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Trazado urbano y arquitectura popular en la América colonial (El modelo panameño)

Mena García, Carmen

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MARÍA DEL CARMEN MENA GARC A 3. El a abal de San a Ana T adicionalmen e se ha que ido e en el a abal de Panamá una exp esión u bana, ca gada de con enido seg egacionis a y excluyen e. Con una poblaciÓn ab umado amen e de colo , las mino ías blancas, al sen i se amenazadas, debie on desplega odos los ecu sos a su alcance, depo ando al ex e io de las mu allas, an o a los neg os y mes izos como a los agabundos e indígen es. "La mu alla -a i ma Cas ille o- no es an sólo una cons ucción de ensi a pa a esis i a un posible enemigo ex e io , sino ambién una ba e a con a el pelig o in e - no, adqui iendo de esa mane a un p o undo sen ido social". Y a con inuación concluye, "Fue, en odas sus consecuencias, un ac o p emedi ado al que no se ía ajeno el pode cen al"(2) Tal ap eciación esul a, a p ime a is a, muy con incen e, sob e odo si se iene en cuen a que nos encon amos en una época en la que la disc iminación acial y el sis ema de cas as imp egnan una sociedad je a quizada y, como al, muy ngida en sus pau as y ac i udes sociales. Algunos documen os consul ados nos indican, sin emba go, la con e- niencia de ma iza es a e lexión. Una ez undada y delineada la ciudad de Panamá en el si io del Ancón, ue on muchos los ecinos que se esis ie on a aslada se al nue o emplazamien o y po es a azón, su undado , don An onio Femández de Có doba, deseoso de acele a la mudanza, no pudo nega se a la solici ud de los ecién casados o o as e os que solici a on sola es pa a edi ica sus casas. Cuando po in, los an iguos ecinos panameños 90 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 a e ados ozudamen e a los es os de sus i iendas en la ciudad ieja, decidie on emp ende una nue a ida en el o o emplazamien o se en- con a on con la so p esa de que no exis ían su icien es sola es pa a ellos. Un g an con ingen e de gen es de colo : mula os, zambos y neg os lib es inc emen a on la demanda de nue os e enos. Cuando sólo habían anscu do dos años desde la undaciÓn de Panamá, don Alonso de Me cado, p esiden e de la Audiencia, achacaba la al a de espacio en el ecin o a la imp e isión de su an eceso quien, mucho más p eocupado po el ca ác e de ensi o que debía ene la ciudad, "hizo del odo si io la ciudadela y con o den de no ala ga su o i icación y ecin o, es echó demasiado su plan a, no dejando o os an os sola- es como los que exis íanen el si io iejo y no alcanzó el espacio a los poblado es". Fue así como su gió de una o ma espon ánea y nunca p emedi ada un apéndice ex amu os de la ciudad en sus o ígenes con bohios y anchos de pajas, imp o isadas i iendas que comenza on a mul iplica se en una explanada abie a y sin ninguna limi ación que en muchos aspec os o ecía mejo es condciones de habi abilidad. "Es a disposición -con inúa nues o in o man e- y se el si io del a abal algo más eounen e y de igual con eniencia de su poblado, inclinó los deseos de o os muchos españoles y mozos lib es de odas sue es, que dejando los pue os y habi aciones donde i ían, e i ados po el dis i o, se ag aga on al a abal, como lo hicie on gen e o as e a po la con eniencia de sola es que ecibían y po las comodidades de mejo es ai es, aguas y salud que en es e nue o si io del Ancón se ha econocido" (3) En 1675, el a abal supe aba ya en un e cio más a la población de in amu os y con aba con más de mil homb es capaces de po a a mas en caso de un a aque enemigo. Su po encialidad de ensi a ue p ecisa- men e una de las azones de mayo peso esg imida po el P esiden e D Alonso Me cado, en una ca a a la Co ona, el 25 de julio del ci ado año, pa a e i a su desma elamien o: "y como quie a que los edi icios de la ciudad son capaces de pode aloja es a gen e de a ue a en cualquie aciden e y que el desman ela el