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Edadismo, radio y crisis pandémica: la radio generalista española durante el confinamiento

Martín-Pena, Daniel; Guarinos, Virginia

Abstract

Uno de los principales focos de interés periodístico durante la crisis pandémica del COVID-19 ha sido el elevado número de fallecidos en la población superior a los 65 años. El objetivo de este artículo es analizar el tratamiento informativo del tema durante la primera ola de la pandemia por parte de las principales emisoras radiofónicas españolas. Bajo el marco de los Estudios Etarios, se analiza el modo de representación y la presencia de la vejez en la programación de las cuatro principales radios generalistas durante cuatro días fundamentales del confinamiento. Las cuatro emisoras seleccionadas son las de mayor audiencia según el Estudio General de Medios, con un total de 74 ediciones, correspondientes a 27 programas y 229 horas de radio, de los espacios más representativos de la cadena SER, COPE, Onda Cero y Radio Nacional España. La principal conclusión es la existencia de edadismo positivo, tanto en representación como en la presencia del tema.

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1 Daniel Martín-Pena, Virginia Guarinos Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 EDADISMO, RADIO Y CRISIS PANDÉMICA: la radio generalista española durante el confinamiento Daniel Martín-Pena* Virginia Guarinos** * Universidad de Extremadura. Plazuela Ibn Marwan s/n. 06071. Badajoz – España. da- [email protected] http://orcid.org/0000-0003-2676-5821 ** Universidad de Sevilla. Avenida Américo Vespucio s/n. 41092. Sevilla – Andalucía – España. [email protected] http://orcid.org/0000-0002-7270-0087 ARTIGO http://dx.doi.org/10.9771/ccrh.v35i0.42392 Uno de los principales focos de interés periodístico durante la crisis pandémica del COVID-19 ha sido el elevado número de fallecidos en la población superior a los 65 años. El objetivo de este artículo es analizar el tratamiento informativo del tema durante la primera ola de la pandemia por parte de las principales emisoras radiofónicas españolas. Bajo el marco de los Estudios Etarios, se analiza el modo de representación y la presencia de la vejez en la programación de las cuatro principales radios generalistas durante cuatro días fundamentales del confinamiento. Las cuatro emisoras seleccionadas son las de mayor audiencia según el Estudio General de Medios, con un total de 74 ediciones, correspondientes a 27 programas y 229 horas de radio, de los espacios más representativos de la cadena SER, COPE, Onda Cero y Radio Nacional España. La principal conclusión es la existencia de edadismo positivo, tanto en representación como en la presencia del tema. Palabras clave: Edadismo. Radio; COVID-19. Estereotipos. Estudios etarios. DISCRIMINAÇÃO POR IDADE, RÁDIO E CRISE PANDÊMICA: rádio generalista espanhola durante o confinamento Um dos principais focos de interesse jornalístico durante a crise da pandemia de covid-19 tem sido o elevado número de óbitos entre a população com mais de 65 anos. O objetivo deste artigo é analisar o tratamento informativo do assunto durante a primeira onda da pandemia pelas principais emissoras de rádio espanholas. No âmbito dos Estudos da Idade, são analisados o modo de representação e a presença da velhice na programação das quatro principais estações de rádio durante quatro dias fundamentais de confinamento. As quatro estações selecionadas são as de maior audiência segundo o Estudio General de Medios, com um total de 74 edições, correspondendo a 27 programas e 229 horas de rádio, entre os espaços mais representativos do SER, COPE, Onda Cero e Radio Nacional España. A principal conclusão é a existência de ageísmo positivo, tanto na representação quanto na presença do sujeito. Palavras-chave: Discriminação por idade. Rádio. Covid-19. Estereótipos. Estudos de idade. INTRODUCCIÓN El 27 de agosto de 2020 se ha celebrado el primer centenario de la radio. Desde aquellas primeras palabras emitidas desde Buenos Aires en 1920 hasta hoy, la radio se ha convertido en un medio longevo, más incluso que muchos de los oyentes fieles que la sustentan, un segmento de población que actualmente