Comedia de la política y políticas de la comedia. Ensayo de teología política
Abstract
La crítica realizada por el sacerdote jesuita Ignacio de Camargo contra la Comedia en su Discurso theológico de 1689, conducirá a Francisco Bances Candamo a elaborar una obra en su defensa. La primera parte del trabajo presentará el carácter moral de dicha crítica, la cual será rebatida en los mismos términos, manifestando una posición a favor tanto moral como políticamente correcta de la Comedia. Centrado en estos puntos de la defensa realizada por Bances, la segunda parte presentará los fundamentos teológicos desarrollados por el autor, sobre los que la Comedia podrá establecer las bases con fin a construir una preceptiva que la valide, tanto en la realización de la obra como en el rol social que desempeña.
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COMEDIA DE LA POLÍTICA Y POLÍTICAS DE LA COMEDIA. ENSAYO DE TEOLOGÍA POLÍTICA Juan Ignacio Arias Krause & Patricio Landaeta Mardones Centro de Estudios Avanzados, Universidad de Playa Ancha Chile RESUMEN: La crítica realizada por el sacerdote jesuita Ignacio de Camargo contra la Comedia en su Discurso theológico de 1689, conducirá a Francisco Bances Candamo a elaborar una obra en su defensa. La primera parte del trabajo presentará el carácter moral de dicha crítica, la cual será rebatida en los mismos términos, manifestando una posición a favor tanto moral como políticamente correcta de la Comedia. Centrado en estos puntos de la defensa realizada por Bances, la segunda parte presentará los fundamentos teológicos desarrollados por el autor, sobre los que la Comedia podrá establecer las bases con fin a construir una preceptiva que la valide, tanto en la realización de la obra como en el rol social que desempeña. Palabras claves: Bances Candamo, Comedia, Teología política, Origen. Comedy of politic and politics of comedy Essay of political theology in Bances Candamo ABSTRACT: The critique carried out by the jesuit priest Ignacio de Camargo against the Comedy in his 1689 Discurso theológico, will lead Francisco Bances Candamo to elaborate a work in his defense. The first part of this article will present the moral character of that critique, which will be refuted on the same terms, showing a position moral and politically correct of the Comedy. Focused on these points of Bances defense, the second part will present the theological grounds on which the Comedy will be able to establish the basis with the aim of constructing a preceptive that validates it, both in the realization of the work as in the social role that it plays. Keywords: Bances Candamo, Comedy, Political theology, Origin. ISSN: 2340-1176 Atalanta 2017, 5/1: 63-81
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Comedia de la política y Políticas de la comedia. Ensayo de teología política en Bances Candamo 65 a obra de Francisco Bances Candamo titulada Theatro de los Theatros de los passados y presentes siglos es una obra reveladora que, aunque inédita, ha sido destacada por los especialistas fundamentalmente por su dimensión política y moral, lo que le otorga una importancia capital para comprender el valor social que se tenía del teatro a fines del siglo XVII 1 . En efecto, la obra de Bances lejos se encuentra de ser una comedia o una obra de entretención para el público, siendo en cambio una obra preceptiva para las autoridades, al tener un fin pedagógico y político en sentido amplio, el que inmiscuye sus competencias dentro de la moral, la historia, la educación, la filosofía y, de manera principal, la teología 2 . Teniendo este carácter complejo (Francisco Cuervo-Arango, importante biógrafo y estudioso de Bances, clasifica esta obra como didáctica 3 ), la idea concebida de la comedia es integral, abierta al campo de lo social y comunitario, cuestión que la acerca a la concepción griega de paideia, pues con ella se pretenden transmitir los principios * Este artículo es parte del Proyecto de Investigación Postdoctoral FONDECYT n° 3150334. 