillanas durante la Dictadura del Ge neral Franco y la Transición. Es muy importante, más bien crucial, el desarrollo de la sociedad, la e conomía y la política que impera e n una nación, po rque d e ello va n a depende r otros s ectores, como en este caso, el a rte. En la España y más c oncretamente en la Sevilla, en la que nacen las Exposiciones d e Otoño, iniciándose la d éca da de los cincuenta, p recisamente el arte no era un ―artículo de primera necesidad‖ . Debido a la falta de tant as cosas p ara vivir, solo viv ir, los primeros tiempos de la dictadura, fueron toda una proeza en Sevilla como en toda España . Fueron conocidos estos duros años, como los ―años del hambre‖. Éstos según la Historia, con ex trema crudeza, dur aron hasta 1 952. Esta fecha la d eberían de haber ex tendido un poco más, porque, o fueron en rea lidad más, o se hicieron mu y largos. La economía vino mar cada por el aislamiento que sufrió el país durante la dictadura de Franco, que ejerció un gran control sobre los vencidos, ejecutándose, desgrac iadamente, a miles de personas anónimas. El hambre no se sació con los pocos alimentos que daban al pueblo con las cartillas de racionamiento. Sevilla, que había sido una ciudad eterna en mu chos aspectos, se convirtió en una ciudad llena de miserias y de tristezas. A estas penas contribu y ó por si fueran pocos los padecimientos, las crecidas del río Guadalquivir y del arroyo el T amargillo, provocando las célebres ―arriás‖. Una de las peores consec uencias que vinieron con tod as e stas miserias fue el e straperlo con el que se enriquecieron muchos a costa d e los más pobres. Mientras ta nto la i glesia moralista de la época, no está en mi ánimo criticar esta institución, miraba para otro la do poniéndose de l lado del más fuerte. 99 En los inicios de los años cincuenta el panorama cambia para mejor pero paulatinamente. En 195 3 España in gresa en la Organización de l as Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (UNESCO). I rónicam ente esta organización dependiente de la ONU es la encargada de la C ultura y los Derechos Humanos en e l mundo. En ese mismo año de 1953, el 27 de sep tiembre, Españ a firma un acuerdo con los Estados Unidos para la constru cción d e las bases mili tares en la p enínsula. En Sevilla se instala una de ellas, conc retamente en Morón de la Frontera. El Plan Marshall, diseñado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, equivalente al Minist erio de Asu ntos Exteriores de otros países, fue un plan creado y patrocinado para la reconstrucción de los país es europeos d espués de la Segunda Guerra Mundial. Españ a no se ben efició de éste p or la situación políti ca en la que s e vio envuelta en su pasado, a favor del régimen n azi, y por el que, más tarde en el tiempo que nos ocupa, mantuvo en España, la larga Dictadura del General Franco. El fenómeno social y económico por antonomasia desde y a entr ada la d écada d e los cincuenta, fue el turismo. La co rriente europea hacia los países mediterráneos tras el paréntesis de la S egunda Guerra Mundial, se reanudó con mucha vit alidad. L a extensión de las vacaciones laborales pa gadas y la mejoría del nivel de vi da europeo s e unieron al deseo de viajar y conocer otros países, favoreciendo un ciclo de bienestar en países del área med iterránea, en el que se encue ntra España 53 . Este turismo, además de venir a comer paella y jamón ibérico, vio las grandes obras de arte que España poseía. Algunos venían casi con la lección aprendida, pues en sus países habían dejado en las pinacotecas, pinturas de muchos de nuestros grandes pintores, que debida o indebidamente, poseí an y pos een. Esto, en ma yor o menor medida, a yudó a que se conociera el patrimonio arquitectónico y los mus eos españoles, y que el arte subiera un escalón d entro del panorama deprimido por el q ue pasaba España. Sevilla una de las más importantes ciudades españolas, con una gran tradi ción artística demostrada, fu e uno de los puntos más visitados. 53 GARCÍA DE CORT ÁZAR. F y GON ZÁLEZ VESGA, J . M. Breve Historia de España . Barcelona, 1995 , pág. 518. 100 En la década de los sesenta, un país que y a ―no podía‖ recurrir al tópi co de la pobreza, pero donde hab ía muchas di ferencias económicas, se convierte en un terreno de abono para la protesta política. La Acción Católica colaboró con estas protestas, fuera n de g rupos confesionales o no, a favor del cambio sociopolítico y a favor de la cultura, creándose un im portante sector a nti -franquista. La burguesía no se reconoce en sus estudiantes, empeñados en sustituir el si n dicato de oficial universitario, por asambleas libres de alum nos. P rofesores solidarizados con esta revuelta son ex pulsados de sus cátedras 54 . La cultura y, dentro de ésta, e l art e pagando las consec uencias. A mediados de los setenta, con la muerte de Franc o, el rey J uan Carlos I en su primer discurso dejó entrever un espí ritu nuevo. España empr endió un nuevo giro, cuando un descono cido burócrata fr anquista, Adolfo Suáre z, fue protagonista de la historia, dando un salto a la Presidencia del Ejecutivo , que fue un gran acierto de la corona. Con Suárez, moría el franquismo, como u n samurai, con la esp ada de su propia ley, y autorizaba la transición hacia la democracia. En 1981 Andalucía consiguió la Autonomía y pasó a se r una Comunid ad Autónoma española y se r gobernada por la Junta de Andalucía. El Palacio de S. Telmo de Sevilla se transformó en sede del gobier no and aluz. Muchos edificios que formaban parte del patrimonio de la ciudad, pasaron a formar parte de la administración, o del Parlamento de Ana dalucí a. Por primera vez en la Historia de España, vino un Papa a visitarla, Sevilla recibió a Juan Pablo II p ara uno de los hitos más importantes para la ciudad, la Beatificación de Sor Ánge la de la Cruz, diez años después en 1993 volvió a visitarla con motivo del Congre so Eucarítico Internac ional. En Sevilla en la d écada de los noventa, independ ientemente de los cambios en las presidencias del gobierno nacional, en S evilla se inauguró la Expo, que dejó en la ciudad grandes infra estructuras, desde el tren de Alta Velocidad Española a un nuevo aeropuerto. 54 Ibídem. pág. 52 1 101 La banda terrorista ET A dio a Sevilla un fin de siglo negro. Mataron como si empre hacían, a tres inocentes, en 1998 al Concejal Alberto J iménez -Becerril y a su esposa Ascensión García Ortiz y en el año 2000, al Dr. Muñoz Cariñanos. B. Las Artes Plásticas sevillanas tras el fin de la Guerra Civil El arte en Sevilla no se que dó en las Ex posiciones de P rimavera patrocinadas por el Ateneo y las Exposiciones de Otoño creadas p or la R eal Ac ademia de Bellas A rtes d e Santa Isabel de Hungrí a, tan criticadas injustamente, ya que solucion aron la vida artística sevillana. El ambiente de la época no fue impedimento para q ue los artistas buscara n nuevas ví as donde poder d esarrollar sus inquietudes y alejarse d e la monotonía, que para ellos, er a la nota imperante en las décadas que si guieron a la Guerra Civil española Los artistas sevillanos que estaban empezando en el ambiente artístico local no estaban contentos con la tradición, que para ellos significaba rutina. El panorama artístico de Sevilla nada tenía que v er con lo que se estaba ha ciendo fu era de ella, y eso lo sabían mu y bien, los que habían tenido la suerte de ser b ecarios de al guna institución privada o públi ca. De igual manera aunque no hubieran gozado de esta circunsta ncia, estaban viviendo en el s. XX y no era tan difícil saber de las tendenc ias q ue se estaban ejecutando, no en el extranjero, sino e n nuestro propio país. La si tuación era, por tanto, difícil pero a lgunos cole ctivos de a rtistas, esencialmente pintores, reaccionaron ante ella. Tímidamente si se quiere, vistas en la distancia y en relación con lo que se estaba h acien do en Europa o Estados Unidos por aquellos años, pero pasos de g igante si tenemos en cuenta la situación artística loca l, sometida a una dictadura en lo político y cultural y con una escuela de Bellas Artes que sólo miraba al pasado. Fueron los más importa ntes, fueron lo que había y más tarde andando el tiempo, fueron lo que quisieron. 102 El Club La Rábida. Se funda, con todas esta s circunstancias, en el s emisótano de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos. Ésta se en contraba en la antigua calle de las A rmas, actual Alfonso XII. S e creó en 1942, en el edificio que había s ido la sede del Colegio Inglés de S an Gregorio, fundado en 1592, por el jesuita Robert P ersons. Una vez que esta Orden fue expulsada de España po r el Re y Carlos III , este edificio aco gió varias in stituciones, y una de ellas fue la Escu ela de Estudi os Hispanoamerica nos. Ésta se creó con el fin de que los estudiantes obt uvieran una sólida formación en la materia de Hist oria de América. En la Escuela se impartió una Diplomatura de Estudi os H ispanoamer icanos, que más tarde , terminaron en la Licenciatura de Historia de América de la Universidad de Sevilla 55 . La Escuela de Estudios Hispanoamericanos, es el orige n de los Cursos de Verano de L a R ábida (1943 ), que más tarde se convertirían en la Universidad Hispanoamericana de Santa María de la Rábida, actualmente int egrada en la Universidad Internacional de Andalucía. En este edificio, con tanta historia echaron a andar nuevas iniciativas. En el Club L a Ráb ida, en 1949, se realiza la primera exposición, que se ubica en la planta baja. El Club la Rábida, no tenía una fusión o unidad. L o qu e les unió, a todos los artistas que participaron en sus exposiciones, fueron las g anas de innovar y de dar con la clave p ara la t ransformación del panorama artísti co sevillano. Hay que valorar la valen tía de estos artistas, dánd ose la circunstancia, que Sevilla estaba regida po r un arte oficial, que por otr a par te no era mot ivo, par a q ue los artistas que no estaba n contentos buscasen la fórmula deseada en otros paraísos artísticos. Es motivo para elog iar siem pre, el trab ajo de los artis tas que p ertenecieron a e ste Club, por el esfuerzo que realizaron. 55 VI LA VILAR. E. La Escuela d e Estudios Hi spanoa mericanos. Vein te año s de Investigación Americanista. Estud ios de A mérica: ss. XVI - XX . págs. 340 -341. 103 Una muestra d e este es fuerzo se plasma, al año si guiente de su fund ación en 1950, cuando se celebró una gran exposición colectiva y novedosa para la ciuda d de Sevilla. La formaron los artistas Robert Ad es, Antonio Abelar do, Gustavo Bacarisa, Ra fael Cantarero, Higinio Ca pote, Fra ncisco Díaz, Eufemiano Sánchez, J esús F ernández Barrio, Juan Lafita, F rancisco Maireles, Santia go Martínez, Morón R uiz, Picasso (la primera vez que se veía una obra de este pinto r en Sevilla), Fernando de los Ríos, Sánchez Dalp, Ve ne ga s, Echego y an y Antonio I ll anes. No fue esta la única exposición, siguieron muchas, con artistas locales, n acion ales e internacionales. El único inconveniente que tuvieron que pasar, f ue, que se supervisaba todo lo que hacían los artistas, la censura también p a só por allí, pero aún así, el C lub La Rábida, ha quedado en las crónicas d e nuestra ciudad, p ara siempre. Como ejemplo de censura val ga el he cho ocurrido a consecuencia d e la participación de Picasso en esta ex posición, tacharon a los artistas de comunistas , acusación muy peligrosa, dada la fecha y la situación por la que pasaba el país . Un tex to José Moreno Ga lván, pa ra un a exposición de Diego Ruiz Cortés , tuvo que se r leído y autoriz ado por la censura para poder ser publicado 56 . El Club la R ábida de Sevilla, según el académico de la Academia S evillana de las Buena s Letras, D. Juan de Dios Ruiz Copete, en una semblanza realizada al Juan Collantes de Ter án , tras su muerte y narrando su primer encue ntro, es importante esa circunstanc ia por las pers onalidades de Ruiz Copete y de Collantes , pero es fascinante la descripción que hace el primero del Club la Rábida. Q ue dice así: “ El Club La Rábida constituía el centro más int electual y esnob de la ciudad. En el sótano de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos, bajo su fachada de seudopartenon y escalinata gris, un saloncito de actos, confortable, para las confere ncias, p ara los recitales y para l as audiciones de jazz am ericano, las trompetas de Duke Ellington, en los primeros microsurcos qu e llegaban a España, ponían su armónica estridencia en los azahares de Sevilla ; un saloncito 56 B ARBANCHO J .R. El Club La Ráb ida. 50 años de su Fundación 1 949 -1999 . Exposición ce lebrad a en Sevilla, 1999 . 104 de tertul ias: suelo encerado, zócalo de madera, divanes confortables y en las paredes óleos d e la nu eva vanguardi a sevillan a: Mauri, Burguillos, Carmen Laffón y Pepi Sánchez entre algún Bacarisas. En este Club, cuando se hará su historia emocionada, que supondría, sin duda, como la r ecuperac ión de parte d e Se villa, d e una de las más dist inguidas de su inmaterial patrimonio; en este Club por cierto, nada más distante de lo que hoy se entiende con este en canallado sustantivo -; en este Club de tarde para las castidades pubescentes de la Sevilla universitaria de la época; aula cordial para la poesía nueva- allí Aquilino Duque, Carande o Antonio Gala. Allí acudía él, como acudíamos los demás, atraídos por el ambiente cultural que allí se congregaba y en el que é l tant o participaba. Allí se fundó una revista li teraria – de nombre Aljibe- de la mejor hec hura, de los mejores contenidos, que él c omandó con Aquilino Duque. P or aquella tribuna pasarían Coll antes de Terán, - un decidido colaborador- los grandes del momento, sobre todo L affón y Romero Murube, y algunos de lo s monstruos de la generación del 27 – Gerardo Diego y Vicente Aleixandre, la asistencia de los cuales seguramente fue posible por los malabarismos económicos y el compromiso de Rodríguez Casado y Sánchez Pedrote, ambos, a la sazón, espírit u bicéfalo del Centro” 57 . El Grupo 49. La inquietud de los jóvenes artistas que ac ababan de terminar sus enseñanzas en la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de S evilla, de la que fueron la seg unda generación de artistas surgida de e ste centro, se unió a ocho de ellos, alumnos todos de la Escuela, quien es empezaron su caminar por el mundo de la docencia en 1949. De ahí, le viene el nombre al Grupo. Lo formaron Ricardo Comas, Juan Carlos Barroso, José Duarte, Lola Fernández, J oaq uín Ojeda , Francisco Reguera, Antonio Rodríguez de Trujillo y Antonio Milla. 57 RUIZ COP ET E, J. Ju an Collan tes de Terán , en el primer encuentro. Minervae Baeticae. Real Academia Se villana de las B uenas Letras. Se villa, 198 8, p ágs. 14 -15. 105 A través de dos compañeros del Grupo, R icardo Comas y J oaquín Ojeda, tu vieron todos, el conocimiento de aquella sala de exposiciones del Club La Rá bida . Antonio Milla, que estaba trabajando en la Academia Studio, en la c alle Francos, consiguió con el patrocinio de la Asociación de Antiguos Alumnos de la A cademia Studio , que el Club La Rábida concedió a Milla y a Comas , la a utorización para que org anizaran una Muestra del 14 al 30 de abril de 1951 con el título ― Exposición de pinturas del Grupo 49‖. Es a Antonio Milla y , a su compañero Ricardo Comas, a quienes hay que atribuir el mérito de renovar el arte sevillano con ex posiciones de artistas españoles d e vanguardia y de jóvenes artistas locales que sin el C lub no habrían expuesto sus obras, dado el talante auto ritario de Hernández Díaz, Grosso y Rod ríguez J al dón, que cerraban el espacio de la Aca demia y el Ateneo para este tipo de obras 58 . Hicieron dos ex posiciones. Según Ricardo C omas, lo que este Grupo tenía como propósito, era investigar sobre la Pintura que se estaba haciendo fu era d e España 59 . El Grupo 49 no aportó grandes acontecimientos ni grandes exposiciones, lo que no se les puede ne gar es la voluntad para manifestar sus id eas plásticas, fuera de la uniformidad en la que vivía el Arte en la época que les tocó vivi r. El Grupo fue mu y efímero, en sus exposiciones y también en el tiempo que estuvo constituido. Se dispersa el Grupo 49, en parte, d ebido a la juventud de los miembros que formaron p arte de el, y también porque cada uno tenía un camino que se guir y un destino que cumplir. Intenta ndo hacer un arte más libre Algunos de sus miembros, dejaron el quehacer artísti co, al menos como o ficio al que dedicarse pro fesionalmente. Otros se desvincularon de los demás y re gresaron a sus provincias de origen, Destaca el caso de José Dua rte que fundó el Equipo 57. Antonio Milla, Rodríguez Trujillo y Ricardo C omas por su propia cuenta acudier on a la Bienal de Arte Hispanoamericano inaugurada en octubr e de 1951. Allí coincidieron con un grupo d e estudiantes que P érez Aguilera, había llevado a la Muestra . Delgado Montiel, José Morales, Loli y P epi Sánchez, Diego Ruiz Cortés, C armen La ffón y Francisco 58 GIMÉNEZ DE ARAGÓN SIERRA. P. Orígen es de la Ab stracción en la Pintura S evillana (195 3 - 1965) , Sev illa, 2008 , pág. 13 59 Entrevista a Ricard o Co mas. Diario ABC Sevilla 23/11 /1978. 112 retrógra da que representaba como todas las de l a é poca al Régimen 71 . En realidad estaba en las mismas manos que el Club la R ábida y de hecho, sería el Ate neo a partir de esas fecha s la institución m ás vanguardista de las artes plásticas sevillanas. Una vez más la Doct a Casa se pone al servicio del arte y de la cultura de nuestra ciudad, apo yando a los artistas y a su trabajo, independientemente d el estilo que ejecuten en sus obras. Esta Exposi ción en el Ateneo se celebra en diciembre de 1956. La Joven Escuela Sevillana termina su andadura. Los miembros de ésta , siguieron su camino por el complica do mundo del arte. La J oven Escuela tenía cuando se creó, entre sus propósitos, que en S evilla se conocieran las últim as manifestaciones artísticas que se estab an haciendo fuera, qu e se pudiera hablar de ellas, de estas nuev as corrientes con libertad, y lo má s importante, poder plasmarlas en sus obras. Creo que lo consi guier on, pero a su f avor t uvieron, to dos los inconvenientes, y cir cunstancias adversas. Dice el padre del psicoan álisis, Sigmund Freud, “Me ha ido muy bien en los trabajos empre ndidos , porque nada me ha sido fácil” . Independiente mente de las Ex posiciones que realiz ó la Joven Escuela Sevilla na en nuestra ciudad y e n la capital de Espa ña, celebraron otras dos ex posiciones en Granada en a bril del año 1955 y en Almería en mayo del mismo año. La Joven Escuela Sevillana consiguió lo que pretendía. En principio, ellos los integrantes que la form aban, pudieron hacer las o bras que nun ca antes hab ían hecho en la Escuela de Bellas Artes, donde ni tan siqui era l as habían estudiado, qu e se hablara de la J oven Escuela, en S evilla y fuera d e ella, que la Pint ura que tradicionalmente se había hecho hasta ese momento en nuestra ciudad, s e alejara de sus pinceles, y lo más importante, es que conocieron lo que es l a rivalidad entre ellos mismos , entre jóvenes artistas que estuvieron ex poniendo con la J oven Escuela, fu eran fundadores o no . Delgado Montiel en las conversaciones que mantuvimos, desmit ificaba muc ho el hecho de que estaban creando él y sus compañeros de la J oven Escue la Sevillana una nueva 71 Entrevista de Gi ménez Aragó n con Ruiz Cortés. Ma y o 2005. 113 visión del Arte en S evilla , que sí, que lo hicieron, pero que también tenían hambre física, fu eron tiempos di fíciles, y también tenían ansias por salir de el en corsetamiento que las instit uciones tenían, también debido al r égimen que imperaba en el país, que dictaba las normas a seguir, con la mismas bases y con las misma s directrices artísticas 72 . La Estampa Popular . En Madrid se crea Estam pa Popular a finales de l os años 50. Pensaron que el arte debía formar y transformar la sociedad y que ésta debía inmiscuirse en la políti ca vigente en esos años. Sus ideas era entrar en la co nciencia del pueblo. El e xpres ionismo y el realismo social eran los estilos con los que presentaban sus obras, con escenas caricaturizadas de los tr abajadores del ca mpo, ancianos con las caras surcadas por los años, con la mella de ha ber vivido y haberlo hecho con muchos sacrificios y trabajo. Reflejaron años de pobrez a e inm igra ción. L o que les unía era su aversión al franquismo y su republicanismo. La disciplina que utilizaron para llega r al pueblo fue el Grabado. Éste se caracter iza por se r de ágil distribución y barato, p or lo que la producción p uede ser si se quiere, numer osa, lle ga ndo a muchos y e n poco tiempo. Se crea en nuestra ciudad el Grupo Sevilla por los artistas Francisco Cortijo, Francisco Cuadrado y Cristóbal Aguilar, con el mismo ideario que Estampa Popular, denunciando y protesta ndo por el Régimen totalitario de Franco , denunciaron la desigua ldad, la emigración y el drama de los c ampesinos, hicieron un realismo social, en una época idónea para hacerlo, porque no faltaban motivos para hacerlo. De hecho por sus ideas políticas, Cuadrado estuvo preso e n la cárcel, dond e r espetaron su amor por el a rte, y en esas condiciones siguió creando. Utilizando la técnica d el linóleo, y valiéndose de un a simple cucharilla de caf é, c reó como pudo obras que para él deben tener el valor de lo imposible. 72 Conversacione s con Federico Delgado Mo ntiel. 201 0. 114 Los grupos andaluces participaron en al gunas mu estras colectivas o r ganizada s por Es tampa Popular, aunque su tra y ectoria iba por otro camino que el de la agupación Madrid. El núcleo sevill ano desarrolló su trabajo al margen del resto, con su propio criterio, buscando una relación más e strecha con el pueblo. L os componentes de este grupo sit úan la disoluc ión del mismo en 1962. Cortijo si siguió exponiendo con Estampa Popular, apareciendo su nombre unido aun al Grupo Sevilla, junto con Cristóbal y Cuadrado. Entre 1962 y 19 64, f echa de la interrupción, no organizaron ninguna exposición. La dispa ridad de opiniones entre los mi embros del Grupo Sevilla a la hora de mostrar las obras tuvo a lgo que ve r en la finaliz ación del Grupo. Cortijo opinaba que había que exponer en galerías de arte y lugares especializados, Cristóbal sin embarg o quería mostrar las estampas en el ámbito obrero. Cortijo empezó a hacer carrera en Madrid y Cuadrado siguió con la pintura pero sus actividades políticas lo llevaron en varias ocasiones a la cárcel. Crist óbal quiso reorga nizar el Grupo Se villa, contó con sus compañeros de la célula d el PCE, y con varios jóvenes de l a Escuela de Arte y Oficios , Enrique Acosta, P edro Guerrero y Claudio Díaz, éste del P CE, todos estaban desarr ollando un trabajo sim ilar al de Estampa Popular, pero n o todos estaban de acuerdo con mezclar la política con el arte. Se sumó también al Grupo, Nicomedes Díaz Piquero, que además de graba dor era escultor. El nuevo grupo s e ll amó Estampa Popular d e Sevilla, desarrollando un esti lo diferente al Grupo Sevi lla. N o trabajaban en e studios sino tomando apuntes en el campo, en las c alles, tabernas y plazas de Sevi lla, estampando luego a cuchara las estampas en casa de al gún miembro del grupo. La muestra d e estas obras era en ambientes obre ros y univ ersitarios, evitando los circuitos culturales e inst itucionales. La duración de este Grupo de Estampa Popular d e Sevilla duró un par d e años, siguiendo cada uno caminos diferentes 73 . 