scieee Open visual document viewer

Los Diálogos de Vives y la Didáctica de la Lengua

Monreal Pérez, Juan Luis

Abstract

Vives, como humanista renacentista, y durante la transición del Humanismo prerrenacentista al renacentista hizo un buen uso de la lengua, entendiéndola como instrumento lingüístico y forma de comunicación cultural. En su obra los Diálogos o Linguae latinae explanatio aborda cuestiones relacionadas con el aprendizaje de la lengua y refleja la conciencia lingüística de la época. Antecedentes de la tradición dialógica están presentes en esta obra, especialmente en dos cuestiones: en el uso de la lengua y en la estructura dialógica empleada.

Full text

275 «Cauce. Re is a in e nacional de Filología, Comunicación y sus Didác icas. Nºs 34-35 (años 2011-2012) » LOS DIÁLOGOS DE VIVES Y LA DIDÁCTICA DE LA LENGUA JUAN LUIS MONREAL PÉREZ Uni e sidad de Mu cia (España) [email p o ec ed] Resumen: Vi es, como humanis a enacen is a, y du an e la ansición del Humanismo p e enacen is a al enacen is a hizo un buen uso de la lengua, en endiéndola como ins umen o lingüís ico y o ma de comunicación cul u al. En su ob a los Diálogos o Linguae la inae explana io abo da cues iones elacionadas con el ap endizaje de la lengua y e leja la conciencia lingüís ica de la época. An eceden es de la adición dialógica es án p esen es en es a ob a, especialmen e en dos cues iones: en el uso de la lengua y en la es uc u a dialógica empleada. Palab as cla e: Humanismo p e enacen is a y enacen is a. T adición dialógica. Conciencia lingüís ica. Lengua. Didác ica. Ap endizaje. Abs ac : Vi es, as a Renaissance Humanis and du ing he ansi ion om P e Renaissance o Renaissance Humanism, used language well, seeing i as a linguis ic ool and o m o cul u al communica ion. In his wo k Dialogues o Linguae la inae explana ion he ackles issues linked o he eaching o language and e lec s he linguis ic awa eness o he age. An eceden s o he dialogue adi ion a e ound in his wo k, in pa icula in he wo a eas o language: use and he dialogue s uc u e employed. Key wo ds: P e Renaissance and Renaissance Humanism. Dialogue adi ion. Linguis ic awa eness. Language. Didac ics. Lea ning. Résumé: Vi es, pendan la ansi ion de l’Humanisme de la P é enaissance à la Renaissance, ai un bon usage de la langue, an comme ins umen linguis ique que comme o me de communica ion cul u elle. Dans son ou age les Dialogues ou Linguae La inae explana io, il abo de les p oblèmes ela i s à l’app en issage de la langue ou en ep ésen an la conscience linguis ique de l’époque. Ce ains an écéden s médié aux de la adi ion dialogique médié ale y igu en spécialemen à p opos de l’usage de la langue e dans la s uc u e dialogique employée. Mo s-clés: Humanisme de la P é enaissance e de la Renaissance. T adi ion dialogique. Conscience linguis ique. Langue. App en issage. 1.INTRODUCCIÓN A lo la go de los siglos XIV y XV –pe iodo p e enacen is a– se desa olla en Eu opa una impo an e conciencia lingüís ica que se ma e ializa en la oposición del la ín medie al en e al la ín humanís ico y en la con i encia en e lengua la ina y lengua omance. Se p oduce, po an o, la con e gencia de dos sis emas 276 «Homenaje al D . Albe o Millán Chi i e». Nºs 34-35 (años 2011-2012) lingüís icos. Po una pa e, el la ín es u ilizado como un ecu so lingüís ico inculado al sabe y a los S udia humani a is en gene al y, po o a, el omance es usado como lengua común y del pueblo que acaba imponiéndose al la ín y ex endiéndose a oda Eu opa a pa i del siglo XVI con el auge de las lenguas e náculas. El uso de la lengua que Juan Luis Vi es hace du an e la ansición del Humanismo p e enacen is a al enacen is a e leja la conciencia lingüís ica de la época. Po un lado, es e ecu e a la lengua la ina como lengua cul a, que le da acceso al mundo clásico, que le posibili a comunica se con la clase ilus ada de oda Eu opa y que le asegu a un me cado amplio de lec o es pa a su p oducción cien í ica. Vi es conside a el la ín, en de ini i a, como segunda lengua ma e na. Pe o, po o o lado, ambién conoce y usa las lenguas e náculas, pues o que c ece y cohabi a a lo la go de su ida con di e en es lenguas como bagaje lingüís ico na u al. Vi es hace un buen uso de las lenguas, clásicas y e náculas, en endiéndolas como ins umen o lingüís ico y o ma de comunicación cul u al (Ca e a, 1988). Aunque alo a el la ín como la lengua po excelencia haciendo un uso exclusi o de la misma en sus esc i os, sin emba go la e e encia a las lenguas e náculas es una cons an e en sus esc i os, especialmen e en su Linguae la inae exe ci a io o Diálogos y en De Disciplinis. Po ello c eemos que Vi es, aunque conside a que el la ín es el elemen o angula del sis ema lingüís ico, a o ece la con i encia ligüís ica en e el la ín y el omance, al pensa que la u ilización de la lengua e nácula es buen mé odo de enseñanza pa a i de lo ácil a lo di ícil, de lo simple a lo complejo en el ap endizaje del la ín. En los Diálogos de Vi es o su Linguae la inae exe ci a io se abo dan cues iones elacionadas con el a e de enseña y el ap endizaje de la lengua y su me odología y es un buen e lejo de la conciencia lingüís ica de la época. En el examen de es a ob a se iene en cuen a an o la adición his ó ica li e a ia que le p ecede como el con ex o gene al de la ob a i esiana. 