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Juan Peña El Lebrijano y Juan Manuel Suárez Japón (Recital-coloquio)

Suárez Japón, Juan Manuel

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JUAN PEÑA "EL LEBRIJANO" Y JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN (Reci al -Coloquio) Po JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN JMSJ.- Po una ez, el Di ec o de la Real Academia Se i- llana de Buenas Le as no es á sen ado en el luga que en es e salón de ac os se ese a a la p esidencia, si no que , jun o a o os ilus es miemb os académicos de es a doc a casa lo hacen ahí, en la p ime a ila, pa a a ende lo que hacemos noso os, quienes hoy, po su bene- olencia, ocupamos aquí el espacio que hoy se o ece a la palab a y al lamenco. Quie o po ello da les las g acias, como las doy a odos po acompaña nos y ambién, y muy exp e same n e, a quienes son los p o agonis as undamen ales de es e ac o, a Juan Peña Leb ijano y a quien de sde hace ya iempo se ha cons i uido en esa sue e de hom- b e de con ianza que pa a los can ao es es siemp e su gui a is a, a Ped o Peña Do an e, su sob ino, un gui a is a jo en que, -de cas a le iene-, p olonga la es i pe de ese o o Ped o Peña, he mano de Juan, al que ha acompañado ambién du an e la gos pe iodos de su ca e a, como lo hizo con la mayo ía de los g andes a is as lamencos de la segunda mi ad del siglo pasado. Como saben, el obje i o de es as do s sesiones que se han p og amado en es as Jo nadas es que, además de unas sesiones más e lexi as y eó icas sob e las elaciones en e la Li e a u a y el Fla- menco pudie a ambién aquí, en es a egia, solemne, his ó ica sala de la Academia, oí se can a lamenco y que ese lamenco "can ado" ue a ambién lamenco "ca n ando" le as de la llamada Li e a u a Uni e sa l, o de la li e a u a, sin más, po que después de habe oído es a mañana la dise ación de Félix G ande sob e los alo es de 446 JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN esa lí ica he mosísima con enida en los can es lamencos, quizá lo co ec o ue a eso, deci que los a is as que nos isi an an a can a le as de la li e a u a, sin más apellidos ni apelaciones. Desde ese pun o de is a, pues, lo más impo an e de cuan o a pa i de aho a a a ocu i aquí es lo que nos deje Juan Peña Leb ijano, su can e, su expe iencia c ea i a, sus ap oximaciones can ao as al mundo de la li e a u a. Mi papel aho a y en adelan e se á p oduci una se ie de e lexiones encaminadas a pone a Leb ijano en si uación, es deci , con ganas de can a y de exp esa se. En mi in e ención de la sesión inaugu al de es as Jo nadas y en o as que le siguie on se ha ei e ado la ci cuns ancia de que sea és a, la Real Academia Se illana de Buenas Le as, una ins i ución de an a impo ancia, de an ísima sol encia en la his o ia de la cul u a se illana y andaluza, dos eces cen ena ia, y que pese a ello no había escapado a ese desencuen o que du an e an o iempo han enido el mundo llamado in elec ual o académico y el lamenco. Po eso, ehuyendo cualquie exage ación o cualquie ín ula que nos lle a a a p oclama su ca ác e de his ó ica, si es cie o que odos hemos ido ponde ando que es as Jo nadas e an a la ez opo unas y necesa ias y que es aban llamadas a se un hi o, modes o pe o señalado, en la ida de es a ins i ución y desde luego en la ida del lamenco. Todos hemos des acado que es a es la p ime a ez que algo así se p oducía: la Real Academia Se illana de Buenas Le as ab ía sus pue as al la- menco. E a una p ime a ez muy espe ada que po in llegaba y que po ello se ca gaba de un alo simbólico. Así ue en endida desde que p odujimos los p ime os con ac os encaminados a gene a la, a ins ancias de los académicos Ramón Se e a y En ique a Vila, con el a al del Di ec o de es a Academia y la pa icipación ac i a del p o