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Ciudadanía, internet y comportamiento político : la irrupción de los nativos digitales en el sistema político español

Candón-Mena, José; Sierra Caballero, Francisco

Abstract

La participación en los movimientos de protesta, la implicación en nuevos partidos, el apoyo a candidatos outsider o el voto está protagonizado por una nueva generación de nativos digitales, cuyo comportamiento político está determinado en gran parte por el acceso y uso de los nuevos medios.

Full text

ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 CIUDADANÍA, INTERNET Y COMPORTAMIENTO POLITICO: La irrupción de los nativos digitales en el sistema político español1 CITIZENRY, INTERNET AND POLITICAL BEHAVIOUR. Digital natives within the Spanish political system Jose, CANDÓN-MENA 2 Francisco, SIERRA-CABALLERO 3 Resumen: La participación en los movimientos de protesta, la implicación en nuevos partidos, el apoyo a candidatos outsider o el voto está protagonizado por una nueva generación de nativos digitales, cuyo comportamiento político está determinado en gran parte por el acceso y uso de los nuevos medios. Palabras clave: Internet, 15M, Podemos. 1. Introducción 4 El presente trabajo analiza las relaciones entre: la ciudadanía y los movimientos sociales; los medios de comunicación, incluidos tanto los medios tradicionales como las TIC y las redes sociales; y el comportamiento político, en particular el comportamiento electoral. Con las TIC surgen fenómenos como el ciberactivismo o la tecnopolítica, irrumpen movimientos sociales caracterizados por el uso intensivo de las nuevas tecnologías, nuevos partidos organizados de forma digital o sectores de población que cada vez más se informan y debaten en la Red. Una ciudadanía que se relaciona por otros medios (digitales) y a su vez participa en nuevos movimientos o apoya a nuevos partidos y candidatos. En general, el uso de la Red en los nuevos movimientos sociales vendrá de la mano de una fuerte crítica al papel de los medios de comunicación tradicionales en el escenario político 1Trabajo presentado en la DTI 3 – Communication and Citizenship del XV Congreso IBERCOM, Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de noviembre de 2017. 2 Universidad de Sevilla-COMPOLÍTICAS. [email protected] 3 Universidad de Sevilla-COMPOLÍTICAS. [email protected] 4Proyecto “Ciberactivismo, Ciudadanía Digital y Nuevos Movimientos Urbanos” (Ref: CSO2016-78386-P), Ministerio de Economía y Competitividad, Programa Estatal de Fomento de la Investigación Científica y Técnica de Excelencia. 897 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 contemporáneo. Las aspiraciones de democratización de los medios serán parte de una reivindicación más general de democratización de la sociedad, manifestando una crítica de fondo al modelo democrático y a la deriva autoritaria del estado y las organizaciones tradicionales de participación política. Todos estos fenómenos justifican el hecho de que la relación entre movimientos ciudadanos, TIC y medios de comunicación ocupen en los últimos años un lugar relevante tanto en la academia como en el debate público. Particularmente, tras una primera fase en la que el uso de las TIC se relacionaba especialmente con fenómenos de movilización social informales y apartados del ámbito institucional, en los últimos años cobra relevancia la influencia de la tecnopolítica en las propias instituciones a través de campañas electorales basadas en el uso intensivo de las redes sociales como clave del éxito electoral de partidos tradicionales, como la campaña de Obama en EEUU, pero sobre todo debido al uso de las redes por parte de nuevas plataformas electorales o candidatos outsider en los partidos clásicos. Particularmente, el ciclo de protestas de 2010-2016 atraviesa actualmente una fase de institucionalización, en la que al menos ciertos sectores de los movimientos sociales surgidos en los últimos años se involucran en la batalla electoral, sea a través de la creación de nuevos partidos políticos (Podemos), mediante la configuración de nuevas alianzas electorales (Syriza), a través de candidaturas ciudadanas menos formalizadas (Barcelona en Común) o incluso configurando redes de apoyo a candidatos que compiten en las primarias de partidos clásicos (Corbyn, Sanders). Así, la irrupción de estos movimientos está reconfigurando el sistema de partidos y los medios están perdiendo, en parte, su capacidad de influencia. Especialmente en el campo progresista, los nuevos partidos o candidatos se apoyan en sectores jóvenes y en campañas de comunicación digital que contrarrestan el apoyo de los medios tradicionales a las viejas élites. 2. Contexto: Partidos anti-establishment y candidatos outsider 898 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 En EEUU, ya en las primarias demócratas y en las presidenciales posteriores en las que se impuso Barak Obama podemos detectar tanto el apoyo decisivo de la juventud, y en este caso también de la población negra e hispana, como la importancia de la campaña en el entorno digital, en este caso con el apoyo explícito de las grandes multinacionales tecnológicas y el uso de técnicas de big data. No obstante, dichas campañas de Obama carecen del espíritu contestatario y el impulso de movimientos sociales precedentes. Así, en la campaña de Obama, basada en el llamado data mining y el control sobre los datos (y por tanto las ideas, deseos, opiniones e intereses de los votantes) para personalizar los mensajes publicitarios y decir a cada uno lo que quiere oír (SUNSTEIN, 2003; WOLTON, 2000), la red supone más bien una auténtica regresión democrática (CANDÓN, 2016). Esta consideración crítica de la campaña de Obama no invalida también efectos positivos de su uso de las TIC, como por ejemplo el haber permitido mediante el crowdfunding superar a su adversario republicano a través de micro-donaciones ciudadanas frente al mayor apoyo de las multinacionales a su contrincante. No obstante, de acuerdo con Chomsky, la