2. TRADICIÓN EN LOS DIÁLOGOS RENACENTISTAS El diálogo como géne o li e a io a a iesa oda la his o ia de la li e a u a (Ga cía Be io y Hue a, 1995). Ello signi ica que, independien emen e del di e en e peso his ó ico que es e géne o li e a io ha enido a lo la go del iempo, el uso de es e ecu so li e a io siemp e se ha hecho p esen e, al como lo con i man las di e en es p oducciones li e a ias. Además de señala la con inuidad de uso de es e géne o en las li e a u as, JUAN LUIS MONREAL PÉREZ / UNIVERSIDAD DE MURCIA (ESPAÑA) 277 «Cauce. Re is a in e nacional de Filología, Comunicación y sus Didác icas. Nºs 34-35 (años 2011-2012) » ambién hay que indica la di e sidad de sus con enidos (Cale o, 1994). Lo que hay de común en el uso de es e géne o li e a io es la écnica que lo ca ac e iza, y lo que le di e encia en el uso es la inalidad o con enidos que ansmi e. Dicha di e sidad emá ica no impide obse a que de e minados con enidos sean ecu en es a lo la go del iempo, bien po la impo ancia que en sí ienen o bien po que la coyun u a his ó ica y cul u al les dan ac ualidad; es e es el caso de la ‘educación’ y el ‘ap endizaje’. No cabe duda de que es e con enido, al habe sido una p eocupación cons an e en el homb e, explica que muchos pensado es se hayan ocupado de e lexiona y de elabo a eo ía al espec o, u ilizando pa a ello el ecu so li e a io del diálogo. Vol iendo al uso de los diálogos a lo la go de la his o ia de la li e a u a, con iene deci que en la época enacen is a es e géne o ha enido un desa ollo conside able (Ibid.), siguiendo la adición que el mismo u o en el pe iodo clásico con las apo aciones ele an es de Pla ón, Cice ón, Luciano. La exp esión enacen is a de es e géne o no solo es el esul ado de la inco po ación de la adición clásica, sino que ambién la adición medie al en es e campo ha sido ecogida en los diálogos enacen is as. Es a isión de con inuidad y de p esencia de las dos adiciones an e io es de los diálogos en los co espondien es diálogos enacen is as se apa a de la in e p e ación que, a eces, se hace de la Edad Media como un pe iodo que p oduce una up u a con la adición clásica de los diálogos y, po an o, no asmi e el es igo de es e ecu so li e a io a la adición humanis a del Renacimien o (Gómez, 2004). 3. EL APRENDIZAJE Y EL USO DE LA LENGUA EN LOS DIÁLOGOS LITERARIOS Tal como se ha indicado an es, los diálogos con ienen emá icas di e sas en los di e en es campos disciplina es que han sido ele an es en el iempo, como la ciencia, la iloso ía, la eligión, la educación y lo li e a io en gene al. Pues o que es e a iculo e sa sob e los Diálogos de Vi es (Vi es, 1994), ob a en la que el alenciano e lexiona p incipalmen e sob e el uso de la lengua y su ap endizaje (Cale o, 1994)1, pa ece con enien e –a in de con ex ualiza la– p esen a una b e e pe spec i a his ó ica sob e los Diálogos. 1 F ancisco Cale o señala en la ob a que se e e encia la con eniencia de llama ambién a los Diálogos como Diálogos Escola es po a a se de «ob as esc i as en o ma dialogada pa a la p ác ica de una lengua, cuya emá ica e sa no malmen e sob e aspec os escola es o de la ida co idiana» (Ibid.: 3). Es e abajo in oduc o io de Cale o a los Diálogos de Juan Luis Vi es es de obligada lec u a pa a quienes quie an conoce a ondo es a ob a. LOS DIÁLOGOS DE VIVES EN LA DIDÁCTICA DE LA LENGUA 278 «Homenaje al D . Albe o Millán Chi i e». Nºs 34-35 (años 2011-2012) El uso que los humanis as enacen is as hacen de la lengua y del ap endizaje de la misma en los Diálogos, di ícilmen e puede no es a in luenciado po los usos an e io es de los mismos, an o los de i ados de la adición clásica como de la medie al. Y ello, a pesa de que la nue a o ma de e el mundo y el homb e po pa e de los humanis as –de los que Vi es e a un signi icado ep esen an e), les hicie a pensa e, incluso, deci que el o den nue o que soñaban y que ían conlle aba una up u a con odo lo an e io , no econociendo con cla idad la in luencia que eje cían sob e ellos los an eceden es o apo aciones his ó icas de los Diálogos al campo de la ciencia, la cul u a, la educación y la c eación li e a ia. La uel a al mundo clásico no e a pa a los humanis as, según exp esaban, un queda se anclado en ese con ex o his ó ico, sino pa a ecupe a lo desde o a mi ada, la que exigía la e a mode na que se ab ía paso. Pues bien, y a pesa de es a apa en e up u