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513 VARIEDADES DE GIRASOL TOLERANTES AL ,0$=$02;81(-(03/2'(0$1(-2126267(1,%/( DE MALAS HIERBAS ROSA F.J., URBANO J.M.* Departamento de Ciencias Agroforestales, Universidad de Sevilla, ETSIA, Ctra. de Utrera km 1, 41013 Sevilla, España *[email protected] 5HVXPHQ Se presentan los resultados del trabajo que se ha realizado HQHQ¿QFDVGHODSURYLQFLDGH6HYLOOD\&yUGREDVREUHSDUFHODVGHJLUDVROWROHUDQWHDOKHUELFLGDLPD]DPR[WHFQRORJtD&OHDU¿HOG(Q FDGD¿QFDVHHYDOXDURQSDUFHODVP2) en las que no se aplicó imazamox, más otras 16 (4 parcelas adyacentes por parcela sin tratar) que sí IXHURQWUDWDGDVSRUORWDQWRHQFDGD¿QFDVHHVWXGLDURQSDUFHODVGH 1 m2. En cada una de las 400 parcelas elementales se tomaron datos de densidad y cobertura por especie de mala hierba, a los 20 y 40 días de la aplicación de imazamox. Después de la segunda medida se pesó la biomasa fresca de la infestación. Los resultados obtenidos permiten concluir TXHD(OXVRGHODWHFQRORJtD&OHDU¿HOGQRHVWDEDDJURQyPLFDPHQWH MXVWL¿FDGRFRPRPtQLPRHQHOGHODV¿QFDVHVWXGLDGDVE(VHVSHUDEOHTXHODXWLOL]DFLyQPDVLYDGHODWHFQRORJtD&OHDU¿HOGIDYRUH]FDHO aumento de las infestaciones causadas por Centaurea,Chenopodium y HeliotropiumF/DWHFQRORJtD&OHDU¿HOGFRPRSDUWHGHXQSURJUDPDGH manejo integrado de malas hierbas, puede ser una excelente herramienta para el control de Orobanche y para disminuir el banco de semillas de PhalarisG$GLFLRQDOPHQWHLPD]DPR[FRQVLJXLyHOHYDGDVH¿FDFLDVIUHQte a Amaranthus,Anagallis,5LGRO¿D y Sinapis. Palabras clave: Cultivos tolerantes a herbicidas, tecnología Clear- ¿HOGH¿FDFLD Summary ,PD]DPR[WROHUDQWVXQÀRZHUFXOWLYDUVDQH[DPSOH of non-sustainable weed management. Field experiments were staEOLVKHGLQVXQÀRZHUIDUPVLQWKHSURYLQFHVRI6HYLOODDQG&RUGREDLQ $OOIDUPVXVHGLPD]DPR[WROHUDQWFXOWLYDUV&OHDU¿HOGWHFKQRORJ\ For each farm, 4 plots (1 m2) were settled where imazamox was not applied, and for each one, 4 adjacent plots (same size, treated with imazamox) were scored. In each of the 400 plots, weed density and coverage was scored at 20 and 40 days after application of imazamox. After the second measurement weed fresh biomass was weighed. The results
Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural 514 DOORZWRFRQFOXGHWKDWD7KHXVHRIWKH&OHDU¿HOGWHFKQRORJ\ZDVQRW DJURQRPLFDOO\MXVWL¿HGLQRIVWXGLHGIDUPVE,WLVH[SHFWHGWKDW WKHPDVVLYHXVHRIWKH&OHDU¿HOGWHFKQRORJ\SURPRWHVLQFUHDVHGLQIHVWDtions caused by Centaurea,Chenopodium and HeliotropiumF&OHDU¿HOG technology, as part of a program of integrated weed management, can be an excellent tool for the control of Orobanche and for seed bank drainage of PhalarisG)XUWKHUPRUHLPD]DPR[¶VHI¿FDF\ZDVKLJKDJDLQVW Amaranthus,Anagallis,5LGRO¿D and Sinapis. Keywords+HUELFLGHWROHUDQWFURSV&OHDU¿HOGWHFKQRORJ\HI¿FDF\ INTRODUCCIÓN En Andalucía tradicionalmente se cultiva girasol en rotación con trigo en condiciones de secano. Esta rotación presenta muchas ventajas desde el punto de vista agronómico, incluido el manejo de las malas hierbas. Por ejemplo, un adecuado control de arvenses en el