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Memoria visual del republicanismo en España. Un recorrido fotográfico desde la Segunda República hasta la Transición democrática

Pantoja Chaves, Antonio

Abstract

La fotografía integra la memoria desde el momento de su concepción, al demostrar que es capaz de preservar en el tiempo la fuerza de los instantes y la trascendencia de los acontecimientos. Una cualidad que nos va a permitir presentar al republicanismo español como un episodio vivo de nuestra historia reciente. Igualmente desarrollamos una última cualidad, la fotografía como expresión y fuente de la comunicación visual, que siempre se le había presumido pero que nunca antes había sido concebida hasta su introducción en los soportes digitales.

Full text

Memo ia isual del epublicanismo en España. Un eco ido o og á ico desde la Segunda República has a la T ansición democ á ica An onio Pan oja Cha es (Uni e sidad de Ex emadu a) [email p o ec ed] RESUMEN La o og a ía in eg a la memo ia desde el momen o de su concepción, al demos a que es capaz de p ese a en el iempo la ue za de los ins an es y la ascendencia de los acon ecimien os. Una cualidad que nos a a pe mi i p esen a al epublicanismo español como un episodio i o de nues a his o ia ecien e. Igualmen e desa ollamos una úl ima cualidad, la o og a ía como exp esión y uen e de la comunicación isual, que siemp e se le había p esumido pe o que nunca an es había sido concebida has a su in oducción en los sopo es digi ales. ABSTRACT Pho og aphy, om he e y momen i is shoo , keeps he memo y o he momen by p ese ing in ime he powe and impo ance o ac ions. This ea u e will allow us o p esen Republicanism as a s ill li ing chap e o he Spanish ecen his o y. Simul aneously, we p esen he quali y o pho og aphy as an exp ession and sou ce o isual communica ion empowe ed by he new digi al media. ÍNDICE 1. In oducción 2. La memo ia en la o og a ía. P opiedades de la imagen o og á ica 3. Del ins an e al p oceso. Un eco ido o og á ico desde la Segunda República has a la T ansición democ á ica 4. Imagen his ó ica y edición digi al 5. Re e encias bibliog á icas In oducción Cada ez con más ecuencia se ecu e a las uen es isuales pa a hace memo ia de lo pasado, pa a eco da po medio de la con emplación y la e ocación las imágenes de aquellos acon ecimien os de la his o ia más ecien e. La o og a ía, como ecu so pa a la memo ia, consigue ae es as sensaciones a nues o p esen e y nos pe mi e ememo a las escenas, los e a os colec i os y los luga es que pa ecían condenados al ol ido. G acias a la o og a ía p esenciamos una imagen del pasado en blanco y neg o que a es igua cómo e a el mundo an es de que sob e inie an los cambios y de que apa eciesen nue as imágenes. En la ac ualidad se es á gene alizando la idea de hace memo ia, de p ese a odo ese pa imonio isual y esos ecue dos imbo ables incen i ando la nos algia con el in de ecupe a la memo ia colec i a. Es e iden e que la o og a ía cumple con es a unción esencial y mucho más en un momen o en el que se necesi an las imágenes pa a ene un conocimien o di ec o de lo que ha acon ecido, una mi ada que se omen a y que esponde a la mane a cómo con emplamos el p esen e. La emo i idad es po an o un dis in i o que con iene oda o og a ía, pe o al mismo iempo, es a uen e sugie e o as posibilidades y posee o as p opiedades que desa ollamos en nues a o ma na u al de hace memo ia y que son di e en es a las que se de i an de un epaso me amen e con empla i o de las imágenes de nues o pasado. La o og a ía es an e odo un medio de conse a un ecue do en imágenes, pe o a su ez es mucho más que eso, es un es imulo dinámico pa a la comp esión, la asociación e in e conexión de concep