Full text
Más e en ciudad y a qui ec u a sos enibles
(Especialidad in es igado a)
P oyec o in de más e
DISPOSITIVOS DE
E(CO)HABITACIÓN
RECORRIDOS POR URDIMBRES PARA LA HABITACIÓN
SOSTENIBLE CONTEMPORÁNEA
Di igido po : Ca los Tapia Ma ín
Realizado po : Edua do Mayo al González
Sep iemb e 2007
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Índice
Páginas
0. In oducción 1-8
0.1. p oblemá ica-obje i os-me odología 2-3
0.2. Funcionamien o-o ganización-es uc u a 3-3
0.3. Modos y es a egias 4-5
0.4. Si uación en el pano ama ac ual 5-6
0.5. ocación del abajo 6-7
1. Redes 9-24
1.1. indi iduo(s) ( s) Complejidad e ince idumb e
La sociedad de la in o mación y las edes 10-13
1.2. Local/global. Rela i ización y lógicas de acción 13-14
1.3. Redes y mix u as 14-15
1.4. Topología de ed(es). Espacio opológico 16-23
1.5. Cap u as-en elazamien os-despliegues 24-24
2. Sos enibilidad 25-40
2.1. Al ededo de lo sos enible 26-29
2.2. Sos enibilidad económica-ecológica-social 29-32
2.3. Sos enibilidad y ene gía 32-38
2.4. E(co)- au o- e 38-40
3. Ecología 41-52
3.1. Na u aleza-cul u a-desecho 42-43
3.2. Escena io ecologis a ( s) escena io ecológico:
La máquina ecológica 43-45
3.3. Las es ecologías y el con a o na u al 46-49
3.4. Economía ecológica: ecuación de capi ales 49-51
3.5. Eco-disposi i os 51-51
4. Te i o io 53-68
4.1. T iángulo e i o io-paisaje-medio ambien e 54-58
4.2. Te i o ialidad y ma e ialidad 58-60
4.3. Tie a pacien e ( s) ie a agen e. Au olimi ación 61-63
4.4. Capi al y sos enibilidad e i o iales 63-64
4.5. Luga es. El e i o io i ual e in aes uc u al 64-68
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5. Ciudad 69-82
5.1. Ciudad gené ica 71-72
5.2. Telépolis 73-73
5.3. Me ápolis-mul iciudad 74-76
5.4. Modelos de ciudad sos enible 77-81
6. Gené ica 83-102
6.1. Neguen opía y gene a i idad.
O ganización de in o mación 84-86
6.2. Gené ica. Filogénesis y mo ogénesis 86-93
6.3. Algo i mos y edes neu onales 93-100
6.4. T ansgénesis e hib idación y manipulación gené ica 100-102
7. Habi ación 103-140
7.1. ¿qué es habi a ? 104-112
7.2. A mós e as 112-118
7.3. La es ancia. La i ienda. La casa 118-125
7.4. Cap u as sob e La es ancia y
la habi ación del XX y XXI 126-139
8. Pa áme os 141-156
8.1 Pa áme os y da os 142-147
8.2 Indicado es 148-155
9. P o ocolos 157-174
9.1. es a egias-lógicas- ác icas-es a agemas:
p o ocolos 158-159
9.2. diag ama iza 160-163
9.3. cibe né ica 164-165
9.4. P oducción lexible. Técnicas no es ánda 166-171
9.5. Ca alización y p ocesos enzimá icos 171-173
10. Disposi i os 175-208
10.1. mul icue po: modelo de islas in e conec adas 176-180
10.2. el enómeno o ganizacional
y los sis emas complejos adap a i os 181-195
10.3. o ganización-es uc u a-in o mación.
Nue a mi ada co-cibe né ica: se es máquina 196-199
10.4. p o o ipos p o o ipaje p o o ipado 200-207
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11. conside aciones y consciencias 209-209
12. BIBLIOGAFIA
CITADA Y REFERENCIADA 210-216
Anexo 217
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0. in oducción
“Pa a eni a lo que no sabes, has de i po dónde no sabes”.
San Juan de la C uz (1542-1591).
0.1. p oblemá ica-obje i os-me odología.
La p oblemá ica que se de ec a y se p e ende abo da es la de la
habi ación
sos enible en en o nos complejos
. En el pano ama ac ual, debido a la eme gencia del
concep o de sos enibilidad, las conside aciones sob e lo sos enible al ededo del
enómeno habi acional es án po cons ui se. En es as aguas es donde p e endemos
zambulli nos, po que con igu a “nue os” modos de habi ación conside ados desde la
complejidad y la sos enibilidad es absolu amen e cen al pa a la con inuidad de la ida
humana en el plane a.
Las al e na i as más desa olladas a es e espec o, son aquellas que o ecen
espues as desde lo
bioclimá ico
, pe o exis en o as sensibilidades que ienen que e
con pa áme os sociales, a mos é icos, y de p oducción lexible, que es án menos
explo adas. Sin ol ida las p ime as, la in ención es cen a nos en elabo a un es ado
del a e sob e las segundas, con la in ención de con igu a disposi i os habi acionales
sos enibles, median e p ocesos de manipulación y cons i ución gené ica, pa a su
pos e io implemen ación en edes complejas.
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El abajo se plan ea con pe spec i as a medio y la go plazo, pa a se
desa ollado como esis. En es e sen ido, se puede habla de unos obje i os conc e os
que se han ijado pa a el desa ollo del p esen e abajo de in es igación y la en ega
del P oyec o Fin de Más e . Es os han sido: el es ablecimien o del es ado de la
cues ión y la elabo ación de un a mazón gené ico pa a con o ma disposi i os, glosado
a pa i de cap u as hechas del p opio es ado del a e. Una ez cons uido es e
“mundo” en es a ase inicial, se han de ec ado es ías posibles de in es igación pa a
aza es a egias sos enibles de habi ación: la gene ación de e ec os-ambien es-
a mós e as, la p oducción no es ánda y la elabo ación de p o o ipos di e enciales.
És as se án desa olladas de mane a in e elacionada en u u o p oyec o de esis.
0.2. Funcionamien o-o ganización-es uc u a.
El abajo se ha o ganizado po capí ulos, que ienen la conside ación de bolsas
de conocimien o, sob e concep os que in e esan pa a la elabo ación de disposi i os de
habi ación y la desc ipción del pano ama ac ual. Es as bolsas no p e enden en ningún
caso se una ecopilación o sín esis de cada uno de los emas sob e los que e san,
sino que uncionan a modo de u dimb es de en ada a un ejido complejo o ganizado en
ed, espec o del que es necesa io sensibiliza se pa a comp ende la p oblemá ica.
Las bolsas son las que siguen:
edes gené ica
sos enibilidad habi ación
ecología pa áme os
e i o io p o ocolos
ciudad disposi i os
Al inal de cada capí ulo se han des acado una se ie de concep os inducidos del
mismo, que si en pa a la elabo ación de disposi i os. En algunos casos, es as ideas
se disponen en un o ma o deplegable, en el que además apa ecen imágenes que
posibili an una lec u a pa alela y simul ánea a la de cada capí ulo.
Si bien, de los capí ulos puede ex ae se in o mación pa a la elabo ación de
disposi i os, es en las es úl imas bolsas (pa áme os-p o ocolos-disposi i os) donde
se habla de cómo elabo a los pa a con igu a sis emas adap a i os complejos. És os,
se p oducen median e p ocesos gené icos sob e las ciudades y el e i o io, desde la
sos enibilidad y la ecología, y se cap u an-en elazan-despliegan en con ex os de/en
edes complejas.
Al inal del abajo, se incluye como anexo un p oyec o, un p o o ipo p opues o
en pa a la en ega co espondien e a los cu sos de doc o ado de
“Ciudad y
A qui ec u a Sos enibles pa a un Fu u o Eu opeo”
, en el que se a an algunos de los
aspec os que se desa ollan en la eo ía. Po ello, no debe conside a se como un
ejemplo o conclusión del desa ollo eó ico que se ba aja en el abajo, po que en e
o as cosas, es an e io a és e.
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0.3. Modos y es a egias.
La mane a de ope a po la que se apues a pa a abo da la p oblemá ica de la
habi ación sos enible en en o nos complejos
, es la de la con igu ación de sis emas
adap a i os complejos de habi ación median e la elabo ación de disposi i os.
Pa a ello, se p opone la cap u a de in- o mación de la ealidad que se p e enda
abo da median e écnicas de
mine ía de da os
, que asocian los da os a es a egias.
Así, se selecciona ían una se ie de pa áme os (en e los que se encon a ían
indicado es de sos enibilidad), pa a la gene ación de modelos de conocimien o. Con
es a in o mación, se elabo a án ma ices, empa illados y cuad os de mandos a a és
de p ocesos in e p e a i os y sin é icos. Es os cuad os se comple a án incluyendo los
da os de los que ca ezca dicha ealidad pa a apo a “lo que le al e” median e la
inse ción en su código gené ico de elemen os de o as especies ( ansgénesis,
hib idaciones, mix u as).
T as es a mapi icación del e i o io sob e el que in e eni , se es ablece á una
se ie de p o ocolos que acen p og ama u ilizando diag amas como he amien as
desc ip o as de las po encialidades de dicho e i o io. Es os diag amas se án
p oduc o es de edes, sen ido y elaciones. Usándolos como máquinas de simulación
sin é ica y e olu i a, se g a ia án las es a egias, ác icas y es a agemas a segui ,
de e minadas po p o ocolos, cuya caducidad ocu i á después de es ablecidos (no se
p e ende hace ece as, sino plan ea modos de ope a ). En onces, se p ocede á a la
ijeza de una se ie de in a ian es pa a la p oducción de di e sidad, median e la
pa ame ización y asocia i idad de es os da os y el uso de p og amas que u ilicen
algo i mos gené icos
y lógicas de
edes neu onales
pa a gene a conjun os
masi amen e pa alelos de p ocesos, que de e minen la p oli e ación de mul i ud de
o mas (
ans- o ma
) y decan en en p o o ipos median e la in e upción de dichos
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p ocesos. Se á en es e ebuclaje de deso den, o den y o ganización, guiado po
disposi i os, donde se cons i uyan los sis emas adap a i os complejos, dinámicos y
au opoié icos que se p e enden. Es os complejos polimaquinales lexibles, adap ables,
con capacidad de an icipación y eacción, con igu a án sis emas de inmunidad y
sopo es de ida pa a el desa ollo de enómenos habi acionales. Es as máquinas de
hábi os, se án las que es ablezcan las adecuadas elaciones en e cos umb e y
ex añamien o, (necesa ias pa a la habi ación), y juga án el papel de ges o es de
ense es y p oduc o es de subje i idad, en e oalimen aciones y ánsi os en e lo
gené ico y lo especí ico, lo local y lo global.
Es impo an e apun a , que en es e abajo, se es ablece el es ado de la
cues ión, pe o sólo se sugie en las es a egias, modos y mane as pa a hace odo
es o. En un es adio an emb iona io de in es igación no se ha llegado a la sín esis y
solución de odo lo que se plan ea, pe o sí a sabe qué hace , cómo hace lo y con qué
hace lo. Aho a hay que hace lo, el campo es á abie o.
0.4. Si uación en el pano ama ac ual.
Todo es e con enido se inca dina en el pano ama ac ual según se obse a en el
siguien e esquema, que después se explica con un ex o:
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La pe cepción del mundo ex e io y el desa ollo de un adecuado sis ema
inmunológico espec o a és e, se dibujan como dos es a egias undamen ales pa a
an icipa nos espec o a nues o en o no y desa olla una adecuada capacidad de
espues a. En es e sen ido, el ehículo ap opiado pa a adqui i un mayo g ado de
sensibilidad y desa olla he amien as egulado as de ince idumb e no es sino la
cul u a. La expe iencia en el mundo, en p incipio, no signi ica o a cosa que la
capacidad de un o ganismo pa a p e eni in asiones y lesiones. Si es a p e isión se
aduce en medidas pe manen es de de ensa se gene a inalmen e un sis ema de
inmunidad; es o es, un mecanismo de de ensa. Como di ía Slo e dijk (2006):
“El baño
en el uni e so sólo es posible con la ayuda de ajes especiales, baña se desnudo en el
acío iene muy mal p onós ico”
.
Pa a que la con inuidad de la ida de un indi iduo sea e ec i a, és e debe posee
habilidades que po encien su capacidad pa a esis i los cambios que en su en o no se
p oduzcan. Es os cambios pueden se ípicos o a ípicos. En el p ime caso,
es a íamos hablando de adap ación al en o no, y en el segundo, de adap abilidad o
independencia con espec o a él. Con iene hace explíci a la di e encia en e los dos
é minos po que, no sólo sucede que no son sinónimos, sino que se oponen. Un
indi iduo que se adap a al medio, se modi ica pa a acos umb a se a él, se habi úa; sin
emba go, el que demues a ap i udes pa a la adap abilidad y la independencia, es
capaz de eacciona en e a los cambios, se desen uel e bien en las c isis y en e a
lo desconocido. En de ini i a, la adap ación end ía que e con la capacidad pa a
esis i los cambios del en o no; y la independencia o la adap abilidad con la capacidad
pa a esis i cambios nue os. La p ime a es a ía e e ida a la ce idumb e del en o no
y la segunda a su ince idumb e. Así, pod ía deci se que p og esa en un en o no es
gana independencia espec o de él.
Si es cie o que en el mundo en el que nos mo emos la ince idumb e se
inc emen a exponencialmen e, como indi iduo la espues a pasa po el aumen o de la
independencia espec o de és e. Es o puede ocu i si aumen a la capacidad de
an icipación de los sis emas y la complejidad de las he amien as con las que nos
en en amos al él.
Según la clasi icación de Wagensbe g (1994), exis en a ios ipos de
independencia:
a). Independencia pasi a. Consis e en el aislamien o, en es ablece una on e a
impe meable al in e cambio de ma e ia, ene gía e in o mación en e el suje o y el
medio. Pa a que se lle e a cabo, es necesa io que se man enga una simplicidad ela i a
y se eduzca la ac i idad. Tiende al equilib io. Tiene que e con la la encia, la
hibe nación, y en gene al con la educción de los p ocesos que ienen que e con
es a i o.
b). Independencia ac i a. Es ado lejano al equilib io, undamen ado en p ocesos
abie os. Es á inculado al aumen o de an icipación espec o al en o no, y po an o al
aumen o del conocimien o, pe cepción, y capacidad de modi icación del mismo. En es e
caso, la supe icie de con ac o en e el indi iduo y el medio es una memb ana que
egula in e cambios de in o mación cons an e en e el suje o y el en o no.
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c). Independencia nue a. E olución. Se log a a a és de la combinación de
indi iduos p eexis en es, median e es a egias inculadas a la ep oducción y a la
asociación.
Pa a comp ende es e ipo de elaciones comensalis as en e indi iduos,
con end ía acla a p ime o lo qué se en iende po indi iduo. Si bien exis en íos de
in a esc i os pa a dilucida es e concep o, aquí no se p e ende sino igu a el esbozo
que p opone Wagensbe g (2002) pa a pode si ua nos:
Un indi iduo es odo aquel que iende a man ene su iden idad independien e de
la ince idumb e de su en o no. Es un odo compac o con una supe icie o on e a
abie a al paso de ma e ia, ene gía e in o mación (sal o en p ocesos de hibe nación) y
po an o habili ado pa a el in e cambio y el es ablecimien o de elaciones con el
medio. Es á compues o po pa es in e dependien es y es gené icamen e uni o me.
1.7. Local/global. Rela i ización y lógicas de acción.
Nues o mundo e oluciona de o ma pa adójica con espec o a dos ca ego ías
an ónimas que ienen que e con mayo es o meno es en o nos de p oximidad: lo local
y lo global. Mien as se iende a la globalización de p ocesos y a compa i in o mación
con igu ando edes de ámbi o mundial, no se enuncia a la especi icidad y
pa icula idad de lo local, a los asgos cons i u i os e iden idades.
“Ence ados en lo local, descuidamos el ex e io , y al desplaza nos en lo global,
no de ec amos el in e io ; sólo en la on e a mo ible en e lo local y lo global, nos
podemos si ua pa a mejo a nues a o ien ación y p ecisa nues a isión”.
Fe nando Zalamea. (A iadna y Penélope. Redes y mix u as en el mundo con empo áneo 2004).
Cons uyendo lo global en onces como pegamien o a iculado de lo local,
i e ando pa icula idades en amas más complejas y es ableciendo las elaciones
adecuadas, espe ando las di e encias, pe o in eg ándolas en dominios más amplios;
pod á compa i se in o mación sin pe de iden idad, azando un modo hábil pa a la
comp ensión y cons ucción del mundo.
Comp ende se den o de la con empo aneidad, es hace lo en el seno de una
in eg al conexa de en o nos, sin cen os, pe o con he amien as po en es de
aslación, en un en o no en el que eme gen simul áneamen e la azón y la sin azón
debido a la sob esa u ación de in o mación y a esa conexidad global que aslada
pe u baciones en el sis ema a g andes dis ancias de su o igen, des uyendo
apa en emen e sin azón la es abilidad de un en o no.
Sepa a un sis ema y hace lo seudosu icien e des uye las he amien as de
aspaso de in o mación en e sis emas, po lo que odos los “sis emas o os” son
necesa ios pa a no pe de la o ien ación y cae en el “ odo ale”. De es e modo, la
ope ación adecuada de o ien ación y posicionamien o se á la ela i ización. Rela i iza
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es si ua algo co ela i amen e den o de un en o no y compa a lo elacionalmen e
con la in o mación accesible. Elimina las p e ensiones exis encialis as del conocimien o
pe o no el conocimien o en sí. El cambio se p oduce de un sis ema absolu o en el que
los enómenos es án ijos, a a ios sis emas de e e encia ela i os y coo dinados.
Cualquie sis ema ipo, p e endidamen e absolu o, es á in ínsecamen e limi ado. Sólo
con la econs ucción elacional de una mul i ud de pun os de is a puede espe a se
una más plena comp ensión de la ealidad (Zalamea 2004).
El conocimien o, po an o, no es á en la acumulación sino en la capacidad de
elación. Es ablece sis emas ela i os se á la mane a de ap oxima se al conocimien o
y supond á la desapa ición de las ce ezas absolu as en a o de las ce ezas de lo
coo dinadamen e ela i o. Lejos de ale odo igual, odo se co elaciona con ní idos
con apues os.
Así, las lógicas con empo áneas debe án inclui ins umen os so is icados de
con as ación, aslación y pegamien o pa a in eg a lo múl iple en lo uno y di e encia
lo uno de lo múl iple, pa a i e a lo local en lo global. El ámbi o ma emá ico, po an o
se á el de odas las posibilidades, el que a o ezca la gene ación de sis emas que
pe mi an aplicaciones incie as y ayuden a comp ende el ai én de lo uni e sal a lo
pa icula .
Como ya dijo Musil, a nues a época le al a sín esis. Es impo an e cap a
sin é icamen e la es uc u a y unción de las aleaciones y usiones más allá de sus
componen es di e enciales, pa a comp ende nues os en o nos, de modo que se á
una ed de lógicas la que pe mi i á in eg a y di e encia los en o nos a iables del
conocimien o. La ac i ud a oma se á pues la de un opóg a o, que de ec a las
di e encias y singula idades de un e i o io pa a egis a las e in eg a las en un
sis ema p eciso y de e minado, en ed.
1.8. Redes y mix u as.
Zalamea (2004), habla de las edes como labo es y ejidos de mallas que
con o man complejos en amados y empa illados de in o mación co elacionada y
ela i a, de mane a que esul a disponible po compa ida, accesible, inculada e
in e elacionada. Las edes si en an o pa a a apa in o mación como pa a pone la a
disposición. Todo lo que enga olun ad de se conocido po una amplia comunidad de
posibles usua ios, hoy ha de es a en ed; po an o, sólo un conglome ado cohe en e
de edes puede ayuda a o ien a nos en un mundo eple o de bo des, ósmosis,
cu a u as y enzas. Una ed es especialmen e aliosa cuando sus nodos se han
libe ado de conno aciones pa icula es y pueden codi ica cie o g ado de elacionalidad
gene al, cuando exis e una adecuada i e ación de lo local (nodos) en lo global ( ed).
Los nodos juegan un papel muy impo an e en las edes en an o que de ienen
u dimb es de en ada al ejido de las mismas, y pun os de e e encia y o ien ación
den o de ellas. Hab án de selecciona se muy cuidadosamen e debido al ol que poseen
como lla es del sis ema y po ales de acceso.
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Teje una ed iene que e con p ocesos de i e ación de lo local en lo global
median e un es ablecimien o adecuado de elaciones en e las pa icula idades y lo
uni e sal. Se á po an o undamen al disc imina an o la in o mación que a a
con igu a el ejido como los mecanismos de pegamien o, enzado, zu cido… siguiendo
p ocedimien os alejados de dico omías y dualidades de opues os, y ce canos a
p ocesos de modulaciones, mediaciones y mix u as.
Mix u a no es sino compone opues os que no se excluyen mu uamen e, sino
que son in e dependien es. Lo mix u ado gene a una ca ego ía dis in a a las dos de
los opues os iniciales, cuyas cualidades supe an a las de los o iginales. Una mix u a es
una mediación en e dos opues os que de iene “lo nue o”, gene ado a pa i de lo
p eexis en e con enien emen e elacionado.
Las medidas ambién son mediaciones, ya que es ablecen las p opo ciones y/o
co espondencias de una cosa con o a; po an o, si las mix u as son mediaciones y
las mediciones ambién, lo mix u able pod á se medido. Es o ab i á un campo de
acción muy p oduc i o en lo que a elabo ación de indicado es se e ie e.
Pa ece e iden e que en es e pano ama de complejidad, no podemos o ien a nos
po oposiciones o dualidades (blanco/neg o); pe o ampoco nos es su icien e ope a
con sus aleaciones si no sabemos inse a las adecuadamen e en un sis ema de
p esen e.
“Pa a concebi el p incipio de complejidad, no bas a con asocia nociones
an agonis as de mane a ocu en e y complemen a ia. Es necesa io ambién
conside a el ca ác e mismo de la asociación. No es solamen e una ela i ización de
es os é minos los unos en elación a los o os, es su in eg ación en el seno de un
me a sis ema lo que ans o ma cada uno de los é minos, en el p oceso de un bucle
e oac i o y ecu si o”.
Edga Mo in. (In oducción al pensamien o complejo 1995).
Po an o, se á necesa io o ganiza con enien emen e las nue as ca ego ías
mix u adas, en sis emas, o más bien disposi i os, de los que se habla á más adelan e.
Las edes y las mix u as ela i as son los luga es donde yace el conocimien o y
la c ea i idad, pues nada puede se sin emi i se a múl iples en o nos de composición.
La si uación p e e en e pa a cen a una adecuada isión del mundo, se á en onces
ese haz p agmá ico de pe spec i as con el que con as a y modula dis in os ipos de
edes y mix u as (Zalamea 2004). Se a a de dis ingui y je a quiza lo mix o,
mien as se co elaciona y acep a lo e icula en disposi i os de acción y
gene a i idad.
19
1.9. Topología de ed(es). Espacio opológico.
“…Además de aquella pa e de la geome ía que a a sob e can idades y que
se ha es udiado en odo iempo con g an dedicación, el p ime o que mencionó la o a
pa e, has a en onces desconocida, ue Leibniz, el cual la llamó geome ía de la
posición. Leibniz de e minó que es a pa e se end ía que ocupa de la sola posición y
de las p opiedades p o enien es de la posición, en odo lo cual no se ha de ene en
cuen a las can idades, ni su cálculo… Po ello, cuando ecien emen e se mencionó
cie o p oblema que pa ecía ealmen e pe manece a la geome ía, pe o es aba
dispues o de al mane a que ni p ecisaba la de e minación de can idades ni admi ía
solución median e el cálculo de ellas, no dudé en e e i lo a la geome ía de la
posición…”
Eule (1735).
1.9.1. Topología: eo ías y homeomo ismos.
La opología es p obablemen e la más jo en de las amas clásicas de las
ma emá icas. En con as e con el álgeb a, la geome ía y la eo ía de los núme os,
cuyas genealogías da an de iempos an iguos, la opología apa ece en el siglo
diecisie e, con el nomb e de
analysis si us
; es deci , análisis de la posición. De mane a
coloquial, se dice que la opología se ocupa de aquellas p opiedades de las igu as que
pe manecen in a ian es bajo la acción de ans o maciones con inuas; es deci ,
cuando dichas igu as son plegadas, dila adas, con aídas o de o madas; pe o no
co adas ni pegadas. En la ans o mada no pueden apa ece nue os pun os ni se
pueden hace coincidi pun os di e en es. En o as palab as, la ans o mación
pe mi ida p esupone que hay una co espondencia biuní oca en e los pun os de la
igu a o iginal y los de la ans o mada, y que la de o mación hace co esponde pun os
p óximos a pun os p óximos. Es a úl ima p opiedad se llama con inuidad. La opología,
es un ipo de geome ía que es udia p opiedades dis in as a las mé icas, como
ángulo y dis ancia. Se cen a en las p opiedades de los espacios que no se en
al e ados po ans o maciones con inuas u homeomo ismos. Un homeomo ismo, es
la co espondencia no biuní oca en e dos es uc u as algeb aicas que conse a las
ope aciones. Lo opológico ope a con pa áme os que ienen que e con la p oximidad,
la con inuidad, el núme o de aguje os, o el ipo de consis encia o ex u a que p esen a
el obje o de es udio. Se ocupa de compa a obje os y clasi ica sus a ibu os, ales
como la conec i idad, la compacidad, la me icidad…
En la geome ía euclídea dos obje os son equi alen es mien as podamos
ans o ma uno en o o median e isome ías ( o aciones, aslaciones, e lexiones…);
es deci , median e ans o maciones que conse an las medidas de ángulo, longi ud,
á ea, olumen... En opología, dos obje os son equi alen es en un sen ido mucho más
amplio. Han de ene el mismo núme o de ozos, de aguje os, de in e secciones; y
es á pe mi ido dobla , es i a , encoge , e o ce … los obje os pe o siemp e que se
haga sin ompe ni sepa a lo que es aba unido, ni pega lo que es aba sepa ado. Po
ejemplo, un iángulo es opológicamen e lo mismo que una ci cun e encia, ya que
podemos ans o ma uno en o o de o ma con inua, sin ompe ni pega . Sin
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emba go, una ci cun e encia no es lo mismo que un segmen o, ya que hab ía que
pa i la po algún pun o. Po an o, podemos deci que el concep o de equi alencia en
opología se amplía espec o del de la geome ía euclidiana. No en ano se dice que los
opólogos no saben di e encia una osquilla de la aza donde la mojan (si es us ed
opóg a o o conoce algún amilia que lo sea, no se moles e po es e comen a io).
T ans o mación opológica de igu as equi alen es
Sin p o undiza mucho en cada una de ellas, ci a emos es eo ías a pa i de
las que se desa olla la opología, ya que nos se án ú iles pa a g a ia diag amas y
cons ui supe icies y espacios (algo que pa ece que iene que e bas an e con el
campo de lo a qui ec ónico):
a). Teo ía de g a os. Un g a o no es más que un conjun o de pun os
denominados é ices, unidos, o no, en e sí po unas líneas denominadas a is as. Un
g a o se llama conexo si exis e un camino que liga cada pa de é ices. Un camino en
un g a o se llama eule iano si pasa po cada a is a solamen e una ez. Un ci cui o es
un camino ce ado. Y el g ado de un é ice el núme o de a is as que llegan a él.
Teniendo en cuen a es as de iniciones, Eule demues a que exis e un ci cui o
(eule iano) en un g a o si y sólo si el g a o es conexo y cada é ice iene g ado pa .
b). Teo ía de nudos. Un nudo es una cu a con inua, ce ada, y sin pun os
dobles. En un espacio de dimensión es, se admi e que pueda se de o mada po
homeomo ismo; es deci , se puede de o ma , es i a , comp imi … pe o no co a . Si
haciendo es o se puede pasa de un nudo a o o, se dice que son equi alen es. En
ocasiones la disposición de la cu a puede apa en a la exis encia de un nudo complejo,
cuando en ealidad es un nudo i ial (no hay nudo); los magos lo saben. Los nudos se
clasi ican en más o menos complejos en unción del núme o de c uces de la cu a.
c). Teo ía de supe icies. Una supe icie opológica es una a iedad de
dimensión dos, un espacio en el que cada pun o posee un en o no homeomo o. Se
di iden en supe icies compac as (ce adas y aco adas) y no compac as, mucho más
complejas. Toda supe icie compac a se puede ep esen a como el cocien e de una
egión poligonal en el plano, po una elación de equi alencia que iden i ica los lados
pa es. Como ejemplos, enemos la bo ella de Klein que apa en a se un subespacio IR3
cuando en ealidad es un IR2; es una supe icie ce ada de una sola ca a, sin bo des ni
di e enciación en e ex e io e in e io ; o la banda de Möbius, una supe icie eglada no
o ien able de un solo lado y componen e de con o no, que se pliega sob e sí misma.
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La p ime a eo ía se á muy ú il a la ho a de cons ui diag amas pa a la
comp ensión y p opues a del en o no. La segunda, pa a de e mina lo que sucede en
los pun os c í icos as su i el espacio ans o maciones homeos á icas, y cons ui
los nodos de una ed. La e ce a, pa a la comp ensión de la opología del e i o io y la
gene ación de espacios opológicos a pa i de los conexos y compac os. En opología,
un espacio conexo es aquel que lo es de una sola pieza; y un espacio compac o es
aquel que es ce ado y aco ado, que con iene a sus pun os lími e.