eso Ra ael In an e. Siemp e supimos que, cualquie a que ue a el modo en que las Jo nadas se ealiza an, cualquie a que uese su es uc u a y sus pa icipan es, lo ascenden e se ía que log ásemos lle a la a cabo, po que e a un obje i o deseable que endi ía un cla o se icio a la cul u a se illana y andaluza, al lamenco y a la Academia. Esa idea sigue aho a g a i ando en mí en el momen o de comenza es as palab as. Al cabo de dos siglos y medio de his o ia de es a ins i ución el lamenco se hace un si io en ella. Pa a alo a es e hecho bas a ía con pensa en lo que ha pasado JUAN PEÑA "EL LEBRIJANO" Y JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN 447 po es a Academia, lo que aquí ha sucedido y lo que aquí se ha apo ado a la cul u a y al conocimien o, bas a ía ememo a la nómina de los in elec uales y a is as que han pasado po es a misma sala, po es a Academia y descub i emos a lo más b illan e de la ciencia, el pensamien o y la cul u a de España, de Andalucía y de Se illa. Solo la li s a de los académicos que la han in eg ado y la in eg an n os pond ía en e a lo mejo de los in elec uales, cien í icos, esc i o es y a is as de sus iempos. Reco da a los que han ansi ado po aquí nos da ía un balance excepcional, se ía una lis a casi in e minable po su núme o e inaba cable po la al a calidad de sus in eg an es. Desde esa pe spec i a y en una si uación como la p esen e me esul a ine i able p egun a me: si el lamenco hubie se sido, -como c eo que es y que ue siem p e-, una mani es ación cul u al a la que hubiese acompañado el espe o y el econocimien o ins i ucional que me ece, el econocimien o de la Academia y de la sociedad, si hubiese es ado odeada de ese equisi o y no hubiese sido conside a- do, -como po desg acia ha sucedido-, de una o ma despec i a po sec o es in elec uales que, p ecisamen e po eso e an lo s p ime os y más obligados a descub i , a ei indica lo y a ensalza sus alo es, en de ini i a, si el lamenco hubie se sido una mani es ación más de la c ea i idad human a, es udiada como las demás en las uni e sidades, econocida en las Academias, analizada po esc i o es, po c í icos de la cul u a ... , si eso hubiese sido así, ¿qué di íamos de Juan Peña Leb ijano?, ¿qué papel le o o ga íamos en odo ello a es e Juan Peña Fe nández que hoy nos acompaña?; pues se ncillamen e di íamos de él lo que aho a me a e o a a i ma an e us edes: que Juan Peña es un clásico, uno de los clásicos de esa ex ensa, compleja y ma a illosa cul u a que es el lamenco. Lo dije ambién así hace unos días en el salón de plenos del Ayun amien o de su Leb ija na al, con ocasión del ac o que allí i- imos al o o gá sele públicamen e su condición de hijo p edilec o de aquella ciudad en la que Juan io la luz p ime a. Eso es Juan Peña, al ma gen de o as muchas cosas que pudiésemos deci de él, un clásico.¿ Y qué en iendo po al?, ¿cómo debe ía en ende se es e co ncep o que aho a inco po o en mi e lexión, qué es un clásico?. Una espues a b e e me lle a ía a señala que en oda mani es ación a ís ica, cul u al, cien í ica, in elec ual, un clásico es alguien que le 448 JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN da cue po al conjun o de alo es que ca ac e izan a ese mo imien o in elec ual, cul u al o a ís ico, alguien que le da cue po y os o y que lo hace po habe nos dejado una ob a que es p eciso conoce y analiza en p o undidad po que sin ese conocimien o ya no se á posible en ende en su pleni ud el e e ido mo imien o al que pe enece y al que ha ayudado en g an medida a con onna . Es po an o un e e en e, i ula de una ob a que obliga y exige a su conocimien o, so pena de no en ende del odo la ealidad que se p e ende conoce . Es deci , se puede se un a icionado al lamenco y sabe muchas cosas de él, pe o conoce a es a cul u a signi ica, en los é minos en que me es oy e i iendo a ella, supond ía nece- sa iamen e conoce la ob a de una se ie de nomb es singula es, -sus clásicos-, que son los pila es esenciales sin conoce a los cuales no se pe cibi ía su ealidad comple a. Y pa a el lamenco, Juan Peña Leb ijano es uno de ellos. Yo c eo que Juan es eso. Es así como lo eo, pe o aho a se lo p egun o a él. ¿Es o es una locu a de un amigo que e admi a desde hace mucho iempo o iene sen ido?. JUAN LEBRIJANO (JL).