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Violencia y culturas musicales en México : la irrupción de oscuros frentes de lucha identitaria

Campos García, José Luis

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Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 281 VIOLENCIA Y CULTURAS MUSICALES EN MÉXICO. LA IRRUPCIÓN DE OSCUROS FRENTES DE LUCHA IDENTITARIA VIOLENCE AND MUSICAL CULTURES IN MEXICO. DARK BREAKTHROUGH OF IDENTITY STRUGGLE FRONT José Luis Campos Ga cía Uni e sidad de Se illa – P o eso In e ino Despacho E-5, Facul ad de Comunicación, Depa amen o de Pe iodismo I, Uni e sidad de Se illa C/ Amé ico Vespucio, s/n 41092 Isla de la Ca uja, Se illa, España. Tel.: (34) 954954377 / (34) 954559642 Co eo elec ónico: [email p o ec ed]s Los es casos que hace e e encia la p esen e comunicación, ilus an el g ado de complejidad que en ocasiones p esen an los p ocesos de hib idación cul u al en Amé ica La ina. Se a a de es enómenos en que la música popula juega un papel simbólico ele an e, en elación a acon ecimien os de in ensa a ención masi a y que o man pa e del ecien e con ex o sociocul u al de la sociedad mexicana. Es os ejemplos ambién ponen en e idencia el acen uado des ase que exis e en e el discu so de los medios de comunicación y los p ocesos sociocul u ales de cons ucción iden i a ia que se es án i iendo en México en es di ecciones: 1. Las bu oc a izadas na a i as mediá icas in e p e an desde anac ónicos es e eo ipos las eme gen es pos subcul u as y las con o e sias que és as gene an. 2. Una buena pa e de los e e en es del me cado audio isual de en e enimien o desde hace algunos años se ha hecho dependien e de una épica qué es á ubicada cla amen e en la es e a de la delincuencia. 3. Cie os con ac os in e cul u ales, algunos de ellos mediados po los medios de comunicación, han azado de o ma inespe ada nue as u as de ap opiación cul u al. Ello nos in i a a e lexiona sob e o mas inédi as de anscul u ación. ¿Signos de pe enencia o signos de caducidad? En ma zo, ce ca de 200 jó enes con oca on po In e ne una “quedada” en México DF pa a ag edi a “emos1”, anunciándola con mensajes como es e: «Les in i amos a que ayan a golpea a los “emos” es e sábado po la a de en los luga es que más ecuen an, el Zócalo y la Plaza Do ada. Vamos a encon a nos en las calles Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 282 pa a que ap endan a no es a donde no me ecen». La Policía u o que in e eni pa a so oca la ba alla campal que se había o iginado en e los adolescen es, lo que lle ó a la de ención de 30 pe sonas (Hi a a, 2008). Es a con o e sia sin p eceden es en e ibus u banas de la Ciudad de México, pod ía se la p ime a dispu a pos subcul u al del siglo XXI en e jó enes de Amé ica La ina. Explica ía has a qué g ado les a ec a a cie os g upos de adolescen es que se cumplan o no sus expec a i as sob e los e ec os que pudie an causa su p opia imagen, además de que e ela un g an dé ici en alo es de ole ancia y con i encia democ á ica en es e sec o de la ju en ud mexicana. Fe nández y Re illa (1998): señalan que la pe sona que p esen a una imagen ue e o dis in a ecibe con inuamen e mues as de sus e ec o o impo ancia que gene a en los o os. El jo en que adop a es e ipo de imagen se asume como un obje o de a ención pa a los o os. Pe o además ecibe espues as e alua i as que u iliza pa a comp oba la magni ud de dicho e ec o o de la impo ancia que se concede a su imagen. Se a a de ca ac e ís icas supe iciales del suje o, pe o él le concede g an impo ancia po que sien e que es á inculada a aspec os más p o undos. Es a uen e de in o mación es in e esan e pa a cons ui una e sión de sí mismo, una de inición inse a en un con ex o social conc e o. Po ello la u ilización del a uendo e indumen a ias ex añas, di e en es o inquie an es le despie a expec a i as más que en ningún o o momen o en la ju en ud, pe iodo en el que se econs uyen cons an