a, hay que econoce la in luencia que han enido las adiciones an e io es en los Diálogos enacen is as. Es p ecisamen e en el Renacimien o2 cuando los Diálogos se mul iplican, debido al in e és especial que los humanis as mues an, de un lado, po usa y ap ende el buen la ín, ol iendo a la adición clásica, y aleja se de la o ma como lo es aba usando el la go pe iodo medie al; y, po o o lado, po o dena el uso de las eme gen es lenguas e náculas siguiendo el modelo no ma i o clásico. Ambas azones explican su icien emen e la ela i a eclosión que se p oduce de las llamadas ob as Diálogos. Es e mo imien o humanis a enden e a eno a el buen uso y el ap endizaje de las lenguas –la ín y lenguas e náculas) eco e odo el e i o io de la Eu opa humanis a, iniciándose en I alia con Valla a la cabeza y po se la cuna del Renacimien o y ex endiéndose sucesi amen e al es o de Eu opa. Al igual que sucede en la Edad Media, ambién en el Renacimien o, Alemania se con ie e en el espacio cul u al que más cul i a los Diálogos, azón que explica que sea es e país el que más con ibuya con ob as y es udiosos a la p oducción de es e géne o li e a io. Apa e de que la dis ancia lingüís ica del alemán espec o a las lenguas ománicas a o ezca es e hecho, juega ambién, a nues o en ende , o o ac o en la explicación de es a si uación: la sensibilidad his ó ica del pueblo alemán po la lengua en gene al, bien se a e del la ín, como de la p opia lengua alemana. No hay más que eco da al espec o lo que ha sido la g an con ibución de Lu e o a la lengua alemana, que iene luga en es e con ex o enacen is a y a o ecida po la ecep i idad y la sensibilidad de los alemanes po la lengua. 2 Pa a es e pe iodo, c . los abajos de Gómez (2000), Ma sh (1980) y AA. VV. (1990). JUAN LUIS MONREAL PÉREZ / UNIVERSIDAD DE MURCIA (ESPAÑA) 279 «Cauce. Re is a in e nacional de Filología, Comunicación y sus Didác icas. Nºs 34-35 (años 2011-2012) » 4. VIVES Y LOS DIÁLOGOS Juan Luis Vi es, en pleno Renacimien o, se suma a la co ien e de humanis as a quienes desde di e en es en es disciplina es les in e esa el uso de la lengua y su ap endizaje. El conjun o de su ob a se hace eco de es a p eocupación, aunque han sido algunos de sus esc i os, como ya se ha mencionado, los que han abo dado es a cues ión de mane a especí ica, conc e amen e el De Disciplinis (1531) y la Linguae la inae exe ci a io o Diálogos (1539), esc i os que han enido un g an econocimien o; el p ime o, po se un impo an e y comple o ex o ilosó ico (Ne o, 2008); y el segundo, po habe sido el de mayo éxi o, a endiendo –en e o as azones3– al núme o de ediciones que ha enido (B e a-Cla amon e, 1994). El humanis a alenciano po a ias azones (González y Gu ié ez, 1999) se sien e inclinado e, incluso, cómodo, con es a a ea: su conocimien o de las lenguas clásicas y manejo de un buen núme o de lenguas e náculas po habe i ido en el co azón de Eu opa y habe enido una al a mo ilidad en el in e io de la misma; su p eocupación po la educación y la didác ica; su eje cicio de docen e y su ce canía a E asmo, an o en lo pe sonal como en la p o esional, ue on ac o es, en e o os, que le hicie on in e esa e po la lengua y po la o ma de su ap endizaje. Vi es, siguiendo ambién la adición humanis a en el uso de los diálogos, como buen ins umen o que es pa a la comunicación y pa a el ap endizaje de la lengua, lo inco po a bien p on o a su agenda de abajo, con encido de su u ilidad y de su segu a di usión, sob e odo cuando io el éxi o que an e io es Diálogos habían enido, y, p incipalmen e, los de E asmo (E asmo, 2005) que log a on se en a y sie e ediciones en unos quince años —1518-1533 (Cale o, 1994). No cabe duda que Vi es con sus Diálogos, al igual que le sucedió a E asmo, podía cub i a ios obje i os: con ibui al buen ap endizaje del la ín po pa e de los jó enes4, uno de los en es humanis as; acili a su eje cicio docen e de la lengua la ina, ac i idad que desa olló, p ác icamen e, en buena pa e de su ida. Conc e amen e, Vi es esc ibió es a ob a mien as u o izaba en el ap endizaje 3 Va ios y di e en es mo i os se han dado pa a explica el éxi o que ha enido es a ob a de Vi es, señalándose: dispone de un ocabula io y de una g amá ica la inos (No eña, 1978); se los Diálogos mucho más que un lib o de ex o: son una ob a a ís ica comple a (J. J. M., 1959); se a a del es amen o de Vi es (Rod íguez, 1987); acaso no haya lib o en nues a li e a u a an ín imo y gus oso ( Ma ínez Ruiz, 1976); es un lib o escola y de lec u a en e enida y p o echosa (Cale o, 1994). 