Potencia, poder y lugar. Una reflexión acerca de la libertad y el espacio político en G. Deleuze y Spinoza
Abstract
Este artículo se acerca a la cuestión del poder y su legitimidad, así como de la libertad para poder alterar los poderes. A partir de la lectura que G. Deleuze realiza de los textos de B. Spinoza comprendemos que para abordar la cuestión del poder necesitamos de un utillaje ontológico que difiere en cierto modo de los términos al uso. No sólo los elementos «poder» y «libertad» o «esclavitud» entran en juego en esta problemática sino también cuestiones como «potencia» o «lugar» se convierten en necesarios para poder hacernos cargo de una cuestión tan actual ahora como hace varios siglos.
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THÉMATA. Revista de Filosofía Nº 53, enero-junio (2016) pp.: 179-194 ISSN: 0212-8365 e-ISSN: 2253-900X doi: 10.12795/themata.2016.i53.09 POTENCIA, PODER Y LUGAR. UNA REFLEXIÓN ACERCA DE LA LIBERTAD Y EL ESPACIO POLÍTICO EN G. DELEUZE Y SPINOZA POTENCY, POWER AND PLACE. CONSIDERATIONS ABOUT FREEDOM AND POLITICAL SPACE IN G. DELEUZE AND SPINOZA Amanda Núñez García1 Facultad de Filosofía, UNED Recibido: 21/04/2015 Aceptado: 25/ 09/ 2015 Resumen: Este artículo se acerca a la cuestión del poder y su legitimidad, así como de la libertad para poder alterar los poderes. A partir de la lectura que G. Deleuze realiza de los textos de B. Spinoza comprendemos que para abordar la cuestión del poder necesitamos de un utillaje ontológico que difiere en cierto modo de los términos al uso. No sólo los elementos «poder» y «libertad» o «esclavitud» entran en juego en esta problemática sino también cuestiones como «potencia» o «lugar» se convierten en necesarios para poder hacernos cargo de una cuestión tan actual ahora como hace varios siglos. Palabras clave: poder, potencia, lugar, libertad, Ontología. Abstract: This paper is about the question of power and its legitimacy, as well as the capacity of freedom to alter the powers. From Spinoza’s Deleuze reading we understand that we need ontological tools for addressing the issue of power in different terms than we typically use. Not only play on this issue the elements «power», «freedom» or «slavery» but also concepts like «potency» or «place» become necessary to take care of an issue which is relevant today as a centuries ago. Keywords: power; potency; place, freedom; Ontology. [1] Investigadora postdoctoral contratada en la UNED, Departamento de Filosofía Moral y Política. Sus líneas de investigación son el pensamiento contemporáneo y la ontología política y estética. Es miembro y coordinadora del Grupo de Investigación de la UNED: ONLENHER (Ontología, Lenguaje, Hermenéutica) desde 2007. Ha impartido docencia en la UNAM de México y actualmente en la UNED. Es autora de varios artículos de filosofía en revistas y libros especializados como: «La ontología menor de G. Deleuze y G. Vattimo» en G. Chiurazzi, G. Balloca: Tempo e Praxis. Saggi su Gadamer. Ed. Aracne. Roma, 2013.; «Gilles Deleuze. Pensar el porvenir» en Daimon: Revista de filosofía, España, 2010; o «Gilles Deleuze. La ontología menor: de la política a la estética» En Revista de estudios Sociales. nº.35, abril, 2010.