- Bueno, an e s de con es a me gus a ía pode da las g acias a los eminen es p o eso es aquí p esen es, al Rec o Magní ico, mi amigo Juan Manuel, a los seño es académicos, da les las g acias po su in i ación pa a es a aquí homenajeando al lamenco, que es algo que o ma pa e de mi ida y que po an o ambién a mí se me es á hon ando con ello. También es pa a mi muy ag adable que en un ac o an he moso como es e es én aquí una se ie de a is as, mi amigo Félix G ande, el modis o Toni Beni ez, o la bailao a Pas o a Gal án, muy in e esada ambi én po la li e a u a, de la que engo el enca go de hace alguna ob a pa a ella. Todos ellos es án ambién ce canos a ese mundo del a e, de la li e a u a. Sean bien enidos odos. (JUAN CANTA SU "TRUENAN ... ", CON LETRAS DE FE DERI- CO GARCIA LORCA). JMSJ.- Muy he moso eso que has can ado Juan. ¿Y sob e lo que an es e decía cual es u opinión? JUAN PEÑA ' 'EL LEBRIJANO" Y JUAN MANUEL SUÁREZJAPÓN 449 JL.- Si lo que dices es una lo cu a es una boni a locu a. Pe o amos, c eo que es ealidad lo que es ás diciendo. En odo caso, ya se dice que las no mas se hacen pa a pa i las y que las locu as son men i as. Pe o a los que es án locos los me en en un manicomio, y ú no es ás loco. Tú e es ca ed á ico y ec o , po lo an o ienes conocimien os pa a deci lo que es ás diciendo. No e es a la pe mi ido deci locu as y yo c eo que no son ninguna locu a esas cosas que has dicho, así que no engo nada más que añadi . JMSJ.- Reco demos la le a del can e: "Dice cosas es e loco, que la e dad no la dice, pe o men i a ampoco". En in, sigamos. Juan es un a is a muy complejo y es ambién una pe sona compleja, po que ambas cosas suelen i casi siemp e unidas, la pe sona y el pe sonaje. No siemp e sucede, pe o a eces sí y desde luego, lo es án aquí, en el caso de Juan Peña. Es complejo po su pe sonalidad y po su ob a. Ni lo uno ni lo o o pueden en ende se con una mi ada sola ni supe icial. Requie e e lexiona , conoce los, es udia los con de enimien o. Quizá po ello él dice a eces cosas muy du as sob e sí mismo; po ejemplo, hace poco ha dicho, -p ecisamen e en un cu so desa ollado en la Uni e sidad In e nacional de Andalucía-, que "yo no soy pe ec o, pe o mi ob a sí es pe ec a ". ¿Cómo hemos de en ende eso, Juan? JL.- Sí, lo he dicho y lo c eo. Yo no soy pe1 ec o, po que con el debido espe o a odas las eligiones, yo soy c eyen e y c eo que solo Dios es pe ec o, pe o yo no lo soy. Tengo muchas debilidades y de o maciones o cosas malas, -no quie o deci que sea mala pe - sona-, como las pueden ene o as pe sonas. He come ido allos y he dicho cosas que al ez no debie a habe la dicho y he enido que pedi disculpas po ello. Pe o mi ob a sí es pe ec a, en el sen ido de habe sido un cons an e es ue zo de c eación, de que es esul ado de una cons ancia en mi condición de a is a y de c eado . Yo empecé g abando con Paco Aguile a can ando "Los ejes de mi ca e a", de Yupanqui, y no sabía quien e a es e seño . Lo supe luego, más a de me di cuen a de la impo ancia de es e pe sonaje al que yo can aba sin conoce lo. Pe o desde muy p on o empecé a busca y a hace cosas, p eso de una inquie ud que no me dejaba. Más a de, como se sabe, hice "La palab a de Dios a un gi ano", 450 JUAN MANUE L SUÁREZ JAPÓN que es la p ime a ez que se g aban iolines so nando po bule ías. Que nadie se con unda