Página 77 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios de comunicación Juan Carlos Suárez Villegas 1 , Universidad de Sevilla
[email protected] Resumen La mujer inmigrante es tratada como un sujeto desposeído, sin identidad, reconocida por su nacionalidad o por otros rasgos genéricos que desdibujan su individualidad. Esta condición de falta de reconocimiento de su identidad personal está asociada a la presunción patriarcal de que la mujer sólo parece venir reconocida por su dependencia con el hombre, ya sea por su condición de hija, tutelada como símbolo del honor familiar y objeto de controversia cultural, o bien porque se exhibe como una mujer esta no pertenencia como mujer prohibida y pública, o mujer indómita. Este estos tópicos sobre la identidad femenina quedan reforzados en la imagen de la mujer inmigrante, ignorando los itinerarios de autonomía e independencia que muchas de estas mujeres albergan cuando deciden emigrar de sociedades cerradas. El objetivo de este artículo pretende llamar la atención sobre la condescendencia de los medios con las distorsiones culturales del patriarcado sobre la mujer inmigrante. Ser mujer constituye ya una posición de vulnerabilidad en la sociedad patriarcal, además, ser inmigrante, constituye una doble vulnerabilidad, a la que cabría añadir una tercera derivada de su representación en los medios de comunicación. Palabras clave Mujer, inmigración, medios de comunicación, patriarcado, violencia, cultura 1 Profesor de Ética de la Comunicación en la Universidad de Sevilla. Recibido: 17/05/2013 Aceptado: 16/07/2013 Publicado: 31/07/2013 Cómo citar este artículo: Suárez Villegas, J.C. (2013). La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios de comunicación. Sphera Publica, 13, vol. I, 77-94. sphera.ucam.edu ISSN: 1576-4192 ● No. 13 ● Vol. I ● Año 2013 ● pp. 77-94
Página 78 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas Immigrant women in patriarchal culture. Reflections on their representation in the media Juan Carlos Suárez Villegas 2 , Universidad de Sevilla
[email protected] Abstract The immigrant woman is treated like a person without identity, recognized by their nationality or other generic traits that blur their individuality. This condition of lack of recognition of their personal identity is linked to the patriarchal assumption that women only come to recognized by their dependence on men, either by virtue of his daughter, mentored as a symbol of family honour and culturally controversial, or because it is displayed as a woman is not prohibited and women belonging as public, or untamed woman. These topics on female identity are reinforced in the image of immigrant women, ignoring the itineraries of autonomy and independence that many of these women are home when you decide to migrate to closed societies. The aim of this article is intended to draw attention to the condescension of the media with cultural distortions of patriarchy on women immigrants. Being a woman is already a vulnerable position in patriarchal society, also an immigrant is a double vulnerability, which would add a third derivative of its representation in the media. Key words Women, immigration, media, patriarchy, violence, culture 2 Professor of Ethical Communication at the Universidad de Sevilla. Received: 17/05/2013 Accepted: 16/07/2013 Published: 31/07/2013 How to quote this article: Suárez Villegas, J.C. (2013). La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios de comunicación. Sphera Publica, 13, vol. I, 77-94.
