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Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación. 2023 - ISSN: 1133-8482. e-ISSN: 2171-7966.
Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación. 2023 - ISSN: 1133-8482. e-ISSN: 2171-7966. PIXEL-BIT REVISTA DE MEDIOS Y EDUCACIÓN Nº 68 - SEPTIEMBRE- 2023 https://revistapixelbit.com
Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación. 2023 - ISSN: 1133-8482. e-ISSN: 2171-7966. Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación. 2023 - ISSN: 1133-8482. e-ISSN: 2171-7966. PIXEL-BIT REVISTA DE MEDIOS Y EDUCACIÓN Nº 68 SEPTIEMBRE 2023 EQUIPO EDITORIAL (EDITORIAL BOARD) EDITOR JEFE (EDITOR IN CHIEF) Dr. Julio Cabero Almenara, Departamento de Didáctica y Organización Educativa, Facultad de CC de la Educación, Director del Grupo de Investigación Didáctica. Universidad de Sevilla (España) EDITOR ADJUNTO (ASSISTANT EDITOR) Dr. Juan Jesús Gutiérrez Castillo, Departamento de Didáctica y Organización Educativa. Facultad de CC de la Educación, Universidad de Sevilla (España) Dr. Óscar M. Gallego Pérez, Grupo de Investigación Didáctica, Universidad de Sevilla (España) EDITORES ASOCIADOS Dra. Urtza Garay Ruiz, Universidad del País Vasco. (España) Dra. Ivanovnna Milqueya Cruz Pichardo, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. (República Dominicana) CONSEJO METODOLÓGICO Dr. José González Such, Universidad de Valencia (España) Dr. Antonio Matas Terrón, Universidad de Málaga (España) Dra. Cynthia Martínez-Garrido, Universidad Autónoma de Madrid (España) Dr. Luis Carro Sancristóbal, Universidad de Valladolid (España) Dra. Nina Hidalgo Farran, Universidad Autónoma de Madrid (España) CONSEJO DE REDACCIÓN Dra. María Puig Gutiérrez, Universidad de Sevilla. (España) Dra. Sandra Martínez Pérez, Universidad de Barcelona (España) Dr. Selín Carrasco, Universidad de La Punta (Argentina) Dr. Jackson Collares, Universidades Federal do Amazonas (Brasil) Dra. Kitty Gaona, Universidad Autónoma de Asunción (Paraguay) Dr. Vito José de Jesús Carioca. Instituto Politécnico de Beja Ciencias da Educación (Portugal) Dra. Elvira Esther Navas, Universidad Metropolitana de Venezuela (Venezuela) Dr. Angel Puentes Puente, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Santo Domingo (República Dominicana) Dr. Fabrizio Manuel Sirignano, Università degli Studi Suor Orsola Benincasa (Italia) Dra. Sonia Aguilar Gavira. Universidad de Cádiz (España) Dra. Eloisa Reche Urbano. Universidad de Córdoba (España) CONSEJO TÉCNICO Dra. Raquel Barragán Sánchez, Grupo de Investigación Didáctica, Universidad de Sevilla (España) D. Antonio Palacios Rodríguez, Grupo de Investigación Didáctica, Universidad de Sevilla (España) D. Manuel Serrano Hidalgo, Grupo de Investigación Didáctica, Universidad de Sevilla (España) Diseño de portada: Dña. Lucía Terrones García, Universidad de Sevilla (España) Revisor/corrector de textos en inglés: Dra. Rubicelia Valencia Ortiz, MacMillan Education (México) Revisores metodológicos: evaluadores asignados a cada artículo CONSEJO CIENTÍFICO Jordi Adell Segura, Universidad Jaume I Castellón (España) Ignacio Aguaded Gómez, Universidad de Huelva (España) María Victoria Aguiar Perera, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (España) Olga María Alegre de la Rosa, Universidad de la Laguna Tenerife (España) Manuel Área Moreira, Universidad de la Laguna Tenerife (España) Patricia Ávila Muñoz, Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (México) Antonio Bartolomé Pina, Universidad de Barcelona (España) Angel Manuel Bautista Valencia, Universidad Central de Panamá (Panamá) Jos Beishuizen, Vrije Universiteit Amsterdam (Holanda)
Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación. 2023 - ISSN: 1133-8482. e-ISSN: 2171-7966. Florentino Blázquez Entonado, Universidad de Extremadura (España) Silvana Calaprice, Università degli studi di Bari (Italia) Selín Carrasco, Universidad de La Punta (Argentina) Raimundo Carrasco Soto, Universidad de Durango (México) Zulma Cataldi, Universidad de Buenos Aires (Argentina) Luciano Cecconi, Università degli Studi di Modena (Italia) Jean-François Cerisier, Université de Poitiers, Francia Jordi Lluí s Coiduras Rodrí guez, Universidad de Lleida (España) Jackson Collares, Universidades Federal do Amazonas (Brasil) Enricomaria Corbi, Università degli Studi Suor Orsola Benincasa (Italia) Marialaura Cunzio, Università degli Studi Suor Orsola Benincasa (Italia) Brigitte Denis, Université de Liège (Bélgica) Floriana Falcinelli, Università degli Studi di Perugia (Italia) Maria Cecilia Fonseca Sardi, Universidad Metropolitana de Venezuela (Venezuela) Maribel Santos Miranda Pinto, Universidade do Minho (Portugal) Kitty Gaona, Universidad Autónoma de Asunción (Paraguay) María-Jesús Gallego-Arrufat, Universidad de Granada (España) Lorenzo García Aretio, UNED (España) Ana García-Valcarcel Muñoz-Repiso, Universidad de Salamanca (España) Antonio Bautista García-Vera, Universidad Complutense de Madrid (España) José Manuel Gómez y Méndez, Universidad de Sevilla (España) Mercedes González Sanmamed, Universidad de La Coruña (España) Manuel González-Sicilia Llamas, Universidad Católica San Antonio-Murcia (España) António José Meneses Osório, Universidade do Minho (Portugal) Carol Halal Orfali, Universidad Tecnológica de Chile INACAP (Chile) Mauricio Hernández Ramí rez, Universidad Autónoma de Tamaulipas (México) Ana Landeta Etxeberrí a, Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) Linda Lavelle, Plymouth Institute of Education (Inglaterra) Fernando Leal Ríos, Universidad Autónoma de Tamaulipas (México) Paul Lefrere, Cca (UK) Carlos Marcelo Garcí a, Universidad de Sevilla (España) Francois Marchessou, Universidad de Poittiers, Parí s (Francia) Francesca Marone, Università degli Studi di Napoli Federico II (Italia) Francisco Martí nez Sánchez, Universidad de Murcia (España) Ivory de Lourdes Mogollón de Lugo, Universidad Central de Venezuela (Venezuela) Angela Muschitiello, Università degli studi di Bari (Italia) Margherita Musello, Università degli Studi Suor Orsola Benincasa (Italia) Elvira Esther Navas, Universidad Metropolitana de Venezuela (Venezuela) Trinidad Núñez Domínguez, Universidad de Sevilla (España) James O’Higgins, de la Universidad de Dublín (UK) José Antonio Ortega Carrillo, Universidad de Granada (España) Gabriela Padilla, Universidad Autónoma de Tumalipas (México) Ramón Pérez Pérez, Universidad de Oviedo (España) Angel Puentes Puente, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Santo Domingo (República Dominicana) Mª del Carmen Llorente Cejudo, Universidad de Sevilla (España) Julio Manuel Barroso Osuna, Universidad de Sevilla (España) Rosalía Romero Tena. Universidad de Sevilla (España) Hommy Rosario, Universidad de Carabobo (Venezuela) Pier Giuseppe Rossi, Università di Macerata (Italia) Jesús Salinas Ibáñez, Universidad Islas Baleares (España) Yamile Sandoval Romero, Universidad de Santiago de Cali (Colombia) Albert Sangrá Morer, Universidad Oberta de Catalunya (España) Ángel Sanmartí n Alonso, Universidad de Valencia (España) Horacio Santángelo, Universidad Tecnológica Nacional (Argentina) Francisco Solá Cabrera, Universidad de Sevilla (España) Jan Frick, Stavanger University (Noruega) Karl Steffens, Universidad de Colonia (Alemania) Seppo Tella, Helsinki University (Finlandia) Hanne Wacher Kjaergaard, Aarhus University (Dinamarca)
Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación. 2023 - ISSN: 1133-8482. e-ISSN: 2171-7966. Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación. 2023 - ISSN: 1133-8482. e-ISSN: 2171-7966. FACTOR DE IMPACTO (IMPACT FACTOR) SCOPUS Q1 Education: Posición 236 de 1406 (83% Percentil). CiteScore Tracker 2022: 5 - Journal Citation Indicator (JCI). Emerging Sources Citation Index (ESCI). Categoria: Education & Educational Research. Posición 257 de 739. Cuartil Q2 (Percentil: 65.29) - FECYT: Ciencias de la Educación. Cuartil 1. Posición 16. Puntuación: 35,68- DIALNET MÉTRICAS (Factor impacto 2021: 1.72. Q1 Educación. Posición 12 de 228) - REDIB Calificación Glogal: 29,102 (71/1.119) Percentil del Factor de Impacto Normalizado: 95,455- ERIH PLUS - Clasificación CIRC: B- Categoría ANEP: B - CARHUS (+2018): B - MIAR (ICDS 2020): 9,9 - Google Scholar (global): h5: 42; Mediana: 42 - Journal Scholar Metric Q2 Educación. Actualización 2016 Posición: 405ª de 1,115- Criterios ANECA: 20 de 21 - INDEX COPERNICUS Puntuación ICV 2019: 95.10 Píxel-Bit, Revista de Medios y Educación está indexada entre otras bases en: SCOPUS, Fecyt, DOAJ, Iresie, ISOC (CSIC/CINDOC), DICE, MIAR, IN-RECS, RESH, Ulrich’s Periodicals, Catálogo Latindex, Biné-EDUSOL, Dialnet, Redinet, OEI, DOCE, Scribd, Redalyc, Red Iberoamericana de Revistas de Comunicación y Cultura, Gage Cengage Learning, Centro de Documentación del Observatorio de la Infancia en Andalucía. Además de estar presente en portales especializados, Buscadores Científicos y Catálogos de Bibliotecas de reconocido prestigio, y pendiente de evaluación en otras bases de datos. EDITA (PUBLISHED BY) Grupo de Investigación Didáctica (HUM-390). Universidad de Sevilla (España). Facultad de Ciencias de la Educación. Departamento de Didáctica y Organización Educativa. C/ Pirotecnia s/n, 41013 Sevilla. Dirección de correo electrónico: r[email protected] . URL: https://revistapixelbit.com/ ISSN: 1133-8482; e-ISSN: 2171-7966; Depósito Legal: SE-1725-02 Formato de la revista: 16,5 x 23,0 cm Los recursos incluidos en Píxel Bit están sujetos a una licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial- ShareAlike 4.0 Unported (Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual)(CC BY-NC-SA 4.0), en consecuencia, las acciones, productos y utilidades derivadas de su utilización no podrán generar ningún tipo de lucro y la obra generada sólo podrá distribuirse bajo esta misma licencia. En las obras derivadas deberá, asimismo, hacerse referencia expresa a la fuente y al autor del recurso utilizado. ©2023 Píxel-Bit. No está permitida la reproducción total o parcial por ningún medio de la versión impresa de Píxel-Bit.
Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación. 2023 - ISSN: 1133-8482. e-ISSN: 2171-7966. PIXEL-BIT REVISTA DE MEDIOS Y EDUCACIÓN Nº 68 SEPTIEMBRE 2023 índice MONOGRÁFICO 1.- La Competencia Digital Docente. Diseño y validación de una propuesta formativa // Teaching Digital Competence. A training proposal desing and validation. Andrés Santiago Cisneros Barahona, Luis Marqués Molías, Nicolay Samaniego Erazo, Catalina Mercedes Mejía Granizo 2.- Adaptación del cuestionario para el estudio de la competencia digital de estudiantes de educación superior (CDAES) a la población colombiana // Adapting the questionnaire for the study of digital competence of students in higher education (CDAES) to the Colombian population Carolina Mejia Corredor, Sandra Ortega Ferreira, Adriana Maldonado Currea, Alexandra Silva Monsalve 3.- Competencia digital docente en el uso de simulaciones virtuales: percepción del profesorado de áreas STEM // Teachers’ digital competence in the use of virtual simulations: STEM educator perceptions Daniel Moreno-Mediavilla, Alicia Palacios, Rosa Gómez del Amo, Álvaro Barreras-Peral 4.- Inclusión digital desde una perspectiva intergeneracional: promover el desarrollo de la alfabetización digital y mediática entre las personas mayores desde la perspectiva de los jóvenes-adultos // Digital inclusion from an intergenerational perspective: promoting the development of digital and media literacy among older people from a young adult perspective Lukasz Tomczyk, Leen d‘Haenens, Dorota Gierszewski, Dominika Sepielak 5.- Nivel de Competencia digital de estudiantes de primer año de formación inicial docente: una mirada desde las variables de género y centro educativo // Level of digital competence of students in the first year of initial teacher training: a look from the variables of gender and educational center Juan Silva Quiroz, Marcelo Humberto Rioseco Pais, Gonzalo Aranda Faúndez MISCELÁNEA 6.- Indicadores de agencia en experiencias educativas Agile: una revisión panorámica // Agency indicators in Agile educational experiences: a scoping review Celia Torres-Blasco, Adolfina Pérez-Garcias 7.- Validación de una escala del Modelo Ampliado de Aceptación de la Tecnología en el contexto dominicano // Validation of a scale of the Extended Technology Acceptance Model in the dominican context Clemente Rodríguez-Sabiote, Ana Teresa Valerio-Peña, Roberto Batista-Almonte 8.- Enseñanza del idioma inglés en educación primaria: Fortalecimiento de vocabulario y pronunciación a través de podcast // Teaching english in elementary school: Strengthening vocabulary and pronunciation through podcast María Georgina Fernández Sesma, Erika Patricia Alvarez Flores, Karla Reyes Arias 9.- Mapeo sobre el uso de la Neurotecnología en educación desde una perspectiva ética // Mapeo sobre el uso de la Neurotecnología en educación desde una perspectiva ética Inmaculada García-Martínez, Norma Torres-Hernández, Irene Espinosa-Fernández, Lara Checa-Domene 10.- Carga cognitiva y esfuerzo mental durante el cambio de contexto en entornos de realidad aumentada con fines de aprendizaje procedimental // Cognitive load and mental effort during context switching in augmented reality environments for procedural learning purposes Fernanda Maradei García, Luis Eduardo Bautista Rojas, Gabriel Pedraza 7 43 83 115 155 183 217 245 305 283
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 Digital inclusion from an intergenerational perspective: promoting the development of digital and media literacy among older people from a young adult perspective Inclusión digital desde una perspectiva intergeneracional: promover el desarrollo de la alfabetización digital y mediática entre las personas mayores desde la perspectiva de los jóvenes-adultos Dr. Lukasz Tomczyk Professor Associate. Jagiellonian University. Poland Dra. Leen d'Haenens Full Professor. University of Leuven. Belgium Dra. Dorota Gierszewski Professor Associate. Jagiellonian University. Poland Dña. Dominika Sepielak PhD Student. Jagiellonian University. Poland Received: 2023/01/12; Revised: 2023/04/02; Accepted: 2023/07/02; Preprint: 2023/08/21; Published: 2023/09/01 ABSTRACT Digital exclusion is a challenging phenomenon in many countries. The low level of digital and media competences among senior citizens raises many questions about the effectiveness of existing digital inclusion activities. This article fills a gap related to the development of digital competences from an intergenerational perspective. The paper answers the questions of 1) how to promote digital inclusion among seniors citizens, and 2) what role in the effective promotion of the development of digital competences could be played by young people. The paper used a standardised interview technique involving 22 young adults in Poland (20-35 years old) who reported on eleven ways to promote digital inclusion activities among seniors, and eight techniques that relate to the intergenerational development of digital and media competence. RESUMEN La exclusión digital es un fenómeno desafiante en muchos países. El bajo nivel de competencias digitales y mediáticas entre las personas mayores plantea muchas preguntas sobre la efectividad de las actividades de inclusión digital existentes. Este artículo llena un vacío relacionado con el desarrollo de competencias digitales desde una perspectiva intergeneracional. El artículo responde a las preguntas de 1) cómo promover la inclusión digital entre las personas mayores, y 2) qué papel en la promoción efectiva del desarrollo de competencias digitales pueden desempeñar los jóvenes. El estudio utilizó una técnica de entrevista estandarizada que involucró a 22 jóvenes-adultos (20-35 años) que informaron sobre once formas de promover actividades de inclusión digital entre las personas mayores y ocho técnicas relacionadas con el desarrollo intergeneracional de la competencia digital y mediática. KEYWORDS · PALABRAS CLAVES digital inclusion; lifelong learning; older people; young adults; digital competence; media literacy Inclusión digital; aprendizaje permanente; personas mayores; jóvenes; competencia digital; competencia mediática
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 116 1. Introduction Despite the intensive and multidimensional computerisation of various spaces in social life that have taken place over the last several decades, the phenomenon of digital exclusion is still a noticeable challenge both locally and globally (Tomczyk, 2019; Soto Varela et al., 2020). Digital exclusion refers to the lack of adequate skills and knowledge for making effective use of information and communication technologies (ICTs) and is subsumed under the category of insufficient access to new media and the Internet. It is a process that occurs in several groups, though it mainly affects the elderly, the poorly educated, or those living in rural areas (Scheerder et al., 2017; Sastre Reyes, 2019; Longoria et al., 2022). A lack of digital and media literacy (DL&ML) can contribute significantly to lower quality of life. Low levels of DL&ML thus block effective access to e-services, which are increasingly necessary for daily functioning (Ziemba, 2019; Grasso et al., 2016). The low level of these key competences is a challenge for non-formal education to solve. The shaping of DL&ML (Guillén-Gámez et al., 2020; Eger et al., 2020) through institutional and non-institutional solutions has so far not completely eliminated the phenomenon of digital exclusion. Despite the many forms of digital inclusion available, there is a constant need for reflection on new methodologies to strengthen the motivation to develop DL&ML among groups particularly at risk of digital exclusion. A response may be to refer to the theory of intergenerational transfer (Špatenková & Smékalová, 2015), where individuals assumed to have a higher level of DL&ML, and who have extensive knowledge of how to function in the information society, are able to intentionally design solutions for effective digital inclusion. Given the strengths of the assumptions of intergenerational transfer, it was decided to ask young adults, an ICT-intensive group, about two key issues in the process of digital inclusion. The first was to answer the question of how to promote digital inclusion among seniors citizens, and the second was related to the role of young people in promoting the development of DL&ML in this group, which is characterised by the highest level of digital exclusion in Poland (Orłowska & Błeszyńska, 2020). The research thus fills an empirical and methodological gap in the field of geragogy, related to the creation of new solutions for raising the level of DL&ML from the perspective of young adults (digital autochthons). The article complements previous research on digital inclusion and the digital divide by adding to expert discussions on digital inclusion through the dimension of the everyday opinions and experiences of young adults. 1.1 Digital exclusion A lack of digital and media competence in today's world results in a risk of exclusion, with those who remain offline, often including senior citizens, being particularly vulnerable. Where access to technology is limited, existing inequalities may be exacerbated or new ones created (Fleming et al., 2018). Initially, exclusion was defined as inequality in access to computers (Van Dijk, 2005,) and later to the internet (Riggins & Dewan 2005) and other digital technologies (Rice & Katz, 2003). Over time, a more complex picture of the phenomenon has emerged. Digital exclusion is a multifaceted process with many causes that cannot be observed through indicators that focus only on technological developments. Van Dijk (1999) points to
