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Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora

García Lozano, Rafael Ángel

Abstract

Abordamos en este trabajo el proceso de creación de una importante arquitectura diseñada por el arquitecto dominico Fray Coello de Portugal y Acuña para Zamora. Realizada al filo de la reforma del Concilio Vaticano II (1962-1965), el Colegio Divina Providencia adoptó en sus espacios sacros las nuevas determinaciones litúrgicas emanadas de este sínodo, así como el lenguaje estilístico fruto de la renovación arquitectónica española de la época. A pesar del generalizado desconocimiento de este centro, el edificio se establece como una de las obras contemporáneas más representativas de ciudad, y su capilla como una de las creaciones más destacables de quien fuera el arquitecto español del siglo XX autor del mayor número de arquitecturas religiosas en el país.

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FRAY COELLO DE PORTUGAL Y SU ARQUITECTURA EN ZAMORA FRAY COELLO DE PORTUGAL AND HIS ARCHITECTURE IN ZAMORA rAFAel Ángel gArCíA-lozAno Universidad Pontificia de Salamanca. España ORCID: 0000-0003-4913-7019 ra[email protected] Abordamos en este trabajo el proceso de creación de una importante arquitectura diseñada por el arquitecto dominico Fray Coello de Portugal y Acuña para Zamora. Realizada al filo de la reforma del Concilio Vaticano II (1962-1965), el Colegio Divina Providencia adoptó en sus espacios sacros las nuevas determinaciones litúrgicas emanadas de este sínodo, así como el lenguaje estilístico fruto de la renovación arquitectónica española de la época. A pesar del generalizado desconocimiento de este centro, el edificio se establece como una de las obras contemporáneas más representativas de ciudad, y su capilla como una de las creaciones más destacables de quien fuera el arquitecto español del siglo XX autor del mayor número de arquitecturas religiosas en el país. Palabras clave: Fray Francisco Coello de Portugal y Acuña; arquitectura escolar; arquitectura religiosa contemporánea; arte sacro; Zamora. In this work we study the process of creating one important architecture designed by the Dominican architect Fray Coello de Portugal y Acuña for Zamora. It was designed at the time of the Second Vatican Council (1962-1965), Divina Providencia School and its sacred spaces took the new liturgical rules established by this synod, as well as the stylistic language resulting from the Spanish architectural renovation of the time. In spite of the general lack of knowledge about this centre, the building is established as one of the most representative contemporary works of the city, and its chapel as one of the most remarkable work of this architect. Coello was the 20th century spanish architect whith the largest number of religious architectures in the country. Keywords: Francisco Coello de Portugal y Acuña; school architecture; contemporary religious architecture; sacred art; Zamora. LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 Rafael Ángel García-Lozano428 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 LOS ORÍGENES HISTÓRICOS La permanencia en Zamora de la congregación de las Siervas de San José en la calle de La Reina número 11 se ha mantenido constante desde que fuera donada a la orden el 26 de abril de 1889 por el obispo Tomás Belestá y Cambeses1. Con aquella entrega se hizo posible que las religiosas fijasen su residencia definitiva junto a la capilla de Nuestra Señora de La Candelaria, cuya cesión había solicitado al prelado la superiora de la comunidad y conseguido en 18852. Este establecimiento resultó determinante después de haber pasado hasta por hasta cuatro residencias más en los seis años de estancia en la diócesis, además de unificar su vivienda y un lugar de oración. Esta capilla se ubicaba en la calle Candelaria Ruiz del Árbol –actual Corral Pintado– haciendo esquina con la calle La Reina, pertenecía a la jurisdicción parroquial de Santa María la Nueva3 y tenía su origen en el siglo XIV4. En sus inicios había formado parte de un hospital fundado por la cofradía homónima, que atendía a enfermos pobres de solemnidad5. En sus dependencias se instalaron los jesuitas a instancias del obispo Francisco Zapata Vera y Morales entre 1712 y 17166. Posteriormente la propiedad pasó a la Cofradía de Caballeros de San Ildefonso7, y desde 1848 los Hermanos de la Escuela de Jesús y María se hicieron con el oratorio el 9 de julio de 1851 gracias al obispo Rafael Manso y Manso8. Después de tres décadas la capilla quedó sin uso en 1879, lo que acentuó su progresivo deterioro hasta que las Siervas de San José se hicieron cargo de ella, sometiéndola a unas obras de reparación integral entre noviembre de 1894 y febrero de 1895 bajo la responsabilidad del arquitecto Segundo Viloria y Escarda9. 