Página 79 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas 1. Introducción: Los estereotipos de la mujer inmigrante en la cultura patriarcal Los medios de comunicación contribuyen a definir la identidad social de los distintos colectivos sociales. Las mujeres han estado tradicionalmente consignadas en nuestra cultura al espacio privado que, como tal, queda fuera de la atención del interés público. En la información predomina una mirada prevalentemente masculina que ha priorizado los temas de la política “oficial” y ha ignorado esos otros temas que conciernen a la justicia “privada” entre las personas. Por eso, muchas feministas nos recordaron que “lo personal también es político”, pues la política debe recaer sobre las personas y no sobre una parte de la población que cumplen con los mandatos culturales impuestos por su condición sexual, como ocurre en el caso de las mujeres, forzadas a asumir de manera exclusiva el trabajo doméstico en una gran mayoría de casos. La liberación e incorporación al trabajo extra-doméstico de las mujeres españolas se ha producido, no gracias a una mayor participación de sus compañeros en las responsabilidades familiares, sino más bien porque han sido reemplazadas de estas tareas por las mujeres inmigrantes. Esta es una de las principales aportaciones de este colectivo a nuestra sociedad y que no suelen reconocer los medios de comunicación. En consecuencia, su condición de mujer, su posición de inmigrante, y (en muchos casos) la carencia de “papeles”, es decir, de documentos administrativos que legalicen su permanencia en el país, las hacen triplemente vulnerables, situación a la que cabría añadir lo que denominaremos su vulnerabilidad mediática, derivada de la asidua asociación de su imagen a ciertos conflictos sociales, que obvia en cambio su contribución a la sociedad de acogida y su loable iniciativa emprendedora de proyectos de autonomía personal en sociedades más abiertas y sensibles con los derechos de las mujeres. Sería injusto atribuir a los medios de comunicación toda la responsabilidad sobre las actitudes y comportamientos de la ciudadanía con respecto a la inmigración, pero no debe minimizarse su capacidad para dirigir el debate público y organizar estados de opinión sobre los distintos asuntos de actualidad. En el caso concreto de la inmigración, tema utilizado con frecuencia como arma en el debate político, encontramos discursos polarizados cuyos argumentos transitan desde la ayuda asistencial de las administraciones a los inmigrantes, como si fuesen exclusivamente una carga al sistema social, a su representación como colectivos en la periferia social que suscitan tensiones
Página 80 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas con el resto de la ciudadanía. En virtud de esta perspectiva instalada en la mirada colectiva y de la que participan los periodistas, se tiende en general a asociar al inmigrante con episodios informativos rupturistas del orden social que potencian una imagen estereotipada de su presencia en nuestra sociedad como un ser molesto y ventajista, cuando no directamente identificado como delincuente y causante de disturbios sociales. El perfil de la inmigración tiene rostro masculino; para la opinión pública en general parece como si sólo los varones participaran en el proceso migratorio. Así, existe una clara desproporción entre las noticias sobre inmigración protagonizadas por hombres o por mujeres. Esta imagen contrasta claramente con la realidad sociológica sobre la inmigración, pues las mujeres suelen ser en muchas ocasiones quienes dan el paso de emigrar, ya que un buen número de los puestos que se ofertan en las sociedades de destino se asocian con el imaginario femenino. Por tanto, son ellas a veces las primeras en tomar contacto con una cultura distinta y tienen que abrirse paso entre esta doble perspectiva de su identidad femenina vista desde la comunidad de origen y la comunidad de destino, siendo así expuesta a los prejuicios de ambas miradas de sociedades patriarcales: como mujer perdedora que emigra y como mujer desamparada en el lugar de destino, ocultando su auténtico sentido vital de emprender una senda en la que pueda decidir por sí misma y aspirar a un proyecto más autónomo e igualitario como persona. Las vulnerabilidades cobran un efecto acumulativo