os, de ideas, de expe iencias e, incluso, es pun o de pa ida pa a incen i a la imaginación, po el g ado de subje i idad que con iene oda o og a ía. Es a in e p e ación de la o og a ía como uen e pa a la memo ia nos pa ece más suge en e que la idea de segui po enciando el sen imien o nos álgico, del que, po o a pa e, ninguna o og a ía se puede desp ende . Asimismo, la o og a ía es á alcanzando o as conside aciones en las nue as ecnologías pa a la imagen. Has a echas muy ecien es los di e en es sopo es en los que el homb e sus en aba su memo ia isual han mos ado sus limi aciones e, incluso, sus insu iciencias, lo que ha p o ocado en muchos casos que se nega a su alidez pa a hace memo ia. Los an iguos sopo es pa a la imagen, como po ejemplo el mu o, que se e igió como el medio de e e encia más po en e pa a la ansmisión de ideas y de alo es de e minados du an e a ios siglos, o como la página del lib o, cuya apa ición signi icó oda una e olución cul u al, no han sabido do a a la imagen de un es a u o p opio y signi ica i o, elegándola a un segundo plano. Sin emba go, en la ac ualidad es á eme giendo o o nue o sopo e, el espacio digi al, que iene a cumpli las mismas unciones que sus p edeceso es pe o, además, nos e ela mayo es p es aciones pa a la imagen, y al iempo in eg a una se ie de p opiedades que ecogen y amplían a la ez las apo aciones ealizadas po los sopo es p eceden es. En de ini i a, se a a de hace un uso exhaus i o de la o og a ía, como uen e pa a la memo ia, pe o en un nue o sopo e que acili a la cons ucción y el desa ollo de esa memo ia. Ambas necesidades, la de hace memo ia con la imagen o og á ica y la de con a pa a ello con el concu so de los medios adecuados según las necesidades de nues o iempo, no se mani ies an como una p eocupación p io i a ia pa a la sociedad ac ual, sin emba go, debe signi ica un mo i o de e lexión an o pa a las disciplinas humanís icas como las elacionadas con la comunicación audio isual, plan ea oda una se ie de in e ogan es in es igado es, inicia i as y con enidos que desemboquen en el in en o y, po qué no, en la necesidad de hace memo ia isual en los sopo es p opicios pa a la imagen. La memo ia en la o og a ía. P opiedades de la imagen o og á ica La o og a ía in eg a la memo ia desde el momen o de su concepción, al demos a que es capaz de p ese a en el iempo la ue za de los ins an es y la ascendencia de los acon ecimien os. “De in oca la exis encia humana, el mis e io de la iden idad, lo que queda e elado o pe manece indesci able […] de es a a ea, que po algún mo i o el a e mode no pa ece habe abandonado, sólo sigue ocupándose la o og a ía”1. Al p incipio se enca ga de compone la memo ia indi idual median e la p oli e ación de e a os y escenas amilia es, en un in en o po man ene la adición pic ó ica a la ez que e leja nue as o mas de ep esen ación que inculaban la o og a ía con el ac o de e oca la memo ia. Pe o si es e ac o ín imo y p opio ha signi icado un mo i o pa a la memo ia, la o og a ía, además, se ha dis inguido po su capacidad pa a p ese a en el iempo el ecue do de los g andes acon ecimien os, de los ac os comunes o de las escenas más ele an es que han se ido como e ue zo pa a con o ma la memo ia colec i a. En es os casos, la o og a ía asciende el in e és indi idual pa a con e i se en un enómeno social que incluye un componen e uni e sal que nos hace a odos pa ícipes de unas imágenes colec i as. Una dimensión que empieza a se en endida cuando la o og a ía o ma pa e impo an e de los medios de comunicación, en el momen o en el que sal a del ámbi o p i ado y de ine su ca ác e público. An es de la apa ición de la o og a ía las sociedades del pasado ecu ían a la imagen pa a hace memo ia, pe o bien po