1 Archivo Diocesano de Zamora (ADZa), Curia, 1966, H. 20. Contrato, de 15 de julio de 1966. Véase también Boletín Oficial del Obispado de Zamora 28 (1890) 146. 2 De Cáceres Sevilla, 1981: 193-6. En esta obra se asegura que la capilla era ya propiedad de las religiosas en 1885, aunque también se afirma que la petición se realizó formalmente al obispo el 1 de marzo de 1888. No hemos encontrado ninguna referencia a este particular en los años citados en la documentación depositada en el ADZa, del mismo modo que la documentación más reciente tampoco explicita la fecha exacta o aproximada de la donación del templo. ADZa, Curia, 1964, D. 8 y 1966, H. 20. 3 Gómez Carabias, 1884: 327. 4 Hernández Fuentes/Mateos Carretero, 2005: 39. 5 Piñuela Ximénez, 1987: 215. 6 García-Lozano, 2012: 226. Piñuela Ximénez, 1987: 215. 7 García-Lozano, 2010: 59-64. Esta institución realizó obras de mejora en la capilla e instaló un nuevo retablo y un nuevo cancel, trabajos inaugurados el 24 de septiembre de 1803. Piñuela Ximénez, 1987: 215-216. 8 De Cáceres Sevilla, 1981: 194. Fue entonces cuando se segregaron el espacio religioso y la casa contigua. Piñuela Ximénez, 1987: 215. 9 Archivo Histórico Diocesano de Zamora (AHDZa), Secretaría de Cámara, 85/7. Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora 429 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 La capilla tenía planta poligonal tendente al rectángulo y estaba orientada hacia el Este según las normas litúrgicas entonces vigentes. El eje de la nave estaba fragmentado en tres partes cambiando de dirección, conformando un espacio formado por otros tres tramos, solamente el más cercano al presbiterio enmarcado por un arco de medio punto. Volteaba una sencilla bóveda semiesférica de escayola sobre pechinas, el presbiterio ocupaba parcialmente este tramo y su espacio estaba elevado sobre la cota de la nave. Contaba con un sencillo altar y un retablo de madera instalado a comienzos del siglo XIX formado por tres calles, un cuerpo y ático, así como púlpito y tornavoz de madera y antepecho de hierro. A los pies se alzaba una tribuna sustentada sobre pilares a la que se accedía desde la casa contigua, donde también existía una sacristía. La ermita estaba interiormente decorada formando despiece, poseía algunos lienzos en los muros y un Cristo crucificado gótico tallado en madera algo menor del tamaño natural en el coro, así como unas imágenes de San José, Jesucristo y la Virgen María. Exteriormente sólo una sencilla portada labrada en piedra formando una arquivolta de medio punto con bolas sobre sendas columnas enmarcaba el acceso al templo y denotaba la condición sagrada del inmueble. Sobre ésta existía una hornacina y a ambos lados sendos vanos formados por arcos escarzanos recercados en piedra. Con la instalación de las Siervas de San José10, en el primer piso de la casa se creó un taller de bordados y ornamentos textiles con el que ofrecieron educación integral a buen número de niñas y jóvenes huérfanas pobres. Fiel al carisma fundacional, la casa acogió poco después el Colegio de Desamparadas11, que fue ampliándose progresivamente con la adquisición de algunas fincas limítrofes, siendo el origen del colegio Divina Providencia. ENCARGO A UN ARQUITECTO REFERENTE Tras el frustrado intento de construcción de un colegio de nueva planta junto a la ermita del Carmen del Camino, las Siervas de San José abrieron en octubre 1942 el colegio San José en la avenida Italia, que hasta entonces había pertenecido a los hermanos Roldán Prieto. Las religiosas trasladaron a ese centro el internado de la calle La Reina por encontrarse el edificio en malas condiciones, pero decidieron reabrir inmediatamente un nuevo internado en ese inmueble con el fin de acoger a niñas socorridas por el Patronato de Redención de Penas por el Trabajo12. La congregación puso esta infraestructura al servicio de la Junta 10 De Cáceres Sevilla, 1981: 204. 11 El centro socorría en régimen de asilo a muchachas de la misma extracción social, ofreciéndoles educación por la participación en el trabajo, además de enseñarles a leer y escribir. De Cáceres Sevilla, 1981: 206-213. 12 Información aportada por la Sierva de San José Manuela Miguel Gallego en una entrevista celebrada el 2 de octubre de 2012. Rafael Ángel García-Lozano430 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 de Protección de Menores e inició los trámites para la creación y consolidación de una escuela hogar13. Durante dos décadas más el colegio de la calle La Reina prosiguió su actividad asistencial, a pesar de que en los primeros años sesenta su estado era ya lastimoso. Las razones que justificaron la promoción de la construcción de un nuevo colegio fueron “el gran deterioro y escasa capacidad existente [en las instalaciones]”14, dado que el centro estaba formado por viejas casas donadas o compradas en diferentes momentos y que habían sido interconectadas sin lograr un conjunto articulado. El penoso