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Primera parte de La renegada de Valladolid : relación curiosa de un dulce tratado, de como una muger de Valladolid ..., y casó con un rico moro ...

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PRIMERA PARTE ^ íD£ LA (^EHEGADA íDfí VALLADOLW. RELACION CURIOSA DE UN DULCE TRATADO^ de como una muger ,natural de Valladolid, siendo cautiva^ negó ia Ley dé Dios nuestro Señor ^ycaso con un ricoMoroi ycomo cautivaron aun Clérigo hermano suyo ,el qual sirria asu hermana tres años de Esclavo ,sin que se conociessen iy COR\o Dios fue servido ,que al cabo de ellos se conocieran, por ciertas preguntas ,que le hizo la Renegada, Ofe. • DEsdc Poniente 4Eevante, hasta el grandeSeptentrión, con alta voz retumbante es muy justo que se cante tal caso de admiración. Es caso dulce ,ygraciosoj muy mas dulce que la miel; aunque al principio espantoso^ ’ terrible ,ymuy temeroso,; mas amargo que la hiel. Ypara poder decir este caso con dulzor, sin discrepar ,ni mentir^ sera menester pedir favor 3nuestro Señor: al qaal suplico fermilmcníé. '<£ - Co como aPadre Celestial, dulcissimo ,ymas clemente, «tiie mi sentido ,ymente en aquesta obra tal. COMIENZA LA OBRA. EnValbdolid vivia una Nina muy hermosa, dotada en sabiduría, que su padre la instruía para Monja virtuosa. Esta tal tenia un hermanxj en Gramática sapiente, en servir áDios muy sano, yaunque mozo, buen Christiano, siervo del Omnipotente, En Salamanca aprendió elmancebo Theologia, yá, Valladolid liego unCapiran ,que nombro nuestro Rey para Bugia. El'Capitan se hospedó enfrente de la Doncella;! una mañana la vio, y£ssi como la miro, se encendió en amores della. Ei Capitán la embiaba muchas coplas antorosas, que nadie las barruntaba, ytambién la presentaba ropas, yjoyas costosas. ^' La Doncella le rogó, que en tal cosa no pensasse^ ylas joy^ le embió, p ymucho le suplicó, que sus puertas no rondasse, que es doncella muy honrada,; de buena linea ,yparicntesj que seria maltratada, de su padre atormentada, yafrentada de las gen^a^.,. El Capitau encendido \ en la enojada Doncella,, de sus amores hetido, promete $er su marido,; yde casarse con ella.. La Doncella concedió, ;-.'Con tal qué con ella case;’ una noche la sacó, yáPeñafiei la llevó, ^ sin que nadie lo pensassc< ABugia se partió, gozando de su hermosura» mas su placer no duró, que presto le derribó la fortuna su ventura. Yes ,que los Moros cercaroni áBugia con presteza, " yen la fuerza se entregaron, yentre los presos hallaron esta singular belleza? ycomo un Baxi la vio hermosa, moza, ydispuesta,^ áella se aficionó, ypara si la tomó, como la vió tan hontóta; Metióla luego en el mar, yásu tierra la llevó, .yivió en ia Ciudad delmár. y yantes de desembarcar, de amores la rcquiiióí mas no la pudo vencer por mas que la importunaba; yella dixo :ha# de saber, que en ral no me has de ofender, aunque yo sea tu esclava: basta mi terrible pena, ylarguissáma "prisión, que desde hoy se me ordena, sujeta ála tja cadena, yauseniie de ¡mi Nación* El Moro la regalaba danfhjla buena comida, ásu mesa la sentaba, yde' amores la trataba^ .con palabras muy sentidas* /.Dixo un dia, que negasse ^ áChruto ,Sacro Agnus Del,: yque Mora se tornasse, ydespués