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Be na d Rudo sky (Mo a ia, 1905 – Nue a Yo k, 1988) ue a qui ec o, c í ico, comisa-
io de exposiciones, edi o , diseñado de opa y mobilia io, o óg a o, in es igado , p o-
eso de uni e sidades de p es igio en odo el mundo (Yale, MIT, Waseda). C eado po-
li acé ico y c í ico i e e en e, su igu a se pe ila hoy, más que nunca, como la de un
c eado de eno me ac ualidad, no sólo po su ac i ud c í ica en e a los p og esos de
la sociedad de consumo, sino ambién po su ei indicación pione a de la economía, in-
eligencia ysos enibilidad de lasa qui ec u asanónimas del mundo, que documen ó y
es udió en sus iajes y publicaciones. Fue un des acado eó ico deldiseño,en conc e-
o en el campodel diseño sociocul u alcompa a i o,desa ollado enob ascomoThe
Kimono Mind,The Un ashionable Human Body oNow I lay me down o ea . A ello se
le suma el p o undo impac o de su ac i idad como comisa io de p o ocado as exposi-
ciones ysu labo como edi o ydi ec o a ís ico de e is as de a qui ec u a y
diseñode e e enciacomoDomus, Pencil Poin s o In e io s.
Uno de sus p oyec os más in luyen es ue la exposición A chi ec u e wi hou A chi-
ec s (A qui ec u a sin a qui ec os), impulsada po el Museum o Mode n A de Nue-
a Yo k en 1964. Be na d Rudo sky. Desobediencia c í ica a la mode nidad celeb a el
cincuen a ani e sa io de A qui ec u a sin a qui ec os, cuyo ca álogo es quizás uno de
los más conocidos sob e a qui ec u a e nácula. Sin emba go, a pesa de su p oyec-
ción in e nacional, las ideas de Rudo sky queda on du an e su ida silenciadas po la
p eponde ancia de los pos ulados mode nos, más ieles a los cen os académicos y al
discu so de los g andes maes os. Su p oducción, po ello, esul a poco conocida en
sus ámbi os de e e encia: el diseño, el a e y la a qui ec u a, así como pa a el público
en gene al.
El p oyec o del que o ma pa e nues a exposición inició su andadu a en 2012 con la
o ganización, en colabo ación con el Minis e io de Educación, Cul u a y Depo e, de un
semina io in e nacional monog á ico que eunió en G anada del 7 al 9 de oc ub e de
2013 –coincidiendo con la Semana In e nacional de la A qui ec u a– a un nu ido g u-
po de especialis as en la ob a de Rudo sky. F en e a su es udio lineal o c onológico, las
in es igaciones e isa on el ma co c í ico de la p oducción de Rudo sky, su papel en la
a qui ec u a e nacula desde la pe spec i a de la an opología, la a qui ec u a y la o-
og a ía, y e lexiona on sob e su p esencia en el pano ama a qui ec ónico de I alia,
B asil y el Medi e áneo español. El lib o que lec o iene en sus manos ecoge las
apo aciones de dicho semina io, a las que añade algún ex o que complemen a el
conjun o y una selección de la ob a expues a.
La exposición, iel al espí i u del au o , p esen a su so is icado y sensual legado y la
o iginalidad de sus c í icas mo daces. Siguiendo sus plan eamien os cons uye un dis-
cu so que an epone, sin enuncia al igo his ó ico, la lógica isual a la c onológica o
geog á ica. P opone un es udio es a i icado de su idea de unas «nue as o mas de
ida» po medio de una selección de sus o og a ías, diseños, dibujos, publicaciones y
p oyec os p o enien es de di e sas colecciones, en muchos casos inédi os. Se mues-
a, asimismo, su in ensa y poliéd ica p oducción, que eco e ámbi os como el diseño
de opa y calzado, la c í ica his ó ica y los p oyec os a qui ec ónicos, y culmina con el
es udio monog á ico de La Casa en F igiliana, su casa- alle en Andalucía, úl ima ob a
cons uida del au o . Au én ico mani ies o sin é ico del habi a con empo áneo, ue
Be na d Rudo sky,
desobediencia c í ica
a la mode nidad
Ma Lo en y Yolanda Rome o
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BERNARD RUDOFSKY
decla ada monumen o en 2011. A pesa de su p o ección legal, ha su ido una p o un-
da ans o mación que ha al e ado los alo es que la hicie on singula . Denuncia el
a aque hacia nues o pa imonio más ágil y ap ende a ap ecia nues as a qui ec u-
as conside adas meno es, como es a sencilla casa en un pa aje medi e áneo, de ca-
mino en e dos pueblos, a la que acudían cada e ano José Gue e o y su amilia, es
el obje i o inal de es a exposición.
