Bernardino Telesio, La naturaleza según sus propios principios: [Reseña]
Full text
Na u aleza y Libe ad. Re is a de es udios in e disciplina es. Núme o 4, 2014. ISSN: 2254-9668
259
Be na dino Telesio, La na u aleza según sus p opios p incipios
(Lib os p ime o y segundo nue amen e edi ados) Nápoles, 1570,
Mad id, Tecnos, 2013. Ed. de Miguel Sa alegui.
Miguel Sa alegui ha cubie o con su cuidada edición un hueco impo an e
den o de la bibliog a ía en cas ellano ela i a a Be na dino Telesio, pe so-
naje a quien F ancis Bacon conside ó “el p ime o de los mode nos”, y que de
alguna mane a lo es, al menos po lo que se e ie e a la iloso ía na u al. Su
ob a ísica cla e es La na u aleza según sus p opios p incipios (1565, 15702,
15853), y esul a de obligado conocimien o pa a comp ende la ansición
hacia el nue o modelo de uni e so p opio de la ciencia mode na. Se a a de
un ex año lib o, como ex año ue su au o desde muchos pun os de is a:
adicalmen e an ia is o élico y, sin emba go, p o undamen e apegado al
modo a is o élico de en ende la iloso ía y el mundo. Compues o más de
ein e años después de la apa ición del lib o de Copé nico sob e los o bes
celes es, lo desconoce po comple o an o en la le a como en el espí i u. No
obs an e, encon amos aquí una oz mucho más p óxima a noso os que la de
la mayo ía de los que ges a on la e olución cien í ica.
¿Cómo es posible? Telesio es el más i me de enso de la cen alidad e
inmo ilidad de la Tie a, has a el pun o de censu a a los que con e ían un
mo imien o na u al al elemen o “ ie a”. También es uno de los au o es que
más se han alejado del pun o de is a cuan i a i o, condición de posibilidad
del desa ollo de la ísica ma emá ica, es deci , del único modo que enemos
de concebi la ísica de New on pa a acá. Imposible ene algo que e con lo
Na u aleza y Libe ad. Re is a de es udios in e disciplina es. Núme o 2, 2013. ISSN: 2254-9668
260
que a a eni después una ez que se han con aído an g a ísimas hipo ecas.
Telesio eniega (po supues o sin sabe lo) del u u o, pe o ampoco se mues-
a como aledo del pasado. Es, más que la mayo ía de sus con empo áneos,
un e oluciona io, pe o la e olución que quiso p opicia e a dis in a de la que
luego ue. Una ez más se con i ma la pa adoja de que las e oluciones de
la go alcance no las hacen espí i us inno ado es, como Pa acelso, Telesio o
B uno, sino empe amen os más bien conse ado es, como Copé nico, Ke-
ple o el mismo New on. El caso es que la doc ina de Telesio no es an igua
ni mode na; es ep esen a i a de una época como el Renacimien o en que se
explo aban odas las ías, las que habían sido, las que acaba ían siendo y las
que se consumie on como una es ella ugaz en el b e e iempo que les ocó
se .
