Full text
CARA CTE RIZ A CIÓN P ATR IM ONIA L
DE LA REGIÓ N LACUSTRE PURÉPECHA
EN SU
TRAN SFERENCIA
AL TURI SMO C ULT URAL EN MÉXICO
Port ada Noche de los Muertos, Janitzio - P átzcu aro, Micho acán
Imagen: F ranci sco Valdi vieso, 2015
CARA CTE RIZ A CIÓN P ATR IM ONIA L DE LA REGIÓ N LACUSTRE PURÉPECHA EN SU T RANSFERENC IA
AL TU RIS MO CU LTU R AL EN M ÉXIC O.
Gina M. Núñez Camarena - Arqu itecta
TES IS DOC T OR AL . E SCU E LA T ÉC NIC A SU PER I OR D E AR QU ITEC TUR A. UN IVER SIDAD DE SEV ILLA
Direct oras
Dra. Mar L oren Méndez, Catedrática de Composición A rquite ctónica.
Escue la Té cnic a Su peri or de Arqui te ct ura - Un iversidad de Sevilla
Dra. C athe rine R . Etti nger M c Enulty, Pr ofesor a- inves tigado ra .
Fac ultad de Arqu itectur a - UMSNH ( Morelia, Méx ico) .
Jun io 2 023
CARA CTE RIZA CIÓN PATR IMON IAL DE LA REGIÓN LACUSTRE PURÉPECHA EN SU T RANSFERENC IA
AL TU RISMO C ULTU RA L EN M ÉXICO.
Gina M. Núñez Camarena
TES IS DOC TOR AL. E SCUE LA TÉ CNIC A SU PERI OR DE ARQU ITEC TURA . UNI VERSID AD D E SEV ILLA
Dire ctoras
Dra. Mar L oren Méndez, Catedrática de Composición A rquite ctónica.
Escue la Té cnic a Su peri or de Arqui te ct ura - Un iversidad de Sevilla
Dra. C atherine R. Ettinger Mc Enu lty, Profes ora - invest igadora.
Fac ultad de Arqu itectur a - UMSNH ( Morelia, México).
Pro grama de Do ctorado en Arqu ite ctura
LE12 . Tu rismo y Sosten ibilidad: A rquitectura e Infraest ructuras
Op ción de Doct orado con me nción Inte rnacion al
Estan cia de Invest igación e n la Facult ad de Arquite ctura, UM SNH (Méx ico)
2019 ,2023 .
Info rm es de exp ert os ext ernos
Dra. E manuela So rbo
Univ ersi tà Iuav di Ven e z ia (Ita lia)
Dr. E ugenio M ercad o Ló pez
U niv ersi dad M ichoac ana de San N icolás de Hida lgo (Morelia, México ).
Jun io 2 023
IN TRODU CCIÓN
RESUMEN 21
ABSTRACT
AGRADE CIMIENTOS 28
ALCANCE D E LA TESIS 30
Objetivo General
Objetivos especí ficos
METODO LOGÍA Y ESTRUCTU RA DE C ONTENID OS 34
Caract eriz ación d el anális is multi escalar
Definición de la imag en proyectada
a. Construcc ión metodológi ca del sistema de clasificación
b. Definición de la muestra cartográfica
c. Crit erios p ara la selección de la muestra
d. De finició n de las categorías temáticas
Estructura de contenido
ESTAD O DE LA CUE STIÓN 58
a. Est udios previos
b. Pueblos Mágicos
c. La c o ncepción paisajística
d. La car a cterización regional
e. El patrimonio y las políticas turíst icas
f. La construcción metodol ógica
CAPÍTUL O 1
MET ODOLOGÍA APLIC ADA EN LA DEF INICIÓN D EL ANÁ LISIS MU LTIESCA LAR
CARACTER IZACIÓN DE LAS ESCALAS DE ANÁLISIS 83
1.1 MOMEN TOS DETON ANTES EN LA ORDEN ACIÓN DEL TE RRITORIO 87
1.1.1. Apropiaciones en el occidente de Méxic o 88
1.1.2. Expansión y consolidación de l Estado t arasco 90
1.1.3. El ter ritorio purépecha y la reorganizaci ón colonial 101
1.1.4. Defin ición de l ámbit o de patrim oniali zación 109
1.2 APROXIMAC IONES E N TORNO A LAS F RONTER AS NATURALES 125
1.2.1 Un primer a cercamiento: las rutas en el Estado t arasco 130
1.2.2 El entorno natura l , un va lor diferenciado r 139
1.2.3. L a singularidad de las fronteras históricas 144
1.2.4. E l articulador natural de l as unida des territoriales 148
1.2.5 Un com ún denominador paisajístico 155
1.2.6. L as piez as de la d emarcaci ón 161
1.3 VALORES SINGULARES DE LA UN IDAD PATRIMON IA 187
1.3.1 C ondiciones innat as del entorno geomorfológico 189
a. La hidrogra fía y su pape l articulador 193
b. El r elieve topográfico como barrera natural 196
c. La singularida d natural de ser una cuenca cerrada 199
d. Suelo y su veget ación 210
e. R asgos meteorológic os 211
1. 3.2. La personalidad de la cuenca del lago de Pátzcuaro 214
1. 3.3. Articulación histórica de la unida d patrimonial 215
a. Cultura purépecha: origen de la i dentidad 215
b. “A regla y cordel” , el establecimiento de las ordenes reli giosas 219
c. Reestructuración de l territor i o in dependiente 222
I N T R O D U C CI Ó N
0
INT ROD UC CIÓN
INTROD U C CIÓN
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Méxic o, florido y espinu do
Anduve por todas es as sílabas de mist erio y esple ndor, por es os sonidos aur orales. So nora
y Yu catán, Anáhuac, que se lev anta como un brase ro frío donde llegan t odos los confus os
arom as desde Nayarit a Mich oacán , des de d on de s e per cibe el hu mo d e la pequeña isla de
Janitzio y el azu fre del nuevo volcán del Paricu tín juntánd ose en la humedad fragante de los
pescados d el lago de Pátzc uaro .
Méx ico, el último de los países mágicos, mág ico de antigüed ad y de histo ria, mágico de
cultu ra y geog rafía. Valles abruptos at ajados po r inmensas paredes de roca, de cuan do en
cuando se ven co linas e levadas re cortad as al ras com o por un cu chillo, inmensas sel va s
trop icales ferv ientes de madera y de serp ientes, de p ájaros y de leyendas.
Pab lo N eruda, 197 6
21
INTROD U C CIÓN
RE SU M EN
Desde e l ámbito de la arquitectura, es ta investigació n plantea la oport unidad que supone l a
caracte rización patrimonial de una de las regione s más sin gulare s y p o co conocidas de Méx ico: la
regió n lacustre purépecha. Es ta región hist órica se lo caliza en el occidente d e México,
particu larmen te en el Estado de Mich oacán.
Sus recurso s histórico s, natu rales y sociocult urales, le han valido para que a finale s del siglo XIX fu ese
reco nocida como sitio de ocio y descanso. En la dé cada de 1930, el en torno lacust re comienz a a
trans formarse pau latinamente c o mo resultad o de la llegada de la carret era, junto con e l turismo.
In iciando e l siglo XXI, la región de P átzcuaro se vuelve est a n darte d e dos de las e strate gias de
turis mo cultu ral, las cu ales fue ron imp l emen tadas por la S ecre taría de Tu rismo d e Méx i co (SE CTUR):
los Pu eblos Mágico s y la Ruta don Vas co.
Para lle var a cabo la caracte rizació n de la región lacus tre, se dis eña una metodo logía
inte rdisciplin aria, a travé s de la cual se definen t r e s escalas de an álisis, s iendo estas el ámbito de
patrim onializació n, la dem arcación y la unid ad patrimon i al.
La de finició n de la e scala de l ámbito de patrimonializ ación, es re sultado de la fu sión de dos de las
fron teras político - administ rativas, que permit i e ron la articu lación h istórica del ter ritorio pu répecha.
Aquí se hace ref erencia a las fronte ras d el Estado t arasco e n su pe riodo de mayor esp l endo r,
caracte rizand o su poste rior transform ación en los límit es de lo que fue el Ob ispado y Prov incia de
Michoacán , esto, du rante el per iodo del virre inato. Por su parte, la dem arcación queda d efinida por
los lím ites natu rales del ent orno natur al, el cual, e s el envolven te de la unidad pat rimonial.
Así, la unidad patrimonial corre sponde a la demarcación q ue se de staca por la sin gularidad de los
valor es, his tóricos, natu rales, y sociocult urales, q ue marcan la dife ren cia dentro del ámbit o de
patrim onializació n. E sta caracteriz ación mu ltiescalar se comp lement a con u n es tudio d e la image n
proye ctada de la unidad pat r imo nial, la cu al queda caracte rizad a a través de un recorrido h istórico -
crono lógico. Donde la cart ografía es la herramienta que p e rmite i d entifica u na serie de
pe rmanencias visu ales, las c uale s son refle jo de los dist i n tos pro cesos histórico s en los cu ales la
regió n lacustre purépecha ha sid o antrop i zad a.
22
Si nos en focamos en la trans ferencia tu rística de los recu rsos patrimon iales de la región puré pecha,
est a comienza de mane ra institu cional a finale s d e l siglo XI X, y continu a durante las p rimeras
dé cadas del siglo XX. Pe ro e s sin duda, e l in icio del s i glo XX I, que, con e l turismo cultural ya
pos icionado a nive l global, el go bierno de México a través de la Secret aría de Turismo (S ECTUR) se
promue ve un nuevo i m pulso para d iversificar e l turis mo cultu ral al inte rior de l p aís. P ara tal misiv a,
se d iseña e imp le menta el program a turís tico Pueblos M ág icos, o rientado a v isibiliz ar poblacion es
singu lares que requirie sen un impu lso a la econ omía local, ado ptando el turismo co mo una
alte rnativa m ás. Es as í, que com ienzan a p osicionars e en el t errito rio nacional, region es que p oseen
una r iqueza en s u patrimon io local, promov iendo recu rsos hist óricos, n aturales y culturale s. Es e s e
momen to cuando la región lacustre de Pátzcu aro re a p arece en la escen a del turismo n acional e
inte rnacional.
Así, de sde el año 2001 al 2023, con 9 Pueblo s Mágicos distrib uido s e n su territorio , M ichoacán se
pos iciona a nivel nacio nal como uno de los Estad os mex i can os con mayor númer o de poblaciones
incorp oradas al program a. Bajo la misma inercia t urística, en 2 007, la SECTUR Mich oacán diseñ a la
Rut a don Vasco, un a es trategia tu rística im plementada con el objet ivo de potenciar u n turismo
religio so - cultu ral a nivel re gional.
Bajo un a m irada crít ica, estas estrate gias turíst icas coinciden d esde su discu rso oficial en lim itar la
grand eza los pueblo s incorporados a un perímetro delim itado por el cen tro histórico , haciendo
visib le una p arte muy pequeña de su patrim onio local, obviando, en este cas o el valor que supone
la articulació n his tórica de l territo rio lacus tre para su permanen cia hoy en día. A ctualmente, e l
trans ferir turísticame nte la ide a de q ue la cu ltura p urépecha p revalece h asta e l día de hoy en su
est ado prim igenio, y que la e vangeliz ación ha sido e l proce so histó rico que predomina como e l
deto nante de es te territo rio, trae consigo un a curaduría tem ática que se desvirtú a de la re alidad
actual.
Con el obje tivo de supe rar esta concep ción, a lo largo de e ste proceso de i n vestigación ha sido
pos ible identificar u na serie de recursos que permanecen v igentes en este territo rio histórico , así
com o en sus poblaciones al ed añas. A través de las pe rmanencias identificadas en la cartografía
hist órica, s u comparat iva con los valores y recurso s que actu al men te se promuev en desde los
Pueb los Mágicos y la Ruta don Vasco, ha sido p osible i d entificar q ue las permanencias que
actualm ente se ponen en valo r a travé s de l turismo cu ltural d ifieren de los v alores re al e s del
te rritorio y sus poblacio nes. Al mismo t iempo se ha podido recono cer la presen cia de recu rsos que
por su n aturalez a se obvian, o q ue por circuns tancias po líticas y sociale s se han inv isibilizad o
hist óricamen te.
Pa lab ras cla ve
Micho a cán,
Pueblos M á gi c os,
Image n pro y e c ta da ,
Cart ogr afí a histó rica,
Pais aje c ultur a l,
Corredor pa tr imonial,
Turismo cult ural.
23
INTROD U C CIÓN
Adem ás, se ha constatado q ue las poblacion es lacust res sí que recon ocen la existen cia de un legado
hist órico y socio cultu ral vinculad o al te rritorio y su paisaje. En este caso, la memoria cole ctiv a de las
pob laciones h a evolu cionado y e sta pe r mane c e vigen te al hace r comunid ad. En es te caso, desde lo
local y a t ravés de la diásp ora, situacio nes sociocu lturale s que han pe rmitido t ransmitir u na se rie d e
sabe res que son imperceptib les fuera de las comun idades, y que su vigencia va más allá del relato
turís tico.
24
ABS TRACT
From t he field of arch itecture, this research pre sents the opportun ity to characterise the heritage
of one of the most uniq ue and lit tle - known regions o f Mex ico: The P urepecha lake reg ion. This
hist oric region is in weste r n Mexico, p articularly in the stat e of Mich oacán.
It s historical, natural, and sociocult ural re sources have earned it re cognition in the late 19th century
as a place o f leisure and relaxatio n. In the 1930 s, the lake enviro nment began to gradu al ly trans form
be cause of the arrival of t he highw ay along w ith tourism. At the begin ning of t he 21st c e ntur y, the
Patz cuaro reg ion became the stan dard bearer o f two of the cultu ral tourism strategies imp lemented
by the M e xican Ministry o f Touris m (SECTUR), the Magical Tow ns and the Don Vas co Route.
To carry out the ch aracter isation of the lak e region, an interd isciplin ary method ology is des igned
throu gh w hich th ree scales of analysis are define d, these being the s cope of patrimonializatio n, the
dem arcation, and the patrimonial u nit.
The de finitio n of the scale of the pat rimonializatio n area is the result of the fu sion of two of the
polit ical - admin istrative borders t hat allow ed the hist orical articu lation o f the Purepecha t errito ry.
Here, we refer to the bo rders of the T arascan state in its period of greate st splendo ur, characte rising
i ts late r trans format ion into the limits o f what w as the Bish opric and Province of Michoacán dur ing
the v iceroyalt y period. On the other hand, t he demarcation is defined by the natu ra l lim its o f the
natu ral en vironment, which is t he envelo pe of the p atrimon ial unit.
Thus, the heritage unit cor r es ponds to the dem arcation that stands out for the uniq ueness of the
hist orical, n atural, and socio - cultu ral values that m a k e the differen ce wit hin the heritage are a. This
mu ltiscale charact erisat ion is complemented by a study of the projected i m age of the heritage unit,
wh ich is characte rised thro ugh a hist orical - chro nological jo urney. C artograph y is the tool that allows
us to iden tify a series of visual pe rmanencies, wh ich reflect the diffe rent his torical proce sses in
wh ich the Purepe c ha lake reg ion h as b ee n anth ropized.
If w e foc us o n the t ouri st tr ans fer of t he her ita ge r esou rces of t he Pu rep echa r egi on, t his b ega n
inst itution ally at the end o f the nine teenth cen tury and cont inued durin g the first de cades of the
twen tieth c entur y. B ut it i s undo ubtedl y at t he beg inni ng o f the 20th century th at, with cultural
Keywor ds
Mi ch oac a n,
Pueblo s M a gicos,
Projected image,
Histor ical cart ogra phy,
Cultur a l L andsca pe,
Heritage corridor,
Cultur a l t ourism.
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INTROD U C CIÓN
tou rism alread y posit ioned globally , the Me xican governmen t, throug h the Minist ry of Tour ism
(SEC TUR), promote s a new i m pulse to divers ify cultur al tou rism within the count ry. To this end, the
Magical To wns tourism p rogramme was designed an d implemented, a imed at mak ing visible un ique
town s t h at required a boo st t o th e local econom y, adopting tourism as anothe r alternative . T hus,
regio ns that possess a we alth of local he ritage , promo ting historical, natu ral, and cu ltural resou rces,
began to p osition th emsel ves in t he nat ional territ ory. I t is at th at moment t hat the lake re gion of
Patz cuaro reappe ars on the nation al and inte r n ation al tourist scene.
Thus, from 2001 to 2023, with 9 Magical T owns dist ributed thr oughout its te rritory , Michoacán is
pos itioned natio nally as one of the Mexican states with the larges t number of towns incorp orated
into the p rogram. Unde r the s ame tourism inertia, in 2007, SECTUR Michoacán de signed the D o n
Vasco Route, a tourism st rategy implement ed with the objective of promotin g religious - cultural
tou rism at a region al level.
Unde r a critical loo k, t hese to urist s trategies co incide from their of ficial dis course in limitin g the
great ness o f the town s incorpo rated to a perimete r de li mit ed b y the histo rical ce nter, makin g visib le
a ve ry small part of the ir l ocal he ritage, obv iating, in th is case, the value t hat the historical
articulat ion o f the lake territ ory suppo ses for it s pe r manence today. Current l y, transferring t he ide a
that the Purepe cha cultu r e prevails t o this day in its primitive state a n d that ev angelisation has been
th e historical p roce ss that predom inates as the detonat or of this territ ory, b ri ngs wit h it a thematic
curato rship th at deviates from the curren t reality.
Wit h the objective of overco ming this conception, t hrough out this research process, it has been
pos sible to iden tify a se ries of resou rces that r e main in force in th is histo rical territ ory, as well as in
its s urroun ding popul atio ns. Thro ugh t he per man ences ide ntified in the historical carto graph y, their
com parison with the values and resou rces that are curren tly promote d by the Magical To wns and
the Don V asco Route, it has been possib le to ident ify that the permanen ces that are curre ntly valued
thro ugh cul t ural tou rism differ f rom the real value s of the territ ory and its populatio ns. At the same
time, it has been possible to reco gnise the p resence of re sources t hat, due t o their nature, are
igno red o r have b een his torically mad e inv isible d ue to po litical an d social circu mst ances.
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Fu rthermore, it has been found that lake populatio ns recognis e the ex istence of a histo rical and
socio cultur al legacy re lated to t he te rritory an d its lan dscape. In this case, the collect ive memory o f
the po pulation s has evolved and remain s valid when building a community. In this case , from the
local le vel and through the diaspo ra, sociocu ltural situat ions that have allowed the trans mission of
a ser ies of knowle dge that is impercept ible outs ide the communitie s and whose validity goe s beyond
the to urist st o ry.
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INTROD U C CIÓN
Co n cariño ,
A m is padre s, por s u tena cidad y for talez a para se gui r adel ante ,
Par a Álva ro, po r su apoy o y pac iencia al co mpa rt i r una etapa má s .
¡ G rac ias!
Fig. 0 .00.
Paisaj e de la Cuen ca desde el sitio arque ológico de
Tzi ntzuntzan
F otograf í a toma da por la autor a (2019) . Fotogr a fí a se lecciona da y
presentada en el Foro Lali Hacia la Democracia del Paisaje , Chi le, 2019.
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METOD OLOG ÍA Y ESTRUC TURA DE CONTEN IDOS
El diseño y de sarrollo de la me todolo gía pe rmite , en primer lugar, un abo rdaje mu l t iescalar de l
te rritorio, a través de l cual poder de finir e l ámbito de p atrimonializ ación, la demarcación y la unidad
patrim onial. En se gundo lugar, a travé s de l diseñ o de u n sist ema de clasificació n his tórico -
cartogr áfica pue da identificar se la im agen pro yectada de la re gión lacustre p ur é p e cha .
Po ste rio rmen te , el co ntexto histó rico, perm itirá estable c e r los moment os que marcan el in icio de la
trans feren cia d e este territ orio a la activid ad turíst ica, para finalmen te caracter izar la singularid ad
de l patrimonio visibiliz ado a trav és de l turismo cultural. La m etodolo gía inte gra la búsque da y
utiliz ación d e fuente s bib liográficas, con d iversa do cumentación histó rica gráfica - fotog rafías y otros
med ios artíst icos, carto grafías, pu blicidad turística - co n la elabor ación de una base de inform ación
cartogr áfica que reco g e lo s result ados de la in vestigació n en e l que se a plica los Sistem as de
In formación Geográfica (SIG ).
Carac terización del análisis mu ltiescalar 4
D esde la lógica hist órica se delimit ará el ámbito de patrimonializ ación, posterio rmente desde la
lógica ge omorfo lógica se definirá e l perfil n atural de la demarcació n, para fin almente, abord ar la
caracte rización de la un idad patrim onial. Para e structur ar el e je met odológico de esta inve stigación,
se es tablecen d os bloque s d e an álisis inte rdisciplin ario, en el cual se conside ran aportes des de la
Arquit ectura, la Geografía, la Historia, la A rqueolo gía, la Antropo logía, Etno grafía y e l U rbanismo.
En un prime r bloque se agrupan p royectos de investig ación contemp oráneos, lo s cuales, por su r igor
cien tífico y vigen cia, ha n deriva do en el diseño y desarro llo de m etodolo gías ap licadas en e l anális is
y caracte rizació n de este territorio h istórico . Una de las cu alidades a las que responde n dichas
metod ologías, co inciden en se r flexibles , lo cual permit e que se pued a n se r transferir y aplicar a
otro s casos de es tudio, sin importar su localiz ación geo gráfica. En un segundo bloque se agrupan
proye ctos de in vestigación , los cuale s, por su carácter espe cífico, son conside rados dentro de esta
inv estigación , como el soporte de cont ribuciones his tórico - re gionales . Esto permite id entificar y
de finir los pro cesos histórico s vin culados en la ant ropizació n del terr itorio en sus dist intas fase s del
análisis mult iescalar.
El blo que metod ológico desde el cu al se defin en las apro ximacione s del anális is mult iescalar que se
abord a en est a inve stigación, s e des arrolla en el marco de una est ancia de inve stigació n desarr ollada
4 Meto dolog ía para la cara cterizaci ón de l ámbit o de p atrimoni a l ización p u répe cha Zon a la cus tre d el la go d e Pátz cuar o, M ic hoac án,
México (2 019), I V Encuentro L atinoam ericano de Estudi a ntes d el Pais aje "Visiones y Proyec c io nes del Pais a je " , I FLA Latinoamé r ica .
Nota aclar atoria
Estim a do lector, p aralelame nte a la des cripción del
conten ido de la tesi s, dentr o de algun os capítulo s
encont rara un a serie de
códigos qr con mate rial
interactivo
con s us respectivas de sc r ipciones.
El mate rial etno gráf ico que se muest ra a lo larg o de la
tesis corresponde a docume ntos, im ágenes dig italiz a d as,
así como pequeñ os cortom etrajes re alizados durante el
siglo XX.
Poner en v alor este rec urso, ayud a a que quien no
conoz c a e l territ or io pue da ten er u na c on c ep ción de
cómo ha evol ucionado el entor no lacustre d e P átzcuaro.
35
INTROD U C CIÓN
en el L abora tori o del Pai saje Cultu ral del Cent ro de D ocum entaci ón y E st udios del Ins tit uto And alu z
del Pa trimonio H istórico (IAPH ) de 2019 - 2020. Dicha es tancia p ermitió e l diálo go, e l cont raste y la
inte gración de In vestig aciones desarro lladas p or el Laborat orio de l Paisaje entre 200 4 - 2010 ,
volvi éndos e p arte del so porte técn ico y cient ífico e n la cons trucción me todológica ( Met. N.º 1 y
Me t. N.º 3). A ello se suman los avances metodo lógicos re alizad os en el Grupo de Inv estigación
HUM - 666 Ciudad, Arquite ctu ra y P atrimonio Contempo ráneos de la U niversid ad de Sevilla ( Me t 2),
los cu ales se expone n más ade lante .
Para e stablecer las escalas de análisis territ orial, se considera la me todología des arrollada y a plicada
en la G uía d el pai saje cult ural de l a E nsena da de Bolo nia ( 2004), así como en P ais aje y Pat rimo nio
Cul tural e n And alu cía. Ti emp o, Uso s e Im ágene s, V ol. I - II (201 0), y as í como en Pais aj e y Soci edad .
Anál isi s de l a pe rcepc i ón s ocial del paisaj e a tra vés de l a Et nolo gía Vi rtu al (P AYSO C) (20 19 - 2022 ).
Otr a herramien ta determinan te para est ablecer concep tos, tip ologías de represen tación y
jerarq uías d e anális is e s el Tesau ro del Pa trim oni o Hist óric o Anda luz (2007 ) ( Fig. 0.0 2 ).
El Te sauro (IAPH) condensa un a base de datos asociada prin cipalmen te con e l patrimon io mate rial
e inm aterial de Andalu cía. Al res pecto, cabe señalar q ue, dado lo s flujo s histórico s migratorio s entre
Esp aña y México, una dive rsidad de concept os asociados a la caract eriz ación del patrimon io de
Andalu cía se repit e en territorio mexicano. E n el uso fino de este documen to, la diferen cia de los
concep tos del p atrimonio entre E spaña y México rad ica cuando se profundiz a en términos de
carácte r region al.
Para caracte rizar lo s recu rsos h istór icos y cultu rales, p ropios d e un a demarcació n ( F ig. 0 .0 2 ), se
cons ulta la me todolo gía contempo rá n ea desarro llada de sde la acad emia. E l corredor de la ca rretera
N- 340 como e je his tór ico de l l itoral andal uz: m etod ologí as de caract eri zació n y est rat egias para s u
pat rimoni ali zaci ón y re gene ració n so steni ble (2013 - 201 5) ( Met. N.º 2 ) se des arrolla dentro del G.I.
HUM - 666 Ciudad, Arquite ctura y Patrimon io contemporáne os de la Escuela Técn ica Superio r de
Arquit ectura d e la Universid ad de Sev illa. Investigació n lide rada po r la Catedrática Mar L oren -
Mé ndez. Se abord an actuacion es sostenib les en e l entorno de la infrae structura h istórica N - 340,
tom ando como base de cada estrate gia los recursos históricos y p atrimoniale s q ue forman parte de
las capas de antrop i z ación de l territo rio por el cual pasa es te camino histó rico. Para conclu ir el
bloqu e met odológico que d a soport e al análisis mu ltiescalar . C abe referir, que como p arte de las
nuev as metodo logías que se desarro llan en e l Cent ro de Documen tación y Es tudios de l IAPH, la
pe rcepción so cial se incorpora e n la caracte rización d e la imagen proyectad a del territorio lacustre
pur é p e cha .
36
En 201 9 se pone en marcha u na metodo logía inno vadora, bas ada en el uso y la aplicación de la
etno grafía virtu al a travé s de la web y las rede s sociale s, pos icionando e l proyecto 5 Pais aje y
Soci eda d. Anál isis de la pe rcepci ón s ocial del pai saje a trav és de la E tnol ogía V irt ual (PAYSOC).
Pro yecto referen te en la caracterizació n de los paisaj es de inte r és cult ural a travé s d e las
pe rcepciones s ociales reg i s tradas en la web . La transvers alidad inte rdisciplinaria de esta
inv estigación p e rmite inco rporar la Etno grafía Virtu al (Met. N.º 3) en este proceso me todoló gico.
Para n uestro caso de es tudio, y en colabo ración con e l L abor atorio d el Pai saj e, se co nstr uye una
he rramienta p ropia, con e l objetiv o d e caract erizar la percep ción social a t ravés del análisis de
cartogr afía histó rica vincu lada a nuest ra un idad de patrimon ialización .
En es te p unto , e s importan te señalar que tanto la caract eriz ación multiescalar d el territo rio, así
com o el análisis de la imagen p royect ada a través de la carto grafía hist órica, s e rigieron por la
est ructura inte rna de l T esauro d e l Patr i m onio Hist órico (IA PH ) , y p osterio r men te, para aquellos
concep tos pro pios de l territo rio mex icano, se hizo u so del Te sauro de la Une sco , dad o que en
Méx ico no exis te un Tesauro en démico y de acceso público. La rigu rosa y a la vez flexible
metod ología ap licada en lo s proye ctos del Labor atorio de l Paisaje (IA PH), ha pe rmitido que su
metod ología in stitucion al p u eda transfe rirse, al es tudio y caracte rización de l territorio d onde se
cons tituyó e l Estado Tarasco en México.
5 Orga nismos participa ntes en el proy ec to PAYSOC : Ins tituto A ndaluz del P a trim onio H istór ico (l íder del pro y ec to) , Univer sidad
Pablo de Olavide , Uni vers idad de S evilla, Un iversid a d Europea de Can arias y Uni versidad de Ferrar a.
37
INTROD U C CIÓN
Metodología País
Caracterización Orígen
Silvia
Fernández
Cacho
Guía del Paisaje Cultural de la Ensenada de
Bolonia. Avance (2004), Tesauro del
Patrimonio Histórico (2007), Paisaje y
Patrimonio Cultural en Andalucía. Tiempo,
Usos e Imágenes Vol. I -II (2010), Paisaje y
Sociedad. Análisis de la percepción social del
paisaje a través de la Etnología Virtual
(PAYSOC) (2019-2022).
Met. Nº1
España
Doctora en Historia.
Centro de
Documentación y
Estudios del IAPH
CHR. Nº1
Helen
Perlstein Poll
Ecological variation and economic Exchange in
the Tarascan State (1982), Water and politics:
paleoecology and the centralization of the
Tarascan State (1982).
Estados
Unidos
México
México
Caminos de Michoacán… y pueblos que voy
pasando (1992), Voces, lugares y tiempos.
Claves para comprender la Relación de
Michoacán (2004), Relación de Michoacán.
Instrumento de Consulta (2008).
CHR. Nº2
CHR. Nº3
Catherine R.
Ettinger
McEnulty
Claudia
Espejel
Carbajal
Arquitectura religiosa, consolidación y
expansión (2002-2005), Arquitectura Mexicana
del siglo XX. Imaginarios de modernidad y
tradición (2012-2015). La Quinta Eréndira de
Lázaro Cárdenas De casa campestre a sede del
crefal (2021).
Profesora Emérita en
Antropología.
Universidad del Estado
de Michigan
Doctora en Historia.
Colegio de Michoacán
Doctora en Arquitectura.
Departamento de
Posgrado de Facultad de
Arquitectura (UMSNH)
España
Soporte metodológico
Contribución histórico-regional
Met. Nº2
Mar Loren
Méndez
Catedrática del
Departamento de
Historia, Teoría y
Composición
Arquitectónicas, ETSAS
El corredor de la carretera N-340 como eje
histórico del litoral andaluz (2013-2015)
Met. Nº3
Isabel Durán
Salado
España
La percepción social orientada la gestión del
patrimonio y paisajes culturales (2007), Tesauro
del Patrimonio Histórico (2007), Paisaje y
Sociedad. Análisis de la percepción social del
paisaje a través de la Etnología Virtual
(PAYSOC) (2019-2022).
Doctora en
Antropología Social.
Centro de
Documentación y
Estudios del IAPH
Fig. 0 .02.
Soporte teóric o: metodología y car a cter i za c ión
region al
Fuente : elabor ación prop ia .
38
La e specificidad propia de l territorio michoacan o conlle va una sin gularidad h istórica y cult ural, de
tal mane ra que la definición de las tres escalas de trab ajo: ámbito de patrim onializació n,
dem arcación y unid ad patrimonial re flejan la cohe sión existen te, el ámbito geomor fológico , la
cultu ra y los agente s responsab les de la antropiz ación del territ orio a lo largo de los d istintos
proces os históri cos.
En un segundo bloque se han agrup a d o invest igaciones interdis ciplinarias , los cu ales forman p arte
de l eje medu lar en la caracterizació n de los procesos histórico s que definen la antrop ización
mu ltiescalar de l territo rio. Po r la singu laridad de e stas in vest igaciones , las hemo s definido como
cont ribuciones histó rico - region ales ( Fig . 0.0 2 ).
Como no ta aclaratoria, es i m portan te señalar que todas estas investigacio nes y publicacion es
refe ridas en este apartad o son parte fu ndamental de l estado de la cues tión. Deb ido a su import ancia
se pro cede a hacer s u revisión en este punt o, a fin de comprende r mejor la prop uesta metod ológica,
s iendo central su apor te en las cont ribuciones d e esta te sis.
Pro yectos de inv estigación desarro llados por e l Depart amento de An tropolo gía de la Univ ersidad de
Michigan (Estados Unid os), encabez ados por la Antropóloga E mérita Helen Pe rlstein Poll (CHR.1 ).
Inves tigacion es como Ecol ogi cal vari atio n and ec onomi c Exch ange in t he Tar asca n State ( 198 2),
Wat er and pol iti cs: pal eoe cology and t he ce ntral iza tio n of t he Tar asca n State (19 82), fue ron claves
para d efinir, desde la an tropolo gía, los límite s de las e scalas de análisis. De est as investigacio ne s se
ret oman descripcio nes específicas del t errito rio máx imo que abarcó el Estado T arasco. Ade más, su
valor contributiv o e stá relacio nado con la caracteriz ación de las activ idades económicas y so ciales
de sarrollad as por las po blacione s que formab a n p arte del Estado.
La contin uidad y desarro llo de las actividade s, en pe riodos histórico s post erior e s, pe rmitió el origen
y cont inuidad de las primeras in fraestru cturas y equipamientos que co menzar on el p aisaje de este
territor io. Otr a I nst itución refe rente en e l desarro llo de in vestigacion es hist óricas de la re gión
puré pecha, es e l Colegio d e Michoacán (México) . Para la caract eriz ación d el ámbito d e
patrim onializació n, la dem arcación y la un idad patrimon i al, se toman como re ferenci a proyectos
en cabezados por la Dra. Claud ia Espejel Carb ajal (CHR . 2) . Las contribu ciones incorpo radas son
Ca minos de Michoac án… y pu eb los que voy pasand o (1 992) , Voce s, l ugare s y ti emp os. Cl aves para
com pren der la Rel ación de Mich oacá n (2 004) , Rel ació n de M icho acán . Ins t rum ento de Co nsult a
(20 08).
En esto s trabajos se aborda de manera minucio sa la ocupación de l Occidente de México ,
cons iderando de sde la ép oca preh ispánica hast a la épo ca colonial. Estas in vestigacion es abo rdan el
de sarrollo de las activ idades que otorgaro n la jerarq uía al Estado Tarasco , respe cto a los demás
grup os originario s. L os caminos d iseñados para las campañas de ex pansión, así como el flu jo de
39
INTROD U C CIÓN
mercan cías dent ro y fuera del Estado, fueron el alicie nte para ir ent retejiendo en el ter ritorio un a
infrae stru ctura. La antrop ización del t errito rio continu ó evolucio nando, y a q ue durante la é poca
colon ial a través de estos camin os llegaron y se estableciero n las ordenes religios as, de rivando en
una re distribució n del territorio y sus pob laciones.
Para co ncluir co n las contribu ciones hist órico - regio nales, citam os inves tigacione s procedentes de l
Dep artamento de Posgrado de Facultad de Arquit ectura de la U nivers idad Michoacana d e San
Nicolás d e Hid algo (México ), los cuale s han sid o dirigido s por la Dra. Cathe rine R. Ettinger Mc Enu lty
(CH R. 3). La t ransversalidad con la q ue se ab ordan reúne e xpertos proven i e ntes de áre as como la
Arquit ectura, el Urbanismo y la R ehabilit ación de Sitio s Histó ricos ( F i g. 0.0 2 ).
Punt ualmente, las siguiente s contribucio nes est á n v inculadas a la u nidad pat rimonial: Arq uite ct ura
relig iosa, conso lidac i ó n y expans ió n (2002 - 2005) en Arqu itectura, pob lación y territorio en el
Ob ispado de Micho acán Virrein al (2002 - 200 5), ya b ajo una mirad a contemp oránea se co nsulta
Arqui te ctur a Mexi can a del sigl o XX. I magin ari os de m oder nidad y tr adici ón (2012 - 201 5), La
arqui te ctur a mexi can a desde afue ra. E piso dios en l a cons truc ción de u n im agi nario (2017), L a Quinta
Eré ndi ra de Láz aro C árde nas. De cas a ca mpes tre a s ede de l CREF AL (2021 ).
Los temas plan teados en e stos p royectos s e encuen tran vincu lados a los proce sos de antro pización
de la unid ad p atrimon ial. Se aborda la ordenació n del territorio pu répecha previo a la llegad a de los
esp añoles, poste riormente analiz an la transfo rmación urban a y ar quitect ónica de este t errito rio
dur ante la época co lonial, hasta la antrop ización qu e sucede en el pe riodo contemporán eo con la
trans feren cia de este terr itorio al tur ismo cultural.
An tes de conclu ir este apartado y a tít ulo pe rsonal, recon ocemos que las metodo logías analizad as,
así com o las contribucio nes histórico - regionale s, son un refere nte en los distintos ámbito s de
inv estigación en los cuale s se han desarro llado. Este rigor e s a la vez una cu alidad que les permite
que s u atempo ralidad p ase desape rcibida, pe rmitiend o que el conocimien to de es tas
inv estigacione s se m antenga vige ntes. Además, que puedan ser replicad os en territo rios localizad os
en otras latitude s, pero co incidiend o en un mis mo campo sem ántico : territo rios con alta de nsidad
de re cursos histó ricos y pat rimoniales con alto valor p aisajístico (F ig. 0.03).
40
Fig. 0 .03.
Construc c ión met odológic a .
Fuente : elabor ación prop ia .
41
INTROD U C CIÓN
Se co ns i de ró oportuno re ferir, que un valo r añadido a e stos trabajo s de investigació n es una
cualidad no visib le, y la cual pasa desape rcibida, me refiero a que las metodo logías de inve stigación
refe ridas, as í como los proyect os que deriv aron en las cont ribucione s his tóric o- re gional se
en cuentran dirigid as por inve stigadoras , profesoras y cate dráticas, las cuales, aún continúan
vige ntes en los ámb itos científicos y educat ivos.
Definición de la imag en proyectada
Para dete rmin ar la i ma gen p royec tad a de l a re gió n lac us tre p urépe ch a a trav és un a náli sis hi stóri co
car tog ráfi co e s i m portante con textualiz ar el aporte que supone que desde la arqu itectura se aborde
una me todología co nstru ida desde la e tnograf ía virtual. Analiz ar la image n pro yectada a trav és de
la pe rcepción social que sobre e l territorio Tarasco se ha tenido a lo la rgo del ti empo, n o ha sido una
tare a sencilla pero sí en riquecedo ra . Para definir la imagen es neces ario describ ir a) la co n st rucción
metodo lógica del sistema de c lasific ación , p oste riormente se define b) la co mposición de la mue stra
car tog ráfi ca y c) lo s cr iterios d e sele cción , p ara finalm ente est ablecer las c ateg orías tem átic as e n las
cuale s se clasificarán las tipo logías de represent ación visible s en cada fuen te cartog ráfica.
Cabe señalar qu e la info rmación p lasmada en la cart ografía e s re flejo de la p ercep ción histórica q ue
sob re este territ orio han tenido los div ersos agentes involucrado s en su elab oración. Como recu rso
gráfico y para esta inve stigación , la cartografía s e vuelve u n a fuente de i n formación eficaz. A través
de su análisis se b usca ident ificar tipo logías de representación que correspo ndan a los rasgo s
hist óricos, s ociocultur ales, y ge omorfológico s vinculad os al territ orio T arasco, y, po r e nde, con la
cultu ra purép ech a.
El int erés personal p or construir des de la arquitect ura esta met odología, se de riva de la estancia de
inv estigación realiz ada en el Laborato rio de l Paisaje Cult ural de l Centr o de Documentació n y
Est udio s de l IAPH (2019 - 20 20). Co i n cidentem ente con la estancia, el L aboratorio de Pais aje
com ienza el abordaje de una lín ea de invest igación enfocada en caracterizar la im agen proyectad a
de los paisaje s de in terés cult ural a trav és d e la percep ción social re flejad a en la web. L a percep ción
social h a est ado intrínse camente en la met odología elabo rada en el Cen tro de Docume ntación de l
IAPH , así como en e l Laboratorio del Paisaje Cultu ral, situación que pe rmite identificar qu e su
abord aje ha evolu cionado po r épocas . Esto ha qued ado de man ifiesto en pro yectos de
inv estigación , que hoy en día son re ferencia de consu lta obligada e n la caracte rizació n de l territor io
Andalu z.
Podem os citar como re ferentes l a Guí a del p aisaje cul t ural de l a Ense nad a de B oloni a, Cádi z (20 04),
Car acte rizaci ón pa trim onia l de l mapa de p ais ajes de An dalucí a (20 08), P aisaj es y pat rimo nio c ultur al
en A ndalu cía: ti emp o, us os e im ágene s (20 10), Bal ance y perspe cti vas de l Regi stro de Pai sajes de
42
Inte rés C ult ural de An dalucí a (2 015), U na a proxim aci ón al pais aje cul tural medi ant e etno graf ía
vi rtu al com plem enta e l co noc imi ent o expe rto de la pe rce pció n soc ial (2 019) .
Las in vestigacio nes y p royectos referid os muestran claramente que la pe rcepción social ha est ado
pre sente en la metodolo gía aplicada al análisis y caracteriz ación de los pais ajes de Interés Cultu ral
en A ndalucía . La pe rcepci ón f orma parte del im agin ario c olec tivo , [… ] se t rat a de ide as s ele ccion adas
soci alme nte, l as c uales son c ompa rtid as p or quie nes i nte gran un de termi na do con tex to soci al. 6 Por
lo tanto , las pe rcepc ione s soci ale s im plica n dina mism o, acci ón, posici ona mie nt o y toma de
deci sio nes sobre la real idad , ya que e n f unci ón de c ómo s e per cib a, est a ge ner ará u n det ermi nad o
pens amie nto d el que de riva rá u na ac ció n, a h í el inte rés y la po tencia e xplicativa d e las pe rcepciones
a la hora de analiz ar e l paisaje . 7
Si bien , la pe rcepción social e s una meto dología ap licada en la caracter ización de un espacio físico,
el marco temporal y las fuentes de info r m ación his tóricas, son i n strument os potentes, q ue,
asociad os ent re sí, perm iten recopilar la e volu ción de la image n proyect ada que se t iene de un
te rritorio en concret o. P ara esta investigació n, las fuentes de inf ormación corresp onden a recursos
cartogr áficos que se han e l ab orado e n to r n o al territ orio T arasco. Esto supon e que e l mismo
territ orio ha sido caracter izado a lo largo del tiempo, a través de la percepción de los age ntes
res ponsables de elab orar las fuen tes de informació n.