1 El valor político de Bances no se limita a esta obra en particular, sino que, en general, gran parte de ella se le considera con este valor. Sin embargo, según lo destacado por sus especialistas, esta cualidad política sería más bien externa, vinculada a ciertas críticas y, con ellas, a rencillas que tuviera el autor con parte de la nobleza española de la época, cuyo valor no pasa de ser, en ese sentido, anecdótico. Por ejemplo, según señala Aurelio González, ya obras propiamente teatrales le habían ocasionado problemas políticos, que le costaron el traslado de Madrid, como administrador de rentas reales, primero, a Cabra, y luego a Córdoba, Málaga y Jerez (estas obras son La piedra filosofal, El esclavo en grillos de oro y Como se curan los celos, las que el prologuista y editor de la obra a la cual nos ocuparemos, Duncan W. Moir, denomina «trilogía de alegorías políticas» (cfr. Aurelio González, «Bances Candamo y la fiesta teatral», en Teatro y poder en la época de Carlos II: fiestas en torno a reyes y virreyes, ed. Judith Farré Vidal, Madrid, Iberoamericana Editorial, 2007, pp. 133-146); y posiblemente circunstancias de este tipo le costaron la vida a Bances, tal como deja insinuar Gastón Gilabert (cf. «El universo dramático de Bances Candamo en Duelos de Ingenio y Fortuna», en Scripta manent. Actas del I Congreso Internacional Jóvenes Investigadores Siglo de Oro, coords. Marta Induráin y A. J. Sáez, Pamplona, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, 2012, p. 235). Como se verá, muy diverso es el criterio de lo político utilizado en este artículo, vinculado al problema de la fundamentación teológica de ella y, a través de ésta, el intento de lograr establecer un criterio de validez legitimo para la comedia. 2 Fin político que es destacada por casi todos los especialistas que se han dedicado a su obra. Como señala Duncan W. Moir en el Prólogo a su obra: «Que yo sepa es el único documento en el que un dramaturgo europeo del siglo XVII confiesa abiertamente que escribe obras palaciegas con intención política» (Francisco Bances Candamo, Theatro de los Theatros de los passados y presentes siglos, prólogo, edición y notas de Duncan W. Moir, Londres, Tamesis Books Limited, 1970, p. xcv). Del mismo modo destaca Ignacio Arellano: «la casi totalidad de los pocos trabajos modernos dedicados al dramaturgo, aprecian estos mismos rasgos. Díaz Castañón acepta la interpretación de Moir y señala que el de Bances es caso único en la dramaturgia europea, al reconocer abiertamente sus intenciones políticas y su “compromiso político”. Moli Frigola comenta la “utilización que hace de su cargo de comediógrafo real para efectuar un teatro de denuncia política”. Mª Cristina Quintero no ofrece novedades en este sentido: “Specifically [...] reveal a political intentionality inspired by the events taking place around him in the court of Carlos II”», (Ignacio Arellano, «Teoría dramática y práctica teatral sobre el teatro áulico y político de Bances Candamo», Criticón, 42, 1988, p. 183). 3 Cfr. Francisco Cuervo-Arango, Don Francisco Antonio de Bances y López-Candamo, Madrid, Imprenta de los Hijos de M. G. Hernández, 1916, pp. 35-51. L
Juan Ignacio Arias Krause & Patricio Landaeta Mardones 66 que rigen a la comunidad ética y dotar de identidad a la misma 4 . El Theatro expone su doctrina estableciendo un vínculo inseparable entre la obra de arte y la educación que debe ofrecer la comedia, teniendo como fin la actividad práctica ordenada a su realización cívica. A este elemento lo hemos llamado Comedia de la política, por tener un contenido que persigue una educación direccional orientada al público general, pero principalmente al monarca (el propio Bances define su obra como «arte áulica y política» 5 ), con el fin de influir sobre él. La comedia sirve, de esta manera, a los intereses políticos y se enmarca dentro de un contexto cultural y social específico, en el que colabora para su mantenimiento. Este deber presente en la obra, el que podemos denominar de «externo» por su función formativa patente, se complementa con otro que ha sido menos destacado por los especialistas de Bances, pero al que se enfoca el total proyecto del autor asturiano, al que dedicaremos la segunda parte, como es el elemento «interno». Éste se caracteriza por tener un contenido dirigido tanto a los artífices de obras como a los censores y, aún de manera más específica, a la propia comedia, en cuanto pretende encontrar su fundamento, el componente que la valide en sí misma y que logre establecer a la comedia española como la más alta que se haya realizado en todos los siglos, propiamente, los pasados y los presentes, como reza el título completo del libro. Este esfuerzo de fundamentación la hemos denominado Políticas de la