Amanda Núñez García Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. 180 1. El lugar en la servidumbre voluntaria En nuestra actualidad, y a nivel mundial, cada vez se hace más énfasis en las cuestiones acerca de la legitimidad del poder. No sólo las políticas vigentes han entrado en una gran crisis desde el neoliberalismo donde el orden gubernamental se pone en cuestión; también la tierra, cada vez más, clama por unos derechos y un respeto nuevos que nunca han sido siquiera pensados seriamente desde los poderes. Ante esta falta de legitimidad contemporánea del poder surge de nuevo una perplejidad que resuena desde antiguo y es ¿por qué es tan complicado alterar los sistemas de poder aun cuando ellos han perdido la legitimidad? O, en su formulación más general ¿por qué luchan los hombres por su esclavitud como si fuera por su libertad? Por lo que una pregunta tan antigua como la que ya establecieron Étienne de La Boétie2 y Baruch Spinoza 3, recogida por Wilhelm Reich4 y más tarde por Gilles Deleuze y Félix Guattari5, sigue resonando y cada vez se torna más actual en los discursos, desde los políticos y sociológicos hasta los científico-neuronales pasando por el psicoanálisis y, cómo no, la filosofía. Podríamos decir, como hipótesis, que es el «poder» mismo, por su doble cara, como veremos más adelante, el elemento que efectúa un efecto de ilusión (casi óptica) por el cual los humanos luchamos por nuestra esclavitud como si fuera por nuestra libertad. La ecuación de la libertad, tal y como se muestra a menudo, es la de «tener poder», por ejemplo, el poder de ser libres; pero, como también experimentamos, es ese mismo poder el que termina esclavizándonos. Mas, esta ecuación, aparte de sus respuestas piscoanalíticas y sociológicas o politológicas, también puede ser tratada desde la ontología. Y la ontología muestra que en esta ecuación libertad-poder-esclavitud faltan siempre dos intercesores sin los cuales quizá no pueda ser enteramente for- [2] Vid. La Boétie. Discours de la servitude volontaire. Flammarion. Paris, 1983. [3] Vid. Spinoza, B. Tratado teológico-político. Alianza. Madrid, 1986. La pregunta spinozista se declina del siguiente modo: «Ut pro servido, tanquam pro salute pugnent», es decir, los términos que introduce Spinoza son «servidumbre» y «seguridad» (al igual que La Boétie) . En este artículo, y debido a que no podemos introducirnos en las variaciones que esta frase constituye en latín, utilizamos la traducción conceptual que llevan a cabo G. Deleuze y F. Guattari a partir de W. Reich. [4] Vid. Reich, W. Psicología de masas del fascismo, Ed. Ayuso, Madrid, 1972. Y, Reich, W. Análisis del carácter. Paidós, Barcelona, 2005. [5] Vid. Deleuze, G. & Guattari, F. L’Anti-Œdipe, Capitalisme et schizophrénie 1. Paris: Minuit. 1973. Trad. Cast. El Anti-Edipo, Capitalismo y esquizofrenia I. Paidós, Barcelona, 1985. Y Deleuze, G. & Guattari, F. Mille plateaux, Capitalisme et schizophrénie tome 2. Paris: Minuit. 1980. Trad. Cast. Mil mesetas, Capitalismo y esquizofrenia 2.. Valencia : Pre-textos, 1997.
Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. Potencia, poder y lugar. Una reflexión acerca de la libertad y el espacio político en G. Deleuze y Spinoza 181 mulada la cuestión y menos las posibles soluciones o intervenciones respecto de la misma. Estos intermediarios ocultos de la ecuación que hacen encadenar finalmente libertad y esclavitud, cuando esa no parecía ser su función, podemos encuadrarlos, de una manera deleuzeana-spinozista en, por un lado, la cuestión del «lugar», y, por otro, la diferencia entre poder (potestas) y potencia (potentia); diferencia que el mismo Spinoza –quien plantea la pregunta– ofrece para poder acercarnos a esta compleja ecuación en la que nos va la vida. El primero de los términos referidos es el «lugar». En una primera aproximación no se comprende muy bien qué tendría que aportar la cuestión del lugar a la libertad, pues la libertad y el tiempo suelen ir unidos. Mas, si consideramos el pensamiento spinozista, encontramos que no podemos prescindir de esta dimensión espacial del lugar tanto por su configuración misma como por lo que apuntaremos en este artículo: que el «poder» podrá ser comprendido tanto como un lugar a la vez que como normalmente lo entendemos, una suerte de fuerza de sometimiento. Como dice Deleuze en un fragmento del curso del 1981 sobre Spinoza: Implica que la filosofía haya hecho esta mutación que hace pasar todo el cogito, es decir el «yo pienso», en una especie de «yo pienso el tiempo», en lugar de «yo pienso el espacio». Ahora bien, es cierto que la filosofía del S.XVII es «yo pienso el espacio». Y es en nombre del espacio que ellos se dan el derecho de considerar que el tiempo, finalmente, es muy secundario.6 Por otra parte, y como notamos en el título del artículo, cuando ya hablamos de «espacio político» podemos comprender mejor la importancia de la cuestión espacial para pensar la política, el poder y la libertad. La atención a las cuestiones espaciales en toda su complejidad ha sido un lugar de retorno en nuestra contemporaneidad, de tal modo que se suele hablar del «giro espacial» de la filosofía en la actualidad: ha recorrido el pensamiento estructuralista; ha sido ampliamente estudiado por Michel Serres en su obra El contrato natural7, así como en La Guerra Mundial8. También, y en la línea de Gilles Deleuze, Manuel De Landa en su texto Mil años de historia no lineal9 otorga preponderancia a la cuestión del espacio y del lugar para [6] Deleuze, G. Clase del día 10/02/81 en http://www2.univ-paris8.fr/deleuze/article.php3?id_ article=54 [consultado 10/07/2014] Fragmento no presente ni en www.webdeleuze.com ni en el libro de Cactus sobre la temática. [7] Serres, M. El contrato natural. Valencia, Pre-textos, 2004. [8] Serres, M. La Guerre mondiale. Paris: Le Pommier, 2011. [9] De Landa, M. Mil años de historia no lineal. Barcelona, Gedisa, 2011.
Amanda Núñez García Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. 182 poder comprender la historia y la política, por no hablar de Gaston Bachelard, o Henry Lefebvre, o los situacionistas. Parece ser que para poder comprender las cuestiones del poder, la política y la historia no es suficiente el «tiempo» acompañando al ser, al acontecimiento y al cambio; sino que un elemento tan estético y estratégico como el espacio es necesario: el geográfico, geopolítico, topográfico, del urbanismo y la arquitectura, los loci estructurales, el ágora o parlamento, etc. En el pensamiento spinozista y deleuzeano este elemento es clave: El ciudadano no puede ser concebido «como un imperio dentro de otro imperio» -tal como sostiene la ilusión liberalsino como partícipe del único espacio social, forzosamente compartido, sea cual sea la forma de relación entre los individuos -competencia o solidaridad-. Y es la conjunción de potencias la que hace posible establecer las condiciones materiales e institucionales de una vida libre.10 La consideración acerca de los espacios y lugares es esencial también, como veremos, porque sin ella carecemos de la clave de los límites y de cómo se da una extralimitación en el poder conocida como «no deja lugar» así como la importancia de que los acontecimientos «tengan lugar»11. Es decir, no dejar lugar para la libertad que buscábamos nos aboca a la ecuación maldita por la cual, buscando la libertad y luchando por ella, luchamos por la esclavitud. El segundo intermediario es el de la potencia. En Spinoza y en Deleuze es más sencillo encontrar la cuestión de la potencia atravesando sus obras12; pero tampoco es extraño que en nuestros días los pensamientos acerca de las potencias como capacidades hayan comenzado a surgir en los terrenos sobre todo éticos como en Martha Nussbaum13, o Paul Ricoeur14, aunque también en la filosofía política como en el caso de Giorgio Agamben15 o el mismo Deleuze. Si el lugar ha quedado relegado cotidianamente, es decir, en la cultura profunda, a un sitio o espacio vacío donde construir rascacielos, almacenar a la población, o donde extenderse en una conquista sin fin (el espacio exterior); [10] Peña Echeverría, J. «Libertad y comunidad en Spinoza» en Cuadernos del Seminario Spinoza, n.1. Ciudad Real, 1992. [11] Vid. Deleuze, G. y Guattari, F. «Mai 68 n’a pas eu lieu» en Deux regímes de fous. Paris, Minuit, 2003. [12] Un ejemplo de ello son las actividades que realiza, desde hace años, el «Seminario Spinoza» en España, muy relacionados con la cuestión de la política. Vid. http://www.uclm.es/ actividades0304/seminarios/spinoza/congresos.asp [consultado el 10/07/2014] [13] Vid. Nussbaum, M. y Sen, A. The Quality o Life. Oxford: Clarendon Press 1993. [14] Vid. Ricoeur, P. Parcours de la reconnaissance. Trois études, Paris, Stock, 2004. [15] Vid. Agamben, G. en todas sus obras, aunque de un modo muy palpable en los últimos escritos de la recopilación de conferencias y artículos: La potencia del pensamiento. Barcelona, Anagrama, 2008.
Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. Potencia, poder y lugar. Una reflexión acerca de la libertad y el espacio político en G. Deleuze y Spinoza 183 la potencia se ha visto reducida, en nuestras precomprensiones y subjetivaciones al uso, a meras expresiones como potencia de trabajo, potencia de una máquina, vatios de potencia o simplemente, fuerza; eliminándose, en ambos casos su diversidad y su ámbito de acción política. Así pues, nuestra labor en este artículo es mostrar, desde las lecturas de G. Deleuze, que otros modos de comprender la potencia y el lugar son posibles y que, comprendiéndolos de otra manera, se altera todo el mapa de los poderes y la política, ofreciéndonos una salida a la ecuación que podemos llamar «de servidumbre voluntaria» con La Boétie, así como planteando de otro modo la cuestión de la libertad. Quien comienza situando el acento en la distinción entre potencia y poder es A. Negri desde su obra La Anomalía salvaje, Ensayo sobre poder y potencia en B. Spinoza16 hasta textos recientes como son, con Michael Hardt: Imperio, Multitud, Commonwealth o Declaration17. De estos textos han surgido múltiples modos de entender la política y la resistencia como son también aquellos de P. Virno18, M. Lazzarato19, etc., herederos del ’77 italiano y su movimiento de autonomía; así como muchas de las teorías de G. Agamben. Pero, pensamos que esos estudios acerca de la potencia, el poder y la comunidad, como también aquellos de J-L Nancy, A. Badiou, Ch. Taylor, J. Habermas, etc. siguen adoleciendo –en mayor o menor medida– del problema subrayado en nuestros días tanto por la Deep Ecology como por Michel Serres de que permanecen en lo meramente humano y «su» tiempo, pensando el «contrato social» y su regulación de poderes excluyendo el lugar concreto, el espacio de la política y el pensamiento y el planeta en primer término. Por ello, la lectura que G. Deleuze lleva a cabo de la diferencia entre Potentia y Potestas spinozista y la crítica que realiza del libro La anomalía salvaje de T. Negri20 en la senda de M. Gueroult21, da cabida al espacio como lugar y como una cuestión importante a pensar en sus matices e implicaciones; y, por lo tanto, enriquece [16] Vid. Negri, A. La Anomalía salvaje, Ensayo sobre poder y potencia en B. Spinoza. Barcelona, Anthropos, 1993. [17] Vid. Negri, A. y Hardt, M. Imperio, Barcelona, Paidós, 2005. Negri, A. y Hardt, M. Multitud: Guerra y Democracia en la era del imperio. Argentina, Editorial: Debate, 2004 y Commonwealth: El proyecto de una revolución en común. Madrid, Akal, 2011. Declaration 2012 en http://antonionegriinenglish.files.wordpress.com/2012/05/93152857-hardt-negri-declaration-2012.pdf [18] Vid. Virno, P. Gramática de la multitud. Para un análisis de las formas de vida contemporáneas. Traficantes de Sueños, Madrid, 2003. [19] Vid. Lazzarato, M. Por una política menor. Acontecimiento y política en las sociedades de control. Traficantes de sueños, Madrid, 2006. [20] Vid. Deleuze, G. «Préface à L’Anomalie sauvage» en Deux régimes de fous. Textes et entretiens 1975-1995. Paris : Minuit, 2003. [21] Vid. Gueroult, M. Spinoza, 1968-1974. Tome 1 : Dieu (Éthique, livre I); Tome 2 : L’Âme (Éthique, livre II). Paris: Aubier-Montaigne.