cultivo del girasol evita muchos problemas en el cultivo del trigo, particularmente en el caso de especies con poca latencia en la semilla. También tiene ventajas desde el punto de vista de prevención de resistencias, ya que la rotación GHFXOWLYRVREOLJDDURWDUKHUELFLGDV(VWRMXVWL¿FDTXHKD\DWDUGDGRFDVL 30 años en aparecer resistencias a sulfonilureas, periodo muy superior al habitual en sistemas de monocultivo del cereal. Sin embargo los recientes cambios legislativos están afectando negativamente a la sostenibilidad del manejo de las malas hierbas. Los más relevantes son: a) la consideración del trigo y girasol como cultivos exentos GHDVHVRUDPLHQWRWpFQLFRHQPDWHULDGH¿WRVDQLWDULRVEODSURKLELFLyQ de comercialización de herbicidas selectivos como es el caso de la triÀXUDOLQD\FSpUGLGDGHUHJLVWURGHO~QLFRKHUELFLGDGHSRVWHPHUJHQFLD para el control de dicotiledóneas anuales en el cultivo de girasol convencional, el aclonifen. En este escenario surgen variedades de girasol tolerantes a herbicidas $/6FRPRHOLPD]DPR[GHQRPLQDGDWHFQRORJtD&OHDU¿HOG(VWDVYDULHdades, usadas de forma racional, pueden ser una excelente herramienta para resolver problemas importantes de malas hierbas, incluido el problema del jopo (Orobanche cumana). El imazamox es un herbicida de amplio espectro, perteneciente al grupo “B” (inhibidores de la Aceto Lactato Sintetasa, o ALS). Los del grupo B son ampliamente utilizados, y su principal inconveniente es la elevada propensión a la aparición de biotipos de malas hierbas resistentes (Tranel & Wright,2002; Heap, 2015).
XV Congreso de la Sociedad Española de Malherbología. Sevilla 2015 515 /RVREMHWLYRVGHOWUDEDMRKDQVLGRDFRQRFHUVLODWHFQRORJtD&OHDU¿HOG VHHVWiXVDQGRGHIRUPDMXVWL¿FDGDELGHQWL¿FDUSRVLEOHVHVSHFLHVFRQ FDSDFLGDGGHRFDVLRQDULQYHUVLRQHVGHÀRUDGHPRGRTXHVXFRQWUROVHUi más complicado. MATERIALES Y MÉTODOS Durante la campaña de 2015 se han realizado ensayos de campo en 20 parcelas agrícolas de los términos municipales de las provincias de Sevilla (Cañada Rosal, Écija, La Luisiana, La Puebla de Cazalla, Mairena del Alcor y Morón de la Frontera) y Córdoba (Fuente Palmera). Todas las ¿QFDVHUDQGHVHFDQR\KDEtDQVLGRVHPEUDGDVGHJLUDVROFRQFXOWLYDUHV resistentes a imazamox, 12 de ellas con el cultivar 8H288CLDM, que es VXVFHSWLEOHDMRSR\FRPHUFLDOL]DGRSRU'RZ6HHGV\ODV¿QFDVUHVWDQtes fueron sembradas con el cultivar P64LC108, que incorpora resistencia genética al jopo (raza F) y que es comercializado por Pioneer Hi-Bred Agro Servicios Spain S.L. (Tabla 3). (QWRGDVODV¿QFDVVHKDXWLOL]DGRHOPLVPRGLVHxRH[SHULPHQWDOFRQsistente en el marcado de 4 parcelas de 2 x 2 m que fueron cubiertas con un plástico, previo al tratamiento con imazamox, de modo que la parcela central de 1 m2 es considerada parcela sin tratar. Cada una de las 4 parcelas sin tratar estuvo rodeada de otras 4 parcelas de igual tamaño, que sí fueron tratadas, y que fueron colocadas a 3 metros de distancia en HOVHQWLGRGHODVLHPEUD\SHUSHQGLFXODULGHQWL¿FDGDVFRPR1RUWH6XU (VWH\2HVWH3RUORWDQWRFDGD¿QFDFRQWyFRQSDUFHODVGHP2, 4 de ellas sin herbicida