Al re specto, Carmack (19 73), refie re que la co nsult a de di verso mate rial e tno gráfi co es un ref ere nte
dete rmi nante pa ra e stabl ece r los proc es o his tóri cos y c ultu rale s que se en marc an e n el terri tori o
ana lizado . E n cuanto a la sele cción de las f uentes de info rmación factibles d e ser analiz adas,
Wernhar t (1993,200 1) señala la carto grafía com o fuente de inf ormación, adem ás de ser un recurs o
que e tnográficam ente refle ja mate ria as oci ada con l as tr adici ones oral es, la c ult ura m ateri al, ju nt o
con l as me mo rias d el tra baj o de c amp o , ya, bajo un a concepción contem poráne a , se suman rev istas,
entrev istas n arrativas y actualmen te el interne t . 8
6 Las p e rcepc iones sobre un territorio v ar ían de acuerdo con los contexto s sociales se co nforman a pa r ti r d e dife rentes dim ensi one s
sociales, p olíticas, re li gi osas, econó m i cas, etc., l as cuales s e t ransforman a lo largo del tiempo e n función de los ca m bio s p roducidos
en la esfer a social, p olítica, r eligiosa, ec onómica, e tc . (Fernández Cacho et al., 2015: 184).
7 Fernán dez Cac ho, S . et. Al ., Balance y Perspecti vas Del Regis tro de Paisaj es de Interés Cultural d e Andalucí a . Rev. PH 2015, 166.
https://doi. org/10.333 49/201 5.0.3667.
8 Div er sos autor es coin ciden e n la imp ortancia que supo ne incorpo rar la etn ografía en trabajos de per cepción s oci al. Aport aciones
signifi cativas pro vienen de autore s c omo Mü llauer - Seichter & M onge Mart í nez, Etnohistori a : A ntropol og í a H is t ó ri ca , 2009 ;
Vocelka & Wernhart, Ethnohist orie Und Kulturg eschichte. 1989 ; Carm ack, Quichean Civilizati on : The E thn ohistoric, Ethnographic
and Archaelogical Sour ce s , 1 973 .
43
INTROD U C CIÓN
a. Con strucción metod ológica del sistema de clasi ficación
Para co ntextualiz ar la evolució n del territo rio a travé s d e la percepción social, se an alizarán una serie
de fuente s históricas, las cua le s serán dete rminantes en la caracteriz ación multin ivel del territo rio,
pe rmitiendo ide ntificar las es calas de análisis, tales como e l ámbito de est udio, la demarcació n, y
por últ imo la u nid ad patrimonial. P ara definir el análisis mu ltinivel, se b usca caracte rizar
prime ramente e l territo rio don de se const ituyó el antiguo Estado Tarasco , para des cender a u na
escala m ás menuda, la cual d efinirá e l núcleo d onde se ase ntó la cultu ra purépe cha. Para ello , de
las fuen tes de info rmación factible s, se e lige la cartografía co mo el recu rso de análisis, dado que, a
travé s del tiempo, la cartografía ha ev olucionad o, y con esta, lo s dis tintos agen tes h an plasm ado de
mane ra gráfica la singu laridad de este territ orio.
De cad a fue nte gráf ica o r ecu rso car togr áfic o que analizare mos, se abstrae rán, de mane ra
cualitat iva, aqu ellos e lementos gráf icos que los agentes han rep resentado en el territorio a lo largo
de l tiempo. En adelan te, y para su regis tro cuant itativo, cada element o gráfico reflejad o en la
cartogr afía y asociad os a nuestra u nidad patrimon ial será re ferido como t ipolog ía d e represen tació n.
Cabe señalar qu e existen elem entos de ntro de las f uentes cartográficas , las cuale s nos apo rtan
dire cta o indirect a men te informació n sobre la épo ca en la q ue se elaboró, y en algunos cas os la
inten ción con la cu al fueron realiz adas.
Fin almente, para analiz ar la pe rcepción s ocial a trav és de la cartografía, la pr imera f ase n os arroja
dato s cualitativ os, los cuale s, llegado e l mo ment o, se transfieren en d atos cuantit ativ os. Lo ante ri or
per mit e obtene r inform ación específica v inculad a a cada un o de lo s recursos cartog ráficos
analiz ados . Para e llo, el sistema de clasificació n e xperimental se con forma de dos grandes bloque s
de informació n, el prime ro contien e inform ación específica d e cad a recurso cart ográfico, y e l
seg undo bloque, lo que se cons idera el eje central de l sistema, estará co nfo rmado por la
info rmación gráfica que se re gistre de cad a recurso an alizado ( Fig. 0.04 )
El pr imer gran b loqu e se comp one de cuat ro aparta dos , en el prime r apartado se registran lo s datos
info rmativos del recurso cartográfico, tales como el nombr e del auto r o agente re sponsable de su
elab oración, poste riormente, se reg istra el año y el nomb re del recurso. P osteriorm ente, se
regis tran la tipo logía gráfica de la f uente analiz ada. Esta inform ación se refie r e a los elemen tos
gráficos q ue acomp añan, en alguno s casos, y de m anera compleme ntaria al re curso analizad o, t al e s
com o bocetos, lito grafías o fo tografías .
50
El imp lementar p arte de la con stru cción metodo lógica desde la etnograf ía virtual, supone un aporte
poco explorad o desde la arq uite ctura y el u rbanismo, est o refl ej a que el p aradi gma i nterp ret ativ o
de l a real ida d se i mp ong a con s us m etod ologí as e nmar ca das b ajo un enf oque cual itat ivo . 23 Es así
com o desde la et nografía v irtual e stablecim os crite rios de b úsqueda y de consult a median te las
cuale s defin ir las fuentes que form arían la mues tra cartográfica. Se es timó que, dada la can tidad de
archiv os existen tes de manera virtu al, únicamente fo r marían parte de nue stro ámb ito de con sulta
archiv os oficiale s, los cu ales dieran v alidez a la autenticid ad de cad a u n o de los re cursos
cartogr áficos. 24
Los archivo s consultad os a lo largo d e este p roceso se encuentr an vinculado s a organism os privad os
e in stitucione s gubern a me ntales , así como institucio nes sociale s y ed ucativas y so ciales. Adem ás de
los arch ivos, s e logró el acce so a co leccione s privadas, alg unas pe rtenecien tes a investigad ores en
Méx ico, y algunas otras pe rtenecien tes a dive rsas casas de subastas o d e cole ccionistas p rivados
(Fig. 0.05 ) . Al co ncluir la p esqu isa, se recab ó un total de 432 recu rsos carto gráficos. Haciendo un
análisis pormeno rizado, y desde un enfoque cron ológico, iden tificamo s q ue 14 fu entes q ue se
elab oraron e ntre los años 18 00 a. C. - 152 1 d. C. , m ientras q ue ent re 1521 - 1810 se produ cen 142
recu rsos, m ientras que 198 recu rsos se fe c h an ent re lo s años de 181 0 - 1930, de tal fo rma q ue 78
eleme ntos cartográfico s se elaboraro n entr e 1930 - 2 020.
23 Angr osino, M . Etnograf í a y Obse r vac i ó n Pa r ticipa nte E n Investigació n Cuali tativa ; Col ecc i ó n I nvestig aci ón cualit ativa; Edi ciones
Morata, S. L.: Madrid, 2012 ; Vid nota 16; Vi d nota 17; Vid n ota 19.
24 En la Ta bl a Ar c hivos co nsultados par a elaborar la muestra ca rtogr áfica , se enlista n l os archivos hist óricos co nsul ta do s a lo largo
del des arrollo de la invest igació n, ya se se a d e forma fís ica, y alg unos otros de manera vir tual, enr iquecien do con e llo la c alid ad de
las fuen tes de inform ación obten idas de sde los di v erso s arc h ivos. Tal como se reflej a en la tabla 2., la consult a d e ar c hivos h i stóri c os
y docu mentales localiza dos fuer a del t erritor io mexi cano, com prenden el 75% d e lo s arc hivos con sultados, most rando con e llo,
que l a etnogr afía virt ual supo ne una opor tunidad de enrique cer la met odolog ía , po niendo a l servicio de la in vesti gación u na serie
de docum ent os que de maner a presenci al habría sid o complic ado el poder ac ce der a ellos, ya se a por la localiz ación f ísica de l os
archivos o p or el estado de conse rvaci ón en el que se encuentr an la may oría de las fue ntes c art ográfic as consulta das. Con res pecto
a lo anter ior, Hine (2004 :19) r e fier e qu e las interacc iones car a a cara, así c omo las retó ricas sobr e viaj ar a sitios remotos, han sido
determin antes para dar aut enticidad a las d e scr ipcione s etnog r áfica s desde el cont e xt o virtual .
51
INTROD U C CIÓN
Nº F D Nombre del archivo País Nº F D Nombre del archivo País
1 ₒ ₒ Ibero-Amerikanisches Institut Alemania 28 ₒ Comunidad Digital, Massachusets Collection E.U.A.
2 ₒ
Archivo de la Real Biblioteca del Monasterio de San
Lorenzo del Escorial
España 29 ₒ David Rumsey Historical Map Collection E.U.A.
3 ₒ ₒ Archivo General de Indias. Archivos estatales PARES España 30 ₒ JCB Archive of Early American Images E.U.A.
4 ₒ Archivo General de Indias. Repositorio en Sevilla, España España 31 ₒ John Carter Brown Library al Brown University E.U.A.
5 ₒ Biblioteca Digital del Patrimonio Bibliográfico España 32 ₒ Library of Congress, USA E.U.A.
6 ₒ
Biblioteca Digital Hispánica. Biblioteca Nacional de
España
España 33 ₒ TuckDB Postcards: database of antique postcards E.U.A.
7 ₒ Biblioteca Digital Real Academia de la Historia España 34 ₒ Biblioteca Nacional de Francia Francia
8 ₒ Biblioteca Nacional de España España 35 ₒ Gallica: Colecciones de la Biblioteca Nacional de Francia Francia
9 ₒ
Catálogo Colectivo de la Red de Bibliotecas de los
Archivos Estatales
España 36 ₒ Alidrisi Cartografia México
10 ₒ CERES: Red digital de colecciones de Museos de España España 37 ₒ ₒ Archivo General de la Nación México
11 ₒ Instituto del Patrimonio Cultural de España España 38 ₒ Archivo Histórico del Ayuntamiento de Pátzcuaro México
12 ₒ PARES: Portal de Archivos Españoles España 39 ₒ Archivos Históricos de Chihuahua México
13 ₒ Barron Maps E.U.A. 40 ₒ
Biblioteca digital de la Universidad Autónoma de Nuevo
León
México
14 ₒ Barry Lawrence Ruderman. Antique Maps Inc. E.U.A. 41 ₒ Biblioteca Digital Mexicana México
15 ₒ Beinecke Digital Collections, Universidad de Yale E.U.A. 42 ₒ Fundación para el avance de los estudios Mesoamericanos México
16 ₒ
Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos,
Universidad de Yale
E.U.A. 43 ₒ Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa México
17 ₒ Biblioteca de la Universidad de Stanford E.U.A. 44 ₒ ₒ Mapoteca Manuel Orozco y Berra México
18 ₒ Biblioteca de la Universidad de Yale E.U.A. 45 ₒ Mediateca del INAH México
19 ₒ Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos E.U.A. 46 ₒ Pátzcuaro post card México
20 ₒ Biblioteca Digital de la Universidad de Berkeley E.U.A. 47 ₒ Pueblos Originarios de México México
21 ₒ
Biblioteca Digital Mundial. Biblioteca del Congreso de
USA
E.U.A. 48 ₒ Real academia de la historia México
22 ₒ Biblioteca Pública de Boston. Norman B. Leventhal Map E.U.A. 49 ₒ Museo Regional Michoacano Nicolás León México
23 ₒ Biblioteca Umedia: Universidad de Minessota E.U.A. 50 ₒ Cartografía de los Paises Bajos Paises Bajos
24 ₒ Boston Rare Maps, mapas antiguos E.U.A. 51 ₒ Europeana Collection Paises Bajos
25 ₒ Casa de subastas Barnebys. Colecciones privadas. E.U.A. 52 ₒ Biblioteca Nacional Digital de Portugal Portugal
26 ₒ Casa de subastas BidSquare. Colecciones privadas. E.U.A. 53 ₒ Casa de subasta akpool UK. Colecciones privadas Reino Unido
27 ₒ Casa de subastas Morton. Colecciones privadas. E.U.A.
F Archivos consultados físicamente
D Archivos consultados digitalmente
ARCHIVOS CONSULTADOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA MUESTRA CARTOGRÁFICA
Fig. 0 .05.
Archivos consult ados en l a constru c ció n de l a
muestra ca r tográfica
Fuente : elabor ación prop ia .
52
Dada la cant idad de fuente s cartográficas o btenid as, se tom a e l crite rio de reducir e l t amaño de la
mue stra a analiz ar, d a d o que ex aminar indiv idualmen te los 432 recurso s, con el rigo r que exige e l
sistem a de clasificació n, t omaría el tie mpo neces ario para el desarro llo de una te sis doctoral alte rna.
Re toman do que la mues tra carto gráf ic a es n o inte ncio nad a, se e stablece el crit erio de reducir al
50 % la cartografía vin culada con cad a proceso his tórico.
Fin almente, la m uestra queda con stituid a por 213 fuentes carto gráficas ( Fig. 0 .06 ):
En cu anto a las fuente s elaboradas ent r e lo s años 1800 a. C. - 1521 d. C. 4 r ec ursos per tenec en a los
proces os históri cos apr opiac iones e n el occi dente de M éx ico (1800 a. C. - 1200 d . C. ), así co mo a la
Exp ansió n y c ons olida ción de l Es tad o Tar asco (1 200 - 1 521), mien tras que 68 fuente s cartográficas
provi enen d el perio do Inte graci ón y re orde naci ón de l te rri tori o coloni al ( 1 521 - 1810) . 96 recurso s
vie nen con fecha co rrespond iente al pe riodo en el que s e da la Definició n del ter ritor i o ind ependient e
(181 0 - 1930) , mien tras que 45 fuen tes c orres ponde n al per iod o De la industr ializac ión a la
exp ansi ón di gital ( 1 930 - 202 0).
Como ú ltimo crit erio en la definició n de la muestr a, se estable ció que sería en riquecedor in dicar en
el an álisis carto gráfico a qu é escala co rresponde cada recurs o. Ya que la s ingularidad de cada escala
gráfica ofre ce la opo rtunid a d de caracteriz ar la percepción que se ha tenido sobre e l t e rritor io y su
antro pización . La m uestra oscila entr e fuentes de es cala m undial, co ntinen tal, nacion al, e statal,
regio nal y municip al.
d. Definición
de l as cate gorías temátic as
Como ú ltima parte de este sistem a de clasificac ión , se encuen tran los gran des bloques temáticos
en los cuale s se han ordenado y jerarquiz ado cada una de las tipolo gías de represen tación q u e
refle ja la carto grafía ( Fig. 0 .07 ). Como crite rio para e stablece r la clasificac ión t emática de los grand es
blo ques te máti cos s e recurre al u so y cate gorizació n de orden b i bliog ráfico que ofrece la es tructura
inter na del Tes aur o de Patr imo nio Hist óric o An daluz (Guía Digit al del Patrim onio Cultural de
Andalu cía). Su uso nos permite clasificar cada u na de las t ipolog ías de represent ación co n base a
concep tos homolo gados en ámb itos vinculad os con la caracte rización del patrimon io.
Fig. 0 .06. Porcent a je de la muestr a cartog ráfica asocia da a los
periodos hist ór icos
. Fuente: el aboraci ón propia.
53
INTROD U C CIÓN
Para id entificar y clasificar l as tipo logías de representació n, se estab lecen los siguientes ámb itos
temát icos:
1. Acont ecim iento s: son represe ntaciones de fenómeno s na t urale s o m eteoro lógicos,
2. Act ividade s: cohe siona las activ idades socioeco nómicas, lú dicas, festivo ce remonial y
mágico - religios as,
3. Aspe c t o s asociad os: inclu ye los accidente s geográfico s, tipo s de suelo, as í como alimento s,
y vege tales de la re gión,
4. E struct uras ter rito rial es: corresponde a las div isiones político - ter ritorial es . Destacando la
p urépech a, la religio sa, la Nuev a Esp a ñ a, la República Me xicana, las estructuras
socio económicas y las regione s físico - geográficas,
5. Inmue bles: corresp onde a los de ámbit o t e rrito rial y ámb ito edificato rio
6. C ultur a mex ic ana : incluye pueblos or iginarios, enseñanza n acional, lite ratura, este reotipos,
territor io, topó nimos extranj e ros ,
7. C ultur a p urépe cha: re cursos asociad os y agente s.
Es im portante señalar que la de finición d e los p rimeros 5 bloques te máticos re sponden
alfabé ticamen te a la e structura in terna del Tesauro del IAPH, mien tras que los ámbitos temát icos
conce rnientes a la cultura mex icana y a la cu ltura purépe cha abord a n clasif icacion es propias del
te rritorio me xicano.
Dada est a situación, podemo s referir ‘que e sta falta de info rmación’ sup one u na oport unidad para
est ablecer y de jar abierta la p osib ilidad de plante ar, en trabajos po steriore s, la construcció n de una
base de datos que contemple la clas ificación de las tipo logías de represent ación propias de Méx ico
y así com o del territ orio purépe cha, tom a n do como base lo s resultad os obtenidos del s istema de
clasifi cación carto gráfica. 25
25 Ar ias - Ga rcía, J. Propuest a Met odoló gica Para La I dentificación, Caracter ización y Cualificación de Los Pa isajes: La C uenca
Endorreica de Padul ( Andalucía) Co mo Caso de E st udio. Boletín la Asoc. Geógrafos Esp a ñoles 2019 , No. 80; Ca lia ndr o, A . Dig ital
Methods for Ethnograp hy: A na l ytica l Concepts for Ethnogr aphers Exploring S ocial M edia Envi r on ments . J. Cont emp. Ethn ogr. 2018,
47 (5), 551 – 578; Sc harnhor st, A.; va n den Bessela ar, P.; Wouter s, P. What Does the W e b Rep r esent ? From Virtu a l Eth nograph y to
Web Indic a tors. 2006.
54
Para so lvent ar la clasificació n de lo s conceptos y las cat egorías p ropias de l territo rio y las cultu ras
de México, se recurre al Tesauro de la Unes co , 26 da do q ue en M éxic o es te T esaur o el r efer ente
para la catalo gación d e conce ptos patr imoniale s. Cabe señalar q ue la Une sco d esde el año 20 03 ha
incorp orado a su lista de patrim onio inmater ial, elemen tos y manifestacio nes propias de la cultura
pur é p e cha . 27 Sin embargo, en es te proces o de investigació n, s e ha const atado que el Tes auro de la
Une sco no contem pla al interior d e la clasificació n de culturas ame rindias a la cu ltura pu répecha o
al Estad o Tarasco. Der ivado del análisis cuantit ativo, el sistem a d e clasificac ión nos pe rmite obtene r
la sum atoria de l total de las t ipolo gías de repre sentación. L os resultado s definirán e l peso, la
jerarq uía y el p apel, que cada ámb ito temát ico desempeña en la cartografía, a fin d e identif icar
cóm o es la imagen proye ctada que se h a p lasmado de l territo rio purépech a.
26 La vers ión de l Tesaur o de la UNESC O que se e ncuentr a para su libre consu lta en líne a m arca com o últim a actualiz ación el a ño
2006. Raz ón que justif ica la cont inuidad en l a consult a y seguimie nto del Tesauro de l IAPH. Es im portante me ncion a r, que la
metodo logía nos ha lle vado a selec cionar la con sulta de estos do s tesaur os, el primero porque ciertas c a teg orías y des cript o re s
mantie nen un v ínculo que compar te l a cult ura esp añola y l a cultur a mexica na. El tesauro de la U N ESCO se toma c omo referente
para def inir cier tos des c ript ores prop ios del terr itorio y la cult ura mexic a n a . Cabe s eñal ar que Méxic o no posee un tesauro de li bre
acceso y consult a en línea, lo ante rior no quiere decir que dentr o de l a instit uc i ón no exista un catá logo simi lar. En el año 201 5 el
Institut o nacion al de Antropol ogía e H ist oria (IN AH ) comparte al pú blico el Tesauro e specia lizado e n bienes muebles e inmueb l e s
de recintos r eligiosos, si n embargo, h oy en d í a éste y a no se encuen tr a disponib le p a ra su cons ulta. Aunad o a lo anterior, podem os
refer ir que, consult a n do las ba ses de dat os accesi bles por parte del I NA H, es la ép oca colon ial e l periodo históric o del cua l
encont ramos un mayor n úmero de de scriptores de acce so libre, deja ndo un vació en te mas referid os a las cultur a s mesoameri canas
que se asentaron e n el actua l territor io de Méx ico.
27 Patrimo nio endémi co de la regió n pur épecha i nscrito en l a lista repr esentativ a del patri monio cultur al inmater ial de la
humani dad, 2003 : la fiesta de las indí genas dedicada s a los muertos, 2010 : la Pirekua, canto t radi c ional purépech a, y en el mismo
año la cocina t radicional m exicana, cu ltura comunita ria, ancestral y v iva – el parad igma de Michoacá n - .
55
INTROD U C CIÓN
1 Acontecimientos Temática 4 Estructuras Temática
1.1 Clima Categoría 4.1 Niveles de integración territorial Categoría
1.1.1 Condiciones ambientales Subcategoría 4.1.1 División territorial purépecha
4.1.2 División territorial religiosa
2 Actividades Temática 4.1.3 División t. Nueva España
2.1 Actividades socioeconómicas Categoría 4.1.4 División t. República Mexicana
2.1.1 Actividades primarias 4.1.5 Estructuras socioeconómicas
2.1.2 Actividades de transformación 4.1.6 Regiones físico - geográficas
2.1.3 Actividades de servicio
2.2 Actividad lúdica Categoría 5 Inmuebles Temática
2.2.1 Turismo Subcategoría 5.1 Ámbito edificatorio Categoría
2.3 Actividad festivo - ceremonial Categoría 5.1.1 Edificios reigiosos Subcategoría
2.3.1 Ritos de paso Subcategoría 5.1.2 Edificios residenciales
2.4 Actividad Mágico - religiosa Categoría 5.1.3 Edificios militares
2.4.1 Práctica devocional Subcategoría 5.1.4 Edificios dotacionales
5.1.5 Edificios de servicio
3 Aspectos asociados Temática 5.2 Ámbito territorial
3.1 Accidentes geográficos Categoría
3.1.1 Elementos hidrográficos 6 Cultura Mexicana Temática
3.1.2 Elementos topográficos 6.1 Iconografía Categoría
3.2 Alimentos Categoría 6.1.1 Culturas Mexicanas
3.2.1 Gastronomía Subcategoría 6.1.2 Enseña nacional
3.3 Vegetales Categoría 6.1.3 Literatura
3.3.1 Vegetación 6.1.4 Estereotipos
3.3.2 Vegetación endémica 6.1.5 Territorio
3.3.3 Vegetación tropical 6.1.6 Topónimos extranjeros
3.3.4 Bosque
3.3.5 Selva 7 Cultura Purépecha Temática
3.3.6 Matorral ** 7.1 Recursos asociados
3.4 Suelo Categoría 7.2 Agentes
3.4.1 Rocas Ígneas
3.4.2 Rocas Sedimentarias
3.4.3 Rocas Metamórficas
3.4.4 Rocas Suelos
ESTRUCTURA DE LAS CATEGORÍAS TEMÁTICA DEL SISTEMA DE CLASIFICACIÓN
Subcategoría
Subcategoría
Categoría
Subcategoría
Categoría
Subcategoría
Subcategoría
Subcategoría
Fig. 0 .07.
Estruct ura del siste ma de clasif ic a ció n de las categorí as
temáticas.
Fuen te : el aboració n propia a par tir del Tes auro IAP H y del
Tesauro de la UNESCO.
56
Estructura de contenid o
La te sis se compone de cinco cap ítulos, distinguien do los d istintos apart ados según es cala,
moment os tempor ales, proc esos hist óricos, o según su caract eriz ación his tórica y carto gráfica; a
ello se suma una reflex ión crítica y posible s vías abiertas para la inve stigación.
Capít ulo 0 . Int roduc ción . E s la ventan a que da soporte t eórico a la constru cción metodoló gica y
alcance s de est a investigació n.
Capít ulo 1 . Me todol ogía apl ica da en l a de fini ción del a náli sis m ultie scal ar.
En es te capítu lo se aplica la me todolo gía específica a t ravé s de la cual se define n las escalas a travé s
de las cuales se ab orda la car acteriz ación de l territorio . La ve rtiente h istór ica permite c o ntextu alizar
los lím ites y la es cala del ámb ito de patrimon ialización , la demarcació n no solo lle va implícit o un
corre lato histó rico, la morfología d el territ orio permite id entificar la art iculación de las unid a d es
natu rales que la componen. L a unidad patrim onial queda definid a p or la singu laridad del entorno
nat u ral, además de lo s proceso s históricos en los cuales este territorio es antropiz a do a través del
de sarrollo de act ividade s económicas y sociocultu rales.
Capít ulo 2 . L a ima ge n proye cta da a travé s de la ca rtogr afía his tór ica 28
Este cap ítulo a borda la me todolo gía constru ida para definir la im agen pro yectada del te rritorio
analiz ado. A lo largo del cap ítulo pued e identif icarse có mo el análisis h istór ico - cartográfico pe rmite
ident ificar la ev olución y temática de las tipolo gías de represen tación vis ibles en la carto grafía. Lo s
aconte cimient os, las activ idades, los aspectos aso ciados, j unto con las estructuras territoriale s, así
com o co n los inmueb les, cultura mexican a, y cultura purépe cha, han permitido identificar cóm o se
refle ja la image n proye ctada de e ste te rritorio a t ravé s d e lo s proces os histó ricos que han definid o
la orden ación de este mosaico te rritorial.
Capít ulo 3 . L a di mensi ón p atri monial del turi smo e n el d is curs o of ici al en M éxi co .
Este cap ítulo abord a la caracterizació n histórica de cómo, a fin ales del siglo XIX y prime ras décadas
de l siglo XX , el Gobie rno de Méx ico incorpo ra de manera o ficial e n sus d iscurs os la dimen sión
patrim onial del t urismo. Parale lamente , la evolución de las infraes tructuras t rajo consigo nue vos
28 Núñez - Camarena (2 022) La cartog rafía hi stórica : u na herr amient a clave en la caracter ización de los paisaje s de i nterés cultur al
(2022), VI I Jornada s de Jóvenes Ame ricanistas, Dep a rta mento de Histori a de América - US, S ev ill a, Es paña ., N úñe z - Cam aren a &
Loren - Méndez (2023) C aracterización de l as tipol ogías de rep resentación a t ravés de la etnografía vi r tua l. Los ca minos p ur é p e chas
en la región lacustre de Pátz cuaro como corr e do r patri monial. Ur bano.
Nota ac larat oria
Estim a do lector, p aralelame nte a la des cripción de l
conten ido de la tesi s, dentr o de algun os capítulo s
encont rara un a
serie de códig os QR con material
interactivo
con s us respectivas de sc r ipciones .
El mat er ia l e tno grá fi co que se muest ra a lo l a rg o de la
tesis corre sponde a peq ueños cortomet rajes realiz ados
durant e el s iglo XX.
Poner en val or este recurso , ayud a a que quien no
conoz c a e l territ or io pue da ten er u na c on c ep ción de
cómo ha e v oluc i on ado el entor no la custre de P átzcuaro .
57
INTROD U C CIÓN
uso s para antiguos territ orios, prime ro con la llegada del ferrocarril, y posteriormen te con la llegada
de l automóvil. L os modos de hacer tu rismo no so lo derivaron en una reo rdenación de l territor io
mex icano, parale lamente e l com ponente vis ual f ue el med io por e l cual se promovie ron ideas
pre concebidas de la socie dad, la c u ltura y terr itorio nacional, derivand o en la co n stru cción de
este reotipos sociales, los cuales se cons olidaron com o parte de los im aginarios so ciales vincu lados
a lo me xicano, lo típico y pueble rino.
Capít ulo 4 . L os ef ect os del tu rismo en l a regi ón l acustre p uré pec ha y su s pai saje s in VISIBLE S . 29
El capít ulo se compone de do s apartados. En la primera part e se mues tra cómo se configu ra el
turis mo en la re gión lacu stre purép echa du rante el pe riodo p orfirian o a travé s de la llegad a de l
ferro carril, p osterio rmente, có mo du rante el carden ismo el tu rismo lle ga junto con la carre tera. La
singu laridad paisaj ística de la región lacustre, jun to c on el entorn o u rbano, más la imagen de la
cultu ra purépe cha fueron elementos visibiliz ados como estandarte turístico. En el seg undo apartad o
se abo rda la vert i en te contemporáne a de esta regió n, princip almente su transferen cia al turismo
cultu ral. Lo s program as turísticos v igentes en este ter ritorio h an deriv ado en una cu radurí a
temát ica. Promove r como excepcion al la idea de la cultura puré pecha en su e stado prim igenio , y e l
proce so de evangeliz ación como princip al detonante de este territ orio, inv isibiliza re cursos
ed ificatorio s y sociocu lturales vin culados a lo s p e riodos his tóricos qu e han permitid o que este
te rritorio se mantenga vigent e.
Capít ulo 5 . Reflex ión cr ítica .
En es te capítu lo se abord a n conclusio nes gene rales, así como e l planteam iento de las po sibles v ías
abie rtas para co ntinuar la inve stigación . Así mismo se expone el camino andado en torno a la
d ifusió n y transfe rencia de esta in vestigació n.
29 Cultural tour ism around non - m o nume nt al her it age: th e cas e o f t he P ure pe ch a Em pir e (2020), 8th Euro - Americ an Co ngress on
Constr uction Path olog y, Rehabil itatio n Technolog y and Heri t age Man agem ent, REHAB END 20 20, Gran ada, Espa ña., Los c aminos
purépechas en su jera r qu ía de ser un corredor p atrimonial (2021 ), I nt erna tio na l Sem ina r on Ur ban F orm - His pánico (I SUF - H) , San
José, Cost a Ric a .
58
E STAD O DE LA CUE STIÓN
En e ste apartad o se abo rdan aquellos aportes interdiscip linarios q ue form an parte d el sopo rte
te órico y met odológico de esta inve stigación , lo cual p ermite caracte rizar la sing ularidad del caso
de e studio desde su e scala ge neral a la particu lar. Co incidien d o con la e stru ctura d e la tesis, e l
est ado de la cue stión se ordena de acuerdo con : a . Es tudios pr evios , b. Pueblos Mágicos, c. La
concep ción paisaj ística, d . La caracte rización regio nal, e. El pat rimonio y las políticas t uríst icas, f. La
cons trucción m etodoló gica.
a. Estudios pre vios 30
El des arrollo de e sta te sis doctoral pro cede de la motiv ación e inqu ietud por con tinuar con una de
las líne as de investigació n derivad as de la tes i n a 1 ter rito rio, 1 11 P uebl os Mági cos y 3 rede s. De L os
Pue blos Mági cos a la Ci uda d P atrim onio (201 7) . 31 Este t rabajo fue res ultado de l Máster
Unive rsitario en Urbanismo d esarro llado en el Dep artamento de Urbanismo y Ordenación del
Te rritorio (DUOT) en la Univ ersid ad Politécnica d e Cataluñ a (UPC ) . El trab ajo se cen tra en la
evolu ción del p rograma turístico Pueblo s Mágicos en Méx ico, a 15 años de su puesta en marcha
(20 01 - 20 16).
Como cas o de estudio se eligen los Estad os de Guanaju ato, Michoacán y Puebla, ya que, al in icio del
Máste r, estos se hacían con el mayor númer o de Pueblos Mágico s, además de tene r un turismo
cultu ral ya con solidado , pue sto que sus r espe ctivas capit ales s on Ciudad Patrimo nio de la
Humani dad ( Un es co ) ( Fig. 0. 0 8).
En el añ o 2015 el pro grama contaba con 8 5 Pueblo s Mágicos, 32 y a en el año 20 17, al conclu ir el
TFM, lo s P ueblo s Mágicos tenían pre sencia en 111 poblacion es distribu idas a lo largo del territo rio
30 Pueblos M á gi co s: l ectu ra d e un territorio ( 2018), 7º Simposio Becarios CO NACyT en Eur opa, Estrasb urgo, Alsaci a , Fr ancia., Los
pueblos m ág icos d e México: m ecani smo de la SECT UR para p oner en v alor el Terr itorio (2016), S eminario Intern a cion a l d e
Investig ación en Urb anismo, DUOT - UPC; B arce lona, Esp aña., Gina M. Nú ñez Camare na. La c onstrucción d e un ter ritorio. D e lo
vernácul o a lo pintoresco. X Se mina rio I nte rna cio nal d e Inv es tigac i ón en Ur ba nis mo , Barc elo na - Córdoba, J unio 2018. Barcelona,
Cat aluña.
31 T ra baj o fin de Má s te r: 1 T e rrito ri o, 111 Pu eblos Mágic os, 3 Redes. De los Pu e blos Mágicos a la C iudad Pat r i monio. Depart amento
de Urbanism o, ETSAB, Universida d Politécnic a de Catalu ña (UPC). Autora: Gina Monserrat Núñez Cam arena, Dirección : Joaqu ín
Sabaté, Cod irección : Melisa Pe soa M.
32 A ini cios del a ño 2015 el prog rama es ta b a conform ado p or 8 3 Pueblos Má g ic os, los Estado s d e Guanajuato (5) , Michoa c án (8) y
Puebl a (6 ) encabe zab an l a lista con el 22 % del total. A finale s de l 201 5, el progr a ma sumó 57 nuevas incorpora ciones , el Est ado de
Puebla se h a ce con 2 incorporacio nes más. Y a en 201 8, sólo el Estado de Gu a n a juat o present a una nue va incor poración, cerr a nd o
59
INTROD U C CIÓN
nacion al. 33 Esto d e rivó en el análisis y evolu ción de 21 Pueb los Mágicos, i d entifican do los e fectos
eco nómicos, s ociales y urban os que trajo con sigo adoptar el t urismo como act ividad
com plementaria, co nsiderando que la mayo ría d e estas poblacio nes no contaban con expe rie ncia
en gestión turís tica ( F ig. 0.0 9).
En el añ o 2001, la Se cretaría de Tu rismo de Mé xico (SECTU R), 34 d iseñ a e imp l em enta los Pue blos
Mágicos co mo un me canismo de desarrollo turístico de rép lica nacional, d irigida p ri ncip almente a
fortale cer es ta actividad al i nterio r del país. D e sde el Gobie rno Federal se bu scaba i mple me ntar l a
acti vida d turí stic a en p oblac ione s singul ares , las cual es, p or su s itua ción ec onóm ica, re qui rieran un
impu ls o al des arr oll o loc al, b usca ndo unifi car el t uris mo c on l as activ idade s p ro pias de c ada
pob lación . 35
Del añ o 2001 al 2006, se correspond e con la prime ra etapa de la pue sta en march a de l prog ra m a
Pueb los Mágicos, la SECTUR definía q ue un Pueb lo Mágico era u na loc alid ad con atri but os
sim bóli cos, l eyen das, hist oria, he chos tr ascend e ntes , cotid ianid ad, e n fin , magi a que em ana e n c ada
una de s us m anife st acione s s ociocu lturales , y q ue si gnifi can hoy dí a u na gra n o port uni dad p ara el
apro vec hami ento t uríst ic o. 36
el progr a m a c o n un total de 121 Pue blos Mági cos, donde Guan ajuato en su t erritorio t iene 6 Puebl os Mágico s, Michoa c á n y Puebl a
con 8 respecti v amente.
33 Actualmente el programa P ueblos Mág ic os cuen ta con 121 pobl aciones, en el a ño 2018 se reg istraron las ú l tim a s incor poraciones
al prog rama. De acuerdo con los ob j etivos pro puestos en el actua l Plan d e Desarro llo N acional, e n el eje de desarr ollo t uríst ic o
asoci a dos a la SECT UR , e l pro grama P ueblos Mág icos no f igura com o parte de las estr ateg ias princi pales del desar rollo tur ísti co.
34 La Secret aría de T urismo (S ECTU R) es una de las se c ret arías de est ado que integ ran el gabine te legal del pr esident e de México ,
es la res ponsable de dise ñar, ej ecutar y co ordinar las pol íticas pú blicas en l a materi a homónim a. Sus f acultade s incluye n rea liz a r
los pla nes, progr amas y pr oyectos v incula dos al des arrollo de zonas t urístic as, haciend o énfasi s en el potenci a l económico qu e
represente (De Diput a dos e t al., 1994)
35 SECTU R. Acuerdo P or el que se establecen los lineami e ntos del progra m a Pueblos M ágicos ; 2014; p p. 1 – 38.
36 SECTU R. Re gla s de Ope r aci ón Pue blo s Mágicos ; 2 001; pp. 20.
66
Vidal de la Blache Gilles Deleuze
Carl Lumholtz Alfred Kroeber UNESCO
Alexander von Humboldt Carl Sauer Kevin Lynch
Otto Schlüter Lewis Mumford Henri Lefebvre
1850
1860
1870
1880
1890
1900
1905
1910
1920
1930
1935
1945
1950
1955
1965
1970
1975
1827
1859
1902
1907
1922
1925
1938
1941
1949
1960
1969
1971
1972
Geógrafos Sociólogos Filosofía Etnógrafo
Geógrafos Culturales Urbanistas Instituciones Antropólogo
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INTROD U C CIÓN
UNESCO ICOMOS UNESCO
Alberto Magnaghi
Milton Santos
John Brinckerhoff J. UNESCO
UNESCO SAPM IFLA IFLA
Franco Farinelli
Consejo de Europa EPCL IFLA América
1980
1985
1990
1995
2010
2015
1984
1992
1994
1997
1999
2000
2003
2003
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2012
2016
2018
2022
Fig. 0 .11. A uto res que abo rda n el c oncepto y la c a ra c teriz ación del p aisaje
cultural.
Fuente : elabor ación prop ia .
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El trab ajo de Flo res - Romero et al., Del Río - Rama (20 21) Bi bliom etri c Map pin g of Rese arch on M agic
Town s of Mexico , es un aporte interesant e desde el cual se h ace una revisión bib liográfica
pormen orizada d e los artículos pub licados de 2001 al 202 0, los cu ales se e ncuent ran en la b ase de
dato s WoS así como en Scopus. Constatando que el análisis de lo s Pueblos Mág icos s e ab ord a des de
una vert iente inte rdisciplinar ia, lo cu al coincide con el estado de la c u estió n q ue se ha planteado
para e sta invest igación.
La c once pción pais ajíst ic a
Para lle var a cabo la caracteriz ación mu ltiescalar d el territorio , así co mo la ident ificación d e las
tipo logías de represe ntación visib les en la cartografía, adem ás del contexto socio cultural de los
proce sos his tóricos a travé s de los cu ales h a evolu cionad o el p aisaje de la regió n lacustre purépech a,
fue ne c e sario ret omar lectu r as , concep tos y a u tores que han abo r d ado la concepció n d el paisaje y
de los valor es que lo confo rman. Esta evolució n de la mirada paisajíst ica, se h ace una referencia en
orde n crono lógico de quienes a t ravé s d e sus teo rías, concep tos, metodolo gías y aportes de finen la
imp ortancia de que la construcció n del re lato paisajís tico debe de ser in terdiscip linario. Este relat o
crono lógico ha perm itido s entar las bases de los saberes que pe r mitie ron definir el cue rpo del
análisis mult iescalar, e l cual ha sido des crito en la con strucción m etodo lógica (F ig. 0.11 ) .
A lo largo del pe riodo c o lonial se editaron un número imp ortante de t ratados en los cuales se
de scribía la singularid ad natural de cada uno de los rincones que compren dían los territo rios de la
Nuev a España (Mé xico). S in embargo, es en e l siglo XIX que, ju nto co n el proc eso de i ndepe ndenci a
de los virre inatos en e l continente americano, paralelame nte se incrementa e l interés d e viajero s,
cien tíficos y exploradore s por conocer en p rofund idad estas tie rras poco cono cidas.
El geógrafo y humanist a alemán A lexander v on Humboldt , junto con el botánico francé s A i m é
Bo nplan d, ed itan, como resultad o de su recorrido po r el continente american o, el Ensa yo polític o
so bre l a N ueva E sp aña (18 27) , Atl as ge ográf ic o y f ísic o de l a N ueva Espa ña (1859) registrando la
singu laridad ge ográfica y multicu ltural.
Ded ica el cap ítulo IV a la I ntenden cia de Vallad olid (hoy Estad o d e Michoacán), donde la reg ión
puré pecha de la cue nca del lago d e Pátz cuaro, 44 fue una de las qu e m ay or a so mbr o le pro dujo
dur ante su recorr ido, refirié ndolo como un o de los s itios más pint oresco s cono cido en am bos
44 Humbol dt lleg a a Pá tzcuaro e n su te rcera rut a por e l país, d ado que su inte nc i ón er a llegar h a st a el ento nces el r e ci é n nac ido
volcán e l Jorullo, aun ado a ello, Pátz cuaro fue punt o de referen cia para el reg istro de 5 nivel acion es barométr ica s, en las c uales la
región de Moreli a - Pátzcuaro f orma p a rte de estas. Al r especto, el Ens ayo publ icado en 1 827 refiere [… ] q ue la t e rcer a nivel ación
comprend e la i nt e n de nc ia de Val l ado lid desde Guanaj uato hasta Pátz cuaro en el vol cán de Jorullo .
