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Síndrome visual informático en niños: síntomas, tratamiento y prevención

Fernández Ibáñez, Rocío

Abstract

El síndrome visual informático (SVI) en niños se trata de un trastorno ocular que se produce como consecuencia de una exposición excesiva a las pantallas digitales. Con el incremento de la tecnología, los niños están cada vez más expuestos a las pantallas de teléfonos inteligentes, tabletas y otros dispositivos electrónicos y a la luz que emiten. Por ello, esto ha supuesto un aumento en los casos de SVI en la población infantil. Los niños que sufren este síndrome presentan una variedad de síntomas, pero los más comunes incluyen fatiga visual, dolor de cabeza, visión borrosa, enrojecimiento y alteraciones en la acomodación. Estos síntomas pueden afectar negativamente a su rendimiento académico, al bienestar general y a su calidad de vida. Así, una exposición prolongada a pantallas digitales es un factor clave en el desarrollo del SVI en los niños, ya que las pantallas emiten una alta proporción de luz azul la cual puede ser dañina para los ojos pudiendo verse afectado el desarrollo visual de estos ya que sus ojos se encuentran en pleno desarrollo. Además, existen otros factores que contribuyen al desarrollo del SVI como pueden ser una inadecuada postura o falta de parpadeo durante el uso de dispositivos electrónicos. Con esta revisión bibliográfica se pretende hacer evidente el gran aumento del SVI en la población infantil y la importante repercusión que podría suponer en la salud de los niños, además recoger los distintos tratamientos y mecanismos de prevención para proteger a los niños frente a este síndrome. Por ello, como mecanismo de prevención es importante limitar el tiempo de exposición a las pantallas digitales además de fomentar actividades al aire libre y otras actividades que no involucren el uso de dispositivos digitales. Del mismo modo, es esencial una correcta alimentación, que asegure la ingesta de nutrientes beneficiosos para la salud ocular o bien, el consumo adicional de antioxidantes que protejan frente al SVI. Finalmente, también hay que asegurarse que los niños utilicen una iluminación adecuada, mantengan una postura correcta y una distancia proporcionada entre los ojos y las pantallas y realicen pausas regulares durante su uso.

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FACULTAD DE FARMACIA UNIVERSIDAD DE SEVILLA SÍNDROME VISUAL INFORMÁTICO EN NIÑOS: SÍNTOMAS, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN AUTORA: Rocío Fernández Ibáñez FACULTAD DE FARMACIA UNIVERSIDAD DE SEVILLA TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN ÓPTICA Y OPTOMETRÍA DEPARTAMENTO DE FISIOLOGÍA SÍNDROME VISUAL INFORMÁTICO EN NIÑOS: SÍNTOMAS, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA Autor: Rocío Fernández Ibáñez Tutora: Fátima Nogales Bueno Sevilla, 8 de junio 2023 RESUMEN El síndrome visual informático (SVI) en niños se trata de un trastorno ocular que se produce como consecuencia de una exposición excesiva a las pantallas digitales. Con el incremento de la tecnología, los niños están cada vez más expuestos a las pantallas de teléfonos inteligentes, tabletas y otros dispositivos electrónicos y a la luz que emiten. Por ello, esto ha supuesto un aumento en los casos de SVI en la población infantil. Los niños que sufren este síndrome presentan una variedad de síntomas, pero los más comunes incluyen fatiga visual, dolor de cabeza, visión borrosa, enrojecimiento y alteraciones en la acomodación. Estos síntomas pueden afectar negativamente a su rendimiento académico, al bienestar general y a su calidad de vida. Así, una exposición prolongada a pantallas digitales es un factor clave en el desarrollo del SVI en los niños, ya que las pantallas emiten una alta proporción de luz azul la cual puede ser dañina para los ojos pudiendo verse afectado el desarrollo visual de estos ya que sus ojos se encuentran en pleno desarrollo. Además, existen otros factores que contribuyen al desarrollo del SVI como pueden ser una inadecuada postura o falta de parpadeo durante el uso de dispositivos electrónicos. Con esta revisión bibliográfica se pretende hacer evidente el gran aumento del SVI en la población infantil y la importante repercusión que podría suponer en la salud de los niños, además recoger los distintos tratamientos y mecanismos de prevención para proteger a los niños frente a este síndrome. Por ello, como mecanismo de prevención es importante limitar el tiempo de exposición a las pantallas digitales además de fomentar actividades al aire libre y otras actividades que no involucren el uso de dispositivos digitales. Del mismo modo, es esencial una correcta alimentación, que asegure la ingesta de nutrientes beneficiosos para la salud ocular o bien, el consumo adicional de antioxidantes que protejan frente al SVI. Finalmente, también hay que asegurarse que los niños utilicen una iluminación adecuada, mantengan una postura correcta y una distancia proporcionada entre los ojos y las pantallas y realicen pausas regulares durante su uso. PALABRAS CLAVES: Síndrome visual informático, fatiga digital, niños, síntomas, prevalencia. ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ..................................................................................................................... 1 1.1 Definición de Síndrome Visual Informático. ................................................................. 1 1.2 Causas ............................................................................................................................ 1 1.3 Síntomas asociados al SVI ............................................................................................. 2 1.4 Prevalencia .................................................................................................................... 3 2. OBJETIVOS ............................................................................................................................. 4 3. METODOLOGÍA ...................................................................................................................... 5 3.1 Diseño ............................................................................................................................ 5 3.2 Estrategia de búsqueda ................................................................................................. 5 3.3 Criterios de inclusión y exclusión .................................................................................. 5 3.4 Extracción y análisis de la información ......................................................................... 6 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN .................................................................................................... 6 4.1 Síndrome visual informático en niños. .......................................................................... 6 4.1.1 Relevancia del SVI en niños. .................................................................................. 7 4.1.2 SVI y la pandemia por COVID-19 ........................................................................... 8 4.2 Luz azul ........................................................................................................................ 10 4.3 Sintomatología. ........................................................................................................... 11 4.2.1 Síntomas relacionados con la superficie anterior del ojo. .................................. 12 4.2.2 Síntomas astenópicos. ......................................................................................... 14 4.2.3 Acomodación y visión binocular.......................................................................... 15 4.2.4 Síntomas musculoesqueléticos. .......................................................................... 17 4.3 Diagnóstico del SVI ...................................................................................................... 19 4.3.1 Anamnesis ........................................................................................................... 19 4.3.2 Examen físico ....................................................................................................... 19 4.3.3 Valoración............................................................................................................ 19 4.4 Tratamiento y prevención frente al SVI ...................................................................... 20 4.4.1 Pautas físicas ....................................................................................................... 20 4.4.2 Nutrición. ............................................................................................................. 22 4.4.3 Filtros para la luz azul .......................................................................................... 24 5. CONCLUSIONES ................................................................................................................... 26 6. BIBLIOGRAFÍA ...................................................................................................................... 27 1 1. INTRODUCCIÓN 1.1 Definición de Síndrome Visual Informático. Debido al avance de las tecnologías en los últimos años, cada vez es más frecuente el uso prolongado de monitores como teléfonos, portátiles, tablet, libros electrónicos e incluso relojes, proporcionando así a los ojos una retroiluminación artificial que pueden causar una serie de problemas oculares. Así, desde la década de 1990, a esta serie de síntomas se le denomina con el término de Síndrome Visual informático (SVI) o Síndrome de Visión por Computadora. Con el paso de los años, debido a la multitud de tipos de dispositivos electrónicos, aparecen nuevos términos más globales como pueden ser Fatiga Visual (FV) o Fatiga Visual Digital (Auffret et al., 2021). El SVI consiste en una serie de síntomas visuales y musculoesqueléticos que se están convirtiendo en un problema importante para la salud pública ya que afecta indistintamente tanto a niños como adultos, especialmente en los países desarrollados, donde el compromiso con los dispositivos electrónicos ha aumentado exponencialmente en los últimos años (Kamoy et., al; Anbesu and Lema, 2023). Por tanto, desde la década de los 90, el SVI es un problema visual de gran relevancia, estudiado cada vez con más exactitud debido al aumento de síntomas y quejas a nivel visual por los usuarios de estos dispositivos (Leyé et al., 2012). La utilización de los dispositivos digitales requiere la combinación de movimientos vergenciales y sacádicos, así como cambios en el enfoque muy complejos y variados, que pueden producir posibles efectos sobre la salud visual. Esto además puede conducir a una serie de riesgos laborales, a una productividad reducida y baja satisfacción laboral, a un aumento de tasa de error y discapacidad visual, además de un trastorno en los ritmos cardíacos y en los patrones de sueño. 