Hollywood les presenta: Andalucía
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¡Vengan todos a Sevilla! Verán imágenes de santos que arden por las calles en largas procesiones acompañadas por falleras sevillanas, los mozos de San Fermín, la deliciosa música de la flauta y el tamboril, los cánticos a la Virgen del Carmen, algún hippy pirómano descarriado, etc., todo ello aderezado por kiló - metros y kilogramos de serpentina y confeti. Además, la luz de las antorchas en procesión ilumina las calles y, quién sabe, qui - zás se pueda quemar algún visitante. Sir Anthony Hopkins puede permanecer tranquilo, pues nadie va a intentar quemarlo en el camino a su casa sevillana. Asimis - mo, tampoco va a poder presenciar nada de lo que pudo ver du - rante el rodaje de Misión imposible 2 (2000), de John Woo, en algún rincón perdido de la " meca del cine " . Si este reflejo de Andalucía, o más concretamente de la ciu - dad de Sevilla, se lleva a cabo tras un siglo de cine, sería conve - - niente retroceder en el tiempo para comprobar si esto es la he - rencia del pasado o algo meramente circunstancial. MAfUo ~~ÉNDEZ DOMMGUEZ (Sevilla 1976). Licenciado en ComuniSangre y arena cación Audiovisual en 1998 por la Facultad de CC. De la Infomarción de Sevilla. Posteriormente ha recibido formación complementaria en materia de postproducción y diseño gráfico. Los últimos meses de faEn la centuria anterior podemos encontrar ej~mplos Ya desde cultad hace las veces de guionista de género documental alternando el cine mudo que trataron esta imagen de Andalucía. En 1922 con etapas de técnico audiovisual. Desde hace un año colabora con el Fred Niblo se encarga de la adaptación al celuloide de la conocida EILHTA en la Universidad de Sevilla y trabaja como responsable de obra de Vicente Blasco Ibáñez, Sangre y hena. Aunque la Pose contenido del sitio web perteneciente al Ayuntamiento de Camas, en y la galantería de Rodolfo Valentino resta dramatismo a algunas Sevilla. A los 26 años, la actual publicación del EILHTA es su primera 16 escenas de la película, se puede considerar una adaptación oportunidad como escritor e investigador.
completamente válida. Orson Welles elogiando la versión de Niblo, la califica de ((fantasía de Hollywood)), ((romance pintoresco)), «la típica tontería atractiva que pudiera servir de soporte a Valentino».lo2 Y bien cierto es que esta novela es el texto idóneo para que se lleve a cabo la plasmación del star system, fenómeno presente en los relatos cinematográficos hollywoodienses que consistía en explotar al máximo la figura de la estrella principal situándola como eje central de toda la historia. El propio Rodolfo Valentino se lamentaba de la imposibilidad de rodar en España, hecho que hubiera dotado al film de un mayor realismo, como si en algún momento fuera ésa la intención de su autor; aquí no falta ninguno de los elementos del typical andalussian: nada más comenzar, los créditos se ofrecen sobre un lustroso capote extendido por unas manos inocentes; la imagen siguiente es un plano del ahí llamado Barrio de La Feria (la céntrica calle Mateos Gago) con la Giralda al fondo; el guarnicionero, la plaza, las largas patillas, los sombreros de ala ancha, colgantes con crucifijos, mantillas y peinetas, arrítmicas palmas, desconchados por doquier, el cuadro flamenco (más parecido a una banda de blue - grass o de swing), son algunos de los elementos de los que Hollywood se apropia; todo esto contrasta con la casa de la amante del torero, todo un lujo asiático al más puro estilo de cuento de las mil y una noches. Todos estos elementos resumen el concepto de Andalucía que durante tanto tiempo Hollywood ha ofrecido al mundo y que se podría definir como una mezcla entre el subdesarrollo de los países sudamericanos y el exotismo de Oriente Medio. De todas maneras, no se puede olvidar que la adaptación nor - teamericana procede de una novela que refleja la visión de An - dalucía por y autor influenciado intelectualmente por la cultura francesa. De hecho seis años antes, en 1916, es el propio autor, muy aficionado al nuevo medio, el que se encarga de la primera adaptación para la