Nuevo y curioso romance, en que se dá cuenta y declara los hechos, valentías y arrojos del Andaluz mas valiente llamado Francisco Correa
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X'3*X NUEVO YCURIOSO ROMANCE, EN QUE SE da cuenta ydecláralos hechos, valentías yarrojosdel Andaluzmasvalientellainado Francisco Correa. ti..- '.> ‘••*' 1•rv. Oíd, mancebos valientes,. tos que blasonara de guapos, los que andais con bizarrías, ocupados todo el año con la espada yla rodela, armados de punta en blanco. Calle aqui Francisco Estevan, aunque fue tan alentado, yDon Agu>tin Florencio no blasone de bizarro, cuelgue Romero la charpa las ecopetas, yfrasco, mientras paso áreferir los hech >s, ylos estr gos del mas vafente Andaluz, ydel Tigre mas bizarro. En la Ciudad de Sevilla, 'la mejor de sus Estados, .<• .»" '*i que D. Carlos Quajrto tiene debaxp de su mandato, nació Francisco Correa, para el azote de bravos, de todos ¡os Jaquetones, de Jo ticias, yde guapos. Apena ocho años tuvo ála Escue'a lo embiaronu yan dia por la lección, quiso ponerle as manos el Maestro, pero él de ia palmeta agarrando, se hizo áfuera, y¡e tiró en la^ narices un tanto, . .que se las deshizo, yluego voló áia cajie de un salto. Principio quieren las cosas, que así lo dice el Aaagio. Cre* \
Creció en tiempo, ytaW ' ha >a lo» diez yseis años, tiendo el respeto de tA>., yde ia Justicia espanto. Viendj us padrea aqiest^, kCádiz lo h*n despachaJi, jun uaestando en el muelle nsu capa rebozado» te llegó «ni Señor Sar gento de E»,aña con otro (Jancíio, di cu nJóle, si qieria sentar P». zade Soldadlo; 1 yarrancando de «ñ rej » repartió seis rej nasos; ycon esto los u^xó ^ alos d$ag niz nd>%. JEchó pur una ca leja poco ápuco paseando, *in que ninguno supiese, - quien fue ei autor de aquel daño* Se mantuvo ¿lgunos días, viviendo ya cuu cuidado; después tuvo un de aio con DnIñigo AvenJaño, por una di creta Duna. Saiier nlos' dos al caíiipi, yarrancando las espidas, cada uno procurando % dar la muerte ásu enemigo, atutos lances buscando; A^endaño es muy valiente; jero Correa con garvot dos estocadas le d‘ó ep ei sitio de un oca&vo, bd tantes para morir,'’ yasi lo dx> en. ei campo. V{"tatos yutr.S 111 >UV»jS Je ijé preciso el amparo de uaJncnt<»qie inbu cerca de diuei í)crjfia Lagido, conde íoc «utró p>r «unigo áun vaácntc Toledano flor su« mucTio* delifot estiba ya preg nado. Martes de Carnestolendai fleron ácorrer un gallo j tiñeron quatro pendencias, mataron un Ecriban*; yen panto de la Oracitn se venían retira ndo por la calle de la Torre, yen ía puerta del Estañe» encontraron la Justicia c>n mude veinte Soldadora asi qte to conocieron seis tiros les han tirad?; " mas ellos les embistieron • mis va ientes que un Bernardo, peleaban de rodi las áestojadas ybalazos. Eipezar nádar voces, hi de la Guardia llamaron; excúsalo es que viniese, que también la atropellaron, yel Señor Gobernador estaba brotando tacos con grandísima impaciencias mandó luego de contad ) áquaquie¡a que prendiese &Correa de premiarlo. Ui Ministro que tmia en Cádiz fama de Guapo; lo puso en execucion, pero ie salió al contrario, porque Francisco cenia aosunos pe>os de Dsólo. U'.u nuche le cogio en un sitio solitario, yel corazm te sacó en el puna enredado. Se metió en Santo Domingo* en ucauon que llegaron mih>s Guardas de Millones, de ¿Cencas, yde Tauaco, pa*