“El opólogo conside a los mismos obje os que el geóme a, pe o de modo
dis in o: no se ija en las dis ancias o los ángulos, ni siquie a en la alineación de los
pun os. Pa a el opólogo un cí culo es equi alen e a una elipse; una bola no se
dis ingue de un cubo: se dice que la bola y el cubo son obje os opológicamen e
equi alen es, po que se pasa de uno al o o median e una ans o mación con inua y
e e sible”.
Ma a Macho. (Qué es la opología 2002).
En de ini i a, pod ía deci se que la opología habla de p ocesos de
ans o mación de la o ma o ans- o ma de los cue pos que es udia en el espacio;
así como de las posiciones de los cons i uyen es de esos cue pos, unas espec o de
las o as, y las elaciones que se es ablecen en e ellas. A endiendo a es a de inición,
hoy pa ece lógico pensa que el é mino opología pudie a sus i ui al de ipología.
1.9.2. A qui ec u a opológica o opología de ed.
Si se p e ende abo da la p oblemá ica ela i a a la cons ucción de
disposi i os sos enibles
, se ha á necesa io habla de su “a qui ec u a”. Además,
he amien as como
algo i mos gené icos
o
edes neu onales
, de las que se hablan en
capí ulos como el de gené ica, p o ocolos y disposi i os, conside adas cen ales pa a
la gene ación de disposi i os, se o ganizan con o me a
opologías
de ed
.
La a qui ec u a o opología de ed es la disposición ísica en la que se conec an
los nodos de una ed, median e la combinación de es ánda es y p o ocolos. De ine las
eglas de dicha ed y cómo in e ac úan sus componen es. Es a conside ación es
undamen al po que de e mina el uncionamien o y la ope a i idad de la ed
conside ando como cen ales su mo ología y los p ocesos que la cons i uyen. Los
equipos de ed pueden conec a se de muchas y muy a iadas mane as. La conexión
más simple es un enlace unidi eccional en e dos nodos. Se puede añadi un enlace de
e o no pa a la comunicación en ambos sen idos. Las líneas de comunicación ac uales
no malmen e incluyen más de un cable pa a acili a es o, aunque edes muy simples
basadas en
buses
ienen comunicación bidi eccional en un solo cable.
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G a os de opologías de ed
Bus de da os es un é mino empleando en la ciencia de la in o má ica y
elec ónica en gene al que signi ica “ anspo e de da os”. Pe mi e ep esen a la
idea de las ans e encias in e nas de da os que se dan en un sis ema compu acional
en uncionamien o. En el bus, odos los nodos eciben los da os aunque no se di ijan a
ellos. Los nodos a los que no an di igidos simplemen e los igno an.
En casos mix os se puede usa la palab a a qui ec u a en un sen ido elajado
pa a habla a la ez de la disposición ísica del cableado y de cómo el p o ocolo
conside a dicho cableado. Así, en un anillo con una MAU (Unidad de Acceso
Mul ies aciones) podemos deci que enemos una
opología en anillo
, o que se a a de
un anillo con
opología en es ella
. La opología de ed la de e mina únicamen e la
con igu ación de las conexiones en e nodos. La dis ancia en e los nodos, las
in e conexiones ísicas, las asas de ansmisión y/o los ipos de señales, no
pe enecen a la opología de la ed, aunque pueden e se a ec ados po la misma.
Exis en es ipos undamen ales de a qui ec u as de ed:
a). Redes cen alizadas. La opología en es ella educe la posibilidad de allo de
ed conec ando odos los nodos a un nodo cen al. Cuando se aplica a una ed basada
en
bus
, es e concen ado cen al een ía odas las ansmisiones ecibidas de
cualquie nodo pe i é ico, a odos los nodos pe i é icos de la ed, algunas eces incluso
al mismo nodo que lo en ió. Es os nodos pe i é icos sólo se pueden comunica con los
demás ansmi iendo o ecibiendo a a és del nodo cen al. Un allo en la línea de
conexión de cualquie nodo con el nodo cen al p o oca ía el aislamien o de ese nodo
espec o a los demás, pe o el es o de sis emas pe manece ía in ac o. Si el nodo
cen al alla a, la ed colapsa ía. El ipo de concen ado u ilizado en es a opología es
el hub . En inglés,
hub
es el cen o de una ueda donde coinciden los adios y donde se
encuen a el eje.
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Una opología en á bol ( ambién conocida como
opología je á quica
) puede se
is a como una colección de edes en es ella o denadas en una je a quía. És e á bol
iene nodos pe i é icos indi iduales (po ejemplo hojas) que equie en “ ansmi i a” y
“ ecibi de” o o nodo solamen e y no necesi an ac ua como epe ido es o
egene ado es. Al con a io que en las edes en es ella, la unción del nodo cen al se
puede dis ibui . Como en las edes en es ella con encionales, los nodos indi iduales
pueden queda aislados de la ed po un allo pun ual en la u a de conexión del nodo. Si
alla un enlace que conec a con un nodo hoja, ese nodo hoja queda aislado; si alla un
enlace con un nodo que no sea hoja, la sección en e a queda aislada del es o.
b). Redes descen alizadas. En una opología en malla, hay al menos dos nodos
con dos o más caminos en e ellos. El núme o de caminos a bi a ios en las edes en
malla las con ie e en más di íciles de diseña e implemen a , pe o su na u aleza
descen alizada las hace muy ú iles. Al elimina la es uc u a je á quica, las
posibilidades de que colapse son in ini amen e más bajas, y la comunicación en e
nodos mejo a po que no depende sólo de un camino. Si no unciona una conexión, se
puede ansmi i in o mación po o a, siemp e y cuando haya más de una conexión po
cada dos nodos donde se p oduzca el e o . Un ipo especial de malla en la que se
limi e el núme o de sal os en e dos nodos, es un hipe cubo. En geome ía un
ese ac o o hipe cubo es una igu a o mada po dos cubos desplazados en un cua o
eje dimensional (llamemos al p ime o longi ud, al segundo al u a y al e ce o
p o undidad). Se compone de 8 celdas cúbicas, 24 ca as cuad adas, 32 a is as y 16
é ices. Es e é mino ue acuñado po p ime a ez en 1888 po el ma emá ico inglés
Cha les Howa d Hin on en una ob a llamada
“A New E a o Though ”
. Un hipe cubo se
de ine como un cubo des asado en el iempo; a deci e dad, se si úa donde con e gen
cada uno de los ins an es de iempo po los cuales se mo ió. Po supues o, no
podemos e un hipe cubo en la e ce a dimensión, ya que sólo se pe cibi ían los
pun os que ocan nues o uni e so, así que sólo e íamos un cubo común. Lo más
pa ecido en es dimensiones, son dos cubos anidados, con odos los é ices
conec ados po líneas. Pe o en el ese ac o “ eal” de cua o dimensiones, odas las
líneas end ían la misma longi ud y odos los ángulos se ían ángulos ec os.
En una opología o almen e conexa, se conside a la ed comple a po es a
en e amen e conec ada. Cada nodo es á unido con odos los demás. Es una opología
de ed en la que hay un enlace di ec o en e cada pa eja de nodos. Pa los (n) nodos de
la ed, exis en enlaces di ec os de cada uno con el es o, de mane a que es
p ác icamen e imposible que la ed colapse. Pa a cada allo en la ansmisión exis e
una u a al e na i a po la que hace llega la in o mación. Tiene un uncionamien o
muy pa ecido al del ce eb o humano, de hecho, es a opología es p opia de las
denominadas
edes neu onales
. Las edes diseñadas con es a opología son muy
iables g acias a los múl iples caminos po los que los da os pueden iaja .
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b). Redes híb idas. Las edes híb idas usan una combinación de dos o más
opologías dis in as, de al mane a que la ed esul an e no iene pa ones de o ma
p e ijados. Es a mane a de o ganización se á muy ú il pa a la
p oducción en se ie no
es ánda ,
a ada en el capí ulo de p o ocolos. Po ejemplo, una ed en á bol
conec ada a una ed en á bol sigue siendo una ed en á bol, pe o dos edes en es ella
conec adas en e sí (lo que se conoce como es ella ex endida) mues an una
opología de ed híb ida. Una opología híb ida, siemp e se p oduce cuando se
conec an dos opologías de ed básicas. Dos ejemplos comunes son: la
ed de es ella
en anillo
o la
ed de es ella en bus
.
Mien as que las edes en ejilla han encon ado su si io en aplicaciones de
compu ación de al o endimien o, algunos sis emas han u ilizado
algo i mos gené icos
pa a diseña edes pe sonalizadas que ienen el meno núme o posible de sal os en e
nodos dis in os. Algunas de las es uc u as de edes esul an es son casi
incomp ensibles, pe o uncionan de un modo asomb osamen e e icaz.
1.9.3. Dis ancia y Espacios: lisos- opológicos ( s) es iados-mé i cos.
¿Cuál es la di e encia en e ce ca y lejos? “Aho a es oy ce ca”, “Aho a es oy
lejos”. Así nos lo explicaba
Coco
en
Ba io Sésamo
al iempo que se si uaba a meno o
mayo dis ancia de la cáma a. En el ámbi o de lo ma emá ico, enemos que conc e a
es a in uición con núme os, le as y unciones, pe o como ap oximación (y nunca mejo
dicho), con end emos que la dis ancia es una unción ma emá ica en la que a cada pa
de obje os dis in os (po ejemplo, la cáma a y
Coco
) se le asigna un núme o eal
posi i o (su “sepa ación”).
La dis ancia es una magni ud escala que mide la elación de lejanía en e dos
pun os. En el espacio euclídeo la dis ancia en e dos pun os coincide con la longi ud
del camino más co o en e ellos. Sin emba go, eso no nos si e como de inición o mal
de dis ancia, ya que pa a la de inición de longi ud es necesa ia la de la dis ancia.
Además en espacios de geome ías más complejas el concep o de dis ancia y el de
longi ud de una cu a no ienen po qué coincidi . Los c i e ios de dis ancia se u ilizan
pa a o ganiza indi iduos den o de conjun os en amilias más o menos p óximas
(especies).
Ma emá icamen e, la dis ancia en e dos pun os se de ine como sigue:
En un conjun o, a mayo p oximidad, meno dis ancia y a mayo núme o de
pa ones escogidos, mayo p oximidad al modelo eal. Po an o, a meno dis ancia,
mayo p oximidad al modelo eal: mayo p ecisión y mayo exac i ud. En es e sen ido
minimiza las dis ancias de los pa áme os (indicado es) manejados po los p o ocolos
pe inen es, mejo a á la p ecisión de los p o o ipos que se gene en a pa i de dichos
p o ocolos. Es a ope ación es á di ec amen e inculada al concep o de sín esis.
25
En muchos de es os encuen os se ha a ado la cues ión de cómo e oluciona
den o de un con ex o-ma co “sos enible”, de mane a que su gie on los p ime os
esbozos de de inición de lo que se con ino llama desa ollo sos enible. Dos de es as
de iniciones, que han decan ado en e e en es, y cuya e isión se an oja necesa ia
pa a cons ui he amien as con empo áneas que inculen de mane a e ec i a el
desa ollo a la sos enibilidad, son las siguien es:
In o me B und land 1987.
“Desa ollo sos enible es el que sa is ace las necesidades de la gene ación
p esen e sin comp ome e la capacidad de las gene aciones u u as pa a sa is ace
sus p opias necesidades”
.
Es a de inición es in e esan e como p ime a ap oximación; sin emba go, las
gene aciones u u as no es án p esen es pa a decidi cuales se ían sus necesidades,
ni se sabe con cuan os ecu sos se sa is a ían. Lo que sí es cie o, es que se iene
consciencia de que al i mo al que se consumen los ecu sos na u ales del plane a, en
poco iempo no hab á su icien es pa a abas ece a la población del mismo.
Ca a de Albo g 1994.
“Desa ollo sos enible es aquel que o ece se icios ambien ales, sociales y
económicos básicos a odos los miemb os de una comunidad sin pone en pelig o la
iabilidad de los en o nos na u ales, cons uidos y sociales, de los que depende el
o ecimien o de es os se icios”.
En es a segunda de inición pa ece que se p ecisa más en cuan o a lo que se
en iende po desa ollo; es deci , a la p es ación social, ambien al y económica de
se icios. Sin emba go, sucede que en el sis ema socio-polí ico-económico en el que
nos encon amos, el concep o de desa ollo se encuen a es echamen e ligado al de
c ecimien o, y la idea de c ecimien o es opues a a la de sos enibilidad en la medida en
que supone un inc emen o de consumo de ecu sos na u ales; y po an o, un
aumen o de la p esión sob e los sis emas de sopo e. Así, pod íamos conclui que
desa ollo y sos enibilidad son dos concep os que se con aponen. Una mane a de
ace ca los y ende un puen e en e ellos, apun ada en su momen o po el biólogo y
psicólogo Sal ado Rueda, consis i ía en el cambio de una es a egia compe i i a
undamen ada en el consumo de ecu sos, a o a que maximiza a la en opía en
é minos de in o mación; es deci , que aumen a a la e iciencia en el p oceso.
El desa ollo, mul i acé ico y ans e sal, en endido como un conjun o de
sabe es indica i os pa a clasi ica las sociedades en a anzadas o no, asociado a la idea
de c ecimien o económico, e olución, mode nidad, indus ialización, ciencia, p og eso,
écnica… p econiza un es ado ideal de elicidad y abundancia gene alizada posi i o y
suscep ible de se alcanzado po odos. Es un obje i o p e endido, una me a, y pa e
de un es ado de descon en o con la si uación inicial en la medida en que siemp e
32
supone cambios con pe spec i as de mejo a espec o a és a. Sin emba go, al es a
inducido po el homb e, se p oduce de mane a ajena espec o al medio, po lo que
desde un pun o de is a “ecologis a”, se p esen a como una amenaza.
Has a 1987, an sólo se enían en cuen a los sis emas económico y social a la
ho a de plan ea es a egias de desa ollo. Hoy, es necesa io inclui al medio ambien e
como elemen o cen al a la ho a de es ablece nue as es a egias, que
necesa iamen e hab án de con empla la educción de la p esión sob e los sis emas
sopo e con ibuyendo a aumen a la capacidad de an icipación y ayudando a cons ui
el
desa ollo sos enible
como un p oceso de cambio y ansición hacia nue as o mas
de p oduci , consumi , dis ibui , se , es a ; y en de ini i a de conoce (se). La cla e no
es á sino en des incula la idea de desa ollo de la de c ecimien o.
“Happy Housing” (Gilles Ba ie 2006)
2.2. Sos enibilidad económica-ecológica-social.
Aquello que enga que e con la cons ucción de un en o no sos enible en un
e i o io, es á necesa iamen e ligado a campos de acción inculados a la economía, la
ecología y la sociedad; po an o, pa a habla de sos enibilidad, debe íamos med a al
menos en e es os es ámbi os di e enciables y es ablece elaciones p ecisas y
adecuadas en e ellos. Du án (2000), es ablece una di isión concep ual sob e la
sos enibilidad den o de es as es ca ego ías, que usa emos a modo de
ap oximación.
33
a). Sos enibilidad económica.
La economía p e ende maximiza el bienes a humano
den o de las limi aciones del capi al y las ecnologías
exis en es. En es e sen ido, pod ía habla se en é minos de
sos enibilidad económica
al hace lo sob e la can idad máxima
que un indi iduo pudie a consumi en un pe íodo de e minado de
iempo sin educi su consumo en un pe íodo u u o.
La economía ac ual esponde a lógicas que ienen que e con es a egias
compe i i as basadas en el c ecimien o de las asas de consumo y en la obsolescencia
p og amada de los p oduc os de me cado. Es e modelo es a odas luces insos enible,
y debe ía i a iando pa a ace ca se, aunque ue a de mane a asin ó ica, a o o en el
que el desa ollo no es u ie a inculado necesa iamen e a la idea de c ecimien o. Uno
en el que descendie a el consumo de ecu sos no eno ables y aumen ase la
in o mación y el conocimien o; un modelo e icien e, más cuali a i o que cuan i a i o,
donde los ciclos de ida de los p oduc os uesen mayo es.
Ope a den o del sis ema económico ac ual, esul a us an e a la ho a de
o e a p opues as sos enibles, de mane a que ha ía al a un cambio de sis ema pa a
que se pudie a habla con p opiedad de sos enibilidad económica. Mien as an o,
hab á que p opone modelos que se ace quen.
b). Sos enibilidad ecológica.
La sos enibilidad ecológica iene que e con des ezas ela i as a sis emas
p oduc i os inculados a lo cuali a i o, asociadas a un descenso de las asas de
consumo, y po an o al dec ecimien o; y con la gene ación de nue os ipos de abajo
y nichos de me cado. Fundamen almen e, consis e en aumen a la calidad de ida
median e la p oducción de cualidades y la mejo a de las po encialidades; es deci ,
apues a po la calidad en e a la can idad y ope a de mane a que deja se a las cosas
lo que pod ían llega a se . Es o no quie e deci que no podamos ac ua ni modi ica el
en o no en el que nos mo emos o la ma e ia que lo cons i uye; de hecho,
modi icaciones gené icas (en endidas como aquellas que signi ican cambios en los
elemen os cons i uyen es de un sis ema complejo) o inje os imp opios, pueden ayuda
a que algo sea más de lo que pudie a llega a se ; y no po que p oduci una
modi icación signi ique algo “an ina u al”, hemos de e i a la.
Se a a de po encia la capacidad de un sis ema o ecosis ema pa a man ene
su exis encia en el iempo y minimiza los posibles impac os que és e pudie a su i .
Es o se consigue man eniendo el olumen de las asas de cambio y ci culación
in a iables o haciéndolas luc ua cíclicamen e en o no a alo es de p omedio; y
e i ando que la acción humana ago e un e i o io más allá de su capacidad de ca ga.
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Como ya se dijo an es, el obje i o no es an o alcanza una si uación de
equilib io es á ico como dinámico. No se a a de imposibili a la acción sob e el
e i o io ni de elimina odo ipo de elación de in e cambio en un ecosis ema, sino de
asegu a la exis encia de una se ie de condiciones compensadas sin alcanza una
si uación de colapso.
c). Sos enibilidad social.
La conciencia social sob e lo sos enible apa ece cuando la comunidad humana
se hace conscien e de la omnip esencia del pelig o o iginado po sus p opias acciones
sob e el plane a que habi a. Es en onces cuando se comp ende que se i e en lo que
se con ino denomina sociedad de iesgo. En ella, el se humano ha de en en a se al
desa ío que plan ea la capacidad de la indus ia pa a des ui odo ipo de ida sob e la
ie a y bo a las on e as en e a amenazas que nos a ec an de mane a global sin
dis inción de clases ni je a quías. En es e caldo de cul i o, desc i o po Beck (1998),
es en el que se o ja la mo al ecológica y sucede la p o ección de la na u aleza como
cues ión de me cado.
Los
desas es na u ales
equi alen en cie o modo a
desas es económico-
come ciales
, de modo que el iesgo se p oduce po pa ida doble; es deci , no sólo
pelig a el en o no en el que desa ollamos nues a ida, sino los sis emas económicos
y de o ganización social con los que la a on amos. Además, los pe juicios que
podemos su i no sólo dependen de “nues os” p opios e o es, sino que los “ajenos”
pueden p oduci cuando menos los mismos daños. Po es e mo i o, se alcanzan
acue dos y se es ablecen p o ocolos de ango mundial an e el sen imien o de
amenaza.
Sin emba go, no sólo podemos limi a nos a p o ege , sino que hemos de
desa olla nos como sociedad, como comunidad(es). Así, la sociología si úa la cla e en
el se humano y sus sis emas de o ganización y dis ibución social como elemen os
cen ales pa a alcanza el desa ollo sos enible. En es e sen ido, pod ía habla se de
sos enibilidad social
como aquella en la que los cos es y bene icios son dis ibuidos de
mane a adecuada an o en e el o al de la población ac ual (equidad
in agene acional), como en e el o al de gene aciones p esen es y u u as (equidad
in e gene acional). Pe o es a p emisa nos emi e a una si uación pa ecida a la que nos
encon ábamos an e la de inición de desa ollo sos enible del In o me B und land, ¿cuál
es la adecuada dis ibución de cos es y bene icios de las u u as gene aciones?
La sos enibilidad como obje i o social supone necesa iamen e descensos
signi ica i os en los olúmenes de consumo de capi al na u al, lo cual signi ica un
cambio absolu o en las nue as o mas de pensa y medi el desa ollo, signi ica
dec ece . Si el ho izon e es el dec ecimien o, no se puede plan ea en una sociedad de
c ecimien o, sino en una de dec ecimien o. La desacele ación del c ecimien o
supond ía desempleo y abandono de p og amas sociales, cul u ales y ecológicos que
asegu an un mínimo ni el de calidad de ida en nues o sis ema social ac ual; po
an o, el modelo de sociedad de dec ecimien o debe ía gene a se a pa i de una se ie
de acciones azadas desde el ámbi o de lo cul u al (La ouche 2003 y Rubio
comunicación pe sonal):
35
- Fa o ece los con enidos cuali a i os en e a los cuan i a i os.
- E i a la hegemonía sob e la ida de la economía neoclásica.
- Elimina las ca gas sob e el medio ambien e que no apo en sa is acción.
- De ene la obsolescencia p og amada de las me cancías.
- Aplica un descenso en las asas de consumo ac uales.
- Inculca a la sociedad un cambio de men alidad y de modelo educa i o.
- Deslocaliza ac i idades y a o ece modelos polije á quicos.
- O ganiza y ges iona in o mación median e ed(es).
- Es ablece e i o ios de compensación in e elacionados.
- Reduci el iempo de abajo.
- Aumen a las elaciones y cohesión sociales.
- Elimina de la idea de desecho como cues ión cul u al.
- Gene a híb idos mix u ando opues os.
A pesa de la exis encia de pos u as a a o de es e ipo de es a egias, lo
cie o es que mien as las p ime as po encias mundiales, con inúen ancladas en las
posiciones en las que es án, se á di ícil que el cambio se p oduzca:
“El c ecimien o es la solución, no es el p oblema. El c ecimien o es la cla e del
p og eso ecológico, po que p o ee los ecu sos que pe mi en in e i en las
ecnologías no con aminan es".
Geo ge Bush 14 de eb e o de 2002 (Sil e Sp ing).
La sociedad del dec ecimien o necesi a ía de un p oceso de ansición pa a que
llega a a se e ec i a. Hace al a c ea una nue a egión cul u al sob e la
sos enibilidad. Vis a desde el p isma con igu ado a pa i de los es co es ci ados
an e io men e, económico-ecológico-social, és a end á que e con:
- E iciencia económica (asignación óp ima).
- P oducción ecológica ( e-gene ación óp ima).
- Equidad social (dis ibución óp ima).
2.3. Sos enibilidad y ene gía.
La ene gía cons i uye la sa ia de la sociedad y de la economía. Nues o abajo,
nues o ocio y nues o bienes a económico, social y ísico, dependen de que el
abas ecimien o de ene gía sea su icien e y no se in e umpa. Globalmen e, la
dis ibución del consumo de ene gía se e ela como p o undamen e desigual. Si
u ié amos la opo unidad de obse a nues o plane a po la noche desde el espacio,
pod íamos as ea las di e encias de desa ollo en e los di e sos países, con sólo
obse a su g ado de iluminación. Pe cibi íamos en onces el con as e en e los
países desa ollados y icos (Eu opa Occiden al, No eamé ica, Japón, á eas de
Ex emo O ien e y Aus alia) con el inmenso acío del con inen e a icano, donde
apenas des acan las le es luces del Mag eb y de Sudá ica y el esplando del uego de
los pozos pe olí e os, que queman el gas na u al de los yacimien os, en el Á ica
Occiden al.
36
Mapa de consumo eléc ico mundial
2.3.1. Ene gía-En opía-Neguen opía.
La ene gía como causa capaz de ans o ma se en abajo mecánico es á
ligada al es ado dinámico de un sis ema ce ado. No en ano, un enunciado clásico de
la ísica new oniana a i maba que
“la ene gía ni se c ea ni se des uye, sólo se
ans o ma”
, lo que de iene la p ime a ley de la e modinámica. Sin emba go, ambién
se puede habla de la ene gía de sis emas abie os; es deci , en pa es no aisladas
en e sí, de un sis ema ce ado mayo . Como se de alla al habla de o ganización de
sis emas en el e capí ulo disposi i os, el manejo y ges ión de la ene gía en sis emas
abie os que pun ualmen e se cie en, se á undamen al pa a de e mina el mayo o
meno g ado de sos enibilidad de los mismos.
Habla de ene gía conlle a hace lo ambién de la en opía, o la endencia
na u al a la pé dida de o den. La en opía es la medida de la no disponibilidad de
ene gía en un sis ema pa a p oduci abajo; es el g ado de deso den que poseen las
moléculas que in eg an un cue po. La palab a p ocede del g iego ντροπία y signi ica
e olución o ans o mación. En un sen ido más amplio, se in e p e a como la medida
de uni o midad de la ene gía de un sis ema. El uni e so iende a dis ibui la ene gía
uni o memen e, es deci a maximiza la en opía. En de ini i a:
En opía- Deso den
En opía- Ene gía disponible
La en opía puede in e p e a se como una medida de dis ibución alea o ia en
un sis ema. Se dice que un sis ema al amen e dis ibuido al aza iene una al a
en opía. Un sis ema en una
condición imp obable
iende a eo ganiza se en una
condición más p obable, lo que conlle a un aumen o de en opía. Es a alcanza el
máximo cuando el sis ema se ace ca al equilib io; es deci , cuando no exis a más
capacidad pa a p oduci abajo. Así se llega a la con igu ación de mayo p obabilidad.
És e es el p incipio de la segunda ley de la e modinámica, que se enuncia como sigue:
"La can idad de en opía de cualquie sis ema aislado e modinámicamen e iende a
inc emen a se con el iempo, has a alcanza un alo máximo".
37
Aplicada a la in o mación, se en iende como el g ado de ince idumb e que
exis e sob e un conjun o de da os. Es ambién la can idad de “ uido” o “deso den” que
con iene o libe a un sis ema. Es udiando la en opía de la in o mación, pod emos po
an o, habla de la can idad de in o mación que lle a una señal y es ablece la medida
de in o mación con enida en un mensaje. Es o nos se i á pa a aza una adecuada
ed de elaciones que cons uya disposi i os. La en opía nos indica además el lími e
eó ico pa a la comp esión de da os. La medición de la alea o iedad de la in o mación a
a és de su en opía ue p esen ada po Shannon (1948), en su a ículo
“A
Ma hema ical Theo y o Communica ion”
, p e io a la elabo ación de la
Teo ía de la
In o mación
.
La palab a en opía, po es a elacionada con la segunda ley de la
e modinámica, supone la pé dida de o ganización en los sis emas ce ados y los
conduce a la deg adación, degene ación, y desin eg ación. La en opía en es os
sis emas siemp e es c ecien e, po lo que es án condenados al
caos
y a la
deso ganización como es ados más p obables. Aunque la en opía eje ce
p incipalmen e su acción en sis emas ce ados y aislados, a ec a ambién a los
sis emas abie os; és os úl imos ienen la capacidad de comba i la a pa i de la
impo ación y expo ación de lujos desde y hacia el ambien e, con es e p oceso
gene an neguen opía (en opía nega i a).
La neguen opía, se puede de ini como la ue za opues a al segundo p incipio
de la e modinámica que iende a p oduci mayo es ni eles de o den en los sis emas
abie os. Es á p o undamen e inculada a la génesis, po lo que se á un concep o cla e
a ene en cuen a a la ho a de habla de gene a i idad en el capí ulo de gené ica. En la
medida que un sis ema es capaz de no u iliza oda la ene gía que impo a del medio en
p ocesos de ans o mación, es á aho ando o acumulando un exceden e de ene gía o
neguen opia,
que puede se des inada a man ene o mejo a la o ganización del
sis ema. La neguen opía, en onces, se e ie e a la ene gía que el sis ema impo a del
ambien e pa a man ene su o ganización y sob e i i . En al sen ido, se puede
conside a la neguen opía como un mecanismo au o- egulado con capacidad de
sus en abilidad; es deci , como un pode inhe en e de la ene gía pa a mani es a se de
incon ables o mas y mane as. La neguen opía a o ece la subsis encia del sis ema,
usando mecanismos que
o denan
,
equilib an
, y
con olan
el
caos
. Po ello, hab á que
iden i ica la en un sis ema y egula la según p o ocolos, pa a la e-gene ación de dicho
sis ema y su con inuidad.
2.3.2. Ene gías eno ables y cons uc i idad ene gé ica.
Se denomina ene gía eno able a aquella que se ob iene de uen es na u ales
i ualmen e inago ables; unas po la inmensa can idad de ene gía que con ienen, y
o as po que son capaces de egene a se po medios na u ales. Las ene gías
eno ables han cons i uido una pa e impo an e de la ene gía u ilizada po los
humanos desde iempos emo os, especialmen e la sola , la eólica y la hid áulica. La
na egación a ela, los molinos de ien o o de agua y las disposiciones cons uc i as de
los edi icios pa a ap o echa la del sol, son buenos ejemplos de ello.
