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El ofensor de sí mismo : comedia famosa

Monroy y Silva, Cristóbal de, 1612-1649

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Nu£n.i7Pi COMEDIA FAMOSA. EL OFENSOR DE SI MISMO > DE DON CHKISTOVAL DE MONROT Hablan en ella las "Don '^uem. Doña Leonor. Don Diego, Don Lnriq^, fu tío. JORNADA Sden Don Diego, Doña Leonor ,Doña Leatriz, eIms. Lífl^.Fuefe mi do? /««.Señora, en eñe inñante fe fue, Leon.Y cerrafte? laes.Ya. cerré, Ifís.Pues por íí volviere aora, ve con mi prima al balcón, yée lo qse huviere arifa; yperdona, que es prccifa, Beatriz, aqueña ocaíion. Ííífr.lc are obedezco, ylas dos vamos. Leon.iliLZ, que Inés eíle con cuidado. Beat.Si haré. l^w.Dios os guarde, ®e«f.A Dios. Leon.X Dios. vanfl fe fueron: di, Leonor, ^ual ocafion te ha obligado abufcar con tu cuidado fobrefaltos ámi amor? Que deíde que entre en tu caía :cftoi confiifp, yperdido, I ditne, que te ha fucedido? Dc3.0ye, fabrds lo que paíTa. í'Cn te acordaras, Don DiegOj faliendo una tarde, Períbnas íiguiences; Dona Beatriz. Don Pedro, Ines, Criada. Senacho, Criado» PRIMERA. al jardín yo con mi prima, por divertir mis pefares, cuyas aguas cryftalinas, cuyos floridos efmaltes inundan con blanco aljófar las flores, que alienta el aire, te vi (ay', Cielos! )yme vifte, galanteando anogance áotra Dama, yyo atendiend» al entendimiento, al talle, al aire, ala gentileza, ala gala, yotras partes, <jue en pocos fe hallan juntas, aunque en ti juntas fe halient dipermifsion álos ojos para mas tierna mirarte, porque como ion dos ninas las que en nueftros ojos y'acen, yfon las niñes amigas de galas, viendo en tu trage tanta gala, ybizarría, no es mucho les agradailes. Aunque viflo abuena luz, por verte tan fino amante con la Damaque hablabas, - Azeleía El OJerjfor aelofa ecipecé apicarme, yálos zelos fe íiguió Ja voluntad de adorarte, -que no ay zelos fin amor; aelofa, amaste, ycobarde, turrando el alma al fcfsiego^,. tuyendo alrcítro la fangre, íeI alma fíguió otro rumbo, el roftro viñib otro trage, trasladando los efeéies !¿el corazón al femblante: íín lengua hablaron los ojos, cntendiíle mis pelares, ydefde entonces, Don Diego, cuidadofo, yvigilante, de dia me galanteas, de noche rondasmicalle. ya fabes, que correfpondo tu voluntad, yya fabes, que te adoro, que teeftimo, que te quiero, yello bañe |>ara ponderar mi amor, que llegar a confeílarle tifia íFiuger como yo, de prendas tan principales, es mucho, pues no pudieroá tonrofos difsimularle, de fu Opinión el refpe^o,' yel decoro de fu íángre. Dos años ha, fino ligios, que nueñras almas conftanteSj en reciprocas finezas, ««zan favores notables. Mas como ala. Nave airoia, que en los cerúleos cryftales, proíperamente navega, corriendo, yvolando grave, con pies de madera el agua, con alas de lino el aire, yfhriofo eluracan desbarata en un inflante fu quietud, yperfeguida del Mar, que en rigores tale* con promontorios de elpuma la acomete, yla combate: jafsi anueñr© amor fe atrevCÉ ligcres, que le amenacen, tormentas, que le apafsionen, ypeligros, que le acaben, Sabras, Don Diego (ay de mi! )' aquí empiezan (duro trance !) tpis defdic^s cjeua extraña ¡ ) ¿le mijmo, fabras, mi bien (qué pelares f) que Don Enrique (o, !igcres! ) nú tio, de Beatriz padre, áquien por muerte del mío le toca (ay de mi! )ampararme, eftá refueito (qué ahogo !) eíiá refueito ácalarme, con quien, nofabre decirte, que mal pudiera eftudiarie el nombre aquien aborrezco, ymas quando. D%.Bafte, btfte, Leonor, buen achaque eliges, ingrata, para dexarme. Lccw.Qué dices? D%.Pues quien igaor% que íí de veras me amalles, ni rigores de ru tio, ni perfuafíones de nadie, ni de tus deudos la fuerza, pudieran, Leonor, fer parte paraeñorvar nueftras bodasí con amor nadie es cobarde; ypues tan cobarde eñás, ya dexas de fer amante: quedare, aDios. Lecn.Oje, eícucBat Áy, Don Diego, no me maces, que me arcrmentaselalmal Qué remedio puede darfe, quando mañana mi tio, dice, que ha de defpofarme? Bufcale tu, efpofo mío, que en vano te perfuades contra mi amor, yfirmeza, quando te adoro conftance. Tjteg.'Es mui fácil el remedio. iccs.Qual? Dieg.l^o querer cafartS* ice».Pues qué inferirá mi tio, quando me advierta mudable áfu elección, yobediencia? No ve's, que fofpecha, ófabe^j que nos quere'mos los dos, yfí le reíifto, es fácil el confirmar nueflro amor, ypallar yo mil defairea? Pues fi eftás tan temeroía» qué puedo yo aconfejartc, fino dár voces zelofo, decir locuras de amante, ymorirme de mis zelos, . que es la enfermedad mas granad, 2-íe».Don Diego, porque conozca* mi amor, yno le maltrates, digo, que le eftimo mas^ gU • ,,A'r^Cnrljlo^al ds ^tonroy, oaeeípunaonor de mi fanore, --J ' Vena mi ca:a efta noche^^ amor, eateader esfáci!, donJe podras confirmarle; fbla te efpero alas once, yno te acompañe nadie, ni entienda aqiieílo mi prima, que quiero, aunque ami me af’ravie (jue no ís ofenda mi amor, aunque mi Opinión fe aje'. p,Vj.Aua no creo ío que efcucKo; dexarae, Leonor, befarte los pies. Len^.Aqui eílán mis brazos, píVj-.Qiiien mereció bien tan grande' lííw.Puedo, Don Diego, hacer masí DiV/.Eres exemplo de amantes: aísi viviré feguro, mientras que los Cielos trazen Eueftras bodas: mas qué es eftoí Salen Boña Beatriz, eInés. InhMi feñor viene. paJreJ Di».ADios, ylo dicho dicho. Vicg.k Dios, yel Cielo te guardeí ^f^-Os, Seatriz. Beat.'EX ós libre de peligros femejanres. Vanfe, yqueda [ola Beatriz. Bm‘. V álgame el Cielo, qué miroj DO se, no sé como caben tantos géneros de ahogos, ¿e zelos tantos ¡ifiages, en la mina de mi pecho, fin que puedan rebentaríe, ^ Si amor es fuego, yfu humo fon los zelos que de él nacen;,^ donde efte humo fe efeonde, quando tanto el fuego arde? ¡ Qpiero áfolas referir *nis aaíías, ymis pefares, psro mejor es callarlas, wfta que lag y^ reperir una pena, quandoja pena es tan grande, ''^lor añade al diígufto, yanade al dolor quilates, aunque no íalgan del pecho autos ardientes volcanes, yUS zelofos incendios y' ^i-meotos abrafen. ‘^‘^áea'O, qué poco he dicho? yeuiino^ anduve cobarde: Padoro, qu¿ co^ta anduve: ^-^ego, que quien tisus que quiere, eftima, yadorá, loca, perdida, yamante. ADon Diego he dado el aliníjj idolatra de íu imagen, yes tan adverfa mi fuerte, que la tiene, yno la fabe. Los interpretes del alma, que fon los ojos cobardes, no fe atreven aexplicarla, porque fe pone delante la voluntad de mi prima, que me reprime, ycombateí quien con zelos es