Usos, abusos y desusos del nacionalismo en el México contemporáneo
Abstract
Por todas partes el nacionalismo ha sido un componente ideológico constitutivo de los estados en su búsqueda de legitimidad. Pero el nacionalismo, al apelar a la historia de los diversos países, y ser esta específica, ha desempeñado en ellos su función de
Full text
S
A auca ia. Año 7, Nº 13 P ime semes e de 2005
Usos, abusos y desusos del nacionalismo en el México
con empo áneo
Césa Cansino | ITESO, México
Resumen
Po odas pa es, el nacionalismo ha sido un componen e ideológico cons i u i o de los Es ados en su
búsqueda de legi imidad. Pe o el nacionalismo, al apela a la his o ia de los di e sos países, y se és a
especí ica, ha desempeñado su unción de acue do con las ci cuns ancias pa icula es de cada uno de ellos.
En el caso mexicano, g an pa e de su singula idad de i a de habe se ges ado as una e olución y de
habe la con e ido en égimen una ez supe adas las di isiones que desga aban el país. El p esen e a ículo
in en a desen aña de la madeja de los elemen os ideológicos cons i u i os del nacionalismo en el pode ,
qué hay de pe enne, qué de eno able y qué es p eciso elimina , así como las consecuencias que es á
expe imen ando as la llegada de la democ acia a México en las elecciones del 2 de julio de 2000.
Palab as-Cla e: Nacionalismo mexicano Re olución Ideología Democ acia
Abs ac
Na ionalism has been e e ywhe e a cons i u i e ideological componen in he S a e's sea ch o legi imacy.
Bu na ionalism, since i is ela ed o each coun ys his o y, has ul illed his unc ion acco ding o he
pa icula ci cums ances. In he Mexican case, he legi imacys uniqueness is due o i s e olu iona y o igin
and i s con e sion in o a egime once he poli ical di isions we e o e come. This a icle looks in o he
ideological elemen s ha con o m na ionalism in powe , wha is pe manen , wha could be eno a ed and
wha should be elimina ed; bu also he consequences expe imen ed when democ acy a i ed o Mexico on
July 2, 2000.
Key-Wo ds: Mexican Na ionalism Re olu ion Ideology Democ acy
i el nacionalismo apela a la his o ia, adiciones, cos umb es, exp esiones
a ís icas y modos de ida his ó icamen e con igu ados en una nación, odo lo cual
cons i uye la esencia de la iden idad nacional p opia de un país, es has a cie o pun o
lógico que del nacionalismo o de la cul u a nacionalis a se hayan hecho a lo la go del
iempo y en odas pa es muchos usos polí icos y/o ideológicos. De hecho, pa a una
e ien e de es udiosos del ema, el nacionalismo es an e odo una ideología que
con ie e a la nación en alo absolu o, una ideología en endida como alsa conciencia,
como discu so mi i icado de la ealidad. Y si bien un país, po egla gene al, conse a
y lega a las gene aciones enide as un cen o más o menos ijo e in ocado de alo es,
iconos e ideas de lo nacional, independien emen e de las ac ualizaciones, ajus es o
ede iniciones que pudie a expe imen a , el hecho es que una cul u a nacionalis a
siemp e puede manipula se o u iliza se como polí ica o como ideología, como uen e
de legi imación de una éli e polí ica[1]. De ahí que podamos habla de usos, abusos y
desusos del nacionalismo.
