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El derecho al desarrollo en el sistema de derechos humanos: Entre los derechos de la personalidad y la actividad del Estado

Llano-Alonso, Fernando Higinio

Abstract

El presente artículo pretende justificar la necesidad de fundamentar adecuadamente el derecho al libre desarrollo de la personalidad desde una perspectiva ética y filosófico-jurídica. Sin embargo, al igual que sucede con los demás derechos humanos de nueva generación, el derecho al desarrollo también adolece de una manifiesta falta de concreción conceptual, lo cual no es una razón suficiente para comprometer dicha fundamentación, ni tampoco para impedir la eficaz puesta en práctica de un derecho con una dimensión ético-jurídica tan universal

Full text

aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 el de echo al desa ollo en el sis ema de de echos Humanos: en e los de echos de la pe sonalidad y la ac i idad del es ado Po Fe nando H. LLano aLonso Uni e sidad de se illa «They wonde ed abou human na u e, human passions, human hopes and ea s, he s uggles, iumphs and de ea s, he ca es and joys and so ows, he li es and dea hs o common men and women!» Cha les Dickens, Ha d Times (1854) RESUMEN El p esen e a ículo p e ende jus i ica la necesidad de undamen a ade- cuadamen e el de echo al lib e desa ollo de la pe sonalidad desde una pe s- pec i a é ica y ilosó ico-ju ídica. Sin emba go, al igual que sucede con los demás de echos humanos de nue a gene ación, el de echo al desa ollo am- bién adolece de una mani ies a al a de conc eción concep ual, lo cual no es una azón su icien e pa a comp ome e dicha undamen ación, ni ampoco pa a impedi la e icaz pues a en p ác ica de un de echo con una dimensión é ico-ju ídica an uni e sal. Palab as cla e: de echo al desa ollo; dignidad humana; humanismo cosmopoli a; jus icia uni e sal. 368 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 ABS RAC This a icle a emp s o jus i y he need o adequa ely subs an ia e he igh o ee de elopmen o pe sonali y om an e hical and philosophical-legal pe spec i e. Howe e , as wi h o he new-gene a ion human igh s, he igh o de elopmen also su e s om a mani es lack o concep ual cla i y. S ill, his is no eason enough o comp omise i s ounda ion, no o p e en he e ec i e implemen a ion o his uni e sal igh , which has a legal-e hical dimension. Key wo ds: igh o de elopmen ; human digni y; uni e sal jus ice; cos- mopoli an humanism. SUMARIO: 1. in oducción.–2. La noción de desa ollo y su alcance no ma i o en la decla ación de 1986.–3. La dignidad humana y el de echo al lib e desa ollo de la pe sona desde una pe spec i a ius ilosó ica.–4. el de echo al lib e desa o- llo de la pe sona en la doc ina uni e salis a con empo ánea. 4.1 John Rawls: la dignidad como bien p ima io y el desa ollo mo al de la pe sona en una sociedad jus a. 4.2 Ama ya Sen: el desa ollo como libe ad. 4.3 Ma ha C. Nussbaum: el en oque de las capacida- des y el desa ollo humano. 4.4 Cha les Bei z y Thomas Pogge: desa- ollo humano y con ac ualismo global. 4.5 Ono a O´Neill: la jus icia económica ansnacional y el de echo al desa ollo.–5. conclusión. 1. inT odUcción exis e un amplio consenso doc inal en clasi ica el de echo al desa ollo den o del ca álogo de los de echos humanos de e ce a gene ación 1. de acue do con es a in e p e ación mayo i a ia, el de e- cho al desa ollo o ma ía pa e de los ambién denominados «de e- chos eme gen es» (eme ging human igh s), cuya i ula es la humani- dad en e a y iene a la solida idad como p incipal alo e e encial. adi e encia de lo que ocu e con los de echos de la p ime a gene a- ción (de echos ci iles y polí icos) y los de la segunda gene ación (de echos económicos, sociales y cul u ales), es a nue a gene ación de de echos humanos iene una signi icación an he e ogénea que se encuen a aún lejos de con o ma una lis a ce ada y bien de inida. además del de echo al desa ollo, es án in eg ados en an ex enso y a iado elenco: el de echo a la paz, al medio ambien e, al pa imonio cul u al e his ó ico de la humanidad, a la calidad de ida y a la libe ad 1 consúl ese, a es e espec o, la comple a bibliog a ía apo ada po M.ª e. od íguez Palop en la edición co egida y aumen ada de su lib o: La nue a gene- ación de de echos humanos. O igen y jus i icación, dykinson, Mad id, 2010 (2.ª ed.), p. 91, n . 111. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 369 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 in o má ica, en e los más ep esen a i os. Po eso, se ha podido a i - ma , y no sin azón, que es os de echos cons i uyen más bien «un ma co de e e encia, oda ía in ie i, de las demandas ac uales más acucian es que a ec an a los de echos y libe ades de la pe sona» 2. es a ci cuns ancia, la na u aleza di usa de los de echos humanos de e ce a gene ación, condiciona necesa iamen e su s a us ju ídico y complica ex ao dina iamen e la u ela judicial e ec i a de los mismos an o en el ámbi o in e no de los es ados, como en el de las elaciones in e nacionales. al igual que los demás de echos humanos de nue a gene ación, el de echo al desa ollo ambién adolece de una mani ies a al a de conc eción concep ual, lo cual no sólo comp ome e la adecuada undamen ación, sino ambién la e icaz pues a en p ác ica de un de echo con una dimensión é ico-ju ídica an uni e sal. en es e sen ido se ha p onunciado un sec o impo an e de la doc ina in e nacionalis a con empo ánea, acaso la más especializada en el es udio del con enido y la ayec o ia eco ida po el de echo al desa ollo, como so -law, en su p oceso de posi i ación o de adquisición de no ma i idad in e nacional 3. aho a bien, con iene ad e i que la acep ación de la idea de un de echo humano al desa ollo no es del odo unánime. Hay au o es que, en con a de la opinión mayo i a ia, sos ienen que la inclusión del de echo al desa ollo en el ca álogo de de echos humanos es con ap oducen- e po dos mo i os: en p ime luga , po ca ece de base é ica y ju ídica; y, en segunda ins ancia, po que su asimilación esul a noci a pa a la eo ía de los de echos humanos, en la medida en que con ibuye a en u bia el signi icado y dilui la jus i icación no sólo de los de echos humanos de e ce a gene ación ya consolida- dos, sino ambién a ebaja el elie e de los de echos y libe ades de las an e io es gene aciones 4. es e c i e io es ic i o es el que pa ece habe p edominado, p ecisamen e, en la lis a de de echos humanos p opues a po john awls en uno de sus úl imos esc i os: The Law o Peoples (1999) 5. 2 Pé ez Luño, a. e., La e ce a gene ación de de echos humanos, Thomson/ a anzadi, cizu Meno (na a a), 2006, pp. 33 y ss. 3 Gómez isa, F., «el de echo al desa ollo en el 25 ani e sa io de la decla ación sob e el de echo al desa ollo», De echos y libe ades, núm. 26, ene o 2012, p. 186. Véase ambién, en sen ido análogo: Ma iño, F., De echo in e nacional público. Pa e Gene al, T o a, Mad id, 1993, p. 183; ca illo salcedo, j. a., Cu so de De echo In e nacional Público. In oducción a su es uc u a, dinámica y unciones, Tecnos, Mad id, 1994, p. 133; díez de Velasco, M., Ins i uciones de De echo In e nacional Público, Tecnos, Mad id, 2007 (16.