prudente? quien con zelos callar fabe? Ay de mi, que atodas horas, ííento zelos! uracanes ¿e la tormenta de amor, que inquietan el agua, oaire« yno cabiendo en el pecho Site, yagua, en un inftanií el agua fale en los ojos, yel aire en fuípiros íale. Qué haré. Amor? qué haré, que no puedo remediarme? Don Diego quiere ami prima} Leonor mi primaesmifangre, los dos íeeftan adorando £rmes, tiernos, yleales, no ay remedio, mi amor moer;^ rinda las armas, yamaine las velas, que la fortuna, el tiempo al fin inconftante¿ aquien mis anfias apelan, podrán revocar mis males. Salen Don. Juan,ySenacho de nochen Juaneo conoces efta calle? Senac.C^e he de conocer? reniego de quien me hizo, fi apenas una Eítrella, yun Lucero con la obfeuridad diviío. J/f^».Parece, que llueve el Cielo mas horrores, que cryftales; pues ver confufo no puedo por donde voi. Senac.Agaz, Dios* fahes, fenor, lo que temo? Jua'a.Qué notable obfeuridad í ¿««.Que nos han de nacer berros en los pies. Juan.Dtxl me efp2t*'^ que ignores adonde eftemos» yo ha poco que de las Indias TÍD6 áGranada, yno gj Ai ir 4 4> cíNio conocer las calles; pues al fin foi foraftero. 'Sf»«c.Sabes, feñor, donde eftamosí ^t'oa.Doüdei ífK^c.En el Limbo, efto es cierto, tu vienes de ver las Damas, aquien como majadero, como íimple, como tonto, difte joyas, ydineros, ycomo, ainnocente quiere caftigarte aora el Cieloi yai Limbo nos ha traido, ^»/S».Dexa difparares, necio, yvé irguiendo efta calle. Topa Senacho con una ej/itúna^ Senac.h.j\ y«írw.Senacho, qué es efloí Smac.Mt he quebrado las narices en una efquina, yomknto, no es. eñe el Limbo, feñor, pues dolor, ypena tengo, yen él no ay pena, ni glorian ay, narices! chato quedo, que comoes negra la noche, hacer negras es fu intento, por efto he quedado chato, que es poco menos que negro, J«/í».Senacho, el agua fe augmenta,, yno ay donde guarecernos. Angurria tienen las nubes, buen tiempode taberneros» J«/ssw=Sigueme.. vafe,^ Aquíefta un portal, en él defenderme pteníb. Sale D. D%.-Terrible noche! cfta cafa¡ yefta calle es de mi dueño, la feñalarér quien váí Senac.^<> vi, porque íe efta quedo» J>íf¿.Qué aguardáis, hidalgo, aquil Senac^Que dcfencrjado el Cielo, le ponga freno álas nubes; íí tienen las nubes freno. DtegJE-ñt hombre ha de fer fin duda, eftorvo de mis. intentos;, deíbcupe aquella puerta, en corteña. 5e»íSíc.No puedo» ^ Dieg.'Por qué? Srs^ac.Porqueyonosc, enaquefte obícuro aprieto, qué calle es efta, ni donde elloi, yfuera de aquefto, eftá mi muger parida, yíí yo me fimjo, es cierto, qaefe ha de pafiuarj puesfoni si mifmo. marido, ymuger un cuerpo, repartido en dos mitades. Dif^.Dexa aquellos argumentos, yvenga conmigo, que íacarlea otra calle quiero, que vá derecha ala Plaza: porque defocupe el puefto, ap^ fin alboroto, lo hago. Scw/ac.Digo, feñor, que obedezco: quien ha de ir delante? Die^.Yo, Se»/íc.Vamos, los dos parecemos en la cárcel de la noche, yo el corchete, yél el preíTo, Vanfe,y/alen Don Juan, J/;/i».Senacho, folo he quedado, perdí aSenacho, yes cierto, que no he de íaberfín él ir ámi cafa, no puedo imaginar donde eftoí; aquella puerta han abierto, quiero llegarme áinformar. Abren, ya^maf^aúna puerta Doña Leonor, Lesn.O füéilufion del defeo, óengaño de la efperanza, uoi hablar aDon Diego: mas aquí fe acerca un hombre, él es, ibis vos, dulce dueño? y«;ií».Qué efeueho? ella Dama aguarda, como de fu voz lo infiero, algún amante galant qué puedo perder en eño, quando la cautela advierta? Fingirme el galan pretendo: yo foi mi bien. Leon.VüCS entrad» Juan^Yo me determino, yentro, pues nada arriefgó en la burla. Leon,Ytí todos eftan durmiendo; feguidme, yno hagais ruido, no rompamos el filencio. Vanfe,y fater Don Diego, J>%.Ya dexo al hombreen la Plaza, yavér ami dueño vuelvo, efta es la cafa, en la rexa hacer la feña pretendo. ^ Ay, Leonor, loque me cueftas. Nadie refponde de adentro, ©no eftaran recogidos, opienfa Leonor, que puedo dilatar venir avérla, por la inclemencia del tiempo, yefto es imputar mi amor De Don Ch-rlÑoipal de Monroy. ¿e coharJe, yde gro Aero. Ko ay pena como tener un hombre cue ella queriendo eíp -Tanzas uÜatadas, que en amoroíbs incendies no ay amor íin efperanza, ni ay efperanza íin riefgo. Impofsibles hace amor, qu^ndo amor es verdadero, ni halla en el peligro eílorvo, ni fufpeníion en el riefgo. Su figura lo acredita, pitáronle niño, yciego, defnudo con arco, yflechas, todo improprio, ytodo opuello: como es valiente, íí es niño? como defaudo, ües tierno, ydelicado? el eftar defnudo, aun Tártaro, aun Medo le pertenece, no aun niño en la Aurora de fu tiempo, yapre canco mas el punto, como trae flechas, fupueílo, <jue tiene venda en los o/os? Como ha de apuntar, fí es ciego! yfi lo es, por qué le ponen venda en los ojos? no es cierto, qae es en un ciego escuíada? claro eílá; mas los ingenio s, en hieroglyphico tal, tnanifeñar pretendkr on, que amor todo es imp oísibles, porque quien ama refuelto:- ^hren, yfalen alfa,7Íe Don yutin.,y Leonor t íí'^.Mas qué es ello? la puerta abren con recato, ycon íilencio, cierta es mi dicha, qué dudo? Leonortes ella, quétemo? hfo«.A Dios, mi bien. llega. D. Diego aD.Jmfto ^«^.Eres tu, dulce idolatrado dueño? áquien aguardaba, cfus -palabras lo infiero, yoengañofo la he gozado, yhaora aentrarme vuelvo, puede, eftandoaquiel galan, cclararfe aquefte enredo; voi, me ha de feguir, yes el peligro mas ciertoí hacer’Díc^.íso rcípondes? ®Ta han cerrado, yne ay ranediOf pues la obfeuridad me vale, lo mejor es irme huyendo. z'otfi, Dleg.'Un hombre falió de caía de mi Leonor, quando abrieron, yno puede fer fu tio, porque me oía hablar tierno, yno refpondia palabra, mudo be quedado, yfuípeníb. La puerta han vuelto ácerrar, qué haré? (terrible aprieto!;) Alas fi huviera otro gozado la ocafion que amante eí pero: pero qué digo? ay de mil íbio de penfarlo tiemblo: yo he de feguir eñe hombre, que es ocafion de mis zelos. Aguarda, yfi hasprophanad» las reliquias de mi pecho, quitame, traidor, la vida, que todofera lo mefmo. O, noche, que amis ahogos obfeura niegas remedio, no lo oculteá tus tinieblas, hí lo fepulten tus velos! ’siife. Sale Senac.Gxzcizs. aDios,que he llegado ámi cafa, quando el Cielo menos airado permite la luz de agenos luceros. Don Juan fe quedó perdido, que no ha de acertar es cierto» en toda ella noche ácafa, fin® es que tope primero con aquel Angel de guarda, que me íácó del Infierno, yllevandonte ala Plaza (o, quanto fe lo agradezco !