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 117 the following barriers to accessing the digital world. These are: 1) Lack of digital experience, 2) No possession of computers and network connections, 3) Lack of digital skills, 4) Lack of significant opportunities for use. Bradbrook and Fisher (2004) point to 5 elements of digital exclusion: connectivity (access), capability (skills), content, confidence (self-efficacy), and continuity. The causes of digital exclusion might relate to the human psyche, social relationships, education, and material resources. Digital exclusion exists at an individual level and has many sources including ability, motivation, social support, and the type of content being sought, as well as basic access – or the lack thereof – to the Internet. Equally important are age, gender, background, geographical factors, education, income level, and disability. Given the plethora of attributes that influence digital exclusion, the identification of which have the greatest effect is of particular importance. One of the most telling reasons for digital exclusion is the lack of motivation to participate in the digital world. According to Van Dijk (2008), motivation is an important prerequisite for initiating the use of modern technologies, with this being confirmed by the results of research conducted in Poland. The key form of digital exclusion that determines the non-use of the Internet is motivational exclusion. Nearly two-thirds of Poles who do not use the Internet offer the justification that the Internet does not satisfy important needs in their lives, with the parallel admission that they lack knowledge of what the Internet can be used for (Report, 2021). Currently, exclusion is associated with a lack of digital awareness and skills rather than physical problems in accessing the web. "Digital DESI for 2022. Poland" (EU DESI Report, 2022) ranks Poles 24th among the 27 EU countries in terms of the human capital of the digital society. Similar results are shown by a Eurostat study (2021), according to which this factor was highest in the Netherlands and Finland (79% each), followed by Ireland (70%), while Romania recorded the lowest share (28%), followed by Bulgaria (31%), and Poland (43%). Disparities in Internet access are apparent across Europe, determined among other things by different levels of socio-economic development. Embracing digital technology is becoming increasingly desirable as key services and aspects of daily life move online (Helsper, 2012). Rapid technological advances have transformed everyday life while highlighting social inequalities. Advocates of bridging the digital divide argue that doing so would improve digital skills, create new educational perspectives in lifelong education, increase economic equality, and contribute to both social development and economic growth. 1.2 Digital inclusion Digital inclusion is a socio-technological process that involves both individuals and communities, and can be defined as the ability to participate fully through one's skills, connectivity, and access to information technology. Such inclusion aims to reduce the digital divide resulting from a lack of internet connectivity (Vassilakopoulou & Hustad, 2021; Pentzaropoulos & Tsiougou 2014). The concept of digital inclusion thus refers to equal access to the global network and equal participation in the information and communication society, contributing to and benefiting from the digital world. It also implies the ability to assess the quality of information found online, and the diversity of network use. Interventions for digital inclusion therefore focus on enhancing digital literacy, increasing accessibility to
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 124 Through people belonging to different organisations e.g. the village housewives' circle, through housing association advertisements. (R19, W) A category emerges that demonstrates the intrinsic potential of senior citizens to be responsible for promoting digital inclusion. One participant draws attention to senior citizens who possess a high level of DL&DM that can be used in peer education. R8's statement demonstrates that ambassadors for digital inclusion do not have to be outsiders, but can also come from the same age group, thus increasing the credibility of messages of digital inclusion and strengthening motivation. There are senior citizens who use the computer and the Internet - they can be 'used' as teachers for other senior club members. They will be the best example that there is nothing to be afraid of and you can benefit from information skills. (R8, W) Another solution is the creation of new NGOs or informal organisations focused on developing DL&DM among senior citizens. Such institutions, using geragogical principles, forms, and methods, could create digital education centres, especially in places that are deprived of third-age universities and senior citizens' clubs. It would be useful to organise courses, but also one-to-one meetings between seniors and volunteers who would show in a clear and straightforward way how to use Internet resources. (R10, W) Associations can be set up in which the young teach the old, training, courses. In all 'senior clubs', the need for good digital literacy skills should be talked about and awareness should be raised. (R21, W) Intergenerational education can complement these solutions. Young people can not only promote digital inclusion, but also contribute directly to strengthening DL&DM. Such activities can be carried out both in the family environment and through volunteer activities in the immediate area. Group activities should be created where seniors can learn together with the help of young people to use the equipment. (R4, M) To support senior citizens in this regard, meetings could be organised by young people, volunteers (e.g. in a school or community centre) with senior citizens to explain the basic principles of digital education. (R5, W) Young people could volunteer to teach senior citizens how to use the Internet, especially now that most things have to be done remotely. They could start by teaching them how to use a smartphone, as this is the most accessible and inexpensive digital form. (R12, M) The issue of intergenerational differences in the promotion of digital inclusion was noted by one respondent. R11 draws attention to the fact underlying the development of the IT
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 125 industry, where new solutions are generally created by young IT experts for young users. Nowadays, considering the purchasing potential of senior citizens, as well as the conditions related to the sustainable development of the information society, the IT sector should create and promote solutions that increase the participation of older people in the digital world. I also think that the modern world should focus more on senior citizens in terms of technology, and not just on young people. I believe that manufacturers should adapt electronics more to the needs of senior citizens. Enlarge fonts, letters on keyboards, adjust monitors, so that senior citizens feel that electronics are not just for the young. (R11, W) 3.2 Developing digital competences - intergenerational activities Shaping DL&ML among senior citizens can be carried out in both institutional and noninstitutional ways. In both cases, there is an opportunity to make digital inclusion more effective through intergenerational interaction, where young people teach older people how to use ICT. This process is perceived by the participants in eight dimensions, presented briefly in Figure 3 and subsequently developed in detail. Figure 3 Developing digital competences - intergenerational activities Source: author’s own elaboration There is in the responses an indication that the information society is not just a collection of young people, but a new form of social organisation that should be open to all age groups. This bridges stereotypical perceptions, and is a constructive starting point for shaping DL&ML using the capital available to both groups. Above all, young people could show that in their world, which is already closely connected to the online world, senior citizens cannot be missing either. (R1, W)
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 126 The participants perceive that their age group has an adequate DL&ML resource that can be used for digital inclusion. This positive perception of their own baseline level of DL&ML can be developed not only for the free functioning of young adults or adolescents, but also for older people. The transmission of knowledge and skills is primarily possible in the family environment. However, the effectiveness of such an activity is mediated by elementary methodological knowledge. Young people could help their grandparents by teaching them the basics of computer and Internet use, trying to show them how easy it can be to use a computer and the Internet. It is worth emphasising that young people in this case should show immeasurable patience and understanding, as senior citizens are often reluctant to use new technologies. (R3, W) Young people, as they are well acquainted with electronic devices and the Internet, could help senior citizens enter this world and explain in an accessible way what it is and how to use it (R6, M) Some of the participants, who are not specialists in geragogy and andragogy, make explicit that teaching and learning to use ICT requires a special mindset. They also point out that activities that shape DL&ML can also benefit teachers in terms of strengthening understanding, empathy, and patience. After all, they are familiar with computers and the Internet - here, however, they would have to explain IT issues slowly, patiently. Classes with senior citizens would teach them humility and respect for others, and would also bring them to a standstill in this fast-paced world. Privately, these young people are grandchildren too, they have grandparents too. They can also teach them. (R8, W) Children and grandchildren can be a motivator to trigger digital inclusion. The positive perception of one's own age group as a driver for change is an important aspect of demonstrating the power their group has to make a real difference to the quality of life of senior citizens. Persuade seniors by showing the positive sides of digitization. (R2, W) The role that a young person would play in this promotion is indescribable, for it is young people who are the basis and driving force for the older generation. The young person would be a guide for the senior citizen in a world that is difficult for them, different, so distant. (R7, W) Entry into the digital world can be motivated through the principle of graded difficulty. Young people have sufficient ML&DL resources to explain the operation of basic software and selected e-services. In this case, grandchildren can also step into the role of providing technical support and solving possible problems for senior citizens at a later stage. This approach is particularly valuable for older people who do not like institutional forms of learning (e.g. senior citizens' clubs, third-age universities).