73 DE HARO G ARCÍA, N. Est ampa Popula r: Un Arte Crítico y Social en la España d e lo s a ños sesenta , Madrid, 2010, págs. 321 -324. 115 C. Los años de las Vanguar dias “El dogmatismo de ciertos sectores de la mu seografía y de la crítica internacional trajo como consecuencia una definición anquilosada, rígida y dictatorial de cómo d ebía ser la modernidad, de aquello que inelucta bl emente debía reflejar. Por eje mplo: cie rtos críticos denunciaron en su momento, con puritano énfasis , la traición que ciertas formas figurativas representaban en relación con el pro ceso de abstracción y de conceptualización que ha marcado la imagen del arte del s. XX, acabando por situarlas en la mayor parte d e l os casos como un capítulo aparte de la historia, al margen de los grandes ismos” 74 . En la calle San Fe rnando de Sevilla, en 1965, se inauguró la galería La Pasarela, hecho que los sectores academicistas y oficiales de la ciudad ignoraron . Una galería en Sevilla, o lo que es lo mi smo comerciar con el art e contemporáneo a nivel privado, fue un autentico impacto en la sociedad y en los sectores más duros en conce der al a rte, la libertad que en otros países tenía. El nivel económico ya no era como en las dos décadas anteriore s, s alir al extranjero a conocer otros lugares y en ellos su patrimonio cultural y la forma de g estionarlo, no todo el mundo, per o una gran parte de los sevillanos si pudieron hacerlo, y vieron en el arte una manera de inv ertir. Las galerías lo sabían y empezaron a proliferar, el público a compra r y los artistas vender. La P asarela d e 1965 a 1971, años de s u existencia, consiguió aglutinar las tendencias artísticas más novedosas. En ella encuentra la vanguardia sevill ana s u mejor escaparate . La Pasarela dio cauce en sus exposiciones a las ideas más avanzadas en lo que al arte se refiere. Cuando se viene de vuelt a, a donde quizás no hay a ni ido , me quedé estupe facta al leer. “ La Pasarela que en sí misma no tenía la intención revolucionaria de dinamitar la tradicional pintura sevillana – incluso cuando se inauguró fue bendecida por el reverendo Padre Manuel López Jiménez” 75 . Por lo visto la iglesia santificaba el arte también en La Pasarela, no solo en los salone s oficiales de 74 SAURA, Anton io. Visor. Sobre artistas. 19 58 - 1998 . Bar celona, 2001 . pág. 167. 75 IÑIGUEZ, J .A. La Pintu ra Abstracta Sevillan a 1966 -1 982. Sevilla, 198 7. p ág. 168. 116 la pintura dirigida e inducida, por como llamaron las generaciones posteriores, ―santones‖ del arte. Enrique Roldán en La P asarela se rod eó de a rtistas como Carmen Laffón, Teresa Duclós o Soto, de los que obtuvo asesora miento. L affón, fue el vínculo , por haber expuesto en la galería Biosca de Madrid con Juana Mordó, para que en L a Pasarela expusieran artistas de la capital. La Pasare la convocó sus premios de pintura para jóvenes artistas, con sus propias bases, que fueron estas: Primer premio La Pasarela. La Galería de Arte L a Pasarela convoca su 1º Concurso Exposición para todos los artistas jóvene s, pintores y escultores residentes en Sevila, que tendrá lugar el mes de junio del presente año. 1ª Tema y procedimiento: libres. 2ª Tamaño máximo: para pinto res, 85 x 65 cm; para escultores, las obras n o excederán de un metro. 3ª Número de obras a presentar: 3, para pintores y escultores. 4ª Edad máxima: 30 años. 5ª Las obras deberán presentarse en la Galería “La Pasarela” S. Fernando 25, Sevilla del 1 al 15 de mayo. Los nombres de los miembros del Jurado se darán a conocer oportunamente. El premio consiste en una exposición individual para el p intor y el escultor premiados, de 15 días de duración cada una en las salas de “La Pasarela”, durante el c urso 65/66, encargándose dicha Galería de la completa organización de ambas 76 . En el segundo Premio de Pintura La Pasarela las b ases indicaron, que la Galería se quedaría con una obra de cada uno de los ganadores, dictado qu e no aparece en las bases del año anterior 77 . La P asarela tuvo en su primera muestra a los artistas C anogar, Millares, Mompó, Lucio Muñoz, S aura, Semp ere, Torner, Zóbe l, Ferreras, Henández Pijoan, Planadura, Rivera y Luis Sanz. 76 Ibídem. Exposició n Sala Villasís. Se villa ma yo 1998. 77 OLMEDO, M. Secció n Arte y Artistas. Diario ABC , Sevilla 11/5 /1966. pág. 47 . 117 La evolución artística del arte en Sevilla y en Es paña, fue en gran par te gracias a las galer ías. La ini ciativa privada sustitu yó a la gestión oficial. En esos años la Escuela y la Academia tenían re lativamente mucha pasividad y estaban mu y inme rsa en seguir con lo mi smo, con lo ―de aquí‖, y no fu eron c apaces de tomar las ri endas de la nueva situación, en lo que se refiere a las corrientes de información artística que les iba n llega ndo a los creadores, y con todo esto, no supi eron abrir pue rtas a las i nquietudes de los artistas, que, por ini ciativa propia o d e grupo, no co mulgaban con las premisas artísticas marcada s. Sevilla, en verdad, adolecía de nuevas corrientes artísticas. E n realidad le interesaba n solo a las nuevas promociones que salí an de l a Escuela de Bellas Artes, que seguían la trayectoria de l Grupo El Paso , que si compartían las ideas de hacer un art e nuevo. No se entiende que en Sevilla, hubiera esa lucha por conseguir salir de l ostr acismo artístico y a quinientos kilómetros, en Madrid, se cre ara un grupo en el q ue solo cabía hacer arte de vanguardia , un arte totalmente informalista. De ello mi referencia a este grupo madrileño y su obra. Bozal consideró que El Paso se convirtió de inmediato en la máxima expresión del nuevo arte español. Es posible que e n este proceso hubiera un componente de utilización por parte de las inst ituciones, pero no tenía dudas de que, como grupo, fue efec tivamente la máxima expresión del arte español de vanguardia 78 . En la refe rencia que hace Bozal acerca de la manipulación por parte de las instituciones, la escritora, Frances S tonor Saunders , en su libro ―La C IA y la guerra fría cultural‖ , estudia el fenómeno de la manipulación del arte, por parte de esta y por consiguiente , de los Estados Unidos de América. La C IA se defendió dicie ndo, según la 78 BOZAL, V. Arte del S . XX en Españ a , Madrid, 1995. Vo l. II. págs. 271 y 273. 118 información que da Stonor en su libro “ sencillamente ayudamos a la gente a decir lo que de todas formas hubiera dicho” 79 . El régimen de Franco ya estaba plenamente inte grado en el o rden int ernacional de la Guerra F ría, y presumía de formar parte de los ―países libres‖ don de, frente a la imposición del realismo socialista en el bloque comuni sta, si se respetaba y jaleaba el individualismo rebelde d e los artistas info rmalistas. Así que era mu y útil al franquismo la im age n del van guardismo abstracto ―a la americana‖ . Por ello la propia Dirección General de Bellas Artes apoyó la ubicación del Museo de Arte Abstracto de Cuenca, cediendo unos loc ales adyacentes a las Casa Colgadas, alquiladas al A yuntamiento de Cuenca 80 . Esto viene a decir, que la dictadura de Franco quiso dar una imagen de modernidad en un país con muchas carencias y entre ellas, la cultura, y dentro de esta, el arte. Se hacía dent ro de España un ti po de arte y se hacía otro para exportar, para estar en consonanc ia en este caso con los Estados Unidos y a éstos le venía bi en tener a su favor y al de su forma de planificar el arte y a los artistas, naciones adeptas a sus principios, en este caso artísticos y de camino implanta ban el rechazo hacia un rea lismo marxista, imponiendo el ―estilo nacional‖ norteamericano, el ex presionismo a bstracto, como sinónim o de libertad. “ En España se hac ía un arte y una arquitectura para dentro, como el Valle de los Caídos, y fuera ganaban premios, T apie, Oteiza o Saura. El sevillano, González Robles, adepto al Régimen, muy astutamente se da cuenta, que España tendrá una gra n pancarta en el extranjero con los pint ores que aquí se desprecian ” 81 . En Sevilla en los sesenta s un joven profesor, veni do de tierras de J aén, vin culado a los movimientos madrileños, a los que pertenec ió , y a Daniel Vázquez Día z, cambi ó el rumbo del arte. Ya e n los cincuentas organizó y trabajó en las Ex posiciones de la 79 STONOR S AUNDERS, F. L a CIA y la guerra fría cultura l , Mad rid, 2001, p ág. 17. 80 L ORENT E LORENTE, J. P . Los Nuevos Museos de Arte Moderno y Contemporán eo bajo el Franqu ismo. Revista Artigrama nº 13. 199 8. págs. 303 -304. 81 Conferencia de San tiago Amón en la Fac ultad de B ellas Artes de Madrid. 24/4/1983. 119 Joven Escuela S evillana, con sus alumnos preferidos, Carmen Laffón, Mauri, Teresa Duclós, Santiag o del Campo, L uis Gordillo y Ruiz Cortés, de los que fue maestro. Pérez Ag uilera no tardó en sustituir en sus pinturas la fig uración por una armoniosa sinfonía de formas, luces y colores . De él s e dij o: “ Una perso na clave en el arte contemporáneo and aluz como maestro de ar tistas . Sus conocimientos y sus libros constituyeron, hasta el final de la dictadura, la única ventana a la modernidad europea por la que podían asomarse los estudiantes de Bellas Artes; ya que para el resto de sus colegas no existía la vanguardia” 82 . La trascendencia de su labor docente fue extraordinaria, solo superada por su propia obra, además de s er un pionero de l a abstracción en Sevilla. La abstracción fue liderada por Pérez A guilera, que marcó una serie de condiciones p ara r ealizar este tipo de obras abstractas en las que expuso su concepc ión de la pintura, al establecer que había que abandonar la figuración sin caer en informalismos y también, q ue había que potenciar el colorido como elemento que la pint ura del mom ento habí a abandonado 83 . Fue sin duda un pilar importante en la introducc ión en S evilla de las nuevas corrientes artísticas. Hasta llegar a P érez A guilera, Sevilla venía desde 1950 y concretamente desde la 1ª Bienal Hispanoam ericana, donde aparecieron las primeras imágenes de la ruptura co n lo realizado hasta entonces en Sevilla, cam biando paulatinamente. S opesar el acontec imiento que supuso p ara el mundo artístic o local, la J oven Escuela Sevillana, y el Club La Rábida y dentro de éste, las ex posiciones, y más concretamente la de los ― Maestros de la Pintura ac tual ‖ , l a cual conectó a S evilla con el resto de España qu e supo, a raíz de ésta, que en Sevilla corrían ai res de cambio . En 1954 se c reó el Grupo Libélula con Santia go del C ampo, Cortijo, Picón y J uan Rome ro. Este grupo contó con su propia revista con el mi smo nombre que el grupo. La crítica que tu vieron estos jóvenes artista s, fue un revulsivo, planteando un cambio e n el arte. Esto se ha rá más 82 BAENA GAL LÉ, J. M. Aportaciones a la obra de Miguel Pérez Aguilera . Sevilla, 201 3, págs. 1 -5. 83 DÍAZ-URME NET A MÚÑOZ, J. B . “El a ura de la pintura” en Migu el Pérez Agu ilera . Sevilla, 200 6. pág. 20. 120 evidente cuando entró en el panorama sevillano un aire de c ambio, la galería La Pasarela. Otro hito importante fue la creación, en novi embr e de 1970, de la galería de J uana Aizpuru, a la que se le debe en Sevilla, la creación de un mercado del ar te, además de ser un gran a po y o pa ra los jóvenes artistas plásticos. Esta galer ía s upo aunar las vang uardias que venían desde los años cincuenta, c on l a que sería d e los och enta. Trabajó pues, con los abstractos y con los que habían fomentado e sta inquie tud. Destaca ble es en Aizpuru su conexión con galeristas de toda España. Cr eó una edición de obra gráfica para suscriptores consi guiendo que la gente joven se acercara a la nueva pint ura. Instituyó la B eca J uana de Aizp uru que, entre o tros artistas, consiguieron Puch, Tovar o L acomba. Editó fichas coleccionables de las exposiciones, éstas llevaban un artículo de fondo sobre el artista protagonista de esa ex posición. La primera f ue de Paco Molina y el texto de L leó Cañal. La Gal ería d e J uana de Aizpuru funcionó en Sevilla hasta 2004. En 2012, donó al Centro And al uz de A rte Contemporáneo v eintiséis obras de su colecc ión particular. Piezas mu y important es para entender esos años de apertura allá por los años sesenta 84 . “ Don Florentino, ¿qué hay sobre el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla? “ El Ayuntamiento ha tenido la gentileza de ceder el uso del piso alto del P abellón Mudéjar para Museo Sevillano de Arte Contemporáneo, cuando éste sea aprobado por el Gob ierno, quizás este pró ximo viernes . El plan prevé acondicionar la planta baja para sala de exposic iones, dejando la alta para las colecc iones perman entes, que procederán de los fondos contemporán eos del Museo Provincial de Bellas Artes, de depósitos del Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, y de, esperamos, donaciones de particulares y del Estado ” 85 . 84 MOLINA, M. Diario E l País Andalucía. 23/2/2 012 85 Declaracio nes d e D. Florentino Pérez E mbid, Directo r General d e Bellas Artes, al Diar io ABC de Sevilla, con moti vo de la co nstitució n del Patr onato de I táli ca. Sevilla 3/6/1 970 121 No fue en el Pabellón Mudéjar, pe ro si tuvo el im pulso de P érez Embi d, el Museo de Arte Contemporáneo, por Decreto de 24 de julio de 1970. Tuvo su sede provisional en la antigua igl esia de S an Hermenegildo. D os años más tarde, en 1972, pasó a su sede definitiva en el Palacio de la Cil la del Cabildo, en la calle Santo Tomás. El museo estuvo bajo la dirección de Víctor Pé rez Escol ano, que tuvo entre sus ac tividades, además de las exposiciones, conferencias, teatro y sesiones de estudio. Se le debe el crec imiento de la colecci ón con artistas de principio de siglo como Bacarisa, Gargallo, Romero de Torre s o Zuloaga, además de autores andaluce s de todo el s. XX. No solo fueron artistas de la tierra, también tuvo el Mus eo obras de l as firmas más soli citadas en ese mom ento, Millares, Zóbe l, Lucio Muñoz, Tapies, Mompó, Gordillo, Sempere , Alcaín o el Equipo Crónic a. Tantas firmas de autores del momento más v anguardista , pudieron ser el motivo, para que por Decreto del 7 de noviembre d e 1975 , acabara esta aventura artística pasand o a d epender del Mus eo de Bellas Artes como sección de Arte Contemporáneo 86 . Pérez Escolano, tuvo como colaboradores a los pintores, J osé Ramón Sierra y a Francisco Molina. Cuando en Sevilla se d a el salto de la figuración al arte a bstracto y las nuevas vang uardias se hace más complicado el análisis. Los artistas de los setenta se moverán en el Gestualismo, la Abstracción Geométrica o el P op Art. Las galerías q ue surgieron en la década de los setenta, tendrán una definición propia, que estará ma rcada y sujeta por la especialización en la que trabajan. Fueron detrás de la pionera L a Pasarela, Casa Damas, que e mpalizó con los artistas más jóven es, po r ser los que m ás problemas tenían para exponer, poniendo ma y or inter és en la obra g ráfica; L a G alería Vida, que tenía su sede en el centro que los jesuitas tenían en la calle Trajano, estuvo diri gi da por Roberto Reina, que organizó exposiciones para artistas recién salido de Be llas Artes y para artistas que trabajaba n el realismo social, también ex pusieron artistas va nguardistas modera dos; o la Galería Melchor, de la que se hace car go Rafael O rtiz con una mirada más novedosa y con 86 LORENT E LORENTE, J. P. Los nuevos museos…, op . cit., p ágs. 311 - 312. 128 E. Becas y prem ios La s becas para el a rte en Sevilla han sido un referente para la ciudad y lo más importante, han sido un respiro para los artistas. El Ayuntamiento las h a proporcionado desde el s. XIX y durante todo el siglo pasado a art istas que con estas becas y pensiones, pudieron salir del país o viajar por España , viendo, buscando, conociendo, o reconoc iéndose en un arte realizado fu era de Sevi lla. En la actualidad el Instituto de la Cultura y las A rtes de l Ay untamiento de Sevilla (ICAS), o ferta una b eca de creación artística ―Sevilla es talento para ti ‖ desde 2012 en colabor ación con el Ay untamiento y la Fundación Valentín de Madariaga. En esta b eca s e sele ccionan doce artistas, que asistirán a un taller y recibir án 300 euros para materiales. E n el taller han impartido clases creadores como Gustavo Puch o Sánchez Arcenegui. De los seleccionados, uno recibe 10.000 e uros para for marse en un taller o institución internacional en el extranjero durante seis meses. También tendrán la posi bilidad de exponer sus obras en el Centro de las Artes de Sevilla. Si recordamos, J iménez Aranda o I llanes, también disfrutaron de las becas del Ayuntamie nto, entre una numerosísima nómi na de artistas. El A y untami ento también concedió las Becas Gonz alo Bilbao para estudiar en París , y a en la segunda mitad del s . XX. La Diputación Provincial de Sevilla puede tener a gala el haber creado las Becas Velázquez, Murillo y Martínez Montañés. Se dieron en las Exposiciones de Primavera desde la mitad de la década de los cuarenta hasta 198 0, siendo y a Certamen Andaluz de Artes Plástica las exposiciones del Ateneo. Esta s becas fueron oportunidades únicas, sobre todo por la época en la que s e entr egaron, época empobrecida por la cercana postguerra. Los artistas que las ganaron, tuvi eron la oportunidad d e valorar o de denostar el arte que aquí se hacía, pero lo esencial es que las ganaron y la Diputación fue quien se las proporc ionó. 129 La A genc ia Andaluza de Instituciones Culturales adscr ita a la Conse jería de Educación, Cultura y Deporte en el apartado 2º del artículo 6 de sus estatutos, aprobados por Decreto 103/2011 del 19 de abril, promueve la investigación, ge stión, producción, fomento y divulga ción de las a rtes plásticas, las artes c ombinadas, las letras, el teatro y las artes escénica s, la música, la producc ión fono gráfica, la danza, el folclore, el flamen co, la cinematografía, las artes visuales y el desarrollo , comercializac ión y ejecución de programas, prom ociones y actividades culturales, por si o mediante la colaborac ión o cooperación de otras personas físicas. El programa de la Junta de Andalucía ―INICIARTE‖ tiene por objeto facilitar e impulsar la producción y la innovación artística andaluza a través del fomento y desarrollo de las industrias cultural es relacionada s con el arte cont emporáneo, apo yando el trabajo de la investigación y creación de jóvenes artistas andaluces y por ende sevillanos 94 . La Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría tuvo un pro yecto en colaboración con Cajasol para becar a los ar tistas, pero se quedó solo en el proyecto. En el ámbito privado, la galería J uana de Aizpuru, concedió becas para la formación de artistas. Se convocaron durante seis años y fueron muy importantes para la abstracción y los artistas de esta tendencia. F. Las in stituciones Excmo. Ateneo de Sevilla. El Ateneo en la segunda mitad del s . XX, siguió apoy ando a la cultura, nada novedoso, pues lo venía y lo hace desde su creación por Sales y Ferrer. En los inicios de la se gunda mitad, en el año 1952 se c rean las Exposiciones de Otoño, ge stionadas por la Real Academia de Bellas Artes de Santa I s abel de Hungría, siguiendo el patr ón que 94 Agencia Andal uza de Instituciones Cult urales. Consej ería de Cultura. Junta de Andalucía 201 5. 130 creara la Do cta Casa en las Exposiciones de Primavera, de hecho mucho s académicos fueron ilustres ate neístas, ejerciendo de jurado en las dos exposiciones. En 1955, la Sección de B ellas Artes del Ateneo, organizó en su sala de exposiciones y patro cinada por la Direcció n General de Información, una muestra que contó con pint ores de la talla de Bacarisa, Grosso, Juan Miguel Sánchez , Rodríguez Jaldón, Hohenleiter, Santiag o Martínez, García Vázquez, L abrador, Fernández Venegas, Ortega Heredia y J osé Morillo y los escultores , Agustín Sánchez-Cid A güeros y Vasallo Parodi. En e ste mi smo año de 1955, el Premio Valdés L eal, que se otor gaba en las Exposicones de Primavera, se concedió por primera vez , al mismo artista que las de Otoño, de la Real Academia 95 . En el año 1958, con la intención de informar al gra n públi co de Sevilla de las nuevas tendenci as que se hacían fuera de nuestras fronteras, locales y n acionales, el Ateneo organizó conferencias sobre A rte Contemporáneo. En ese ambi ente nació el Grupo I t álico, que estaba inmerso en las nuevas formas de hacer arte. Lo formaba los artistas Armando d el Río Llabona, Federico D elgado Montiel, Ricardo Comas, José Morales y Antonio Milla , éste últ imo tan vinculado a esta casa. Siendo artistas con tanta escuela no or ganizaron ex posicio nes en su corta vida artística. Algo más d e dos décadas después, est e grupo una vez que el arte s e polit izó se unió otra vez con los mismos resultados 96 . En la década de los sesenta, se empiezan a crear las galerías y se establecen en la ciudad poco a poco las nuevas vanguardia, el informalismo y el realismo social primero y má gico y lírico despu és. En las Exposiciones de Primavera de 1960, el A y untamiento patrocinó el P remio Gon zalo Bilba o de Pintura y el Ruiz Gijón de Escultura 97 . En las 95 PÉREZ CALE RO, G. Las Bellas Artes y el A teneo d e Sevilla … , o p. cit., t. I . pág. 35. 