estado de estos inmuebles hizo que la propiedad afianzase la decisión de emprender la demolición del conjunto, medida que, con la anuencia de la administración oficial, denotó escasa valoración de la arquitectura preexistente, especialmente en lo concerniente a la capilla de La Candelaria15. Para esta iniciativa la congregación estableció contacto con el arquitecto y dominico Francisco Coello de Portugal y Acuña, quien accedió a la redacción del proyecto de nuevo colegio y residencia. Nacido en Jaén en 1926, se tituló como arquitecto en 1953 por la escuela de Madrid, tras haber pasado previamente por la de Barcelona. En 1954 inició su trabajo en la Oficina de la Dirección General de Regiones Devastadas en Córdoba16, ingresando en junio de ese mismo año en el noviciado dominico de Palencia. El 10 de junio de 1955 emitió su primera profesión religiosa, el mismo día de 1958 hizo su profesión solemne y el 23 de julio de 1961 fue ordenado sacerdote17. Sólo un año después de su ingreso en la orden, en 1955 su provincial le pidió la proyección de un seminario menor, convento y santuario en La Virgen del Camino (León), resultando su obra primigenia y la que, por su envergadura, lenguaje y conciliación entre tradición y modernidad, lo consagró18. Inició así una carrera profesional con más de 300 obras entre iglesias, monasterios y colegios repartidos por España, Italia, Reino Unido, Angola, Venezuela, Bolivia, Colombia, Méjico, Puerto Rico, Antillas Holandesas, Corea del Sur y Taiwan19, siendo el arquitecto español con mayor producción religiosa del siglo XX. Su arquitectura sagrada quedó encuadrada por algunos autores dentro del funcionalismo constructivista y comúnmente singularizada por su habitual 13 Información aportada por Manuela Miguel Gallego en una entrevista celebrada el 5 de octubre de 2012. 14 Archivo Municipal de Zamora (AMZa), Obras y Urbanismo (OyU), OM/615/68, Expediente administrativo, Solicitud de autorización de obras, de 24 de junio de 1966. 15 La portada de la antigua capilla fue trasladada a la localidad zamorana de Pajares de la Lampreana, en cuya iglesia fue nuevamente instalada. Promovió este traslado Manuela Miguel Gallego, natural de esa población. 16 Fernández-Cobián, 2001: 11. 17 Información aportada por el secretario de la provincia dominica de España, Óscar Jesús Fernández, en una entrevista celebrada el 18 de septiembre de 2015. 18 Delgado Orusco, 2009: 321-329. Otxotorena Elizegi, 2006: 10 ss. 19 Coello de Portugal, 2005: 16 ss. Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora 431 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 empleo del hormigón20, aspectos concretados en el predominio de planos lisos y la línea recta, así como la amplitud de los espacios, el protagonismo del vacío, el empleo de la luz como el material esencial en sus arquitecturas, la sobriedad decorativa y la racionalidad de sus soluciones. Si bien estas propuestas acabaron extendiéndose como características de la mejor arquitectura moderna aplicada a su especificidad sagrada, Coello imprimió un especial desarrollo en cuanto a la modulación del espacio, la ponderación y austeridad de sus arquitecturas religiosas21, la esencialidad formal y, con ellas, la modernización en el lenguaje sacro22. Consiguió, consecuentemente, una sobresaliente potencia icónica en sus diseños, que lo situaron como genuino renovador de la arquitectura religiosa contemporánea entre sus colegas, reconocimiento que fue también posible gracias a su extraordinaria nómina de creaciones, no alcanzada por ningún contemporáneo en nuestro país. Además de La Virgen del Camino destacan el monasterio de Santa Inés en Zaragoza (1962), el colegio San Martín de Porres en Granada (1962), el centro de Promoción Social en Madrid (1964), en Torrelavega los colegios de los Sagrados Corazones (1964) y Nuestra Señora de la Paz (1964), el colegio Santo Domingo de Guzmán en Palencia (1965), el monasterio de Santa Catalina de Siena en Alcobendas (1965) y la iglesia de Nuestra Señora del Valle en Becerril de la Sierra (1965). Sobresalen fuera de nuestro país el colegio Santo Domingo de Guzmán en El Rosa-Caracas (1983), la iglesia de Nuestra Señora del Rosario en Yauco (Puerto Rico) (1984), el monasterio de la Madre de Dios en Curaçao (Antillas Holandesas) (1989), el monasterio de la Madre de Dios en Tierra Santa (Corea del Sur) (1990), la catedral de San Juan evangelista en Chiayi (Taiwan)23 y la iglesia de las jesuitinas en Metoro (Mozambique) (2009)24. Tras recibir varios reconocimientos de la Real Academia de Bellas Artes (1994) y de Academia de Doctores (2007) entre otros, falleció en Madrid el 16 de agosto de 2013. La elección del padre Coello por las Siervas de San José de Zamora no vino dada únicamente por su competencia probada ya en los cinco proyectos de carácter religioso que había redactado hasta entonces, sino también tras valorar positivamente su condición de sacerdote y religioso dominico, que le hacía directo conocedor de las implicaciones no sólo arquitectónicas de una obra de estas características25. Asimismo fue también elegido por su vinculación con la 20 Urrutia, 1997: 311. 