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 127 The role of young people should be huge in this aspect. They are the ones who should patiently help seniors acquire digital skills. Show them how the Internet works, help them set up email, Facebook, Skype. Introduce seniors to websites that match their interests, show them which sites to watch videos on. They are sure to return the favour with a good lunch, coffee or a delicious cake (R9, W). Young people who, let's not hide it, are most familiar with the use of electronic devices could provide courses and basic training from things like starting up a computer and browser to operating basic computer programs or applications on smartphones. (R15, W) Here are three simple solutions: Persuade your grandparents or your parents. Show the advantages of the Internet. Help them to use it (R14, M) The intergenerational transmission of knowledge and skills is a natural phenomenon. The participants report that in the past it was their parents and grandparents who showed them how the world works, shaping complex skills and knowledge. Nowadays, in the era of the intensely developing information society, younger people have the opportunity to reciprocate by offering their knowledge and time, which can be dedicated to the development of DL&ML in older people. The role of the young is to support seniors and point out practical solutions. Just as older people used to show us all sorts of new inventions, so we young people should put them on the right educational path to digitisation. (R20, W) The senior citizens in our families used to teach us young people new things, and it’s thanks to them we learnt new skills, we learnt how to use a lot of equipment, now it is the young people who have to give this knowledge and practical skills to their elders, while showing great patience and support. (R21, W) Intergenerational transmission is also possible outside the immediate family environment. Young people can share their own knowledge in institutions and situations where the young and old co-participate. Digital inclusion is a process that can be realised in a variety of non-standard places and forms, wherever different age groups intermingle. In a senior citizens' home, with the help of volunteers, these two worlds could be brought together to learn something from each other. The benefits would certainly be mutual (R8, W). Festivals of new technologies can also be organised, where young people can demonstrate the basic functions of the technological devices in question. This can also take the form of workshops for senior citizens (R13, W). 4. Discussion The ubiquity of new technologies in everyday life prompts a search for ways to reduce the extent of digital exclusion in particular social groups. The research conducted here sought to explore the perspective of young adults on the promotion of digital inclusion among seniors. In line with the adopted intergenerational approach, it was recognised that activities
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 128 undertaken in collaboration between the two age groups can have a positive effect in increasing DL&ML among senior citizens. Therefore, in designing solutions to increase the digital inclusion of people in late adulthood, it is necessary to take into account the views and ideas of young adults and the limitations they identify. Indeed, young adults' activism can become the basis for the actions described here. The participants identified ways of developing DL&ML in senior citizens, as well as forms of promoting digital inclusion. The analysis of the collected statements also made it possible to highlight activities and working techniques in line with an intergenerational perspective, the application of which would help to achieve this goal. It made it possible to identify what the participants’ deemed the benefits of using this theoretical approach. Efforts to increase the digital inclusion of people in late adulthood should be based on exploiting the potential of both age groups, with the participants pointing to the special role of the senior citizens’ immediate family in increasing their DL&ML. Today, however, there is a decrease in the frequency of contact between grandparents and their grandchildren. The number of face-to-face interactions decreases as the distance between their places of residence increases and as the grandchildren mature and spend a greater proportion of their time among their own age group (Hurme, Westerback, & Quadrello, 2010). However, this limitation can be used as one strategy to promote media inclusion for older people. Key here is to highlight the potential of using various types of instant messaging and social media to strengthen social support networks and ties within the family. Among the benefits of using new technologies highlighted were also the chances to develop hobbies and interests and the provision of entertainment. These activities, along with searching for information and engaging in social activities, are indeed the main ways in which older people use the Internet (Chattaraman et al., 2013; Loipha, 2014). Highlighting these uses of ICTs may therefore be a particularly important motivator for senior citizens to develop digital competences. An emphasis on the possibility of using the Internet for everyday activities, such as making bank payments or doing online shopping, also seems important in promoting digital competence. This is also an important objective to pursue among seniors already using ICT. Research has shown that the frequency with which these activities are performed using the Internet decreases with age (Caprani et al., 2012). Newspapers and flyers, for example, should be used to promote the benefits of technology in daily life, and radio and television advertising may also be beneficial, as of the media available, these are the ones senior citizens find most accessible (Caprani et al., 2012). Creating a conducive learning environment and increasing the number of facilities offering computer literacy courses were identified by the participants as important elements in fostering digital inclusion. This strategy seems to be in line with the assumptions of the Unified Theory of Acceptance and Use of Technology (UTAUT) (Venkatesh et al., 2003), one of the dominant models identifying factors responsible for the acceptance and use of new technologies. The authors included among the most important of these expected outcome, effort, social influence, and conditions conducive to the use of a technology. This last factor may be related specifically to the availability of places that offer ICT training. It is also important to make use of available institutions that work with older people. Measures to promote the digital inclusion of people in late adulthood should be extended beyond the activities of places such as universities of the third age, since such institutions are located in urban areas, automatically reducing the range of courses offered. This limits the availability of training for people from small towns and villages, who are less likely to use the
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 129 internet anyway (Lee et al., 2021). This may exacerbate already existing inequalities in the development of DL&ML. Of fundamental importance to the effectiveness of the activities carried out is the appropriate selection of the material taught in the training courses and adapting the pace of its delivery. In courses developing DL&ML in senior citizens, it is recommended, among other things, to give participants extra time to complete a task, to follow a structured plan, to use simple instructions, to pay attention to participants' individual needs, and to increase their sense of efficacy (Naumanen & Tukiainen, 2007; Dickinson et al., 2005). Individuals with higher cognitive abilities are more likely to use new technologies (Elliot et al., 2014), which means that course participants are largely likely to be individuals whose experience of difficulties with using ICT might not be symptomatic of difficulties with learning more generally. It is therefore necessary to adapt the level of classes to the abilities of the participants. In this context, the suggestion by the participants that teaching the use of new technologies should be carried out by an older person seems interesting. This would bridge the gap in cognitive abilities between the teacher and the learner and increase the participants' confidence in their abilities. Although peer teaching has similar effects in terms of knowledge gained as teaching by authority (Rees et al., 2016), it is reported to have a positive impact on learner wellbeing (Hansona et al., 2016). It is therefore a strategy worth employing in classes for senior citizens, although it will not necessarily prove more effective. Much will depend on the individual preferences of the participants or the personality of the teacher. At a global level, one aspect highlighted by the participants is the need for increased accessibility of websites and the adaptation of devices to the needs of older people. Recommendations for web designers include placing elements on a page in an understandable order, using clear, distinguishable colours and high contrast, and making it possible to adjust text size (WCAG). One important element in the promotion of digital inclusion therefore seems to be to draw the attention of the IT sector to the problem and to integrate measures to reduce the digital exclusion of senior citizens. The participants also recognised the value of intergenerational education to build on high levels of DL&ML in young people (Lenhart et al., 2010). Reference was made to the principle of reciprocity, wherein younger people should take care of older people, since the transfer of knowledge, skills, and values would earlier have taken the opposite route. Some researchers (Bernard, 2006; Breytspraak et al., 2008) have demonstrated the benefits of such an approach. This exchange is based on the building of reciprocal relationships, which can be translated into the functioning of larger communities. Here, reference can also be made to the contact hypothesis proposed by Allport (1954). According to this hypothesis, prejudice against particular social groups can be reduced through direct contact. The results of a meta-analysis by Pettigrew and Tropp (2006) indicate that, in principle, any type of contact has the effect of reducing prejudice. Intergroup co-operation could help to counteract negative views about other age groups among both senior citizens and young adults. According to the participants, integrating the different generations could furthermore have a positive impact on senior citizens' perceived sense of self-efficacy. A positive relationship between senior citizens' perceived quality of life and computer and internet literacy is indicated by a number of studies, both correlational and experimental in nature (Boz & Karatas, 2015). The benefits of intergenerational programmes are also reported among their younger participants. Increases in self-confidence, self-efficacy, empathy, the ability to tune
