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’’No solo hilaron lana’’. Una aproximación a las desconocidas escritoras romanas

Martín Díaz, Marta

Abstract

Las condiciones de producción de la Literatura Latina, una actividad codificada por y para la élite romana masculina, así como la decisión consciente de no conservar la obra del escaso número de mujeres que tuvieron acceso a esa esfera, debido al sesgo androcéntrico en la transmisión literaria, hacen que apenas podamos hablar de Literatura Latina producida por mujeres. No obstante, pese a los adversos avatares que a lo largo del tiempo estas autoras y su obra han padecido, hemos conservado algunos de estos nombres, así como parte de sus obras, en algunas ocasiones de manera fragmentaria. Por ende, este artículo presenta una selección de autoras que, partiendo de los orígenes de la misma Literatura Latina y llegando hasta la última escritora de la antigüedad romana tal y como la conocemos, ilustran la variedad de géneros que las autoras supervivientes de esta literatura cultivaron, tanto en verso (elegías, poesía erótica, sátira, laudatio funebris) como en prosa (oratoria judicial, memorias). A su vez, este rescate dará pie a profundizar en los mecanismos de omisión de estas escritoras y la necesidad de llevar a cabo esta recuperación en nuestros días, para darle a la Literatura Latina un enfoque propio del siglo XXI.

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79 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, ISSN: 1885-3625 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL2021.i24.05 Marta Martín Díaz “NO SOLO HILARON LANA”. UNA APROXIMACIÓN A LAS DESCONOCIDAS ESCRITORAS ROMANAS “NOT ONLY DID THEY SIT BY THE LOOM”. AN APPROACH TO THE UNKNOWN ROMAN WOMEN WRITERS Resumen: Las condiciones de producción de la Literatura Latina, una actividad codificada por y para la élite romana masculina, así como la decisión consciente de no conservar la obra del escaso número de mujeres que tuvieron acceso a esa esfera, debido al sesgo androcéntrico en la transmisión literaria, hacen que apenas podamos hablar de Literatura Latina producida por mujeres. No obstante, pese a los adversos avatares que a lo largo del tiempo estas autoras y su obra han padecido, hemos conservado algunos de estos nombres, así como parte de sus obras, en algunas ocasiones de manera fragmentaria. Por ende, este artículo presenta una selección de autoras que, partiendo de los orígenes de la misma Literatura Latina y llegando hasta la última escritora de la antigedad romana tal y como la conocemos, ilustran la variedad de géneros que las autoras supervivientes de esta literatura cultivaron, tanto en verso (elegías, poesía erótica, sátira, laudatio funebris) como en prosa (oratoria judicial, memorias). A su vez, este rescate dará pie a profundizar en los mecanismos de omisión de estas escritoras y la necesidad de llevar a cabo esta recuperación en nuestros días, para darle a la Literatura Latina un enfoque propio del siglo XXI. Palabras clave: Literatura Latina, escritoras romanas, transmisión textual, Recepción Clásica. Abstract: The production conditions of Latin Literature, an activity codified by and for the masculine élite, as well as the conscious decision of not preserving the work of the scarce number of women that had access to that sphere, due to the male-centred bias in the literary transmission of said literature, means that we can barely speak of Latin Literature written by women. Nevertheless, despite the adverse vicissitudes that throughout time these women authors and their work have endured, we have kept some of those names, as well as part of their writing, on occasion in a fragmented way. Therefore, this article presents a selection of women authors that, as of the origins of Latin Literature itself, until reaching the last woman writer of Roman Antiquity as we understand it, shows the variety of genres that the surviving women authors of this literature cultivated in verse (elegies, erotic poetry, satire, laudatio funebris) as well as in prose (judicial oratory, memoirs). In turn, this rescue will lead to delve into the mechanisms of omission of these writers and the need to operate this recovery in our days, in order to give Latin Literature an approach suitable to the 21st century. Keywords: Latin Literature, women Roman writers, textual transmission, Classical Reception. 