campaña de Obama sería un ejemplo de la influencia negativa del marketing y las relaciones públicas en la política. Por tanto, en EEUU será verdaderamente la campaña de Bernie Sanders el primer claro ejemplo de alianza entre sectores del movimiento social, con el importante antecedente de Occupy Wall Street, el uso intensivo de las TIC y el apoyo a un candidato verdaderamente outsider, en contraposición al caso de Obama que de hecho apoyó claramente a la candidata oficialista Hillary Clinton, quien finalmente se impuso. Al margen de la derrota final de Sanders, el éxito de su campaña con la que llegó a disputar cara a cara la nominación, frente a una rival apoyada por todo el sistema mediático y por la estructura del partido demócrata al completo, es indiscutible, y el apoyo de la juventud y la ciudadanía autoorganizada en las redes sociales resultó clave para este éxito relativo. En el Reino Unido, caracterizado también por un sistema electoral mayoritario similar al estadounidense, Jeremy Corbyn protagonizará una campaña similar en el seno del Partido Laborista, esta vez logrando imponerse frente a los candidatos de la vieja guardia, herederos de la llamada Tercera Vía promulgada por el exPrimer Ministro Tony Blair. También en este caso un candidato outsider logrará imponerse frente a los candidatos oficialistas apoyados por el partido y por el sistema de medios tracionales, y lo hará de nuevo 899 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 apoyado por la juventud y la ciudadanía organizada, también con el precedente del movimiento Occupy, en una campaña en la que las redes sociales serán también su ámbito prioritario de disputa frente al cierre de la agenda y las verdaderas campañas de ataque al candidato en la prensa tradicional. En el caso de Francia, con un sistema proporcional a dos vueltas, encontramos ejemplos tanto de la configuración de nuevas alianzas electorales como de la competición en primarias del partido clásico socialdemócrata. En primer lugar, se configura en 2016 la candidatura de Francia Insumisa encabezada por Jean-Luc Mélenchon. En este caso, como en los casos de Syriza en Grecia o el Bloco en Portugal, la candidatura parte directamente de la alianza de fuerzas políticas de la izquierda tradicional. No obstante estas nuevas alianzas tratan de captar el descontento de amplias capas de la población no identificadas con la izquierda tradicional, con un discurso más transversal y en el caso concreto de Francia Insumisa directamente inspiradas en la campaña de Sanders o en el surgimiento de Podemos en España5. La apuesta de Francia Insumisa obtiene como en casos anteriores un fuerte apoyo entre la juventud en una campaña creciente que sin embargo obtiene solo un éxito relativo, desbancada al cuarto lugar en la primera vuelta aunque superando al tradicional Partido Socialista como líder de la izquierda con un 19,58% de voto frente al 6,36% de los socialistas. En segundo lugar, a pesar del descalabro del PSF en las elecciones de 2017, en el seno del partido se produce un fenómeno similar a lo acontecido entre los Demócratas americanos y los Laboristas de Reino Unido. La espectacular pérdida de confianza en el partido tras la presidencia de Hollande, que supone un récord de descrédito y pérdida de apoyos para un partido gobernante, culmina una crisis larvada durante años en el seno de los socialistas franceses y cuyo antedecente más destacable se situa en las disenciones respecto al referendum de la Constitución Europea, en el que finalmente se impusieron las tesis del sector crítico a la izquierda del aparato. Ante la amenaza del Frente Nacional y la pérdida de popularidad de Hollande debido a la aplicación de las medidas de austeridad durante la crisis, el aparato del partido, como en EEUU o el Reino Unido, apuesta claramente por un giro aún 5 Ver: https://elpais.com/internacional/2017/04/01/actualidad/1491042615_697020.html 900 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 más a la derecha, en este caso representado claramente por Manual Valls, ministro del gobierno de Hollande caracterizado por su apoyo a medidas de austeridad así como a las medidas más restrictivas frente a la inmigración, asumiendo en gran parte el discurso de Le Pen. La respuesta del aparato del PSF ante la pérdida de apoyos entre la juventud desencantada y los sectores progresistas se puede resumir por tanto en otra “vuelta de tuerca”. Finalmente, ante las elecciones de 2017 el PSF celebra primarias en las que Manuel Valls representa claramente la apuesta tanto del aparato como del sistema mediático tradicional6. De nuevo, como ocurriera con la victoria de Corbyn en RU, el candidato oficialista es derrotado a pesar del apoyo masivo del partido y de los medios afines. Hamon, ministro de Hollande como Valls pero que dimitiera cuando el presidente asumió la política de austeridad, derrota a Valls en unas primarias en las que este partía como favorito y concentraba el apoyo del establishment socialdemocrata. Es preciso no obstante destacar que tras la elección de Hamon como candidato, el PSF obtuvo el peor resultado de su historia; un fracaso sin precedentes. Desde sectores afines a la socialdemocracia clásica y su apuesta por la llamada Tercera Vía, este fracaso se interpreta como prueba de lo errado de presentar candidatos escorados a la izquierda y apoyados por las bases más concienciadas de los militantes del partido, pero que no tendrían posibilidades de éxito en la competición electoral a escala nacional. No obstante hay que tener en cuenta que en el caso francés el cambio de candidato en el PSF se produce ante una alternativa de izquierdas ya consolidada como la Francia Insumisa a la que mucho antes ya se habían sumado sectores desencantados con el PSF oficial. El éxito relativo de Corbyn en RU, mejorando los resultados tanto anteriores como previstos de los Laboristas y disputando fuertemente a los tories en las elecciones anticipadas por la Primera Ministra Theresa May, muestra que esa interpretación no tiene en cuenta la configuración o no de alternativas en el espacio electoral en disputa. En RU, donde el sistema mayoritario no facilita la entrada de nuevas formaciones como Podemos en España o Francia Insumisa en Francia, el pronosticado fracaso absoluto de Corbyn resultó en una victoria moral del candidato, incluso a pesar de la presencia del SNP, que había servido de refugio a los votantes progresistas en Escocia. 