más otras 16 parcelas con herbicida. /DGRVLVDSOLFDGDGHSURGXFWRHQWRGDVODV¿QFDVKDVLGRGH/KDGH Pulsar (imazamox 4% [SL] P/V) más 0,5 L/ha de Dash (Metil Oleato/Metil Palmitato 34,8%). Los datos tomados han sido: a) densidad de malas hierbas por m2; b) % de cobertura de malas hierbas. Los datos fueron tomados de forma independiente para cada especie de mala hierba. Las mediciones se realizaron a los 20 y 40 días de la aplicación herbicida. Después de la segunda medida se pesó la biomasa fresca del conjunto de la infestación. RESULTADOS Y DISCUSIÓN En la Tabla 1 se presentan los resultados de densidad y cobertura de las principales especies encontradas en las parcelas no tratadas (representadas por sus códigos, EPPO (2015)) y se puede apreciar que Amaranthus (amabl) y Chenopodium (cheal) son las especies que aparecen HQHOPD\RUQ~PHURGH¿QFDV6LQHPEDUJRWDPELpQGHVWDFDQPhalaris
Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural 516 (phami) y Picris SLFHFTXHDSDUHFHQHQGHODV¿QFDVHVWXGLDGDVD pesar de ser malas hierbas de emergencia generalmente otoñal. Además de las mencionadas también destacan Heliotropium (heoeu) y Orobanche (orace),\DTXHDXQTXHDSDUHFHQHQXQPHQRUQ~PHURGH¿QFDVVX presencia es detectada en la mayoría de los puntos. 7DEOD(¿FDFLDGHOLPD]DPR[VREUHODVPDODVKLHUEDVPiVIUHFXHQWHV (especies con presencia en 3 puntos o más). EPPO(a) Fincas(b) Puntos(b) Densidad(c) Cobertura(c) (¿FDFLD(d) Sin IMA Con IMA Sin IMA Con IMA Densidad Cobertura amabl 13 31 18,45 6,68 11,72 3,69 63,8 68,5 angar 3 3 8,67 0,65 3,43 0,21 92,5 93,9 cendl 3 6 7,33 5,15 16,50 12,00 29,7 27,3 cheal 12 30 9,20 6,02 7,69 4,13 34,6 46,3 chyco 2 4 5,00 2,00 4,88 2,38 60,0 51,2 conar 7 14 6,07 1,68 8,07 1,44 72,3 82,2 cryri 4 7 2,57 0,34 1,74 0,43 86,8 75,3 crzti 7 20 23,15 6,97 6,14 1,40 69,9 77,2 heoeu 8 19 18,11 7,44 6,12 3,17 58,9 48,2 onrac 3 4 3,00 0,90 10,50 0,98 70,0 90,7 orace 8 21 5,43 0,00 1,69 0,00 100,0 100,0 phami 9 19 22,18 4,08 17,11 1,73 81,6 89,9 picec 9 16 5,88 2,57 3,29 0,96 56,3 70,8 polav 5 12 6,50 2,17 7,88 2,98 66,6 62,2 scyma 1 3 10,00 5,81 12,33 3,91 41,9 68,3 sinss 8 18 6,89 1,89 9,92 1,12 72,6 88,7 (a) Las especies de malas hierbas se denominan por su código EPPO (2015). (b) 1~PHURGH¿QFDVRSXQWRVHQORVTXHVHGHWHFWySUHVHQFLDGHODHVSHFLHDUYHQVHHQODVSDUFHODV no tratadas. (c) 'HQVLGDGHQQGHSODQWDVPR&REHUWXUDHQGHVXSHU¿FLH6HLQGLFDQORVYDORUHVPHGLRV GHORVSXQWRVFRQSUHVHQFLD³6LQ,0$´VHUH¿HUHDODVSDUFHODVQRWUDWDGDV³&RQ,0$´DODVWUDWDGDV con imazamox. (d) (¿FDFLDFDOFXODGDFRPRUHGXFFLyQGHODGHQVLGDGRGHODFREHUWXUDUHVSHFWRGHOWHVWLJRVLQLPD]Dmox (en %). Los datos de densidad indican que en ausencia de imazamox las malas hierbas que más proliferaron fueron Amaranthus, Chrozophora (crzti), Heliotropium y Phalaris. También se puede apreciar que valores elevados de densidad no siempre implican elevadas coberturas, lo cual puede ser debido al tipo de arquitectura de la planta o a otros factores. En todo caso llama la atención los valores elevados de cobertura detectados en Centaurea (cendl) y en Orobanche (orace).