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INTROD U C CIÓN
cont ine ntes [ … ] el lago es refle jo de la rique za que posee la c uen ca en tor no a su v ege tació n, la fl ora
y l a fau na en démic a no se ob serva e n ot ras re gione s cami nad as . 45
Adem ás de la caracte rización geom orfoló gica, este en sayo no so lo cont ie n e el primer cen so de
pob lación de l virre i nato, s ino q ue además considera, d entro de los recurso s qu e forman parte de l
territ orio , una serie de e l eme ntos h istórico s, cu lturales y natu rales , los cuales correspon den a la
ident idad de las cu lturas originarias .
En defin itiva, e l s iglo XIX marca una se rie de pautas científicas y metodológ icas desde las cuales
human istas - naturalist as, a travé s de la geografía, la b otánica, la etnog rafía, resaltan la importancia
de caracte rizar com o parte de un m ismo terr itorio valo res naturale s, socio c u lturale s y e conómicos .
Las t res p ri m eras décadas del sig lo XX (1 900 - 1930 ) f ue un momen to decisiv o para las d istin tas
discip linas q ue buscab a n definir la sign ifican cia de u n paisaje , y de la importan cia que s upone
reco nocerlo como resultado de la ad aptació n de una socied ad a un entorno natu ral.
Au tores como el geó grafo e l francés V i d al de la Blach e pub lica los Pri ncipi os de geo grafí a huma na
(192 2), el alem án Otto S chlüter expo ne su teoría e n Com ent arios sobr e geog rafí a de as enta mient os
(190 7), por su p arte, el estadounide nse Carl Saue r en L a mo rfol ogí a del pai saje ( 19 25), trab aja
cue stiones geomorf ológicas y sociocu lturales, de rivándose en la Per s onal ida d de Méxi co ( 1941) es te
últim o recibe un a in fluencia d irect a de l antropó logo estadoun idense Alfr ed Kroebe r a t ravés del
conc e pto d e la c ultu ra e n la cienci a (1949), además del sociólo go Lewis Mumfo rd qu ien publica L a
ciu dad en la histor ia (193 8 ) , y junto con Sa uer L a gesti ón del Hom bre en la Ti erra (1956).
Desde la geografía re ferían que el pai saje es un ár ea de fini da por u na i nterr elaci ón arm oni os a y
unif orme de el emen tos f ísic os, re con ocien do la prese nci a de p aisaje s pr imiti vos, 46 de man era que el
pais aje primi tiv o o e ndé mico, e s e l re sult ado del e st udio de una r egi ón o co marc a, así c omo de l as
ár eas dond e las socie dad es interac tuab an con d iversos fenómeno s físic os. 47 En defin itiva, la
mo rfol ogí a del pais aje lo def inirí a co mo el result ado de la acci ón de un g rup o social so bre u n ent orno
nat ura l . 48 A ellos se sumab a la mirada etnog ráfica, do nde la natu rale za de l a cul tura y la maner a en
qu e la cultura formaba modelos r econo cibl es y persi stent es , 49 mien tras que la sociología ponía en
45 vo n Humboldt , A . Ensayo Político Sob re El Reino de La Nueva Españ a , 2a. ; Gonzalez, V. , Ed.; Cas a s d e Jules Reno u ar d: Paris, 1827.
46 Schlüt er , O. Bemerkungen Zu r Sied e lu ngsgeographie . Geog r. Z. 1899, 5, pp. 65 – 84.
47 Vidal de La Blache, P. Pri nc ipi o s de G eografía Humana; Montane r y Simón : Barcelo na, España, 1928.
48 Sauer , C. Land & Life, Fift h prin.; Le ighly, J., Ed.; Univer sity of Califor nia Pre ss, Ltd.: Los Angeles, Califor n i a, 1974.
49 Kroeber , A . L. The Natur e of Culture ; The University o f Chicago Press : Chic ago, 1952.
70
cuesti ón l a nece sid ad de est udiar e l p aisaje y s us comp onen tes de sde u na es cala más m enu da y
com pact a: la c i udad. 50
P ara el caso de México, las primeras décad as d e l siglo XX trajo consigo la lle gada de viaje ros,
explo radores y cient íficos inte resados en conocer el te rritorio y sus cultu ras. El e tnógrafo norue go
Carl Lum holtz deja co nstancia de su pres encia, ed itando El Mé xic o desco noci do: cinco añ os de
expl orac ión entre las trib us de l a Sier ra M adre Occi den tal; en l a tie rra cali ente de Tepi c y Jalisc o, y
entr e l os Tar ascos de M icho acán (1902 ), aquí defiende la h ipóte sis de l a im port anci a que sup one
inte grar valores hist óricos y socio cultura les en la caracter ización d e un territor io , en e ste caso,
abord a la socied ad Tarasca en Micho acán. Poster iormente, en tre 1930 y 1960 .
L a escue la de Geografía d e la Univers idad de Califo rnia, Be rkeley, en cabezados p or Carl O. Sauer,
realiz an apo rtes sign ificativos e n la caracte rizació n geomor fológica, paisajíst ica y soci ocu ltural de l
te rritorio m exican o. En la pers onal idad de Mé xico (1941) caracte rizó la singular idad de r egiones
singu lares del ter ritorio mex i cano, e l cual h asta ese m ome nto se en cont rab a en un te rce r per íod o de
ant ropi zació n, d ad o que se puede n de line ar l os ra s gos b ásic os de est a ti erra y s us pue blos ,
cohe sio nand o su ge ogr afía prehi stóri ca y su ge ograf ía de l si glo X VI . 51
La trad ición de la escue la de Berkele y abord a investigacio nes en la reg ión y cultura pro pia del
te rritorio de Michoacán, destacand o: Rober t West, Ge og rafía C ultu ral de l Á rea T aras ca Mode rna
(194 8); Dan St a n islaws ki, D. La an atomí a de once pue blo s en Mi choa cá n (1950 ) caract erizado s por
dife rentes p aisajes y actividade s product ivas; Donald Brand Bos quej o hist óric o de l a ge ografí a y l a
ant ropol ogía de l a regi ón t ar asca ( 1952) . 52
La se gunda mitad del siglo XX trajo cons igo la incor poración de la percepció n social y d e su
imp ortancia en el análisis y cons trucción de la image n paisajíst ica. Esta nueva con cepción
inte rdisciplin aria abord a desde una escala m enor la e volución h istórica d e las ciu dades y s u ent orno.
Los r ecu rsos vinculado s a los valores so cioculturale s se incorporan como huellas his tóricas a travé s
de las cuale s ha e volucion ado un territorio (Fig. 0.12). Desde el urban ismo, Kevin Lynch (1960 ) en
50 Mum ford, L. La Carretera y L a Ciudad ; Se lec c i ó n Em ec é de obr as contem por á neas; Emec é : Buenos Aires, 1966 ; The Culture of
Cities ; Harco urt, Brace, Jova n o v ich: N ew York, 1970.
51 Vid nota 47.
52 Seg undo Metay, Paol a (2017), Histori a e histor iog rafía de la escuel a ge ográfica de Ber k e ley en l a peníns ula de Ba j a Califor ni a. E l
caso de Pever il Meigs y Homer Aschm ann. Cit. Pp.84 Otro aut or traducido es Donald D. Brand, quie n en 195 2 publica e n españ ol un
artículo tit ulado “Bosquej o histór ico de la geografí a y la antropolog ía de la regió n tarasca” en los a nales del muse o Michoac a no.
71
INTROD U C CIÓN
la i magen de la c iuda d , re fiere q ue la percep ción de esta pue de cambiar o casionalmen te deb ido a
la te mporalidad.
Así, la pe rcepción social es capaz de id e n tific ar elementos co mo distintiv os de la ciudad, entre los
cual es se encue ntr an los ba rri os, l as sen das, l os nodos, l os hitos y los borde s, re conoc iénd olo s c omo
el refl ej o históri co de l desa rrol lo de a cti vi da des e ndé mic as vinc ulad as a un a cult ura e n un tie mpo
det erm inado . 53 Coincidente mente, desde la filoso fía Gilles Deleu ze (1969) en d iferencia y repe tición
afirma que la i mage n, ya sea urba na, ter rito rial o c ultural , e s el res ulta do de la dife renci a co nst ruida
a t rav és de la re pet ició n de una s eri e de con dicio nes natu rale s, t raye ndo c onsi go la transf orm ació n
crea tiva de l as ca teg orí as qu e for man p arte de l a ide ntid a d so c ia l . 54 Bajo e sa mirad a crítica, desde
la socio logía, He nri Lefe bvre plantea en de l o rur al a l o ur bano (1971) la impo rtancia de vis i b ilizar y
reiv indicar la es cala de an áli sis de l es paci o geog ráf ico , el cual de be de cara cteriz arse por se r
conc reto , obs erva ble, l ocali zabl e, com plejo , vari able y car togr afia ble. 55
De acue rdo con lo anterio r, geógr afos como Milton S antos (1996) en la nat urale za de l esp aci o,
plante a que el territ ori o pue de ente nde rse como l a ev oluci ón de una s ocie dad, l a c ual , a tr avés de
las téc nic as co n las cual es pr oduce , h a ada ptad o el e ntor no en el q ue i nter actú a s ocial ment e. 56 Bajo
est a misma escala, de sde el urban ismo John Brin ckerhoff a travé s de Descubr iendo el p aisaje
aut óctono (1984 ), la im port anci a de l as c arret eras en e l pais aje (19 9 4), p ostula que el pa isaje
vernácu lo es el reg istro del hombre sob re el territorio, sien do los ca minos y las carret eras el
arti cula dor hi stór ic o que ha pe rmiti do q ue los ter rito rios teng an una sig nifi canci a y s e ma nte ngan
vigen tes . 57 Alberto Magnaghi e n El proy ect o l ocal (2 003 ) re f ie re q ue el pais aje no es más que la
rel ación e ntre el ambi en te y la acci ón hum ana, de riva ndo así en u n proce so de ant ropi zac ión . 58
53 Lyn ch , K. La Imagen de La Ciudad . Editor. Gustavo Gili 1998, p p. 222 ; ¿De Qué Tiempo E s Est e Luga r ? ; Edit orial Gust avo Gi li, Ed.;
The MIT Pre ss Cambridge M assachu setts: Massa c huse tts, Es tados Unidos, 1972.
54 Deleuze , G. Diferenc ia y Repetic ión , 1a.; Delpy, M., B eccac ece, H., E ds.; Amor rortu Ed itores: Buenos Ai res, Argen tina, 2 006.
55 Lefebvre , H . De Lo Rural a Lo U r ban o , Ed icion es.; Gavi ra, M ., Ed.; Barcelona, E spaña, 19 71; Writings on Citi e s. A na l ysis 1996, 53
(2), pp. 260.
56 Sant os , M. La Natural e za D e l E spac io ; Ariel: Ba r c el ona, 1996.
57 Brin ckerhoff Ja ck son , J . A Sen se of P lace, a Sen se o f Tim e, IX . ; Kahle /Austi n Found ation, Ed.; Yale Uni versity Pre ss: New Haven,
1994; Vol. I . Landscapes : Selected W ri tings of J. B. Jacks on ; Z ube, H., Ed. ; Univers ity of Mass achusetts Press : A m herst, 1970.
58 Ma gnaghi , A . El Proyecto L ocal: Hacia Una C onsciencia D e l Lugar ; In iciativ a Digital P olitécni ca , P ublic aciones Académ icas UPC :
Barcelona : 2011.
INTROD U C CIÓN
72
AVH
AVH
CL
OS
VB
CS
LM
CS
AK
LM
KL
GD
HL
UNESCO
1827
1859
1902
1907
1922
1925
1938
1941
1949
1956
1960
1969
1971
1972
1850
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1900
1905
1910
1920
1930
1935
1945
1950
1955
1965
1970
1975
La cultura en la ciencia
México desconocido
Convención sobre la Protección del
Patrimonio Mundial Cultural y
Natural
La Personalidad de
México
Ensayo político sobre la
Nueva España
La morfología del paisaje
Diferencia y repetición
La imagen de la ciudad
Atlas geográfico y físico de la
Nueva España
Principios de geografía
humana
La gestión del Hombre en la Tierra
La ciudad en la historia
D
Comentarios sobre geografía de
asentamientos
De lo rural a lo urbano
73
INTROD U C CIÓN
Fig. 0 .12.
Aportes te óricos en la c aract erización hi stórica de l pais aje cultura l.
Fuente : elabor ación prop ia .
JBJ
UNESCO
JBJ
MS
ICOMOS
UNESCO / CE
FF
AM
UNESCO
UNESCO
SAPM
EPCL
IFLA
IFLA América
IFLA
1984
1992
1994
1997
1999
2000
2003
2003
2005
2008
2011
2012
2016
2018
2022
1980
1985
1990
1995
2010
2015
Prácticas para la aplicación de la
Convención del Patrimonio Mundial
La importancia de las
carreteras en el paisaje
Carta Iberoamericana del Paisaje
Cultural
Convenio de Florencia
Guía de arquitectura del
paisaje: 17 ODS
Geografía. Una introducción a los
modelos del mundo
Carta mexicana de
paisaje
La naturaleza del paisaje
cultural
Directrices para los paisajes
culturales
Carta de Cracovia
Carta del Paisaje de las
Américas
Descubriendo el paisaje
autóctono
La naturaleza del
espacio
El proyecto local
Carta de paisaje de
Centroamérica y el Caribe
Carta del Patrimonio
Vernáculo Construído
74
En la co nstrucció n de la imagen p aisajíst ica, las tran sform aciones t errito riales han qued ado
refle jadas en la cartograf ía histó rica, tal co mo Franco F arinelli de scribe en su trabaj o Geogr afía. Una
intr oduc ción a los mod el os de l m undo (2003 ). La segunda mitad de l siglo XX trajo consigo un
rep lanteamient o ideológico sob re el re sguardo y la con servació n del pat rimonio a nivel global. Este
esf uerzo trajo cons igo que inst itucione s internacionale s como el ICOMOS, la Un esc o , y el IF LA
unies en esfue r z os para incorp orar repres entantes oficiales de los países int eres ados en
salvagu ardar su p atrimonio.
En 1972 la Une sco a travé s d e la Conve nci ón sobre la Pr ote cció n del Patri mo nio Mu ndial , Cult ural y
Nat ural, e stablece una serie d e directrice s donde se estable ce lo pertinente d e reconoce r,
cate gorizar y prote ger el patrimo nio material, inmaterial y natur al a nivel mund ial. Pos teriorment e,
en 1992, en la XV I Convenció n sobre la Prote cción del Patrimo nio Mundial Cult ural y Natural, se
reco noce el pape l del pais aje cul tur al com o par te del pat rimo nio, v a loran do qu e su ev oluc ión es
res ultad o de l as in t era cc io n es entre las perso nas y el en torn o nat ural .
En 1 999 el ICO M O S Cart a del P atrimon io Vern áculo Con struido, refirie ndo que la arq uitect ura
ver nácul a es una e xpres ión de i dentid ad de una c omuni dad , el val or del mo do natu ral y tradi cion al
en que h an pr oduci do s u pr opio hábit at, y el cóm o form an pa rte i nteg ral del pais aje c ultu ral . E n e l
año 200 0, la Carta d e Cracovia re cono c e que los p aisaje s com o pat rimo nio c ult ural son el resul tado
y e l refl ejo de u na in ter acció n pr olon gada e n di fere ntes s ocied ades e ntre el homb re, l a nat urale za y
el medio ambi ente físico . En este mismo año , el C onv enio Eur op eo del Pai saje r eco noc e qu e lo s
pais ajes son u n rec urso no re nova ble, y que t anto los p aisaje s em blem átic os, or din arios y
dete rior ados de ben de recon ocer se y proc urar s u sal vagu arda .
En 20 05 y 2008, la Une sco contin úa incorporando un mayo r pe so a la conse r vación y
reco nocimient o d e los paisajes c u lturale s, de ahí que s e deriven las Dire ctrices la prote cción y
salvagu arda de los pais ajes culturale s. Por la importancia q ue conlleva la regu lación y el seguim iento
de las pau tas sobre la protecció n y regulación de los paisajes cultu rales en Latino américa, es a lo
largo d e las primer as dos décadas de l siglo XX I que diversas in stitu ciones de caráct er inte rnacional
com o la Une s co , ICOMOS y la IFLA (F ederación I nternacio nal de Arquite ctos Paisaj istas) comienz an
a fortale cer la toma de concie ncia sobre lo que s ignifica recono cer, visibiliz ar y protege r los paisajes
cultu rales.
75
INTROD U C CIÓN
En el cas o de México, en el año 2011, la Socie dad de Arquite ctos Paisaj istas (SAP M), redacta la C arta
Mex icana del P aisaje, te niendo com o base la C onvención de l Patrimonio Mundial de la Une sco . Así ,
el paisaje es un el emen to d e bi enest ar in divid ual y c olec tiv o que , adem ás de valo re s esté ticos y
am bient ales, tie ne una dim ensió n cult ural , s ocial , pat rimo nial, eco nómi ca y , de i de ntida d l ocal ,
regi onal y naci onal . 59
Fin almente, la Fed eració n Inte rnacional de Arquite ctos Paisajistas (I FLA) a nivel latin oamerican o ha
colabo rado in tensamente con la Une sco , para pone r d e man ifiesto la im portan cia de los v alores
hist óricos y sociocult urales q ue se co hesionan a nivel latin oamer icano. En 2012 se red acta la
prime ra Cart a Ibe roame ric ana de l Pai saje C ultur al , en 2 016 la Ca rta del Pais aje de Ce nt roamé rica y
el Cari be , en 2018 la Car ta de l Pai saje de l as A méric as , y e n 202 2, en consonancia con la Agenda
2030, se redacta la Guí a de arq uitect ura de l pais aje: 1 7 O DS .
La car acterización regional
No o bstante, e s importan te referir q ue autore s citado s a lo largo de l a concep ción p aisajística , han
he cho contribucio nes específicas, p ropias de l territo rio michoacano. A estos aporte s t eó ricos
incorp oramos m iradas con temporáneas que abordan la caracte rización regional.
Desde la geo grafía human a, y como discípulo de l geógrafo Carl O. Saue r, Robert West en 1948 ed ita
Cul tural G eo graphy of t he M odern Tar asca n Are a . El trabajo cue stiona el gran contraste e conómico
y social que prevale cía en la regió n a conse cuencia de la nue va mode r nid ad. La pé rdida del idioma
puré pecha, la llegada de materiale s contempo ráneos derivó en camb ios significativ os en los tipos
de vi vi e n d a ve rnácula, lo s s is temas ag rícolas y de cultivos se vieron afect ados además por lo s
com ienzos migrat orios a los Estad os Unidos. Est a re alid ad se c ontr astab a con los cart eles poé tico s
que se pu bli cit aba n en l as a genci as de viaj e, e n vís peras d e atr aer t urist as al lago de P átzcu aro . 60
West continuó h aciendo estud ios a lo largo del territo rio latinoame ricano, pero sus inve stigacion es
no v olviero n a centrarse en e l territ orio t arasco. Es p or e llo, q ue para la caract erizació n histórica
regio nal del te rritorio donde se es tablece la cultura p urépecha y se const ituye el Estado t arasco .
D esde la arqueo logía y la etno grafía se ret oman lo s aportes realiz ados po r más de tres décadas, la
59 SAPM . Cart a Mexicana d e Paisaje ; Ciuda d de México, 2010.
60 West , R. Cultura l G eography of the Mo dern Tarasc an Ar e a . In Institute of So cial Antrhrop ology; Westp ort, C. : G. P., Ed .;
Smithso nian Inst itution: Washingt on, DC, 1948 ; pp . 75 - 77 .
83
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
CAR ACTERI ZACI ÓN DE LAS ESC ALAS D E ANÁLIS IS
De cara a la de finición d e l ámbito de estud io, metodológicam ente se ha p rocedido a estab lecer los
crite rios para defin ir su geometría, especificid ad y caracte rización p atrimon ial. Para cumplir tal
obje tivo, se establecen una serie de criterios interdis ciplinarios, derivad os todos ello s de un an álisis
proven iente de sde lógica h istór ica, en focada en la o cupación d el territ orio, posterio rm e nte de sde
la lógica ge omorfo lógica se d e fine el pe rfil de su geome tría y especificid ad. En est e pl antea mient o
metod ológico, r econocemo s q ue cada una de las ló gicas propue stas en est a fase de la inves tigación,
han sid o claves para caracter izar el envolven te del territorio que an alizamos. Se de sarrolla el
plante amiento de sde una mirad a multie scalar, de sde ella def inimos las d iversas j erarq uías de l
te rritorio que con lleva este anális is, nos ref erimos en pri mer lu gar al á m bit o de pa tri moni aliz ación ,
en se gu ndo a la de ma rcaci ón y e n te rcer lu gar l a u nid ad pat rimo nial.
Desde la lógica his tórica d e la ocu pación de l territor io, se bu sca caracte rizar el p roceso q ue lleva
cons igo el corre lato que impu lsa la orden ación de l te rritorio con solidado por la cultu ra pur épecha .
Re conocemos que este te rritorio se construy e primeramen te por la t ransfe rencia del es tilo d e vida
de las culturas me soamerican as, de rivado de migracio nes y con strucción de asen tamientos. En el
caso de la cultu ra purépe cha , las diversas etapas d e expansión terr itorial cohe sionaron la ident idad
cultu ral y territ orial de v arios grupo s sociales de ntro de un mismo territorio , construyend o a lo largo
de tres siglo s (1200 – 153 0 d . C. ) un territo rio culturalment e multiétn ico. E n p ri me r lugar, mediante
la lógica h istórica, la escala d el terr itorio que h emos definid o como ám bito de pat rimo niali zaci ón
(es c. 1: 3 0 00 000), recon ocemos la import ancia de contextualiz ar en el territo rio investig aciones
que plan tean lo s límites conquis tados por lo s purépe cha s. 1
1 Pollard (1977), An Analysis of Urban Zoning and Planning at Prehisp anic Tzi ntzuntzan .; Pollard (1980), Cent ral Places and C ities: A
Consider ation of th e Protohist oric Tarascan Sta te .; Pollar d (2003), Fishe r et al., (2 003), A reexam ination of human - induced
environm e ntal c hange within t he La ke Patzcuaro Basin, Michoacan, M e xi co . Pollard (2008), A mo del of the eme rge nce o f the
Tarascan Stat e .; Sta wski (2012), Settl ement syste m s, la ndscapes and th e r i se of the Tara scan Empire: A sett lement analys is in the
lake Patzcuaro basin, Mich oacan, Mexico .; Haskell ,D., Sta wski,C . (2017), Re - Envision ing Tarascan T emporalities and Landscap es:
Historical Be i ng, Arc haeological Rep r esentat ion, and Futurity in Pas t Social P r oc e ss es ., Williams (2017), Tarascan Pottery Produ ction
in Michoaca n, Mexico. An Eth noarchaeolog ical Pe r sp ective.
84
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
Fig. 1 .0 0.
Constr ucción meto dológ ica.
De f inición de la s escalas
de anális is y
las lóg icas par a delim itar el ámbi to de
patrim onializa ción, la dem arcación y la unidad pa trimoni al
(elabo ració n propi a ) .
85
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
Esto s límite s refieren dos aspect os sob r e el te rritorio : se conte xtualiza e l límit e máximo que lle ga a
cubr ir e l Estado tarasco , y al mismo tiempo se s uperpone el lím ite territo rial que los pur épec ha s
man tienen vigente al m omento de la lle gada de los es pañoles a es te territo rio .
En se g undo l ugar, d e sde la lógica ge omorfo lógica del te rritorio, bu scamos estable cer la geometr ía,
la escala y la especificid ad que tend rá el territ orio que funge como envo lvente natural de nuestra
unid ad patrimonial. A este segundo nive l de análisis territorial lo hem os defin ido como de marc ación
(esc . 1: 1 00 0 000) . Ent endiendo que , e n nuestro caso de estud io, la demarcación es tará constitu ida
por u na div isión e spacial debi do a criterios de hom ogeneid a d y delimitada por la p ropia
espe cificidad natural del territo rio. 2 L a localización geográfica de la demarcació n se de fi ne al
est ablecer la re gión aled a ña al lago de Pátzcuaro como el eje y centr o de la demarcació n. Su escala
qued ará defin ida por dos crit erios. El p rimero se e stablece median te el o rigen y d irección de las
rutas de expansión y conquista de la cult ura pur épecha . 3
Como se gundo crite rio, la localizació n geo gráfica de las re gione s tributarias (q ue coinciden con la
dire cción de las rutas de expansión y conquist a), que, a lo largo de la temp oralidad del Est ado
tarasco , mant uvieron un vínculo es traté gico con el núcle o po lítico puré pecha . Dentro de este
crite rio, la es cala de la demarcación se perfila con la coh esión de la regió n orfebre de la cual, la
socie dad puré pecha se suminist raba de objetos e inst r umentos de uso cotid iano. Si bie n e s t a r e gió n
no form a parte de la ruta de expan sión, se cons idera parte de la demarcación , dada la import ancia
que man tuvo para la s ubsis tencia del E stado. Po r lo anterior , la ge ometría de la d emarcación q ueda
de finida por la especificidad geomo rfoló gica de los lím ites natu rales del te rrito rio, a fin de pe rfilar
las fron teras d e la demarcación .
En te rcer lug ar, para p recisar la uni dad p atrim onial , se estab lece como criterio para su definició n
abord arla de sde la lógica de la e specificid ad. E stablecemos q ue esta ló gica se d efine por los v alores
cultu rales y las caract eríst icas geomorfo lógicas q ue la colocan en una jerarqu ía mayor, re specto a
las ot ras unidade s que conforman la demarcación .
2 Fern á nde z Cac ho e t al ., Paisajes y Pat rimonio Cultu r al En An dalucía: Tie m po , Usos e Imágenes , I .; Instit uto Andalu z del
Patrim onio Histór ico (IAP H ), E d.; Cons ejería de C ultura, Ju nta de An dalucía: Sevilla, 20 10.
3 E spejel , C. Caminos de Michoacán . .. y Pueblos Qu e Voy Pasa ndo , Serie A rq. .; Anto nio, P. J., Ernesto, R., Eds.; Instit uto Naci onal de
Antropologí a e Historia, INA H: México , 1992.
86
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
Por lo anterior, establecemo s que l a unida d patri moni al (esc. 1 : 400 000) se con textualice
prime ramente desde la ló gica histórica – cultu ral, como se ha d efin ido anteriormente, esta
cons tituye el cen tro de la demarcación, y al mismo tiempo, es el cent ro del eje territorial de sde el
cual se promueven las rutas de expansió n y conquist a purépe ch a .
Su imp ortancia ge ográfica vien e marcad a por su localizació n e stratégica en e l territorio ,
circun stancia que in fluye para el florecim i en to y c o nsolidación de la cu ltura Purépe cha . Sumado a
lo ante rior, las caracte rísticas geomorfo lógicas de la unidad p atrimonial, as í como la antropiz ación
de l territo rio, reflej an la presencia de las diver sas culturas que se cohesion aron socialmente a
medida que el Esta do tarasco se e xpandía. 4 Derivad o de e sta antrop ización mult icultural, ho y en
día, p odemos reco nocer una serie de capas h istó ricas que han confo r mad o recursos de caráct er
te rritorial y ed ificatorio , los cuales , hoy, se reco nocen como re c u rsos pat rimoniale s asociados a
div ersas cultu ras que se estable cen en un mismo te rritorio en moment os histó ricos.
4 Sauer , C. The Personali ty of Mexico. Am. Geogr. S oc . 1941, 31 (3); Castro, G. La Ge sti ón Del Hombre En La Tierra y Otros Ensayos ;
Ca stro, G., E d.; Pana má, Panamá , 2005; Vol . I.
87
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
1.1 MOMEN TOS DE TONANTES EN LA ORDEN ACIÓN DEL TERR ITORIO
88
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
1.1.1. Apropiacion es en el occidente de Méxic o
Duran te el pe riodo Posclás ico Temp ran o (800 - 9 00 d. C. ) Mesoamér ica fue un territorio cultu ral
caracte rizado por la ex pansión de Estado s - Nación y pueblo s en cont inuas gue rras y disp utas. 5 En
Méx ico, podemo s citar como ejemplo a la cultu ra Az teca en e l centro de l p aís, y la cu ltura Pur épecha
asent ada al oeste de México, esta ú ltima cu ltura constit uye una de las regio nes más import antes,
cohes ionadora de un te rritorio mu lticultural, pero también un a de las meno s cono cidas de la
Mes oamérica prehis pánica. 6
En e l periodo Posclás ico Temp rano (800 - 900 d. C.) el occide nte de México se encon traba habit a d o
por pequeñ as sociedade s nómadas, las c u ales, en su mayoría, es taban dedicadas a act ividade s com o
la caza, la pesca y la reco lecció n. El estab lecimiento de e stas culturas d e manera perm anente en un
te rritorio deb ió pasar po r un proce so paulatino de exploració n del t errito rio, obligand o a realizar
migracio nes 7 para de finir su lug ar de asent a mien to. 8 L a c u ltura Chup icuaro (800 a. C. - 10 0 d. C. )
localizad a en los límite s de la Gran Ch ichimeca, s e esta blec e d e for ma p erma nen t e a l nor te d el
Estad o de Micho acán, 9 e n la regió n aledañ a a la cuenca de l lago de C uitzeo. Es ta región mantenía
un vín culo económ ico y social con lo s asent amientos es tablecid os en la cuen ca d e Zacapu, al
nor oes te de l Estado de Michoacán, d onde su vínculo con la cultu ra Pur épec ha formaría p arte d e la
sub sistencia de amb as sociedade s étnicas. 10
5 Redf ield, R. Aborigin al Population of North western Mexico . C arl Sauer. Am. J. Soc iol. 1936, 4 1 (4), pp. 5 62 – 563 ; Sa u e r, C. op .cit.,
pp. 353 – 364.
6 Wi llia ms , E. op. cit ., pp. 1 67 - 1 80.
7 Véase Acost a Guiller mo, Las oc upaciones prec erámicas d e la c uenca de México. Del pobla miento a las prim eras soci edades
agrícolas ., 1967 .
8 Dixon, B . A Prelim inar y Se t tlement P attern Study of a Prehisto r ic Cu ltural Corrido r: Th e Comayagua Val le y , Ho nduras. J. F. A rchaeo l.
1989 .
9 Etimol ógicame nte Micho acán signif ica “lugar de p esca dores”
10 Darras, V.; Faugère, B. Chup ícuaro. Les Nouv. l’archéolog ie 2008; Maurer et al ., Intr a - S keletal Variabi lity in T r ace E lemental
Content of Precolu m bia n Chupicua ro Huma n Bon es : The Re c ord of Post - Mortem Alteration and a T ool for P aleodietary
Reconstr uction. , 2011 ; Valdo v i nos, M. Dyna mics of Classification and E xhibition of Ethnog raphic Collecti ons in the Ethnological
Mu se um o f Be rl in thr oug h S ome Ame ric an Ex ampl es . 2013.
89
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
Fig. 1 .01.
Améri ca media : cult uras y pue blos nat iv o s .
Midd le
Ameri c a: N ative Cult ures and p eop les, Sa uer, C., 1970 [DRC] .
90
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
En un estud io exhaustiv o sobre la ident idad cultural de las socie dades nativas d e esta región, e l
Geó grafo Carl S auer (1941), concluye en Am éri ca me dia: cul tu ras y p uebl os nati vos el t rabajo
etno lógico en el cual se de fi ne n los ámbitos territ oriales corre spond iente s a las culturas nóm adas y
su pos terior est a ble cimiento en re giones geog ráficas concret as (Fig . 1 .01) . Lo s pr imero s
asent amientos d e las sociedad es nómadas se ob servan en las reg iones hidrográf icas del lago de
Chap ala en el Est a do de J alisco y del lago d e Pátzcu aro y Cuitze o en el Estado de Michoacán .
Las caract eríst icas geomo rfológicas, así com o la calidad de los producto s de los que se pro veían,
pe rmitió la cre ación de un important e flujo m igratorio y crecimien to económ i co e ntre las
pob laciones de la cultu ra Chupicuaro y lo que sería m ás adelante las poblacion es del Estad o tarasco .
En e l Pos clásico T ardío (alrededor d el año 900 d. C. ) la ocupación previa del terr itorio en el occide nte
de México d io como resultado la reorgan ización de los asentam ientos existen tes al comenz ar a
est ablecerse diversos grupos culturale s en es ta geografía d el territ orio (F ig . 1 .02) . Pr ov eni entes del
norte, los Uacuzecha en alianz a co n los po bladores n ativos de la cuen ca de Pátz cuaro y de Zacapu
est ructuran los primero s asentamient os. 11 En las zonas lacu stres s e observ an indicio s de un claro
de sarrollo ag rícola, en regiones com o El Opeñ o (Jacona) e xisten ve stigios que ev idencian el
de sarrollo de esta activ idad, así com o los r e sto s de una necrópo lis, jun to a los cimientos de lo que
pudo ser uno de los prime ros asentam i e ntos p revios a la con formación de la cultura purépec ha . 12
1.1.2. Expansión y c onsolidación del Estado tar asco
Como se mencio nó anteriormen te, a lo largo de Mesoamérica se fun dan y s e e stable cen pequeñas
socie dades cult uralmente i n depend i e nte s, que a menu do se con stituían en ciu dades - e stad o.
Adm inistrat ivamente, estas s ocied ades est a b lecen su núcleo político central e n una co munidad
urb anizada y de allí, e stratégicame nte se ex pandían a sus alrededor es mediante campañ as de
conqu ista y exp a n sión. 13
11 Barri ga, E .; M endoza, F. Pátzcua ro En Brev e. Historia, P er s onajes y Efemé r id es ., CO NACULTA.; 2010.
12 Aguilar, F. Bie ne s de Pr e sti gio y Economía Ritual En E l Estado Tarasco , El Colegio de M ichoa cán, A .C., 2013 ; Beek man, C. S. Recent
Research in W e st e rn Mexican Ar chaeology , 2010; Bu sh, J. Architectural Patterning in the Purep e ch a H eart land_ an Intrasit e
Settlem e nt Stu dy at the Urban C e nt e r of Sacap u Angamuco, Mic hoacan , 2011; E spejel, o p. cit., pp. 17 - 23.
13 Williams E ., op. ci t., pp. 172 - 176.
Fig. 1 .02 Asentamie ntos previos a la cultura Puré pech a . Ca rt a
etnográfica de México 1877, [ GBn F , EC ]. Ima gen e ditada por la
autor a.
91
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
Como se mencio nó anteriormen te, a lo largo de Mesoamérica se fun dan y s e e stable cen pequeñas
socie dades cult uralmente i n depend i e nte s, que a menu do se con stituían en ciu dades - e stad o.
Adm inistrat ivamente, estas s ocied ades est a b lecen su núcleo político central e n una co munidad
urb anizada y de allí, e stratégicame nte se ex pandían a sus alrededor es mediante campañ as de
conqu ista y exp a n sión. 14
Ent r e 12 50 y 13 50, el linaje en cabezado p or Tariácuri, se asienta en el centro del Estado d e
Michoacán , estab leciendo en la cue nca del Lago de Pátzcu aro el origen cu ltural de la cultura
pur é p e cha , 15 teniendo a Pátzcuaro , T zintzun tzan e Ihuatzio como capitales en las dist i ntas ép ocas
d e l Es t ado tarasco (Fig . N.º. 1 .03). Desde es te territo rio, se gestion a la in teracción p olítica d e un a
nuev a socied a d pre hispánica: la purépecha , derivad a de una cohe sión multicu ltural, convirt iendo
así, la cu enca del lag o de Pátzcuaro en el núcleo po lítico, 16 e conómico y geo gráfico de l Estado
tarasco . 17
Para 1350, con un territ orio más rico y e xtens o, el T ariácuri 18 d irige una serie d e campañas m ilitares
fue ra de la cue nca del L ago de P átzcuaro est ableciend o así una s erie de ru tas de exp ansión, mient ras
qu e, en C ami nos d e M icho acán … y pue blos que voy pas ando , en e l m apa 3: rut as p rehis páni cas, se
indica la e strate gia territo rial y la dire cción de las rutas d e conquist a y expansión, teniendo como
cen tro polít ico - adminis trativo la me seta comprendid a entre Pát zcuaro, Ihuatz io y Tzintzuntz an (Fig.
N.º . 1.04) .
Al mismo t iempo, el docume nto hace referen cia a u n a serie de poblacio nes existentes en el
te rritorio de sde la época de expan sión y conquist a de la cu ltura P urépecha. 19 L as pob laciones
refe ridas en este m apa son mencio nadas e n distinto s cód ices, t al como son e l de Teller iano -
Remen sis (1562 ); Lie nzo de Jucu ta cat o (1565 ); y la Rel ación de l as ce rem onias y ri tos y pobl aci ón y
14 Williams E ., o p. cit., pp. 172 - 176.
15 Barr iga & Mend oza, op. ci t., pp. 4 2 - 53; Pol lard Perlste in, H. ; Cahue, L. Mortuary Patte rns of Regional E lites in the Lak e Patzcua ro
Basin of Western Me xico . 1999.
16 La nación T arasca que ocu pó y pobló est e rein o fue una d e l as tribus e rrant es que viniero n del Norte con l os Azt ecas, el últi m o de
sus monar cas, despu és de haber r e ndido ho menaje volunta ri a mente a Nuño de Guz mán (Romero, 18 62) .
17 Esp ejel, C. Caminos d e Michoacán ... y Pueblos Qu e Voy Pasando , INA H: México, 199 2; Perlstein Poll ard, op. cit., pp. 218 - 222;
Staw ski, C. J ., op.ci t., pp. 39 - 42; Williams, o p.cit ., pp. 172 - 175.
18 Tariacu r i es e l p rincipal h é roe de la his toria que contab a el petamuti en l a fiesta Equat a consqua ro. Es el personaj e mejor r et ratado
en la Relació n de Me chuacan, o es e l fundador del reino, pero, sin su ayu da, Hiripan, Tanga xoan e Hiquingaj e no hab rían si do
señores, no ha bría n conquistado T aria r an ni h abrían podido f ormar un solo reino ( Espeje l et al., 200 8).
19 Alc a lá, J . de. Relac ión de las c eremonias y rit os y población y gobierno de los indios de la pro vi nci a de Mech uacan. Pueblo s
Origin arios.
Fig. 1 .03
Relato migrat orio, lleg ada a Mechu acan
., 1562 [FA MSI].
92
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
gobe rnac ión de los I ndios de l a Provi ncia de Me chuac án ( 15 40), 20 sie ndo es tos lo s más signif icativos
que narran parte de la historia de la r egión . L as poblacione s primigenias que fueron parte
est ratégica de la co nsolid ación del Estad o Tarasco . Po r una parte, la dire cción geográfica haci a
donde se dirigie ron las rutas de conqu ista y e xpans ión se encontrab an e strech amente vinculadas
con las caracte rísticas geomorfo lógicas de cada terr itorio, bus cando siemp re expandirse hacia las
regio nes lacu stres, y colocand o posicio nes de avanzada y d efensa en las poblacione s protegid as por
la orog rafía del te rritorio . 21
El Estado tarasco 22 tuvo dos perio dos en la o rdenación de l te rritorio, el prime ro de expansión y el
seg undo de cons olidación, este últ i mo p revale ció en el te rritorio a la l legad a de los es pañole s a esta
re gión en 1 522. 23 Para co nsolidar las fronte ras , los purépe chas s e exp a nd i e ron radialmen te,
de finiendo esta e strate gia con base a las característ icas geomor fológicas de l territo ri o, así como a
la ident idad cultural de las po blaciones, así como de l tribut o q ue de est as se po dría obtener, la
ex istencia de cen tros ceremoniales y a establecid os era parte import ante de la expansión (Fig. 1.05).
Por t al motivo, el perímet ro más cercano a la zona lacu stre del lago de Pátzcuaro eran las llamadas
tie rras de primer nivel ( p rimer radio de expansió n), estas se encontrab an bajo e l control dire cto de
la capital p olítica. 24 En el p rimer radio de expan sión lleg a n por el Noroe ste hacia la zona de Z acapu
(lugar de p iedras universales) y N aranxan, y hacia el Nore ste hacia la re gión de Cuitzeo (lu gar de
tinajas de agua).
20 La Rela c ió n de Micho a cán e s un d ocumento e n el que se describe n las co stum bres que te nían l os habitan tes de Mi choacán,
México, antes de la conq uist a espa ñola. Fue e laborad a h ac i a 1540 , mu y probab lemente por el fra nciscano f ray Jer ónimo de A lcal á,
a p et ici ón del pri mer virre y de la N ueva Es paña, don Anto nio de Me ndoza, co n la info rmaci ón que le proporcio naron viej os
sacerdot es indíg enas. Para una mayor pro fund idad de l tema, se p uede c ons ultar el pro yecto de i nv e stigació n “Relación d e
Micho a cán. Instrume ntos de consu lta”, des a rroll ado con el apoyo de l Colegi o de Michoacán, la Universi dad Indíge na Interc ultural
de Mich oacán y la F oundation for the Advan c eme nt of Mes oameric an Studi es, Inc. (FA MSI), en e l año del 200 8.
21 Esp ejel, op .cit., pp.31 - 34; Pol la r d, op . cit., pp. 117 - 122.
22 (Barr iga & Men doz a, 2010; C árdenas & F., n. d.; Espejel, 2004; Ettinger - Mc Enulty, 20 13; Haskell & Stawski, 20 17; Pereira, 1 996;
Perlstei n Poll ard, 2008; P ollard Perlste in, 1980; Pur épechas, Riquezas Arque ológicas , 2015 ; Stawski, 2012) .
23 Vid no ta 1
24 Ocho a, Á.; Sánch ez, G. Michoacán : Historia Breve ; Fo ndo de C ultura Ec onómica: México, D.F., 2011 ; Acosta Ochoa, G . L as
Ocupacion e s Prec e rám icas de La Cuenca de México. D e l Pobl amiento a La s Primeras Soc i edad es Agrícolas . 1967, pp. 1 – 14; Vid nota
5; Vid nota 4.