comedia, utilizando esta vez el término política no en un sentido específico (esto es, como un estudio reservado a los asuntos del estado, de la polis según la concepción clásica del mismo término), sino en un sentido amplio, como es una normativa elaborada con fin a un uso concreto y especializado en un arte, en este caso, la comedia. Bajo este criterio, la presentación que realiza Bances es una teología política, pues en ella se desarrolla un esfuerzo por legitimar la comedia a partir de los principios en los que se basa la religión cristiana y, a través de ella, informar al monarca de la recta doctrina a través de un medio que tenga, a su vez, validez moral 6 . Es por esto que la obra de Bances puede ser 4 Tal como expresa Werner Jaeger: «la idea de la educación representaba el sentido de todo humano esfuerzo. Era la justificación última de la existencia de la comunidad y de la individualidad humana». (Werner Jaeger, Paideia, Madrid, Fondo de Cultura Económica, 1995, p. 6) 5 Bances Candamo, op. cit., p. 56. 6 Tal como señala Carlos Altini, en su libro Fabrica de la soberanía: «Por teología política entendemos un modelo teórico en la que la justificación del poder político opera a partir de un fundamento teológico revelado, que funda la suprema autoridad soberana, y en que se expresa una substancia idéntica religiosa
Comedia de la política y Políticas de la comedia. Ensayo de teología política en Bances Candamo 67 considerada en un sentido profundo como una interpretación y fundamentación política del poder, cuestión que es destacada por Ignacio Arellano, al asegurar que más que ser una obra de protesta política, como afirman la mayoría de sus estudiosos, es «más bien una doctrina general sobre el monarca y el ars gubernandi». 7 De este modo, Comedia de la política y Política de la comedia funcionan como un par complementario para las necesidades de la época, tanto para formar al público como para expresar los fundamentos sociales y políticos, teniendo en sus bases los principios doctrinarios que la validan. Para desarrollar estos dos puntos de análisis, el artículo se dividirá en dos: primero, se hará una presentación de la función pedagógica formal que debe estar presente en la obra, para, en un segundo momento, examinar cómo la obra de Bances logra defender la comedia de los ataques contra su valor moral. Con esta doble orientación, se lograría posesionar la comedia como medio valido de transmisión de la recta doctrina cristiana, gracias a la cual se podría adoctrinar al propio tiempo que entretener. 8 I. Comedia de la política La obra Theatro de los Theatros de los passados y presentes siglos, es una obra de tres versiones, todas inconclusas e inéditas hasta 1970, cuando fueron editadas por el especialista Duncan W. Moir, en la editorial Tamesis Books Limited, en Londres 9 . Si bien cada una de las versiones tiene objetivos teóricos similares, el inicio de ellas dista mucho de ser semejante. La primera versión, escrita entre 1689 y 1690, comienza con y cultural del cuerpo político, si bien secularizado», (Carlos Altini, La fábrica de la soberanía: Maquiavelo, Hobbes, Spinoza y otros modernos, Buenos Aires, El Cuenco de Plata, 2005, p. 16). 7 Ignacio Arellano, «La imagen del poder en el teatro de Bances Candamo, poeta áulico de Carlos II», Rilce, 26:1, 2010, p. 23. 8 Si bien este artículo se centra en la obra Theatro de los Theatros de los passados y presentes siglos de Bances, es bueno señalar el importante trabajo que se ha realizado en los últimos años en torno la obra general del autor a partir de las iniciativas lideradas por el Grupo de Investigación del Siglo de Oro (GRISO). Destaca de este trabajo la «Bibliografía primaria» realizada, la que constituye, sin duda, un punto de apoyo fundamental para el trabajo sobre Bances. Cfr. J. Enrique Duarte, Blanca Oteiza Pérez, Juan Manuel Escudero y Álvaro Baraibar, Bibliografía primaria general del teatro de Bances Candamo, Pamplona, Ediciones Griso-Universidad de Navarra, 2010. 9 Ignacio Arellano (una de las voces más autorizadas sobre Bances Candamo, sino la que más) en su artículo «Bances Candamo, poeta áulico. Teoría y práctica en el teatro cortesano del postrer Siglo de Oro», realiza una excelente exposición del carácter preceptivo del Theatro de los Theatros, además de cotejar su contenido al aplicarlo a sus obras dramáticas (cfr. Iberoromania, 27-28, 1988, pp. 42-60).