a abal pa a que no emba ace sus de en~ sas a la mu alla es cosa an ácil (p endiéndole uego) de pone en ejecución, p opongo que se conse e en an o se hacen las mu allas como cue po an p incipal de la población y po que se iene an a manos un núme o c ecido de casi mil homb es que pueden alis a se con las a mas pa a dispone los sob e la o i icación y mu alla en la p opia de ensa, cosa que no se u o en el si io iejo"(4) 91 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 Como lle amos is o, el a abal no enía ocación de pe manencia. Ni siquie a el undado , de la ciudad. Fe nández dc CÓ doba, al aza la ciudad, pensó en des ina el ex amu os pa a i iendas sino sólo pa a ejidos, hue as y caballe izas de las ecuas, es deci como un á ea de abas ecimien o de los mo ado es y no como una supe icie edi icable. Eso opinaba, al mcnos, el licenciado Sebas ián de Velasco, oido de la Audiencia de Panamá, quien concluía, ajan e que no ue el undado de la ciudad, sino sus suceso es: Miguel F ancisco de Ma ichala , el obispo y gobe nado in e ino, An onio de León y Alonso de Me cado quienes " ue on epa iendo sola es en el a abal y haciendo an a es ima de ellos que la áb ica de la ciudad se ha amino ado y aquella ha c eci- do. Y en la ac ualidad se conside a que el a abal es lo más p inci. pal con mayo es edi cios y mucho mayo el nÚme o de ecinos y casi encima de las o i icaciones de las casas"(5) En 1 680, la Audiencia de Panamá seguía insis iendo en la necesidad de desman ela el a abal, dando alojamien o a sus ecinos, in amu os de la ciudad, y buscándoles casas a p ecios asequibles pa a que pudiesen comp a las. Po aho a no hay a isbos de ninguna in encionalidad seg egacionis a, más bien, al con a io, lo que se pe seguía e a la in e- g ación de odo el ecinda io al ab igo de las mu allas. Aconsejaban es e aslado, al igual que cinco años a ás, pode osas azones de ensi- as. El a abal dominaba el ecin o amu allado, la plazuela de San a Ana, cen o neu álgico de ex amu os, se encon aba a una al u a supe- io a las mu allas; es aba cubie o de una ege aciÓn espesa en la que ácilmen e podían encon a e ugio los delincuen es, o cualquie enemi- go; y se había edi icado an o en él que no debaja e eno abie o pa a que, en caso de que se p oduje a una in asión po ie a, la a ille ía pudie a maniob a lib emen e. Po úl imo, el enemigo halla ía en el a abal no sÓlo un alojamien o maní ico pa a gua ece se, sino además abundan es p o isiones de agua, ce dos, gallinas, ho alizas "y además _ concluía el in o me de la Audiencia -- una o i icación pa a de ende - se y o ende nos sin que nues a a ile ía pueda hace les daño, an es bien, a i o de mosque e pod án dOßUna nues as o i icaciones, p incipalmen e desde la bajada del balua e de la Me ced - odo lo que llaman "Sal si puedes" - has a la plazuela de San a Ana y desde la Pue a de Tie a has a el en e de la casa del gobe nado , co. iendo en de echu a has a el Cal a io, cuyos dos mad achos nece- si an demole se cuan o an es, dando a los dueños de las casas den o de la ciudad si ios cómodos".(6) 92 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 Una no edad se obse a en es e in o me con espec o al an e io , de 1675: ya no se con ia en la disponibilidad de un b azo a ado pa a de ende a la ciudad, -el que p opo cionaba la abundan e población del a abal, compues a mayo i a iamen e de neg os, mula os y zambos li- b es- al con a o, se ecela de éL. Pe o es a ince idumb e p o iene más de una p esunción de coba día con espec o a la población de colo - "que cons i uye uno de los DUemb os p incipales de nues a de en- sa"- que de un sen imien o acis a. Simplemen e exis e el emo de que en caso de un a aque epen ino, nadie del a abal en a á a la ciudad a de ende la, sino que hui á, lejos del con ol de las au o idades, hacia los mon es más ce canos. Con el anscu so de los años, con o me la población del a abal c ecía y se mul iplicaba, los p opósi os