su exclusi idad, po el sopo e en el que esidían, bien po el luga que ocupaban en e a las uen es ex uales, o an o po su na u aleza y el signi icado de sus con enidos, no es has a el momen o en el que su ge la o og a ía cuando se puede habla de una memo ia isual colec i a, que pe enece a odos y ocupa unos espacios comunes. Es e iden e que jun o a la o og a ía o as mani es aciones, como el cine o las imágenes ele isi as, han e o zado ese sen ido colec i o que ha a o ecido la composición de una sociedad de inida po la imagen. Pe o no es casualidad que, a pesa 1 Muñoz Molina, An onio, (2004),Ven anas de Manha an, Ba celona, Seix Ba al, p. 281. de la consolidación de o as uen es y medios de ep oducción de imágenes, la an enomb ada Sociedad de la Imagen —sus en ada ac ualmen e en el en o no digi al—, ha ecupe ado a la o og a ía como sopo e masi o de la comunicación icónica, an o pa a con o ma la memo ia colec i a en el p esen e, como a la ho a de gene a una nue a o ma de a ende los acon ecimien os del pasado. Es a p eeminencia cons a a el in e és social que es á alcanzado la o og a ía. En ealidad, es e enómeno no nos debe ex aña ya que la o og a ía, a pesa de habe cumplido más de siglo y medio o p ecisamen e po eso, ha con igu ado odo un uni e so isual decisi amen e in luyen e y di e en e a las imágenes a esanales o na u ales2, y, a su ez, ha gene ado una mane a de concebi el mundo que ha modi icado el conocimien o del mismo, y, sob e odo, ha cambiado la mi ada que el homb e ha enido y sigue eniendo de la ealidad. Al lado de la na u aleza que iban, poco a poco, descub iendo nues os ojos, ha i umpido un uni e so c eado, sob e odo po el ac o o og á ico, que exp esa, modi ica e incluso al e a nues as isiones o igina ias. En es e p oceso de iden i icación de la o og a ía con la memo ia humana son muchas las azones, algunas de ellas impulsadas po cie as disciplinas como las azadas po las eo ías de la pe cepción, es udios de psicología o las in es igaciones en el campo de la neu ología, que ie en explicaciones complejas pe o que a día de hoy son ya muy conocidas, o las ec eadas po o as ma e ias que se nos hacen más in eligibles, como las me á o as a las que ecu e la li e a u a o el cine, que e idencian que la imagen o og á ica cumple con algunas de las unciones de la memo ia De en e odas las apo aciones, la o og a ía mues a o mas p opias de hace memo ia, una de ellas se e ie e a su capacidad de ence a el iempo y el espacio en un ins an e, una cualidad que nues a memo ia ealiza pa a con ina la in o mación isual que ecibe al concen a en un ins an e una in inidad de imágenes. Pa adójicamen e el ins an e a es igua con más ue za el paso del iempo que ninguna o a imagen, a pa i de es a cualidad se explica la posibilidad de cambia su in e p e ación con el paso del 2 En nume osos abajos y es udios sob e la imagen se u iliza el é mino de adicionales o na u ales pa a di e encia las de las imágenes écnicas, cuyo ejemplo más signi ica i o es la o og a ía. Es a di e encia la es ablecen a ios au o es en e los que des acamos a Son ag Susan, (1996), Sob e la o og a ía, Ba celona, Edhasa, o a Flusse , Vilém, (2001), Una iloso ía de la o og a ía, Mad id, Edi o ial Sín esis. iempo, ya que la o og a ía no sólo gana signi icación sino que ambién cambia de sen ido y modi ica su signi icado. Como bien apun a el p o eso Díaz Ba ado, en es as dos p opiedades se e leja la o og a ía en la memo ia, “su ijación y su ans o mación, su solidez y su agilidad”3, de ahí que los ins an es necesi en iempo pa a ealmen e signi ica algo más, como los ecue dos, pa a ealmen e de e mina a una pe sona o un p oceso. Las o og a ías nos sugie en una emoción muy p óxima al ecue do, ya que, en p ime luga , e ocan el pasado, pe o sob e odo, po que se nos p esen a como una uen e que inco po a ese pasado en el p esen e, un ins umen o de la memo ia an ecu en e y a ac i o que nos pe mi e eco da odos aquellos agmen os de la his o ia ecien e, como son, pa a el caso que nos ocupa, las imágenes del epublicanismo en España en sus dis in as mani es aciones —ins i ucionales, polí icas, mili a es, sociales, cul u ales, de exilio o legalidad— y a lo la go del iempo —a a és de los di e en es egímenes polí icos—. Las o og a ías nos ayudan a eco da , se nos e elan como una de las uen es más suge en es a la ho a de hace memo ia, ya que cuando eco damos lo hacemos median e imágenes muy simila es a las o og a ías. Nues a memo ia na u al es á con o mada con las o og a ías de nues a ida, odos aquellos ins an es que concen an las expe iencias y episodios i idos, es más, cuando hablamos o esc ibimos lo que hacemos en ealidad es desplega con palab as las imágenes que hemos e enido en la memo ia. De ahí que la 3 Díaz Ba ado, Ma io P., (1996), La o og a ía y los nue os sopo es pa a la in o mación, Re is a Aye , nº 24, p. 158. o og a ía cumpla con unciones p opias de la memo ia y se es ablezca un p oceso de iden i icación. En base a es a compa ación, la o og a ía además de se una ex ensión del ojo como muchos la han de inido, ambién la podemos con empla como una ex ensión de la memo ia. Pe o además, la imagen o og á ica se nos e ela como un sopo e pa a la memo ia. Las o og a ías suminis an in o mación, da os p ecisos y apa iencia eal an o de las escenas como de los pe sonajes que han quedado cap u ados en los di e en es ins an es o og á icos. A pa i de su con emplación asladan al p esen e la ni idez y cons ancia de un pasado epublicano en España y se con ie en, po an o, en una huella e iden e de un mo imien o polí ico ascenden al de nues a his o ia ecien e. La in o mación que nos p opo cionan a más allá del ins an e mos ado po que es á ca gada de memo ia, nos pe mi e econoce los dis in os pasados, bien sean indi iduales o colec i os, mos ándonoslos al y como ue on y, al mismo iempo sugie e in o mación complemen a ia, un sin ín de explicaciones que cada lec o puede en esaca según sus expe iencias y dependiendo de la elación c eada con el momen o ep esen ado. Es a p esunción de e acidad y emo i idad con ie en au o idad, in e és y a ac i o a odas las o og a ías. Con espec o a es a cualidad, una de las pe cepciones más o iginales que encie a la o og a ía es la posibilidad de cambia la in e p e ación del mo i o o og a iado a medida que pasa el iempo. La o og a ía no es un co e lineal en el iempo sino que ac úa como sopo e de in o mación, inco po a la memo ia del pasado en el p esen e g acias a la ue za del ins an e, lo que pe mi e si ua nos an e cada o og a ía con plena ac ualidad, pues és a a cambiando a medida que lo hace el p opio p esen e. Si se obse a la o og a ía mí ica de Robe Capa de la mue e del miliciano en el Ce o Mu iano du an e la gue a ci il, se pueden llega a comp ende los dis in os signi icados que es a ins an ánea ha p oyec ado a las dis in as gene aciones que la han con emplado, una in e p e ación muy di e en e desde su concepción en los años ein a del siglo pasado has a nues os días. Depende del momen o en que ol amos a mi a la pa a que la o og a ía aya cambiando de sen ido con el paso del iempo. Po an o, aunque apa en emen e la apo ación que o ece el ins an e o og á ico sea la de ence a una escena en el iempo, de eniéndolo, su po encialidad e ela nue as posibilidades di e en es a las de p esen a se como un simple co e c onológico. Las o og a ías co an el iempo pe o ambién se alimen an de iempo, ya que su signi icado se ans o ma con el paso de los años a