emen e las e siones o de iniciones de los indi iduos. En consecuencia, algunos jó enes, aunque no sean iolen os en su compo amien o ni en su ideología, pueden u iliza la imagen o los símbolos iolen os pa a imp esiona y pa a da se impo ancia con el p opósi o de ac ecen a su e ec o o su p esencia en su in e acción social, aunque sea a cos a de p oduci una a ención nega i a. Una ap oximación pun ual al dilema iden i a io de los jó enes equie e una noción abie a sob e iden idad, en endiéndola como un ins umen o de in e acción y de supe i encia cul u al, dinámico y a iable según los con ex os de ac i idad social y pe sonal. An onio Ga cía Gu ié ez (2009: 28) explica que la necesidad de iden idad su ge del ins in o de conse ación. No es algo inna o al suje o sino p oduc o del acoplamien o es uc u al y de eelabo aciones mu uas. Podemos ca ac e iza la como una acción cogni i a que se a modi icando a lo la go de los dis in os ayec os de la expe iencia. La iden idad es una p oblemá ica cla e den o de la in es igación cul u al del consumo en las sociedades ac uales, ya que es un e e en e impo an e pa a Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 283 examina e in e p e a las c eencias bajo las cuales se con igu an nues as elaciones y nues as p ác icas. Po ejemplo, una acción apa en emen e an inocen e como es escucha música pop, mo iliza una se ie de e e en es simbólicos en dis in a ayec o ia epis emológica según el epe o io cul u al, los imagina ios sob e el a is a, el con ex o ecepción y los ecu sos ecnológicos pa a accede a es a música. Ob iamen e no es lo mismo escucha una canción pop en la bu buja indi idualizada de nues o iPod que en un concie o masi o. El consumo musical cumple un papel des acado como pa e de las p ác icas cul u ales que de inen la pe enencia iden i a ia del indi iduo o de un g upo social de e minado. Los jó enes encuen an su iden idad cons uyendo un mundo pa alelo poblado de música, imágenes, g a i is y cie as p ác icas cul u ales que cons i uyen los nue os modos de habi a ese o o hoga . Po ello Ko nbli y Bel amino (2004: 98) nos hablan de que la con o mación de una nue a ama amilia po pa e de los g upos de las llamadas ibus u banas. Po que además de la cons ucción de iden idades inculadas a exp esiones pa icula es o dema caciones e i o iales especí icas, los a ec os en es e ipo de “neocomunidades” de jó enes cons uyen ínculos molecula es que se ans o man en leal ades y lazos de solida idad. Es po ello que Michel Ma esoli designa a las ibus u banas como “comunidades emocionales” (ci . Ko nbli , & Bel amino, 2004: 98), ya que ac úan como edes de elaciones con capi al simbólico pa a o alece los sen imien os de pe enencia g upal a pesa de su ca ác e e íme o y cambian e. Hay que sub aya que la iden idad no es algo ijo ni exclusi o. En el caso de un g an núme o de los jó enes de las poblaciones u banas, ellos cons an emen e eclaman un iempo y un luga p opios pa a eno a la iden idad indi idual y g upal. Es su o ma de da sen ido a lo co idiano, cuando sien en que hay un espacio de imágenes y sonidos a ines a ellos. Son colec i os emocionales que buscan algo que les ayude a supe a el anonima o en que es án inme sos. Si encuen a algo signi ica i o lo i en de o ma in ensi a, en co espondencia con su ene gía e imaginación. Pa a ellos el iempo de la p oduc i idad u bana es algo poco ele an e y o dina io, lo cual es comp ensible en aquellas sociedades en las que se ha elegado la pa icipación de los jó enes de las g andes decisiones de los pode es públicos. En elación al caso que nos hemos e e ido al p incipio, sob e la ag esión de los punks a los emos, el psicólogo social Sal ado A ciga Be nal (2004: 263) señala que en g an pa e de los jó enes mexicanos hay se ias di icul ades pa a la comp ensión y la asimilación de alo es democ á icos como el de la ole ancia y mues an p eocupan es Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 