1.2 Causas Aunque el SVI es de origen multifactoral, según varios estudios se demuestra que se pueden clasificar según factores extrínsecos o intrínsecos (Figura 1). En cuanto a los factores extrínsecos, se encuentran los factores asociados a las condiciones ambientales, es decir, lugares de trabajo inadecuados, con iluminación, contraste y resolución deficiente, deslumbramiento de la pantalla y cambio brusco de luz entre la pantalla y la sala de trabajo. Además, otros factores a destacar son los relacionados con el mobiliario y equipo, donde se incluye una distancia, ángulo y procedimientos de trabajo incorrecto entre los ojos y la pantalla, inadecuada posición para sentarse, edad, uso de lentes de contactos, enfermedades sistémicas o locales, así como el tiempo e intensidad de utilización de los dispositivos (Anbesu 2 Figura 1. Factores causales SVI CAUSAS FACTORES EXTRÍNSECOS CONDICIONES AMBIENTALES MOBILIARIO Y EQUIPO TIEMPO DE USO INTENSIDAD FACTORES INTRÍNSECOS PROBLEMAS VISUALES PREEXISTENTES ANOMALIAS PELÍCULA LAGRIMAL and Lema, 2023). De igual manera, existen factores intrínsecos como por ejemplo la acomodación del ojo, errores refractivos no corregidos como la presbicia, presencia de forias o tropias y anomalías en la película lagrimal asociada a una disminución en la frecuencia de parpadeo (Echeverri et al., 2012) 1.3 Síntomas asociados al SVI Algunos estudios muestran como más del 75% de los usuarios que realizan tareas prolongadas entre 3 y 9 horas indican problemas visuales (Argilés et at., 2016). De forma general, estos síntomas o problemas visuales asociados al síndrome visual informático se pueden clasificar en tres categorías (Demirayak et al., 2022; Mohan et al., 2020): 1. Relacionados con la acomodación: visión borrosa, visión doble, cefalea, fatiga ocular, dolor ocular. 2. Relacionados con la sequedad ocular: sensación de ardor, lagrimeo, ojo seco, irritación, enrojecimiento, picazón, fotofobia. 3. Síntomas extraoculares: rigidez y dolor de cuello, hombros, espalda, muñecas y manos. Así, todo paciente sospechoso de padecer el síndrome al presentar síntomas oftalmológicos tras usar dispositivos electrónicos o después de haberlos usado durante prolongados periodos de tiempo, debe realizarse un examen físico para detectar posibles signos y síntomas tanto oculares como extraoculares además de un examen musculoesquelético. 3 1.4 Prevalencia La prevalencia de este síndrome es alícuota al número de horas que se pasa con los dispositivos digitales. Actualmente, se ha observado que un alto porcentaje de pacientes que usan este tipo de tecnologías presentan el SVI, demostrando que puede estar en continuo aumento. Así pues, esta evolución puede dar lugar a la aparición de una nueva epidemia en este siglo XXI (Woldu y Kelelom, 2023). De esta manera, pasar más de 4 horas diarias frente a estos dispositivos aumenta notablemente la prevalencia de la fatiga visual digital o SVI (Sheppard y Wolffsohn, 2018). Numerosos estudios han observado que pasar frente a la computadora más de 30 horas a la semana durante más de 10 años, desarrolla síntomas somáticos, depresivos y obsesivos, todos ellos propios del SVI (Echeverri et al., 2012). Recientemente, Anbesu and Lema (2023) han demostrado, mediante una revisión sistemática que incluían estudios de 18 países de Europa, Asia y América, que la prevalencia del SVI era del 66% tanto en países en vías de desarrollo como en países desarrollados. Estos autores también observaron que la prevalencia de SVI fue más alta en Pakistán, concretamente con un 97%, y la más baja en Japón, con un 12%. Ellos también encontraron que la prevalencia aumentó tras el confinamiento debido a la pandemia por COVID-19. Este hecho podía ser causado por las diferencias tanto en el entorno de estudio como las diferencias socioeconómicas u otros cambios de comportamiento (Anbesu and Lema, 2023). Por otro lado, el género, la postura corporal, las horas de uso de dispositivos electrónicos, tomar descansos, la distancia de la pantalla y los conocimientos ergonómicos generales fueron asociados con un aumento de la prevalencia en el SVI (Anbesu and Lema, 2023). En este contexto, se demostró que la probabilidad de que una mujer sufra el SVI era un 74% más alta que los hombres (Anbesu and Lema, 2023; Ranasinghe et al., 2016). También se observó un aumento de prevalencia (2,65 veces mayor) debido a una postura corporal inadecuada, así como un aumento significativo, concretamente de 2,24 veces más, en pacientes que no toman descansos mientras usan los dispositivos electrónicos. Por otro lado, otros dos factores que se asociaron