96 Ibídem. pág. 54 97 Ibídem. pág. 72 131 Exposiciones de Primave ra de 1967, el Ateneo concedió la Medalla de Oro a la Real Acade mia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría 98 . En la déca da de los setenta, se crea la Escuel a Técnica Superior de Arquitectura, tan importante para el a rte sevillano además del Museo de Arte Contem poráneo y la Obra Cultural de la Caja de Ahorros San Fernando. En 1970 organizó el At eneo, la Exposición, ―Pi ntores de la Rea lidad‖ con Juan Valdés o Zambrana entre otro s. L a Do cta Casa dando siempre oportunidad a l a cultura, en este caso, patro cinó una exposi ción del Grupo ―Bellas Artes 73 ‖. Este grupo lo formaban alumnos de la Escuela, que intentab an sacar fondos, porque acariciaban el proy ecto de hacer un via je de estudios al ex tranjero. La muestra fue dentro de la tónica impresionista 99 . En Sevilla como en toda España, los setenta trajeron muchos cambios, sobre todo políticos. En el Ateneo t ambién los hubo, en este caso, en 1976, a las Ex posiciones de Primavera, le cambiaron de nombre , a instan cias de su s ección d e Bellas Artes, siempre atenta a los cambios del arte, para se guir sus huellas e implantarlos en sus actividades. La L XXXI Ex posición de Primavera pasó a llamarse, C ertamen Andaluz de Ar tes Plásticas, patrocinado por el Ayuntamiento y la Diputación Provincial de Sevilla 100 . En los años ochenta, el Ateneo pasó por una decadenc ia artística y por la dim isión de la J unta Directiva de la Sección de Bellas Art es , en tot al armonía con la situación por la que estaba pasando el arte y la c ultura totalmente politiz ado en Sevilla. En 1981, la Diputac ión y sus nuevos inquilinos , de jaron de subvencionar los premios y be cas concedidas en el C ertamen de Artes Plásticas, hecho q ue motivó la desaparición del Cert amen . Las razones que dio la P residenta de la Comisión de Cult ura 98 Ibídem. pág. 89 99 Ibídem. pág. 12 9 100 Ibídem. pág. 1 33 132 de la Diputación, Dña. Amparo Rubiales, fue “el anquilosamiento en el que veía el Certamen ” 101 . En los noventa, concretamente en 1991, el Ateneo volvió a organizar el Cer tamen, esta segunda vez, Andaluz de las Bellas Artes, pero con cambios muy significativos. Además del arte, cabrí an las letras y l as cien c ias, con la investigación, pint ura y escultura, arquitectura y cine. Por las Salas de Ex posiciones del Aten eo, han pasado cientos d e exposiciones, colectivas, individuales, de alumnos, de m aestros, de instituciones, de la Escuela d e Bellas Artes, de la de Artes y Oficios, de médicos pintores, de pintura, d e escultura, d e grabado, de dibujo, de artes decorativas, de orfe brería, de miniaturas, de fotog rafía, de todas las tendencias, clásicos, informalistas, realistas, con dos facciones po líticas dentro de un mismo siglo, el Ateneo ha tenido entre sus muros, todos los nom bres. Real Aca demia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. La Real Acade mia, en l a seg unda mitad del s . XX, emprendió un proyecto que aun sigue vigente, que son las Exposi ciones de Otoño. Por ella ha n pasado artistas de las disciplinas artísticas de pint ura, escultura, grab ado, dibujo, artes decorativas y pro y ectos arquitectónicos. Durante estos cincu enta años los presidentes que han regido la Real A cad emia, son D. José Hernández Díaz , D. Antonio de la Banda y Vargas y en l a a ctualidad la Sra. Da. Isabel de Le ón Borrero, Marquesa de Méritos. En la actualidad la Academia sigue convocando las Ex posiciones de Otoño. H a pasado con éxito la evolución que el arte ha experimentado, abriéndose a las vang uardias conforme han ido estableciéndose en la vida artística de la ciudad, en la segunda mitad del S. XX, teniendo como h a tenid o entre los a cad émicos a profesores de la escuela con idea s más estancadas que lo que el arte y los artistas demandaban. 101 Ibídem. pág. 17 4 133 Desde 2009, la R eal Academia cuenta con la Sala Vill e gas para ex posiciones temporales, bien individuales o colectivas. Cuenta también con una sala de Arte Contemporáneo, en la que se exponen obras que han sido galardonadas en las Exposiciones de Otoño, obras entregadas por a cadémicos artistas, tras su ingreso en la institución al ser investidos como acadé micos, además de una buena representaci ón de pinturas y esculturas de las dos últimas décadas. Universidad de Sevilla. La universidad d e Sevilla, tiene también mucho que decir en cuanto a c onvocar premios a las Artes. Desde 1993, la Universidad de Sevilla convoca el Certamen Nacional d e Artes Plásticas. En éste, pued en participar todos los alumnos que estén mat r iculados en cualquier univ ersidad española. También pueden hacerlo, todos lo que ha yan terminado sus estudios, en el curso 2006/2007 o posteriormente . Como premisa, los expositores deben presentar una obr a original de la que sean autores. La Universidad d eja que, los que acceda n a este Certamen, escojan para sus obras un tema libre. Se premia a la obra ganadora con 1500 euros, y c omo dato importante, ésta queda en poder de la Universidad, formando parte de su Patrimonio Artístico. El J urado está form ado por la Dir ección del C ICUS, por el Decano de la Facultad de Be llas Artes, un vocal eleg ido por el Decanato y por dos persona lidades relevantes del mundo del arte y la cultura, que serí an nombrados por el Rector a instancias de la Direcc ión de FOCUS. Ad emás de esta iniciativa, la Universidad de S evilla patrocinó durante bastantes ediciones un premio en las Ex posiciones de Otoño, que llevaba el nombre de Universidad de Sevilla. Este premio lo concedió durante diecinueve ediciones del s. XX. 134 G. El Mer cado del Arte Sevilla, ha sido y es u na ciudad c on una gran tradición artística. Esto le ha supuesto también tener un mercado de arte para v ender esas obras. Tras la conquista de América, Sevilla, se convirtió en un punto de c onexión con el Nu evo M undo, lo que hizo que hubiera un comercio y mercado de obras de arte en el s. XVII. A este continente descubierto hacía poco más de un siglo, se e xportaron por encarg o, cientos de obras de los artistas afincados en Sevilla, caso de Martínez Montañés. En un princi pio las órdenes reli giosas llevaron las imágenes para la evangelización de aquellas nuevas tierras, pero m ás tarde hubo una comercialización del arte. En el s. XIX tras el saqueo que sufrió por parte de las tropas napoleónic as, la ciudad quedó huérfana de una gran e im portante parte de su patrimonio artístico. L as obras robadas, tuvi eron un efecto ex traordinario, por su calidad, en los museos donde fueron depositadas. El p úblico francés e inglés conoc ió a Velázquez y sobre todo , a Murillo. Este hecho fue d eterminante para que se produjera un m ercado d e obras de artistas españoles. Al reclamo de lo que habían conocido y, m ás tarde admirado en los museos de sus ciudades, nació un me rcado de obras español as, que esta v ez salieron de España y en concreto de Sev illa, merca ntilmente, llegándose hasta la falsa copia. Se creo ha sta una le y enda ―todo el mundo tiene un Murillo en su casa‖ . Los viajeros románticos tuvieron también mu chos que ver con e l mercado londinense de pint ura española. El Grand Tour y las fanta sías de hist orias exóticas dieron en la diana de los pensamientos románticos . Sirvieron estas hist orias, para que s e quisiera conocer la España que era y no era, p ero que si fue, la que estos viajeros románticos, vieron o quisieron o cre y eron ver. 135 En el s. XI X, pe ro esta v ez en España, la burguesía aumentó su poder económi co e influencia, grac ias a p oseer grandes latifundios y empresas industriales, financieras y comerciales. Ta mbién se puede incluir a las capas más altas qu e trabajaban para la administración. Las exposiciones en las que se mostraban los últimos adelantos en las materias más dispares incluido el arte eran de visi ta obligada. Esa burguesía gustaba que su im agen quedara reflejada en las pinturas, y eso cre o un mercado y resultado d e éste, se cr earon colecciones, que en much as ocasiones quedaron deposit adas en los museos. Esto hiz o que se editaran los catálogos de las obr as y la autoría de las mismas, que ll egaron a las casas de subastas, convirtiéndose en una referencia para las ventas de las obras de arte. El mercado del arte en el s. XX ha tenido otras connotaciones. Su lenguaje ha sido distinto, o se ha hablado en muchos idiomas, pero lo ha entendido todo a quel que ha querido entenderlo. De entrada, el arte cont emporáneo se ha movido por el mundo sin frontera s ni adu anas, no ha necesitado pasaporte, porque ha sido un arte sin i tsmos ni escuelas ni secuelas. Una obra realizada en Nu eva York o en Madrid, no es deudora de ningún país, escuela o prejuicio, es un arte más libre, no est á sujeta a ningún cánon y por ello se puede comprar y v ender en cualquier g alería, m ercado o mercadillo del art e del mundo. Hasta los sesenta del s . XX , el arte estuvo institucionalizado. Dependía de las exposiciones que organizaban las instituciones como el Ateneo o la Real A cademia, con premios patrocinados po r el Ayuntamiento, la D iputación P rovincial, las Direcciones Generales de I nformación, de Bellas Artes o de Cultura. En estas exposiciones igualmente hubo muchos premios patrocinados por empresas fina ncieras, industriales o comerciales. Es en 1965 cuando el a rte empieza a gestionarse t ambién desd e el sector p rivado. Empiezan a crea se las galer ías de arte, que además de promover exposiciones, cuentan con una nómina de artistas, de los que expone s sus ob ras y comercian con ellas. Normalmente se exponían pint uras, escultura, fot ografía y obra gráfica. La primera que empieza el merca do d el arte en Sevilla fu e la g al ería la Pasarela, a la que siguieron 136 ga lerías de la talla de la de J uana de Aizpuru, con grandes relaciones con otras galerías de la ca pital, caso de la de Juana Mordó. En los setentas hubo una proliferación de galerías de arte en Sevilla. Estas son algunas de las que siguieron la estela de La Pasarela: Centro M -11, Melchor, de la que hizo cargo R afael Ortiz, que le dio un air e más vanguardista; Galería Vida, Damas , Álvaro, Haurie, Imagen Múlt iple, o las galerías Juan de Mairena y Lambert, gestionadas por Paco Molina, pero de mu y corta duración. Vinieron en los ochenta y los noventa , La Máquina Española, Rafael Ortiz, Birimbao o Isabel Ignacio. En l as mismas décadas, subió la economía española y por ende la sevillana, el status social. H. E stilos y su desarrollo en el tiempo Ya en la década de los cincuenta con el Club L a Rábida, se empieza a vis lumbrar una filiación con las nuevas vanguardias y una tími da salida del arte oficial que poco a poco desata la cultura d e la lí nea en la que estaba S evilla. Se inicia la apertura de la qu e estos artistas de los cincuenta tuvieron la llave. Un poco más ade lante en el tiempo, entreabría la puerta a l arte la Joven Escuela Sevillana. La apertura total se hizo cuando entraron en la escena del arte las galerías y con las que Sevilla entró en con exión con el arte nacional e int ernacional. En las exposiciones realizadas por las galerías, y a en la década de los sesenta, lo hicieron artistas que reflejar on en sus l ienzos las nuevas vang uardias. En Sevilla será Miguel Pérez Ag uilera el que ini cia el cambio en la disciplina de la pintura que se hacía en la Escuela de Bellas Artes. Además de las enseñanzas y su filosofía del a rte, es el primero que hace pintura a bstracta. Él s erá maestro y, si se pued e decir, el iniciador de la n ueva pintura con nombres como Carmen La ffón, Luis Gordillo, Mauri o Cortijo. En su pint ura hace una re flexión sobre la luz y el colo r, en la que la organización de los colores puros, el acento en la armonía del color y l a relación de todo 137 esto con lo musi cal, lo ll eva a una obra llena de s ensibilidad, cu y os efectos nos inspira a buscar una llamada a la contemplación y a la intervención activa. El informalismo y l a aceptación de sus r eglas, en la déca da de los sesenta, convivió con el realismo, que con otras fórmul as artísticas siempre había estado presente. El realismo de esa década fue un rea lismo social que denunciaba, como podía, la situación de los campesinos y de las clases sociales más desfavorecidas. Fue un realismo pintado con la sangre y el sudor de los desheredados. Un realismo que si no fue im puesto, si fue dispuesto por la política autoritaria del país, para qu e los pintores denunciaran tanta desigualdad.Este r ealismo social realizado por l os creadores sevillanos, no solamente enseña la lamentable situación de la España de los sesenta, sino que lo denuncia. Es una pintura que hue le y duele. La otra cara del realismo, es el po ético, que en S evilla se muestra en las pintoras Laffón y Duclós, como a rtistas más representativas. Como siempre Sevilla, la de l as dos cara s, opciones y contrapunto. El realismo fue la otra tendencia, junto co n e l informalismo, que en este caso no estaban enfrente la una de la otra sino las dos, compartiendo y ga nando para el arte en Sevilla. En la disciplina artística de la escultura, el arte sevillano está mu y marcado por la imaginer ía. Y en mayor medida desde la post guerra fueron las ob ras que más se ejecutar on por la d emanda habida. Sevilla dur ante la segunda mitad del s. XX fue el centro de formac ión más importante de Andalucía. Dentro del ambiente que se veía renovador, los escultores determinaron s u estilo, siempre con su marca personal. En la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría se reunió un pl antel de escultores académicos que ma rcaron líneas nuev as. Nombres como Ca rmen J iménez, Echeg oyan, Vasallo, Gavir a Alba o I ll anes fueron determinantes para la escultura de la seg unda mitad del XX. Desde la rompedora dé cada d e los sesenta, la escultura sevillana y a ndaluza, rompió las barreras loc ales. S erán nuevos mat eriales. Hierro, aluminio, poliéster. Y 144 Provincial de S evilla, la diferencia es tá que en el Ateneo lo tuvo durante toda la tray ectoria de la exposición y la Real Acade mia, hasta que ésta los confina a entreg ar la obra pr emiada a los autores de l as mi smas. En esa clausul a, estas dos corporaciones querían que las obras patrocinadas por ellos, form aran parte d el patrimonio artístico de cada un a de sus corporaciones. La postura de la R eal Academia, es una postura inédita, pues es común que los patr ocinadores de los premios, suelan quedarse con la obra premiada, cosa que en lo s inicios de las Expo siciones de Otoño era la manera habitual, hasta que esta corporación decidió, que las obras quedar an en poder de lo s artistas que las crearon. Hay una dif erencia notable en este aspec to, en las ex posiciones, la de primavera promovida por el Aten eo, ti ene una duración concreta e n e l tiempo, las de otoño, convocadas por la Rea l Academia, siguen en activo. Un tema que las une es el int erés po r el Arte y por los artistas sevillanos, o que hay an cursa dos sus estudios artísticos en nuestra ciudad. Podría ser anecdótico, pero es una realidad, otra cuesti ón que une a ambos certá menes, es que a los dos se present aban los mi smos artistas en numerosas ediciones, part icipaban en l as de primavera y casi al final de ese mismo año, lo hacían en l as de Otoño. La difer encia mas notoria es que e n las Ex posiciones de Otoño hubo mucho patrocinio de p arte d e la s e mpresas y en las Exposiciones de Primavera, además de los premios otorgados por el Ateneo y de al gunas empresas, se dieron las Becas Velázquez y Murillo, gestionadas p or la Diputación. Éstas dieron una oportunidad única a muchos artistas, pues con esta p ensión, pudieron salir de Sevilla y de Esp aña, donde conocieron otras perspectivas del Arte. E. Los patrocinadores La s Ex posiciones de Otoño gozaron del favor de inst it uciones y empresas desde los ini cios. Algunas de ellas lo han venido haciendo desde el primer c ertamen hasta 145 nuestros días. Ha tenido mucho que ve r en esta fi delidad, el saber qu e esta ban apo ya ndo una causa de mucha raigambre en la ciudad, como es el arte. La Real Academia ha estado respaldada por empresa s mu y fieles a las exposiciones. L os nombres de las instit uciones y empresas que apo y aron a la Real Acade mia e n la tarea de premiar a los artistas, se expusieron en todas las bases . E n éstas, se puede comprobar las idas y v enidas de los patrocinadores, que por circunstanc ias internas de estas empre sas e instituciones, hubo año s en los que no participaban, volviendo a hacerlo de nuevo en el espacio de tiempo que éstos consideraban. La Real Academia de Bell as Artes de Santa Isabel de Hungría concedió un premio en soli tario el año 1962. En 1965 concedió el Premio de Honor y cincuenta mil pesetas, a propuesta del a cadémico numerario Galnares Sagastizabal. Este premio tenía base propia. Fue así hasta 1972 que lo empieza a conceder conjuntamente c on el L e gado Josefina Von Karma nn y , po r ese año sol am ente, también con l a Real Maestranza de Caballería. Con el Legado Von Karma nn continuó concediendo premios de forma conjunta hasta 1997. Independiente mente siguió concediendo el Premio de Honor, que consist ía solo en Medalla de Oro hasta 1981. Años más tarde, en 1998, la Real Academia institu yó el Diploma de Honor. El listado de instituciones y empr esas que participaron en la conce sión de premios, apoyando a sí la labor de la Real Academia, es el siguiente: ‐ La Real Maestranza de Caballería, d esde los inicios de las Ex posiciones hasta la actualidad. Solo faltó a la cita e l año 1954. ‐ Ex cmo. Ayuntamiento de Sevilla, 21 años. ‐ Ex cma. Diputación Provincial de Se villa, 22 años. ‐ Legado J osefina Von K armann , desde los ini cios premió en solitario hasta el año 1974, y c olaborando con la Real Academia en el premio de Honor, hasta 1997. 146 ‐ Di rección General de Información, 2 años. ‐ Real Círculo de Labradores y Propietarios de Sevilla, 37 años. ‐ Compañía Naviera Ibarra, 30 años. ‐ Gobierno Civil de Sevilla, 18 años. ‐ Valdés Leal, 4 años. ‐ Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, 37 años. ‐ Dirección General de Bellas Artes, 18 años. ‐ Compañía Sevillana de Electricidad, 42 años. ‐ Empresa ―La Cruz del Campo ‖ (después Fundación Cruz campo ), 43 años. ‐ Previsión Española, 13 años. ‐ Rafael Beca, 4 años. ‐ Empresa Construcciones Escribano S.A., 9 años. ‐ Destilaciones Borda Chinchorreta S.A., 3 años. ‐ Compañía Transmediterránea, 3 años. ‐ Capitanía General de la Segunda Región Aérea, 25 años. ‐ Capitanía General de la II Región Militar, 20 años. ‐ S.A.U.R.U. Empresa Constructora S.A, 2 Años. ‐ Astilleros de Cádiz factoría de Sevilla, 10 años. ‐ Líneas Aéreas, 3 años. ‐ Construcciones Almola S.L., 10 años. ‐ Almedí Empresa Constructora S.A., 9 años. ‐ Feria de Muestra Iberoamericana, 3 años. ‐ Empresa Elcano, 6 años. ‐ Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Sevilla, 34 años. ‐ Caja de Ahorros San Fernando de Sevilla, 7 años. ‐ Guadalquivir, 28 años. ‐ Pint or Garc ía Ramos, 6 años. ‐ Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, 5 años. ‐ Agroman empresa constructora, 18 años. ‐ Monte de Piedad y Caja de Ahor ros de Sevilla, 33 años. ‐ Benito Villamarín, 2 años. 147 ‐ Luis Rank empresa constructora, 9 años. ‐ Real Betis Balompié, 5 años. ‐ S.A. Construcciones Agrícolas (S.A.C.A.), 3 años . ‐ Viguetas Castilla, 2 años. ‐ Colegio Farmacéuticos de Sevilla, 7 años. ‐ El Corte I nglés, 34 años. ‐ Saimaza S.A., 20 años. ‐ Dirección General de Cultura Popular, 5 años. ‐ Universidad de Sevilla, 19 años. ‐ González B y ass, 16 años. ‐ Colegio Notarial de Sevilla, 5 años. ‐ Empresa In y ecciones y Construcciones de Obras del Subsuelo I .C.O. S. , 2 años. ‐ Construcciones Colomina, 3 años. ‐ J esús Babío Ara co, 2 años. ‐ Dirección General del Patrimonio Artísti co y C ultural, 4 años. ‐ Delegación Nacional de Cultura, 3 años. ‐ Empresa Abengoa S.A., 12 años. ‐ Bolsas de Viaje, 2 años. ‐ Dirección General de Juventud, 4 años. ‐ Estrella del Sur, 2 años. ‐ Club P ineda de Sevilla, 8 años. ‐ Ex posición Universal de Sevilla 1992, 4 años. ‐ Instituto Británico de Sevilla, 13 años. ‐ FO C US, 4 Años. ‐ Banco Hispano Americano, 2 años. ‐ Banco Español de Crédito, 3 años. ‐ Ex cma. Sra. Duquesa de Alba, 6 años. La s empresas e i nstituciones que patrocinar on premios en las Exposiciones de Otoño, solamente un año, fueron las siguientes: ‐ Construcciones Agrícolas 148 ‐ Grupo de Exportadores de aceitunas del Verdeo ‐ Almacenes Los Caminos (Peyré S.A.) ‐ La L lave (Barrios, Baras y Cía.) ‐ Empresa García y Cia. ‐ Nitrolusal-Tarraco-Cava ‐ Hijos de Miguel Fernández Palacio S.A. ‐ Empresa URBIS. S.A. ‐ In y ecciones Construcciones de obras del Subsuelo ( I C OS) ‐ Empresa Pedro Domecq de J erez de la F rontera ‐ Di rección General de Difusión Cultural ‐ Fundación Rumasa ‐ Empresa Vallehermoso de Madrid ‐ Banco de Bilbao ‐ Colegio de Abogados de Sevilla ‐ M.A.T.A.C. ‐ J oaquín Sáenz de la Maza Tobia ‐ Caja Duero F. El jurado En las Ex posiciones de Otoño el jurado estuvo compuest o casi en su totalidad por los académicos numerarios o e lectos de la Rea l Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. En algunas ocasiones ejercieron esta fun cióna acadé micos corre spondientes de la corporación. Estos a cadémicos son nombrados por ésta pero viven o ejercen su labor profe sional fuera de Sevilla. En el espac io de ti empo de estos cincue nta años, la Real Acade mia tuvo a bien que en el jurado hubiera profesionales que no pertenecieran a la corporación. Hubo profesores de la Universidad de Sevilla, concretamente de las facultades de Filosofía y Le tras y de Historia y Geografía, en la s ección d e Arte. At endieron también esta labor profesionales de la pre nsa sevillana. 149 Dentro de las Ex posiciones hubo premios que tenían su propio jurado, caso del premio Valdés Leal concedido por la Excma. Diput ación Provincial. En este premio actuaron de j urado, además de los prof esionales de la Diputa ción, lo s artistas pintores ga nadores d e primeras o seg undas medallas en las Exposiciones Nacionales o Premios Valdés Leal como Manuel Benedito, Martínez Díaz, Rafael Pellicer, Gr egorio J osé Toledo, J ulio Moisés Ferná ndez de Villasante o Euge nio H ermoso. El premio Josefina von Karmann lo juzgaban solo académicos de la s ecci ón de Pintura de la Real Acade mia. El presidente y el secretario del jurado fueron sie mpre los de la Real Academia. Los dem ás miembros que lo formaban eran a cad émicos artistas que solían pertenecer a las secciones artísticas d e pint ura, escultura, a rquitectura y a rte decorativas. Ejercier on de jurados durante esto s cincue nta años de las Exposi ciones de Otoño académicos numerarios como Hernández Díaz, Sancho C orbacho, Grosso Sánchez, Mar tínez Martín, Rodríguez J aldón, Arpa Perea (falleci ó antes de ejercer como jurado pero aparece en el las bas es) , J uan Miguel Sánchez, García Vázquez, I llanes R odrígue z, Balbontín de Orta, Sánchez Cid y A güeros, Vassallo P arodi, Delgado Roig, Labrador y Arjona, Lafita Díaz, Gómez C astillo, R amón de Carra nza (m arqués de Soto Hermoso), Gustavo Bacarisa, Podestá, Sebastián y B andarán, Aurelio Gómez Millán, Fra y J osé Mª de Madrid, Cano C orrea, Galnares Sa gastizabal, De la B anda y V argas, Gavira Alba, Pino Sardá, Gutiérr ez Fernández, Manuel Echegoy àn, Guerrero L ovillo, Acosta Palop, García Ruiz, Barquín y Barón, Gómez Piñol, Sebastián Santos C alero, Abascal Fuentes, García López, Armando del Río L labona, Carr asquilla Perea, Marmolejo Camarg o, Manzano Martos, C armen Jim énez Serrano, Cordero Ruiz , Ga rcía Casas, Quier ó Filgueira, Gómez de Te rreros, Corzo Sánchez, A y arra J arné, Pellicer Catalán, Pareja Lópe z, González Gómez, Arquillo Torres y Lourdes Cabre ra Martínez, Como ac adémicos correspondientes actuaron de jurado L afuente Ferrari, Antonio Manuel Campoy , Marcia no Becerra y Genaro Lahuerta. 