de desman ela lo se des anecen. Ya es imposible busca acomodo, den o de las mu allas a un ecinda io que, según se es imaba en 1737, supe aba las 20.000 pe sonas "capaces de la Sag ada Comunión"(7) Po el con a io, el a abal se consolida como una ciudad " ue a de la ciudad", e incluso se piensa en odea la con una empalizada, dando así luga a una doble pe i e ia, una in amu os y o a ex amu os, como la ciudad ma iz(8) Toda la población allí con- g egada dependía lógicamen e de las au o idades de in amu os, pe o aún así, la ida local se desa ollaba con una ap eciable au onomía en o no edi icios ci iles y eligiosos que con ca ác e exclusi o ue on des inados pa a uso de los ecinos del a abal, ales como el hospi al de San o Tomás, undado po el obispo Juan de A guelles, en 1703, o la iglesia de San a Ana, la segunda ca ed al de Panamá undada po un come cian e asco, Don Ma eo Izaguia e, ennoblecido áshabe hecho o una en Amé ica con el í ulo de ma qués de San a Ana, y muy dado a las ob as de ca idad.(9) Pa a en onces, odos los in o mes de la época desc iben la disposi- ción u bana del a abal con é minos elogiosos. La pe i e ia i aliza con el in amu os y susci a el asomb o dé cuan os la isi an. An onio de UlIoa en su Relación his ó ica del iaje a la Amé ica Me idional (1748) nos dice: "Ex u ine un a bal abie , má capa en su ex iNn que la ciud Y sm CM de la mi ma e i y consción que la de aden o, a excepcn de la que lian con la capañ que son muc cubie de paa y me co bujío". (lO) El jesui a Be na do Recio, quien en 1760 ocupó el ca go de ec o del Colegio de la Compañía de Jesús y de la p ime a uni e sidad pana- 93 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 meña, conside aba al a abal "como la mejo pieza de Panamá y pa ece ciudad, si no en lo exceso de la áb ica, a lo menos en lo nume oso del pueblo, en el á ago y come cio y en el buen o den de su epa ición". Y añadía: "Tiene plaz muy lucida, cales anchas y muy bien de eha'~ll) En 1737, cuando un g a e incendio azo ó la ciudad de Panamá, des uyendo la mayo ía de sus casas, el a abal a e nalmen e dió cobijo a los ecinos de in amu os y los abas eció de los alimen os más necesa- ios. De nue o, en onces, se esuci a la idea de desman ela lo, aunque sólo ue a en pa e, pe o con un p opósi o bien dis in o. Se a aba de amplia el ecin o, demasiado es echo, de la ciudadela p olongando sus mu allas has a la plaza de San a Ana. Ese espacio di e encial, seg egado del ejido u bano, que e a el a abal, seguía siendo codiciado, como si de una ape i osa pieza se a ase. El cabildo panameño some ió a la consi- de ación de la Real Audiencia la siguien e pe ición, que aunque no lle- gue a p ospe a , nos si e como es imonio bien elocuen e de las limi a- ciones del azado u bano y de la al a de p e isión del undado : "Que hallándose desolada es a ciudad, sin casa alguna en su ecin o, es oca- sión opo una amplia la y ennoblece la en é minos de que con más desahogo y menos iesgo de incendio y op esión con que se i ía, se de ampli ud a las casas, de mane a que no eniendo más que un al o, odo lo que comp endía in ensi amen e se dila e en lo ex ensi o, sacándose la Pue a de Tie a has a la plazuela de Seño a San a Ana y que de all se co an las mu allas a p opo ción del ámbi o co espondien e, según la delineación de los ingenie os, pues aunque es o haya de se de algún cos o a la Real Hacienda.. iene po cie o la ciudad se consegui á con mode ado gas os, espec i amen e, y se pe ecciona á en muy b e e iem- po, esul ando de aquí lo p ime o el que la plaza quede ú ilmen e mu allada pa a su de ensa, pues la si uación que iene hoy no lo es de ninguna, a en o a lo bajo del e eno y lo que la domina la plazuela de San a Ana. Lo segundo, que ensanchándose las calles y i iendas, deba- jo de compe en e e eno, queda á más benigno el empe amen o e es~ cando el no ues e con más ampli ud y se eXpe imen a á menos noci o el clima y oda cede á en mayo