significativamente con el SVI fueron el uso excesivo de pantallas y la distancia a la que se utilizan estas, concretamente unas 2,02 y 4,24 veces mayor, respectivamente. Por último, también se indica un aumento significativo de prevalencia debido al desconocimiento sobre los problemas que el uso de dispositivos digitales puede causar (4,04 4 veces más prevalencia) o sobre las prácticas ergonómicas inadecuadas (3,87 más probable que los que adaptan posturas ergonómicas adecuadas). Pero, además, este síndrome presenta una alta prevalencia en los niños, ya que ellos, actualmente, están expuestos constantemente a las pantallas digitales tanto en el ámbito escolar como en el ámbito familiar. En este contexto, Vilela et al., (2015) encontraron, en un estudio enfocado en niños, una prevalencia del 19,7% del SVI y de astenopia o fatiga ocular relacionada con el esfuerzo visual. Según los estudios realizados hasta la fecha, no se encontraron diferencias en la prevalencia de fatiga ocular o astenopia según el género, pero si se observaron síntomas en niños mayores de 7 años. En la siguiente tabla (Tabla 1), se puede observar la prevalencia y la existencia de fatiga ocular en relación con distintos factores analizados por diversos autores. AUTOR NÚMERO DE NIÑOS EDAD PREVALENCIA RELACIÓN SÍNTOMAS FATIGA OCULAR Ip et al. (2006) 1448 6 años 12,6% Examen ocular normal Adbi (2007) 216 6-16 años 23,1% Errores refractivos (miopía y astigmatismo), baja agudeza visual e insuficiencia acomodativa Sterner et al. (2006) 72 5-9 años 26,4% Insuficiencia acomodativa Tabla 1. Prevalencia de astenopia en niños (Modificado a partir de Vilela et al., (2015)) Por ello, como consecuencia a la alta prevalencia del SVI observada en los niños por el uso excesivo de las pantallas digitales y a que los síntomas que este síndrome produce pueden afectar el rendimiento escolar y al aprendizaje, son necesarios más estudios que analicen la prevalencia y las consecuencias de esta afección en los niños y así poder actuar al respecto con el fin de tratarlo y/o prevenirlo. 2. OBJETIVOS Por tanto, debido al avance tecnológico de las últimas décadas, que ha llevado al desarrollo de cada vez más pantallas digitales que, aunque en muchos casos pueden utilizarse como herramienta de trabajo o como sistemas de aprendizaje, también pueden tener repercusiones nocivas en la salud que llevan a la aparición de signos y síntomas oculares tanto en adultos como niños. Por otra parte, ya que los niños, que empiezan a usar estos dispositivos a edad excesivamente temprana, no tienen la capacidad de detectar y/o informar de estos síntomas y dado que el uso excesivo de estas pantallas puede tener otras repercusiones en la salud de los 5 niños, se hace necesaria esta revisión sobre el SVI en niños para que los padres, educadores y sanitarios tomen conciencia de esta problemática. Al mismo tiempo, también se pretende hacer una revisión que recoja los distintos tratamientos y mecanismos de prevención con el fin de proporcionar una posible guía para progenitores, educadores y profesionales sanitarios y de la visión con la que proteger a los niños frente al SVI. 3. METODOLOGÍA 3.1 Diseño Se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica para obtener información sobre de la influencia del uso abusivo de dispositivos digitales y las diferentes manifestaciones clínica del SVI en los niños, teniendo en cuenta unos criterios de inclusión y exclusión para obtener unos resultados actuales del tema en estudio 3.2 Estrategia de búsqueda Las principales fuentes de información utilizadas han sido bases de datos, tales como Scielo, Dialnet, MedLinePlus, Google Scholar, Science Direct y, sobre todo, Pubmed. Esta última es una plataforma que facilita una búsqueda de diversas bases de datos en la que el idioma predominante es el inglés, aunque es cierto que existen una cantidad significativa de artículos en otros idiomas, incluido el español. Sin embargo, la realización de la búsqueda en inglés proporcionó un mayor número de resultados debido a que muchos autores publican sus artículos en inglés para que sean accesibles y compresibles por toda la comunidad científica. En general, todas las bases de datos han servido para poder realizar la búsqueda, en el que hemos tenido que introducir diferentes palabras claves, para poder así obtener información de artículos y trabajos relacionados con el tema estudiado. Se utilizaron palabras claves, tanto en inglés y español, como “Computer vision síndrome” “children”, “digital eye strain”, “computer vision syndrome symptoms”, “computer vision syndrome pathophysiology”, “prácticas ergonómicas uso pantallas”, entre otras. 3.3 Criterios de inclusión y exclusión Los criterios de inclusión especificados han sido una fecha de publicación lo más actual posible, que sea acorde a la temática que se está exponiendo, así como, la posibilidad de acceder al texto completo. De igual manera, los artículos, documentos, publicaciones y ensayos han resultado ser la fuente primaria de información, actualizada y respaldada por la comunidad científica. No obstante, debido a la limitada información relacionada con el tema, no se ha tomado únicamente en cuenta la fecha de publicación ni el idioma en el que están redactados. 