21 Delgado Orusco, 2009: 327. 22 Fernández-Cobián, 2005: 429-430. 23 Fernández-Cobián, 2001: 268-275. 24 Información aportada por el padre Francisco Coello de Portugal y Acuña en una entrevista celebrada el 26 de diciembre de 2012. 25 El arquitecto había realizado un profundo estudio analítico de la tradición arquitectónica de la vida religiosa, especialmente centrado en la orden fundada por Santo Domingo de Guzmán. Iturgaiz Ciriza, 2001: 62-64. También demostró una especial sensibilidad con Rafael Ángel García-Lozano432 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 congregación, para la que ya había redactado otros proyectos en España26. Las comitentes trasladaron al arquitecto las peculiaridades del centro e insistieron en el talante caritativo de la institución, con el fin de que el diseño del inmueble se adaptase adecuadamente27. El padre Coello rubricó el proyecto en julio de 1964. Por su parte, las religiosas emprendieron los trámites necesarios para la construcción del edificio, designado centro benéfico social Divina Providencia, abordando primeramente las transacciones económicas necesarias para redimir las condiciones del contrato de donación de la casa efectuado por el obispo Belestá y Cambeses28. A tenor de éstas, las Siervas de San José no podían disponer de la casa de la calle La Reina número 11 para su derribo, por lo que monseñor Martínez González y la superiora provincial de la congregación, Celina Reboredo García, llegaron a un acuerdo por el que convinieron que las religiosas revirtieran al obispado la propiedad de dicha casa29 y seguidamente solicitaron la cesión de los solares ubicados en la calle La Reina número 9 y el contiguo a la capilla de La Candelaria, ambos de propiedad diocesana, que le fue concedida30. Poco después las religiosas recibieron el solar de la calle La Reina número 11 y el de la capilla como cesión episcopal31. Incorporaron también una nueva finca adquirida a los hermanos Fernández Domínguez, logrando así aglutinar un conjunto suficiente de solares para llevar a cabo sus fines benéfico-docentes32. LA ARQUITECTURA DEL CENTRO EDUCATIVO El solar surgido del derribo de los antiguos edificios y sobre el que se proyectó el nuevo colegio y residencia tenía una forma irregular y estaba enclavado en pleno casco antiguo de la ciudad, condicionantes que influyeron de forma notable en el resultado del proyecto. (Figura 1). Sin embargo, dos circunstancias determinaron plenamente el inmueble y se impusieron como criterios de indispensable los condicionantes interpuestos por las religiosas, la integración de la celda de la fundadora y la una parte de la capilla donde se depositaron documentos de extraordinario valor para la congregación. Archivo Histórico Provincial de Zamora (AHPZa), Delegación Provincial de la Vivienda (DPV), 70/24, Memoria, 1, 2 y 4. 26 Información aportada por Manuela Miguel Gallego en una entrevista celebrada el 9 de octubre de 2012. 27 AHPZa, DPV, 70/24, Memoria, 1. 28 ADZa, Curia, 1964, D. 8 y 1966, H. 20. 29 ADZa, Curia, 1966, H. 20, Carta, de 21 de febrero de 1966 y Oficio, de 10 de marzo de 1966. 30 ADZa, Curia, 1966, H. 20, Oficio, de 13 de marzo de 1966. 31 ADZa, Curia, 1966, H. 20, Oficio, de mayo de 1966. Se compensaron con 500.000 pesetas las renuncias y cesiones realizadas por éste en su favor. ADZa, Curia, 1966, H. 20, Contrato, de 15 de julio de 1966, 2. 32 ADZa, Curia, 1966, H. 20, Contrato, de 15 de julio de 1966, 3. Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora 433 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 salvaguarda: la conservación del lugar donde habían aparecido algunos documentos fundacionales de la congregación y la que fue celda de la fundadora de la misma33. Partiendo de estas premisas y condicionado por la forma de la finca, Francisco Coello ideó un único bloque que agrupaba todas las necesidades, dejando el espacio restante reservado a campo de juegos y una pequeña granja, además de vivienda para su encargado34. El inmueble tiene planta longitudinal, en cuyo extremo Suroeste insertó un cuerpo donde dispuso, superpuestos, el salón de actos y la capilla del colegio. El edificio se adapta a la alineación de la calle La Reina gracias a un quiebro en la parte central y donde el colegiado dispuso una escalera para la comunicación vertical. (Figura 2). Inicialmente el bloque estaba concebido con cuatro plantas más ático y semisótano, y dotado de cierta separación entre el colegio e internado y la residencia de religiosas35. El arquitecto incluyó una escalera en el extremo Sur de uso exclusivo de la comunidad, comunicando el refectorio y cocinas en el semisótano, los