ª ed.), p. 728; no mand, ., Human Righ s a he UN: The Poli ical His o y o Uni e sal Jus ice, eds: . no mand and s. Zaidi, indiana Uni e si y P ess, Blooming on (indiana), 2008, pp. 303-304. 4 donelly, j., «in sea ch o he Unico n: The ju isp udence and Poli ics o he igh o de elopmen », Cali o nia Wes e n In e na ional, Vol. 15, 1985, pp. 477 y ss. 5 awls, j., The Law o Peoples, Ha a d Uni e si y P ess, camb idge (Massachuse s)-London, 1999, pp. 65, 80 y ss. 370 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 a p opósi o de es as ese as espec o a la ampliación de la lis a de de echos humanos en gene al y, en pa icula , del de echo al desa o- llo, cabe hace un pa de conside aciones: en p ime luga , es p eciso señala que, si se con empla el p oceso de o mación y consolidación de los de echos humanos en pe spec i a his ó ica, es posible en ende la azón po la que Ka el Vašák -pione o en la p opues a de di isión de los de echos humanos en es gene a- ciones– a i ma que el ca álogo de es os de echos y libe ades no cons- i uye un elenco ce ado, sino más bien una lis a abie a a los cons an- es cambios y p oblemas más acucian es que a ec an al homb e con empo áneo (p ecisamen e el que i e en el iempo de las nue as ecnologías) 6. na u almen e, es a inco po ación de nue os de echos y libe ades exige una selección igu osa, pues o que de se acep ada indisc iminadamen e (como de echo humano eme gen e) cualquie demanda del indi iduo po el me o hecho de se no edosa, se co e ía el iesgo de incu i en una e dade a in lación de de echos humanos apa ecidos «como po a e de magia» 7. en segundo luga , de con o midad con el equisi o de igo selec i- o al que se acaba de hace mención, hay que consigna como una p ueba jus i ica i a de la insc ipción del de echo al desa ollo en el egis o de los de echos humanos de la e ce a gene ación el hecho de que, desde que a p incipios de la década de los 70 se p oclama a su exis encia en el ámbi o iusin e nacionalis a 8, el de echo al desa ollo ha ido adqui iendo ca a de na u aleza me ced a sucesi as esolucio- nes y con e encias in e nacionales auspiciadas po la asamblea Gene- al de las naciones Unidas. en e las medidas y acue dos p omo idos po el p incipal ó gano delibe a i o de la onU me ecen se des acada, po su especial con ibución a la o malización ju ídica de es a nue a concepción del de echo al desa ollo como de echo humano la «decla ación sob e el de echo al desa ollo», adop ada en 1986 po 6 Vašák, K., Pou les d oi s de l´homme de la oisième géné a ion, ins i u in e - na ional des d oi s de l´Homme, s asbou g, 1979. Véase ambién, de es e mismo au o : «Les di é en s ca égo ies des d oi s de l´homme», en Les dimensions uni e se- lles des D oi s de l´Homme, di : a. Lapey e, F. de Tinguy, K. Vasak, Unesco-B u- ylan , B uxelles, 1990, p. 297. 7 als on, P., «conju ing up new Human igh s: a P oposal o Quali y con- ol», Ame ican Jou nal o In e na ional Law, Vol. 78, 1984, p. 607. en sen ido aná- logo, c ., Ma ks, s., «eme ging Human igh s: a new Gene a ion o he 1980s?», Rudge s Law Re iew, Vol. 33, 1981, p. 436. el sub ayado es de: Gómez isa, F., El de echo al desa ollo como de echo humano en el ámbi o ju ídico in e nacional, Uni e sidad de deus o, Bilbao, 1999, p. 65. 8 M´Baye, K., «Le d oi au dé eloppemen comme un d oi de l´homme», Re ue des D oi s de l´Homme, 1972, pp. 503-534. en españa, la p ime a e e encia al de e- cho al desa ollo la hizo el P o . juan an onio ca illo salcedo en su a ículo: «el de echo al desa ollo como de echo de la pe sona humana», Re is a Española de De echo In e nacional, Vol. XXV, 1972, pp. 119-125. el sub ayado es de: Gómez isa, F., El de echo al desa ollo: en e la jus icia y la solida idad, Uni e sidad de deus o, Bilbao, 1998, p. 19, n . 21. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 371 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 esolución 41/128 de la aGnU. en el siguien e epíg a e e emos, p ecisamen e, la in e p e ación que se hace en es e ex o an ele an e de las nociones de «desa ollo» y «de echo al desa ollo», y e emos ambién la magni ud de su in luencia en o as decla aciones pos e io- es, en las cuales el desa ollo sos enible (p oduc o de la inculación en e el desa ollo y la sos enibilidad del medio ambien e) se con em- pla como una opción al e na i a al desa ollo económico 9. el e ce epíg a e es a á dedicado al es udio del undamen o ius i- losó ico del de echo al desa ollo que, en mi opinión, debe se conce- bido en sin onía con la idea de lib e y pleno desa ollo de la pe sona- lidad humana. es más, la e e encia a la dimensión mo al del de echo al desa ollo en cuan as decla aciones se han ap obado desde la decla ación Uni e sal de de echos Humanos de 1948 (mencionado exp esamen e en los a ículos 6, 22, 26.2 y 29.1 de la misma), pasando po la ya ci ada decla ación de 1986 (en cuyo p eámbulo y a ículo 2 se mani ies a solemnemen e que: «la pe sona humana es el suje o cen- al del desa ollo y debe se el pa icipan e ac i o y el bene icia io del de echo al desa ollo») 10, sin ol ida la con e encia Mundial de de e- chos Humanos celeb ada en Viena en 1993 (en cuya ac a inal, pun o 10, se econoce el de echo al desa ollo como «un de echo humano inalienable»), has a las úl imas esoluciones sob e desa ollo sos eni- ble y medio ambien e, no puede en ende se sin una e e encia obliga- da a la noción de dignidad humana. de ahí que, como se pod á cons- a a más adelan e, quepa a i ma la exis encia de una e iden e asociación de ideas en e el lib e desa ollo de la pe sonalidad y la dignidad humana, que es la base sob e la que se cons uye la mode na eo ía de los alo es y los de echos humanos. en el p oceso his ó ico de consolidación de la digni as como ca ego ía mo al y ju ídica que 9 así, en e las con enciones in e nacionales más impo an es sob e es a ma e ia igu an: la con e encia sob e Medio ambien e y desa ollo ( ío de janei o, 1992); la con e encia Mundial de de echos Humanos (Viena, 1993); la con e encia in e nacional sob e Población y desa ollo (el cai o, 1994); la con- e encia Mundial de la cumb e sob e desa ollo social (copenhague, 1995); y la cumb e Mundial sob e desa ollo sos enible (johannesbu go, 2002). c ., abe- llán Hon ubia, V., «el de echo in e nacional económico (i): La p omoción del desa ollo», en: M. díez de Velasco, Ins i uciones de De echo In e nacional Público, op. ci ., pp. 713-731. 10 a di e encia de la adición dualis a del de echo in e nacional clásico, que en endía que los indi iduos e an sólo obje os de dicho o denamien o y que la socie- dad in e nacional enía una es uc u a undamen almen e in e es a al, la endencia del de echo in e nacional con empo áneo es la de i humanizándose y socializándose (o bien, dicho en o as palab as, mo alizándose) paula inamen e, a la ez que econoce una cie a subje i idad del indi iduo. en es e sen ido, como ha señalado el P o . Pas- o id uejo: «el de echo in e nacional con empo áneo, aun anclado undamen al- men e en una es uc u a in e es a al de yux aposición (…) ha añadido a las unciones elacionales y compe enciales la del desa ollo in eg al de los indi iduos y pueblos median e una coope ación en muchos casos ins i ucionalizada». c ., Pas o id uejo, j. a., Cu so de De echo In e nacional público y O ganizaciones in e na- cionales, Tecnos, Mad id, 2007 (11.