En nues o país enemos ejemplos insupe ables al espec o, pe o sob e odo en la e a
de la e olución ins i ucionalizada, en la que una éli e polí ica, aquélla que iun ó en la
Re olución, acudió a odo cuan o es aba a su alcance pa a legi ima se, ep oduci se en
el pode y jus i ica su p oyec o de nación. De hecho, ue un en amado básicamen e de
ipo simbólico y cul u al el que pe mi ió al égimen au o i a io mexicano man ene su
la ga con inuidad y no able legi imidad du an e décadas. Y si bien el nacionalismo
mexicano había de inido mucho iempo a ás los asgos cons an es de la imagen
nacional, desde el siglo XVII has a el siglo XIX (la ei indicación del pasado indígena, el
guadalupanismo, el mes izaje, los a ibu os na u ales, e cé e a), en el siglo XX las éli es
iun an es en la Re olución le imp imie on al nacionalismo nue os asgos po
con eni a sus in e eses[2]. En ausencia de p ác icas democ á icas o de plenas
ga an ías y de echos o de una cul u a de espe o a la ley, la Re olución hecha égimen
apeló al nacionalismo como uen e de legi imidad, y en algunos momen os al
c ecimien o económico o a la jus icia social. Po es a ía, el nacionalismo se con i ió
en un componen e ideológico del égimen pos e oluciona io, el "nacionalismo
e oluciona io", el cual se acen uó en la p ác ica con una polí ica de nacionalizaciones
y exp opiaciones en los años ein e y ein a.
En el México pos e oluciona io, el nacionalismo se con i ió en onces en una
ideología o ganicis a y geomé ica, un discu so sob e la sociedad o ganizada desde el
Es ado y el pa ido como a iculado es de clase, una e ó ica de lo popula , una
es a egia es a is a que enuncia a la au onomía de lo social pa a p i ilegia las
alianzas con el Es ado. En sín esis, el nacionalismo e oluciona io ue el sus a o
ideológico de un égimen au o i a io, muy e icaz po cie o si se cons a a su la ga
du ación. Sin emba go, como sabemos, po e ec o de a ias causas (las ape u as
democ á ica y económica a pa i de los años ochen a, sob e odo), e minó
ago ándose o aciándose de con enidos. De hecho, la ac ual coyun u a de al e nancia
en el pode nos o ece una aliosa opo unidad pa a discu i qué con enidos de ese
nacionalismo es ho a de manda a e i o, cuáles pueden pe manece e o mulados y
cuáles son cons an es po se pa e de nues a iden idad nacional.
Usos y abusos del nacionalismo
His ó icamen e, la consolidación de las ideas y los ela os sob e la nación y la
nacionalidad en odo el mundo ha es ado inculada al in en o po pa e de las éli es
dominan es y los gobie nos de c ea una nue a iden idad que legi ima a el aumen o
del pode del Es ado; es deci , el nacionalismo ha sido un componen e ideológico
cons i u i o de los Es ados en su búsqueda de legi imidad. Con odo, el es ablecimien o
de una iden idad nacional como pa e de un p oyec o polí ico explíci o p e endido po
las éli es a a ez ue un in en o comple amen e suyo. Que las éli es p e endie on
ac i amen e gene a un sen ido de nacionalidad y de comp omiso con la nación -una
comunidad nacional de des ino-, no signi ica que dichas éli es in en a an naciones
donde no exis ían. La cons ucción de iden idades nacionales con ines polí icos ab e a
en las adiciones, alo es e his o ia en un e i o io y una población, pe o las éli es los
ede inen y po encian pa a cumpli de e minados obje i os. Y sólo cuando log an
cimen a se en la población se puede habla de un cul u a nacionalis a[3].
En el caso de nues o país, la éli e iun an e de la e olución enía muchos mo i os
pa a apoya se en la cul u a nacionalis a y en los asgos de iden idad nacionales pa a
a anza en la cons ucción de su p oyec o de uni icación del Es ado. Después de la ase
a mada de la Re olución el país apa ecía ue emen e di idido y agmen ado; las
di isiones polí icas, los g upos en pugna y los muchos in e eses en dispu a que
a lo a on en esos años pa ecían ep oduci se sin cesa alimen ando la ines abilidad y
la lucha po el pode . De ahí que sólo podía iun a aquel g upo polí ico que ue a
capaz de uni ica a la nación, de impulsa los acue dos y las alianzas que paci ica an al
país y p omo ie an una e a de es abilidad y ci ilidad. El g an acue do
cons i ucionalis a del 17 bajo la égida de los ca ancis as ue en ese sen ido un paso
decisi o, pe o u ie on que pasa a ios años más pa a que se pudie a consolida el
nue o Es ado mexicano su gido de la Re olución. La década de los ein a ma có la
di e encia. En es os años no sólo se gene a on e ins i ucionaliza on las o mas de
elación social que pe mi ie on al Es ado ob ene los apoyos pa a su con inuidad, sino
que los g upos polí icos iun an es de la Re olución ya uni icados en el PNR (Pa ido
Nacional Re oluciona io) delinea on ideológicamen e los asgos cen ales de su
discu so del pode , pa a da cohe encia y legi imidad al Es ado, el "nacionalismo
e oluciona io".