99
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
Fig. 1.06.
Radios indic ativos a la expan sión y conquistas de la
cultura purépech a.
Mapa geog ráfico de l Obisp ado de
Mech uacan , 1801 [BNE] . E ditada por l a autora.
100
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
Fig. 1.07.
Rutas de e xpansió n y conq uista.
Map a geog ráf ico
del Obis pado de Me chuacan,
1801 [BNE] .
Edit ada por l a
autor a.
101
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
1.1.3. El territ orio purépe c ha y la reorganización colon ial
La conquista e spañola, 44 de la m ano de la e vangeliz ación, sent aron las b ases para e stable cer una
nuev a organización territorial, deriv ando con ello una nueva est ructura geopo lítica y eclesiást ica en
la regió n que anterio rmente supon ía ser el Estado t arasco . L a corona e spañola 45 esta blec e,
med iante sus inst ituciones y le yes, la nuev a reestru cturación de l territorio , creand o para ello
Pro vincias, O bispado s y A rzobispados . 46 L as ordenes r e ligios as fueron las en tidades in stitucion ales
res ponsables de div idir el t errit orio, de acue rdo con las caracte rísticas sociocu lturales de la
pob lación .
En e fecto, la d istribució n de las riqu ez as naturales e stuvo est rechamente as ociada a est a política
te rritorial, const ituyendo de est a manera e n e l territ orio pur é p e cha el O bispado 47 de M ich oacán . 48
La primera o rden en establece rse en e l te rritorio purépec ha son los agustino s que partieron de
Esp aña hacia Amé rica en 153 3, cinco años más tarde comenzaban la labor de ev ang e lizació n en el
tróp ico michoacano , por las regio nes a d onde la orden franciscan a aún no se establecía (Espejel,
1992 :45 ) . Po ste rio rme nte , en 1553 lle gan los Francis canos, y más adelante, en 1574 , los Je suitas,
reo rdenando el te rritorio con base a las inst ruccione s referidas de sde la corona en Españ a .
Las prime ras trans formacione s en e l te rritorio pur épec ha comienzan co n la reestructu ración
polít ico - admin istrativ a, fundando p or parte de los evangélico s nuevas pob laciones de carácte r
mest izo, la mayoría d e los nuevos asen tamiento s s e localiz aron geo gráficamen te en cercanía a lo s
44 En j ulio de 1 522, Cristób al de O lid lle gó a Mi c h oacán dond e fue re c ibi do pacíf icamente por el ej ército taras co y el 25 d el m ism o
mes entr aba a la capit al. Sus ho mbres subie ron a las y ácatas, destr uyeron lo s ídolos, la pie dra de sa crifici os y saquearo n la c asa de l
cazonc i, c ome nzando así la conquis ta del terr itor io t arasco ( Espejel,199 2:42 ).
45 “…Co n las Instru cciones y Rel aciones G eográfica s que cont estaron lo s fun cionar ios civiles y ecles iásticos según el cas o, avan zóse
enormem ent e en el c o nocimiento geogr á fic o, etno gr áfico, e c onó mico y est adísti c o de las Amé ricas y s irvió a l a c or ona para int en ta r
una mej or admin istración p ública” ( Carr era S tamp a, 196 8) .
46 Carr era Stam pa, M. Relaci ones Geogr áficas de Nueva Esp aña Siglos XVI y XVIII. Estud. H ist. N ov ohis p. 1968.
47 Se denom inó Pro v in cia de Michoacá n o Mechoa c á n, a u na gra n parte de l territor io que perte neció al antiguo Estado tarás co,
ubica do en la p arte medi a occid ental de M é xico. Regi ón de mu chos con trastes, con vast as y ric a s planicie s, escar pa d os y bosc o s os
mont es o valles ca luroso s, semi desér ticos y áridos u n os, otr os ab u nd osos de aguas, río s, lagos y peces, de donde se derivó s u
nombre de Michoa cán, “lug ar del p esca do”, en Nah uatl. Sus minas de oro, plata y c obre le die ron cele bridad y pr onto desper tar on
la co dicia de los encome nderos a q uienes el conquist ador H ern án Cortés reparti ó la mayorí a de lo s pue blos que conform aban el
antigu o señorío (P atrimoni o Nacion al, H. Ay untamient o de More lia , T estimo nio compañ ía Editor ial, 2001) .
48 C oll - Hurt ado & Sánc hez - Sal azar. La Minería En El Obispado de Michoacán a Mediad os D el Siglo XVlll . Inve stig. Geogr. 1999, p109 –
121.
Fig. 1.08. Cr ónic a s de Mi c ho acán: Mapa 6 , 1772 [JCB]
Fig. 1.09. Evangel ización de lo s indígenas pur épecha s por el Obispo
Vasco de Quirog a y J eró nim o de A lca lá , 1780 [J CB].
102
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
núcleo s indígen as ya co nsolidad os (Fig. N.º. 1.0 8 y 1. 09 ) . L a creación del obispad o de Micho acán 49
geo gráficamen te se con stituye t al como lo re fiere el d ocumento N otici as par a form ar l a hist oria y
la e stadí stic a del obis pa do de Mic hoac án (1 862) , dó nde mediante la d ivisión ecle siástica que se
ve rificó en la N ueva Españ a, refe rida a la Re al Cédula de l emperador C arlos V, fe chada e n 20 de
feb rero de 1534. En ella se m a n daba dist ribuir el territ orio conq uistado en cuatro provin cias y
obispa dos: M éxi co, Mi cho acán , Oax aca y Co atz acoal cos . 50
Los lindero s que los o idores asign aron a Mich oacán (F ig. N.º. 1.1 0 ), re latan que el 1 º mojón d e este
dich o O bispa do de la ciud ad de U chichi la ( Tzint zunt zan) , o sea provi ncia de Mechoacán , el 2° en
Am abat io, 3° en Ori riapu ndaro, 4° en Apu ndaro , 5° Ara nzán, 6° en Ataza zalc a, 7° en X acon a, 8° en
Ap iritivan, el 9° en A tari acaro, y el 10° en Agua cana , 11° A tuza ntla. Par ece qu e el o bje to de la
Audi enci a fue asi gna r al Obis pad o los mism os lí mit es q ue t enía el ant iguo rein o de M icho acá n . 51
Con la orden ación y constru cción de iglesias , convent os y m isiones se d a inicio a un nuevo proce so
de antropizació n cultu ral en el te rritorio pur épecha . Respond iendo al int erés de l oido r Vasco de
Qu iroga (1470 - 1565 ), 52 qui e n , una v ez obis po, edifica en Tz intzuntzan una igle sia y un convento
para come nzar la evan gelización de esta regió n.
Pos teriormente , con la silla e piscop al estable cida en Tzin tzuntz a n (1536) traslada la sede de la
dióce sis a Pátz cuaro, 53 co menz ando aquí un nuev o peri odo h ist órico – cu ltural en la apro piación
colon ial d el te rritorio (Fig. N.º. 1.11).
49 […]a pa re ce por e ste doc umento, que no se com prendía e n el áre a del O bispado el territ orio ente ro de lo s Ch ichime cas […]sino
única mente el de l a compren sión de Yu riri a pu ndaro que era m uy vasto y se extendía h asta San L uis de La paz (Romero, 1862) .
50 Rom ero, J. G. N ot ici as P ara Formar L a H ist or ia y La Estadística Del Obispad o de Michoacán ; Ne w York, 1862.
51 Ibid.
52 “ … Lo pr imero q ue hiz o fue cort ar las dis cordias de los conqu istadore s […] f undando un hospit a l en S anta Fe , fijó en Tzintz untzan
la capit a l d el Obis pado: lev antó ig lesias, er igiend o curatos q ue encomen daba a los Agu stinos y Fr anciscanos, en 1540 fun dó la
ciuda d de Pátzc ua ro y trasladó a ella la sil la epis copal c on la Ig lesia matr iz” (Rome ro, 1862 : 1 0 - 11 ).
53 “…Pátzcu aro era un centro r eligios o con una pobla ción estima da en 4, 000 habitan tes a la lleg ada de los e spañoles. El
asent amient o se estruct uraba en tor no a una gran pl ataform a art ificial so bre la cual se de splantab an templos y otros edific io s
re lac io nado s con l a administ ración” ( Ettinger- M c Enult y, 2013) .
103
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
Fig. 1 .10. Mapa gener al del Obi spado de M i c ho a cán . 1805 [ A IP ] Editado
por la autora .
Fig. 1 .11. Rutas de asent amiento de las ordenes r eligiosas : M apa
geog ráfico del Obis pado de Mechuacan, 1801 [BN E] . Ed itada por la
104
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
Pátz cuaro 54 fue la p rimera capital d el Estado t arasco , sobre lo s restos de los asentamiento s
ex istentes, se construy ó el nue vo orden urbano colo nial. La e viden cia arqueo lógica confirm a la
reu tilizació n de asentam ientos p rehispánico s y la superpo sición de elemento s coloniale s sobre
trazas preexis tentes. Com prendi end o el té rmi no “f und ación” no ta nto como e l ac to de e sta blece r un
nuev o a sent amie nto, sin o el de bauti zar un asent amie nto e xiste nte par a pr oseg uir a su
reor dena mie nto. 55
El pro ceso de aculturació n del núcleo polít ico cent ral de lo que fuera el Estad o tarasco lo fo rmaliza
Vasco de Qu iroga, 56 con b ase a la ut opía de Tomás Moro . Ut opía, r espond ía al nombr e otorg ado a
una c i udad i magi nari a, la c ual si gnif ica li teral men te “n ingún l ugar” en l a cu al se refl ej aba la
impo sibi lida d de l a real izaci ón ple na de u na so cied ad pe rfect a. La revi sió n de l a tradi ció n
ren acent ist a en text os ut ópi cos re salt a el pape l de la arqui tect ura e n la cre ació n de una nuev a
soci eda d y l a m ane ra e n que la propue sta de u na s ocie dad d ist int a se vinc ula c on u n pr oyect o de un
nuev o or den e n el esp aci o ( Choay, 1997 ).
Así , en el pr oceso de la evangeliz ac ión, co mo pro yecto utópi co, s e crea una nueva soc iedad c ris tiana
pla ntea da e n y uxta posic ió n a l a soci eda d pag ana y a la soci eda d eur ope a, e nco men deros y
conq uist ado res. E ste c ontr aste se pl asma e n el e spaci o cons trui do a di stintos niv eles. L a
ree struct uraci ón d el terr it ori o, l a im pos ició n de nuev as je rar quías, la p ro pues ta de nuev as for mas de
cons trui r y de est ruct urar e l e spaci o arqui tec tónic o debí an m arca r la dif ere nci a entre la n ueva
so ciedad y el mundo pagano . 57
Parale lamente, al traslad o del O bispado de Tzintzu ntzan a Pátz cuaro, se establece el pueb lo - hospit al
en la actual San ta Fe de la Lagu na, a seme janza del y a ex istente en lo que hoy es la Ciudad de Méx ico
54 Romero (1862:71) r efiere q ue Pátz cuaro a ntes de la conq uista er a un bar rio de Tz intzu ntzan, y lugar de r ecreo d e los monar cas
Micho a can os: algu nos lingüist as dicen que Pátz c u a ro sig nifica en ca s tellano lug ar de alegr ía; y realme nte mere c e l lamarse así por
su majest uosa sit uación, c asi sobre l a margen de l bellísi mo y pint oresco lag o de su nombre .
55 Ettinger- Mc Enulty, C . ¿F undación o Reorganizac ión? La G estación D e l Urbanismo Novohis pano En La Cu enca Lacus tre d e
Pátzcuaro, México . Urbana 2013, 1 (1), 1 – 27
56 Ibid. p. 17. “ Vasco de Qu iroga, p rimer obispo d e Michoa cán fue una figu ra central e n la histo ria local. Im pulsor de un pro ye ct o
social, ba sado en el pe nsamiento de Tomás Moro, imple mentó diversos p royectos a parti r de un gran r e speto por los pueblos
indígena s . […] i nfluyó tanto en el desarrollo d e la traza de Pátzc uaro c omo en el proy e cto pa r a la C atedral de San Salv ador, fu e
fundame ntal en el proceso [ … ] la pobl a ció n vo lvió a l a cuenc a y , e n parti cular, Pátzc ua ro experim ent ó un espe c t acular cre c im iento
entre 1548 y 156 8” .
57 Ibid. p. 4 - 5.
Fig. 1 .12. D etal les de [...] la trasl ac i ón de la silla episcopa l a P átzc uaro ,
1778 . [BD M]
105
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
(Fi g. N .º. 1.1 2 ). En él , lo s indígenas a p rendiero n y perfeccio naron los oficios endém icos de la
re gión, 58 ad aptando e imp lement ando nuevas té cnicas, la agricu ltura y la pesca se ven
benef iciadas. 59 Estraté gicamente, las ordenes relig iosas recono cen que la situació n geográfica de
la cuenca de l lago de Pátzcuaro conv ierte a este te rritorio en un punto trascen dental, def iniéndolo
com o el núcleo cen tral para de finir y estru cturar las rut as d e evan gelización al sur del Obispad o de
Mi choacán . Co lonizar e l sur del Ob ispado es tuvo impuls ado no s o lo p or la es trategia d e
ev angelizació n, sino po r el obje tivo de acceder al mar de l sur, lo que hoy es e l océ a n o Pacíf ico, y
sobre to do coloni zar los t e rri torios min eros se c o n virtió e n priorida d. 60
Vincu lado a la ev angeliz ación, se suma la m isiva de llevar a cab o un a reordenación u rbana y del
te rritorio. De tal m anera que, a fin de congregar a los e spañoles dispersos en el t erritorio de la
Pro vincia de Michoacán, s e ordena la fu ndación de villas y ciu dades , cre a ndo p ara ello las ciudad es
de Guayangareo - Vallad olid e n 1541 (actu almente Morelia), y la v illa de Zamo ra (Tzirón daro) en
1574 . 61 C on la constru cción de estas nuev as ciudades, Pátzcuaro se disputa la supremacía ep iscop al
con la nu eva Vallad olid . 62
Vallado lid (F ig. N.º. 1.13) crece en la gracia de los esp añoles, sit uación que impuls ó el traslad o de
los pode res civile s y su conversión en capit al de la provincia, la sede episcop al y el Cole gio de San
Nicolás no tardaron en tras ladarse en 158 0, al m ismo tie mpo se van es tableciendo las nuevas
de limitacione s geopolíticas a l int erior de la Provin cia; todo lo an terior se p romueve dada la m uerte
de l obis po de P átzcuaro V asco de Quiro ga. 63
58 Véase en e l apart ado 3. Momen tos det onantes de la unid ad patri monial: a ct ivid ades socioe conóm icas, Capít ulo II , Fase 03. La
espec ificid ad de la unida d patr imonial .
59 Vid nota 25., Vi d nota 5 3., Vid not a 58.
60 “…las dos gr andes dió c es is de Micho acán y de G uadalajar a […] que a barca ba n [ … ] e l oeste y nor oeste de la Nueva España y la
Nueva G alicia, c a rec ían de límit es fijos […] y no cesar on de exte nderse con e l avance de l a coloniz ación mi nera y agr ícola.” Berth e
Jean - Pierre Las relacio nes ad li mina d e los obis pos de la Nueva Es paña, si glos XVI y X VII ., Ecole de s haute s etude s en scie nces
sociales, Pa ris., p p.4 5.(Berthe, 199 7) .
61 Varga s, G. Geografía Históri co - Económica d e La P rovincia de Mich oacán: Siglo XVI. 199 6; p p 107 – 158.
62 Esta ciud ad ha tenido tres no mbres diferente s: recién const ruid a se le llamó Gual langaréo, por ser este e l nombr e del valle e n
que fue fu ndada: des pués se l e dio el nombre de V a ll adoli d por cédul a de l a reina Dª Ju ana, nom bre que conser vó hast a el añ o d e
1828 en que la leg islatura del Es tado lo ca m bió en el de More lia, para pe rpetuar la memor ia del ilustre g eneral D. Jos é Marí a
Morel os que nació e n ella ( R omero, 1 862) .
63 Vid nota 25., Vid nota 53. , Vid not a 58.
106
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
Fig. 1 .1 3.
Mapa de l a Nobilís ima Ciud ad de V a ll a do lid
(Morelia), 17 94 [A IP].
107
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
A fin de reun ir a los indígenas en asent a mien tos de nueva organiz ación urbana, la co rona española
prop ició la con strucción de un corred or criollo y mestiz o, estable ciéndolo en las mejore s tierras de
los llan os de la provincia de Michoacán . Dada la importancia de este corre dor, podemos identificar
la pe rmanencia de pob laciones que con tinúan vigen tes hoy e n d ía , tale s como Maravatío, Cuitzeo,
Pu ruándiro, Tuz antla, así como Z acapu, Tlazazalca y las pob laciones asentad as la ribe ra del Lago de
Pátz cuaro, V alladolid (Mo r e lia) ten ía barrios orien tados a est a población . 64
Cabe mencion ar que las e strategias me ncionad as anteriorm ente u tilizaron lo s camin os y sende ros
est ablecido s en el territ orio p or los purépec ha s y las d emás so ciedades p rehispán i cas . De esta
mane ra, las ordene s religiosas em plean los cam i n os de expan sión pur épecha para e stable c er la
religió n y asentar e l nuevo o rden urb ano en el t errit orio. Po steriormen te, el d esarrollo de las
activid ades en démicas, as í como el desarro llo de las act ividade s traídas p or la cult ura esp a ñ ola, y
sum ado a e llo, la necesid ad de comunicar s e ent r e las nuev as poblacion es incentiv a el
fortale cimien to de los caminos ya trazados en el territorio. 65 S e e stab l ecen jerarquías ent re los
camin os que comun icaban principalm ente con la cap ital de provincia o en su d e fecto , con la capit al
de la Nue va Españ a .
Se conso lida el camino que comun icaba a la ciudad de Valladolid y la región de tierra aden tro hasta
Guad alajara, así com o el tramo que comunicab a la ciudad de Vallad olid con la v illa de Co lima, vía
Pátz cuaro, C hilchota, Tang a n cícuaro, Zamora, Jiquilp an y Z apotlán. 66 Pe se a no ser capital de
Pro vincia, dada su lo calización en el territ orio, P átzcuaro se conv ierte en paso obligat orio de l
tráns ito comercial y de per so n as. Con la lleg ada de los animales de tracción surge act ividade s com o
la ganad ería y h aciendas de labor, s ituació n que prop icia la transfo rmación paulat ina del p aisaje
autócto no 67 (Fig . N .º. 1.1 4 ).
Duran te los siglo s XVII - X VIII, a e xplotació n de la tie rra originó un mom ento deto nant e en la
orden ación del ter ritorio central de la Provin cia d e Michoacán , derivand o e n la edificación de
imp ortantes hacien das agrícolas y ganade ras. 68 En la región cen tral de la provincia, particularm ente
en l os alre dedores de la cuenca de l lago de Pátz cuaro se es tablecen hacien das dedicad as a la
64 Vid nota 64.
65 Stanis lawski, D. The Anatomy of Eleven Towns in Michoaca n ; Austin, Texas, 2007.
66 Vid nota 25.
67 Véase m ás adelante en el apar tado 3. Momentos det onantes de la unid a d p a trim onial : proces os hist óricos.
68 Berthe, J. - P. Las Relacione s Ad Limina d e Los Obisp os de La Nueva España, Siglos XVI y XVII . 1997., Gavira, M. E xpe d ici one s
Mineralóg icas de Fines D e l Siglo Xviii: La Búsqueda de Azogue En Nueva Esp aña ., 2015, 52, 1 – 17.
Fig. 1.1 4. Haciendas de labor : a . el ri ego, b. la s iembra, c . la
cosecha, 1 885 [DR C ].
108
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
ganad ería y a la explot ación agrícola, su mado a ello , se cohes i o nan dive rsas técnicas para con tinuar
de sarrollando las activid ades endém icas de la p oblación local. 69 Hacia T ierra C aliente , al sur de la
Pro vincia, se acre centó el trabajo en los ingen ios, las es tancias ganade ras, y predomin aban los
te rritorios ricos en mine rales y en la ob tención d e pigment os nat urales. 70
Dada la riquez a exis tente en el te rrito rio, el Te atro e clesiástico de la p rimitiv a iglesia d e las I ndias
Occid entale s (Dávila, 1655) ref iere que e n el Obis pad o s e coge muc ha c ochi nill a, alg odón , ca cao y
cana fi ftol a, tie ne mi nas de oro, pla ta , co bre, y azu ache . En Santa C lar a se h ace l a fundi ción del c obre,
y e n Tacá mbar o hay inge nio de az úcar . Sale n del obis pado m uch as di ferenc ias de me rc ader ías, que
se l lev an a Es paña, pint uras de pl uma, pin cel, y e scul tur a, esc rito rios , mant as y p años de al god ón .
El co me rcio ent re villas y ciudade s fue un a de las activ idade s que prop ició la form alización de los
camin os, deriv ando ello e n la ne cesid a d de pob laciones en las cuale s pudieran pernoctar lo s
arriero s, los t amemes, los camin eros, los men saje r o s y los comercian tes , quienes trans itaban
cont inuamente de norte a sur las tie rras del Obis pado. 71
Deriv ado de l des arrollo co mercial, y dada la n ecesid ad de pernoct ar en el te rritorio de la Pro vincia,
se inco rpora a la Real Corona, los of icios dedicado s a c u brir est a ne cesidad, surgiendo los primero s
mesones y posa das, postas y correos. 72 Est a situació n origin ó de m a nera in direct a la const rucción
de una red de asen tamientos, a fin de cub rir la neces idad de perno ctar, comenz ando a cons olidar
ya una red de caminos. 73
La m inería impuls ó el desarrollo del te rritorio, po r lo que la prese ncia españo la y criolla se fortale ce
en las regione s mineras 74 d el Obisp ado de Micho acán (siglo XVI). La j urisdicció n de Vallad olid (ce ntro
– occi dente del Obis pado) t ení a una prod ucció n import ant e de cobr e 75 y cal ( Fig. N. º 1.1 5 ). La re gión
69 Vid. Not a 3.
70 V id. Nota 51.
71 Vid. Nota 3., Vi d. Not a 25., Vi d. N ota 63.
72 González Dá v il a, G. T e atro eclesiást ico de La Primitiva Igl e sia d e Las Indias Occidental es: Vid as de Sus Arz obispos, Obispos y Cosas
Memorab l es de S us Sedes, Madr id, 1655. , Vid. Nota 5 3.
73 West, M . Transition f rom Preclass ic to Classic at T e ot i huac án. 1965, p. 19 3 – 202.
74 “ … an t es de la lleg a d a de los espa ñole s ya se ex traía co bre y se fun día para h ac er instrumen tos y her ramie ntas en esta regió n. La
técnic a de extra cción y f undición [ …]era rud imentari a , [ …] como no t enían he rramient as con qu e que brar la pie dra, se c o nforma ban
con fund ir el cobre q ue conten ía la tie rra y piedr a más su perficial. Afirmand o que llev ando “herr amientas de Casti lla”, a las mina s,
se sacar ía más ca ntidad.” (Ma r quez, 2009) .
75 Para profun dizar en la per cepci ón e intereses que ten ía el Vir rein a to de l a Nueva Espa ña por este terr itor io durante el siglo X VIII,
puede co nsultarse Tabla G eográphica de la P rovinc ia de Mechoacá n, bajo de l os térm[ino]s de la Alcald ia Ma[yor] . Año de 1745.
La cual for ma parte For ma parte de una re lac ión de script iva de la pro v i ncia de Micho acán orden ada hacer por su al calde mayo r
Fig. 1.1 5. Pobl aciones m ineras en l a inte ndencia de V allado lid.
Carta Ge neral del Rein o de la Nueva Españ a 1804 [LOC]. E dit ada
por la autora .
115
Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
Dada la impo rtancia que supo nen los núcleos po líticos purépe chas asentados e n la cu enca de
Pátz cuaro, es allí donde se e stab l ecen las primeras cap itales del Obispad o y prov incia de
Michoacán . 83 Pos terio rmente e sta es t rasladada a la ciu dad de Vallado lid (Morelia), la cual fue
cons truida exp resamente para ser asentamiento de la socied ad española (F ig. N.º. 1.21 - 1.23) .
Con la orden ación en e l territorio d e las p rimeras orden es religio sas, se llev a a cabo la prime ra
rees tructuració n de los lím i t es geop olíticos de l Estado taras co y su evolu ción a Pr ovincia d e
Michoacán . Para tal efecto , la mayoría de lo s asentamient os m ultiét nicos fueron reubicados,
siemp re en cercanía a las nuev as poblaciones fu ndadas ex novo. Admin istrativ amente, el Obis pado
de Michoacán lo gra consolidars e con la lle gada de la p rimera orden religios a: los Agustino s.
Esto tr ajo consigo la fundación de capillas, mis iones e i gle sias, y a en el siglo XVII se fundan los
prime ros conve ntos. Año s más tarde , se est ablece la o rden Fran ciscana, fundando un a serie de
igles ias, en regiones d onde el territ orio y a estaba co nstituido. Finalme nte, los Jesuitas son la últim a
cong regación asen tada en esta Pr ovincia, fun dando para ello dos de los p rincipales cole gios en la
Nuev a España: uno en la ciud ad de Pátzcu aro y otro en la ciud ad de Vallad olid (Morelia) (F ig. N.º .
1.2 4- 1.2 6 ).
Si no s centramos en la definición de los lím ites polít ico - a dminis tra tivos, pri meram ente, se obser va
que el Ob ispado de Michoacán se cciona la fron tera occid ental de l Estado taras co con e l Obisp a do
de Gu a dalaxar a. Int e rna me nte, el Ob ispado se subdiv i d ió en provin cias, s i e ndo la Provin cia de
Michoacán el te rritorio qu e absorbe complet a me nte el re sto del E stado taras co ( Fig . N. º. 1.2 7- 1. 28 ) .
Po ste rio rmen te , para de limitar la geo metría de l ámbito de patrim onializació n, se considera
únicame nte las supe rficies del E stado tarasco q ue queda den tro del lím ite de la P rovin cia de
Michoacán (Fig. N .º. 1. 29 ).
83 Los li nderos q ue los oi dores asignar on a Michoa cán relat an lo s iguiente : el 1º m ojón de este di c ho Obispado de la ciud ad de
Uchi c hil a (Tzin tzuntz an), o se a prov incia de Mechoacan, el 2º e n Amabati o, 3º en Or iriapu ndaro, 4º e n Apun daro, 5º Ar anzán, 6 º
en A tazazal ca, 7º en Xacon a, 8º en Apir itivan, el 9 º en Atar iacaro, y el 10 º en Ag uacana, 11º Atuzantl a. Parece qu e el objeto de la
Audien cia fue asig nar al Obi spado lo s mis mos límit es q ue tení a el antig uo reino de Michoa c án (Romero, 1862) .
116
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
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Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
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Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS MUL TIESCAL AR
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Mome ntos de tonantes e n la orde nación del te rritorio
Mic hoacán es el Obi spado que pose e l os c urat os má s impor tant es
y po blado s de toda la Repúb lic a, t anto po r la cu ltu ra de lo s ind ios
tara scos que form aban , aún ante s de la c o n quista, ri cas ciu dade s
y p ueblo s.
Noticias para form a r la historia y la e stadística de l Obispado de
Micho acán, José Guadalupe, Romero , 1862
1.2 . APROX IMAC IONES E N TORN O A LAS FRON TERAS N ATURAL ES
Am anecemos p iedras.
Nada sin o la luz.
No h a y nada sino la lu z contra la luz .
La tie rra: palma de una mano de piedra.
El agua callad a e n su tumba calcáre a.
El agua en carcelad a, húmeda le ngua humilde que n o dice nada.
Alz a la tierra u n vaho .
Vuelan pájaros p ardos, barro alado .
El ho rizonte: u nas cuant as nubes arrasad as.
Plan icie eno rm e , sin arru gas.
El hene quén, índice verde, divide lo s espacios te rrest res.
Cielo ya sin orillas .
Ent r e la p iedra y la flor , 1941 (fragmen to)
Octav io Paz. Méx ico. Prem io Nobe l de L iter atura en 1 990.
A p r o x i m a c io n e s e n t o r n o a l a s f r o n t e r a s n a t u r a le s
1 26
Fig. 1 .30 Culturas de l occide nte de México: los p uré pech as.
Die go Rivera, (192 9 - 1945), m ural loca lizado en Pa lac io Na cio na l
de Méxi c o. P ueblos Or iginar ios: áre as cult urale s [P O ]
127
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Como ant ecedente de l análisis ge omorfológico realizado, se encuentr a e l desarro llado a prin cipios
de l siglo X X p o r un grupo de g e ógrafo s culturales que lle gan a Méx ico provenien tes de la Univers idad
de Califo rnia, en Berkeley . Al fr ente de este grupo de i nves tigación se encontrab a el ge ógrafo Carl
S au e r, 1 como cont ribución en inves tigacione s enfocadas en e l territo rio tarasco , p odemo s referir el
trabaj o de algu nos miemb r os d el grup o, tal es e l caso de West, quien, en 19 48, publica Cultur al
Ge ogra phy of t he Mo der n Taras can áre a, y en 1981 publica The Cont rib ution of C arl S aue r t o Lat in
Amer ic an Ge ogra phy; por s u p arte , e n 1959 Stan isl aws ky p ublic a The Ana tomy of El e ven To wns i n
Mi choaca n, e n e se mi smo año, Paul Frie dric h, pu blica , The exte rnal rel ati ons o f an op en, c orpo rate
villag e.
Deriv ado de los respectivo s trabajos de investigació n, se determinó q ue la riqueza cultu ral y
te rritorial q ue se pe rcibía en la re gión de l occide nte de Mé xico debía d e analiz arse bajo u na mirada
minucio sa, y baj o una lógica que c o hesionara la h istor ia, la cultura y la singu laridad d el país . Las
inv estigacione s estab l e cían la hipó tesis de que los camb ios his tóricos y cultu rales en el territo rio,
res pondían al me stizaje, primerame nte, el que se dio ent re las cu lturas meso americanas y su
pos terior e volución mu ltié tnica que se produ ce con las distint as culturas llegadas de Europa.
Saue r señala en su tr abajo la pers onali dad de Mé xic o (19 41) q ue la cohes ión m u lticult ural existe nte
a lo largo de l territo rio constitu ye hoy en día las características sociocu lturale s d e un país que ha
cohes ionado un a d ive rsida d de g rupos endémico s con diferen te ideo logía, temporalidad y
adapt ación al med io. Si bien exist ían grupos endém icos y a co nocid os como los aztecas o los olmecas,
la cultu ra purépe cha (tarasca) se encon traba po co exterioriz ada. Po r una part e, la dis posició n
geo gráfica de l núcleo político de la cultura pu répe c h a, junto con la estratificació n social y cultu ral
de las poblacio nes mult i é tnicas con quistad as, consolid aron un m estiz aje multicu ltural, e l cual se
refle jó en la ordenación del E stado tarasco . 2
1 Sauer y su equip o de colab oradores llegan al ter rit orio mexi cano promo vidos por la Funda c i ón Rockefel ler, con e l objetivo de
analiz ar la especifi cidad del ter ritorio y los mode los de prod ucción agrí cola en el terr itorio mexic ano. Los int ereses de la Fundació n
Rockefel l er gi r aban e n to r no d e impu lsar el cambio d e pa r adi gma en la pr oducción agríco la en México (Morcillo L aiz, 2019; P a rson s,
1996). Al c oncluir est e tr abajo, S auer refier e que e l campo mex icano, lo s agric ultores y l a té cnica tien en un gr a n a van ce en la
adapt ación del te rritori o, invert ir en el desarro llo de la Fund ación Roc k efe ll er sería destr uir el sist ema agríco la de un territor io de
am pli a t rad ició n a gríc ola . Dada las confront aciones entre la Fu ndación y Sauer, éste d eci d e no cont r ib ui r a los pla nes de expansión
tecnológi ca en México (Ro ckefeller Found ation, 1952, Rom ero, 199 7).
2 West, R . Cultu r al G eography of the Modern Tara scan Area . In I nstitute of Social A nthropol ogy; 1948 ; pp 75 - 77.
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
128
En la co nsolid ación de l Estado t arasco , las po blaciones asentadas en los terr itorios tribu tarios que
no s olo ma ntuvi eron un vínc ulo econó mico c on el núcl eo pur é p e cha , sin o qu e, además, el mes tizaje
trajo co nsigo una co hesión cultu ral, dejando de manifiesto un a serie de permane ncias hist óricas y
cultu rales qu e fueron visibles en e l te rritorio. Si tr ansfe ri mo s esa antro pización histó rica y cu ltural
de un te rritorio, podemos referir s u posib le jerarquía de considerar se un paisaje cu ltural. 3
A fin de defin ir y estab l ece r la localizació n, la escala, la geomet ría, y la e specificida d natural d el
te rritorio que confo r mará la d emarcación , es a t ravés de la lógica geom orfoló gica del territ orio que
se busca es tablece r los criterio s metodológico s para procede r a su d e finició n . Se r et om an
concep tos aplicados en P aisa je s y patri moni o cult ural en And alucí a: tie mpo , usos e imá genes (20 10),
la de marcación forma part e del ámb ito de pat rimonializació n y a s u vez, constituye el contex to físico
y natu ral del territo rio, el cual e s envolven te de la unidad p atrimon ial. Para dete rminar la
localizació n ge ográfica de la demarcació n, se es tablece que est a ten drá como epicen tro natu ral la
regió n del lago de Pátz cuaro, entendien do que su valor hist órico y natural v iene dado por la
cohes ión de los e stratos culturale s que han antro pizado este ter ritorio a lo largo del tiempo.
En es te primer ac e rcamien to, se bu sca perfilar la e scala te rritorial de la demarcació n. Para ello s e
pro pone consider ar aque llos asen tamientos mu lticulturale s, lo s cuale s, previo a la conqu ista
pur é p e cha 4 fu ngían como centros adm inistrativ os independ ientes. 5 Dada la loca lizació n geo gráfica
y e l en torno natural, se sumaba a e llo la rique za que estos p roducían , los asentam ientos
est ablecido s e n el occidente de l actual Estad o de Michoacán, y al no r te de este, fueron obje to de
inte rés e xpansivo p ara lo s purépe chas .
3 Saue r, C. La Morfo logía Del Paisaj e, 1925 , 5 (15) , 21., Stanisl awski, D . Th e Anatom y of Eleven T owns in Mic hoacan ; Un ive rs ity of
Texas Press : A ustin, 2007 .
4 Espej el (1992:33 ) refier e que […] la Rela c ión de Michoa c án m encio na una larg a l ista de pueb los conquist ados, muc hos de ellos
identi ficables c on poblac iones actu ales; con ba se a esta hi pótesis en Ca minos de Michoacán … y Pueblos que voy pasando, Espejel
(1992) r econs truye la s rutas de la conqu ista Tar a sc a, vin culando po blaciones r eferid as tanto e n los códice s la Rela c ió n de
Michoacán ( 1540), como e n el Lienz o de Ju cutacato (1530 - 1540).
5 Alca lá, J. d e. Relació n de Las Ce remonias y Rrictos y Poblac ión y Gobernac ión de Los Yndios d e La Provincia d e M echuacan ( 1541) .;
Madr id, España , 2001., E spejel, C . Vo ce s, Luga res y Tiempos. Claves Para Com p r ende r La R elaci ón de Michoa cán , El Cole gio de
Mich oacán , 2004., Ro skamp, H .; Hans. Los Nahuas de Tzintzuntz an - Huitzitz il an, Mich oacán: Historia, Mito y Le gi ti m ación de Un
Señorío Pr e his pánico . 75 – 106.
135
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Con los a n teceden tes expuesto s y con base a la dire cción de las p ri me ras rutas de la ex pansión
puré pecha, refe rimos a la localización d e aquellos cen tros admin istrativos con los cuales el núcleo
puré pecha mantuvo un v ínculo est ratégico. Se elige la r eg ión de la cu e nca de l Zacap u 22 y la cuenca
de l lago de Cuitzeo 23 co mo los ter ritorios para de finir la escala de la demarcació n.
La im portancia de estos te rritorios q ueda estab l e cida al se r los prime ros asent amientos h acia los
cuale s son dirig idas las ru tas d e l a conqui sta Ta rasc a, ya qu e en ello s se localiz aban lo s núcleos
polít icos y relig iosos, alt amente dom inantes en sus res pectivas re giones.
Espe jel (1992 :33) señala, que, co n la ay uda de sus s obrin os, Hirip an y Ta ngáxo an , y de su hij o
Hiq uínga re, T arí acur i co menzó las guer ras de con quis ta e n los alre ded ores de Za capu y en l a si erra .
Tras su m uerte , el re ino se di vidi ó entr e l os t res d esc endi e ntes , quie nes c onti nuaro n la co nqui sta e n
la re gió n del lag o de C uitz e o e i ncursi onar on e n tie rra cal iente , haci a la s zo nas cuprí fe ras y aurí fer as .
Si bien la conqu ista de la re gión de Cuitzeo, y de la re gión de Zacapu caracte rizan dos de los periodos
hist óricos 24 q ue defin ieron la ord enación del territo rio purépecha, ambas regio nes se cohesion aron
dent ro de una m isma identid ad cultur al sin perder la idiosincras ia de su cultura origin al (Fig. N.º
1.33 ).
Si bien , los purépe chas distribu yeron y eje rcieron u n cont rol sobre las tierras de estos cen tros
adm inistrat i v os, las t radicion es, las act ividade s endémicas, así como los u sos y costum bres las
pos icionaron en un prime r orden de impo rtancia dent r o de las re giones conquist adas. Mediant e e l
pago de tributo s e estipu lar on acue rdos en fun ción de las act ividad es gremiale s de cada re gión, 25
22 Al nor ponie nte del lago de Pátz c u a ro se localiza l a región de la ciéne ga de Zacap u (hoy desec a d a ), los Zaca puhiter i (gentilic io) en
la Rela c ió n de Micho acán, son r eferi dos com o los antep asa dos direct os de la pobl ación que se asie nta en e l Lag o de Pátzcu aro ,
quiene s por dis putas fam iliares se paran el linaje y se asie ntan en un nue vo ter ritorio. A d i fer encia del centr o administrativo de
Cuitzeo, el cent ro administ rativo de Z acapu mant ení a un l inaje y control en sus c entros rel i gio sos y e c onómicos, algunas de l as
poblacion es referidas en la R elación de Michoacá n son Carapan, Cumanchen, N aranxan, Quaruno, Querequaro, Uan aquaro,
Uirizaqua r o, Zacap u y Zichaxuqua ro (Espejel,200 4:307 - 320).
23 E n la épo ca de l Estado t arasco, los lími tes geopolíticos de l a s regiones donde se asentab a n l os diverso s grupos cultu ra les a l eda ñ os
a los pur épe c h a s del imitaban s us front eras estab leciendo cri terios d onde los eleme ntos natur ales del te rritorio eran refere n c ia
visual pa r a identif icar sus fr onte ras. Pobla c i ones que pert ene cían al ce ntro adm inistrati vo de Cuit zeo, hoy perte necen a los Estados
de Gua naju ato y Mic ho acán . D e Voc es, lugares y Tiempos. Clav es para co m prend er la Relación d e Michoacán, reconoce m os qu e
algunas pobl aciones de las m e nci onadas siguen v igent e s hoy, de t ales poblacion es podemos ref e rir la s siguientes: A canb ar o,
Cuitzeo, Cha randauchao, Chucandiro, Emenguaro, H ir a m uc uyo, Huriparao, Maroatio, Mayao, Peu e nda o, Puruandiro, Tan e qua r o,
Tupataro, Uangaho, Uaniqu eo, Uarirosquar o, Xeroco, Y ur iriapun daro (Espej el,2004:340 - 345).
24 I. Primeras a propiaciones del t erritorio (1800 ac . - 900 a c .) y I I. Expans ión y consol idación de l territor io p urépe c ha (900 ac. - 152 1
d.c .).
25 Vid nota 12.
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
136
est a situación permitió e l desarrollo de activid ades básicas de subsis tencia, así como de l in te rcambio
de me rcancía dentro del Estado.
Una ve z descrito lo ante rior, refe rimos que al oeste del lago d e Pátz c uaro se localiz a la región de
Zacapu, 26 en ella se localizab a uno de los cen tros admin istrativos con mayor in fluencia en la re gión,
la cultu ra U acuze cha. Dad a s las caract eríst icas geo morfológicas d e te rritorio, así como de las
riqu ezas natur ales de las cuales los purépe chas pod ían proveerse , dirigen la ruta de conquis ta hacia
este centro a dm i n istrativ o. Por lo ante rior, estab lecemos e sta re gión adyacente al lago de Pátzcuaro
com o uno de los punto s qu e marcan la e scala ponien te de la demarcación .
Bajo e l crite rio anterior, la fron tera norte de la dem arcación que da delim itada por la regió n de la
cuenca de l lago de Cuitz eo. 27 El lago de C uitzeo se lo caliza al noreste del lago de P átzcuaro, entre la
fron tera norte de l actual del Estado de Micho acán y la frontera sur de l Estado de Guanajuato. En
este territo rio se localizab a un import a n te asentam i en to político, el cual, socialme nte era deriv ado
de l Estado teot i hu acano. D ada la im portancia de este centro admin istrativo y la riqueza en la
produ cción de sus tier ras, los pu répech as se dirige n a é l , con e l objetiv o de domin ar estas t ierras de
alta pro ducción agrícola y de re levante actividad pesqu era.
La fron tera sur se perfila n o en función de un territ orio conquis tado, sino de un territorio adyacen te
que f ungía como el te rritorio adm inistrado r d e mate rial me talúrg ico al Estado , específicam ente de l
cobre (Fig. N. º 1.34 ). La explo tación mine ra y el trab ajo metalúr gico fue un av ance tecn ológico del
cual depe ndió altamen te la con solidación del Estado.