supera los 65 años, que considera la radio convencional como su referente comunicativo a lo largo de toda su vida. Esta referencia anecdótica a la longevidad adquiere otro matiz, al haberse convertido dicho sector poblacional en este mismo año en objeto prioritario de información periodística, por tratarse del colectivo de mayor vulnerabilidad mundial afectado por la COVID-19. Este hecho ha llevado a que estos protagonistas involuntarios sean fuente de numerosos y diarios titulares de prensa, noticias en informativos y programas de televisión, como medios tradicionales, además de entre los nuevos vehículos de transmisión de información como las redes sociales. Las circunstancias marcadas por la COVID-19 han activado a los investigadores en Comunicación Social. En este sentido, tal como indica Lewis (2020), la responsabilidad del investigador en Ciencias Sociales, concretamente sobre el Periodismo, debe plantearse desde “dos dimensiones interrelacionadas de la investigación periodística, que podrían ser reexaminadas útilmente: nuestros objetos de análisis académico y nuestros objetivos como investigadores” (p. 681), como actitud de respuesta y colaboración a tantas otras investigaciones sobre salud o no, que de modo urgente se han puesto 2 EDADISMO, RADIO Y CRISIS PANDÉMICA ... Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 en marcha desde todas las áreas de conocimien- to. Por ahora, son contadas las investigaciones desde la óptica de la radio (Coleman, 2020; Fonseca, 2020; Rodero, 2020) y lo mismo sucede con la del edadismo en general, detectando ya la intensificación del ageísmo y la tensión intergeneracional a partir de esta crisis pandémica. Meisner (2020) lo define como un “us vs. them” o “Millennial vs. Baby Boomer”, insistiendo en que “hasta que haya una vacuna efectiva, debemos considerar cómo la COVID-19 afectará las experiencias de envejecimiento de nuestras generaciones mayores actuales y futuras” (n. p.). Incluso las Naciones Unidas alude al papel de la comunicación al exhortar que las comunicaciones “proporcionen una imagen diferenciada y sin distorsiones del impacto de la pandemia en las personas mayores y su contribución a la respuesta para garantizar que no sean estigmatizadas” (United Nations, 2020, p. 9), con la idea de promover la solidaridad intergeneracional, combatir la discriminación por edad y monitorear y abordar la violencia o el abuso contra las personas mayores. En España, las noticias, los relatos e informaciones referentes al impacto de la COVID-19 sobre la vejez han sido habituales en la prensa y la televisión pública y privada, de un signo político u otro, con gran esfuerzo por parte de los medios en lo que se refiere a dedicación equitativa entre todos los frentes informativos abiertos. Cualquier crisis pandémica contiene una multiplicación de focos de interés que obliga a los medios a repartir y equilibrar su agenda comunicativa. En esta ocasión, en este país, han sido fundamentales los tratamientos del tema económico ante la paralización laboral de todo un país; del tema sanitario, ante la incapacidad de respuesta inmediata de la sanidad pública; y del tema político, ante la falta de unidad entre los partidos mayoritarios en la toma de decisiones o apoyo al Gobierno. A todo ello habría que sumar subniveles dentro de cada uno de estos tres, como la creación de ingresos mínimos vitales, el desarrollo de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), la falta de apoyo europeo, la escasez de materiales de prevención, el colapso de los hospitales, los contagios masivos del personal sanitario, la conveniencia de la declaración del estado de alarma, el confinamiento, el recorte de libertades, entre otros, sin olvidar el tema central de las agendas: el conocimiento progresivo del coronavirus (SARS-CoV-2) y los avances científicos en materia de prevención, diagnóstico, tratamiento, cura y vacuna. Tanto la prensa como la televisión han sido capaces de otorgar un lugar y un tiempo para el desarrollo del tema central de esta investigación en sus agendas. No obstante, cualquier ciudadano español atento a la información en los meses que duró el confinamiento pudo intuir que la información que sobre