despachos y capilla en la planta baja, las salas de comunidad de las plantas primera y segunda y sus dormitorios y dependencias ubicadas en el ático36. Por otro lado, dispuso el comedor de las residentes y el salón de actos en el semisótano, la sala de estar del colegio en la planta baja y dedicó dos plantas para aulas y dos más para dormitorios a modo de celdillas37. Cada una de las plantas dispone de un pasillo paralelo a la fachada de la calle La Reina para el acceso tanto a las aulas como a los dormitorios. La fachada principal a la calle La Reina es marcadamente horizontal, y se yergue sobre un muro de hormigón a modo de zócalo que cierra la planta baja. Sobre éste se alza la fábrica de ladrillo de color pajizo interrumpida por huecos rasgados en cada una de las plantas, rotos por los pilares de la estructura metálica del edificio en las plantas baja y primera, y cubiertos con ventanas continuas. Esta solución es común a buen número de proyectos de su autoría, tales como el monasterio de Santa Inés o los colegios de San Martín de Porres y el de Nuestra Señora de la Paz. En el lugar en que se produce el quiebro de la fachada el colegiado proyectó una pantalla vertical de hormigón que tapa el hueco de escalera y permite la entrada de luz lateralmente38. Con esta solución el padre Coello rompió la continuidad de la fachada, que habría resultado excesiva al ocupar la totalidad del frente de la calle, y cuya estrechez habría destacado más si cabe este efecto. Por su parte, la fachada interior repite la solución de la principal, aunque prescinde del zócalo de hormigón, sustituido en el proyecto originario en las plantas baja, primera y segunda por ventanales, si bien permanecía transformado 33 AHPZa, DPV, 70/24, Memoria, 2. 34 AHPZa, DPV, 70/24, Memoria, 3. 35 AHPZa, DPV, 70/24, Memoria, 4. 36 AHPZa, DPV, 70/24, Memoria, 4. 37 AHPZa, DPV, 70/24, Memoria, 5. 38 AHPZa, DPV, 70/24, Memoria, 5. Rafael Ángel García-Lozano434 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 en antepecho en las dos últimas39. Esta respuesta ha sido repetida en numerosos proyectos, de entre los que destaca el colegio de los Sagrados Corazones de Torrelavega40. Por su parte, la fachada a la calle Candelaria Ruiz del Árbol ponía de relieve dos volúmenes aparentemente conectados por una discreta puerta adintelada. El proyecto denotaba así el bloque del colegio propiamente dicho y el del cuerpo de salón de actos y capilla, este último casi concebido a modo de apéndice del primero. Realizada en ladrillo del mismo color pajizo sobre un escueto zócalo de hormigón que disimulaba la ligera pendiente, el primero de los volúmenes aparecía como testero lateral ciego y totalmente liso, a excepción de una gran cruz metálica que además servía como campanario. El módulo correspondiente a la capilla, igualmente liso y ciego, ponderaba la pendiente de la cubierta del templo41. No obstante lo proyectado, los planos que resultaron definitivos, fruto de un modificado del proyecto, introdujeron una serie de cambios sobre la propuesta originaria que alteraron la solución final del centro. Éstos prescindieron de una de las plantas previstas, lo cual redujo la altura del inmueble a tres plantas sobre semisótano más ático. También se sustituyó la cubierta plana por un tejado a dos aguas. El arquitecto disminuyó la longitud del bloque principal, al perder hasta un metro y medio para incrementar la anchura de la calle Candelaria Ruiz del Árbol en su conexión con la calle La Reina42. Igualmente el padre Coello hubo de modificar el alzado Sur del inmueble para adecuarse a las condiciones edificatorias del casco antiguo, cambiando el material elegido y la propia silueta del conjunto. (Figuras 3 y 4). La nueva solución dio lugar a una fachada realizada en mampostería de piedra sobre zócalo de placas de granito, a excepción de las esquinas, los recercos de la puerta de acceso a la capilla desde el exterior –resuelta en arco de medio punto–, la hornacina superpuesta a ésta y la culminación del colegio, que fueron efectuados en sillares de ese material, adoptando cierto diálogo entre tradición y modernidad. El alzado del bloque destinado a colegio y residencia se convirtió en una suerte de campanario, pues el arquitecto ideó tres huecos para campanas –en los primeros dibujos adintelados pero finalmente ejecutados formando arco de medio punto– que aún permanecen vacios, mientras que una cruz realizada con perfiles metálicos sobresale y corona el inmueble43. 39 Con la modificación del proyecto esta solución se repitió únicamente en la planta primera, al ser eliminada una de las inicialmente proyectadas. 40 Iturgaiz Ciriza, 2001: 89-97. Hernández Martín, 2004: 64. Gago Vaquero, 1997: 192. Ávila de la Torre, 2011: 207. 41 AHPZa, DPV, 70/24, Plano 13. 42 AMZa, OyU, OM/795/66, Plano de fachada a la calle La Reina. El expediente contiene 11 planos del proyecto modificado, que resultó definitivo, algunos de ellos repetidos. 