Este desarrollo tecnoló gico trajo co nsigo el pe rfeccionam iento de técn icas asociad as a las
activid ades co mo la agricultu ra, la caz a y la pe sca, as í co mo en la fab ricación d e ins trumentos
bé licos. En la búsque da de regione s m ineras los p urépechas s e extien den al sur, en direcció n de las
26 En est a reg ión se ell a se asie nta el grupo cult ural prim igenio del cual s e origina la c u ltura p urép echa . (Mus eo Nacio nal de
Antropologí a, 2018) . (Al calá, 1903; Relacion de Michoacan ( 1541) 1956 Relacion d e Las Cere m onias y Ritos y Poblacion y Gobierno
de Michoacan . , 1541)
27 Esta zona lle va dicho nombre por la apa rie ncia de l as tres pr incipales e structu ras arq uitectón icas del lug ar. Se tr at a de un
asentam i ento prehispánico donde se enco ntraron los re stos de 23 per sonas y 175 P etro grabad os . Se ha podido de limitar
que existi eron por lo menos dos pe ri od os i mporta ntes de ocupación : el primero asociado con […] elem e nt os ce rámic os y
arquitect óni co s que gu ar d an similitud con los prove nientes de Te otihuacán; el seg und o m ome nt o de te rm ina la lleg ada de la cultura
p urépecha . (Fi lini, 2010 ; Gobierno del Esta do de Mich oacán, 201 7; I NAH, n. d.; Institut o Nacion al de A ntropologí a e Hist oria, 2010b)
1.34 . Profesiones u o ficios civ iles: plateros. Relació n de las
ceremo nias y ritos y po bla c ión y gobierno de los indios de l a
provin cia de Mech uacan ,154 0 [ABE, A HP] .
137
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
cost as del Pacífico , d a d o que allí se encontraban los ter ritorios altamente rico s en metales ,
particu larmen te en cobre, al mismo tiempo, estos re cibían metale s como el oro, la plata y el zinc. 28
Al in terio r de los lím ites del Est ado t arasco se han logrado identif icar tres r utas en torno a la
obte nción y t ransfo r mació n de l cobre, 29 todas ellas llegaban a la cuenca del lago de Pátz cuaro: la
prime ra iba al sur este, en dire cción al río B alsas y H uetamo; la se gunda ib a al sur, por el río Marq ués,
y la te rcera ib a al suroe st e , a Pinzán daro, río Tep alcatepe c (T ejeda , 20 19:2 46 - 247) . D onde
pos iblemente, tanto en la ru ta del su r, como de l suroeste, e stuviese en el camino e l sitio de
It ziparátzico , esta región mine ra en ce rcanía al lago de Pátzcu aro se e specializ aba en la fundición
de l metal proven iente del sur. Este se localiz aba 10 k m al sur de la c u enca de P átzcuaro ,
particu larmen te entre la actual S anta Clara de l Cobre 30 y Opopeo.
Este vínculo entre lo s purépech as y los territor ios mine ros ha qued ado plasm ado en el códice de
Jucu taca to o Lie nzo de Juc utac ato. 31 En este se r eprese nta el o rigen y la migració n de lo s
antep asados de la cultura pu répecha hast a llegar a Me chuacán (h oy Tzintzuntzan ), siemp re
refle jando la impor tancia del trab ajo minero (Fig. N .º 1.35 ). Si bien, la intención de este trab ajo de
inv estigación no es profund izar en el desarro llo y evolu ción de las act ividades met alúrgicas e n el
te rritorio pu répecha, si conside ra m os opo rtuno indicar q ue anterio r a la épo ca colon ial, la actividad
metalú rgic a ya se co nocía desde las m igraciones m eso americanas. 32
28 Cháv ez, A. Metalurgia En Michoacán. E l ca m bio de Michoacán. Morelia, Mi choacán , Méx ico Februa ry 15 , 2018., Má rquez, M. C .
G. Tecnología par a fundir y r efinar el C obre en Micho acán (Nueva E spañ a): La Fábrica de Santa Clara d e l Cob re a fi nes del Siglo X VIII,
2009, pp.7 – 26 ., Col l - H ur tado , A.; Sá nch ez - Sal azar, M. La Miner ía En El Obi spado de Michoac án a mediad os del Siglo X Vlll . 1999,
Boletín 39, pp. 109 – 121.
29 Hans R oskam p quien c orro bora su versión, es un document o probat orio en un liti gio entre pri ncipales de U r uapa n y caciques d e
Jicalán cont ra las auto ridades d e Ur e cho sobre la posesión d e y acimientos d e tierras co lorantes, m i nas de c obre y cal
(Tejada,201 9:247).
30 […] Los espa ñoles, ansioso s por explotar la r iqueza mineral d e l ár e a, funda ron la villa d e S anta C lara De Los Cob r es (actu alm ente
Santa Clara d el Co bre) para fom e nta r e l proc esamiento del mi neral metalífe ro. (Maldonado, 20 05)
31 Tejeda Alva rado, F . El Lienzo d e Jucutacato. Códi c e Pos tc or tesiano; 2019., Pueblo s Originarios. Lie nzo d e Jucu tacato. Escrit ura y
simbolog ía (cons ultado 2019 - 08 - 16).
32 La per sonalidad de Méx ico (Sa uer, 194 1a) en e l que ofrece só lidos arg ument os para def inir la fr onter a norte y n oroccide ntal de
lo que, po co más t a rde y de mane ra contun dente, se denomin ara Mesoam érica (Kir chhoff, 19 43) . (Stanislaws k i, 2 007)
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
138
Fig. 1. 35. Lienz o de Ju c ut acato, 1565 [UAN ].
A. Rut a mig rato ria de l os pred eces ore s purépech a s.
B. Loca lización de T zacapo, M e chuacan (T zintzuntz an),
Pátz cuaro y Mi nas de Xi calvah cá (San ta Clar a del Cobr e).
Image n e ditad a por la aut ora .
139
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Para co ncluir este apartado es tablecemos que la escala d e la dem arcación queda cohe sionada por
los terri torios do nde se asentaron lo s principale s núcleo s políticos y religios os que se cohes ionaron
al Estad o taras co, hablamo s de la re gión de Zacapu y de Cuitzeo, al mismo t iempo se con cibe dentro
de esta misma const rucción escalar la re gión m inera ad yacente al nú cleo central de l E stado , dado
su papel prep onderan te en l a co nso lidación del Estado . Se estable c e la región de Pátzcuaro como
el ep icentro de la cultu ra purépech a y el eje c e ntr al d e la demar cación, la región de Zacapu
cons tituye el lad o poniente de la demarcación , el norte q ueda de limitado p or la región de l lago d e
Cuit zeo. Sant a Clara de l Cobre constituye el punt o sur en e sta const rucción escalar d e la
dem arcación.
1.2.2 . El e ntorno natural , un valor dif erenciador
De acue rdo con lo est a ble cido en la defin ición de la escala de la demarcación , esta s e localiza de ntro
de los lím ites administrat ivos de l Estado d e Michoacán , dado que la localizació n ge ográfica de lo s
punt os q ue delimit an la e scala queda justificad a en función de la cohes ión d e los territorio s donde
se e stab lecieron los centro s polít ico s y re ligioso s de Cuitzeo y Zacapu. A este p rim e r acer camiento
escalar , cohesio namos la región e specializad a en el trabajo met alúrgico purépe cha, hoy Santa C lara
del C obre.
Con la localizació n geo gráfica de eje cen tral de la d emarcación y co n la es cala def inida, pas amos a
caracte rizar la espe cificidad ge omorfo lógica de la demarcación, a fin de obte ner la geometría que
est a tendrá en e l territo rio. Como bien re ferimos an teriormen te, para las cu lturas Me soamerican as,
y en es te caso para la purépe cha, las caracte rísticas naturale s del territ orio y del en torno donde se
est ablecie ron, suponía un crit erio irre fut able para de terminar y es tablecer los límite s
adm inistrat i v os de sus res pectivas re giones. La espe cificidad t opográfica y la riquez a de los recu rsos
hídr icos ex istentes en e l t erritorio supusie ron uno de los criterio s primord iales que determ i n aron la
expan sión a lo larg o del territor io.
An tes d e caracter izar este territorio , refe ri m os que el Estado de Michoacán se localiza al occid ente
de México . Sus coorden adas son, al norte 20°23 ’40'', al sur 17° 54’54'' de latit ud norte ; al este
100° 03’ 47'', al oeste 103° 44’1 7'' de lo ngitu d oes te. M icho acán colind a al n orte con Jalisco,
Guan ajuato y Qu erétaro ; al este con Que r ét aro, México y Gue rrero; al su r con G uerrero y el Océan o
Pacífico ; al oes te con el Océano P acífico, Colima y J alisco. 33
33 Gobiern o del Est ado de Michoac án . Anuario Estadís tico, Michoacán de Ocampo, Tomo I ; 2007., Id. A nua r i o E stad ístico y
Geográfic o de Michoac án de Ocampo 2016 ; 201 6., Id. Anuario Estad ístico y Geográfic o de Michoacán d e Ocampo 2017 .
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
140
Fig. 1 .3 6 . Micho acán .
A. Carta Polít ica, 1885 [DRC ] , Imagen e ditada po r la
a ut ora .
Fig. 1 .37
Mural la Hi sto ria de M ich oacán
:
la crea ción según los purépe chas, 194 1 .
Pág in a actu al
141
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Su d ivisión p olítica e stá compue sta por 112 municipio s (Fig. N.º 1.3 6). Su te rritorio está permead o
por e l p aso de múlt iples pueb los, culturas y len guas que apro vecharon lo s corredores natu rales que
atravie san el territo rio para den ominar desde la topon imia cada una de las reg iones endémicas. 34
Michoacán se encuentra altamen te comunicado con el territ orio nacion al (Fig. N.º 1.37). La
infrae stru ctura carretera s e subdivide a n ive l n acional en : red fede ral libre, red federal de c u ota, red
fede ral inte grada por t ramos libres y de cuot a, red es tatal libre, red e statal de cuota, carre teras
inte gradas po r tramos federales y estatales . 35
Particu larmen te la capital se encuen tra comunicad a po r todas las carrete ras nacionales y e statale s ,
nos referimos a la carretera lib re Mo r elia - S alamanca (fed eral 43 ), la carrete ra de cuota Morelia -
Salam anca, la carre te ra libre Morelia - Gu adalajara (fe deral 1 5), la carre tera lib re Morelia - Zit ácuaro -
To luca - Cd. de Méx ico (federal 15 ), la carrete ra Morelia - Maravatío - Atlacom ulco - To l uca, la carrete ra
More lia - Pátzcuar o - Ur uapan - Nu eva It alia - Lázaro Cárdenas (fede ral 37 y 37D de cuot a), la auto pista
Méx ico - Morelia - Gua dalajara (cuot a 15D): Au nque no p asa por el mu nicipio de Morelia, lo h ace muy
cerca a e ste , a 25 km al norte 36 (Fig . N .º 1.38) .
En cu anto al pais aje endémico del te rritorio michoacano, Urqu ijo (2010) re fiere que , si pudi éra m os
cont empl ar el act ual te rrit orio de l esta do de Mic hoac án a vuel o de pájar o y pudi ése mo s ab arc ar con
una s ola mira da l os 5 9 864 ki lóm etro s cua dra dos de s u ex tens ión te rrit orial , […] nos da ríam os c uenta
de su am pli a diver si da d geog ráfic a, bi ológi ca y cul tur al. Divers idad que atrae y que ins pira,
cont rastes en trelazados que invitan a surcar su s poblados pais ajes un a y otra vez. C aminante s,
explo radores y viajero s han recorrid o en t odas direccio nes la e ntidad p ara ser test igos de las
marav illas y misterio s natu ral es y culturale s que encierra e sta porción de l O ccidente mexicano
(Va rgas ,2007: XI) .
En Not ici as pa ra fo rmar l a hi stori a y l a esta díst ica del obis pado de Mi choac án, Romero (1 862) h ace
hincap ié en la importancia de los topónimos en la ordenación de l t e rrito rio, lo anterior, de acue rdo
con la ide ología de la cultura p urépecha.
34 Lefebvre, K. La Me moria de l os nombres: La Toponimia e n la c onfor m ació n H istór ica del Territo rio. Morelia, Michoa c án, 2017.,
León , N. Anales D e l Mus eo Michoacan o . 1891, pp.708.
35 Brav o, Uga rte, J. Histor ia S ucinta de Michoac á n , Figuras y e pi so di os de la historia de Mexico, 1962.
36 Secretar í a de Comunic a ciones y Tran sportes. Car reteras de Mich oacán; Ciudad de México , 2010.
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
142
F i g. 1 .3 8 .
P ai s aj e s C ar r e t e r o s e n M i c h o ac án .
( e la b o r a c ió n p r o p i a ) :
A. Regione s de Micho acán
143
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Fig. 1 .38. Pais ajes Car reter os en Mic hoac án .
(elabo ració n propi a ):
B. P aisaje s carr etero s de Micho acán
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
144
Así m ismo a firm a que s e nombra Mi choac án p orque f ue er igido , como l o he di cho , en el ant igu o
reino de este nombr e: e ste se ll amó así , por que tal e ra el n om bre de s u capit al T zin tzun tza n que e stá
fun dada e n las oril las d e u n pint oresc o lag o do nde se coge co n ab und anci a gr an can tid ad de pesc ado
bla nco, mot ivo p or que lo s me xica nos le llamar on en s u le ngu a Mich oac án, que quie r e d ecir lugar de
pesc ado .
1.2.3 . La singularidad de las fronteras históricas
A co ntinuació n, se des cribe la es pecificidad geogr áfica, a fin d e conte xtualizar la ge ometría n atural
marcad a por la topog rafía. Para ello , hemos p artido del Anuari o Est adíst ico de M ichoac án de
Oc ampo , 37 con la carta Topo gráfica Digital Es cala 1: 250, 000, se ri e III (INEGI,2017 ), así como con el
Con junto de Datos Ve ctoriales de In formación Topográfica Escala 1 :50 000, d escribim os a
cont inuación la e specificidad topográf ica del t errito rio estatal, dado que e ste con texto n atural es e l
envo lvente geomo rfológ ico mediante el cu al se construirá la d emarcación .
La to pografía q ue enmarca e l sinu oso paisaj e del re lieve michoacan o, así com o la cohe sión natu ral
de los terr itorios entr elazados por l os recursos hí dricos , for maron e n su mom ento, pa rte de la
ident idad cu ltural purépe cha, ente ndiendo tod o ello desde la filoso fía conce ptual d e la cos mogonía
autó ctona (Fig. N.º 1.39 ).
De m anera general, Micho a cán se caract eriz a por ser un territ orio donde convergen las regio nes
mont añosas de la Sie rra Madre del Su r 38 y e l Eje Volcánico T ransve rsal. 39 Este últ i mo atravie sa el
cen tro de México como una espe cie de cintu rón montañoso q ue ent relaza el te rritorio de oriente a
pon iente. Hacia e l sureste encon tramos la depre sión del Balsas, paisaje que se caracteriz a por la
abru pta dife rencia d e altu ra topogr á fica que se in troduce po co a poco hacia e l centro - sur de l país.
Deriv ado de lo anterior, el Nort e del Estado comprende la cuen ca del Lerma e inclu ye los lagos de
Cuit zeo y el de Chap ala, el valle de Guayangareo y el Bajío m ichoacan o (1); en el centro del territ orio
se lo caliza la Meset a central, la cual in cluye lagos ce rrados com o el de Pátzcuar o y Z irah uén, as í
com o la Meseta purép echa, todo ello enmarcad o por e l paisaje topográfico d el Eje v olcánico
Tran sversal (2).
37 Vid . Nota 34.
38 Esta cord illera vo lcánica sir ve de uni ón entre la sier ra Madre O ccident al y orienta l, siguie ndo el pa r alelo 19 ° l a titud n orte. Este
sistem a montaño so e s result ado de la subducci ón de la Pl aca de Co cos con l a Placa Norte americana, es ta es pecifi cidad la catal oga
como part e de l Cintur ón de Fuego de l Pacíf ico.
39 Institu to Na cional de E stadíst ica y Ge ografía, I . Cuéntame INEGI. Informació n por En tidad: M ich oacán de Ocampo.
151
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Fig. 1 .4 3. Carta Hidrogr áfica de Méxic o, 1885 [DRC] (
editada por la aut ora GMNC) .
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
152
De m anera que las cu encas so n se de finen desde la vert iente natu ral como unid ades del te rritorio
de finidas por la d ivisión n atural de las aguas, lo ante rior se encuen tra asociado al r elieve. 54 B ajo
est a t e situ ra , refe rimos que el límite administ rativo del Estado de Micho acán abarca dos de las
regio nes h idrológ icas más relevante s de la República Me xicana. Hacia e l norte del Es tado, y
com prendiendo una gran part e de la superficie es tatal, se encuentra la re gión 12. Le rm a Sant iago, 55
cohes ionándose n aturalmente hacia el sureste del Estado con la regió n 18. Balsas, p arteaguas
natu ral donde con fluyen las cade nas montaño sas que dan paso al n acimiento lo s ríos y lagos más
importa ntes del país (F ig. N.º 1.44 ).
Con textualiz ar estas dos regione s hidrológicas que caracter izan la especificid ad hidroló gica del
Estad o de Mich oacán es con la inten ción de pe rfilar el límite natural de la demar cación. Se est ablece
pe rfilar los lím ites de la demarcación de sd e la e specificidad hidro l ó gica, d ado que el centro de la
dem arcación conflu ye en el punto natural d onde ambas regione s hidrológicas se interse can. Ahora
que y a se ha indicad o las dos regiones h idrológicas que con fluyen en el te rritorio mich oacano,
procede mos a con textualiz ar desde esta v ertiente n atural, la e specificid ad de los territo rios que
hem os e stab lecido como cohe sionadores de la demarcación .
El ob jetivo: describ ir el contexto natural qu e , por una par te, caracteriza a cada una de las unidade s
de l territorio que conform an la demarcació n, y por ot ra, iden tificar el co ntexto natural qu e es el
envo lvente de la u nidad p atrimo nial.
De acue rdo con e l crite rio a n terior, i den tificamos que las re giones hidrológicas donde se localizan
geo gráficamen te los municipio s de Cuitzeo, Pát zcuaro, S anta Clara del Cob re y Zacapu, se
subd ividen para su caract erización geomorfo lógica en te rritorios de e scala meno r. 56 Las sub cuencas
son pequeñas subdiv isiones de l te rritorio mediante e l cual se m atizan las fron teras naturales y el
pe rfil paisajís tico de cada unidad que co nforma la demarcación. L a especificid ad del territo rio, y
particu larmen te las subd ivisiones h idrográficas d e las su bcuencas, está re lacionad a con el he cho de
que es tos territo rios a nivel adm inistrat i vo se reconocen como una unid a d territ orial, la cual p osee
una es cala y tamaño ade cuado para su ge stión. 57
54 Comis ión Nacio nal par a el Conoci miento y Uso de la Bio diversid ad. 62. Pátz cuaro y Cuencas En dorreicas Cerc anas , 2008.
55 La región hidrogr á fica 12. Lerm a - Santiago cuent a con 4 de los 5 lagos m ay or es de la zon a c entro de México: l a go de Chapala,
lago de C uitzeo, l ago de Pátz cuaro y l aguna de Yur iria. (Com isión Nacion a l de l Agua, 20 15; Locales et al., 2017 ; SE M A RNAT, 2014)
56 Vid. Not a 55., C otle r et al., Las Cu e nc as H idro gráficas de M éxico. Diagnó stico y Priorizac ión , 2010.
57 Ibid.
153
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
154
155
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Convir tiendo estos territ orios e n unid ades físico - n aturales cad a vez m ás utiliz adas en el e studio y
en la gestión de los recursos natu rales en Méx ico y el mundo. Po r lo anterio r se deriv a que los lím ites
natu rales se sitúan por encima de otr as entidades administ rativas , ju stificando así, la selecció n de
los crit erios geomorfo lógicos que hem os seleccio nado para de finir las fro nteras de la
dem arcación. 58
1.2.5 . Un c omún denominador paisajís tico
Como ya lo hemo s establecido , el territor io geográfico de la dem arcación está compue sto por las
regio nes donde s e localiz aban los ce ntros adm inistr ativos de m ayor enve rgadura para la cu ltura
puré pecha. Esto s s e localizaban e n los ter ritorios que hoy, adm inistrat i v amente fo r man parte de los
municip ios de Cuitze o, Pátzcuaro , Zacapu y San ta Clara del Cobre (cab ecera del municip io de
Salvad or Escalant e).
El po lígono geográfico qu e conforma la cohesió n d e estos territorio s se sitúa en el centro del Estado
de Mich oacán, particu larmente entre los lím ites naturales d e la región hidro lógica Lerm a Santiago
y la re gión hidroló gica Balsas. Para id entificar la e specificidad n atural que u nifica las regio nes
hidr ológicas q ue componen la d em arcación, de scribimos a con tinu ación las caract eríst icas que las
dife rencia ent re sí.
De acue rdo con el Diar io Oficial d e la Federac i ó n (DOF) con fe c h a 07 J ulio 2016, y en el m apa 2 .1 de
las re giones hid rológicas de México del A tlas del agua ed ición 2014 y 2015, la re gión hidro lógica de
may or supe rficie de l país es la Le r m a – Santiago - Pacífico ( 12), la cu al se encuent ra subdivid i d a por
58 cu e ncas, en tre ellas se localiza, la cu enca de Cu itzeo, la cuenca de Pátzcuaro y la cuen ca del Río
An gulo, a la q ue pertene ce la regió n de Z acapu (Fi g. N.º 1 .4 5) . En co lindancia co n la fron tera sur, se
58 Faugère - Kalfo n, B., La Región de la verti e nt e Lerma hoy y ay er . I n Entre Zac apu y rí o Lerm a , 2016; pp 17 – 29., Id. La Re g i ón d e La
Vert ien te Ler ma Hoy y Ay er , 1996 ; p p. 17 – 29.
Fig. 1 .4 4. Hidrog rafía de Michoa c án
(elabo ració n propi a GM N C) .
A. Regio nes hidro lógicas
B. Pais ajes hidrog ráficos de Michoa cán
Fig. 1 .4 5 . F ronter as natur ales de l a de marcació n
(elabo ració n propi a ) .
1. Definici ón territ orial de l a demar cació n
2. Sub cuenc a de Cuitzeo
3. Sub cuenc a de Z acapu
4. Sub cuenc a de P átz cuaro
5. Sub cuenc a de Z irahuén
Pág ina s . s ig uientes .
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
156
localiza e l nacim iento de la Re gión Hidroló gica Balsas, la cual est á su b dividid a por 15 cuencas, 59
entre ellas la cuen ca del río Zirahuén , 60 en esta se localiz a Santa Clara de l Cobre. 61
Si bie n la cu enca del lago de Pátz cuaro fun ge como cen tro y e j e de la demarcació n, enfat izamo s que
su e specificidad geomo rfológica se caracteriz a por s er una cue nca cerrad a (C.18). Siguien do la
dire cción de las ru tas de la conquist a y expansión. 62 Mie ntr as que la fron tera norte de l a
dem arcación q ueda def i n ida po r la cue nca del lago de Cu itzeo (C.1 9), e sta , al igual que la cuenca d e
Pátz cuaro, es natu ralmente una cuenca cerrad a. Ambas cuencas contienen dos de los lago s más
imp ortantes d e Méx ico: el lago de Pát zcuaro y el lago d e Cuitze o (e l segundo más grande de l país).
En es te punto de la definición de la fronte ra norte, n os detenem os para refe rir lo pe rtinente o no,
de dar cab ida a una se rie de in terrogan tes y cues tionamientos, en los c u ales no s planteamos la
modificació n de la fro ntera n orte de la dem arcación. L o anter io r s e deriva desde el análisis de las
rutas de conq uista y expansió n Tarasca, 63 las cu ales son dirigidas , hacia e l norte en dirección de l
lago d e Cuitzeo, es te punto geográfico actualmente es la fron tera ent r e los Est a d os de Guanaju ato
y de Micho acán.
Sin emb argo, inmersos en el análisis del conte xto geomorfo lógico de las unid ad e s que componen la
dem arcación, vuelve n nuevamente a refle jarse cuestionam ientos tales como : ¿la dis posición y
orden ación de las culturas asentadas en est a r egión incidía m ás allá de la frontera geopo lítica actu al
de Mich oacán? , ¿ se ría p osib l e que los límit es geomorfo lógicos y paisaj ísticos no c o incidie ran en sus
límite s natu rales con los actuale s límite s estat al e s?, ¿p odría cons iderarse la cuenca de l lago de
Cuit zeo como una misma un idad de pais aje que se cohe siona con la lagu na de Yuriria? .
59 Congre so Ge neral de lo s Estados U nidos Mex icanos. ACUERDO P or El q ue se dan a conoc er los estud ios téc nicos de aguas
nacionale s superficiales d e la Región Hidrológica nú mero 18 Balsas , 2007; p. 245., Valenc ia - Va rgas, J. C. Des arr ol lo de la Re gió n
Hidrológica d el Balsas med iante la modificac ión de su veda , 20 15, pp. 81 – 97.
60 […] la cue nc a ce rrada R ío Zirahuén, es una cuenca con má s de 40 volca nes en cuyas bases existen colada s de lavas espumosas
conocidas co mo "malpaís e s " y qu e re presentan sit ios estratégic os de recarg a de acuíferos para l a región y a travé s de cu yas lad er a
escurre su perficialmente el agua d e lluvia y l e da vida en la porción orienta l al lago de Z irahuén. (AC UERDO Por El Q ue Se Da n a
Conocer Los Estudios Técni c os de Ag uas Nacionale s Superficiale s de La Regi ón Hidrológic a Número 1 8 Balsas, 201 1)
61 Adminis tr a ti v a y polít icame nte, cabe menc ionar que Sa nta Clara del C obr e e s la cabecera m unicipal d e Sal v ador Escalant e. A lo
largo de l texto n os refer imos a S anta Cl a ra del Norte como la pob lación reconocida por su tra bajo artes anal en la técn ica de
mart illado de co bre.
62 Vid. N ota 4., Espejel & Vi llalpan do, Relación d e Michoa cán. Instru mentos de consulta. Instru mentos de consult a (consultado 2019 -
05 - 06).
63 Vid. Not a 4.
157
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Para d ar r espue sta a est a in qu ietud, y dado que nos encontram os caracte rizando la cohesión nat ural
de las un idades que confo r m an la demarcación , intuimos que , g e omorf ológicamente la cuenca de
la lagun a d e Yuriria se encu entra natu ralmente cohes i o nada con la cuenca de Cuitz eo, de tal
mane ra, que mod ificar el lí mite de la front era no rte se just ificaría, dad a la caract erizació n natural
de es te t erri torio (Fig . N.º 1.46) .
Lo an terior se co rrobora, de acuerdo co n la info rmación oficial em itida por la Co misión Nacion al del
Agu a (CONABIO), así como por diverso s estudios regionale s. 64 Es así, que la Región Hid rológica
Le r ma Ch apala Santiag o considera d entro d e una mism a unidad hid rológica la c uenca lag o de
Pátz cuaro – Cuitzeo - lagun a de Yu riria, sin importar q ue l as subcuen cas pertenezcan o se localicen
en dife rentes te rritorio s Estatale s. 65 De acu erdo con la informació n analiz ada y, d ando respue sta a
los cue stionamient os expuestos , r e ferimo s qu e la frontera no rte de la dem arcación mod ificará su
geome tría, co nsiderando ane xar e l territorio que comprende la cuenca de Yuriria, en tendien do esta
a nex ión como la fron tera natural al norte de la demarcació n.
Para u na mejo r comprensió n de la co hesión natural de la d emarcación , se h an elaborad o una se rie
de fich as gráficas - visuales - , c on el objetiv o de caracteriz ar el te rritorio que compone la dem arcación
en su conjunto, y posterio rmente, caracteriz ar las un idades naturale s que co mponen la
dem arcación. A diferencia d e las fich as de informació n que acomp añan este cap ítulo, para d efinir
la singu laridad de la demarcación , ha sido n e ces ario, además de construir la carto grafía me diante
los sis temas de informació n geográf ica (SIG) y el apoyo de foto grafías del t errito rio la con strucción
de v istas 3D de l territo rio, a fin de visib ilizar las caracte rísticas geomo rfológicas de la d emarcación
y s us compo nent es.
64 Para profu ndizar en e ste tem a puede consultar se: Comisió n Nacion a l par a el Cono cimiento y U so de la Biodiver sidad (2008 ) 62.
Pátzcuaro y cu e ncas en dorreica s cer c anas; Aso cia ción Reg ional de Sil v i cult ores de la Unid ad de Manejo Fore stal (200 9) Estudio
Regional Fo restal de la Unidad de Ma nejo Foresta l 160 8, Pátzcuaro T ierra C aliente; Chávez Herrera et a l., (2004) Ficha Informativ a
de los Humedal es de Ram sar (FIR ), Huert o, R., Va rgas , S. (2012 ) Estudio e cosisté m ico d el lago de Pátzcua ro. Aportes en gest ión
ambiental par a el fo m ento del d e sa rro llo sustentab le ; M o n ro y , R. (2 013) Los sistema s ur ban os de cu enca en Méxic o. Transitando a
estrategias i ntegrales de g e stión hídr ica ; Comis ión Na cional del Ag ua (201 5) Actualizac ión de la dispon ibilidad medi a anual de agua
en el acuíf ero Lagunill as Pátzcuaro ; Blanco, A., (2017 ) M anifestación d e Impacto A mbiental. Para dor Integ r al de Servicios
GASOMIC H Chap ultepec.
65 Blan co Gar cía, A. Manifest ación de Impacto Ambi ental, 2017., Chávez He rrera et al., Ficha Informativa d e Los Humed ales d e
Ramsar (FI R ) ; S il ao, Guanajuato, M éxi c o, 2004 ; Monroy - Ortiz, R . Los sist emas urbanos de Cu enca En México. 2013, pp. 151 – 179.
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
158
Med iante la herram i e nta LW EOS, y con el uso de la base de dato s de los satélite s Sentine l - 2 y
Land sat - 8, se elaboraro n imágenes 3D, a fin d e v isibiliz a r y destacar la sim ilitud q ue exis ten entre
las unidade s nat urales que componen la d emarcación . A t ravé s del relieve, se puede pe rcibir, que
cada un idad natural, corresponde por su naturalez a geomorfo lógica, a se r una cuenca cerrad a.
En las imáge nes del t errit orio, m e diante la gama de colores , se identifican sus d e snive les; los colores
de gris a blan co represent a n las part es más alt as del territorio , m i e nt ras que la franja de rojo al
amarillo corres ponde a las zon as más bajas, en e ste caso son las m eset as de cada unidad nat ural.
En es te caso, la similit ud geomorfo lógica de cada unid ad n atural ( Y uriria, Cuitze o, Pátzcu aro, Z acapu
y Z irahué n ) se caracte riza porq ue las partes más altas de las cuencas co rresponden a las áreas
mont añosas o a lo s cerro s, los cuale s funcion an como un a b arrera n atural, la cual pro tege a la part e
med ia d e la cuenca. En la zona media de la mese ta, se localiza el cuerpo h ídrico prin cipal (río, lago
o la guna), es do nde se j un tan las agu as que des cienden de las z onas altas , poster iormente est as
aguas de sembocan en ríos mayore s, así como en es tuarios o humed ales.
Para co ncluir e l perfil ge ométrico d e la demar cación, establecemos que el norte de la dem arcación
qued a perfilado hast a la cuenca de la lagun a de Yu riria, donde s u especificidad natural de ser una
cuenca ce rrada homogen iza la cohesión ge omorfológica en tre esta y las cuen cas de la laguna de
Cuit zeo y el lago de Pátzcuaro. 66 Con la frontera n orte ya perfilad a, continu amos con la
conte xtualizació n de la dem a rcación .
Al n oroeste de la cuen ca del lago de Pátzcuaro se limita co n la cuen ca Río Angulo, a esta sub cuenca
pe rtenece el municip io de Zacapu , en el cual se localiz a b a el cen tro administ rativo prehisp ánico
conqu istado por lo s purépechas. El centro de la dem arcación qued a establecid o por la cuenca de l
lago d e Pátzcu aro, como se mencio nó anterio rmente, est a form a parte de la unid ad hidroló gica que
cohes iona el lago de Pátzcu aro con el lago de Cuitzeo y la laguna de Yuriria. De tal mane ra, que la
fron tera centro y oriente de la demarcación , queda delimit ada por e l límite natu ral de este
territor io.
66 SEM ARNAT. ACUE R DO Por el que se da a co nocer el estudio t é cni co de los recursos hídricos d e l ár e a ge o gráfica L erma Chapa la .;
2006.
Fig. 1 .4 6. Corrección de la fro nte ra natural norte
de la demarc ación (e laboraci ón propi a) .
1. Front era norte (S ubcuen ca de Yurir ia)
2. Pais aje de la sub cuenca de Y uriri a
Fig. 1 .4 7. Ensa mble natur a l de la de marcació n
(elabo ració n propi a ) .
1. G eomet rí a natur al de l a dem arcaci ón
2. Demar cación: m a p a de a lturas y
profun didades ( N)
3. Demar cación : pers pectiv a de l territo rio (N)
Págin a s sig uiente s.
159
Capít ulo 1 . METODOL OGÍA APLICADA EN LA DEFI NICIÓN DEL ANÁLIS IS
Aproxi maciones en t orno a l as fronter as natur ales
160
266
2.2. 2. La mirada loc al
19
Deriv ado de l análisis cro nológico d e la mues tra carto gráfica, e se h a identificado que lo s agentes
nacion ales 20 int eresados e n la cons trucción y defin ición carto gráfica de l territo rio mexicano , ha sido
en prime r lugar e l gobie rno de la R e públi ca Me xica na, c on 7 2 recur sos (48 %), en s egundo l uga r, el
gobi erno de l a N uev a Es paña 4 1 (27%) elemento s, le siguen las i nstit ucio nes v inculadas al des arrollo
eco nómico del p aís con 25 (17%) fuente s de inform ación, cerran do con los medi os de c omunic aci ón
6 (6%) , y el Esta do t arasco 6 (4 %).
Del tot al d e las fuentes aso ci adas a los agentes nacionales, 6 6 recu rsos cartográficos se elaboraron
dur ante la cons tru cci ón del t errit ori o inde pen diente ( 1810 - 1 9 30). Es ta cartografía con stituye u n
apartad o his tórico, pue s se sus cita la em ancipació n de Méx ico y el p roceso de construcción de u na
Nación independien te, sumado a ello los pos teriores con flictos polít icos que se libraron con los
Estados U nidos, 21 s upuso una época de cambios en las fronte ras, así como en los límite s político -
adm inistrat i v os al in terior del Mé xico indepen diente.
26 fue ntes cartográf icas (26%) se elaboraron durante el pro ceso Int egr ación y re orden ación del
terr itorio c olonial (15 21 - 1810 ). Est a cartografía fu e de terminante para q ue el gob ierno est a b lecido
en la Nueva Esp aña r e estructu rara el territo rio, con base a una nueva estru ctura político -
adm inistrat i v a. Durante este proces o histórico s se perfeccion a la cartografía t erre stre, así com o la
náut ica. En cu anto a los lím ites m arítimo s, queda registro de e llo e n los p ortulan os o m apas
19 En la im agen QR Anexo 2. Pue de obs ervarse e l anális is de los agente s en la defi nición de la i magen pro yectada. Ver Gráfico A G
04 y tabla AG 04. Agentes nac ionales. Proc esos históricos. Pue de consultar se https://d rive.google. com/file/d/1E_ t -
pcTiJy1Ba om yJ N8jPRzULq19 - 6t A/view?usp= sharing
20 En la im agen QR A nexo 2. Pue de obse rva r se el an á lis is de los a ge ntes en la defi nición de l a imagen pr oyectad a. Ve r Gr áfi co AG
05 y tabla AG 05. Agent e s n acionales. Clasificación. Puede consu ltars e
21 Para pr ofu ndiz a r en e l tema, p uede cons ultarse : Bra v o, Ugarte J., 1951, L a guerra a México d e Estados Unid os: 1846 - 184 8 , El
Colegio de Méxic o, A.C. Historia mexic ana, 1951, Vol.1 (2). , Documentos histórico s de la Revolución mexicana: revolución y r é gi men
constitucion alista, II: la intervención norteamericana e n Veracruz , Comi sión de Inve stigacio nes Históri cas de la Revo lución
Mexica na, editor. ; Fabel a, Isidro, e ditor . Fond o de Cult ura Económ ica; 19 62., Katz, Frie drich, 1962, Al e mania y Francisco Villa,
México: El Colegi o de México, Histor ia mexicana, 1 962, Vol.12 (1) , p.88 - 1 0., Rey nolds , T. H. 195 3, México y los Estad os Unidos 1821 -
1951 , Méx i co: E l C olegi o de México, H i stori a mexi cana, 1953, Vol.2 ( 3), p.4 12 - 420 .
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
267
marít imos, 22 ya que las primeras fuen tes carto gráficas e laborad as por agen tes extran jeros n o tenían
poco p e rfilado s los lím ites costeros. 23
En cuan to a la cartografía te rrest r e , urbanís ticamente e sta se e labora con base a las orden anzas de
Felip e II ( 1 573), aunque para e l caso d e la Nue va España, cuan do estas se publican o ficialment e, las
ciudade s más impo rtantes ya se habían fundado, con lo cu al, estas orden anzas recoge n lo que
urb anísticamen te ya se h abía aplicado en los nuevo s territorios . Si bien, la co rona españ ola ten ía
una influe ncia en dictar la orden p ara producir la carto grafía de estos territ orios, realme nte la igle sia
y las o rdenes relig iosas ju garon un p apel fu ndamental en l a e labor ación d e e sta in formación, ya q ue,
en un a primera et apa, la elab oración cartográfica, por parte de lo s religio sos, se construye con lo s
cono cimientos d e la població n local, reflejo de ello son las dist intas Relacion es Geográficas. 24
Las p rimeras dé ca d as del siglo XX trajo cons igo una actualiz ación de la cartografía v igente, pue s
dur ante el pro ceso de l a ind ustri aliz ación a la ex pan sión d igi tal ( 1930 - 2 020 ) , Mé xico bu sca
cons olidarse com o país en v ías de modern i z ación. De la muestr a cartográfica, el 22% corres ponde
a los 27 recursos elab orados por lo s agentes nacion ales a lo largo de este proceso histórico . Dado
el cre cimien to que Méx ico reflej aba durante la década d e los años 30, e l Gobierno Fede ral
promue ve la actualiz ación cartográfica, hacie ndo una serie de atlas geo gráfico y cultural de l país,
hacie ndo hincap i é en la informació n correspo ndiente a los Es t ados .
L a amp liación carre tera, y el paso de la ruta P anamericana sus citaba un interés p or las regio nes que
come nzaban a tene r una mayor c o nectivid ad terrestre. Con la amp liación carre tera, también lle gó
el turis mo internacio nal por carretera, y posterio rmente por aire, est a situación trajo co nsigo la
elab oración de cartog rafía pub licitaria, e n donde se hacía pro pagand a de las re giones y ciu dades
más p eculiare s y pintore scas de México , junto con las costas parad isiacas de Acapulco.
Es así, que , con la p ropag a n da turíst ica y sus actividades ady acentes, a travé s d e la cartograf ía oficial,
se d iseñaron un a serie de elementos gráficos, los cuales estaban asociados con la cu ltura, e l folklor e
22 Strit zl, 1968:4, citado e n Müll auer - Sei c hter, 2012:71.
23 Müllauer - Seichter, W. Des arr ol lo de l a Etnohistoria e n e l á mb it o Alem án . 2012 ; pp 27 – 112. , Ma rt í n Mer á s, L . Cartografia
Marítima H isp ana: L a Imagen de Am érica ; 1993. , Alvarez, S. Cam panus y l a Nueva E sp aña , 2013, pp. 59 – 123.
24 Terá n, M. La Geograf ía Guadalupan a e n e l Obi spado de Mic hoacán e n tre l os s iglos X VII y XIX . 201 2, pp . 45 – 8 0. , Vi ñ as & M ey ,
Relaciones Histó rico - Geogr á fi co - Est ad í sticas d e l os p uebl os de E spa ñ a h e c has p or i nic iativa de Felipe II. 1971. , Felipe I I. Transcripción
de l as Ordenanzas de d escubr imiento, n ue va p oblación y p acifi cación de l as Indias ; 1 973.
268
y las pob laciones i n dígen as existente s a lo largo del territo rio mex icano. Paulat inamente, e st os
eleme ntos gráfico s, o tipologías de rep resent ación, comenzar on a incrustars e como parte de un
imagin ario tu rístico y social, s i bien, est a serie de imaginarios s e crean a princip ios del siglo X X, au n
en el a ño 20 22, m uchos c ont inúan vigent es.
2.3 . LAS CATE GORÍA S TEMÁTIC AS Y SUS RE CURSOS A SOCI ADOS
En es te apartad o analiz am os e l contenid o de los 213 recur sos que conf orman la mue stra
cartogr áfica, el co nten i do de cad a recurso carto gráfico fue analizado y sistematiz ado de acuerdo
con lo s grandes bloques temático s: act ivid ades , estr uctu ras, inm uebl es, as pec tos asoci ados , cul tur a
pur épecha , c ultu ra mex ic ana y ac ontec imie ntos .
Con el o bjetivo de exponer y conte xtualizar có mo se h an refle jado estas cat egorías t emáticas en la
produ cción cart ográfica, a con tinuación, se d e scrib en los recurso s asociado s q u e componen la
caracte rización de cada ámbito temático : tipolo gías de repre sentació n, la imagen proye ctada y los
agen tes que las han definid o. Esta caracte rización dará como re sultado la ide ntificación de una serie
de pe rmanencias gráficas, a tr avés de las cuale s se cont extualiz a la ev olución que ha tenid o la
imagen proyectad a a través de la cartog rafía.