y una conduce a la otra. Así, por ejemplo, la situación de irregularidad administrativa de la mujer inmigrante le deja más expuesta a ser víctimas del chantaje sexual por parte de los hombres que la perciben como sujeto sin identidad, como simple mujer, reducida a su condición física. En el imaginario machista, cuanto más extraña resulta una mujer, más expuesta parece que queda a las preferencias del deseo masculino, como si la honradez de ésta sólo quedara asegurada por la protección proporcionada por un hombre; en tal sentido, no es sólo que a una mujer no se le considere su capacidad de autonomía, sino que es vista como una persona vulnerable. Esta circunstancia explica en parte el incremento de casos de violencia de género hacia las mujeres inmigrantes, pues el abandono legal que padecen vendrá acompañado también del abandono social, como si fuesen una especie de tierra de nadie para el imaginario machista de la conquista sexual o, mejor dicho, de la dominación (e imposición) sexual. En la cultura patriarcal, el modelo de independencia femenino entra en conflicto con el mandato de género en relación al dominio que el hombre ejerce sobre la mujer, por lo que los planes de autonomía de ésta, de quien se
Página 81 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas supone que debería mantener una mayor dependencia por su estado de vulnerabilidad, inquieta profundamente en la psicología masculina. Por otro lado, la mujer inmigrante es concebida con frecuencia bajo la sospecha de reunir malos hábitos, pues en su propia condición se sigue viendo el riesgo de la provocación y la perversión masculina, tal y como expresa Dolores Juliano (2002, 124), cuando dice: “Desde la antigüedad, diversas legislaciones, como la de Solón en Grecia o la de la Roma republicana, relacionan la prostitución con las mujeres extranjeras, prohibiendo ese comercio a las nativas. Esta división entre mujeres honestas (las propias) y las deshonestas (las que venían de otras partes) permitía el control sexual femenino sin interferir en la libertad asignadas a los hombres”. 1.1. 2. Análisis de la imagen de la mujer inmigrante en los medios de comunicación A partir de un estudio realizado durante los meses de octubre y noviembre de 2012 en la versión digital de de los principales diarios nacionales en España, El País y ABC, hemos llevado a cabo un trabajo de campo sobre las noticias en las que aparecen las mujeres inmigrantes y en el modo en el que vienen siendo consideradas. El número de informaciones relacionadas con la mujer inmigrante encontradas en cada diario digital han sido las siguientes: Gráfico 1 El período de análisis en estos periódicos (comprendido por 61 ediciones de cada uno de ellos, correspondientes a los meses de octubre y noviembre de 2012) arroja un volumen de 41 noticias relacionadas con mujeres inmigrantes, lo que supone una frecuencia media de una noticia por cada tres ediciones (122 en total). Ahora bien, si nos adentramos en el modo en el que la mujer inmigrante es tratada en la noticia, observamos que sólo en diez
Página 82 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas de las cuarenta y una noticias analizadas aparece como protagonista (el 25%). En cambio, no hemos encontrado ninguna noticia en la que se recoja algún testimonio directo de mujeres inmigrantes, por lo que ellas aparecen siempre como un sujeto pasivo a los ojos de la ciudadanía, cuya identidad social se moldea básicamente a través del discurso institucional en la que figuran como beneficiarias de algún tipo de prestación social. Por tanto, la mujer inmigrante resulta un ícono de mayor plasticidad para ilustrar los valores simbólicos asociados a lo femenino en ambos extremos, tanto en su protección social, como si fuesen más vulnerables, como en su condición de mujer pública y, por tanto, sin identidad o reputación en una sociedad patriarcal que considera que la dignidad de la mujer viene determinada por la relación de subordinación con respecto al hombre. Gráfico 2 En este reciente estudio también se ponen de manifiesto los estereotipos hacia la mujer inmigrante vista como víctima de malos tratos, prostituta o relacionada con situaciones conflictivas y violentas.