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 130 in to others, and a sense of closeness to older adults are reported among children participating in interactions with late adulthood (Burgman & Mulvaney, 2016; Gamliel & Gabay, 2014). Although there is a lack of research on how young adults collaborate with seniors, it is plausible that this group would also experience positive effects from their activities. Many of the ideas cited by the participants are supported by the literature. Young adults recognise the many advantages of harnessing the potential of their own age group, which should be taken into account when designing activities to promote the development of DL&ML in senior citizens. Indeed, appropriately designed intergenerational programmes can bring benefits far beyond simply increasing the digital inclusion of people in late adulthood. The various forms of DL&ML promotion among older people proposed in this study are typical solutions used in various European countries (Tomczyk, 2015). Promoting the development of digital competences is not a simple task, as it requires the removal of many individual as well as social barriers. It requires knowledge of the target group, the needs of older people, their professional and educational biographies. The aforementioned conditions form a network of unique factors that should also be adapted on an ongoing basis in view of the development of the information society, as well as emerging new models of working with adults (Pino Santos et al., 2023). This study can therefore serve as an inspiring source of inspiration for both digital inclusion researchers and trainers seeking new forms of digital inclusion. 5. Limitations and new research directions This article is part of the discussion on the effective forms of the development of DL&ML and the promotion of digital inclusion among people in late adulthood (Adamec, 2019). The study is based on the contributions of young adults. The qualitative methodology used is characterised by limitations typical of this type of research, such as the inability to generalise due to the sample size and the method of data collection. Moreover, the statements are the result of reflections by non-professionals, i.e. people whose opinions do not always translate into geragogical practice. Nevertheless, the data collected clearly show that there are solutions that are not currently in use but could be implemented to minimise the phenomenon of digital exclusion, also through intergenerational transfer of knowledge and skills. A new direction of research in this area seems to be the incorporation of the opinions of young adults into andragogical practice and the evaluation of the presented solutions in terms of their effectiveness using experimental methods. This direction of research is particularly promising due to the lack of research in Polish geragogy and andragogy based on typical experiments that measure the development of DL&ML. 6. Conclusions The article presented here seeks to draw attention to the potential of intergenerational learning (Szarota, 2004), which may also apply in the effective formation of DL&ML (Tomczyk, 2015). Given the mutual benefits associated with the interactions that take place during the learning and teaching process, there is a need to draw attention to this still
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 131 undervalued and insufficiently implemented concept in practice. Minimising digital exclusion, or promoting digital inclusion using the resources of the younger generation, is key to enhancing the functioning of older people in the information society. The solutions outlined briefly in this text are relatively universal in nature – they can certainly be employed regardless of geographical limitations - and may fill a gap in locations lacking institutions focused on the education of older people. The present study is therefore an attempt to take a fresh look at a gap that can be filled in a relatively simple and effective way by referring to classical andragogical and gerontological concepts, which also translate to the challenges of location-based media pedagogy. Financiación The REMEDIS - Rethinking Media Literacy and Digital Skills in Europe project is supported in Poland by the National Science Centre - NCN [021/03/Y/HS6/00275] within the CHANSE ERA-NET Co-fund, which has received funding from the European Union's Horizon 2020 Research and Innovation Programme [contract number 101004509].
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 132 Inclusión digital desde una perspectiva intergeneracional: promover el desarrollo de la alfabetización digital y mediática entre las personas mayores desde la perspectiva de los jóvenes-adultos 1. Introducción A pesar de la intensiva y multidimensional informatización de varios ámbitos de la vida social que ha tenido lugar en las últimas décadas, el fenómeno de la exclusión digital sigue siendo un desafío notable tanto a nivel local como global (Tomczyk, 2019; Soto Varela et al., 2020). La exclusión digital se refiere a la falta de habilidades y conocimientos adecuados para realizar un uso efectivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y se engloba dentro de la categoría de acceso insuficiente a los nuevos medios de comunicación y a Internet. Este proceso afecta a varios grupos, aunque principalmente a la tercera edad, a aquellos que tienen un bajo nivel educativo o a los que viven en áreas rurales (Scheerder et al., 2017; Sastre Reyes, 2019; Longoria et al., 2022). La falta de alfabetización digital y mediática (ADyM) puede contribuir significativamente a una menor calidad de vida. Los niveles bajos de ADyM obtaculizan el acceso efectivo a los servicios electrónicos, los cuáles son cada vez más necesarios para el funcionamiento diario (Ziemba, 2019; Grasso et al., 2016). El bajo nivel de estas competencias clave es un desafío que debe resolver la educación no formal. Hasta ahora, la configuración de ADyM (Guillén-Gámez et al., 2020; Eger et al., 2020) a través de soluciones institucionales y no institucionales no ha eliminado por completo el fenómeno de la exclusión digital. A pesar de las numerosas formas de inclusión digital disponibles, existe una necesidad constante de reflexionar sobre nuevas metodologías para fortalecer la motivación para desarrollar la ADyM entre los grupos especialmente en riesgo de exclusión digital. Una respuesta puede ser recurrir a la teoría de la transferencia intergeneracional (Špatenková & Smékalová, 2015), donde se plantea que los individuos con un mayor nivel de ADyM, y que poseen un amplio conocimiento sobre cómo desenvolverse en la sociedad de la información, son capaces de diseñar intencionadamente soluciones para una inclusión digital efectiva. Dada la solidez de los supuestos de transferencia intergeneracional, se decidió preguntar a adultos jóvenes, un grupo asiduo a las TIC, sobre dos cuestiones clave en el proceso de inclusión digital. La primera era responder a la pregunta de cómo promover la inclusión digital en la tercera edad, y la segunda estaba relacionada con el papel de los jóvenes en la promoción del desarrollo de la ADyM en este grupo, caracterizado por el mayor nivel de exclusión digital en Polonia (Orłowska & Błeszyńska, 2020). De este modo, la investigación cubre una brecha empírica y metodológica en el campo de la geragogía, relacionada con la creación de nuevas soluciones para elevar el nivel de ADyM desde la perspectiva de los adultos jóvenes (autóctonos digitales). El artículo complementa investigaciones anteriores sobre la inclusión digital y la brecha digital al agregar discusiones de expertos sobre la inclusión digital a través de la dimensión de las opiniones y experiencias cotidianas de los adultos jóvenes.
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 133 1.1 Exclusión digital La falta de competencia digital y mediática en el mundo actual conlleva el riesgo de exclusión, siendo especialmente vulnerables aquellos que permanecen desconectados, entre los que a menudo se encuentran las personas mayores. Cuando el acceso a la tecnología es limitado, las desigualdades existentes pueden verse exacerbadas o surgir otras nuevas (Fleming et al., 2018). Inicialmente, la exclusión se definió como la desigualdad en el acceso a los ordenadores (Van Dijk, 2005,) y, posteriormente, a Internet (Riggins & Dewan 2005) y a otras tecnologías digitales (Rice & Katz, 2003). Con el tiempo, ha surgido una imagen más compleja del fenómeno. La exclusión digital es un proceso multifacético, con muchas causas que no pueden ser observadas a través de indicadores que se centran únicamente en los avances tecnológicos. Van Dijk (1999) señala las siguientes barreras para acceder al mundo digital: 1) Falta de experiencia digital, 2) No disponer de ordenadores y conexiones de red, 3) Falta de competencias digitales, 4) Falta de oportunidades significativas de uso. Bradbrook y Fisher (2004) señalan 5 elementos de exclusión digital: conectividad (acceso), capacidad (habilidades), contenido, confianza (autoeficacia) y continuidad. Las causas de la exclusión digital pueden estar relacionadas con la psicología humana, las relaciones sociales, la educación y los recursos materiales. La exclusión digital se produce a nivel individual e influyen factores como la capacidad, la motivación, el apoyo social y el tipo de contenido que se busca, así como el acceso básico -o la falta del mismo- a Internet. Igualmente importantes son la edad, el género, la procedencia, los factores geográficos, la educación, el nivel de ingresos y la