C a p í t u lo 2 . LA I M A G E N P R O Y EC T A D A A T R AV ÉS D E L A C A R T O G R AF Í A H I S T Ó R I C A
2 69
270
2.3 .1. A ctivid ades
Fig. 2 .09 Contr aport ada. Che z Zachar ie Chate lain (17 20), Nouvelle car te de l`amerique s epte ntrionale [DRC]
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
271
a. T ipologías de repre sentación
En cuan to al núm ero total de fuent es ca rtog ráfi cas asoc iadas a l as a cti vidade s, e stas supone n el
23 % del total d e la mues tra cartogr áfica. Der ivado de este 2 3%, se han estab l ecid o 1. 881 ti pol ogías
de re pres ent ación , las cu ales, con el 35 % del total, encabezan la temática que mayormente se
proye cta desde la cartogr afía. Est o nos muestra q ue las activ idade s ocup a n el seg undo lugar e n
cuant o al número de recu rso s aso ciados a este bloqu e temático, m i e ntras que, s i nos enfocam os al
número d e tipolo gías de rep r esent ación, ocupa el primer lugar ( Fi g. 2.10, anex o 3, Gráfico MC 01 y
MC 02 ).
Al interio r del sistema d e clasificac ión cartogr áfica, las t ipologías de represen tación reflejadas e n la
cartogr afía que h ac e n alusión a las ac tivida des se han clas ificado tem áticamente en ac tividad es
soci oec onómi cas, l údic as , fes tivo - ce rem onia le s y má gic o - religio sas. Esta clasificació n s e b asa en la
est ructura in terna del Tes a u ro del IAPH (F ig. 2.10, anex o 3 , Tab la AC 01). 25
La image n proye cta da por las activ ida des es re sultado de la e volución de las dive rsas activ idades
que se han desarro llado en lo s dist intos p rocesos his tóricos e n los cu ales este t erritorio h a sido
antro pizado. En cuanto a las fuen tes carto gráficas asociad as a las activ idades, así como al pe so d e
las tip ologías de represen tación, se constata que l as ac tivid ade s soci oec onómi cas ( 163 0) p ri m an
res pecto a las actividade s l údicas (71), f es tiv o - cere mo nial es ( 76) y m ágic o - rel igio sas ( 104) ( F ig. 2 .11
– 2.12) . P or lo que la imagen que p royect a en la cartografía las activ idade s socioeconómicas es el
refle jo de la evolu ción y permanencia de las acti vida des prim ari as, a ctivi dade s de trans form aci ón y
ac tividades d e s ervicio .
Al in terior de las ac tivi dades s ocioe con ómic as , si se hace alu sión al número total de
rep resentacion es sobre el territorio , las a ctividad es de se rvicio son las que ref leja n e l may or núme ro
de tipolo gías de rep resentación , 717. Esto m ismo sucede si nos cent ramos en el núme ro total de
las fue ntes cartográficas , ya q ue las a ctividade s de servic io se en cu entra n repr es enta das en el 53 %
de las fuentes cart ográficas as ociadas a las actividad es socioe conómicas. Bajo este mismo criterio
25 En l a imagen QR Anexo 3 . L as Acti v id a des y su an álisis e n torn o a sus tip ologías de repre sentación , l a imagen pr oyectada y su s
agentes. Ver Tabla A C 01. ESTRUC TURA TEMÁTI CA PARA EL A NÁLISIS DE LA I MAGEN PR OYECT ADA POR LA CA RTOGRAFÍ A. Las
activid ades . Pue de cons ultarse htt ps:/ /drive. goog le. com/file/ d/1U A L3 UenPl uc zRe uC_aU4 hMqtFLlC1 tXF/view? usp=s haring
Fig. 2 .10 La imag en pr oyect ada a tr avés de las activ idades .
Anexo 03.
Documen to completo d el an álisis m etodológ ico de las
activid ades: je rarquía tem á ti ca , tip ologías de represen tació n,
cart ograf ía aso ciada y s us ag entes . Fuente: ela boración de l a
autor a.
272
le sig uen las activ idade s p rimari as (3 2%) , act ivid ades de transf orm aci ón (15%) ( Fig . 2.10, an exo 3,
tabla AC 02).
Si no s centr amos en la im agen cartográfica ge nerad a a travé s de la s actividad es de servic io , las
tipo logías de represe ntación se clasifican dentro de las cate g orías come rcio , inst ituci ones de
ense ña nza, comu nicac ión , tel ecom unic aci ones, y tra ns porte ( F i g. 2. 10, a nex o 3, Gráfico y tab la AC
03) 26 . De acuerdo con el número to tal de las tipolo gías de rep resentació n asociad as a las activ idades
de se rvicio, su im agen queda refle jada en la carto grafía de la siguien te manera:
Las ac tivi dades de tran spor te 27 es la categoría co n mayor represe ntación cart ográfica, co n 559
tipol ogí as de re prese ntaci ón . Donde, el t rans porte ma rítim o (28 0), el ter restre (1 93), el aér eo (47) y
el fluvia l (39 ), s o n las princip ales act ividades de transporte vin culadas a la ant ropización histórica
de l territorio mexican o. Cabe señalar que el transpor te terrestr e y el transpor te fluvial f ue ro n
activid ades q ue permitie ron e l desarrollo y la e xpans ión del Est ado t arasco y la consolidación de la
cultu ra p urépecha .
Mien tras que las act ividades v inculad as a la com unicac ión se encu e ntra n repres entada s en la
cartogr afía a travé s de 60 tipol ogí as de re pres ent aci ón , e n este caso, es e l servic io p ostal ( y su
corre spondiente ev olución) la actividad m ás longeva de la que se tiene regist ro en la cartografía de l
te rritorio mex icano, y, por ende, en la cultur a p urépec ha . Cabe señalar, que dent ro d e los cargos
est ratégicos de la corte del Irech a (gobern a nte pu répe cha ), se encont raba e l mensaj ero, su p apel
ex igía una jerar quía social y ot orgaba un rango polít ico, ya que se convertía en i n termed iario ent re
el gobi e rno p urépec ha , los pueb los domin ados, así como con los de o tros pue blos origin arios.
Duran te la época co lonial, la activ idad se volvió es tratégica.
Las teleco municac iones se en cuent ra n visib les en 56 re pre sent aci ones . La tele grafía y la telefon ía
supone n un avance tecnoló gico de las comunicacio nes del país. Den tro de la nueva cartograf ía, la
localizació n de las e staciones d e telégrafo r efle jaba la import ancia de las ciud a de s y de las
pob laciones a las cuale s llegaba e sta comunicació n, co incidiend o con las poblacio nes que contaban
con un a parad a de ferrocarril. Pátzcuar o, al ser capit al r e gion al, y por su c ercan ía a la capital de l
26 En la imagen QR Ane xo 3. Las Activi dades y su an álisis en torno a su s tipolog ía s de r eprese ntación, la imagen pr oyectada y su s
agen tes. Ver Tabla AC 01. ESTRU CTURA […] 2.1.3. A ctividad es de servi cio. Puede co nsultars e
https ://drive. google.com/ file/d/1 UAL3UenP luczReu C_aU4hMqt FLlC1tX F/view?us p=sharing
27 Puede c onsultars e Anexo 3. T abla AC . 01. / 2.1. 3. Ac tivid ad es de servicio / 2 .1.3.5 Transporte.
86%
4%
6% 4%
Fig. 2.11 La s ACTIVIDA DES y sus fuen tes carto gráfi cas
Activid ades
socioeconómicas
Activid ad lúdic a
Activid ad fest ivo -
ceremonial
Activid ad Mágic o -
reli giosa
87%
4%
4% 5%
Fig. 2.12 L as ACTIVIDADES y sus re pre sentaci ones sobre e l
territo rio
Activid ades
socioeconómicas
Activid ad lúdic a
Activid ad fest ivo -
ceremonial
Activid ad Mágic o -
reli giosa
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
273
Estad o, desde fin ales del sig lo XIX est uvo comunicad a mediante el te légrafo, y p osteriorme nte por
la te lefonía.
Es a travé s de 40 re ferencias gráficas , que el comercio , como activ idad de servicio se e ncuentra
regis trada en la cartografía. El co me rcio permitió la consolid ación de flujos terrest res, po líticos y
sociale s. H istóricam ente, l os comerciantes d epe ndieron de o ficios part iculares como lo s
cami nante s, l os c argue ros , de huacal eros y l os ta mem es, ya que de e llos depe ndía e l transpo rte de
mercan cía a lo largo d e Meso a mé rica, as í como al int erior de l Estado t ar asco. E stos oficios
pe rmitieron el de sarrollo de mercado s y la aplicación d el trueq ue. El uso de instrumento s como lo s
cos tales , los cest os, y l os car caj, f u eron de terminante s para el transpo rte de m ercancías.
En cu anto a las insti tuci ones de ens eñ anza, es tas es tuvi er on pr es ent es en el terr itor io p ur épecha ,
pos teriormente , en la épo ca colonial, se f unda en cercan ía a Pátzcu aro el cole gio de San Nico lá s
Ob ispo (1540), a ntecede nte de la Univ ersidad en el Obisp ado de Michoacán. L as activid ades de
trans porte, como re presentación de las act ividade s d e servicio, se e ncuent ran visibles en la
cartogr afía a trav és de las activid ades de transpo rte marítimo (280), t ransporte terres tre (193 ),
trans porte fluv ial (36), y transporte aéreo (4 7) ( Fig . 2.10, anex o 3, Tabla y gráfico AC 04).
Si bien, las activid ad es de transporte marít imo tienen un pe so mayor en la cartografía, para nuest ra
inv estigación , se cons idera como activ idad princip al, las activid ades de transporte te rrest r e , ya que
el t ransporte marít imo tiene un a relación poco v inculante con el te rritorio y su imagen proye ctada.
Para e l territo rio p ur épec ha , el transport e ter restre se encuen tra es trechamente vinculado co n el
de sarrollo de las redes via rias, est a i n fraest ructura, junto con las redes fluviales fu eron el ej e
ve rtebral bajo e l cual se suced e la expan sión y consolid ación de l Estado t arasco .
Al mismo tiempo, el v iario pe rmitió que e l c o mer c io fortalecie ra las re des inte r nas, extendiend o su
influ encia a las redes de com uni caci ón, princip almente co n pueb los origin arios que se localiz aban
fue ra de los límites d el Es tado.
Pos teriormente en la épo ca colonial, h aciendo uso de estas mismas r edes terr estres y fluviales, lo s
religio sos lle van a cabo e l proce so de ev a n geliz ación, y con ello la reorgan ización de u n territ orio,
donde las sedes episcop ales y las ciudade s exnovo, marcarían un nuev o orden urbano. La
incorp oración de animales de trabaj o trajo con sigo el u so d e carro s de caballo s, lo cual de rivó en la
cons trucción y ampliació n de ca min os , l as re des f luvi ales co ntinu aron en us o, principalm ente p ara
la p oblació n origin aria.
274
A princip ios del siglo XX, la lleg ada de los primeros automó viles al te rritorio m exicano, y, por en de,
al te rritorio M ichoacano, traje ron import antes transformacio ne s urbanas y sociale s. La ampliació n
de cami nos ya ex istentes, as í como la const rucción de ca rre tera s, ent re ellas, la carre tera
Pan a m erican a, trajo consigo rees tructuració n urban a, ya que las nuev as oportun idades de
de sarrollo se localizab a n en l o s núcle os cercanos al p aso de la carrete ra.
En la d écada de los años 3 0, duran te el perio do Carden ista, Pát zcuaro se v uelve una ciu dad
repr es entati va de lo que era ‘ lo t ípico y pintor esco en México’ , est a condicion ante trajo con sigo la
llegad a de viajero s extranje ros, los cu ales llegab an al país en au tomóvil. E sta situació n supuso la
mejo ra de algun os camino s en torn o al lago de Pátzcuaro, así com o la llegad a de la carre tera, a
tra vé s de un ra mal que co nectaba con la carreter a nacional México – Guadalajara.
b. La imagen proye ctada
Como s e ha r eferido a nteri ormente , la i ma gen pr oyec tada por l as acti vid ades a través de la
cartogr afía es re sultad o del análisis de 166 f uente s cart ogr áficas asociad as a es ta cate g oría, y de su s
1,881 representaciones sobre el ter ritorio , donde la s ac tivi dades de se rvici o , y en particu lar las
ac tividad es d e tran sport e son las que encabez an la e structu ra intern a d e es te bloque temático ( Fig .
2.10 , ane xo 3, Tabla AC 01). Sin em bargo, e s important e car acteriz ar, cómo las d iversas activid ades
que co mponen el b loque tem ático t ienen un p apel importan te en la ima gen q ue la s acti vida des
proy ect an a tr avés de la c artog rafí a.
En cu anto a las activi dad es de tr ansp orte , el marítimo se encuentr a mayormente reflejad o en la
cartogr afía. Las car tas marít imas, supusieron una herramient a para que v iajeros, explo radores y
colon izadore s p udieran lle gar a t e rrito rios inexp lorados, est a carr era de los descubrimie ntos dio
relev antes fr utos cartográfico s, e n donde el territor io meso am e ricano , y e n nuest ro caso, e l
mex icano, comenz aba a t ener un lugar estraté gico en la n ueva cartograf ía que se elaboraba en los
siglos XVI y XV II .
Al res pect o, en Die go Ri bero (1 529) , Pri mer m apa cie ntíf ico de l Mun do (Fig. 2.13) queda de
man ifiesto la im port a ncia que supone el descubrim iento d e nuevos territorio s. Ind icando de n orte
(Est ados Unidos) hast a e l sur (Estrech o de F ernando de Magallane s) cada una de las poblacion es en
las q ue los dis tintos e xplorado res de s embarcaron .
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
275
Fuentes c artográficas referidas en el
ámbito t emático de l as Activid ades .
2.13. Diego Ribero ( 1529), Prime r map a
científico del Mundo.
2.14. de Alcal á , J. (1540), Re lac ió n de la s
ceremoni as y rricto s y población y
gobernac i ón […]
2.15. de Alcal á , J. (1540), Re lac ió n de la s
ceremoni as y rricto s y p obl ac ión y
gobernac i ón […]
2.16. de Alcal á , J. (1540), Re lac ió n de la s
ceremoni as y rricto s y población y
gobernac i ón […]
282
2.3. 2. E structur as territoriale s
Cont rapor tad a. Go nzález de Dávila, Gil (16 49), Obispado de Mechou acan , Teatro e c le siástico de la pri mitiva igle sia de l as Indi as
C a p í t u lo 2 . LA I M A G E N P R O Y EC T A D A A T R AV ÉS D E L A C A R T O G R AF Í A H I S T Ó R I C A
2 83
284
d. Tipologías de r epresentació n
En cu anto al núme ro to tal de fuente s cart ogr áfica s asoci ada s a las est ruct uras te rrit ori ales, estas
supone n el 25% del total de la mues tra cartográfica, a través de lo cual, se han podido clas ificar
1.1 24 tip ologí as de repr ese nt ación . Esto nos mue stra que las e structu ras territ oriales ocupan el
prime r lugar en cu anto al número de recurso s cartográficos asociado s a este bloqu e temático,
mien tras que, si n os enfo camos al número de tipo logías d e repres entació n, ocupa e l segund o lugar
(Fi g. 2. 29, a nex o 4 . Gráfico MC 01 y MC 02 ).
Al interio r del sistema d e clasificac ión cartogr áfica, las t ipologías de represen tación reflejadas e n la
cartogr afía que h ac e n alusión a las estru ctura s territ or ial es se han clasificado temát ica y
crono lógicame nte e n divis ión territ orial pu répe cha , d ivisión ter ritorial relig iosa, división t erritor ial d e
la N ueva E spañ a, di visi ón te rrit orial de la Re públ ica Me xic ana, re gio nes de estru ctur as
socioec o nómi ca s , re g io n es fí sico - ge ogr áficas ( Fig. 2.29, a nex o 4 . T abla ET 01. Est ructu ras
te rritoriale s). 28
La im age n proye cta da p or la s es truc turas terri tor ial es e s r e sult ado de có m o se han e structu rado los
límite s po lítico - adm inistrat ivos a lo largo de los d istintos p rocesos h istórico s en lo s cuales este
te rritorio ha sido antropizad o. Cabe señalar, que las fuentes cart ográficas aso ciadas a las e structuras
territ o riales r e flej an qu e la división territor ial de la República Mexic ana se encue ntra v isible en 1 61
recu rsos de la m uestra cart ográfica, mie ntr as que la di vis ión ter rit orial de la N ueva E spañ a en 7 2,
segui do d e la división terr itorial relig iosa e n 66 , divisió n t e r ritor ial puré pec ha se en c uen tr a v is ib l e en
17, m ientras q ue las regiones físic o - geo gráfi cas e n 12, y las es truct uras s oci oeco nómic as e n 2.
Si nos enfo camos en el peso que represent an las t ipologías de rep resentació n, nu ev am e nte la
divis ión territ orial d e la República M exicana encabe za la categor ía temática ( 703 ) , segui da d e la
divis ión t erritorial r eligio sa (15 9), y de la di visi ón ter rito rial de la Nue va Es pañ a (140 ), así como de
las reg iones físico - geo gráfi cas ( 73), y la divisió n territor i a l purép echa (42), finalme nte se con cluye
con las es truct uras s oci oeco nómic as (7) ( Fig . 2.30) . La clasificació n y je rarqu ización inte rna de la
28 En la image n QR Anexo 4. Las Estr ucturas terr itoriales y su análisi s en torno a sus tip ologías de represen ta ción, la im a gen
proye ctada y sus agent es. Ve r Tabla AC 01. ES TRUCTU RA TEMÁTI CA PARA E L ANÁLI SIS DE L A IMAGE N PROY ECTADA PO R LA
CARTOGRAFÍA. Las estructuras territoriales. Pued e consultarse
https://d r iv e .goog le .co m/file/d/12y DN4aBS7 z9cCGR fKeRfvxzEJo DmoY1j/ vie w?u sp=sha r ing
Fig. 2 .2 9 L a imagen pro yectada por las estructur as
territoriales . Anexo 04.
Documen to completo d el an álisis m etodológ ico de las
estruct uras terr itoriales : je rar quía t emática, tipologías de
rep res entac ión, c artog r afía aso ciad a y sus age ntes . Fuente :
elabor ación de l a aut ora.
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
285
divis ión territ orial de la R e púb lica Mexica na , derivó en las siguie ntes 15 tip ologías de repre sentación
(Fi g. 2.3 1) :
5 tipo logías de represe ntación alu sivas a la evolución de lo s n ú cleo s ur banos y su p oblación.
Cron ológicamen te, la carto grafía los ref iere com o ca bece ra mu nicip al, la cabe cera de di strit o, l a
capi tal del Es tado y la capit al de la Re públ ica Me xica na .
10 tip ologías de rep resentación relativ as a divisiones po lítico - adm inistr ativas, en tre las cuales se
enc uentr an: d istritos , ex distrito s, límites de la Repúb lica Mexicana , límites esta tales, munic ipios,
Rep úblic a Mexi ca na, s ubp refe cturas , te nenci a m unici pal, vi lla y Est ados .
Estos nive les de i ntegr aci ón te rrito rial so n reflejo de c ómo las fr onteras se f ueron transfor m and o a
lo largo de dist intos pr ocesos his tóricos, para fin almente establecers e los lím ites oficiales q ue
disp one el territo rio mexicano . Caracte rizando esta evo lución, y en consonancia co n las tipo logía s
de represen tación, las p rimeras de scripcio nes li mítr ofes datan de la época e n que se ex pande la
cultu ra pu répe cha , hast a conso lidar el Est ado t arasco ; pos teriorme nte duran te la época colon ial el
te rritorio me soamerican o se divide en reino s, siendo e l de la Nueva E spaña el que se estable c e en
el act ual sue lo mexican o, subd ividiéndose consecue ntemente e n Ob ispados y P rovincias. Co n la
Indepe ndencia de México en 1810, y la p oster ior inte r ve nción est adouniden se (1848), los límite s
fron terizos se vieron con siderablemen te modificado s, hasta los que se conocen h oy en día.
Si baj amos la es cala de análisis , la tip ología de represent ación que r e flej a un peso mayor den tro de
la cartogr afía, son lo s Estados. Dentro de esta categoría en contramos en la cartograf ía, el reg istro
de los estad os de Michoacán, Gu anajuato, Colima, Guerr ero, Esta do de M éxic o, es to s est ados , en
dist inta proporció n, formaron p arte del Estado t arasco , y la en la c olon ia, fueron parte de l Obisp a do
de Mich oacán.
En es ta categ oría, se hace énfasis e n la evo l u ción de l actual est ado de Mich oacán. Por u na parte,
dent ro del actual lím ite político - administ rativo d e Michoacán, se estable ció la cuna de la cu ltura
pur é p e cha , y con ello, la fundació n de las tres ciudades que fue ron capital del Estado t arasco:
Pátz cuaro (17%) , Tzintzunt zan (11%) e Ihuatzio - Coyucan (2%). Durante la co lonia, Tz intzuntzan y
Pátz cuaro se convertirían adminis trativamen te en las p rimeras cap itales de la Pro vincia y Ob ispado
de Michoacán ciud ades que s e mantienen vigen tes, pues han evolucio nado a lo largo de los
proce sos his tórico s en los que han sido antropizada (Fig . 2.29, a nexo 4 . T abla y gr áfico ET 04).
5%
20%
22%
49%
0%
4%
Fig. 2. 30 Las E STRUCTURAS y sus fuentes cartog ráficas asociadas
D. T. pur ép ec ha
D.T. religiosa
D.T. d e la Nue v a
España
D.T. de la Repúb lica
Me xica na
Estructuras
socioeconómicas
Regi ones f ísic o
geog ráfica s
4%
14%
12%
63%
1%
6%
Fig. 2.31 Las ESTRUCTURAS y las rep resentaci one sobre el territo rio
D. T. pur ép ec ha
D.T. religiosa
D.T. d e la Nue v a
España
D.T. de la Repúb lica
Me xica na
Estructuras
socioeconómicas
Regi ones f ísic o
geog ráfica s
286
e. La imagen proyec tada
De acue rdo con lo s datos resu ltantes de l análisis de la mue stra cartográfica, la i mage n proy ectad a
por l as e struct uras te rrit oriale s es produ cto del análisis de 181 f uen tes c arto gráfi cas asociadas a e sta
cate goría, y d e sus 1,124 repr esentaciones sobr e el territorio , don de la divis ión territoria l de la
Repú blica Mexic ana , y en particular los Est ados, s on las categorías que encab ezan la estru ctura
inte rna de e st e bloque temático (Ve r Anexo 04. Tab la ET 01). A l respe cto, es i mport ante caracte rizar,
cóm o las dive rsas clasificacio nes que componen el blo que tem ático han tenido un papel
dete rminante en l a image n que las es truc tura s terri tor ial es han pr oyect ado histó ricam ente a travé s
de la ca rtog rafí a.
Los r ecu rsos cartogr áficos vincu lados con la R epública Mex icana muestran la t ransfor mación
hist órica de las fronte ras, así com o de los lím ites p olítico - adm inistrat ivos. Crono lógicamen te, esta
evolu ción data de la consolidació n del Es tado t arasco, y a d u rante la co lonia se es tablecen los nue vos
límite s, esto s e n función de la est r u ctura p olítico - administ rativa de la Nueva E spaña hasta la
Indepe ndencia de México en 1810. En 1848 Est a d os Unidos invade Méx ico, lo que derivó en la
cesió n del 30% del territ orio nacion al, en este mismo año, se anexa nuevamente la Península de
Yucatán al te rritorio mex icano. En 1917, con la prom ulgación de la C onstitu ción mex icana , se
est ablecen oficialm ente los límites f ronterizo s e interno s.
Carto grafía como la de Gerh ard M ercat or, Iodoc us H ondi us (1 607) , His pani a Nov a ( Fig. 2 .32) a ún n o
refle ja la de limitación de los límite s administ rativo s de la Nue va España, pe ro sí que es tablece
gráficame nte las pr imeras siluetas de l continent e, además, de indicar poblacio ne s costeras, las
cuale s se con virtiero n en baluart e defensiv o de la C oron a E spañ ola. En e l caso de la Nueva E spaña,
sus puertos se volvie r o n punto s es tratégicos para e l come rcio en tre Orien te y Occidente .
Con un conocim iento mayor de l t errito rio y un p erfeccio namiento en la técnica cartográfica, en Chez
Zac hari e C hatel ain ( 172 0), N ouv elle carte de l`ame riq ue s epten trion ale ( F ig. 2.33) las subdiv isiones
inte rnas de la Nue va España so n más claras, y muestran u na mayo r claridad en cuanto al con texto
te rritorial. Los límit es administ rativo s d e lo s Obisp a d os si bie n cohesion aban el pode r polít ico,
te rritorialme nte e ran reg iones q ue do taban de riqueza al g obierno cen tral.
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
287
Fuentes c artog ráficas aso ciad as a las e structuras terr itoriales .
Fig. 2.32 G erhard Me rcator, Iodocus H on dius (1607), Hispania nova
Fig. 2.33 Chez Zacharie Chatelain (172 0), Nouvelle ca rte de l` amerique sept entrionale
Fig. 2 .34 G arc ía Cubas, A ntonio (1885) , Carta Etnográf i ca
288
El Obisp ado de Michoacán se vuelve una región estraté gica, dada su localizació n g eográf ica, se
vuelve columna ve rtebral en el p roceso de ev angeliz ación, y poster iormente a lo largo del pe riodo
colon ial, sobr e su territ orio transitab an los flujo s comerciales más import antes, tant o al interio r de
la Nuev a España, como las rutas pr oveniente s d e Asia a Europ a.
Con un conocim iento mayor de l t errito rio y un p erfeccio namiento en la técnica cartográfica, en Chez
Zac hari e C hatel ain ( 172 0), N ouv elle carte de l`ame riq ue s epten trion ale ( F ig. 2.33 ) las subdiv isiones
inte rnas de la Nue va España so n más claras, y muestran u na mayo r claridad en cuanto al con texto
te rritorial. Los límit es administ rativo s d e lo s Obisp a d os si bie n cohesion aban el pode r polít ico,
terr itor ial ment e eran regi ones que dot aba n d e r iqueza al gob ierno cen tral. E l O bispad o de
Michoacán se vue lve una región es traté gica, dada su localizació n ge ográfica, se vuelve columna
ve rtebral en el pro ceso de evangeliz ación, y poste riormente a lo largo del periodo colonial, sobre s u
territor io tra ns itaban lo s flujos come rciales m ás impo rtantes, tanto al inte rior de la N ueva Es paña,
com o las rutas proven ientes de A sia a Europa.
En Garcí a C ubas , Ant onio ( 188 5), C art a Etn ográfi ca ( Atl as pintore sc o e hist óri co) ( F i g. 2 .34 ) , est e
recu rso carto gráfico mue stra el te rritorio mexicano, subdivid ido por las fronte ras de los pueblos
origin arios. De esta cart a se deriva uno de los princip ales cen sos de pob lación más com pletos y
pos teriores a la I ndepende ncia. Se de staca in formación co nce r n iente al re gistro de clases s ociales,
así com o las cast as.
El territ orio y la importan cia d el Obisp a d o de Michoacán respecto a los otros Obisp ados de la N u eva
España , que da refl ejado e n Garcí a Cu bas, Antoni o (1 885) , Cart a Ecle siás tica ( Atla s pint ores co e
hist órico) ( Fig . 2.35 ), mostrand o las Prov incias que componen el Ob ispado, el ce nso de la p oblación
por Pro vincias y la majestu osidad de la Catedral de la Pr ovincia de Michoacán .
Al respe cto, Be rna rd D irexi t (17 82), en A meri ca s epte ntri onal ( Fig. 2.36) plasma con mayor clar idad
la sub divis ión territor ial del O bispado d e Mich oacán, esta se v uelve más es pecífica, d efin i e ndo el
límite de las P rovincias que lo com ponen. L a jerarquía d e V alladolid (Morelia) com o capit al de
Pro vincia, se destaca re specto a las p oblacio nes, s i bien Pátz cuaro se ve visib le, su jerarq uía e s
me n o r. La caracteriz ación geomo rfológica d el territ orio Michoacan o se v a re p re se nta nd o c on ma y or
prof undidad, la to pografía, se caracteriz a por la cord illera de la Sie rra Madre Occiden tal, y así com o
los v olcanes; la h idrog rafía es un ápice que destaca en torno a los ríos y lago s.
Fig . 2. 41 Visualiz ación de las sec ciones c artográfi cas
refer idas en e l ámbito te mático de las Estru cturas
territoriales.
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
289
Fuentes cartográfi c as asociad a s a las estructuras terr itoriales .
Fig. 2.35 G arcia Cu ba s, A ntonio (1885) , Carta Eclesiástic a
Fig. 2 .36 Bernard Direxit (1782), Am e rica se ptentrional
Fig. 2.37 Ho use & Brown (1849), Map of Mexic o, Texas, Old and N ew Californi a, And
Yucatan
290
Hous e & B rown (184 9), M ap Of Me xic o, Te xas, Old And N ew C alifor nia , And Yuc atan ( Fig . 2.37 )
refle ja un a de las m ayores trans formacio nes en e l límit e admin istrativo de l país: d erivad o de las
disp utas del Go bierno de M éxico con los Es tados Unidos , así como por luchas intern as, la penín sula
de Yu catán (al sur) y Texas (al norte ) se independ i z an de México. Esto desen cadenó en la anexión
de Te xas a los Estados U nidos, pos teriormente lo hizo Nuevo M é xico y la Alt a California. L a península
de Yu catán se reincor pora a México,1848. En 1917 se establece la C onstitu ción, y con ello los límite s
de México y a su inte rior, se definen la m ayoría de los Estados A ctuales de la Rep ública, ent re estos,
el d e Michoacán .
Con un territ orio ya defin ido, la cart ografía no s m uestra cóm o en el último tercio d el siglo XX, la
activid ad económ ica, y, po r ende, la turís tica, de lugar a que el Gobie rno del E stado de Michoacán
agrup e sus municipio s primerament e en regiones físico - ge o gráficas y p oste ri o rmente en
est ructuras socioe conómicas. Estas d e limit aciones intern as del territo rio de Michoacán son
aprove chadas para promover t urísticam ente lo s recurso s histórico s, cu lturales y patrimoniale s con
los que c uent an estas reg ion es .
Est o queda r eflej ado en Insti tut o Naci onal de Es tadís tica y Ge ografí a (1 970) , Mich oacán y sus s ie te
region es ( Fig . 2.38) donde Morelia, Uruap an, Zit ácuaro, Z amora, Láz aro Cárde nas, La P iedad y
Pátz cuaro con forman las 7 regio nes físico – geo gráficas de l Estado. En Dirección de tur ismo del
Gobi ern o de Mi ch oacá n (197 0), Bie nve nido s a Mic hoac án ( Fig . 2.39 ) , el E sta do pr omu even
turís ticamen te la zona d e balnear ios naturales , así como 12 ciudades, entre ellas, Pátzcuaro. La
infrae stru ctura de comunicacio nes y tran sportes s eñala el tipo y la calidad de la carre tera, así com o
las zo nas que cuen tan con pistas de aterrizaje.
Con una est rateg ia turíst ica más definid a y mejo r est ructurad a , el Gob ierno d e Mic hoac án en
Se cret aría de Tu rism o del Es t ado de Mi choac án ( 201 0), Re gio nes t urísti cas de Mi choac án ( Fig. 2. 40)
plasm a siete re giones turísticas (P aís de la Mo narca, More lia, Zamora, Pátz cuaro, U ruapan,
Ap atzingán y cost a), coincid i e ndo estas, con las subdiv isione s t e rritoriale s aso ciadas con las r egiones
fisiográf icas, e n algun os casos, las reg iones conse rvan el nom bre fisiog ráfico, y en otros, se
ren ombra de acuerdo con la característica n atural o cultural qu e se promueve turísticam ente.
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
291
Fuentes cartográfi c as asociad a s a las estructuras terr itoriales .
Fig. 2.38 I nstituto Nacion a l de Estadís tica y Geografí a (19 70), Michoacán y sus siete region es
Fig. 2 .39. D irec ción de t urism o del Go bierno de M ichoacán (19 70), Bi e nv enidos a Micho acán
Fig. 2.40 S ec retar ía de Tur ismo del Estad o de Michoacán (20 10), Regiones tu rísticas d e
Michoacán
298
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
299
E s impo rtante caracte rizar, cómo las divers as clasificacion es que componen el blo que temát ico han
teni do un pa pe l d eter minant e e n la im agen que los in mue bles h an p royec tado hi stó rica mente a
travé s de la c arto grafí a. Los inmu ebles de ámb ito territorial a lo largo del t iempo h an tenid o un
papel e structu rante en la o rdenació n del territ orio, para el caso de Pátz cuaro no es la excepció n,
este territo rio aún re fl eja hu ellas p ri m igenias de los p rimeros inmue bles que constru yeron lo s
pob ladores de la cu ltura puré pech a , en este caso , las Yácatas co mo sitios d e culto.
Duran te los siglos X VI - XVIII se ll ev a a cabo a nivel glob al la mayor p r o ducción c ar tográfica, y
conf orme a la e volución de cada pro ceso his tórico, la cart ografía re sponde a un mayor co nocim iento
de l territorio. En las prime ras décadas de la época co lonial (siglos XVI - XVII) se rees tructuraro n los
límite s y los te rritorio s d e lo s pueblos o riginarios, en tre ellos , los límite s del Estado t aras co.
Esto s cambios en el territ orio qued aron registrad os en c art ografía d e fra y Pablo Beau mont (1778 ),
Pla no geo gráfi co del Rein o d e Mechu acá n y Est ados del Gr an Cal tz ontzi n (F ig. 3. 49) , en la cu al, las
ordene s religios as asentadas en la cue nca del lago de P átzcuaro, comienzan un levantam iento de
las po blacione s y asentamien tos ex istentes a modo de u n censo, p aralelamen te en esta carto grafía
se r egistr a información pertinen te a la riquez a de l territorio, así com o a los u sos y costum bres de
las po blacione s originar ias. Esta sit uación trajo cons igo una reo rdenación de p o blacione s y
asent amientos , así como la con strucción de ciudades exnovo, traz adas todas ellas a “r egla y corde l” ,
la cartogr afía prod ucida y a e n la Nuev a España refle jaba cambios s ignificativ os. En e l t errito rio
apare ciendo nuev as ciudades e spañolas, las cu ales se fundaro n en cercan ía a los asentamien tos de
las po blacione s purépe ch a s, tal como se m uestra e n Ju an de N oort (157 8), Obispa do de Mec huacan
(F ig. 3. 50 ).
Deriv ado de esta orden ación t e rritorial, en Ant oni o Ga rcí a y C ubas (1 874), Atlas gr áfico e sta dísti co.
Est ado d e Michoa cán ( Fig. 3.51 ) y en José Guad alupe Ro mero (18 65), Map a geogr áfico d el
Dep artam ento de Mich oacán ( Fig. 3.5 2.) se obse rva la orde nación territ orial, as í como l a d ispo sición
de las redes v iarias. En es te caso se pueden obse rvar brech as, caminos y vered as, así como la
orden ación de asen tamientos u rbanos y rurales, las cu ales, con el paso de l tiempo son reconocid as
com o ciudades, pueblos, ranchos y hacie ndas. En Sa ko, Shishi do (1 932) , Hitom e de w akar u sekai
genj yo chi zu (Fig. 3 .53) se reflej a la un ión de las líneas ferrov iaria entre los Es tados Unidos y México,
las cuale s, en la década de 1 930 se v ue l ven e straté gicas para el desarro llo de regio nes comerciale s
en e l territorio d e Méx ico.
Fuentes c art ográficas asociad a s a los I nmuebles .
Fig. 3 .4 9 . fray Pab lo Beaumont (1778), P la no
geográfic o del Rei no de Mechuacán y Estados del Gr an
Caltzo ntzin [U AN ]
Fig. 3 .50. Juan de Noort (1 578) , Obispado de
Mechuaca n
[GBn F]
Fig. 3 .51. Antonio García y Cub as (1874), Atlas gráfic o
estadístic o. Estado de Mic hoacán [ DRC]
Fig. 3 .52 . José G uadalupe Romero (1865), M apa
geográfic o del Depa rtamento de M ich oacán [GBnF]
Fuentes
Pá gina anterio r
300
Fuentes cart ográficas asociad a s a los I nmuebles .
Fig. 3 .53. Sako, Shishid o (1932), Hito me de wakaru s ekai genjyo ch i zu [DRC]
Fig. 3.54. General de Correos Seccion de Transporte s (1904), Carta p ostal de la Rep ública
Mexicana, Estad o de Michoacá n [DR C]
Fig. 3 .55. D epar tamento de la Marin a Nacio na l ( 1940), Est ación Li mnologica [MO B]
Fig. 3 .56. de A lcalá , J.(1540) , Rela ción de las cer e monias y rrictos y pob lación y gobe rnación de los
Yndios d e la provincia d e Mechuaca n [ABE]
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
301
El de sarrollo de activ idades com o el corre o estuv i e ron vin culadas con el m a nten imiento de los
camin os, tal co mo se ap recia en Gene ral de Corre os se cci ón de Trans port es ( 1904) , Ca rta p ostal de
la Re públ ica Mexic ana , Est ado de Mi cho acán ( F ig. 3.5 4) y en De partam ento d e la Marina Na ciona l
(19 40), Es ta ció n Lim nologí a ( Fig. 3. 55). El cre cimiento de la re d ferro viaria en la regió n de
Michoacán se v inculó est rechamente con los ca min os y las po cas carrete ras ex istentes en esa época.
Es im portante r esalt ar que algu nos cam inos y sende ros resp onden hist óricamente a s er parte de los
antigu os cam inos traz ados desde la ép oca pur épec ha y prese rvados o ampliados durante la ép oca
colon ial.
En cu anto a sit ios de cu lto, la cartografía m ue stra re cintos ce remoniale s, altare s de muertos , cúes,
yácatas , plat aformas basale s, pirámides, s acerdotes, asentamiento s prehisp á n icos y basament os.
En de Al cal á, J. ( 154 0) , Rela ción de las cerem onias y rri cto s y pobl ació n y go ber naci ón d e l os Yndi os
de la pr ovin cia de Me chu acan (F ig . 3.56) se ob ser van sa cerd otes p uré pech a s, así como la
rep resentación de centro s ceremoniale s, los cuales e staban com puestos p or templos, cúes y
yácatas .
Los espacios urban os, part icularmen te en Pátzcu aro se refle jan en la carto grafía de la Secre tarí a de
Gobi ern o (18 95), Pl ano de la ciuda d de Pát zcuar o (F ig. 3 .57 ) , así co mo en Go bierno del Est ado de
Micho acán de Ocam po (1970), Plano de la ciud ad de Pátz cuaro (F ig . 3.58 ), en a m bos re cursos se
mue stra el trazado urbano de las calle s, los paseos, l as plazas y el zócalo , paralelame nte se
ident ifican inmue bles de ámbito edificato rio, com o los hoteles, mes ones y posadas. L os ed ificios
religio sos son rep resentat ivos de la cartografía as ociada a la Nuev a España, razón por la cual, la
espe cificidad jerárquica de las poblacio nes m ás importantes destacaba co mo capital d e Provincia,
est as solían coincid ir en ser capital d e un O bisp a d o o d el A rzobisp ado.
Lo anteri or pue de obse rvarse en Ort eliu s , Abr aha m ( 1608) , Typ us Orbi s Ter rarum (Fi g. 3. 59) y en
Ge rhar d Mer cato r, I od ocus Hondi us (1 607) , His pani a Nov a (Fig . 3.60) . En B eaum ont, P. ( 1772) ,
Códi ce: C róni cas de M icho acá n (Fig . 3 .61 ) , en ambas fuentes cartog ráficas se han reflejad o la
localizació n e n el territo rio de igle sias, capillas y conventos. Los ed ificios residenciales han est ado
pre sentes en la caracte rización cartográfica d el terr itorio michoacan o, y, por ende, de la cultura
pur é p e cha . Co mo se muestr a en de Alc alá, J. (1 540), Rela ción de l as cer emo nias y rri ctos y pobl aci ón
y g obern ación de l os Y ndios de la provi ncia de Me chu aca n (Fig . 3.62) .
302
Fuentes cart ográficas asociad a s a los I nmuebles .
Fig. 3.57 S ec retar ía de Gobierno (18 95), Plano de la c i uda d de Pátzcuaro [MOB]
Fig. 3 .58 Gob ierno de l Estado de Micho acán de Ocampo (19 7 0 ) , Pl ano de l a ci uda d de
Pátzcuaro [MOB]
Fig. 3.59 Or telius, Abr aham (1608 ), Ty pus Orbis Terraru m [BLR]
Fig. 3.60. Gerhard Mercator , Iodo c us Hondius (1607 ), H is pania Nova [JCB]
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
303
A tr a v és de este códice se b uscó caracte rizar la fo rma d e vivir de la socied ad purépecha, se pueden
obse rvar distin tas tipolo gías de la viv ienda endémica y del modo de viv ir de la población asentada
prin cipalmen te en la región de Pátz c u aro. En fray Fr ancis co Aj ofrí n (176 4) Vis ta de P átzc uaro desde
la ig lesia del Ca lvario (Fig. 3.6 3) como parte d e los boceto s que forman part e de su diario de viaje ,
Fray Francisco d e Ajo frín, en su expedició n por la Pro vincia d e Mech uacán, re aliza una serie de
bocet os, en los que deja plasmado el paisaje u r bano y el ento r n o natural del Pátzcuaro del siglo
XVIII . En esa singularid ad se refleja la t raza urb ana, destacando (en es te dibujo) el camin o r e al de
Pátz cuaro, así como la localiz ación de inmueb l es re ligiosos y de culto, tales como las igle sias, las
capillas y conv entos, al mismo t i emp o se des tacan edificios d otacio nales como la adu ana y e l
cemen terio, la disposició n de viviend as y el trazad o de algun os barrios de staca en c on junto con la
topog rafía del te rreno .