XV Congreso de la Sociedad Española de Malherbología. Sevilla 2015 517 La comparación de los datos de densidad y cobertura con y sin imazaPR[SHUPLWHQREWHQHUXQRVYDORUHVREMHWLYRVGHH¿FDFLDORVFXDOHVindiFDQH¿FDFLDVSDUWLFXODUPHQWHHOHYDGDVGHOKHUELFLGDVREUHOrobanche y PhalarisDXQTXHWDPELpQVHPRVWUyH¿FD]IUHQWHDAmaranthus,Anagallis (angar), 5LGRO¿D(cryri) y Sinapis (sinss). Pero también avisan de ODIDOWDGHH¿FDFLDVREUHRWUDVHVSHFLHVFRPRCentaurea,Chenopodium yHeliotropium. Una posible interpretación de estos datos es que el imazamox puede ser una buena herramienta para el control de malas hierbas muy preocupantes como son Orobanche y Phalaris. En el primer caso el imazamox es la única opción cuando el jopo supera la resistencia genética, y en el caso de Phalaris puede ser una opción interesante porque, debido a la escasa latencia de su semilla, se evita tener elevadas infestaciones en el otoño siguiente, que suele coincidir con las nascencias del cereal de invierno. 3HURWDPSRFRVHGHEHPHQRVSUHFLDUHODYLVRGHODVEDMDVH¿FDFLDV Los datos indican que es esperable un aumento de las densidades de Centaurea,Chenopodium y Heliotropium en un escenario de utilización masiva de variedades resistentes al imazamox y la consiguiente apliFDFLyQGHOKHUELFLGD6HWUDWDUtDGHXQFDVRGHLQYHUVLyQGHÀRUDXQDV especies son reemplazadas por otras) lo cual es un problema añadido al cierto riesgo de resistencias asociado a este herbicida por tratarse de una materia activa del grupo B. En la Tabla 2 se presentan las densidades medias para cada especie \¿QFD(QODSULPHUDFROXPQDVHSXHGHREVHUYDUTXHODVXPDGHODV GHQVLGDGHVHVPX\YDULDEOHVHJ~QOD¿QFD\SHUPLWHHQFRQWUDU¿QFDV (AVFI, EMIL, LUCE y VISA) con densidades inferiores a 20 plantas por metro cuadrado, lo cual se puede interpretar como empleo de la tecnoORJtDSDUDUHVROYHUXQSUREOHPDTXHQRH[LVWtD/D¿QFD$9&(WDPELpQ tiene baja densidad, pero presenta jopo. El análisis conjunto de las Tablas 1 y 2, particularmente haciendo referencia a las especies en las que se han detectado un bajo nivel de H¿FDFLDSHUPLWHGHGXFLUTXHHQDOJ~QFDVRVHSRGUtDHVWDUDSOLFDQGR HOKHUELFLGDGHIRUPDLQMXVWL¿FDGD\DTXHODÀRUDSUHVHQWHHVUHODWLYDPHQWHWROHUDQWH(VWHVHUtDHOFDVRGHODV¿QFDV/$3,\02'(FX\DV malas hierbas dominantes son probablemente más vulnerables al control mecánico.
Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural 518 Tabla 2. Densidades de malas hierbas en las parcelas no tratadas con imazamox. Valores medios (plantas/m2SRU¿QFD\HVSHFLHDUYHQVH FINCA SUMA amabl crzti phami heoeu cheal sinss orass picec conar polav cendl AVCE 7,5 0,0 0,0 0,0 0,0 0,5 0,8 2,5 1,0 0,2 0,5 0,0 AVFI 10,0 1,0 0,0 0,0 0,0 7,5 0,0 0,0 1,0 0,0 0,0 0,0 AVM1 29,3 0,0 9,0 0,0 0,0 8,0 0,5 2,8 0,5 0,0 0,0 1,5 AVM2 31,9 0,0 2,0 0,0 0,0 0,0 0,0 3,2 17,0 0,0 0,0 9,0 BALT 15,2 1,0 1,0 0,2 0,0 0,0 12,0 0,0 0,5 0,0 0,0 0,0 CA40 22,1 21,6 0,0 0,5 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 CAR1 27,8 7,5 0,0 10,6 0,0 1,5 0,0 8,2 0,0 0,0 0,0 0,0 CAR2 71,5 69,0 1,0 0,0 0,0 1,0 0,0 0,0 0,0 0,5 0,0 0,0 EMIL 6,0 6,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 GEMA 107,3 0,0 22,8 83,5 0,0 0,0 0,0 0,5 0,5 0,0 0,0 0,0 JMCH 58,0 16,5 0,0 0,0 28,5 0,5 3,5 0,0 0,0 7,5 0,0 0,0 JUCA 43,2 10,2 0,0 0,0 4,0 7,0 8,0 5,5 0,0 4,5 0,0 0,0 JUFA 25,6 4,6 0,0 0,0 2,8 12,2 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 LAPI 29,7 0,0 0,0 0,5 9,0 9,2 1,8 0,2 0,0 0,0 7,8 0,0 LUCE 10,5 0,5 9,0 0,5 0,0 0,0 0,0 0,0 0,5 0,0 0,0 0,0 MAEN 81,7 0,5 71,0 8,0 1,2 0,0 0,0 0,0 0,5 0,0 0,0 0,5 MODE 20,0 1,0 0,0 0,0 0,5 14,0 0,0 0,0 0,0 2,5 2,0 0,0 PAAG 37,0 0,0 0,0 0,5 18,0 0,0 3,5 0,0 0,0 2,0 4,5 0,0 TYFA 40,0 3,5 0,0 0,0 22,0 4,0 1,0 5,5 0,0 4,0 0,0 0,0 VISA 17,0 0,0 0,0 1,0 0,0 3,5 0,0 0,0 2,0 0,0 4,8 0,0 (QOD7DEODVHSUHVHQWDQUHVXOWDGRVGHH¿FDFLDFDOFXODGDFRPRUHducción de la biomasa fresca debida al tratamiento con imazamox. Adicionalmente se incluye información de la resistencia genética al jopo GHOFXOWLYDUGHJLUDVROXWLOL]DGRHQFDGD¿QFDFROXPQD&9&RQWRGRV estos datos se realiza una propuesta de manejo del problema de malas hierbas para cada caso, incluyendo el uso de resistencia a jopo (VR9), DLPD]DPR[,0$RPpWRGRVQRTXtPLFRV0(&$GHPiVGHODV¿Qcas mencionadas anteriormente, se propone prescindir del imazamox HQODVVLJXLHQWHV¿QFDV$9&(SRUTXHHOSUREOHPDGHMRSRVHSRGUtD solucionar con resistencia genética; AVM1, AVM2, JUCA, TYFA porque la resistencia a jopo, complementada con control mecánico puede ser VX¿FLHQWH
XV Congreso de la Sociedad Española de Malherbología. Sevilla 2015 519 7DEOD5HVXOWDGRVGHH¿FDFLDEDVDGDHQODELRPDVDIUHVFDGHODVPDODV hierbas, junto con información de la resistencia a jopo en la variedad sembrada y propuesta de manejo. FINCA Biomasa arvense (g/m2)(¿FDFLD(a) Biomasa (b) (g/planta) CV (c) Propuesta (d) de manejo NO IMA IMA VR IMA MEC AVCE 77,0 5,4 93,0 10,3 SSINONO AVFI 26,0 9,6 63,1 2,6 SNONONO AVM1 571,5 50,4 91,2 19,5 SSINOSI AVM2 222,5 259,6 -16,7 7,0 SSINOSI BALT 22,5 0,2 99,1 1,5 RSINO CA40 19,5 0,4 97,9 0,9 RSINO CAR1 526,5 6,9 98,7 18,9 SNOSINO CAR2 398,5 71,7 82,0 5,6 SNOSISI EMIL 3,0 0,9 70,0 0,5 RNONO GEMA 167,0 9,8 94,1 1,6 SNOSINO JMCH 278,0 4,3 98,5 4,8 SNOSINO