Página 83 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas Gráfico 3 La mayor parte de las informaciones encontradas está relacionada con la llegada de inmigrantes en pateras. En la mayoría de estas noticias la mujer queda relegada a un segundo plano. En los medios de comunicación la imagen prevalente de la inmigración es masculina, ignorando la realidad de que las mujeres emigran en un porcentaje similar a los hombres, tal vez porque los trabajos que se ofertan en la sociedad de acogida están frecuentemente asociados a roles masculinos. Además, muchas de las mujeres que inician esta experiencia lo hacen desde sociedades más cerradas respecto a sus derechos, y con la aspiración de encontrar nuevos horizontes y proyectos de autonomía en la sociedad de destino. A través del estudio se ha demostrado este tratamiento secundario de las mujeres inmigrantes en los temas sobre inmigración. Del total de las 16 informaciones encontradas relacionadas con este tema, en el 93,75% (15 informaciones) las mujeres son mencionadas de manera secundaria, y como una mera manera de tildar a la protagonista de la noticia. Tan sólo hemos hallado una información donde la mujer es el centro de la noticia. Pero ésta también la refleja como un ser débil. Se trata de una entrevista donde una mujer narra su experiencia en un viaje en patera, en la que sobrevivió gracias a la ayuda de un compañero masculino. Con frecuencia, los estereotipos sobre la mujer inmigrante les hace descubrir un imaginario masculino reforzado, como si la vulnerabilidad social las hiciera más mujer en su sentido meramente sexual y más vulnerable en sus derechos políticos y sociales. Según el estudio realizado, el segundo tema que más informaciones aporta al asunto que
Página 84 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas nos ocupa es la violencia de género. Cabe destacarse que en este campo la mujer toma un papel más relevante en la información que en el tema de la llegada de pateras. Un total de 8 informaciones trata sobre violencia de género, lo que supone un 19,51% de las 41 informaciones analizadas. Una tendencia en el tratamiento de la información con respecto a la violencia de género es la diferenciación entre ellos y nosotros. Esto se explica porque los medios de comunicación, en la práctica, fortalecen la pertenencia a un grupo social determinado al contraponer el nosotros, es decir los nacionales o en su extensión los miembros que podríamos englobar en la civilización occidental, frente al ellos, individuos de culturas diferentes que se presentan bajo el signo de problemáticos. Por otra parte, servicios sexuales, delitos y otras situaciones negativas son informaciones en las que la mujer inmigrante tiene mayor protagonismo; suman un total de 11 informaciones, representando un 31,69% del total. Estos datos demuestran cómo se refuerzan estereotipos que marcan a la mujer inmigrante. De manera reciente, la profesora Pilar Diezhandino ha llevado a cabo un estudio sobre esta imagen de la inmigración en los medios digitales (2010), en el que pone de manifiesto que se trata de un argumento instrumentalizado por las instituciones para dar más relieve a su acción social, y que en cambio no se tratan los problemas que realmente padecen los inmigrantes. Existe, por tanto, un proceso de simplificación e invisibilidad de la inmigración en todas sus vertientes, que produce un mero argumento de la confrontación política entre instituciones. De hecho, como recoge este estudio, los inmigrantes sólo son protagonistas en menos de una tercera parte de las noticias que tratan sobre ellos (31,52%), cantidad que se hace ínfima si nos referimos al caso de la mujer inmigrante. Una conclusión en esta misma línea quedó formulada a través de la investigación llevada a cabo por Erika Masanet Ripoll y Carolina Ripoll Arcacia (2009) sobre el tratamiento de la mujer inmigrante en los tres diarios de mayor tirada nacional en España, El País, ABC y El Mundo, donde afirma que: “Los medios de comunicación transmiten una imagen negativa y estereotipada de la mujer inmigrante, al aparecer mayoritariamente en situaciones negativas o violentas (redes de prostitución ilegal, malos tratos, etc.). (...) el papel que ejerce la mujer inmigrante en la prensa es básicamente el de víctima. De este modo, las mujeres inmigrantes son presentadas como mujeres objeto de la acción del hombre, dependientes, subordinadas y sumisas”.