38
Flowe powe 4 (Paul an Beek)
G acias a la aplicación a escala indus ial de la máquina de apo p opues a po
James Wa , se an abandonando es as o mas de ap o echamien o, po conside a se
ines ables en el iempo y cap ichosas. Pos e io men e se comienzan a u iliza cada
ez más los mo o es é micos y eléc icos, en una época en la que el oda ía
ela i amen e escaso consumo, no hacía p e e un ago amien o de las uen es de
ene gía, ni o os p oblemas ambien ales po odos conocidos, que más a de se
p esen a on.
Hacia la década de los se en a las ene gías eno ables se conside a on como
al e na i a a las ene gías adicionales, an o po su disponibilidad p esen e y u u a
ga an izada (a di e encia de los combus ibles ósiles que p ecisan miles de años pa a
su o mación), como po su meno impac o ambien al (en el caso de las ene gías
limpias). Po es a azón ue on llamadas “ene gías al e na i as”.
En lo que a la disciplina a qui ec ónica se e ie e, pa ece ine i able conside a
desde el p incipio del p oceso p oyec ual a las ene gías al e na i as como ope ado es
e ec i os cons i uyen es del p oyec o mismo, y a los mecanismos ísicos necesa ios
pa a su ap o echamien o como pa e del diseño y no como a e ac os añadidos con
pos e io idad. En cie o modo, pod ía deci se que la sos enibilidad ocu e en el en o no
de una adecuada elación cons uc i idad-ene gía; y po an o, se á necesa io en lo
sucesi o sabe cómo ma e ializa lo ene gé ico. Del mismo modo que desde lo
bioclimá ico no queda esuel o el p oblema, ampoco podemos queda nos en me as
e lexiones eó icas que no ans o men el pano ama. La acción es necesa ia, “sólo”
se a a de encon a las he amien as adecuadas y aza las es a egias opo unas.
En odo sis ema, esul a undamen al no sólo sabe de qué mane a cons ui
aquello que enga que e con la ene gía, sino ambién cómo ges iona la den o de él.
En es e sen ido, pod íamos conclui que an o más sos enible se ía un sis ema cuan o
mejo y más adecuada ue a la elación en e cap ación, dis ibución y acumulación de
ene gía en él (Neila y Bedoya 2005). Y po qué no, plan ea ambién es a egias de
p oducción de ene gía. ¿Acaso no se puede plan ea un sis ema habi acional que la
p oduzca?
39
La cap ación-dis ibución-acumulación-p oducción de ene gía no sólo end á
que e con los “a e ac os” que se ins alen en los sis emas de habi ación, sino
ambién con el sopo e que se plan ee a ni el mo ológico y o ganizacional. Se a a
an o de ap o echa lo mejo posible los ecu sos ene gé icos y p ocu a una
e iciencia en el consumo, como de la gene ación de ene gía p opiamen e dicha, al
menos aquella que se p e ea consumi .
“La ene gía es consus ancial al uncionamien o de los sis emas. En el caso de
los sis emas u banos el consumo de és a, depende de los modelos de mo ilidad, de las
ipologías edi ica o ias, de la e iciencia de las ecnologías y del modelo de ciudad del
cual dependen, a su ez, y de las modalidades de los se icios u banos: agua, esiduos,
edes…”
Sal ado Rueda (Modelos e indicado es pa a ciudades sos enibles 1999).
Pa a un adecuado diseño de es os sis emas, exis en p og amas y modelos
in o má icos que es udian di e sos compo amien os pa a después p opone
al e na i as a la p oblemá ica de ec ada. De en e ellos, cabe des aca los siguien es:
- BREDEM (Modelo Ene gé ico Domés ico del Cen o de In es igación de la
Cons ucción).
- SAP (P ocedimien o Es ánda de E aluación de la E iciencia Ene gé ica en las
Vi iendas).
- LEED (P og ama de Lide azgo pa a la Ene gía y el Diseño Medioambien al).
Todos ellos apo an mé odos de e aluación pa a calcula necesidades
ene gé icas en unción de la ipología, los gas os de cale acción, el aho o ob enido a
a és de dis in as medidas ene gé icas, la empe a u a in e io y las condiciones de
con o … Son ú iles pa a de e mina la co ec a e iciencia ene gé ica de una i ienda y
pa a ga an iza la oma de medidas adecuadas pa a mejo a la p opiedad. También
exis e o o ipo de modelos como el
Eco-Quan um
, que es un sis ema que analiza el
ciclo de ida de cons ucciones en e as basándose en la ex acción de ma e ias
p imas y esiduos, el impac o sob e la salud, la oxicidad y el calen amien o global, los
análisis de ciclos de ida de ins alaciones y elec odomés icos, el impac o del
anspo e y el uso de los ma e iales empleados en la cons ucción.
Los esul ados que o ecen odos es os p og amas-modelo han de en ende se
como da os con los que abaja y p opone , más que como he amien as que o ecen
espues as de ini i as a unas soluciones que an sólo esponde ían a en adas de
da os ine es, más que a p oblemá icas ela i as a la ida. Son p og amas y mé odos
de e aluación pa a ob ene in o mación, no “máquinas de hace chu os”. És os y
o os p og amas, apa ecen ci ados en el lib o
“Hacia una A qui ec u a Sos enible. En
busca del sen ido común”
(2005), edi ado po el Colegio Te i o ial de A qui ec os de
Valencia. En es e ex o, au o es como Pé ez A nal, Neila, Cloquell, Pich-Aguile a,
en e
o os
, sugie en algunas ac uaciones gené icas que incluyen p opues as de mejo a,
suscep ibles de se incluidas en p ocesos p oyec uales:
40
- U iliza sis emas de acumulación de ene gía sola , hid áulica, eólica y/o
geo é mica.
- Ins ala g i os con limi ación de caudal e inodo os de compac ación, succión o
desca ga educida.
- Usa elec odomés icos de bajo consumo de agua.
- Recupe a las aguas esiduales pa a o os usos.
- Recupe a las aguas plu iales in si u y mezcla las con la ed de uso.
- Re ene el agua de llu ia en depósi os de acumulación.
- Ap o echa las uen es eno ables locales pa a el abas ecimien o.
- Reduci el ni el de consumo de ene gía.
- Con ola el consumo e in oduci con ado es.
- Ex ende el uso de ma e iales de cons ucción eciclables o eciclados.
- P ocu a el uso de ma e iales y mano de ob a locales en la medida de lo posible.
- Asegu a la co ec a en ilación, iluminación, o ien ación, asilamien o… pa a
educi el consumo de sis emas a i iciales de acondicionamien o.
- Fa o ece la cons ucción desmon able o median e p e ab icados y ma e iales
na u ales pa a e i a esiduos en ob a.
- E i a el uso de ma e iales que impliquen oxicidad.
- Fa o ece el con ac o con la na u aleza y la ege ación.
- Ga an iza la lexibilidad de uso y los ciclos de ida ú iles p olongados.
- Recupe a zonas deg adadas y ol e a pone en ca ga zonas en desuso pa a
e i a el consumo de nue o suelo e in oduci á eas obsole as en nue os ciclos
de ida ú il.
- P omo e el bienes a y cohesión sociales.
- Po encia la in eg ación social a a és de o mas mix as de dis ibución de
p opiedad.
- Es ablece un con ol de la densidad pa a ga an iza la iabilidad del anspo e
público.
- Asegu a la di e sidad uncional y de usos.
- P e e espacios des inados a la e acuación y eciclaje de esiduos.
- Fa o ece el aho o ene gé ico y la co ec a dis ibución de ene gía.
- Facili a el acceso a las in aes uc u as.
- E i a la emisión de los COV (Compues os O gánicos olá iles).
- Reduci la emisión de p oduc os con aminan es, CO2, CFCS…
41
A pesa de la buena olun ad de es os colec i os, sucede que la isión del
p oblema que o ecen es pa cial sob emane a en la medida en que su a án p o ec o y
conse acionis a de lo que acue dan en llama “Na u aleza”, excluye al se humano
mismo de la p oblemá ica. El homb e adap a el medio a sus necesidades y no al
con a io, pa a que es o sucedie a el homb e end ía que deja de se homb e; cosa
que e iden emen e no a a ocu i .
Es e hecho, unido a la nue a condición
en que nos encon amos, que no es sino la de
la ep oducción, gene a un en o no en el que
ya somos capaces de simula an o lo na u al
como lo a i icial, más allá de lo que el
ecien emen e allecido Jean Baud illa d
imagina a en su lib o
“Cul u a y Simulac o”
(1978); de modo que la desapa ición de la
clásica dico omía na u al/a i icial ( igen e
has a hace ela i amen e poco), se an oja
como de ini i a (Ábalos y He e os 1999). La
mix u a de es os dos opues os en el ámbi o
de lo ep oducible, gene a una nue a
ca ego ía dis in a de las dos p ime as, que
supe a con c eces a es as. Po ello, deja de
ene sen ido habla de la “Na u aleza” po
una pa e y de la ocupación del medio po el
homb e median e “A e ac os” po o a. Es o
nos conduce a pensa que la mane a en que
debié amos en en a nos a nues o medio
ac ual, no hab ía de pasa an o po el amiz
de una mi ada ecologis a como po el de o a ecológica. De igual mane a, el modo de
cons ui hoy mundo no ocu i ía an o a a és del uso de la Máquina Mode na como
he amien a, que o dena y o ganiza de mane a “a i icial” un mundo “na u al”, como a
a és de la Máquina Ecológica, que no es sino el nue o espacio- iempo pa a la
ep oducción en el que la gene a i idad de iene una ace ada ges ión de los elemen os
cons i uyen es (p opios e imp opios), median e la inclusión en ed de la in o mación
(i e ando pa icula idades en lo global), la mix u a de opues os pa a gene a nue as
ca ego ías híb idas, y el es ablecimien o de p o ocolos p ecisos que p oduzcan
di e en es esul ados en los que la o ma no sea sino la in e upción de los p ocesos
que la de e minan en un momen o conc e o (como se ap ecia en el capí ulo de
gené ica).
Es e nue o en o no de e-p oducción se á po an o el llamado en o no
ecológico, que no es o o que aquel que acoge dis in as o mas de ida. Pa a habla de
es e en o no se á undamen al sabe qué se en iende po ecología.
48
El é mino
Ökologie
ue in oducido en 1866 po el p usiano E ns Haeckel en
su abajo
“Mo ología Gene al del O ganismo”
; y es á compues o po las palab as
g iegas
oikos
(casa, i ienda, hoga ) y
logos
(es udio), po ello Ecología signi ica "el
es udio de los hoga es". El puen e que desde la p opia e imología de la palab a se
iende hacia el ámbi o de lo a qui ec ónico esul a absolu amen e explíci o. Le ecología
no sólo es el es udio de la elación en e los se es i os en e sí y con su medio, sino
que ambién se ocupa de cuan i ica y clasi ica la abundancia y a iedad de se es i os
en su en o no, en su “hoga ”; es deci , media en la biodi e sidad. De aquí pod ía
deduci se que a la ho a de a on a la ans o mación de es e “nues o (de odos)
nue o en o no”, hab ía que hace lo conside ando a la ie a misma como agen e, y no
como un elemen o pasi o. De mane a que no se hicie a una dis inción adical en e
lo
i o
y
lo ine e
, sino que se pensase desde ca ego ías mediadas y medidas de en e lo
i o y lo que no lo es á an o pa a p oduci . Es á se á una impo an e u dimb e de la
que i a pa a la elabo ación de disposi i os y p o o ipos.
“Los ecosis emas pe sis en pe o sus componen es cambian de mane a
ine i able”.
Ramón Ma gale (Au oo ganización del ecosis ema 1977).
El ecosis ema es un sis ema dinámico ela i amen e au ónomo, o mado po
una comunidad na u al y su ambien e ísico. El concep o, iene en cuen a las complejas
in e acciones en e los o ganismos (plan as, animales, bac e ias, algas, p o ozoos y
hongos, en e o os) que o man la comunidad y los lujos de ene gía y ma e iales que
la a a iesan. Realizando una ap oximación sin é ica, pa i emos de que la exis encia
de los o ganismos no puede comp ende se de o ma aislada, sino sólo po sus
elaciones con los o os o ganismos (de la misma y de dis in a especie), y po su
adap ación al medio ísico ci cundan e. El ecosis ema es así el sis ema in eg ado de
ue zas, o mado po la asociación de los o ganismos; y ep esen a un ni el
de e minado de o ganización de la na u aleza, que es el que le in e esa a la ecología.
Es e ni el de o ganización puede se medido median e la en opía de dicho ecosis ema.
Las líneas de con ac o en e ecosis emas se denominan eco onos. És os
cons i uyen los lími es de un bio opo, y en ellos exis e una supe abundancia de
especies p opias de cada uno de los bio opos limí o es. Tan o es así, que en es as
zonas, se puede llega a gene a un ecosis ema p opio. És e enómeno se conoce con
el nomb e de e ec o de bo de. Es a idea puede se ú il si se ex apola al campo de la
ocupación de un e i o io. Dispone las medidas adecuadas pa a la habi ación en los
lími es, po enciando aquellas cualidades ela i as a la di e sidad, puede gene a nue os
en o nos eme gen es.
49
3.3. Las es ecologías y el con a o na u al.
“Así como exis e una ecología de las malas hie bas, exis e una ecología de las
malas ideas”.
G ego y Ba eson. (Pasos hacia una ecología de la men e 1976).
3.3.1. T es Ecologías: la ecomposición de subje i idades.
En es a sociedad de iesgo en la que nos encon amos, los medios de
comunicación se compo an de una mane a “hipe sensible” a la epe ición de los
acciden es ecológicos; de modo que la emá ica se hace explíci a po po nog á ica y
manida, y se p esen a así de una mane a ce cana. Sin emba go, las espues as que se
o ecen desde las sociedades, adminis aciones y o ganismos polí icos, suceden desde
una pe spec i a ecnoc á ica que no e mina de ap ehende la p oblemá ica en el
conjun o de sus implicaciones; y que no o na en ope a i os los medios ecno-
cien í icos de que dispone, i ualmen e capaces de esol e dicha p oblemá ica.
Pa adójicamen e, son es os mismos medios los que p oducen desequilib ios ecológicos
y po an o suponen una amenaza pa a la ida.
Desde la Máquina Mode na, las p opues as que se o e a on se descabalga on
hacia lo bioclimá ico cuando se u o consciencia del p oblema ecológico. Las
p opues as apo adas po las co ien es bioclimá icas, aunque e icien es, no son sino
co ecciones en luga de soluciones. Dependen exclusi amen e de la máquina y po
an o del desa ollo de ecnología a anzada, que necesa iamen e consume capi al
na u al, conlle a un p oceso de socialización di ícil, p oduce desechos... Desde es a
pe spec i a, no se egene a sino que en odo caso, se co ige. An e el p oblema
ecológico, lo bioclimá ico o ece una espues a desde el in e io que iene que e con
la con ex ualización, y o a desde el ex e io , elacionada con las ecnologías blandas y
los p og amas in o má icos de
pau a- espues a
.
Modi ica es e pano ama es necesa io, es amos hablando de la mane a en la
que se a a i i de aquí en adelan e en es e plane a, no es i ial. Po an o, se an oja
necesa ia una espues a polí ico-social-cul u al a escala plane a ia que eo ien e los
obje i os de p oducción de bienes no sólo ma e iales, sino ambién inma e iales. No se
a a nada más que de ees uc u a las ue zas isibles, sino de hace lo ambién con
la sensibilidad, la in eligencia, el deseo… Es i al ecompone las subje i idades
indi iduales y colec i as que hoy se desmo onan y econ igu an en in eg ismos, pa o,
ma ginalidad op esi a, soledad, ocio, angus ia, neu osis… en luga de hace lo en o no
a la cul u a, la c eación, la in es igación, la ein ención del en o no, el en iquecimien o
de modos de ida, la sensibilidad… La esingula ización indi idual y colec i a, en e al
se ialismo massmediá ico que hoy sus i uye a la apa iencia uni o me que daba la
sociedad comunis a, equie e de nue os disposi i os de p oducción de subje i idad.
(Gua a i 1990). ¡Singula ización espec o de la subje i idad no malizada!
50
¿Cómo ecompone la subje i idad?, ¿no depende es o de cada uno? Pa a
med a en es e campo, con iene p opone desde una se ie de mecanismos que
sugie an cómo a icula de mane a pe sonal la subje i idad p opia, y de o ma colec i a
aquella que a ec e a una comunidad. Es as p opues as end án que e con la
p oducción en se ie no es ánda ; es deci , hab án de se suscep ibles de gene a se
an ácilmen e como ene la p opiedad de pode se pe sonalizadas sin
complicaciones. En cualquie caso, pa a lle a a cabo es a ecomposición no es
necesa io habla an o del suje o como de componen es de subje i ación. La
in e io idad que cons uye lo subje i o, se ins au a en el c uce de múl iples
componen es ela i amen e au ónomos los unos en elación con los o os (en
ocasiones disco dan es), los cuales no dependen necesa iamen e del suje o. Si los
ec o es de subje i ación son in e dependien es del suje o, se pueden p opone y
suge i .
Abo dando la cues ión desde un en ono más impe sonal ela i o a las “ciencias
du as” como la e modinámica, la opología, la eo ía de la in o mación, la eo ía de
sis emas, la lingüís ica… se pueden ob ene espues as o plan ea p egun as
p oduc i as. Es as ciencias, pa ecen subyuga se a la exis encia de un “Supe ego”
cien i is a, obje i o, con a io a la subje i idad. Es e “Supe ego” exige la ec i icación
de las en idades psíquicas e impone su comp ensión desde coo denadas ex ínsecas
(algo i mos gené icos, edes neu onales, lógicas di usas…). Sin emba go, és as
con o man en cie o modo máquinas p oduc o as de signos, imágenes, sin áxis,
in eligencia a i icial… y po an o, son gene ado as de iden idad en la medida en que
suponen una e-composición p ác ica de subje i idades suscep ibles de se
ap ehendidas po indi iduos y sociedades; o más bien, ¿debe ía deci se que son es as
subje i idades p oducidas las que cons i uyen a es os indi iduos y a sus asociaciones
en colec i idad?
Gua a i (1990) enuncia un hipo é ico modelo social al e na i o po eni , una
nue a a iculación é ico-polí ica en e es egis os ecológicos que denomina
ecoso ía. Es os egis os son:
- Ecología Medio Ambien al.
- Ecología Social.
- Ecología Men al.
En de ini i a, su p opues a consis e en hace que se en ec ucen p ác icas
inno ado as de la ecomposición de subje i idades, en el seno de nue os con ex os
écnico-cien í icos y de nue as coo denadas geopolí icas; es o es, en el escena io
ecológico del que an e io men e se habló. Y es aquí donde se desa olla á el abajo de
in es igación que se plan ea. Ya no es el iempo de las oposiciones dualis as ni de las
ca og a ías geopolí icas que guían el pensamien o social; aunque bien es cie o que
aún sigue siendo el luga de las elaciones sociales in e nacionales dominadas po
máquinas policiales y mili a es donde el impe io de un me cado mundial si úa en el
mismo plano bienes ma e iales, na u ales y cul u ales. Es e es el a ollade o del que
hay que sali .
51
3.3.2. Con a o Na u al: simbiosis y comensalismo.
“A ue za de domina la Tie a, hemos de enido poco dueños de ella, a deci
e dad, pa ece que es ella quién de nue o nos domina. En lo sucesi o, se á necesa io
domina nues o dominio, au olimi a nos. En es e pano ama pa ece que la al e na i a
a la mue e es la simbiosis con el plane a”.
Michel Se es. (El con a o na u al 1991).
Es a es la esis undamen al que sos iene el ilóso o Se es (1991), se habla
del Con a o Social como aquel pac o que alcanza el homb e con sus semejan es pa a
o ma asociaciones gene ado as de plus alías pa a la con i encia y supe i encia.
Es as sociedades, se undamen an en acue dos que se p oducen g acias a
mediaciones y p ocesos abie os de negociación. Ocu en pa a mejo a la capacidad de
eacción an e el en o no, y asegu a en la medida de lo posible la con inuidad de la
especie (cuando menos la de la comunidad cons i uida).
Es a es una mane a in eligen e de abo da nues a elación con el medio, an o
con nues os semejan es como con el e i o io que ocupamos. La Tie a como pa ia,
no es an o un espacio que domina y conquis a , como una mo ada que habi a y
alo a . La pa ia no es sino el luga que uno econoce y donde se econoce, aquel si io
en el que “se es á a gus o”, donde “se es á en casa”, no an o como aquel del que se
p o iene, necesa iamen e. Así, pod ía en ende se el Con a o Na u al como el pac o
pa a o ma sociedad con-en la Tie a-Pa ia. És e consis e en man ene con el Medio
Ambien e una elación cons uida al ededo de la simbiosis y la ecip ocidad. Pa a ello,
se á undamen al asumi el concep o de au olimi ación. Hemos de se conscien es de
que enemos que es ablece unos lími es a a és de los que media , abaja y
negocia con nues o plane a. Ni odo ale ni odo se puede hace .
Sob e el concep o de Tie a-Pa ia, Mo in (1993) lo de ine como aquel luga de
con i encia ci ilizada de la humanidad en simbiosis con el plane a. Se a a de a aiga
a la humanidad en el plane a ie a en unción de un des ino complemen a io y e an e,
pe o en de ini i a, compa ido. La Tie a no es la suma o ia del p opio plan ea como
en e ísico más la bios e a más la humanidad, sino una amalgama compleja de
elaciones en e es as ca ego ías. En es e sen ido, no es a ía de más conside a al
plane a como nues o hoga , en luga de como un si io sob e el que pa asi a .
El pa ási o con unde el uso con el abuso, causa daño a su an i ión, no alo a el
uso ni el in e cambio, sino que oba las cosas, las habi a y las de o a. Po el con a io,
la simbiosis supone una asociación de indi iduos animales o ege ales de dis in as
especies, en la que ambos asociados o simbion es sacan p o echo de la ida común.
Cada uno de los simbion es le debe al o o la ida so pena de mue e. Es po es o que
Se es (1991) habla del homb e simbion e o simbió ico como el habi an e que la Tie a
debie a ene . Pa a p opone en es e en o no se á con enien e sabe cual es o
debie a se la ac i ud y condición del homb e en el plane a.
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“Spide man 3” (Sam Raimi 2007)
Si bien Heidegge di ía que el homb e es un se en aizado en la ie a, O ega y
Gasse p obablemen e esponde ía que p ecisamen e lo que di e encia a un homb e de
un á bol es que el p ime o iene pie nas. Reconoce la doble na u aleza humana
a aigada-desa aigada, se á undamen al pa a dilucida en qué é minos ealiza un
pac o con el plane a y de e mina cuál es el nicho ecológico de la humanidad.
En ecología, un nicho es un é mino que desc ibe la posición elacional de una
especie o población en un ecosis ema o el espacio conc e o que ocupa en el
ecosis ema. En o as palab as, cuando hablamos de nicho ecológico, nos e e imos al
" abajo" o a la unción que desempeña cie o indi iduo den o de una comunidad. Has a
hace bien poco pod ía deci se que el nicho ecológico del homb e consis ía en la
p oducción de a i icialidad. Hoy hab ía que ma iza es a ase e ación, plan eando quizá
que el nue o nicho uese la ep oducción, an o de lo na u al como de lo a i icial, y no
necesa iamen e como ca ego ías sepa adas; es o es, gene a i idad glosada a pa i
de una nue a o ganicidad.
3.4. Economía ecológica: ecuación de capi ales.
Pa a sabe qué es lo que se quie e man ene , egene a , p o ege o po encia
en a o de un modelo sos enible, hab ía que iden i ica lo aunque uese a g andes
asgos pa a es ablece una se ie de capi ales con los que pudié amos maneja nos. La
adecuada elación en e ellos y la co ec a ges ión de los mismos, end á de e minada
po la economía ecológica, que no es an o una ama de la eo ía económica como un
campo de es udio ansdisciplina que a a los con lic os en e el c ecimien o
económico y los ecosis emas. Es á elacionada con la eo ía del desa ollo humano o
economía del bienes a na u al, que asume una elación inhe en e en e la salud de los
ecosis emas y la de los se es humanos.
53
El o igen de la economía ecológica como un campo especí ico
pe se,
se
a ibuye a economis as como Geo gescu-Roegen (1906-1994), Boulding (1910-1993)
y Kapp (1910-1976) en e o os. En 1989, el ecologis a y p o eso de la Uni e sidad
de Cos anza undó la Sociedad In e nacional pa a la Economía Ecológica con su colega
Daly; lo que supuso el econocimien o legal de lo que ue la p ime a ins i ución o icial
dedicada al es udio de es a disciplina. La e is a o icial de la Sociedad In e nacional de
Economía Ecológica es
"Ecological Economics"
, y es á publicada po Else ie . En
cas ellano, exis e la
“Re is a Ibe oame icana de Economía Ecológica”
(REVIBEC). Los
economis as ecológicos más conocidos en España y Amé ica la ina son Max-Nee ,
Ma ínez Alie y Na edo. Los p ecu so es in elec uales de la economía ecológica
undamen almen e ue on au o es que no e an economis as, sino ísicos y biólogos,
den o de la ciencia económica en la emp ana línea que a de los isióc a as a
Mal hus.
La economía ecológica, es ablece una ecuación en la que apa ece una se ie de
capi ales a modo de ca ego ías que ep esen an una se ie de alo es na u ales,
sociales, ecnológicos… que maneja on y de inie on los au o es an e io men e ci ados,
así como Rubio (comunicación pe sonal), y es la que sigue:
C = Cn + Cm + Ch + Csci
Donde:
C = Capi al o al Cn = Capi al na u al
Ch = Capi al humano
Cm = Capi al manu ac u ado Csci = Capi al social_cul u al_ins i ucional
El capi al na u al se en iende como un s ock c eado po la na u aleza que
p opo ciona lujos de bienes y se icios ú iles pa a la sociedad p esen e y u u a. Es e
conjun o de ecu sos esul a de e minan e como a iable pa a de ini un mayo o
meno g ado de sos enibilidad. El capi al na u al puede se sus i uido po el capi al
manu ac u ado. És e úl imo es a i icial y es á p oducido po el homb e, pe o no puede
suplan a a la o alidad del capi al na u al ya que exis e una se ie de ecu sos
esenciales pa a el sus en o de la ida en la Tie a que es i emplazable. La
sos enibilidad débil, se basa en es a sus i ución de capi al na u al po el
manu ac u ado, y de iene ecoe iciencia. En luga de ealiza es a ope ación, la
al e na i a pasa po cons ui aleaciones, asociaciones, simbiosis y mix u as en e los
capi ales na u al y a i icial pa a gene a una nue a ca ego ía de capi al que supe e las
cualidades de los dos p ime os.
El capi al humano consis e en la capacidad in elec ual y conocimien o del se
humano, así como del mismo se humano, de los habi an es de un e i o io.
El capi al social_cul u al_ins i ucional es el que apo a la o ganización, cohesión
es abilidad, y capacidad o ganiza i a de los sis emas sociales.
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Hoy ambién cab ía habla del capi al na u al cul i ado, que es aquel p oducido
po la ac i idad humana, pe o que gua da cie a dependencia de la p oducción de
se icios po pa e de la na u aleza.
E iden emen e, cuan o mayo sea el capi al o al más ce ca es a emos de la
sos enibilidad. Po an o, hab ía que abaja no sólo en la conse ación de es os
capi ales sino en su p oducción y egene ación, y en el adecuado es ablecimien o de
una ed de elaciones en e ellos, que los po encie y complemen e.
La ges ión adecuada de es os capi ales se ía aquella que pudie a llama se
sos enible. És a end ía que se una ges ión in eligen e, y debie a ende a la
con aminación ce o, a la gene ación de ecu sos, a la cohesión social, al eciclaje, a la
eliminación de la idea de desecho como cues ión cul u al y; en de ini i a, al aumen o de
la calidad de ida, no undamen ado en el consumo descon olado de bienes.
La
economía ecológica
es ablece los c i e ios conside ados como a o ecedo es
de la des ucción ecológica, que en é minos gene ales pueden educi se a es:
- Al e ación o eliminación de la base na u al sopo e.
- Consumo de ecu sos no eno ables a un i mo supe io del de su eno ación
na u al.
- P oducción de esiduos que la na u aleza no pueda abso be .
3.5. Eco-disposi i os.
Pa ece lógico pensa que si hablamos de disposi i os de habi ación lo hagamos
de eco-disposi i os, ya que la palab a ecología, como hemos is o, signi ica es udio del
hoga . Es os disposi i os su gen desde la
nue a mi ada ecológica
, que se plan ea
desde la cul u a. Se con ie en en los sopo es de elación con el medio de sis emas
dinámicos:
ecosis emas
. P ocu an ompe el
ciclo na u aleza-cul u a-desecho
median e la eliminación de la idea de desecho como cues ión cul u al, la ecomposición
de subje i idades y la con i encia simbió ica y comensali a con el medio. Así se
p e ende alcanza un nue o
nicho ecológico
pa a el homb e, asociado a la capacidad de
e-p oducción de mundo, que pasa po la gene ación de capi ales, y una apues a po
lo
cuali a i o
en e a
lo cuan i a i o
pa a desca ga y egene a a los
sis emas sopo e
,
desde una pe spec i a económica-ecológica-social. De es a mane a, pod á decan a un
es ado de
equilib io dinámico compensado
, donde se desa olle la ida sin colapso del
medio.