Sa alegui o ece una aducción g a a al lec o : consigue hace asimilable
un lib o a agoso y obsesi o, pe o eple o de ue za. El la go es udio in o-
duc o io si úa al pe sonaje, disecciona la ob a, no esconde sus debilidades,
esca a las líneas maes as de un pensamien o que iende a pe de se en los
meand os de la polémica desa o ada. Pone de mani ies o sus g andes debili-
dades, sin ensaña se con ellas (las no as a pie de página den o del ex o son
pa icula men e escla ecedo as). En es e caso hab ía que deci , sin emba go,
que lo alien e no qui a lo co és, y sin deja de pone el dedo en las nume-
osas llagas de la iloso ía elesiana, e idencia su p o unda o iginalidad y
has a su genio. Nada o casi nada de lo que Telesio sos u o lo sos enemos
hoy. Ni siquie a conoció una p o isional igencia como las eo ías del lo-
gis o o del caló ico. Ni ideas, ni mé odos, ni c i e ios, ni p incipios. Tan o el
con inen e como el con enido de su p opues a ue on a pa a al basu e o de
la his o ia. Se di ía que odo en él e a pe ecede o. E pu … so p enden e-
Na u aleza y Libe ad. Re is a de es udios in e disciplina es. Núme o 4, 2014. ISSN: 2254-9668
261
men e, el ilóso o esul a an o más i o cuan o más mue a nació su ilo-
so ía. El pol o que ha sepul ado sus ase os no ha conseguido apaga el eco
de su oz, de su ecia pe sonalidad dispues a a plan a se en e a las más e-
conocidas au o idades y a desa ia los mis e ios más ecalci an es. Mejo que
ningún o o coe áneo supo Telesio que el pensamien o ya no pod ía segui
ampa ándose en a gumen os de au o idad: e a impe a i o eje ce la iloso ía a
la in empe ie, a anza sin andade as, desa ia las e dades que sólo pasaban
po ales de pu o epe idas. Ese había sido el pecado no solo de la escolás ica,
sino ambién del humanismo, que se había con o mado con suplan a unas
e e encias po o as. La p ueba de uego del nue o es ilo es el u o icono-
clas a, y a e que Telesio lo eje ce de modo cabal: no sólo ep ocha a
A is ó eles un sin ín de e o es: llega incluso a dic amina qué hab ía enido
que deci pa a se iel a sí mismo. Con insolencia, en e ec o, p oclama en el
í ulo de uno de los capí ulos: “El uego no es seco, sino húmedo y, sob e
odo, a A is ó eles debe ía habe le pa ecido húmedo” (223, II, Capí ulo 25).
El lib o en sí es una la guísima pe o a a sob e el iejo asun o del a ché.
Si úa de nue o en el cen o de la escena las iejas dispu as de los p esoc á i-
cos, as echaza los ins umen os concep uales con que A is ó eles había
in en ado supe a las. Las dis inciones cla e del es agi i a —ac o/po encia y
ma e ia/ o ma— a a on de lle a aquellas discusiones a un e eno más
sólido, e ec uando un ánsi o de la ísica a la me a ísica, de mane a que la
doc ina de los elemen os (cua o subluna es y una quin a esencia celes e),
sólo debe ían ene en adelan e una impo ancia eó ica subal e na. Lo
mismo hab ía ocu ido con las dos oposiciones cuali a i as básicas ( ío/calo ,
seco/húmedo). Telesio echaza esa salida hacia la abs acción y la me a ísica,
y se condena a un ac ualismo on ológico en el que las cualidades opues as no
Na u aleza y Libe ad. Re is a de es udios in e disciplina es. Núme o 2, 2013. ISSN: 2254-9668
262
saben coexis i y es án en pe pe ua lucha. Es e escena io eó ico no conoce la
ansacción o el equilib io y solo con empla claudicación o ic o ia. En la
ísica de Telesio odo es á en ac o, de mane a que la única al e na i a es la
eunión de lo a ín y la des ucción mu ua de lo desemejan e. Hay que e o-
ma la discusión abie a po los milesios sob e los p incipios y aquí Telesio
ei indica (lo que se á una de sus poquísimas in uiciones ce e as) la unidad
del cosmos en e a la oposición a is o élica en e el mundo celes e y el sub-
luna . Es o no implica que ecupe e la eo ía de los cua o elemen os, que
pa a so p esa del lec o a ibuye a los hipoc á icos y no a Empédocles, eo ía
que a su ez echaza y simpli ica adicalmen e, quedándose con una pa eja de
p incipios (la ie a en e al cielo, el sol o el calo , que en de ini i a se usio-
nan y con unden) que se sob epone y calca la única oposición de cualidades
econocida como undamen al: calo - ío. La his o ia del uni e so es en on-
ces la his o ia de la in asión y conquis a de lo es á ico y pasi o de la na u a-
leza (la ie a) po lo dinámico y ac i o (el sol), en una lucha sin cua el que
sólo puede acaba con el iun o del segundo elemen o, aunque no sin las
innume ables icisi udes que cons i uyen el día a día del de eni cósmico. Ni
pan eísmo, ni pananimismo, ni panbiologicismo: la suya es una isión que de-
be íamos cali ica de “pan e micismo”.