4 Vi es en la Dedica o ia de es a ob a que hace al P íncipe Felipe exp esa uno de los mo i os p incipales po los que ma e ializa es e esc i o: «Po es a azón, y a pesa de mis ocupaciones en a eas más impo an es, ayuda é con gus o el ap endizaje de la ju en ud ambién en es a ma e ia. He esc i o pa a p ac ica la lengua la ina unos eje cicios elemen ales de con e sación que, po se p o echosos pa a los muchachos, según espe o, me ha pa ecido bien dedicá elos a i que e es P íncipe» (Vi es, 1994: 1). LOS DIÁLOGOS DE VIVES EN LA DIDÁCTICA DE LA LENGUA 280 «Homenaje al D . Albe o Millán Chi i e». Nºs 34-35 (años 2011-2012) del la ín a la ma quesa de Zene e, esposa del Conde de Nassau, en la ciudad de B eda -1537-1539-; apa e de se i de medio económico pa a sus en a se él y su amilia y de ene no able di usión, la ob a ambién acili aba la di usión de las o as que Vi es iba sacando al me cado eu opeo. La his o ia no a dó mucho en con i ma la in uición que u o: las ediciones de su ob a supe a on las escien as, sob epasando el núme o de ediciones que u o la co espondien e ob a de E asmo, así como la di usión que u ie on las o as ob as del alenciano. Los Diálogos de Vi es cons a de 25 ex os, en los que se abo dan di e en es emas, odos encaminados a se i de base y de ins umen o pa a el ap endizaje del la ín, y la mayo ía de las mismas e san sob e aspec os ela i os al espacio escola . Pe o son los diálogos XXIV y XXV los que Vi es u iliza pa a ansmi i su pensamien o o eo ía sob e la educación. Desde el pun o de is a del uso de la lengua y de su ap endizaje, es el conjun o de los diálogos los que cons i uyen el cen o de in e és de es a ob a y en cada uno de ellos el alenciano a señalando p og esi amen e sus apo aciones a la lengua. 4.1. La lengua la ina de los Diálogos de Vi es Ci cunsc ibiéndose al uso de la lengua que Vi es hace en es a ob a, se obse a que es e la o ien a pa a la p ác ica del la ín y pa a en iquece el ocabula io de pe sonas que ya es aban iniciadas en es a lengua, lo que explica que in oduzca di icul ades al emplea neologismos y u iliza palab as, a eces, no muy usuales. Po o a pa e, Vi es, iel a la adición humanis a, p e ende hace un buen uso del la ín clásico. A al in, ecomienda como p ác ica de la lengua la ina la lec u a de clásicos como Cice ón, Te encio y Plinio. No obs an e, Vi es no es pa ida io de la imi ación en el uso del la ín clásico, sino que c ee que es e debe se ac ualizado aunque debe esponde a los cánones clásicos de su uso. Ello hace que Vi es u ilice un es ilo muy pe sonal, di ec o y i o, siguiendo el i mo del géne o dialógico que le pe mi e esceni ica aspec os de la ida con el ins umen o de la lengua. También es á p esen e en Vi es la in luencia de E asmo en el uso que hace de la lengua. La ce canía y, a eces, la dependencia de Vi es espec o a E asmo, explican es e hecho. Los dos, no solo ienen un buen dominio del la ín, sino que compa en es a egias humanis as en cuan o a la esc i u a y a la di usión de sus esc i os. Ambos hacen uso de los diálogos, p ime o E asmo y después Vi es, esc ibiendo sus co espondien es Coloquios y Diálogos; ello hace que en el es ilo di ec o y cla o de Vi es en el uso de la lengua se ea e lejado el es ilo de E asmo5. Igualmen e, los dos segui án es a egias pa ecidas en la di usión de sus ob as, JUAN LUIS MONREAL PÉREZ / UNIVERSIDAD DE MURCIA (ESPAÑA) 281 «Cauce. Re is a in e nacional de Filología, Comunicación y sus Didác icas. Nºs 34-35 (años 2011-2012) » siguiendo Vi es las p ác icas de E asmo, aunque Vi es con sus Diálogos le a en ajó sob adamen e en el núme o de ediciones que E asmo alcanzó con sus Coloquios. 5. LAS APORTACIONES DE LOS DIÁLOGOS DE VIVES AL USO DE LA LENGUA EN EL CONTEXTO GENERAL DE SU OBRA El hecho de que los Diálogos de Vi es en onquen con la adición medie al y clásica de es e géne o li e a io no le es a signi icación, sino que al con a io, es a con inuidad la en iquece al cons i ui se es a ob a en un pun o de encuen o en e el pasado y el p esen e del Renacimien o. Es a conside ación iene su impo ancia desde el aspec o o mal del géne o li e a io, el diálogo. Pe o desde el pun o de is a del con enido de la ob a, eje cicios o emas pa a el es udio del la ín como lengua, es donde se undamen a y se explica el alo de es a ob a y el éxi o que u o. También desde es a pe spec i a, la apo ación del alenciano en onca con la adición an igua y medie al de los Diálogos Escola es, ya que se ocupaban de la p ác ica de una lengua de o ma dialogada y cuya emá ica e saba no malmen e sob e aspec os escola es o de la ida co idiana (Cale o, 1994). Dicho es o, lo que nos in e esa en es e epíg a e es incula las apo aciones que hace Vi es en sus Diálogos con aquella pa e de su ob a que ha dedicado a o ece nos su pensamien o sob e la lengua y la o ma más adecuada pa a ap ende la, conc e amen e en su De Disciplinis, al como se ha mencionado an e io men e. Y es e examen se ha á, eniendo en cuen a el con ex o más gene al de su ob a didác ica que ayuda á al in p opues o. 5.1. Vi es y el uso y es udio de las lenguas Juan Luis Vi es c ece du an e los p ime os años de su ida en un clima lingüís ico plu al. El cas