55
56
57
Según Sack (1986), la e i o ialidad es a ía inculada a la en a i a de un
indi iduo o de un g upo de in lui o con ola a las pe sonas, los enómenos y las
elaciones, delimi ando y eje ciendo un con ol sob e un á ea geog á ica de e minada,
que se ía el e i o io p opiamen e dicho. Pa a Ra es in (1980), la e i o ialidad
end ía más que e con el conjun o de elaciones que nacen en un sis ema
idimensional sociedad-espacio- iempo, con el p opósi o de alcanza la mayo
au onomía posible, compa ible con los ecu sos del sis ema. En de ini i a, pod ía
habla se de e i o ialidad al hace lo de las elaciones que la sociedad y/o los indi iduos
que la componen, man ienen con la ex e io idad (las elaciones e icales con el
e i o io, el milieu, el ambien e…) y con la al e idad (las elaciones ho izon ales con
los demás agen es) pa a sa is ace las p opias necesidades con la ayuda de
mediaciones, con el in de ob ene la mayo au onomía posible, eniendo en cuen a los
ecu sos del sis ema. Es a e sión no es a ía muy alejada de la que Wagensbe g
(1994), p opone al habla de la independencia de un indi iduo espec o del medio. Una
de inición más sin é ica de e i o ialidad se ía la de la cons ucción de un
compo amien o humano sob e el e i o io.
Es a cons ucción ha de hace se a a és de la ma e ialidad, la cual in luye
necesa iamen e sob e el compo amien o social. Nada se piensa, se hace, ni se
cambia, si no es a a és de la ma e ialidad de los luga es y sus p opiedades. Cie o es
que amas abs ac as, diag amas y o os mecanismos juegan el papel de
he amien as p oposi i as, pe o en úl ima ins ancia odo lo que se p e enda
ma e ializa ha de pasa a a és de lo sensible; si bien debe hace lo pa a supe a lo.
El gobie no de la e i o ialidad debe ía es a inculado a la cons ucción y
gobie no de las edes. Hab á que aza in e enciones es a égicas con los suje os
que ienen o p oyec an ene elaciones con las cosas y que a a és de és as,
es ablecen ínculos en e ellos y o man edes de elaciones. Pa a una a ea an
compleja, se á necesa io medi , cuan i ica y analiza , pa a es ablece una se ie de
indicado es que con o men un cuad o de mandos de e minado pa a la elabo ación de
dichas es a egias de ges ión de la e i o ialidad.
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4.3. Tie a pacien e ( s) ie a agen e. au olimi ación.
El e i o io no puede en ende se ya como un ondo sob e el que p oyec a ,
sino que ha de se obje o mismo de p oyec o. Puede conside a se como escena io, en
la medida en que es el en o no en el que hay que es a pa a pone se en elación con
las cosas que allí suceden, pe o no como sopo e des inculado de la acción. El papel de
la ie a hoy es o o, pasa de se un “ex a” a ac o p incipal de epa o. El e i o io
no puede se un lienzo sob e el que aza , sino que se ha de ac ua manipulando la
ma e ialidad del lienzo p opiamen e dicho. Si acep amos es o como p emisa, de nue o
o a dualidad caduca, en es e caso igu a/ ondo.
“Ciudad de la Cul u a de San iago” (Pe e Eisenman 1999)
La in e ención desde la ma e ialidad de un e i o io iene que a on a se
desde una pe spec i a de au olimi ación; es deci , siendo conscien es de la ini ud de
los ecu sos y de los elemen os cons i uyen es del medio. O cambiamos y nos guiamos
po la cul u a del cuidado, au olimi ándonos en nues a o acidad y iendo la jus a
medida en odas las cosas o nos en en a emos a una agedia colec i a (Bo 2003).
El cuidado en endido como la solici ud y la a ención pa a hace algo según es debido,
implica la acción de asis i , gua da y conse a un bien. Como in e jección se emplea
pa a ad e i del pelig o. Es a in e p e ación no ca ece de sen ido en absolu o, si es
cie o que es amos en una sociedad de iesgo. Po an o, ae el cuidado a la cul u a
con empo ánea se an oja necesa io pa a con i i con/en el plane a.
En ma emá ica, se usa el concep o de lími e pa a desc ibi la endencia de una
sucesión o una unción. Se dice que alguna de las dos iene un lími e si
p og esi amen e iende a alcanza un núme o, que ecibe ese nomb e. El lími e se usa
en cálculo pa a de ini con e gencia, con inuidad, de i ación, in eg ación... acciones
odas álidas pa a la cons ucción de una colec i idad cohe en e. En el ámbi o de la
ma emá ica, una ed se de ine como la gene alización del concep o de sucesión, de al
mane a que no necesa iamen e enga una can idad nume able de elemen os. Es el
concep o más adecuado pa a es udia la con e gencia en un espacio opológico como
debe conside a se el e i o io. Al in y al cabo, la con e gencia es la p opiedad de
algunas sucesiones y se ies pa a ende a un lími e, po lo que ace a la con e gencia
de una sucesión o ganizada en ed, signi ica á ace a ambién en cuan o a lo que
o ganización de e i o io se e ie e. Además, la acepción de ed ela i a al il o que
deja pasa o no elemen os pa a se a apados, implica ambién una ac i ud selec i a a
la ho a cons ui he amien as que p opongan e i o io.
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T aza un lími e, con ibuye a la e i o ialización del espacio y a la
es uc u ación del e i o io como luga de acción. Se empieza a p oyec a un
e i o io desde el momen o en el que se aco a y se es ablecen unos lími es, un co sé
de acciones que no pe mi e hace cualquie cosa en él, que gene a un en o no de
p o ección pa a unos alo es conc e os. En es e espacio de acomodación e olu i a,
se á donde se ges en las p opues as que decan en en modi icación del e i o io.
An es de conside a lo pa a su ans o mación, se á necesa io e alua la capacidad de
ca ga del mismo.
Hay que p opone el e i o io, no podemos limi a nos a o dena los da os
socio-económicos sob e él. El planeamien o en el e i o io no puede pensa se ya
desde un compo amien o disciplina io asnochado, consis en e en una acionalidad
epis emológica, me odológica y écnica pa a la implan ación de condiciones abs ac as
ajenas al medio, pe o que e minan po de ini su e i o ialidad. La plani icación no
puede e se educida a una ciencia aplicada, a la aducción de unas necesidades
socio-polí icas abs ac as, decididas en o o luga ; pa a decan a en una o malización
acía, ajena al e i o io y a la sociedad de un luga . El planeamien o iene hoy ya más
que e con la op imización medioambien al, y con la c eación de ecosis emas de
p oduc i idad a pa i de pa áme os de au olimi ación.
El éxi o o acaso de la plani icación de un e i o io es á ligado en g an medida
al iempo de las cosas, y a aquel en el que ellas suceden. El iempo, como magni ud
que mide la sepa ación de las cosas suje as a cambio, pe mi e pa ame iza el cambio
p opiamen e dicho y o dena los sucesos en secuencias. Ope a con el iempo de
mane a adecuada se á c ucial, pa a elabo a p o ocolos de ac uación con o me a
pa áme os de e minados. En un en o no que es á suje o a cambios cons an es como
el e i o io, el iempo pa ece juga un papel p o agonis a. En lo que concie ne al
planeamien o e i o ial, suele exis i un des ase impo an e e ine i able desde que se
p oyec an dichos cambios has a que se ma e ializan. Fundamen almen e po que
a ec an a un colec i o impo an e y se su en ámi es adminis a i os, po lo gene al,
la gos. Es po es o que en muchas ocasiones, cuando se ma e ializa lo p oyec ado, a
la sociedad le esul a inse ible po obsole o.
Una “componen e subje i a” muy impo an e, es la du ación. Algo puede
pa ece más o menos ex enso en el iempo en unción del es ado de ánimo de quien lo
pe ciba, po lo que pod ía deci se que en la du ación exis e g an pa e de la posibilidad
de las cualidades (Rubio comunicación pe sonal). Es ando “a gus o” pa ece que las
cosas suceden más dep isa, y ice e sa. Es impo an e ene lo en cuen a pa a
con igu a a mós e as en las que se es é “bien”. Si como eíamos con Gua a i
(1990), las componen es de subje i idad no dependen necesa iamen e del suje o, se
pueden p opone desde ue a, po e ce os, como pa áme os pa a p oyec a con
ellas y gene a dichas a mós e as.
El ciclo de ida de un o ganismo o p oduc o es aquel pe íodo de iempo que
anscu e desde su o igen has a que e mina su ida ú il. La ida ú il es la du ación
es imada que ese o ganismo o p oduc o puede ene cumpliendo co ec amen e las
sus unciones i ales, en el caso de un p oduc o a i icial, cumpliendo aquellas pa a las
que ue c eado. En el ciclo de ida de un o ganismo, és e su e modi icaciones debido a
odo lo que le acon ece. Cuan o mayo sea ese ciclo, más capacidad end á pa a
66
esis i las. El iempo, de e io a ine i ablemen e odo sis ema has a que se con ie e
en desecho. En es e sen ido, cuan o meno sea el ciclo de ida, an es se ago a. Po
an o, hab á que abaja pensando en elimina la idea de desecho in oduciendo a los
o ganismos-p oduc os
en nue os ciclos de ida y p e iendo los más la gos posibles
pa a los de “nue a gene ación”. Además hab á que ene en men e la idea de que
es os nue os
o ganismos-p oduc os
gene ados, no se ans o men en desecho cuando
inalicen su ciclo de ida co espondien e. Así, ecicla el e i o io no se á sino
inse a odo lo acío de uso y con enido que haya en él en nue os ciclos de ida
ac i os, sin que se ea pe judicado él mismo o e i o ios “ ecinos”, ya sea en
en o nos p óximos o lejanos. En es a línea puede habla se de la es a egia p opues a
en el capí ulo de sos enibilidad, denominada como “nRe-“.
4.4. Capi al y sos enibilidad e i o iales.
En el en o no de la escala local de un e i o io, pod ía habla se de una
o ganización au ónoma que in e esa a a o a escala global, en la medida en que
p oduje a y ges ionase alo es especí icos del p opio e i o io, suscep ibles de se
expo ados a es a úl ima escala desde la p ime a, e in eg ados en dominios
compa idos más amplios. Es a ope ación iene que hace se desde una acción
colec i a en el e i o io.
Esos ecu sos “inmó iles” po ijos y pa icula es, de un e i o io, di íciles de
encon a en o os po su especi icidad; cuali a i amen e hablando, se án aquellos que
con o men el llamado capi al e i o ial. Sin emba go, es os alo es no conduci án a
nada si no exis e una hipe mo ilidad a ni el global que in e accione y se combine con la
ijeza local. En es e con ex o, se á en el que se pueda da el desa ollo local de un
e i o io, desde las in e acciones en la p oximidad, con enien emen e elacionadas
con-en la globalidad.
La acción colec i a au ónoma y es os ecu sos inmó iles adecuadamen e
ges ionados en el ni el global supond án los alo es añadidos de desa ollo e i o ial.
Según Dema eis y Go e na (2005), capi al e i o ial es un concep o
elacional y uncional inco po ado de mane a es able a los luga es inmó iles. No puede
se hallado en o o luga con la misma calidad, ni puede se p oducido sin es ue zo ni
iempo. Sus elemen os cons i uyen es son los siguien es:
- Condiciones y ecu sos (ya sean eno ables o no) del “medio na u al”.
- Pa imonio his ó ico ma e ial e inma e ial no ep oducible pe o inc emen able.
- Capi al ijo acumulado en in aes uc u as y equipamien os (inc emen ables y
adap ables). En su conjun o no se pueden p oduci a co o o medio plazo.
- Bienes elacionales (concep o p es ado de S ope ) inco po ados al capi al
humano local: capi al cogni i o, capi al social, he e ogeneidad cul u al,
capacidad ins i ucional… Son ecu sos eno ables a la go plazo que implican la
mediación de la acción colec i a local, inc emen ándose con ella.
67
En es os é minos, pa a habla de sos enibilidad e i o ial hab ía que hace lo
desde el desa ollo (no undamen ado en el c ecimien o), conse ando el capi al na u al
y ep oduciendo el e i o ial. Es a sos enibilidad de i a ía de p ocesos de
au oo ganización de sis emas locales y la au o ep oducción del sis ema e i o ial
p opio, conse ando-gene ando iden idad local como o ganización in e na a a és del
cambio de las inno aciones p oducidas en ámbi o local. No se desca a, sino que se
po encia, la inclusión de códigos ajenos, siemp e que se maclen adecuadamen e. En
de ini i a, la sos enibilidad e i o ial se ía la capacidad au ónoma de c ea VAT (Valo
Añadido Te i o ial). Es o es, ans o ma en alo (de uso o de cambio) los ecu sos
po enciales (inmó iles y especí icos) de un e i o io, e inco po a al e i o io un nue o
alo bajo la o ma de inc emen o del capi al e i o ial (Dema eis y Go e na 2005).
La au op oducción sos enible de un sis ema e i o ial o au oso enibilidad,
sucede cuando el p oceso de desa ollo es au oco egido y iene como esul ado inal
un alo añadido e i o ial, cuando el ac o colec i o e i o ial, in e ac uando con
ni eles sup a-locales, c ea alo modi icando el po encial de los ecu sos especí icos
del p opio e i o io. Es a au op oducción ha de ealiza se sin educi el capi al
e i o ial de o os e i o ios ex e nos implicados en el p oceso. En es e en o no, la
di e sidad local (cul u al, social, ins i ucional, in aes uc u al y p oduc i a), como
esul ado de p ocesos e olu i os de la ga du ación donde se en implicados la sociedad
y su e i o io-ambien e, cons i uyen el ondo gené ico-cul u al, cuya ansmisión
e ical y la e al, inc emen a la capacidad inno ado a; y po an o, la au onomía de los
sis emas socio- e i o iales a dis in as escalas.
En conc e o, Dema eis y Go e na (2005), p oponen el denominado modelo
SLoT (Sis emas Locales Te i o iales) que consis e en un ag egado de agen es que, en
unción de las elaciones especí icas que man ienen en e sí y con el con ex o
especí ico e i o ial en el luga que ope an y se desen uel en (milieu local), se
compo an de hecho, y en alguna ci cuns ancia, como un ac o colec i o. El SLoT se
usa pa a desc ibi elaciones en e in e acción social, po encialidad del e i o io,
gobe nanza y desa ollo, y se undamen a en la au onomía local como capacidad
ela i a a es a escala, pa a elaciona se de mane a au ónoma con el ex e io . De ine
p ocesos de au oo ganizacción como aquellos que con olan, esponden y esis en a
los es ímulos y pe u baciones ex e nas, man eniendo la p opia iden idad e i o ial y
elabo ando no ma i idad y eglas de juego. Plan ean ambién la posibilidad de expo a
p ác icas locales a o os con ex os y ice e sa.
4.5. Luga es. El e i o io i ual e in aes uc u al.
En el ámbi o de lo e i o ial pa adójicamen e, exis e un enómeno de
agmen ación y o o de hipe conexión; ambos coe áneos, que suceden de mane a
acusada. Po una pa e, el e i o io pa ece o o. Se an oja muy di ícil hace una
ecomposición con inua del mismo a pa i de luga es p óximos, como se consigue
pe cibi un mosaico a pa i de la con igu ación de sus eselas. Po o a, en ni eles
globales, ocu e una conexidad sin p eceden es en e e i o ios e dade amen e
dispa es y lejanos. Hoy, pod ía deci se que los luga es se desa ollan más en sus
conexiones a dis ancia que en las p óximas. Aunque lo cie o es que pa a la
68
cons ucción de una e i o ialidad po en e, ha á al a desa olla el e i o io a ni el
local pa a su pos e io implemen ación en ni eles sup a-locales. Es o, implica oma
con(s)ciencia de luga , hay que sabe qué es ese ámbi o local y dónde implemen a en
lo global.
4.5.1. Luga es de un e i o io con empo áneo.
An es el luga e a aquel conjun o cohe en e y es able en el iempo, cons i uido
po la sociedad local y el con ex o ísico. Rep esen aba una ealidad dada, ígidamen e
indi idualizada y delimi able sob e el mapa (en endido como ep esen ación ca og á ica
del e eno). El luga ya no es con ex o ni o ma, no iene que e ampoco con
cues iones de dimensión, sino más bien de elación de posiciones ( opología), de
disposición. Los luga es no es án, hay que c ea los, y hay que hace lo apo ando
ene gía a un emplazamien o. Debemos apo a necesa iamen e al in e eni , no
hace lo es no echa le sal a la comida. ¿Qué plus alía se ob iene de una in e ención
que deja las cosas como es aban, que no incluye lo que al a, que no insu la de ida?
Ninguna, ce o.
“Un luga lo es de luga es, en uno mismo se pueden ep oduci mul i ud de
iden idades que no ienen po qué se p opias po o iginales ni ce canas, simul aneidad
de si ios en el iempo y el espacio, hipe luga es”.
So iano. (Me áplos. Dicciona io de a qui ec u a a anzada 2001).
Hoy el luga se o na di uso, es más un desa ío, una opo unidad, un espacio
incie o, una ans o mación de ca ac e es indi iduales, una cons ucción. En cualquie
caso, en é minos gene ales, pa ece habe pe dido cualidades gene ado as de sen ido.
Recupe a es e alo pa a los luga es, sin hace lo de mane a nos álgica, se an oja
como necesa io po que hacen al a si ios donde el acon ecimien o ad enga, con igu e,
ma que y a ec e. La memo ia equie e de un luga donde acon ece po que la memo ia
es un diálogo complejo e inde e minado en e espacio y iempo. Lo que sucede es que
hoy no iene necesa iamen e que se ísico (Lewkowics y Sz ulwa l 2003).
"Si un luga puede de ini se como luga de iden idad, elacional e his ó ico, un
espacio que no puede de ini se ni como espacio de iden idad ni como elacional ni como
his ó ico, de ini á un no luga ."
Ma Augé. (Los no luga es. Espacio del anonima o. Una bibliog a ía pa a la sob emode nidad 1993).
Es os luga es al os de ca ga de sen ido, desp o is os de iden idad p opia, y
cuyo ínculo con quien los ocupa es nulo, ue on bau izados po Augé (1993) como no
luga es. Son esos si ios in e medios po los que se pasa, no a los que se a. Suceden
en aquellos espacios donde uno es anónimo, donde no exis en a ec os, son aquellos
que pod ían se o es a en cualquie pa e. Como ejemplo siemp e se ci an
gasoline as, ae opue os, cen os come ciales… luga es gené icos, muy p opios de
nues as ciudades ac uales; ambién ca e e as, ías de en, in aes uc u as.
Aunque como an inomia del concep o p opiamen e dicho de
luga
, los
no-luga es
hab án de conside a se ambién al p opone un e i o io.
69
4.5.2. Te i o io i ual.
El concep o de no luga , es á asociado ambién a en o nos ca en es de espacio
ísico, ya que si no son luga es y los luga es siemp e han es ado asociados a espacios
ma e iales, de no luga es pod ía habla se en el cibe espacio, que ca ece de luga
ísico. El concep o de cibe espacio p o iene de la no ela de Gibson
“Neu oman e”
(1984), y hoy se asocia al espacio p opio de lo que se con iene llama ealidad i ual.
Si po ealidad i ual se en iende aquella c eada po un sis ema o in e az in o má ico
que gene a en o nos sin é icos en iempo eal, sí nos se i ía es e ejemplo. En es e
ámbi o, ambién pod ía habla se de e i o io como “pa celación i ual”, si se quie e,
de un espacio no ísico, al que se le pod ían a ibui las mismas ca ac e ís icas de las
que se ha hablado an e io men e, a excepción de aquellas que u ie an que e con la
ma e ialidad.
La ealidad i ual en endida de es a mane a puede se de dos ipos:
inme si a
y
no inme si a
. Los mé odos inme si os de ealidad i ual con ecuencia se ligan a un
ambien e idimensional c eado po un o denado , el cual se manipula a a és de
cascos, guan es u o os disposi i os que cap u an la posición y o ación de di e en es
pa es del cue po humano. La ealidad i ual no inme si a u iliza medios como el que
ac ualmen e nos o ece In e ne , en el cual podemos in e ac ua en iempo eal con
di e en es pe sonas en
espacios
y
ambien es
que en e dad no exis en, sin la
necesidad medios adicionales al o denado .
Sin emba go, quizá sea más ace ado a a lo i ual u ilizando dos
e e encias de las que habla el economis a y ilóso o japonés Asada (1983): el eje
Posible-Real y el eje Vi ual-Ac ual. Con es os dos ejes en los que medi , an o más se
es a ía hablando de
lo i ual
al hace lo de lo posible, como de
lo eal
al hace lo de lo
ac ual. Así, pod ía deci se que odo lo eal es ac ual en an o que lo es aho a (po eso
es eal), en an o que es la exp esión posible de algo que lo p ecedía. Lo i ual en
cambio, pe enece al ámbi o de lo posible, den o de lo i ual es án odas las
posibilidades. Vi ualidad, como apun ó Vi ilio (1995) es posibilidad. Espacios i uales
po an o, se án aquellos que lo sean de posibilidad. Además, si a endemos a la
e imología de la palab a i ual, obse a emos que iene de
i ualis
, de
i us
, que
signi ica ue za, po encia. Si algo es en po encia, es que iene la ue za de pode llega
a se ese algo, aunque no lo sea en ac o; es deci , ac ualmen e (Ma el 2004).
70
Pod íamos habla de la i ualidad en onces, como una nue a o ma de elación
de coo denadas en el espacio y en el iempo, donde la in o mación es accesible y la
comunicación posible. Lo i ual, según Lè y (2001), se ía aquella po encia la en e que
se ac ualiza con la in e acción de los suje os. Es o es, de iene eal al di e encia se y
ma iza se.
Te i o ios i uales, se ían pues luga es de posibilidades de an opización del
medio; es deci , en o nos de mediación de lo sos enible, en los que ensaya acciones,
cons ucción de p og amas… gene a en de ini i a la adap abilidad humana con
modelos-p o o ipos
que al de ini se decan en en eales po ac uales. Aquellos que
pensados, e lexionados, pudie an cons ui espacios de posibilidad en el e i o io.
Hab ía que conside a el é mino que el mismo sociólogo y ilóso o ancés
desc ibe en su lib o
“¿Qué es lo i ual?”
al conside a lo i ual como dinámico, como
acción: i ualización.
“La i ualización puede de ini se como el mo imien o in e so a la ac ualización.
Consis e en el paso de lo ac ual a lo i ual, en una ele ación de la po encia de la
en idad conside ada. La i ualización no es una des ealización ( ans o mación de la
ealidad en un conjun o de posibles), sino una mu ación de iden idad, un
desplazamien o de g a edad on ológico del obje o conside ado: en luga de de ini se
p incipalmen e po su ac i idad (solo una solución), la en idad encuen a así su
consis encia exis encial en un campo p oblemá ico. Vi ualiza una en idad cualquie a
consis e en descub i la cues ión gene al a la que se e ie e, en mu a la en idad en
di ección a es e in e ogan e, y ede ini la ac ualidad de pa ida como espues a a
una cues ión pa icula .”
Pie e Lè y. (¿Qué es lo i ual? 2001).
Resumiendo: i ualiza es ab i lo eal al mundo de lo posible
mul idimensionándolo. Pa ece que i ualiza un e i o io conlle a ía muy buen
p onós ico pa a és e.
4.5.3. Te i o io in aes uc u al.
Más allá de se aquello que posibili a la ciudad: la comunica y le da se icio, hoy
las in aes uc u as se uel en más compe i i as y locales (po mi ciudad pasa el AVE
y po la uya no). Son más, elemen os di e enciado es que de e minan el desa ollo de
un e i o io en e a o os (en e o as cosas, Pue o Llano es á en el mapa po que
el AVE pasa po allí). Como di ía el “mismísimo” Koolhaas (2006), las in aes uc u as
ya no su gen como espues a más o menos a día a una necesidad, sino que son en sí
un a ma es a égica que supone la p edicción del desa ollo de un e i o io, y que
además le si e pa a acaba con sus compe ido es.
71
Las in aes uc u as como g andes sis emas de se icios y es uc u as de
mo ilidad y comunicación, e eb an el e i o io. Son las nue as azas del sis ema
u bano- e i o ial, condición necesa ia y su icien e pa a que el e i o io sea.
Cons i uyen las u u as di ec ices pa a la o ganización del suelo (Gausa 2001). Pa a
que un e i o io i a, ha de es a conec ado, en ed. Si a un ó gano no le llega sang e
le ocu e lo que a un e i o io al que no llegan las in aes uc u as… ¿hacen al a más
pis as?
El a qui ec o i aliano Caccia i (2002) en su a ículo
“Nómadas P isione os”
habla del e i o io con empo áneo como el Pos me opoli ano. El cual, de ine como
geog a ía de acon ecimien os
, como pues a en p ác ica de conexiones que a a iesan
paisajes híb idos
. En él no se dis ingue ciudad de e i o io y se pueden localiza
acon ecimien os sin ene en cuen a los ejes de expansión clásica de la ciudad. Niega
oda posibilidad de
luga
, en endido como donde se descansa, se pa a, se hace un
pausa. Según su au o , en el e i o io ac ual se p oduce un desencadenamien o de
una ene gía des e i o ializado a y an iespacial, que se desa olla nu iéndose del
abas ecimien o in aes uc u al y al ededo de su c ecimien o y expansión.
E iden emen e exis e es a clase de luga es, pe o aún los hay donde pa a se y
“es a ”. Hab á que e cómo y si co esponde, o cuándo co esponde, pe o aún los
hay. En odo caso, sí que es cie o que pa a que exis a e i o io ha de habe
an opización, que casi odo el medio es á ocupado, y que se hace ex emadamen e
di ícil dis ingui el lími e en e ese medio ans o mado pa cialmen e y aquel
ans o mado, pod íamos deci , en su o alidad: la ciudad.
“A o he ci ies A o he ields” (A elie s PK 2006)
72
73
73
En la misma línea que Asche (1995), el g upo ACTAR; y de en e sus
miemb os, Gausa e al (2001), en su
“Dicciona io Me ápolis. A qui ec u a A anzada”
hablan del concep o de me ápolis como una amalgama de es uc u a policén ica e
ino gánica, que se cons uye de una mane a más opológica que geomé ica, y en la
que suceden múl iples elaciones en dis in os planos discon inuos que se mul iplican y
se en ec uzan. Resul a se una ciudad den o de una ciudad que unciona como
múl iples islas in e conec adas, como luga es den o de luga es (hipe luga ), o una ed
de edes. La me ápolis se con ie e así en un sis ema mul i acé ico de edes de
a iculación y capas de in o mación luc uan e y a iable, un sis ema complejo de
elaciones y acon ecimien os simul áneos. Donde la idea de c ecimien o en expansión
p opia de la me ópolis, se sus i uye po el p ocesamien o y combinación de
in o maciones simul áneas basadas a iables elacionales del ipo esidencia-
p oducción-se icios-ocio. Se es á pasando de un
c ecimien o cuan i a i o
a uno
cuali a i o
. La condensación de es os usos sucede a la zoni icación.
“Tempe a u as u banas” F ançois Asche (1995)
80
5.4. Modelos de ciudad sos enible.
La ciudad es el sis ema de habi ación humana más complejo que ha c eado el
homb e. Como al, y usando la e minología del limnólogo y ecólogo ca alán Ma gale
(1986), cap u a in o mación de o os sis emas más simples, y c ece a cos a de
és os. Ac ualmen e, la ciudad undamen a su lógica de c ecimien o y de aumen o de
complejidad en un consumo masi o de ecu sos como es a egia compe i i a, lo que
conduce a la insos enibilidad. Según Odum (1963), la ciudad pudie a conside a se
como un
sis ema he e ó o o incomple o
, ya que demanda un lujo de en ada de
ene gía concen ada de o os sis emas y a oja sob e és os sus desechos. La ciudad
iene una asa me abólica demasiado al a po unidad de á ea y se nu e de mul i ud de
lujos in o macionales como pode pa a asemeja se a un
sis ema he e ó o o
incomple o
; en odo caso a
un ecosis ema a i icial desequilib ado
. Como al, se pod ía
iden i ica a la ciudad como:
- Te i o io al amen e especializado (pa a el desa ollo de ida humana).
- Cen o logís ico y de decisiones.
- Biológicamen e poco o nada p oduc i a.
- Consumido a de capi al na u al.
- Expo ado a de me cancías ma e iales e inma e iales.
- Gene ado a de g an can idad de p oduc os esiduales.
- Luga de impo ación de cualquie ipo de capi al.
A la is a de es as ca ac e ís icas, se hab á de ope a en la ciudad u ilizando
disposi i os gene ado es de capi al y eciclado es de desechos me abólicos, que sean
capaces o ganiza de mane a e ec i a los ma e iales p eexis en es en nue os ciclos de
ida.
“No exis e esiduo, cualquie elemen o que pueda conside a se como al, ha de
se o igen de o o ma e ial”.
William McDonough (C adle o c adle 2002).