150 De profesores universitarios estuvieron Manuel Olmedo Sánchez y Manuel Ferrand Bonilla de la sección de Arte de la Facultad de Filosof ía y L etras, el primero de la asi gnatura de Hª de la Crítica del Arte; Concepción García Gainza, profesora d e Arte Contemporáneo de la Facultad de Geografía e Historia. De la prensa local actuaron como jurado en las exposiciones el crítico Manuel Lorente Garf ia y Celestino Fernández Ortiz. Todos estos académicos, profesores y periodistas ejercieron una labor dur a pero a la ve z g ratificante, por la cantidad de artistas que e xpusieron sus creaciones a los criterios de los jura dos, salieron premios y si nos los hubo o hubiese , los artistas tuvieron la satisfacción profesional de haber expuesto en las Exposiciones de Otoño. G. Crite rios de admisión y calificación El jurado d e las Ex posi ciones de Otoño tení a tres tareas. La a dmisión, la calificación y la de recompensar las obras que se presentaban al certamen otoñal. La admisión de obras se hacía en la s ede donde se ubicaba la exposición. El jurado en este c aso ten ía la labor de seleccionar las obras que se presentab an al certamen. Un ejemplo de esta función es que, en la primera edición en 1952, se recha zó el 50% d e las ob ras. Este caso d e daba porque éstas no tuvieran calidad o por la f alta de espacio en la sede donde se ubicaba la exposición. El jurado calificador y de recompensa es el encargado de c alificar las o bras ya expuestas y a la vez de laurea rla s y adjudicarles los premios patrocinados por instituciones y empresas, o que pasaran por el c ertamen solo como una obra más entre tantas. Se propuso que el jurado de recompensa debería estar formado por un miembro de cada se cción artística y que serían ele gidos por ésta, y otros dos elegidos por el plenos de la Academia. Se planteó que este jurado debía ser de a dmisión, ayudado por dos técnicos, que serían eleg idos por todas las secciones de la Academia. 151 Desde los inicios de las Exposi ciones de Otoño hubo muchos c ambios. Pongo otro ejemplo, este de 19 77. El jurado se encontraba en est as exposiciones con obras de académicos numerarios, que estaban fuera de concurso. De hecho, muchos de los académicos que e jercieron de jurado tenían expuestas obras. La s vot aciones en las E x posiciones de Otoño n o eran se cretas más, sirviendo como ejemplo, en 1978 se acor dó que la votación fuera se creta, medi antes papeleta s, para el Premio de Honor de la R eal Academia de Be llas Artes de S anta Isabel de Hungría. Hay que resaltar que en los archivos y, dentro de éstos, en las actas de la Real Acade mia, todos los premios se concedieron por unanimidad, solo con algunas excepciones, que d entro de la misma edición, d entro de la concesión de cada p remio , hubo finalista y semifinali stas. Los artistas premiados tenían qu e reunir p ara ganar un premio. La mitad más uno de los votos del jurado. A menudo difieren los a cadémicos del jurado. Los que aparecen en las a ctas no son los mismos que en las bases. E sto suele ser por motivos profesionales o de enfermedad. P ero el motivo por el que sus nomb res aparezcan era por el hecho de qu e las bases s e elaboraban meses antes de que la exposición estuviera prep arada y con las obras admitidas para ser ex puestas. Hubo algunos cambios en el jurado, entre otras cuestiones, porque estas exposiciones estaban muy vivas e iban cambiand o en todas sus parcelas. En 1977 se planteó que el jurado de admisión lo formarían solo el Presidente, el Secretario y los profesionales (académicos artistas). El Jurado d e recompensa sería el c ompuesto por académicos numerarios, correspondientes, profesores universitarios y componentes de la prensa se villana. 152 H. S edes Estas Ex posiciones de Otoño no estuvieron siempre en l a misma sede. S i ocupó durante mucha s ediciones la m isma ubicación, pero no fue la únic a. La s ede que más tiempo acogió las Ex posi ciones de Otoño fue el Pabellón Mudéjar de la P laza d e América de Sevilla, propiedad del Ex cmo. A y untamiento hispalense. Estuvo en el mismo en dos etapas. La primera fue d esde e l año de su inaugurac ión en 1952 h asta el año 1967. La se gunda fue desde 1971 hasta 1979. El total fue de 26 a ños. En 1980 se sitúa la exposición en el Pabellón de la Feria de Muestras. Desde el año 1981 hasta 1991 se celebraron los c ertámenes en la sed e de la Real Aca demia de Bellas Ar tes de Santa Isabel de Hungría, sita en la Casa de los Pinelos. En la S ala de Ex posiciones del Convento de S anta I nés, estuvo los años 1992, 1994 y 1995. En 1993 en la Sala de Ex posiciones del Museo de Bellas A rtes. En 1 996 en la Sala de Exposiciones de los bajos del Pase o del Marqués de Contadero. Y a partir d e 1997 las Ex posiciones de Otoño se han celebrado en la Casa de los Pinelos, sede de la Rea l Academia. I. Criter ios museográficos La s Exposiciones de Otoño tuvieron c omo todo lo que e xpone críticas en la prensa local. Se ocuparon de ellas los d iarios ABC y el Correo de Andaluc ía , donde los periodistas Olmedo, Lozano, Lorente y Torres Mar tín entre otros, dier on su opinión sobre dicho evento cultural. Lo tuvieron difícil por l a c antidad de obras que se presentaron a est e certamen, que durante estos primeros cincuenta años fueron en total 6.582 pinturas, 1.396 153 esculturas, 447 gra bados, 389 dibujos, 19 proyectos arquitectónicos y 241 piezas de artes decorativas. En total, 9.074 obras. En este recuento no se h an contabiliz ado las obras, que por algún motivo extraordinario, caso de los veinticinco años de las Exposiciones de Otoño, se expusi eron de académicos numerarios y Premi os de Honor de la Real Acade mia. Tal c antidad d e obras fueron expuestas edición tras edición, bien cat alogada, examinada y premiada. S e mostraron una media de doscientas obras en cada certamen. J. Prem ios La característica p rincipal de los premios fue que llevaban el nombr e de las empresas e instituciones que los patrocinaban. A excepción d e al gunos c asos como e l Premio Valdés Leal, pat rocinado por la Excma. Diputaci ón P rovincial d e S evilla o el Premio Pint or García Ramos, patrocinado por un particular. También s e diferenció en la nomenclatura el Premi o Guadalquivir otorga do por la unión d e diez bancos (Hispanoamer icano, Español de Créditos, Bilbao, Urquijo, Borre ro, P opular Español, Vizcay a, Comercial Tras atlántico, Coca, Rural y Mediterráneo). E l Premi o Zurbarán de p in tura y el Martínez Montañés de escultura, ambos patrocinados p or el Ex cmo. Ayuntamiento de S evilla, también formaron parte de ese grupo pequeño de premios en los que los nombres de sus patrocinadores no aparec ían en el título. Los demás premios ap arecen en el apartado de Patrocinadores, pues en los nombres de los mismos, va el de los premios. Estos premios en la cuestión económica fueron d esde tres mi l pesetas de los años cincuenta hasta un millón de pesetas de los noventa. Ha mediado de los a ños setenta, la Real Academia propuso que se unier an los premios, con el fin de que la cuantía económica para los ganadores de los premios fuera más alta. Hubo premios especiales como los de Honor, patrocinado por la Real Academia, Bolsas de Viaje para estudiantes de arte, premios solo para pin tura, premios solo para 256 Premio de L íneas Aéreas S.A. Consistente en dos billetes de ida y vuelta en lí ne as nacionales, para Mª Victoria Hernández Tapia por su obra nº 78 de l catálogo, titulada ―Puerto de Rota‖ 201 . Fueron 23 empre sas e i nstituciones las que premiaron este año l a labo r de los artistas, pocos premios para tant as obras, pero siempre ha y que agrade cer a la Re al Acade mia d e Bellas Artes de Santa Isabel de Hun gría, su interés y su apo y o al arte, en una ciudad c omo Sevilla tan vinculada a éste. XV Exposición de Otoño. 1966 Se reciben e n sesión ordinaria las notificacione s. La primera de la Direcc ión General de Bellas Artes, disponiendo que la obr a premia da en la XIV Exposición de Otoño, sea entregada al Museo Provincial de Bellas Artes de Sevilla, la obra en cuestión fue la escultura titulada ―I ncertidumbre‖ realizada por el artista Manuel S ilvestre de Edeta. La segunda notificación vino del Director de la sucursal del Banco Hispano Americano en Sevilla, igualmente dispuso que la ob ra premiada con el pr emio Guadalquivir, entregado por la unión de un grupo de b ancos, fuera puesta a disposición del Banco Español d e C rédito de esta nu estra ciudad. En esta mi sma sesión se propon e como nuevo Académico numerario a D. Enriqu e S ánchez Pedrote en sustitución del Sr. Marco Dorta por traslado de éste a otra ciudad. En el mes de ma y o, como habitualmente ocurre, se presentan l as bases de la XV Exposición de Otoño. E n el mismo mes se editan las de la R eal Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hu ngría, con el fin de entr egar el premio qu e ll eva e l nombre de esta Corporación. La novedad en el J urado Calificador de esta edición estuvo en la incorporación del Acadé mico, Gustavo Bacarisa Podestá. 201 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 104/E Sin paginar. Sevilla, 19 /11/1965 . 257 En las bases especiales del Premio que concede la Real Academia, este año, en el apartado cinco, ésta dis pone que se concediera un Premio de Hono r, dotado con Medalla de Oro y 50.000 pesetas para pintores. La diferencia con el del a ño anterior es notable, pues al haberse declarado el premio desi erto en 1964, la Real Academia decidió otorgar la cuantía económi ca y la Medalla de Oro por i gual, a un p intor y a un escultor. Este año de 1966, en estas bases y dentro de su a partado nº tr es, vuelve la Aca demia a convocar solo a artistas pintores españoles. En las bases de la XV Ex posición de Otoño, los patrocinadores son los mi smos que el año anterior, a excepción de la empresa Borda Chinchorreta que habiendo sido patrocinadora, ha faltado a esta cita en los dos últimos años. Se incorpora n en esta interesante tarea, Capitanía General de la II Región y la Empresa Previsión Española C.I.A. 202 . Mención aparte mereció el P remio J osefina Von Karman. El día 16 de septiembre de este año d e 1966, se recibió en la Real Academi a una notific ación d e la dotación de este premio convertido por parte de su fund ador, en legado testamentario. Este gesto lo hizo en homenaje a su herma na J osefina, el premio como se ha visto sigue pues, con el mismo nombre, y la cuantía ascendía a 20.000 pesetas. El otro nuevo patrocinador, Previsión Española, también se noti ficó el mismo día. P or ello ninguno de los dos premios apareció en la s bases del mes de ma y o de este año 203 . La in auguración de la XV Exposición de Otoño, se llevó a ca bo el día 16 de octubre y a ést a se pres entaron un total de 228 obras. De est as 193 fueron pinturas, 17 esculturas, 7 dibujos, 7 gra bados y 4 esmaltes. Por orden alfa bético y en número de obras enumero los nombres de lo s artistas que participaron en e sta XV edición. 202 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 104. pág. 64. Sevilla, 18/1/196 6. 203 DE LA BAND A Y VARG AS, A. Los Vei nticinco años de …, o p. cit., págs. 11 7 - 178. 258 Pintura Con una obra, estos fueron los pintores:Agudo T ercero, Antonio; Anelo R omán, Antonio; Aruedo L inares, Francisco, Becerro Fi gueroa, Mª Ant onio; Be navides Bernal, Josefa; Boira Castells, Francisco; Borque Gallar do, L orenzo; Bros Cru ellas, Antonio; Bros Cruellas, Antonio Isidro; Cam acho Cabrera, Eduardo J ; Campo Zaragoza, Sara; Carrero Barrero, José; Comas Fag undo, Ricardo; Delgado S alas, Enri que; Díaz Vela, Eloísa; Ferreiro Bardera, José Antonio; García Gómez, Francisco; García Sánchez, Antonio; Guardiola Sant afé, Rosario; Gutiérrez Navas, C oncha Mª; Hernánde z Quero; José; L ópez García, Pablo; L ópez Mar tínez, J osé; Navarro Soriano, Francisco; Osuna Fernández-B obadilla, Federico; Pardo Galiano, Victoriano; R eina Robledo, Roberto; Revilla, Manuel; Rueda R odenas, M anuel; Sánchez Fernández, Juan Mi guel; Sant afé Largacha, Antonio; S eijo Rubio, J osé; Val Trouillhet, Mercedes del y Viñez Pérez, Francisco. Numerosos artistas presentaron dos obras: A gulló Martínez, Alberto; Almonte Gallego, J osé; Be rnardino Arias, Félix; Delg ado Montiel, F ederic o; Flores Pérez Manuel; Galiana M acía, Antonio; García Ar isti, Aníbal; García Barren a, C; Ga rcía Vázquez, Rogelio; Garc ía Vázquez, Sebastián; Hernánde z Tapia, Mª Victoria; Herná nz Constenla, Isidoro; Huguet Pretel, J uan Antoni o; Íñigo Camús, Manuel de; López Barreto, J uan; López Ortiz, Elena; Maireles Vela, Francisco; M anzano Román, Francisco; Marola, Manuel; Martínez Gómez, J erónimo; Montesinos Maldonado, Juan; Moré Almen ara, Pilar; More no P eralta, Salvador; Musac h Bellver, José; Pajuelo Caparrós, José L uis; Paredes, Alva ro; Pozo Lora, Mª Manuela; R epullo Vill a, Inmaculada ; Rodríguez, Juan Antonio; R odríguez Bron chú, Salvador; S oler, Ramón; Talaverano Romero, Julián; Ta ta y Maties, Enrique y Torres Acevedo, José. Con tres pint uras concursaron: Arriba s Pérez, Pedro, Baviera, Cristina de; C añete Babot, Joaquín; Cerezo Mena, Andrés; Enguix de Andrés, Alfredo; García d el Moral y Garrido, Amalio; G arcía Patiño, Antonio; Grosso Sánchez, Alfonso; Hernanz Catalina, Ascensión; Molina Sánchez, Domingo; Mont és Viñes, J osé; Moreno Domíngue z, J osé; Palou Rubí, Rosa; Regueras M ateo, Francisco; Rodríguez Martín, Francisco; Roldán, Mª de l Carmen; Roma, J acobo; Rovira García, Juan; Vá zquez Caña s, J osé Antonio y Za pata Ojeda, Mª Victoria. 259 Solo seis artistas presentaron cuatro obras y fueron los que siguen: Albiac Bielsa, Virgilio; Andrade d el Ojo, Pepi; C abrera Polo Ángel; Galán Polai no, José, Mont és Viñez, Franc isco y Santos González, Fe dericoM. De los. Francisco More no Navarro fue el único pintor que ex puso cinco obras. Escultura Con una escultura fueron se is artistas los que c ompitieron: Abascal, Juan; Azpeitia Ure ña, José; March Bernial, Vicente; Marqués P érez, José Antonio; Movellán, Ángel y Santiago Hernández, S antiag o de. Los es cultores que presentaron dos obras: Ar évalo Sánchez, David; Colvée, Merce des, Robles Morón Antonio y Silvestre de Edeta, Manuel. Dibujo Todos los artist as que pa rticiparon en esta dis ciplina artística, lo hicieron t ambién en el apartado de Pintura. Con una obra: López Barreto, J uan; Molina Sánchez, Domingo; Par edes, Alvaro y Pajuelo, José L uis. Roberto Reina Robledo, prese ntó tres dibujos. Grabado Con do s obras: Herná ndez Quero, José y López Faci, Joaquín. Con tres obras, solo un artista, Mora Arroyo, Arturo. Esmalte Se expusieron cuatro obras, re alizadas por María García Valenzuela 204 . El 19 de noviembre, festividad de S anta I sabel de Hungría se celebró sesión pública y extraordinaria, en la sede de la Real Academia.Tomó posesión de la plaza de Acadé mico de Número el electo, D. Enrique Sánchez Pedrote, que disertó con el tema ―Huellas Espa ñolas en la músi ca voca l de América‖. 204 ARAB ASIH. Catálogo d e la XV Expo sición de Otoño. Se villa, 196 6. 260 En la misma sesión el Jurado Calificador hace entrega de los premios de la X V Exposición de Otoño. También se hace la imposición de la Encomienda de la Orden Civil de Alfonso X e l S abio a los Ulmo. Sres. Académicos, D. Juan M iguel Sánchez Fernández y D. José Galnares Sagastizabal. Al J urado de la Real Academia, se unió el de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla, que estuvo representada por su Presidente, el Sr. D. Carlos Se rra y P ablo - Romero y por el Diputad o, D. Manu el Castro O rellana. En representación del Excmo. Ayunta miento y pa ra el mismo fin, lo representó, el Teniente de Al calde D. Manuel Beno Janeiro. Tras la deliberación d el J urado, se dio la list a de los premiados en la XV Exposición de Otoño. Premio de la Real Academia de B ellas Artes de Santa Isabel de Hungr ía Consistente en Medalla de Oro y 50.000 p esetas, se declaró desierto, por no reunir ninguna de las obras pr esentadas, para el P remio de Honor de Pintura, las caracter ísticas que este premio de primer orden requiere. Premio de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla Dotado con 40.000 pesetas, para el pintor, Amalio Ga rcía del Moral y G arrido, por su obra titu lada ―L a puerta sin esperanza‖, nº 63 en el catálogo de la Exposición. Premio del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla Son dos premios, pintura y escultura dotados con 30.000 pesetas cada uno . Estos premios fueron p ara Victoriano P ardo Galindo el de pintura y para Manuel Sil vestre de Edeta el de escultura. Los títulos de las obras fu eron ―Ofrenda‖ y ―Diálogo en la fuente‖ (piedra caliza), números 139 y 209 respectiva men te. Premio Josefina Von Karmann Dotado con 20.000 pesetas y nº 98 del c atálogo, o bra de F rancisco Maireles Vela titulada ―Jesús, José y María‖ . 261 Premio Guadalquivir Con una cuantía de 15.000 pesetas, lo ganó Francisco García Gómez con la obra titulada ―Mujere s campesinas‖ , nº 66. Los siguientes premios estaban dotados con 10.000 pesetas. Premio de la Dirección Genera l de Bellas Artes Para Mar tín Enrique Galcera por su obra ―Arlequina‖ , nº 201. Premio de la Región Aérea de l Estrecho Par a la obr a ―Valle del Guada lix‖ (Madrid) , nº 125 del artista Francisco Moreno Navarro. Premio de la Confederac ió n Hidrográfica del Gaudalquivir Ganado por Rosa Palau Rubí y sus obra, nº 138, ―Paisaje‖ (Mallorca) . Premio de la Real Mae stranza de Caballería de Sevilla Lo ganó la obra, nº 2 del catálogo, titulada ―P aisaje desolado‖ de Alberto Agulló Martínez. Premio La Cruz del Campo Anibal Garc ía Aristi lo ganó con su obra ―Mujeres de Setenil‖ , nº 59. Premio de la Empresa de C onstrucciones Esc ribano S.A. Francisco N avarro Soriano y su única obra presentada ―Paisaje‖ fue el ganador. Obra con el nº 132 del catálog o. Premio de la Previsión Española La concesión de este premi o no aparece en l as actas pero si lo hac e en el artículo de D. Antonio de la Banda. L a obra ganadora fue ―R etrato‖ d e Manuel Íñigo Camús, n º 90 del catálogo 205 . 205 DE LA BAND A Y VARG AS, A. Los Vei nticinco años de …, o p. cit., págs. 11 7 - 178. 262 Los siguientes premios estaban dotados con 5.000 pesetas. Premio de la Capitanía Genera l de la II Región Ganado por Ra món Soler y por su obra ―Arcos fondo noga l‖ , nº 178. Premio de la Cámara Ofi cial de Comerc io, Industria y Navegación de Sevilla Fue José L uis Pajuelo Caparrós el ganador y su obra ―Composición‖ , nº 13 4. Premio de la Compañía Naviera Ibarra S.A. La obra ganadora fue la nº 130, ejecutada por el artista José Musach Bellver y titulada ―Lérida‖. Premio de la Compañía Sevillana de Electricidad Para J osé Galán Polaino y su obra ―Dolor es la comadre‖ nombre curioso y nº 56 del catálogo. Premio Destilería B orda Chinchorreta S.A. Ganado por Arturo Mora Rayo c on un gra bado ti tulado ―Macetas‖ , nº 224. Premio Agromán Empre sa Constructora S.A. Mª Victoria H ernández Tapias fu e la artista gan adora y su obra ―Inter ior de la cabaña del tío Mateo‖ , nº 82. Premio del Monte de Piedad y C aja de Ahorros de Sevil la Como iba siendo habitual en los últ imos años, esta entidad finan ciera e ntregó dos premios, uno a pintores y otro a escultores. Más, este año de 1966, premió a una pintora Ascensión Hernanz Catalina por su obra ―Tiangui de Tepoztoplan‖ (Méj ico) y a J osé Hernández Quero que no presentó una escult ura, sino un agu afuerte titulado ―Anochecer‖. La s dos obras tenían los números 84 y 219 del catálogo respectivamente. Premio R. Beca y Cía. Industrias Agrícola s S.A. Virgilio Albiac Bielsa lo ganó con s u obra nº 7 titu lada ―Torla‖ (a cuarela). 263 Premio Luis Rank empresa constructora Este premio estaba dotado con 3.000 pesetas y ocurre un he cho curioso con el mismo. En las actas, al igual que en el artículo de D. Antonio de la Banda, aparece como premiada la obra ―Otoño en Mallorca‖ de la artista L ucía Aguilar García. En el acta y con los mi smos apellid os, pero con el nombre de Luis, en el citado artículo. Pero en el catálogo de la Exposición no apare ce el nombre del autor o autora, se da también la circunstancia que se presentaron en este año 228 obras y ésta aparec e con el nº 223. Premio Líneas Aé reas Iberia S.A. Este premio consistía en dos billetes de ida y vu elta en vuelos nacionales ga nado por Josefa Be navides Bernal y sus obra ―Figuras‖ , nº 23 del catalogó 206 . Algo para destacar en esta Ex posición de Otoño de 1966, fue la dura crítica con algunas obras calificá n dolas de ―cromos deplorables‖. A sí mismo también se vieron obras de arte auténticas. Un hecho ex traordinario a destacar fue la comparecencia en el certamen de la Prince sa C ristina de Baviera con tres obra s. XVI Exposición de Otoño. 1967 Al declararse desierto el Premio de la Real A cademia el a ño 196 6, este año de 1967, la misma, lo dota con dos galar dones con la misma cuantía y categoría. S erí an uno para pintores y otro para escultores. Esta circunstancia se había dado dos años ant es por el mismo hecho. La s b ases no presentaban ninguna noved ad, si no es que se convocaba a pi ntores y también a esc ultores. En cuanto a las ba ses de la XVI Exposición d e Otoño so lo presentaban dos noveda des, una fue que a la lista de patrocinador es se incorporó la Empresa Astil leros de C ádiz S.A. Factoría de Sevilla con un premio de 5.000 pesetas. La ot ra fu e la incorporación en el Jurado del nuevo Secretario de la Real Aca demia e l 206 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 104/E. Sin paginar. Se villa, 19 /11/1966. 