ª ed.), p. 185. 372 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 engloba las exigencias de libe ad, igualdad y solida idad jugó un papel ascenden al la doc ina iusna u alis a acionalis a (especial- men e dos igu as de la his o ia del pensamien o ju ídico ge mánico: samuel Pu endo e immanuel Kan ) 11. de acue do con la adición uni e salis a, ius acionalis a y libe al de los de echos del homb e que iene su o igen en la ilus ación, y que an epone a la pe sona (po encima de los colec i os, e incluso de en idades sup aindi iduales an abs ac as como los pueblos) como suje o mo al del de echo al desa ollo, en el cua o epíg a e me cen- a é en el es udio de algunas de las p incipales con ibuciones eó i- cas del p esen e –la g an mayo ía p oceden es de la doc ina anglo- sajona– en las que la e lexión en o no al desa ollo asciende los lími es de la economía de me cado y a e iza en el campo de los de echos humanos y las libe ades undamen ales. en es e sen ido, sin ánimo de se exhaus i o, c eo que pod ían ci a se como ejemplos ilus a i os los abajos de ama ya sen (que en iende el desa ollo en é minos de libe ad), Ma ha c. nussbaum (que, en su «en oque de las capacidades», apues a po la educación y la ecupe ación de los alo es e ideales del humanismo cosmopoli a pa a a ianza la p o ección del de echo al lib e desa ollo de la pe sona), o Thomas Pogge (que conside a el de echo al desa ollo como una condición p e ia y necesa ia pa a pode accede a la jus icia uni e sal), en e o os au o es. an es de conclui la p esen e in oducción, y de p ocede con el a amien o de cuan as cues iones se han plan eado, es necesa io acla- a que el concep o de desa ollo iene un signi icado que asciende su acepción es ic amen e económica, pues en ealidad compo a un p oceso global de con enido indudablemen e económico (piénsese, a es e espec o, en la unción an ele an e que desempeña el nue o o den económico in e nacional como ma co ins i ucional del de e- cho in e nacional del desa ollo donde se man iene el diálogo no e- su ), aunque ambién posee un ca ác e social, cul u al y polí ico 12. Po o a pa e con iene ad e i que, pese a que del eno li e al de los a ículos 1.2 y 2.2 de la decla ación sob e el de echo al desa ollo se deduce que es e de echo –según el c i e io de sus edac o es, que pa ecen habe se guiado po un c i e io más ideológico que ju ídico 13– iene una doble dimensión indi idual y colec i a, de mane a que se conside an i ula es del mismo an o a las pe sonas como a los pue- 11 Pé ez Luño, a. e., Dimensiones de la igualdad, dykinson, Mad id, 2005, p. 111. 12 c ., Lachs, M., «economic, Law and he igh o de elopmen », De elop- men S udies: C i ique and Renewal, e. j. B ill, Leiden, 1986, p. 69. Peláez Ma ón, j. M., La c isis del De echo In e nacional del desa ollo, Uni e sidad de có doba, có doba, 1987, p. 29. 13 abellán Hon ubia, V., «de echo al desa ollo», en Los desa íos de los de e- chos humanos hoy, coo ds: . de asís, d. Bondía y e. Maza, dykinson, Mad id, 2007, p. 452. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 373 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 blos, el en oque ius ilosó ico de mi es udio se cen a exclusi amen e en la pe sona humana, conside ada como suje o cen al del desa ollo que debe se pa icipan e ac i o y bene icia io de es e de echo huma- no de úl ima gene ación. es a necesidad de conc e a el suje o i ula de odo de echo humano en gene al, y del de echo al desa ollo en pa icula , debe en ende se como condi io sine qua non pa a una ade- cuada undamen ación del mismo (con las di icul ades que es e p oce- so en aña) y, po ex ensión, como un equisi o p e io a cualquie deba e en o no a las medidas que haya que adop a pa a su e ec i a p o ección 14. 2. La noción de desa oLLo Y sU aLcance no Ma- TiVo en La decLa ación de 1986 señalábamos en el an e io apa ado que, al igual que el es o de los de echos humanos de la e ce a gene ación, el de echo al desa o- llo ca ece de una de inición p ecisa y cla a. dicha inde e minación incide ineludiblemen e en su mayo o meno g ado de no ma i idad en el ámbi o del de echo in e nacional, po lo que, en úl ima ins an- cia, la e icacia del de echo humano al desa ollo depende á p opo cio- nalmen e de su ni el de conc eción concep ual. en es e sen ido, a una mayo con usión semán ica del é mino «desa ollo» le co esponde á un meno consenso en elación con las medidas que deben oma se pa a ga an iza su p omoción. Po el con a io, mien as más p eciso sea el signi icado de es a noción, menos p oblemá ica se á llega a un acue do sob e su alo ju ídico como de echo humano 15. Po cuan o espec a a la noción de desa ollo, ya hemos is o que su o mulación no es no edosa en el de echo in e nacional con em- po áneo. en el p eámbulo de la decla ación de 1986 se econoce la in luencia que en la olun as legisla o is han eje cido los p opósi os y 14 a juicio de Bobbio, uno de los p incipales obs áculos con los que se opan los ju is as en su búsqueda del undamen o absolu o de los de echos humanos es, p ecisa- men e, su aguedad, hecho que di icul a ex ao dina iamen e la ealización de los alo es úl imos que és os condicionan. c ., Bobbio, n., «sob e el undamen o de los de echos del homb e», en El iempo de los de echos, ad. cas ., . de asís, sis ema, Mad id, 1991, p. 56. 15 espec o al obje i o de la p omoción del desa ollo, hay que señala que son los es ados que han a i icado la decla ación de 1986 los p ime os en asumi , a ni el in e no, el debe y la esponsabilidad de ga an iza a sus ciudadanos el pleno dis u e de es e de echo undamen al, y de emo e los obs áculos que impidan su eje cicio, así como la obligación de colabo a en la o mación de un consenso uni e sal, espe- cialmen e en el seno de o ganizaciones in e nacionales como la onU, pa a o mula una es a egia global de de ensa del de echo humano al desa ollo. c ., senjup a, a., «Po e y e adica ion and Human igh s», F eedom om Po e y as a Human Righ . Who owes wha o he e y poo ?, ed: T. Pogge, ox o d Uni e si y P ess, ox o d, 2007, pp. 338-339. 