la situación de los ancianos se proporcionó en la radio era escasa y exigua de profundización. Es innegable la reputación de medio ágil y creíble que es la radio en situaciones de crisis, lo que los oyentes ratifican con su uso y consumo, así como también ha sucedido con la radio en España en estos momentos. La presencia es siempre más llamativa que la ausencia. En cualquier caso, la ausencia del tema de la vejez como edad afectada ha podido ser tan reiterada en el caso de la radio española durante el confinamiento que, por contraste con los otros medios, merece ser analizada en detenimien- to. Por tanto, el objetivo de esta investigación es analizar el tratamiento que las principales emisoras radiofónicas españolas han dado a este sector de la población, que ha sido el más afectado por esta crisis sanitaria. Prueba de ello es que en el mes de junio la radio comienza a tratarse el tema casi a diario, calificándolo de “drama”; después en el 13 de junio el coronavirus fue tema central de discusión en el Congreso de los Diputados; el 3 de julio se difundió que el 67% de las muertes por la COVID-19 en España se produjera en residencias (De-Llano, 2020; Villarreal; Escudero, 2020), después de que estos mismos centros denunciaran el abandono de las instituciones, nacionales y autonómicas, durante los días del 3 Daniel Martín-Pena, Virginia Guarinos Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 pico de la crisis, y mucho después de que el colapso de las UCI hiciera que los responsables sanitarios incluyeran en sus protocolos la decisión de no ingresar a los pacientes con patologías previas y escaso éxito de tratamiento a partir de edades superiores. En estas circunstancias se produce además otro elemento que concierne a la representación de los sujetos protagonistas: un vuelco diametral entre la imagen que desde hace dos décadas se lleva difundiendo de los mayores y la nueva imagen, que no es más que el retorno a la ancianidad del pasado. La edad dorada desaparece de la prensa, de la televisión y, sobre todo, de la publicidad. El sector de jubilados y envejecientes ha sido en las dos últimas décadas el objetivo de venta de todo tipo de productos vinculados al esplendor y la calidad de vida de un envejecimiento activo y económicamente poderoso, con mucho tiempo libre y poder adquisitivo para desarrollarse en el ocio y el cuidado personal. La edad dorada deseable, ociosa y solvente da paso a otra imagen atada a una realidad social que domina los medios en época de pandemia vinculada a la dependencia, la enfermedad y la muerte. Todos los ancianos que con sus pensiones salvaron monetariamente a sus hijos en la anterior crisis económica del país ahora ya no podrán hacerlo en la actual, dado el alto índice de fallecimientos registrado. A finales de mayo del 2020 se registraban 70.000 pensiones menos pagadas con respecto al mes de febrero. Los medios han gozado durante esta crisis de una nueva oportunidad, en palabras de Fernández-Beltrán (2020), han podido reafirmar su papel referencial, su posición preferente en el ecosistema de la comunicación […] en muchas ocasiones con una exquisitez digna de elogio, que ha huido del amarillismo y del morbo fácil y que ha centrado sus esfuerzos en el trabajo informativo que aporta valor (p. 4). Pocos investigadores podían prever que la radio iba a cumplir su primer centenario de existencia demostrando una vez más que es un medio vivo y joven aún para afrontar y comunicar en momentos de crisis. Pero, en el caso de la radio convencional y con respecto a este tema, ¿qué ha pasado? ¿La ausencia que se intuye ha sido por protección, por renuncia al amarillismo o por edadismo? En el Hoy por Hoy de la cadena SER del 4 de mayo podía oírse la experiencia solidaria llevada a cabo en Vitoria, en la comunidad autónoma del País Vasco, donde se recaudaron transistores para repartirlos a mayores en residencias y hospitales, conscientes de que la radio es un medio para combatir la soledad en este tipo de oyentes. La radio como compañía para este sector de población los convierte en un nicho de oyentes al que informar, pero también al que cuidar o, al menos, no asustar. La importancia del sonido y de la voz, como uno de