Juan Ignacio Arias Krause & Patricio Landaeta Mardones 68 una extensa discusión contra un libro publicado por el sacerdote jesuita Ignacio de Camargo en Salamanca el año 1689, llamado Discurso theológico sobre los theatros y comedias de este siglo. 10 No obstante la referencia explícita al sacerdote desaparece en las posteriores versiones, el tema desarrollado en esta primera ocasión será el motor que las movilizará, siendo su labor fundamental establecer una argumentación sólida en torno al carácter moral de la comedia española contemporánea, destacando la superioridad técnica, moral y, evidentemente, teológica de ésta por sobre las tragedias antiguas. La segunda versión, escrita entre 1692 y 1694, entra inmediatamente en materia: comienza con la exaltación de la Comedia española en relación con el teatro antiguo, establece un vínculo de la Comedia con la filosofía, le otorga un carácter eminentemente ético, y crea un lazo con la política, dando cuenta de la importancia que tiene en la educación del monarca. 11 A la vez, en esta versión, el autor realiza una genealogía de la literatura española, poniendo el origen de ésta en los hebreos, en detrimento de la tradición gentil, pues en ésta se habría imitado sacrílegamente la obra realizada por el pueblo que, bíblicamente, es el elegido por Dios (problema sobre el que se volverá en la segunda parte de este artículo). La tercera versión, compuesta en los mismos años que la segunda, es de una elaboración especulativa altamente superior a las anteriores, de un contenido filosófico latente, con analogías de mayor profundidad, un estilo más depurado y de una evidente mayor extensión. Sin duda es la edición que Bances debió prever como la definitiva y en la que abarca los contenidos desarrollados en las anteriores, pero superando con creces la calidad de presentación. Es esta última versión la que tiene el título completo de la obra, el cual es un buen resumen de lo pretendido desarrollar (El título completo es el siguiente: «Theatro de los theatros De los Passados y presentes Siglos: Historia Scénica Griega, Romana y Castellana: Preceptos De la Comedia Española sacados de las Artes Poéticas de Horacio, y Aristóteles y del vso y costumbres de nuestros Poetas, y theatros, y ajustados 10 Una buena reseña de la exposición de Ignacio de Camargo se encuentra en el artículo de Gascón Gilabert: «El compromiso político de Bances Candamo a través de su preceptiva y obra dramática», en El eterno presente de la Literatura, Estudios literarios de la Edad Media al siglo XIX, Actas del IX Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores de la Literatura Hispánica (ALEPH), Cádiz, 10-13 de abril de 2012), coords. María Teresa Navarrete y Miguel Soler, Roma, Aracne Editrice, 2013, pp. 207214. 11 Ahí sostendrá: «Ni aun en la diversión se han de apartar del bien público los Monarchas, porque han de descansar de obrar aprendiendo a obrar», Bances Candamo, op. cit., p. 57.
