scieee Open visual document viewer

Performance como terapia: arte como participación

Agudo Martínez, María Josefa

Abstract

La existencia de una identidad sociocultural implica que la cultura que heredamos puede ser transmitida a toda la sociedad en su conjunto a partir de un sistema que se perpetúa con la sucesión de generaciones. En este sentido, el arte, con su enorme y continuamente renovable potencial creativo, sería uno de los pilares esenciales de la mencionada identidad sociocultural. Así, cualquier tipo de manifestación artística que lleve aparejada la participación de los espectadores, conlleva siempre un plus de contenido “terapéutico” que, desde la propia concepción de la práctica artística, puede contemplarse como un medio para conseguir la mejora de la sociedad a través del arte.

Full text

ASOCIACIÓN ANDALUZA DE ARTETERAPIA Asana 2014 247 CAPÍTULO 11 PERFORMANCE COMO TERAPIA: ARTE COMO PARTICIPACIÓN Ma ía Jose a Agudo Ma ínez D a. en Bellas A es y Lcda. en Geog a ía e His o ia 1. INTRODUCCIÓN La exis encia de una iden idad sociocul u al implica que la cul u a que he edamos puede se ansmi ida a oda la sociedad en su conjun o a pa i de un sis ema que se pe pe úa con la sucesión de gene aciones 30 . En es e sen ido, el a e, con su eno me y con inuamen e eno able po encial c ea i o 31 , se ía uno de los pila es esenciales de la mencionada iden idad sociocul u al. Así, cualquie ipo de mani es ación a ís ica que lle e apa ejada la pa icipación de los espec ado es, conlle a siemp e un plus de con enido ‘ e apéu ico’ que, desde la p opia concepción de la p ác ica a ís ica, puede con empla se como un medio pa a consegui la mejo a de la sociedad a a és del a e. Po ello, en aquellos casos en los que la inicia i a de la p opues a a ís ica colabo a i a su ge del p opio a is a, es él mismo quien plan ea una co-au o ía compa ida que pa e de la base de que exis e un po encial c ea i o en odos los sec o es de la sociedad, si bien siemp e al ma gen de los log os es é icos. Se a a, en es os casos, y con una adición que se emon a a los años sesen a y se en a, de una e isión p o unda de los concep os adicionales de a e y a is a, los cuales ponen de mani ies o an o la impo ancia del ca ác e p ocesual del e en o como de la implicación y la 30 En palab as de Edga Mo in (2005, 197): “En e ec o, la he encia cul u al o ece el modelo de una pe sonalidad “ideal” y a o ece es adís icamen e la apa ición de asgos en consonancia con ella.” 31 C . FRÉMON, J. y BUSQUETS, M. (2010, 32): “Hay o mas que, al sin e iza las ue zas i ales de las que odo p ocede, pa ecen capaces de ija y ansmi i unos pode es que les son ajenos.” Asana 2014 ARTETERAPIA Y CREATIVIDAD: IMPLICACIONES PRÁCTICAS pa icipación del público en el mismo. Se busca, en onces, un mayo ac i ismo sociopolí ico al ma gen de conside aciones de c í ica o es é ica. Dicho de o o modo, la ob a de a e pasa a con e i se en he amien a al se icio de la mejo a de la sociedad y el con encional eli ismo cul u al del a is a se diluye en una mayo implicación social del a e. Así, una de las p ime as consecuencias de es e en oque ue saca el a e de las gale ías y los museos pa a ubica lo en si uaciones no a ís icas, pe o siemp e de la mano de un dialógo pe manen e con los espec ado es, conside ados és os como pieza cla e pa a la ealización de la ob a. 2. PRECEDENTES: EL DADAÍSMO COMO ACTITUD SANADORA Cla os an eceden es de los happenings son di e sas exp esiones a ís icas de u u is as, dadaís as 32 y su ealis as, siendo especialmen e conocidas las eladas a ís icas dadaís as del Caba e Vol ai e de Zú ich, undado en eb e o de 1916 po Hugo Ball 33 , au én ico luga de encuen o y expe imen ación 34 de nue as endencias a ís icas en el con ex o de la p ime a Gue a Mundial, lo que signi ica que el dadaísmo se adujo en una especie de ál ula de escape como eacción al clima de c ispación polí ica y social de la época. 