43 AMZa, OyU, OM/795/66, Plano de alzado a la calle Candelaria Ruiz del Árbol. Firmado en diciembre de 1967, recoge los vanos adintelados, mientras que el rubricado en Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora 435 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 Esta solución ciertamente contrasta con el planteamiento y diseño originales netamente racionalistas, y aún con el resultado del conjunto. LA CAPILLA, ESPACIO SINGULAR El colegio adopta para uso docente y residencial un volumen de marcado carácter longitudinal, mientras que una segunda pieza, más hermética, corresponde al salón de actos y a la capilla superpuestos, el primero completamente enterrado. Esta composición, repetida en el colegio cántabro aludido, entre otros, genera un núcleo que se establece como elemento independiente y relativamente aislado pero en contacto con el resto del inmueble, al que se une por los pies. Condicionada por la exigencia de preservar la vinculación histórica con los orígenes de la orden en la capilla de La Candelaria, el arquitecto mantuvo su ubicación invariable, aunque girada 180 grados respecto de su orientación original, con el fin de dar más altura al presbiterio y que este ámbito ganase en importancia44. Adoptó una planta trapezoidal, impuesta por la irregularidad de la finca pero también por condicionantes relativos a la composición, solución que el arquitecto ya había ensayado en la capilla del seminario de La Virgen del Camino y que repitió en otros proyectos45. En el extremo situado a poniente el colegiado ubicó el presbiterio, y a los pies diseñó un doble acceso en ángulo desde el colegio y otro más en el alzado lateral de la calle Candelaria Ruiz del Árbol. (Figura 5). En la versión final también dispuso un acceso desde el patio y junto al presbiterio. El presbiterio tiene forma de trapecio, ocupa íntegramente el ancho de la sala y se eleva tres niveles, aunque originalmente fueron cuatro los proyectados a tenor del plano de sección, el primero de una huella doblemente ancha que las restantes46. En los primeros planos el arquitecto consignó únicamente el altar, también diseñado por él, ubicado en el centro del espacio y elevado sobre una estructura de madera rectangular que ocupaba la mitad de la longitud del presbiterio, y que definitivamente se extendió hasta alcanzar prácticamente la grada47. En este movimiento apreciamos la adopción en el proyecto de los postulados litúrgicos del Concilio Vaticano II, precisamente cuando este sínodo estaba en pleno desarrollo. En efecto, la propuesta inicialmente trazada con el altar situado muy próximo al testero, aunque no adosado a él, dio paso a su acercamiento a la asamblea y con ello a la creación de un espacio que permitiera la celebración del sacerdote enero de 1968 ya los muestra formado arco de medio punto. Archivo Estudio Fray Coello de Portugal. (AEFCP), Tubo 13, Plano 12, enero 1968. 44 AHPZa, DPV, 70/24, Memoria, 4. 45 Iturgaiz Ciriza, 2001: 67. 46 AHPZa, DPV, 70/24, Plano 13. 47 AHPZa, DPV, 70/24, Plano 4. Compárese con la propuesta planteada en AEFCP, Tubo 13, Plano s/n, “presbiterio y altar”, fechado en junio de 1969. Rafael Ángel García-Lozano442 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 estacionamiento de camiones en los bajos del edificio que se encontraba frente al colegio en la primera de las calles75. La oficina de servicios técnicos de la Dirección General de Bellas Artes emitió un informe en el que se exigió la inclusión de modificaciones referentes al volumen y carácter del inmueble y a la proximidad con tres edificios de relevancia histórico-artística, comunicado a los interesados el 25 de septiembre de 196776. A partir de este punto, con la exigencia de adecuar el edificio al contexto monumental, el arquitecto ideó la definitiva solución determinada por la reducción de una planta, la modificación de la cubierta, el retranqueo del edificio y la modificación integral del alzado Sureste empleando aparejo de piedra e introduciendo ciertos elementos historicistas77. El colegiado rubricó los planos definitivos entre enero de 1968 y junio de 196978. El 27 de octubre de 1967 el alcalde reiteró la paralización de las obras por no haberse hecho efectivas79, ante lo cual la superiora de la comunidad, Francisca Sánchez Barba, solicitó el 27 de diciembre siguiente la continuación de las mismas al contar con la notificación de la aprobación del proyecto reformado por parte de la Dirección General de Bellas Artes, cuestión que se hizo efectiva en la 75 Información aportada por el padre Francisco Coello de Portugal y Acuña en una entrevista celebrada el 15 de octubre de 2012. El arquitecto manifestaba en esta conversación su disconformidad con la solución exigida, argumentando que la medida fue del todo arbitraria y fundamentada en razones de amistad entre el alcalde de la capital y el propietario del inmueble vecino. 