Comedia de la política y Políticas de la comedia. Ensayo de teología política en Bances Candamo 69 y reformados, conforme la mente de el Doctor Angélico y Santos Padres» 12 ). Por lo pronto, de este título nos interesa destacar la idea de «reforma» que se señala casi al final, la cual da cuenta de la actitud y la distancia que se propondrá entre el teatro de los pasados siglos con la comedia del presente e, inclusive, con su futuro inmediato, al referir la intensión preceptiva que se encuentra en el tratado, con fin al desarrollo del arte. La idea de reforma, de esta manera, tendrá dos vertientes: por un lado procurará una mejora en la comedia española, pero, a la vez –y siguiendo el sentido que brota de la misma palabra-, pretende una modificación dirigida a la formalidad de la obra, y con ello llevará a efecto el trabajo de dar forma (establecer una preceptiva) a aquello que había llegado a la perfección mediante la costumbre. La comedia para Bances no se puede elevar aún más (tal es el nivel de perfección que había alcanzado 13 ), sino que deberá re-formarse e, inclusive, in-formar a los que ya la realizan, pero que carecen del arte que corresponde para su elaboración, no meramente sometida a la práctica, sino a una técnica especializada. Lo destacable en este objetivo es el carácter reflexivo propuesto por Bances y la autoconciencia que tiene del lugar que ha llegado a ocupar la comedia española en la época aurea, considerada en la cumbre de los siglos, cuestión que destaca en todas las versiones 14 , pero en la tercera tal consideración cobra una directriz especial, dado el carácter reflexivo con el que se asume esta jerarquía. Ahí dice: nuestros Ingenios las escriuen [las comedias] más por las costumbres que en los theatros aprendieron, que por los preceptos que en el arte estudiaron, y así hacen experiencia ruda la que hauía de ser arte ingeniosa, y el que acierta, acierta guiado ciegamente de los otros, imitando lo que ve y no observando lo que saue 15 . 12 Ibíd., p. 77. 13 Juicio que había sido previsto por Lope de Vega quien en su Arte nuevo de hacer comedias, de 1609, ya señalaba: «Mándame, ingenios nobles, flor de España / que en esta junta y academia insigne / en breve tiempo excederéis no solo a las de Italia, que envidiando a Grecia, / ilustró Cicerón del mismo nombre, / junto al Averno lago, sino a Atenas…» Lope de Vega, Arte nuevo de hacer comedias, en Obras escogidas, Madrid, Aguilar, 1973, Tomo II, p. 1007. 14 En la segunda versión sostiene: «Es oi la Commedia Española, en línea del Poema, vno de los más elleuados que en algún siglo se han conocido, lleno del más decoroso y remontado estilo del idioma Castellano, de las más altas sentencias de la Philosophía moral, éthica y Pollítica…» (Bances Candamo, Theatro de los Theatros, p. 50). De igual modo, al comienzo de la tercera versión sostendrá: «Ha llegado la Comedia Española a ser la maior de quantos Poemas han conocido Los Siglos, excediendo a los Epicos, Trágicos y Cómmicos Griegos y Latinos…», Bances Candamo, op. cit., p. 77. 15 Bances Candamo, op. cit., pp. 77-78.