374 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 p incipios que inspi an la ca a de san F ancisco de 1945, en cuan o al e o zamien o de la coope ación in e nacional en a as del «desa o- llo y es ímulo del espe o a los de echos humanos y libe ades unda- men ales de odos» (pá a o 1). con pos e io idad a la echa de cons- i ución de la onU, se ha ido consolidando p og esi amen e la inculación en e la idea de desa ollo y el de echo; así, en la decla- ación sob e el P og eso y el desa ollo social, adop ada en 1969 po esolución 2542 (XVii) de la aGnU, se p oclama que «el p og eso y el desa ollo en lo social se undan en el espe o a la dignidad y el alo de la pe sona humana, y debe asegu a la p omoción de los de e- chos humanos». aho a bien, lo que en cie o modo sí cons i uye una no edad es la concepción del desa ollo como de echo humano uni- e sal e inalienable, al y como se desp ende del eno li e al de dos ex os undamen ales an e io men e ci ados: el co espondien e a la decla ación sob e el de echo al desa ollo (1986) y el de la con e en- cia Mundial de de echos Humanos (1993) 16. en elación con el con enido de los ex os an e io men e ci ados, pe o muy en especial el que nos si e de e e encia obligada pa a a- a igu osamen e el ema del de echo al desa ollo, es deci , el ex o co espondien e a la decla ación de 1986, cabe hace dos conside a- ciones que a ec an a la noción y al alo ju ídico del de echo al desa- ollo que allí se exp esa: en cuan o al concep o del de echo al desa ollo, el ex o hace una desc ipción a g andes asgos y lo o mula desdoblándolo en dos sen i- dos: uno indi idual (« odo se humano») y o o colec i o (« odos los pueblos»). empe o, mien as que la i ula idad indi idual del de echo al desa ollo no plan ea ningún p oblema, po cuan o que –como indi- ca Vic o ia abellán– la idea de la i ula idad del se humano se ha consolidado en odos los ins umen os in e nos e in e nacionales sob e de echos humanos, la e e encia que se hace a los pueblos en el p i- me a ículo de la decla ación sob e el de echo al desa ollo es «polí- icamen e con usa y de muy di ícil conc eción ju ídica» 17. La equi o- cidad del é mino «pueblo» queda pa en e al comp oba las di e sas acepciones que pueden di e encia se cuando se hace uso del mismo an o en singula como en plu al. espec o a las di e sas conno acio- nes del é mino, an onio e. Pé ez Luño ha dis inguido cua o signi i- cados posibles: en endido en su e sión singula , el ocablo «pueblo» puede ene un sen ido ilosó ico (concebido como o alidad o gánica, 16 a s. 1, p . 1 y ac a inal, pun o 10, espec i amen e. en elación con la e olu- ción no ma i a del la noción desa ollo en el ma co del de echo in e nacional con- empo áneo, id., abellán Hon ubia, V., «codi icación y desa ollo p og esi o del de echo in e nacional del desa ollo», Re is a Española de De echo In e nacional, Vol. XXiX, 1976, pp. 369-396. Véase ambién, de la misma au o a: «de echo al desa- ollo», en Los desa íos de los de echos humanos hoy, op. ci ., p. 447. 17 abellán Hon ubia, V., «de echo al desa ollo», en Los desa íos de los de e- chos humanos hoy, op. ci ., p. 450. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 375 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 de acue do con la in e p e ación ca ac e ís ica del oman icismo y la escuela his ó ica del de echo, y ambién de pensado es como Hegel y schelling), pe o ambién posee un signi icado ju ídico, p opio del len- guaje de los cien í icos del de echo, al como pone de mani ies o Kel- sen en la úl ima edición de su Reine Rech sleh e (1960) y según el cual, el pueblo exp esa ía el ámbi o de alidez pe sonal del o dena- mien o ju ídico es a al. Po o a pa e, con emplado en su acepción plu al, el é mino «pueblo» puede conside a se como una ca ego ía sociológica que alude a la población cuan i a i amen e mensu able que con o man el es ado, o bien puede en ende se en sen ido ideoló- gico (una acepción me amen e desc ip i a que si e pa a e e i se a un conjun o de ep esen aciones men ales que, po se mayo i a ios o p edominan es den o de un colec i o de pe sonas, se iden i ica con el pueblo) 18. sin emba go, la decla ación de 1986 no acla a a qué pueblos se e ie e, ¿ al ez a los es ados, quizás a los pueblos (o naciones) sin es ado, o incluso a las mino ías é nicas como los pueblos indíge- nas? La cues ión no es baladí, sob e odo si se iene en cuen a que la condición de i ula del de echo al desa ollo (condición que compa en –según un amplio sec o de la doc ina in e nacionalis- a– los se es humanos y los pueblos) de e mina ambién sus de e- chos y esponsabilidades. de es e modo, nos encon amos an e una si uación pa adójica: mien as los se es humanos y los pueblos ie- nen econocida po igual la acul ad de pa icipa , con ibui y dis- u a del desa ollo, únicamen e a los pueblos se les econoce el de echo a la au ode e minación y a la sobe anía sob e sus iquezas y ecu sos na u ales (en es e sen ido, los edac o es de la decla a- ción del de echo al desa ollo pa ecen habe soslayado el p incipio ilus ado de la emancipación del se humano que se basa en la au onomía de la olun ad lib e y sobe ana del indi iduo) 19, en an o que sólo los se es humanos (pe o no los pueblos) asumen esponsabilidades y debe es espec o al desa ollo. sin emba go, según se desp ende del a ículo 3, el con enido obligacional de la decla ación de 1986 no ecae ni en los se es humanos ni en los 18 Pé ez Luño, a. e., De echos humanos, Es ado de De echo y Cons i ución, Tecnos, Mad id, 1984, (ci o po la 10.ª ed. de 2010), pp. 197-198. 19 con iene eco da , a p opósi o de es e ol ido en el ex o la decla ación de 1986 de una e e encia exp esa a la au ode e minación (o emancipación) de la humanidad, la ad e encia ealizada po immanuel Kan en su opúsculo Bean - wo ung de F age: Was is Au klä ung? (Respues a a la p egun a ¿Qué es la Ilus ación?): «se ía un c imen con a la na u aleza humana, cuya de e minación o iginal consis e, p ecisamen e, en es e p og eso; y, po ello, la pos e idad es á en su pleno de echo de echaza odo acue do omado de modo incompe en e y ul a- jan e». c ., Kan , i., Bean wo ung de F age: Was is Au klä ung? (1784), Kan s We ke. Band VIII. akademie Tex ausgabe. Un e ände e pho omechanis- che abd uck des Tex es de on de P eussischen akademie de Wissenscha en 1902 begonnenen ausgabe on Kan s gesammel en sch i en. abhandlungen nach 1781, Wal e de G uy e & co., Be lin, 1968, p. 39. 382 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 mopoli a kan iana en elación con lo que algunos denominan «de e- chos eme gen es», en gene al, y al de echo al desa ollo, en pa icula . 4.1 John Rawls: la dignidad como bien p ima io y el desa ollo mo al de la pe sona en una sociedad jus a se ha podido a i ma opo unamen e que muy pocos au o es han sido capaces de conjuga de o ma an sis emá ica los eque imien os de libe ad, igualdad y solida idad, como lo ha hecho john awls desde su o iginal plan eamien o con ac ualis a, libe al y p og esis- a 40. en su undamen ación con ac ualis a, awls nos p esen a la idea de jus icia como equidad (jus ice as ai ness) como una e o mulación del cons uc i ismo kan iano. es a p opues a con ac ualis a neokan- iana no solo supone una al e na i a eó ica a la adición doc inal dominan e en la iloso ía mo al y polí ica anglosajona du an e mucho iempo: el u ili a ismo, sino que ambién in oduce elemen os co ec- o es al indi idualismo que es an ca ac e ís ico de las e siones más conse ado as del libe alismo. si, ya a inales del siglo XViii, Kan había in en ado supe a sin éxi o el dilema mo al obje i is a-subje i- is a en la G undlegung zu Me aphysik de Si en, dos siglos más a de, awls, p e ende cons i ui una sociedad jus a pa iendo de un p ocedimien o con ac ual basado en una posición o iginal de igno- ancia (o iginal posi ion), y en la búsqueda pos e io de un equilib io e lexi o en e las pa es con a an es a pa i de dos p incipios de jus- icia que, sin se pu amen e o males, ampoco son mani ies amen e ma e iales 41. La o mulación de ini i a de ambos p incipios queda enunciada en A Theo y o Jus ice (1971) del siguien e modo: «P ime p incipio: cada pe sona ha de ene un igual de echo al más amplio sis ema de iguales libe ades básicas compa ible con un sis ema simila de libe ad pa a odos. segundo p incipio: Las desigualdades económicas y sociales han de a icula se de modo que al mismo iempo: a) edunden en el mayo bene icio de los menos a o ecidos, compa ible con el p in- cipio de aho os jus os, y b) es én adsc i as a ca gos y posiciones 40 odilla, M. a., Leyendo a Rawls, ediciones Uni e sidad de salamanca, salamanca, 2006, p. 52. en sen ido análogo, id., nagel, T., « awls and Libe a- lism», The Camb idge Companion o Rawls, ed: s. F eeman, camb idge Uni e si y P ess, camb idge (UK), 2002, p. 63. Pé ez Luño, a. e., De echos humanos, Es ado de De echo y Cons i ución, op. ci ., p. 162. incluso algunos de sus c í icos más eco- nocidos, como es el caso de B uce acke man, admi en que, has a llega a awls, han enido que pasa dos siglos desde que alguien hicie a un es ue zo simila al suyo pa a do a a la aga idea con ac ualis a de una es uc u a sis emá ica; c ., acke man, B., Social Jus ice in he Libe al S a e, Yale Uni e si y P ess, new Ha en & London, 1980, p. 266. 41 Wol , . P., Pa a comp ende a Rawls. Una econs ucción y una c í ica de Teo ía de la jus icia, ad. cas ., M. suá ez, Fondo de cul u a económica, México, 1981, p. 26. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 383 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 accesibles a odos en condiciones de equi a i a igualdad de opo u- nidades 42.» awls p esen a es os p incipios de jus icia en «o den léxicog á i- co», es deci , a endiendo a un c i e io de p io idad que se conc e a en dos eglas de p io idad: la p ime a egla de la p io idad de la libe ad (según la cual, «la libe ad sólo puede se es ingida en a as de la libe ad»); po o a pa e, la segunda egla es la que consag a la p io- idad de la jus icia sob e la e iciencia y el bienes a . La concepción gene al de la jus icia enca nada po ambos p inci- pios, que a su ez son gobe nados po las eglas de p io idad, pod ía exp esa se, según el ilóso o es adounidense, con es a sen encia: «Todos los bienes p ima ios sociales –libe ad y opo unidad, ing esos y iqueza, y los undamen os de la dignidad– ienen que dis ibui se igualmen e a menos que una dis ibución desigual de uno de es os bienes o de odos ellos sea en ajosa pa a los menos a o ecidos» 43. al e e i se a la dignidad (sel - espec ), awls emplea conscien e- men e un é mino que ambién puede en ende se como amo p opio o au oes ima (sel -es eem). en cualquie caso, ambas son palab as sinó- nimas que si en pa a exp esa dos ideas: en p ime luga , la concien- cia que iene la pe sona de su p opio alo , la i me con icción de que me ece la pena ealiza es e bien y su p oyec o acional de ida; en segundo luga , ambos concep os (dignidad y amo p opio) implican la con ianza po pa e del indi iduo en su capacidad pa a cumpli sus in enciones, en la medida en que es é en su pode hace lo. Po eso, si no encon ásemos sa is echo nues o sen imien o de dignidad y de amo p opio, ad ie e awls, esul a ía inú il cualquie es ue zo que hicié amos pa a lle a a la p ác ica nues os p oyec os, ya que ca ece íamos de la olun ad, la ue za y la de e minación necesa- ias pa a in en a lo; ni siquie a se íamos capaces de alo a en su jus a medida a los demás bienes p ima ios; odo deseo y ac i idad se ol e ía acío y ano, y nos hundi íamos en la apa ía y el cinis- mo. de ahí que las pa es con a an es deseen e i a a oda cos a, en la posición o iginal, las condiciones sociales que menoscaban la dignidad. es más, el hecho de que la jus icia como equidad con i- buya a e o za más la dignidad o el amo p opio que o os p inci- pios supone un mo i o undamen al pa a que las pa es se decidan a adop a lo con ca ác e p e e en e. es a conside ación explica, en 42 awls, j., A Theo y o Jus ice, The Belknap P ess o Ha a d Uni e si y P ess, camb idge (Massachuse s)-London, 1971, p. 302. 43 Ibid., p. 303 (el sub ayado es mío). 384 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 de ini i a, la azón po la que awls c ee que la dignidad es el más impo an e de los bienes p ima ios 44. como se ha indicado an es, pa a awls, el con ac ualismo es una ía al e na i a al u ili a ismo, en la medida en que es a úl ima doc ina ilosó- ica, po su ines abilidad e insos enibilidad, no eúne ni p opicia las con- diciones necesa ias pa a que los indi iduos puedan goza plenamen e de su dignidad 45. no se puede nega que, si en ocásemos la cues ión del uso de las ap i udes de los con a an es en la posición o iginal desde una pe s- pec i a es ic amen e u ili a is a, és os se ían pe ec amen e capaces de iden i ica , en e las opciones de las que disponen, las más ac ibles y, seguidamen e, decan a se po la más deseable de odas ellas. siguiendo es a lógica u ili a is a, ampoco puede soslaya se el hecho de que, en úl i- ma ins ancia, las pa es pod ían educi la jus icia a una o ma de i a i a de la e iciencia. Teniendo en cuen a es as obse aciones, cabe p egun a se qué lle a a awls a p opone un en oque con ac ualis a de la jus icia en ez de apos a po el modelo u ili a is a. a es e espec o, la cla e la encon- amos, p ecisamen e, en su esis sob e la dignidad de la pe sona como bien p ima io y el desa ollo de las acul ades mo ales del indi iduo en una sociedad jus a y bien o denada 46. cie amen e, en la posición o iginal los agen es son acionalmen e au ónomos, es deci , que en ienden cuáles son sus p opios in e eses y saben cómo a anza hacia ellos, aunque es ue a de esa posición, o sea, en una sociedad bien o denada y gobe nada po los p incipios de jus icia, donde los se es humanos son comple amen e au ónomos. en es e sen ido, con iene acla a que, pa a awls, lo acional se inco po- a y es á subo dinado, al mismo iempo, a lo azonable 47. como es sabido, al susc ibi el con a o o iginal, las pa es escogen, de una ez pa a siemp e («a pe pe uidad»), las pau as que hab án de di igi sus pe spec i as de ida. de modo que, los con a an es deben cumpli lo aco dado incluso si se die an las peo es ci cuns ancias, pues o que, ac uando de o a mane a (egoís amen e), no es a íamos ob ando de buena e. Po eso mismo, las pe sonas se oman muy en se io los p in- cipios de la jus icia en la posición o iginal, pues o que son conscien es de lo que és os en añan en el «mundo eal»: lo que awls denomina 44 Ibid., p. 440. Véase ambién, del mismo au o : «The Basic Libe ies and Thei P io i y», Libe y, Equali y and Law. Selec ed Tanne Lec u es on Mo al Philosophy, ed: s. M. McMu in, Uni e si y o U ah P ess/camb idge Uni e si y P ess, sal Lake ci y/camb idge (UK), 1987, p. 32. «The sense o jus ice» (1963), John Rawls. Collec ed Pape s, ed: s. F eeman, Ha a d Uni e si y P ess, camb idge (Massachuse s)-London, 2001, p. 115. 45 Kuka has, ch.-Pe i , P., Rawls. A Theo y o Jus ice and i s C i ics, Policy P ess, ox o d, 1990, p. 61. 46 awls, j., A Theo y o Jus ice, op. ci ., p. 543. Véase ambién: «The Basic Libe ies and Thei P io i y», op. ci ., pp. 33-34. Poli ical Libe alism, columbia Uni- e si y P ess, new Yo k, 1993, p. 187. 47 G aham, P., Rawls, onewo ld Publica ions, ox o d, 2007, p. 33. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 385 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 « igo es del comp omiso» (s ains o commi men ), en alusión a los p incipios elegidos en el con a o o iginal 48. en de ini i a, pa a el que ue a p o eso de la Uni e sidad de Ha - a d, la base de la au oes ima y la dignidad, en una sociedad jus a, no puede se la pa e de los bene icios que co esponda a cada indi iduo, sino la dis ibución iguali a ia y públicamen e con i mada de los de e- chos y libe ades undamen ales de sus ciudadanos. así pues, en una sociedad bien o denada, la dignidad es á asegu ada po la pública a i - mación del s a us de igual ciudadanía pa a odos; la dis ibución de medios ma e iales se deja a su p opio cuidado, de acue do con la idea de pu a jus icia p ocedimen al. aunque, po supues o, es a dis ibu- ción iguali a ia equie e la p esencia de las ins i uciones de ondo, las cuales educen la gama de desigualdades e impiden que pueda su gi la en idia en e los ciudadanos 49. a modo de conclusión, pod íamos con eni que la concepción awlsiana de la pe sona que de iende es cla amen e libe al, po que conside a undamen al la capacidad de los indi iduos pa a coope a socialmen e en condiciones de igualdad. Po o a pa e, es os pueden desa olla sus acul ades mo ales y su dignidad como pe sonas lib es den o de una sociedad jus a y bien o denada. a in de cuen as, con- cluye awls, los bienes e in e eses pe sonales se pueden coo dina y desa olla pe ec amen e den o de un ámbi o mayo y más di e so: el que co esponde al bene icio de la humanidad (cuyo bien e in e és gene al es, po de inición, como suma de bienes e in e eses pa icula- es, más global e in eg ado ) 50. 4.2 Ama ya Sen: el desa ollo como libe ad den o de la doc ina libe al p og esis a, uno de los plan eamien os eó icos más es imulan es, a p opósi o del de echo al desa ollo, co esponde al ilóso o y economis a indio, ama ya sen 51. en su pa - icula en oque del desa ollo, en endido como un p oceso de las libe ades eales que dis u an las pe sonas, sen se cen a en la eo ía de los bienes p ima ios expues a po john awls en A Theo y o Jus i- ce. así, a di e encia de awls, que con empla los bienes p ima ios como medios que ayudan a los indi iduos a p omo e sus espec i os obje i os, sen descon ía de es a búsqueda an subje i a y mudable del bien, po que su concepción del mismo a ía en la medida en que cada pe sona iene sus p e e encias y se esponsabiliza la elección que haga de ellas. sin emba go, pun ualiza sen, el p oblema de la aluación de bienes p ima ios no puede se una cues ión de odo o nada. La libe ad 48 awls, j., A Theo y o Jus ice, op. ci ., pp. 175-176. 49 Ibid., p. 544. 50 awls, j., «The Basic Libe ies and Thei P io i y», op. ci ., pp. 86-87. 51 ama ya Kuna sen ue el ganado del P emio nobel de economía de 1998. 386 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 de elección de los indi iduos sob e un ca álogo, an amplio como he e ogéneo, de bienes p ima ios, mues a solo una pequeña pa e de una eo ía compleja en la que ampoco pueden al a : una aluación social, la azón pública, el deba e social, el acue do democ á ico, el consenso y la acep ación. se a a, en de ini i a, de que el p ocedi- mien o de selección de bienes p ima ios no e mine con i iéndose en una ope ación ecnoc á ica de unos pocos (aquellos que, po su posi- ción a en ajada den o de la sociedad, es án en disposición de desa- olla sin limi aciones sus capacidades) en ez de un eje cicio demo- c á ico que a más allá del en oque basado en la me a dis ibución de ecu sos. a in de cuen as, concluye sen, la ealización de la jus icia social no sólo depende de las o mas ins i ucionales (incluyendo el juego de no mas y eglas democ á icas), sino ambién de e ec i a pues a en p ác ica 52. abundando en es as conside aciones, sen ale a sob e los iesgos que conlle a odo en oque que eduzca el concep o del de echo al desa ollo a la idea de bienes a económico. La disyun i a, plan eada a sus ciudadanos po algunos gobie nos de países en ías de desa o- llo, en e da p e e encia a la de ensa e ec i a de los de echos unda- men ales y las libe ades públicas, o da p io idad a la sa is acción de las necesidades económicas, en aña en ealidad un dilema an alaz como innecesa io en e la democ acia y el c ecimien o económico 53. a p opósi o de la alacia desa ollis a, se p egun a sen: ¿cabe legi i- ma a los gobie nos au o i a ios como el de la epública Popula china a endiendo solamen e a los excelen es da os de c ecimien o económico que ha egis ado en los úl imos años? ¿son acaso los habi an es de los países del e ce mundo menos sensibles a las libe - ades y los de echos ci iles que los de los países democ á icos occi- den ales? en p ime luga , esponde sen al a gumen o aducido po los gobe nan es au o i a ios, según el cual el eco e de de echos y libe - ades de sus ciudadanos end ía a se un incen i o pa a el desa ollo económico, se le puede eba i con un ejemplo o mulado a sensu con a io: el de la epública de Bo suana, uno de los pocos países democ á icos a icanos que, desde su independencia del eino Unido en 1966, ha pasado de se una de las 25 naciones más empob ecidas del plane a, a ene un c ecimien o económico in e anual del 9%, y una deuda ex e io insigni ican e, además de se uno de los países más es ables de á ica. en elación con la segunda cues ión, el único modo de conoce el e dade o sen imien o de los pueblos some idos al yugo 52 sen, a., De elopmen as F eedom, ox o d Uni e si y P ess, ox o d, 1999, pp.78-79 y 159. 53 Hay que dis ingui los «de echos humanos» de los «de echos undamen ales». Mien as la ó mula «de echos humanos» suele u iliza se en el plano de las decla a- ciones y con enciones in e nacionales, la denominación «de echos undamen ales» designa los de echos humanos posi i ados a ni el in e no po ía cons i ucional. c ., Pé ez Luño, a. e., De echos humanos, Es ado de De echo y Cons i ución, op. ci ., p. 33. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 387 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 de la dic adu a espec o a los alo es de la democ acia es a a és de la con oca o ia de unas elecciones lib es, algo que no pa ece p obable que los gobe nan es au o i a ios es én dispues os a acep a 54. apa e de denuncia la al a de esc úpulos de quienes, ampa ándose en la alacia desa ollis a, hacen depende el comp omiso con la de ensa de los de echos y las libe ades del c ecimien o económico, ama ya sen conside a, como especialis a en la elabo ación de algunos in o mes anua- les de desa ollo enca gados po la onU, que pa a juzga el desa ollo de los países no bas a con el es udio de indicado es, como el PiB o el PnB, que solo si en pa a medi la p oducción de iqueza o la expansión econó- mica de un país den o y ue a de sus on e as nacionales. en opinión de es e au o , un in o me comple o sob e el ni el de desa ollo de un es ado, no puede soslaya el impac o de la democ acia y las libe ades en las idas y capacidades de sus ciudadanos 55. 