En las primeras décad as del siglo XX, e l historiad or y académico mex icano, Ju stino Fernánde z,
de sarrolla p or encargo de l Gob ierno Federal u na serie de publicacion es, de stacando pob laciones
singu lares del México actu al - 1930 - 1940 - , Pátzcu aro figuraba como parte de esta obra gráfica. En
Ju stino Ferná ndez (1936 ), Public acion es de la Secr etaría de H acie nda y Créd ito P úblico : P átzcua ro
(Fi g. 3. 64) , la traza urbana de Pát zcuaro con serva sin m uchas mod ificacione s el orden co lonial,
man teniendo la dispo sición de espacio s públicos com o las plazas, el zó calo y el mercado, ad e más
de los paseo s tradicion ales de la época (h oy desaparecido s). Los barrios m uest ran ya la
homog eneida d en paisaje urb ano, prin cipalmente en las vivie ndas, se destaca la altu ra a do s nive les,
los t ejados en co lor ocre, en s u mayo ría todas ellas co ntaban con áre a verde en su i n terior.
Adem ás d e la viviend a, equipam i ento como hoteles, mesones y posadas, form a n parte de la
info rmación r ep resentada en esta carto grafía, e sta situació n res ponde a que e n ese mom ento
(193 6), el Gobie rno Federal buscaba imp ulsar la lle gada de tur istas al interio r del país, siend o
Pátzcuar o, part e de ese gru po de pu eb l os pintor escos .
Fig. 3 .65 Visualizaci ón de las se c cion es c art ográficas
refer idas en e l ámbito te mático de los Inmue bles.
304
F u e n t e s c a r t og r á f i c a s a so c i a d a s a l os I n m u e b l e s .
F i g . 3 . 6 1 B e a u m on t , P . ( 1 7 7 2 ) , C ód i c e : C r ón i c a s d e M i c h oa c á n [ J C B]
F i g. 3 .6 2 . d e A l c a l á , J .( 1 5 4 0 ) , R e l a c i ón d e l a s c e r e m o n i a s y r r i c t os y p ob l a c i ó n y g ob e r n a c i ó n
d e l o s Y n d i os d e l a p r ov i n c i a d e M e c h u a c a n [ A BE ]
3 . 6 3 . f r a y F r a n c i sc o A j of r i n ( 1 7 6 4 ) V i st a d e P á t z c u a r o d e s d e l a i g l e s i a d e l C a l v a r i o [ IA ]
Fig . 3 . 6 4 J u s t i n o Fe r n á n d e z ( 1 9 3 6 ) , P u b li c a c io n e s d e l a S e c r e t a r ía d e H a c ie n d a y C r é d it o
P ú b li c o : P át z cua r o [ CCE ]
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
305
c. Los a gent es
La im agen proye ctada po r l os in muebles a t ravés de la car tografía se en cuentra pres ente en 149
fuen tes carto gráficas, d onde, en e ste caso, los agen tes nacionale s, han sido quienes han tenido u na
may or incidencia en la constru cción de la imagen proyect a d a p or lo s inm uebles. L o anteri or supon e
que 80 fuentes cart ográficas (5 4%) han sido elabo radas por agen tes nacion ales, m i en tras que 69
(46 %) corresponde n a los agente s extranjero s (Fig. 2.66 ) . 34
Duran te el periodo I ntegrac ión y reord enación del terr itorio colon ial (1521 - 18 10), a gent es
nacion ales, vin c u lados primerame n te al Est ado t arasco y po steriormen te al Gob i e rno de la N ueva
España , pro dujero n en su momen to el 26% de la cartog rafía aso ciada a los in mueb les. En e sta época,
las infr aest ruc t uras terr ito rial es vi ncul adas al tr ansp orte son las que m ayormente s e repre sentan en
la cartogr afía, las b r e chas, los cam inos y las veredas, eran lo s ejes que articulab an e l territorio , esto
pe rmitió flu jos comerciale s den tro y fuera d el Obispado de Micho acán ( Fi g. 2. 67 ). Du rante la
Con struc ció n de l ter rito rio i ndepe ndie nte (1810 - 1930 ), agentes nacion ales v inculados con e l
Gob ierno de la República son q u iene s e laboran el 48% de la carto grafía. Las infrae structuras
te rritoriale s asociad as a los med ios de trans porte son una con stante e n la cart ografía. A finales de l
siglo X IX y p rincip i o s del siglo XX , las líne as ferroviar ias son el nue vo eje e conómico, e sto supuso una
reo rdenación te rritorial y un crecimien to urbano e indus trial.
Mien tras que e n e l pro c eso h istórico que v a de l a in dust rial izaci ón a l a e xpan sió n di gital (1930 -
202 0), age ntes nacionale s como las ins titucione s y lo s medios de comun icación, son los
res ponsables de un impu lso a la cartografía de l territo rio mexicano (34 %), para esta inves tigación,
la regió n de Pátzcuaro comienza a tener un p rotagon ismo como parte de las estrategias tu rísticas
de sarrollad as a part ir de la década de 1930. En cuanto a los age ntes inte rna ci onale s , la producció n
cartogr áfica ha es tado a cargo de Gob iernos ext ranjeros (4 6%), tale s como la corona de Es paña
(40%) , y el G obier no de l os E stados Uni dos (1 9%). Los medi os de c omunica ción ( 39%) han te nido u n
papel e straté gico desde p rincipios d el siglo XX, los lib ros de viaje y las imp rentas fue ron promoto ras
34 En la imagen QR Anexo 5. Lo s inmue bles y su anál isis en torno a s us tipol ogías de r epresen tación, la image n proye ctada y sus
agentes. Ver Ta bla y gráf ico IN . 06, 07 y 08. Los agente s en la defini ción de la imagen. Puede consultarse
https://d r iv e .goog le .co m/file/d/1txI 5HG5q6FgP X 5IdbS xnQObhzDPyk1_x /vi ew?usp=sha r ing
54%
46%
Fig. 2.66. Lo s IN MUEBLE S y los agent es en la definic ión de la
imagen proyectada
Ag en tes
nacionales
Ag en tes
internacionales
4%
26%
48%
20%
2%
Fig. 2.67 . Los IN MUEBLE S y los agen tes na cionales en la definició n de
la imag en
Estado Tarásco
Gobierno de la Nue va
España
Gobierno de la
República
Instituciones
Me di os d e
comunicación
306
de l territor io mexicano, en cuant o a las institucio nes (15%), las edu cativas s on quienes dif unde n a
travé s de texto s lúdicos cartog rafía sobre México ( Fig . 2.68 ).
46%
39%
15% 0%
Fig. 2. 68. Lo s INMUEBL ES y los sge ntes int ernaci onale s en la
definic ión de la imagen
Gobiernos extranjeros
Me di os d e
comunicación
E mpr es a s
Instituciones
C a p í t u lo 2 . LA I M A G E N P R O Y EC T A D A A T R AV ÉS D E L A C A R T O G R AF Í A H I S T Ó R I C A
3 07
314
En cad a uno de los p rocesos migrat orios puede observ arse simbolo gía asociad a a los lagos, teniendo
com o final de trayecto, un lago co ronado por un pez blanco . Es te con ocimiento del territor io, lo cual
de ja v e r que al igu al q ue en la época preco lombina, las poblacio nes esp a ñ olas o mestizas, utilizaro n
el m ismo patrón de asentamiento y o rdenación de l territo rio, s i e mpre ap rovechando lo s recu rsos
hídr icos exis tentes en el te rritorio , en este caso, en la provincia de Michoacán.
La prod ucción de alimen tos se refle ja en f u entes cartográficas com o Garc ía Cubas , A nton io (1885 ),
Cart a ag rícol a: abs tracc i ón he cha de l as m onta ñas ( Fi g. 2 .78 ) , en este at las del territ orio me xicano,
se car acteriz an las z onas agrícolas, en e l Est ado de Michoacán, se d estacan las tierras agrícolas p ara
el m aíz, el frijol, la caña d e azúcar, así como para e l chile. En O wens, C har le s H. (1 935) , The West
coast of Mexi co route ( F ig. 2. 79 ) se caract eriz a e l territo rio de las cos tas del Pacífico, en cuanto al
te rritorio de Mich oacán se obse rva a un campesino t ransport ando sus produ ctos.
Como un indicat ivo, la v egetación q ueda refle jada en cartografía com o la de G arcía C ubas , Ant oni o
(18 85), C arta a gríc ola: hacie nda de l abore s ( Fi g. 2.80 ) y e n Gar cía C ubas, A ntoni o (18 85), C art a
agrí col a: se mb radí o de m aguey ( F ig. 2.81 ), en estos recu rsos cartográf icos, se caracte rizan las
prin cipales z onas de cult ivo, y la ve getación endém ica de distin tas regione s del territo rio mex icano.
La repres entació n d e las tierras de labor, así como de la activid ad ganadera, supone n la s activida d es
rep resentat ivas de las hacie ndas en Méx ico.
i. Los ag entes
La im agen proy ect ada de l os aspe ctos as oci ados derivad a de la percepción que los agente s
nacion ales t ienen respect o al territo rio, de acue rdo con el análisis d e la mues tra carto gr áfica el 5 5%
de la carto grafía vin culada a los aspe ctos asociados es pro d ucto de los agent es nacionales, m ientras
qu e el 45 % restante, co rresponde a lo s agentes inte rna cio nale s (Fig. 2.83). 38 Si caracte rizamos
crono lógicame nte el pape l de los agentes, podemos re ferir, que d ura nte el p roceso de int egración
y re orden ación del ter rito rio c oloni al (1521 - 1810), princip almente la m irada e xógena se plasm a en
50 re cursos carto gráficos, mientras que lo s agentes nacion ales son aut ores de 24.
38 En la imagen QR Anexo 6 . Los aspectos a sociados y su an álisis e n torno a s us tipologí as de re present ación, la imagen pr oyecta da
y sus agentes. Ver Tabla CP. 04. Los ag entes. Pued e consult arse http s://drive.go ogle.com/fil e/d/1T - FbYcBc hbZokvSA9WecY -
hTZzA8zt vy/view?us p=sharing
55%
45%
Fig. 2.83. Los ASPECTOS ASOC IADOS y los agentes en la
definición de la imágen p royectada
Ag en tes
nacionales
Ag en tes
internacionales
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
315
Lo anterio r nos muestra, que, durante este p roceso histó rico, la caracte rización del t erritorio estuv o
a cargo de los agentes internacio nales , debido a los interes es que suponía la co lonización , junto con
la ev angelizació n, para ello debía de se r específico e l conocimien to del territ orio.
S i b ie n, l os age ntes internacio nales, tuvie ron una mayor incidencia en la elabo ración cartográfica,
los go bierno s de España, Italia y los Países B ajos, son qu ienes m ayormente co nstruyen la car tografía
de es te t erri tori o, es tos a g entes perf ecci onar on el art e y la téc nica de la represe ntación de l territorio
de la Nueva E spaña ( Fig . 2.84 ). En el peri odo con st rucci ón de l terri tori o inde pe ndien te (1 810 - 193 0),
66 fuentes cart ográficas se de rivan de e ste period o, de las cuale s 54 son produ cto de agen tes
nacion ales, mien tras que 25 de las fue ntes cart ográficas cor responde n a los agentes ( Fig. 2. 85 ).
Los cambios polít icos y adm inistrativ os derivad os de la Ind ependencia de España (18 10), marcó un
parte aguas en la defin ición territo rial de México, y con ello , en la carto grafía. Los age ntes nac ionale s
res ponsables d e la elab oración cartográfica e stuvie ron vincu lados prin cipalmente co n el Gob ierno
de la República ( 38%), as í co m o con los Gobierno s Estatales (34%), y a que, durante este perio do, el
te rritorio m exican o, su frió im portantes var iaciones e n cua n to a la de finición de los límites
fronteriz os.
Del p roceso h istórico de la i ndustri ali zaci ón a la e xpa nsi ón digi tal (1930 - 202 0), s e der iva n 42
recu rsos cartog ráficos, d onde mayormente son los agente s nacionales qu i e nes promueve n el
te rritorio y sus aspect os geomo rfológ icos. Agent es nacion ales com o el Gob i e rno de la Re pública
Mex icana, inst ituciones edu cativas, as í como divers as co m pañías pub licitarias, estuvie ron al frente
de la con strucción de la imagen del territ orio du rante esta é poca.
A lo largo de este proces o, el Gobierno Feder al busca impulsar la econom ía d el país y para ello
promue ve el tu rismo internacion al en México . La cost a del Pacífico, y particu larmente Acap ulco, fue
el at ractivo n atural que se promovió turísticame nte a nive l internacio nal, po steriorme nte se
impuls aron re giones pin torescas al in terio r del p aís. E lementos com o las se rranías, así com o los ríos
y los lagos, comenz aron a tene r un papel fundament al en la estrate gia turís tica.
Un p apel dete r min ante fue sin duda e l que tuv i e ron las gu ías carret eras, los d iarios de v iaje, as í
com o los itinerario s de viaje fe rroviario . Pátzcu aro s e promov ía durante las dé cadas de los año s
tre inta y cuaren ta, por su singularidad y bellez a natural, el lago enm arcaba e l paisaje prote gido por
singu laridad de su cuenca cerrada, la cual ha enmarcado de sde la época precolomb ina leyendas y
tradicio ne s propias de la cu ltura pur épecha .
2%
23%
38%
34%
3%
Fig. 2.85 Los ASPECTOS ASOCIADOS y los agentes nacio nales
Estado Tarásco
Gobierno de la
Nueva E spaña
Gobierno de la
República
Instituciones
Me di os d e
comunicación
49%
42%
8% 1%
Fig. 2.85. Los ASPECTOS ASOC IADOS y los agentes
internacionales
Gobiernos
extranjer o s
Me di os d e
comunicación
E mpr es a s
Instituciones
316
2.3.5. Cultura p urépecha
Fig. 2. 8 6 Contraportada . de Alca lá, Jeró nimo (154 0), Relación de las c eremonias y ri c tos
[ …] Fa csím il C I V 5 , R eal bibliotec a del Monasterio de San Lorenzo del Escorial
C a p í t u lo 2 . LA I M A G E N P R O Y EC T A D A A T R AV ÉS D E L A C A R T O G R AF Í A H I S T Ó R I C A
3 17
318
a. T ipologías de repre sentación
A dife rencia de las tem áticas ante riormente con textualiz adas, la cult ura puré pec ha , jun to con la
cult ura m exi cana , re fl ejan tipologías de repre sentación p ropias o locales. Esto supone, que la
clasifi cación y la j erarquiz ación d e las tipologías de rep resentación asociadas a estas temát icas, se
est ablecie ron siguiendo pautas similare s a la e structur a del Tesau ro del IAPH, así como al T es a uro
de la U ne s co , dado que México no pose e un Tesauro abiert o al público en donde se clas ifiquen
tipo logías p ropias del país.
La cul tura pur épecha , en cuanto a las fuen tes carto gráficas con sultadas ocup an el 3% del total de la
mue stra, a través del anális is de estas 20 fuente s cartográficas, se h an obtenido 83 tipo logías de
rep resentación ( Fig . 2. 87 . Gráfico MC 01 y MC 02 ). 39 Al inte rior del s istema de clasificació n
cartogr áfica, las tip ologías de re presen tación h an deriv ado 2 cate gorías, los re cu rsos as ociad os y l o s
age ntes ( F ig. 2.87. CP 01.01 y CP 01.02 ).
La imagen p royect ada po r la cult ura p uré pecha a través de la cartografía q ueda represen tada por
los re curs os as oci ados a la cultura y a la identidad de la socie dad pur épec ha , la cual fue re gistrada
prev io al mest izaje cultu ral. La se gunda cate goría, e stá asociad a con lo s agent es que d esarro llaban
fun ciones específicas dentr o de la gobernanza y la se guridad en el núcleo polít ico pur é p e cha ( F ig .
2.8 7. Tabla CP 01) . 40
De t al m anera que, si h acemos alusió n al número total de las fuentes carto gráficas aso ciadas a la
cultu ra p urépecha , los rec ur sos as oci ados se encuen tran repre sentados en el 59% de las fuen tes
cartogr áficas, mient ras que, s i n os cent ramos en e l número total d e las represe ntaciones sobre e l
te rritorio, los recu rsos asociado s pri man re spec to a los age ntes, con 54 tipolo gías de rep resentació n
( Fig . 2.88 – 2.89 ).
39 En la image n QR Anexo 7. La cultura p urépech a y su análi sis en torno a s us tipologí as de repre sentació n, l a im agen proyect ada
y sus agentes. Ver Tab l a MC 04 y MC 02 . Jerarquía tem ática. Pue de consu ltarse
ht tps://drive. googl e. com/file/ d/1RCY2 zDwm js 84lyw5D06VF S_6cVHQ rn9z/vi ew?usp=sh aring
40 En la image n QR Anexo 7. La cultura p urépech a y su análi sis en torno a s us tipologí as de repre sentació n, l a im agen proyect ada
y sus age ntes. Ve r Tabla CP. 01 . E STRUCTUR A T EMÁT ICA PAR A EL ANÁL ISI S DE L A IMAGE N PROYE CTADA P OR LA CA RTOGRA FÍA.
Cultur a p urépe cha . P uede consultarse
ht tps://drive. googl e. com/file/ d/1RCY2 zDwm js 84lyw5D06VF S_6cVHQ rn9z/vi ew?usp=sh aring
Fig. 2 .87 La image n proyecta da por la Cu ltura p uré pech a .
Anexo 07.
Documen to com pleto del análisi s metodológ ico de la cultur a
p urépe cha : jerar quía tem ática, ti pologías de represe ntac ión,
cart ograf ía aso ciada y s us agen tes . Fuente: e labor ac i ón de la
autor a.
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
319
La je rarquizació n interna de los recu rsos asociados con la cu ltura p urépecha h a derivado en la
clasifi cación d e las siguien tes tipolo gías de repre sentación ( Fig. 2 .87. Tabla y gráf ico CP 02): 41
- 5 tipo logías de r epresent ación alu sivas a la ide ntidad cu ltural de es a sociedad pu répec ha .
En co ncreto, se han identificad o activid ades sociale s y comun itarias, usos y costumb res,
labore s domést icas y actividade s que desarro llaban en la vid a cotidian a.
- 1 tipo logía de rep resentación relativ a al modo de vida del Tariácu ri y de su lin aje.
- 2 tipo logías de represe ntación alusiv as a u no de lo s prim e ros con tactos entre la socie dad
pur é p e cha y la pob lación lle gada a este territ orio.
Hoy en d ía, algunas de las activ ida des refle jadas en documen tos que datan del siglo XVI, continúan
vige ntes. Se debe de entender, que la actual cultura p ur épecha e s el resultado de una evolu ción
de rivada de u n mestiz aje social y cultural. Las t radiciones y los o ficios m ás representativ os de e sta
regió n son reflej o d e la co hesión de ambas culturas, la p uré pecha y la española ( Fig. 2.8 7 . T abla y
gráfico CP 02).
No e s de extrañ ar, que la m ayor parte de las refer encias aso ciadas a la cult ura purép echa daten del
siglo X VI, la mayoría de estas descrip ciones lite rarias fueron realiz adas por mon jes o frailes
asent ados en la región. Pocos son los do c u mentos ex istentes previo s a la co lonización en los cuale s
se re fleje la sin gularidad de l as manifes taciones sociales y cult urale s.
En el cas o del facsímil Rel ación de l as ce rem onia s y ri tos y pobl aci ón y gobie rno de los i ndios de la
Prov inci a de Mi choac án 42 ex iste un número de pág i n as en blanco, las cu ales, los estudioso s refieren
que co rresponde rían a los ritos, cerem onias y man ifestacione s sociale s, prop ias de los purép echa s,
prev io al mest izaje, sin embargo, no ex iste ot ro documento que avale o de smienta es ta hipótes is. 43
41 En la image n QR Anexo 7. La cultura p ur épecha y su análisis en to rno a sus tipologías de represe ntac ión, la im a ge n proye c t a d a
y sus agentes. Ver T abla CP . 02 . Cultura p urépe cha . Puede c on sul ta rse
ht tps://drive. googl e. com/file/ d/1RCY2 zDwm js 84lyw5D06VF S_6cVHQ rn9z/vi ew?usp=sh aring
42 Alcalá, J . de. Relación de las c eremonias y rito s y población y gobi erno de los indios d e l a Provinci a de M ic hoacán (1541), Facsímil ,
1977.
43 Díaz, G . S. Los m anu scr it os y las ediciones d e la relación d e Michoacá n: su impacto hist oriográfico , 2004 ., Espejel et al., Re la ció n
de Michoacá n: Instru mentos de consul ta. Coleg io de Michoa cán. , Par ed es & Lefebvre, K. La memor i a de los no mbres: la Toponimi a
en la confo r mación histórica de l territorio de Mesoamérica a M é xic o , 2017 .
59%
41%
Fig. 2.88 La C ULTURA P URÉP ECHA y s us fu entes
cartogr áficas asoc iadas
Re cu rs os
asociados
Ag en tes
65%
35%
Fig. 2.89 C ULTURA PURÉP EC HA.
Represen taciones s obre el territor io
Re cu rs os
asociados
Ag en tes
320
b. La imagen proye ctada
La c ultur a puré pec ha , e n cuan to a su i mage n pr oyec ta da ocupa e l cuarto l ugar con 83
rep resentacion es sobre e l territo rio, las cuales p r o ceden de 20 fuente s cartográficas , sien do los
rec urso s as ociado s , el re flejo que may ormente se h a represen tado en la cartog rafía alus iva a esta
temát ica (6 5%), m i e ntr as que los a g e n tes s u ponen el 35% del re flejo tot al de la cultura purépec ha .
En Alcal á, ( 1541) Rela ción de las cere moni as y ri tos y po blaci ón y gobie rno d e l os indi os de la
Prov inci a de Mich oac án , iden tificamo s activid ades sociale s como cerem onias de en tierro, en este
caso, el de l Canzonzi (F ig. 2.9 0 ). La escena mue stra cómo la población purépec ha hace r itos
corre spondiente s al fallecim ien to del gobe rnante prin cipal. Eleme ntos rep r esen tativos como la
ve stimenta, la mú sica, el fuego nuevo y las Y ácatas forman parte de es ta es cenificación .
En e ste m ismo documen to, en e l apart a do Relaci ón de Mi choa cán: Com o Moc tez uma pidió soc orro
al c a n zonz i Zua ngua ( Fi g. 2.91 ) , se h ace una rep resentación d e cuando una com itiva Mex ica /
Az teca, llega al E stado t arasco a so licitar ayud a al momento en el que lo s españoles ase chan el
Estad o M ex ica, sin embargo, es tos no recib ieron ayuda po r parte de los pur épecha s. En e l
docume nto se apre cian elemen tos de l territ orio, tales c omo el lago , la topo grafía y la ve getación
prop ia de la cuenca de Pátzcuaro.
En docume ntos emitido s durante las p ri me ras décadas de la e vangelizació n, la ordene s estable cidas
en la re gión de Pátzcu aro, y de acuerdo con su concepción, plasman el moment o de prime r contacto
con e l C altzontzin Puré pecha e n Bea umo nt, P. ( 177 2), C ódi ce: C ró nica s de Mic hoa cán: map a
seg undo ( Fig . 2. 92 ), así m ismo, e n Bea umo nt, P . (177 2), C ódice: Cr ónicas de M icho acán: map a 6 ( Fig.
2.9 3) se muest ra cómo mediant e la evange lización, los indígenas y a convert idos se elimin aban de
los “ demonios” que lo s poseían. A principio del siglo XX, ya entrad a la década de los años 30, el
Gob ierno Fede ral, en la definición de una nuev a política nacion al, impu lsa y promueve par a div ersos
fines , la identid ad indígen a c o mo parte d el ADN de la so ciedad mexicana.
Este imp ulso nacionalis ta, buscab a, e ntre otr as cosas, que se recono cieran las cu ltu ras origin arias
que ex istían e n Méx ico. Esto qued ó refle jado en Rui z Edua rdo ( 1810) , Pai sajes , tra dici ones y
leyend as (Fig. 2 .94 ) donde la narrat iva de scribe aq uellas le yendas e historias asociadas al t errit orio
y a la cult ura ances tral.
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
321
Fuentes cart ográfica s asoci a d a s a la t emática cultura puré pech a .
Fig. 2 .90 Rel ación de Mi choacán: Co mo moría el Cazonz i y las ceremon ias
del entierro [ABE ]
Fig. 2 .91. R elació n de Michoacá n: Cómo Moctezu ma pidió soc orro a l
cazonzi Zuang ua [PO] : mapa segundo [JCB]
Fig. 2.92 Be aumont, P. (1772), Códic e : Crónicas d e
Michoacán : mapa segundo [J CB]
Fig. 2 .93 Beaumont, P. (1772), C ódic e : Crónica s de
Michoacán : mapa 6 [JCB]
322
En G arc ía Cub as, Ant oni o (1 885), Cart a Et nogr áfic a: l os p uré pecha s ( Fig. 2.95) s e mu estr a des de el
prop io Gobiern o Federal la re pre sentación de las dive rsas cultu ras origin arias d el territ orio
mex icano, ent re ellas se encuentra la cu ltura Pu répe cha . E n la carta e tnográfica, los Purép echa se
rep resentan care ntes de rasgos distintiv os de cómo se reco nocen hoy e n día, p aralelamente, la
ve stimenta dis ta de la que hoy se reco noce como pro pia de la regió n.
Hoy en d ía, e l territo rio de la cuenca del lago de Pátzcuaro es reconocid o, a nivel nacion al e
inte rnacional p or la calidad y la t écnica que refleja las mú ltiples arte sanías elab oradas en la regió n.
La e laboración de cie rtos product os r e conocid os como arte s a n ías d atan de oficios ya e xistente s en
el Es tado t arasco , y que, con la llegada d e la cu ltura esp añola, las té cnicas y los oficio s evolucio naron,
pues debie ron de adaptarse co n las técn icas eu ropeas.
La presencia de estos oficios , hoy co nsiderado s artesanos , pueden o bservarse en Relac i ó n de
Micho acán : o ficio s de los purépe chas ( Fi g. 2.9 6 ), aquí se muestran todos los gremios de los que
disp onía el núcle o polít ico Pur épecha , por una p arte, abastecían las nece sidades de l Ire cha, ya en
seg undo t érm ino, cubrían las neces idades de la población local. En el códice ap arecen gremios como
los gue rreros, lo s sacerdotes, los pescad ores y los pelete r o s, así como los cazadores, los p lum aje ro s
y los canteros. Mientras que en Relac ión de Michoacán : profe siones u ofic ios civ iles ( Fig. 2. 97 ), se
puede percibir a los alfare ros, agricultor es, curt idores, ca rp intero s y navajero s, as í como a los que
daban de comer.
c. Los ag entes
La im agen pr oyect ada p or l a cult ura pur é pech a a t ravés de la pe rcepció n de los agen tes invo lucrados
en la constru cción cartográfica h a supues to el anális is de 20 fuen tes carto gráficas, de las cuales s e
han de rivado 83 tipo logías de r epre sentación. En cuanto a lo s agentes involucrado s en l a
con strucción d e la im agen, se identific a que el 60 % d e las fuentes cart ográficas se han elab orado
por a gente s naci onale s , mientras q ue el 40% rest antes se asocian a lo s age ntes in ternac iona les (F ig .
2.9 9).
Fuen tes cartog ráfi cas as oci adas a l a temática cultur a
purépe cha .
Fig. 2 .94 Ruiz Eduar do (1810 ), Paisaj es , t ra dic io ne s y
leyendas [IA]
Fig.2 .95 Ga rcía Cubas, A ntonio (1885 ), Car ta e tnog r áfi ca :
los pur é pec ha s [D RC]
Fig. 2 .96 Relación de Micho acán: ofici os de los pur é pechas
[AHP ]
Fig. 2 .97 Relación de Mi c ho acán: profesion e s u oficios
civil es [AB E]
Fig. 2 .98 Relación de Micho acán: de la j usticia que se hacía
[PO]
Pág. s ig uient e .
Fig. 2 .98 Visualiz ación de las secc iones cartogr áficas
refer idas en e l ámbito te mático de la cultura p urépecha .
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
323
330
Fuentes cart ogr áfica s aso ciad as a la te mática cul tura m exican a .
Fig. 2.106 G uiljlmo B la e uw (1635), Am er ic ae nova Tabula
Fig. 2.107 G arcía Cu bas, Antonio (1 885), Carta etnog ráfica
Fig. 2.108 M anuel Orozco y Berra ( 1800 ), Carta E tnográfica de M éxi co
Fig. 2.109 Me ntholatum Co. (19 38), Menthol atum Pictorial Blotte r
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
331
Fuen tes c art ogr áfica s aso ciad as a la te mática cul t ura mexic ana .
Fig. 2.110 J ohn Bar tholomew & Son Lt d. (1948), Unite d Nations Map of the World
Fig. 2.111. Na t i on a l City Bank of New Y ork (1950), S hr inki ng Time and Dista nce
Fig. 2 .112 S tandard Oil Company of Califo rnia (196 6), Standa rd school b r oa dcast pictorial m ap o f
Pan- Ame rica
Fig. 2.113. David Horsey (1982 ), Th e wor ld ac cordin g to Ronald Reaga n
332
Un ej empl o de es to es Me nth ol atum C o. ( 193 8), Me nth olat um Pict ori al Blo tter ( Fig. 2.1 1 0 ) N at io na l
City Bank o f New York ( 1950), Shrink ing T ime a nd Di stanc e ( Fig . 2.1 11 ) y Standar d Oil C ompany o f
Cal ifor nia ( 1966) , St and ard scho ol br oad cast pi cto rial m ap of Pan - A me rica ( F ig. 2.11 2 ) , en estos
recu rsos cart ográficos , la mirada em presarial se tran sfiere al ter ritorio me xicano a través de l uso de
este reotipos s ociales , los cuales comenzab an a asociarse con la cultura mex icana. Ejemplo s como
Dav id Horse y (198 2), T he w orld a ccor ding to R onald Reag an ( Fig . 2.1 1 3 ) muestra que lo s Estados
Unid os siempre tendrán una forma pe culiar de referirse al terr itorio mundial, y en particu lar al
te rritorio me xicano, mari ach i lan d.
c. Los a gent es
La im agen proyect a da por la cu ltura mexican a a través de la const rucción carto gráfica ha sup uesto
la inte rvención de agentes nacion ales e int ernacion ales, donde p rima la mirada de lo s agentes
nacion ales, s i e ndo respon sable de 16 recu rsos cartográficos , mientr as que a los agentes
inte rnacionale s se les vin culan con 12 ( Fig . 2. 115 ).
Duran te el p roceso inte grac ión y re orde naci ón del te rr it ori o col onial (1521 - 1 810) , los agent es
naci onale s son autore s de la cartografía q ue represen ta element os propio s del te rritorio me xicano.
Las in stitucione s asociadas al Gob ierno de la Nueva España, así como a las ordenes religios as, son
los age ntes q ue promue ven la imagen y caracte rización de las cult uras o riginarias, las cuales s e
en contraban d istribu idas a lo largo de l territ orio n acional ( Fig. 2. 1 16) . 47
La m irada exógena o in ternacional, se ve refle jada en la cartografía e laborad a durante e l proce so
cons tru cción del te rrit orio i ndepe ndie nte (1810 - 1930 ), ya qu e en México se est a b lecen agente s
ext ran jero s , dado e l interés q u e suscit aba el nuev o t e rrito rio inde pendiente. En este caso, el agente
inte rnacional in teresado en la e laboración cart ográfica corres ponde al Gobiern o de los Estados
Unid os. Después de la Independe ncia de México y durante e l siglo XI X, se incremen taron las d isputas
47 En la im agen QR A nexo 8. L a cultur a mexican a y su an álisis en tor no a sus t ipologías de repre sentaci ón, la im agen proyect ada
y sus agentes. Ver Tabla C M . 04. Los age ntes . Puede cons ultarse h ttps:// drive.google. com/file/d/ 1CP1XG MubLEg z2y -
Vhavu7iC pl N pt0Zcr/v iew?usp= sharing
Fig. 2 .114. Visualiz ación de l as seccio nes cartogr á f icas
refer idas en el ámbito tem á ti co de la cultura me xicana.
57%
43%
Fig. 2.11 5 La CULTURA ME XIC ANA y los agen tes en la
definición de la imágen p royectada
Ag en tes
nacionales
Ag en tes
internacionales
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
333
polít icas y territo riales entre México y los Estado s U n idos, razón po r la cual, la cartografía
est adounidense p lasma la imagen de l territorio mexicano , en función de los intere ses vigentes en
es e m omen to ( Fig. 2. 1 17 ).
A lo largo del periodo contemporáneo marcad o por l a i ndus triali zaci ón y la expa nsi ón digi tal (1930 -
2020) la imagen p royectada con tinúa siendo d efin ida por los agen tes extranje ros. Duran te la década
de 1930, y con el fordism o en auge, de sde los Es tados Unid os se ‘impu lsa’ la mov ilidad en tre los
paíse s del co ntinente a m ericano, a travé s del uso de l automóv il, donde la unidad con tinental
qued aría cohes ionada en torno a la carretera P anamericana.
Para e l caso de México, la con strucción de la carret era P anamerican a trajo co nsigo la lleg ada de
visit antes estad ounidenses, y con ello el territorio comienza a proyectarse en torno a la cartografía
pictó rica, ut ilizada como recurs o publicitario. Los agente s relacion ados con las estacion es de
ser vicios y los producto s para automó viles emplearon e stereot ipos que comen zaban a e star
acep tados como p arte de los rasgos ide ntitarios de la población .
Años más t arde, con la llegada de las aer olíneas comer ciales in ternacion ales, ame ricanas y
eu ropeas, la e strate gia publicitaria s e re pite tal como s e produjo con la lle gada de l automóvil, en
este caso comienz a a cohes i onarse gráficam ente este reotipos qu e caracteriz aban tanto la pob lación
ame ricana como la euro pea.
Si bien d esde la ép oca colonial, a t ravés de las artes gráficas, in cluyendo la cart ografía, se construye
un imagin ario aso ciado con el te rritorio y la socied ad mexicana, es realmente a lo largo de l siglo XX,
cuando a través del desarro llo indus trial, y part icularmen te con el impulso turístico que se
promue ve y consolid a un imagin ario so cial de lo q u e es se r mex icano. Este cúmulo d e ideas y
concep tos, si se comparan con el ento rno actual, e sta s distan d e la r e alidad , sin emb argo, e ste
imagin ario social y cultural p revalece m ás allá de las fron teras nacionale s, ya que los tópicos o
este reotipos se afianz aron a nivel glob al a raíz del impuls o turís tico.
13%
27%
33%
7%
20%
Fig. 2.116 La C ULTURA ME XIC ANA y los a gentes nacionales en la
definic ión de la imagen
Estado Tarásco
Gobierno de la
Nueva E spaña
Gobierno de la
República
Instituciones
Me di os d e
comunicación
25%
8%
59%
8%
Fig. 2.11 7 La CULTURA ME XIC ANA. y los agent es inter nacion ales en
la definic ión de la imag en
Gobiernos
extranjer o s
Me di os d e
comunicación
E mpr es a s
Instituciones
334
2.3. 7. A contecim ientos naturale s
Fig. 2.118 G arcía Cu bas, Antonio. (19 58), Atlas del Estad o de Michoa c án
C a p í t u lo 2 . LA I M A G E N P R O Y EC T A D A A T R AV ÉS D E L A C A R T O G R AF Í A H I S T Ó R I C A
3 35
336
a. T ipologías de repre sentación
Con la categoría tem ática, los acontecim ientos se con cluye el an álisis de la mues tra carto gráfica. A
travé s de este s istema de clasificación cartográfica, se ide ntifica que los acontecimie ntos se
en cuentran p resente s en el 1% del total de la mue stra, es to supone, que 9 re cursos cart ográficos
se encue ntran asociado s a est a temática, lo cual la coloca en el últim o e scaño. E n cuanto al refle jo
cartogr áfico, lo s acont ecimient os están presentes e n 5 tipo logías de rep resent ación, lo cu al les
su pone un pe so mer am ente in dicativ o ( Fig . 2.1 19 . Gráfico MC 01 y 0 5).
Al in terior de l s istema de clasif icación, las tipologías d e represent ación alusivas a lo s
aconte cimient os han deriv a d o en 4 cate gorías, las cuales h acen refer encia al clima c álido, al clima
frío, al clima temp lado, así co mo a terreno s que están sujet os a inund aciones ( Fig . 2.1 20 ). 48
La im agen proye ctada po r l os aco ntecim i e ntos h a derivado en 4 cate gorías de análisis, las cuale s
hace n referencia a las tipologías vincu ladas con las cond iciones ambien tales y las caracterís ticas del
te rreno de Pátz c u aro, q uedando cate gorizadas de la s iguiente mane ra:
3 tip ología de represen tación alus ivas a las co ndicione s ambien tales del ter ritorio ale daño al lago
de P átzcuaro, se acen túa el clima temp lado, así com o el clima cálid o y el clim a frío.
1 tipo logía de rep resentación relativ a a la calidad de l te rreno aledaño al lago de Pátzcuaro .
b. La imagen proye ctada
La imagen p royect ada po r los acontecim ientos e s merame nte indicativ a, pero no p or ello , meno s
imp ortante. A t ravés de las fue ntes carto gráficas vin culadas a est a temática, se iden tifica en
cartogr afía como Henry Po pple (17 33), A map of t he B riti sh Em pire i n Am eri ca (F i g. 2. 120 ) las
cond iciones a mb ientale s que prevale cen en el territ orio de la P rovincia de Michoacán .
48 En la imag en QR Anexo 9 . Los acontecimi entos y su análisis e n torno a s us tip ologí as de repre sen tació n, la image n proyect ada y
sus agente s. Ver T abla ACO . 01 . ESTR U CTU RA TEM ÁTICA P ARA EL A NÁLISIS DE LA IM AGEN P ROYECTAD A POR L A CARTOG RAFÍA.
Acontec imientos . Puede c onsultar se htt ps://driv e.google.com/fi le/d/1_c3s ryRmqPXeWL - c M5Fstkmvhu8tI 1Cu/view?u sp=sharing
Fig. 2 .119 La imagen pr oyectad a por l os aconte c imie ntos .
Anexo 09
Documen to comple to del an á li sis metodológ ico de los
aconte cimientos : jerarqu ía tem ática, tip olog ías de
rep res entac ión, c artog r afía aso ciad a y sus ag entes .
Fuente : elabor ación de la autora.
18%
9%
46%
27%
Fig. 2.120 Los ACONTECIMIENT O S y sus representacione s s obre e l
territo rio
Clim a: Cáli do
Cli ma: F río
Clima: Templado
Terreno sujeto a
inundación
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
337
338
Mien tras que en cartografía com o So cied ad Mexi cana de Geo grafí a y Es tadís tica ( 187 4), Te xt and
Map: XII I. Mi choac an. C arta No. 17 (F ig . 2.121 ) , se contextu aliza de manera gene ral el clima que
caracte riza el Est a d o de Michoacán, cit ándose lo siguiente en ge ner al es tem plad o y sano , per o en
la p arte sur , y en l as c ostas es muy c álid o . Co i n cidiend o con la tem ática de la carto grafía anter ior,
en Torr es, Teod oro ( 1938) Map a de los Esta dos U nid os Me xican os ( Fig . 2.1 22 ), se caracte riza la
ve getación que ex iste en Estado de Michoacán.
Re tom ando , e l códi ce de Al calá, J. ( 154 0), Rela ción de l as ce remo nia s y rri ctos y p oblaci ón y
gobe rnac ión de l os Y ndios de la pr ovin cia de Me chuac an d onde los respo nsables de cons truir los
gráficos d el docume nto enfatiz aron en la tipolo gía del territorio , así com o en el clima que solía se r
caracte rístico e n aquella ép oca ( Fig. 2.12 3) .
c. Los a gent es
La im agen pr oyect ada p or l os age ntes e n cuanto a la const rucción carto gráfica aso ciada a los
aconte cimient os, esta se deriva d el análisis d e 9 fuentes cart ográficas, y de la clasif icación de 11
tipo logías de represent ación. En cuanto a los agentes in volucrad os en est a d e finició n el 78% de las
fuen tes carto gráficas han sido e laboradas por agen t es n acionales, mien tras q ue e l 22 % corre sponde
a los agen tes inte rnacionale s ( Fi g. 2.1 25 ). 49
D ura nte el proc eso integració n y r eordenación del ter ritorio co lonial (15 21 - 1810 ), las fuen tes son
elab oradas p or los age ntes int ernac ionales , donde gobiern os ex tranjeros, en este caso, el Gobie rno
It aliano, es quien produce la carto grafía refe rente a las condicione s ambientale s del territo rio.
En la cons tr ucción del ter rit ori o inde pen diente (1810 - 1 930), la cartografía fu a elaborada por age ntes
naci onale s, particularme nte por el recién cread o Gobierno de la Repúb lica e inst ancias Federales .
Duran te esta épo ca, el Gobie rno M exicano, desarrolla u na se rie de atlas n acionales y estatale s, en
donde , las condicion es climáticas fo rmaban p arte de la informació n inc orpo rada.
49 En la im agen QR Ane xo 9. Los a cont ecimient os y su análisis e n torno a sus t ipologías de represe ntación , la im a ge n proyect ada y
sus agentes. Ver Tabla A CO. 02. Los agent es. Puede consultarse https://drive.go ogle.com/fil e/d/1_c3sryR m q PXeWL -
cM5Fstk mvhu8tI1C u/view?usp=sh aring
Fuen tes cartog ráfi cas as ocia das a la temát ica lo s
acontec imientos .
Fig. 2. 2. 120 Henry P opple (1733), A m a p o f t he Br iti sh
Empir e in America [LOC]
Fig. 2. 2. 121 Socieda d M exic ana de Geo graf ía y
Estadíst ica (1874) , Text an d M a p: X III ,
Fig. 2 . 2.12 2 Torres Teodoro (1938), Mapa de los
Estados Un idos Mexicanos Ca rta No. 17 [D R C]
Fig. 2. 2. 123 Torres, Teodoro (1938 ), Mapa de l os
Estados Unidos Mexica nos [D RC]
Pág. anterior.
Fig. 2.124 Visualiz a ción de las seccio nes cartográf icas
refer idas en el ám bito tem ático de lo s
acontecimientos.