con el casasse, pues es tan buena su Ley: que mas vale que reciba toda la Ley Mahometana, . yen descanso ,ybi^-e^s viva, que nó verse asi cautiva sujeta en tierra Pagana. Poc< libertad ,yriqueza : renegó, de aquel’ Tbesoto del Alta ,ySuprema Altéza, sin temor *ysin perez^» -v yse caso con el Moro. . Yeinte ysiás.años estuvo- " metida epsu mala sefta: - del Mofi^ídos hijos tuvo, . ySU mala Ley sotíuvo como infernal Mau.omcta¿ Estaba tan apartada de Christo ,y¿e sus Thesoros, como si fuera engendrada, nacida ,ytambién criada de continuo entre los Moros» Ycomo el* Juez .^oberáno se puso en la Cruz por todos, dando remedio al Christiano, un Sacerdote su hermano la embió por estraños modos. Yes ,que el Gierigo venia ^- de Roma de negociar, con otros en compañía, en alta mar se metía, yempezó de navegar. Diez Galeras le saderoti de Moros ,por buena cuenfai^ muy grande cerco pusieron^ el Navio le rindieron, ycautivarpQr’íitrf^ita. pjKTlerigo fue llevado ala fuerza de Morón, de ropas desvalijado, yfue puesto en el Mercado,- donde se vendió ápregón* El Moro no conoció ^ el Esclavoxiue compraba yuna cadena le echaba, yásu muget le llevó,' sin sabef lo,que llevaba. I» Havieudo Jesús Juntado los dos que bien se querían, J^rmana, yhctm.anQ ama^Q,' C hartas veces se han mirado, . pero no se conociani Ni ella conocía áéi, ;- ni él ásu hermana ma'yorí dabale vida cruel, *# como renegada infiel, que negó ásu buen Señor. Tres años ,yciertos dias sirvió el Clérigo ála hermana, sufriendo mil perrerías, hasta que el Sacro Messias les abrió la senda llana. Y.es ,que el Clérigo con zelo invocaba cada dia ála alta Reyna del Cielo, yrezaba por consuelo su Rosario de alegría. Todas las noches csrabaí tres horas justas cabales, ylos Maytiñes rezaba, w.'HjCon devoción passaba k>s Psalmos renfrenSll»^ Una noche le azechaba ia hermana ,por ver que hacia,^ ykvio coni?» rezaba, ycon devoción llamaba ala Gloriosa MARIA» En el de setenta ynueve ,con gran recreOsf TíSjpera ¿e San iMatbeo, España íe pide cuenta,- con «Btffeable deseo. Ydixo :Dime ,donde eres? Responde ,no estés turbado, tienes en tu tierra haberes? i que si los tienes ,yquieres, bien puedes ser libertado. Eres casado ,ómezquino? tienes hijos ,ymuger? Respondió :Con Dios Divino soy desposado ,aunque indignof en él tengo mi querer, yla Gloriosa MARIA es mi Madre enamorada^ La Renegada decía: Dexate de essa porfía, que tu Ley no vale nada; El buen Clérigo calló, como se vió en tierra estraní,- yotra vez le preguntó, que oficio fue el que aprendió;! yde donde era de España?. :r. Respondió muy liberal, ; no con placer ,ni con ria. Es mí oficio Celestial, sobre todos general, soy Sacerdote de Missa, Cada vez que Missa digo Dios ámis manos, es deslís-ciervos Amigo, es Sustento, Pan de los leales Christianos. f Dixo la hermana :Esse.oficiq en tu tierra es muy tenido, es oficio deexercicio,^ ; oficio ,que quita vicío^ de oficios el mas subido* Razón tienes de alabarle, : ytambién te hago saber,- í; gue bien puedes olvidarle. que ño Üolvcras ausarle estando tu en mi poder. En qué Villa, en qué Ciudad, óen qué tierra te has criado? no me niegues la verdad. Respondió con humildad, bien afliíio ,ycongoxadoí Dexame (triste de mi!) con mi pena ,ymi