Página 85 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas En cambio, su contribución al sector de los servicios domésticos, que ha permitido la incorporación de las mujeres nacionales a trabajos extra-domésticos retribuidos y su mayor visibilidad en el espacio público, aparece prácticamente ausente de la cobertura informativa. Paradójicamente, la igualdad de las nacionales ha sido propiciada no tanto por la conciencia de los hombres para compartir el espacio privado como por la incorporación de otras mujeres a ese espacio dejado por aquellas que ahora sienten haber alcanzado cierto grado de igualdad con sus compañeros. Por tanto, cabría advertir que el modelo capitalista produce nuevas formas de igualdad de género y también nuevas formas de desigualdad entre diferentes tipos de mujeres, dependiendo del tipo de roles asociados al imaginario femenino o masculino. Por eso, podríamos decir que las mujeres inmigrantes son consideradas “mujeres” de rango inferior en tanto que les queda un recorrido mayor para alcanzar esa autonomía que supuestamente le pueda otorgar visibilidad en el espacio público. En otras palabras, ellas han ocupado el espacio privado de “no-valor” para atender las tareas de cuidados asignadas a las mujeres “por razón de su sexo”. Esta situación ha sido paliada en parte por una reforma legislativa sobre las condiciones de las empleadas de hogar aprobada en 2011. En cualquier caso, sigue manteniendo vigencia la interesante observación de Dolores Juliano (2002, 126) cuando indica que: “Algunas autoras (…) han señalado que mientras que las sociedades receptoras de migración se desentienden de las condiciones laborales que soportan las mujeres inmigrantes, que, al ocupar puestos de trabajo abandonados por las autóctonas, se agrupan en los sectores menos protegidos por la legislación (como servicio doméstico, cuidado de niños y ancianos), en cambio las coloca en el centro de su interés controlador cuando sus actividades atañen a las estrategias sexuales o reproductivas, ya sea porque se dedican a la prostitución o porque tienen hijos. En ambos casos la invisibilidad que acompaña normalmente la migración femenina se reemplaza por una hipervisibilidad que las coloca en el centro de la atención médico-sanitaria y legal, considerándolas como transmisoras potenciales de enfermedades venéreas y SIDA, o como portadora de contaminación social”. En consonancia con este maltrato informativo, cabría aludir también a las representaciones de las mujeres inmigrantes en las series televisivas, donde desempeñan tareas de cuidados al tiempo que pretenden obtener algún tipo de rentabilidad económica o social de sus encantos femeninos. Se produce así la síntesis entre la mujer inmigrante “privada” (doméstica) y su consideración de mujer pública o disponible para atender los
Página 92 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas aspira a integrarse. A estas tres discriminaciones cabría añadir una cuarta vertiente: la mediática, derivada del conjunto de discursos e imágenes que de manera pendular se mueven entre los extremos de su invisibilidad (infrarrepresentación) o de su hipervisibilidad como mujer pública, como una especie de identidad femenina simplificada a prestadoras de servicios sexuales. ● Estas vulnerabilidades de las mujeres inmigrantes no son gratuitas tanto para sus derechos como para sus aspiraciones en la sociedad. Por un lado, la situación de irregularidad constituye un claro inconveniente para ejercer de manera plena sus derechos frente a ciertos abusos laborales y sexuales. De este modo, su condición de mujer queda más debilitada socialmente, pues desconoce cuáles son los recursos legales disponibles para denunciar posibles malos tratos por parte del abusador. Esta situación explica que esas mujeres se conviertan en víctimas frecuentes en casos de violencia de género, a pesar de los cambios desarrollados en la legislación española para garantizar que eso no constituya un motivo para iniciar un expediente de expulsión, pues ellas advierten la tutela judicial como un factor de incertidumbre sobre sus aspiraciones de integración en la sociedad. Además de esta paradoja jurídica, la mujer inmigrante se enfrenta con un mayor obstáculo si cabe al observar que dicha denuncia contará con el rechazo de su comunidad de origen, produciendo mayor hostilidad en su convivencia. Por eso, la mujer inmigrante se encuentra en especial dificultad para gestionar su propia libertad dentro de una cultura patriarcal que la considera desvalorizada por ese doble motivo de ser mujer e inmigrante. ● Para combatir estos efectos perniciosos sobre la representación mediática de la mujer inmigrante, convendría atender a las recomendaciones deontológicas indicadas en los códigos y libros de estilos, tales como la de evitar las simplificaciones de los fenómenos migratorios o una selección negativa de los episodios noticiosos protagonizados por inmigrantes, produciendo un discurso social excluyente de la inmigración. A este respecto, el Foro de la Inmigración de la Asociación de Periodistas de Bizkaia, en su punto 4 advierte que: “Si echamos un vistazo a los medios de comunicación podremos observar que las minorías étnicas como grupo, o sus miembros como individuos, aparecen casi siempre como delincuentes o personas objeto de todas las desgracias. En cualquier caso, su figura queda denigrada. El tratamiento informativo de las personas inmigrantes y residentes extranjeras no comunitarias debería ser reflejo de la máxima normalidad”.