pantalla, producida por la industria del país 'O2 Sangre y Arena (Estados Unidos 1922), Fred Niblo. Colección Cine Mudo (Filmax 1994). Presentación a modo de prólogo a cargo Orson Welles. vecino. En este caso Sangre y arena de Blasco Ibáñez se conver - tiría en todo un éxito de taquilla tanto en Espaiia como en Fran - cia sin duda ayudado por la popularidad internacional.lo3 En un estudio realizado para una publicación valenciana en 199 1 titulado Blasco Ibáñez y el cine, sus autores apuntan algu - nos motivos que nos explican el interés que Hollywood mani - fiesta hacia la obra del autor.lo4 En primer lugar, el costumbrismonaturalismo presente en toda su producción novelística puede ubicarse dentro del conjunto de mecanismos narrativos predo - minantes en el cine de género melodramático que Hollywood tan ampliamente desarrolló en las primeras décadas del siglo pasado a través de una multitud de adaptaciones. Los cuatro ji - netes del Apocalipsis (1921), Sangre y arena (1922) o Mare Nostrum (1926), son ejemplos de novelas del autor que fueron adaptadas al cine y que, después de analizarlas, podremos com - probar una serie de elementos comunes tanto en cuanto a perso - najes y a acciones se refiere. Sin embargo estos autores afirman que es un hecho puntual la admiración que los norteamericanos tienen por la obra de Blasco Ibáñez. En 1 9 16 se publica en España la novela Los cuatro jine - tes del Apocalipsis, y algo más tarde en Estados Unidos, aunque todavía no es previsible el éxito que después tuvo. De hecho, su publicación en EE.UU. se convierte en un best-seller indiscuti - ble, motivo que podría tener su explicación en cuestiones de ín - dole socioeconórnica. El éxito de la obra es el que propició la introducción del resto de sus novelas en el panorama literario estadounidense. Los gran - des estudios de Hollywood, al ver una fuente de riqueza en su 'O3 Existe una copia del filme en la Filmoteca de la Generalitat Valenciana que, en 1998 y gracias a la colaboración con la Filmoteca de Praga, se restauró debido al avanzado estado de descomposición en que se encontraba en esa fecha el material conservado en ambas ciudades. La película fue co-dirigida junto a Max André en 19 16 y desde su restauración ha sido exhibida en varias ocasiones. 'O4 Blasco Ibáñez y el cine, de Company, Ramón; Marzal, Felici y Rubio, Marco, en Historia del cine valenciano, fascículo no 3, Diario Levante. (Valencia, Marzo, 199 1).
el pensamiento que acompañó a este pueblo errante desde su lle - gada a España a mediados del s. xv, calificados como criminales incorregibles y a los que les atribuyen los peores actos de salva - jismo como profanar imágenes sagradas, negociar con recién na - cidos o estar al servicio de otras etnias. Esta distinción desaparece en la que podría parecer una revi - sión del mito llevado de nuevo al papel, es decir La femme et le pantin (Pierre Louys, 1898), donde Carmen es Concha y donde la gitana deja de serlo para convertirse en un personaje típico del melodrama. Aquí la protagonista no tiene que enfrentarse a nin - gún hombre ya que todos se muestran rendidos a sus encantos, adoptando comportamientos serviles hacia la mujer que Joseph Von Sternberg calificaría de diablo en The Devil is a Woman (1935). La que en otro tiempo füera ángel, Marlene Dietrich, aquí es demonio sevillano. Cabría preguntarse si hubiese sido posible que Merimée hu - biera ubicado esta historia en el sur de Francia, lugar en el que se pueden encontrar los mismos ingredientes: mujeres guapas, gita - nos, militares, toros, tragedia, fábrica de tabaco, prostitución, etc. Carmen ha sido el origen de otras versiones posteriores para el teatro, el cine, la danza o la ópera, género este último que multiplicó en su día el mito, ya que le introdujo la música y el baile gitanos. Incluso podemos afirmar que parte de la populari - dad de la novela se debe a la adaptación que Georges Bizet lleva - ría a cabo en 1875 en forma de ópera. El fue el primer visionario del éxito del texto, ya que su intención al elegirlo era totalmente lucrativa. Lástima que muriese unos meses después de su estre - no sin llegar a contemplar este