12 cuestionarios. Alrededor del 95% de los estudiantes usaban como método de aprendizaje clases en línea, surgiendo así un aumento en la media de duración de uso de dispositivos electrónicos, concretamente más del 36% los utilizaban más de 5 h al día. Por otro lado, según este estudio, los síntomas más frecuentes que presentaron fueron picazón y dolor de cabeza, siendo en menor medida la presentación de visión doble y observación de halos alrededor de los objetos. Así mismo, el 50% de los niños vieron afectada la vista debido a las clases en línea. En el siguiente gráfico (Figura 5) se puede observar el número de estudiantes afectados en relación con los síntomas, frecuencia y gravedad (Mohan et al., 2021). En base a ello, determinados estudios han demostrado que el 50% de los participantes presentaban tres o más síntomas comunes del SVI después de las restricciones, siendo los notificados con más frecuencia la cefalea y prurito (Demirayak et al., 2022; Mohan et al., 2020). Figura 5. Número de niños afectados por diferentes síntomas de fatiga visual digital con su frecuencia y gravedad (Modificada a partir de Mohan et al., 2021) 4.2.1 Síntomas relacionados con la superficie anterior del ojo. Entre las quejas más comunes mencionadas en los usuarios con fatiga visual digital se encuentra el ojo seco. El ojo seco puede estar asociado con una disfunción de la glándula lagrimal o alteración de la calidad lagrimal, es decir, una difusión de las glándulas de Meibomio (Figura 6). 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Nunca Ocasional de moderada intensidad Ocasional de intensidad severa A menudo/siempre de intensidad moderada A menudo/siempre de intensidad severa 13 Figura 6. Foto infrarroja de las glándulas de Meiobomio del párpardo superior y orificios de las glándulas de Meibomio (Ribes, 2022). Existe una relación estrecha entre la aparición de ojo seco y un mayor tiempo de uso de exposición de pantallas. Así, pueden aparecer síntomas como irritación, ardor, lagrimeo abundante y sensación de cuerpo extraño. Por otro lado, la evaporación lagrimal se puede ver incrementada por las variaciones de los patrones de parpadeo durante el uso de pantallas, es decir, existe una diferencia en la frecuencia, la amplitud y el parpadeo completo o incompleto. Esto puede provocar una evaporación excesiva de la lágrima al existir alteraciones del componente lipídico de la lágrima (Figura 7) induciendo así una hiperosmolaridad con la sucesiva inflamación de la superficie epitelial. Figura 7. Capas de la lágrima (Ribes, 2022) Además, el ojo seco puede ser desencadenado por una serie de mecanismos proinflamatorios que alteran la homeostasis de la superficie ocular, es decir, proporcionan concentraciones aumentadas de peroxidación lipídica con reducción de enzimas antioxidante endogénicas (Lem et al., 2022). Flores et al., (2016) realizaron un estudio epidemiológico en el Hospital Infanta Luisa de Sevilla sobre el ojo seco a 622 niños en una edad comprendida entre 3 y 14 años entre los que se 14 Dolor ocular Visión borrosa Visión doble Dolor de cabeza Lagrimeo Sensación de ojo seco Picazón o ardor Figura 8. Síntomas astenópicos asociados al SVI diagnosticaron un total de 206 niños afectados. En este se analizaron varias variables como la edad, sexo, uso de lentes de contacto, etc. y entre ellas el uso de pantallas más de una hora diaria. Esta última, entre todas las variables estudiadas, es la que más se vincula estadísticamente con la presencia de ojo seco (11,95%). Por tanto, como se observa en los resultados, existe una estrecha relación entre el uso de pantallas con la frecuencia y aparición cada vez más temprana de esta afección. Además, de acuerdo a los grupos de edad, se observa un incremento de la incidencia en la franja de edad de 6 a 10 años y principalmente en los individuos mayores de 10 años. La clínica más habitual que se mostró en el estudio fue cansancio, enrojecimiento ocular, picazón, astenia visual, cefaleas y en menor proporción, modificaciones en la agudeza visual. Esta afección es una realidad en la población infantil relacionada con los cambios en los patrones de comportamiento como es el uso excesivo de las pantallas, por lo que se plantea la necesidad de un cambio frente a los hábitos haciendo uso racional de ellas más allá de un tratamiento farmacológico. 4.2.2 Síntomas astenópicos. La astenopia digital puede definirse como la fatiga o cansancio ocular que se produce como consecuencia de la alta exposición a pantallas. Esta está asociada a múltiples síntomas como dolor de cabeza, lagrimeo, ardor o picazón ocular, sensación de ojo seco, visión doble, visión borrosa o dolor ocular (Figura 8) (Lem et al., 2022). SÍNTOMAS ASTENÓPICOS 15 La fatiga visual puede aparecer como causa de un desequilibrio en los músculos extraoculares, errores de refracción no corregidos, deterioro de la acomodación e iluminación inapropiada. Estos síntomas suelen desaparecer cuando se descansa, ya que cuando se observa objetos cercanos, los ojos se ajustan para enfocarlos contrayendo los músculos oculares, los cuales se fatigan con el paso del tiempo (Arias et al., 2016) Debido al aumento de la