discapacidad. Dada la multitud de atributos que contribuyen a la exclusión digital, la identificación de aquellos que tienen mayor efecto es de especial importancia. Una de las razones más reveladoras de la exclusión digital es la falta de motivación para participar en el mundo cibernético. Según Van Dijk (2008), la motivación es un requisito previo importante para iniciarse en el uso de las tecnologías modernas, siendo esto confirmado con los resultados de las investigaciones realizadas en Polonia. La principal forma de exclusión digital que determina la no utilización de Internet es la exclusión motivacional. Casi dos tercios de los polacos que no utilizan Internet justifican su decisión afirmando que no satisface necesidades importantes en sus vidas, al tiempo que admiten que carecen de conocimientos sobre para qué se puede utilizar (Informe, 2021). Actualmente, la exclusión se asocia a la falta de conciencia y competencias digitales más que a problemas físicos para acceder a la red. "Digital DESI for 2022. Polonia" (Informe DESI de la UE, 2022) sitúa a los polacos en el puesto 24 de los 27 países de la UE en términos de capital humano de la sociedad digital. Resultados similares se muestran en un estudio de Eurostat (2021), según el cual este factor era más elevado en los Países Bajos y Finlandia (79% cada uno), seguidos de Irlanda (70%), mientras que Rumanía registró el porcentaje más bajo (28%), seguida de Bulgaria (31%), y Polonia (43%). Las disparidades en el acceso a Internet son evidentes en toda Europa, determinadas, entre otras cosas, por los diferentes niveles de desarrollo socioeconómico. La adopción de la tecnología digital se vuelve cada vez más deseable a medida que los servicios y aspectos clave de la vida diaria están relacionados con el mundo cibernético (Helsper, 2012). Los rápidos avances tecnológicos han transformado la vida cotidiana y al mismo tiempo han puesto de manifiesto las desigualdades sociales. Los defensores de la reducción de la
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 140 un ordenador de forma relajada y pausada. Todo debe hacerse gradualmente, para que las personas mayores sean capaces de asimilar la nueva información (P8, M). Los participantes subrayan que la promoción de la inclusión digital debe basarse en demostrar los beneficios de las TIC. Centrarse en una dimensión positiva que se relacione con la vida cotidiana de las personas mayores es clave para aumentar la motivación en este grupo, que presenta la tasa más alta de exclusión digital. La perspectiva de los beneficios debe estar en constante relación con la demostración de actividades propias de la tercera edad. Combinar las perspectivas digitales y analógicas en el contexto de las necesidades representa un importante elemento de motivación. Convencer a las personas mayores para que utilicen Internet, señalando ventajas como la comodidad, las múltiples oportunidades, la comunicación con los demás, la obtención de información (P4, H). Además de la educación, el curso también debería desarrollar la pasión de las personas mayores, es decir, habilidades informáticas que les permitan navegar por Internet y aprender a utilizarlo para ampliar sus aficiones e intereses, visitar portales de Internet y sitios web interesantes con fines educativos y de entretenimiento. Dichas habilidades también les ayudarían a utilizar Internet para moverse por su ciudad, es decir, para encontrar conexiones de autobús, conocer los sitios web gubernamentales, visitar los sitios web de los teatros locales, bibliotecas, cines y otros centros culturales. (P7, M) La perspectiva de los beneficios no sólo debe hacer hincapié en la capacidad de realizar actividades bancarias o administrativas, sino también potenciar el desarrollo de la actividad lúdica y las aficiones. El acceso fácil y gratuito a la información motiva la entrada en el ciberespacio. Hay que indicar a estas personas lo que pueden encontrar en Internet por sí mismas. Mostrarles que la alfabetización informática no es tan difícil como piensan. Hay que enseñarles cómo pueden buscar información en Internet, desarrollar sus aficiones, ver sus películas favoritas o chatear por cámara con sus queridos nietos que están lejos. (P10, M) Por ejemplo, se les puede indicar cómo pagar las facturas por Internet o pedir medicamentos en la farmacia sin salir de casa. Mostrar actividades cotidianas y corrientes y formas rápidas y sencillas de realizarlas animará sin duda a muchas personas mayores a alfabetizarse digitalmente. (P22, M). Un ejemplo sencillo de la situación actual. Pandemia: órdenes de quedarse en casa. La mayoría de las personas mayores ni siquiera pueden hacer un pago de facturas en línea. Por lo tanto, creo que es importante educar a las personas mayores. Entre otras cosas, se pueden organizar cursos y formación en alfabetización digital. También creo que las congregaciones, asociaciones y reuniones de mayores de todo tipo deberían organizar actividades prácticas utilizando las últimas tecnologías (P20, M). Entre las soluciones clásicas que promueven la inclusión, los participantes mencionan la posibilidad de utilizar el potencial de las instituciones u organizaciones culturales orientadas a la educación de las personas mayores en áreas que van más allá de la
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 141 formación en ADyM, aunque cualquier actividad organizada por dichas organizaciones debería priorizar el establecimiento de una atmósfera amistosa. Muchas personas mayores acuden a centros de tercera edad. Se les debería ofrecer una amplia gama de actividades, incluidas las relacionadas con las tecnologías de la información. Sin embargo, las personas mayores deberían poder elegir, y dichas actividades no deberían imponerse, sino presentarse de manera que fomenten a interesarse por el tema. (P8, M) Organizar talleres individuales con regularidad para que las personas mayores adquieran la información y las habilidades necesarias de forma relajada y gradual. (P18, H) A través de personas pertenecientes a diferentes organizaciones, por ejemplo, el círculo de amas de casa del pueblo, a través de anuncios de asociaciones de viviendas. (P19, M) Surge una categoría que demuestra el potencial intrínseco de las personas mayores a la hora de encargarse de promover la inclusión digital. Uno de los participantes señala a las personas mayores que poseen un alto nivel de ADyM, pudiendo ser utilizado en la educación entre iguales. La afirmación de P8 demuestra que los representantes de la inclusión digital no tienen por qué ser personas ajenas al colectivo, sino que también pueden pertenecer al mismo grupo de edad, lo que aumenta la credibilidad de los mensajes de inclusión digital y refuerza la motivación. Hay personas mayores que utilizan el ordenador e Internet: se les puede "utilizar" como profesores para otros miembros de la misma edad. Serán el mejor ejemplo de que no hay nada que temer y de que se puede sacar provecho de los conocimientos informáticos. (P8, M) Otra solución es la creación de nuevas ONGs u organizaciones informales centradas en el desarrollo de la ADyM entre los mayores. Estas instituciones, utilizando principios, formas y métodos relacionados con la geragogía, podrían crear lugares de educación digital, especialmente en sitios que carecen de centros de formación para la tercera edad. Sería útil organizar cursos, pero también encuentros individuales entre mayores y voluntarios que mostraran de forma clara y sencilla cómo utilizar los recursos que existen en Internet. (P10, M) Se pueden crear asociaciones en las que los jóvenes enseñen a los mayores mediante cursos de formación. En todos los centros de mayores debería hablarse de la necesidad de una buena alfabetización digital y concienciarse al respecto. (P21, M) La educación intergeneracional puede complementar estas soluciones. Los jóvenes no sólo pueden promover la inclusión digital, sino también contribuir directamente a reforzar la ADyM. Estas actuaciones pueden llevarse a cabo tanto en el entorno familiar como a través de actividades de voluntariado en las zonas cercanas.
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 142 Deberían crearse actividades grupales donde las personas mayores puedan aprender, junto con la ayuda de los jóvenes, a utilizar los equipos informáticos. (P4, H) Para apoyar a las personas mayores en este sentido, los jóvenes, voluntarios (por ejemplo, en una escuela o centro social), podrían organizar reuniones para explicarles los principios básicos de la educación digital. (P5, M) Los jóvenes podrían ofrecerse como voluntarios para enseñar a las personas mayores a utilizar Internet, sobre todo ahora que la mayoría de las cosas se tienen que hacer en línea. Podrían empezar enseñándoles a utilizar un teléfono móvil, ya que es la forma digital más accesible y económica. (P12, H) Uno de los participantes señaló la importancia de las diferencias intergeneracionales en la promoción de la inclusión digital. P11 destaca el hecho subyacente al desarrollo de la industria de TI, donde las nuevas herramientas generalmente son creadas por jóvenes expertos en TI para jóvenes usuarios. Hoy en día, teniendo en cuenta el potencial adquisitivo de las personas mayores, así como las condiciones relacionadas con el desarrollo sostenible de la sociedad de la información, el sector de las TI debería crear y promover soluciones que aumenten la participación de las personas mayores en el mundo digital. También creo que el mundo moderno debería centrarse más en las personas mayores en términos de tecnología, y no sólo en los jóvenes. Creo que los fabricantes deberían adaptar más la electrónica a las necesidades de las personas mayores. Ampliar el tamaño del texto, las letras de los teclados, ajustar las pantallas, para que las personas mayores sientan que la electrónica no es sólo para los jóvenes. (P11, M) 3.2 Desarrollo de competencias digitales – actividades intergeneracionales La ADyM de las personas mayores puede llevarse a cabo tanto de forma institucional como no institucional. En ambos casos, existe la oportunidad de hacer más efectiva la inclusión digital a través de la interacción intergeneracional, donde los jóvenes enseñan a los mayores a utilizar las TIC. Este proceso es percibido por los participantes en ocho dimensiones, presentadas brevemente en la Figura 3 y desarrolladas posteriormente en detalle.