\ pude defde ella venirme. Sale Do» ^«jSB.Senacho! SenacX^e es lo que veo! quien^te ha traído? Jptan^\\ dicha, SenacX^e te ha pallado? Juan^B.1 fuceffo mas peregrino^ que has vifto, SenaeJTofiñe con unmancebo, que anda enfefíaadof>or Dios por las calles? '^?<^».CaIla, necio: mil veces dichofa imche, 5«?<íc.Qué tienes, fenor? que es eft»! dime, qué te ha fucedido? ^uanSi eftara aora defpierto-- mí primo? Senac.l^o, que e: teir.pranOj, aunque en orientes foherb:os,- fe oyefttaícaf lo* cabdíl»! ó El Ofenfi déla Carroza de Plieb o, ,J^««.Pues aa quiero defpertarle^ que en viftiendofe Don Pedro^ fabréis el cafo los dos, ylio hedefer taagroíTero, que para lo que no iniporra ie defpierte, quando vengo de las Indias, yen fu cafa, como amigo, ycomo adeudojj mebofpeda con tanto gail o, ycon prudentes acuerdos, en Granada me ha bufcado «n iltiftre cafamlento. SsnM.l^o ignoro yo lo que eftiraas átu ^rieote Don Pedro, pues tías de el el cafarte, yél folo elección ha hecho de la Dama. ’^iia.nXz. hefabido, que es noble, ybella en extremo^ yel dote diez mil ducados, que con mi plata, ycon eiloSs no lo pallaremos mal. Sotac.YsL, feñor, viene Don Pedí# ádarte los buenos días. S^ale Dok Pedro, ^lian.Vrimo'i Pedr.Primo déos el Ciel# buenos dias. "^uan.^l os guarde^ yivos os los dé tan buenos como ami, primo, las noches en Granada, que de intento aqui os he eftado aguardando, porque fepais un fuceílo, que efta noche me ha paflado, Pedr.De difguílo, óde contento? lo fcgundo. Pcdí-.Decidlcv^ que meholgaré de faherlo, ymn-Vahüh parece el cafo, efcuchadme, primo, atento: In efta obfcura noche, defpues que Phebo en fu dorado cochí fe defpeóo alas olas Efpaúolas, bañando fu jfulgor entre las olas, ycoa muda porfía, %2l noche fe bebió la Imz del dia, yrebozado si Cielo con un manto de negro terciopel® nsso fn kiiz aíVuto, ¿i todo fe viftió de negro luto, cubierto de tinieblas, ycapuces, por li fuerte del padre de las lucesí yporque no ral taran ¡jígrjm&s, queía muerte poadsráíao. si mlfrno. lloró el Cielo con triftes defconfueíos-- fiendo las nubes ojos de los Cielos * Fui acafa de unas Damas, ñel amor dulces llamas, ypreviniendo amores, liíonjas dixe, yrecibí favores. Defpedidme cortés de fu hermofura, fue la noche tan trille, ytan obfcura, que yo, ySenacho en fombras fcmejantej perdíamos las calles por inftantcs, íín faber como, ódonde, me hallé áuna puerta donde el Sol fe efcoijg la puerta al punto abrieron, ycon voz teraerofa me dixeron: Sois vos, mi bien? Yo el lance adivinando^ finjo al galan la voz difsi mulando, entro en fu cafa con la vo zincierta; «ierra al punto la puerta, yafídos de las manos, auna faía, Gue thalamo amorofo la feñala, í. ' de la eí perada boda, -la Dama me llevó turbaña toda, i con aliento briofo, con brio temer ofo, con temores lozanos, temblando las palabras, ylas manos, óya del fobrefalro, óya del gufto, palpitando el aliento con el füfto. Era la fala de Morpheo coche, Vcárcel de la fombra de la noche; ^ yafsi el taSro en tan celebres defpo'c* fubftituyó el oficio de kis ojos: gocé, fobre un tapete recoftado, óal&mbra que cubría algún eílradé| prevenidas finezas, dulcifsimos favores, yternezas. Mi bien, pues foi ta efpofa, _ me dixo, no te efpantes, que amoiO el alma, aunque cobarde, del amor que te tiene haga alar s, Difsimalo la voz, yen efte de achaque me íírvió de cafa el u® * yrodo recatado, ycautelofo,^ digo que foi fu amante, yfoi lu £P Con intentos no vanos, el roftro le examino con las mano ? yfin verlas en tales confuíioees, me enamoraron todas fus facCiO » que como alli no pude yomi-a^ > bella la imaginé para gozarla, éimaginada herniofa,^ ,m tí alma me abrasó, qiíc extraña ^ yícnque en tales defpc'os, lícirpreamcr íuele entrrrfc per Icso'jcs, en nú entró, Cn que el alira íe reliña, por iaimagiríacicn, no por !a vríía, Vpues es cjego amor, fueírn foíslego mas perfefto mi amor ,porque fue ciego de la verdad amante que"^no iniro; llego átocar fu beca, quanJo acmiro fu poca rtííííencia, aio que me tome' mucha licenciaj ydeípues alentando mi ofíádia, favores mas coftofos prevenía. Vifleis dosTortoiillasen un orado, que examinando amantes fu cuidado íé arrullan con exceño, * yfe cuestan las plumas befp ábefoí Vilte algún arroyuelo, columna de cryftal, fenJa de ye!o, que haviendo con ardores ácuchillo paíTado al Sol las flores, parece arroyo hecho en tales penas, ¿e Tangí e, de jazmines, yazucenas? Poes como aquellas aves, alternando requiebros tan fuavesí pues como aquellas fuentes, repitiendo favores diferentes, gczé en dulce defvclo, el rofcle'r obfeuro de fu cielo, iaos pinté mi olTadia, yque 1,1 Dama no fe reíiílw; yafsial iílencio, primo, meacemodo, que en lo diche ya lo he dicho todo, ^eípedime cortés con un abrazo, 1jaííendcme del brazo: al derpedirme de fu rollro bello, fina bordada vanda le eché al cuello, I/’n joya >que es hermoíá, eiiOs diamantes cárcel riporofa. ,‘fS^nios ala puerta, “^?-Ile fali defpues de abierta, y'• galan defeuidado, qje la eQieraba ya defefperadsj fgaquefoilaDama, requiebros me llama-, y^turbado enla empreíTa, en» calieran de prieílaa ¿bien me bufeaba, o‘Curidad dudóla me ocultaba;; Op quien le ofendía, í'entura! QQÍ9 aebo áaeche tac íáfenra» T^C T^ok ChYíJío'Val de ^Icnrcy, Fedr.Y no fabeis la caía de eflé Sol, que fnverlo ya es abraíki la cafa, ni calle faber puedo, Senac.Y no ruviíle miedo? ^«íía.No teme mi valor ninguna cola. Senac.Y Sacafo ella Dama no es hermofa^ lí es necia, vieja, ofea? Jí^an.'No puedefer, que al fin lagalanteí algún galan, ypues la ama, alguna cofa nueva a-y en la Dama: Ces bella, aunque en ingenio limitaííí, por fer hennofa, puede ícr amada: íi es fea, es entendida, ypor difereta puede lér querida. PetíV.Mira quien llama; caíb prodigioíbl haveis, Don Juan, andado venturofo, Se»/jc.D. Enrique, feñor, qquiere hablaros* Fedr.ñl tio de Leonor, con quien caíarofr pretendo, es elle, primo: íeñor. Sale Don Lwr/jwe, Iwr.Guardeos el Cielo, ya<í».Mucho eílimo la merced que me haveis hechtv ' Fnr.Soi criado vucflro. Fedr.En cofas de provecho daros güilo quiíícra. ^a«».Eíloi agradecido de manera en elle cafamicnto, Don Enrique, que no sé como el güilo fgnifíque del alma, que fe alegra ganancioíi. Inr.'No merece Leonor fer vueílra efrofai Pcí^r.Siga la execucion álos intentos, yexcufemos cortefes cumplimientos, Enr.Yo hablé ami íbbrina, yella que ya felice fe imagina, tan cuerda correlponde, que callando obedece, yme refponáe# yaan.Pues no aya dilación, ella feman* fe puede efe&uar. Fnr.Yo íbi quien gana. Juanñío la eílimo en dicha femejanre, En vería como efpofo, ycomo amante# Eíir.'Es de nobles, yfabios no fiarfs del güilo, folo" al intentar cafaríé, que en honrofos deípojes, honor ha de elegir, yno los ojos. |fe^«.No he de ver amieípoíñ, halla darle la mano vecturoíá, r»f.Soi5noble, y' fois prudente. Pedr. Prevenirnos podrétaos brerSlí^ííSa Enr.'PcT diros bigar áie VO^ CidQ 8 os guarJe, vpotíga limits al ieíVcIo. Isr.