La esencia de es e discu so ideológico que ena boló el égimen polí ico
pos e oluciona io du an e décadas, a di e encia de o os discu sos legi imado es del
pode polí ico más elabo ados y a iculados en sus con enidos en o os países, como
pueden se el comunismo o el ascismo, o incluso o os nacionalismos más
so is icados, es su lexibilidad y escasa igidez. El nacionalismo e oluciona io ue más
bien un discu so salpicado de populismo, desa ollismo, an iimpe ialismo,
an iyanquismo, indigenismo, pa e nalismo, e cé e a, dependiendo de las
ci cuns ancias, po con eni a los in e eses de una clase polí ica p agmá ica y
opo unis a. Fue la ó mula pe ec a pa a uni ica a la nación y sen a las bases pa a la
pe pe uidad de una clase polí ica que monopolizó el pode du an e décadas. Con el
nacionalismo e oluciona io no sólo se dio cohe encia y legi imidad al Es ado, sino que
se a o eció la paz social al concilia las con adicciones en e clases y g upos sociales,
y coadyu ó al consenso polí ico nacional[4].
La mecánica de es e discu so es simple y compleja a la ez. Po una pa e, en an o
ideología legi imado a, el nacionalismo e oluciona io p o ee un sen imien o de
iden idad nacional asociado a la labo social y desa ollis a del Es ado; y po la o a, en
an o es a egia polí ica, pe mi e descali ica y neu aliza cualquie o o p oyec o
polí ico que no coincida con el del Es ado nacional, pa a el caso da lo mismo que se
llame democ acia, au onomía sindical o plu alismo. Así, desde el Es ado se di undió
una de e minada concepción del p opio Es ado, nacionalis a y e oluciona io, con el
que és e legi imó su p oyec o y neu alizó a sus ad e sa ios. En nomb e del
nacionalismo e oluciona io se con igu ó el sis ema polí ico mexicano al y como lo
conocimos: con una eno me concen ación de las decisiones en el é ice del pode , en
manos del P esiden e, je e sup emo de las ue zas a madas y de enso de la pa ia, un
pa ido nacionalis a y popula que abande aba los in e eses sociales median e
o ganizaciones g emiales, una es uc u a clien elis a de apoyos y leal ades uncional a
los obje i os de man ene y alen a cie os p i ilegios y con ene la explosi idad
sociales de al o iesgo, una es uc u a ju ídica y legal disc ecional que o o gaba al Je e
del Ejecu i o amplias p e oga i as mediado as y un halo de g an bene ac o en
si uaciones de con o e sia, un sis ema sin pa idos y sin democ acia, aunque con
mecanismos o males pa a ga an iza la ci culación de las éli es.
El momen o culminan e del nacionalismo e oluciona io se alcanzó du an e el
ca denismo, al que hay que abona an o la polí ica de masas del P esiden e Láza o
Cá denas que e minó de iniendo la es uc u a co po a i a del pa ido o icial como su
polí ica de nacionalizaciones, que exace bó los sen imien os nacionalis as en
an agonismo a cualquie p oyec o que dispu a a al país su sobe anía, sob e odo
económica. Desde en onces, pe o sob e odos después de los años cua en a, empezó a
camina po sí sola una indus ia cul u al nacionalis a y popula que e minó po
masi ica y uni ica los pa ones de iden idad que has a la echa conse amos y acili ó
el camino a la p opia clase polí ica pa a a ina su discu so: la época de o o del cine
nacional, con sus alusiones a lo popula y a nues as aíces; el mu alismo, con su elogio
desmedido a los éxi os popula es de la e olución y su descali icación del
impe ialismo, el capi alismo y de los Es ados Unidos, su ei indicación de las causas
ob e as y su a inidad comunis a; la música e nácula, con su exal ación de lo mexicano,
del cha o, del olklo e y de la aza, sin ol ida los lib os de ex o g a ui os que con su
his o ia o icial e mina on po ec ea nues o mi o nacionalis a, e cé e a.