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 143 Figura 3 Desarrollo de competencias digitales – actividades intergeneracionales Fuente: elaboración propia En las respuestas se indica que la sociedad de la información no es sólo un conjunto de jóvenes, sino una nueva forma de organización social que debería estar abierta a todos los grupos de edad. Esto supera las percepciones estereotipadas y constituye un punto de partida constructivo para dar forma a la ADyM, utilizando el potencial que tienen ambos grupos. Sobre todo, los jóvenes podrían mostrar que en su mundo, que está estrechamente conectado con el mundo en línea, no pueden faltar las personas mayores. (P1, M) Los participantes perciben que su grupo de edad dispone de un recurso de ADyM adecuado que puede utilizarse para la inclusión digital. Esta percepción positiva de su propio nivel inicial de ADyM puede desarrollarse no sólo para el libre funcionamiento de los adultos jóvenes o adolescentes, sino también para las personas mayores. La transmisión de conocimientos y habilidades es posible principalmente en el entorno familiar. Sin embargo, la eficacia de tal actividad está mediada por el conocimiento metodológico elemental. Los jóvenes podrían ayudar a sus abuelos enseñándoles los conceptos básicos sobre el uso del ordenador y de Internet, intentando mostrarles lo fácil que puede llegar a ser utilizarlos. Cabe destacar que, en este caso, los jóvenes deberan mostrar una paciencia y comprensión inmensurables, ya que, a menudo, las personas mayores suelen ser reacias al uso de las nuevas tecnologías. (P3, M) Los jóvenes, al estar familiarizados con los dispositivos electrónicos e Internet, podrían ayudar a las personas mayores a entrar en ese mundo y explicarles de forma accesible qué es y cómo utilizarlo (P6, H)
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 144 Algunos de los participantes, que no son especialistas en geragogía y andragogía, explican que enseñar y aprender a utilizar las TIC requiere de una mentalidad especial. También señalan que las actividades que dan forma a la ADyM también pueden beneficiar a los profesores en términos de fortalecer la comprensión, empatía y paciencia. Al fin y al cabo, están familiarizados con los ordenadores e Internet, pero aquí tendrían que explicar las cuestiones informáticas lentamente, con paciencia. Las clases con personas mayores les enseñarían humildad y respeto por los demás, y también les darían un respiro en este mundo tan acelerado. En privado, estos jóvenes también son nietos, también tienen abuelos. Ellos también pueden enseñarles. (P8, M) Los hijos y los nietos pueden ser un factor de motivación para impulsar la inclusión digital. La percepción positiva del propio grupo de edad como impulsor del cambio es un aspecto importante para demostrar el poder que tiene este grupo para marcar una diferencia real en la calidad de vida de las personas mayores. Persuadir a los mayores mostrándoles los aspectos positivos de la digitalización. (P2, M) El papel que desempeñaría un joven en esta labor es indescriptible, ya que son los jóvenes la base y la fuerza motriz de la generación de los mayores. El joven sería una guía para la persona mayor en un mundo que es difícil, diferente y distante para ellos. (P7, M) La entrada al mundo digital puede ser motivada a través del principio de dificultad gradual. Los jóvenes disponen de suficientes recursos de ADyM para explicar el funcionamiento de los programas informáticos básicos y los servicios electrónicos. En este caso, los nietos también pueden asumir el papel de proporcionar soporte técnico y resolver posibles problemas a los mayores en una fase posterior. Este enfoque es especialmente valioso para las personas mayores a las que no les gustan las formas institucionales de aprendizaje (por ejemplo, los centros sociales o de formación de la tercera edad). El papel de los jóvenes debería ser fundamental en este aspecto. Son ellos quienes deben ayudar pacientemente a los mayores a adquirir competencias digitales. Enseñarles cómo funciona Internet, ayudarles a configurar el correo electrónico, Facebook, Skype. Presentarles sitios web que coincidan con sus intereses, mostrarles en qué sitios pueden ver vídeos. Seguro que te devuelven el favor con un buen almuerzo, un café o un delicioso pastel (P9, M). Los jóvenes, los cuales, no lo esconden, están más familiarizados con el uso de dispositivos electrónicos y podrían impartir cursos y formación básica sobre cosas como encender el ordenador y el navegador, hasta manejar programas informáticos básicos o aplicaciones de teléfonos móviles. (P15, M) He aquí tres soluciones sencillas: Convence a tus abuelos o a tus padres. Muéstrales las ventajas de Internet. Ayúdales a utilizarlo (P14, H)
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 145 La transmisión intergeneracional de conocimientos y competencias es un fenómeno natural. Los participantes informan de que en el pasado fueron sus padres y abuelos quienes les enseñaron cómo funciona el mundo, dando forma a habilidades y conocimientos complejos. Hoy en día, en la era de la sociedad de la información la cual se encuentra en desarrollo intenso, los más jóvenes tienen la oportunidad de corresponder ofreciendo sus conocimientos y su tiempo, dedicándose al desarrollo de la ADyM en las personas mayores. El papel de los jóvenes es apoyar a los mayores y proponer soluciones prácticas. Del mismo modo que los mayores nos enseñaron todo tipo de nuevos inventos, los jóvenes debemos ponerlos en el camino educativo idóneo hacia la digitalización. (P20, M) En nuestras familias, los mayores solían enseñarnos cosas nuevas a los jóvenes, y gracias a ellos, aprendimos nuevas habilidades, a utilizar muchos aparatos, ahora son los jóvenes los que tienen que transmitir estos conocimientos y habilidades prácticas a sus mayores, mostrando al mismo tiempo una gran paciencia y apoyo. (P21, M) La transmisión intergeneracional también es posible fuera del entorno familiar inmediato. Los jóvenes pueden compartir sus propios conocimientos en instituciones y contextos donde jóvenes y mayores co-participen. La inclusión digital es un proceso que puede realizarse en una variedad de lugares y formas no convencionales, allí donde se entremezclan diferentes grupos de edad. En una residencia de ancianos, con la ayuda de voluntarios, estos dos mundos podrían unirse para aprender algo el uno del otro. Sin duda, los beneficios serían mutuos (P8, M). También se pueden organizar eventos sobre las nuevas tecnologías donde los jóvenes muestren las funciones básicas de los dispositivos tecnológicos en cuestión. También se pueden organizar talleres para personas mayores (P13, M). 4. Discusión La ubicuidad de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana lleva a buscar formas de reducir el alcance de la exclusión digital en determinados grupos sociales. La investigación realizada en este estudio buscaba explorar la perspectiva de los adultos jóvenes sobre la promoción de la inclusión digital entre los mayores. En línea con el enfoque intergeneracional adoptado, se reconoció que las actividades realizadas en colaboración entre los dos grupos de edad pueden tener un efecto positivo en el aumento de la ADyM entre los mayores. Por lo tanto, a la hora de diseñar soluciones para aumentar la inclusión digital de las personas en edad adulta tardía, es necesario tener en cuenta las opiniones e ideas de los adultos jóvenes y las limitaciones que identifican. De hecho, el activismo de las personas jóvenes puede convertirse en la base de las acciones aquí descritas. Los participantes identificaron formas de desarrollar la ADyM en las personas mayores, así como formas de promover la inclusión digital. El análisis de las declaraciones recogidas también permitió destacar actividades y técnicas de trabajo acordes con una perspectiva intergeneracional, cuya aplicación ayudaría a alcanzar este objetivo. Esto permitió identificar cuáles eran, a juicio de los participantes, los beneficios de utilizar este enfoque teórico.