ÁJPios. 'iiclia el alma adivina. iwr.Veia avilar <ie toJo ami fobrina. Vanfe, yfaíeaDon Diego, jDona Leonor, ie<j».ypmbre, (jucinrentas ?qué 4ices? 3)ie¿-.Dexame, ingrata Leonor, ioelM, aleve, yptegucal Cielo, aquien mis fuípiros doi, áquien remito mis aníias, yprefento mi dolor, <jue\a falfedad caftigue. d^ow.Don Diego, no es tiempo, no, de burlas: Don Diego, dueño, efpófo: Valgaine Dios! Como me niegas, que anoche epirafte (fin vida eftoi!) en rai^cafai qué pretendes, infamando mi opinipn? No te di (ay de mi!} del aluiíl la amorofa poííefsion, entre fuaves requiebros? no dixifte tuyo foÍ? No te entregué, eípofo mió* ei caftillo de rai honor, cuya fortaleza el alma, tanto tiempo defendió? Nome difte aquefta yaada* yyo te di otro favor? como lo niegas? qué es efto? J)íVj;.Dexame, que vive Dios, que”^a no fer el darme muerte, loca defefperacion, diera efÉa daga en mi pecho, que pallara ai corazón, por no morir de mi infamia, que es muerte de mas rigor. %eon.O quanto me paila es fueno, ohe perdido la razón con el difgufto, óme engañas* yo fin difcurfo eftoi, óno entiendo lo que efcucho, ótu me engañas, Leonor, Ceí»2.Vive e! Cielo, que dé voces pregonando tu traición! tyrano, el hpnor me debes. X)/V_g.Yono le debo Itu honor, ni atu mano, fiera ingrata, fineza, ni algún favor, que obljguei fatisfacer. Í.OCO me tiene el furor! ¥e H0 Sflcré anoc&e en ta cafa; •. SI rnijmü, algún hombre te engaño, que, fin conocer, tuvifte por mi (qué mortal eftoi! 'i aguardando aque me abrieras citaba, quando íaiió de tu cafa Un embozado, con cautelóla traición; yaunque procuré alcanzarle, la noche me lo efcondio: la defgracia ha lino mía: quédate, Leonor, con Dios, queyo vbi ddeíperado afer:- L^íj». Aguarda, el dolor de nudo lírve ?. la lengua, de entredicha ala razón. Don Diego (ay de mi! )D, Diego, pl fin duda fe cansó, ,qae es ordinario enfadarfe quien liega ála poflefsion; ypara dexarme aora, ella cautela trazó; Don Diego, efpofo, qué digo? ,yo con terneza, y,amor? ingrato, ;V illano,,yeve. Sde Ines, Ay, feñora, que feñor es aquel que viene alli, yya el corredor pafso! Leo^.Efcondete en ella fala. .D%.Qu¡en tuvo tanta pafsion? EJc-ondefi, yfríe Don Enrtqtie, Twr.íobrina? Le^s.Señor? Enr.Yo vengo;- iííjw.Mas fi ha fabido mi amor, yque ella Don Diego aqui? íar.Mui enojado por Dios:j Cierta mi fofpecha fue. £»r.Porque me han dicho, Leonor}- lfe».Glaxo eftá que le avrán dicho, que aqui Don Diego fubio. £«r.Que anoche:- Leon.Vsoi es ello. qué fufto! qué turbación! JEnr.Y otras noches antes de eña rondan la calle por vos. ^ iei;».Gracias ai Cielo (que a/ vano faiió mi temor, Enr.Yo os propufe el cafamieoio con Don juan, oy fe trató de níievo, yella Don Juan aficionado de vos. Dixe como os di ya cuenta, yal filencio remitió la cortedad de muger, pues tan obediente fpis* Ds Don Pi-eTCcios por mi vi3a, oue no ha de haver dilacioa; ylSacaloaíguagalan di noca, cafada vos, je eftorvarán los decires: BO digo por efto yo, que vos teneis culpa alguna, que bien sé.vueftro valor: qué me reípondes, fobrina? i«».Qu<cro probar el amor de Don Diego, pues me efcucha, dándole teíos: que eftoi obediente avueílro gufto. .Siempre, Leonor, prometió Tufftra cordura refpueifa fetnejante. Dieg. Ay ral rigor! ácafarle eftá reí'ueita. íur.Yi Don Juan con afición filé ápreveniros las galas: quedaos, fobrina, con Dios, yno eftéis trifte. LfCB.El Os guarde. Vítfe, yfilie T>ott Diego. Dleg.Qné al fin te cafas, Leonor? Dios te guarde con tu elpoíb, yaugmente tu fuccefsion. Ifís.Oye. D/e^.No ay rcmedioya» les». Efcucha. Dieg.Saelta, Leonor* ifsa.No te vayas, que mi rio. Dleg.Yí. fe fue ru rio, áDios. -vajé, les». Aguarda, Don Diego, aguarda,, ay ral defefperacion! Quien fe vido en tal aprieto? Quien ral pena padeció? Diré mi mal? Es locura; Diré mi agravio? Es error: Vengaréme? Como puedo: Qué he ce hacer? Vive Dios, villano, que aunque fe ofenda mi decoro, mi opinión, fi puede ofenderfe mas, que has de^vér en mi valor la mas fangrienta venganza, yel cañigo mas atroz. uafe. JORNADA SECUNDA. Sden Do» Diego ,yDona Beatriz con m'Volante ctiblerto el rojire, ™srece algún favor, Icñora, mi cortelía, ocultéis, por vi4a mía. Chrljioyal de Wíonroj. cfle bello reíplandor: dadle alTumptos al amor, yávueílrosojós defpojos, afrentad los rayos roxos del Sol, que fí bien lucidos, es fuerza quedar corridos, lí defcubris vneftros ojos. Pues con leñas me llamáis, que permitáis veros ruego, pues quando llamado llego, de que os mire os recatáis: qué queréis? qué me mandáis? Defct&refet Beatr.Doa Diego? Pie^.Efpofa, mibicn, vos fois, Beatriz.? pero quien fino vos pudiera dar placer en tanto pefar, favor en tanto defdeu? Croílero anduve por Dios# en ia duda que tenia, pues quien feftejos podía dar al jardín, fino vos? Díganlo eftas fuentes dos, que en arroyos tranfparentes, fjrman curfos diferentes, -yentre las flores lucidas, falen de veros corridas, fi áveros llegan corrientes. Beat.Yo, Don Diego, os he llamado para hacer aquellas paces con Leonor. Díqg-Mal fatisfaces* bella Beatriz, mi cuidado; ja de Leonor olvidado, atu padre te pedí ^ por efpofa, yme dio el si; confideraíí es error hacer paces con Leonor, quien te eftá adorando ati? Be/íí, Amante, yagradecida me confieílo por dichoía» mereciendo fer tu efpofa, pero fi miro ofendida ami prim.i, qué falida puedes dar átu mudanza, fi de ti elle premio alcanza defoues de nn fíg'o amor? yo que oy empiezo, es error amarte con efperanza. Qué ocafion tedió-mi prima de ella eiháTs ofendido? _ Diev.Ni es defureeio, ni esolvi-o, que aLeonor eí slmacftima (no sé como me reprima f Be.fiírl El Ofenfo no, que arrieígo fuop inioa: yo le debo la palábra, aunque con noiiájre fupueftoa •í#??4!f.Los feñores novios .callas <por no decir necedades, ^?c©mo ííno hablar palabra fuera poca necedad. Snr.Entrémonos en la faia mientras viene el Cura; vamos. Dieg.Yo obedezco io que mandas. Vanfe todos, ydetiene D. Juan aD. Dle^Oé 3f«át».Señor Don Diego., aonardad, yefcuchad una