76 AMZa, OyU, OM/615/68, Expediente administrativo, Oficio del director general de Bellas Artes, de 25 de septiembre de 1967. 77 AEFCP, Plano 12 digitalizado, “Fachada de la iglesia”, fechado en enero de 1968. 78 AEFCP, Plano 12 digitalizado y Tubo 13, Plano s/n, “presbiterio y altar”, fechado en junio de 1969. También existe un plano realizado en papel cebolla que contempla la disposición de los bancos en la iglesia, fechado en agosto de 1969. Tras un proceso dilatado en el tiempo y concienzudo de búsqueda de la memoria correspondiente a los planos definitivos –en caso de haberlael resultado del mismo fue insatisfactorio. La tarde del 26 de diciembre de 2012 rastreamos los archivos conservados en los sótanos del convento de Santo Domingo el Real ubicado en la calle Claudio Coello número 141 de Madrid donde el padre Coello de Portugal conservaba sus antiguos proyectos, así como las carpetas y tubos depositados en el propio estudio donde el arquitecto custodiaba la documentación referente a los mismos. En ningún caso apareció más material referido al edificio que estudiamos que los planos ya aludidos. Ante esta circunstancia, el propio padre Coello acabó apuntando que probablemente no existiera tal memoria, y que seguramente en aquel momento realizó las modificaciones oportunas en la planimetría pero sin presentar una nueva redacción de ésta, pues la firmada en julio de 1964 sería suficiente para justificar los trabajos. Aportamos estos datos frente a la afirmación mantenida por José Luis Gago Vaquero en la que manifiesta que la propuesta definitivamente ejecutada está datada en 1968, sin precisar más datos ni fuentes donde fundamentar esa aseveración. Gago Vaquero, 1997: 198. 79 AMZa, OyU, OM/615/68, Expediente administrativo, Oficio de 27 de octubre de 1967. Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora 443 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 sesión de la comisión municipal permanente de 29 de diciembre80. Finalmente, el 10 de enero de 1968 el director general de Bellas Artes notificó a la alcaldía la aprobación definitiva del proyecto81. Finalizadas las obras, las religiosas y alumnas internas se establecieron definitivamente en el nuevo inmueble, provenientes de la casa ubicada en la calle Ramos Carrión número 59 que les había prestado el obispado mientras duró la construcción, y que había sido Casa Social de Acción Católica y anteriormente colegio de La Purísima Concepción. El 10 de marzo de 1970 el canónigo prefecto de ceremonias examinó la capilla del colegio para informar sobre la conformidad para su erección, indicando que el oratorio no estaba provisto aún de la sede y ambón litúrgicos, así como tampoco estaba instalado el sagrario82. El día siguiente, 11 de marzo de 1970, el vicario general de la diócesis, en sede vacante, David de las Heras, erigió canónicamente como oratorio semipúblico la capilla del colegio para uso de la comunidad y de las alumnas internas, autorizando asimismo a bendecir este espacio para el culto al capellán de la comunidad83, inaugurándose el día de San José. NUEVAS INTERVENCIONES DEL PADRE COELLO El padre Coello recibió un nuevo encargo de las Siervas de San José para llevar a cabo la ampliación del centro mediante la construcción de un inmueble en la calle Orejones integrado por piscina, construcciones auxiliares y vivienda para el empleado de la granja del colegio, presentando su propuesta firmada en marzo de 196884. (Figura 8). Tras sufrir una serie de modificaciones, la propuesta fue aprobada por la comisión municipal en la sesión de 23 de septiembre de 196885. Posteriormente, el arquitecto local Alfonso Crespo Gutiérrez redactó en enero de 1976 la ampliación del colegio en la calle Orejones con la construcción de un gimnasio, propuesta que tuvo que modificar en mayo siguiente para contextualizarlo con el entorno edificado86. En junio de 1982 los arquitectos Lucas Espinosa Navarro y Alberto Jiménez Cesteros redactaron un proyecto para la ampliación del centro con la construcción de un nuevo edificio en la calle Orejones87, y once años más 80 AMZa, OyU, OM/615/68, Expediente administrativo, Diligencia a la carta de 27 de diciembre de 1967. 81 AMZa, OyU, OM/615/68, Expediente administrativo, Oficio, de 10 de enero de 1968. 82 Véase también ADZa, Curia, 1970, D. 2. 83 ADZa, Curia, 1970, D. 2. Véase también Archivo Comunidad Siervas de San José, Documentos del obispado, Oficio sin clasificar, de 11 de marzo de 1970. 84 AHPZa, DPV, 95/02. 85 AMZa, OyU, OM/615/68. 86 AHPZa, DPV, 235/03 y AMZa, OyU, OM/196/76. 