6Esta apuesta no solo se circunscribe al ámbito frances, sino que también se muestra claramente entre las élites de los partidos socialdemócratas y los medios de comunicación que los representan, por ejemplo, en España, donde El País se alinea claramente con Valls en Francia, Hillary en EEUU o los candidatos blairistas en RU. 901 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 En Grecia, el cambio político será protagonizado por Syriza, de nuevo una coalición electoral que parte de estructuras clásicas y que logra imponerse en las elecciones en un contexto marcado por la fuerte crisis económica. En este caso, como en el francés, el descalabro de los partidos socialdemócratas es absoluto. Tanto el PSF como el PASOK han pasado en estos años de la hegemonía -en disputa con sus rivales a la derecha del bipartidismo- a la marginalidad. Aún con un discurso y formas más clásicas, Syriza representa en buena medida a los sectores sociales que durante años venían movilizandose contra las políticas de austeridad impuestas por la UE. Cabe destacar no obstante que no se produce en Grecia una renovación del discurso y las formas de la izquierda comparable a otros casos, aunque en el ciclo de movilización precedente convivieran movilizaciones amparadas por la izquierda tradicional con algunos episodios de movilización protagonizados por jóvenes inspirados en los indignados españoles. Más allá de la presencia de partidos contestatarios en el ámbito institucional, parece que la presencia de otras estructuras clásicas con capacidad de movilización y discursos impugnadores influye claramente en la forma en la que la movilización social encuentra su cauce en nuevos partidos y candidatos. Así ocurre por ejemplo en el ámbito griego y francés, y en cierta medida en Portugal, donde sindicatos y otras organizaciones de la izquierda tradicional mantienen cierta legitimidad y donde por ende las nuevas candidaturas surgen fuertemente vinculadas a partidos y organizaciones existentes. Portugal, como se ha apuntado, presenta un caso especial en el que no obstante también podemos detectar algunas similitudes con los casos anteriores. En el caso portugués será el Bloco el mejor representante de las nuevas configuraciones electorales que venimos analizando. En este sentido su configuración se asimila más a Syriza en el sentido de partir de una tradición y unas estructuras de izquierda clásicas y precedentes, aunque dando cabida a otros sectores no representados por los espacios tradicionales y con una cierta renovación. Más relevante resulta en el caso portugués la inédita coalición de gobierno entre el Partido Socialista, los comunistas y el Bloco. En este caso el Partido Socialista portugués ha sido capáz de mantener en parte su legitimidad ante el electorado progresista así como entenderse con fuerzas políticas más a la izquierda que configuran un gobierno claramente posicionado contra la austeridad. De hecho sus políticas económicas contrarias a las recomendaciones de 902 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 Bruselas están obteniendo un notable éxito reconocido por la propia UE a pesar de emplear las recetas contrarias a las dictadas por la Unión. También destaca en el caso portugués la presencia previa de un movimiento social, fuertemente inspirado por los indignados españoles, como la “Geração à Rasca” (2011) o “Que se lixe a Troika!” (2012). Fuera del contexto europeo, resulta pertinente apuntar al menos algunos casos similares a los expuestos. En particular en México el movimiento #Yosoy132 surge también en el ámbito de las redes y en este caso como una protesta directa contra los medios tradicionales, adquiriendo la cuestión mediática y su relación con el proceso electoral un protagonismo directo en las reclamaciones de los manifestantes. Indirectamente, la irrupción del movimiento, aún declarándose apartidista, se tradujo en una fuerte subida del eterno candidato del PRD, López Obrador, quién ya en ocasiones anteriores había acariciado la presidencia y perdido por la mínima entre serias acusaciones de fraude. En sí mismo, el PRD surge como escición a la izquierda del PRI como partido hegemónico de la historia mexicana. Pero lo que resulta más relevante para nuestro análisis es la postura de buena parte de los activistas del 132 respecto al apoyo electoral. Así el rechazo al PRD como partido contrasta con el apoyo a López Obrador como candidato, aunque también a las iniciativas zapatistas. Finalmente esta dualidad ya detectada entre los activistas del 132 se materializará en el abandono del PRD por parte de Obrador y la configuración de su nueva candidatura, MORENA, que aún sin la estructura del PRD, muy importante en un país de las dimensiones y características de México, logra imponerse en todas las encuestas a su antigua formación e incluso volver a liderar las encuestas de cara a las presidenciales previstas en 2018. Volviendo al ámbito europeo, el caso español se caracteriza por el surgimiento de Podemos, aunque también resulta relevante lo acontecido en las primarias del PSOE tras la defenestración y posterior reconquista del poder de Pedro Sánchez. El caso de Podemos, pero también de las candidaturas municipales y regionales surgidas en los últimos años, representa claramente la línea argumental aquí expuesta. En un contexto de crisis económica y recorte de derechos, surge con gran fuerza un movimiento como 15M protagonizado, especialmente en sus inicios, por la juventud desencantada -los indignados- y con un uso y apropiación intensivo de las TIC y las redes sociales. En un sistema político 903 