con es o. Que no ue Cama ón quien puso los iolines, ni ue Paco de Lucía; que eso es aba hecho ya en 1971 y lo hice yo en esa ob a. Después un día, en una en e is a con el Loco de la Colina me aco dé de una ase que decía Mai ena: "los gi ani os del Pue o ue on los más desg aciados ", y conec amos con Félix G ande y nos pu simos a abaja . Yo le di idea s y él ue haciendo unos ex os p eciosos, muy bien es udiados y undamen ados, y así nació el ela o de "Pe secución" y la ob a que hice. El mundo, ese mundo socialis a, el que es a ba oda ía con F anco, c eo que an o a gen e como Félix, como al Loco de la Colina y a mí no s debe un esp e o, po es o y po o as cosas. C eo que lo enemos, pe o nos lo me ecí amos. Po co después es cuan o empecé a es udia o o asun o del que de i ó o a ob a mía , esa he mosa locu a de las músicas andalusíes. Empecé a indaga esas elaciones mu sicales y cul u ales y muc ho s se pusie on las manos en la ca beza. Algunos decían: "el gi ano y lo s mo os ", así de esa o ma an despec i a, "el gi ano y los mo os" . Incluso algún compañe o, cuyo nomb e no di é, dijo que yo e a un aido y no me con a aba nadie. Yo pasa ba a igas y es aba sin un du o. La usión e a un pecado y aho a la usión es algo que buscan odos, lo hace has a Fe án Ad iá con los ga banzos. O sea, que muy loco no es aba. Y después he seguido haciendo lo que c eía que de- be ía hace . Yo no me he mo ido nunca sólo po dine o. Tenía buena si uación con la s compañías discog á icas en aquellos momen os, pe o me mo ían má s mis se n imien os. Venía de una amilia cul u- almen e mu y o mada, había es ado cinco años con la Niña de los Peines, co n aba con una la ga amis ad con An onio Mai ena, había conocido a Juan Talega y a Tomás To e, en in odo eso es aba en mí y seguía es ando hicie a lo que hicie a. Y es aba odo lo que aía de mi ca sa. Me he mo ido si emp e po un a mo y una a ición desmedi- da po el can e y eso es lo que me ll e ó, de un modo subconscien e, a la li e a u a. A la li e a u a lle gué así, de un modo como in ui i o, po que yo no había es udiado, yo no enía los conocimien os. Me salí delco - legio en lo que aho a se ía el segundo del BUP. Pe o yo he es udiado de spués a mi mane a, po que me han in e esado las cosas. Aunque aho a ea que no me hizo al a pa a mi ca e a, sin emba go digo que ojalá hubie se es udiado, hubi ese ido a la uni e sidad, po que JUAN PEÑA "EL L EB RIJ AN O" Y JUAN MAN UEL SUÁREZ JAPÓN 451 una ieja ilusión que yo enía e a se a qui ec o. Una ez es u e en Capadocia y cuando i lo que había allí, aquellos edi icios, pensé que odo aquello lo había soñado yo de chi co, que aquello e a co mo si lo hubiese is o an es. Fija os qué cosas má s ex añas. Eso es lo que yo sen í cuando i Capadocia. Y no sé po qué pasan esas cosas que no se pueden explica . Y así me he ido mo iendo después, a lo la go de mi i da, siemp e con esa aspi ación esa inquie ud c ea i a, has a e mina con es e abajo de Ga cía Má que z. JMSJ .- Bien, ya emos cómo Juan no s a dejando e cómo hace y sien e las cosas. Siemp e desde s us aden os, sin las p e- cauciones o l as p udencias excesi as que a n a s eces en uel en al cinismo. Como a naciendo su pensa mi e n o an saliendo sus pala- b as. Es o me hace ea i ma me en la idea de que, al habla de Juan hay que en e en cuen a que la suya es una ob a y una pe sonalidad compleja que no se puede esumi de un m odo simple, no se puede en ende de un modo lineal po que se ía impo sible. A Juan no se le puede en ende del odo a pa i de un di sc u so lineal y uni a io, como una simple ayec o ia que se inició can ando a pa i de los que habían sido sus magis e ios más inmedia o s: esa eno me gi a- ne ía andaluza que se mo ía po en e Leb ija y U e a, que sig ui ó luego po el ap endizaje jun o a Pas o a Pa ón o