Es a o 1: El uni e so udo skiano. Hacia un cue po desempaque ado
En el p ime es a o, la exposición des ela el ca ác e in e disciplina de la ayec o ia
de Rudo sky, p esen e desde el inicio de su ac i idad p o esional en los años ein a.
Su in e és en la cul u a con empo ánea del cue po cons i uye una denuncia pe ma-
nen e de las a o ias que nues a sensualidad ha su ido a causa de los p ejuicios so-
ciales y de las p opues as de la moda. Es signi ica i o que la exposición A e Clo hes
Mode n? (Museum o Mode n A , Nue a Yo k, no iemb e 1944-ma zo 1945) ue a la
p ime a que ealiza a es e pensado o mado como a qui ec o. Sus gouaches p epa a-
o ios, así como los Body Idols que ealiza con Cos an ino Ni ola pa a la exposición,
nos so p enden con cue pos de o mados po la moda, ap isionados en un co sé o so-
b e unos acones imposibles, íc imas del igo de los códigos sociales. T as la Segunda
Gue a Mundial y en plena e e escencia del Sueño Ame icano, Rudo sky llama la
a ención sob e lo apa a oso que es el « aje del homb e mode no», la inu ilidad de los
bo ones, la poca na u alidad de sus piezas y bolsillos. Yux aponiendo imágenes de la
cul u a mode na indus ial con o as conside adas p imi i as nos en en a a su simili ud
y desmon a la adicional ca ego ización de opues os. En con as e, los diseños de I e-
ne Schawinsky o Clai e McCo dell libe an el cue po y mues an a una muje con p en-
das amplias, de geome ías simples. Rudo sky, que ha ía sus p opios diseños, p opone
The Be na do Sepa a es (1951), p endas e sá iles muy ba a as de p oduci que mini-
mizan el espacio de almacenamien o. Los p ime os es idos los diseña ía en los años
ein a pa a su muje Be a y su cí culo más ín imo, amplias y sencillas piezas con cos-
u as mínimas, sin bo ones ni bolsillos. The Un ashionable Human Body –que pod ía-
mos aduci como «el cue po humano no a a la moda»– ecoge, ya en los años se-
en a, a ios de sus esc i os en o no a es e ema. Ob as ep oducidas allí del a is a
Ch is o, como el To so o la Femme empaque ée, simbolizan esa c í ica gene al al con-
ol que la sociedad con empo ánea eje ce sob e los cue pos.
En 1949 Rudo sky ue con a ado pa a diseña elas po Schi e P in s, emp esa pa a
la que ambién abaja on Sal ado Dalí o Ray y Cha les Eames. Se mues an en la ex-
posición a ias de sus elas o iginales y uno de los dibujos p epa a o ios. En sus dise-
ños de elas se ecoge la con aposición en e na u aleza y geome ía, p esen e en su
ob a a qui ec ónica. Poco después, en 1956, diseñó la exposición Tex iles USA pa a el
MoMA descon ex ualizando los ma e iales, independizándolos de su uso habi ual y
o eciendo una dimensión escul ó ica de algunos que ni siquie a es aban habi ualmen e
a la is a, como cie os ma e iales b illan es usados como aislan es o pa a e o za
neumá icos.
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DESOBEDIENCIA CRÍTICA A LA MODERNIDAD
Sin duda el pie ocupa ía un luga de excepción en una ap oximación con in es e i-
chis as al cue po emenino. Iden i icando el zapa o con un «ins umen o de o u a»,
nos mues a insis en emen e la incong uencia ana ómica con el pie humano; el dibujo
del pie simé ico de Be na d P iem, e a is a del cue po po excelencia, nos hace
conscien es de es a abominación, al con as a lo con la publicidad de los Calzados I.
Mille . Conside ado po muchos el in oduc o de las sandalias en Es ados Unidos, sus
diseños se cen a on en las Be na do Sandals, que goza on de un g an éxi o du an e
más de dos décadas y en cuya p oducción, iniciada en 1946, su muje u o un papel
muy ac i o.