Como se e en el apa ado de sos enibilidad, un modelo undamen ado en el
c ecimien o, con una ele ada asa de consumo y una caducidad p og amada de sus
p oduc os, inc emen a sob emane a la p esión sob e los sis emas de sopo e que
abas ecen a las ciudades y de iene insos enible. Las es a egias al e na i as (aquellas
que no de uel en ene gía al sis ema), de “ciudad sos enible” se p oponen en o no a
los dos modelos siguien es:
5.4.1. Slow Ci y.
“Pa en el mundo, que me quie o baja ”.
G oucho Ma x (1890-1977).
F en e al modelo de consumo y supe p oducción ac ual, inse o en un con ex o
de acele ación p og esi a, su ge o o inculado a un concep o de du ación p olongada,
más elajado, desacele ado y inculado al place : Slow Ci y.
81
El concep o de
Slow Ci y
su ge a pa i del de
Slow Food
, que a su ez nace en
con aposición al de
Fas Food
; es deci , al de alimen ación ápida, comida basu a. El
Mo imien o Slow se o iginó as una p o es a de ape u a de un es au an e de
comida ápida en I alia po Ca lo Pe ini en 1989. En el mismo año, Pa ís le dio nomb e
al mo imien o y diseñó su logo, un ca acol. Es e
mo imien o
p opone apa ca la p isa y
dis u a del cada minu o. Pa a ello ei indica un una nue a escala de alo es, basada
en abaja pa a i i y no al con a io. La biodi e sidad, la ei indicación de las
cul u as locales y un empleo in eligen e de la ecnología, se án sus p incipales
apues as.
Logo del mo imien o Slow
Como consecuencia del es ilo de ida acele ado, p oli e an en e medades como
la obesidad, el es és, o el
sínd ome de la elicidad aplazada,
que consis e en la
p o unda angus ia que expe imen an las pe sonas que no cuen an con iempo
su icien e pa a cumpli con odas sus obligaciones dia ias y que posponen cualquie
expe iencia g a i ican e a un hipo é ico momen o u u o, que inalmen e nunca se
alcanza.
En Aus ia,
La
Sociedad pa a la Desacele ación del Tiempo
aboga po p es a
más a ención al p esen e y a la cul u a. En Tokio, el
Slo h Club
, apues a po una ida
más anquila, inspi ada en el animal pe ezoso. P omue e el concep o de hace menos,
de i i en o ma sencilla sin depende del consumo. En es a línea se enma ca el
Downshi ing
cuyos miemb os ienen el noble obje i o de i i con modes ia y pensa
con g andeza. Según ellos, se puede i i mejo consumiendo menos. Tampoco al an
p opues as como
Take Back You Time
, inicia i a su gida en Es ados Unidos y Canadá
pa a conciencia sob e la epidemia de exceso de abajo y ho a ios ex emos que
amenaza la salud, las amilias, y empob ece las elaciones en/con las comunidades.
“Camina, no co as”
es el slogan de Campe , que ambién se ha unido al espí i u de la
desacele ación. Es a emp esa española de calzado, ha que ido con su publicidad ab i
los ojos del comp ado y anima lo a lle a un ipo de ida donde el abajo y la ac i idad
co idiana pueden se compa ibles, sin deja se lle a po la p esión del ic- ac. El lib o
“In P aise o Slow”
del pe iodis a Hono é (2004) pod ía se conside ado el manual de
iniciación pa a cualquie a que es é in e esado en es a o ma de ida.
82
Slow Ci y, Ciudad Se ena, o Con i ia, aslada es os alo es a la habi ación y
ocupación del e i o io. Implica oda una iloso ía de ida. Sus habi an es dis u an de
la na u aleza y alo an mucho pequeños place es ales como come , dialoga ; o mejo
aún, hace ambas cosas a la ez. En ellas no hay luga pa a la p isa, se a a de
omen a la c eación de una conciencia más humana, de gene a a mós e as,
ambien es en los que “es a bien”, sen i se “a gus o”, más que cons ui edi icios.
Como odo, es e modelo ha de en ende se en su jus a medida. No se puede
in e p e a como un mo imien o “ecologis oide”, como una uel a a una
p o ona u aleza que hace mucho iempo que se ago ó. No se a a de un mo imien o
nos álgico que p omue a alo es ecalci an es. Pa ece cie o que i i de mane a
sos enible es hace lo “bien”, dejando que la ida ma que su iempo; pe o no se puede
con undi dis u a de lo co idiano con p e ende no hace lo con lo que no lo es; ni se
puede inclui en es e ciclo de ida a megápolis como Nue a Yo k (la ciudad que nunca
due me) po que mo i ía.
5.4.2. Modelo u bano pa a el desa ollo de ecoba ios. U banismo de los es ni eles.
Hoy, la ciudad de iene más compleja, g acias al aumen o en el consumo masi o
de ecu sos, sin que lo hagan de mane a signi ica i a la o ganización y cohesión
u banas. Es cie o que los modelos de ciudad han de se complejos, de acue do con el
pano ama que hoy nos es p opio; pe o no pueden hace lo a cos a del medio mismo
sob e el que se cons uye ciudad. La p opues a que lanza el biólogo y psicólogo Rueda
(1997) pa a que es e aumen o de complejidad se p oduzca con el meno daño posible,
es á en maximiza la en opía en é minos de in o mación, en aumen a la e iciencia en
el p oceso; es deci , en aumen a la complejidad u bana minimizando la ene gía como
exp esión del consumo de ecu sos. Es e p oceso, pod ía conside a se
enzimá ico
en
la medida en que acele a las eacciones y encuen a o os caminos con los mínimos
ecu sos posibles. Es a es a egia puede ep esen a se de una mane a muy in ui i a
con la siguien e ó mula:
E/H
Donde:
E = Ene gía como exp esión del consumo de ecu sos H = Complejidad u bana
El modelo sos enible se ía aquel en el que aumen a a H en elación a E:
E/H Modelo insos enible
E/H Modelo sos enible
83
Reduci E iene que e con la adecuada o ganización de los modelos de
ocupación e i o ial, de u banismo, de mo ilidad, con la no adquisición masi a de
bienes, con el consumo egulado de ecu sos, con el aumen o de la ida ú il de los
p oduc os, con el eciclaje… en de ini i a, se a a de educi la ene gía empleada
mien as se aumen a la o ganización u bana.
El mismo au o p opone a escala u bana aplica lo que él llama “
u banismo de
los es ni eles”
. Plan ea una dis ibución de ac i idades inculadas a la logís ica, el
apa camien o y las in aes uc u as bajo asan e, espacio público y mix u a de usos a
ni el del suelo, con ex ensos espacios e des y de ci culación, y i ienda, o icinas y
o os usos en al u a, con más espacios e des en cubie a.
Es e modelo se econoce en un ejido complejo (complexus: aquello que es á
ejido en conjun o) de cons i uyen es he e géneos insepa ablemen e asociados. En la
complejidad es á p esen e la pa adoja ela i a a la coexis encia de
lo uno
y
lo múl iple
,
como ya apun a an Mo in (1995) o Zalamea (2004) en e o os. Lo complejo es á
elacionado en cie o modo con el aza . En lo complejo, exis e una mezcla de
o den
y
deso den
, se hace e e encia a lo
cuali a i o
, las
in e acciones
, las
ince idumb es
y
los
enómenos alea o ios
. Y es desde
lo complejo
desde donde los modelos sos enibles
de ciudad se han de p opone . La complejidad en la ciudad end á que e po an o
con la p oximidad y mix u a de usos, ya que el c ecimien o de manchas
mono uncionales des uye el ejido u bano o ganizado, con la c eación de nue as á eas
de cen alidad que aumen en la o ganización del conjun o, con la mezcla de
ac i idades, con la mezcla de en as, azas, sociedades, con el abas ecimien o
in aes uc u al y logís ico, con la mul iplicidad de elaciones en e indi iduos,
colec i idad y e i o io…
También hab á que educi la p esión sob e los sis emas sopo e como camino
pa a inc emen a nues a
capacidad de an icipación
, hoy me mada po el aumen o
c ecien e de las
ince idumb es
que gene a el p oceso hacia la insos enibilidad. En
es e sen ido, la ecuación p opues a po Wagensbe g (1994), explicada en el capí ulo
de edes, se usa aquí como he amien a pa a apun a hacia lo sos enible.
Un modelo de
ciudad sos enible
ha de se compac o. La compacidad es una
cualidad que hace e e encia a la p oximidad de los elemen os cons i uyen es, aquellos
que cons i uyen lo complejo. La masa muy unida, p óxima, la eunión de usos, y la
cohesión, acili an el con ac o, el in e cambio y la comunicación. Es o es indispensable
pa a habla de sos enibilidad en el ámbi o u bano.
La ciudad con espec o a su me abolismo, debe á se lo más au osu icien e
posible, acumulando agua en al u a y en el subsuelo, pa a eu iliza la, cap ando
ene gía
eno able
, eólica, sola y geo é mica, usando en la medida de lo posible ma e iales
locales, eciclados, eciclables… La ciudad ha de aplica el p incipio de las 3R: educi ,
eu iliza y ecicla , an o en su cons ucción como en su decons ucción si la hubie e.
Respec o a los se icios u banos y la mo ilidad, agua, gas y elec icidad
debe ían suminis a se po gale ías en el subsuelo, espacio al que ambién debe ían
apa ece asociados canales de dis ibución logís ica, epa o de me cancías y
apa camien o, pa a libe a el suelo supe icial pa a uso público. És e se plan ea ía a
84
ni el de suelo y en al u a. Se a a de in oduci un ambien e ag adable y de con o ,
de clima iza lo público, de acondiciona es e espacio como si de una
a mós e a
de lo
público se a a a. En supe icie y bajo asan e las edes de anspo e debe ían
apa ece cla amen e di e enciadas y adecuadamen e in e elacionadas.
Pa a que una ciudad pueda desa olla se en el seno de lo sos enible, hab á
hace lo desde una pe spec i a social que con emple como cen ales el conocimien o y
la in o mación. A ae a las capas sociales que los gene an (pe sonas ju ídicas) se á
una es a egia cla e pa a el desa ollo de la p opia ciudad po que son és as las que
inc emen an el ni el de complejidad o ganiza i a en la ciudad, lo que aumen a a su ez,
la complejidad u bana y los
capi ales económico
y
social
(Rueda 1999).
Modelo de U banismo de los T es Ni eles” Agencia de Ecología U bana (1999)
85
86
87
6. Gené ica
6.1. Neguen opía y gene a i idad. O ganización de in o mación.
6.1.1. Neguen opía y Gene a i idad.
La neguen opía es lo opues o a la en opía. Hace e e encia a odo aspec o
e modinámico inculado a la egene ación, eo ganización, p oducción y ep oducción
de o ganización. En luga de signi ica la endencia al deso den y a la no disponibilidad
de ene gía en un sis ema, como ocu e con la
en opía
; la
neguen opía
de ine la
ene gía como medio indes uc ible que iende a egula el compo amien o de la
ma e ia p o ocando en ella una endencia al o den. La
neguen opía
sólo se puede
p oduci en o ganizaciones in o macionales
p oduc o as de sí
. Es o es, en aquellas
cons i uidas po in o mación y que son capaces de ( e)gene a se.
Según Mo in (1977), podemos habla de dos clases de neguen opía:
- Neguen opía-p oceso. Aquella que conlle a o ganización do ada de
gene a i idad.
- Neguen opía-media. Aquella que cuan i ica es ados.
Mo in, asocia el concep o de
neguen opía
al de gene a i idad, po que en iende
que pa a que algo se gene e necesi a o ganiza se, necesi a dispone los elemen os
que lo cons i ui án (in o mación) egulados de alguna mane a (p o ocolos). Así
es ablece una igualdad bas an e in ui i a:
NEG (en opía) = GEN (e a i idad)
La o ganización como
sis ema abie o
, implica in e cambio de in o mación de
dicho sis ema con el medio. Pa a que es o suceda, han de ocu i en adas y salidas
en el sis ema desde-hacia ese medio. Si la
en opía
supone un aumen o de la
ince idumb e y la
neguen opía
al con a io, la en ada de in o mación en un sis ema
en un medio neguen ópico, y po an o egulado , supone o ganización y capacidad de
an icipación de dicho sis ema en e al medio. De es e modo, Sch ödinge en 1983
enunció que lo neguen ópico p ecede, p oduce y en uel e a lo in o macional.
“La in o mación es la e ce a dimensión básica, más allá de la masa y la
ene gía”.
Kenne h E. Boulding (In o mación y En opía: Causalidad y Teología, ¿Qué es la O ganización? 1961).
88
Si la in o mación no es masa ni ene gía ¿qué es? Puede de ini se como un
conjun o de da os que, o ganizados, pe mi en la esolución de p oblemas o la oma de
decisiones. Da sen ido y signi icado a las cosas y p ocesa y gene a conocimien o. Es
de na u aleza elacional, su dimensión es 0 y se mide en unción de su p obabilidad de
ocu encia. Tiene un ca ác e
gene a i o
y
an idegene a i o
a la ez. La in o mación,
cons uye, cons i uye, da o ma. Lo in o macional es asgo cons i u i o. Que la
in o mación de enga o ma es cues ión de los p ocesos ela i os a su o ganización.
Pe e Slo e dijk (2006) di ía que la in o mación es aquello que se conse a en
un almacén, de mane a que cabe la posibilidad de eu iliza lo o de que se con ie a en
desecho. Lo “ e dade o” se á en onces lo que se conse a pa a su eu ilización.
La in o mación con enien emen e o ganizada gene a. Génesis (del g iego
Γένεσις,
"nacimien o
,
c eación
,
o igen"
; del heb eo בְּרֵאשִׁית,
Be eshi
,
"al p incipio"
).
No es á de más sabe de dónde se es, pe o sin duda es cen al sabe hacia dónde se
a. En es e sen ido, no se a a á an o lo que iene que e con
lo o iginal
, con el
p incipio
, como con la
c eación
, la
gene ación
, la gene a i idad. Es a cues ión pa ece
que a a esol e se en un bucle que in e elacione
in o mación
,
gene a i idad
y
neguen opía
.
IN( o mación)-GEN(e a i idad)-NEG(en opía)
La gene a i idad no necesa iamen e iene que e con la p oducción y la
c eación desde ce o. Pa a Mo ín (1977), la gene a i idad es aquello que ga an iza o
de e mina la conse ación, la ansmisión, la p oducción y la ep oducción de una
es uc u a y de su o ganización compleja, imp obable po o ganizada. Es deci , lo que
man iene, conse a, o inc emen a la complejidad. Gene a implica p oduci (se),
ep oduci (se), capacidad pa a man ene se(se) y ansmi i (se).
6.1.2. ¿Sob e qué? Ma e ia. ¿Cómo? Disposición-O ganización.
“Lo que había, lo único que había; es deci , lo que hay y lo único que hay, e a y
es una g an can idad de ma e ia, siemp e conscien e de sí misma siemp e
o ganizándose a sí misma en disposiciones cada ez más complejas e in eligen es,
siemp e adop ando nue as ac i udes”.
Je e ey Kipnis (El lado sal aje 1999).
89
La en ada de da os cons i uyen es end á que se asimilada en o ma po
o as especies de es uc u as, al e na i as a las con encionales, denominadas
in o macionales. Según Mülle (2001), una es uc u a in o macional, en e a la
sepa ación po capas de lo mode no, ac úa con o me a solici aciones de lo ísico y lo
digi al, se modi ica en unción de la en ada y ges ión de in o mación. Mien as la
es uc u a ec ónica se acoge a las leyes de la es á ica, la in o macional, adquie e su
o ma en mo imien o, del mo imien o.
“E-mo i e House” Kaas OOs e huis (2002)
“Pe o, ¿en qué se queda una o ma cuando no debe con e i se en po a oz del
con enido, cuando es muda? ¿Qué es una o ma cuando el con enido no se puede
pensa po que ya es sólo un ago ecue do? Hay que es o za se po encon a o mas
incapaces de suge i la meno idea. Fo mas neu as, insigni ican es, mudas”.
Félix de Azúa (Dicciona io de las a es 1995).
Suge en e in i ación a la e lexión la que p opone el ilóso o ca alán. Quizá sea
hoy el iempo en el que una o ma no enga po qué signi ica , o haya de se neu a.
Pe o en luga de la p oposición de es e ipo de o mas, ensayadas ya incluso po Mies
en sus con enedo es e e nos, libe ados pa a cualquie uso posible, ¿qué sucede ía si
las o mas que se plan ea an no ue an econocibles, no pa a no signi ica , sino pa a
p egun a nos po ellas y po noso os mismos? ¿Qué pasa ía si uesen lo
su icien emen e ex añas como pa a in i a nos a edescub i su uso, pe o a la ez lo
su icien emen e lexibles y e sá iles como pa a se ú iles, e ec i as, ope a i as…?
Segu amen e que no se ende ía ningún piso.
96
“No es és a la idea de una o ma que sea “un”, sino que es “como un”. Es di ícil
de e ene en la men e. Es esqui a excep o cuando la emos”.
Fede ico So iano (Fisu as 3 1/3 1995).
Una ez dicho es o, ¿qué hacemos?, y nunca mejo dicho, ¿quién se a e e
aho a a o maliza ? Kwin e (1994) aboga po la pé dida de miedo espec o de la
o malización y apues a po lo que denomina o malismo e dade o, que de ine como
aquel que se e ie e a cualquie mé odo que diag ame la p oli e ación de esonancias
undamen ales y demues e cómo és as se acumulan en igu as de o den y o ma.
Implica la con ianza en el diag ama como he amien a pa a signi ica la p olongación,
epe cusión, di ulgación, p opagación, ampliación, y en de ini i a, e olución de especies;
a pa i de una selección y disc iminación muy cuidada de los elemen os
cons i uyen es. Es a ope ación hab á de ealiza se en un espacio denominado po
Kwin e como gene a i o, que no es o o que en el que se con igu an los p ocesos del
de eni . Pa a ello, se á necesa io encon a las eglas de o mación en un sis ema
abie o y oscilan e suje o a un mayo o meno núme o de p esiones ex e nas; es deci ,
p o ocolos.
Zae a e al (2003) cali ican como cen al la ealización de diag amas
mo ológicos como he amien a, y des aca el papel de la p ác ica como necesa io pa a
es a la e olución de las especies en su medio, de iniéndola como un p oceso
ilogené ico en el que las semillas p oli e an en el iempo a a és de dis in os
en o nos, gene ando o ganismos di e enciados pe o consis en es. Si a es o como
adelan o del papel que los diag amas juga án de ca a a lo que la o malización y
cons ucción de p o ocolos y p o o ipos se e ie e.
Vol iendo a Kwin e (1994), pa a ce a es e apa ado y enlaza lo con el
siguien e, ha emos alusión al concep o de
o ma mani ies a
(la que apa ece) como
esul ado de la in e acción compu acional en e las eglas in e nas y las p esiones
ex e nas (mo o gené icas ambas) que en sí mismas, de i an en o as o mas
adyacen es. Las eglas in e nas (p econc e as) incluyen, en su ac i idad, una o ma
a aigada que hoy se en iende y desc ibe con el é mino de algo i mo.
6.3. Algo i mos y edes neu onales.
6.3.1. Algo i mos e olu i os y Algo i mos gené icos.
Un algo i mo consis e una se ie de pasos o ganizados que desc iben el p oceso
que se debe segui , pa a da o ece espues as en e a una p oblemá ica especí ica,
p e endiendo o no la más óp ima.
En los años se en a de la mano de Holland, su gió una de las líneas más
p ome edo as de la in eligencia a i icial, la de los algo i mos gené icos. Son llamados
así po que se inspi an en la e olución biológica y su base gené ico-molecula .
97
Es os algo i mos, hacen e oluciona una población de indi iduos some iéndola a
acciones alea o ias semejan es a las que ac úan en la e olución biológica (mu aciones
y ecombinaciones gené icas); así como a una selección de acue do con algún c i e io,
en unción del cual se de e minan los indi iduos más adap ados, o debie a deci se, en
la línea de Wagensbe g (1994) expues a en el capí ulo de edes, con mayo capacidad
pa a la
adap abilidad
que pa a la
adap ación.
Landa (2001) desc ibe cómo los algo i mos gené icos se enca gan de
de e mina la mane a en que un gen se disemina en una población a lo la go de a ias
gene aciones, p oduciendo mo ologías y cons i uciones di e sas, a iadas, a pa i de
la conjugación de se ies de pa áme os e in a ian es: p oduci lo di e so desde lo
in a ian e, gene a disposi i os in ini amen e modi icables en unción de la en ada de
da os.
Los algo i mos gené icos, o man pa e de una amilia denominada algo i mos
e olu i os, que incluye las es a egias de e olución, la p og amación e olu i a y la
p og amación gené ica. T azan mé odos de búsqueda di igida, basada en p obabilidad.
Bajo una condición muy débil (que el algo i mo man enga eli ismo; es deci , gua de
siemp e al mejo elemen o de la población sin hace le ningún cambio) se puede
demos a que el algo i mo con e ge en p obabilidad al óp imo. En o as palab as, al
aumen a el núme o de i e aciones, la p obabilidad de ene el óp imo en la población
iende a uno. El espacio de los posibles diseños que busca el algo i mo debe se lo
su icien emen e ico como pa a llega a esul ados e olu i os e dade amen e
so p enden es.
O o ipo de algo i mo e olu i o es el que co esponde a los Mapas Au o-
O ganizados, conocido como SOM (Sel -O ganizing Maps). Es a clase de algo i mo,
o ganiza au omá icamen e la in o mación de en ada, es ableciendo pa a ella un
espacio de salida en dos dimensiones, lo que pe mi e isualiza elaciones impo an es
en e los da os, a a és de mapas bidimensionales de concep os.
En una en e is a ealizada po la e is a de a qui ec u a
“VERB (Na u es)”
,
Weisshaa y K am (2006) de inen algo i mo dinámico como aquel in e ac i o y abie o
a la ep og amación, y asegu an que debe cumpli cinco p opiedades que le si ie on a
Knu h (1971) pa a de ini un algo i mo. És as son:
- Finidad.
- De inidad.
- Inpu .
- Ou pu .
- E ec i idad.
Es a clase de algo i mos, suponen sis emas adap ables que uncionan como
conjun os es ables. Pe mi en an o una p oli e ación de mul i ud de o mas a pa i de
un mismo sis ema, como una la p oli e ación de una única o ma en in ini as
con igu aciones posibles. Po ello, esul an an o mecanismos capaces pa a la
gene ación de especies, como he amien as cen ales pa a la p oducción en se ie no
es anda izada.
98
“G o o” (A anda/Lasch 2004)
Según Landa (2001), el uso de los algo i mos gené icos implica el desa ollo de
es o mas de pensamien o ilosó ico: poblacional, in ensi o y opológico.
A pesa de que en cualquie momen o, una o ma e olucionada se lle a a e ec o
en los o ganismos indi iduales, es la
población
y no el
indi iduo
, es la ma iz, lo
de e minan e pa a la p oducción de o ma. Las o mas no p eexis en a las poblaciones,
son más bien esul ados es adís icos p oducidos po el de eni y la in e elación de
és as. Es as nue as o mas se sin e izan len amen e en una comunidad ep oduc i a
más amplia ( ansmisiones, c uces, he encias, mu aciones). Pa a que se p oduzca
adecuadamen e, es necesa io añadi las mu aciones y pe mi i que las ins ucciones
mu an es se p opaguen e in e ac úen en la colec i idad du an e gene aciones. La
población se dis ibui á an o mejo en el medio, en la medida en que más o mas
di e gen es adquie a. Ca alización, elocidad de p opagación, asa de c ecimien o,
e olución, mu ación… se án ope aciones que de engan mul iplicidad.
Respec o del
pensamien o in ensi o
(p opues o po Deleuze, 1977), deci que
el é mino in ensi o se e ie e a can idades que no pueden subdi idi se. Si se di ide en
dos mi ades un olumen de agua a 90º C, no se ob ienen dos medios olúmenes a 45º
C, sino dos mi ades a 90º C. Las di e encias de in ensidad, son di e encias p oduc i as
ya que desencadenan p ocesos en los que se c ea la di e sidad de o mas. En ende
es o se á undamen al pa a ope a den o de una
lógica algo í mica
.
99
Pa a habla del
pensamien o opológico
aplicado a los algo i mos, hay que
en ende que pa a que es os sean ales, han de ope a de mane a asocia i a, han de
p oduci cambios homeos á icos, con inuos, e in e elacionados unos con o os. Una
columna de un edi icio en un
sis ema asocia i o
ha de es a inculada al es o de
elemen os de e minando cómo lo es á, con qué g ado y den o de qué ca ego ía. Si es
po an e y no se de ine como al, in a ian e en su posición, el algo i mo pod á
cambia la al a ia la secuencia y p oduci un modelo no ma e ializable. Además, es a
columna hab á de es a elacionada con el es o de elemen os, de mane a que si se
modi ica, odos lo hagan espec o de es a modi icación. Es os p og amas denominados
CAD (Compu e Aided Design) uncionan de es a mane a, aunque no odos ienen ese
ca ác e asocia i o que se demanda, que in e elaciona dis in as capas. Valga como
ejemplo el Au o Cad, el Allplan, el Rhino, el Maya, el 3D Max, Cinema 4D…
Es e p oceso de simulación e olu i a sus i uye en g an medida al concep o
adicional de
diseño
. En es e pano ama, ¿el único papel del a qui ec o se educe al de
se juez es é ico de cada gene ación? ¿Es el diseñado o c eado an sólo un c iado
de pe os o de caballos de ca e a, un ja dine o digi al?
Landa (2001) ejempli ica la si uación conside ando el conjun o de secuencias
algo í micas como si de un
e eb ado abs ac o
se a a a, como una
pseudoes uc u a que se pliega y ondula en secuencias pa icula es du an e la
emb iogénesis, que se con ie e en ele an e, o bien en ji a a si se ue ce y p olonga en
o a secuencia. Hab á de compone se un diag ama co espondien e a ese
e eb ado
abs ac o
que de e mina á la p oduc i idad combina o ia. Es aquí donde el diseño a
más allá de la simple c ía. El au o sugie e al a qui ec o que med e en e dis in as
disciplinas y pi a ee la biología, la e modinámica, la ma emá ica y o os campos de la
ciencia pa a p o echa sus ecu sos y sea capaz de ges iona es a he amien a an
po en e: el algo i mo gené ico-e olu i o.
6.3.2. Redes neu onales a i iciales.
Una ed neu onal a i icial RNA es un sis ema de p ocesado es pa alelos
conec ados en e sí en o ma de
g a o
( e opología de edes en el capí ulo de edes)
di igido. Esquemá icamen e, cada elemen o de p ocesamien o (neu ona) de la ed, se
ep esen a como
nodo
(F eman y Skapu a, 1993).
En el campo de la in eligencia a i icial, las RNA (en inglés ANN), cons i uyen un
pa adigma de ap endizaje y p ocesamien o au omá ico inspi ado en la o ma en que
unciona el sis ema ne ioso de los animales. Se a a de un sis ema de in e conexión
de neu onas en una ed que colabo a pa a p oduci un es ímulo de salida.
Una de las misiones de una ed neu onal, consis e en simula las p opiedades
obse adas en los sis emas neu onales biológicos (des elados po Ramón y Cajal) a
a és de modelos ma emá icos ec eados median e mecanismos a i iciales. El
obje i o es consegui que las máquinas den espues as simila es a las que es capaz de
da el ce eb o, ca ac e izadas po su gene alización y su obus ez; y sob e odo, po
su o ganización en edes complejas que pe mi en ansmi i la comunicación aunque se
haya o o la conexión azando u as al e na i as pa a es ablece la.
100
“Bulbo aquídeo de la ucha” (Ramón y Cajal 1908)
Una ed neu onal se compone de unidades llamadas neu onas. Cada neu ona
ecibe una se ie de en adas a a és de in e conexiones y emi e una salida. Es a
salida iene dada po es unciones:
1. Una unción de p opagación ( ambién conocida como unción de exci ación), que
po lo gene al consis e en el suma o io de cada en ada mul iplicada po el
peso de su in e conexión ( alo ne o). Si el peso es posi i o, la conexión se
denomina
exci a o ia
; si es nega i o, se denomina
inhibi o ia
.
2. Una unción de ac i ación, que modi ica a la an e io a i ándola. Puede no
exis i , siendo en es e caso la salida la misma unción de p opagación.
3. Una unción de ans e encia, que se aplica al alo de uel o po la unción de
ac i ación. Gene a la señal de salida de la neu ona a pa i de las señales de
en ada. La en ada de la unción es la suma de odas las señales de en ada
po el peso asociado a la conexión de en ada de la señal.
Con un pa adigma con encional de p og amación en ingenie ía del so wa e, el
obje i o del p og amado es modela ma emá icamen e (con dis in os g ados de
o malismo) el p oblema en cues ión y pos e io men e o mula una “solución”
(p og ama) median e un
algo i mo codi icado
que enga una se ie de p opiedades que
pe mi an esol e dicho p oblema. En con aposición, la ap oximación basada en las
RNA pa e de un conjun o de da os de en ada su icien emen e signi ica i o, y el
obje i o es consegui que la ed
ap enda
au omá icamen e las p opiedades deseadas.