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 proporcional pero lastrado por la ley electoral de circunscripción provincial, la posibilidad de obtener representación por parte de otros partidos es alta, pero sobre todo en el ámbito regional. Aunque partidos estatales como Izquierda Unida obtienen presencia en el Parlamento, esta no se corresponde con su apoyo electoral. Finalmente se configura un sistema bipartidista atenuado, con presencia de otras opciones nacionales como IU y de partidos nacionalistas en un contexto de Estado claramente plurinacional. No obstante, en el surgimiento del 15M el descrédito de la opción socialdemócrata representada históricamente por el PSOE es claro, sin que sin embargo se produzca un trasvase directo de voto hacia otras opciones como IU, en buena medida debido a los errores de la coalición y a la particular cultura política española, lastrada por más de cuarenta años de represión franquista y una transición dirigida por el Régimen anterior, aunque llegando a acuerdos con las fuerzas de oposición a la dictadura. En cualquier caso, Podemos surge como apuesta, aunque sea a posteriori, de sectores del 15M logrando un notable éxito electoral, primero como sorpresa en las elecciones europeas pero luego como fuerza consolidada en las generales. Como el 15M, su base de apoyo principal se encuentra entre los sectores jóvenes de la población -aunque también en el particular contexto español es fundamental el apoyo en territorios con fuerte presencia de nacionalismos, como Cataluña, Euskadi, Galicia e incluso Valencia de la mano de Compromis. Sus campañas se basan en el uso intensivo de las redes como el 15M, aunque también en la irrupción de su líder en los medios convencionales tras una primera etapa de experimentación en medios alternativos. Su discurso, sobre todo inicial, se basa en la transversalidad, aunque pronto girará a la izquierda tejiendo alianzas con la izquierda tradicional y en el ámbito electoral con una IU a su vez renovada en la figura de Alberto Garzón. Cabe señalar una trayectoria similar en el 15M desde los sectores más jóvenes y desclasados de Democracia Real Ya con protagonismo en la convocatoria inicial hacia la alianza con la izquierda alternativa, sindical, vecinal y política en el trascurso de las acampadas y las asambleas de barrio. En el seno del PSOE, como parte del bipartidismo imperfecto español, las primarias socialistas de 2017 también presentan paralelismos con los casos señalados, aunque con notables diferencias dada la trayectoria anterior del candidato Pedro Sánchez. 904 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 Elegido en primarias en 2014 con el apoyo de buena parte de la cúpula del partido, Sánchez afrontó el reto de competir electoralmente con Podemos como partido ya consolidado en el ámbito de la izquierda. El PSOE ya venía arrastrando una constante pérdida de apoyos, en línea con los partidos socialdemócratas de la mayoría de países europeos, y particularmente los más afectados por la crisis económica. Esta tendencia, unida a la consolidación de una alternativa como Podemos, se mantuvo en las elecciones de 2015 en las que el PSOE de Sánchez continuó perdiendo apoyos, aunque evitó el temido sorpasso, manteniendo por solo unos 340.000 votos el liderazgo de la izquierda frente a Podemos. Los resultados de las elecciones, en los que Sánchez decidió pactar con el nuevo partido de la derecha -Ciudadanos- para luego presionar a Podemos exigiéndole su apoyo, acabaron con un adelanto electoral ante la imposibilidad de formar gobierno. En la nueva convocatoria de 2016 los resultados fueron similares, si bien la unión de Podemos con IU no logró mantener la suma de votos de ambas fuerzas por separado. No obstante, de nuevo el Parlamento surgido de las urnas no permitía claras mayorías que no pasaran por el apoyo del PSOE al PP en la llamada “Gran coalición”, aunque como en 2015 sí que era posible la conformación de un gobierno de izquierdas, con PSOE y Podemos, o de derechas, con PP y Ciudadanos, siempre que alguno de los bandos lograra sumar a los partidos nacionalistas. En un clima de tensiones territoriales, con Cataluña en pleno “procés” (el proceso hacia la independencia iniciado por el gobierno catalán de mayoría independentista), tanto el PP como el PSOE como representantes del bipartidismo mantenían un veto al apoyo de los partidos catalanes que hasta entonces habían permitido la gobernabilidad de España. Es en este contexto en el que se producen fuertes presiones para que Pedro Sánchez se decante por la Gran Coalición traicionando sus promesas electorales y facilitando el gobierno de su máximo rival, el PP, que además estaba envuelto en enormes tramas de corrupción. La tímida búsqueda de Sánchez de una alternativa de Gobierno al PP se tradujo en una revuelta del aparato del partido y la “vieja guardia”, representada por el expresidente Felipe González y la líder andaluza Susana Díaz, con el apoyo del sistema mediático, y en particular El País, que acabó forzando la salida de Sánchez tras la dimisión de la mayoría de su ejecutiva. Consumado el golpe a Sánchez, el PSOE, gobernado por una gestora, facilitó con su abstención el Gobierno del PP. La culminación de la operación pasaba por nuevas primarias 905 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 las manifestaciones y sobre todo las asambleas de barrio incorporan a gente de mayor edad, incluso jubilados como los Yayoflautas, con experiencia en el movimiento vecinal, sindical o social (DÍAZ y CANDÓN, 2014). El movimiento llega a ser masivo por lo que incorpora a un público transversal, también en términos etarios, pero en el que “los jóvenes indignados” mantienen un fuerte protagonismo. Respecto a Podemos, también destaca su mayor apoyo electoral entre la juventud. Incluso sus líderes y la entrada de Podemos (y también Ciudadanos) en el Congreso se tradujo en un rejuvenecimiento de la edad media de los diputados7. La población más joven es sin duda la protagonista del fin del bipartidismo; solo