80 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 ’’No solo hilaron lana’’. Una aproximación a las desconocidas escritoras romanas DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL.2021.i24.05 1. INTRODUCCIÓN El concepto de literatura es maleable según la época que se estudie, así como conforme a la época desde la que el estudio se lleve a cabo. Por lo que, antes de aproximarnos a las desconocidas escritoras romanas que conforman el grueso de esta investigación, conviene aclarar qué se entiende por “Literatura Latina”, para contextualizarlas tanto a ellas como a su producción. A su vez, y lo que resulta de mayor importancia, de este modo se podrán comprender los factores que han favorecido a su olvido y omisión desde entonces hasta nuestros días; factores que, en la mayoría de los casos, han llegado a privarnos incluso de las obras en sí mismas. La propia idiosincrasia de la Literatura Latina es muy lejana en su naturaleza a la concepción que actualmente se puede tener de una noción tan amplia y comercial como la del mundo literario. Sucintamente, denominamos “Literatura Latina” a aquella que fue producida en latín, lengua de origen indoeuropeo que se habló en un primer momento en el Lacio, desde donde se extendió con el Imperio Romano por toda la cuenca oeste del Mediterráneo, llegando hasta los Balcanes. No obstante, la lengua latina que se empleará en esta literatura es una lengua pulida y muy trabajada, que, a pesar de partir de la lengua hablada, presentaba vastas diferencias respecto a esta. Podemos fijar sus inicios, actualmente conservados en un estado muy fragmentario, entre los siglos III y II a. C. Su auge llegaría en los últimos aos de la República (siglo I a. C.) y los comienzos de la Época Imperial (en el siglo I d. C.). Sin embargo, esta literatura perduró a la caída del Imperio Romano de Occidente y llegó hasta la Antigedad cristiana (siglo VI d. C.). Posteriormente fue recuperada durante las etapas del Humanismo y del Renacimiento (siglos XIV al XVI). En su origen, fue eminentemente producida por y para los miembros masculinos de la aristocracia; especialmente en la etapa clásica (del siglo I a. C. al siglo I d. C.), durante la cual se perfeccionó el mencionado dialecto en el que fue escrita. Esta literatura sirvió, a su vez, para alentar y promover los intereses de dicha élite (Habinek, 1998). No obstante, se ha de considerar cómo la posibilidad de alfabetización en esta época estaba limitada exclusivamente a esa clase social. Algo lógico si se tiene en cuenta el tiempo y el dinero, dos prerrogativas exclusivas de la élite rica y acomodada, que era necesario invertir para alfabetizarse. Por tanto, como oportunamente seala Susan Braund (2002), pocas mujeres fueron educadas en estos niveles superiores, y muchas menos parecen haber tenido la oportunidad de escribir o recitar composiciones propias. A su vez, en un periodo de tiempo tan amplio como es el que va desde la producción de la Literatura Latina hasta nuestros días, han de considerarse los modos en los que hemos, o no, conservado esta literatura. Particularmente en el caso de las escritoras que aquí nos ocupan, ya que, a los avatares materiales de la transmisión, se suman 81 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL2021.i24.05 Marta Martín Díaz otros factores deliberados, ejecutados esencialmente por hombres, que actuarán de un modo más acerbo que en el caso de los escritores masculinos. Respecto a la transmisión material de esta literatura, la conservación de los textos ha dependido en un primer momento del estado físico del soporte en el se hallan. Por tanto, esta materialidad implica que los textos han podido resultar, tal y como en muchos casos lo han hecho, daados a lo largo de los siglos por un sinfín de elementos (el ataque de animales como ratas, polillas, etc., moho, agua, fuego...), sobre los que la decisión humana era escasa, e incluso nula.1 Mientras que, en lo referente a los factores deliberados de la transmisión, aquellos que sí cuentan con intervención humana directa, se ha de considerar, en primer lugar, cómo el dominio sobre la distribución y transmisión de toda esta literatura a lo largo de los siglos ha sido masculino, con la consecuente y consciente expulsión de los pocos vestigios de literatura escrita por mujeres que esto conlleva. En segundo lugar, hay que reparar en que estas obras se nos han transmitido en