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 146 Los esfuerzos para aumentar la inclusión digital de las personas en la adultez tardía deben basarse en aprovechar el potencial de ambos grupos de edad, señalando los participantes el papel especial que desempeña la familia directa en el aumento de la ADyM. Actualmente, sin embargo, se observa una disminución de la frecuencia de contacto entre los abuelos y sus nietos. El número de interacciones cara a cara disminuye a medida que aumenta la distancia entre sus lugares de residencia y a medida que los nietos maduran y pasan una mayor proporción de su tiempo entre los de su misma edad (Hurme, Westerback, & Quadrello, 2010). A pesar de ello, esta limitación puede utilizarse como una estrategia para promover la inclusión mediática de las personas mayores. La clave aquí es destacar el potencial de utilizar diversos tipos de mensajería instantánea y redes sociales para fortalecer las redes de apoyo social y los vínculos familiares. Entre los beneficios del uso de las nuevas tecnologías también destacaron las oportunidades para desarrollar aficiones e intereses y la oferta de entretenimiento. Estas actividades, junto con la búsqueda de información y la participación en actividades sociales, son, de hecho, las principales formas en que las personas mayores utilizan Internet (Chattaraman et al., 2013; Loipha, 2014). Por lo tanto, destacar estos usos de las TIC puede ser un motivador especialmente importante para que las personas mayores desarrollen competencias digitales. Hacer hincapié en la posibilidad de utilizar Internet para actividades cotidianas, como realizar pagos bancarios o compras en línea, también parece importante para fomentar la competencia digital. Este es también un objetivo importante a perseguir entre los mayores que ya utilizan las TIC. La investigación ha demostrado que la frecuencia con la que se realizan estas actividades utilizando Internet disminuye con la edad (Caprani et al., 2012). Los periódicos y los folletos, por ejemplo, deberían utilizarse para promover los beneficios de la tecnología en la vida diaria, y la publicidad, en radio y televisión, también puede ser beneficiosa, ya que son los medios a los que los mayores acceden con mayor facilidad (Caprani et al., 2012). La creación de un entorno de aprendizaje propicio y el aumento del número de instalaciones que ofrecen cursos de alfabetización informática fueron identificados por los participantes como elementos importantes para fomentar la inclusión digital. Esta estrategia parece estar en consonancia con los supuestos de la Teoría Unificada de la Aceptación y el Uso de la Tecnología (UTAUT) (Venkatesh et al., 2003), uno de los modelos dominantes que identifica los factores responsables de la aceptación y el uso de las nuevas tecnologías. Los autores incluyen entre los factores más importantes el resultado esperado, el esfuerzo, la influencia social y las condiciones que favorecen el uso de la tecnología. Este último factor puede estar relacionado específicamente con la disponibilidad de lugares que ofrezcan formación en TIC. También es importante hacer uso de las instituciones disponibles que trabajan con personas mayores. Las medidas para promover la inclusión digital de las personas en la edad adulta tardía deben ampliarse más allá de las actividades de lugares como los centros de formación de la tercera edad, ya que dichas instituciones suelen estar situadas en zonas urbanas, reduciendo automáticamente la oferta de cursos. Esto limita la disponibilidad de formación para las personas de pequeñas ciudades y pueblos, que, además, son menos prospensas a utilizar Internet (Lee et al., 2021). Esto puede agravar las desigualdades ya existentes en el desarrollo de la ADyM. Es de fundamental importancia para la eficacia de las actividades realizadas la adecuada selección del material que se enseña en los cursos de formación y la adaptación del ritmo de su desarrollo. En los cursos de formación de ADyM para personas mayores se
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 147 recomienda, entre otras cosas, dar a los participantes tiempo extra para completar la tarea, seguir un plan estructurado, utilizar instrucciones sencillas, prestar atención a las necesidades individuales de los participantes y aumentar su sensación de eficacia (Naumanen y Tukiainen, 2007; Dickinson et al., 2005). Las personas con mayores capacidades cognitivas son más propensas a utilizar las nuevas tecnologías (Elliot et al., 2014), lo que significa que es muy probable que los participantes en los cursos sean personas cuya dificultad para utilizar las TIC no sea un síntoma de dificultades de aprendizaje en general. Por lo tanto, es necesario adaptar el nivel de las clases a las capacidades de los participantes. En este contexto, parece interesante la idea de los participantes de que la enseñanza del uso de las nuevas tecnologías se realice por una persona mayor. De este modo, se reduciría la diferencia de capacidades cognitivas entre el profesor y el alumno y aumentaría la confianza de los participantes en sus capacidades. Aunque la enseñanza entre iguales tiene efectos similares en términos de conocimientos adquiridos que la enseñanza impartida por una figura de autoridad (Rees et al., 2016), se ha informado de que tiene un impacto positivo en el bienestar del alumno (Hansona et al., 2016). Por tanto, es una estrategia que merece la pena emplear en las clases para personas mayores, aunque no necesariamente resultara más efectiva. Dependerá mucho de las preferencias individuales de los participantes o de la personalidad del profesor. A nivel global, un aspecto destacado por los participantes es la necesidad de aumentar la accesibilidad de los sitios web y la adaptación de los dispositivos a las necesidades de las personas mayores. Entre las recomendaciones para los diseñadores de páginas web figuran la colocación de los elementos de una página en un orden comprensible, el uso de colores claros y distinguibles con alto contraste, y la posibilidad de ajustar el tamaño del texto (WCAG). Por tanto, un elemento importante en la promoción de la inclusión digital parece ser llamar la atención del sector TI sobre el problema e integrar medidas para reducir la exclusión digital de las personas mayores. Los participantes también reconocieron el valor de la educación intergeneracional para aprovechar los altos niveles de ADyM en los adultos jóvenes (Lenhart et al., 2010). Se hizo referencia al principio de reciprocidad, según el cual los más jóvenes deberían cuidar de los mayores, ya que la transferencia de conocimientos, habilidades y valores habría seguido antes el camino inverso. Algunos investigadores (Bernard, 2006; Breytspraak et al., 2008) han demostrado los beneficios de este enfoque. Este intercambio se basa en la construcción de relaciones recíprocas, que pueden traducirse en el funcionamiento de comunidades más amplias. En este sentido, también puede hacerse referencia a la hipótesis del contacto propuesta por Allport (1954). Según esta hipótesis, los prejuicios contra determinados grupos sociales pueden reducirse mediante el contacto directo. Los resultados de un metaanálisis realizado por Pettigrew y Tropp (2006) indican que, en principio, cualquier tipo de contacto tiene el efecto de reducir los prejuicios. La cooperación intergrupal podría ayudar a contrarrestar las opiniones negativas sobre otros grupos de edad tanto entre las personas mayores como entre los jóvenes. Según los participantes, la integración de las diferentes generaciones podría tener además un efecto positivo en la sensación de autoeficacia percibida por las personas mayores. Varios estudios, tanto correlacionales como experimentales, indican una relación positiva entre la calidad de vida percibida por las personas mayores y los conocimientos informáticos y de Internet (Boz y Karatas, 2015). Los beneficios de los programas intergeneracionales también se observan entre sus participantes más jóvenes. El aumento de la confianza en sí mismos, la autoeficacia, la empatía, la capacidad de conectar con los demás y la sensación de cercanía
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 148 se registran entre los niños que participan en interacciones con mayores (Burgman y Mulvaney, 2016; Gamliel y Gabay, 2014). Aunque hay una falta de investigación sobre cómo los jóvenes interactúan con los mayores, es probable que este grupo también experimente efectos positivos derivados de sus actividades. Muchas de las ideas citadas por los participantes están respaldadas por la literatura. Los adultos jóvenes reconocen las numerosas ventajas de aprovechar el potencial de su propio grupo de edad, lo que debería tenerse en cuenta a la hora de diseñar actividades para promover el desarrollo de la ADyM en los mayores. De hecho, los programas intergeneracionales adecuadamente diseñados pueden aportar beneficios que van mucho más allá del simple aumento de la inclusión digital de las personas en la edad adulta tardía. Las diversas formas de promoción de la ADyM entre las personas mayores propuestas en este estudio son soluciones típicas utilizadas en varios países europeos (Tomczyk, 2015). Promover el desarrollo de las competencias digitales no es una tarea sencilla, ya que requiere la eliminación de muchas barreras tanto individuales como sociales. Requiere conocer el grupo destinatario, las necesidades de las personas mayores y sus trayectorias profesionales y educativas. Las condiciones anteriormente mencionadas forman una red de factores únicos que también deben adaptarse de manera continua en vista del desarrollo de la sociedad de la información, así como de los nuevos modelos emergentes de trabajo con adultos (Pino Santos et al., 2023). Por lo tanto, este estudio puede servir de fuente de inspiración tanto para los investigadores de la inclusión digital como para los formadores que buscan nuevas formas de inclusión digital. 5. Limitaciones y nuevas líneas de investigación Este artículo forma parte de la discusión sobre las formas efectivas de desarrollar la ADyM y promover la inclusión digital entre las personas en la adultez tardía (Adamec, 2019). El estudio se basa en las contribuciones de adultos jóvenes. La metodología cualitativa utilizada se caracteriza por limitaciones propias de este tipo de investigación, como la imposibilidad de generalizar debido al tamaño de la muestra y al método de recogida de datos. Además, las afirmaciones son el resultado de reflexiones de no profesionales, es decir, de personas cuyas opiniones no siempre se traducen en la práctica geragógica. No obstante, los datos recopilados muestran claramente que existen soluciones que actualmente no se utilizan, pero podrían implementarse para minimizar el fenómeno de la exclusión digital, también mediante la transferencia intergeneracional de conocimientos y competencias. Una nueva dirección de la investigación en este ámbito parece ser la incorporación de las opiniones de los jóvenes en la práctica andragógica y la evaluación de las soluciones presentadas en términos de su eficacia, utilizando métodos experimentales. Esta dirección de la investigación es especialmente prometedora debido a la falta de investigación polaca en geragogía y andragogía basada en experimentos típicos que midan el desarrollo de la ADyM.
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 68, 115-154 | 2023 | https://doi.org/10.12795/pixelbit.97922 PÁGINA | 149 6. Conclusiones El artículo presente pretende dirigir la atención hacia el potencial del aprendizaje intergeneracional (Szarota, 2004), pudiendo también aplicarse en la formación efectiva de la ADyM (Tomczyk, 2015). Dados los beneficios mutuos asociados a las interacciones que tienen lugar durante el proceso de aprendizaje y enseñanza, es necesario llamar la atención sobre este concepto aún infravalorado e insuficientemente aplicado en la práctica. Minimizar la exclusión digital o promover la inclusión digital utilizando los recursos de la generación más joven, es clave para mejorar el funcionamiento de las personas mayores en la sociedad de la información. Las soluciones esbozadas brevemente en este texto tienen un carácter relativamente universal -pueden emplearse sin lugar a dudas, con independencia de las limitaciones geográficas- y pueden llenar un vacío en lugares que carecen de instituciones centradas en la educación de las personas mayores. El presente estudio es, por tanto, un intento de examinar de nuevo una deficiencia que puede colmarse de forma relativamente sencilla y efectiva, haciendo referencia a conceptos andragógicos y gerontológicos clásicos, que también se aplican a los retos de la pedagogía de los medios de comunicación basada en la práctica.