El p incipal ac i o de la iloso ía de Telesio es la eno me ue za de su in-
uición undamen al y la é ea cohe encia con que la desa olla. Todas las
oscu idades an ecuen es en el pensamien o enacen is a quedan disipadas
como po ensalmo. Ningún ma e ialis a ni cien i icis a de los que end án
después consegui á un discu so an e so y depu ado. Su más e iden e debili-
dad es el miope cuali a i ismo, con el que se ce ó a sí mismo las pue as pa a
Na u aleza y Libe ad. Re is a de es udios in e disciplina es. Núme o 4, 2014. ISSN: 2254-9668
263
cualquie o a al e na i a que no ue a desa olla a iaciones me a ó icas a
pa i de su idea alismán:
No se debe in es iga po qué ipo de calo ni de qué can idad es án cons i uidos los en es,
pues las di e encias de calo no pueden se pe cibidas con p ecisión. Del mismo modo, la
di e en e disposición de la ma e ia no puede se pe cibida con p ecisión, aunque puede se
dis inguida y de e minada mejo que las ue zas del calo (42, I, Capí ulo 19).
Es el pecado o iginal de su ísica, cuya inmedia a consecuencia ue que se
le ce a on las pue as del pa aíso ma emá ico, cuyos eso os sólo es u ie on
al alcance de los que siguie on la di ección señalada po Galileo, que en es e
c ucial asun o es aba en las an ípodas de Telesio.
Especialmen e inas son las p ecisiones que hace Sa alegui a p opósi o de
la posición eológica de Telesio. La his o iog a ía de es os siglos ha padecido
y oda ía padece una maniá ica búsqueda de he e odoxias, ep esiones y su-
pe che ías. Un poco de sen ido au oc í ico es indispensable pa a a anza ,
haciendo que de ez en cuando la iloso ía de la sospecha e ie a sob e sí y
empiece a duda de sus a á icas descon ianzas. La e dad nunca se alcanza á
si sis emá icamen e damos la espalda a los hechos. Y la e dad en es e caso es
que Telesio no necesi ó juga al escondi e con la inquisición, po que en su
época e a pe ec amen e no mal hace ísica desp eocupado de implicaciones
eligiosas. Simplemen e nadie en endía que el papel de Dios como c eado y
sos enedo del mundo ue a pues o en cues ión po esol e así o asá el p o-
blema de la ma e ia, el mo imien o, las cualidades o las ue zas. Telesio
o maba pa e de cí culos muy ligados a las au o idades eclesiás icas de la
época y su lib o io la luz en la mismísima imp en a del Va icano. Podía
Na u aleza y Libe ad. Re is a de es udios in e disciplina es. Núme o 2, 2013. ISSN: 2254-9668
264
desa olla una ísica de es ilo na u alis a con la misma anquilidad de con-
ciencia con que un a is a al se icio de los papas podía a a en sus elas
emas de mi ología pagana. Sa alegui apun a con mucha lucidez que, si
hubiese conocido la polémica que cien o cincuen a años después se en abló
en e Leibniz y New on-Cla ke, se hubiese pues o sin duda lo un ins an e de
pa e de Leibniz. Po que, y es e segu amen e es el alo más pe manen e de
odo su pensamien o, enía una conciencia me idiana de la di isión en e
causas p ime as y segundas y es aba con encido de la au onomía de es as
úl imas. En es e sen ido, pod íamos e Telesio incluso como un p ecu so
de los a gumen os más ac uales de la eología na u al ep esen ada po un
Helle , un Collins, un Polkingho ne o un Flew y que se basan en la conside-
ación del ajus e ino de las leyes de la na u aleza:
La exis encia de Dios y que Él es c eado de odas las cosas se mues a cla amen e no po
el mo imien o y el ape i o del cielo, sino po su mo imien o y su dis ancia con espec o a
la Tie a, lo cual (como se ha dicho) pa ece habe se es ablecido con is as a que el Sol,
aunque supe e eno memen e a la Tie a, nunca ab ase, sin emba go, ninguna de sus pa -
es, sino que ilumine y i i ique odas, suminis ando a odas sus bienes (352, Capí ulo
60).
Juan A ana
[email p o ec ed]