Walter Johnston, Introducción a la tauromaquia, Madrid, Alianza, 2000, 188 pág. [Reseña]
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Revista de Estudios Taurinos N.º 13, Sevilla, 2001, págs. 229-238 Walter Johnston, Introducción a la tauromaquia, Madrid, Alianza, 2000, 188 pág. ,.. Toros Alianza Editorial Fig. n.º 48 -Cubierta del libro de Walter Johnston, Introducción a la tauromaquia, editado en el año 2000, por Alianza.
230 Carlos Martí ne z Shaw Hace poco, desde las páginas de esta misma revista, dábamos cuenta de la publicación de la sugestiva historia de la tauromaquia debida al prestigioso hispanista francés Bartolomé Bennassar, que ejemplificaba_ la presencia de los especialistas extranjeros en el mundo de la síntesis de altura dirigida a satisfacer la curiosidad de un amplio público. Hoy volvemos a presentar otra obra de síntesis, una aproximación al mundo de los toros debida a la pluma del que fuera presidente (durante los años 1962-1972) de esa inapreciable institución que es el Club Taurino of London. Para definir rápidamente el tenor del libro, diremos que si bien se trata de una obra dirigida en primer lugar al público inglés, su contenido es perfectamente apto para todos los públicos y para todas las geografías, es decir para todos los lectores que quieran conocer los rudimentos esenciales de ese complejo fenómeno que es la corrida de toros. Incluyendo, y esto es importante señalarlo, a los lectores españoles deseosos de iniciarse teóricamente en los secretos de la fiesta. Porque la obra, en efecto, resulta ser un modelo d~ precisión, de concisión y de claridad expositiva, completamente en la línea y dentro del estilo de la mejor prosa británica de objetivo didáctico o informativo. A esta eficacia contribuye por supuesto un texto sobrio, sin adornos ni florituras, pero también una serie de magníficos dibujos que ilustran a la perfección algunos aspectos esenciales, como pueden ser la organización de la plaza y el ruedo (página 64), la vestimenta de toreros y picadores (página 74), los trastos utilizados (página 77), la anatomía del toro bravo (página 79) o las suertes más usuales (passim). Una lección
Recensiones de Libros 231 elemental, pero muy bien explicada y muy bien acompañada de aparato gráfico. A partir de ahí, poco más puede comentarse, dado ese carácter introductorio que tiene el libro. Aunque quizás deba añadirse el brillo especial que alcanza el tratamiento de ciertas cuestiones. Así, si resulta de una loable exactitud la presentación de las castas, un tema tan poco tocado en otras publicaciones como el traslado del toro a la plaza adquiere aquí un especial relieve y un insólito interés. Son hermosas por su realismo las páginas dedicadas a la dura vida del matador, que parecen sacadas de alguno de los espléndidos cuentos de Fernando Quiñones, con esa declaración final acerca de «la profesión más solitaria del mundo». Algún capítulo, finalmente, se concibe a modo de un paréntesis de especial enjundia dentro del desarrollo lineal del libro, como ocurre con el dedicado al debate sobre la visión del toro, que procede directamente de un artículo publicado en 1962 en El Ruedo de Madrid y en el boletín del Club Taurino of London. No podemos concluir sin mencionar el apartado consagrado a pergeñar una breve historia de la lidia en el transcurso del siglo XX. Impecable en sus líneas generales, las opiniones del autor sobre toros y toreros resultan enormemente sugestivas, por cuanto la pasión hace irrupción por primera vez en su contenido discurso a través de sus valoraciones personales. En el caso de los toros, predominan las lamentaciones y los llamamientos al retorno del "toro-toro", del "toro de verdad" frente al actual «toro dócil, genéticamente inspirado, criado selectivamente, debilitado con su dieta, agotado con sal y agua, receptor de
232 Carlos Martínez Shaw un solo puyazo, con embestida corta de dos metros, susceptible a avisos, afeitado y apático, y sin aliento ... ». La historia de los toreros se divide en una serie de etapas con las que, a grandes rasgos, todos podrían estar de acuerdo. La edad de oro de Joselito y Juan Belmonte deja paso al letargo de los años veinte y a la aparición del toreo profundo de Domingo Ortega en la época de la República. Tras la guerra, el toreo de perfil se impondría de la mano de Manolete y Luis Miguel Dominguín, mientras la déca:- da de los cincuenta abría una verdadera edad de plata, representada por un puñado de excelentes toreros que se dividirían entre el toreo profundo (Antonio Ordóñez) y el semiperfilismo del estilo sevillano (Paco Camino). Los sesenta verían la irrupción del tremendismo con Manuel Benítez El Cordobés, que dejaría paso en la década siguiente a la llegada de los "gladiadores", matadores "con competencia más que arte" y con acreditado valor para enfrentarse a los toros más difíciles. Una ajustada panorámica que se enriquece entre líneas con una serie de juicios lapidarios pero fundamentados sobre figuras como Curro Romero, Diego Puerta, Rafael de Paula, Manzanares, Paquirri o Espartaco, entre otros muchos toreros. En resumen, un libro escrito por un aficionado británico para curiosos británicos se convierte, gracias a sus valores expositivos y pedagógicos, tal vez en la mejor introducción a la tauromaquia disponible en el mercado, tanto para los extranjeros que quieran tomar contacto con Ja fiesta como para los españoles que quieran fundamentar teóricamente las nociones que hayan podido adquirir a través de la asistencia ocasional a un espectáculo taurino o a
Recensiones de Libros 233 través de las imágenes de una corrida televisada. Un libro, por tanto, altamente recomendable para una adecuada iniciación en el mundo de los toros que no debiera pasar desapercibido. Carlos Martínez Shaw Fundación de Estudios Taurinos