triunfo. Bizet es culpable de fomentar el falso mito en igual o mayor medida que el autor original, pues se basó íntegramente en la novela y recreó una Andalucía que jamás conoció, al llenar la ópera de gitanas, bandoleros, panderetas, castañuelas, cascabe - les y seguidillas. Carmen se ha llevado en multitud de ocasiones al cine y la mayoría de ellas basándose en la versión para el género lírico: Carmen (1 91 5), de Cecil B. DeMille Carmen (1 9 1 S), de Raoul Wsh Burlesque of Carmen (1916), de Charles Chaplin Gipsy Blood (Carmen, 191 8), de E. Lubitsch Carmen (1 926), de Jacques Feyder The Loves of Carmen (Los amores de Carmen, 1948), de C. Vidor Carmen Jones (1 956), de Otto Preminger. La mayoría de los filmes indicados están interpretados por grandes estrellas del cine. Un ejemplo significativo podría ser la adaptación de Vidor, realizada con la intención de aprovechar la enorme fama internacional que la pareja protagonista, Rita Hayworth y Glenn Ford, consiguiera dos años antes con Gilda (1 946). Acciones y situaciones vuelven a repetirse, como son las bofetadas, así como elementos visuales, entre los que se podría citar la rojiza melena de la Hayworth gracias al Technicolor. Diez años más tarde, Otto Preminger recluta un suculento reparto de actores de color para hacer una particular versión, esta vez den - tro del género musical. El trasfondo de la historia es el ejército americano, muy alejado del paisaje andaluz. Concha En cuanto a La femme et lepantinlo6 de Louys hay que señalar que sufre un proceso de adaptaciones muy parecido a lo ocurrido a la Carmen de Merimée, aunque más dada a la adaptación para cine que para la lírica, debido sobre todo a que Concha, protagonista de La femme et le pantin es una típica figura melodramática y no de la tragedia como Carmen. Aun así, existe una ópera contemporánea llamada Conchita, de 19 1 1, compuesta por Ricardo Zandonai y con libreto de Vaucaire y Zangarini basada en esta novela de Louys. Los elementos comunes a ambas figuras 'O6 La Femme Et Le pantin, de Pierre Louys (Paris, Albin Michel 198 1).
son la belleza, el sometimiento de los hombres hacia la mujer, la facilidad para el amor y la dificultad en las relaciones sentimentales. Carmen es más visceral, actúa mediante impulsos, mientras que Concha es más cerebral. Algunas adaptaciones al celuloide fueron: The Woman and the Puppet (1920), de Reginald Barker. La femme et le pantin (1 928), de Jacques de Baroncelli. The Devil is a Woman (1 935), de Joseph von Sternberg. La femme et le pantin(1958), de Julien Duvivier. Cet obscure objet du desir(1977), de Luis Buñuel. Sternberg y Buñuel son quizás los casos más interesantes para ser comentados, puesto que se trata de adaptaciones muy distin - tas, y que a veces no tienen ningún punto en común. La Sevilla de Sternberg es una ciudad recreada en los Estudios Paramount y para ello no utiliza espectaculares decorados ni estampas que reclamen la atención sobre nuestro folclore; tan sólo en una es - cena podemos observar y deducir que nos encontramos en la Andalucía de los bandoleros y los toreros. Es en el momento en el que Marlene actúa en el particular tablao. Los elementos an - daluces están presentes durante todo el film: trajes de luces, trabucos y tricornios, elementos que molestaron al Gobierno de la 11 República Española hasta el punto de que amonestó a la Paramount y le obligó a quemar el negativo. La versión de Buñuel muestra una ciudad moderna y folclórica en la que conviven dos culturas diferentes amenazadas por la presencia activa del terrorismo. Es cierto que para situarnos en Sevilla siempre hay una serie de lugares comunes en el sentido literario de la expresión: el Barrio de Sta. Cm, la Giralda o la Catedral. Luis Buñuel también acude a estas lugares pero lo hace de un modo extraordinariamente personal, rompiendo la imagen de postal de Andalucía a la que el cine tanto había recurrido. Andaluces en Hollywood Si en algún momento alguien pudo fienar a Hollywood en su visión deformada de la realidad andaluza, esos fueron los anda - luces que viajaron allí. Pero lo cierto es que no tuvieron la opor - tunidad de hacerlo, ya que su función