manuscritos, los cuales eran muy laboriosos de copiar. En este proceso de copia, mantener unos textos en favor de otros implicaba la consciente y regular eliminación de unas obras sobre otras. Las razones podían ser múltiples: la exigidad de materiales (empezando por el dinero y siguiendo por los pergaminos para elaborar los códices), la carestía del pergamino, la falta de espacio en las bibliotecas para guardar nuevos volúmenes, etc. Pero también, y no menos importante, se ha de tener en cuenta cómo a lo largo de los siglos la idea de qué textos eran importantes ha ido cambiando.2 Por tanto, mientras unas obras cobraban relevancia, otras, que hasta entonces habían sido consideradas fundamentales, caían en desgracia y con ellas, su contenido se perdía para siempre. Por tanto, la transmisión de la obra y la existencia de estas autoras se ejerce bajo un marcado sesgo androcéntrico que actúa por dos vías. En primer lugar, la escasez de escritoras en el corpus conservado de Literatura Latina, así como el poco testimonio de su obra que ha llegado hasta nosotros (puesto que, como comprobaremos, hay más nombres de autoras que obras o fragmentos de obras en sí), responde a las condiciones de producción de esta literatura, una actividad codificada por y para la élite masculina, en las que muy pocas mujeres de esa misma esfera tuvieron cabida. Y, en segundo lugar, corresponde a la decisión consciente de no transmitir sus obras para que fueran legadas a la posteridad, como sí se hizo con las de sus coetáneos masculinos. 2. ANTOLOGÍA DE AUTORAS SELECCIONADAS 1 Para un completo y conciso resumen, véase Braund (2000, pp. 46-8). 2 Probablemente, el equivalente actual que rige esta lógica aquí expuesta sería el mercado editorial, más que el canon literario occidental. 82 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 ’’No solo hilaron lana’’. Una aproximación a las desconocidas escritoras romanas DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL.2021.i24.05 Teniendo en cuenta toda esta información, nos disponemos a presentar una selección de autoras que van desde el siglo I a. C. hasta el IV d. C. El sesgo androcéntrico en la producción y en la transmisión de esta literatura, que acaba de ser expuesto, ha hecho que en la mayoría de los casos solo se conozca el nombre y la condición de escritoras de estas autoras, sin preservar contenido alguno de sus obras. En otros casos, como será comentado, se ha conservado parte de este, aunque haya sido de modo fragmentario. A su vez, a pesar del gran lapso que media entre ellas, algunos rasgos para definirlas se mantienen invariables a lo largo de los siglos. En primer lugar, como era de esperar dado lo comentado acerca de la condición elitista de la Literatura Latina, todas estas mujeres pertenecerán a familias bien posicionadas, tanto económica como socialmente, en la Roma de su tiempo. Gracias a esta condición, tuvieron acceso a la educación que les permitió convertirse en mulieres doctae. En segundo lugar, y relacionado con esta condición familiar, siguiendo con el ya expuesto sesgo androcéntrico en el proceso de transmisión, los testimonios acerca de estas escritoras destacarán siempre alguna de sus relaciones de parentescos masculinos. Esto es, al hablar de estas autoras siempre se destaca algún miembro varón de la familia (padre, hermano, marido…), que es quien da, en última estancia, relevancia a la actividad literaria de la autora en cuestión. Asimismo, el alto estatus social de estas mujeres, recién mencionado, es así puesto de relevancia de nuevo. 2.1. Sulpicia, la elegíaca (s. I a. C.) Sulpicia la elegíaca es la única poeta lírica romana de la que se conserva una cantidad de texto representativa y fiable. No obstante, el camino para asumir su identidad no ha sido fácil, puesto que sus poemas se han conservado dentro del Corpus Tibullianum, que recoge elegías de diversos autores, aunque la mayoría, como su nombre indica, pertenecen a Tibulo. En concreto, el volumen de este corpus en el que se encuentra Sulpicia pertenece a poetas asociados a M. Valerio Mesala (Stevenson, 2005, p. 36). La inclusión de Sulpicia en él se explica debido a que, como ella misma cuenta en una de sus elegías (3, 16),3 era hija de Servio Sulpicio Rufo y de Valeria, la hermana de Mesala. Por tanto, Mesala era su tío materno (avunculus), una figura familiar muy importante en la Antigua Roma. De hecho, fue el propio Mesala quien se hizo cargo de Sulpicia y su hermano tras la muerte de su padre, en torno al ao 58 a. C. Este parentesco sitúa a Sulpicia en el epicentro de la producción literaria de su época y, sin duda, es también lo que le permitió desarrollar su producción poética. Probablemente esta consanguinidad sea, además, la razón por la que se nos ha conservado su poesía, ya que Mesala estaría interesado en preservar la producción 3 “Servi filia Sulpicia”. 