87 AMZa, OyU, OM/154/82. Rafael Ángel García-Lozano444 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 tarde se efectuó el derribo de los inmuebles números 1 y 3 de la misma calle para una nueva ampliación de las dependencias88. La progresiva ejecución de estos proyectos consiguió ampliar el espacio del centro. Con el comienzo del siglo XXI Coello de Portugal y Acuña volvió a intervenir en el centro para realizar una nueva ampliación. La que fuera casa del doctor Valbuena, colindante por la calle La Reina, fue adquirida por las religiosas, derribada e incorporada según un proyecto rubricado en enero de 200289, sometido catorce meses después a una versión reformada90, y en marzo de 2009 a un segundo reformado91. También el padre Coello redactó un proyecto de reforma interior y ampliación de huecos en las fachadas del colegio en julio de 200392, mediante el cual las religiosas requirieron al arquitecto la incorporación de dos nuevos oratorios en las dependencias del centro. El primero de ellos, ubicado en el extremo Norte del ático, tiene planta poligonal tendente al rectángulo e incorporó un retablo con elementos procedentes del antiguo colegio Patrocinio de San José de Madrid realizado por José Antonio Pérez González y Miguel Pérez Corredera en 200693, así como la estructura portante del sagrario realizada en 2007 por el primero y cuatro vidrieras de hormigón con motivos cósmicos y relativos a la naturaleza obra de Luis Quico94. La segunda capilla, ubicada en el extremo Sur de la segunda planta95, tiene planta trapezoidal muy próxima al rectángulo96 e incorpora dos imágenes y sagrario seriados, así como siete vidrieras con motivos cósmicos y de la naturaleza realizadas por Luis Quico, además de un crucifijo de hierro forjado realizado por José María Subirachs procedente de la casa de madres mayores de Salamanca97. CONCLUSIONES A MODO DE RECAPITULACIÓN El alcance de esta arquitectura en el conjunto de la creación de Francisco Coello de Portugal debemos ponderarlo necesariamente vinculado al momento 88 AMZa, OyU, OM/271/93. 89 AMZa, OyU, OM/375/02 y OM/50/03. 90 AMZa, OyU, OM/219/03. 91 AMZa, OyU, OM/70/09. 92 AMZa. OyU. OM/420/03. 93 La estructura fue realizada en madera por los tallistas locales José Antonio Pérez González y su padre Miguel Pérez Corredera. Información aportada por ambos en una entrevista celebrada el 24 de octubre de 2012. 94 AMZa, OyU, OM/420/03, Plano de plantas, ático. 95 AMZa, OyU, OM/420/03, Plano de plantas, planta segunda. 96 AEFCP, Carpeta 162/3, Plano capilla en planta segunda. 97 Información aportada por Manuela Miguel Gallego en una entrevista celebrada el 24 de septiembre de 2012. Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora 445 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 en que fue proyectado, precisamente por ser ésta su sexta obra en un total de tres centenares. A pesar de tratarse de sus primeros diseños, adopta ya una fuerte personalidad al adherirse sin miramientos a los criterios que a la larga resultarán esenciales y característicos en su arquitecto como la superación de los moldes tradicionales hacia la introducción del protagonismo de la luz, la pureza de líneas y la sobriedad espacial, el tratamiento de los materiales y la integración de las partes del todo unitario del espacio sagrado, amén de la característica descontextualización del edificio en su conjunto. Paralelamente, en el panorama de la arquitectura religiosa contemporánea española el conjunto de la obra de Coello será precisamente uno de los acicates más determinantes para su renovación lingüística, aportando esta propuesta zamorana la consolidación del nuevo modelo ya en plena década de los 60. Fecha de recepción: 30 de octubre de 2020. Fecha de aceptación: 2 de mayo de 2021. BIBLIOGRAFÍA Anónimo (1955): “Sesión de crítica de arquitectura dedicada a la iglesia de los PP. Dominicos de Valladolid”. En: Revista Nacional de Arquitectura, 157, pp. 10-19. Ávila de la Torre, Álvaro (2011): “En la ciudad de Zamora durante los siglos XIX y XX”. En: López Moro, Francisco Javier/López Plaza, Miguel/Vasallo Toranzo, Luis/Azofra Agustín, Eduardo/García de los Ríos, José Ignacio: De los plutones a los monumentos: Un recorrido temático por la piedra del este de Sayago (Zamora). Zamora: Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, pp. 193-213. 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Figura 4: Coello de Portugal, Plano de la modificación de la fachada posterior. Centro Benéfico-Social Divina Providencia, 1967, Zamora, AMZa. OyU. OM/795/66. Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora 449 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 Figura 5: Coello de Portugal, Planta de la capilla. Centro Benéfico-Social Divina Providencia, 1964, Zamora, AHPZa. DPV. 70/24. Rafael Ángel García-Lozano450 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 Figura 6: Rafael Ángel García-Lozano, Presbiterio, 2020, Zamora. Fray Coello de Portugal y su arquitectura en Zamora 451 LABORATORIO DE ARTE 33 (2021), pp. 427-452, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2021.i33.21 Figura 7: Tomás Crespo Rivera, Detalle del retablo, 1969, Zamora, Colección Tomás Crespo Rivera.