palabra; entraronfe? DícjuYa reentraron. ^uan.El alma tengo turbada: ap. como lo^iré la afrenta, por eftorvar la delgracia, <¡ue le puede fuceder aBeatriz ?no bailo palabras, que mi fentimiento expliquen. J^fr^.Qué imaginaciones varias, Don Juan amigo, os advierten, os afl'ufcan, yembarazas en fei^sjante ocafíon? ^üan.Yí} confielío que es bizarra Leonor, mas Beatriz fu prima es hermofa, yes gallarda. No pierdo nada en el trueque, antes aílégmo el alma ¿e un efcrupulo: Don Diego, todo al decirlo xne falta. Amigo, avos os importa, yami por fecretas caufas, para deípoíarnos oy, bacer trueco de-las Damas. Vos os haveis de cafar con Doña Leonor. Dlí^-.Qué gracia! Yyo con DonaBeatriz, que afsi evito una defgracia, yefto, Don Diego, le importa avueftro honor, yami alma. JDíc^.Qué -decís, Don Juan, eftais fía fello, decid ia cauíá. Aunque la vida me cueñe, no rengo de publicarla. D/í'i’-Yo tengo, frñor D-cn Juan, la larisfaccior, que baña -daDcña B. atriz miefpofa, es pruilente, es noble, es caña; "V es quien es, yvis’e el Cielo, que quien tiís. partes agravia, '6r.o tiene fc£b, óintenía. or ie si mlfmoi que le dé muerte, ofeengaHa. También como vos conozco que es Doña Beatriz mas clara ’ que la luz del Sol, que corre ' por las efpheras doradas; ni yo contra fu opinión, Don Diego, imaginoliada; no me debo de explicar, pues no entendéis mis palabras. Dfcj-.Decís, que importa ámi honor no fer fu efpofo, yno baña para fufrir io que digo? Gafaos, Don Diego, gozadla mil fíglos: difsimular af. pretende, pues él fe engaña, HO tendrá de que quexarfe, que ámi lo dicho me baña. PíÉg.Dad vos áLeonor la mano, como áefpofo, que os aguarda, que nuii bien eftá lo hecho, ymirad que ya nos llaman. Al entmrfe dice cada uno aparte.' 'Juan.O trifte, Don Diego, 6trifte! Infeliz, ydeígraciada af. . Beatriz, fí acafo Don Diego mira de tu honor la manchal Dieg.O, defdichado Don Jilan! a}* Ó, Leonor defventurada, íi acafo Don Juan penofo, la mancha de tu honor halla! Juan.Qné noche le aguarda al pobre D. Diego! Dieg.Qüé noche aguarda al engañado Don Juan! yvíí».Matarála, cofa es llana. Dteg.k. Leonor le dara muerte. J«/»K.Qué puede hacer, viendo clara fu deshonra? D/cv.Qué hade hacer> íí vé patente fu infamia? l*';í».Lañinia tengo aDon Diego. DrV^.Sin duda adivina el alma de Don Juan fu mal, por ello quería trocar las Damas. "tfuan.k lo hecho no ay remedio: cerniendo eñoi fu defgracia. JORNADA tercera. Sale Don Juan. Juan.En eñe jardín íicrido, donde muíicasfonoras de galantes paxariilos fuíicn dcfpertsr ia .Aurora; Dt? Dsn ji^quiJonJe Ju!ícñie;:ta Uprimav;ra herinoía llama aCortes alas flores, j^¡az3. aCabildo las roías. Píes Bie convida el fiiencio, quiero averiguar aTolas [fiorivos de asi diígufto, yeícrupulos de mi honra. <^iero^cDnrejarme(ay Cielos!). coniiMgo, íi ííendo proprias las ofenfas, ay alguna, que aconíejarfe difponga. 0, quiep padiera de mi hacer orra parte, otra, otra miad, otro yo, porque al repetir mis coEg&xas, quando yo me csródenira en eftas dudas zelofas, yo uambien me defendiera, dándome de aqueña forma yo ami cígimigo la culpa, yo ámi conmigo k' gloria! Pero no, porque íí huviera erro yo, yyo mi deshonra conociera el otro yo, haciendo una acción heroica ami me diera la muerte, eftando con eña obra el ofenfor, yofendido juntys en una perfona. Aunque fl el agravio mío le sé yo folo, qué importa, no es ocultarlo prudencia áquien de noble blafona? Si yo me vengo, Gyo le doi la raaerte ámi efpofa, en la caufa de fu muerte es fuerza que fe conozca, yfe pubiique’mi agravio: laego fera juHa cofa ni. simularlo prudente, fin que el fílenciofe rompa. Mas <íe mi! que el honor fs una Opinión honrofa, tn buen concepto, que todos t-ensn de alguna perfona, ‘.y para perderle, baila '-''ir en qualquier memoria, agravios que fe (fesluílfán, yotenfss que fe defdoran. n.s Eo es fcrzoío vivir penofas. *.o »»t%r ^úí ÍJÍ4 ízL ae Aíonroy. quando ámi mifmo me falti ci concepto de mi honra» Si prra conmigo,yo HO íbi honrado, que importa el ferio para con otro» Ovenenofa ponzoña! óinareyrio de la vida, que afsi el decoro malogras! que ácofta de ios peligros, yde tanta fangre.a cofia, ya atropellando las picas, ya fufriendo las pelotas, quien alcanzarlo pretende, eoílofamente lo compra. , Si antes de cafarme yo, •ofendió tu honor mi efpoíá, en qué me agravió, fupueílo, que folo vengar me tocan agravios que ami me hizo? El que eftoi (ritiendo acra correrá por cuenta mia, Íj al celebrar nueílras bodas citaba ya cometido, fupaefto que la, perfona de Leonor, halla tomar la pofTefsion amorofa, en virtud flel Matrimonió, no era propria como aoraí Si el delito executaba cafada ya, es cierta cofa, que quedaba yo afrentado^ Mas qué es eñe, dudas locas, liendo tan frágil materia la del honor, dudáis que fobran delitos en prophecia, para defdorar las glorias? No es cierto, Gcompra alguno de diamantes una joya, yfaien falfos defpues, que es engaño, yfoípechofa la Opinión del Mercader queda con el que la cempra?. Pues Gla joya de honor he comprado pdr precióla, yla experimenct» felfa, también la injuria es notoria, Yquien antes de caíarfe, atrevida, ylicenciofa, fu pundonor atropella, yfu recato defáóra, j>odr3defpues de cafada, librarfe de forpeckoíai CNo ISEl Ofenfor 2<o sé por ¿onde empezar las quezas que me apaísionao:, ios pefares que me afligen, las injurias que rae ahoganl ^Pudiera naturaleza, guando dio ácada períbna ¿os ojos, ydos oídos, no dar una len^a íbia, pues tiene, para que ei alma anforme de fus congoxas, í¡ dos ojos que las miren, dos oidos que las oigan, ypara quexarfe de ella, una lengua, yuna boca» Si oigo, ymiro como dos, por qué con penas rabiólas jnc he de quesar como uno» quando mi íilencio rompai Ypues como rsao me qucxo, Bo lera, no, acción impropria* que como uno iolo mire, ycomo uno fofeoiga. Zelofo eftoi, yofendido, pues muera Leonor traidora» porque con fu fangre limpie los borrones de mi Honra. Muera Leonor, .Leonor muera* efta daga rigorofa, p2.rz hallar mi venganza» fu candido pecho rompa. Flor es mi honcu: flor del alnas* aquien Leonor cautelofa, con liviandades marchita,, yleca fu akiva pompa; pues íi ella la flor marchitas ISO cobrara aliento, yfbrma, ií coa íangre no fe riega» pues que con fangre fe poftraj Flores, que teftigo fots de mis quexa» laftimoías; búcaros, que recogéis deí Aurora el blanco aljof^i para rociar al So!, quando defmayado afíom» por las puertas del Oriente», que como afligidas lloran las criaturas al