Juan Ignacio Arias Krause & Patricio Landaeta Mardones 70 Ante la conciencia de lo conseguido, se asume el deber de perpetuarlo, logrando establecer el ingenio como un conocimiento teórico, con el fin de formalizarlo, de pasar de la «experiencia ruda» a «arte ingeniosa» 16 . La preceptiva del Ingenio en Bances se encuentra orientada no a la facultad interna del poeta, sino a su producto: se propone esclarecer las normas que deben seguir los Ingenios con fin a realizar una obra que goce de perfección determinada desde su construcción interna, de la cual se deriva el producto como una consecuencia lógica. De esta manera, la reforma al teatro debe contener un exhaustivo análisis de las propiedades que ha de tener en cuenta el poeta al escribir su obra pero, a la vez, cobijar un elemento doctrinario que valide aquella reforma. En efecto, toda reforma, sea de la índole que sea, contiene elementos que pretenden modificar el orden existente de cosas, produciendo de esta manera un cambio sustancial a su estado previo. En el libro de Bances tal reforma tiene un sentido educativo, orientado a la formación del monarca y del pueblo, por ello su finalidad tiene un marcado acento moral, social y político. De revisarse desde la primera versión, se destaca que el motivo por el que inicia el plan estructural del libro (ya mencionado en la introducción) es una disputa con el sacerdote Ignacio Camargo, en torno a la licitud del teatro, fundamentalmente referida a materia moral. Tal como apunta Duncan Moir en su prólogo al texto: «Para Camargo, los teatros son fuente de un sinnúmero de ejemplos viciosos que trastornan por completo la moralidad cristiana», para transcribir inmediatamente las palabras del sacerdote jesuita: 16 Ingenios es un modo amplio de denominar a los autores del pasado, tal como apunta Menéndez Pidal: «un ingenio es el nombre genérico que viene a desbancar la de “un autor” o “un poeta” de antes», (Ramón Menéndez Pidal, Historia de la lengua española, Madrid, Fundación Ramón Menéndez Pidal y Real Academia Española, 2005, vol. I, p. 1237). Pero, a la vez, el proyecto de Bances trae a presencia otro realizado años antes por Baltasar Gracián, primero con su Arte de ingenio, tratado de la agudeza (1642) y luego en su Agudeza y arte de ingenio (1648), referencias que hacen que la interpretación de tal Ingenio se torne más elocuente que el mero uso genérico. Al intentar llevar a preceptos lo que aquellos Ingenios realizan por costumbre, se procura desmantelar la misma idea de ingenio en un sentido lato, para otorgarle un contenido y una forma diversa. Dicho y resumido por el recién mencionado Menéndez Pidal, Ingenio en la teoría de Gracián es: «la facultad más relevante de todas: con lo cual se nos dice que la invención y la novedad prevalecen sobre la selección [propio del juicio], al revés del siglo XVI […] El ingenio es el creador de la belleza, no el juicio, de modo que ingenio y facultad poética vienen a ser sinónimos», Ibíd., p. 1237. Lo interesante de la teoría del Ingenio al ponerla a la par con la del juicio, en tanto facultades, supone una categorización interna del ingenio, tal como la filosofía (en particular en una rama de ésta, como es la lógica) había desarrollado con el juicio. El ingenio deja de ser una simple potencia determinada por la inmediatez, para cobrar una estructura en el orden del pensamiento, la cual dispondrá y organizará la función «inventiva» del poeta.
Comedia de la política y Políticas de la comedia. Ensayo de teología política en Bances Candamo 71 Allí [en el teatro] tiene puesta el Demonio su Cáthedra de la pestilencia, como dize el Profeta Rey, donde todas las lecciones que lee son en todo contrarias a la doctrina de Iesuchristo. Allí se veen prácticamente vituperadas todas las virtudes Christianas, y celebradas y aplaudidas todas las acciones contrarias a las máximas divinas del Evangelio 17 . El ataque se dirige contra la calidad moral del teatro, por ello, la defensa de Bances se dirigirá justamente a salvar tal dignidad. Sin embargo, la manera de realizar dicha defensa en esta primera versión, si bien abunda en erudición, pareciera carecer de un punto de apoyo argumentativo firme, pues en primera instancia la apelación que realizará Bances es un llamado a la experiencia. La crítica a los teatros «es materia de hecho y que no toca a la ciencia sino a la esperiencia […] Luego en el hecho se ha de atender sólo a la práctica y no a la especulación» 18 . La solución ha de seguir una estructura lógica formal básica: la respuesta que da Bances se basa en criticar la aplicación del método deductivo utilizado por Camargo contra la comedia, para, en cambio, reducir su investigación al método inductivo. El argumento lo desarrolla criticando el siguiente silogismo realizado por Camargo: «los Santos Padres condenaron por obscenas y torpes las commedias antiguas, las modernas son más obscenas y torpes, luego también se deben condenar las modernas» 19 . A lo cual Bances replica: La maior no se la disputamos, la menor no la prueba, y quiere que la conseqüencia sea infalible. Digo que no prueba la menor porque ni dice verdad en las comedias antiguas ni en las modernas, y quien se atreuió a asegurar al mundo presente lo que no tienen éstas ya se ve que supondría en aquéllas. 20 A partir de estas premisas y esta conclusión es como desarrollará el análisis del teatro de los pasados siglos. Si bien la premisa mayor (esto es, que las comedias antiguas eran «obscenas y torpes») no la disputa, si la aclarará y revisará, para matizar el juicio asertórico que contiene; la premisa menor (esto es, que las comedias modernas «son más obscenas y torpes») es el argumento final a rebatir, por lo cual hará una 17 Bances Candamo, op. cit., p. lvii. 18 Ibíd., p. 4. 19 Ibíd., pp. 4-5. 20 Ibíd., p. 5.