prevalencia de los síntomas astenópicos en niños, Ichhpujani et al., (2019) realizó un estudio donde analizó la relación del uso de dispositivos digitales y la prevalencia de la fatiga visual en niños indios con una edad comprendida entre 11 y 17 años. Estos autores concluyen que existe una prevalencia de aparición de síntomas de fatiga visual en un 18% de los niños que utilizan dispositivos digitales desde edades muy tempranas. En relación a los síntomas astenópicos, Kim et al., (2016) realizaron otro estudio (Tabla 2) donde se observa que el lagrimeo era el síntoma más frecuente (71,4%) en los niños que usaban teléfonos inteligentes más de dos horas diarias. Además, se revela que la sensación de quemazón ocular o ardor (57%) fue el segundo síntoma astenópico más comúnmente frecuentado. Presencia de síntomas Dolor de cabeza (%) Lagrimeo (%) Quemazón ocular (%) Visión borrosa (%) Dolor de ojos (%) Sensación de ojo seco (%) Visión doble (%) SI 50,5% 71,4% 62,6% 25,3% 23,1% 18,8% 25,3% NO 49,5% 2,6% 37,4% 74,7% 76,9% 80,2% 74,7% Tabla 2. Síntomas astenópicos en niños de dos instituciones educativas del distrito de Subtanjalla (Modificado a partir de Kim et al., 2016) 4.2.3 Acomodación y visión binocular. El ojo humano presenta un mecanismo flexible de enfoque denominado acomodación capaz de modificar el poder dióptrico del cristalino para enfocar objetos localizados a diferentes distancias (Figura 9). Esta acomodación puede ser estudiada mediante varios métodos, aunque destaca la medida de su amplitud por los métodos de Sheard, Donders y Jackson. Los niños pueden referir problemas en la lecto-escritura y síntomas como visión borrosa, cansancio, etc., debido a un problema acomodativo, concretamente en este caso, podría verse disminuida la amplitud de acomodación. 16 Figura 9. Mecanismo de acomodación (Rodríguez, 2021) Por otro lado, en relación con la acomodación se encuentra los movimientos disyuntivos de los ojos, capaz de mantener la visión binocular a cualquier distancia. Estos son los denominados movimientos vergenciales. La convergencia es el movimiento vergencial más empleado y vinculado con la acomodación, por ello, se suele manifestar problemas para mantener los ejes visuales sobre un objeto de fijación próximo y este es conocido como insuficiencia de convergencia. El paciente podría manifestar este problema vergencial tras realizar un examen optométrico y obtener un punto próximo de convergencia alejado y una amplitud de vergencias bajas. Además de ello, también puede presentar síntomas astenópicos, visión doble, lagrimeo, pérdidas de reglón o saltos de las letras que podría afectar en el rendimiento escolar del niño (Bibiana y Helena, 2007). El Comité Ético de Andalucía aprobó un estudio realizado desde noviembre de 2019 hasta marzo de 2020, donde se analizan a 309 niños de una escuela privada del sur de España con una edad comprendida entre 10 y 12 años. En este estudio se realizó un examen optométrico que incluía la historia clínica, agudeza visual (AV), tropias y forias, variables de acomodación y vergencias fusionales positivas (VFP) y negativas (VFN), con el fin de indagar sobre la relación de estas variables y el uso de dispositivos electrónicos (De Hita Cantalejo et al., 2020). En dicho estudio, se agruparon a los jóvenes según la sintomatología analizada en grupos de SVI leve y SVI grave. Desde el punto de vista optométrico, las diferentes variables se vieron afectadas por el uso excesivo de las pantallas digitales en los niños. En primer lugar, se observó un punto próximo de convergencia notablemente más alejado en el grupo de SVI grave que en el grupo de SVI leve. En segundo lugar, Porcar et al. (2018) evaluó la presencia de disfunciones binoculares en usuarios de pantallas sin estrabismo observando una gran dificultad para relajar la convergencia. En tercer lugar, Watten et al. (1994) informó sobre una disminución de las VFP y VFN, encontrando reducida la capacidad de divergir y converger. Por último, en cuanto a la acomodación, se reporta una disminución en la amplitud de acomodación monocular y binocular. 17 Debido a una alta demanda de visión próxima por el uso continuado de dispositivos electrónicos, se desencadenan disfunciones binoculares no estrábicas. Como efecto de un sobreesfuerzo de los músculos extraoculares, pueden verse alterados los rangos de vergencias horizontales. Además, en este estudio se comprueba la presencia de exodesviación en los usuarios, provocando una alteración en las vergencias y por tanto en la eficacia del sistema visual. Según la recopilación de datos de los estudios analizados anteriormente, se observa una mayor prevalencia de presentar trastornos de vergencia y acomodación en preadolescentes con un uso excesivo de pantallas digitales. Por ello, una revisión optométrica periódica podría ayudar a reducir la sintomatología ocular y prevenir futuros problemas con una detección clínica precoz. Zhang et al. (2016) demostró en un grupo de niños que observaban la televisión, una disminución de la convergencia y la divergencia además de una postura inadecuada de la cabeza. Los síntomas del trastorno binocular acomodativo generalmente empeoran con la duración de la tarea visual en