el 21% de los jóvenes entre 18 y 32 años votó al PP o al PSOE, mientras que el 34% votó a Podemos y el 16,5% a Ciudadanos según la encuesta poselectoral del CIS de 2015. Este comportamiento diferenciado de voto es relativamente reciente, sirva de comparación que en 2008 votaron al PP o al PSOE el 73,7% de los jóvenes de 18 a 32 años, el 73,6% entre 33 y 64 años y el 72,4% de los mayores de 65 años. Como se puede observar, antes de la crisis el bipartidismo concentraba la mayoría del voto y además no había diferencias destacables en su apoyo por parte de las distintas franjas etarias, algo que empezó a cambiar lentamente en 2011 y bruscamente en 2015 (BARREIRO, 2017, p. 109 y 241), con una bajada general de apoyo al bipartidismo pero mucho más acentuada conforme baja la edad de los votantes. Si en 2008 en torno al 73% de todas las franjas de edad apoyaron al bipartidismo, en 2016 ya votaban a PP o PSOE el 61,9% de los mayores de 65 años, el 41,2% entre 33 y 64 años y el 29,5% de los menores de 33 años, algo más que el año anterior pues en este tramo de edad solo lo hicieron el 25,9% en 2015. 3. El protagonismo de la juventud, usuaria destacada de las TIC y redes sociales, tanto en el 15M como en el cambio electoral protagonizado por Unidos Podemos, puede ocultar, como venimos sosteniendo, la importancia propia del acceso y uso de las TIC como factor influyente en el cambio político y electoral. 7 En contra de una opinión muy difundida no fue el Congreso más jóven de la democracia. En los años de la Transición la media de edad de los diputados era aún menor, sin embargo actualmente esta se eleva fuertemente por la presencia de los diputados del PP, el PSOE o los nacionalistas siendo mucho menor la edad en Podemos o Ciudadanos. 912 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 Existen abundantes estudios y datos que muestran el perfil altamente digital tanto del 15M (SIERRA-CABALLERO, 2013) como de Podemos, incluyendo tanto el grado de apropiación de las TIC entre sus seguidores como su identificación con el medio, sus campañas en redes sociales, sus formas de organización, participación e incluso financiación digitales (foros, voto electrónico, crowdfunding, etc.). Los grupos de activistas digitales contra la Ley Sinde, el colectivo Hacktivistas, la plataforma #nolesvotes o Democracia Real Ya de los movimientos precedentes tienen su correlación en los grupos de activismo digital de Unidos Podemos como “guerrilla” (Podemos) o “la cueva” (IU). También las formas, los discursos, las reivindicaciones relacionadas con lo digital, etc. se reproducen tanto en el movimiento precedente como en el partido posterior. Por citar solo un dato ilustrativo, de la misma forma que el 15M copó en los días previos a su primera movilización el trending topic de Twitter, así lo hizo el hastag de Podemos en las jornadas previas a las elecciones europeas. En ambos casos movimiento y partido ya eran trending topic en la Red cuando aún eran completos desconocidos por el gran público y la prensa convencional. La sorpresa inesperada del 15M y Podemos ya era un grito a voces en los entornos digitales. De acuerdo con Barreiro (2017), que hace una extensa recopilación de datos cuantitativos de encuestas y resultados electorales, así como algunos estudios cualitativos, “la crisis económica y la revolución tecnológica han dejado, en su interacción, un país [España] de digitales-acomodados, digitales-empobrecidos, analógicos-acomodados y analógicosempobrecidos”. En la configuración de la sociedad española, según la autora, la crisis económica y la revolución tecnológica son los dos fenómenos que han sacudido a la sociedad afectando a la larga al sistema de representación política. Los cuatro grupos señalados por Barreiro como tipos ideales weberianos que a través de la “imaginación sociaológica” dan forma a constructos estadísticos, se relacionan a su vez con los cuatro partidos más relevantes en el contexto actual, el PP y el PSOE representantes del bipartidismo clásico sacudido por la crisis, y Unidos Podemos y Ciudadanos como partidos emergentes pero ya consolidados en la actualidad. En concreto, el apoyo a las nuevas formaciones se concentra en los dos grupos trazados por la revolución tecnológica; los digitales-empobrecidos que serían el granero electoral de Podemos y los digitales-acomodados en los que basaría su apoyo Ciudadanos, 913 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 aunque también Podemos dada la diferencia de representación entre ambos partidos en las últimas elecciones. Centrándonos en el caso específico de Podemos, los digitales-empobrecidos son la principal base de apoyo al partido, seguidos por los digitales acomodados. Entre los apoyos a Podemos, el 46,7% son digitales-empobrecidos y el 40,8% digitales-acomodados. En total el 87,5% de los apoyos de Podemos son digitales. Ciudadanos también tiene en ellos su base electoral, aunque invertida, ya que entre sus apoyos el 44% son digitales-acomodados y el 40% empobrecidos, en total el 84% de sus apoyos son digitales. Entre los apoyos del PSOE son digitales el 67,8% y entre los del PP el 52,4%. Obviamente debido a la amplia extensión de las TIC en la sociedad española los ciudadanos con acceso a las mismas son la mayoría de apoyos en todos los partidos, aunque con diferencias que se agudizan mucho cuando profundizamos en el grado de digitalización, ya que entre éstos ciudadanos definidos como digitales se encuentran desde los que hacen un uso esporádico de internet y los auténticos “nativos digitales” que viven en red y concentran aun más sus apoyos en los partidos emergentes. Estos digitales-empobrecidos en los que Unidos Podemos concentra su apoyo podrían ser definidos en términos marxistas. Es decir, mediante la existencia de unas condiciones objetivas; empobrecimiento, que en este caso se corresponde literalmente con el término, es decir más empobrecidos que pobres en sí, movilizados en parte por una sensación de “privación relativa” en términos comparados. Jóvenes muy formados pero sumidos en la precariedad, el exilio, la falta de acceso a la vivienda y una sensación general de vivir en términos relativos peor que sus padres, o al menos peor que las expectativas generadas por sus padres mediante el acceso a una educación superior inaccesible para la mayoría de la generación anterior. Una “Juventud Sin Futuro”, como se denominaba uno de los movimientos antecedentes del 15M, ya que es la juventud la generación más azotada por la crisis, con el doble de paro de la media y la única franja de edad con una variación salarial negativa entre 2008 y 2014 (BARREIRO, 2017, p. 105). La fractura en la clase media es, en buena parte, generacional. 