ellos, ha llegado también a la colaboración científica de los estudios de voz para detectar por el habla si una persona está contagiada, como se está haciendo desde la Universidad de Cambridge (Rubio, 2020). Teniendo esto en cuenta, esta investigación se suma a las aportaciones científicas del sonido desde la perspectiva de la comunicación informativa radiofónica, intentando aportar un poco más en el conocimiento de la reacción ante una crisis inesperada desde la pequeña parcela de un único tema y medio que, sorprendentemente, no ha dado suficiente voz y sonido a uno de los hechos más importantes de esta pandemia en España. FUNDAMENTOS TEÓRICOS: estudios etarios, lenguaje radiofónico y análisis de contenido Esta investigación exige un enfoque multidisciplinar con dos perspectivas: una fundamentada en estudios etarios y otra con base en los estudios en comunicación, centrados en el lenguaje radiofónico, periodismo oral y comunicación de crisis. En cuanto a la perspectiva de los estudios etarios, no muy frecuentes en España en 4 EDADISMO, RADIO Y CRISIS PANDÉMICA ... Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 el entorno de la Comunicación y la Información (Hareven, 1996), se centran en la representación y tratamiento de los grupos humanos en función de la edad con la que son representados; la atención a la última franja de edad de hombres y mujeres es cada vez más tema de investigaciones, como corresponde a una sociedad envejecida que cuenta con un porcentaje alto de individuos mayores de 65 años, es decir, los pertenecientes a la tercera y cuarta edad (desde los 80 en adelante), según la clasificación de Freixas (2008). Hemos asistido en los últimos veinte años a la resignificación de todas las edades (Rey-Beltrán, 2004). Los niños se han convertido en sujetos con derechos, los jóvenes en sujetos de incertidumbre, los adultos en autoridades simbólicas y los envejecientes en potenciales consumidores de ocio, con un importante poder adquisitivo y mucho tiempo para gastar. Siempre presentes en series de televisión familiares o en el cine como personajes secundarios, en las últimas décadas este sector de población comienza a tener productos audiovisuales específicos destinados para ellos, como también posibilidades de acceso, aprendizaje y disfrute de redes sociales y productos tecnológicos lúdicos. En palabras de Martín-Barbero (2004), esta sociedad está produciendo una inversión de sentido (radical como jamás se había producido en ninguna otra sociedad del mundo), la cual hace que los modelos de vida hayan pasado de ser los ancianos a ser los jóvenes De tal manera que los medios se están encargando de colocar actualmente a los jóvenes como modelos de cuerpo, de vida, de comportamiento, invirtiendo el sentido que esa relación había tenido en la sociedad durante milenios en que los jóvenes no existían, porque eran la etapa intermedia entre el niño y el adulto (p. 162). De esta manera, “un elemento fundamental de apoyo institucional es la representación de un grupo en los medios. Los medios son instituciones sociales claves y su apoyo es un indicador claro de un soporte más general para el posicionamiento de un grupo en la sociedad” (Anderson; Harwood, 2004, p. 84). En otras palabras, el contenido de los medios sobre un grupo social es un indicador de la fuerza y de la influencia de dicho grupo. Dentro de esta parcela de estudios etarios, la perspectiva del edadismo se centra en la representación y consumo, como personajes y receptores (a modo de espectadores, consumidores o usuarios), en el caso de la tercera edad, de modo discriminatorio o vejatorio. A la vez que se resignifica el estereotipo del “viejoven”, se radicaliza y se omite por negación el estereotipo de vejez tradicionalmente entendido, silenciándolo porque “la ancianidad queda reflejada en el imaginario cultural como una situación indeseable frente a la que no queda sino la necesidad de combatirla, de alejarla por todos los medios, de enmascararla y disimularla” (Gracia, 2011, p. 56). Tanto es así que, como afirma Zurian (2019, p. 8), además de Medina (2018) y Núñez (2013), “el término viejo(a) se ha convertido en un concepto negativo y la sociedad ha necesitado construir