32 Los dadaís as explicaban el nomb e del g upo en elación con la palab a dadá, de signi icado incie o, con ando que T is an Tza a omó un dicciona io, buscó la palab a más a a y encon ó dadà, que signi ica ‘caballo de made a’ en ancés. 33 Al que se unió el a is a T is an Tza a, au én ico emblema del Dadaísmo. O os a is as del g upo ue on Ma cel Jank, Jean A p, Hans Rich e y Richa d Huelsenbeck. 34 En las eladas dadá se mezclaban eci ales espon áneos con o omon ajes y odo ello en un ce emonial a ís ico de pe manen e p o ocación. Sin emba go el dadaísmo u o un amplio eco in e nacional, con ciudades como Be lín, Hanno e , Colonia, Nue a Yo k o Pa ís. C . ELGER (2004, 7): “… los dadaís as be lineses conseguían llena es años más a de g andes salas de has a dos mil espec ado es (…) las sesiones dadaís as despe aban en el público sen imien os encon ados, y a menudo desembocaban en dis u bios y umul os.” ASOCIACIÓN ANDALUZA DE ARTETERAPIA Asana 2014 249 Fig. 1. Hugo Ball. Caba e Vol ai e, 1916 [s .wikipedia.o g]. La seña de iden idad del dadaísmo 35 e a una especie de ebelión con a las con enciones a pa i de una p ác ica in e disciplina que englobaba poesía, música, escul u a o pin u a. Es a p o ocación abie a al o den es ablecido p opugnaba un an i-a e 36 basado en el desencan o 37 y desin e és social de los a is as del pe iodo de en egue as. Es a ónica de ebeldía se mani ies a con ecuencia a pa i de la u ilización de ma e iales inusuales con una cla a inclinación hacia lo an asioso, así como el empleo de ges os y mani es aciones p o ocado as. El obje i o e a des ui odas las con enciones, lo que con ie e al mo imien o dadaís a en un mo imien o an ia ís ico, an ili e a io y an ipoé ico. Es a ideología o al suponía el echazo absolu o de oda adición an e io , an o en iloso ía como en a e o li e a u a, a la ez que se e elaba con a las leyes de la lógica y con a la inmo ilidad del pensamien o 38 . Es po ello que la es é ica dadaís a negaba la azón y sus o mas exp esi as e an el ges o, el escándalo o la 35 C . TZARA (1983, 11): “La magia de una palab a –dadá- que ha pues o a los pe iodis as an e la pue a de un mundo imp e is o, no iene pa a noso os ninguna impo ancia.” 36 Po de inición, no exis e ninguna ob a dadá. Op. Ci . 47: “Deso dena el sen ido – deso dena las nociones y odas las pequeñas llu ias opicales de la desmo alización, deso ganización, des ucción, ca ambolas, son acciones asegu adas con a la pól o a y de u ilidad pública econocida.” 37 C . RODRIGUEZ PRAMPOLINI (2006, 79 ss.). 38 P opugna, la libe ad del indi iduo, la espon aneidad, la con adicción, la impe ección. Asana 2014 ARTETERAPIA Y CREATIVIDAD: IMPLICACIONES PRÁCTICAS p o ocación, ya que pa a es e g upo de a is as las on e as en e a e y ida 39 debían se abolidas. En es e sen ido, la apo ación pe manen e del Dadaísmo al a e mode no es el cues ionamien o con inuo de qué es el a e, ya que cualquie p ác ica a ís ica es in e p e ada como una con ención que puede se cues ionada y no hay eglas ijas y e e nas. De es a o ma, se a a, en muchos casos de p opues as que in eg an una mezcla de géne os y ma e ias p opia del collage, a la ez que pos ulan po un on al echazo de odos los alo es sociales y es é icos del momen o a pa i de mé odos a ís icos y li e a ios delibe adamen e incomp ensibles, ayando con ecuencia lo absu do e i acional 40 y con el empleo de nue os ma e iales 41 y nue os mé odos de inclusión del aza . Uno de los máximos exponen es del dadaísmo ue Ma cel Duchamp, quien e olucionó el a e con empo áneo con ob as como “Rueda de bicicle a 42 ” (1913), “Bo elle o 43 ” (1914), “Foun ain 44 ” (1917), “L.H.O.O.Q 45 ” (1919), “El g an id io” (1915-23) o “Boi e-en- alise 46 ” (1936-1941). Su conside ación unánime como el a is a más in luyen e 47 del pasado siglo, adica en habe sido el in en o del 39 C . DE DIEGO (1996, 75): “En el caso del siglo XX ese ic his ó ico se exaspe a más si cabe debido a la incues ionable poli ización de la angua dia, a su a án po in eg a la ida en el a e y el a e en la ida.” 40 En su ob a La casada desnudada po sus sol e os Duchamp u iliza el aza al admi i las o u as que la pieza su ió en 1923 al se asladada a una exposición en B ooklyn. 