En es e sen ido, el diseño de la ed iene menos que e con cues iones como los
lujos de da os y la de ección de condiciones, y más con la selección del modelo de ed,
la de las a iables a inco po a , y el p e-p ocesamien o de la in o mación que o ma á
el
conjun o de en enamien o
. Asimismo, el p oceso po el que los pa áme os de la
ed se adecuan a la esolución de cada p oblema no se denomina gené icamen e
p og amación, sino que se suele denomina en enamien o.
101
Po ejemplo en una ed que se a a aplica al diagnós ico de imágenes médicas;
du an e la ase de en enamien o el sis ema ecibe imágenes de ejidos que se sabe
son cance ígenos y ejidos que se sabe son sanos, así como las espec i as
clasi icaciones de dichas imágenes. Si el
en enamien o
es el adecuado, una ez
concluido, el sis ema pod á ecibi imágenes de ejidos no clasi icados y ob ene su
clasi icación
sano
/
no
con un buen g ado de iabilidad. Las a iables de en ada pueden
se desde los pun os indi iduales de cada imagen has a un ec o de ca ac e ís icas
de las mismas que se puedan inco po a al sis ema (po ejemplo, p ocedencia
ana ómica del ejido de la imagen o la edad del pacien e al que se le ex ajo la
mues a). En consecuencia, la “expe iencia” en el en enamien o es de e minan e pa a
ob ene esul ados más iables y mejo a la ed de conjun o de en enamien o.
Es as edes, ope an en el en o no de la Lógica di usa o Lógica
uzzy
, que en
in o má ica, se de ine como aquella u ilizada en algunos sis emas expe os y en o as
aplicaciones de in eligencia a i icial, en la que las a iables pueden ene a ios ni eles
de e dad o alsedad ep esen ados po angos de alo es en e el 1 ( e dade o) y el 0
( also). Con la lógica
uzzy,
el esul ado de una ope ación se puede exp esa como una
p obabilidad y no necesa iamen e como una ce eza.
La mayo ía de los cien í icos coinciden en que una RNA es muy di e en e en
é minos de es uc u a de un ce eb o animal. Al igual que el ce eb o, una RNA se
compone de un conjun o masi amen e pa alelo de unidades de p oceso muy simples y
es en las conexiones en e es as unidades donde eside la in eligencia de la ed. Sin
emba go, en é minos de escala (no sólo en endida como amaño sino como capacidad
de elación), un ce eb o es muchísimo mayo que cualquie RNA c eada has a la echa,
y las neu onas a i iciales ambién son más simples que su con apa ida animal.
Biológicamen e, un ce eb o ap ende median e la eo ganización de las
conexiones sináp icas en e las neu onas que lo componen. De la misma mane a, las
RNA ienen un g an núme o de p ocesado es i uales in e conec ados, que de o ma
simpli icada simulan la uncionalidad de las neu onas biológicas. En es a simulación, la
eo ganización de las conexiones sináp icas biológicas se modela median e un
mecanismo de
pesos
, que son ajus ados du an e la ase de ap endizaje. En una RNA
en enada, el conjun o de los pesos de e mina el
conocimien o
de esa RNA y iene la
p opiedad de esol e el p oblema pa a el que la RNA ha sido en enada.
Las RNA ienen una se ie de ca ac e ís icas que les con ie en mul i ud de
en ajas espec o a o os modelos de gene ación de espues as:
1. Ap endizaje: Las RNA ienen la habilidad de ap ende median e una e apa
que se llama
e apa de ap endizaje
. Es a consis e en p opo ciona a la RNA da os
como en ada a su ez que se le indica cuál es la salida ( espues a) espe ada.
2. Au o o ganización: Una RNA c ea su p opia ep esen ación de la in o mación
en su in e io , libe ando al “usua io” de es a a ea.
3. Tole ancia a allos: Debido a que una RNA almacena la in o mación de o ma
edundan e, és a puede segui espondiendo acep ablemen e aunque se dañe
pa cialmen e.
102
4. Flexibilidad: Una RNA puede maneja cambios no impo an es en la
in o mación de en ada, como señales con uido u o os cambios (ej. si la
in o mación de en ada es la imagen de un obje o, la espues a co espondien e no
su e cambios si la imagen cambia un poco su b illo o el obje o cambia lige amen e).
5. Tiempo eal: La es uc u a de una RNA es pa alela, po lo que, si se
implemen a en compu ado as o en disposi i os elec ónicos especiales, se pueden
ob ene espues as en iempo eal.
La conec i idad en e los nodos de una ed neu onal es á elacionada con la
o ma en que las salidas de las neu onas es án canalizadas pa a con e i se en
en adas de o as neu onas. La señal de salida de un nodo puede se una en ada de
o o elemen o de p oceso, o incluso de sí mismo (conexión au o- ecu en e). Cuando
ninguna salida de las neu onas es en ada de neu onas del mismo ni el o de ni eles
p eceden es, la ed se desc ibe como p opagación hacia delan e. Cuando las salidas
pueden es a conec adas como en adas de neu onas de ni eles p e ios o del mismo
ni el, incluyéndose ellas mismas, la ed es de p opagación hacia a ás. Las edes de
p opagación hacia a ás que iene lazos ce ados son sis emas ecu en es.
La o ganización de las RNA, se ealiza con o me a opologías de ed (como ya
imos en el capí ulo de edes), o mando capas o ag upaciones de neu onas más o
menos alejadas de la en ada y salida de la ed. Los pa áme os undamen ales de la
ed son: el núme o de capas, el núme o de neu onas po capa, el g ado de conec i idad
y el ipo de conexiones en e neu onas. En é minos opológicos podemos clasi ica las
RNA en: edes de una sola capa, monocapa y las edes con múl iples capas, mul icapa.
En muchas ocasiones, las RNA se aplican jun o a algo i mos gené icos (AG),
pa a c ea con olado es pa a obo s. La disciplina que a a la e olución de edes
neu onales median e algo i mos gené icos se denomina Robó ica E olu i a. En es e
ipo de aplicación el genoma del AG lo cons i uyen los pa áme os de la ed ( opología,
algo i mo de ap endizaje, unciones de ac i ación...) y la adecuación de la ed iene
dada po la adecuación del compo amien o exhibido po el obo con olado
(no malmen e una simulación de dicho compo amien o). Si a como ejemplo el Quake II
Neu albo , bo (p og ama que simula a un jugado humano) c eado pa a un juego de
o denado , que u iliza una ed neu onal pa a decidi su compo amien o y un algo i mo
gené ico pa a el ap endizaje. Con o ma su compo amien o, u ilizando mé i cas
adap a i as como los mapas au oo ganizados.
O as aplicaciones de las RNA son el econocimien o de ex os manusc i os, del
habla, la simulación de cen ales de p oducción de ene gía, la de ección de explosi os,
la iden i icación de blancos de ada es, o incluso cibe implan es, como e inas u oídos
a i iciales, mo icidad asis ida, minibombas pa a diabé icos, minides ib ilado es,
co azones a i iciales… Más allá de es as aplicaciones que se alejan demasiado de los
obje i os de es e abajo, sí pod ía in e esa el uso combinado de algo i mos gené icos
y edes neu onales pa a la elabo ación de disposi i os gene ado es de o ma y
es a egias p oyec uales.
103
“Videojuego Quake Wa s” (2007)
Los algo i mos gené icos y las edes neu onales se án he amien as muy
po en es pa a la gene ación de disposi i os en la medida en que pe mi en la
ecombinación gené ica de su es uc u a y ges ionan su e olución en e a acciones
alea o ias, p oduciendo di e sidad y gene a i idad desde la in a ianza. En de ini i a,
gene an especies median e
simulaciones e olu i as
, incluyendo y dispe sando
ins ucciones mu an es
en sus cons i uyen es, de mane a au omá ica po
au osu icien e e inmedia a. Cons i uyen edes complejas y conjun os masi amen e
pa alelos de unidades de p oceso de in o mación, de p opagación, ac i ación y
ans e encia de in o mación, y azan mé odos de búsqueda pa a mapi ica
posibili ando el econocimien o del e i o io y el ap endizaje en
conjun os de
en enamien o
; así como la au oo ganización, la ole ancia a allos y la espues a en
iempo eal. En de ini i a, insu lan “ ida” a un sis ema ine e y lo do an de
“in eligencia” an o a ni el i ual como eal. Son los sopo es adecuados pa a gene a
disposi i os, sus lógicas, ác icas y es a egias.
6.4. T ansgénesis e hib idación y manipulación gené ica.
El uso de écnicas de
ingenie ía gené ica
pa a ans e i genes sin é icos a un
o ganismo o ma e ial gené ico “na u al” de una especie a o a, a in de c ea
o ganismos singula es con capacidades que supe en las iniciales, p opias del
o ganismo o iginal, pod ía conside a se como una ope ación ansgénica.
El D . Kac (2001), p o eso de a e y Tecnología de la Escuela del Ins i u o de
A e de Chicago, lle a mucho iempo abajando en el concep o de a e ansgénico.
En e uno de sus abajos más signi ica i os, se encuen a el caso de la coneja Alba. A
es e mamí e o, se le inco po ó una p o eína p opia de una
Aequo ea Vic o ia
, una
medusa que i e en umb ales de p o undidad conside able. Dicha p o eína se denomina
GFP (G een Fluo escen P o ein), y iene la cualidad de hace luo escen e al
o ganismo que la sin e ice si se some e a unos ni eles de exci ación de luz ce canos a
los 488 nanóme os. Así, la coneja iene aho a la p opiedad de se luo escen e en
es as condiciones. Es a pa icula idad, no sólo la hace singula sino que le apo a
po encialidades ajenas a su especie o iginal, y po an o, en ajas, sin as o no
alguno.
104
“Coneja Alba o oluminiscen e” (Edua do Kac 2000)
La e a de los
cybo gs
(Gibson 1984) sigue igen e, pe o hoy; se e supe ada
po el nue o pa adigma gené ico. ¿Pa a qué quie o un b azo mecánico si se puede
egene a y c ia uno mío? En in lo que ía si p e endie a aloja en él un a ma, que me
apo a ía en ajas que no pod ía da me lo o gánico (o si Te mina o uese mi ídolo,
pe o ampoco p e endo llega a gobe na Cali o nia), pe o no si lo que quie o es
ep oduci mi b azo. De las
p ó esis
como ex ensiones a i iciales que ienen a cub i
una necesidad ausen e, o las
o opedias
, que ambién desde lo ex e no y a i icial
apo an suplemen os a los cue pos, se pasa a la ( e)gene ación desde lo in e no-
o ganiza i o (Mo in 1977). Ya no se a a de la sus i ución mecánica de elemen os
uncionales-a i iciales
que suplen ca encias de los
o gánicos-na u ales
de un indi iduo,
sino de la ep oducción de nue as condiciones o gánicas aplicadas a dicho indi iduo;
incluso de as ases gené icos en e especies como p opone la ansgénesis. Se
manipula de mane a “a i icial” lo “na u al” pa a inje a lo en o o o ganismo na u al.
Aho a, somos capaces modi ica desde el en o no de la gené ica a los p opios
indi iduos pa a o ece posibilidades no sólo egene ado as den o de una misma
especie, sino o e a capacidades ajenas a una especie o iginal de mane a “¿na u al?”
G acias a la gené ica, y al concep o de ansgénesis, se desmon a el
en endimien o de especie basado en las ba e as ep oduc i as. La “in ención” de
suje os ansgénicos
y su inclusión en un ejido social, no es sino la mane a de supe a
ca ego ías y
p oduci lo nue o
. És a se ía una es a egia ace ada pa a la gene ación
de nue os sis emas de habi ación y ocupación, cuya clasi icación no sea ni na u al ni
a i icial, mecanismos ni i os ni ine es, suje os p opie a ios de en ajas impo adas
de o as especies.
Pe o qué sucede cuando se in ie en los papeles, es deci , si en luga de la
adicional sus i ución
cosa-a i icial
po
cosa-o gánica
en un o ganismo se quie e
inclui lo o gánico en lo a i icial-mecánico. Se han hecho expe imen os con los
denominados
biobo s
, que no son o a cosa que los suje os esul an es de la inclusión
de se es i os en un obo mecánico. Un
biobo
es lo opues o a un
cybo g
. Exis en
p uebas y an eos ealizados consis en es en la inse ción de amebas en mecanismos
sencillos, las cuales di igen la ayec o ia del obo . A la ho a de con igu a en o nos
habi ables, esul a muy in e esan e el concep o de pode inse a lo i o en lo que no
lo es á. ¿Pasa po aquí el u u o de los p o o ipos de habi ación? ¿Pod ía es a un
edi icio medio i o?
105
de calidad, en el que no se habla de que se cumplan los eque imien os pa a los que el
p oduc o se pensó, sino que se hace e e encia a lo mejo en endido como lo más
ca o. Una i ienda no deja de se digna po que ca ezca de una se ie de p opiedades.
Lejos de se algo in e io o in e no, la in imidad es an ex e na y ex e io como la
uina:
“es el mayo g ado de exposición y iesgo al que podemos llega ”
. Se puede
espe a en lo público, la in imidad no es p i acidad ni p i ada, sólo se nos p i a de ella
cuando ca ecemos de espe o po pa e del es o. De igual mane a, la dignidad no se
puede aduci en la posesión de una colección de p opiedades cuan i icables cuya
p esencia o ausencia se pueda ce i ica . En la i ienda la in imidad se consigue, según
Vi ginia Wool , con una habi ación p opia (no necesa iamen e en endida como
“cua o”). La i ienda an es que edi icio es modo de ida. Una i ienda no es digna po
nada de lo que mues a explíci amen e, sino po habe sido e igida de acue do a eglas
in isibles, a pau as y p o ocolos, a los modos de ida de sus mo ado es, es es o lo que
la hace deseable, digna e ín ima.
Como an es se dijo, la cues ión de la in imidad es á di ec amen e elacionada
con la e e na dualidad de lo público y lo p i ado. Aunque pa ece cla o que la in imidad
se desliga de la idea de lo p i ado (que puede ocu i o no en lo público y en lo p i ado),
queda po de e mina qué sucede con es as dos ca ego ías espec o de la habi ación.
Slo e dijk (2006) en iende los enómenos públicos-p i ados den o de un modelo
es e ológico muy in ui i o, que hace e e encia a mayo es o meno es en o nos de
p oximidad en unción del inc emen o o disminución de un adio de acción en el espacio;
es deci , es e as.
Keane o Habe mas ya p opusie on un modelo de es e as en lo público donde
es ablecían es ca ego ías: una es e a
mic opública
, local, donde los acon ecimien os
a ec an a decenas de pe sonas, o a
mesopública
, a escala de nación, que inmiscuye a
millones de pe sonas, y o a
mac opública
que es global, donde odo el plane a se e
in oluc ado. En el o o ex emo, Da is (1998) habla de las es e as más pequeñas
posibles, las de in e acción
pe sona-pe sona
, y cómo se e a ec ado el
compo amien o de las mismas cuando és as se in aden (algo se habló en el capí ulo
de e i o io).
Slo e dijk (2006) desc ibe el pano ama ac ual como el de supe posición de
es e as y las analiza como en o nos donde los se es humanos in en an mo a sin
éxi o. Ensaya una eo ía de la in imidad y una on ogénesis del espacio in e io pa a
explica la concepción gene al de mundo con idas y enidas del mac ocosmos al
mic ocosmos. Según él, el p oblema undamen al de la iloso ía no es el iempo sino el
espacio, un espacio es e ológico. Y el se humano es quien habi a esas es e as. Es e
modelo no a a an o de esponde a la p egun a de
quienes somos
como a la de
dónde es amos
, es absolu amen e espacial. En él, el g ado de p i acidad y publicidad
se mide po el adio de la es e a. Cuan o meno es el adio más p i ado es el espacio y
cuan o mayo , más público. Lo que sucede es que lo público y lo p i ado no se miden
con una es e a po indi iduo, sino que las es e as son múl iples, unas engloban a o as,
o as se in e secan, algunas se desplazan… de modo que la publicidad o p i acidad
sucede en e odas es as elaciones es e ológicas; pe o hay eces que es allan o
ienen aguje os.
112
Si se en iende una aguje o como un mecanismo pa a la inclusión del a ue a en el
aden o, aguje ea es la mejo mane a de anuda espacio u bano y e i o ial con el
domés ico, el modo de a o ece el in e cambio y el encuen o. Es una es a egia que
deja cola se den o la ealidad a la ez que pe mi e que se de ame la ida in e io
hacia a ue a. El aguje o implica exposición.
La bu buja, po el con a io, es un luga de descanso, de desconexión, una
es e a que ag ega ai e, un si io en el que se puede espi a , donde e puedes aisla ,
e ugia , es un sis ema de inmunidad, el luga donde puedes desconec a (y a eces
hace al a). La bu buja es p o ección.
La dualidad aguje o bu buja, de nue o median e su mix icidad y su simul aneidad
y supe posición, se á necesa ia pa a la i ienda en an o que nido pa icula ,
pe sonalizado y segu o, a la ez que luga desde el que accede a la in o mación
ex e io , posibili ado de elaciones con el medio. Es a egulación de ape u a y cie e,
no se e ec ua á en o o si io que en la piel, en la en ol en e.
Imagen de p oducción p opia
Pod ía habla se ambién de una i ienda po al al hace lo de ape u as y cie es
en edes i uales, inculadas al concep o de acceso en la i ienda. En es e con ex o
pod ía en ende se po
po al
, una pue a o un nodo de/a una ed, una u dimb e de
en ada, que le con e i ía a la i ienda la cualidad de pode “colga se” en esa ed, como
si de un a chi o de
mp3
se a a a. Es a en ed es accede a in o mación y compa i
la que se iene. Pe o además, la
i ienda
po al
pod ía lee se ambién como aquella que
pe mi e accede a múl iples es ados y a la que es ácil accede ísicamen e (median e
los medios de comunicación pe inen es), y económicamen e.
113
Lo público siemp e ha enido en endiéndose como aquello que se desa olla
ue a de la casa, en la calle, en las plazas, pe o ¿qué ocu e cuando la insegu idad las
puebla y cuando lo público se in oduce en la casa median e la ele isión o in e ne ?
Es o es
Telépolis
, ( e capí ulo de e i o io). A es a disolución de espacios se suma la
del
modelo es e ológico
que iene a desmon a más si cabe la iden i icación de espacio
p i ado con in e io y público con ex e io . Además hoy ha desapa ecido la elación
en e p opiedad y uso. Espacios de p opiedad p i ada son usados de mane a pública
(ae opue os, cen o come ciales, campos de gol …) y ice e sa. En onces, se ía más
ap opiado habla de espacios colec i os o elacionales que de públicos. Es a clase de
espacio se ca ac e iza po la di e sidad y elación como p oyección del ciudadano, y
po la cap ación y e o mulación de ene gías.
Vi ilio (1995) ya apun aba que el espacio público había sido sus i uido po su
imagen. El espacio público como el de elación cue po a cue po pa a bene icia la
comunicación con el p ójimo es á muy desdibujado. Lo público como encuen o de
cue pos, hoy se educe a la celeb ación de g andes e en os ipo concie os, pa idos
de ú bol, e ansmisiones en mac o pan allas de las ca e as de Fe nando Alonso (las
en adas pa a la Fó mula Uno son muy ca as). ¿Pod ían omen a se usos públicos no
asociados a la p opiedad p i ada ni a mac o-espec áculos? ¿Pod ía pensa se en
es ablece lo público desde espacios de icción, desde los umb ales, los espacios
in e medios, eso que no es
casa
y no es
no-casa
? ¿Po qué no hay casi espacios en e
la calle y la pue a de mi casa? Quizá aquí la habi ación, en el lími e en e lo domés ico
y lo no domes icado, pueda juga un papel cen al pa a de eni mo ada.
Es más ¿se puede habi a lo abie o, lo público, el e i o io, lo que es á ue a
de las pieles y p o ecciones? Sí. Según Sa a ia (2007) expone en su a ículo
“El
signi icado de habi a ”
, Illich p oponía la habi ación de la egión en el e i o io:
“Habi a una egión es sen i , asumi , alo a la p esencia de las comunidades que la
pueblan. Lo que signi ica, en p ime luga , el de echo a un hábi a comunal. Pe o el
a e de habi a no sólo c ea espacios in e io es. También ue siemp e y en odas
pa es habi able el espacio si uado más allá de nues os umb ales. Aún hoy, en los
países cálidos, la mayo ía de la gen e se pasa una buena pa e de su ida en la calle.
Es e espacio habi able ue a del p opio hoga es á cons i uido po las zonas
comunales, luga es que si en a muchos g upos y a cuyo uso, odos enemos
de echo”.
En cualquie caso, espacio, sea del ipo que sea, es lo que hace al a, ¡espacio!
Un anuncio de un mono olumen de Renaul ponía de elie e la si uación de o ma cla a y
me idiana al p opone su eslogan:
“¿Y si el e dade o lujo ue a el espacio?”
¡Qué
cie o! ¿Quien dispone hoy de él a su an ojo?
114
7.1.4. Ense es: Ex ensiones de sí y p oducción de iden idad.
Los se es humanos nunca ienen desnudos y solos, sino que siemp e lle an
consigo una escol a de cosas, signos, e incluso, en ocasiones, di ía Slo e dijk que
pa ási os cons i u i os biológicos (mic obios) y psicosemán icos (con icciones).
Nues as casas es án eple as de obje os que segu amen e dicen más de
noso os que la casa en endida como edi icio. Es os obje os que nos ep esen an son
ex ensiones de noso os mismos diseminadas po el espacio, y son más casa que lo
que puedan se las igas, los o jados o los ce amien os. La iden idad se e ie e al
en e que exis e como idén ico a sí mismo. Sen i se iden i icado con algo implica una
imp esión de pe enencia, de apego, un ínculo, un luga econocible y en el que
econoce se. Si yo me eo en algún si io que iden i ico, encajo, cuad o, soy ese si io.
Como di ía el geóg a o Al edo Rubio:
“un espacio de habi ación no puede en ende se
como aquel en el que hay obje os, sino como aquel en el que los obje os se cons i uyen
con el indi iduo, o man es pública con él”.
“Es i ele an e el aspec o de la a qui ec u a sin gen e, lo que impo a es el
aspec o de la gen e en ella”.
B uno Tau (1880-1938).
Imágenes de una misma habi ación unos años an es y después
Illich (1985), de iende la esis de que habi a es deja huella. Habi a es la
huella de la ida (nunca acabada, nunca comple amen e plani icada). Los as os y los
signos de ocupación (de los que hablan los Smi hson en los sesen a), son a gumen os
muy po en es sob e los que cons ui el habi a ; y hay que conside a la posibilidad de
que quien habi e los pueda exp esa con libe ad. Es os
indicios del habi a
decan ados, cons i uyen memo ia, que a su ez o ja iden idad. Uno es quien es po que
sabe quién es, po que se acue da de quien es. En lo que a la habi ación concie ne,
pod ía de deci se que exis e cuando lo hace en el seno de un espacio de es ocaje de
memo ia. Sin emba go, no podemos con ia en la memo ia pa a de e mina nues a
iden idad, a eces alla. Puede que eco demos cosas pa ecidas a cómo e an pe o no
como e an, habi aciones con o mas o colo es que no enían apa ecen como imágenes
den o de nues a cabeza sin que en ealidad hubie an sido así.
115
“La memo ia es el pe o más es úpido, le lanzas un palo y e ae o a cosa”.
Ray Lo iga. (Tokyo ya no nos quie e. 1999).
Lo que sí es cie o es que pa a segui siendo, hemos de segui p oduciéndonos.
La p oducción con inuada de noso os mismos nos hace segui siendo noso os. De
igual modo ocu e con la habi ación, la ( e)p oducción de ense es de iene habi ación, la
gene ación de iden idad cuali ica el espacio y lo hace habi able. Po ello, la
cons ucción de espacios ce ados y concluidos… los hace acabados no sólo po
comple os sino po ex in os. Ahogan la posibilidad de habi ación. Se ha de deja se .
“Cuando la casa es á e minada, en a en ella la mue e”.
P o e bio á abe.
7.2. A mós e as.
“Respi a es demasiado impo an e como pa a segui haciéndolo al ai e lib e”.
Pe e Slo e dijk (Es e as III 2006).
7.2.1. An opos e a(s). Con o y Clima ización. Lo As onáu ico y la Cohabi ación.
La cul u a humana gene a en o nos de p o ección y acomodación e olu i a en
los que desa olla se. Es p oduc o a de a mós e as, de ambien es clima izados
en uel os po pieles pa a el desa ollo de la ida en unas condiciones óp imas de
con o . Quien quie a segui siendo humano es á obligado al con o , la al e na i a es
el modelo Ta zán.
El clima como conjun o de alo es p omedio de las condiciones a mos é icas
que ca ac e izan una egión, es un sis ema complejo cuyo compo amien o es di ícil de
p edeci . Es as condiciones, no sólo con igu an el ambien e de una a mós e a, sino al
mismo se humano. De e minan el colo de la piel, la masa muscula , el ca ác e , los
ciclos de mens uación en las muje es, los ho monales… Po an o, ac o es
climá icos debe án se incluidos como pa áme os pa a la gene ación de disposi i os
en an o que con igu an, in- o man, dan o ma; además de de e mina el g ado de
comodidad y con o en un espacio. A la ho a de gene a climas, no podemos limi a nos
a ep oduci condiciones óp imas pa a la habi ación po cómodas, sino que hab emos
de i más allá, hay que
exci a
(suena bien, al menos). Según Slo e dijk, el clima
exci an e p o oca un es ado de ale a ele ado espec o de las en ajas de pe enece
a él y del epa o de las opo unidades de con o . Es e ipo de clima, agudiza, ea i a,
y nos hace sen i más i os. De igual modo que si ua al habi an e en e a un obje o
o espacio an e el que se ha de p egun a sob e su uso po habe lo econocido, la
clima ización es imulan e, gene a á ambien es que p o oquen en él el mismo e ec o.
116
“Vi i es c ea es e as. El homb e busca asegu a se, busca nue as pólizas, así
es ablece la habi ación como su segunda piel. Vi e en una es e a, p o egido,
au oempa ejado, c eándose la ilusión de no o ma pa eja con o o. Pe o qué ocu e si
es alla una es e a en la que uno o a ios i en cobijados como cuando Copé nico
descub ió que el mundo no e a plano: la c isis… El se humano descasca ado
desa olla su psicosis epocal espondiendo al en iamien o ex e io con el desa ollo de
cu iosas polí icas de clima ización”.
Adol o Vásquez (Pe e Slo e dijk. Es e as, helada cósmica y polí icas de clima ización 2006).
La me eo ología a a de comp ende el clima (conocimien o del medio),
p edeci el iempo (an icipación), y comp ende la in e acción de la a mós e a con
o os subsis emas ( elación). La a mós e a como me eo ología expandida, en el
modelo es e ológico
de Slo e dijk, supone ese espacio que la es e a encie a, cuyas
condiciones climá icas son dis in as del ex e io po acondicionadas. Slo e dijk (2006)
habla de las islas como p o o ipos de ensayo de mundo en el mundo, delimi adas po un
elemen o enma cado ; y las clasi ica en unción de sus dimensiones y su elación con el
medio. Las islas idimensionales se asemejan a es e as, delimi adas en las es
coo denadas del espacio po una piel, una en ol en e. La isla humana se clima iza a sí
misma usando la cul u a como he amien a p oduc o a de a mós e as, de lo
clima izado.
Si an como ejemplo, las eno mes cúpulas p o egen un in e io clima izado,
cons uidas po Fülle en los años cua en a y cincuen a o el
“C ys al Palace”
(1851)
de Pax on. Es e modelo se lle a á a su máxima exp esión en p oyec os como el de
Bios e a 2
(1987-91), en el que ecosis emas na u ales complejos y comple os, se
ep oducen en su in e io con condiciones absolu amen e dis in as de las ex e io es.
Es e concep o de in e nade o, es el que el homb e usa como p o o ipo gené ico de
habi ación. En un in e nade o se puede desa olla ida en las condiciones eque idas
po que pa a eso se diseña su clima. El in e nade o es aquel luga donde se o e an
posibilidades de ida pa a lo imp opio, pa a lo ajeno. Una plan a opical no pod ía
sob e i i en Alaska si no se hubie an ec eado las condiciones climá icas de su
hábi a den o de un in e nade o. Así, es os luga es se con ie en en aquellos pa a la
expe imen ación. Las al e na i as a los in e nade os de c is al son las cons ucciones
neumá icas, de poliés e , e o zadas con ejillas de nylon, sos enidas con sob ep esión
a mos é ica (da o que esul a in e esan e po que conside a la p esión a mos é ica
como cons i uyen e es uc u al). En de ini i a, bu bujas, in e nade os, es e as,
en o nos clima izados, p o egidos en e al males a p o ocado po el ex e io .
Si pa a i i necesi amos del espacio in e io y del ab igo… ¿En qué clase de
in e io debe íamos se aislados? La as onáu ica se ocupa hoy de la cons ucción de
islas absolu as en el espacio. Slo e dijk (2006), cuando habla de es e é mino, lo hace
como
el a e de lo posible en el acío
, la i ualidad sin en o no. La as onáu ica es
p ecisión po osadía.
La cons ucción de islas absolu as en el espacio es un negocio
condenado a la p ecisión
(y al a e imien o). En el acío, sólo iene éxi o lo que se
en iende has a el úl imo de alle. Pa a los as onau as,
se -en-el-mundo
sólo es aho a
posible como
se -en-la-es ación
, en un en o no p o egido, habi ado, y delimi ado en
odo su pe íme o, en es dimensiones y además en mo imien o, en una isla absolu a.