914 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 Por otra parte, son jóvenes “nativos digitales” o lo que, si se nos permite hacer un paralelismo con el idioma, podríamos denominar “bilingües digitales”. Es decir, no han nacido con las nuevas tecnologías, no son su “idioma materno”, pero sí las han incorporado a una edad suficientemente temprana como para dominarlas completamente. Este acceso a las TIC abre un nuevo mundo de acceso a la información que podríamos considerar, siguiendo la línea marxista, como las condiciones subjetivas. Precariedad y acceso a las TIC, empobrecimiento y digitalización se corresponderían por tanto a las condiciones objetivas8 y subjetivas que, según diversos autores (MELUCCI, 1999) son precisas y complementarias para el surgimiento de la movilización. Este cuadro se complementa teniendo muy en cuenta que la juventud se relaciona, tanto con la precariedad y el empobrecimiento, como hemos señalado antes, como con la educación, debido a la tardía expansión de la educación en España, que se traduce en lo que se ha dado en llamar “la generación más formada de nuestra historia”. Los jóvenes por tanto concentran además del factor objetivo del empobrecimiento, en el que también hay grupos destacables como mujeres, parados de larga duración o colectivos verdaderamente excluídos, dos factores subjetivos complementarios, tanto el acceso a las TIC ya señalado como un mayor nivel educativo, algo tanto o más importante que lo primero. La generación más joven del electorado es en España plenamente digital. A finales de 2015 el 97% de los ciudadanos entre 18 y 32 años han usado Internet al menos en los últimos tres meses, frente al 82% entre los de 33 y 56 años o el 43% de lso de 57 o más. Además, según Mikroscopia, en 2017 casi 7 de cada 10 españoles usan la red al menos 3 horas diarias (BARREIRO, 2017, p. 128). Por contra, entre la población analógica destacan dos características sociodemográficas; la edad y la educación, lo que en el contexto de la historia reciente de España está relacionado, habida cuenta de la relativamente reciente expansión del sistema educativo a la mayoría de la población. 8Dando cabida también a la “subjetividad” de la percepción de las condiciones objetivas sugerida por las teorías de la provación relativa antes mencionadas. 915 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 El acceso a las TIC tiene un uso múltiple, por lo que debemos concentrarnos en aquellos usos que verdaderamente puedan relacionarse con las actitudes y comportamientos políticos, como la búsqueda de información política y electoral. En este sentido, el 82% de los españoles usa la Red para buscar información, uso solo superado por el correo electrónico (91,7%). En la Red los internautas acceden a los medios de comunicación tradicionales en su versión digital, pero también a nuevos medios y plataformas digitales o redes sociales que distribuyen noticias y comentarios. Es importante para validar las hipóteis planteadas atender al tipo de medios que se consulta en internet. Si mantenemos que el consumo de noticias y la interacción en la Red genera universos simbólicos diferenciados y críticos con los postulados defendidos por la prensa tradicional, obviamente habrá que observar alguna diferencia entre los medios usados en la Red, ya que el mero acceso a la edición digital de medios tradicionales no podría explicar el cambio (aunque sí en cierta medida, al permitir comentarios y mayor interacción entre el público). Los datos parecen confirmar este consumo diferenciado en los cuatro tipos sociales planteados por Barreiro. Así, aún manteniendo al TV el liderazgo (el 74,9% del total de la población la sigue todos los días), las diferencias aparecen particularmente en el grupo de los digitales-empobrecidos. Entre éstos, solo el 11,8% consume prensa en papel, frente al 21,3% de los acomodados-digitales y el 12,7% de los acomodados-analógicos. Solo los empobrecidos-analógicos leen menos periódicos, el 9,9%. Destaca además el consumo de la prensa online, leída en el grupo de los empobrecidos-digitales por el 36,1% frente al 50,9% de los digitales-acomodados, pero además resulta sorprendente que, aún siendo digitales, el grupo en cuestión lee menos prensa digital incluso que los acomodados-analógicos, que la consultan diariamente en el 40,8% de los casos. Aún siendo difícil definir a qué se refiere la encuesta con prensa online, podemos intuir que en buena medida los encuestados responden pensando en los medios tradicionales en su versión digital, aunque queda sin aclarar qué porcentaje de ésta prensa online podría referirse a medios alternativos o nuevos proyectos periodísticos en internet desvinculados de los grandes grupos de comunicación. Finalmente, el grupo de los digitales-empobrecidos es el que más uso diario hace de las redes sociales (59,7%, seguido de los digitales-acomodados con el 51,2%); los que más usan blogs y foros 916 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 -en los que sería plausible encuadrar a muchos medios informativos independientes y digitales- (21,3%, seguido del 19,8% de los digitales-acomodados) y también los que más usan diariamente YouTube (34,4%, seguidos del 27,7% de los digitales-acomodados). Es evidente que los digitales, tanto empobrecidos como acomodados, son los que más consumen