ellano y el alenciano o man su bagaje lingüís ico na u al, apa e de su emp ano ap endizaje del la ín. El des ino que le espe aba, F ancia, Países Bajos e Ingla e a le pe mi i ía inco po a ambién de o ma bas an e na u al el ancés, lamenco e inglés, además del buen dominio del la ín y buen conocimien o del g iego. Po an o, es amos an e un humanis a que p ac icó con su ejemplo el uso de las lenguas, clásicas y e náculas, en endiéndolas como 3 Va ios y di e en es mo i os se han dado pa a explica el éxi o que ha enido es a ob a de Vi es, señalándose: dispone de un ocabula io y de una g amá ica la inos (No eña, 1978); se los Diálogos mucho más que un lib o de ex o: son una ob a a ís ica comple a (J. J. M., 1959); se a a del es amen o de Vi es (Rod íguez, 1987); acaso no haya lib o en nues a li e a u a an ín imo y gus oso ( Ma ínez Ruiz, 1976); es un lib o escola y de lec u a en e enida y p o echosa (Cale o, 1994). LOS DIÁLOGOS DE VIVES EN LA DIDÁCTICA DE LA LENGUA 282 «Homenaje al D . Albe o Millán Chi i e». Nºs 34-35 (años 2011-2012) ins umen o lingüís ico y o ma de comunicación cul u al. En cuan o a es e aspec o, Vi es adop a á una posición más abie a y uncional que E asmo. Aunque ambos alo an el la ín como la lengua po excelencia haciendo un uso exclusi o de la misma en sus esc i os, sin emba go la e e encia a las lenguas e náculas en Vi es es mucho mayo que en E asmo. Posiblemen e, la di e encia de edad en e uno y o o, ein icinco años mayo E asmo que Vi es, explique al si uación, ya que en es e cua o de siglo muchas cosas cambia on, en e o as, la implan ación de las lenguas e náculas iba ex endiéndose y consolidándose. Vi es no solo se á un usua io de las lenguas, sino que se ocupa de las mismas en sus esc i os, e lexionando ace ca de la lengua en gene al y p oponiendo me odologías pa a su ap endizaje. Son a ios los esc i os de Vi es en los que se ocupa de es as cues iones: De a ione s udii pue ilis (1521), dos ca as que e san sob e la enseñanza de las lenguas; De adendis disciplinis (1531)6, ambicioso a ado de la enseñanza de odas las disciplinas; De a ione dicendi (1533) o e ó ica, en donde se dedican capí ulos a la mane a de exp esa se, la dialec ología y la eo ía de la aducción; De consc ibendis epis olis (1536), dedicado al a e de esc ibi ca as y que es un lib o in oduc o io sob e ó mulas, o ma os, con enidos y ipos de ca as al ni el del p incipian e a anzado o es udian e in e medio; Linguae La inae exe ci a io o Los Diálogos (1539), que como an e io men e se ha dicho, cons i uyen un buen ma e ial pa a la con e sación y en los que se encuen an exp esiones coloquiales la inas. Es un lib o de ases, de lec u a, de con e sación y de p ác ica de o mas y es uc u as (B e a-Cla amon e, 1994). En las muchas y a iadas e lexiones que Vi es hace en su esc i os a p opósi o de las lenguas y de la lengua, plan ea una cues ión de ca ác e gene al que conside amos de g an u ilidad e, incluso, de ac ualidad: el conocimien o de las lenguas es algo que no se ago a en sí mismo, sino que son un medio que nos si úan a las pue as de las a es, de las disciplinas y de los sabe es. La necesidad de las mismas hay que en ende la, según Vi es, desde es a pe spec i a, al como lo exp esa en su ob a De Disciplinis, en la Pa e Segunda -Tomo II-, dedicado a La Enseñanza de las Disciplinas o la Fo mación C is iana: Has a es e pun o nos hemos ocupado del conocimien o de las lenguas que posibili an el acceso a odas las disciplinas y a odas las a es, muy especialmen e a aquellas que nos han sido ansmi idas en las ob as li e a ias de los g andes alen os. Po consiguien e, el desconocimien o de una de e minada lengua cie a, po deci lo de algún modo, la pue a 6 Es e esc i o es la segunda pa e de la g an ob a de Vi es De Disciplinis (1531), siendo la p ime a, De causis co up a um a ium y la e ce a, De a ibus. De adendis disciplinis, la segunda pa e, po su con enido y la iloso ía que lo o ien a puede se i de modelo de ex o humanís ico (C . Ne o, 2008). JUAN LUIS MONREAL PÉREZ / UNIVERSIDAD DE MURCIA (ESPAÑA) 283 «Cauce. Re is a in e nacional de Filología, Comunicación y sus Didác icas. Nºs 34-35 (años 2011-2012) » de en ada a la disciplina que es á esc i a y edac ada en esa lengua. Pe o ecue den los homb es aplicados al es udio que, si no añaden nada al conocimien o de esas lenguas, an solo han llegado a los umb ales de las a es y se hallan en en e de ellas o, pa a se más exac os, en el es íbulo; y ecue den igualmen e que no es mejo conoce el la ín y el g iego que el ancés y el español, oda ez que los e udi os se han is o p i ados de saca p o echo de su uso, ni que odas las lenguas del mundo me ecen que uno se sac i ique exclusi amen e po ellas en el supues o de que no se busque una inalidad dis in a (Vi es, 1997, II: 149). 