Juan Ignacio Arias Krause & Patricio Landaeta Mardones 78 siglos», depurando lo que hay que depurar, censurando lo que haya que censurar, con fin a alcanzar una Comedia que se encuentre a la cabeza de todos los tiempos, tanto en calidad representativa, como en altivez moral. Y de este modo, recién bajo el amparo de semejante estudio, podrán los teólogos dar cuenta de la validez o falta de ella: Diremos todas las cosas de que deue constar el Poeta cómmico, y las que ha de observar y sauer para escribir, cómo ha de ser el Representante y de qué qualidades y preceptos se ha de componer […] Debajo de estas reglas y preceptos, y aueriguando el hecho de estos dos artículos [el análisis de los tiempos pasados y presentes, cada uno es objeto de un artículo], hará la theología su juicio y veremos si las permite o no, sujetando desde luego mi parecer a su decisión, y siendo ya más fácil de combenir las dos opiniones, verificados y acrisolados los Fundamentos de entrambas, y también se conocerá quáles de nuestras comedias guardan o no guardan los preceptos que aquí se expresan. 36 De aquí en adelante la ruta queda señalada, pero no andada, pues el manuscrito, en lo que concierne al desarrollo de dicho plan queda truncado. Sólo alcanza, como ya fue dicho, a desarrollar el primer artículo, al que corresponde al teatro pasado. La elaboración de una preceptiva en el artificio de la comedia se encuentra estrechamente unida a la preceptiva moral y política que debe subyacer a la creación artística. Lo que comenzó como una querella contra la teología encuentra y se justifica en la propia teología para poder legitimarse. Las disputas y las vertientes que debe tener presente están tomadas de ella, realizándose un círculo perfecto entre los extremos: si la teología le había quitado la validez a la Comedia para desarrollarse con propiedad (a través de la crítica de Ignacio de Camargo), será la misma teología la que repondrá tal validez, pero no desde un afuera, como autoridad, sino desde adentro, en tanto es la que proporciona el valor a la misma obra de arte desde su origen. 36 Ibíd., pp. 88-89.
Comedia de la política y Políticas de la comedia. Ensayo de teología política en Bances Candamo 79 III. Conclusión Francisco Bances Candamo, dramaturgo de cámara de Carlos II, es el escritor que asistió al fin de la época áurea de la literatura española y casi al fin de toda una dinastía en España. Bances con su intento de preceptiva (otro tanto hizo Gracián pocos años antes), de estructurar mediante un orden las formas y usos del mejor modo de hacer comedias, da así una clara señal del fin de una época: el «ingenio» se había convertido en objeto de estudio, momificándolo al estratificarlo, y la obra de arte se transforma en objeto de crítica con fin a guardar sus modos y sus usos en sarcófagos, y veladamente, inclusive, en formas de poder: su legitimidad ya no se encuentra propiamente en los «ingenios», sino en las justificaciones morales y teológicas que de la comedia se puedan hacer. El trabajo que hemos presentado más que en la propia clasificación se concentró en los fundamentos sobre los cuales se realizaría esta otra labor. El asentamiento de ellos posibilita la concreción del proyecto al dar una directriz sobre la que deberá seguir el análisis, no quedando sujeta al azar ni a las disposiciones arbitrarias del autor. Ya destacado, es de sumo interés, pues el libro del Theatro de los theatros cobra validez en sí mismo gracias al método seguido por el autor, pues no ha sido tomando las normas de validez universal como se insertó en el estudio de las diferentes formas y manifestaciones del teatro en la historia, sino que partiendo de lo que él llama la experiencia, esto es, el estudio detallado y erudito de la historia, como ha llegado a las distintas conclusiones y preceptos con validez universal. Cuestión que le otorga una destacada importancia al libro presentado, pues permite rastrear con diafanidad una ilustrada investigación sobre la dimensión global que se tenía del teatro antiguo, y la concepción de lo que debería haber sido en su presente, en el mundo literario español del siglo XVII.