Es a o 2: A qui ec u a sin A qui ec os. A chi ec u e wi hou a chi ec s
El iaje es uno de los componen es esenciales del pensamien o de Rudo sky: «la ida
como iaje; el iaje como es ilo de ida», a i mó en una en e is a en 1986, dos años
an es de su mue e. Su expe iencia pe ipa é ica la documen ó en nume osos cuade -
nos, dibujos y sob e odo o og a ías. Lejos del uso écnico o es é ico de la cáma a
– econoce ía que sus ins an áneas son omadas a la ca e a– a Rudo sky le in e esa la
ap oximación enomenológica a la a qui ec u a. A a és de las o os mues a las o -
mas adicionales de cons ucción, descub iendo en ellas una in eligencia que desman-
elaba el p ejuicio de asumi las como un e lejo del mundo subdesa ollado. Más que
analiza la a qui ec u a como obje o le in e esa mos a el paisaje que cons uye, los
alo es sociales de la comunidad que acoge y su sos enibilidad, alo es de los que la
a qui ec u a con empo ánea debe ía ap ende .
A chi ec u e wi hou A chi ec s ue censu ada y achada de sub e si a po las ins i u-
ciones del mundo de la a qui ec u a. Pe o ese echazo no e i ó su econocimien o: la
mues a se p esen ó en di e sos países du an e más de una década y la publicación
ue aducida a más de diez lenguas. Rudo sky cons uyó en ella una espacialidad en la
que con i ían paisajes dis an es y di e sos, inculados po la sabidu ía de la adición.
La exposición mues a documen ación inédi a del p oyec o exposi i o, así como publi-
caciones que pos e io men e lo desa olla on con mayo ca ga eó ica, como S ee s
o People (Calles pa a la gen e) de 1969 y The P odigious Builde s (Los cons uc o es
p odigiosos) de 1977. A pa i de o og a ías del au o , se o ece en sala una e isión de
los emas que e eb a on su p oducción c í ica: la in eligencia de la implan ación de
nues os pueblos en el paisaje, la ida en las cue as, los cemen e ios, la ciudad como
espacio habi ado y es i o, sus calles como ex ensión del espacio domés ico y de a-
bajo –sus oldos y pa imen os, sus escapa a es y celosías. Los paisajes españoles, y
andaluces en pa icula , alejados de los i ine a ios monumen ales, apa ecen dialogando
con paisajes muy lejanos.
Cincuen a años después, las ei indicaciones de A qui ec u a sin a qui ec os siguen
gozando de ac ualidad. A pesa de con a con más conside ación, seguimos sin se
conscien es de la sabidu ía de nues o pa imonio cons uido. La denuncia de la des-
ucción de la a qui ec u a anónima po p ocesos de globalización como el u ismo o la
especulación sigue siendo hoy an necesa ia como en onces.
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BERNARD RUDOFSKY
Es a o 3: La p opues a domés ica udo skiana
El úl imo es a o del p oyec o desa olla la p oducción a qui ec ónica de Rudo sky.
La i ienda ocupa un luga undamen al en su p opues a in eg al del a e de i i . La
e lexión c í ica del espacio domés ico eco ió oda su ayec o ia. Jun o a los nume-
osos a ículos que dedicó al ema, su lib o Behind he Pic u e Window (cuyo í ulo
o iginal ue A e Houses Mode n?) de 1955 inaugu a es a línea que culmina en su úl i-
ma e apa con las exposiciones (y ca álogos) Now I Lay me down o Ea (Coope -He-
wi Museum, Nue a Yo k, 1980) y Spa a & Syba is (MAK, Viena, 1987), es a úl ima
un año an es de su mue e.
Bajo el í ulo El Medi e áneo: las casas soñadas (The Medi e anean. The d eam
houses), dibujos y acua elas o iginales de sus p ime os p oyec os domés icos dan
inicio a es e úl imo es a o de la mues a. El Medi e áneo ocupa á desde el p incipio
un luga p incipal en su imagina io y es a á p esen e desde sus años de es udian e
de a qui ec u a en su colección de acua elas y has a se e leja á en su esis doc o al,
cen ada en o no a las a qui ec u as abo edadas anónimas de las Islas Cícladas, en
G ecia.
El Medi e áneo imp egna ambién sus p ime os diseños a qui ec ónicos. Ob as dibu-
jadas y soñadas como pa aíso p opio o ajeno end ían en el li o al, en el con ac o con
el ma , su p ime a gumen o. El pa io como habi ación ex e io , la aus e idad sensual
de sus espacios pensados pa a una ida plena, anuncian su ob a pos e io cons uida.
En los años ein a i ió en Cap i, P ocida y Milán, en una e apa ma cada po su cola-
bo ación con Luigi Cosenza y Gio Pon i. En 1935 diseñó una casa en la isla de P ocida
(Nápoles) pa a su muje Be a. Su compacidad in imis a desa ollada en o no a un
pa io p oduci ía las sospechas de las ins i uciones, que p ohibie on su cons ucción.