las proximidades, lo que indica un fallo en el sistema de acomodación-convergencia. Si se producen alteraciones binoculares acomodativas y/o no estrábicas pueden ocasionar diferentes síntomas astenópicos (De Hita et al., 2022). Del mismo modo, en 2021 se realizó otro estudio a un grupo de 36 niños en el Hospital de Niños “Sf. María”, encontrando entre ellos, 11 niños con trastornos acomodativos, 11 con ambliopía y 13 como grupo control, es decir, que no padecían enfermedades oftalmológicas. Los pacientes incluidos en el estudio comprendían una edad entre 6 y 17 años. Con relación al tipo de dispositivo, destaca en primer lugar el uso abusivo del Smartphone y en segundo lugar el portátil. Además, los resultados mostraron que los pacientes con gafas son más propensos de experimentar síntomas relacionados con el uso de dispositivos electrónicos, como dolor de cuello, hombros y espalda, fatiga ocular y problemas de convergencia. Así, todos los pacientes con insuficiencia de convergencia muestran fatiga ocular y visión borrosa al usar dispositivos. Estos resultados sugieren que el uso excesivo de pantallas digitales puede contribuir al desarrollo de enfermedades oculares, como la ambliopía y trastornos acomodativos. (Pavel et al., 2022) 4.2.4 Síntomas musculoesqueléticos. Además de problemas en el sistema visual, también pueden aparecer síntomas extraoculares como pueden ser dolor miofascial, dolor de cuello y hombros y en la parte superior de la espalda. 18 De igual modo, el incremento de tiempo de uso de dispositivos digitales puede desencadenar trastornos en los ritmos circadianos y alteraciones psicológicas. Concretamente, se puede presentar episodios de insomnios y somnolencia diurna, así como cambios en la salud mental entre los más jóvenes (Lem et al., 2022).  Asimetría del tronco En la ciudad de Hong Kong, se analizó a un grupo de 200 jóvenes comprendidos entre 10 y 14 años, comprobando en ellos la posible relación entre la asimetría del tronco y el uso de las computadoras. La escoliosis o asimetría del tronco es una deformidad de la columna (Figura 10) que se manifiesta como una curva estructural determinando así un grado variable de deformidad del tronco (Pantoja y Chamorro, 2015). En este estudio se encontró una relación estrecha entre el tiempo de uso de la computadora y la asimetría de tronco. Estos autores encontraron que existía un 1,63 veces más probabilidades de padecer asimetría del tronco si la utilización de los dispositivos electrónicos comprendía entre 1 hora a más de 4 horas. Además, se destaca la importancia de fomentar el uso adecuado de la computadora entre los adolescentes ya que se ha convertido en una actividad común entre los jóvenes sin tener constancia de los problemas que podría causar en la postura. Se ha informado que una larga duración de uso de la computadora puede estar asociado a una mala postura e incremento de dolor lumbar a una edad temprana. Por ello, es importante el uso de mecanismos de ajuste para asegurar una postura adecuada, el uso de equipos ergonómicos y descansos regulares durante su uso. En efecto, la posición estática de la computadora hace que el usuario mantenga una postura estática mientras realiza movimientos de las extremidades superiores como por ejemplo, escribir en el teclado o utilizar el ratón. Figura 10. Paciente de 11 años con escoliosis o asimetría del tronco (Pantoja y Chamorro, 2015). 19 Por último, el síntoma más común que refieren los adolescentes en este estudio es dolor crónico en el área baja de la espalda, asociado a una postura torcida con flexión de la cabeza durante el uso de la computadora (Cheung et al., 2021). 4.3 Diagnóstico del SVI 4.3.1 Anamnesis En primer lugar, se comienza con una anamnesis, para indagar en los síntomas que presenta el paciente. Se puede observar síntomas oculares como irritación, sensación de quemazón, sequedad, lagrimeo, etc., y por otro lado, síntomas extraoculares, donde se pueden incluir dolor ocular, diplopía, dolor de cabeza, visión borrosa y visión doble. Además, dentro de los síntomas extraoculares, podemos encontrar dolor de cuello, hombro y brazo, sensación de fatiga y sacrolumbagia. De igual modo, es importante conocer el tiempo de uso de dispositivos electrónicos y la duración de los síntomas. Por otro lado, se debe preguntar sobre la presencia de cualquier tipo de alergia o el consumo de medicamentos. Por último, es importante conocer sobre defectos refractivos ya existentes y como son corregidos (Echeverri et al., 2012). 4.3.2 Examen físico A continuación de una prolongada anamnesis, se debe realizar una evaluación optométrica para averiguar qué síntomas oculares y extraoculares presenta el paciente. En primer lugar, se debe comenzar tomando la agudeza visual y examinando los errores refractivos. Seguidamente para determinar si existe ojo seco se realiza el test de Schirmer o valoración el menisco lagrimal mediante la lámpara de hendidura. En tercer lugar, se comprueba si existe alguna alteración corneal con la lámpara de hendidura. Y por último, se debe evaluar mediante un examen musculoesquelético si existen afectación de los movimientos o espasmos musculares (Echeverri et al., 2012). 