83 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL2021.i24.05 Marta Martín Díaz literaria de su sobrina (Hallett apud Churchill, Brown & Jeffrey, 2002, p. 56; López, 2020, p. 130). No obstante, ningún autor de la Antigedad se refiere a Sulpicia o cita sus elegías (Hallett apud Churchill, Brown & Jeffrey, 2002, p. 46). Conservamos un total de siete de estas,4 así como un poema preservado epigráficamente.5 El tema sobre el que se articulan las elegías es su relación con Cerinto, pseudónimo que Sulpicia emplea para esconder la identidad de su amado, tal y como hicieron sus homólogos masculinos (Catulo con Lesbia o Propercio con Cintia, como se detallará más adelante). Este pseudónimo, de origen griego, hace referencia a las tablillas de cera que se usaban para escribir los poemas (Hallett apud Churchill, Brown & Jeffrey, 2002, p. 47). Sulpicia escribe sobre su amor a Cerinto desde una libertad total (3, 14). 6En estas composiciones, además, presenta un enfoque radicalmente distinto al de los elegíacos masculinos, sin ofrecer ninguna descripción física de su amado, pues como seala López (2020, p. 135), Cerinto no interesa a la escritora “ni como belleza física (como estereotipo), ni como belleza moral (como prototipo)”. Tampoco encontramos en sus elegías los lamentos autocompasivos que pueblan las del resto de elegíacos. Además, Sulpicia caracteriza la relación en términos de reciprocidad, presentando una pareja de iguales que comparten sentimientos el uno por el otro y que, en la mayor parte, se tratan mutuamente del mismo modo.7 Estos términos están completamente ausentes en los elegíacos varones contemporáneos o anteriores a ella. Sin embargo, un análisis con detenimiento de las elegías permite comprender que esa insistencia en la mutualidad, junto con el énfasis puesto en ser digna de, parecen responder al hecho de que, como mujer romana bien posicionada, Sulpicia ha de mantener en su poesía los valores que se esperan de ella como tal. Por tanto, más allá de la transgresión que supone que una mujer romana de la élite fuera autora de elegías amorosas, las convenciones que se esperan de ella como mujer son mantenidas, precisamente, por el hecho de serlo, y permanecen al frente de su producción literaria. 2.2. Sulpicia, la satírica (ca. 81 d. C. – ca. 95-98 d. C.) Un siglo después de la elegíaca, encontramos a esta otra Sulpicia, que escribió poesía erótica, de la cual hoy solo conservamos dos versos, y una sátira política contra 4 Respecto a la autoría de estas elegías, véase Stevenson (2005, pp. 39-42). 5 Para estas dos atribuciones se sigue el razonamiento de Stevenson (2005, p. 44). 6 “Hic animum sensusque meos abducta relinquo, / arbitrio”. Traducción (López, 2020, p. 125): “Aquí dejo alma y sentidos / por mi propia decisión”. 7 Por ejemplo: “si tibi de nobis mutuus ignis adest. / mutuus adsit amor” (3, 11, 6-7). Traducción (Luque, 2020, p. 217): “Si un fuego mutuo en ti por mí se prende. / Que el amor se presente recíproco”. O “cum digno digna fuisse ferar” (3, 13, 10). Traducción (Luque, 2020, p. 213): “Que comenten qué digna fui con amante digno”. 84 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 ’’No solo hilaron lana’’. Una aproximación a las desconocidas escritoras romanas DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL.2021.i24.05 la tiranía del emperador Domiciano, no exenta de cuestionamientos por parte de la crítica masculina. La información principal sobre su persona y su poética la obtenemos de dos epigramas del poeta Marcial (siglo I d. C.), quien habla de ella en términos de elogio, algo poco habitual en las referencias a autoras de este escritor. A través de los epigramas de Marcial, como seala Diego Corral Varela (2017, párr. 5), se abre un proceso complicado para “recuperar la persona y la obra de Sulpicia”, puesto que se trata de un “proceso mediado”. De este modo, la figura de esta Sulpicia nos permite ilustrar el “comportamiento patriarcal de la