eufemismos para eliminar del imaginario los conceptos incómodos”. La asociación con la decrepitud, la enfermedad, la dependencia, la inutilidad, la pasividad, la fealdad, la debilidad provoca un rechazo social que se releja en los medios de comunicación, a veces explícitamente, otras por omisión, mantenida junto con el perfil positivo de la vejez vigorosa, con la consecuente angustia que puede provocar en el propio espectador de estas edades (Bravo-Segal, 2018). El periodismo y los medios de comunicación viven en una encrucijada al situarse en el centro del debate. Como reconoce Suárez- -Serrano (2016, p. 34), son a la vez herramientas para hacer las nuevas guerras y también valiosos aliados para paliar el sufrimiento de los inocentes; y así se justifica la necesidad de que haya periodistas con capacidad para desenmascarar este proceso y filtrar los mensajes manipulados, separando información y propaganda. Este mismo autor destaca que el periodismo debe asentarse sobre esas premisas “que mantienen su utilidad también en las nuevas 5 Daniel Martín-Pena, Virginia Guarinos Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 guerras”. En el terreno radiofónico, hay que añadir su capacidad como medio de servicio público y social en la comunicación de crisis, así como sus posibilidades expresivas; además de su respuesta inmediata en situaciones extremas y su alta credibilidad, en la era de la infoxicación, como ha puesto de manifiesto Emma Rodero (2020) en el caso de la radio española. Una credibilidad cimentada en gran parte en los contenidos, pero también en los formatos y en el uso de los elementos expresivos que forman parte del rico lenguaje radiofónico. Los componentes sonoros y no sonoros del medio tradicional, independientemente de los nuevos recursos virtuales de los que la radio se asiste para transmedializarse (páginas web, aplicaciones móviles), le permiten producir mensajes plenos en significado, pero también de sentido. Las funciones de la palabra, el silencio, la música y los efectos puestas a pleno rendimiento son capaces de generar discursos tan competentes desde el punto de vista informativo como cualquiera de los demás medios (Balsebre, 2004; Rodríguez-Bravo, 1998; Starkey; Crisell, 2009). Se puede hacer todo lo que se desee, puesto que el propio lenguaje radiofónico permite diversas funciones de sus cuatro elementos expresivos conformantes: palabra, silencio, música y efectos (Balsebre, 2004; Guarinos, 2009; Martínez- -Costa; Díez-Unzueta, 2005; Rodero, 2012). Especialmente el uso de la palabra se despliega en lo que tiene como palabra oral y como sonido, con funciones expresivas, además de las descriptivas y narrativas, derivadas de la semántica, la oratoria, la prosodia, el tono, el timbre, la duración, la entonación, etc. (Blanco; Fernández-Martínez, 2004; Rodero, 2018). METODOLOGÍA La cercanía temporal con la que se aborda el tema aproxima la investigación a lo cualitativo, en tanto es un método que estudia “la realidad en su contexto natural, tal y como sucede, intentando sacar sentido de o interpretar los fenómenos de acuerdo a los significados que tienen para las personas implicadas” (Gil-Flo- res; García; Rodríguez, 1997, p. 10). Dentro de la perspectiva cualitativa, el análisis de contenido favorece la interpretación explícita e implícita de los textos, es decir, la información expresa y la información latente mediante su descomposición y clasificación, un conjunto de técnicas “tendente a obtener indicadores (cuantitativos o no) por procedimientos sistemáticos y objetivos de descripción del contenido de los mensajes, permitiendo la inferencia de conocimientos relativos a las condiciones de producción/ recepción (variables inferidas) de estos mensajes” (Bardin, 2002, p. 32). Se trata, por ello, de “verificar la presencia de temas, palabras o de conceptos en un contenido y su sentido dentro de un texto en un contexto” (Arbeláez; Onrubia, 2014, p. 19). Para ello, concretamente se trabaja con tres tipos de análisis de contenido: temático, semántico y de redes (Colle, 2011; Díaz-Her- rera, 2018), localizando la presencia de términos y conceptos en un contexto y con un tipo de lenguaje específico, el radiofónico. Se debe añadir