4.3.3 Valoración Tras obtener los resultados en las pruebas realizadas anteriormente, se valora si el paciente presenta el SVC. Los síntomas como dolor de cabeza, visión doble, sensación de ojo seco, visión borrosa, etc., no son específicos de este síndrome por ello debemos indagar más en el estudio. 20 Sin embargo, la presencia de estos síntomas tras usar pantallas digitales tras largos períodos de tiempo o en el mismo momento, si resulta contundente para sospechar que el paciente puede padecer el síndrome. En caso de utilizar dispositivos digitales de manera excesiva, es importante preguntar sobre el tiempo de uso de estos y las posturas adquiridas durante su uso. Concluyendo, si tras valorar la clínica el paciente no mejora, se puede hacer el diagnóstico de síndrome de visión por computadora e iniciar el tratamiento correspondiente (Echeverri et al., 2012). 4.4 Tratamiento y prevención frente al SVI 4.4.1 Pautas físicas El seguimiento de unas pautas físicas puede servir de guía para la educación de los niños sobre la práctica de uso de las computadoras. Por ello, es muy importante que los padres, maestros y cuidadores sean conscientes de los problemas que pueden ocasionar el uso inadecuado de las pantallas y llevar a cabo unos hábitos apropiados de su uso. Entre estos hábitos se encuentran:  Realización de tareas con pausas Harris y Straker (2000) informan sobre un incremento de horas de uso de pantallas en el hogar en comparación al tiempo dedicado en el colegio. Por ello, surgieren que la introducción de pausas durante el uso doméstico es muy importante. Sin embargo, cabe destacar que a pesar de los efectos beneficiosos que puede aportar la realización de descansos, es desalentador tanto en niños como en adultos establecer un horario particular de pausas. Se recomienda a los niños realizar un descanso no estacionario cada 30 minutos tras el uso de la computadora. En el ámbito escolar, los maestros deben introducir estos descansos cambiando de habitación, moviéndose dentro del aula o realizando cambios en la postura ya que la realización de estas pausas a una edad precoz ayudará a los niños a seguir con estos hábitos en su futuro (Straker et al., 2010). Por otro lado, existe una técnica conocida como la “Regla del 20-20-20” que ayuda a relajar la musculatura ocular y consiste en establecer descansos cada 20 minutos mirando a unos 20 pies de distancias (6 metros aproximadamente) durante 20 segundos (Naranjo, 2016)  Variedad postural con pantallas digitales Debido al incremento del uso de dispositivos digitales, lo cual aumenta con la edad, es importante hacerles tomar conciencia sobre la influencia que puede tener en su salud 21 musculoesquelética mantener una postura estática durante un periodo prolongado de tiempo. Por ello, para evitar una afectación en el sistema musculoesquelético en la vida adulta, se recomienda limitar el uso de dispositivos digitales, en medios sedentarios, a un máximo de 2 horas diarias durante su infancia (Straker et al., 2010).  Diseño apropiado de la estación o lugar de trabajo Se ha demostrado que el uso de mobiliarios ajustables para los niños reduce las molestias musculoesqueléticas, por lo que se recomienda que todas las estaciones escolares donde los niños usan computadoras se acomoden a sus rangos de tamaño. Jacobs y Baker (2002) informan que alrededor de un 86% de los niños estadounidenses estudiados, usaban muebles inadecuados para el uso de computadoras en el hogar, es decir, el teclado y la pantalla no estaban colocados a una distancia adecuada y los talones no tocaban el suelo durante su uso. Por ello, además de permitir que los niños mantengan los pies apoyados en el suelo, en caso de que la silla tuviera incorporado un respaldo, debe ajustarse a la columna lumbar del niño y permitir movimiento. Del mismo modo, no se recomienda el uso de reposabrazos y en caso de tenerlos deben estar ajustados a la altura y tamaño del niño. Sin embargo, si es importante que se permita el apoyo del antebrazo sobre el escritorio ajustándose a la altura del codo al estar sentado. Por ello, tanto en la escuela como en el hogar, se debe adaptar un mobiliario que coincida con el tamaño y la forma del niño. Además de ello, se recomienda adoptar el mobiliario a una variedad de posturas durante la utilización de estos dispositivos, es decir, se tienen que utilizar estaciones de trabajo diferentes según vayan a estar de pie o sentados (Straker et al., 2010).  Ajuste de distancias y ángulos de visión con la pantalla de la computadora En primer lugar, se recomienda tener unos ángulos de visión descendentes entre 0° y 45°. Concretamente, los niños deben ajustar la parte superior de la pantalla con la altura de sus ojos al estar sentados y modificarla hacia abajo si es necesario para un mayor confort. En cuanto a la distancia de la pantalla, es recomendable colocarla aproximadamente a la distancia del brazo, aunque es cierto que, esta dependerá de la edad y la capacidad visual que presente el niño. Además, debe situarse directamente delante del niño, pero en caso de que la pantalla de la computadora sea compartida por más niños, se debe ubicar a una distancia de visión mayor. 28 8. 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