medios en internet, pero se observa también un patrón diferenciado, siendo menor entre los digitales-empobrecidos el consumo de la prensa online (menos incluso que los analógicos acomodados) y sin embargo los que más usan redes sociales, blogs y foros o YouTube. A priori, y sin que podamos sacar conclusiones claras, los datos sí apuntan a que este tipo de público -los digitales-empobrecidos que suponen la base de apoyo principal a partidos como Podemosno solo consume más información digital, junto con los digitalesacomodados, sino que también parece consumir medios más interactivos y eminentemente digitales, lo que podría relacionarse con una actitud más crítica, en particular con la visión proyectada por los grandes grupos de comunicación. La influencia de estos patrones de consumo mediático en los resultados electorales parece evidente, ya que, en la población general solo el 9,9% de los españoles se informaron de las elecciones de 2008 a través de la Red, porcentaje que se triplicó en 2011 hasta el 31,8% y en 2015 alcanzó ya el 43,1%. A pesar de todo, los usos políticos de internet siguen siendo minoritarios, aunque como señala Barreiro “la digitalización ha sido decisiva para la irrupción de nuevos partidos en España”. Mientras que los usuarios de la radio y la TV son muy diversos en términos de edad, género, clase social, educación, hábitat, ideología, etc., los que se informan a través de internet “presentan un perfil marcadamente diferenciado”; mayoritariamente hombres, menores de 65 años, de origen social acomodado -aunque incluye a los empobrecidos por la crisis-, educados, urbanos, algo más progresistas y votantes de Podemos o Ciudadanos. Una “moniría intelectualmente selecta” aunque con mucha más capacidad de prescripción e influencia que el público de los medios analógicos. La comunidad inmersa en las redes sociales sigue más medios y está más informada, tiende a ser más receptiva a las noticias y datos y comenta mucho más con su entorno, por lo que 917 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 multiplica el efecto de la informacion que recibe. Así, en contraste con la imagen proyectada por los medios tradicionales, “los usuarios de redes sociales presentan una característica: su reacción ante cualquier noticia es contrastarla […] buscan datos y solo cambian de opinión o de comportamiento cuando están plenamente convencidos de que algo es como se dice”. En definitiva, según los datos analizados por Barreiro “la audiencia digital, debido a esa voracidad informativa, es menos manipulable […] la evidencia empítrica aportada, con todas sus limitaciones va en contra de la idea de postverdad”. Es hora de apuntar a la hipótesis principal que venimos defendiendo, la infuencia propia del acceso a las TIC en el comportamiento político y electoral como factor relevante al margen de la edad, aunque complementario. Siendo la edad un factor muy vinculado al uso de internet, el comportamiento de voto se ha relacionado en general más con la varieable etaria que con el acceso a las TIC. Sin embargo algunos datos apuntan, como se sostiene en la hipótesis planteada, que es el acceso a las TIC el factor más determinante. Así, solo el 5,5% de las personas entre 18 y 49 años utilizan poco o nada internet, sin embargo, a pesar de su juventud, éstos jóvenes analógicos votan mucho más al PSOE, algo más al PP y mucho menos a los nuevos partidos como Podemos o Ciuidadanos. Son también más españolistas, más partidarios de mayorías absolutas y menos críticos con la situación del país. Son pocos, solo el 5,5% debido a la expansión masiva de internet entre los jóvenes, pero muestran que sin acceso a internet sus actitudes políticas y preferencias de voto son similares a las de la población de mayor edad. El hecho de que la mayoría de los jóvenes usa internet -y siendo la edad un patrón sociodemográfico consolidado frente a la novedad del factor de acceso a las nuevas tecnologíasha popularizado la idea de que el cambio en el comportamiento electoral está ligado a la edad, y no tanto al uso de las TIC. Sin embargo los datos apuntan, al menos, a que “la tecnología divide a las sociedades de la misma manera que la clase social, las preferencias territoriales o la religión, los grandes cleavages o fracturas sociales que, históricamente, dieron origen a los sistemas de partidos” (BARREIRO, 2017, p. 199). 918 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 En el mismo sentido, Miquel (2015, p. 101) afirma que “los ciudadanos nuevos estaban escapando al control de los medios convencionales, sus decisiones de voto se estaban produciendo de forma autónoma y cada vez más en el entorno de la red”. Esta relevancia de la variable tecnológica se apunta también en relación a la clase social o la situación económica. Como hemos descrito, los digitales se dividen a su vez en empobrecidos, base de apoyo a Podemos, y los acomodados, entre los que también se apoya Podemos pero en mayor medida a Ciudadanos. Ambos apoyan a nuevos partidos según su situación económica, empobrecidos a la nueva opción de izquierdas y acomodados a la nueva opción de derechas, aunque repetimos, también a Podemos dada su mayor representación electoral. Por otro lado, si el factor del que partimos es la situación de empobrecimiento, observamos una base de apoyos a Podemos entre los digitales que no se da entre los empobrecidosanalógicos, con más apoyos al PSOE. La interpretación de esto se basa de nuevo en el diferenciado acceso a la información: “Ni su mayor vulnerabilidad económica ni su descontento le convierten en critico con la sociedad”. “Así como el ciudadano [digital] empobrecido por la crisis trasforma su dolor en rebelión, volviéndose consumidor y votante rebelde […] el analógico, aún estando peor, es menos crítico que el digital” y canaliza su descontento “desarrollando miedos”. “El miedo, muy distinto a la rebelión, lleva a preservar lo que se tiene, a conservar lo que se conoce, a alinearse del lado de los que defienden, explícita e implícitamenre, un mundo