4141 Ku Schwi e s des acó po sus collages de ma e ial usado, Ma cel Duchamp po sus eady-mades y el dadaísmo be linés pasa á a la his o ia po el o omon aje. C . el ca álogo comple o de ROBINSON y BERECZ (2010). 42 Su p ime eady-made -o a e basado en la u ilización de obje os p e-exis en es-, en es e caso una ueda de bicicle a mon ada del e és sob e un abu e e. 43 C . FOSTER y BROTONS (2001, 112). 44 Posiblemen e su eady-made más polémico y p o ocado : un u ina io colocado sob e un pedes al, i mado con el pseudónimo R. Mu y p esen ado en 1917 en una exposición pública de a e, la Socie y o Independen A is s de Nue a Yo k. El escándalo a ís ico e a una es a egia del dadaísmo. 45 La Gioconda con bigo e y pe illa, i ulada con siglas cuya oné ica es “elle a chaud au cul”, sexualidad ambién mani ies a en g an pa e de su ob a y en sus e a os como R ose Séla y, ealizados en 1920 y 1921 po su amigo y ambién dadaís a Man Ray. 46 C . GUASCH (2011, 79 y 80). 47 Sob e odo en e las décadas 1960 y 1980; c . ELGER (2004, 80). C . ambién BOURRIAUD (2004, 15): “¿No es el a e, en palab as de Ma cel Duchamp, ‘un juego en e odos los homb es de odas las épocas’?. La pos p oducción es la o ma con empo ánea de ese juego”. Op. Ci , 25: “Duchamp comple a así la de inición de la palab a ‘c ea ’: es ASOCIACIÓN ANDALUZA DE ARTETERAPIA Asana 2014 251 eady-made 48 , géne o que consiguió ompe con el adicional p o agonismo de la pin u a den o del escena io de las a es plás icas a pa i de la impo ancia concedida al con ex o en la alo ación de la ob a a ís ica 49 . Po o o lado, el Mo imien o dadaís a en Alemania adquie e un ca iz mucho más polí ico 50 en el pano ama a ís ico de pos gue a. Richa d Hülsenbeck 51 jun o a Raoul Hausmann en Be lín 52 amplia on el lenguaje plás ico del dadaísmo con la in oducción del o omon aje, a pa i de agmen os o og á icos de la ealidad. En el dadaísmo de Nue a Yo k 53 (1915-1920) ue on los a is as eu opeos exiliados 54 los enca gados de di undi los nue os plan eamien os a ís icos de la angua dia eu opea basados en la desin eg ación de la ealidad y en los ya mencionados eady-mades como p o o ipos de an ia e. Apa e de Duchamp, jun o con Picabia y Man Ray a la cabeza, des acan, en e o os, a is as como Hans Rich e o Al ed S iegli z. En el caso del o óg a o y gale is a S iegli z, se a a de uno de los p ecu so es de la o og a ía mode na con su e is a Came a Wo k y el mo imien o Pho o Secession 55 . La úl ima sede del dadaísmo ue Pa ís, con un jo en And é B e on 56 a la cabeza, lo que explica su en oque eminen emen e li e a io plasmado en inse a un obje o en un nue o escena io, conside a lo como un pe sonaje den o de un ela o.” 48 Se a a de la ma e ialización del concep o de an i-a e p opugnado po los dadaís as, lo que se aducía en la explo ación de nue as on e as del a e con obje os indus iales de uso co idiano. 49 En palab as de Diezma Elge (2004, 80): “Lo in e esan e pa a él es ompe con cuan o el público espe a adicionalmen e del a e, es ablece los lími es de las ob as a ís icas pa a pode amplia los adicalmen e”. 50 Con in es cla amen e ana quis as o izquie dis as. 51 Jun o con el poe a Raoul Hausmann y o os a is as como Ku Schwi e s, Hannah Höch y He z eld. 52 Po su pa e, Ka Schwi e s desde Hanno e ue echazado po Hülsenbeck. 