paVfc regí<trfcr la Ig^esiaj mai C’ m»estaba enfadada les dix »: El que no qoiueré queda te aquí sep litad , no tiene sino sa ir presto de aqueste Sagra io: yviendo que se tardaba», les disparó un trabucado, yen breve tiempo quedó el sitio desocupado. 5c pasó luego áSevilla con intento depravado, que á- D> Josef Escandalosa lo quiere ver enterrado. No faltó: quien le avisó, c> nque vive con cuydado metiendojiña petición ala Sala, yhan mandado, que vayan para prenderle cincuenta ycinco Soldados, yque Ecaudalosa sea de todos estos el Cabo. Lgaron aSan Julián, que allí se había refugiado: qu ndo vió tañe jbu icio, trica se ha levantado, metiendo mano áun trabuco de biouce, bien pertrechado, didendolcs; Caballeros, «i entierro está pagado; pero quiero ver primero quien rene el higad >^ano. íiCura, viendo ef pe igro, ásus píes se na arrodillad >, diciendole: mira, Hombre, por. Cristo Crucificado que no se pierda e*ta Ig’esia. ACuyo tiempo ha llegado un lVIini tro por detras, yun cañonazo le ha dado en la cabeza, yca}<5 aturdido ylo ¿ganaron» !Ievat:*n con gran guardia, yen la carceHo dexarun, donde cbraba pítente de aqne los mas tempranos, yenfidado de estar preso, al cabo ya de d>s anos, áun amigo que tenia muy bien experimentad'», le encargó que le tiaxese una pist da de encaro, yun cuchillo, porque yá tenia determinado el salirse déla cárcel, con que el amigo, arre stado, le traxo lo referido, sin un punco di atarlo. 1) mingo por la mauana, áhora que etan celebrando la Misa para los presos. Correa dis mudando, pa^o entre paso se fue al Acayde irando. Asi que lo afianzó, le dice: Suelta, tirano, las llaves antes que veas ticorazón abrasad ; yviendo que se resiste, le tiró un pisroletazo q.j'e le dexó casi muerto. Tmó las llaves, yentrando donde esta van siete hambres ála horca «emendados, ycon los demás que había ála calle los ha echado, dexíndo la puerta abierta, yéi se retiró áSan Pablo. De que supo el Aistente toque aq use ba relatado^ mandó que se previniesen / los So. dados de acanallo, la Infante? íj» ytambién los Ministros, yEscudados, Asi j
Asi que los tubo juntos, partiómas recio que un favo con este acompañamiento al Convento de San Pablo; entran, yasi que lo véa emp zaron ¿i balazos. • Oinfeliz madre Sevilla, qué diatan desgraciado ! ’ Quién -viera al Padre Prior su Magestad en sus manos, > ylas bailas que cruxian en medio de aquéllos Claustros! Favor al Rey piden unos, otros hla Iglesia, dando veces ytocando á'yn tiempo las campanas árebato. Aqui de Correa faé toco el valor necesario; * pero ninguno se arrima, que -los tiene acobardados. L-egó en esto el Arzobispo, excomunión promulgando •’ al que no se salga ai punto con las armas del Sagrado. Todos salen ála calle, ycon él puesto ásu lado, salió por medio de todos, se lo llevó ásu Palacio. El Señor Duque de Osuna áMadrid se lo ha llevado, porque su Excelencia quiere tenerle allí por ahijado, pero su mucho valor lo que había grangeado con el Duque, lo perdió, puesle sucedió un frascaso con un Marqués áquien did una estocada en un brazo. Én efecto lo prendieron, rf j \ f’ i yel prrcem sustane'YU, P* rser aparte .muy fuerte* galeras le han sentenciado: ; el Señor .Duque se empeña de que vaya desterrado ( solo seis afios áOran, i del- Consejo lo ha alcanzado* Lo llevan áCartagena, ! yen las galeras entrando, lo encajaron en Oran, yseñalándole rancho, * una noche en su Q«jartet estaba, quando llegarort * una tropa de Oficiales, de Cadetes, ySoldados, } con algunos instrumentos, que venían paseando* ycomo sacando burla estas palabras hablaron: Está aqui el jaque Correa? Aqui se amansan los guapos» .Con la espada salió 1ydixoí At que fue desverg nzado ' de esta manera respondo, yacuchilladas, yátajos les ha roto las cabezas. Yviendo le van cercando^ se iué ála Iglesia, donde aotro dia lo sacaron, yáCeuta lo remitieron, donde está por presidario haciendo notables hechos siempre que "se ofrece al camp$ salir ámedir su Espada contra los Mahometanos. Con e^to pide eí Poeta avuestros pies humillado, que le perdonéis las faltas, que encontréis en estos rasgos* ‘*' Su: ,\ J_.,lfO Nr ^'"Íy ' <.» .*v /t #-