medida que el espacio ideológico, la ealidad social y cul u al en la que se concibió se e igualmen e ans o mada. En es e sen ido es muy ú il y suge en e obse a como cie as o og a ías del pasado epublicano, sob e un mo imien o polí ico an ep esen a i o y con o e ido, cambian su signi icado y se ans o ma la isión que se iene de ellas a inales del siglo XX en España. Po an o, el ins an e o og á ico se ca ga de memo ia an o po su capacidad de p ese a el pasado en el p esen e como po su cualidad de con ene en el iempo y en el espacio las dis in as signi icaciones que puede e ela en cada momen o. Pe o no sólo hemos de des aca el al o con enido de memo ia de la o og a ía en es e sen ido, sino ambién en las simili udes que man iene con espec o al uncionamien o y p opiedades de la memo ia na u al. Son muchos los pa alelismos exis en es en e ambas, pe o podemos des aca además que, de igual modo que ocu e con la o og a ía, los ecue dos del pasado que con igu an nues a memo ia indi idual poseen la capacidad de con o ma nues o p esen e. En algunos casos ganando ue za con el iempo, mien as o os an diluyéndose, sus i uidos po nue as i encias en un p oceso con inuado de ol ida y eco da . También, como en el caso de la o og a ía, nues os ecue dos cambian en ocasiones su signi icación con el anscu i del iempo y del espacio en el que ue on adqui idos. La o og a ía es una uen e de la memo ia que nos pe mi e a on a nue as o mas de hace his o ia isual del epublicanismo en España. De la sín esis que p oponemos en e o og a ía y sopo e digi al, su ge la p opues a que ei indica un nue o discu so his ó ico undado en la imagen, sin desme ece a o os ecu sos que pueden igualmen e ap o echa se sob e los nue os sopo es. Lo iejo y lo nue o se unen así pa a p ocu a algo dis in o, pe o pa icipando de la na u aleza de las dos mani es aciones y en la medida en la que ambas pueden bene icia se conjun amen e de las cualidades y e sa ilidad de cada uno. La adecuación de es os discu sos en el sopo e digi al ?en el que además podemos inco po a odo ipo de ecu sos del ipo del lenguaje hablado, esc i o, imágenes y sonidos?, no obedecen a un cap icho académico po la no edad que compo a es e medio, sino po que no sólo pe mi en cons ui p ocesos his ó icos undamen ados en las uen es isuales en una es uc u a na a i a cohe en e y con g andes apo es de po encialidad signi ica i a, sino po que además, posibili an una in e ac i idad y un lujo di e so del discu so den o del en o no que se conoce como mul imedia. De es a mane a y ope ando desde el sopo e digi al, an o los signos lingüís icos como los no lingüís icos pueden se elemen os in eg an es de un ex o, es deci sólo si se en iende po ex o lo que su aíz e imológica designa como " eje ", un ejido o hilado de signos de a iada na u aleza que cons i uyen un odo signi ican e. Cada ecu so se con empla como una heb a con la que podemos u di nues o discu so, en algunos casos p e alece á la imagen pa a ansmi i cie as ideas, pa a explo a de e minados concep os, y en o os momen os la palab a, an o esc i a como escuchada, se i á pa a a icula o os con enidos del mismo discu so. An e ales elemen os de c eación, el his o iado puede con empla de es a mane a nue as ó mulas de esc i u a, eno a , si así lo es ima opo uno, las p eexis en es en cuan o a lo que se e ie e a su o ganización, pa a que, inalmen e, la imagen se con ie a en la nue a in a con la que podamos hace his o ia en un nue o en o no que p opician las ecnologías digi ales. Pa a de ini el diseño de la es uc u a mul imedia ecu imos a la igu a de las me á o as de la memo ia, que esumen cada uno de los accesos a los dis in os eco idos que con igu an la a qui ec u a de nues o discu so isual. El sopo e digi