53 Aunque los escándalos a ís icos siguie on siendo una seña de iden idad del dadaísmo neoyo quino, las ei indicaciones polí icas eu opeas ya no es aban p esen es. 54 C . DE DIEGO (1996, 87): “La huída de los eu opeos da ía sus u os en el o o con inen e y mos a ía a unos a is as e e anos ascinados como niños an e las posibilidades de Nue a Co k: allí, lejos de la gue a, podían ol e a se ‘pequeños’.” 55 Pho o-Secession lle ó a cabo sus p opias exposiciones y publicó Came a Wo k, una p es igiosa e is a o og á ica, en e 1902 y 1917. 56 El mo imien o su ealis a oma el ele o como cla o he ede o del dadaísmo. Asana 2014 ARTETERAPIA Y CREATIVIDAD: IMPLICACIONES PRÁCTICAS nume osas publicaciones 57 . A la capi al ancesa eg esa on a pa i de 1918 a is as como Louis A agon, And é B e on o T is an Tza a 58 . A is as como An onin A aud 59 , ha án así de puen e en e el su ealismo, he ede o del dadaísmo, y las nue as p opues as no eame icanas en o no al Black Moun ain Collage 60 de Robe Rauschenbe g, John Cage o Me ce Cunninghan, con cla os a isbos de happening 61 , en una búsqueda del a e o al. Po o o lado, la p egun a sob e el papel del a e en la sociedad se á especialmen e espondida po los a is as no eame icanos, quienes oman el ele o y son, en es e sen ido, deudo es o he ede os de las p opues as eu opeas de la p ime a mi ad del siglo XX a la ez que p o agonis as de la econside ación en la p esen ación 62 de la ob a de a e; es a úl ima es una cues ión imp escindible pa a la comp ensión del hecho a ís ico a pa i de 1945. 3. EL ARTISTA SOCIAL: HAPPENING Y PERFORMANCE 63 . El happening su ge en los años 50 64 como un ipo de a e ca ac e izado po la imp o isación. El p ime happening de la his o ia, una mezcla de eci ación, música y danza de í ulo Thea e Piece nº 1, ue ealizado po John Cage 65 en 1952 57 En e las que cabe menciona las e is as Li é a u e de B e on, L’Esp i Nou eau de Paul De mée o P o e be de Paul Elua d. C . ELGER (2004, 26 y 27). 58 Picabia y Duchamp eg esa on en 1919, y poco después lo hicie on Man Ray y Max E ns . 59 La influencia de A aud, conocido además po su en e medad men al, llegó ambién a São Paulo y Río de Janei o, c . CABAÑAS y ACQUAVIVA (2012, 191). 60 Uni e sidad undada en 1933 ce ca de Ashe ille (Ca olina del No e). 61 Es os nue os plan eamien os supond án la up u a de ini i a con el concep o de ma co en la p ác ica a ís ica. C . DE DIEGO (1996, 136): “Los en o nos –en i onmen s- e an una al e na i a al a e al uso que empieza a apa ece en esos años y cuyo p opósi o e a implica al espec ado –al cue po del espec ado - en la p opia ob a de a e”. 62 C . LARRAÑAGA (2001, 21 ss.). 63 Ambos é minos hacen e e encia a mani es aciones a ís icas, no malmen e mul idisciplina es, en las que además del a is a o a is as pa icipan los espec ado es. Es a pa icipación pasa a se el asgo cla amen e dis in i o del Happening en e al Pe o mance A , ya que en el p ime o la p opues a de ob a de a e adica en la p opia ac uación colec i a, que supone una conside able libe ación exp esi a y emo i a del conjun o de los pa icipan es, los cuales son colocados a eces an e si uaciones so p enden es que p o ocan eacciones inespe adas. 64 P óximo a la es é ica del Pop A . 65 Quien lo de inió como “acon ecimien o ea al sin ama”, con ó con la colabo ación de Robe Rauschenbe g y Me ce Cunningham. ASOCIACIÓN ANDALUZA DE ARTETERAPIA Asana 2014 253 y u o luga en el Black Moun ain Collage 66 de Ca olina del No e. O os músicos como Giuseppe Chia i, Geo ge B ech o La Mon e Young han incluido es e géne o a ís ico en sus abajos y el di ec o de ea o ame icano Bob Wilson plan eaba piezas ea ales con idén icos plan eamien os 67 . Geo ge Maciunas ue miemb o undado de Fluxus, una comunidad in e nacional de a is as de di e en es disciplinas. Wol Vos ell, en el seno de Fluxus, ealizó en es a época pe o mances elabo adas ca ac e izadas po la combinación de elemen os es iden es; ue además pione o, jun o con Nam June Paik y Cha lo e Moo man, en la u ilización del ídeo 68 en sus ins alaciones. Aunque la época do ada de la pe