284 asgos de disc iminación. Pa e de es a p oblemá ica es su al a de in e és en asun os polí icos y elec o ales. El índice más al o de abs encionismo en comicios en México ocu e en e la población jo en de 18 y 19 años. Son los que es án menos empad onados y es un sec o impo an e de la población endeble en los p ocesos de socialización polí ica. Aunque no poseen p incipios polí icos cla os y de inidos, g an pa e de los jó enes mani ies an es a has iados de la o ma en que se conducen los asun os polí icos de es e país. Pa a ellos la polí ica cob a un alo me amen e uncional y p agmá ico. Po ejemplo, ene c edencial de elec o es un ins umen o pa a pode en a a las disco ecas. En un la go con ex o de ca encias en educación, in o mación y de pa icipación cí ica, en los jó enes mexicanos se educe a la mínima exp esión la in e io ización de alo es como los de la solida idad, el comp omiso social y la pa icipación polí ica. El o igen de es e dé ici de ciudadanía en los jó enes mexicanos hab ía que ubica lo ambién en un la go pe iodo de iempo de al a de a enciones de una sociedad au o i a ia y conse ado a hacia su ju en ud. Na coco idos: Las c ónicas sang ien as del mundo de la d oga. El na coco ido es un enómeno sociocul u al que su ge en la on e a no e de México. Es un caso en el que podemos ap ecia el signi ica i o pode de las imágenes (y los imagina ios) que hacen ci cula en e los jó enes la cul u a de masas de los medios de comunicación y la cul u a popula , en in e acción con hechos eales. Oswa d Hugo Bena ides (2008: 147) habla de que las na a i as del na co á ico y su legado son au én icas ma cas de iden idad cul u al po que han se ido pa a ese p opósi o desde que hace más de un siglo que se in en ó el co ido. El co ido es un géne o lí ico-musical popula su gido en el siglo XIX, de g an expansión du an e la e olución mexicana a p incipios del siglo XX. El co ido consis ía en homenaje que algún soldado-músico le dedicaba a alguno de los p o agonis as o hacia algún acon ecimien o del con lic o a mado. En e las ca ac e ís ica del co ido des acan su ue za lí ica na a i a e in o ma i a. Has a la ac ualidad, hay co idos que son ampliamen e conocidos en di e sas e siones y g abaciones discog á icas. El na coco ido es una exp esión lí ica-musical con empo ánea de es e ipo de c ónicas, que se emi e a los acon ecimien os del p esen e sob e na co á ico e inco po a di e sas in luencias musicales y ecu sos ecnológicos de di usión e in e p e ación. Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 285 Bena ides (2008: 147) dice que lejos de hace se iejas, es e ipo de na a i as musicales es án aún más p esen es y p oduc i as en el nue o paisaje global de los lujos cibe né icos del capi al y el lujo de mano de ob a mig an e. Las igu as épicas de la on e a no e de México, que son el sus en o simbólico y las e e encias iden i a ias de muchos jó enes, son e es idos y con inuamen e ea iculados, en un juego cul u almen e ambiguo de una au o ep esen ación y ep esen ación social. La on e a posee un ue e alo simbólico pa a comp ende la anscul u ación global que di ide La inoamé ica y Es ados Unidos. La cul u a no eña se ubica jus o en medio de ambas on e as. Desde hace décadas plasma sus na a i as en la épica del na co á ico. Mien as que las idas de mí icos na cos pa ecen ep esen a los imagina ios de cien os de miles de jó enes mexicanos en el cambio de siglo, las na a i as del na co á ico inco po an g an pa e de lo que es la on e a, incluyendo la op esión pa ia cal, el abandono pos colonial y la inmig ación. Es e con ex o i encial las hace ágicas y las ha habili ado pa a con e i se en biog a ías mí icas cul u almen e p oduc i as. Los e ec os iolen os de una egión socialmen e con lic i a, ha moldeado du an e más de un siglo la na u aleza de la na co-cul u a y c eado una iden idad cul u al iable indi idualmen e, de esis encia y supe i encia, en un luga donde apa en