117
En ella, como en un ascenso al subi con un ecino, pe o en o o o den de magni ud
espacial y empo al (mayo en ambos casos), la icción con o os habi an es es
ine i able. La as onáu ica, po an o, consis e en la
coexis encia de alguien con
alguien y algo en el espacio
, en un espacio común; es o es cohabi ación.
“Ballon u zwei” (Haus Rucke 1967)
No se habla aquí de la acepción de cohabi ación como aquella en la que una
pa eja sen imen al i e su ida en pecado, ue a del ma imonio (bueno, si hay sue e
igual sí), sino de la coexis encia de se es humanos con sus semejan es y el medio en
un local e ec i o, donde las elaciones en e ellos de ienen asocia i as, simbió icas y
comensalis as. Pa a cohabi a hay que negocia , pac a , aco da . La cohabi ación
demanda complicidad y con a o. La
complicidad
no es sólo la capacidad de diálogo,
sino de in e acción de ene gías di e sas y empá icas, aco dadas en un mismo espacio
con ingen e. Requie e la simul aneidad de in e eses indi iduales y obje os comunes, el
uso de c i e ios abs ac os y si uaciones conc e as, y el de lógicas p opias pa a
solici aciones ajenas. La complicidad es un guiño. Po o o lado, el
con a o
como
acue do, agenciamien o o pac o negociado, implica un in e cambio de in o maciones,
se icios o in e eses, en e si uaciones indi iduales y di e sas, no necesa iamen e
a mónicas. No es an o adhesión o sin onía (Gausa 2001).
118
En el ámbi o de la as onáu ica se habla de ECLSS (En i onmen Con ol and
Li e Suppo Sys em), siglas que signi ican Sis ema de Sopo e de Vida y Con ol del
Medio. Es exac amen e es o lo que se demanda pa a pode habi a , un disposi i o que
inco po e una se ie de mecanismos capaces pa a el con ol y la ges ión del medio, de
gene a bienes a ; unas
pieles
o
ajes espaciales
que nos pe mi an la inme sión en el
acío de lo ex e io , capaces de gene a la a mós e a adecuada pa a la ida, de se el
sopo e de la misma como los
sis emas sopo e
lo son del medio. El disposi i o como
sopo e de la ida humana en el medio.
7.2.2. Ambien es y E ec os. Lo O ganolép ico y lo Háp ico.
En
Teo ía Gene al de Sis emas
, un ambien e es un conjun o de ac o es
ex e nos que ac úan sob e un sis ema y de e minan su cu so y su o ma de
exis encia. Un ambien e pod ía conside a se como un supe conjun o de pa áme os
ísicos (o de o a na u aleza), en el cual el sis ema dado es un subconjun o.
En
epidemiología
. El ambien e es el conjun o de ac o es llamados
ex ínsecos
,
que in luyen sob e la exis encia, la exposición, y la suscep ibilidad agen es pa a
p o oca la en e medad en un huésped.
Po ello, el enómeno habi acional hab á de cons ui se eniendo p e is as las
ca ac e ís icas a o ables del ambien e como cons i u i as y, a su ez; como sis ema
inmunológico en e a las que no sean deseadas pa a la cons i ución.
Si ol emos al
modelo es e ológico
de Slo e dijk (2006), el acío pod ía
conside a se como aquel espacio donde los cue pos se espa cen según su p opia
olun ad de expansión. En la a mós e a, se ex ienden las in luencias de pe sonas o
cosas en un de e minado ambien e que la odea, den o de es e as que la delimi an. El
ambien e es po an o, ese luido que odea a un cue po, donde condiciones o
ci cuns ancias ísicas, sociales, económicas de un en o no, cons i uyen el ma co en el
que las cosas eme gen, el lecho o cuenco en el que la a qui ec u a se despliega. Pe o
la a qui ec u a no es sólo la cons ucción de una en ol en e que asegu a unas
condiciones de con o y habi abilidad en su in e io ,
“hay que amplia el campo de la
a qui ec u a hacia el de lo in isible”
(Rubio comunicación pe sonal). Campos
elec omagné icos, ámbi os químicos, cale acción, en ilación, iluminación, son an
elemen os a qui ec ónicos como una mampos e ía de lad illo, el cemen o, o el id io; si
cabe más aún.
Po ello, y como ya se an icipaba en el apa ado an e io , la clima ización
es imulan e de la a mós e a, la gene ación de ambien es, se á cen al pa a cons i ui
habi ación. El ambien e que odea ha de es a glosado po ca ac e ís icas senso iales
que es imulen. Los a qui ec os Díaz y Ga cía (Ce o 9) (2007), p oponen la gene ación
de ambien es adap ables-adap a i os y es imulan es, y apues an po los e ec os
en e a los obje os. Hace a qui ec u a, hoy no es á an o en diseña olúmenes
geomé icos como en c ea ambien es y p oduci e ec os median e la emulación de
cualidades de los ma e iales. Ellos mismos di án:
“Se emula sólo el e ec o, no la
esencia. Lo sin é ico, ya sea de o igen ma e ial o a i icial, se ha desp endido de eso
119
que solemos llama la e dade a esencia de las cosas, y se cen a en p oduci el
e ec o”
. En es a línea, el obje o se libe a de alguna mane a de su apa iencia y el
in e és pasa a ecae en el e ec o que gene a. La o ma de un humidi icado , no
in e esa, lo que impo a es la elación de humedad que apo a a un ambien e, la
a mós e a que es capaz de gene a .
“Cen o de elajación en Te uán PFC” (Juan Luzá aga 2004)
La es imulación senso ial puede con a es a de o ma na u al nues a
dependencia de es imulan es a i iciales, la luz sola sob e las pa edes, las es ancias
bien en iladas, la p esencia de plan as, la elección de colo es, la inclusión en el
ambien e de sus ancias químicas que al e en nues os es ados de pe cepción…
a o ecen es a es imulación, en o o plano dis in o a la ambién necesa ia dis ibución
de olúmenes y espacios. Se demanda una nue a
elación cue po-men e,
cue po-
edi icio
en el en o no de la gene ación de e ec os en el ambien e, pe o no se a a sólo
de educi es és y compo amien os an isociales, sino de a o ece la es imulación y
el es ado de ale a pa a p egun a se sob e sí. Cabe habla en onces del opo como
a gumen o pa a la p oducción de es e ipo de ambien es.
La de inición de opo consis e en el empleo de palab as en un sen ido dis in o
del que p opiamen e les co esponde, pe o que iene con és e alguna conexión,
co espondencia o semejanza. Comp ende: sinéqudoque, me onimia y me á o a. El
opo posibili a la unión de dos imágenes o sensaciones p oceden es de di e en es
dominios senso iales, p oduciendo un solapamien o de sensaciones “secunda ias”
asociadas, gene ada en el cue po a consecuencia de un es ímulo aplicado en o a pa e
del mismo. En es e sen ido, la sines esia como imagen o sensación subje i a, p opia
de un sen ido, de e minada po o a sensación que a ec a a o o sen ido di e en e,
habla ía de gene a sensaciones, po en ende nos, pa ecidas a escucha el colo azul.
120
La he amien a adecuada pa a ealiza es as aslaciones y dislocaciones
senso iales no es o a que el ansduc o . La ansducción se de ine como la
ans o mación de una i encia psíquica en una psicosomá ica. El ansduc o , po
an o, se á el disposi i o que ans o ma el e ec o de una causa ísica en o o ipo de
señal: p esión, empe a u a, dila ación, humedad… ans o madas no malmen e en
señales eléc icas. También se conside a como en idad biológica, en la medida en que
lle a a cabo la ans o mación de una ac i idad ho monal a o a enzimá ica. In e esa
como he amien a po la capacidad que iene de cap u a in o mación de un sis ema o
una disciplina e inse a la en o o al que, en p incipio, esa in o mación le es ajena. El
ansduc o en de ini i a es un sopo e que aduce in o mación ajena, es un
in é p e e. En es e sen ido se pensa án los disposi i os.
“Visible Human P ojec ” (Uni e si y o Michigan 1986)
Conside a es o a la ho a de con igu a disposi i os de habi ación a o ece la
di e sidad y simul aneidad de ambien es en un mismo espacio lo que de iene
en iquecimien o de la a mós e a y po an o de la calidad de ida en las es ancias.
Además, gene a en o nos que es imulan al habi an e y lo in oducen en una dinámica
de diálogo in e p e a i o con/en el espacio. Según Díaz y Ga cía (2007), al abaja con
la in ensidad de es ímulos, es ados al e ados y di e en es ni eles de pe cepción, la
a qui ec u a pasa a se una in aes uc u a de paisajes ma e iales a i iciales,
e olucionados y cul i ados como si se a a a de o ganismos i os.
Díaz y Ga cía (2007), plan ean la posibilidad de consegui lo median e sis emas
ambien ales que consumen, disipan y cap an ene gía de o ma dinámica.
“Lo que
en endemos po espacio pasa ía así a se un conjun o de pe cepciones ligadas a
e ec os ambien ales gene ados a a és de la ges ión de di e sas o mas de ene gía.
Es deci , abaja in oluc ando la en e a con igu ación del edi icio en la p oducción de
ambien es… ecnología ambien al apenas isible, sis emas écnicos que inducen
e ec os espaciales, ambien ales y isuales, y que desplazan el in e és po el obje o a
aquello que se consigue; es deci , el e ec o”.
121
Como dice Mon eys (2001), hoy quizá el modelo no se ía an o un bo elle o
como una hoja de cálculo cuyas casillas pudie an es a o no combinadas y elacionadas.
La dispe sión de la habi ación en bloques, la edis ibución de la p opiedad, el
posibili a la o ganización de nue os ínculos amilia es en e a las obsole as unidades
compac as de con i encia, y e o mula el concep o de condensado social, son
es a egias ex emadamen e ú iles pa a esol e p oblemas a escala domés ica y
u bana. Casa dispe sa, bloque compac o.
Pe o habi abilidad y es uc u a, bo ella y bo elle o, no son los únicos
p o agonis as del bloque. Células ag egables, suscep ibles de combina se, ambién
pueden juga un impo an e papel, no sólo en lo que a cons i ución de i ienda se
e ie e, sino a la cons ucción de ciudad p opiamen e dicha. En unción de sus
mecanismos de asociación la célula puede hace ciudad. La ciudad cons uida desde lo
domés ico y su asociación.
En un ni el de mayo amaño, a o a escala, no ya desde la i ienda, no ya desde
el bloque, sino desde la ciudad; se puede habla de una ida e an e diseminada. Hoy no
se i e an o en la casa. Se sus i uye en muchas ocasiones el espacio p i ado po el
de se icios despa amado a ni el u bano (clubes, cen os de ocio, depo i os…) La
ciudad es la g an casa dispe sa pa a un usua io nómada. Según la de inición que da
Ragone de
casa di usa
como aquella compues a po piezas dispe sas en el e i o io,
de acue do al es ilo de ida del indi iduo, podemos habla de una i ienda abie a que
econoce que la ac i idad domés ica ya no se co esponde con los lími es de la casa
adicional, sino que se ex iende al abajo, a la segunda esidencia, al coche. Es a
pe spec i a, en e a la domes icación de acon ecimien os y enla ado de p og amas
que en un p incipio no co esponden al ámbi o de la casa, pe o que se implemen an en
ella, o ece la posibilidad de que una i ienda esul e como ag egación de es ancias
dispe sas no ya en el bloque, sino en la ciudad. ¿Si abajo en
Wall S ee
engo que i
a come o a do mi a las a ue as de Nue a Yo k donde engo mi “casa”? Y si u ie a en
p opiedad es ancias de mi i ienda ce ca de Wall S ee y en las a ue as de Nue a Yo k
o mando pa e de una sola casa… ¿Puede ene una casa habi aciones sa éli es? Si
es así, ¿con qué adio máximo de ó bi a?
¿Y las achadas? ¿Han de segui siendo mo i o de composición o de
in o mación? Si se habla de la es ancia, la habi ación o la i ienda como aquello
englobado po una en ol en e hab á que sabe cómo a a dicha en ol en e. Desde
luego pa ece que los a gumen os composi i os se ago an: cen o el hueco, alineo con
la co nisa, ma co un i mo… es o ya no es. La a qui ec u a con empo ánea sus i uye
la idea de achada po la de piel, como una capa ex e io mediado a en e el “edi icio” y
su en o no. Según Gausa e al (2001), una memb ana ac i a, in o mada, comunicada y
comunica i a que egula los in e cambios en base a p o ocolos. La achada
con encional se ans o ma in e az; es deci , disposi i os des inados a elaciona la
i ienda con el en o no y mul iplica las p es aciones, a aloja ins alaciones, g umos,
a uajes, ugosidades; en de ini i a, mecanismos que posibili en la elación de lo que
hay a un lado de la memb ana con el o o.
128
Tan o las pieles como los paque es de ins alaciones, núcleos húmedos,
despensas, almacenaje, end án que juga hoy un papel p o agonis a de ca a a lo que
signi ica la cap ación, almacenamien o, dis ibución y p oducción de ene gía en la
i ienda. El concep o de au osu iciencia como obje i o pa a la sos enibilidad, se á
cen al pa a e i a la p esión sob e los sis emas sopo e y pe mi i el uncionamien o
de la i ienda, sea és a
dispe sa
o
compac a
. Con espec o a los desechos, hab á que
p ocu a elimina los como cues ión cul u al, pe o odo aquello que no pueda ecicla se
pa a cons i ui i ienda, end á que esol e se en é minos de e acuación y p e e los
mecanismos adecuados pa a ello. En es e sen ido, a los paque es de núcleos du os
adicionales hab á que añadi les los inculados a la e acuación de esiduos o gánicos,
plás icos, id io, papel… ya sea a ni el pa icula o en zonas comunes de la i ienda.
O a conside ación que es á inca dinada en el pano ama ac ual y es cen al, es
la inco po ación de “lo e de” en la i ienda. La implemen ación de ege ación como
paisaje e apéu ico y gene ado de oxígeno se an oja una es a egia pode osa de ca a
a la inclusión en la ciudad de an p eciado bien na u al. Es a inco po ación de e de no
iene sólo po qué hace se en un plano ansi able ho izon al, sino que puede ecub i
olúmenes a modo de piel en ol en e. De es e modo, la hib idación en e lo i o y lo
ine e (La ou 1993) en un en o no ep oduc i o, pod ía esul a muy bene iciosa.
Cabe incluso la posibilidad de a a gené icamen e es os elemen os ege ales, de
mane a que puedan ob ene se “a la ca a” y esul a mucho más e icaces. Incluso
pueden llega a b illa en la oscu idad (inyec ándoles GFP) y ac ua como balizas de
iluminación pública sin consumo eléc ico, o ayuda a la gene ación de ambien es y
en o nos habi ables, mien as con inúan p oduciendo oxígeno y cons uyendo un
paisaje ag adable.
De alle de achada del “Museo MBA/G een Go don” (R&Sie 2005)
En de ini i a, la i ienda pasa a en ende se como una ma iz amada y lexible,
glosada po disposi i os de en amado y empa illado, asociados a es uc u as
espaciales de malla y ci cui os enzados, a en amados pseudodis ibu i os, y a
opologías de pe mu aciones ma iciales de densidad a iable. Modelos polije á quicos
de malla y ed. Es uc u as encin adas y enca iladas.
129
7.4. Cap u as sob e La es ancia y la habi ación del XX y XXI.
Pa a p opone “nue os” modelos de habi ación es necesa io si ua se en un
con ex o de p opues as con empo áneas, pe o ambién lo es, posiciona se espec o
de p opues as e elado as, en muchos casos oda ía no supe adas, p oducidas en el
seno de lo mode no y posmode no. Si bien, son épocas pasadas que no nos
co esponde i i , son ambién cen ales pa a comp ende dónde es amos y po qué
hemos llegado has a aquí. Es e apa ado se ocupa á de da cuen a de algunas de las
más ele an es u ilizando como guía los lib os siguien es:
“La disolución de la es ancia.
T ans o maciones Domés icas (1930-1960)”
Mo ales (2005),
“Casa Collage. Un
ensayo sob e la a qui ec u a de la casa”
Mon eys y Fuen es (2001), y a ios núme os
de la e is a
“Ve b”
publicada po el g upo ACTAR.
En el siglo XX, la elec i icación de odos los hoga es que lo desea an a pa i
de los años ein e, y el mundo de la mo ilidad, c ea on expec a i as que debían se
ecogidas po la casa. La apa ición del elec odomés ico, el uso del au omó il o las
aplicaciones que u o la
máquina de apo
en cuan o a lo que mo o es indus iales y a
desa ollo na al se e ie e, u ie on un g an impac o sob e la sociedad, y es o se
asladó a sus mane as de i i . Muchas eces, al habla del Mo imien o Mode no, se
ha simpli icado y me ido en un mismo saco a a qui ec os y sus ob as bajo el pa aguas
las nue as ecnologías, la indus ia, el au omó il… conducen a in e p e aciones de la
casa como una e dade a
máquina abs ac a de habi a
, una he amien a pu a,
geomé ica, deso namen ada, indus ial, higiénica, ecnológica, pe ec a. Es cie o,
pe o como e emos a con inuación la
habi ación
no ocu ió sólo en ese ámbi o.
Comenza emos es e ba ido sin é ico
po la es ancia del siglo pasado con una de
las g andes igu as que ep esen aba el
pa adigma del p oduc o de un
habi a
mode no
. Le Co busie incluye el paisaje
ex e io en el in e io domes icando la mi ada
a a és del concep o de
p omenade
: un
paseo, con igu ado po p o ocolos de
p ocesión a a és de sus ob as como en la
“Villa Saboya”
(1929) o el
“Apa amen o
De Beis gui”
(1929-30), que pe mi e el econocimien o de las es ancias en ánsi o y
las ab e hacia el paisaje. En es a úl ima ob a además, incluye a e ac os ajenos la
casa adicional, impo ados de la indus ia, que in oducen el paisaje de Pa ís den o
de la casa misma; en es e caso, un pe iscopio. Es a in e io ización y domes icación de
la mi ada se p oduce no sólo a a és de ese
a elling
po la casa, sino desde de la
pa icula in e p e ación en cla e su ealis a del a qui ec o suizo, que inco po a
elemen os ajenos al habi a adicional pa a que el ex e io o me pa e del in e io .
A Pon i (1940), no le in e esan an o las
p omenades
como los ánsi os de un
espacio a o o. Muchas de sus ob as es án do adas de una componen e escenog á ica
me ced a una mi ada que cons uye la elación en e las on e as de lo domés ico y el
paisaje, así como la elación en e las habi aciones y las di e en es á eas de la casa.
En su albe gue de
San Michele
en Cap i, hay luga es geomé icos desde los que al
130
obse a el espacio, algunos pun os del albe gue se disuel en, no exis en ba e as
pa a la isión.
La
p omenade
como
a elling
de es ancias,
nos si e sino pa a comp ende la casa en un
paseo, pa a isi a la, pe o ¿y pa a es a en ella?,
¿cómo se i e en el eposo? Adol Loos se adelan ó
a su iempo en es e sen ido, p oponiendo como
al e na i a su
Raumplan
o “plan a espacial”, que
consis ía en la conca enación o ganizada de
es ancias de di e sa en idad, cada una con su
al u a y su echo, dispues as en a ios ni eles,
donde lo que impo aba e a el hecho de
es a
, la
es ancia, cómo se i ía una habi ación “en ella” y no
al “pasa po ella”. Con es as manipulaciones del
espacio, Loos se p eocupó de gene a luga es: un
incón delan e del uego, o o pa a con e sa , pa a
do mi … espacios sin uso de inido, singula es. En
es e sen ido pod ía ci a se como ejemplo su
“Casa Mülle ”
(1928-30).
Se ha hablado de la elación de la es ancia in e io con la ex e io cons uida
incluyendo lo ex e io a a és de la mi ada, pe o ¿qué ocu e cuando se inc us a como
una es ancia más en el espacio domés ico? Aal o en sus i iendas en
“Hansa ie el”
de
Be lín (1957), inse a un ja dín a i icializado como g ueso de mu o e de y una
lin e na de luz a modo de
loggia
que pene an lo domés ico. La casa ya no es sólo lo un
a í ico en el que esgua da se, sino que domes ica lo na u al y el ex e io .
Cuando las p eocupaciones son más p ima ias, las p io idades son o as. Oud
al cons ui
i ienda mínima
u o que en en a se a condicionan es muy po en es de
escasez económica y de espacio. Es e ipo de i ienda asegu a acceso a la higiene,
iluminación, o ganización de la cons ucción, ocio, descanso, simpleza de composición y
ausencia deco a i a. Sin emba go, a pesa de es as limi aciones, como el mismo Oud
pos ula:
“Hace al a algo que epa e nues as ue zas pa a el día siguien e de
abajo”
, po lo que en la medida de lo que pudo p ocu ó cub i esa necesidad, no an o
ísica como espi i ual, y en g an medida, lo log ó.
G ay, pe sigue ambién ese “bien-es a en la es ancia”, pe o lo hace apos ando
po una elación de isicidad cue po-espacio. Hablando sob e lo que piensa de la higiene
al se p egun ado en una encues a di á:
“¡Sí, de la higiene a la mue e! De la higiene
mal comp endida. Pues la higiene no excluye ni el con o ni la ac i idad…hay más
cosas que el maquinismo, el mundo es á poblado de alusiones i as, di íciles de
descub i , pe o eales. Su exceso de in elec ualidad quie e sup imi lo que hay de
ma a illoso en la ida, como su p eocupación mal comp endida po la higiene que lle a a
una asepsia insopo able”.
G ay, en su
“Casa E”
(1929) a pa i de la ce e a elación
en e mueble y espacio, ob iene una adecuada dimensión en e a qui ec u a y cue po.
El mueble es un elemen o asladable y ans o mable que ayuda a cons ui la
simbología del espacio. En sus
casas-caja
, g acias a una elabo adísima es uc u ación
espacial, consigue o ganiza dis in os ambien es donde se compa ibilizan espacio y
p i acidad.
“El p oblema de la independencia de las piezas. Cada pe sona, incluso en
131
una casa de dimensiones educidas, debie a pe manece lib e, independien e. Debe
incluso ene la imp esión de es a solo, y si así lo desea o almen e solo”.
Una conside ación dis in a a la del mobilia io
habi ual, e a la que Cha eau enía cuando en sus
p oyec os incluía a e ac os colgan es que se
desplegaban pa a di idi espacios en dis in as es ancias.
Así, en el
“Ho el de Tou s”
(1930-31) p oyec a un
a e ac o gi a o io que cuelga del echo y pe mi e
econ igu a el espacio de la habi ación; o, en su
a chiconocida
“Maison de Ve e”
(1929), donde dispone
co inajes que cuelgan de aíles ab igando los cue pos de
sus habi an es, y egulando el con ol lumínico
( eco demos que su achada es comple amen e de id io).
Una isión de a qui ec u a mode na igualmen e abs ac a a la maquinis a, pe o
más se
c
en su
“Casa Ugalde”
(1951),
ma e i
con cla idad las es ancias. De es e modo, la
nsible a la p oducción a esanal y a lo co idiano, es la que, en pa e, Se y el
GATEPAC p oponen como
a qui ec u a medi e ánea
. Regional, p oduc o de las
condiciones de clima, de cos umb es locales y ma e iales de que se dispone, es a
a qui ec u a es la ideal pa a la medi ación y descanso del a qui ec o mode no. Apo a
a la casa inde inición necesa ia en la con o mación
espacial y posibili a el encuen o de ense es
co idianos en el mundo de lo geomé ico. En una línea
simila a la de Se , Figini p opone en sus
“Vi iendas
pa a pe iodis as”
(1934) una domes icación del ocio
en es ancias abie as pe o con oladas, lib es pe o
on o madas, na u ales pe o a i iciales. Toda ía
maquinis as pe o más co pó eas. Es a a qui ec u a,
disuel e los lími es en e es ancias in e io es y
ex e io es y supone los p ime os in en os de
inclusión del ocio enla ado en una idea de célula.
En es a misma línea, Code ch
aliza la co po ización del
luga , domes icando el pe íme o de
la misma. T as su cons ucción el
en o no sigue siendo lo que e a
an es, un luga po el que ansi a
en e á boles, en el que se emansa
el ai e. Decide conse a el luga
más que ans o ma lo, pe o lo
co po iza con la casa misma y lo
hace habi able. En o a de sus
casas, la
“Vi ienda pa a los seño es
Masali e ”
(1953), consigue disol e la
su pe il y en ella no se econocen
lexibilidad de uso de la casa aumen a de mane a asomb osa. Pod ía deci se que
incu e en la búsqueda de una “habi ación ausen e”.
plan a. No se ca ac e iza po su on alidad ni
132
Mies, o o “g an maes o
mode no”, apues a ambién po
lexibilid
cluían odo lo posible en an o que o ecían una
s gue a, se con oca un p og ama en Es ados Unidos
denominado
CSH
(Case S udy House). Se a aba de p opone el espacio domés ico
pos bé
Scha oun e oma en algunos de sus p oyec os domés icos es as
conside aciones como en los apa amen os de la
“Cha lo enbu g-No d”
en Be lín
(1956-
ad de uso de la habi ación,
pe o lo hace desde o a pe spec i a
bien dis in a. P opone un con enedo
e e no, un espacio gene oso que
pudie a se i pa a mul i ud de
unciones. Ab e un campo donde lo
más impo an e es el con inen e,
donde no hay usos o los hay odos,
donde las ac i idades son algo lejano
y lo impo an e es que los ma e iales
se mues en a sí mismos. Hä ing po
el con a io, p e endía que cada pa
pa a Mies, las es uc u as neu as in
in aes uc u a pa a la p oducción de di e encia. En ellas, cualquie indi iduo end ía la
libe ad de en ende su p opia iden idad inmanen e. Un pa adigma de es e caso es la
“Casa Fa nswo h”
(1951).
En la época de la po
e de su edi icio se adecua a a su unción, pe o
lico, ca ac e izado po la eunión de lo di e so, la idea de la des adicación
espec o al luga (se expusie on casas comple as en el pa io del Museo de A e
Mode no de Nue a Yo k), y la celeb ación de lo
co idiano. Así a eas domés icas, hobbies o
b icolaje, comenza on a se dis u ados.
Habi aciones como los do mi o ios, dejaban de
concebi se sólo pa a descansa pa a en ende se
como zonas egene ado as, igual que ocu ía con las
zonas húmedas, que dejaban de se sólo e icaces
ins alaciones pa a ans o ma se en paque es
higiénico- e apéu icos. De en e es os casos
quisie a des aca el
“CSH nº4”
de Ralph Rapson,
que además de a a odo lo an e io , incluía una
banda e de que a a esaba la casa, cons i uyendo
un ja dín como in e io domés ico. Los do mi o ios
se olcaban a ella median e un espacio que no
o maba exac amen e pa e de ellos ni de un pasillo
de acceso.
61), donde se habi an los pequeños incones, donde se puede come en el
ensanchamien o de un pasillo, se disuel e el concep o de habi ación en e al de zona
de paso, a a o de una ambigüedad que apo a mayo lexibilidad de uso y
ap o echamien o del espacio.
133
En un espacio sin aíces ¿cómo se
ganiza la memo ia? Cha les y Ray Eames en la
“Tiend
a las habi aciones como algo más
da. Hace la suya
de mane a habi ual, es deci , den o de los lími es de la moda del momen o sin sen i
p esión
Alison y Pe e Smi hson inciden aún más sob e el ema. Pa a ellos, se
comienza a p oyec a desde as os, signos de ocupación, lo que denominan
“indicios
de hab
En ocasiones, en luga de en ende las ins alaciones, núcleos du os y
despensas como paque es, es as in aes uc u as juegan ambién el papel de
es uc
o
a He man Mille ”
(1949), ep oducen un
espacio casi oní ico con mul i ud de obje os
lo ando, ecue dos deses uc u ados, de
p ocedencia incie a. En él, el espacio es luido y
con inuo, pe o a pesa esa luidez se consigue la
independencia de espacios. En su casa los
obje os se ace can en e sí sin espe a
e e encias ni medidas, las es ancias no
es uc u an sino que dan ca ác e . Es a ca ac e
des ela la iden idad de los ocupan es, pe o conside
que ecin os sepa ado es, c ea ambien e, pe mi e la pe sonalización.
“La casa ideal es la que uno puede hace suya sin al e a na
ización p e ende más ocul a que
alguna po comunica la i ial singula idad de cada uno o po acomoda se de
mane a absu da”.
Alison y Pe e Smi hson (Cambiando el a e de habi a 2001).
i a ”
. Pa a ellos pensa la casa es i a la búsqueda de la con oca o ia de as os
y pis as, en endidas como huellas de los compo amien os. En ella unas eces se dan
ci a es os de a qui ec u as p eexis en es; en o as ocasiones, obje os y enómenos
climá icos; y en con ecuencia usos del espacio domés ico y al e aciones que en él se
p oducen. En el caso del
“Uppe Lawn Sola Pa illion”
que cons uyen en 1962, el
as o es un has ial del edi icio an iguo a pa i del que se cons uye el nue o edi icio.