4.3 Ma ha C. Nussbaum: el en oque de las capacidades y el desa ollo humano aun cuando la eo ía y el lenguaje de los de echos siguen siendo hoy an necesa ios como impo an es, en la medida en que pone de elie e la idea de los de echos humanos a aigados en la idea de jus i- cia básica, en la p ác ica –como ha ad e ido en uno de sus úl imos abajos Ma ha c. nussbaum– los de echos y libe ades de los hom- b es no son más que me as palab as has a que la acción de los es ados de de echo no los con ie e en una ealidad angible como de echos undamen ales de los ciudadanos 56. sin emba go, ad ie e la p o eso- a de la Uni e sidad de chicago, aunque es en los gobie nos de los es ados de de echo en los que ecae la esponsabilidad de ga an iza el dis u e de los de echos y las libe ades, e incluso sus gobie nos pueden delega una pa e de esa labo en en idades p i adas (onGs, pla a o mas de olun a iado…), hay espacios en los que la acción del es ado pod ía en a en con lic o con la libe ad nega i a de los indi i- duos, po ejemplo, el que co esponde a su ida p i ada (sob e odo en el ámbi o del hoga ). en es e sen ido, la inacción del es ado en es e ámbi o da luga a eces a si uaciones de abuso o p i ación de de e- chos y libe ades que su gen y se silencian den o de la es e a ami- lia 57. es en casos como es e, en los que se pone de mani ies o el p o- undo abismo que sepa a ocasionalmen e la eo ía de la ealidad de los 54 Ibid., p. 149. 55 Ibid., p. 150. 56 nussbaum, M. c., C ea capacidades. P opues a pa a el desa ollo humano, op. ci ., p. 87. 57 La amilia debe ía se a ada –según nussbaum– como un ámbi o de g an alo , pe o no «p i ado». c ., nussbaum, M. c., F on ie s o Jus ice. Disabili y, Na ionali y, Species Membe ship, The Belknap P ess o Ha a d Uni e si y P ess, camb idge (Massachuse s)-London, 2006, p. 321. 388 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 de echos undamen ales, donde se hace necesa io el ecu so al en o- que de las capacidades. según nussbaum, el en oque de las capacida- des pe mi i ía al es ado ac ua en a as de la sal agua dia de los de e- chos de sus ciudadanos, incluso en el supues o de que u ie a que in adi excepcionalmen e los lími es de la p i acidad de quien se ampa a en el eje cicio de su libe ad nega i a pa a a en a con a la dignidad de las pe sonas que o man pa e del núcleo amilia . es e pa icula en oque, que ambién es compa ido po ama ya sen, debe en ende se como una o ma de libe alismo polí ico, y es a ía com- pues o po una se ie de capacidades cen ales de la pe sona (que la pensado a no eame icana ci a en diez) que ac úan como p econdi- ciones mo ales de los de echos undamen ales 58. el en oque de las capacidades es á cen ado en la p o ección de ámbi os de libe ad an c uciales que, de no exis i , la ida no pod ía conside a se humana- men e digna. es e en oque p opugna, po lo an o, el p incipio kan ia- no de que cada pe sona es un in en sí misma 59. Pe o el en oque de las capacidades complemen a ambién al en oque con encional de los de echos humanos. en es e sen ido, sen y nussbaum han coincido al señala que exis e una conexión concep ual en e las capacidades cen ales y los de echos huma- nos 60. Po o a pa e, ambos au o es man ienen una pos u a común en la de ensa de la alidez del en oque de las capacidades como pa áme o al e na i o a los índices con encionales que miden el desa ollo de los pueblos sólo en é minos de c ecimien o econó- mico, pe o no de a ance en las condiciones ideales de libe ad, jus- icia social y calidad de ida de las que debe goza odo indi iduo pa a ealiza se plenamen e como pe sona 61. con end ía, po an o, que los in o mes anuales sob e el desa ollo humano u ie an en cuen a el en oque de las capacidades, en la medida en que in odu- ce la iloso ía mo al en la economía del desa ollo, lo cual cons i- 58 Ibid., pp. 76-78. el decálogo de capacidades cen ales que, caso de euni se en su o alidad, pe mi i ían a las pe sonas lle a una ida digna y p óspe a po encima de unos mínimos exigibles se ía el siguien e: 1. Vida; 2. salud ísica; 3. in eg idad ísica; 4. sen idos, imaginación y pensamien o; 5. emociones (desa ollo emocional); 6. azón p ác ica (p o ección de la libe ad de conciencia y de obse ancia eligiosa); 7. a iliación ( i i con y pa a los demás sin disc iminación po azón de sexo, aza, eligión, o igen, e c…); 8. con i encia espe uosa con o as especies del eino animal y ege al; 9. juego; 10. con ol sob e el p opio en o no a ni el polí ico (democ acia pa icipa i a) y ma e ial (de echo de p opiedad). Una de las p incipales ías de imple- men ación de las capacidades cen ales se encuen a, según nussbaum, en el sis ema de adjudicación cons i ucional de de echos undamen ales igen e en cada nación. 59 nussbaum, M. c., C ea capacidades. P opues a pa a el desa ollo humano, op. ci ., pp. 52-55 y 101. 60 sen, a., The Idea o Jus ice, Penguin Books, London, 2010, p. 253. 61 sen, a., De elopmen as F eedom, op. ci ., p. 147; nussbaum, M. c., «Po e - y and Human Func ioning: capabili ies as Fundamen al en i lemen s», Po e y and Inequali y, ed: d. G usky and . Kanbu , s an o d Uni e si y P ess, s an o d (cali- o nia), 2006, p. 49. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 389 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 uye en sí mismo un p og eso en la comp ensión del desa ollo la o sensu, in eg almen e, es deci , más allá de los es ic os má genes del análisis del me cado. en es e sen ido, en e a los analis as que de ienden que en dichos in o mes debe dá sele p io idad al bienes- a económico (sa is acción) y a la maximización de los ecu sos ( en a y iqueza), sen y nussbaum p oponen un en oque más amplio, en el que se engan en cuen a las p incipales capacidades cen ales (la salud, la educación, la jus icia social mínimamen e exigible, la libe ad en sus di e en es dimensiones, la in eg idad ísica y mo al…) como p econdiciones o equisi os esenciales pa a que la ida es é ealmen e do ada de dignidad humana 62. 4.4 Cha les Bei z y homas pogge: desa ollo humano y con- ac ualismo global al inicio de la sección segunda de su a ado Zum ewigen F ieden (1795), el cual con iene los a ículos de ini i os pa a la paz pe pe ua, immanuel Kan es ablece un pa alelismo en e los homb es y los pueblos: ambos deben sali del s a us na u alis, que más bien es un es ado de pe - manen e gue a e insegu idad, y cons i ui una sociedad ci il egulada acionalmen e po leyes ju ídicas. Pa iendo de es a p emisa, el ilóso o p usiano diseña es es e as concén icas de no ma i idad po las que en- d ían que egi se: 1.º) las elaciones de los ciudadanos de las dis in as epúblicas o es ados de de echo (ius ci i a is); 2.º) las elaciones in e na- cionales en e los es ados de de echo lib es (ius gen ium); y 3.º) los hom- b es y los pueblos, conside ados en sus mu uas elaciones ex e nas, como ciudadanos de un es ado humano uni e sal (ius cosmopoli icum) 63. en elación con es e pa alelismo en e indi iduos y es ados que abandonan el es ado na u al pa a, po medio de un pac o o con a o o igina io, cons i ui una sociedad de indi iduos y es ados lib es, cabe des aca la suge en e e o mulación del en oque con ac ualis a awlsiano que han p opues o cha les Bei z y Thomas Pogge. Pa a ambos au o es, el mejo modo de aduci las ins i uciones de awls en una eo ía de la jus icia global dis ibu i a (in e na ional dis ibu i- 62 sen, a., «capabili y and Well-Being», The Quali y o Li e, ed: M. c. nussbaum and a. sen, cla endon P ess, ox o d, 1993, pp. 30-53. nussbaum, M. c., No o P o i . Why Democ acy Needs he Humani ies, P ince on Uni e si y P ess, P ince on & ox o d, 2010, p. 24. La in iolabilidad de la pe sona no sólo se e ie e, como ha eco dado en di e en es sen encias nues o T ibunal cons i ucional, en su in e p e ación del a . 