An onio Mai ena y Juan Talega y que a pa i de un cie o mom en o, cuando ya Juan co- mienza a ola solo, se aden ó en inicia i as no edosas, a iesgadas pa a su iempo, en e o as aquellas en las que Juan a ó de in eg a sus can es en amas a gumen ales (Pe secución o La. palab a de Dios a un gi ano) y as í, has a desemboca en su úl imo abajo, nada menos que sus en ado en la li e a u a del maes o Gab iel Ga cía Má quez. Yo c eo que odo eso le sucede po que en Juan Leb ijano se cumple y se hace p esen e ese asgo que o o g ande de nues a cul- u a lamenca, Manolo Sanlúca , a ibuye a los a is as que de e dad lo son, en aquellos que son capaces de c ea y de c ece sin pe u ba sus aíces; así dice Sanlúca que los a is as lamencos deben se como á boles, que enga aíc es p o undas y que enga amas que sean como alas de palom as . Á bol que no se pie da nunca, que no se dis ancie de sus o ígenes y no pie da nunca ese se n ido de sabe de donde se iene, pe o que enga alas de palomas, es deci , que sea ca- 452 JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN paz de ola , de soña y de c ea a pa i de esas aíces y de ese cla o sen ido de la pe enencia a una cul u a que a odos in eg a. Y Juan es un p o o ipo de esos a is as, a e ados a sus aíces, pe o capaci ados pa a c ea a pa i de ellas. Sus aíces es án cla as. Juan espi a, can- a, ac úa y odo lo que hace mani ies a cla amen e su ap endizaje: en 1960 ya ue econocido ganando el p emio del Concu so del Fes i al An onio Mai ena, un p emio que en onces, -hoy quizás no podamos segui diciendo lo mismo-, hacía sali a los que lo ganaban con un cie o es igma, con un comp omiso y con una sol encia pa a a anza po el camino de la au en icidad lamenca. Luego, su inquie ud pe sonal y a ís ica le hizo ace ca se a mundos que en onces e an plenamen e desconocidos pa a el lamen- co. Eso llamaba la a ención en algunos ámbi os, ambién le p oducía incomp ensiones, po que oda ía casi nadie e a capaz de de ec a el alo pione o y p ecu so de cuan o Juan hacía. Recue do a es e espec o que hacia el comienzo de lo s años se en a i en la ca pe a de uno de sus discos, -c eo que el que con e nía La palab a de Dios a un gi ano-, que Juan se lo dedicaba a Mahalia Jackson, una de las g andes oces del blues y que e a un nomb e apenas conocido más que po la mino ía que seguía esas mú sicas de aquellos lejanos o íge- ne s no eame icanos. Desde luego, e an iempos que oda ía es aban muy lejos de que llegase al lamenco la oleada de la inno ación que ino luego y cuando uno ad e ía que eso es aba en la cabeza de un gi ano de Leb ija que hacía lamenco no podía po menos que sen í una cie a pe plejidad y descub i que Juan no podía se un a is a más ni una pe sona cualquie a. Y más a de ino su descub imien o y su idilio con Tago e. JL.- Mi idilio y mi admi ación po Rabind ana h Tago e sigue en pie, es á i o y me gus a ía que mi p óxima ob a u iese elación con su li e a u a. Es más, me gus a ía hace la y da po e minada e sa o ma de c ea a pa i de la li e a u a. Solo me queda ía el comp o- miso que engo conmigo mismo de hace una especie de an ología de soleá y de segui iyas, con la gui a a de mi sob ino. Se que puedo hace lo. Aho a enimos de ac ua en Mad id, donde hemos es ado ein iún días y he hecho es segui iyas dia ias y las es dis in as. Ahí es aba ya la an ología. Pe o lo de Tago e no puede deja me, po que él mue e el mismo día en que yo nazco y luego he is o sus JUAN PEÑA "EL LEBRIJANO" Y JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN 453 esc i os y me gus a ía usa lo pa a can a . Hace ein icinco años que engo sus ob as en mis manos, pe o es muy di ícil, muy compleja. JMSJ.