«Lo que necesi amos no es un nue o modo de cons ui , sino un nue o modo de i-
i », a i ma Rudo sky en 1938 en un a ículo que dedica a es a ob a no cons uida.
En 1937 p oyec ó con Luigi Cosenza una casa en Posi ano, I alia, que ampoco llega-
ía a ealiza se, aunque sus o omon ajes de época nos hacen imagina la. La e apa
i aliana es a ía ma cada po p oyec os que indagan po an o en una mode nidad a -
qui ec ónica il ada po la he encia del Medi e áneo.
Pocas ue on las casas que se cons uye on de Rudo sky, pe o su escue a p oduc-
ción es á muy diseminada: se epa e en e I alia, B asil, Es ados Unidos y España.
Mien as es udió en Viena en la Technische Hochschule (1922-1928) iajó po Alema-
nia, Bulga ia, Tu quía, Suiza, F ancia e I alia. Rudo sky en aíza así su ob a en la adi-
ción a qui ec ónica de la expe iencia di ec a del luga .
La Casa O o, ealizada con Luigi Cosenza en Nápoles (1935-1937) ue su p ime a
ob a cons uida y hoy cons i uye su único legado a qui ec ónico conse ado en Eu o-
pa, jun o con su i ienda de F igiliana. B asil es el país que más ob a cons uida albe -
ga de Rudo sky. En la exposición se mues an la Casa F on ini y la Casa A ns ein, am-
bas de inales de los años ein a en São Paulo. Rudo sky había abandonado Eu opa
en 1938, año de la in asión de Aus ia po Hi le . Y al poco de llega a Amé ica Philip
Goodwin incluyó su ob a en la exposición y pos e io publicación de 1943 del MoMA,
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DESOBEDIENCIA CRÍTICA A LA MODERNIDAD
B azil builds: A chi ec u e new and old 1652-1942. La Casa Holls ein en I apece ica
comple a ía su ob a cons uida en B asil. En Es ados Unidos cons uye el ja dín-casa
que p oyec a jun o con Ni ola pa a la casa del a is a en Amaganse , Nue a Yo k
(1949-1950) y una ampliación en la i ienda de James H. Ca mel en Bloom ield Hills,
Michigan (1962-1964).
La Casa, 1969-71
El encuen o de Rudo sky con nues o país se p odujo a pa i de la década de los
sesen a, momen o en el que comenzó a isi a lo asiduamen e y a in e esa se po
nues a sabia a qui ec u a au óc ona. G acias a su ínculo con José Gue e o conoció
el paisaje medi e áneo de F igiliana, donde decidió cons ui en los años se en a su
i ienda- alle de e ano en unas colinas si uadas a es kilóme os de Ne ja (Mála-
ga). E igida según diseño de Rudo sky (aunque como au o legal igu ase su amigo
José An onio Code ch), La Casa, que ha sido de inida como sensual y espa ana a la
ez, ei indica los alo es de la a qui ec u a adicional, de la economía de lo local,
una a qui ec u a sencilla de olúmenes y pa ios, con una ue e dimensión paisajís ica
en su implan ación, que pa e del espe o al luga en con as e con las aspi aciones
ans o mado as de la a qui ec u a de au o . El p oyec o de La Casa se p esen a en el
ma co de su p opues a y c í ica in eg al en o no al espacio domés ico con empo á-
neo; el alo del espacio acío en e a la acumulación de obje os inú iles, la li u gia
del baño, la libe ación del cue po en la in imidad de la casa, y el júbilo de un i i sen-
sual a la ez que espa ano, con ie en a es a casa en mani ies o cons uido del au-
o . El es udio del e eno y la iden i icación de sus alo es –paisaje, opog a ía, á bo-
les, p eexis encias de los bancales de cul i o- quedan ecogidos en nues a mues a
con las in es igaciones p elimina es de la zona, los planos y las o os o iginales eali-
zadas po Rudo sky. Se incluye una maque a que ha sido cons uida en el ma co de
un p oyec o de in es igación en o no a La Casa pa a la mejo comp ensión del p o-
yec o. A pesa de habe sido decla ada Bien de In e és Cul u al, ecien emen e ha si-
do p o undamen e ans o mada, al e ándose los alo es que la hicie on singula . De-
nuncia el a aque hacia nues o pa imonio más ágil y ap ende a ap ecia nues as
a qui ec u as conside adas meno es, como es a sencilla casa en un pa aje medi e á-
neo, de camino en e dos pueblos, a la que acudían cada e ano José Gue e o y su
amilia, es el obje i o inal de es a exposición y de la publicación que la acompaña.