Exis e consenso en e los es udiosos de la iden idad de lo nacional en señala que el
mis e io de la la ga pe manencia del sis ema polí ico mexicano que c eció a la somb a
de la Re olución de 1910 y que dominó has a el 2000, se encuen a en buena medida
en la compleja ama de aspec os simbólicos y cul u ales que se ue ejiendo en o no
del pode cons i uido, una sue e de mecanismos de mediación polí ica y simbólica que
hacían apa ece al Es ado como un en e comp ome ido con las causas popula es,
p omo o de las ue zas u ales y u banas, p o ec o de una economía "mix a",
cualquie cosa que es o signi ica a[5]. En odo caso, se a ó de mediaciones de
legi imación ex asis émicas o adicionales, pues el sis ema polí ico abandonó o
simplemen e igno ó o os p incipios posibles de legi imidad acionales o legales pa a
sob e i i , sea la democ acia o la pa icipación sin u elajes. De ahí que es pe inen e
p egun a se si es posible islumb a un égimen democ á ico como el que se inaugu ó
con la al e nancia en el 2000 sin esas uen es simbólicas de legi imidad que ue on an
decisi as en el pasado inmedia o.
Los desusos del nacionalismo
Me pa ece que exis en es g andes coo denadas pa a pensa el nacionalismo
mexicano en es e p incipio de siglo, algunas gene adas po la p opia dinámica de
cambio polí ico in e no (la ansición democ á ica que u o en la al e nancia del 2000
un pun o de in lexión indiscu ible), y o as po las endencias mundiales ac uales que
eplan ean pa a el país y pa a su sobe anía aspec os c uciales como su elación
es a égica con Es ados Unidos y con la globalización.
a) Nacionalismo y democ acia
El 2 de julio de 2000, la nación mexicana esc ibió una de las páginas más impo an es
de su his o ia. Po la ía de las u nas, los mexicanos decidimos e mina una e a
polí ica au o i a ia que se p olongó po más de se en a años pa a cons ui en su luga
un égimen de plenas libe ades y ga an ías. Más allá de la discusión sob e el pun o en
que nos encon amos ac ualmen e en la ansición democ á ica, y sob e los muchos
debe es y habe es que nos ap oximan a o alejan de es e ideal, debemos des aca que el
a ibo de la democ acia en nues o país in oduce nue os c i e ios de legi imación y de
cul u a polí ica que modi ican nues a cul u a nacional. Como ya imos, la democ acia
y la nación nunca han caminado jun as en la his o ia de México. Es o no signi ica que la
democ acia no haya enido pa ida ios en el pasado o que en su nomb e no se hayan
lib ado di e sas luchas o dispu as ideológicas. Po el con a io, ha habido en el país en
dis in os momen os un a duo deba e sob e la democ acia, en el que se han ido
o jando los ideales, los alo es y los concep os democ á icos que hoy o ien an o
p e endemos que o ien en nues a p ác ica polí ica. De hecho, al igual que con el
nacionalismo en su iempo, la democ acia se usó cons an emen e con ines polí icos e
ideológicos mucho an es de que se ma e ializa a en p ác icas e ins i uciones. Pe o
como no exis ía una co espondencia cla a en e el discu so o icial sob e la democ acia
y la ealidad, la democ acia se con i ió en un componen e más de la ambigüedad
ideológica que ca ac e izó al iejo égimen du an e años. Po su pa e, los oposi o es al
égimen ambién encon a on en la democ acia un es anda e pa a in en a
deslegi ima al égimen p iis a y pa a lucha po su de ocamien o[6].