Amanda Núñez García Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. 184 el panorama de aperturas a pensar el problema en otros términos y obtener otras conclusiones y orientaciones para la acción y el pensamiento políticos y ontológicos, así como estéticos y ecológicos. 2. Potentia y potestas Antonio Negri, en su obra La Anomalía salvaje: Ensayo sobre poder y potencia en B. Spinoza, apunta a una distinción esencial entre «potentia y potestas» en el seno del pensamiento spinozista el cual es el problema esencial que muestra, a nuestro parecer, esta cuestión de un modo claro y desde un enfoque deleuzeano. No es por ello arbitrario que Deleuze realice un prefacio a esta obra de Negri y localice que se trata de una cuestión crucial no sólo para comprender a Spinoza, sino para comprender también el orden de aquello que siempre se nos escapa en un enfoque político. La presentación que hace Negri de esta diferencia se establece en los siguientes términos: Las proposiciones XXXIV y XXXV de la primera parte de la Éthica plantean la diferencia entre «potentia» y «potestas», entre potencia y poder. […] La «potestas» se da como capacidad –conceptibilidad– de producir las cosas; la «potentia» como fuerza que las produce actualmente.[…] el término «potestas», si no quiere ser completamente borrado del marco de una terminología (spinozistamente) significante, no puede ser entendido –en cuanto horizonte de conceptibilidad– más que como función subordinada a la potencia del ser […].22 Negri en este texto, y en todo su libro sobre Spinoza, hace notar que se da una diferencia imprescindible en el pensamiento de Spinoza entre una «potentia» o potencia y una «potestas» o poder. Como notamos en el texto aducido, la «potestas» no es más que la «capacidad» de una potencia, y, por tanto, parece ser algo secundario respecto de esa potencia y no a la inversa como suele tratarse. Esto es, la diferencia se establece de tal modo que el poder es una «función subordinada a la potencia». En términos deleuzeanos, esta secundariedad del poder respecto de la potencia se declina de tal modo que el poder es una «capacidad» o «aptitud» (aptus) de una potencia23. Debemos aclarar que Deleuze señala en sus obras sobre Spinoza que la diferencia entre potentia y potestas sólo se da en Dios y lo hace, [22] Negri, A. La anomalía salvaje. Ensayo sobre poder y potencia en B. Spinoza, Barcelona, Anthropos, 1993. p. 317-319. [23] Cfr. Deleuze, G. Spinoza et le problème de l’expression. Paris : Minuit, 1968. p. 82-84. Trad. Cast. Spinoza y el problema de la expresión. Barcelona : Muchnik eds. 1996. p. 86-89. Y Vid. En general todo el capítulo dedicado a «La potencia» (cap. 5.); así como Deleuze, G. Spinoza: Philosophie pratique. Paris : Minuit, 2003. en la entrada «puissance», p. 134-143.
Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. Potencia, poder y lugar. Una reflexión acerca de la libertad y el espacio político en G. Deleuze y Spinoza 185 fundamentalmente, para mostrar que Dios no tiene una «voluntad» separada de su propia potencia, sino que Dios (Deus sive Natura) no es más que potencia de creación, es decir, nada personal ni voluntarioso, etc. sino que es mera potencia y poder por ello. Esta misma diferencia se declina spinozistamente también, y ya en los modos, entre el connatus (deseo) que sería parejo a la potencia y el aptus (capacidad o aptitud), paralelo al poder; de ahí que nuestra exposición los intercambie como lo hace el propio Deleuze. Pero, a pesar de que estos matices parecen alejarse de la lectura de Negri, más apegada a la cuestión de la potencia y el poder la cual, como sabemos, Deleuze sólo la confiere a Dios y no a los Modos, consideramos que esta intercambiabilidad también se puede aplicar en las ideas negrianas como un complemento ontológico y teológico a su interpretación política para poder construir herramientas de análisis teológico-políticas e intentar no reducir nunca las problemáticas a la escisión de los saberes que tanto daño hace al pensar común24. Según, entonces, la lectura deleuzeana de Spinoza, cercana a la de Negri en algunos puntos, cuando una potencia o connatus se da una serie de veces, surge de su repetición un lugar donde ésta tiende a conservarse: un intervalo. Y este intervalo queda ocupado, entonces, por la capacidad o aptitud (aptus) hacia esa potencia: un poder de afección o potestas25. Por tanto, podemos notar que a partir de una repetición de potencia fluida surge una suerte de poder estructurado y cualitativo. Pero, esa estructura generada a partir de la repetición de una potencia, es decir, la potestas, no marca la esencia, como dice Deleuze: «esto no posee ningún privilegio»26; no nos dice nada nuevo respecto de lo real, no puede alterar los estados de cosas frente a los cuales nos encontramos pues no es nada más que la forma vaga de entender el asunto27. Al contrario, la esencia no es una cualidad fija que podría hipostasiarse y hacer de ella una idea por la que juzgar lo que hay. La esencia, al contrario –según esta distinción spinozista que Nietzsche y Deleuze hacen suya– viene marcada por una cantidad: la cantidad de potencia. Y esta cantidad de potencia, no se opone, como imperfecta, a un acto-cualidad Trad. Cast. Spinoza: Filosofía práctica. Barcelona : Tusquets, 2001, «potencia», p.119-127. [24] Vid. Deleuze, G. Spinoza: Philosophie pratique, ibid y Deleuze, G. «Préface à L’Anomalie sauvage» en Deleuze, G. Op. Cit. Deux régimes de fous, p. 175-176. [25] «Hay intermedio. Lo que ocupa el intervalo, lo que lo ocupa sin llenarlo ni colmarlo, es la afección […] Ella vincula el movimiento a una «cualidad» » Deleuze, G. Cinema-1: L’Image-mouvement. Paris: Minuit, 1983. p. 89. Trad. Cast. La imagen-movimiento. Estudios sobre cine 1. Barcelona : Paidós, 1994. p. 99-100 y Op. Cit. Deleuze, G. Spinoza: Philosophie pratique, p. 134-137. Trad. Cast., p. 119-121. [26] Ibid. Deleuze, G. Cinema-1: L’Image-mouvement p. 89. y p. 99-100. [27] Cfr. Ibid. p. 84. Trad. Cast., p. 88.