És e se concibe (y aquí adica su p incipal in e és), como un luga en el que goza de
las es aciones, donde expe imen a sob e el p opio cue po la a mós e a que en él se
c ea. Es un obse a o io de lo que el ambien e hace con uno mismo. Además es
ele an e po que inco po a el concep o de
con enedo es compac os (ensayados ya po
Schindle como núcleos p e ab icados) que
albe gan ins alaciones, elec odomés icos…
pa a que el asiego de la ida anscu a en
sus en o nos. El pabellón sola , es un edi icio
manso capaz de esponde de mil mane as al
clima en el que la libe ad es sinónimo de la
modi icación y al e ación del espacio
domés ico, como e lejo de la ida co idiana.
u a, como ocu e en la
“Casa de Nancy”
(1954) de P ou é, donde se disponen
ein isie e me os de achada de almacenamien o que p opo ciona aislamien o é mico
a la ez que hace las unciones de iga es uc u al en la casa.
134
Es os paque es apa ecen osilizados en
la es uc u a plás ica de la
“Casa del Fu u o”
(1956), ambién de los Smi hson. Es a g u a
con ele
e puede aisla o asocia , y que se
os.
uye en elación al cue po y sus
o imien os, es la que Kiesle o ece con la
“Endless House”
(1950-1960), donde se
supe p
o
que es di e en e en nues o iempo. Has a al pun o que han pe dido con ac o con lo
que no es di e en e, sino siemp e y especialmen e lo mismo”.
Es a ei indicación de la co idianidad que p e ende e unda la a qui ec u a
desde la expe iencia que odea al suje o, es la que Van Eyck p opone como idea de
spacio humanizado: el encuen o de lo social compa ible con lo domés ico.
Domes
c odomés icos que libe an al homb e
de su condición p imi i a, se p opone como un
espacio ing á ido en el que es di ícil o ien a se,
donde una cadena de obs áculos que ec ean el
mo imien o del cue po in i an a eco e la y a
p egun a se po uno mismo en la medida en
que se habi a. ¿Qué es es o? ¿Cómo lo habi o
célula o ganizada en o no a sí misma, que s
au oabas ece al ma gen de condicionan es u ban
O a expe iencia o gánica (y no nos e e imos a un anuncio de una conocida
ma ca de champú) en la que el espacio se cons
? ¿Cómo se domes ica? De iene una
m
onen espacio, cue po y na u aleza. Él mismo di á en su
“Mani ies o del
Co ealismo”
:
“La casa no es una máquina ni una ob a de a e… es una piel del cue po
humano…La habi ación debe ayuda al desa ollo de las ue zas i ales, y no debe
se i a los excesos a ís icos o al o gulloso espí i u de posesión”.
In e p e a la
cons ucción como una g an en ol en e de espacio y
cue po que posibili a la salud, en endida como
condición co pó ea en la que los a iados ma e iales
y p ocesos que man ienen la ac i idad i al es án en
equilib io uncional. La casa es un obse a o io que
in e p e a mundo y e ue za la elación ma e ia-
cue po-espacio. Es una c isálida donde se desa olla
el cue po, una e apia psicológica y biológica del
suje o.
s han es ado jugue eando con inuamen e con aquello
“Los a qui ec os mode n
Aldo Van Eyck (“Encuen o de O e loo” 1966).
e
ica el espacio u bano, in e p e a y p opone el espacio p i ado en elación a
la in imidad, ace ca el cue po al espacio domés ico. Es as conside aciones ponen en
duda la economía y acionalidad de mo imien os en el espacio y acaba con lo que
pod íamos llama
p o ocolo de la plan a
. Cons ui en unción del cue po no iene que
e con plan a noble en la p ime a, do mi o ios en la segunda… Mo ales (2005) dice de
es e ipo de espacios lo siguien e:
“Se sugie e un espacio disuel o, sin je a quías, lleno
de “en adas” y salidas”, la idea de concen ación domés ica ha de se compa ible con
su dispe sión. Lo que no debía modi ica se de la o ganización de la casa es an
impo an e como lo que puede cambia ”.
135
Bakema p opone como es a egia pa a epensa el espacio domés ico en
elación a lo social, ac ua sob e los espacios in e medios.
“Es ablece las pa es
dos pulgadas nos
ionadas,
e zbe g en sus
“Diagoon Houses”
(1970) p opone la diagonalización de espacios
a d
ex e io . Fulle en su
“Dimaxion Deploymen Uni ”
ueda clima iza se pa a cub i
ede sucede po pa es. Así su
in e medias es en ealidad econcilia las pa es del con lic o…
sepa an de enómenos an an ás icos e izan es y b u ales: una guillo ina”
. Hablamos
cla o de lo
público-ex e io
y lo
p i ado-in e io
. La cla e según Bakema es á en los
umb ales. De hecho esc ibi á en el manual del Team X:
“La a qui ec u a debe ía se
concebida como una igu ación de luga es in e medios cla amen e de inidos”
.
Bueno y ¿hay umb ales den o de una casa? ¿Cómo se di uminan los lími es?
Además de la disolución de es ancias “en plan a” an e io men e menc
H
pa isol e lími es espaciales en e es ancias. Median e secciones c uzadas
He zbe g mues a una conjunción de acon ecimien os co idianos de golpe, p o oca
una pene ación espacial de unas es ancias en o as, lo que hace que el espacio luya y
las es ancias se in e elacionen. Se c ean nue os pun os de is a de la casa desde
den o de ella, las habi aciones se despa aman unas sob e las o as.
Sin emba go, no siemp e los espacios se
en emezclan y luyen, ni el in e io se elaciona con
el
(1940-41) apues a po una casa co e ensimismada
que descon ía del en o no pa a desplega se en
luga es ex años, de eme gencia, de gue a. Es una
i ienda mínima y máxima que a omiza sus
componen es pa a después ecompone los. Pe o lo
e dade amen e in e esan e son sus es uc u as de
enseg idad (“Aspe sion Tenseg i y”), es uc u as
geomé icas ene gé icas, que pe mi en la cons ucció
de cub i un en o no cuya a mós e a in e io p
necesidades i ales libe ando un suelo donde la casa pu
“Cúpula geodésica” (1967), cons i uye un eno me sis ema de con ol medioambien al,
una piel in eligen e do ada de una ed de mecanismos senso es del clima.
n de pieles-cúpula suscep ibles
Buckmins e Fulle en Sou he n Illinois 1958
136
137
En el modelo
“SkyB eak Dwellings”
la casa se en iende como eunión de
elemen os: apa a os, despensas elec odomés icos, a ma ios, e ins alaciones o man
un compac o suscep ible de se desplegado en cualquie emplazamien o. No es que no
haya habi aciones, sino que quedan ma cadamen e o ganizadas po bandas de muebles
y elec odomés icos. Espacios sin je a quías ni composición.
Es os elemen os in aes uc u ales
son en endidos po el g upo A chig am a
pa i de la plani icación y p og eso
cien í ico unido a la
mass-media ización
, en
el seno de la
cul u a del ocio
, como
ca ac e ís ica de la mode nidad eno ada.
Así, p oponen una ciudad con igu ada po
g andes in aes uc u as a las que se
enchu an cápsulas de hab
o esponde al modelo de
“Plug-in-Ci y”
ne doble piel ins alada,
on e ida en e minal de sensaciones a domicilio. En es e con ex o, el espacio enía
omen o y luga ), y la ans o mación de la
i uible. És a se p oponía desde el espacio
i e in
le a
s que
elos y
n able,
lo po
sen amien os domés icos, en un e i o io
in ini o
i ación. Es a idea
c
(1964); ciudad con manual de mon aje y
uso ideada po Chalck, Cook y C omp on. La es ancia se ans o ma en cápsula y la
i ienda en suma de ellas según Chalck. La o ma de la es ancia es de la ec eación del
cue po, y la cápsula en su o alidad no es más que el diseño de un o ganismo, con
odas sus ísce as y elemen os co espondien es que de ie
c
que cumpli a ios equisi os: la hipe conexión (
desubicación (pode ins ala se en cualquie m
a qui ec u a en desechable y ácilmen e sus
domés ico como u obje o de consumo.
En es a línea Webb p opuso la
“D
Housing”
(1966) como una supe icie disponib
la que se adosan apa a os, en o no a lo
sucede la ida. Paque es equipados, su
echos éc icos, y un espacio eo ganiz
lexible, múl iple e inde e minado, medible só
la di e sidad de posiciones que pueden adqui i las
unidades implemen adas en él, que glosan es a
p opues a.
Algo después Supe es udio con su modelo
“Mic oen o no”
plan eó de mane a más adical
cómo el homb e inaugu a su elación con la ie a
g acias a la exis encia de un suelo y un echo
ecnológico, que si en como playas de
conexión, mo ilidad in o mación), la
a
que no dis ingue en e ciudad y lo que no lo
es. Es a ma iz ex ensible se ocupa median e una
célula de supe icie egula asis ida
ecnológicamen e en odos los sen idos.
144
145
8. pa áme os
8.1. Pa áme os y da os.
Los pa áme os como, alo es ep esen a i os y a iables, se conside a án
cen ales pa a la con igu ación de disposi i os. En es e sen ido, se án in e p e ados
como genes, de modo que juga án el papel de elemen os cons i uyen es, egulado es e
in e up o es. En e ellos, se encon a án los indicado es de sos enibilidad como
medido es pa a egis a el en o no y con igu ado es, en e o os pa áme os, de
disposi i os en unción de una se ie de p o ocolos.
8.1.1. Teo ía de la in o mación. Bases de da os y Mine ía de da os.
Un da o es una ep esen ación simbólica, un a ibu o o ca ac e ís ica de una
en idad. El da o no iene alo semán ico en sí mismo, pe o con enien emen e a ado
o p ocesado, se puede u iliza en la ealización de cálculos y/o oma de decisiones.
Supone la exp esión mínima de con enido sob e un ema. Los da os se pueden pe cibi
median e los sen idos; és os los in eg an, y gene an la in o mación necesa ia pa a
p oduci el conocimien o, que es el que inalmen e pe mi e oma decisiones pa a
ealiza acciones. La in o mación es conocimien o ansmi ido, comunicado, un
conjun o o ganizado de da os, que cons i uye un mensaje sob e un de e minado en e o
enómeno indicado median e códigos, que necesi a un sopo e ísico sob e el que
mani es a se (es e sopo e con enien emen e o ganizado cons i ui á los disposi i os
de habi ación). Los conjun os de da os que pe enecen a un mismo con ex o, o en e
los que se pueden es ablece elaciones con algún ínculo común, pueden se
almacenados y o ganizados sis emá icamen e pa a su pos e io uso en una base de
da os o banco de da os; que a su ez, puede se ges ionado po los llamados sis emas
ges o es de bases de da os (SGBD).
Shannon (1948) publicó un abajo llamado
“Una Teo ía Ma emá ica de la
Comunicación”
, que ue el ge men de lo que más a de de ino
Teo ía de la In o mación
.
Es a eo ía, supone el undamen o de la comunicación y la codi icación de la
in o mación, y po ello, de las ac uales eo ías de in o mación y elecomunicación.
Shannon p opuso una mane a de medi la can idad de in o mación median e bi s, de
o ma que se podía concebi la in o mación de modo independien e a su con enido. Es o
supuso odo un log o en lo que a comunicación se e ie e, po que se pudie on cen a
los es ue zos en la comp esión de in o mación en paque es pa a posibili a su
ansmisión de la mane a más ápida posible y sin e o . Pyle (1999) p opone una
mane a de usa la
Teo ía de la In o mación
pa a analiza da os. Desde es e nue o
en oque, una base de da os se con ie e en un canal que ansmi e in o mación. Po
un lado es á el mundo eal que cap u a da os gene ados po el “negocio”, y po el
o o, odas las si uaciones y p oblemas impo an es del mismo. En es e en o no, la
in o mación luye desde el mundo eal y a a és de los da os, has a la p oblemá ica
del “negocio” o cues ión sob e la que se abaje.
146
“The Ma ix” (La y y Andy Wachowski 1999)
Con es a pe spec i a, es posible medi la can idad de in o mación disponible en
los da os y qué po ción de la misma se puede u iliza pa a esol e la p oblemá ica de
dicho “negocio”. Bajo el nomb e de mine ía de da os se engloba un conjun o de
écnicas encaminadas a la ex acción de "conocimien o p ocesable” implíci o en las
bases de da os. Sus undamen os se encuen an en la
Iin eligencia A i icial
y en el
Análisis Es adís ico
. Los modelos de conocimien o ob enidos, ep esen an pa ones de
compo amien o obse ados en los alo es de las a iables del p oblema y en las
elaciones de asociación en e dichas a iables. Pueden usa se a ias écnicas a la ez
pa a gene a dis in os modelos, aunque gene almen e cada écnica obliga a un
p ep ocesado di e en e de los da os. Median e los modelos ex aídos, u ilizando
écnicas de
mine ía de da os
, se abo da la solución a p oblemas de p edicción,
clasi icación y segmen ación. Un p oceso ípico de es as écnicas pa e de la selección
del conjun o de da os, en lo que se e ie e a las
a iables dependien es
, a las
a iables
obje i o
, y al
mues eo de los egis os
disponibles
. A con inuación se analizan las
p opiedades de los da os, en especial los
his og amas
,
diag amas de dispe sión
,
p esencia de
alo es a ípicos
y
ausencia de da os
. Como consecuencia de es e
análisis, al conjun o de da os de en ada se le aplican una se ie de ans o maciones
con el obje i o de p epa a lo pa a aplica la
écnica de mine ía de da os
que mejo se
adap e a los da os y al p oblema. Finalmen e, se selecciona la écnica, se cons uye el
modelo p edic i o de
clasi icación
o
segmen ación
, y se e alúan los esul ados
con as ándolos con un conjun o de da os p e iamen e seleccionado pa a alida la
gene alidad del modelo. Los modelos de mine ía de da os se plan ean pa a que sean
in e ope ables en dis in as pla a o mas con independencia del sis ema con el que han
sido cons uidos.
147
Sus aplicaciones, en e o as, son las siguien es:
- De ección de hábi os pa a la elabo ación de mapas es a égicos.
- T azado de p ocesos asocia i os, de mane a au omá ica, pa a la in e elación
de da os y la elación di ec a en e da os, o bases de da os, y obje i os y
es a egias.
- Es ablecimien o de pa ones de uga pa a co egi desó denes in e io es en el
sis ema.
La
mine ía de da os
bajo es a pe spec i a, se an oja como una he amien a
muy po en e pa a la ges ión de da os, la adquisición de conocimien o a pa i de una
amalgama de da os, la o ganización de disposi i os, y la gene ación de “paisajes de
da os” o gene ación de o ma a pa i de da os-es a egias.
Los p ocesos que se siguen pa a la elabo ación de una base de da os a ada
con
écnicas de mine ía
, según Cabena (1998), son los siguien es:
1. De e minación de obje i os.
2. P epa ación de da os.
-
Selección
: Iden i icación de las uen es de in o mación ex e nas e
in e nas y selección del subconjun o de da os necesa io.
-
P ep ocesamien o
: es udio de la calidad de los da os y de e minación de
las ope aciones de mine ía que se pueden ealiza .
3. T ans o mación de da os: con e sión de da os en un modelo analí ico.
4. Mine ía de da os: a amien o au oma izado de los da os seleccionados
con una combinación ap opiada de algo i mos.
5. Análisis de esul ados: in e p e ación de los esul ados ob enidos en la
e apa an e io , gene almen e con la ayuda de una écnica de isualización.
6. Asimilación y aplicación del conocimien o descubie o.
Según el ex o
“Aplicación de écnicas de mine ía de da os en la cons ucción y
alidación de modelos p edic i os y asocia i os a pa i de especi icaciones de
equisi os de so wa e”
(2004), publicado po el Depa amen o de In o má ica y
Au omá ica de la Uni e sidad de Salamanca, la
mine ía de da os
ha dado luga a la
paula ina sus i ución del
análisis
de da os
di igido a la e i icación, po un en oque de
análisis di igido al descub imien o del conocimien o. La p incipal di e encia en e ambos
se encuen a en que en la mine ía, se descub e in o mación sin necesidad de o mula
p e iamen e una hipó esis. La aplicación au oma izada de algo i mos, pe mi e
de ec a ácilmen e pa ones en los da os, azón po la cual, es a écnica es mucho
más e icien e que el análisis di igido hacia la e i icación. Los algo i mos u ilizados en
mine ía de da os
se clasi ican en dos g andes ca ego ías: supe isados o p edic i os y
no supe isados o de descub imien o de conocimien o (Weiss e Indu khya 1998).
148
- Algo i mos supe isados o p edic i os. P edicen el alo del a ibu o (e ique a)
de un conjun o de da os (a ibu os desc ip i os). A pa i de da os cuya
e ique a se conoce, se induce una elación en e dicha e ique a y o a se ie de
a ibu os. Esas elaciones si en pa a ealiza la p edicción en da os cuya
e ique a es desconocida. Es a o ma de abaja se conoce como
ap endizaje
supe isado
(una de las mane as en que se en enan las edes neu onales), y
se desa olla en dos ases:
en enamien o
(cons ucción de un modelo usando
un subconjun o de da os con e ique a conocida) y
p ueba
(aplicación del modelo
sob e el es o de da os).
- Algo i mos no supe isados o de descub imien o de conocimien o. Cuando una
aplicación no es lo su icien emen e madu a (no iene el po encial necesa io pa a
da una solución p edic i a), se ecu e a es e ipo de mé odos no
supe isados, que descub en pa ones y endencias en los da os ac uales (no
u ilizan da os his ó icos). El descub imien o de es a in o mación si e pa a
lle a a cabo acciones y ob ene un bene icio (cien í ico o de “negocio”) de ellas.
En la abla siguien e se mues an algunas écnicas de mine ía, ambas
pe enecien es a las dos ca ego ías de algo i mos an e io es:
SUPERVISADOS NO SUPERVISADOS
Á boles de decisión De ección de des iaciones
Inducción neu onal Segmen ación
Reg esión Ag upamien o o
clus e ing
Se ies empo ales Reglas de asociación
Pa ones secuenciales
Las écnicas de
mine ía de da os
se es án u ilizando desde hace a ios años
pa a la ob ención de pa ones de da os y pa a la ex acción de in o mación aliosa.
Además lle a asociada una se ie de mecanismos de es imación de e o es,
ma ices
de con usión
,
ma ices de pé dida
,
cu as de es ue zo y ap endizaje
,
análisis sensi i o
de en adas
… que pe mi en ealiza una mejo alidación empí ica de los modelos, un
análisis de esul ados más comple o y iable que el que o ece el en oque clásico. Al
analiza los da os desde es a nue a pe spec i a, se gene a un mapa de in o mación
que hace innecesa ia la p epa ación p e ia de los da os, una a ea absolu amen e
imp escindible si se desea ob ene buenos esul ados, pe o que lle a eno me can idad
de iempo.
Si a como ejemplo ilus a i o la aplicación de
écnicas de mine ía
de da os
pa a a e igua hábi os de comp a en un supe me cado. Un es udio muy ci ado de ec ó
que los ie nes había una can idad inusualmen e ele ada de clien es que adqui ían a la
ez pañales y ce eza. Se de ec ó que es e hecho se debía a que e a el día en el que
solían acudi al supe me cado pad es jó enes cuya pe spec i a pa a el in de semana
consis ía en queda se en casa cuidando de su hijo y iendo la ele isión con una
ce eza en la mano. El supe me cado pudo inc emen a sus en as de ce eza
colocándolas p óximas a los pañales pa a omen a las en as compulsi as
.
149
8.1.2. Pa áme os.
Median e
écnicas de mine ía de da os
se pueden iden i ica pun os
ep esen ados en espacios n-dimensionales pa a saca pa ones. Se hace pa a
descub i ínculos en e los indi iduos es udiados, y es aquí donde el papel de los
pa áme os adquie e su signi icación. En
Es adís ica
, se llama pa áme o a un alo
ep esen a i o de una población, como una p opo ción o su des iación ípica. En
Ciencias de la Compu ación
, un pa áme o es una a iable que puede se ecibida po
una
sub u ina
. Una
sub u ina
o
subp og ama
, se p esen a como un algo i mo
sepa ado del algo i mo p incipal, que pe mi e esol e una a ea especí ica. Usa los
alo es asignados a sus a gumen os pa a al e a su compo amien o en iempo de
ejecución. El concep o de pa áme o, in e p e ado como a iable que en una amilia de
elemen os, si e pa a iden i ica cada uno de ellos con su alo numé ico, apo a al
da o alo elacional. Asigna a un da o o o, es ablece co espondencias. Un
pa áme o es un da o que depende de o os y del que o os dependen, un da o que
a ía. Es un ac o que se oma como necesa io pa a analiza una si uación.
La pa ame ización lle a implíci a la asocia i idad, y po an o la inculación
en e da os. Es una écnica de p og amación. Un disposi i o pa ame izado,
modi ica á odos los elemen os que es én inculados po esa pa ame ización, de
mane a que la a iación en un pa áme o, epe cu i á en odo el modelo. Es o
con ie e a un disposi i o en ( e)ac i o, cambian e, elacional, y po an o, suscep ible
de acomoda cambios, a iaciones, de eacciona en e a las solici aciones del
en o no, o de quien in e ac úe con/en él. Un disposi i o pa ame izado de iene sensible
al en o no y más complejo; po an o, su capacidad de an icipación espec o a és e
se á muy ele ada. Es o es lo que se demanda pa a cons ui un disposi i o de
habi ación hoy.
8.1.3. Da ascapes.
“Bajo ci cuns ancias ex emas, cada demanda, egla o lógica puede
mani es a se de o ma inespe ada, más allá de la p ede e minación o mal o de la
geome ía conocida. La o ma de iene en onces el esul ado an o de una
ex apolación como de un “da ascape” neu o de las p opias demandas. Ex emando
solici aciones y no mas, balanceándose en e lo idículo y lo c í ico, sublimando
p ac icidades de modo p agmá ico. Conec ando lo mo al con lo no mal. Hallando una
opo unidad pa a c i ica la no ma y la mo al que subyace as ella, cons uyendo
posibles y nue os a gumen os. La in uición a ís ica se eemplaza así, po la
“in es igación” median e hipó esis que obse an, ex apolan, analizan, y ambién
c i ican nues o compo amien o”.
MVRDV (Fa max. Excu sions on densi y. 1998).
150
La gene a i idad asociada a la o ganización de in o mación como conjun o de
da os, con o ma los denominados da ascapes o “paisajes de da os”. És os, mues an
las pa adojas de la ealidad, a la que de alguna mane a se coge po so p esa. Al
p oyec a lejos de p ocesos o ien ados po ace camien os bucólicos al paisaje, y
hace lo en su luga median e mo ogénesis po inco po ación de in o mación, los
esul ados a eces nos so p enden po ex a agan es y espon áneos. De es a mane a
se gene an paisajes con o mados en base a la ealidad misma, in- o mados desde
p og amas uncionales, sociales y económicos. El espacio abo dado desde la
en abilidad p oyec ual y la a qui ec u a en endida como eelabo ación a a és de la
manipulación de la ealidad misma, conducen a una idea de espacio mucho más denso y
compac o.
“Una amalgama de núme os con enien emen e encajados, acaban po esboza
una imagen imp e is a al inicio del p oceso, p oduciendo un espacio denso y compac o,
ajeno a je a quías espaciales y composi i as”
.
José Mo ales. (Me ápolis. Dicciona io de a qui ec u a a anzada 2001).
La aplicación de
écnicas de
mine ía de da os
sob e da os del en o no en el que se
p e enda in e eni , o sob e
bases de da os
que se hayan con igu ado con
an e io idad, p oduci á la eme gencia de conocimien o sob e ese medio. Es o suge i á
es a egias de in e ención en el mismo y gene a á ma e ial pa a implemen a en los
disposi i os de p oyección con los que se abo da dicho en o no. Así, la gene ación de
paisajes de da os no lo se án sólo de in o mación, sino que se pod án inco po a o as
sensibilidades en el p oceso pa a que el esul ado no sea simplemen e la
espacialización de los da os. Es o siemp e esul a empob ecedo po asép ico.
“Digi al Acous ic ca og aphy” (Daniel Ro haug 2005)
151
8.2. indicado es.
“El buen ca pin e o mide dos eces, co a una”.
P o e bio de Hondu as.
8.2.1. Indicado es sos enibles como pa áme os de medición. Modelos y clases.
“Lo que no se puede medi no exis e”
. Quizá es a a i mación que hizo
Heisenb
odo ins umen o de ges ión ambien al que se p ecie (y en e ellos los
disposi
En es e con ex o, Rueda (1999) di ía que un indicado
“es una a iable que ha
sido do
Un indicado es aquella magni ud u ilizada pa a medi o compa a los
esul a
e g al obse a que en la mecánica cuán ica no se puede medi con oda
p ecisión la posición y la elocidad a un iempo, sea demasiado adical, pe o sí es
cie o que en el ambiguo campo de lo sos enible se an oja necesa io cuan i ica sob e
lo que se habla. Según Rubio (comunicación pe sonal):
“la cues ión de lo sos enible se
ha con e ido en la cues ión de su medición”
.
T
i os de habi ación que se p opongan), hab á de con empla indicado es que
pe mi an egis a el es ado de la si uación sec o ial o global median e el
es ablecimien o de unos pa áme os de ipo cuali a i o y/o cuan i a i o, que pe mi an
diagnos ica la si uación pa a p opone . En endiendo la ges ión ambien al como
“el
conjun o de ac uaciones y disposiciones necesa ias pa a log a el man enimien o de un
capi al ambien al su icien e pa a que la calidad de ida de las pe sonas y el pa imonio
na u al sean lo más ele ado posible, odo den o de un complejo sis ema de elaciones
económicas y sociales que condicionan ese obje i o”
(O ega y Rod íguez 1994).
ada de un signi icado añadido al de i ado de su p opia con igu ación cien í ica,
con el in de e leja de o ma sin é ica una p eocupación social con espec o al medio
ambien e, e inse a la cohe en emen e en el p oceso de oma de decisiones”
. Es
deci , un indicado , cien í icamen e mide y cuan i ica el medio de o ma sin é ica y
p ecisa en unción de pa áme os decan ados de p eocupaciones sociales, que
ex apolan los da os más allá de la disciplina pa a inse a la de nue o en lo social, y
decidi en consecuencia.
dos e ec i amen e ob enidos en la ejecución de un p oyec o, p og ama o
ac i idad, una medida sus i u i a de in o mación que pe mi e cali ica un concep o
abs ac o. Se mide en po cen ajes, asas y azones, pa a pe mi i compa aciones. El
concep o de indicado , de i a del e bo la ino
indica e
, que signi ica e ela , enseña .
Los indicado es po an o, pueden de ini se como pa áme os que p opo cionan
in o mación sob e el es ado de la elación sociedad-medioambien e pa a medi
obje i os log ados, y co egi y mejo a si uaciones.
152
Todo indicado ha de ene :
- Nomb e.
medición.
odo indicado ha de se :
- Cla o, comunicable y sin é ico
le.
de mejo a.
da os.
e da os.
Exis en nume osas ins i uciones y o ganismos in e nacionales, ciudades,
equipos
n los mismos é minos en que se habló en los capí ulos co espondien es de
sos en
1. Indicado es económicos. En muchos casos, indicado es de i ados de
ac i ida
- Obje i o.
- De inición.
- Mé odo de
- Re e encias.
T
- Comp ensible, inin eligible y iab
- Ú il pa a ayuda a cumpli obje i os
- Válido pa a medi lo que debe y no o a cosa.
- Rigu oso en cuan o a la ob ención de da os.
- Económico en la ecogida y p ocesamien o de
- Adecuado en la selección en unción de obje i os, no d
- Consensuado y ap obado po expe os.
p o esionales o en idades que han abajado en el ema de indicado es
ambien ales y elabo ado p opues as al espec o. El Banco Mundial (BM), el Wo ld
Resou ces Ins i u e (WRI), el P og ama de las Naciones Unidas pa a el Desa ollo y su
Comisión pe manen e pa a el Desa ollo sos enible, el g upo eu opeo RESPECT, la
Agencia Eu opea del Medio Ambien e (AEMA), la O ganización de Coope ación y
Desa ollo Económico (ODCE), las edes locales de ciudades sos enibles, las ciudades
po sí solas como Sea le (conside ada un ejemplo en es e ámbi o), la inicia i a FCBS…
Todas ellas p opo cionan indicado es con el obje i o de e alua los a ances hacia la
sos enibilidad ealizados po la sociedad. No es el obje i o de es e abajo su
enume ación y análisis pe o sí con iene sabe de dónde esca a indicado es pa a
con o ma en e o os pa áme os, los cons i uyen es de los disposi i os que se
p e endan gene a .
E
ibilidad y ecología, exis e una clasi icación de indicado es en los campos
económico, ecológico y social (Du án 2000):
des económicas se han asociado e óneamen e al bienes a : a mayo ni el de
en a, mayo bienes a ; sin ene en cuen a la deg adación ambien al. Así indicado es
como el PIB (P oduc o In e io B u o) o el PIN (P oduc o In e io Nacional) no se án
conside ados como indicado es de sos enibilidad po no se iables ni e e i se al
bienes a . Un PIB o un PIN más ele ados, no signi ican mayo g ado de sos enibilidad.
El ajus e del sis ema de cuen as nacionales o las cuen as sa éli es del medio ambien e
a an de a egla es a si uación. Den o de es e ma co, se desa ollan sis ema como
el SERIEE o el NAMEA.
153