tradición” (López, 2020, p. 141), en el que la obra literaria producida por una mujer no es de interés (y de ahí su no conservación), pero el hecho de que haya escrito, en cuanto a anomalía, sí lo es. En el epigrama 10, 35 Marcial nos presenta “una mujer casada, perfecto ejemplo de matrona uniuira,8 que escribe poesías de tema amoroso, cantando un tipo de amor que parece atenerse a las normas de las buenas costrumbres” (López, 2020, p. 143).9 En él, Marcial describe la poesía de Sulpicia en términos que recuerdan a la de Catulo (10, 35, 9).10 Además, como seala Aurora Luque (2020, p. 235), en él Marcial atribuye a Sulpicia “una función de pedagogía en el ámbito de la poesía erótica”. En el otro epigrama que le dedica, el 10, 38, Marcial se dirige a Caleno, el marido de Sulpicia. El tono del epigrama sugiere que Sulpicia ya había fallecido en el momento de su composición (Luque, 2020, p. 229). Courtney (apud Stevenson, 2005, p. 46) llega incluso a proponer que, en ambos epigramas, Marcial está adaptando versos de la propia Sulpicia, ya que en los dos se encuentran tópicos de la poesía amorosa, uno de los géneros que sabemos que la propia Sulpicia practicó. De esta poesía erótica de Sulpicia solo conservamos dos trímetros yámbicos, transmitidos en un escolio a Juvenal.11 A pesar de la brevedad y la falta de contexto de estos versos, se puede afirmar que se ajustan a la información que obtenemos a través de los epigramas de Marcial. La poesía erótica de Sulpicia sería, pues, una poesía amorosa, “presumiblemente autorreferencial, cuyos límites estarían marcados por el matrimonio” (Corral Varela, 2017, párr. 2). Además, como estos dos trímetros demuestran, en ella, Sulpicia nombraría abiertamente a su marido, Caleno (Corral Varela, 2017, párr. 2), sin hacer uso ya de pseudónimos, como sí hizo la otra Sulpicia o los elegíacos varones. 8 El ideal romano de mujer de un solo hombre. 9 Cf. “sed castos docet et probos amores” (Mart. 10, 35, 8). Traducción (Luque, 2020, p. 227): “sino que ensea castos amores y muy dignos”. 10 “Lusus, delicias, facetiasque” (Mart. 10, 35, 9). Traducción (Luque, 2020, p. 227): “Juegos, gracias, placeres delicados”. 11 “Si me cardurci restitutis fasciis / nudam Caleno concubantem proferat”. Traducción (Luque, 2020, p. 236): “Si reparadas las cintas del colchón, / me mostrase desnuda en la cama con Caleno”. 85 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL2021.i24.05 Marta Martín Díaz Por otro lado, la cuestión de su sátira política ha sido más complicada. Apenas se han conservado, a través de una única copia bastante corrupta de 1493, 70 hexámetros de esta sátira. En ellos Sulpicia critica la decadencia de la Roma de su tiempo, sealando al emperador Domiciano como principal culpable de esta. De manera sistemática su autoría ha sido rechaza, “con una especie de repugnancia” como seala Aurora Luque (2020, p. 233), siendo así ignorada invariablemente la información ofrecida por Marcial en sus epigramas. Sin duda, este rechazo se debe a los motivos que según Diego Corral Varela (2017, párr. 8) borraron a Sulpicia de “la [historia de la] literatura latina: su condición de mujer y el tipo de literatura que practicaba”; motivos por los que también ha sido borrada en los siglos posteriores de la historia de la literatura a la que el gran público puede acceder. 2.3. Las palabras perdidas (I):12 poetas (s. III a. C. y s. I a. C.) El caso de las dos autoras precedentes resulta casi anecdótico, ya que al contrario de lo que sucede en la Antigua Grecia, donde conservamos abundantes testimonios de mujeres poetas, en Roma las poetas son la excepción. Algo que, sin duda, es fruto de la tradición literaria masculina que buscó relegarlas al silencio, puesto que, como seala Aurora López (2020, p. 111), “el interés de la mujer romana por la poesía resulta indudable, sobre todo a partir del siglo I a. C.”. No obstante, conservamos un puado de nombres más de poetas, entre las que serán de nuevo cruciales para presentarlas las ya mencionadas relaciones de parentesco con algún varón. Asimismo, ninguna de estas poetas cultivará los tradicionalmente “considerados géneros graves13 de la poesía antigua, la épica y la tragedia” (López, 2020, p. 112). Esto puede deberse a dos razones. O bien estos géneros siempre estuvieron prohibidos, por cuestiones de decoro o similares, para las pocas mujeres que escribieron, o bien a pesar de haber participado de tales géneros, la manipulación masculina en el proceso de transmisión nos ha privado de conservar estos textos y, por tanto, de saberlo. Es más, ambos posibles han podido darse en paralelo. 