passion, que no sé donde nací, basta que me veo aquí sujeto á vuestra prisionj do no puedo celebrar el Cuerpo de mi Señor¿ Dexate de tanto hablar: de donde eres ?por mi amc^ no me lo, quieras negar, que yo en España me vi, aunque rae veo aqui ahora* diez años por cierto fui cautiva en Valladolid de una muy rica señora^ Como el Clérigo la oyó su buena tierra nombrar,! las sus mexiilas regó con lagrimas ,que vertió* yempezaba ásuspirar, diciendo :Has redoblado mi dolor grave >ycrecido* que la tierra que has nomhiaáp^, es do soy Beneficiado, ysoy criado ,ynacido^ Comeazó ella áconsolarle* yaplacar su llanto, ylid, ypor puntos preguutatie^ qoe la dÍMSsc en que calle vivía cií Valladolid. Respondióxon gran do4or* afligido ycon zozobra: Vive mi padre, yseñor junto ala Iglesia Mayor* en la calle de la Obra. Conoces álos Rosales, gente rica ,yprinqpal? Dixo ;Ya doblas mis males* esso.s son mis tíos carnales, yno saben de mi mal. La Renegada ,que vio las buenas señas ,que daba* al hermano conoció, yaunque lo dissimnió, el coiazon la llorabai No hay contento que íá quadre mas, que ver su buen hermanof ydixo ;Dime ,tu padre cómo se llama ,ytu aiadref y^u Dorabre-dime llano. LUnrase Juan de Azebedo el mi buen padre ,yseñor* ymi madre Leonor, por sobrenombre Salcedo* yyo me llamo Melchor. Una hermana has de tener harto gallarda ,yhermosa* que la llegué áconocer: idi ,Melchor ,que se fue ál^er?. es casada ,óReligiosa? El Clérigo qespondió, ]- diciendo :Fuese perdida* ¡ «padre ,^.madK eegó, . -Jo no sabeB‘<?5ii«n ''• bí á que Provincia es i Como ífa^feeriíjani óotá^ su perdición ", yñialdldi al punto «e desmayara, . yel frec.eaano bien pensara fuesse alguna etífermedad»- EI Moro iKJ estaba aUH que con íus.tójós fufe ¿caza: Jesosíb pfertnitió assíj ^: ydespués ,que bolvio en si, ásu bttcn bermáno abraza. El hermano se apartaba,; ^ porqúooO la.feonocia, yía hermana lo abrazaba,* mucho gesMáy y y;sus,pirand€i deCia; /fcWza'a ia desdichada de Agiíéda de Azebedb,- la perdida ,ydesastrada, qáby^ó'í^y tu hermana amada, yal Señor tengo gran miedo. Yo soy tu hermana ,que fefStaba -para ¡Mónja virtuosa, ' hoy ¿de Satanas esclava» Ol’ucní'jesus! tunielava, que estoy de cieno lodosa : Mi Dios ,no-^haya mas discotd^ ácogsme átauebano, í* pon en mi alma concordia, *qác*es mas tii ntíseticbrdia, r qué mi pésñfeco dánd.: Veinte yseia años cabales - ha ,míDros ,qüe te nfegucí; J^ ylos bienes eeicstiaieí <--' ^:L dexc por ios temporales, do mi alma encenagué. Las ropas de terciopelo, yde muy finó damasco las arrastra por el suelo, bolviendose aDios del Cielo, yal mundo le' pone asco; Galas ,axoreas ,-mamilas, anillos ,ycoliat de oro, con lagrimas muy sencillas los despide ,ys’us mexillas lava con esquivo lloro. La oveja ,que era perdida, < ya se bucK’e ásu-Pastor, yla que era aplaudida, --la dflfte Sú gfañ'caida, -’- ofensa que hizo aPSrñor. * Decia :Rey Eterna!, yo tc'befidrgó ,yalabó, ' que por restautar mi mal, mi propio hermano carnal me embiáste por, esclavo: que fue para que cntendicsse, que mi á^a no ira perdida, '’ si mis pecados gimiesse, , * yáti ,mi -Dios, me bolviesse águstar tu' Pan de vida* El Clérigo ,Como vio, " que era su hermaua camal, ^Dios muchas gracias dio, yde ro4illas’ie hincó, dickndo