264 Sr. D. Antonio de la Banda y Vargas. L os premios Von Karmann y Pr evisión Española junto con el de la Academia, se devolvía n a los autores de las obras. Este año de 1967 la Exposición, se inauguró el día 15 de octubre. Se les rindió homenaje a dos artist as y Académicos desaparecidos, D. J uan La fita Día z y D. J uan Rodríguez Jaldón. De ambos se ex pusieron obras en el certamen. Así mismo se significó el he cho de que D. J osé Sebastián y Bandarán cumpliera cincuenta años en la Real Aca demia de Bellas Artes siendo el miembro más antiguo de la misma. Se presentaron a la XVI Ex posición según el catálogo 277 obras, de las que 136 fueron pintura s, 9 dibujos, 28 esculturas, y 4 grabados. Expongo la lista de premios y premiados de este año por disciplina artístic a y por orden alfabético y número de obra s, el nombre de los artistas. Pintura Con una obra: Álv arez Gámez, José; Bacarisa Podestá, Gustavo; Baviera, Cristina de; Bernardino Arias, Féli x; Calvet Sampedro, M aría; C arrera Pascu al. María; C respo Sarabia, Esteban; García de S antibáñez, Eladio; Garc ía Maldonado, J uan Manuel; García Vázquez, Sebastián; Gómez Marc o Alejandr o; Gómez-Vitoria, Milagros; González Vargas, Adel aida; Gutiérrez Navas, C oncha Mª; Haro Orte ga, Antonio de; Hernanz Catalina; Ascen sión; Hernández Quero, José; Hernánde z T apias, Mª Victoria; Herranz Constela, Isidoro; Iglesia Sanz, Antonio; I ñigo Camús, Antonio; L ópez Barreto, J uan; L ópez Ortiz, Elena; Manzano R omán, Francisco; Martínez Fraile , Gloria, Montes López, Luis; Mo ntesinos Albarracín, Rigoberto; Morales Cald erón, J uan Luis; Moré Almena ra, Mª Pil ar; Morillo Fernánde z, J osé; Muñoz , Mª Jesús; Navarro S oriano, Francisco; Nieto Aldehuela, Án ge l; Palomares Díaz, Francisco; P ozo L ara, María Manuela; Redondo García, Manuel; Revilla Rubi o, J ust o; Rojas Montes, Marisa; Roma Fig uerola, J acobo; Sánchez Rodríguez, Manuel; Soler L iró, Ramón, Viñes Pérez, Francisco y Za pata Ojeda, María Victoria. Con dos obras expusieron los sig uientes artistas: Antona García, Die go; Bellot García, Antonia Mª; Bibián Hernández, Isabel; Cat y, Juan; En guix de Andrés, Alfredo; 265 Fernández Venegas, J osé; Flore s Pérez, Manuel; García Ruiz , J osé A; Iñig o Camús, Manuel de; Iznardi Velasco, Mª Teresa; Martín Maqueda, Antonio; Méndez Ruiz, José; Moreno Navarro, Francisco; Moriñigo Sánchez, Santa; Ortiz Fernández, Jesús; Pajuelo Caparrós, José Luis; Pastor C alpena, Víctor; Pradillo L oz ano, Re gino; Revilla L ópez, Manuel y Rubio Gómez, Encarnación. Tres pinturas present aron: Cañete Babot, Joaquín; Fernández Barrios, Jesús; Galán Polaino, José; G arcía de l Mora l Ga rrido, Amalio; Gr osso Sánchez, Alfonso; Maireles V ela, Francisco; Martínez Martín, Santiago; P alou Rubí, Rosa; Pardo Galindo, Victoriano; Ruiz Anglada, Martín; Sánchez Fe rnánde z, Juan Migue l; Seg ura Iglesia, Agustín y Varga s Ruiz, Guill ermo. Con cua tro obras solo se presentar on dos artistas, que fueron: Albiac Bielsa, Virgilio y Le roux-Come ndador, Magda lena. Con cinco pint uras no se presentó ningún artista y con seis solo se expusieron las obras del Académic o recientemente desaparecido, J uan Rodríguez Jaldón. Dibujo Con un dibujo: Lafita Díaz, Juan; Montes L ópez, L uis; Mor ales Cald erón, Juan Luis y Muñoz, Mª Jesús. Dos artistas pre sentaron, dos y tres dibujos y estos fueron L eroux Comendador, Magdalena y Pérez Plaza, Alfonso respectivamente. Escultura Con una escultura: Calvée Márquez, Mercedes; Gonz ález Beltrá n, S alva dor; Rejado Hig uero, Esteban y Torres Ca stillejo, Gonz alo. Vela Poveda, Manuel fue el único e scultor que presentó dos obras. Con tres obras: Domenech Ciriaco, J osé; Gavira Alba, Antonio; Pçerez Plaza, Alfonso, Ramírez Sánchez, Josefina y R eichardt Muns, Nati. El escultor Enrique Pérez Comendador e xpuso siete obras. 272 Antonio; Becerro Figueroa, Mª Antonia; Bernardino Arias, Félix ; Caballero del Castillo, Rosario; Cabrera Polo, Ángel; Carrera Pascu al, María; Casas, Víctor; Castaño Saiz, Encarnación; C astillejo Furio, Andrés; Castillo Movo, Mª del Mar del; Coll L ópez - Pinto, Antonio; Cózar Vietma, J osé; C respo Sara bia, Es teban; Char ro de Madariaga, Carmen; Chordá, Vice nte, Salvador; Ferná ndez San Mi llán Casiano; F ernández Venega s, J osé; Ferreiro Barderas, J osé Antonio; Galia Adell, Narciso; Garfella, Fernando; Gomila Badiola, Francisco; Gutiérrez Fe rnández, Miguel; Hernánd ez Quero, José; Herná ndez Tapia, Mª Victoria; I ñi go Camús, Antonio; Mariscal Serrano, Francisco; Marqués Pen adés, Alberto; Martínez Gómez, J erónimo; Mercado Lópe z, Jaime; Mora Piris, Pedro; Morales Calderón, J osé L uis; Navarrete, Margarita; Navarro Soriano, Francisco; Nov al Lorente, Mª Teresa d el; Olias Tello, Rosario, Ortego Sanz, Julián; P ajuelo Caparrós, J osé Luis; Palomares Dí az, Francisco; Plata Olmedo, Antonio; Reguera Mateos, Francisco; Relinque Ferrater, Julia; Revilla López, Ma nuel; Robles, José Luis; Rodrig o Raoseu; Rovira García, Juan; Salmerón; Sánchez Arc enegui, Manuel J esús; Sánchez Sanjuán, Francisco; Sepúlveda, J osé, Soler L iró, Ramón; Tinoco Ortiz, Alejandro, Torre nt, Roberto y Valverde Jiménez, José. Presentaron dos obras: Agramunt Mo reno, F rancisco; Arnal Nav arro, J osé; Cerezo Mena, Andrés; Delgado Montiel, Federico; Díaz Vela, Eloí sa; Enguix d e Andrés, Alfr edo; Flores Pérez, Manuel; García Vázquez, Sebastián; González Varga s, Adelaida; Guardiola Santafé, Rosario; Leroux -Comendador, Magdal ena; López Rodríguez, Francisco; M adariaga Nieto, Felipe de; Martín Fernánd ez, Francisco; Martín Maqueda, Antonio; Mar tín Morón, Mauricio; Montes López, L uis; Moré Almenara, Pilar; Musac Bellver, Orte ga , Caro, J osé; Panera, Sol; Pastor Calpena, Vicente; Pérezgil, José; Pradillo Lozano, Regino; Revilla Rubio, J usto; Rivas L ara, José, R ubio Gómez, Encarnación; Soria Aedo d e A guilar, Fernanda; Torruella, J uan ―Toso‖ y Val Soriano, Fra ncisco. Tres lienz os expusieron los siguiente s artistas: Arribas Pérez, P edro; Ballester Ruiz, Antonio; Ferná ndez Barrios, Jesús; Giner Bueno, Francisco Javier; Giner Bueno, Luis; Grosso Sánch ez, Alfonso; H ernánz Catalina, Asc ensión; Herránz Constela, Isidoro; Í ñigo Camús, Manuel; La huerta L ópez, Genaro; L anceyro y Albadalejo, Jo se fina de; L óp ez He rrera, Manuel; Mair eles Vela, Franc isco; Martínez Martín, Santiago; Moreno Navarro, Francisco; Noguera Gómez, Horac io; Palou Rubí, Rosa; 273 Reina Robledo, R oberto; Rodríguez Guerrero, Ángel (D´ Esur y); Roma, Jacobo y Sánchez Fe rnández, Jua n Miguel; Con cinco y seis pintur as solo se pr esentaron tres autores, que fueron los que siguen respectivamente: Albiac Bielsa, Virgilio y Ruiz Anglada, Martín con cinco y con seis, Fernández-Ceba llos Mont albán, Julia. Del pint or homenajeado, Gustavo Bacarisa se pre sentaron en la Sala de Honor de la Ex posición vein titrés pint uras, todas inspirada s en paisajes, de estos, catorce eran andaluce s. Escultura Los escultores que presentaron una obra: Borrego Gutiérrez, Antonio; Carmona, Roque; Gavira Alba, Anto nio; Ortiz Vaccaro, Orlando E. Ramírez Sánchez, J osefina y Sacramento, Antonio. Con dos esculturas: Arévalo Sánchez, Daniel; Bolinches, Francisco; Carrasco Villa, Rosar io; Gr anero S ierra, L uisa; Ordaz Monte sinos, J osé; Pére z Comendador, Enrique; Reichardt Muns, Nati; Vicent Cortina, Octavio y Armijo Díaz, J osé. Dibujo y Grabado Con un grabado: Martín Maqueda, Antonio; Ort iz Vacc aro, O rlando E, Pinto Pascual, Efrén; Toleda no Gómez, Francisco y Vázquez Cañas, J osé Antonio. Con dos se presentaron los artist as: Agra munt Moreno, Francisco; Franco Paredes, José María; Musach Bellver, José y Xargay, Emilia. Artes Decora tivas Solo una artista y con una sola obra: Xarga y , Emilia. Arquitectura Joaquín Barquin Barón, presentó una Maqueta- Estudio de la zona del ant iguo Colegio de S. Mig uel. El día 19 de noviembre día de Santa Isa bel de H ungría se entregaron los premios de la XVII Exposi ción de Otoño. En esta edición el S r. Secretario G eneral de la Real 274 Acade mia, D. Antonio d e la Banda y Vargas hiz o una disertación sobre el Campanario de la Giralda, ejecutado por Hernán Ruiz y que cumple en este año su IV Centenario. Seguidame nte se l e yó el Acta d el día 4 d e novi embre del corriente año en el qu e se nombran los premios y los consiguientes ganadores de los mismos. La decisión del Jurado de la Real A cademia de Bellas Artes como las d e las dos Corporaciones citadas anteriormente, f ue la que sigue. Premio de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de Santa I sabel de Hungría Consistente en 50.000 pesetas y Medalla de Oro , para el pintor homenajeado en esta edición, Gustavo Bacarisa s Podestá por el conjunto de su obra. Premio de la Real Mae stranza de Caballería En las bases de la XVII Exposición, apare ce que la Real Maestranza entrega ba un premio consistente en 10.000 pesetas, más, en el acta del Jurado, son dos los entregados, uno para pintores y otro para escultores y con un a cuantía e conómi ca de 50.000 pesetas cada uno. La diferencia es notable. L os artistas ganadores de estos premios fueron, L uis Giner Bueno por su obr a pictórica titulada ―Tierras‖ y la escultura ―Ci nta‖ de L uisa Granero Sierra , con los n úmeros 90 y 246 del catálogo. Premio de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla Dotado con 40.000 pese tas para el pintor Miguel Gutiérre z F ernández y su obra ―Presenc ia de cosas olvidadas‖ nº 100. Premios del Excmo. Ay untamiento de Sevi lla Fueron dos las obras premiadas, una pintura y una escultura. El primero para la pintura de Martín Ruiz Anglada ―Sellent de Gallego‖ (Huesca). El de escultura para Vicent Cortina O ctavio y su obr a ―La b añista‖ (bronce). El tí tulo de esta obra no s e refleja igual e n e l c atálogo, aparece como ―La bañista del pesc ado‖. Amba s obra s estuvieron dotadas con 30.000 pesetas y sus números en el catálogo fueron, 204 y 257. 275 Premio del Real Círculo de Labradore s y Propietarios de Sevilla Ganado por Manuel Pérez Flores y su obra ―San Telmo‖, la cuantía fue de 25.000 pesetas y con el nº 81. Premio Josefina Von Karmann Dotado con 20.000 pesetas y con el nº 130 fue p ara el artista Francisco Maire les Vela, la obra pre miada fue ―Sra. Condesa de Albalat‖ . Premio Guadalquivir El artista José L uis Pajuelo Caparrós y su ob ra ― Composición‖ nº 165, premiada con 15.000 pesetas. Premio El Corte I nglés S.A. Con la misma cuantía q ue el anterior, y con el n º 69 del catálogo la obr a que se llevó este premio fue ―Castill o de Ucero‖ (Soria) del artista Jesús Fernández Barrios. Los siguientes premios tuvieron todos, la misma cua ntía, 10.000 pesetas. Premio de la Dirección Genera l de Bellas Artes Para Ánge l Rod rí guez Guerrero y su obra ―Paisaje‖ nº 193 Premio de la Región Aérea del Estrecho ―Calas del descargador‖ (Cabo de Palos) fue una de las tres obr as present adas por Francisco More no Navarro la ganadora de este premio, tiene en el catálogo el nº 152. Premios del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla Dos premios se entregaron por parte d e est a entidad, uno para pintores y otro para escultores. Las obras g anadoras fueron la pintura titul ada ―Bodegón‖ y la escultura ―Madre con niño‖ con los númer os 11 y 254. Los autores fueron José Álvarez Gámez y Nati Reichardt Muns re spectivamente. 276 Premio de la Confederac ió n Hidrográfica del Guadalquivir Ganado por Antonio Borreg o Gutié rrez con su obra es cultórica titulad a ―San Sebastián‖ nº 240. Premio La Cruz del Cam po Para la obra nº 49 titulada ― Viejas glorias‖ de la artista María Carrera Pascual. Premio de la Empresa Construcciones Escribanos S.A. Este premio lo ganó, Vicente Pastor Calpena con su obra ―Primavera‖ nº 172. Premio de Previsión Española y C.I .A. José Ordaz Mont esinos y su relieve en mad era Gu inea, titulado ―Composic ión‖ nº 247 del catálogo fue el ganador de este premio. Premio de Construcciones Almola S.L. Dotado con 7.500 pes etas y entregado por primera vez, lo ganó la obra ―Antigüedade s‖ del autor J uan Torruella ―Toso‖ nº 218. Los siguientes premios estuvieron dotados económicamente c on 5.000 pesetas. Premio de la Capitanía de la Segunda Región Militar Pedro Arriba s Pérez y su obra ―Paisaje de Horta‖ nº 19 fueron los ganadores. Premio de la Cámara Oficial de Comercio Industria y Navegación Para José Musach Bellver por su obra ―Mercado de Vich‖ nº 227. Premio de la Compañía Naviera Ibarra S.A. Una pintora, Mª Victoria Hernandez Tapias lo ganó con su obr a ti tulada ―Bodeg ón con flores de maíz ‖ nº 102. Premio de la Compañía Sevillana de Electricidad Sin retener la obra, le fue concedido est e premio a Manuel J esús Sánchez Arcenegui y a su pintura ―Bodegón‖ nº 206. 277 Premio Agromán Empre sa Constructora S.A. Lo ganó un relieve titul ado ―Tarde en el parque‖ nº 242, obra de Rosario Carrasco Villa. Al término de la entrega de premios el Presidente de la Real Academia de Bellas Artes, Sr. Herná ndez Díaz, le impuso al Sr. Secre tario de la mi sma, D. Antonio de la Banda y Vargas la Enco mienda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, en nombre del Ministerio de Educación y Ciencias. A propósito de la ex posición de las obras del pint or Gustavo B acarisa, aparecieron en la prensa, las críticas, de Olmedo en el diario A BC y Lozano en ―El Correo‖. El primero cal ifica la ob ra de Bacarisa, ― d eleite de los ojos y gozo del alma” y el segundo “la pintura de Bacarisas, ennoblece los momentos que interpreta” 214 . XVIII Exposición de O toño. 1969 Este año y debido al retraso en l as obras de restauración en el Pab ellón Mudéjar, por el derrumbamiento d e parte del mi smo, la Ex posición de Otoño se vue lve a celebrar en el Casino de la Exposición. Se hizo una observación por parte del Te sorero de la Real Academia, el Sr. Rojas Solí s so bre la conveniencia d e qu e los o rganis mos oficiales que patrocinan la Exposición de Otoño, devuelvan las obras pr emiadas por los mismos a los artistas ganadores. Así mismo, plantea que se le notifique a las empresas y demás organismos participantes La s bas es de la XVIII Exposición de Oto ño sal ieron en junio del presente año. Presentan algunas novedades en cuanto al J urado Calificador. Fue el mismo que el año anterior, hubo solo una ausencia l a del Sr. Sebastián y Bandarán y otras incorporaciones en la labor de calificar las obras, fueron las de los Sres. Delgado Roig y Pino Sardá. 214 DE LA BAND A Y VARG AS, A. Los Vei nticinco años de …, o p. cit., págs. 11 7 -178 . 278 En cuanto a los patrocinadores de los premios también ocur rió lo mismo, repitieron muchos de los habituales y también s e daba la circunstancia d e empresas y corporaciones que patrocinaban un año, no lo h acían en otros y volvían a aparecer d e nuevo, en siguientes ediciones de la Exposición. Este año hubo nu evas incorporaciones, entre estas, la Empresa C onstructora Almedí, el C olegio de Farmacéutic os y la Empresa Hijos de Migue l Fernández - Palacios S.A. Hay que significar el caso del Premio de Real Maestranza de Caballería por los cambios que tuvo en cu anto a la cuantía económica y en la forma. El año anterior en las bases aparece que premia con 50.000 pesetas a una pintura y con la mi sma cuantía a una escultura. Este año de 1969, en las bases apare ce que p remia con la mitad del año anterior, a un artista, indistintamente sea pintor o escultor. Otra cuestión a añadir es que desde este año l a Real Maestranza de Cab allería, devolvía la obra a su autor, al igual que hacían algunas de la s empresas, entidades o corporaciones. Se inauguró la XV III Exposición de Otoño el día 26 de octubre. Se presentaron un total de 251 ob ras. De éstas 211 fueron pinturas, 28 esculturas, 5 dibuj os, 6 grabados y solo una pieza en Artes Decorativas. Al gunas de estas obras fueron e jecutadas por Acadé micos Numerarios. Pintura La s pinturas y sus aut ores, enumerados por or den alfabético y la cantidad presentada por é stos fueron éstos. Con una pintura: Alba L ópez, J uan Pablo; Alemany, Uiso; An g ulo Andrés, Domungo; Arriola Mallavia, Ignacio; Álvarez Gámez, J osé, Bolaños Toro, Antonio; Bompart Claud e, Henry-D aniel; Brea Bernal, María Manuela; Cabr era, Lourdes; Carrera Pascual, Ma ría; Castillejo Fur ió, Andr és; Corral Líbano, Mari ano de; Cristóbal de Miguel, Ricardo A; Cózar Viedma; José; Escribano, An gustias; Fer Suar, María; García Barrena, C armelo; García Ferrando, Vicente; Gomila Badiola, Francisco; Góngora Ramos, Marcelo; Gutiérrez F ernández, Migue l; Hernández Homedes, Manuel; Hernández Quero, J osé; Herná ndez Tapias, Mª Victoria; Maldonado Navarro, Manuel; Mangas García, Juana; Manzano, Francisco; Mir Gisbert, Jor ge; Mirand a Fernández, 279 Bernardo; Mojarro Balb uena, J esús; Mora P iris, P edro; Moriñigo, Sánchez, Santa; Olmedilla Serrano, Eduardo; Oroz co del Olmo, J uan J ulián; Pajuelo Caparrós, José Luis; Perea Losada, Luis; Pico, Manuel; Redondo Garc ía, Manuel; Río Llabona, Armando del; Rodríguez Fue ntes, Bernardo; Roma Figuerola, Jacobo; Sánchez Arcenegui, Manuel; Sánchez Sanjuan, Francisco; Silva Mar tínez, Evaristo; Torres Oraveia, Fernando; Trueba Verdute, J osé; Vélez Escobar, Humberto Flías; Vigue r Solis, Luis; Viñes Pérez, Fra ncisco. Los artistas que presentaron dos obras pictóricas, son los siguiente s: Almenara Márquez, Cecilio; Arag ón Ortega, Manuel; Arnedo Llinares, F rancisco; Arocena Echevarría, J avier; Avell aneda Baño, P edro, Be n Yessef , Ahmed; Bizcorrondo, Carlos, Carrasc o y Díaz, Francisco; Carrasco Villa, Rosario; Cestero Mú gica, Francisco; Coto Cobo, Juan Luis; Díaz V ela, Eloísa; Fibla Foix , José Mª; Flores Pér ez, Manuel; Frutos, Miguel Ángel de; Ga rcía Espinosa, Juan; González García, Antonio; Gracenca, José; Gutiérrez Montiel, Juan; Herranz Constela, I sido ro; Hidalgo del Moral, Juan; Huguet Pretel. Juan Antonio; L l una Lerma, Juan; Montes López, L uis; Musach Bellver, José; Novales Mantilla de lo s Ríos, Rosario; Paye ro, Antonia; Pérez Pineda, Antonio; Redondo Sanz, José David; Reneses María; Rey Caballo, Mª del Carmen; Reina Robledo, R oberto; Rodríguez Guerrero, D ´Esury Ángel; Ruiz Cañizares, Juan José; Segura Flores, Ricardo; Soria Aedo de Aguilar, Fernanda; T apias, Alejandro; Torruella‖Toso‖, Juan y Vélez, Silvio. Expusieron tres lienzos: Albiac Bielsa, Vir gilio; Fra nco Gutiérrez, José Mª, García Vázquez, S ebastiá n; Germán Pescetto, As unción ; Giner Bueno, Francisco J avier; Grosso Sánchez, Alfonso; Hernanz Catalina, As censión; Luca s Ruiz, José; Maireles Vela, Francisco; M auri Rivero, J osé Luis; Palou Rubí, Rosa; Pol Lan; Repetto y Jiménez, Mª del Carmen; S ánchez Fernández, Juan Miguel; Santos Sainz, Vicente; Santos Viana, Antonio; Tirado Flores, Ana María; Vargas R uiz, Guil lermo de y Za bbita, Ahmed. Cinco pintores pre sentaron cuatro obra s : Benavides Berna, J osefa; Bibian Hernández, I sabel; García Villena, Julio; Koztman, J osé y Pinto Pacual, Ef ren. El pintor que más obras expuso fue, Martín Ruiz Ang lada. 280 Escultura Con una escultura: Alfageme, Elvira; G avira Alba , Antonio; Maca rrón de Migue l, Ana María; Ramos Hernández, Wilfredo; Salvad or Fe rrándiz, Vicente, Serra no García, José Manuel y Ve la Pove da, Manuel. Dos escultores ex pusieron dos obras: Borrego Gutiérre z, Antonio y Ordaz Montesino, José. Tres artistas con tres esculturas: Moreno Romero, Mi guel, Sala Olivella, Ricardo y Silvestre de Edeta, Manuel. Y Granero Ciriaco, José, fue e l que más obras presentó, que lo hiz o con cuatro. Dibujo En esta disciplina artística se pre sentaron tres artistas. Con un Dibujo lo hicieron: La linde Acereda; Án gel y M artín Carta y a, Francisco. Díaz Padilla, Ramón presentó tres obra s. Grabado Solo tres grabadores expusieron. Con un grabado: Armijo Díaz, José. Con dos: Berriobeña Elorza, Ignacio y con tres, Rubio Martínez, Mariano. Artes Decora tivas Un artista, Martín Cartalla, Fra ncisco, fue el único que ex puso, lo hi zo con una obra. S e da la cir cunstancia que también se presentó en la Disciplina de Dibujo. No es un caso aislado el que los artistas se presentar an a más de una faceta artísti ca dentro de la misma edición expositiva. El día de la Patrona, 19 de noviembr e, se entregaron los premios de la XVIII edición de la Exposi ción de Otoño. Antes de la entrega, el Académico Numerario, S r. Sánchez Pedrote hizo una disertac ión sobre ―La Música en la época de de los Reyes Católico‖. Tuvo un r ecuerdo para D. J oaquín Romero Murube, exaltando el gran amor que éste tuvo por Sevilla. 281 Para otorgar el P remio d e la Excma. Diputación P rovincial de S evilla, acudieron, su Presidente, el Sr, S erra y d e Pablo R omero, su Vicepresidente, el Sr. Castro Orellana y el Diputado, Sr Laguna Rodríguez. Por el Excmo. Ayuntamiento fue el Teniente d e Alcalde, Sr. San cho Corb acho, en representación d el Sr. Alcalde, el qu e actuó de J urado de los premios que concede esta Corporac ión. En la siguiente r elación de premios y premiado s, la Real Academia en el acta donde se recogen los mismos, nos informa de la residencia habitual o transitoria de los artistas ganadores de esta edición. Lo reseño por que nunca antes se había hecho. Los que omito con esta circunstancia es porque eran residentes en nuestra ciudad, Sevilla. Los premios de la XVIII edición de la Exposición de Otoño recay eron en los siguientes artistas: Premio de la Real Academia de B ellas Artes de Santa Isabel de Hungría Este premio para escultores o pint ores, estaba dotado con 50.000 pesetas y Medalla de Oro. En esta ocasión se entre gó a la es cultora, residente en Barcelona, María Luisa Gr anero Sierra por el conjunto de las obras presentadas, fueron cuat ro, de las que una fue un retra to y e l resto, t res relie ves. Premio de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla Dotado con 40.000 peset as, para Guill ermo Vargas Ruiz, residente en Mad rid, por su obra titulada ―I ntermedio‖ (Hipódromo de la Zarzuela) nº 202 del catálogo. Premios del Excmo. Ay untamiento de Sevilla Dos premios uno para escultores y otro pa ra pintores ambos dotados c on 30.000 pesetas. Reca yeron en el pint or, Miguel Gutiérrez Fernández y en el escultor, Manuel Silvestre de Edeta. Las obras fueron, la pintura ―El extraño escaparate d e la tienda de antigüe dades‖ y la escultura ti tulada ―Mujer peinándose‖ números 87 y 248 respec tivamente. 