5.1.1 El uso del la ín Con iene eco da de nue o que Vi es, al igual que lo hizo E asmo, esc ibió oda su amplia ob a en la ín, y además en el la ín del humanismo. Es a si uación le ino impues a, ya que el la ín –pese a que las lenguas e náculas en es e iempo empiezan a gana e eno–, e a la lengua o icial en las uni e sidades7 y en oda la p oducción cien í ica que se gene aba en ellas o en su en o no. Con el ap endizaje que Vi es adqui ió de es a lengua en su o mación inicial de Valencia y con el pe eccionamien o que consiguió en su segundo pe íodo pa isino de o mación, log ó habla y esc ibi un la ín pe ec o: Hay un hecho, sin emba go, que no o ece duda. Cuando a sus diecisie e años el jo en Vi es llega a Pa ís pa a cu sa A es, es deci , iloso ía, dominaba el la ín, había es udiado g iego y poseía una espe able e udición his ó ica, cul u al y li e a ia en elación a la an igüedad g eco omana. Se ía imposible que sin una base de cie a consis encia hubie a podido acumula los sabe es la inos y li e a ios que mues an sus p ime as publicaciones pa isinas, habiéndose dedicado además a o as ma e ias y lec u as, e incluso a enseña él mismo (Fon án, 1992: 27). El conocimien o eó ico y p ác ico que Vi es iene de la lengua la ina no obedece a la pu a uncionalidad y u ilidad. Hay un plus adicional que le lle a a habla y esc ibi en la ín como una segunda lengua ma e na: el espí i u del humanismo: 7 Al espec o iene in e és el siguien e comen a io de Lo enzo Ribe , en el que señala que pese a la o icialidad del la ín en una uni e sidad an ele an e en aquel iempo como Lo aina, ello no impedía el uso co idiano de las lenguas e náculas: «¡Qué eno me zumbido el de las colmenas es udian iles de Lo aina en los comienzos del siglo XVI! En los días de Vi es, esa é ica ciudad llegó a albe ga más de sie e a ocho mil es udian es p oceden es de odos los pun os de Eu opa. Una ez salidos de las aulas, donde impe aba el la ín, sus calles esonaban con odos los acen os de una bulliciosa Babel plu ilingüe» (Ribe en Vi es, 1947: I, 40). Lo dicho pa a la Uni e sidad de Lo aina es aplicable a las uni e sidades hispanas, caso de Salamanca, pues ni siquie a en el Colegio T ilingüe se hablaba el la ín de o ma pe manen e (Mo eno, 2006). LOS DIÁLOGOS DE VIVES EN LA DIDÁCTICA DE LA LENGUA 290 «Homenaje al D . Albe o Millán Chi i e». Nºs 34-35 (años 2011-2012) quien el mime ismo es lo más gus oso y mejo . Y no solamen e emeda á las oces, sino ambién la p onunciación po no come e al a en los acen os (Vi es, 1948: II, 325).10 En segundo luga , pone de elie e la u ilidad de conoce bien y apoya se en la lengua e nácula p opia pa a el ap endizaje de las o as lenguas. Vi es de iende el uso de la lengua e nácula, ya que según él, acili a el ap endizaje de las lenguas clásicas. Con es a posición, el alenciano a anza bas an e, en é minos de mé odo de ap endizaje de las lenguas, y se dis ancia de E asmo quien se quedó p ác icamen e ence ado en el uso de la lengua la ina: «En es e pun o comenza á a e e pequeñas o aciones del inglés al la ín, áciles al p incipio y de una di icul ad g adual después, en que en en en juego odos los géne os y iempos de los e bos. Es as o acioncillas deben se g a es y de sano con enido, o es i as, salpicadas de g acejo u bano y de sales á icas» (Vi es, 1948. II, 323). En e ce luga , o a idea que es á en su concepción de la didác ica es que pa a mejo a el ap endizaje con iene segui el ejemplo de los que hablan y esc iben bien. Vi es, lejos de se un o malis a y un pu is a en el uso de la lengua, sí c ee necesa io como mé odo de enseñanza imi a a los que bien hablan y esc iben. Es a idea es á ue a de duda y se ha cons i uido en un p incipio de ap endizaje undamen al en cualquie p opues a me odológica: Habla ú como oye es que hablan los homb es doc os o leye es en los esc i o es la inos. E i a, así en el habla como en el esc ibi , odas aquellas oces que e pa ecie en sospechosas sin habe e p e iamen e in o mado de u maes o ace ca de su la inidad. Con aquellos que hablan el la ín inco ec amen e, pues o que su locución puede co ompe la uya, p e ie e habla en inglés o en cualquie o a lengua en la que no exis a al pelig o. Gus a de al e na con los que ienen una emplada acundia. No hay delei e más pu o ni subido que el de habla con quienes ienen en su lengua emedios ob ios y e icaces pa a odas las dolencias del alma (Íbíd: 329-330). En cua o luga , Vi es ambién de iende que la enseñanza de las lenguas clásicas, conc e amen e el la ín, debe hace se po un maes o que conozca pe ec amen e su p opia lengua e nácula. De nue o, Vi es si úa a la lengua ulga como ins umen o de apoyo pa a el ap endizaje de lenguas no p opias. Resul a di ícil en ende o a si uación que no sea la indicada, pa a que enga luga un JUAN LUIS MONREAL PÉREZ / UNIVERSIDAD DE MURCIA (ESPAÑA) 10 Se ha ecu ido a la aducción que Ribe hace de la ob a de Vi es De Ra ione S udii Pue ilis, con enida en la Ca a que Vi es esc ibe a Ca alina, eina de Ingla e a (1523), al no dispone de o a aducción mejo en cas ellano de dicha ob a. La edición en cas ellano del Epis ola io de Juan Luis Vi es y p epa ada po Jiménez Delgado (1978) no incluye odo el ex o de dicha ca a, emi iendo a al in a las ediciones de las ob as de Vi es p epa adas po Mayans (Valencia, 1782-1790). 