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
339
En e l pe riodo que data de la in dustr ial izaci ón a l a exp ansi ón di gita l (1930 - 2020 ), los age ntes
naci onale s son quienes elabo ran la imagen de l territorio. En cu anto a los acontecim iento s, son los
agen tes nacion ales, las emp resas ded icadas al pet róleo las que caracteriz an las cond iciones
climáticas de cada u no de los Est ados, part icularmen te, por los que pasa e l f erro carril. A travé s d e
este transporte, se m oviliz an los produ ctos derivado s del petróleo , haciend o un recorrido de sd e las
cost as del Golf o de México, hasta lo s puertos que se localizan en la costa del Pacíf ico.
78%
22%
Fig. 2.125. Los ACO NTE CIMIENTOS y los ag entes en la defin ición
de la imagen proyectada
Ag en tes
nacionales
Ag en tes
internacionales
346
La exis tencia de ha cienda s ganad eras y d e labo r, junto con la ac tivi dad mine ra, influ yeron p ara que
en Pátz cuaro se colocase un a estación ferro viaria, p aralelamente a su lle gada, se vis lumbra la
llegad a de v iajero s internacio nales, d ado que, al in ter i o r de los follet os de lo s itinerario s de
ferro carril, se promov ía Pátzcuaro como un pue blo con e ncan to desd e el q ue se perci be un pais aje
pint ores co y sin gular . Sin embargo , las hac iend as de la bor y de ganad o, termin aron su
fun cionamient o en la dé cada de 1930, con la promu lgación de las leye s de Ref orma, lo cual im puls ó
el rep arto de las tierr as a campesinos y comunidades indíge nas, su rgiendo en e ste perio do el e jido
com unitario.
A lo largo de las p rimeras cu atro décadas del siglo XX, com i e nza a dif undirse a tr avés de la pu blicidad,
y mayo rm e nte, median te la carto grafía pict órica una serie d e elemento s gráficos, los cuales, con el
paso del tiempo, comenz aron a tener u n arraigo t ravés del im aginario social, pu es estos tóp icos se
promo vieron como este r eotip os de la id entid ad de la cultu ra mexican a, y, po r ende, d e la cult ura
p ur é p e cha .
Duran te la indu strializ ación y la e xpansión digital (19 30 - 2 020), lo s agente s nacionale s fueron
quiene s elabo raron en mayor medida lo s recursos cartog ráficos analiz ados dur a n te este perio do,
las act ivid ades , las e str uctu ras, l os i nm uebl es, los aspe ctos asoc ia dos, la cul tur a mexi can a y l a
cult ura p urép echa , son las temáticas que m ás se representan en la carto grafía.
La dé cada de 1 930 m arca un parte aguas en la de finición h istórica, política y cultur al de Méx ico, y
con e llo, la ree structu ración de los e jes de cr ecim iento nacion al, siendo la indust rialización y la
llegad a de las carreter as y el veh ículo de motor y la cont i n uidad de l ferrocar ril, lo q ue supuso una
trans formación paulatin a en la orde nación d el te rritorio y la tran sformación de l p aisaje u rbano y
te rritorial.
Act ividades de serv icio como el comer cio, las comun icaci ones, las telecomunic aciones y el t r ansporte
se con virtie ron el en eje estraté gico de d e sarrollo . En 1925 se restituyen los camino s dañados
dur ante la Revolución M e xicana, siendo la c arrete ra P aname ric ana (1935), la inf ra e structu ra de
com unicaciones y transportes, con la cu al dio apertu ra in te r n acional a la m ovilid ad vehicu lar en
Méx ico y con ello , la aparició n en el t errito rio de equ ipamiento e infraestruct ura necesaria para lo s
viaje s po r vehícu lo: los h oteles de carr etera y las estaciones de servic io.
Ca pít ulo 2 . LA IMA GEN PROY ECTADA A TRAVÉS DE LA CART OGRAFÍ A HISTÓ RICA
347
Ju nt o con el aut om óvil , s e o ficializa el tu rismo a M éx ico. La publicidad fue el medio a travé s del cual
come nzaron a circular u na serie de estereo tipos vincu lados a la ident idad de lo que se conceb ía
socialm ente com o lo me xic ano . Los rasg os indígen as, el co lor de pie l, el uso de la ves timenta
regio nalista, así como la aparición de lo s recursos n aturales, f ormaron p arte de lo s tópicos tu rístico s
mex icanos.
El turis mo de sol y play a fue e l p rimer alicie nte turíst ico, man teniéndose vigente desde la década de
1960 h asta la actu alidad. Las ciu dades colon iales ju nto con sus inmuebles históricos , así como los
sitio s arqueo lógicos, co menzaron a estar p resente s en la carto grafía alu siva al tu rismo cultu ral en
Méx ico. En 1991, Morelia, capital de l Estado de Michoacán, es re conocida a n i v el inte rnacional
com o Ciuda d Pat rimonio d e la Humanid ad.
La SE CTUR plante a en 2001, e l pro grama turíst ica Pue blos Mágic os . Origin almente se crea como u na
est rategia alte rnativa al marcad o turís tico, promov iéndose para e llo, po blaci ones his tóri cas y
pint ores cas , las cuale s, por sus v alores hist óric os, cu ltu rales y soc ial es, a sí com o po r sus
ma nifes tacio nes, usos y cost umbre s , e ran merecedoras d e protege rse, asign ándole s un
reco nocimient o turístico. Del 2002 al 2021, Micho acán cuenta con och o m unicipios reconocido s
com o Pueblo s Mágico s: Pátzc uaro, Tz intzun tzan, Santa C lara del Cob re, P aracho, Ji quilp an,
Ang ang ueo , Tlalp ujah ua, Tac ámba ro y Cui tzeo.
La re gión de Pátz cuaro emerge en e l ámbito turístico e n la dé cada de 1930. A lo largo de lo s distintos
proce sos histó ricos, el des ar rollo de activid ades regionales como la pesca, la minería s e mantienen
vige ntes, s in embargo, son las activ idade s de tr ansformació n, las que , por su calidad art ística,
oste ntan un recono cimiento intern acional. Esto es v isible en trab ajos como la orfe brerí a, la
laq uería , la m aque ría y l a fi li grana, l a car pinte ría , la alfare ría , la im agi nerí a, tienen un lu gar
imp ortante en la manu factura representat iva de México. Mien tras que la tran sformación de fibr as
hil adas y sin hilar fo rman parte de lo s ingresos fam iliares, así com o de la econ omía local.
En e l entorno de l lago de Pátz cuaro Inmueb les colon iales, como los de car ácter re ligioso,
dot acionales y de servicio, p or su valo r histórico, han comenz ado a ser re c o nocidos y protegido s por
inst itucione s federales como el INAH. En e l caso de Pátzcuaro, de sde la década de 193 0, se
come nzaron a pe rcibir cambios im portante s en el u so de inmueble s, ya que, al e star obs oletos de
su fun ción or iginal, urb a n ísticam ente ten ían poca utilid ad. Esto pe rmitió que duran te esta épo ca se
die ra la generación de espacios dedicados al arte, la cu ltu ra y la ed ucación lo cal.
348
A raíz del impu lso al turismo cult ural, y d el cre cimien to de visit antes a la re gión de Pát zcuaro, se
pe rcibe en e l centro histórico do s situ aciones de rivadas del t urismo: por una part e, inmu ebles
localizad os en e ste perímetro son reh a b ilitado s para ofertar es pacios de perno ctación, lo cual
incre menta la expu lsión de la població n local que h abita en to r no a los cen tros his tóricos. L a escala
de promo ción turís tica se ha concen tra en los cen tros his tóricos, s ituación qu e empobrece y
de limita la opo rtunidad de disfrut ar, cono c er y expone r otros recursos de impo rtancia histó rica,
pe ro que, por su lo calización, se excluyen de l itinerario cultural.
El des arrollo, continu idad y rescat e de las act ividad es fes tivo - ce rem onial es, as í com o las mágic o -
relig iosas, h a n der ivado en q ue su singularidad cultu ral se a recono cida a nive l nacion al e
inte rnacional. La UNESCO ha reconocid o como P atrim onio C ultur al In ma teri al recursos cu lturales
prop ios de la región d e P átzcuaro, no s referimos a la pi rek ua, e l can to tr adic ional puré pec ha , la
fi esta i ndí gena dedi cad a a l os mue rtos , la cocin a tr adici onal m exi cana, cul tura comuni tari a,
ance stra l y viv a - El pa radigm a de Micho acán -
CAPÍTULO 3
LA DIM ENSI ÓN P ATRIM ONIAL DEL TURISM O EN EL DISC URSO OFIC IAL E N MÉXIC O
352
Anduve por todas esas sílabas de m isterio y esplendor, por esos sonidos aurorales.
Sonora y Yucatán, Anáhuac, que se levanta como un b rasero frío donde llegan todos
los confusos aromas desde Nay arit a Michoacán, desde donde se p ercibe el humo de
la pequeña isla de Janitzi o y el azuf re del nuevo volcán del Pa ricutín juntándose en la
humedad fragante de los pescados del lago de Pátzcuaro.
México, el último de l os países mágicos, mágico de antigüedad y de historia, mágico
de cultura y geografía. Valles ab ruptos at ajados por inm ensas pa redes de roca, de
cuando en cuando se v en coli na s el evadas r ecortadas al ras como por un cuchil lo,
inmensas selvas tropicales fervientes de mader a y de serpientes, de pájaros y de
leyendas.
Fragmento de México florido y espin udo
Pablo Neruda ,1976
Fig. 3 .00 Co ntrap ort ada. Tarj eta pos tal: Vista parcial de l Lago de Pátzc uaro y el Chalet
capitá n Bald
. 191 0, autor no conocido
353
Capítulo 3 . LA DI MENSIÓN P ATRI MONIAL D EL TURI SMO E N EL DISCU RSO OFI CIAL EN MÉXICO
354
Hist óricament e la vert i ente patrimonial d el turis mo en el discur so oficial ap arece desde f inales del
siglo XI X, y prin cipios de l siglo XX, princip almente en las E xposicio nes Unive rsales, o en el caso de
Méx ico, en la celebración del Cen tenario de la Independen cia en 1910. A través de esto s eventos
polít icos y sociales , M éx ico s e difu ndía como un país de oportunidade s. Las manifest aciones
cult u rales, e l fortalecim iento de un a memoria h istoria p recolombina, junto a los r e cursos n aturales,
fue ron eleme ntos para que el país se colocase en e l in terés d e es tudiosos e in telectu al e s de la é po ca .
Duran te este period o, el ferrocarril t uvo un desarrollo s ignificativ o, s u conexión con los Estados
Unid os supuso cambios en la reorden ación del territ orio y a transform ación del paisaje. Esto se
tradu jo en la cre ación de polos ded icados a la in dustria, al come rcio, y al ocio . Pát zcuaro en este
sent ido, fue pue sto en el mapa como s itio idílico p ara llevar a cabo activid ades para el disf rute, ra z ón
por la cu al, al n orte de la ciu dad se construye la e stació n Ibarra, lo que permit ió la llegad a de
visit antes fo ráneos, prin cipalmente es tadounidense s y europeos.
En la dé cada de 1910, surge la prim era in iciativa p ública para la pro tección y evit ar e l saqueo del
patrim onio h istórico y cu ltural, esto s upuso e l rescate y rehab ilitación de los prime ros s itios
arqu eológicos ; y su posterio r aprovecham i e nto turís tico. Como consecuen cia de la Gran Depresión
de Es tados Unidos, en las décad as d e 1920 y 1930, Méx ico percibe la llegad a m asiva de turistas,
prin cipalmen te estadoun i d enses, p or una parte, lo s afincados en la fro ntera con Est a d os Unido s, y
parale lamente, los inte resad os en la cultura.
En la e tapa po srevolucion aria más con vulsa, 19 34 a 1940 el Gral. L ázaro Cárd enas asume la
pre sidencia de México y se dan procesos e conómico s y sociales determ inantes a n i ve l nacion al e
inte rnacional. Por un a parte, e l gobiern o refe ría que Méx i co era u n país am able, se gur o y m oderno.
Para co nstruir est a idea, de manera b ilateral (MX - EUA ) se impulsó la ind ustria automov ilística y e l
turis mo, este binomio e conómico se tradujo en una nueva re ordenación del territo rio, donde las
carret eras, y en particu lar, la c arrete ra P aname ricana, junto con las gaso linerías formaban e l nue vo
paisaje de modern idad.
Parale lamente, a los nuevos v iajero s por auto, s e les invitab a a conocer po blados típ icos, al in terior
de l país, pob lados que ofre cí an ‘destello s’ de modern i d ad para los viaje ros intrép idos que buscaban
el d isfrute y place r d e viajar por carretera. P á tzcu a ro y su e ntor no vue lve n a e st ar dent ro d e e sta
est rategia tu rística nacio nal.
355
Capítulo 3 . LA DI MENSIÓN P ATRI MONIAL D EL TURI SMO E N EL DISCU RSO OFI CIAL EN MÉXICO
Para d ifundir e sta idea de modern idad, carret era y turism o, el Gob i e rno de Méx ico lleva a cabo un a
fue rte campañ a de difusió n intern acional. L a publicidad se hiz o visible en periód icos, revis tas,
folle tos, bolet ines y guías de viaje, siendo los m apas pictó rico s el recurso que mayor im pacto tuvo
en la con strucción del imaginario d e lo que era lo mex icano.
Los mapas pict óricos fue e l recurso m ás pote nt e u sado p ara promo ver las riquezas cu lturales y
natu rales existe ntes a lo largo del territo rio, todo d e sde una vert iente nacion alista. V isualmente se
rep resentaron aspectos cu lturales, aludiendo a la u tilizació n de element os asociado s a lo típico , a lo
tradicio nal y a lo pint ores c o. Desde el gobiern o, se promov ieron es tereotipo s vinculad os a los
grup os originario s ex istentes en el t errito rio, entre lo s que se en contraba s in duda algun a la cultu ra
pur é p e cha . El paisaje nat ural, las tipolo gías arquite ctónicas lo cales, as í com o las activid ades
eco nómicas locale s, los of icios, y las man ifestacione s sociales , junt o con los usos y cost umbres,
fue ron eleme ntos q ue se represen taron en los este r e otipo s difu ndidos de mane ra oficial a travé s
de l turismo.
Fren te a la g e stión del gobier no mexicano, emp resas e industrias extran jeras asentad as en el
te rritorio o interes adas por est ablecerse, difundían y caracteriz aban s egún sus i n tencio nes e
inte reses la sin gularidad de l territo rio mexicano. D e mane ra a m able y caricat uresca se dab a a
cono cer las reg iones según la riquez a que poseía el te rritorio, destacando las que eran más idóneas
para la gan adería, la agr icultura, la pesca y la minería, además de l turismo. Por su p arte, la indus tria
petro lera y sus de rivados fue ron quienes m ás rent abilizaron la publicidad pictórica, al g rado, que
hoy e n día, e stos tó picos pais ajísticos , sociale s y culturales prev alecen en e l imagin ario v inculado a
lo me xicano.
3.1 PRIMERA S PINCELAD A S EN LA C ONFI G URACIÓN DEL TURIS M O EN MÉXICO
Des de si empr e, M éxic o h a sid o un te rritorio muy rico, n atural y cult uralment e, y la in dustria tu rística
ha sabido identificar bien e stas cualidade s como u n valor agregado q ue define una s erie de
produ ctos dive rsificados. 1 Desde las prime ras décadas del siglo XX, México fue sin duda, un o de los
paíse s donde más se ha trabajado e l d e sarrollo del tu rismo desde el p ropio gobie rno, lo cual ha d ado
1 Dáv ila, A.; Sab até Bel, J. Centros Int egralmente Plan eados (CIPS) En México: El Proyect o Turístic o Del FON A TU R .201 5, pp 270 – 285. ,
Núñez - Camar e na, G. Pu eblos Mág icos: Lectura de Un T erritorio. In Complej idades m igr atorias, i dentidad y nuevo s
urbanism os.,2018.
356
com o resultado una relació n entre los procesos de v aloración y con servación de l p atrimon io cultural
y natu ral con el de sarrollo del tu rismo. 2
A princip ios del siglo XX, y aún bajo el mandato del General P orfirio Díaz (1876 - 1911) 3 surge la
eu foria por la ce lebració n del cen tenario de la Indepen dencia de Mé xico, el Go bierno identifica e ste
suce so como una op ortunidad para mo strar a México de cara al ext ranje ro como un país m oderno
y van guardist a . En este sen tido, la capit al del país comenzó a pe rcibir impor tantes t ransform aciones
en su paisaje u rbano, el Art Nouveau se convie rte, por gusto pers onal del General Díaz en la
corrie nte artística y arq uitectón ica que pr ed ominó en su mandato. Sigu i e ndo los precep tos d el
est ilismo fran cés, las p lazas, los jardines, y lo s paseo s form aron p arte de e se u rbanismo q ue
refle jaba u n nive l de m odernidad e n e l país.
El inte rés que para lo s e xtranje ros supuso el con ocer y registrar un te rritorio desconocid o como lo
era e l México de finale s del siglo XI X, impu lsaría la lle gada de científ icos e inve stigadores inte r esado s
en registrar y difundir las riquezas h istóricas y culturales que Méx ico conse rvaba a lo largo y anch o
de su te rritor io. Esta situación , en parte, fue producto de l a particip ación de México en expo siciones
inte rnacionale s, 4 facil itand o así el ace rcamiento al res to del mundo.
Aunque México y a e staría p resente en ex posicione s regionale s en lo s Estados Unid os, fue s in duda
la Expos ición Unive rsal de Pa rís 5 ( 1 900) dónde México, a t r av és del Pabelló n acaparó las mirad as de
los in ternacio nales, donde el p atrimonio n acional, prin cipalmente e l preco lombino logra acap arar
el in terés y la curio sidad de los asis tentes por con ocer más sobre el p aís. 6
2 Dávil a, A.; Sabaté , J. La Ot r a M a r ch a A l Mar. Te rritorios Cost eros Coloni zados. Interp re ta ndo Los C entros T urísticos de Playa
Mexicanos de FONATUR , 2015., M ercado L ópez, E. Patrimonio Cultu ral y Turismo E n México Posrevo luciona rio ., 2016, pp. 1027 –
1040., Etting er - M c Enulty , C. Imagina rios Puebler inos. , 201 8, pp. 28 – 50.
3 Porfirio Díaz ejerció el po der en el país de maner a d ic t atorial desde 1876 h asta 1911 . Dura nte estos 35 años Méxi co experimentó
un notable crecimien to económic o y tuvo estabil idad polít ica, pero estos logros se re alizaron c on a ltos costo s ec o nómicos y
sociales, q ue p a garo n los estratos me nos favorecidos de la sociedad y la op osición políti c a al rég imen de D ía z.
4 La primer a expo sición int ernacion al a la que México co ncurrió de ma nera oficia l fue la de Filadelf ia en 1876, la siguie nte
convo c at oria en l a que p artici pó Méxi c o f ue la Expo sición Industri al Univer sal y C entenari o Algodon ero en N ueva Or leans (18 84 ),
am ba s en los Estado s Unidos. Y a en exposi ción Univers al, se parti cipó en Pa rís (1899), c oi ncidie ndo con la con la con memor aba el
cente na ri o de la re volución (Ló pez Gu zmán & Avilés Gar cía, 2015) .
5 E l Congreso Soc ial y Económico His pano - a mericano r e aliza do e n el año d e 1900 fue e xitoso, ya que su coinciden cia con la Feria
Mundial d e Paris fue un facto r que atrajo a un numeroso co ntingente d e los países a mericanos (G arcía - Montón y Baquero, 1999:
285). Co mo par t e de la comitiv a m exic ana partic ipó Justo Sierra (U nión Ibe ro ‑ a mer icana, ener o 15, 1901: 6), quien fu e distinguido
como pri mer p resid ent e d e es e even to , el cua l […] se discuti eron todos l os problema s que preocupab an a los secto r es invo lucrados
en el mov imiento hispan o americanist a, los cuales t enían interés e n tr aza r una línea de acció n que hiciera viables las r e l aci one s , y
fortalecie ra los lazos de un ión en el mundo hisp anoam ericano (Gar cía - M o ntón y B aquero, 199 9: 285).
6 AGN. AGN R esguard a docum e ntos de las exposicion e s un iversales., Ar chi vo Genera l de la Nac ión ( Consultado 2 020 - 10 - 09).
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Capítulo 3 . LA DI MENSIÓN P ATRI MONIAL D EL TURI SMO E N EL DISCU RSO OFI CIAL EN MÉXICO
Parale lamente a est a ex posición histó rica y cultural, e l Gobie rno M e xicano promo vía las riquezas
natu rales y cultu rales que caracteriz aban al país, co n el objetivo p rincipal de gene rar interé s hacia
inv ersio nist as e xt ranje ros, dej ando c l aro q ue M éxic o er a ópti mo para el desar roll o in dustri al. 7 La
est rategi a t uvo resul tad os po siti vos c on l a ll egad a de viaje ros, expl orad ores , cie ntíf icos y pe nsado res,
lo cu al deri vó e n que Mé xic o comen zara a tener una pre senc ia e n ám bitos i nterdi sci plin arios a nivel
inte rna cional . 8
Duran te esta época, se funda la agencia in glesa Thomas Cook & Son, con la cual comien za el camino
de la promoción turíst ica a nive l global, en Europa ab re su prime ra oficina e n Reino Un ido y en
Amé rica lo hace en los Est ad o s Unidos. Los v iajes de Europa a América o frecían al tu rista anglosaj ón,
la opo rtunid ad de viajar y conoce r el te rritorio de México. L os viaje s inte rcontinen tales se
promo vieron en grupo o ind i v iduales , donde la movilidad era en un in icio por barco, y ferrocarr il el
med io prioritario para la movilidad en tierra firm e ( F ig. N.º 3 . 01) .
Esta prom oción turíst ica venía a sumarse a las n arrativas dif undidas por parte de explorad ores y
cien tíficos qu e previamen te ya hab ían estado e n Méx ico. Podemo s citar el Ens ayo p olí tico s obr e el
Rei no de l a N ueva E spa ña ( 18 27), así co mo el Atl as ge ogr áfico y fís ico de la N uev a Es paña (1859 ) los
cuale s fue ron editado s por A lexander v on Humbo ldt, en su e xpedició n re alizada al volcán Jorullo en
Michoacán .
El etnóg rafo N o ru ego Carl Lumholtz 9 qu ien tuvo una e stancia inte rmitente por más de una dé cada
en el t errito rio mexican o. Su in terés se centró en el conocim iento de las regio nes q ue aún
7 Mateos, J. El Turism o En Méx ico: L a Ruta Inst itucio nal (1921 - 2006)., 2006, pp. 33 – 44.
8 Gonzal es, M. Imaginin g Mexico in 19 10: Visions of the Pat ria in t he C e nt e nnial C elebration in Mexico City ., 2 0 07, pp. 495., Tri llo ,
M. T. 1910 Mexico City: Space and Na tion in the Cit y of the Cente nario. , 1996, pp. 75 – 104.
9 Uno de lo s viajeros ll egados post erior a la Ex posición U niversal fue el etnó grafo Norue go Carl Lumh oltz, quie n permane ció en el
país más de una dé c ada. En su arri bo a Ciu dad de Mé xico, este fue recibid o con la mayor cort esía por el presid ente, General Po rfirio
Díaz, quien me dio una aud ienc i a de una hora en el Palacio Na cional, y también por va ri os m iem bros de su gab inete, cuya
apreciac ión de la importanc ia y el va lor ci entífico de mi propu esta fue rea lmente gratificant e (Lum holtz, Carl & Hrdlička, 1898;
Lumholtz , 1902) .
Lumho ltz dejó con stancia de su travesía por México, en obr as singul a res c omo Unkno wn mexico: a record of fi ve years' explorat ion
among th e tr ibes of th e western si erra madre in th e t ierra caliente of T epic and Jal isco and a mong th e Tara scos of Michoacan. E n
este doc umento, deja plasmadas caracter ístic as culturale s y territ oriales d e la región dond e se asentó l a cultur a purépech a y e l
Estado t a r a sco. Al res pecto, Lum holtz ( 1902, v iii - x iv) descri be que la mayoría de las tribus en el país era n poco conocidas, profun dicé
en su no m bre, tr atando d esde su est ado étnico y antropológic o, registrar u na amplia info rmación sob re sus cost umbres, relig ió n,
tradicion e s y mitos.
Sobre la “ peculiari dad” de la na tur a l eza de la cuen ca del lago de Pátzcua ro, Lumholtz la d escribe d e sd e sus cercanías se pu e de
gozar de una hermosa vista del lago, en cuyas ag uas se cría un an fibio sin gul ar d esde la é poc a mesoa mericana: la salamand r a
Fig. 3 .01 Itinerarios de viaje ofertados por la
agencia Th omas Cook & Son. , 1885, Smith, W. F.
364
ser ie de vías que se ramificab an prin cipalmente por el cent r o del país . 29 L a imp lementació n de l
ser vicio fe rroviario tr ajo consigo la creación de la e mpresa p araest atal Ferro carriles Nacion ales de
Méx ico (FNM). 30 A sí, el ferro carril fue uno de los medios estrat égicos me diante el cual el gob ierno
de México promovía d e cara al ex tranje ro, que el país se en contraba en v ías de mo derniz ación.
Con tradictoriam ente, fue ra de la capital de l país, la s ituación se t ornó densamen te complicada.
La gu ía ferroviaria Mexi co N ation al R .R. L ore do Ro ute (1897) (Fig . N. º 3 .0 4), no sol o mos traba los
traye ctos, los horario s y las t arifas del viaje en tre ambos países. El recorrid o de la línea ferroviaria
cone ctaba el norte de México con la f rontera sur de Estado s Unidos, siendo su paso por Laredo,
Tex as hacia Nue vo Laredo, Tam aulipas (A), p ara proseguir el v iaje hacia e l centro de l país, p asando
por V illaldam a, Monterrey , Saltillo, V ane gas, Cator c e , S a n Luis P otosí. Ya llegado s al cen tro del p aís,
se en unciaba Dolores Hidalgo, San Migu el de Allende y Ce laya; en Acámbar o (B) se encon traba la
bifu rcación de l traye cto, lo que perm itía ofert ar dos t rayectos co mo final de v iaje. E n el anvers o de
est a guía, s e destacab a la opo rtunidad de visitar ciu dades y poblados me xican os, los cuale s eran
refe ridos en la guía co mo lo pint ores co del via je , se obse rva pasa ndo l a fr onte ra haci a Méx ico.
Se sugería visitar el México cosmopo lita , en altecien do el nuevo desarr ollo urbano, e n con creto, lo s
jardin es, lo s palacios y las nuevas ed ificacione s en la capital d el país (B¹) . Si embar go, un n úmero
imp ortante de v iajero s buscaba po r interés (p romovido por guías y diario s de viaje ) e l conoce r de
cerca p oblacione s autóctonas 31 e n el territ orio mexicano . Por tal razón, el segundo fin al de trayecto
era la re gión del lago de Pátzcuaro (B²), en el Estad o de Micho acán, dado que es allí don de se
localizab a un g r u po impor tante de población purépech a. 32
29 Aguayo Her nández, F. Estampas F errocarril e ras: F otografía y Grab ado, 1860 - 18 90 , l.; Instituto Mora: Ciudad de México, 2003.,
Ma rtínez, J. El Pátzc uaro d e A yer En El Imaginario , 2016.
30 El na cional ismo crecie nte en México l levó a la adm inistració n de Díaz a pone r la mayor parte de los f erroc a rril es de la na c ión b aj o
contro l nacional a través de un plan que se ejecut ó en 1909, que consist ió en la f usión de l a s em presas Fer rocarril Ce ntral y l a
Ferroc a rri l Nacion al, el cu a l creó u na n ueva corpor ación par aestat a l de nomi na d a Ferr ocarri les Nacion ales de M éxi co (FNM), con la
finalid ad de eje rcer contr ol sobre la s líneas de ferro carril pr incipales e n el país, a tr avés de te ner la ma yoría de la s acciones e n las
empres as Fue a part ir de 1911 que en FNM ini ció un parál isis, debido a factor es tanto inter nos (como por las gue rras civiles de la
revolución) como externos (pr imera guer ra mundial). El factor e xterno f ue bastante impor tante, y a que gener ó la disminu ción en
el comer cio con el princ ipal cliente del país, los Estados Un idos de Améri ca (Coatsworth, 1976, cit. En Herosillo (20 17), El fe rroc arril
en México; su auge, decad e ncia, privatización y efectos en el desa r rollo t erritorial ).
31 Al res pecto, impor tantes viaj eros y cie ntíficos llega n a M éxi co int eres ados por el ‘ desarr ollo inte lectua l ’ que se d esarrol laba en
la capit a l del país. Por otra part e, la co mpeten c i a por pu blicar sobr e un país d esconocido y que a l mismo tiemp o libr aba las r ev uel ta s
sociale s que prece dieron a l a Revoluc ión Mexic ana, ocasi onaba un ‘ c ierto mor bo intelec tual ’ . Los diarios, las guías y los a puntes de
viajer o, describ ían en un lengu aje co loqui al las c a ra c ter ísticas del territo ri o, así co mo los us os y costu mbres de la socie dad. En
ocasiones, l os ‘ v ia je ros intele ctuales ’ eran rep orteros o per iodista s que cubr ían lo relac ionado con los levanta mientos soc iales,
hacien do compli cado el no in cluir en estos repor tes las car acterísti cas del p aís y su s ocieda d.
32 Vid . nota 19.
365
Capítulo 3 . LA DI MENSIÓN P ATRI MONIAL D EL TURI SMO E N EL DISCU RSO OFI CIAL EN MÉXICO
Fig. 3 .04 Gu ía f erroviaria México National R.R . ( 1897 ), México Nati onal R.R. Loredo R oute [D RM ]
1. Po rtad a de l a guía f erro viari a "Lar e do Rout e" 18 97
2. Indic ativo de la rut a de l v i a je c orto desde Lared o (A) con bifur cación en Ac ámb aro (B), dire cción
Pátzcuaro (B 1 ) o C d. de Méx ico (B 2 ).
366
Fig. 3 .04 Guía f erroviaria México National R.R . ( 1897 ), México Natio nal R.R.
Loredo Route [DRM]
3. Itiner a ri o de via je L ar edo - Pátz cuar o, Lare do- Cd. M éx ico
4. Descrip ción turí stica de la ciudad de P átzcuaro
367
Capítulo 3 . LA DI MENSIÓN P ATRI MONIAL D EL TURI SMO E N EL DISCU RSO OFI CIAL EN MÉXICO
Parale lamente a lo descrito en la guía ferrov iaria, la regió n de Pátzcuaro y a s e promov ía como una
alte rnativa de paseo y des canso, en fatizand o que la sin gularidad de la be lleza natu ral del p aisaje e ra
equip arable a la exis tente en algun as regiones europea s.
Lo ante rior quedó reflejado en la n arrativa de d istin tos autores, t al es el caso de :
Fanny Chambers Go och Iglehart, (1887 ) en Face to fac e wi t h the m exican s narra que Humbo ldt vis itó
Pát zcuar o, y h abl a de l lag o com o riv al del mu ndi alme nt e fam oso la go de Gi nebr a. Incl uso e n est a
tie rra de paisaj es gr andi osos y ro mánti cos […] refl ejan s u ex tra ordin aria he rmos ura . U n ba rco de
recr e o ha s ido reci enteme nte la nzado sob re su s ag uas [… ] el espa rcimi ento d e buscadores de salud
y tur istas . La ciuda d d e Pátzc uaro ofrece bue nos aloj amien tos en su s cómodas ho sped ería s, y sus
habi tante s es tán ple nam ente vi vos ve ntaj as de est ar en com unica ció n co n el rest o del mund o. […] El
turi sta que vi sit a cu alqui era de l as ci uda des más grande s de M éxic o se s orpre nde muc ho al e nco ntrar
esc uelas y col egi os co n equi pos m ode rnos [… ] .
Rea u Ca mpbel l, ( 1895) en C omple te guide a nd de scri ptiv e bo ok of Mexi co , r efier e qu e lo s lag os d e
Mé xico s on de una bel lez a extr aor dinari a [… ] Pátz cua ro no hay a guas m ás b onitas en ni ngún l ugar
del mundo - ni siqui era l a rom ántica C om o. […] E s el ag ua n avega ble m ás alt a del contin ente [… ] Ha y
cano as p ara c arga y pas ajer os, y al gun os vel eros rudos que hace n viaje s e nt re P átzcu aro y l as isl as
[…] y h as ta Tzi ntzu ntza n, don de se e ncuent ra l a famos a ima gen de Ti zian o, en u na igl esia en r uinas .
El l ago de Pátz cua ro est á cer ca de l a ci uda d de e se n om bre en la divi sió n occi den tal d el Fe rroc arril
Nac i o nal d e México [...] . Si algu na ve z vi enes a Pát zcuar o, su be a L os B alcone s y c onte mpla e l val le,
con s us de cen as de p uebl os, y el l ago, c on sus islas que se el evan d el claro agu as en cu mbre s cóni cas ,
dirá s que los ant igu os re yes tar asco t ení an r azó n cuan do ll amaro n a la ci uda d " Pátzcu aro" […] qu e
en l engu a tar asca signi fica l uga r de place r.
Marie Rob inson Wright (1897) en Pic turesque Mexico p la sma su viven cia por México, y en particu lar
en la re gión de l lago de Pátzcu aro, en donde en fatiza q ue [… ] El p aisaje alre dedo r del l ago de
Pát zcuar o es e xtrem ada men te pint ores co. Al pie de las coli nas c uy a pen diente des de el extre mo
nort e se e ncue ntra e l pue bl o de T zint zunt zan , que p osee e l cu adro más be llo de Méx ico, un exce lente
ej emplar del gra n maes tr o T i z i ano […] t odaví a ex ist en p alaci os […] gr ande s pi ed ras te ndi das e n los
cam pos o em plead as e n cerc as, co n ex trañ os caract eres j ero glíf icos grab ados e n el las […]. Pátzc uaro
es u na ci uda d co n t ec hos i ncl inados , sit uad a a o rill as de l l ago y fre nte a la peque ña al dea i ndia de
Jani cho, cons trui da s obre una herm osa is lita en m edi o de l l ago. [… ] El lag o des de es te pu nto e s t an
clar o c omo u n vas to e spe jo y está cubi ert o de mil es de pa tos salv ajes, gr ullas blan cas y ga rzas , to dos
pare cien do bl anq uear s u pl umaje por i nmer si ón c onsta nte e n est anque s, m arism as y lagos .
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Thom as Terry P hilip (19 10) e n Te rry's guide to Me xico destaca que la reg ión de P átz cuaro está
ínti mame nte li gada a l os anal es de l os i ndios p urép echa , c omúnm ente llam ados l os t arasc os. […] L a
ciud ad se enc uent ra a un os 3 km. de la e sta ción , p or de trá s de l as col inas . El pase o es d esag radabl e
y e l viaj ero har á bie n en em pl ear los tranv ías . […] E l cami no h aci a el ho tel se c omuni ca co n el tra nví a
[…] La re gión de Pát zcua ro s e está c onvi rtien do en un desti no t urísti co po pular y d iv er tid o. Se v ende n
bole tos de e xcurs ión des de punt os t an di stan tes como la Ci ud ad de México. […] La vi sta del l ago y l os
num eros os p uebl os e i slas que l o s alpic an es muy sed uctor a. […] Las alde as de Sa nta An a Gue cori o,
Xani cho, Ero nguarí cua ro, S an Pe dro y Taret an so n visi ble s a sim ple v ista . Tzin tzun tzan , Qui ro ga y
muc hos ot ros pue blos m ás pe queño s se e ncu ent ran detrá s de l as c olin as.
Pau l Lefaiv re (1910) en el pe riódico El Imparcial expresó que […] Entre los paí ses de la Amér ica La tina
[…] no hay uno qu iz á que pue da ri v aliza r con Mé xico […] e n ma teria de c omer cio, f ina nzas ,
agri cult ura, i nd ustri a; para i nvest igaci one s his tóri cas y ar queol ógic as y aún p ara el tu rism o. [… ]
cuan do N uev a Yor k, Rí o d e Janei ro y Bue nos Ai res no e ran si no pobla dos de muy mode sta
impo rtan cia […] Mé xico er a ya hacía do scie ntos añ os, la fam osa re side nci a del prin cipal vir rei nat o
esp añol […] u n espl endo r se mejan te […] al de las a nt ig uas ca pitale s de Euro pa. Y por eso H umbol dt
[…] calific aba a México [… ] l a Ci uda d de los Pal acios . 33
Sin e mbargo, estas ‘pince ladas de desar rollo y m odernid ad’ se vieron truncadas durante la prime ra
dé cada del sig lo XX. A nivel nacion al exis tía un a crisis en las dive rsas esferas s ociales , situació n que
acrece ntó el desconte nto de la p o blación co n e l gobie r no de Porfirio Díaz, lo cual trajo cons igo el
lev antamiento civ il que desencaden aría en 1910 la Revolución Mex icana (Fig. N.º 3 .05 ) . Se co n s ide r a
que la p romulgació n de la Con stitución de 1917 pus o fin a este suceso, sin embargo, la lucha s e
prolong ó por más tiempo, antes de que el p aís se estabiliz ara por comp leto. 34
No o bstante, e l turism o se contin uaba vien do como una p osibilidad futura para lograr l a
reco nstrucció n del país, junto con la obten ción de recu rsos y divisas que permitie ran fortalece r la
débil e conom ía del país , así como p ara estar en posibilidad de op erar los program as de gob ierno
orie ntados a lograr la reiv indicació n y e l desarro llo de las marginad as comun idades indíge nas y
campe sinas d e e se país . 35 Com o veremos a con tinuación, la Revo l ución (1910) trajo co nsigo la
33 Merca do Lóp ez, E. El Turis mo y Su Im pacto En Las Política s Económicas, C ul turales y Turístic as de México , 2018, pp. 671 – 683.
34 Ba surto, A. In Search of the Politica l Heritage of th e Mexican R evolution. , 2019, 64 ( 235), 23 – 48 ., Knight, A. Land and Soc iety in
Revolutiona ry Mexico: Th e Destr uction of the Great Hac iendas. , 1991, pp. 73 – 104. , Kiddle, A. C abaretistas and I ndias Bonitas:
Gender and R e p r ese ntations of M e xic o i n th e Ame ricas dur i ng th e Cá rdenas ., 2010, pp. 263 – 291 .
35 Vid. nota 33.
Fig. 3 .05 Escenas de la Re volución Mex icana. 1913, C achu Hnos.
1. Grupo rev oluciona rio de Luvi ano Rentería. 1 913 ,
Cachu Hnos.
2. Defensa de l sitio de Pátzcu a ro. 19 13, Cachu Hnos.
369
Capítulo 3 . LA DI MENSIÓN P ATRI MONIAL D EL TURI SMO E N EL DISCU RSO OFI CIAL EN MÉXICO
volun tad de construcció n de u na nueva ident idad nacional, que indefect iblemente se vería re fl ejad a
en tod os los ámbito s de la activid ad sociop olítica, incluido el turis mo.
3.1.2 E l patrimonio nacional: una alt ernativa de desarrollo pos revolucionar io
A p rincipios de l siglo XX el desarr ollo indu strial eu ropeo y estado unidense trajo cons igo una
crecie nte dem a n da por lo s viajes de ocio, aunado a e llo los adelan tos tecn ológico s y científicos ,
adem ás, el desarro llo de la corres pondiente infraestructu ra carrete ra p ermitiría la m ovilidad
inte rnacional. 36 E s a finale s d el sig lo XIX cuando en México surge el regist ro de los primeros
‘v isitante s d e o cio’, atr aídos may ormente por el in te r és de con ocer un te rritorio lleno de un a
div ersidad cultu ral, donde el territ orio, mayo rm en te era en el siglo pasado, la at r acción princip al de
los v isitante s llegados a sue lo mexicano. 37
Sin em bargo, y como y a habíamo s adelant ado, est a situación se vio mermada a prin ci p ios de l siglo
XX, México se encont ra ba en un momento álgido, ya que en 1910 dio co mienzo el le vantam iento
social q ue cu lminó con la Rev olució n Mexicana, s ituación que duraría poco más de 11 año s. Por lo
ante rior, las primeras d écadas d el siglo XX, t rajeron con sigo que el p aís se en contrase sume rgido en
una ine stabilidad económica, s ocial y polít ica. 38
Este suce so trajo consig o la ll e gada de redactores , periodistas , viaje ros y fotógrafo s q ue plasmaban
la realid ad social d e la re gión, med iante not as periodíst icas o im presione s fotográficas a m anera de
pos tales de la época. Sin embargo, era la descrip ción de los sitios ar q ueoló gicos q ue y a e n la dé cada
de l os años 1920 come nzaban a s er explor ados , así como la form a de vida autó ctona lo que llenab a
36 En pala bras y docu mentos púb licos de L ázar o Cárde nas […] 1928 - 1940, contex tualiza el a utor la sit uación per meable a ni vel
mundia l, dado que l a situació n de inestab ilidad soc ial, polít ica y econó mica no prevalecí a únicame nte en el territ orio mexi ca no . Al
r espect o, la situa c ió n de México se ve ía inf luida por l a nu eva influ e ncia re volucionaria lle gaba de la Unión Soviét i c a, sin em b ar g o,
esto contra staba con el fondo d e d e presió n mundia l […], dado que en esta época eran las lucha s de los pueblos de todo e l m und o:
del pueblo d e China, en combat e d e sd e 1911 contr a sus opresores n acional es y extranjeros ; de ot r os p ueblos coloniale s de Or i ente;
de los Pueblos de F r anci a y de España; d e l propio pu eblo norteameric ano, que libraba for m idab les luchas huelguístic as y
movimient os de protesta cont ra el fascismo, de l pueblo d e Cub a, de los de América del Sur (C á rden as, 1978) ”.
37 Ettinger- Mc Enulty , C. La Arquit e ctu ra Mexicana D e sd e Afuer a. Episodios E n La Construcción de U n Im aginario , 2017. , Carrasco
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