Página 93 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas 6. Bibliografía Asociación de la Prensa de Bizkaia, Foro de la Información. Manuel de Estilo. Bach, M. (et al). (2000). El sexo de las noticias: reflexiones sobre el sexo en la información y recomendaciones de estilo. Barcelona: Icaria. Bañón, A.M. (2008). Comunicación, empleo y mujer inmigrante. San Sebastián: Tercera Prensa-Hirugarren Prentsa S.L. Benhabib, S. (1992). Situating the self. Gender, community and postmodernism in contemporary ethics. Cambridge. Polity Press. Blanco, C., (ed), (2006). Migraciones. Nuevas movilidades en un mundo en movimiento. Barcelona: Anthropos. BOE (2011): http://www.boe.es/boe/dias/2011/11/17/pdfs/BOE-A-2011-17975.pdf Diezhandino, P., (2009). El periodismo digital en tiempo de crisis. Un caso de estudio: el tratamiento de la inmigración en los medios. Barcelona: Ariel. Fundación Telefónica. Galán Fajardo, E. (2006). La representación de los inmigrantes en la ficción televisiva en España. Propuesta para un análisis de contenido. El Comisario y Hospital Central. Revista Latina de Comunicación Social, 61. La Laguna (Tenerife). Recuperado el 2 agosto de 2012, de http://www.ull.es/publicaciones/latina/200608galan.htm Juliano, D. (2002). “La inmigración sospechosa y las mujeres globalizadas”, en Gregorio Gil, C. y Agrela Romero, (eds.), (2002). Mujeres de un solo mundo: Globalización y multiculturalismo. Granada: Universidad de Granada. (Colección Fiminae), pp.123-134. Lorite, N. (2004). «Como miran los medios la inmigración y transmiten la diversidad», ponencia presentada en el diálogo Comunicación y diversidad cultural, del Forum Universal de las Culturas. Barcelona. Martínez Lirola, M., (coord.) (2010). Migraciones, discursos e ideologías en una sociedad globalizada: claves para la mejor comprensión. Alicante: Instituto de Cultura Juan Gil Albert. Masanet Ripoll, E. y Ripoll Arcacia, C. (2008). “La representación de la mujer inmigrante en la prensa nacional”, Papers: Revista de Sociología, Nº 89, pp. 169-185. Mellado, C.; Medina, E. y Erazo, M. A. (2005). “La información sobre inmigración e inmigrantes en la prensa española. ¿Barreras mediáticas a la integración o imágenes que generan xenofobia?” Comunicación presentada en el Diálogo Comunicación y Diversidad
Página 94 La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios J. C. Suárez Villegas Cultural - Fórum 2004, Barcelona, del 24 al 27 de mayo de 2004. Disponible en la siguiente URL: http://www.portalcomunicacion.com/dialeg/paper/pdf/110_igartua.pdf Nash, M. (2004). Mujeres en el mundo. Historia, retos y movimientos. Madrid: Alianza Editorial. Nash, M, (2010). «Construcción social de la mujer extranjera », en M.-A. Roque (dir.), Mujer y migración. Norte-Sur en la prensa española». Voces y Culturas, nº 6, p. 11- 21. Ortega Dolz, P. (2004). “Los inmigrantes y los medios de comunicación”, Jornadas de Periodismo y de Inmigración. Comunidad de la Región de Murcia, http://www.carm.es/ctra/cendoc/doc-pdf/pub/pub-0051.pdf Consultado: 27/12/2011. Parella, S. (2003). Mujer, inmigrante y trabajadora: la triple discriminación. Barcelona: Anthropos. Shlain, L. (2000). El alfabeto contra la diosa: el conflicto entre la palabra y la imagen; el poder masculino y el poder femenino. Madrid: Debate. Van Dijk, T. A. (1997). «Análisis crítico de las noticias», en Racismo y análisis crítico de los medios. Barcelona: Paidós. Vicente, T. L. (2006). “La importancia de los flujos migratorios de mujeres”, en Blanco, C. (ed.), Migraciones. Nuevas movilidades en un mundo en movimiento. Barcelona: Anthropos.