nacer, las quiere imitar la Aurora, llorando al nacer del día, fobre fílveftres alfombras. Fuentes, aves, oy veréis somo dexo ala sneiBPíl^ de si mijmo, efearmieoto en el exeraplo* ypues fois teftigos todas de mi agravio, loferéis de mi venganza penofa. Sale D. D%.Don Juan amigo ,qu^ fum.hapi divertido asta en contemplar la belleza de que tfie jardín fe adorna. Díf^-Imaginativo, ytriñe, fu afrenta examina ifoflas, haviendo experimentado la liviandad de fu efpofa. alegre que efta DoaDiegf^ trifteza no le ocafl'ona, íi ya no !a difsimula de fu efpofa la deshonra, j)j*e^.Efta tarde en el Jaragm, por feílejo de las bodas, vamos codos áholgamos, que afsi lo previno aora Don Enrique. .Cielos, com# puede Don Diego, fl toca mi afrenta mifnja, gozar, fino tiene ei alma toca, con regoci jo efta iielta? No le embarazan, yeftorvan la ofenfa, que ápues como no maniSeñacongoxa; Salen Don 'Enric¡ue-,y Ven Vedro. Jíir.Hijos; ^mn.Señoi} Fedr.Eña tariej porque fe alegren las novias» hemos de ir al Jaragul-, yya fcfpecho que es horai qué decís? yaan.Que os obedezeoí varaos li atu gufto importa. 2??r.Pues Don Pedro, yyo delante, por balear algunas cofas, - iremos luego, ynofotros defpues con vueflras efpofas: vamos. Dios os guarde, hijos* Jjieg^h prevenirlas carrozas me parto. Donjuán, aDio^. Vanfe D. Vedro, V. Enrique,y^$ jHan.íñi es laocafion mas propria ami venganza, matar. aora áLeonor me importa. .bfl; Sale Doña LecndD- Juan, mJ eipo* t qué trifteza os apafsionat que penfativo, yfufpeutO, dais en el jardín, afolas mucha ocafion de fofpec qijéteneis? ‘ (aíi'i divertirla, intento, aliando mi favor provoca ) yo no eíioi crifte, oaxé aver del jardin llfonjas, ymiraba entretenido las deílas de Abril, que aora cafa con la Primavera, vcelebranJo fus bodas, jnaícarahace de íus flores, que fragrantés, ybriofas, áquadriílas reducidas, unas viflen color-rbxa, otras de rlat.r, yazul, de amarillo, ynacar otras. ííw.Pues de efta fuérté, Don Jaan, de las flores invídiófa viviré'. jt-v^rw-Valgaíne el Cielo! apt Que una muger que blafona de noble, de tal belleza, ydefangre tan heroica, ai güilo de fu apetito pcíire el blafon de fus glorlasj • I.'í’j.Deí'de la noche primera, el alma turbada\oda, vacilando el penfamiento, divertida la memoria efta Don Juan (ay de mi !) ,¡ras qué mucho, íl yo propria foi la caufa de fus penas’ JfM.v.Aora, Ciclos, aora es buena ocaSon, Leonor niuera. Vale Kdar, yfaleDoña Beatriz ,JtarefarUY ni Daña Leonor en la acciort» ífaí.Quoay, prima hennofa’ ^wn.h qué mal tiempo llego Beatriz! no faltará otra ócaíion en que vengarme. ^«f.Ya Don Diego en la carroza ^ ala puena nos aguarda. Vamos, yo pondré mi honra e! puefto mas fublime, fmi venganza fe logra. yfalen Don 7ed.ro, yD. 'Enriques ^•Qaé alegre el campo afsiíle! J’fdr.De colores el verde Abril fe viíle ^“hre la clada, ycandida camifa, ^,22 ei Enero le dió de efpuma riza, ®fluien ladrón Otoño, con enojos ie roba fus riberas, ydefpojos; ^‘•o entretenimiento s^ueíle jaxdia dsl jeaTainisnto, los ahogos divierte, ycon la placa liquida que viers?, ya en (ílveftres alfombras oiorofas, con el vulg'o de flores, yde rofas. Effr.Qué es ver un arroyuelo, que dilatí fu curfo, ylos ct yftales desbarata, tributos de otras fuentes, entre el murmureo fon de fus corrientes^ Nace efte dulce arroyo en una (ierra, ytrepando veloz con blanda guerra,, áaquel jardin defeiende, ymas aplanfo, ymageñad pretenáe; pues viniendo bizarro, ycortefaiio, aun no fe acuerda, que nació Serrano# Aqui un morue. Palacio de Amaltheaji las aves lifoogea, miniftriles de pluriía,. fu orgullo, yvanidad oftenta en fuma, tanto, que pienfa, víendole la gente, que fe quiere calar con una Rienre. Ñace la fuente en cuna de efrueraídaji de efte monte en la falda, yes fu duro cryftal fudor elado, . que fuda el monte de fubir canfadoj íi ya no es fu fangri.i, que como cada dia vemos, que al darle verdéalos caballos,' fuelen defpues íangrallos, afsi el Abril, que ayudado del Phaetontfi le da verde áefte monte, como tanta verdura lo publica, la fangria le aplica fubtil, ytranfparente, yes fangria del monte aquella fuente* Tedr.Yi vienen, fl el ruido no me engaña el íentido, bizarros Caballeros, Damas bellas, refplandecienres de la tierra Eflrellas, Salen D.j'tan, D. Diego, Leonor, Beatriz,y crtadel 'Xuan-Ci.nísiáot avreis llegado, Leonor mía. Leo-n.Con vos fuera el canfancio groíléria. Beatriz, venís canfada? Beat-i^o aycon vos pena, que me aflija nada. Qué gallardos! qué nebíes! qué enrenáidosí qué galanes! qué airofos! qué lucidos! El Cielo, hijos diferetos, me dé en vofetres mil dichofos nietos. Senac.laés,eíci:ch:iáp2ne, jj^_Qué me dices? Senac.Yo tengo que hablare^ *bufeame luego. PeYr.Scbre aqueftas flores, ca-e ofrecer, iifon'jas, yfavores, óodrcoios meresáii, psaa mía, _ tQ, veríu- Cwtj}oyaI de ^'íofíBoy verdugo de me trifte phántasia, jio puedo recalarla, aunque prSitendo yo diísímularlá: qué ceuibie tórmentoí Dhg.h p^fe'derarno acierto mi contento, vamos, yuna Academia trazaremos. Iwr.Deípues que merendemos. íeofkQáé trille eílá mi efpofoí Be/íí.Qué alégre efiá D.Dicgo, qué aiiiOtaCol-vaf. No acabo de imaginar, por qué caufa viene áfer tanto eh Don EHego ei placer, yen mi't'ah grande el peían áios (fos quifo igualar fortiífia dé óférffás llena, ami apenas mecondena, * yaDon Diego, en conclufioQ^ le di i'á Hiifrña'bcaííoQ, peronS'e da ñü pena. Pues oy he de íaber yo, con i^á traza cuñofa, íí él hallo honrada áfu efpoía ta noche que la gozó: con la joya qué me dio ta experiencia hede hacer, £tiene honor he de vér, poí^e fi es noble, yes fabiO), ydiísimulafu agravio, Ecfío fahe cbíTó'cer: Senacho? SeríacSenQv^ tengo gran confiauia de ti. Se»«c.Bien fabes que te fervL Jmn.Ahi mi mal entréréngo. Hita joya has de enfeñar áDoña Beatriz:- Séme.Qné benáofai qué lucida! qiie preciofa! ^iíiaw.Sin llegar adeclarar quién, és ef que t'é la dio, Senac.'A to<fe eftoi obediente. 2«/}».Aqüiés fiierza experimente íí es ella aquien burlé yo, ,íaSré ff aBeatriz gocé ‘'a'qüélla ooché infeliz: ya la vanda me lo dice^, aquilo confirmaré, í¡ conoce los diamantes, yveré como fu efpofo, » *''diísimular araorofo p'ueaé agravios femejaasí®. Quédate, Sénncho, aquí, yHaz aqúéña ¿iíígé'&lá al defeuiio, ycoa pradencia. Senac.Viztc, fenor, de mi. Síile /«¿í.Senacho, joya eftiiuada, rico eílas: qué me déciaS? no relpondesJ qué querias? Se;?