tRey Celestial, pues tómasteis-carne humana por tqdqs Ids^pec’ádofes’, Señor fe perdoiia á; mi heimts»®»! ' ’que que desea verse sana, ípor tornar átus amores, ^ Idos mozas que en casa havia, feran idas alavar; 1los hijos en compañía del padre que al tercer día han de venir de cazar. El Clérigo confoitaba _ ásu hermana ,yla tenia» que con un canto se daba» el pecho se lastimaba, yello no se dolía» Llorando dice :Llegue ápublicar mis pecados; aquien me descubriré? Buen Jesús ,petdonamé mis graves yerros passados: no me eches de tu presencia, 'Gran Señor de los Señores, ten de mi alma clemencia, porque haga penitencia de mirpecados ,yertorcsw Mi anima pecadora presento en tüs Santas Manos, yla Virgen ,mi Señora, fea mi guarda.^ Yguiadora hasta tierra de Christianos» Decidme ,Virgen Mana, quando cobraré el salario que de antes ganar solía, pues rezaba cada dia ^ vuestra Corona ,VRosario. El dia que le rezaba I ganaba den mil thesorosi lmi alma se^B5<?laba^ yahora esclava, cautiva e^jalerr'a de Moros. Oalma! ia.hppra ,yprez, que os dieroJi el Bautismo, yaquella hermosura,: ytez, mas negra va ,que Upez caminando acia el Abismo. Solias estjr hermosa, _ blanca ,limpif >yagtaciáda, yde Jesu-Chrkio Esposa;: .y ahora estas ponzoñosa, por todas partes manchada. El aoetito carnal ^ os saco ,triste alma mia, -del Colegio Angelical, yOS puso en passo mortal,^ dándoos pena noche y día. Quiso Dios, que fue elegido muy lexoí:de aquesta tierra por Capitán so marido, ,, del Rey Marfuz.proveído pa^a ir écierta guerra. Sus hijos llevo con el, que eran yé de buena edadí quiso el alta Magestad, que un bÍK:> de un Mercader estaba en cautividad. Viniéronle árescatar, yla dueña tuvo modos para le poder hablar, ydlóle para sac.ir ^ passaporte pata todos. El passaporte otderor hizo una carta echadiza, ^ su suegra ,yque la ha líamado de la Ciudid de AíhecM¿ai diciepdot estaba dolienre, yfatigada en su lechby. yla dueña sábiamenté Ja daba áleer ala gente, por dissimtílaríu hecho. * Todos quatro juntos fueroof hasta la'^iádad de Romas nunca descubiertos fuéron, ni perseguidos se vieron de la gente de Mahoma. Estando en Roma ,decií Ja muy convertida dueña, (este es paílb de alegtia : Ablandaos', alma mia, que estáis' mas dura que peí}a¿ alzad loí ojos /yvéd la franca ydivina^ PaJma| -pa^dMos o§ hace rnerced, sabedlo conocer ,alma. Siendo ante el Papa humillada, dice: Padre Eliñritual, Javame ,que estOy^danada, yme he Visto abar^cadii en un hondo cenágal.. Pues he visto tu prcse't^ia, óyeme Pastor Sagrado: Padre ,tea de mi clemencia, yno me des penitencia conforme ámi gran pecadoj que si Dios me castígasse conforme ámi grande error, no es mucho que me tragasse la tierra, yme sepoltassc en llamas vivas de ardor. La dueña reconoció, yrecibió nuéVa lumbre después que se confessó, yel Redentor la tocó coh el calor de su lumbre. Plegue áGhristo ,mis hermanos, que lavemos la conciencia, ycon .pei^samien^sanés c^O'&istíariós X ála Divina Pót^éiáv r :para que reconciliados •en la gran jemsaién, IVlvaraoS^iuy déscansadoi con los Bienaventurados siempre jamás ,amem Con liceDcía :EnMiríí-ifl *Wí-i 'Ia'T ..r áró. d. c?n-lá?Imprenta yLibrería de And=,Sotos, fren^ dc?.(}jnas,don¿ fe hallaii. '• :r,-; "T -as' -^