¿Pe o cómo impac a el a ibo de la democ acia a nues a cul u a polí ica? Pa a
empeza , in oduce una idea de plu alidad y di e sidad de in e eses que desbo da las
concepciones co po a i as, o gánicas y e icales del pasado. Si an es se subsumía a la
sociedad en el Es ado o en el pa ido, como c i e io legi imado de un p oyec o de
unidad nacional, la democ acia mues a que hoy ya no puede habe ningún eje que
aspi e a da sen ido a la o alidad, sino múl iples p oyec os de nación, muchas eces
con adic o ios, pe o igualmen e legí imos como pa a aspi a a me ece las
p e e encias de los ciudadanos. Y con la plu alidad ambién se in oduce una nue a
alo ación de la compe encia y la negociación pa a hace a anza inicia i as o
p oyec os. Es a concepción de la polí ica, como juego incluyen e e in eg ado , de suma
posi i a, supone un cambio en la cul u a polí ica nacional, del pa adigma
e oluciona io al democ á ico. Con odo, como ad ie e muy bien Ga cía Cla ck (2002),
es e paso no ha sido pleno ni obse ado po odos los ac o es polí icos. Muchos siguen
pensando en é minos excluyen es, ya sea po que pe manecen a apados en los iejos
esquemas, o po que conside an que la democ acia polí ica no si e pa a nada si no se
aduce en democ acia social. No es casual, po ejemplo, que aún no se hayan dado las
condiciones pa a que los di e sos ac o es polí icos a ancen en la negociación y
ap obación de las e o mas que el país necesi a con an o ap emio en la ac ualidad.
Pe o ol iendo al pun o, es indudable que la lucha po la democ acia en México y sus
log os in oduce elemen os cul u ales y simbólicos que e minan po se cons i u i os
de la p opia iden idad nacional, la que puede se , al mismo iempo que nacionalis a,
democ á ica. Vis o en es e con ex o, los mé i os de la democ acia como alo uni e sal
pueden elaciona se con cie as i udes dis in i as que an unidas con su p ác ica
lib e de abas. De hecho, podemos dis ingui con Ama ya Sen (2001) es o mas
di e en es median e las cuales la democ acia en iquece la ida de sus ciudadanos.
P ime o, la libe ad polí ica es pa e de la libe ad humana en gene al, y el eje cicio de
los de echos ci iles y polí icos es pa e c ucial de la ida de los indi iduos como se es
sociales. La pa icipación polí ica y social iene un alo in ínseco pa a la ida humana
y el bienes a . Segundo, la democ acia iene un alo ins umen al impo an e al
mejo a la audiencia que ob iene la gen e en la exp esión y el apoyo de sus demandas
de a ención polí ica. Te ce o, la p ác ica de la democ acia o o ga a los ciudadanos la
opo unidad pa a ap ende uno del o o, y ayuda a la sociedad en la o mación de sus
alo es y p io idades. En sín esis, la democ acia iene una impo ancia cons uc i a, en
adición a su alo in ínseco pa a la ida de los ciudadanos y a su impo ancia
ins umen al en las decisiones polí icas
b) Nacionalismo y Es ados Unidos
En la p ác ica, el nacionalismo mexicano se ha uel o insus ancial en e a su ecino
del No e. El esen imien o y la descon ianza his ó icos de nues o país hacia Es ados
Unidos, desde la gue a del 47 pasando po la in asión de Ve ac uz, sólo se man iene
como un balua e cul u al, pues la dependencia eal de México de la po encia
no eame icana es ab umado a, al pun o de que nues a economía oda se mue e en
buena medida según los lineamien os y las exigencias de la de Es ados Unidos. En
i ud de ello, hay quien sos iene de mane a p agmá ica que man ene el nacionalismo
de nues o país en e a Es ados Unidos, además de inú il e insus ancial, dada la
eno me asime ía eal en e los dos países, puede llega a se cos osa en la medida en
que ep oduce descon ianzas y enco es añejos. Más ald ía, desde es a pe spec i a,
adop a una nue a ac i ud más madu a y ealis a, abandona explíci amen e el
nacionalismo y mos a an e el impe io una ac i ud más abie a y menos ese ada
pa a no queda expues os a iesgos o p esiones innecesa ios p oduc o de una elación
ensa o incie a. Ob iamen e, el ema es polémico y sigue gene ando eno mes
con o e sias. Y si bien puede habe in e és po pa e de algunas au o idades de
camina hacia esa di ección, po c i e ios de e icacia o acionalidad económica, la
exis encia de esquemo es cada ez que se pone en en edicho el ema de la sobe anía
nacional (como en el caso de las p i a izaciones de pa e de las indus ias pe ole a y
eléc ica) mues a que el nacionalismo (en endido ya sea como la sobe anía del país en
sus ecu sos na u ales o como esabio his ó ico y cul u al hacia Es ados Unidos) sigue
siendo un componen e cen al de nues a iden idad como nación, po más que la
ealidad la con adiga o la ebase. Una conclusión pa ece desp ende se de es e pun o:
muchas eces el nacionalismo puede ol e se insus ancial po la ía de los hechos,
pe o no puede enuncia se a él mien as conse e un peso simbólico en el imagina io
social, aunque el esul ado sea ambiguo[7].