Amanda Núñez García Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. 186 discontinuo anterior a ella; no es la potencia lo subordinado, sino que potencia «potentia» es ya esencia «est». Nicolás de Cusa […creó] una especie de palabra-valija; contaminó dos palabras latinas. Él decía que el ser de las cosas es el possest. […] El possest será precisamente la identidad de la potencia y el acto por el que defino algo. Entonces ya no defino cualquier cosa por su esencia. Lo que esa cosa es, lo definiré mediante esta noción bárbara, el possest: lo que ella puede; literalmente, lo que puede en acto. Eso quiere decir que las cosas son potencias. Lo que no quiere decir simplemente que tienen potencia, sino que se reconectan [ramènent] a la potencia que tienen. […] Las cosas ya no están definidas por una esencia cualitativa («el hombre animal racional»), sino por una potencia cuantificable.28 La potencia, bajo esta perspectiva, sería entonces esencia, y el poder o potestas, en cierto modo, el resultado, podríamos decir probabilístico y no fijo ni esencial, de una potencia –resultado aunque se den simultáneamente–. La potestas sería aquello que «ocupa» y genera un lugar entre o dentro de la potencia, estructurándola en una topografía concreta según una repetición29; y por ello, este resultado o producto de la producción potencial sería secundario respecto de la potencia y radicalmente alterado por ésta. Esta potestas o poder se establece entonces como lo fijo discontinuo de la variación continua viva. Como muestra Deleuze en su Spinoza. Filosofía práctica: Toda potencia [puissance] es acto, activa, y en acto. La identidad de la potencia y del acto se explica por esto: toda potencia es inseparable de un poder [pouvoir] de ser afectado y este poder de ser afectado se encuentra constante y necesariamente colmado por las afecciones que lo efectúan. La palabra potestas recobra aquí su uso legítimo: «Lo que está en el poder de Dios (in potestae) debe ser comprendido en su esencia de tal [28] Deleuze, G. Curso sobre Spinoza, 9/12/1980. En medio de Spinoza, p. 31 y 32. En este texto, aunque no podemos introducirnos en ello ahora, se hace un ilusiorio ataque a la teoría del acto y la potencia aristotélicos. Pensamos que se trata, más bien, de romper la divulgata pseudoescolástica que nos ha dotado estos términos acabados y sin matizar. La lectura que de ellos hacen tanto Spinoza como Deleuze, nos abre las puertas a pensar esta diferencia de otro modo y salir así de una imagen del pensamiento fixista y que sólo resproduce estructuras «de poder» jerárquicas como también hace notar Agamben en su artículo «La potencia del pensamiento» en Op. Cit. Agamben, G. La potencia del pensamiento. [29] Vid. Rodríguez, J. L.: «En qué sentido la locura y la escritura desértica pueden expresar estados subversivos» en A.A.V.V. J. M. ARAGÜÉS (coord.) Gilles Deleuze. Un pensamiento nómada., Zaragoza, Mira editores, 1997.p. 73-86.
Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. Potencia, poder y lugar. Una reflexión acerca de la libertad y el espacio político en G. Deleuze y Spinoza 187 manera que se siga necesariamente de ella» (I, 35). Es decir: a la potentia como esencia corresponde una potestas como poder de ser afectado [o poder de afección].30 Pero, es aquí cuando aparece el problema porque, si se confunde esta potestas con la esencia debido a que la potestas posee un grado de fijación y accesibilidad mayor que la potencia para nuestro conocimiento –pues nuestro terreno usual es el de estas repeticiones que hacen precisamente el hábito, el de la extensión– se introduce siempre una trascendencia y una jerarquía. Es decir, si separamos arbitrariamente la potencia y su acto e invertimos su estructura operante, la ecuación de lucha por la libertad deviene ya viciosa desde el principio puesto que la libertad ya estaría dada de antemano, lo cual es incompatible con la misma idea de libertad. Así pues, la libertad se transformaría subrepticiamente en un asumir una Idea dada de antemano y fija, subordinándose a ella y eliminando toda creatividad vital o, en el mejor de los