- Bueno, as es a la ga plá ica lo mismo ienes yaga- nas de ol e a can a . Pe o ol e emos a esos encuen os eales o li e a ios, Tago e, Ga cía Má quez y o os, pe o odo eso es li e a u a que manejas además de la cuo a, obligada pa a cualquie lamenco andaluz, de con a las ob as de nues os g andes poe as, Lo ca, Ma- chado,Albe i y o os. Con sus le as Juan ha ido cons uyendo ob as en las que las mezcla y en cie o modo las ec ea al me e es os e - sos en los compases y esquemas í micos de alguno de los palos del lamenco, especialmen e el compás de la bule ía al golpe en el que Juan ha sido y es uno de sus g andes dominado es y ejecu o es. Si a pa i de es os ma e iales Juan acaba haciendo esa ob a que Pas o a Gal án le solici a es oy segu o de que hab á que es a a en os po que el e sul ado puede se muy he moso. Desde luego, lo úl imo que he podido e de bailes de Pas o a y músicas de o o Peña, sob ino de Juan y he mano de es e Ped o que aho a no s acompaña con su gui- a a, Da id Peña Do an es, no ha podido se mejo . Lo que enga, pues, no pod emos pe dé noslo. (nJAN CANTA POR BULERÍAS AL GOLPE DESARROLLANDO LETRAS DE LOS POETAS ANDALUCES ANTES CITADOS) JMSJ .- Quie o añadi aún un nue o da o con elación a es a plu al, poliéd ica pe sonalidad de Juan Peña Leb ijano. Ha ce unos años es aba yo en Chaouén (Ma uecos) a ca usa de algunas a eas p o esionales. Solici é la ayuda de algún guía pa a pode e lo máximo de aquella ciudad en el poco iempo del que disponía. Vino un jo en de apenas ein a años, es ido con chilaba, ba ba incipien e y el pelo apado. La p ime a imagen mi inquie ó po que ep oducía la que solemos asocia con los ac uales ac i is as del peo de los undamen alismos. Me equi oqué de plano. E a un jo en educado y si mpá ico y, sob e odo, aman e del pa imonio y la cul u a de su ie a, ilólogo po la uni e sidad de Te uán y un conocedo p o undo de aquella ciudad y de sus cla es más ín imas. En un cie o momen- o, casi al inal de nues o eco ido, jun o al la ade o de Chaouén, a 460 JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN ción y de mode nización del lamenco. Pe o obse a án que mien as hablo es oy haciendo señales, po las que me disculpo y que les ad ie o que an des inadas a hace que se ace que y nos di ija la palab a alguien que iene mucho que e con es a ob a y con o as incluidas en las g abaciones más ecien e de Leb ijano. Me e ie o a Cas o Má quez, a quien pido que aho a nos explique el modo en que se han abo dado es as di íciles adap aciones de la ob a del g an esc i o colombiano pa a hace las can ables po Juan. Po que en e la p osa y el ex o can able hay mucho abajo que ha sido ealizado po Cas o al que aho a comp ome o de es e modo. CASTO MARQUEZ.~ Buenas a des. Es ob io que no es aba p e is o que u iese que oma aquí la palab a, no es aba en el guión, pe o a a é de explica me. Conozco a Juan Peña desde hace muchos años, pe o la p ime a colabo ación más o mal en e noso os es cuando me pidió que le hicie a una cosa pa a su disco Llg imas de ce a. Salió bien y luego hemos seguido colabo ando en cinco discos más. Pe o hace cua o o cinco años, paseando po la a ena de la playa de la An illa, me dijo que que ía hace algo sob e la ob a de don Gab iel, -que es como Leb ijano siemp e lo nomb a-, que e a como si quisie a ag adece le aquella ase y en in, que pensásemos en hace algo. Es u e mi ando la ob a del esc i o , pensando, dándole uel as y un día le dije a Juan que en Los cuen os pe eg inos que e an p eciosos se podía saca algo y que, además de su g andes no elas, había ela os magní icos y que e a po ahí po donde podíamos encon a algo. Le pa eció bien y ue lo que hice. Relee los ela os, sin e iza los has a el ex emo de pode hace los le as can ables. E a un abajo muy di ícil. Po eso cuando le lle é los p ime os ex os Juan me dijo."