c) Nacionalismo y globalización
Las ac uales ci cuns ancias del mundo, que ac ecien an los p ocesos de globalización
en odos los ó denes -economía, cul u a, polí ica, ciencia, e cé e a- obligan a ede ini
la idea de nación y sobe anía. Más aún, la mundialización apa ece cada ez más como
una endencia opues a al nacionalismo, al g ado de que ambas pa ecen a i ma se como
las co ien es ideológicas con apues as que se dispu an hoy el in e és y el espaldo
del mayo núme o posible de adep os. En el con ex o de globalización que i e el
plane a, se ha dado cie o debili amien o an o del Es ado nacional en é minos de
sobe anía como del nacionalismo, en i ud de la he e ogeneidad de o mas de ida
di e sas, que se hace os ensible en un ma co de in enso in e cambio de in o mación y
de lujos mig a o ios c ecien es en odo el mundo. Es os ac o es han dado luga a un
cambio de o ma en las iden idades nacionales -iden idades más abie as a con enidos
uni e sales y abs ac os y menos apegadas a adiciones locales, más sensibles a las
coincidencias que a las di e encias-. Con odo, exis e un deba e inconcluso sob e la
mane a en que la globalización a ec a ealmen e a las cul u as nacionalis as[8].
Pa a los escép icos, el ascenso de las naciones, del nacionalismo y de los Es ados-
nación lle ó a una o ganización de la ida cul u al según pa áme os nacionales y
e i o ios muy sólidos y que po lo mismo no puede e se e osionada po las ue zas
asnacionales y, en pa icula , po el desa ollo de una cul u a de masas global.
Además, sos ienen, el con ac o mediá ico con o as cul u as, en luga de sup imi las
di e encias nacionales las acen úan, pues gene an una conciencia de la di e sidad
cul u al. En la posición con a ia, los con encidos sos ienen que el nacionalismo pudo
habe sido uncional y has a esencial pa a la consolidación y el desa ollo del Es ado
mode no, pe o hoy se en en a a un mundo en el que las ue zas económicas, sociales y
muchas eces polí icas escapan a la ju isdicción del Es ado-nación, lo que ha
conlle ado la apa ición de una conciencia global que incluso ep esen a la base de una
incipien e sociedad ci il global.
Pe o es as discusiones no son sólo eó icas, sino ambién exp esión de una dispu a
ideológica en e posiciones cada ez más alejadas e i econciliables, y que iene en los
así llamados "globali óbicos" y los "globali ílicos" a sus po a oces. El p oblema con
es a dispu a es que muchas eces conduce a alega os es é iles que en luga de alen a
soluciones a los muchos p oblemas de exclusión social, asime ía en e naciones y
desigualdad que indudablemen e ha conlle ado la globalización, abonan a la
ince idumb e y a la con on ación. Y en es e aspec o, po es a nues o país colocado
del lado de los países menos a o ecidos po la globalización, no es di ícil que se