al, aunque pe mi e la lec u a mul ilineal y no di igida, no exime de p esen a un comienzo con dis in os a anques que esol emos median e es e ecu so. De es a o ma, p esen amos un lib o en el que se in eg an dis in os eco idos isuales del mo imien o epublicano en España du an e el siglo XX que pe mi e se leído de dis in as o mas. Una ob a con la que el lec o man iene una elación dis in a a la que ha seguido en o os sopo es de lec u a, pe o que no le es ajena ya que se asemeja a las o mas de discu i que p esen an o os en o nos mul imedia. El esul ado isible de nues a p opues a in es igado a se conc e a en la p esen ación de una se ie de me á o as de la memo ia del epublicanismo español, que encie an los dis in os eco idos isuales que componen la ob a mul imedia en sopo e digi al. Las me á o as empleadas se basan en la concepción del espacio y el iempo a a és de la o og a ía, que se adecúan al de eni his ó ico que p e endemos ec ea g acias a la conexión en e ins an es, pe o ambién a la elación en e pe sonajes, obje os y luga es, gene ando posibilidades pa a con o ma los eco idos po la memo ia de la República española. En la ac ualidad se ha e olucionado an o en la u ilización y usión de los dis in os medios que ya no se habla, o escasamen e, en el en o no digi al de p oduc os audio isuales sino, más bien, de ediciones mul imedia. En es e sen ido, podemos conclui diciendo que las c eaciones mul imedia son el esul ado de in en a uni e in eg a las en ajas exposi i as de los medios audio isuales con la posibilidad de con ol y o ganización de la in o mación que o ece la in o má ica. An e es e hecho, la imagen se es á se con i iendo en una mani es ación po en e en el en o no mul imedia al combina lo isual con ecu sos ex uales y audi i os. La adición de imagen y sonido a los sis emas in o má icos ha sido uno de los a ances más signi ica i os de la compu ación de los úl imos años, con un impac o en nues a cul u a que, p obablemen e, se á mucho mayo que odas las p edicciones que en la década de los se en a y ochen a augu aban a la In eligencia A i icial. Las p opiedades de la imagen se en po enciadas has a el pun o que pe mi en gene a un nue o discu so, en el que se in eg an a la ez imagen, ex o, sonido e c., es deci la mayo ía de los elemen os que disponen los medios audio isuales. Es a condición pe mi e ex ae de la imagen unas posibilidades, quizás sospechadas po la capacidad de suge encia que siemp e ha enido, pe o nunca explo adas con an e io idad. Es po ello que, cada ez con más u gencia, es os en o nos necesi an de una dimensión humanís ica y se complemen en con unos con enidos adecuados al igo que han man enido disciplinas como la His o ia en o os medios. De no se así, nos man end emos ma a illados con la ecnología y las p es aciones que conlle a el en o no mul imedia, de una o ma pa ecida a cómo o as ecnologías, como el lib o, i umpie on en su momen o sin que ue an a endidas sus po encialidades. Es a coyun u a nos b inda, po an o, la posibilidad de esc ibi nue os lib os que en el espacio digi al se hacen mul imedia, ya que no exis e impedimen o ma e ial pa a que congenien ex o, imagen y sonido, y an e los que sólo queda de ini la a ea del au o , en la medida que sepa dosi ica y dis ibui la p esencia de cada uno de ellos en es a nue a es uc u a. Re e encias bibliog á icas DÍAZ BARRADO, Ma io P. (coo d.), (1996), Imagen e His o ia, en Re is a Aye , nº 24. DURAND, Régis, (1999), El iempo de la imagen. Ensayo sob e las condiciones de una his o ia de las o mas o og á icas, Salamanca, Ediciones Uni e sidad de Salamanca. FLUSSER, Vilém, (2001), Una iloso ía de la o og a ía, Mad id, Edi o ial Sín esis. 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