o mance ue on los años sesen a, con inúa igen e en la ac ualidad con a is as como John Bock, Robe Del o d B own, Paul McCa hy, William Pope o Ca olee Schnee mann, Ka en Finley, Suzanne Lacy o Leslie Labowi z 69 . Se a a de una mani es ación a ís ica muy di e sa, a eces de ca ác e espon áneo y e íme o 70 y que suele ene luga en si ios públicos 71 con una componen e impo an e de ac o so p esa. Un ejemplo de eno me popula idad son las conocidas “ins alaciones humanas” del es adounidense Spence Tunik 72 , mezcla de pe o mances y o og a ías de masas de pe sonas desnudas en 66 Se a a de una escuela de a e expe imen al igen e en e los años 1933-1956 y que con ó con la colabo ación de nume osos a is as eu opeos exiliados como Albe s, G opius, Ozen an o Feininge , y o os como Kline, De Kooning o Twombly. 67 Es ambién el caso de Robe Mo is y la danza. C . BERGER (1989, 81). 68 Al igual que lo hicie a la pe o me y ideoa is a ame icana Hannah Wilke. C . FUNDACION MAPFRE (2008, 355). En elación con los pione os del ideoa e, c . GUASCH (2007, 442). 69 C . MORGAN y RODRÍGUEZ (2003, 143). 70 En el happening se alo a sob e odo la acción y i i el momen o. O os éminos a ines son algunos ales como: li e a , ac ion a , in e enciones, manoeu es y sniggling. El happening u o ca ác e de mo imien o in e nacional, como lo demues a el G upo Gu ai (1955), un g upo de a is as japoneses que ealizaban a e de acción. 71 C . DOHERTY (2009, 107 ss.). Sin emba go, una excepción la cons i uyen las p opues as desa olladas en el Ins i u o di Tella de Buenos Ai es, a inales de los 60’, de la mano de a is as jó enes que buscaban la supe ación del a e obje ual y basaban sus expe iencias a ís icas en ins alaciones, pe o mances o happenings; c . JACOBY (2011, 125). 72 En cuya web o icial (h p://www.spence unick.com/) apa ece un “ egis o de ac i ud” pa a u u as ins alaciones; en odas ellas los pa icipan es se desnudan po au én ico amo al a e, dada la ama del a is a. Se a a de un hecho insóli o ya que pe sonas de odos los países y cul u as acuden a las di e en es con oca o ias pa a desnuda se jun o a gen e desconocida y deja se o og a ia , lo que nos p oduce un cie o sob ecogimien o an e la p esencia de es e “elogio a la ida”, según las palab as del p opio a is a. Asana 2014 ARTETERAPIA Y CREATIVIDAD: IMPLICACIONES PRÁCTICAS disposición a ís ica y en luga es de odo el mundo 73 . Sob e es as espec acula es al omb as de cue pos desnudos, au o es como Lisa Liebmann, conside an que el mensaje no es ni sexual 74 ni comuni a io 75 , idea que queda e idenciada po la masi a pa icipación ciudadana en cada uno de sus p oyec os concebidos como au én icas ob as de a e. La cualidad impac an e y g o esca de algo que se apa a de lo co idiano se e e o zada po la ulne abilidad de los nume osos pa icipan es 76 . El plan eamien o de pa ida de la pe o mance es c ea a e sólo con la acción 77 y de la mano an o del a is a como de los espec ado es; la ob a de a e es así sus i uida po la p opia acción y el a is a hace las eces de ca alizado de la ene gía c ea i a del g upo de espec ado es 78 . La pe o mance o "acción a ís ica" cons a así de cua o elemen os: el iempo, el espacio, el a is a 79 y el público 80 ; es o supone que no sea necesa io p oduci una ob a o un obje o. Allan Kap ow ealizó un g an núme o de happenings 81 ; discípulo de John Cage, bajo cuya in luencia c eó ob as que eque ían la pa icipación de la audiencia, ue pione o de es a p ác ica a ís ica y su idea e a algo pa ecido a ‘habla con el cue po’. Kap ow inco po ó al a e compo amien os co idianos de la ida dia ia, en ac i idades y con ex os no a ís icos, diluyendo así la sepa ación en e ida y a e, en lo que él denominaba “ac uación no ea al 82 ” de ahí su in luencia en Fluxus 83 o 73 Quien po ello pasa a se un au én ico enómeno de masas. 