al análisis de palabras el del resto de elementos sonoros conformantes del lenguaje radiofónico, por tanto, es un análisis narrativo multimodal, herramienta metodológica que supone la superación del lenguaje como objeto de estudio predominante en el análisis del discurso en pos de reconocer la necesidad de considerar e integrar conceptual y metodológicamente todos los modos de significación que intervienen en un proceso comunicativo más complejo como es el sonoro. Desde los mecanismos metodológicos de Bateman y Schmidt (2012) y de Wildfeuer (2014), se ha recurrido al procedimiento de audición y registro de elementos significativos en los distintos niveles sonoros y narrativos de los textos componentes del corpus. Pues bien, con estos fundamentos teóricos, se trabaja sobre una metodología de enfoque mixto integrativo múltiple (Hernández; Fernández; Baptista, 2010), cuantitativa y cualitativa. El objetivo de este estudio es analizar 6 EDADISMO, RADIO Y CRISIS PANDÉMICA ... Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 y comprobar el tratamiento dado por parte de las emisoras radiofónicas a los mayores de 65 años. Para ello, se ha seguido el siguiente proceso investigador a partir de las tres fases que marcan Arbeláez y Onrubia (2014) y que se detallan a continuación: 1) Fase teórica de pre-análisis. Revisada la bibliografía de los fundamentos teóricos y estudios de casos, se determinó la muestra de este estudio manejando tres criterios: a) Criterio temporal. Con esta variable se contempló la horquilla temporal en la que se comprendió la etapa de confinamiento, de lo que ocasionaron dos fechas clave para enmarcar el estudio: el día 14 de marzo de 2020 – fecha en la que se inicia el Estado de Alarma por Real Decreto 463/2020–, y el día 4 de mayo –fecha en la que se inicia la fase 0 de desescalada, o desconfinamiento progresivo, hacia la “nueva normalidad”– y el final del Estado de Alarma. Entre ambos días, tuvieron lugar dos fechas importantes en el desarrollo del tema tratado: 19 de marzo de 2020, día en el que salta la noticia de la situación que se está viviendo en los geriátricos del país con contagios y muertes masivas en todo el territorio nacional, y 17 de abril, fecha en la que la Fiscalía General del Estado abre más de setenta investigaciones en residencias de ancianos. b) Criterio de audiencia. La selección de las cadenas se realizó a partir del último Estudio General de Medios (EGM). El EGM Primera ola 2020 (http://reporting.aimc.es/index.html#/main/cockpit) señala entre las diez primeras radios más escuchadas las siguientes cuatro generalistas, intercaladas con radios musicales (por orden de audiencia): Cadena SER (4.113.000 oyentes), COPE (3.220.000), Onda Cero (1.799.000) y Radio Nacional de España (1.215.000). Este mismo EGM indica que la audiencia no ha subido en relación al último, pero sí las horas de escucha de los oyentes. El mismo resultado ofrece la encuesta de Rodero (2020), que detecta una ligera subida en los hábitos de escucha a favor de las radios generalistas en detrimento de las cadenas de radio-fórmula musical. c) Criterio de programación. Con el objetivo de cubrir las cuatro grandes franjas horarias de programación, se seleccionaron de cada cadena los programas más significativos de la franja de mañana, tarde, noche y madrugada, de modo que también tuvieran cabida distintos formatos de programas y de diversidad de contenidos, desde la pura información hasta la radio más lúdica, de confidencias o la deportiva. Con estos criterios quedó establecido el corpus de trabajo en cuatro cadenas nacionales, públicas y privadas, durante cuatro días de período de confinamiento y una media de seis-siete programas representativos de cada una de las emisoras, lo que supone un corpus conformado por 27 programas, un total de 74 ediciones y 229 horas de radio (Tabla 1). En la Tabla 1, la columna de voces hace referencia a profesionales con la letra “P” (periodistas, comentaristas, contertulios/as y colaboradores habituales) y no Profesionales con la leyenda “NP” (testimonios, invitados/as, entrevistados/as, especialistas, oyentes). El reparto de horas y voces analizadas por cadena es el siguiente: Cadena SER. 65 h 56’, 727 voces; COPE. 58 h 06’, 831 voces; Onda Cero. 54 h 27’, 588 voces; y RNE. 51 h 25’, 760 voces. La desigualdad de horas analizadas depende de la producción de los programas seleccionados en los días elegidos para la muestra. La cadena SER emitió programas especiales en fin de semana el sábado, 14 de marzo. 