emen e abunda el caos y los asesina os. El sang ien o caso de mue es emeninas en Ciudad Juá ez, esul a ilus a i o en es e sen ido. En él se ejen his o ias de asesinos en se ie, la misoginia machis a lle ada un paso más allá, el na co á ico y la no o ia co upción de la policía y de los gobe nan es. Semejan e si uación es conocida a lo la go del mundo y añade o o lad illo a la leyenda neg a de la on e a que se alimen a con semejan es his o ias desde hace más de un siglo (Diana Pala e sich 2005: 171-172). Las ca ac e ís ica iolen as de las ciudades on e izas de México, son maximizadas po los medios de in o mación, al se c onis as del día a día de de enciones y en en amien os sang ien os, pe o ocul an la eno me pene ación que ha enido el na co á ico en las es e as de los pode es públicos y p i ados, en el ma co de la ees uc u ación del capi alismo global y las ue zas del me cado. A ello sumemos el inc emen ado en usiasmo de las indus ias cul u ales po las igu as mí icas del na co á ico y sus desenlaces dinámicos y melod ama icos, a a és de miles de canciones, comics, películas, se ies, ideojuegos, e c. En la dimensión mediá ica, México i e un deba e é ico sob e la con eniencia de que los pe sonajes del na co á ico sean los e e en es de una g an can idad de p oduc os de audio isuales pa a el consumo popula . Hubo una lige a con o e sia con Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 286 el caso de un lib o del esc i o español A u o Pé ez Re e e: La esc i u a sob e los sica ios del na co á ico de Élme Mendoza y las canciones del g upo de música no eña Los Tig es del no e han inspi ado el bes selle de Pé ez Re e e i ulado “La eina del su ”, no ela que en el 2003 ino acompañada de dos discos compac os de Los Tig es del No e y los de echos endidos pa a hace una película. Lo cie o es que Pé ez Re e e ha con ibuido a la popula idad de a on e a México - EEUU en Eu opa, donde en 2003 se mon a on exposiciones sob e es e luga . Incluso, desde en onces hay muchos g upos de música no eña como los “Tig es del no e” y de elec ónica como “No ec” que iajan cons an emen e a Eu opa a da concie os. El na coco ido po o a pa e ambién nos e ela en qué g ado la música popula es á es echamen e inculada a los aspec os iden i a ios del luga de o igen de una comunidad, aunque és a pueda expe imen a una desubicación e i o ial de i ada de su mig ación. A es e espec o la on e a en e México y Es ados Unidos es un escena io que ilus a muy bien el ema de las elaciones en e música, iden idad y luga . En es a egión, el co ido no eño y la música Tex-Mex unciona como un pode oso diálogo pa a g upos sociales desplazados de o igen mexicano que pasan la ida habi ando dos mundos, ya que no son econocidos ni comple amen e como mexicanos ni como es adounidenses. La música juega un papel undamen al en es os colec i os en la dimensión del conocimien o, la búsqueda de iden idad y la cons ucción colec i a de nue os e i o ios cul u ales al ededo de nociones imaginadas de adición. Po o o lado, obse ando la música popula desde una especie de genealogía sono a, podemos alo a los emas de la música popula como es igios de p o undos p ocesos de usión cul u al. F ances R. Apa icio y Cándida F. Jáquez (2003: 167) p esen an al mes izaje p esen e en la música mexicana como un ejemplo que ilus a la necesidad de econcilia un his ó ico pasado indígena con la exp esión musical con empo ánea. Las up u as cul u ales p o ocadas en el iempo de la conquis a es án bien documen adas como una colisión de dos mundos au ónomos que se en en a on iolen amen e ges ando una elación de dominan e (español) y dominado (indígena). La eme gencia de la cul u a mexicana mes iza ajo consigo signi ica i os ni eles de es a i icación his ó ica, cuyo ema es in e esan e oma en cuen a pa a la comp ensión de las p oblemá icas de las descendien es comunidades mexicanas asen adas en los EU2. Los can os de las ba as b a as (Mis e iosos son los caminos de la música popula ). Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 287 Ruben Geo ge Oli en (2001: 95) explica que aunque sean abs ac as, las iden idades se moldean a pa i de i encias co idianas. Las p opias hinchadas o ba as de ú bol, se pa ecen mucho a la iden idad nacional, po a a se de un ínculo que usualmen e pe manece du an e la gos pe iodos de iempo, es olun a io y es á basado en sen imien os compa idos. En es e ipo de i uales u banos podemos ap oxima nos a comp ende las elaciones en e iden idad cul u al, pe enencia simbólica, adición y ú bol, pe o en e ellas hay un enómeno musical muy in e esan e y poco es udiado como es la de los can os colec i os que adop an en las g adas cie os g upos de a icionados. En o a egión del no e de México, una ciudad llamada Mon e ey, la cual es a ni el indus ial la segunda ciudad más impo an e del país, han su gido ecien emen e el enómeno de las ba as de ú bol. Compues as po jó enes seguido es de los equipos locales de es a ciudad, Mon e ey y Tig es de la Uni e sidad Au ónoma de Nue o León, las ba as son isiblemen e no o ias cuando juegan es os equipos. Ellas son “La Rebel” (Mon e ey) y “Lib es y locos” (Tig es). Ambas han adop ado los elemen os i uales, isibles y sono os, de las ba as sudame icanas pe o sus i uyendo los con enidos po los símbolos locales. Se a a de oda una es é ica del a icionado del ú bol, pa icipan e de un i ual colec i o: camise as del equipo, pelucas, maquillaje, bande as, bande as gigan es, luces de bengala, la gas se pen inas, llu ia de papelillos, eslogans y can os colec i os. Ex a- u bolís camen e, las dos ba as han lle ado su i alidad hacia ex emos iolen os. Lelia Mabel Gánda a (1997) señala que los hinchas se piensan como comunidades de sen imien o, que suponen elaciones de a inidad u hos ilidad en e a hinchas de o os clubes. Se a a de de ende al equipo has a las úl imas consecuencias. Los abajos e nog á icos en B asil desc iben la ac i ud de los hinchas como un es ado de ánimo al e ado. Tempo almen e, un indi iduo pasa a in eg a una o alidad que lo engloba, o mando pa e de una es uc u a segmen a ia, je á quica y elacional es ablecida po el juego y desempeñando de e minados papeles, en gene al p ees ablecidos y subo dinados, como el de di igen e, miemb o de la hinchada o ganizada, socio a icionado, animado musical, e c. José Fe nando Se ano Amaya (2004: 39) po su pa e ano a que la di e encia en e un in eg an e de las ba as b a as y un a icionado común, es la ensión que desa ollan pa a segui cada ac i idad, cada jugada y una cla a iden i icación del oponen e. Es deci , conocimien os especializados que dan sen ido de unidad y Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 288 pe enencia de la a ición po un equipo. La in ensidad emo i a que implica es a en el pa ido según Se ano ecue dan, gua dando las p opo ciones, los i uales de los jó enes c is ianos o las expe iencias de los concie os de ock. En e los aná icos de los di e en es clubes, se ha ido o jando un hábi o que consis e en la elabo ación de can os que se en onan en las ibunas de los es adios. Si bien el alien o al p opio equipo con consignas y g i os es algo común a muchos luga es del mundo, ha habido una so is icación de es os can os de es adio que inco po an di e sas músicas, cons uyen canciones de a ias es o as, y se co ean masi amen e. Un caso ilus a i o es el del himno que ha c eado la ba a “Lib es y locos” pa a apoya a su equipo de los Tig es de la Uni e sidad Au ónoma de Nue o León. Ellos se han ap opiado de la melodía de una canción del g upo español de ock pop Homb es G. Le cambia on la le a y la can an a i mo de cumbia colombiana. Es e can o de las ba as “Lib es y locos” en pa icula es una mues a de un p oceso de hib idación de di e sos o ígenes. Po un lado la mediación de la cul u a de masas en la di usión de las cul u as de las a iciones sudame icanas de ú bol, con