291 «Cauce. Re is a in e nacional de Filología, Comunicación y sus Didác icas. Nºs 34-35 (años 2011-2012) » ap endizaje en las adecuadas condiciones. No es ácil encon a o o ex o de Vi es al espec o, en el que exponga con an a cla idad la cuali icación que debe ene el maes o de su p opia lengua e nácula: De la lengua e nácula de los niños end á el maes o un conocimien o exac o pa a enseña les a a és de es a de mane a más cómoda y sencilla aquellas lenguas e udi as, pues, si en la lengua pa ia no usa de ocablos con enien es y adecuados al ema del que se habla, a menudo lle a á a engaño a los niños y es e e o les acompaña á enazmen e cuando sean ya adul os y g andes. ¿Qué deci del hecho de que los niños no en ienden bien ni su p opia lengua, a no se que se diga odo con cla idad me idiana? Conse e ín eg a la memo ia de la lengua pa ia en oda su an igüedad y enga conocimien o no solo de las palab as ecien es, sino ambién de las a caicas y que queda on ya obsole as, y sea como una especie de adminis ado del e a io de su lengua (Vi es, 1997: II, 87-Tomo II.). En quin o luga , Vi es igualmen e piensa que la u ilización de la lengua e nácula en la enseñanza acili a una explicación cla a y accesible y conside a buen mé odo de enseñanza i de lo ácil a lo di ícil, de lo simple a lo complejo, de lo accesible a lo que p esen a más di icul ad. Y en es a ansición el uso de la lengua e nácula acili a el camino del ap endizaje: «Sea la explicación del p ecep o en ex emo ácil y diá ana. Al p incipio, hágase en palab as de la lengua ulga , luego, paula inamen e, en oces la inas con una p onunciación cla a y ges os que ayuden a la comp ensión, siemp e que no degene en en el his ionismo» (Ibid.: 88). En sex o y úl imo luga , con iene des aca la idea i esiana de que la p ác ica es un elemen o necesa io pa a el ap endizaje de las lenguas. De nue o el sen ido p agmá ico de Vi es apa ece en es a idea, ya que es conscien e de que no impo a en qué enseñanza, es a debe ene al mismo iempo una o ien ación eó ica y p ác ica. Vi es oda ía eco daba su expe iencia en Pa ís cu sando los es udios de iloso ía. Allí pudo comp oba los excesos que se p oducían en la enseñanza de la dialéc ica, bas an e o ien ada a la pu a especulación y alejada de plan eamien os eales: La p ác ica de la esc i u a es p o echosa en g an mane a. Cice ón dice: ‘La pluma es el mejo maes o y pe eccionado del lenguaje’. Po lo an o, después de que hayan ap endido la sin axis, aduci án o aciones de la lengua ulga a la la ina y, asimismo, de es a a la lengua ulga , pe o se án al p incipio muy b e es y se les i á añadiendo cada día algún elemen o. Se ob a á de idén ica mane a en la lengua g iega, aunque yo p e e i ía que ap endie an a e e de los g iegos a noso os que de noso os a aquéllos (Ibid.: 96). Concluyendo, se puede deci que Vi es aplica la didác ica a la enseñanza de la lengua y del lenguaje. Pa a él, las lenguas se deben ap ende a a és de la comunicación di ec a y la enseñanza en gene al debe ía basa se en la expe iencia LOS DIÁLOGOS DE VIVES EN LA DIDÁCTICA DE LA LENGUA 292 «Homenaje al D . Albe o Millán Chi i e». Nºs 34-35 (años 2011-2012) y en el con ac o con los homb es. No obs an e, en el caso del la ín, eniendo en cuen a que dicha lengua no se habla de modo na u al ue a del aula, Vi es se e obligado a inclui eglas g ama icales en su mé odo didác ico pa a que se es udien al mismo iempo que se ap ende a con e sa , aunque lo undamen al de dichas eglas es que se apliquen en la comunicación dia ia. Después del examen de las apo aciones de Vi es a la lengua y al lenguaje, se puede deci que ue un isiona io de la didác ica de las lenguas y, a su ez, aplicó odos los elemen os posi i os de la época en la que esc ibió. 7. A MODO DE CONCLUSIÓN GENERAL A pa i de las e lexiones hechas en las páginas an e io es sob e el pensamien o de Vi es en elación a la lengua y su ap endizaje se puede conclui señalando los siguien es aspec os: • Lengua y ap endizaje son dos concep os que adquie en e dade a ue za en Vi es cuando son is os desde la pe spec i a de su ob a ilosó ica, conc e amen e en su esc i o De Disciplinis, y desde su ob a de o ien ación p ác ico-pedagógica, como es su esc i o Linguae la inae exe ci a io o Diálogos. • El conocimien o de las lenguas, en opinión de Vi es, es algo que no se ago a en sí mismo, sino que ellas son medios que nos si úan a las pue as de las a es, de las disciplinas y de los sabe es. • Vi