JUCA 311,5 78,4 74,8 7,2 SSINOSI JUFA 218,8 41,8 80,9 8,5 RSISI LAPI 250,8 110,8 55,8 8,4 SNONOSI LUCE 8,2 0,2 97,6 0,8 RNONO MAEN 155,0 3,7 97,6 1,9 RSINO MODE 385,0 380,5 1,2 19,3 SNONOSI PAAG 472,0 73,8 84,4 12,8 RSISI TYFA 129,5 24,8 80,8 3,2 SSINOSI VISA 25,5 0,2 99,2 1,5 RNONO (a) (¿FDFLDFDOFXODGDFRPRUHGXFFLyQGHODELRPDVDUHVSHFWRGHOWHVWLJRVLQLPD]DPR[HQ (b) Biomasa fresca de las parcelas no tratadas dividido por el número de plantas (valor de SUMA en Tabla 2). (c) &XOWLYDUGHJLUDVROVHPEUDGRHQFDGD¿QFD³6´VXVFHSWLEOHDMRSR³5´UHVLVWHQWHDMRSRUD]D) (d) Propuesta (subjetiva) realizada por los autores, en base a los resultados obtenidos. “VR”: utilizar FXOWLYDUGHJLUDVROUHVLVWHQWHDMRSR³,0$´XWLOL]DUWHFQRORJtD&OHDU¿HOG,PD]DPR[³0(&´XWLOL]DU control mecánico de malas hierbas, concretamente laboreo entre líneas de cultivo. (QGH¿QLWLYDORVUHVXOWDGRVREWHQLGRVGHPXHVWUDQTXHFRPRPtQLPR HQHOGHORVFDVRVHVWXGLDGRVODDSOLFDFLyQGHODWHFQRORJtD&OHDU¿HOG QRHVWDEDDJURQyPLFDPHQWHMXVWL¿FDGD Este estudio no pretende juzgar actuaciones pasadas, sino concienciar acerca de la necesidad de un asesoramiento técnico, riguroso e imparcial, en cultivos extensivos como el girasol. Este asesoramiento permitiría reducir costes al agricultor, reducir el impacto ambiental del control de PDODVKLHUEDV\SUHVHUYDUODH¿FDFLDGHODWHFQRORJtD&OHDU¿HOGTXHSXHde ser muy necesaria a medio y largo plazo.
Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural 520 CONCLUSIONES Los resultados obtenidos permiten concluir que: 1.- El uso de la tecnoORJtD&OHDU¿HOGQRHVWDEDDJURQyPLFDPHQWHMXVWL¿FDGRFRPRPtQLPRHQ HOGHODV¿QFDVHVWXGLDGDV(VHVSHUDEOHTXHODXWLOL]DFLyQPDVLYDGHODWHFQRORJtD&OHDU¿HOGIDYRUH]FDHODXPHQWRGHODVLQIHVWDFLRQHV causadas por Centaurea,Chenopodium y Heliotropium; 3.- La tecnología &OHDU¿HOGFRPRSDUWHGHXQSURJUDPDGHPDQHMRLQWHJUDGRGHPDODV hierbas, puede ser una excelente herramienta para el control de Orobanche y para drenar el banco de semillas de Phalaris; 4.- Adicionalmente, LPD]DPR[FRQVLJXLyHOHYDGDVH¿FDFLDVIUHQWHD Amaranthus, Anagallis, 5LGRO¿Dy Sinapis. <ODFRQFOXVLyQ¿QDOHVTXHODDXVHQFLDGHDVHVRUDPLHQWRWpFQLFRHQ el control de malas hierbas supone un elevado coste económico y am - ELHQWDOSDUDWRGRVDJULFXOWRUHPSUHVDVGH¿WRVDQLWDULRV\VRFLHGDGHQ general). AGRADECIMIENTOS (VWHWUDEDMRQRKDFRQWDGRFRQQLQJ~QWLSRGH¿QDQFLDFLyQQLS~EOLFD ni privada, y no habría sido posible sin la colaboración de los agricultores TXHKDQRIUHFLGRVXV¿QFDVSDUDUHDOL]DUORVHQVD\RVSRUORFXDOORVDXtores les están sinceramente agradecidos. BIBLIOGRAFÍA EPPO (2015) EPPO Global Database (available online). https://gd.eppo.int HEAP I (2015) International Survey of Herbicide Resistant Weeds. Disponible: http//www.weedscience.org (último acceso 25/05/2015). TRANEL P J & WRIGHT TR (2002) Resistance of weeds to ALS-inhibiting herbicides: what have we learned? Weed Science 50, 700-712.