15 ce, a la in ulne abilidad de la pe sona «no sólo con a a a- ques di igidos a lesiona su cue po o espí i u, sino ambién con a oda clase de in e - ención en esos bienes que ca ezca del consen imien o de su i ula » (ssTc 120/1990, de 27 de junio, Fj 8; 119/2001, de 24 de mayo, Fj 5; y 5/2002, de 14 de ene o, Fj 4). 63 Kan , i., Zum ewigen F ieden (1795), Kan s We ke. Band VIII, op. ci ., pp.348-349. 390 Fe nando H. Llano Alonso aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 e jus ice) es aplica la posición o iginal a odo el mundo 64. de acue - do con es a in e p e ación, las pa es es ablece ían, como indi iduos, un con a o en el que odo es a ía po decidi se (global eil o igno- ance), pa a c ea así una es uc u a uni e sal jus a. Po consiguien e, es e nue o o den global que, como e emos a con inuación, apun a a una democ acia cosmopoli a, no es a ía basado en las je a quías de pode exis en es, sino que se á jus o con odos los se es humanos (los cuales son mo almen e iguales y lib es de elegi el o den global esul- an e que más deseen) 65. cabe hace , en unción de quiénes sean las pa es con a an es (países o indi iduos), un pa de obse aciones a la eo ía del con a o global p opues a po Bei z y Pogge: en p ime luga , si el con a o se plan ea en e países hab á que con eni que, al menos desde una pe s- pec i a kan iana- awlsiana, no odos los es ados son es ados de de e- cho, hecho que di icul a ex ao dina iamen e el consenso de la comu- nidad in e nacional, an necesa io pa a la esolución de con lic os bélicos, sob e odo cuando en ellos se ulne an lag an emen e los de echos humanos de la población ci il; en segundo luga , si quienes susc iben el con a o global son las pe sonas indi iduales, en onces la si uación cambia po comple o, dado que los con a an es son iguales, al menos desde un pun o de is a mo al 66. sin emba go, como ha indicado opo unamen e nussbaum, an es de aplica esa sue e de posición o iginal a ni el global, a la que se e ie en Bei z y Pogge en sus esc i os, se puede cons a a que no odos los países ienen el mismo ni el de desa ollo, ni odos los indi iduos que en ellos habi an disponen de las mismas opciones i ales 67. cons- cien es de es os desequilib ios y desigualdades, ambos au o es p e en- den jus i ica la con eniencia de ex ende el sis ema de de echos e ins i uciones democ á icas igen e en las sociedades libe ales a los pueblos some idos a egímenes an idemoc á icos. Una in e p e ación 64 nussbaum, M. c., F on ie s o Jus ice. Disabili y, Na ionali y, Species Mem- be ship, op. ci ., p. 264. a p opósi o de la idea de jus icia dis ibu i a global, john Tasioulas ha es ablecido una cla i icado a dis inción, po un lado, en e los «p inci- pios de jus icia dis ibu i a ansnacional» (p inciples o ansna ional dis ibu i e jus ice), que son aquellos que p esiden las elaciones es ablecidas en e los ciudada- nos de un es ado, o ambién, en e el gobie no de un es ado y sus ciudadanos, y que egulan, p ecisamen e, elaciones dis ibu i as den o de las di e sas comunidades polí icas y, po o o lado, los «p incipios de jus icia dis ibu i a in e nacional» (p in- ciples o in e na ional dis ibu i e jus ice), que egulan elaciones dis ibu i as en e agen es que no o man pa e de la misma comunidad polí ica. c ., Tasioulas, j., «Global jus ice Wi hou end?», Global Ins i u ions and Responsabili ies. Achie ing Global Jus ice, ed: c. Ba y and T. W. Pogge, Blackwell, ox o d, 2005, p. 3. 65 Bei z, c., Poli ical Theo y and In e na ional Rela ions, P ince on Uni e si y P ess, P ince on (new je sey), 1979, pp. 154-161. Pogge, T., Realizing Rawls, co - nell Uni e si y P ess, i haca, 1989, p. 247. 66 nussbaum, M. c., F on ie s o Jus ice. Disabili y, Na ionali y, Species Mem- be ship, op. ci ., p. 268. 67 Ibid., p. 269. El de echo al desa ollo en el sis ema de de echos humanos: en e los de echos... 391 aFd, 2013 (XXiX), pp. 367-395, issn: 0518-0872 amplia de es e a gumen o, pod ía induci nos a c ee que exis e una elación di ec amen e p opo cional en e democ acia y desa ollo: a mayo g ado de democ a ización de un país, mejo es condiciones de ida de sus habi an es. sin emba go, ni Bei z ni Pogge son ajenos a las múl iples pa adojas y di icul ades que en aña la ealidad co idiana de los de echos humanos, en gene al, y del de echo al desa ollo, en pa - icula , incluso en los países democ á icos más p óspe os y ecnológi- camen e más a anzados 68. aho a bien, aunque Bei z y Pogge de es an y condenan las desigualdades en las opo unidades i ales básicas de los homb es allí donde se p oduzcan, los dos admi en que el ma co democ á ico uni e sal es el más idóneo pa a aplica su e sión de la posición o iginal awlsiana al con a o global. al in y al cabo, sola- men e donde se ga an izan la libe ad e igualdad o mal en e los con- a an es, ya sean és os indi iduos o es ados, pueden asen a se las bases de una sociedad in e nacional más jus a y solida ia den o de un o den ins i ucional cosmopoli a 69. 4.5 Ono a O´Neill: la jus icia económica ansnacional y el de e- cho al desa ollo en e los au o es con empo áneos más in luenciados po la doc ina é ica e ius ilosó ica kan iana, en su pa icula en oque de las libe ades y de los de echos humanos, des aca ono a o´neill. en e ec o, mien as o os discípulos de awls se decan an po una in e p e ación bidimensio- nal de la eo ía de la jus icia (in aes a al e in e es a al), es a ilóso a y poli óloga b i ánica hace una doble p opues a: en p ime luga , la expan- sión de la idea de jus icia más allá de las on e as nacionales; y, en segun- do luga , el econocimien o de nue os agen es del de echo in e nacional con empo áneo, a pa e de los es ados, que es án adqui iendo un p o ago- nismo c ecien e en un mundo cada ez más globalizado e in e conec ado (desde las g andes mul inacionales has a las agencias no gube namen a- les). es po ello que o´neill plan ea la e o mulación de la jus icia en é minos ansnacionales ( ansna ional jus ice), de modo que sus unda- men os humanis as y uni e sales no queden cons eñidos den o de los lími es con encionales de los es ados 70. 68 Bei z, c., «democ acy in de eloping socie ies», F eedom in he Wo ld. Poli- ical Righ s and Ci il Libe ies, ed: . d. Gas il, G eenwood P ess, Wes po (connec icu )-London, 1982, p. 162. Pogge, T., Wo ld Po e y and Human Righ s, Poli y P ess/Blackwell Publishe s, ox o d, 2002, pp. 30 y ss. 69 Bei z, c., «jus ice and in e na ional ela ions», The Cosmopoli anism Rea- de , eds: G. W. B own and d. Held, Poli y P ess, camb idge, 2010, pp. 98-99. PoGGe, T., «cosmopoli anism and so e eign y», The Cosmopoli anism Reade , op. ci ., pp. 114-133. 70 o´neill, o., Bounds o Jus ice, camb idge Uni e si y P ess, camb idge, 2000, p. 115.