era revisar las películas americanas con destino al público hispano. La labor de la mayo - ría de los profesionales que hasta allí viajaron fue doblar tanto actores como locuciones, así como escribir diálogos en castella - no. Jesús García de Dueñas, en su libro ¡Nos Vamos a Hollyw~od!,'~~ hace un compendio exhaustivo del profesional cinematográfico emigrado en alguna ocasión a los grandes estu - dios de Hollywood o que al menos mantuvieron algún tipo de relación con ellos. Una buena muestra podría ser la de algunos andaluces como Ana M" Muñoz Custodio (actriz), José López Custodio y Francisco Moré de la Torre (escritores), José Padilla (músico), Valentín Parera, Carlos Villarías Llano (actores), y para concluir con esta lista de nombres, habría que dedicar unas 1íneas al músico José Nieto que, aunque nacido en Murcia, siem - pre afirmaba que como realmente se sentía cómodo era en el papel de andaluz. Algo parecido ocurría con Antonio Moreno, acaso el actor español (nacido en Madrid pero criado entre Sevi - lla y Algeciras) de mayor relevancia en lo que a sus aportaciones al cine americano se refiere hasta el momento. Considerado el prototipo de latin lover antes de la llegada de Valentino, se le emparejó con las estrellas femeninas más rutilantes del firma - mento de Hollywood como fueron Gloria Swanson, PolaNegri o la mismísima Mary Pickford. Para terminar este artículo se po - dría mencionar a uno de los actuales latin lovers de origen mala - gueño, Antonio Banderas, actor con una gran presencia en la in - dustria norteamericana actual. 'O7 ¡NOS Vunzos u Hollywood!, de Jesús García de Dueñas (Nickelodeon, 1993).
Conclusión Sea como fuere, el mito ha recaído sobre nosotros y podría - mos alegramos de ello, ya que nos ha servido para dar a conocer al menos una parte de nuestra cultura, aunque sea sólo la refe - rente a los típicos elementos folclóricos. Del resto, de la otra parte deberían ser los andaluces los auténticos responsables y asumir que depende de ellos dar una imagen de Andalucía dis - tinta a la que se ha venido mostrando hasta ahora. Para aquellos más alejados de la cultura taurina, habría que aclarar que la cuna de la fiesta del toreo se encuentra en el norte de España, en Bilbao. Del mismo modo tendríamos que aclarar que nuestras sierras no tienen exclusividad sobre la figura del bandolero. A todo esto hay que sumarle que es el propio cine español el que en más ocasiones ha caído en el tópico, pues observando la producción española en la segunda mitad del s. xx, éstos son algunos calificativos que se podrían extraer para definir la re - gión andaluza: folclórica, turística, graciosa, emigrante, religio - sa y ante todo, provinciana. Por suerte, en la última década algunos cineastas españoles se han hecho conscientes del error que durante tantos años se ha venido repitiendo. En los últimos filmes rodados en Andalucía se ha renunciado a ubicar sus historias en ambientes folclóricos y, cuando se acude a ellos, se hace de manera circunstancial para situar acciones y temáticas de carácter urbano y contemporáneo. Como ejemplos, Solas (1999) de Benito Zambrano, Nadie cono - ce a nadie (1999) de Mateo Gil o Fugitivas (2000) de Miguel Hermoso. Para contrastar, y volviendo al principio, habría que concluir señalando que el cine norteamericano se ha quedado anclado en una idea arcaica de Andalucía; es un gran error que John Woo haya hecho un compendio arbitrario de culturas y folclores de regiones españolas diferentes, y lo que podría haber sido un gran avance, con la ubicación en Sevilla de la primera parte de Misión Imposible 2, finalmente ha sido un retroceso inexplicable que no beneficia absolutamente a nadie. Bibliografía COLÓN, Carlos: Sevilla, ciudad de deseo (De Pierre Loes a Joseph Von Sternbera). El ojo andaluz. Sevilla, 1993. COMPANY, Ramón / MARZAL, Felici 1 RUBIO, Marco: " Blasco Ibáñez y el cine " . En Historia del cine valenciano, Diario Levante. Fascículo no 3. Valencia, marzo, 199 1. MÉRIMEE, Prosper. Carmen. Cátedra. Madrid, 1989. LOUYS, Pierre: Lafemme et lepantin. Albin Michel. Paris, 1981. GARCIA DE DUENAS, Jesús ¡Nos Vamos a Holljwood! Nickelodeon, 1993.