Juan Ignacio Arias Krause & Patricio Landaeta Mardones 80 Bibliografía citada Altini, Carlos, La fábrica de la soberanía: Maquiavelo, Hobbes, Spinoza y otros modernos, Buenos Aires, El Cuenco de Plata, 2005. Arellano, Ignacio, «Bances Candamo, poeta áulico. Teoría y práctica en el teatro cortesano del postrer Siglo de Oro», Iberoromania, 27-28, 1988, pp. 42-60. ——, «La imagen del poder en el teatro de Bances Candamo, poeta áulico de Carlos II», Rilce, 26:1, 2010, pp. 23-36. ——, «Teoría dramática y práctica teatral sobre el teatro áulico y político de Bances Candamo», Criticón, 42, 1988, pp. 169-193. Aristóteles, Metafísica, Madrid, Editorial Gredos, 1994. ——, Poética, Madrid, Editorial Gredos, 1974. Bances Candamo, Francisco, Theatro de los Theatros de los passados y presentes siglos, prólogo, edición y notas de Duncan W. Moir, Londres, Tamesis Books Limited, 1970. Cuervo-Arango, Francisco, Don Francisco Antonio de Bances y López-Candamo. Estudio bio-bibliográfico y crítico, Madrid, Imprenta de los Hijos de M. G. Hernández, 1916. Duarte, J. Enrique, Oteiza Pérez, Blanca, Escudero, Juan Manuel y Baraibar, Álvaro, Bibliografía primaria general del teatro de Bances Candamo, Pamplona, Ediciones Griso-Universidad de Navarra, 2010. García Dini, Encarnación, Antología en defensa de la lengua y la literatura españolas, Madrid, Cátedra, 2006. Gilabert, Gascón, «El compromiso político de Bances Candamo a través de su preceptiva y obra dramática», en El eterno presente de la Literatura, Estudios literarios de la Edad Media al siglo XIX Actas del IX Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores de la Literatura Hispánica (ALEPH), Cádiz, 10-13 de abril de 2012, coords. María Teresa Navarrete y Miguel Soler, Roma, Aracne Editrice, 2013, pp. 207-214. ——, «El universo dramático de Bances Candamo en Duelos de Ingenio y Fortuna», en Scripta manent. Actas del I Congreso Internacional Jóvenes Investigadores Siglo
Comedia de la política y Políticas de la comedia. Ensayo de teología política en Bances Candamo 81 de Oro, coords. Marta Induráin y A. J. Sáez, Pamplona, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, 2012, pp. 235-240. González, Aurelio, «Bances Candamo y la fiesta teatral», en Teatro y poder en la época de Carlos II: fiestas en torno a reyes y virreyes, ed. Judith Farré Vidal, Madrid, Iberoamericana Editorial, 2007, pp. 133-146. Jaeger, Werner, Paideia, Madrid, Fondo de Cultura Económica, 1995. Menéndez Pidal, Ramón, Historia de la lengua española, Madrid, Fundación Ramón Menéndez Pidal y Real Academia Española, 2005, vol. I. Rincón Álvarez, Manuel, Reflexiones en torno a una bóveda, Salamanca, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo, Ediciones Universidad de Salamanca, 2010. Vega, Lope de, Arte nuevo de hacer comedias, en Obras escogidas, Madrid, Aguilar, II, 1973. RECIBIDO: DICIEMBRE 2016 APROBADO: FEBRERO 2017 DOI: 10.14643/51B
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