2.3.1. Memia Timotoe Memia Timotoe es, como seala Aurora Luque (2020, p. 201), “el único nombre no asociado por lazos de parentesco a un varón ilustre”. Según Isidoro de Sevilla (Orig. 1, 37, 19), quien ha transmitido la única información que conocemos acerca de Memia, esta sería la primera poeta romana. Aurora López (2020, p. 113) indica dos datos que pondrían en paralelo su producción con la de Livio Andrónico, el autor que 12 El concepto de “las palabras perdidas” ha sido tomado de Luque (2020). 13 Es decir, los géneros importantes y relevantes, en cuanto a “serios”. 86 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 ’’No solo hilaron lana’’. Una aproximación a las desconocidas escritoras romanas DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL.2021.i24.05 canónicamente inaugura la Historia de la Literatura Latina con una traducción de la Odisea homérica. En primer lugar, destáquese el origen griego del nombre, que como en el caso de Andrónico indicaría un origen esclavo, y significaría, por tanto, que en el momento de dedicarse a la escritura ambos eran ya libertos. En segundo lugar, la datación que Isidoro da para Memia coincide con la fecha en la que, según la datación de Tito Livio (27, 37, 7), se sitúa el himno a Juno escrito por Livio Andrónico, esto es, en el ao 207 a. C. De este modo, a través del testimonio de Isidoro de Sevilla en sus Etimologías, la figura de Memia Timotoe da pie a iniciar la genealogía truncada de la que se ocupa esta investigación. Es más, la figura de Memia es la muestra de que en Roma siempre hubo escritoras, desde los comienzos fundacionales de lo que entendemos por Literatura Latina. No obstante, el sesgo androcéntrico, cuyo doble modo de actuación ya ha sido expuesto más arriba, ha actuado siempre y en todo momento. De ahí que no conservemos el himno que compuso Memia y que nuestro conocimiento sobre el mismo, y por ende, sobre ella como poeta, se circunscriban exclusivamente a un apunte de un autor masculino como es Isidoro de Sevilla. 2.3.2. Cornificia La mención a las relaciones de parentesco llega a su máxima expresión en el caso de Cornificia, de quien conocemos su existencia y condición de poeta por ser hermana del también poeta Cornificio, según un apunte de Jerónimo (Chron. p. 159 Helm, cf. López, 2020, p. 114, n234). Esto implica que su padre fue Quinto Cornificio, un importante político de la época. Por consiguiente, ambos poetas eran miembros de una familia muy bien posicionada política y económicamente en la Roma de su tiempo. A su vez, Cornificio era amigo de Catulo, quien le dedicó su poema 38, y miembro del círculo de los neotéricos, lo que sugiere que Cornificia pudo formar parte de este grupo. De hecho, en la información que nos ha sido transmitida acerca de la poesía de esta se resalta su dedicación al epigrama (Stevenson, 2005, p. 34), por lo que su pertenencia a este círculo es bastante plausible. Por otro lado, la información implícita que arroja el comentario de Jerónimo es que, aunque nosotros actualmente no conservemos ni rastro de los epigramas de Cornificia, estos se seguían leyendo en el siglo V d. C., casi cinco siglos después de que fueran escritos. No obstante, cabe la posibilidad de que Jerónimo tomara la información directamente del historiador Suetonio sin contrastarla (López, 2020, p. 115; Luque, 2020, p. 203). Esto implicaría que la lectura de Cornificia habría llegado, como mínimo, hasta el siglo II d. C. Finalmente se ha de recalcar cómo Jerónimo informa sobre la actividad poética de Cornificia con total naturalidad, sugiriendo que no hay nada 87 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL2021.i24.05 Marta Martín Díaz raro o inapropiado en el hecho de que una mujer de la alta sociedad escriba poesía (Stevenson, 2005, p. 34 secundada por Luque, 2020, p. 203; López, 2020, p. 114). 