casos, se convertiría en una selección «arbitraria» entre ideas ya prefabricadas por una cultura dada…Casos ambos de gran esclavitud que pueden conducir perfectamente a la idea de la masa sojuzgada gritando al unísono: ¡Viva la muerte!31 En efecto, si la potestas o el poder se sitúa en anterioridad ontológica (no cronológica) a la potentia, tendríamos una estructura a la base de esencias-formas-contornos y, por ello, una determinación fija dada de antemano que sólo serviría para juzgar las cosas, no para producirlas. Esto se registra claramente en que si es una potestas más o menos fija lo que determina la esencia, entonces ella es la que marcaría y reduciría su potencia a sus límitescontornos fijos, no dejándola explorar nuevos ámbitos, a la vez que juzgaría si esa potencia se cumple o no: si llega a colmar su idea universal o poder (afección), o no. Por ello, introduciría una moral en la ontología, como ya denunciaba Nietzsche, pues no haría otra cosa que explicarnos, en último término, cómo debemos comportarnos para cumplir nuestra esencia32. Marcaría una moral y no una ética ontológica y política como hace notar F. J. Martínez: La Ética y la Moral también se enfrentan como una teoría de la potencia a una teoría de los deberes. La Ética nos muestra lo que podemos, es por tanto la ciencia de la libertad, o de la necesidad, que es lo mismo que el naturalismo espinosista, en cambio la Moral es una teoría de la esclavitud, en la que aparecemos como sujetos a normas trascendentes, como sujetos a deberes que no se desprenden directamente de nuestra potencia, de nuestra actividad, de nuestro conatus.33 [30] Op. Cit. Deleuze, G. Spinoza: Philosophie pratique. p. 134. Trad. Cast, p. 119. [31] Vid. Op. Cit. Deleuze, G. y Guattari, F. Mille plateaux, p. 277. Trad. Cast. p. 233-234. [32] Cfr. Deleuze, G. Curso sobre Spinoza. 9/12/1980. «La puissance et le droit naturel classique». Trad. Cast., En medio de Spinoza, Cap. II: «Derecho natural». [33] Martínez, F. J.: Materialismo, Idea de totalidad y método deductivo en Espinosa. Madrid. UNED. 1988. p. 53.
Amanda Núñez García Thémata. Revista de Filosofía Nº53 (2016) pp.: 179-194. 194 Martínez, F. J.: Materialismo, Idea de totalidad y método deductivo en Espinosa. Madrid. UNED. 1988. Marx, Karl: «El carácter fetichista de la mercancía y su secreto» en El Capital, Vol. I, Libro I. SXXI, México-Madrid, 1998. Negri, A. La Anomalía salvaje, Ensayo sobre poder y potencia en B. Spinoza. Barcelona, Anthropos, 1993. Negri, A. y Hardt, M. Imperio, Barcelona, Paidós, 2005. Negri, A. y Hardt, M. Multitud: Guerra y Democracia en la era del imperio. Argentina, Editorial: Debate, 2004 Negri, A. y Hardt, Commonwealth: El proyecto de una revolución en común. Madrid, Akal, 2011. Negri, A. y Hardt, Declaration, 2012. http://antonionegriinenglish.files.wordpress.com/2012/05/93152857-hardt-negrideclaration-2012.pdf [Consultado 21/04/2015] Nussbaum, M. y Sen, A. The Quality o Life. Oxford: Clarendon Press 1993. Pasolini, P. P. «Pasolini próximo a nosotros», de Giuseppe Bertolucci, estrenado en 2006. Trad en http://www.taringa.net/posts/arte/2276532/ Entrevista-a-Pier-Paolo-Pasolini.html. Peña Echeverría, J. «Libertad y comunidad en Spinoza» en Cuadernos del Seminario Spinoza, n.1. Ciudad Real, 1992. Reich, W. Psicología de masas del fascismo, Ed. Ayuso, Madrid, 1972. Reich, W. Análisis del carácter. Paidós, Barcelona, 2005. Ricoeur, P. Parcours de la reconnaissance. Trois études, Paris, Stock, 2004. Rodríguez, J. L.: «En qué sentido la locura y la escritura desértica pueden expresar estados subversivos» en A.A.V.V. J. M. ARAGÜÉS (coord.) Gilles Deleuze. Un pensamiento nómada., Zaragoza, Mira editores, 1997.p. 73-86. Serres, M. 1992. Le contrat naturel. Paris: Flammarion. Trad. Cast. El contrato natural. Valencia, Pre-textos, 2004. Serres, M. La Guerre mondiale. Paris: Le Pommier, 2011. Spinoza, B. Ética, Madrid: Alianza Editorial, 1987. Spinoza, B. Tratado teológico-político. Alianza. Madrid, 1986. Virno, P. Gramática de la multitud. Para un análisis de las formas de vida contemporáneas. Traficantes de Sueños, Madrid, 2003.