288 La relación de los autore s por disciplina artísti ca y por número de obras, la expongo a continuación, por orde n alfabético. Pintura Con un lienzo, los siguientes artistas: Álvarez Gámez, José; Álvare z García, Rafael; Aransa y , Ángel María; Armijo Carmona, Manuel; Arnedo Limones, Francisco; Baños Baños, Fernando; Béizteg ui P uerta, Án gel; Blasc o Mor eno, Jesús; Bolaños Toro, Antonio; Brea Bernal, Mª Manuela; Díaz Vela, Eloísa; Díaz Velázquez, Marina; Egea Lucas, J osé; Esparcia Alquezar, José; Esteban Ramón, L uis; Ferrer Morales, Mª Ascensión; Frutos, Miguel Ángel de; García Govantes; Aurelio; Ge rmán Pescetto, Ascensión; Gil Miguel, Andrés; Guerrero Medina; J osé Mª; Gut iérrez Fernández, Miguel; Hernández-Díaz Tapia, Mª Victoria, Hernández Homedes, Manuel; L ópez Vázquez, Emilio; L orca Calero, Gustavo Ángel; Mangas Garcia; J uana; Melero, Isabel; Montes L ópez , L uis; Morillo Fernández, José; Muñoz, Mª Jesús; Musach Bellver, J osé; Osuna Fernández de Bobadilla, Federico; Pajuelo, J osé L uis; Pérez Torres, J ulio; Porcel Guillermo; Reguera Mateo, Francisco; Reina García, Fernando; Reina Robledo, Roberto; Rojo, Miguel Ángel; Roma, J acobo; Salvador Martí, J osé; Sánchez Arceneg ui, Ma nuel J esús; S ilva Martínez, Evaristo de; S olana, Nieves; Timón Moreno, Tomás; Val Trpuillhet; Merce des de y Zapata, María Victoria. Con dos cuadros, expusieron: Amado Mo ya, Enrique; Arocena, J avier; Avellaneda , Ba ño, Pedro; Benda la Yebra, J osé; B ernal Blas co, Alfonso; B izcorrondo, Carlos; Blanco San Martí n, Ángel; Blasco Blasc o, Manuel; Cabrera, L ourdes; Cañet e Babot, J oaquín; Cózar Viedma, J osé; Cuesta Arana, Jesús; Espinosa Roc a, Mª Teresa; Ferrer C alatrava, Milagros; García Hernández. José L uis, García H ernández, Milagros; García Lerrea , Manuel; García Villena, Julio; Garrido Molina, Mi guel; González Bernáldez, Ricardo; Gut iérrez, Cordón, Antonio; Gracenea, J osé; Gutiér rez Montiel, Juan; Hernanz Catalina, Ascensión; He rranz Constela, I sidoro; Hu guet Prete l, J uan Antonio; J iménez López, Francisco; Lamas Za pata, Miguel C; L loréns Alonso, J uan Bautista; Martín Escaned, Ángel; Martínez Recacha , José; Menénde z Pidal, Mª Pilar; Mir Gisbert, Jorge; Navarro Soriano, Francisco; Nestares Jim énez, José Luis; Novales Mantilla de los Ríos, Rosario; Ortega Pérez (Hörgat) J oaquín) Par ra M olina, I sidro; 289 Pina Álvarez, María Rosa; Pinto P ascual, Efrén; Pozo Loza, María Manu ela; Relinque Ferrater , J ulia; Rey Caballo, Mª del Carmen; Ruiz Bernal, Dolores; Sánchez Enríquez, Dionisio; Sepúlveda Sánchez, José; Sierra Delgado, Ricardo; Suárez Hernández, Jerónimo; Tapia, Alejandro; Tirado, Ana Mª ; To ribio Sánchez, José Luis; Val Soriano, Francisco y Za pata, Mª Victoria. Expusieron tres obra s los siguientes pint ores: Andrade del Ojo, Pepi; Arribas Pérez, Pedro; Díaz Oliva, José; Guardiola S antafé, Rosario, Lucas Ruiz , J osé; L lun a Lerma, Juan; Maire les Vela, Francisco; Martín Maqueda, Antonio; Mart ínez Alcove r, Manuel; Mateo Real, Antonio; Mora Piris, Pedro; Moreno de los Rios, Teresa ; Plou Villarroya, José; Pozo Soro, Félix; Ramos Guerra, Manuel; Rovira García, J uan; Ruiz Cañizares, José; Solrac y por último, Soria Aedo de Ag uilar, Fernanda; Con cuatro pinturas: Grosso Sánchez, Alfonso ; Lópe z Ordóñez, A B abel; Martín Fernández, Franci sco; Osma, Ismael; Palou Rubí, Rosa y Tinoco Ortiz, Alejandro. Solo dos autores con cinco obras pictóri cas: A lbiac Bielsa, Virgilio; Merino, Gloria y uno con seis, éste fue; Moreno Navarro, Francisco. Escultura Con una obra los siguientes escultore s: Harras Polonio, María Jesús; Martínez La brador, J esús; R eichartd, Nati; Rojo, Miguel Ánge l; R oures Saura, Tom ás; S alvador Ferrándiz, Vicente y Spinola Rom ero, Rafael. Con dos esculturas: Abascal Fuentes, Juan; García Mengual, Antonio; Río Rodríguez, Rita del; Rodrígue z González, J aun Bautista y Silvestre de Edeta, Manuel. Dibujo Con un dibujo: Esparc ia Alquezar, José; F errer Calatra va, Milagr os; He rnanz Catalina, Ascensión; Martínez L abrador, Jesús; Martínez Recacha, José; Musach Bellver, José, Ramos G uerra, Manuel; Reina Robledo, Roberto; Re y Caballo, Mª del Carmen y Reye ros Díaz, J ulio. Con dos obras: Baños Baños, Fernando; Barrientos, José Antonio; Benda la Yebra, José; Coello, Dimas; Franco J iménez, Alejandro; García Poveda, José y Menacho Se ra, José Mª; 290 Tres artistas con tres obras: Amado Mo y a, Enri que; L alinde Acereda, Ángel y Timón Moreno, Tomás. May one Sarabia, Rafael Eduardo fue el único artista que presentó cinco dibujos. Grabado Tres grabadores con dos, tres y cua tro obras r espectivamente: Santander Tinoco, Mª Dolores; Ferrer Ca latrava, Milagros y Zamorano Yebra, José Luis. Artes Decora tivas Tres a rtistas con un a, dos y tres obras, citados por el número de éstas respec tivamente: Galv án R odriguez, J osé; Ponce Fernández, Pedro y Cañada Gutiérrez, Ángel. Protección de Conjuntos Urba nos Dos proy ectos, uno de cada empresa. Empresas: Otaisa y Empresa Arquix. En la recepción del los premios de la XIX Ex posición de Otoño, se le impuso la Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, al Académico Numerari o, D. Heliodoro Sancho Corbacho. L e y ó su discurso de ingreso como Académico Nume rario, D. José Guerre ro Lovillo, sobre el tema, ―Al -San - al -mubarak (El Alcázar de la bendición). El nuevo Ac adémico d edicó su disertación a sus antecesor y amigo, Joaquín Rom ero Murube, al que le dedi có una fr ase maravillosa de una vieja crónica musulmana : “ Alejó Dios sus pasos y lo trasladó de los alcázares de Sevilla a los alcázares del cie lo” 222 . En este acto se leyó el acta del día 31 de octubre, donde se recogía l a votaci ón del Jurado Calificador de est a X IX Exposición de Otoño. A efecto de otor gar el premio que concedía la Diputación P rovincial de S evilla, Ac tuó de jurado el Vicep residente, Sr. Castro Orellana y los Diputados de esta Corporación, D. Manuel L a guna y D. Raf ael Caballero. 222 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 105. Sin paginar. Se villa 19/11 /1970. 291 Se da la circunstancia qu e en el catálog o de este a ño 1970, las obras no si guen del principio al fin los números correlativos, sino que cada disciplina artística, va siguiendo su propia lista de autore s y sus respectivas obras. Una vez estudiadas las obras presentadas, el jurado consideró por unanimidad en este año de 1970 que los premios debían r ecaer en los siguientes ar tistas: Premio de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de Santa I sabel de Hungría Premio dotado con Medalla de Oro y 50.000 pes etas, para el artista, Martín Ruiz Anglada, re sidente en Zara goza por e l conjunto de toda su obra. Premio de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla Para Mi gue l Gutiér rez Fernández y su pintura titulada ―Sueños o recuerdos con castill o y pa loma‖ nº 87 del catálogo y dotado ec onómicamente con 40.000 pesetas. Premios del Excmo. Ay untamiento de Sevilla Dos premios, uno para pintores y otro para escultores. L os ga naron, Virg il io Albiac Bielsa, residente en Zaragoza el de pintura y el escu ltor, Manuel Sil vestre de Edeta, residente en Valencia. Fue premiado en ambos casos el conjunto de sus obras. El premio estuvo dotado con 30.000 pe setas. Premio de la Dirección Genera l de Bellas Artes ―Bodeg ón‖ de la pintora Mª Teresa Espinosa Roca, fue la ganadora de este premio nº 53 del catálogo y la cuantía fue de 25.000 pesetas. Premio de la Real Mae stranza de Caballería Indistintamente para pintura o para escultura, fue otor gado a Gloria Merino, residente en Madrid por el conjunto de toda la obr a presentada en l a Exposición, en total cinco pinturas. F ue dotado con 25.000 pesetas. 292 Premio Josefina Von Karmann Con una cu antía de 20.000 pesetas, para el conjunto de las obras que presentó, cuatro cu adros, ejecutados por Francisco Martín Fernández, residente en Madrid. La obra no fue retenida. Premio El Corte I nglés S.A. Ganado por Luis Mont es L ópez con su obra ―Nat uraleza muerta en azules y ros a‖. Estuvo premiado con 15.000 pesetas y tuvo el nº 148 en el ca tálogo. Premio Guadalquivir Premio instituido por un grupo de entidades bancarias siendo dotado con 15.000 pesetas, fue concedido a J osé Luis Pajuelo. L a obra g anadora ―Naturaleza muerta‖ nº 179 del catálogo. Los siguientes premios estuvieron dotados con una cuantía de 10.000 pesetas, serán doce con esta dotación económica . Premio de la II Región Aérea Para Franc isco Maireles Vela por su obra ―Mi perra y mi paloma‖ nº 118. Premio del Excmo. Gobernador Civil de la Provincia Ganadora la obra ―El mundo empieza a abrirse‖ nº 91 del catálog o ejecutada por la pintora, Asce nsión Hernanz C atalina. Premio de la Confederac ió n Hidrográfica del Guadalquivir La escultora Nati Reichardt y su obra nº 7 del catalogo, titulada ―Mujer sentada‖ Premios del Monte de Piedad y Caja de Ahorro de Sevilla Una para pintores y otro para escultores. El primero lo ganó, Juan Antonio Huguet Pretel con su obr a pictór ica ti tulada, ―Pla ya de R ota‖ (Cádiz) nº 96. El de escultura fue para Juan Abascal Fuentes y su obra ―Paloma‖ realizada en ter racota y nº 1 del catálogo. 293 Premio La Cruz del Campo Fue para J osé Bandala Yebra con un Dibujo ti tulado, ―Desnudo 7º 1‖ nº 8. Este autor prese ntó también obras en el apartado de pintura. Premio La Previsión Española C.I.A. José Antonio Barr ientos, residente en P riego (Córdoba) lo ganó con u n dibujo que tenía el nº 7 en e l catá lo go y que se titulaba ―Pue blo‖. Premio de la Empresa Constructora Escribano S.A. Victoria Hernánde z Díaz y su pintura ―La rotonda de la fuente‖ nº 92. Premio del Colegio Of icial de Farmacéuticos de Sevilla ―Mijares‖ (Sierra de Gredos) del artista Francisco Moreno Navarro, resid ente en Madrid y con el nº 155. Premio Saimaza S.A. Residente en Pate rna (Valencia) la artista Milagros Ferrer Cal atrava ganó este premio con un gra bado titulado ―Calle de Liria‖ nº 1. Premio Prefabricados Vigue tas -Castilla Para Enrique Amado Moya, residente en Madrid. ―Efecto de puesta de sol ‖ fue la obra gana dora de este premi o y de este artista, con el nº 9. Premio Caja de Ahorro Provincial San Fernando de Sevilla Para Alejandro Tinoco Ortiz , residente en Santos de Maimona ( Badajoz) y su obra ―Jugando a la rueda‖ nº 245. Premio Almedí Empresa Constructora S.A. Con el nº 186 del catálogo, la obra ―Ni eve‖ d e la artista Rosa Pina Álvarez, residente en Madrid, fue la ganadora de este p remio que estuvo dotado con 8.000 pesetas. 294 Los siguientes premios estuvieron dotados con 5.000 pesetas. Premio de la Empresa Construcciones Almola S.L. Manuel Martínez Alcover, residente en Madrid y su obra ―Contraluz‖ nº 130 del catálogo. Premio de la Capitanía General de la 2º Región Militar Fue la artist a residente e n Mallorca, Rosa Palou Rubí y su obra ―Rosas‖ nº 181 fue la ga nadora. Premio de la Cámara Oficial de Comercio Industri a y Navegación de Sevilla Autora de la obra ga nadora; Lourde s Cabrera. Obra: ―Ven ecia‖ nº 39. Premio Feria s de Muestra Ibe roamericana Para J osé Luis Zamorano Yebra residente en Madrid y su grabado titul ado ―Palomas‖ nº 8 Premio de la Compañía Naviera Ibarra y Compañía S.A. Lo ga nó José Álvarez Gámez y su obra titulada ―Ausencia‖ nº 6. Premio del Círculo Mercantil e I ndustrial de Sevilla Concedido a Mª Dolores Santander Tinoco y a s u obra, en este caso un graba do titulado ―Pavos Reales‖ nº 4 del ca tálogo. Premio de la Compañía Sevillana de Electricidad S.A. Para R ita del Río R odríguez y la obra nº 9 d el catálogo de esculturas titulada ―María del Carmen‖ Premio Agromán Empre sa Constructora S.A. Ganado por Tom ás Roures S aura, residente en Valls (Tarragona) con la obra escultórica en bronce ― El baño‖ nº 13. 295 Premio Empresas Ur bis S .A. Lo ga nó la obra ―Lluvia‖ nº 239 del catálogo realizada por la artista residente en Madrid, Mª Fernanda Soria-Aedo de Aguilar. El Jurado ac ordó conced er por unanimidad menciones honoríficas en la Sesión de Pintura, a los siguientes expositores Antonio Bolaños Toro y Francisco Navarro Soriano. Hiz o lo propio en el apartado de Arte s Decora tivas, con los ar tistas Miguel Ángel Cañada Gutiérrez y J osé Galván Rodrí guez. A los cuatro por sus respectivas obras. Los miembros del Jurado, los S res. L afuente Ferra ri y Campo y proponen q ue para la próxim a Ex posición, se reúnan en un gra n pre mio, las cantidades que ahora ti enen los premios en los cuales las obras quedan en propiedad del artista. El fin se gún ellos, era que se of reciera un estí mulo a artistas españoles d e mayor si gnificación. Igualmente proponen que l a c antidad a fijar, en los premios que se r etiene l a obra sea de 25 .000 pesetas y qu e las cantidades inferiores a ésta, con lleven el que el artista se quede con la obra expuesta por e l 223 . Se dio paso a l a a djudicación del Premio al concurso ―Protección de Conjuntos Urbanos‖ qu e reca yó con 15 votos a f avor en el equipo nº 1 integrado po r los siguientes Sres. Carlos Cab rera, Roberto Luna, Fernando Mendoza, José Tirado Mª del Carme n Laffón, José Soto y Gera rdo Delgado. No obstante, aunque el premio estaba adjudicado a este equipo, se propo ne que el proyecto del segundo equipo, dada l a calidad d el mismo sea tenido en cuenta por el A y untamiento de Sevilla y pueda ser aprovecha do en bien del urbanismo de n uestra ciudad. El acta de este premio fue redactada el día 9 de noviembre del c orriente a ño, pe ro se le y ó en la entrega de los d emás premios concedidos e n X IX Exposición de Otoño. Como colofón a este año 1970, hubo una crític a de esta edición, firma da por Sebastiá n Olivares d el pe riódico ―El Corre o de Andalucía‖ en la que ha ce una comparación entre la Ex posición de Otoño y est a estación del año, comentando que ― El 223 Ibídem. 19/11 /1970. 296 árbol de las Bellas Artes sevillanas, es p erenne, sus hoji llas no se caerán, a no ser que se pode, se queme o se corte” . Consideró en su crítica que el arte expuesto en la Exposición estaba anclado en un estilo que según él, no avanzaba, ni iba con las nuevas corrientes artísticas 224 . Más suave fue Manuel Olmedo del Diario A B C, que en su crítica añora lo pujante del inicio de este certamen, con ob ras confrontables entre artis tas locales y foráne os, lo que en las últ imas ediciones se añoraba , por dej ar el jurado entrar a concurso a o bras decade ntes, que iban en c ontra de la creación de estas exposiciones 225 . XX Exposicion de Otoño. 1971 La s bases para este año de 1971 tuvieron tres novedades mu y im por tantes. Todos los premios consignados llevaban implícita la devolución a los artistas de las obras ga lardonadas quedando, por consig uiente, las mi smas en propiedad de sus autores. El Premio de la Real Academia, consistente en 100.000 pesetas y Med alla de Oro, no solo lo daría esta corporación, también se unieron a ella, la Real Ma estranza de C aballería y el Legado de Josefina Von Karmann. Por último, la terc era novedad estuvo en el Jurado. Éste, además del Presidente y los Académicos Numerarios, contó con dos Académicos Correspondientes en Madrid que y a habían estado el año anterior, los Sr es. Lafuente Ferrari y Antonio Manuel Campoy , la Profesora de Art e C ontemporáneo de la Universidad d e Sevilla, Da. Concepción G arcía Gainza y desi gnado por la Asociación de la Prensa, el crítico de Arte, Sr. O lmedo Sánchez 226 . En cuanto a las corporaciones y empresas patrocinadora s de los premios, no se incorporaron nuevas em presas. Si en cambio, faltaron alg unas de las hab ituales de los últimos años. 224 OLIV ARES, S. Artículo En co ntacto con la Exposición d e otoño . El Correo de An dal ucía. Sevilla 31 /10/19 70. 225 DE LA BAND A Y VARG AS, A. Los Vei nticinco años de …, o p. cit., págs. 11 7 -178 . 226 ARAB ASIH. Bases de la XX Expo sición de Otoño. Sevilla, j unio 1971. 297 La Real Academia recibió una notificación del A yuntamiento de S evilla, comunicando que se libraban 60.000 pesetas d e la Concejalía de Cultur a, para los Premios Zurbarán de pi ntura y Martínez Montañés de escultura. En el mi smo comunicado, el A y untamiento no accede a que las obras galardonadas con estos premios queden en propi edad de l os autores de l as mismas , porque ello supone que una s erie de obras int eresante no pasen al Pat rimonio Artístico del Excmo. A y untamiento de S evilla. Así mismo la Corporación Municipal acordó costear e l Catálo go de la pres ente Exposición de Otoño 227 . En esta misma sesión ordinaria, se leyó la comunicación del Académico y J urado Sr. Gavira Alba, donde indi caba que no participaría en el fallo de los premios por presentar se al concurso su hermano en el apartado de escultura. La inauguración de la XX Ex posición de Otoño fue el día 24 de octubr e. En esta participaron cuatro Académicos numerarios, Grosso, J uan Miguel Sánchez, García Vázquez y Ga vira Alba. Se presentaron según el catálog o 349 obras. De éstas 242 fueron pinturas, 58 esculturas, 15 dibujos, 12 grabados y 21 obras d e Artes Decorativas. Por el número de obras y si guiendo el orden alfabético, pa so a ex poner los artistas que participaron en el Certamen. Pintura Con una obra los si guientes pintores: Acosta P áez. Miguel A.; Alfonso Sarmiento, José Mª; Álvarez Gámez, J osé, Álvarez Plágaro, Moisés; Amado Moya, Enrique; Antoli-Candela Telma; Arnedo L l in ares, Francisco; Ballesta Maqueda, Migue l; Beltrán Díaz, Gonzalo; Be n Ye ssef, Ahmed; Blasco Blasco, Manuel; Bolaños Toro, Antonio, Bre tones Valle, C onsuelo; Busca Maganto, Ángel; Calvo Carrión, Anto nio; Cardona Giménez, Fructuoso; Caseras, Milagros ―Mila caser‖; Cortés Ech anove, Javier, Cortés, Hernán; Corral y Líbano, Mariano de, D elgado Montiel, Federico; Fernández Ceballos, Julio; Ferrer Morale, Mª de la Ascensión; Garcí a Aresto y, Ángela; G arcía González, 227 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 105. Sevilla 5/1 0/1971. 304 calidad a las muestras precedentes, digna en su contenido y muy cuidada en su montaje, acoge diversa té cnicas, tende ncias y materiales” 230 . La crítica que s e hiz o de la Ex posi ción en el Correo de And alucía, la e scribió Ramón Torres Martín que decía de la misma “ A mi juicio se esta despertando el interés por la escultura, que ésta era evidente mente extraordinaria y en conjunto más interesante que la pintura que se m ostró ” 231 . En el reparto de los premios de esta XX Ex posición de Otoño, tuvo lugar la rece pción del Catedrático del Conservatorio. D. Luis I zquierdo González. XXI Exposición Otoño. 1972 En las bases de la XX I E xposición de Otoño, se observan dos cambios, el prime ro es que no se admiten más de tr es obras por artista exposi tor, la segunda es que los premios no bajan de 20.0 00 pesetas, por esta circunstancia, se unieron varias empresas y corporaciones para patrocinar los premios del certamen. Otr a novedad es que el Ayuntamiento de Sevilla no patroc ina este a ño los premios Z urbarán de pintura y Martínez Montañés de escultura. En cambio, a parece uno nuevo, patrocinado por la Direcc ión General de C ultura y Esp ectáculo conformado con la misma cuantía que llevaba el del Excmo. Ayuntamiento que era de 40.000 pesetas 232 . El Jurado Calificador f ue e l mismo que el d el año anterior, a excepción del miembro del jurado desi gnado por la Asociación de la Prensa Sevillana, que en este caso fue su Vicepresidente, D. Celestino Fernández Ortiz. El año anterior, lo había sido D. Manuel Olmedo, que en el certamen d e este año vino como Prof esor de la Crítica del Arte de la U niversidad de Sevilla. 230 OLMEDO, M. La XX Exp osición de Otoño Diario ABC . Sevilla 7/11/19 71. 231 DE LA BAND A Y VARG AS, A. Los Vei nticinco años de …, op. cit., págs. 117 - 178. 232 ARAB ASIH. Bases de la XX I E xposición de Oto ño. Sevilla, j unio 1972. 30 5 En las actas a parecen las cuentas resultantes de la última exposición, que arrojaron un déficit de más de 12.000 pesetas. Por ese motivo los Académicos intentaron dar soluciones para intentar subsanar esta circunsta ncia. Las propu estas o soluciones iban, desde soli citar d e la C omisaria General d e Música, el que p atrocinara un concierto en el local de la Ex posición, cobrar por la entrada al recinto exposi tivo e incluso, se planteó adelantar la fecha del Certamen, con idea, de que en lugar de celebrarse en octubre, se adelantara a el mes de se ptiembre por el hecho d e que en ese mes en Sevilla se disfru ta un mejor clima y eso haría que hubi era más públi co. Todas estas opini ones y propuestas quedaron e n poder de la P residencia para tenerlas en cuenta 233 . En la siguiente sesión se dispuso retener del imp orte de los premios el diez por ciento de la cantidad que se otorgaba . Se comunicaría en las bases del concurso como en la comunicación de solicitud a los respectivos donantes. También se pensó en la misma sesión, no cobrar entra da para los visitantes a la Ex posición 234 . El motivo de la no participación del Ex cmo. Ay untamiento de Sevilla como patrocinador de sus premios en la Exposición de Otoño de este año, fue la lectura de una carta del S r. Alcalde no accediendo a que las obras premiadas por el A yuntamiento de Sevilla, quedaran en pod er de los ar tistas premiados, argumentando que ést as tenían qu e pasar a formar parte del P atrimonio Artístico de esta Corporación Municipal. Además de esto último, tampoco estaba de acuerdo, se gún la carta, con detener canti dad alguna del importe de los premios. Ante estas circunstan cias, se acordó unánimemente que por no estar dentro de lo que las bases del concurso dictaban, no acceder a las ex igencias de l Ayuntamiento 235 . La XXI Exposición de Otoño se inauguró el día 8 de octubre. Tuvo además este año un propósito especial, que fue homenaj ear pó stumamente al Académico D. Alberto Balbontin de de Orta, fallecido en abril d e este año, del que se expusieron 31 obras entre pinturas y dibujos 236 . 233 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 105. pág. 80. Sevilla 22/2/1972 . 234 Ibídem. 21/3/1 972. pág. 8 3 235 Ibídem. 15/6/1 972 P ág.91 236 Ibídem 11/10 /1972 P ág. 97. 