«c.Hablar e&cdfaexcufaía, teniendo el oro en las manos, fin lengua labe pedir, Inés hermofa, ydecir mil conceptos foberanos. Pida ua hablador difereto algún favor 4 fu Dama, yabrafandole en la llama de amor, digala un Soneto, Yotro traiga un modo rudo, . veras qué eftimadok. fon, el mudo, como Catón, yel difereto, comoiñudo. Mas dexando aqueSío* lae's, no fabes, que tu henno&r» quitarme el alma procura» Ya cíloi muerto, no lo vésí ^«.No. te acuetdesde tnorir, lino dame aquella joya, feré tuya. 5e»^c.'AquÍfué Xroya: donde ay muger fin pedir? I»es.Ay quien no pida en rigor? SenacJ-.os hombres. Ines.Aotes ios hoínteí piden mas, yno te aíTonsbres, pues fi un hombre tsene amor, fíemprede noche, yde dia, quexofo aleves rigores, pide afu Dama favores, ylimife a fu porfía. Qué hacen, di, de quien liria mufícas, ygalanteos, fino pedir con palíeos ios favores de fu Dama, Yíi ella fu güilo explica, yle pide algún vellido al galan, elle pártid:o es folo el que fe publica entre ámigos, yeféudéros, _ Ssms.Sismas en nueílros amofeí pideme tu, Inés, favores, yno mé pidas dineros. . Jties.Yo en pleitos, que amorrepriie con peticiones me halago. feaac.Pues yO las cóftas no pagO’ halla dár la caufa áprueba. JnhJEl pedir fin ocafion las DaiüáS, és pertaiiHo* Sí&Kí De Don ^^.Siempre toaas han tenido^ ^^aés, efta inclinación. Véieen Eva, inuger rara, pues quando Adan ia miró» la primero que le habió, fiie decirle que pecara. yafsi, no te dé pefar ^•V, que el pedirme me aíTombre, que obligarle adar áun hombre, fs obligar apecar. Salen I>oña Leonor, yDoña Beairlá:, l/inlSo me puedo confolar. jííí.Prima, qué trifteza eseftaí Tuílnguffo en las acciones? Sin nacarjas roías bellas de tus mexillas ?línbrio los donaires, toda muerta, divertidas las acciones, las palabras defatentas? Que tienes/Leonor, qué tienes? renereme ami tus penas, pues fuelen comunicadas definayar tal vez la fuerza. lííí.Beatriz, no has vifto aDon Juan» que fin hacer refiílencia atanta melancolía, fiempre articulando quexas, inaginanáo defdichas, Cfl lo trifte manifiefta, de fu fevero femblante, que eftá padeciendo ofénías? Qué macho, viendofe afsi, íy^ Beatriz, que yo padezcál í^cnfativo habla afolas, quando de noche fe acuefta, dcfabrido me réfpdnde, quando fe ííenta ala mtía. ^me mal, ycon difgufto, yu levantando* las cejas, yu runijaoJo las palabras, yu veces dice fu pena, udecirla, en fufpiroí un, fufpira, yfe qnexa, Beatriz, que, yo ^‘Oi ce Don Juan mui ceroa, yuadie por lo que goza lautos pelares eñcnta. on Juajj vive'ifcfvé'ado, pse, prima, qué forpécha€ ^uu afu inquietad aílumpto^ ^tmiaada, yreíuelra, J^rido preguntarie 21 la caufa; mas no mé dexan mis yertos, ymi delito, mi temor, ymi vergüenza. 3Sío has vifto un clavellozano, «que roxas pantas defpliega» í^o has vifto por la mañana Una candida azucena aromatizando el viento, ^ue e! clavel por roxo, yella por blanca, ála feiva uno la arrebola, otro la afeita, yfaltándoles el Sol, <J ue los pule, ylos alienta, Queda abatido el orgullo, ypoftrada la belleza? Yo coa eftas flores (quieto tomarme aquefta licencia) alegre, yfeliz vivía: pero ya la luz depuefta de Don Juan, como fl.or vivo, íin el Sol marchita, yfeca. JSíjsí.Sabe el Cielo lo que fiento tus difguños, ytps penas. Senae.Vete, Inés, que es tufeno«í fámofa ocafion es efta para enfeñarle la joya. Se^f.Se nacho, afsi fe requiebran las doncellas? Senac.Yo, iéñora, trataba de otrast<inaterias con Inés, yno de amores, «que mi brio, ygentileza fe emplea en prendas roas altas. Se^í.Quien fon,Saéacho, eflaspreiidas? Senac.'Daaaas de roas vanidad. icow.Quantas tienes? Senac. Mas de rreini*, unas viejas, yotras mozas, tengo blancas, ymorenas, altas, sordas, grandes, chicas, mufícss, difcretas, necias. ytodas nobles, yricas, teftigo efta joya fea, oue yendola: avtíÍMr me dió no ha mucho usa de eUas, Sale Tiora Jamn, yqnedaifeal faño. •íuan.Yz le ha enfenado ia joya, y¿la conoce, es cierta mi prefunapcion, efconohlo he de efcucbarla-reípuefta. conozco aquefta joya, Senacbo. confaeíia, ellaIaenS**^^‘*®^^^ , -.‘s su íoipetos» 21 5^í»,AqueS:a Joya, Senacho, he de quedarme coa ella, . porque yo de agradecida paga te daré íiiprema. ';5£/í^r.Del también, feñora, , bien podéis ferviros de ella. Xáo^-Suípeaía, ymuda he quedad© en ocahon tan horrenda. '^an.'ís ilufion la que miro? muda Leonor, yfuípenfa ha quedado. Lec».Efta es la joya, , c,ae aquella noche, fi aquella Áurorade mis engaños le di al author de mi ofen fa. Si fue efte villano (ay, Cielos!) -quien mereció cen cautela, mis amorofos favores? Válgame el Ciclo, que fuera íi triumphara de mi honor, hombre de tan.baxas prendas! iSfíMc.Mirandome eíla iniama, defcolcrlJa, yatenta, hle he parecido bien? que no fera ia primera, que fe agrade de fus pages. Yo tengo mui buenas piérnasj^ buen vigore, buenas manos» que eftos juanetes apenas íe ven como fon tan chicos* divenida me contempla. teo;í.Ay defgrada femejante! ferá el deícubrirlo fuerza» Jf»«??.BeaEriz conoció la joya, Leonor fe quedó con ella; £la joya es de Leonor fabréaora; honor, alerta» í,ei?».Senacho? SenAC.‘¡>‘¿ñovs mía» ieoK.Quiero averiguar mis penas, yfi es cierta mi deídicha. Se»<*c.No ay duda, por mi efta mil.ertS* ella me quiere, yme adór^ Lcíuz.Quien te dio eíTa joya bella me has, Senacho, de decir. '^mc.Szheh, que lo que deíea.s podré deciroslo yo? ’^eon.Denme los Cielos ocxiencia, qu€ bien la avréineneiter; por cierto tén, que recela el alma un indicio fuerte, que en eíía }oy.^ demue fitas. 5^».íc.Qti¿ tenga zelos? np se qué le diga por rerpuefta; El ofin for de si mifmo, , no la conozco. Ixfls.SenacKo, diine la verdad} no mientas. Senach.'^o conocerla no es mucho, feñora, teniendo treinta. Leen.Dcxa. las barias, Senacho. Semc.Como me quiere de veras, quiere que de veras hable; quien vio dicha «xarno efta? Ja verdad es, que una noche (yo he de decirlo, aunque mienta el fuceíT© de rai amo, *como fi me fucediera ámi mifmo )mui obfeura, paiTando por ana puerta, la fenti abrir, yllamaron. £eij».Quisn efto efcucha, qué efper^ ¿f/í/íc. Entré fin faber adonde. leon.TSezén, infame, la lengua, Que cou tu efpada, villano , te he de dar muerte yo mefma^ antes que oíTado pronunci tuoííadia, ymiS afrentas. Ay que me mata. Sale D.Juam.Qué es efto?^ Lee«.Turb3da eñoi, yfuípenfa» Juaíz.Que'caufa, Leonor hermoTa, que atanto rigor os mueva os dio Senacho? Senac.