74 Caso con a io a la polémica pe o mance “Semille o” de Vi o Acconci (Gale ía Sonnabend, Nue a Yo k, 1972); c . AZNAR ALMAZÁN, S. (2000, 79). 75 No hay que ol ida , en es e pun o, los e e en es espec i amen e a ís ico y psicoanalí ico de Ma cel Duchamp, uno de los g andes iconos del a e mode no con su “Desnudo bajando una escale a” (1912) y del e ichismo sexual de F eud. No hay que ol ida que la ob a de Duchamp causó una au én ica conmoción en el A mo y Show de Nue a Yo k de 1913. 76 C . G illo, Ra ael. Spence Tunick: El desnudo como no-espec áculo. En h p://www.laji ibilla.cu/2006/n258_04/258_10.h ml. Consul ado el 23/01/2013. 77 El a is a-músico John Cage abajó con el silencio como concep o composi i o y el di ec o de ea o ame icano Bob Wilson plan eaba piezas ea ales que e an au én icas pe o mances. 78 C . MENEGUZZO (2006, 67). 79 El suje o pasa a con e i se en el elemen o cons i u i o de la ob a a ís ica. 80 C . en su conjun o el lib o de BURNHAM y DURLAND (1998). 81 En el caso de Kap ow, su ob a “18 happenings in 6 pa s” (1959, Reuben Galle y de Nue a Yo k) dio nomb e a es e géne o a ís ico. 82 C . MORGAN y RODRÍGUEZ (2003, 119). 83 El es i al de Wiesbaden de 1962 celeb ó el nacimien o de Fluxus. ASOCIACIÓN ANDALUZA DE ARTETERAPIA Asana 2014 255 en el a e de la pe o mance. En sus ensayos A e que no puede se a e o La Educación del Des-A is a 84 , Kap ow mani ies a su in e és po la ealidad po encima de cualquie ipo de a e ya que pa a él la c ea i idad es aliada del juego 85 , a pa i de lo cual se a a ía de a icula expe iencias signi ica i as de la co idianeidad 86 . Según Kap ow, las angua dias his ó icas ep esen an el an i-a e, mien as que el no-a e o a e-como- ida plan ea una elación luida en e el a e y la ida, lo que supone desplaza el pun o de mi a del a e expe imen al de las úl imas décadas hacia la impo ancia de las o mas sociales y sob e odo hacia la mane a de comunica la p ác ica a ís ica: la ida co idiana ealizada como a e puede cambia de mane a signi ica i a nues o día a día. O o de los pe sonajes cla e del nue o en oque es Joseph Beuys 87 ; se a a de un a is a que cu iosamen e llega al a e a a és del auma 88 . Beuys ue miemb o del mo imien o neodadá Fluxus 89 y es uno de los máximos exponen es del pe o mance. El ema p incipal de su p oducción a ís ica es la c ea i idad la en e en la es uc u a social 90 , así como el p oblema de la libe ad de la condición humana 91 ; pa a él el papel del a is a es el de una especie de sanado de las en e medades sociales y concebía la econciliación con la condición humana a a és del a e. Su mayo log o ue la socialización del a e 92 , inquie ud 84 C . KAPROW (2007). 85 Kap ow insis e en la impo ancia de desap ende lo ap endido pa a empeza a c ea . 86 Como el ac o de expe imen a la isicidad de cepilla se a en amen e los dien es. En es e pun o, es cla a su in luencia de John Dewey y el a e como ida. 87 Beuys comba ió como pilo o en la Segunda Gue a Mundial. En 1944 su a ión se es elló en C imea y unos na i os lo esca a on y lo en ol ie on con g asa y iel o, dos elemen os que apa ecen de o ma ei e ada en su p oducción a ís ica, de ahí que los ma e iales de algunas de sus pe o mances engan elación au obiog á ica con la miel o la g asa de los á a os que le sal a on la ida. 88 Es conocido que sob e i e a un acciden e aé eo po los cuidados de unos á a os nómadas. 89 Jun o a o os a is as como Y es Klein o Pie o Manzoni. 90 C . GUASCH y BONITO (2000, 115). 91 C . MORGAN y RODRÍGUEZ (2003, 109). 92 En su e apa de p o eso uni e si a io en Düsseldo , es u o in e esado po las elaciones en e la pedagogía y el a e. En elación con es a idea Beuys se e e ía a la «escul u a social» pa a omen a la c ea i idad de las pe sonas y consegui modela la sociedad del u u o. Su in e és po la polí ica lo lle ó a unda en 1967 el Pa ido Alemán de Es udian es, con la inalidad de consegui un cie o a e social, al ma gen an o del