306 Como J urado para el Pr emio patrocinado por la E xcma. Diputación Provincial de Sevilla, actuaron, D. Manuel Castro Orellana, Vicepresidente de la Corporación, y los Sres. Diputados, D. Manue l L aguna Rodríg uez y Da. Ana B ravo Sierra. En cuanto al Jurado designado por la Real Academia, los que aparecen en las bases , difieren en alguno de los que sí, lo hacen en esta a cta y que son, los Sres. D. Miguel Gutiérrez Fernández y D. M anuel Echegoya n González. Faltaron, D. J uan Miguel Sánchez, y D. Enrique Lafuente Ferra ri, por enfermedad. Se expusieron 325 obras de las que 249 fueron pin turas, 27 dibujo s, 42 esculturas, 3 grabados y t res piezas de Artes Decorativas. Enumero los artistas y sus obras, por el número de las mismas, por disciplina artística y sig uiendo un orden alfabético. Pintura Con una obra: Álvarez Soriano, J osefina; Apolinar Neirs -López, Manuel; Armijo Carmona, Manuel; B albastre Miralles, Vi cente; Baqué Ximenez, José; Bartolomé Hernández, Alfonso; Barroso Gil. J osé, Berr ocal Castaño, María Luz; Bolaños Toro, Antonio; Bros C ruellas, Antonio; Calvet, María; Campos P érez del Camino; Ana Mar ía; Carrasc osa Escolano, M ª L uisa; Cobos G avales, Eduardo; Cortés Moreno, Hernán; Crespo Fernández, Alfonso; Delgado Montiel , Federico; Esteve Rie ra, Milagros; Fernández Barroso, Rafael; Fernández Mont real, Luisa Mª, Fernández S an Millán, Casiano; Ferrer Mo rales, Mª Ascensión; García Bor o -Suff, Salvador; J avier Mari (Julujana), J uan L uis; López Alarcón, Antonio; L ópez Ordoñez, (Babel) Antonio; Luzuriaga , Juan Ramón; Llorens Alonso, J uan Bautista; Marcos C ollantes, Antonio; Martí y Fon, Manuel Carlos; Martínez Morán, G regorio; Mata Rodríguez, Adela de la; Mata y S ebastián, Fernando de; Mele ro. I; Moreno Navarro, Fran cisco; Osete Pérez, Juan J osé; P ajuelo Caparr ós, J osé L uis; P ereira Rog elio, Manuel; Pina Álvarez María Rosa; Pitel Ga rcía, J osé; Rene ses Sana huj a, María; Revilla Rubio, Justo; Ribes, Manolita; Roig Olmedo, J osé; R ojas Hidalgo, Antonio; Rovira García, J uan; Rui z Cañizares, J uan L uis; S acristán Rodríguez, Emiliano; Sánchez Arceneg ui, Manuel Jesús; Sánchez de la Calle, Mª S oledad; Sánchez Escalona, M ª Antonia; S anz Merino, 307 Mª del P ilar; Segovia, Álvaro; Serrano González, Ana Mª; Soto Galán, Ant onio; Tirado Flores, Ana Mª y Zabbita, Ahmed. Estos fueron los artistas que expusieron dos pinturas: Adelantado, Félix; Alonso Marfil, Francisco; Álv arez Fernández, Carmen; Aparicio Re yero, Angelines; Barra nco García, Francisco; Benyessef Ahmed; Carrera P ascual, María; Castillo Olivares, P edro del; Cere zo Mena, André s; Crespo Fernández, Alfonso; Díaz Garc ía de Vi nuesa, Salud; Espinosa Roca, Mª Teresa; Hernanz Cat alina, Ascensión; L asheras S ánchez, Virginia; Lópe z Martínez, J osé; Lorca Calero, Gustavo A; Martín Morán, Mauricio; Mercadé Ferrando, Isidro, Mont es L ópez, Luis; Mora P iris, Pedro; Morillo Fernández José; Murillo Pedrote, José Luis; Noval Lorente, Mª Ter esa del; Novales Mantilla de los Rios, Rosario; Pablo, J ulio de; Palou Rubí, Rosa; Reina Robledo, Roberto; Relinque Ferrater, Julia; Rodríguez Guerrero, ―D¨ Esury‖ , Ángel; Sanseg undo Castañeda, Pablo; Senis, Amparo; Silveira García, Guillermo y Sobrino Junco , Indalecio. Con tres lienzos: Albiac Bielsa, Virgilio; Ar ag ón Ortega, Manuel; Arévalo Madueño, Juli án; Castro de Vicenta, Mª Teresa de; Ferrer Calatrava, Mi lagros; López Barreto, J uan; López Cana les, Antonio; Maireles Vela, Francisco; Manzano Román, Francisco; Martínez Rec acha J osé; Mauri Rivero, J osé Luis; Merino, Gloria; Mi ravalls Bové, Armando; Molina R odríguez, Fernando J osé; Moreno Hurtado, Benito; Pérez Torres, Juli o; Pino Sardá, Mi guel Ángel del; Re y Caballo, Mª d el Carmen; Ribera Gómez, Francisco; R uiz Anglada, Martín; Sánchez Fernández, J uan Mi guel; Tino co Ortiz, Alejandro y Vargas R uiz, Guillermo. Escultura Estos son los escultores que presentar on una obra: Aguiló Pascual, Antonia; Delgado Gómez, Mª Fernanda; Echego ya n, Manuel; Esteve Edo, José , G arcía Cive ra; Adrian; García Men gual, Antonio; Garres G arcía, José Mar ía; Gavira, Alba , Jesús; Halcón, Margarita; H ernandis Díaz, Francisco; Márquez Pérez, Juan Manuel; Ortí Mateu, Vicente; Ossa Alc ántara, Antonio de l a; R odríguez Ga rcía, Roge lio; Santo s Calero, Sebastián y Ve la P oveda, Manue l. Con dos obras: Abascal Fuentes, J uan; Basterreche Mª del C armen F; García - Ligero Gómez, Jesús; Herce Timia, Esperanza; Río, Rita del y Rivera Valle, Rafael. 308 Tres esculturas, expusieron: Codina C orona, J osé María; Domenech Ciriaco, José; Reichardt, Muns, Nati; Rivera García, José y Silvestre de Edeta, Manuel. Dibujo Expusieron un Dibujo: Arias García, Enrique; Blasco Blasco, Manu el; Cordero Ruiz, J uan; Fernández B arroso, Rafael; Fernández Bravo, Ferna ndo; Ferná ndez González, Antonio J esús; Montesa Manzano, Salvador; Ribes Coll , Ju an; Silveira García, Guillermo. Lo hicieron con dos obra s: C apilla Arguelles, Ros ario; Climent I borr a, J osé L uis; Gance do, Teresa G; García Poveda, José; Kotz man, José y M edina Huertas, J o sé. Solo dos artistas presentaron tres dibujos, fueron estos: Fernández Montreal, L uisa Mª y Pére z de Vargas Saldaña, José Antonio. Grabado Dos artistas en esta disciplina artística. Con un grabado: Apolinar Neir a -López, Manuel y con dos: Sanz Ruiz , José María. Artes Decora tivas Crusella Prats, Rosa, fue la única artista y expuso, tres obras 237 . El día 18 de noviembre tuvo luga r el reparto de premios, concedidos todos por unanimidad, a los artistas participantes en la XXI Exposición de Otoño. Expongo los premios y los p remiados de esta edición. S e di o una circunstancia qu e se verá en la relación de premiados de este año. Se dieron los p remios y además los votos concedidos a otros artistas que no lo consiguieron, p ero que fueron votados para el premio en cuestión. Premio de la Real Academia de B ellas Artes de Santa Isabel de Hungría Integrado en su importe de 100.000 pesetas y Medalla de Honor, por el Legado Von Karmann y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. P remio instit uido para 237 ARAB ASIH. Catálogo d e la XXI E xposición de Oto ño. Sevilla, 1 972. 309 pintores y escultores. Fue conc edido a Guillermo Varga s Ruiz, residente en Madrid, por el conjunto de su obra 238 . Premio de la Dirección General de Cultura Popular Dotado con 40.000 pesetas para Juan L ópez Barreto por su obra titulada ―Muchac has con flores‖ nº 128 del catálog o. Obtuvieron dos votos y uno, l os Sres. Julio Pérez Torre s y Abascal Fuentes. Premio de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla Dotado igual que el anterior con 40.000 pesetas, fue ganado por F rancisco Maireles Vela con la obra expuesta ―Vieja almont eña que lleva la corona de la Virgen del Rocío‖ nº 142. Tre s y dos votos consiguier on, López Barreto y Abascal Fuentes. Premio Almedi empr esa constructora S.A. y Construcciones Almola S.L. ( antiguo Guadalquivir) Premio con una cuantía de 30.000 pesetas, para Manuel Silvestre de Edeta, con residencia en Valencia, con 11 votos para su obra ―Hombre‖ (bronce) nº 316. Obtuvo un voto Abascal Fuentes. Premio de la Dirección Genera l de Bellas Artes Con una cuantía de 25.000 pesetas, fue concedido a L uis Montes López y a su obra nº 171 del catálogo, titulada ― Interior‖. Obtuvieron para el referid o premio, dos votos, Julio Pérez Torres, y un voto para Ruiz Anglada y otro para Aba scal Fuentes. Premio integra do por la II Región Aérea, Capitan ía de la Segunda Re gión Militar y Gobierno Civil de la Provincia. También dotado con 25.000 pesetas, otorg ado a Juan Abascal Fuentes por su obra escultórica titulada ―Andalucía‖ nº 277. Obtuvieron, tres votos, Alejandro Tinoco Ortiz y dos votos, uno para J osé L uis Pajuelo Caparrós y otro para J ulio Pérez Torres. 238 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 105. pág. 98. Sevilla, 1 1/10/197 2. 310 Premio El Corte I nglés. S.A. Con 25.000 pesetas de cuantía, lo ga nó con once votos, J ulio Pérez Torres residente e n Madrid. La obra ―Pueblo de Aragón‖ nº 196. Los siguientes premios tuvieron todos, una cuantía de 20.00 0 pesetas, qu e fue lo estipulado en las base s de este año 1972. Premio del Real Círculo de L abradores y Propietarios de Sevilla Ganado por el artista J esús Gavira Alba, residente en S. Roque (Cádiz). Lo ganó por once votos y s e abstuvo de votar su hermano , Antonio Gavira Alba. La ob ra con la que ganó se ti tulaba ―Ternura‖ con el nº 296. Obtuvo un voto en este prem io, Alejandro Tinoco Ortiz. Premio Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Se villa Premio para pintores y más concre tamente para J osé L uis Mauri Ri vero y su obra titulada, ―Paisaje‖ nº 157 del catálogo. Obtuvieron para el mencionado premio, cuatro votos, María Carrera Pascual y uno, Ruiz Ang lada. Premio integrado por las e mpresas ―La Cruz del Campo S.A.‖ y Saimaza S.A. Conseguido por ocho votos a su favor, para la obra, ―Pueblo de la Alpujarra‖ nº 252 del catálogo y re alizado por Horacio Capilla Arguelles residente en Granada. Para el citado premio, obtuvieron un voto: J uan Guti érre z Montiel, J osé Martínez Recacha, Martín Ruiz Anglada y Alejandro Tinoco. Premio de la Previsión Española Cia y la Naviera Ibarra y Cia S.A. Concedido por diez votos a Alejandro Tinoco Ortiz, residente en Los Santos de Maimona, ( Badajoz) por su obr a, ―El tonto del circo‖ nº 242. Obtuvo para el citado premio, dos votos, María Carrera Pascual. Premio integrado po r la Cámara Oficial de Com ercio, I ndustr ia y Navegac ión y Agromán, Empresa Co nstructora S.A. C ompañía S evillana de Ele ctricidad S.A. y ―Astillero españoles S.A.‖ Factoría de Sevilla. 311 Fue premiada la artista , María C arrera P ascual, residente en Madrid, la obra, titulada ―Torija‖ (Guadalajara) nº 67 del catálogo, consiguió doce votos 239 . Se propuso en esta sesi ón, que p ara el año v enidero se separara la Medalla de Honor de la cuantía e conómica del Premio de la Real Acad emia. Igualmente hubo otra propuesta, que los escult ores no expusieran sus o bras en material d efinitivo, y a que las empresas y Corporac iones no retenías las obras. Debido al éx ito de la venta del catálogo d e la XXI Ex posición de Otoño, 1000 ejemplares, subvencionados por el Ex cmo. A yuntamiento de Sevilla, hubo necesidad d e imprimir por cuenta de la Real Academia, 500 ejemplares más 240 . Una triste noticia cierra este año 1972. Falleció el Ac adémico Numerario, e l Excmo. Sr. D. José Sebastián y Ba ndarán. Pert eneció a l a Real Academia de Bellas Artes durante 55 años, d urante los cuales, ocupó los cargos de Bibliotecario, Secre tario General y Consiliario Segundo. Se publicaron en el Diario ABC, dos críticas del Sr. Olmedo, la primera f ue sobre Balbontín de Orta, que hablaba sobre como las ob ras de éste, siempre habían respondido a los más s anos principio s arquitectónicos. En la otra c rítica dijo, que aunque se h abían reducido e l número de obra por a rtista, se tenían que haber re ducido aun más en beneficio del certa men 241 . Igualmente lo hiz o Torres Martín para el Correo de Andalucía, calificando la muestra como ― I mportante‖ y desta caba sob re tod o, la concurre ncia de artistas foráneos y la buen a calidad de la muestra. En otra crítica realizada en otra f echa del mis mo mes, elogió la sección de escultura, y a , que en la anterior solo lo hacía con las obras pictóricas 242 . 239 Ibídem. Pág. 16 9 240 Ibídem. Pág. 10 1. 24/10 /1972. 241 DE LA BAND A Y VARG AS, A. Los Vei nticinco años de …, o p. cit., págs. 11 7 - 178. 242 Ibídem. Pág. 16 9. 312 XXII Exposición de O toño. 1973 La s b ases par a la XXII E x posición de Otoño salieron en las mismas fec has que en los años anteriores, en el mes de junio. Son iguales todos los apartados, solo cambia en cuanto a los miembros del J urado Calificador. Este año ejerc ieron esta lab or, que el año pasado no lo hicieron los Sres. D. Santiago Martínez Martín, D. Manuel Echego ya n y D. Miguel Gutiérrez Fer nández, Académicos Numerarios. D. Manuel Ferrand Bonilla, Profesor de la Sección de Arte de la Universidad de Sevilla y D. Ma nuel Lorente Garf ia, miembro directivo de la Asociac ión de la Pr ensa. En la labor de Jurado, los miembros de éste, iban cambiando según sus actividades profesionale s se lo permitían 243 . El día 7 de o ctubre se inaugur ó la XX II Exposición de Otoño en el Pabellón Mudéjar de la Plaza de América, donde se celebr ó S esión Públi ca y Extraordinaria p ara celebrar dicho certamen, A éste ac udieron las autoridades civiles y mili tares además de un selecto público 244 . La Exposi ción este año tuvo un significado de ho menaje póstumo, pues en ella, se les rindió homenaje a dos Académicos recient emente fallecidos, los S res. D. J uan Miguel Sánc hez Fernández y D. Migue l Ángel del Pino Sardá. Se presentaron al c ertamen un total de 329 obras, de las que 247 fueron pinturas, 37 esculturas, 29 dibujos, 5 g rabados y 11 piezas en la disciplina de Artes Decor ativas. De los artistas y de las obras presentad as por éstos, enumero las presentadas en cada Disc iplina Artística, así como el nombre de sus autores por orden alfabético. Pintura Con una obra: Álvarez Soriano, Josefina; And rade del Ojo, Pepi; Bartolomé Hernández, Alfonso; Benítez Sánchez, Ana Mª ; Blal la Estévez, Juan; Brihueg a 243 A.R.A.B.A.S.I.H Bases de la XXII Expo sición de Otoño. Sevilla, j unio 1973 . 244 A.R.A.B.A.S.I.H Libro d e Actas nº 10 5 pág. 33 -.34. Sevilla 7/10 /1973. 313 Gorrochategui, Luis; Cabellero Salguero, José; Cabrera Martín, L ourdes; Calvo Ruiberréz de Torres, Raimundo; Camacho González, J osé, Cañete Babot, J oaquin; Caoilla Arg uelles, Horacio; Carrascosa Escolano, Mª Luisa; C aseras, Milag ros; ―Mila - Caser‖ Castaño Bez a, Manuel; Costero, Francisco; Coca Morales, Di ego; Corrales Aguilar, J osé; C oto Cobos, J uan Luis; Crespo Fernández, Alfonso; Cristóbal de Mi gue l, Ricardo A; Espinosa Pa bón, Emili o; Fernández C haves, Manuel; F ernández Martín, Ángel Mª; Ferrer Morales Mª Ascensión; Flore s Navarro, Vicente; Flora Lázaro, Juan; Frutos, Miguel Án ge l de; Fuentes G, Alejandro; Garc ía C alle, Genoveva; García Gómez, Francisco; Ga rcía Lag ares, Manuel; García Moreno, L uis; Gonz ález Romero, Rafael; González Va lcárcel, Fernando; Gracia S eg ura, P edro; Gutiérrez Fa nlo, Án gel; Gutiérrez Montiel, Juan; Hernández -Díaz Tapia, Mª Victoria; Huguet Pretel, J uan Antonio; Jiménez P rieto, Deli; L ópez Ma rtínez, José; L ópez Ordoñez, Antonio, ―Ba bel‖; L lamas Mena, J uan Ant onio; Lleó Arnau, L uis; Maeda, Maiko; Maestre Vicario, Antonio; Marquez La tas, Rafael; Molina Rodríguez, Fernando José; Muriel Le ón, Ana; Osete P érez, J uan José; Pereira Rogelio, Manuel; Pérez Tirado, Regina; Pitel García, José, Polo Alfa ro, Ferna ndo; Poz o L or a, Mª Manuela; Race ro Beato, Rocío; Rebollo Gamella, Francisco; Reguera Mateo, Francisco; Rodr íguez Muñoz, Carmen; Roja Fernández , Francisca; Roldán Vi lladiego, J uan; R omera Ojeda, Luis; Ruiz Cañizares, J uan José, Sánchez, Rodríguez, Juan Mª; Silvestr e Visa, Manuel; Sobrino Junco, I ndalecio; S oirac; Verc hili, Miguel M t Vilarubí L lebaria, Julio. Con dos obras expusieron los siguientes pintores: Alonso Marfil, Francisco; Aragón Gómez; Arnau O `Donell, Antonio; Barr anco García, Francisco; Barroso, Pilar; Bautista R odríguez, Antonio; Castro, M ª Teresa de; Encina Ferná ndez, Luis; García Coradina ―Coralba‖; García Fernández, J osé L uis; García Jaén, José L uis; Gómez de Fuentes, J osefina; González Sánchez, L o renzo; Gutiérre z Alba , José L uis; Hernanz Catalina, Ascensión; Herránz Constela, I sidoro; J iménez Lonfart, Pablo; L eal Tostolero, Pablo; L luna Lerma, Juan; Mauri Rivero, José Luis; Merca dé Ferrando, Isidro; Mercado Lópe z, Jaime; Merino, Gloria; Mora Piris, Pedro; Morillo Ferná ndez, J osé; Murillo Pedrote, J osé F; Noval Lorente, Te resa d el; Novales Mantilla de los Ríos, Rosario de; Palou Rubí, Rosa; Parra Manuel (Jacobo); Pérez Torres, J ulio; P into Pasc ual, Efrén; Relinque Ferrater, J ulia; R eneses Sanahuja, María; Revilla Lópe z, Manuel; Rey Caballos, Mª del Carmen; Rúa Jiménez, José Antonio; Ruiz Moreno, José; Sánchez 320 La s bases salieron en la fecha de todos los años, e n juni o. El J urado fue designado en junt a ordinaria, formaron parte del mismo: el Sr. Predidente de la Real Academia Sr. Hernández Díaz y los Académicos Numerarios, S res. Grosso Sánchez, Gómez C astillo, Galnáre z Sagastizabal, G avira Alba, Gutiérrez Fernández, Echegoy an Gon zález, Acosta Palop, García Ruiz, Barquín y Barón, e I ll anes Rodríguez. Los correspondientes en Madrid, Sres. Lafuente Ferrari, Miciano Becerra y Campo y. D. Manuel Olmedo Sánchez, repr esentando a la Asociación de l a prensa, El Sr. Manuel F errand Bonilla, Profesor de la S ección de Arte de la Universidad de Sevilla y el Secretario General de la Acade mia, Sr, D e la Banda y Vargas 250 . El Sr. Guti érrez F ernández propuso que se debía soli citar del Ilmo. Sr. Delegado de Información y Turismo un rep resentante de los medios audiovisuales de Sevilla 251 . Un hecho luctuoso ocurrió tras la designación del J urado, falleció el Correspondiente e n Madrid, D. Teodoro Miciano. El día 10 de septiembre se publicó un a nota en la prensa, en la que s e ha cía saber de la conce sión de una cuantía económica de 45.000 pesetas, las concedieron diversas entidades ban carias, para el premio que venían patrocinando durante años en la Exposición de Otoño 252 . Este premio no aparecía en las bases. El domingo día 6 de oc tubre se inau guró l a XXIII Ex posición de otoño. En el catálogo se presentaron 307 obras, de las que 241 fueron pinturas, 32 esculturas, 14 dibujos, 16 grabados y 4 piezas de Artes Decorativas. La lista de exposi tores e s la siguiente, po r disci plinas artísticas, por nú mero de obras y por e l nombre y apellidos de sus autore s, respectivamente. 250 ARAB ASIH. Bases de la XX II I Exposición de Otoño. J unio, 1974. 251 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 105 Pág. 137 . Sevilla, 20/5/1974. 252 DE LA BAND A Y VA RGAS, A. Los Vei nticinco años de …, o p. cit., págs. 11 7 - 178. 321 Pintura Con una obra: Ab ad Serrano, Manuel; A rjona Francisco; Babel; B arranco García, Francisco; Belmonte Navarro, J o aquín; Benedito Rojo, Emilio; Bernáldez Conde, María Reye s; Bonald Gálvez, Blanca; Bravo Fernández, Fernando; Bueno, San tiago; C abeza Castrillo. María; Cabrera Martínez, Lourde s; Camino Martín, Ventura; C armena, Dolores, Carrasco Ferreira, Fernando; Del gado Vélez, Domingo; Fernández Chaves, Manuel; Fernández López, J osé Antonio; Flore s Navarro, Vicente; Garcerán Piqueras, Rosa Mª; Ga rcía L agares, Manuel; García del Moral y Mora, Mª José; Góme z Campanero, Rafael; Gonz ález García, J osé; Gonz ález Romero, Rafael; González Valcárce l, Fernando; Hernández Ramírez, J ulián; Huguet P retel, J uan Antonio; J iménez Martín, Carlos; L ópez Alarcón, Antonio; Maestre Vic ario, Antonio; Mar molejo Hernández, J osé L ; Marqués Sainz, Eduardo; Martínez Cuadrado, Gonz alo; Martínez Ba rrera, J uan; Mejías Boix , Mª Rosa; Merino Martínez, Gloria; Mesa Aguacil, Antonio; Monllor Felices, J orge; Muñoz Sánchez, Mª J esús; Ochoa, Enriqu e; Oliva González, Rafael; Ortego Sanz, Juli án; Osete Pérez, J uan José; Penzato Plusquí n, Marga rita; Rasero Beato, Rocío; Reg ueras Mat eo, Francisco; Reneses María; Revilla L óp ez, Manuel; Río Llabona, Armando del; Robles Fernández, J osé P edro, R oca Gisbert, Amadeo; Rodríguez de Almansa Gr anados, Manuel; Rodríguez Guerrero, (D`Esury) Ángel; Rodríguez Herná ndez, J uan Antonio; S ánc hez Blanco (Sebi ) Eusebio; S ánchez Cristóbal, J oaquín; Sánc hez Garc ía, J osé Luis; Sanseg undo Castañeda, Pablo; Santamaría, Enrique; Sepúlveda Sánchez, José; Serra no Ariza ga, Alberto; Soria Aedo, Fernanda de; Talavera Lozano, Franc isco; Valenz uela y García de Polavieja, Camilo; Vaquerizo Tamay o, Enrique y Zambrana Lara, Antonio. Con dos cuadros: Acosta P alop, Eduardo; Alonso Miura, Regla; Álvarez Gámez, José; Aragón Ortega, Manuel; Aroca, Joan; Asencio Rodríguez, Rita; Ballesta Maqueda, Miguel; Barroso Gil, J osé; Bautista Rodrígue z, Antonio; Bueno Carpio, Manuel; Buiza González , L uz; Caballero Salguero, J osé; García Díez, J osé Antonio; García Hernández, Milagros; García Jaé, J osé Luis; García de Veas, Mi guel; Gómez de Fuentes, Josefina; Góngora Ramos, Marcelo; González-Alba, Antonio; González Sánchez, Lorenzo; Herranz Constela, Isidoro; I lla na García, Fernando; Lancha Pacheco, Mª Paz; L eroux-Comendador, Margarita; L ópez Canales, Antonio; L luna L erma, Juan; 322 Macarro Ve ra, Javier; Merc ado López, Jai me; Mesa J iménez, Rafael; Mol ina Mora, José Luis; Molina Rodrígue z, Fernando; Moreno Gómez, Felisa; Palou R ubí, Rosa; ―Pelayo‖, M. L.; P érez Torres, J ulio; Prieto Barral, Alb erto; Ribes Coll, J uan; Rodríguez Mingora nce, Guillermo; Siesser, Helmut; Soto Gal án, Antonio; Tinoco Ortiz, Alejandro; Urien Burzaco, Mª Teresa; Val S oriano, Francisco; Vargas Ruiz, Guillermo y Vicente Barrio, J uan. Con tres lienzos, los siguientes pintores: Albiac Bielsa, Virgilio; Bolaños Toro, Antonio; Domínguez Na varro, J osé Luis; Flores Pérez, Manuel; García (Boro Suffo), Salvador; García Sanz, Ernesto; Grosso Sánche z, Alfonso; Hernanz Catalina, Ascensión; Lea l Tortolero, Pablo; L ópez Barrientos, Marina; Martí nez Martín, Santiago; Martínez Recacha, José; Molino Jiménez, Juan; Pina Álvarez, Mª Rosa; Rodríguez Almansa, Antonio; Roig Olmedo, J osé; Romera Ojeda, Luis; Ruiz Cañizares, Juan J osé; Sánchez Arcenegui, Manuel Jesús; Sánchez Rodríguez, Juan y Seijas Quiroga, Mª Tere sa. Escultura Los escultores que presentaron un a obra, fueron estos: Borrego Guti érrez, Antonio; Eche goy an González, Manuel; Gavira Alba, Antonio; Márque z Contrera s, Evaristo; Pérez Comendador, Enrique; Rodrí guez Vázquez, Manuel; Salce do Martín, Juan; Spinola Romero, Rafae l y Vilanova Núñe z, M. A. Con dos obras expuesta s: Corredor Martínez, Juan Antonio; Moreno Romera, Miguel; Santos Ortiz, Dieg o y Tello Andrés, José. Cinco artistas presentaron tres obras: Hernández Cano, José; I llanes Rodríguez, Antonio; Prima Giner, Francisco; Río Rodríg uez, Rita del y Santos Calero, Sebastían. Dibujo Con una obra: Brihuega Gorrochategui, Luis; García d e Veas, Miguel; Mira Blasco, José, Pérez de Varga s Saldaña, José Antonio y Rebollo Gabella, Francisco. Con dos dibujos: González Romero, Rafae l; Roca Gisbert, Amad eo y Sánche z Palomo, Camilo. Con tres obras, solo se presentó, Juan L ópez Barreto. 323 Grabado Con un gra bado: Babel; Martín Fernández, Aitana y Vega, Pilar de la. Con dos obras expuestas, dos artistas: Cruspinera , Joan y Delgado Martínez, Manuel. Tres A rtistas, con tres obras: Aparicio, Eduarda; Délano Gaete, Francisca y Navarro Rodero, Mª del Carmen. Artes Decora tivas Cuatro artistas expusieron en esta Se cción, y lo hicieron con un a obra. Cestero Múgica , Francisco; Gil Miguel, Andrés; Herrera Fernández, Antonio y Marmolejo Ca margo, Fe rnando. En sesión ordinaria, el Sr. I llan es Rodríguez, leyó sus discurso de ingreso en la Real Academia, Se tituló, ―El escultor Antonio Susillo, y su ingente o bra‖. A esta disertación la acompañará en su día, un Autorr etrato, expuesto en la Ex po sición de Otoño. En esta misma sesión, se designó al Académico que habría d e contestar al Sr. Illa nes el día de su ingre so, en este caso se designó, al S r. De la Banda y Var gas 253 . Era usual que el Académico electo, le y era su discur so de ingreso ante sus co mpañeros, previamente a hacerlo e l día de La Santa Patrona de la Real Academia. El Sr. I llanes Rodríguez , cambió la e scultura ―Autorretrato‖ por un Torso de mármol alabastro, también presentada en la Ex posición de Otoño. Esta modificación fue aceptada con mucha satisfacción por todos los Ac adémicos presentes en es ta sesión. En la misma se votaron los premios y premiados del Certamen de este año. Excusó su ausencia como J urado, el Sr. Barquin y Ba rón. Como representante de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla, acudió un repr esentante de la Presidencia de esta Corporación, con el fin de fallar el pre mio que ésta concede 254 . Tras el saludo del Sr. Presidente de la Real Academia D. José Hernánde z Díaz, se procedió a la vot ación de los premios, concedidos a las obras a rtísticas pres entadas en la 253 ARAB ASIH. Libro de Actas nº 105 pág. 1 42. Sevilla, 8 /10/1974. 254 Ibídem. pág. 14 3. 