las ansmisiones de los pa idos de la copa libe ado es, en la que se en en an clubes de a ios países la inoame icanos. Po o o lado la música pop española que ha enido una amplia di usión en México desde los años ochen a. Finalmen e una uen e musical que eme ge de un sec o u bano de Mon e ey habi ado po población colombiana. Es e sec o desde años ha ejido unas edes sociales que se ex ienden desde es os ba ios a lo la go de México has a el su de EEUU. La p esencia de la cul u a de la cumbia colombiana en odas es as egiones ha ido en conside able asenso, no sólo como p oduc o musical de consumo sino ambién como pa e de la cons ucción iden i a ia de una comunidad inmig an e. Es un ema que in es igado a p o undidad José Juan Ol e a Gudiño (2005). Vol iendo más a ás en el iempo, debemos deci que es a cos umb e de can a masi amen e en los es adios de ú bol nació ímidamen e en las p ime as décadas del siglo en Ingla e a, con can os de alien o muy simples, y con el co e del iempo se ue on a ianzando. Son céleb es los can os de los a icionados ingleses seguido es del club Li e pool y que ue on escuchados po p ime a ez a ni el in e nacional en el mundial de ú bol de 1966 celeb ado en el Reino Unido. Con los años los can os se hicie on más complejos, más la gos, más demos a i os de sen imien os de amo , de odio, de is eza y de aleg ía. Fue on apa eciendo alusiones a la ac ualidad polí ica, a cues iones sociales, y ue omando cue po una exp esión ideológica del ú bol que iene sus p opios códigos. Así eme gió es e ipo discu si o pa icula que en A gen ina se Si anda. Re is a de Es udios Cul u ales, Teo ía de los Medios e Inno ación Tecnológica h p://g upo.us.es/g upoinno acion/ ISBN : 1989 - 6514 Núme o 3 Año 2010 289 denomina “Los can os de cancha” e i iéndose a aquello que los a icionados co ean en el es adio. Pablo Alaba ces nos cuen a que de es a o ma la elación en e la condena y el pode e a denunciada en los can os de la hinchada de Boca: "En la A gen ina/ hay una banda/ hay una banda de igilan es/ que me e p eso a Ma adona/ y Ca los Menem ambién la oma” (Alaba ces 2002: 146). En los úl imos ein e años, los can os de es adio han ido ca gándose no o iamen e de amenazas, insul os, iolencia e in ole ancia. En es e sen ido, exis e una di e encia conside able con los can os an e io es a los años 70, que e an menos ag esi os, endían más al es ejo y al alien o al p opio equipo. En México el ema de la iolencia en los es adios de ú bol, en e ba as o ambién conocidas como po as, nos mues an una si uación cada ez más delicada y g a e. Según el psicólogo social Sal ado A ciga Be nal (2004: 260) es una iolencia inculada a cie os g upos de jó enes que acuden a espacios de di e imen o, del iempo lib e y de los espec áculos depo i os. Son g upos que se en en an abie amen e unos con a o os, en una especie de gue a po no ole a la di e encia de adsc ipción a un ag upamien o, en es e caso a un equipo o club di e en e a ellos. Conclusión: Música popula , imagen e iden idad. Los emas y ejemplos que hace e e encia el p esen e a ículo, ilus an el g ado de complejidad que ac ualmen e p esen an los p ocesos de cons ucción de la iden idad a a és del e e en es musicales, asen ados en p oduc os sono os y isuales. Se a a de enómenos en los que la música popula juega un papel simbólico ele an e, en elación a su capacidad pa a a icula una g an di e sidad de p ác icas cul u ales, casi de o ma alea o ia pe o siemp e con un sen ido pe inen e pa a las búsquedas iden i a ias. En sín esis, las exp esiones musicales o man pa e del con ex o sociocul u al de oda sociedad. En oca la dimensión iden i a ia de la música popula , nos pe mi e aden a nos en los aspec os más humanos de un luga , dadas las posibilidades na a i as y es imoniales de la música popula pa a la comp ensión de los imagina ios colec i os, las p ác icas co idianas y la ep esen ación local de los acon ecimien os sociales. No as