^^y de mi» qué valiente que es la hembra! volviófe el fueño del perro el amor. ’Jaan.Ss.lté alia fuera» Senac.'Eño de mui buena gana, i"*/* Leí».El íufto me tiene muerta. es tiempo, Leonor hermolaj que de la prifsion eftrecha del pecho falgan rompiendo con el hiendo las quexas. Yo por calarme contigo hice examen de dos prendas', que naturaleza, yfangre os dieron ácompetencia, que os di, fin haveros viflo» la mano, heroica fineza: aunque vifto ábuena luz, no sé fi es acdon difereta, que aempreíTa ral, el honor fin los ojos fe reíuelva. No porque eñe arrepentido digo aquefto, Leonor bellá, cue fi al nnílo que feis nom.. prudente, e yhsrmolá fu« intehdida ,cae:ii> 7hermnfa fueralS {ccnjenos doíoí vivieran UsVcípechas qae sie afiigen, ]os zelcSj quí íue atoraientan, Don Juan, que no nieg» niis culpas, ycusofení'as: 0¡3teo'.e, Do:i Juan, tuazero; 03S elcucha antes que muera, líccaíion de mis defdicíias, cue átales extremos llega. X-w.Reípcr.iiare mi alecciona iw.Oye. 3tí¡('íj»,DiIo. iíw.Efcucha. Ju^n.Empiezíí, ifOT.Sali una tarde (ay. Dios! )jralr una taiáe arér de Fiera el ñorecience alarde» 3efte jardín ameao, fobre efmeraldas de diamantes lleno, fióme Don Diego en el, galanteóme, ycortés oLIigónie con ruegos, ypromeíías, aagradecer Cus licitas finezas. Defde eatcnces, Don Juan, defde aquel día, Don Diego me fírvio con tal porfi-s, que íí de jafpe rais entrañas fueran^ 80 fas nobles finezas reíJftieran. Ya de día la calle paíléaba, Argos de mis balcones lo miraba, defuerte SI, que fu cuidado atento, ¿e atención fe pafsó aembelefamieate» Yde noche las muíícás tralaj yviftiendo de dulce melodía el viento que alegraba lo trille de la noche fuá vifaba» Seguíame en las fieílas amoroíb, galan, yfeñejofo, danuomas ocaííon ami deíeo lo cortes, eldeípejo, el galanteo» Was deípues (ay de mi !) que con cuidadoí- OBornó mis criadas, ycriados; ^“ovido me eferibe, Os pajales nú afeito ios recibe, oode tierno me dice en dulces nombres- Soeffas cefas que eferibis los hombres» eudi al fin mis orgullos mas crueles, que áfu voluntad, áfus papeles; fBtque es para vencernos en efedo, P«pel el tercero mas difereto: en nofotras gala de delito sun papel, fíes bien eferiptOi tiempo fay Cielos !)teraeroía T>e Don ChrijioVal de Monrey. 23 »y*^waVal uii tio coa empeño ideaba otro sípofo, ycírfitiro 4x5% quiíé decir mi amor, no me ítrrsia, pretendí dilatarlo, no podía, ytanto padecí, que el penfamiento plaza de inartyr dio mi penfamiento^ hafta que ya confufa, si conñaote, refuelta, yatrevida, ccaio amante, fin cordura, fin fetio, llamo aDon Diego ,cuenrole el fticc (Ibj Refolvimos los dos, que aquella noche aufente el roxo coche, ámi cala viniera, donde dueño del alma le hiciera: mas miento, porque el alma no le diera áD. Diego el triumpho, ypaltp-g con yerros femejantes, fino fuera fu dueño mucho antes. Fueíe el So), aguárdele cuidadoía, la feña eícucho, yabro te meroía, quando un hombre atrevido, para engañarme acento, yprevenido, con falla voz refponde, con caricias de amor me correíponde: yo (ay de mi! )íínfofsiego, juzgándole Don Diego, como la voz fingí*, ocafioné tu agravio en prophecíáí dióme una vanda, dile yo efta ;oy5¿ faquéíe al fia de cala, (de repetirlo el alma fe mcabrafaíjí viole al íálir Don Diego, viaome aver zeloíb, yfia folsiego; declarafe el engano, conoce fu deídicha, yyo mi da£o; ofendido fe vuelve, áno cafarfe noble te refative, yo apetición de mi valor, ybaio, he reto, ydtf.fio, penfando que me engana, ^ facole al campo, yalü me defengañl^ dame palabra de callar mi agravio» yo fin mover el labio", aunque mi mal fupongo, ácalarme dií^ngo, doite la mano como indica efp>c toda turbada, toda recelofa, conoces mi delito, aunque diísimularleíoíicito, ydel grave pelar embarazado, tibio refpondes, hablas enfadado: ellees mi agravio, ymis ofenfas graves* lo demás que ba paRaco tu lo fai’ss» iláiSto^ 2,pues El Ofetifor %A eí Gííftfcíai-IeS' qu ifo ámis recelos fofsiego en tai cfegos laSeryathos. Ei curQ) dera ai aiioía r, ao llores quanio yo rio: ypues ms miras alegre, no dsíperdicies furpiroí. Yoiiii, Leonor, cquien borrá espiendór terfo, ylimpio 3e tu ñonor, con la caiít'éfa, que fabes, yhas reférido, Yyo tambiéñ, quién abra tus agravios fatisfizo: w'aota'seítúve agraviado, yya no eftoi ofendido. Yo árite quité el hófior, ycafandaiñé contigo, participo de tu injuria, de tu ofenfa participo. Mas íi 'cometí ia ofenfa, contra ti, ycontra mi altivo, va íatisfágo. alos dos,’ áti, íiendo tu marido, yami, con fer como fói, ei Ofenfor de mi mifino; pues donde eí agravio ^s proprío, ínal ferá ageno el cañigo: vamos aver aDon Diego. Xfo»-C>né efcuclio, Cielos benignos! yr»í».Satisfacerle pretendo, como importa al honor mió: ócautela mas feliz, que oyó ía fama en los ligios! Salen Dona Beatriz, yDon Diego. S^aíf.Aqui eílan: prima Leonor? JíPí».Caballeros, yo he querido, por fatisfacer mi honor, que es fuerza que elié pérdido en los*dos', daros aóra . de que le he cobrádoj indicios. Ydexando digrefsiones, por fer excufadas, aigO, que Don Diego ani6 áLeonor, con fííí de fer fu maridó, que de lo que aquí pro'pbngp, íes dos fois buenos teftigos. Leonor ciega, de fu acior, dio penn^fspon .á delitos , cqptc? íjihono^, yuna noche, qfe mas atrevida quilo, aguardando eífabá amaníe ‘'^n IlcfBíú :Ea Sevilla, eo la de d¿' Sí ffíijmo, áDon Diego, quando ai fíti g vina un hombre, yla gozo pealando Leonor ^que hechizo’ que era Don Diego l'u sfpofo; ello es lo que havreis fabido; pues poriaberío Don Dieo-o, calar con Leonor no quifo. Mas que no ignoréis importa, que aquella noche yo miuiio fui quien engañó aLeonor, convidado del delito. Defpues viniendo acafarme, tina vanda al pecho miro de Beatriz, que di iLeonor la mifma noche, imagino, que Leonor no es la ofendida: ,4 Don Diego no le explico, cemerofo, la ccaííon, Sunque troquemos, le dige, Jas Damas, para calarnos, por excufar ei peligro. Mas la joya, que Leonor medió con pecho benigno, es ella, con que el engaño prudentemente averiguo. Yo fui dueño de-mi agravio, yo contra mi mi delito ocaííoné, fiendo yo el Ofenfor de mi mifmo. Sabedlo, Beatriz hermoía , fabedlo, Don Diego amigo, yved mi honor fatisíecho, pues le viftéis ofendido. Beat.Míl parabienes, Leonor, te doi de tu ’tégocijo. Vleg.Y.o, Don íu’ín, fi en prophecb puede ofender un delito de haver querido aLeonor, perdón mil veces os pido, ^uan.í^o ay perdón donde d8ay BíatÁ'a y¡ene mi padre. Salen todos. Xsr.Hijos, . ya es hora de dár la vue-ta áGranada, Leon.Y dar prlrícipio al feííejo de ifii dicha. 'S:>jH.Y fin cchhufnilaeeíiy.o, perdón pidrendo al Sena-^o el Orenfor de si mifmo . FIN. 1T« Aq g» JOSlPH PADRINO ,en