29 /10/1974 324 Exposición de Otoño, por Autoridades, Corporaciones y Entidades C omerciales e Industria les. Estas fueron las obras premia das y sus autores: Premio de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de Santa I sabel de Hungría Galardona do con l a Medalla de O ro. Tras el estu dio de las obras presentadas, no se encontró ninguna, con las c arac terísticas nece sarias para acceder a este distinguido premio. Por ello, se declaró desierto. Premio de la Real Academia y el Legado Jo sefina Von Karmann Dotado con 100.000 pesetas, para Francisco García Gómez, domicil iado en Sevilla, por el conjunto de su obra . Los cinco próximos premios estuvieron dotados con 50.000 pe setas. Premio de la Dirección Genera l de Bellas Artes Ganado por unanimidad por J ulio Pérez Torres, domiciliado en Madrid, por el conjunto de su obra. Premio de la Delegación General de Cultura Por mayoría de votos, fue para la obra ―Esperando al Cristo‖ nº 150 del catálogo, realizada por G loria Merino, residente en Madrid. Premio de la Universidad de Sevilla Ganado por ma y oría de votos, por Armando del Río Llabona de Sevilla y su obra titulada: ―Contemplación‖ nº 187. Premio de la Real Mae stranza de Caballería de Sevilla Otorgado al escultor, Francisco Prima Giner, dom icili ado en Valencia por el conjunto de sus obras. El premio fue c oncedido por unanimidad. Premio Jesús Babío Araco Concedido por el conjunto de sus obras y po r mayoría de votos, a María Carrera Pascual domiciliada e n Madrid. 325 Premio Guadalquivir Concedido por varia s en tidades bancarias, su cuantía fue de 45.000 pesetas. F ue otorga do a José Corrales Aguila r, residente en Sevilla, por conjunto de sus obras. Otorgado por una nimidad. Premio de la Excma. Diputación Provincial de Sevilla Dotado con 40.000 peset as, fue para Virgilio Albiac Bielsa residente en Zaragoza, por el conjunto de sus obras. Concedido por may oría de votos. Premio de Almedi S . A., Construcciones Almola S. L ., Naviera Ybarra y Cia S. A., Agromán Empresa Constructora S. A. y Construcciones Colomina S. A. El importe de este premio fue de 30.000 pese tas y se le concedió a J osé Hernández Cano residente en Murc ia, por el conjunto de sus obras y por unanimidad. Premio de la II Re gión Militar, II Región Aérea y G obernador Civil de la Provincia Dotado con 25.000 pesetas y por ma y oría de voto s, fue otorgado a Amadeo Roca Gisbert domiciliado en Madrid, por el conjunto de sus obras. Premio El Corte I nglés Ganado por Antonio Rodríguez Almansa, residente en Sevilla. Fue otorgado por mayor ía de votos y por en conjunto de sus obra s. Premio de Inyecciones y Construcciones de Obras del Subsuelo ( I C OS) El ganador, por ma y o ría de votos, fue Manuel Pérez Flores, de Sevilla, se premió el conjunto de sus obras. Premio de La Cruz del Campo S.A., Saimaza S. A. y Astilleros Españoles S.A. Concedido a Evaristo Márquez Contreras, residente en Nerva, ( Huelva) La obra escultórica que s e premió fue la titulada ―Minero‖ nº 253 del catálogo. Este premio estuvo dotado con 25.000 pesetas. 326 Los siguientes premios tuvieron una cuantía ec onómica de 20.000 pesetas. Premio del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla Para el artista residente e n Madrid, Francisco Arjona, titulado ―Las Misses‖ nº 13 del catálogo. Premio González By ass de Jerez de la Frontera. Otorgado a Francisca Délano Gaete, residente en Madrid, por el conjunto de sus obras y por mayor ía de votos. Premio de la Empresa de la Previsión Española Cia. Por may oría de votos, f ue conc edido a R afael González Romero, residente en Torreblanca ( Sevilla) por su obra ―Sueño‖ nº 102 del catálogo. Premio del I lustre Colegio Notarial de Sevilla El premio fue otorgado a la artist a Asc ensión Hernanz Catalina, r esidente en Sevilla, por el conjunto de su obra . Fue ganado por mayoría de votos. Premio del Real Círculo de Labradores y Propieta rios de Sevilla, Cámara Oficial de Comercio Industria y Navegac ión de Sevilla y Re al e I lustre Colegio Oficial de Farmacé uticos de Sevilla. Para J uan J osé Ruiz Ca ñizares, residente en S evilla. Ganado por ma y orí a d e votos y por el conjunto de sus obras. El J urado concedió por unanimidad menciones honoríficas en l a S ección de Pinturas a los artistas, José Álvarez Gámez, Antoni o Bautista Rodrí guez y Antonio Lópe z Ala rcón. D el mismo modo en la de Escultura fue p ara, Rita del R ío R odríg uez. Todos las ganaron por sus obras pre sentadas 255 . El día 19 de noviembre, festividad de Santa I sabel de Hungría, se entre garon los premios de la XXIII Exposición de Otoño y tom ó posesión de su plaz a d e Académico 255 Ibídem. Pág. 14 4 327 Numerario, D. Antonio Illanes Rodríguez. Al término de su disertación, l e respondió, el Secretario Genera l de la Real Academia, D. Antonio de la Bandas y Vargas 256 . El Arte, si tiene una cualidad, es que es mu y subjetivo. Esto se ve en dos críticas escritas sobre la XXIII Ex posición de otoño en el mismo diario escrito. En el Correo de Andalucía se hizo referenc ia al buen nivel escultórico de esta XXIII Edición. El crítico habla de las obras expuestas por artistas ya consagrados y d e igual modo lo hace, d e l as nuevas corrientes de artistas más jó venes, pero no por ello, con menos calidad artíst ica. Hace hincapié en que la parte escultórica, pr esentaba más nivel de calidad que la pictóric a 257 . La segunda crítica es una carta diri gida a este mi smo diario firmada por Salvador Gutiérrez Menjibar, ésta lleva por título ―El Arte manipulado e n la Exposición de Otoño.‖ Este señor s e preg unta, c uales son las metas de la Academia en cuanto a las obras seleccionadas y los premios concedidos a éstas. También comenta que es la Real Acade mia, al ser la o rganizado ra de este c ertamen, la que abre las pue rtas del Arte al pueblo de Sevilla. Habla del encasillamiento del Arte en el Academicismo, ignorando las nuevas Va nguardias 258 . XXIV Exposición de Otoño. 1975 Como todos los años, se debatió en sesión ordinaria, el solicitar e l Pabellón Mudéjar al Excmo. Ayuntamiento de Sevilla. La fec ha para ubicar en el mismo la XXIV Exposición de Otoño, se pr opuso que fue ra del día quince de septiembre hasta e l diecisiete de noviembre, día de la Patrona de la Real A cademia 259 . 256 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 105 E Pág. 50 . Sevilla, 19 /11/19 74. 257 T ORRES MARTÍ N, R. El Correo de Andalucía, Sección Arte. Sevilla 1/1 0/197 4. 258 GUT IERREZ MENJIBAR, S. El A rte manipu lado en la Expo sición de Otoño. El Cor reo de Andalucía. Sevilla 1/12/1 974 259 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 105, pág. 152 . Sevilla 4/3/1975 328 En la misma sesión se hizo refere ncia a los premios otorg ados en la Exposición, a los que no tendrían op ción los Académicos Numerarios ni los correspondientes a excepción de la Medalla de Honor. S e acordó t ambién, que las obras e xpuestas en el Certamen, realizadas por los Artistas Académicos, estuvieran perfectame nte señalizadas, como fuera de conc urso 260 . Respecto al jur ado también hubo propuestas: el jurado de recompensa debería estar int egrado por un m iembro de cada Sección elegidos por ésta y otros dos elegidos por el pleno de la Academia, el artista que ga nara la Medalla de Honor el año anterior, un representante de la Asociación de la Prensa y otro de la Sección d e Art e de la Fac ultad de Filosofía y Letras y los dos Corres pondientes de M adr id, q ue y a habían ejercido esta labor en años anteriores. Además se planteó, que este ju rado también estuviese en la admisión de los premios, ay udados por dos técnicos, éstos serían nombrados por las distintas secc iones de la Real Academia. Respecto al envío de las obras. Se sugiere que los artistas puedan competir con tres obras en cada una de las sec ciones que se divide la Exposición. Los pr emios también estuvieron presentes en est e pro y ecto. Se pensó en hacer una votación no formal y secreta que sirv iera de o rientación al jur ado, que también con votación secreta d ecidiría y adjudicaría los premios. P ara obten er un premio, el artista debería pos eer l a mitad más una de los votos. Todas estas propuestas, la J unta y su Presidente las irían perfilando en posteriores reuniones. En la siguiente sesión ordinaria, el S r President e dio cuenta de l as ge stiones del infrascrito Secretario en el Ay untamiento, para la concesión del P abellón Mudéjar para la XXIV Exposición. En la misma sesión se procedió a la constit ución del jurado del certamen de est e año. L o inte graban, aparte del Sr. Presidente y el Sr. Secre tario, los repre sentantes elegidos entre los Numerarios de cada Sesión, por los miembros de las mismas. L os 260 Ibídem. 329 designa dos como Jurado en estas reuniones fueron por la Secc ión de Ar quitectura D. Antonio Delgado Roig y D. Joaquín Barquín y Barón; por la d e Escultura D. Antonio Illa nes Rodrí guez y D. Antonio Gavira Alba ; y por la d e Pintura D. Alfonso Grosso Sánchez y D. José Antonio García Ruiz. Seguidame nte la Corpor ación nombró a los representantes del pleno, que fueron los Numerarios, S res. Galnárez Sagastizabal y Gómez Castill o. Como en las últ imas ediciones, los Sres. Nu merarios C orrespondientes, Lafuente Ferrari y Campo y . Se solicitó un representante de la Asociación de la Pr ensa y también se designó a D. Emilio Gómez P iñol como representante d e la S ección de Arte de l a F acultad d e Filosofía y Le tras de la Universidad de Sevilla. Por último para cumplimentar los acuerdos, sobre la formación del Jurado de la XX IV Exposi ción de Otoño, se invitó al ga nador del Premio de Honor de 1973, y a q ue en el 1974 se había declarado desierto, D. Sebastián Santos Calero 261 . La s bases recogieron tod os los acuerdos que previ amente se h abían llevado a cabo en distintas sesiones ordinarias, a ntes comentadas. Una noveda d importante en e ste año de 1974, fue que entre los pre mios no aparece el concedido po r la Ex cma. Diputación de Sevilla, ésta dejó de entregar el premio que llevab a el no mbre de esta Corporación 262 . El motivo fue el mismo que el del Excmo. Ay untamiento, que ambas corporac iones al patrocinar sus premios deseaba n que las obras premiadas pasaran a sus respectivos Patrimonios y no que quedaran en poder de los artistas creadores de las mismas, como era el deseo d e la Real Academia. Por ello y tras arduas conversaciones entre l a Real Academia y l a Diputa ción el premio desde este año no se volvió a conceder. En las bases aparece el Jurado que habían elegido en las dist intas secciones de la Real Academia. Se incor poró al Jur ado, el repr esentante de la Asociación de la Prensa, D. Manuel Olmedo Sánchez. 261 Ibídem. Pág. 1 56 29/4 /1975 262 ARAB ASIH. Bases de la XX IV Exposición de Oto ño. Sevilla, j unio 1974 . 336 Este año de 1976 o currió un hecho luctuoso entre los miembros de la Real Acade mia. F alleció el Académico Numerario, D. Antonio Illanes Rodríguez, por el qu e la Corporación ofrec ió una misa por su alma en la Capilla del Museo. Los Académicos en Sesi ón Ordinaria hicieron sus respectivas observacion es sobre la Exposi ción de este año. El Sr. Grosso Sánchez, rogó que se le diese el máx imo impulso al Jurado, el Sr. C arriazo que el mismo cuidase el pro y ectado homena je al desaparecido S. Illanes. El Sr. Gar cía Ruiz que este año se le die ra más propaga nda y profusión a la Exposición de Otoño 266 . Una vez concedido el Pabellón Mudéjar por el Excmo. Ay untamiento, se plantearon las bases tra dicionales y c on ellas el Jurado de la Exposición. El J urado estuvo compuesto, además del Sr. Presidente de la Real Academia, D. José Hernández Díaz, el Sr. Secretario infrascrito, por la Sección de Arquit ectura, los Sres. Galnares Sagastizabal y Barquín Barón; por la de es cultura, los Sres. Gavira Alba y Eche goyán González; y por la de pintura, lo s Sres. Guti érrez F ernández y Acosta Palop. Por el pleno corporativo, el Num erario, D. Alfonso G rosso y los Correspondientes en Madrid, Sres. L afu ente Ferrari y Campo y. Por la Sección de Arte de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Sevilla, D. Emilio Gómez Piñol. Solo faltó en esta sesión el nombramiento del J urado que desig ne la Asociación de la Prensa 267 . Se acordó que en el catálogo de este certamen, dado lo extra ordinario del mismo, apareciera una obra de cada Ac adémico Numerario que concursó en la Ex posición, así, como de los artistas galardonados con la Primera Medalla, éstos van a ser especialmente invitados al Certamen, aunque fuera de concurso. También destacar que en esta edición, se expusieron obras d el recientemente fallecido, D. Antonio I llanes Rodr íguez, como homenaje póstumo a su memoria, 266 Ibídem. 13/5/1 976. P ág. 179 267 Ibídem. 25/5/1 976. P ág. 180. 337 En este c atálog o ad emás de lo refe rido, por primera vez, e l S r. Presidente de la Real Academia hace un prólog o en el mismo, en el que expuso los propósitos de la Real Acade mia por atender el Arte Contemporáneo en nuestra ciudad. En el prólogo muestra su agradecimiento a las Autoridades, Corporacio nes y Empresas que tanto a yuda ron a la Real Aca demia en este pro y ecto que en este año de 1976 cumplió sus Bodas de Plata. El Sr. Hernández Díaz también hizo unas declaraciones el la prens a local, de la que destaco el sig uiente párrafo: “La Academia ha pretendido y pretende promocionar el arte actual en su doble aspecto plástico y docente; dar a conocer l as creaciones y rea lizaciones de nuestros artistas y obtener la lección qu e, indu dablemente, entrañan las obras expuestas. Además en es tos últimos años la cuantía económica de los premios no conlleva en ningún caso la reten ción de las obr as galardonadas, circunstancia excepc ional y c asi singul ar en este tipo de certámene s.” “Aún a trueque de ser tildado de triunfalista, debo decir que en estas veinticinco exposiciones se exhibieron 6307 obras de arquitectura, escultura, pintura, dibujo, grabado y artes decorativas y se distri buyeron 7.417.000 pesetas. La gran audiencia que se viene concediendo al certamen es buena pru eba del interés y, por supuesto, el impacto formativo puede repu tarse de indudable” 268 . Aparecen también en el catálogo los artistas galardonados con la Medalla de Oro de la Corpor ación, invita dos al certamen, por l a R eal Academia. L os a rtistas fueron los que siguen: Vila Arrufat, (1965) Sala Olivella, (1966) Pérez Comendador, (1967) Bacarisa s, (1968) Mª Luisa Grane ro (1969) Martín Ruiz Anglada, (1970) Varga s Ruiz , (1972) y Santos Calero, (1973) 269 . La XXV Exposición de Otoño se inau guró el día 24 de octub re, en ella se expusieron 219 pinturas, 55 esculturas y 23 dibujos. Paso a mostrar por disciplina artística, número de obra y por orden alfabético, los artistas participantes. 268 OLMEDO, M. Boda s de pla ta de la Exposición de Otoño. Diario ABC. Sevilla, novie mbr e 1976 269 DE LA BAND A Y VARG AS, A. Los Vei nticinco años de …, o p. cit., págs. 11 7- 178. 338 Pintura Los artistas con una obra expuesta: Alarcón Garc ía Ordoñez , José Antonio; Alcántara Márquez, Jesús; Alg arín B ernal, Miguel; Algeciras C abello, Manuel; Alonso Miura, Regla; Ar agón O rtega, Manuel; Areal Álvarez, I rene; Ba día Lozano, A ntoni o; Barbará Manzano, Manu el; B arr oso, Pilar; Ba utista Rodrígue z, Antonio; B endala Yebra, J osé; Benedicto Rojo, Emilio; Bernard Escrig, Enrique; Bolinaga, Mar y de; Cádiz Rivas, Ruperto; Canosa Bua, Amelia; Caro C añas, I smael; Castill ejos Furó, Andrés; Cortés Martínez, I gnacio; Díaz González -L agares, Francisco; Flores Navarro, Vicente; Fuertes Manzano, Milag ros; Garaizábal Fontenla, Javier; García Augustín, Inmaculada ; García Faure, Alejandr ina; García Jaén, José L uis; González -Meneses, Fatima; González Romero, Rafael; Guerrero Sa lguero, Fernando; Hernández Quero, José; Jordano Barea , Juan; Laborda , Eduardo; Lázaro Mar tínez, Iris; López Cubero, Carmen; López Herrera, Manuel; Lor ente Reboll o, Tomás; Machis Ferris, Mª del Carmen; Mata llana Medina, Antonio; Miró Llull, José María; Morena , Concha de l a; Olmedo, Cristina; Ortiz Domínguez, Rafael; P alou Rubí, Mª Rosa; Pec es Muñoz , Francisco; P edraja B astida, José; Penades L ópez, Ag ustín; Peña Alonso, Mª del Carmen; Perea González, Ramón; Pérez R ivera, Mercedes; P lata Olmedo, Antonio; Prada Romeral, Manuel; Río L labona, Armando del; Rojas Fernánde z, Francisco; Roldán Barbero, I sidro Enrique; Roldán Prados, I sabel; Sánchez Arce negui, Manuel Jesús; Sánchez Baillo, J osé Antonio; Sánchez Barrera, Antonio; Sánchez -Carretero, Lópe z, José; Sánchez Pr ado Alonso, Alfonso; Somera Abad, Pedro; Spínola Romero, Rafael; Tlavera Lozano, Francisco; T arín Poz o, Francisco; Tino co O rtiz, Alejandro; Valdés, Juan; Vázquez Pére z, Aurora; Vela Siller, Francisco y Viana Lobato, Hipólito. Presentaron dos lienzos: Arjona, Francisco; Badosa C onill, Luis; Cabrera Rosa, Blas; C arrera Pascual, María; Castro de Vicente, Mª Teresa d e; Ciaurriz Benítez, Pedro; Costa Beiro, Alfonso; Díaz Velázquez, Mª L u isa; Domínguez Navarro, José L uis; Encina Fernández, Luis; Esteban, Piedad; Flores P érez, Manuel; Fraile Fraile, Mauricio; García Vázquez, Rogelio; García de Ve as Vaquero, Miguel; Góngora Ramos, Marcelo; Hernández Vilaplana, José; Herranz Constela, I sidoro; Jim énez Cuenca, Domingo; La ncha Pacheco, Ma ría Paz; L iang, Roberto; López Barrientos, Marina; López Canales, Antonio; L óp ez Ortiz, Elena; L u cas L in aceros, Mª M ilag ros; L lor ens Alonso, Juan 339 Bautista; L luna Lerma, Juan; Martín Fernández, Francisco; Martín Parras, José Salvador; Martínez Martín, Santiago; Martínez Recacha, José; Megias, Mª Rosa; Morillo Fernández, J osé; Olmedilla Serrano, Eduardo; Peña, Teresa; Pérez Torres, Julio; Rodríguez-Almansa Granado, Manuel; R odrígue z -Almansa Trota, Antonio; Rodríguez Guerrero, Ángel ―D `Sur y ‖; Sánchez F ernández, Manuel; Va lladolid Carretero, F rancisco; Villa Arrufat y Zabala, Maruja. Y los que ex pusieron tres cuadros fueron: Acosta Palop, Edu ardo; Arnau O`donell, Antonio; Bacarisa Podestá, Gustavo; Ba llesta Maqueda, Mi guel; Dios Comes, Mª L uisa de; Estellés Herrero, José; García Guerrero, Antonio; Grosso Sánchez, Alfonso; Lecea, J . de; L err oux Comendador, Magdalena; López, Alarcón; López Barreto, J uan; Medina Aguila r, Antonio; Rodrí guez C abas, Juan; Rodríguez León, Ángel; Román Guilaertté, J osé; Romera Ojeda, L uis; R uiz Anglada , Martín; Ruiz Cañizares, Juan José; Vargas Ruiz, Guillermo y Zambrana Lara, Antonio. Escultura Con una pieza escultórica: Carrasco Villa, Rosari o; Echegoya n, M anuel; Gamarra Lledó, Vicente; García Romero, Antonio; García Sánchez, Gregorio ―C hiva‖ González de la Cruz, Eladio; Gor do Sain-Pardo, Eleuterio; Márquez Contreras, Evaristo; R ío Rodríguez, R ita del; Rodríguez Durán, Mª Antonia; S antos Calero, Sebastián; Susarte Molina, Salvador; Valdés Canet, L uis y Vega Moreno, Rafael. Escultores con dos obras: Barbero Gor, Antoni o; Caballero J iménez, Luis M; Casan, Miguel Án gel; Gavira Alba, Antonio; Hernández Cano, J osé; Ordaz Montesinos, José; Parrilla García, A ntonino; Pérez Comendador, Enr ique y Romero Cortés, Carmen. Con tres obras, los siguiente s escultores: González Márquez, José; Granero Sierra, Luisa; Pi Belda, Rafae l; Rodríguez Vázquez, Manuel; Sala Olivella, Ricardo y Zancada Pérez, Eduardo. Dibujo Con una obra: Domín guez Guerra, Manuel; Follente, Migue l Ángel; Gutiérrez Menjibar, Salvador; Jiménez Cuenca, Domingo; López Vázquez, Emilio; Marín Alonso, Jesús Mª. ―Jemarín‖; May o nes Sarabia, Rafael E.; Mira Blasco, J osé, Spínola Romero, Rafael y Valdés Cabr era, Pedro. 340 Expusieron dos dibujos: Assler, Federico; Bravo Fernández, F ernando y Rodríguez-Almansa Granado, Manuel. Dos artistas prese ntaron t res dibujos: García Poveda, José y Puch Orta, Gonzalo. Grabado Con una obra: Delano, Fernando; García Jaén, José Luis; Gonzalo Romero, Rafael; I kemura, Leiko; Messa Bernáldez, Pilar; Olmedo, Cristina y S olrac. Con dos gra bados: Bra vo Fernández, Fernando; González Meneses, Fátima; Grajales Conce, Luis M. y Neira López, Manuel Apolinar. Fueron cuatro los grabadores que p resentaron tr es obras: Calleja d e Pablos, J aime; Jiménez García, Rafae l; Marín Muñoz, Enrique y Sánchez Ba illo, José Antonio. Se hicieron dos propuestas, una del Sr. De Roj as, que propuso que p ara años venideros, los premios concedidos en la Exposi ción, figuren en orden se gún la cuantía económica entregada. La segunda propuesta vino del S r. Acosta, ésta consistía, en que se invitara a un artist a nacional a formar par te del J urado. S e aceptaron las dos propuestas, más el Secretario, adujo que éste, fue ra Correspondiente de la Real Acade mia 270 . En esta misma sesión, e l Secretario dio lectura al fallo del J urado de la XXV Exposición de Otoño. El J urado se compuso de los ex puestos anteriormente, más se excusaron los Sres, Galnare Sa gastizabal, por motivos de enfermedad y por obligac iones ineludibles, el Sr. Dr. D. Emili o Gómez Piñol . Se sumó, el Delega do por la Asociación de la Prensa de Sevilla, el Sr. Olmedo Sánchez. Los premios fueron adjudicados a los siguientes artistas y a las obras premi adas, realizadas por e llos, que fueron las que siguen. Premio de honor y Meda lla de Oro Concedida a Julio Pérez Torres, por el conjunto de sus obra s. 270 ARAB ASIH. Libro d e Actas nº 105. pág. 196 . Sevilla 2/11/1976 341 Premio de la Real Academia y el Legado Von Karmann Premiado con 150.000 pesetas, fue para la artista, María Carrera Pascual, residente en M adrid, por unanimidad, por su obra titulada ―Au torretrato‖ nº 38 del catálogo. Premio de la Dirección Genera l del P atrimonio Artístico y Cultura l Dotado con 100.000 pesetas, fue otorgado por mayoría de votos a Manuel Rodríguez Vázquez, r esidente en Navajas (Castellón) por su obr a escultó rica titulada, ―Eva‖ nº 260. Premio de la Real Mae stranza de Caballería de Sevilla Ganado por el artista, A ntonio Zambra na Lara, r esidente en Sevilla y a su obra, ―Infa ncia y destino‖ nº 218. Esta obra fue votad a por unanimidad y dot ada con 100.000 pesetas. Premio de la Dirección General de Cultura Popular Dotado con 50.000 pesetas fue otorgado por ma yoría de votos a Miguel Ballesta Maqueda, residente e n nuestra ciudad, por su obra, ―Paisaje‖ nº 23 del catálogo. Premio de la Delegación Nacional de Cultura Antonio L ópez Alarcón, resident e en Madrid y su obra nº 108, titulada ―Atardecer en el valle‖ fue el ganador de este premio, qu e estuvo premia do con 50.0 00 pesetas y ga nado por unanimidad. Premio de la Universidad de Sevilla Con una cuantía i gual que el anterior y ganado por ma yor ía d e vot os, fue concedido a Rafael Pi Belda, residente en Caravaca de la Cruz (Murcia) por su obra titulada ―I luminado‖ nº 257 del catálogo. Premio Guadalquivir Dotado con 45.000 p esetas, lo ganó, J osé Hernández Cano por su obra nº 241, una escultura titulada , ―Ba ñista‖. Este artista ganó este premio por ma y oría de votos. [Document text truncated for crawler view.]