2) Fase descriptiva. Se establecen las distintas categorías necesarias para conseguir un análisis multimodal exhaustivo que recoja componentes de categorización a partir de a) Establecer como unidades de muestreo los programas. b) Considerar como unidades de registro cuatro categorías: palabras clave, tipo de noticia, tiempo empleado y componentes sonoros. c) Contemplar como unidades de contexto los componentes sonoros no verbales de las locuciones y de lenguaje oral de las frases proferidas. Para ello se establecen tres rejillas de análisis para cada programa: a) por palabras 7 Daniel Martín-Pena, Virginia Guarinos Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 clave; b) por tipo de noticias y tiempo empleado; c) por recursos expresivos sonoros y no sonoros, lingüísticos y no lingüísticos (se corresponden con las tablas del apartado de resultados de cada cadena). El proceso de captación de datos utilizado inicialmente fue el de descarga y clasificación de programas por cadenas. Seguidamente se procedió con una doble audición tradicional, una primera de acopio y una segunda de comprobación y depuración de duplicaciones y palabras clave descontextualizadas, como eliminar del cómputo la palabra “viejo” en “periódicos viejos” o “mayor” en “para mayor gloria”. De este modo, los datos fueron cargados de forma manual en el software Atlas.ti. para Tabla 1 – Corpus pormenorizado N.º Cadena Título Franja Conductores Ediciones Tiempo Voces 1 SER Hoy por hoy Mañana Àngels Barceló 3 19 h 213 (P. 106/NP.107) 2 SER La ventana Tarde Carles Francino 4 14 h 148 (P.72/NP.76) 3 SER Hora 25 Noche Pepa Bueno 4 14 h 30 178 (P.82/NP.96) 4 SER A vivir que son dos días Mañana Javier del Pino 2 6 h 66 (P.24/NP.42) 5 SER El larguero Noche Manu Carreño 3 6 h 46 (P.24/NP.22) 6 SER El faro Madrugada Mara Torres 2 5 h 68 (P.17/NP.51) 7 SER La vida moderna Madrugada David Broncano 2 1h 26 8 (P.5/NP.3) 8 COPE Herrera en COPE Mañana Carlos Herrera 3 18 h 229 (P.119/NP.110) 9 COPE La tarde Tarde Pilar Cisneros y Fernando de Haro 3 12 h 196 (P.82/NP:114) 10 COPE La linterna Tarde Ángel Expósito 3 13 h 30 209 (P.94/NP.115) 11 COPE El partidazo Noche Juanma Castaño 2 4 h 6 42 (P.23/NP.19) 12 COPE Tiempo de juego Tarde Paco González y Pepe Domingo Castaño 1 3 h 38 (P.23/NP.15) 13 COPE La noche Madrugada Beatriz Pérez Otín 3 7 h 30 117 (P.15/NP.102) 14 Onda Cero Más de uno Mañana Carlos Alsina 3 19 h 30 162 (P.88/MP.74) 15 Onda Cero Julia en la onda Tarde Julia Otero 3 11 h 04 150 (P.64/NP.86) 16 Onda Cero La brújula Noche Juan Ramón Lucas 3 10 h 30 135 (P.64/NP.71) 17 Onda Cero No son horas Madrugada José Luis Salas 3 5 h 07 48 (P.34/NP.14) 18 Onda Cero Por fin no es lunes Mañana Jaime Cantizano 1 4 h 48 (P.15/NP.33) 19 Onda Cero El transistor Noche José R. de la Morena 4 4h 56 45 (P.21/NP.24) 20 RNE Las mañanas de RNE Mañana Íñigo Alfonso y Pepa Fernández 3 21 h 323 (P.132/NP.191) 21 RNE No es un día cualquiera Mañana Carles Mesa 1 5 h 32 (P.16/NP.16) 22 RNE Solamente una vez Tarde Amaya Prieto y Julio Valverde 3 5 h 35 55 (P.29/NP.26) 23 RNE El ojo crítico Tarde Alberto Martínez Arias 3 2h 14 20 (P.9/NP.11) 24 RNE 24 horas Noche Antonio Delgado 3 6 h 25 176 (P.74/NP.102) 25 RNE Radiogaceta de los deportes Noche Chema Abad 3 1 h 17 24 (P.13/NP.11) 26 RNE Gente despierta Madrugada Alfredo Menéndez 2 7 h 62 (P.28/NP.34) 27 RNE Juntos paso a paso Mañana Juan Fernández Vegue 4 3h 34 68 (P.9/NP.59) Totales 4 cadenas 27 programas 4 franjas 31 conductores 74 ediciones 229 h 14’ 13.754’’ 2.906 (P.1.282/NP.1.624) Fuente: Elaboración propia. 8 EDADISMO, RADIO Y CRISIS PANDÉMICA ... Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 su posterior tratamiento y extracción de resultados cuantitativos cruzados, entre los programas de la misma emisora y las radios entre sí. 3) Fase interpretativa. Corresponde a la evaluación de resultados, contenida en el apartado de conclusiones. RESULTADOS Las cuatro cadenas presentan homogeneidad en el uso de palabras clave, decantándose por la aparición de “mayor/es” y “residencias” y no considerando el tratamiento del concepto, con niveles muy bajos de representación. Destaca el empleo de COPE, que iguala “mayores” a “ancianos” (Gráfico 1). En cuanto a las palabras clave de personas, resalta la SER, que emplea más las palabras que designan personas que las que designan espacios. Igual homogeneidad se da entre las emisoras en cuanto a la proporcionalidad de palabras aparecidas y el número de hablantes analizados: SER. 171 palabras para 727 voces; COPE. 165 palabras para 831 voces; Onda Cero. 156 palabras para 588 voces; y RNE. 137 palabras para 730 voces. El tiempo dedicado por cada cadena en los días seleccionados para la muestra (Tabla 2) genera una gráfica que sitúa a la SER en el primer puesto, seguida por COPE, Onda Cero y que se cierra con la caída brusca del pico de RNE (Gráfico 2). Los días de mayor concentración de presencia son, por este orden, 19 de marzo, 17 de abril, 4 de mayo y 14 de marzo. Tabla 2 – Tiempo dedicado por cadenas y días Día 2020 Cadena SER COPE Onda Cero RNE 14 de marzo 4’20’’ 1’15’’ 0 0 19 de marzo 76’45’’ 30’20’’ 31’23’’ 54’13’’ 17 de abril 17’55’’ 10’50’’ 10’43’’ 3’02’’ 4 de mayo 21’05’’ 15’30’’ 3’25’’ 1’30’’ Fuente: Elaboración propia. En cuanto a las franjas horarias, si se tiene en cuenta el tiempo dedicado, la mañana sería la única con una presencialidad superior a las demás, quedando igualadas por detrás las franjas de tarde y noche. No obstante, si se considera la profundidad y número de aparición de palabras clave, la noche estaría por encima de la tarde, resultando el orden de presencia como: mañana, noche noticias, tarde, noche deportes, madrugada (Tabla 3). Gráfico 1 – Comparativa entre cadenas de palabras clave Fuente: Elaboración propia. Gráfico 2 – Tiempo dedicado por cadenas y días Fuente: Elaboración propia. 9 Daniel Martín-Pena, Virginia Guarinos Caderno CrH, Salvador, v. 35, p. 1-14, e022041, 2022 La cadena SER es la que mantiene en tres franjas horarias el mismo nivel medio de presencia, mañana, tarde y noche noticias, decayendo gradualmente en noche deportes y madrugada, mientras que las demás rebajan al mismo nivel todas las franjas horarias (Gráfico 3). El Gráfico 3 muestra que la SER es la de mayor presencialidad, seguida por RNE y casi al mismo nivel COPE y Onda Cero. La suma de los niveles expresivos otorgados a cada cadena en función de los resultados parciales se encuentra sintetizada por la Tabla 4 en cuatro categorías y contempladas gráficamente (Gráfico 4). Por tanto, resulta la SER la cadena que más palabras clave ha empleado, durante más tiempo y mayor número de noticias y profundidad, pero no en lo que se refiere a expresividad. A este respecto, COPE y Onda Cero están muy similares en tiempo y palabras clave o noticias y profundización, quedando muy por encima la COPE de las otras tres emisoras en subjetividad y recursos expresivos, especialmente derivados de la prosodia y la oralidad. A propósito de la representación de la vejez, los resultados comparados indican que: - La construcción de la persona mayor de 65 años se hace de forma global, como colectivo y no considerando la amplia diversidad de edades incluidas en la horquilla temporal que se abre a partir de los 65, generando un estereotipo colectivo, no individualizado. - La forma de referirse a la persona es eufemística, utilizando la palabra “mayor”, como término correcto, huyendo especialmente del término “viejo”, marcado por connotaciones negativas relacionadas con la decrepitud. En Gráfico 3 – Niveles de presencia del tema por cadenas Fuente: Elaboración propia. Cadena Mañana Tarde Noche Noticias Noche Deportes Madrugada SER 2 2 2 1 0 COPE 1 1 1 1 1 Onda Cero 1 1 1 1 1 RNE 2 1 1 1 1 Tabla 3 – Niveles de presencia del tema por cadenas Fuente: Elaboración propia. Tabla 4 – Datos globales de categorías por cadenas Fuente: Elaboración propia. Cadena Palabras Clave Tiempo Noticias Expresividad SER 171 120’05´´ 65 2 COPE 165 57’55’’ 40 3 Onda Cero 156 56’10’’ 43 1 RNE 137 58’45´´ 36 1 Gráfico 4 – Datos globales de categorías por cadenas Fuente: Elaboración propia.