condenado a extinguirse” (BARREIRO, 2017, p. 205) Como hemos señalado, el sistema de medios es percibido por buena parte de la población como defensora del statu quo, algo que se muestra también en el apoyo generalizado de los grandes medios a los partidos clásicos o los candidatos oficialistas en todos los procesos de cambio señalados al inicio de este texto. En el caso de España, abundan los episodios en los que el sistema de medios de comunicación dominante se ha posicionado en contra de Podemos. Más allá de la crítica comprensible y plausible en una democracia a cualesquiera que sean los representantes políticos, muchos ejemplos muestran claramente un 919 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 posicionamiento de la prensa que vá más allá de la crítica al poder, como el tristemente famoso Informe PISA, la policía política organizada por parte del anterior Ministro de Interior (con filtraciones e informes falsos usados para atacar tanto a Podemos como a los partidos nacionalistas) o las recurrentes alusiones a Venezuela. En general, y comparativamente hablando en términos de errores y aciertos de cada partido, no parece dudoso afirmar que la cobertura de la prensa hacia Podemos es sin duda la más negativa. Partiendo de esta hipótesis, en la que no corresponde profundizar aquí, resultaría coherente que incluso por encima de su situación de empobrecidos, el público analógico sea más influenciable a esa cobertura por parte de los grandes medios y con menos posibilidades de contrarestar la información recibida en el entorno digital, como sí lo hace el sector de los digitales empobrecidos. De nuevo el acceso a la red podría ser un factor decisivo en la propensión al cambio del voto, o en este caso, la falta de acceso al mantenimiento de la fidelidad al bipartidismo. Compartiendo la condición objetiva de empobrecimiento con los digitales empobrecidos, los empobrecidos analógicos carecerían de las condiciones subjetivas que posibilitan la actitud crítica, como la educación y el acceso a información más plural y crítica disponible en internet9. Los datos cuantitativos aportados por Barreiro, Miquel y otros autores, así como la información primaria de las encuestas del CIS, son coherentes con los estudios cualitativos sobre actitudes hacia los medios tradicionales y percepción de internet entre los activistas de los movimientos sociales. En línea con esta visión crítica de la comunicación, la reprobación a los medios convencionales por parte de los activistas de los movimientos sociales está muy extendida. Lemas como “televisión, manipulación” o “luego diréis, que somos cinco o seis” son habituales en cualquier manifestación y el movimiento del 15-M no fue una excepción. En la prensa escrita del 16 de Mayo, teniendo en cuenta siete de los principales diarios, solo tres de ellos llevaron la manifestación a portada y ninguno como la noticia principal. En 9Cabe señalar que no se trataría de un fenomeno completamente nuevo. Es conocido en la historia el fuerte apoyo relativo (es decir, aislado del factor riqueza) entre las clases intelectuales a opciones como las representadas por los partidos comunistas, en contraste con la timidez en las que en ocasiones eran apoyados por la clase obrera, generalmente analfabeta. De ahí también la insistencia en la importancia de la educación por parte de izquierda clásica. Lo nuevo en este caso sería la consideración del acceso a la Red como uno de los factores determinantes para mejorar el nivel educativo e informativo de la población y fomentar una actitud crítica entre la ciudadanía. 920 ASSIBERCOM Associação Ibero-Americana de Pesquisadores da Comunicação XV Congresso IBERCOM, Universidade Católica Portuguesa, Lisboa, 16 a 18 de novembro de 2017 Twitter la etiqueta #noesnoticia hace referencia precisamente a esta cobertura. Internet es el espacio privilegiado para contrastar y combatir la información de los medios convencionales y en la Red se expresa también la crítica a la cobertura mediática del 15M. El acceso a internet parece abrir por tanto un nuevo espacio de debate, una agenda pública periférica (SAMPEDRO, 2005) que resta poder a los medios de comunicación tradicionales y puede traducirse en el apoyo a movimientos sociales o alternativas electorales, críticas con el sistema y a la vez duramente criticadas (o invisibilizadas) por el sistema mediático tradicional. Manteniendo aún un inmenso poder, las grandes batallas perdidas en los últimos años por el sistema mediático tradicional deben explicarse tanto por el desencanto con la política institucional como por la posibilidad para buena parte de la población de vivir en universos simbólicos ajenos a la agenda y el frame de los grandes medios de comunicación. 5. Conclusiones Postulamos que los nuevos movimientos de protesta así como el surgimiento y relativo éxito de partidos anti-establishment y candidatos outsider, materializan un conflicto tanto intergeneracional como intermediático: - Intergeneracional porque evidencia la fractura entre, por una parte, la cultura política hegemónica (la cultura de la transición en el caso español), unas instituciones y organizaciones políticas anquilosadas (el “PPSOE”) e incluso organizaciones tradicionales de protesta como los sindicatos y, por otra parte, una nueva generación que rechaza tanto los valores como las formas organizativas clásicas, abrazando nuevos referentes como el asamblearismo y culturas políticas que promueven el hacer local y descentralizado (tradiciones libertarias y anarquistas, nacionalismos periféricos, localismos como referencia de la acción de protesta en España) o discursos más trasversales y ciudadanistas, distanciados de las tradiciones de la izquierda clasica pero más modernos y democráticos que la cultura política de lo que se ha dado en llamar el “Régimen del 78”. - Pero también intermediático, porque la estructura jerárquica, la difusión unidireccional y la recepción pasiva de los medios de masas tradicionales se identifica con un sistema político 921