es no es solo un usua io de las lenguas, sino que e lexiona ace ca de la lengua en gene al y p opone me odologías pa a su ap endizaje. • Vi es hace un econocimien o de la lengua e nácula, aunque siemp e oma las cau elas necesa ias pa a que p e alezca la hegemonía del la ín y del g iego sob e es a. BIBLIOGRAFÍA AA. VV. (1990): Il dialogo iloso ico nel Cinquecen o eu opeo. Milán, Angeli. ALCINA, Juan F. y GONZÁLEZ, José An onio (2000): «Las p ime as ano aciones a los Diálogos de Vi es en España, de Ped o Mo a a Juan Maldonado», No a Tellus (Anua io del Cen o de Es udios Clásicos), 18, 2, 131-174. JUAN LUIS MONREAL PÉREZ / UNIVERSIDAD DE MURCIA (ESPAÑA) 293 «Cauce. Re is a in e nacional de Filología, Comunicación y sus Didác icas. Nºs 34-35 (años 2011-2012) » BREVA-CLARAMONTE, Manuel (1994): La didác ica de las lenguas en el Renacimien o: Juan Luis Vi es y Ped o Simón Ab il. Bilbao, Uni e sidad de Deus o. CALERO, F ancisco (1994): Los Diálogos de Juan Luis Vi es (Linguae La inae Exe ci a io). Valencia, Ayun amen de Valencia. – (1996): «‘T aiciones’ a Luis Vi es», en Anales del Semina io de His o ia de la Filoso ía, 13, 237-245. — (2009): «La lengua e nácula y Luis Vi es: a p opósi o de la au o ía del Diálogo de la Lengua», Espéculo. Re is a de Es udios Li e a ios, 41, 1-3. CARRERA, A elina (1988): El p oblema de la lengua en el Humanismo enacen is a español. Valladolid, Sec e a iado de Publicaciones de la Uni e sidad de Valladolid. ESTEBAN, León (1997): «Ad e encia p elimina al es udio del De Disciplinis», en VV. AA.: Cua o es udios a una ob a o el «A e de Enseña » de Juan Luis Vi es. Valencia, Ayun amen de Valencia, 9-25. ESTEBAN, León y LÓPEZ, Ramón (1997): «La escuela y los p ocedimien os de enseñanza en Juan Luis Vi es», en VV. AA.: Cua o es udios a una ob a o el «A e de Enseña »de Juan Luis Vi es. Valencia, Ayun amen de Valencia, 29-64. FONTÁN, An onio (1977): «El la ín de Luis Vi es», en Sáinz Rod íguez,, Ped o e al.: Homenaje a Luis Vi es. Mad id, Fundación Uni e si a ia Española, 33-62. — (1992): Juan Luis Vi es (1492-1540): Humanis a. Filóso o. Polí ico. Valencia, Ajun amen de València. GARCÍA BERRIO, An onio y HUERTA, Ja ie (1995): Los géne os li e a ios: sis ema e in oducción. Mad id, Cá ed a. GÓMEZ, Jesús (2000): El diálogo enacen is a. Mad id, Eds. del Labe in o. — (2004): «El diálogo medie al y el Llib e d´Amic e Ama de Llull», Re is a de Li e a u a medie al, XVI, 41-61. GONZÁLEZ, En ique (1992a): «Vi es. De la edición P íncipe hacia el ex o c í ico», en Vi es. Edicions P inceps. Valencia, Uni e si a de Valencia, 13-57. — (1992b): «La lec u a de Vi es, del siglo XIX a nues os días», en Mes e, An onio (coo d..), VIVIS Ioannis Lodo ici: Ope a Omnia, I, Vol. In oduc o io.Valencia, Edicions Al ons el Magnànim. Gene àli a Valenciana, 1-76. GONZÁLEZ, En ique y GUTIÉRREZ, Víc o (1999): Los Diálogos de Vi es y la imp en a. Fo una de un manual escola enacen is a (1539-1994). Valencia, Ins i ució Al ons el Magnanim. JIMÉNEZ, José (1978): «In oducción», VIVES, Juan Luis: Epis ola io. Mad id, Edi o a Nacional, 9-100. J. J. M. (1959): «In oducción», VIVES, Juan Luis: DIÁLOGOS. T aducción de C is óbal Co e y Pe is. Mad id, Espasa-Calpe, pp. 9-14. MARSH, D. (1980): The Qua ocen o Dialogue. Camb idge, Camb idge Uni e si y P ess. LOS DIÁLOGOS DE VIVES EN LA DIDÁCTICA DE LA LENGUA 294 «Homenaje al D . Albe o Millán Chi i e». Nºs 34-35 (años 2011-2012) MARTÍNEZ RUIZ, José (1976): Lec u as españolas. Mad id, Espasa-Calpe. MORENO, Valen ín (2006): La ecepción hispana de Luis Vi es. Valencia, Conselle ia de Cul u a, Educaciò i Espo . NERO, Vale io del (2008): «The De Disciplinis as a Model o a Humanis ic Tex », Fan azzi, Cha les (ed.): A Companion o Juan Luis Vi es. Leiden, B ill, 177- 226. NOREÑA, Ca los G. (1978): Juan Luis Vi es. Mad id, Ediciones Paulinas. NÚÑEZ, Juan Ma ía (1993): El cice onianismo en España. Valladolid, Uni e sidad de Valladolid. RIBER, Lo enzo (1947): «Ensayo biobibliog á ico: Juan Luis Vi es, alenciano», en VIVES, Juan Luis: Ob as Comple as. I, Mad id, Edi o ial Aguila , 13-255. RODRÍGUEZ, Ped o (1987): «In oducción», VIVES, Juan Luis: Diálogos de la Educación. Mad id: Alianza Edi o ial, 9-25. T aducción de Ped o Rod íguez San id ián. ROTTERDAM, E asmo de (2005): Coloquios amilia es. Ba celona, Edi o ial An h opos. Edición de Alonso Ruiz de Vi úes (Siglo XVI). VIVES, Juan Luis (1948): «De Ra ione S udii Pue iles», en Ob as Comple as. I, Mad id, Edi o ial Aguila . T aslación, comen a ios, no as y ensayo bibliog á ico de RIBER, Lo enzo. Tomo II. — (1994): Linguae La inae Exe ci a io. Eje cicios de Lengua La ina. Valencia, Ayun amen de Valencia. T aducción y no as po Cale o, F ancisco y Echa e, Mª José. — (1997): De Disciplinis. I y II, Valencia, Ayun amen de Valencia. JUAN LUIS MONREAL PÉREZ / UNIVERSIDAD DE MURCIA (ESPAÑA)