2.3.3. Hostia Según la información dada por el novelista Apuleyo (Apol., 10), tras el pseudónimo de Cintia, que Propercio emplea en sus elegías, se encuentra la poeta Hostia. Como seala Aurora López (2020, pp. 136-7), de acuerdo con unos versos de Propercio (3, 20, 7),14 Hostia sería la nieta de Hostio, poeta épico contemporáneo de Sila, que escribió una epopeya histórica ahora conservada de manera muy fragmentaria. Por tanto, como analiza también López (2020, p. 137), con Hostia nos encontramos ante “una mujer joven, culta, y hermosa, descendiente cercana de un docto escritor romano”. De hecho, así es como Propercio la presenta en su segundo libro de elegías, esto es, un libro antes de la mención a su abuelo que nos permite identificar a la poeta tras el pseudónimo de Cintia. Propercio dice que esta sobresale en el baile, así como tocando instrumentos (2, 29, 31-38) y, por supuesto, ya en el libro tercero, recitando poemas (3, 6, 23-28). Del mismo modo, las cualidades poéticas de Cintia (que podríamos extrapolar a la Hostia de carne y hueso, poeta) aparecen especificadas en la poesía de Propercio (2, 25, 26).15 Propercio matizará esta presentación de Hostia como poeta incomparable, oponiéndola a la poeta griega Corina de Tanagra (2, 3, 21-2).16 El caso de Hostia presenta así un nuevo modo de silenciamiento, puesto que en su caso, como apunta Aurora López (2020, p. 138), contamos con “el retrato de una poeta romana, debido a la pluma de un hombre que confiesa amarla”, pero no con su propia obra. Esto es, en palabras de Aurora Luque (2020, p. 201), la figura de Hostia es más conocida como amante de Propercio que como poeta autónoma; aparece en sus elegías con el sobrenombre de Cintia y ha pasado a la historia literaria como docta puella, cantada pero no cantante, escrita pero no escritora. 2.3.4. Perila La identidad de Perila solo nos es conocida a través del poeta Ovidio, por lo que, de un modo más acuciante que en el caso anterior de Hostia, nunca podremos saber si fue alguien real o simplemente una ficción literaria de este autor. Actualmente se 14 “Splendidaque a docto fama refulget auo”. Traducción (Ramírez de Verger, 1989, p. 219): “Y espléndida brilla la fama de tu culto abuelo”. 15 “Carmine tam sancte nulla puella colit”. Traducción (Ramírez de Verger, 1989, p. 158): “Ninguna joven cultiva la poesía con tanta veneración”. 16 “Et sua, cum antiquae commitit scripta Corinna / carmina, quae lyricis non putat aequa suis”. Traducción (Ramírez de Verger, 1989, p. 122): “Y cuando compara sus escritos con la antigua Corina, / cuyos versos piensa que ninguna otra puede igualar a los suyos”. 94 Revista Internacional de Culturas y Literaturas, octubre 2021 ISSN: 1885-3625 ’’No solo hilaron lana’’. Una aproximación a las desconocidas escritoras romanas DOI: http://dx.doi.org/10.12795/RICL.2021.i24.05 Se demuestra así cómo junto al prototipo de mujer de un solo hombre, que permanecía en el hogar dedicada a las labores de la rueca, prototipo que los textos de la Literatura Latina canónica (masculina) han buscado transmitir, coexistió otro tipo de mujer romana. Este otro tipo, como reza el innovador e impulsor libro de Aurora López24 que da título a este artículo, no solo hiló lana, sino que también se ocupó de hilvanar palabras para trenzar versos, tejer historias. Por tanto, pese a que el corpus que nos ha sido legado es el que es, y la obra y los nombres de escritoras sean muy difíciles de encontrar en él, actualmente, nos debemos a su estudio y divulgación: las mujeres que tomaron la palabra latina la emplearon para expresarse en términos estéticos, elaborando así una literatura que ha de ser recuperada y estudiada en nuestros tiempos. De este modo, se podrá ampliar la perspectiva de la investigación de la Literatura Latina de un modo acorde al siglo XXI desde el que ahora la abordamos; puesto que en nuestros días estas nuevas perspectivas no solo apremian, sino que son una necesidad crítica para mantener la vigencia de estos estudios. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Braund, Susanna Morton H. (2002). Latin Literature. Routledge. Churchill, Laurie. J., Brown, Phyllis Rugg & Jeffrey, Jane E. (Eds.) (2002). Women writing Latin: from Roman antiquity to Early Modern Europe. Volume 1: Women writing Latin in Roman Antiquity, Late Antiquity, and the Early Christian Era. Routledge. Corral Varela, Diego (2 de noviembre de 2017). Another Sulpicia in the Wall. https:// tironiana.wordpress.com/2017/11/02/another-sulpicia-in-the-wall/ González Vázquez, José (1992). Ovidio. Tristes. Pónticas. Gredos. Habinek, Thomas. N. (1998). The Politics of Latin Literature. Writing, Identity, and Empire in Ancient Rome. Princeton University Press. 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