¿ Y es o có mo se puede can a ?". En in, así ue la cosa y muchas ho as de abajo al ededo de ello. Me aleg ó mucho el que cuando, an es de g aba , le mos amos los ex os a Ga cía Má quez y le pedimos pe miso pa a pode hace el abajo nos dijo que sí, que s in p oblemas i ásemos pa a adelan e. A mi me p eocupaba mucho sob e odo que la música en- caja a bien en lo que yo había esc i o a pa i de los ex os de don Gab iel. Y eso ue ya un abajo de Ped o y de Da id Peña, los so- b inos de Juan, g andes músicos y g andes lamencos los dos, con muchos conocimien os an o del lamenco como de las mú sicas en JUAN PEÑA " EL LEBRIJANO " Y JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN 461 gene al. Fue mucho abajo, días y días en el es udio de Da id, unos sob e o os. Componiendo, ensayando o mas, has a que aquello ue saliendo. El esul ado es el disco que conoce éis. Pa a mí hay sob e odo una pieza que c eo que es donde mejo se ha encajado ese ea- lismo mágico que ca ac e iza a la esc i u a de Ga cía Má quez, es el úl imo, el "Ludo ico, dime". Bueno, pues así es que como se hizo es a ob a o al menos así es como yo lo he i ido. G acias a odo s. (SIGUE EL CANTE DE JUAN POR SOLEÁ DEL DISCO DE GARCIA MARQUEZ) JMSJ .. Cuando hemos es ado buscando una pa e del disco pa a inclui la en es a sesión hemos elegido la soleá, po que es la que se adap a mejo pa a hace lo, como se a a hace aquí, sólo con el acompañamien o de la gui a a, po que en el es o de la ob a se incluyen acompañamien os más complejos. Y aho a, pa a ce a es a sesión, en las Jo nadas sob e Flamenco y Li e a u a, Juan Peña quie e a hacemos o o can e, ub icando con él es a alianza c ea i a an uc í e a con Cas o Má quez de la que hemos hablado y que es á ex aído de su disco Sueños en el Ai e. Nada más po mi pa e. Solamen e ei e a mi ag adecimien o de Ped o Peña y especialmen e a Juan Peña po su p esencia y su apo ación magní ica de es a a de, po su ob a, po se como es y po habe eng andecido es e p oyec o de la Real Academia Se illana de Buenas Le as, con cuya inicia i a de ab i es a pue a al lamenco lo ha eng andecido y po lo cual deseo exp esa le ambién la más sen ida de mis g a i udes y de mi econocimien o. JL.- También yo quie o da las g acias a la Real Academia de las Buenas Le as y de la s buenas cosas. También a Juan Manuel a quien conozco desde hace muchos años, desde que iba a e me en Jos es i ales, en el de la Pa puja de Chiclana, con sus muje , ecién casados. Tenemos muchas his o ias compa idas y pendien e s. Lo que oy a can a aho a es algo que quie o expone , po que iene un signi icado y po que no me impo a econoce aquí que yo u e un momen o muy malo en mi ida, muy complicado. Lo dije 462 JUAN MANUEL SUÁREZ JAPÓN ----- -- --- públicamen e y no pasó nada, po que las cosas cuando se dicen de e dad odo el mundo es capaz de en ende e. Fue un mal momen o co n la maldi a d oga y en onces i mé un con a o pa a hace unos discos y no enía ni puñe e a idea de lo que iba a hace . En onces llamé a Cas o y le dije que enía que hace un disco y que no s abía ni po donde empeza . Le dije que como engo una gui a a, -que ya he donado a una undación de Leb ija-, y que enía unas músicas hecha s, pe o que él enía que pone las en o den po que yo no es aba en condiciones de hace lo. Y Cas o la s cogió y empezó a hace me un as le as que encajaban pe ec amen e con aquellas músicas que yo había ido sacando. De es o hace ya unos sie e u ocho años. Esas le as las lle a é siemp e en mi co azón, po que e lejaban pe ec a- men e lo que yo sen ía. En in, las cosas pasan y pa san. Yo en onces me me í en mi casa y a lo mejo odo aquello me qui ó de ma a me en la can-e e a. Lo único que hacía en la casa e a compone y así nacie on algunas de las cosas que luego he ido g a bando, como es a que oy a ca n a aho a. De ahí ienen es as músicas. Lo hizo es e amigo, es e he mano que supo en ende me cuando yo no es aba bien.