se icio de S.M., de ensa del Reino y lus e de la ciudad"(12) Es e p oyec o de ampliación y embellecimien o de la aza u bana, an admi able y ca ac e ís ico de la acionalidad dieciochesca, no llegó a culmina se. El pe íme o amu allado siguió cons iñendo, como si de un ngido co sé se a ase, a la ciudad de Panamá e impidiendo su na u al expansión has a mediados del siglo xix. En onces la ecupe ación del- 94 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 á ico ansÍs mico mo i ado po el descub imien o del o o cali omiano (1849-1869), p o ocó una mejo a os ensible en las condiciones de ida de muchos panameños que se mani es ó en una mayo especulación del suelo u bano. La población, que oscilaba po es as echas en e los 10.000 y los 12.000 habi an es demandaba suelo edi icable en el único luga donde e a posible: al o o lado de la Pue a de Tie a. Una ley dic ada po el Cong eso de Panamá (11 de oc ub e de 1856) dispuso la demolición de las mu allas. El amplio espacio con iguo, conocido como "las explanadas", ue sacado a pública subas a po el Es ado y ápida- men e edi icado.(l)) La an igua ciudad amu allada y su a abal se undie- on en onces en un sólo y compa ido espacio con la desapa ición de una ba e a que ya no e a ni necesa ia ni deseada. 4. Tecnología cons uc i a. Toda la documen ación exis en e, desde el siglo XVI has a ines de la época colonial, apun an a la exis encia de dos ipos de cons ucción: de made a o de pied a (cons ucción en mampos ena, apice ía, can e- ía y de cal y can o). Po lo que sabemos, ambas ma e ias p imas abundaban en la egión e incluso e an obje o de expo ación a o as egiones ecinas, como el Vi eina o del Pe ú. Sin emba go, po un cúmulo de ac o es, las his o ia u bana de Panamá iene ma cada po el uso ex ensi o de la made a. En es o, como en an as o as cosas, Pana- má la Nue a no hizo más que pe p ua a la ciudad ieja. a. Cons ucción en made a En p ime luga , con iene pun ualiza que la a qui ec u a e dade a- men e au óc ona de Panamá no es o a que el bohío. De inido po la Real Academia Española como "cabaña de Amé ica, hecha de mane a y amas, cañas o pajas y sin más espi ade o que la pue a", e a ca ac e ís- ica de las i iendas indígenas encon adas po los españoles en el Ca i- be. En i ud de lo udimen a io de su écnica' cons uc i a, ápidamen e ue adop ada po los colonos que se asen a on, p ime o en las islas y luego en Tie a Fi me po que cumplía con el equisi o básico y u gen e de p o ección clima ológica. Muy p on o, sin emba go, es a a qui ec u a au óc ona ue amizada po el pa ón cul u al español y, poco a poco, modi icada, inco po ando una ecnología cons uc i a mucho más com- pleja y e inada. Re i iéndose a los bohios indígenas, el c onis a Gonza- lo Femández de O iedo obse aba en el p ime e cio del siglo XVI. "Los c is ianos hacen ya es as casas en la Tie a Fi me con sob ados, e Ø6 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 cua os al os e en anas, po que como ienen cla azón e hacen muy buenas ablas y lo saben mejo edi ica que los indios, hacen algunas casas de aques as an buenas que cualquie sei10 se pod ía aposen a en algunas de ellas"26 Po lo que emos, desde bien p on o el bohío expe imen a una im- po an e ans o mación como esul ado de la inco po ación de los ma e- iales y la ecnología au óc ona, a los conocimien os cons uc i os y al empleo de o os elemen os, como los me ales (cla os) p oceden es de Espai1a. Paula inamen e, con o me la colonización se asien a con bases i - mes, los ecinos comienzan a cons ui sus i iendas con una in ención de pe manencia que se mani ies a, po lo que a la ipología cons uc i a se e ie e, en la edi icación de casas que ienen a imi a el modelo peninsula has a en sus mÚs mínimos de alles. De es e modo, los bohíos o casas de cons ucción no-pe manen e inspi adas en el pa ón indígena, son eemplazados, en su mayo ía po i iendas de cons ucción, bien en made a, bien en mampos e ía, en las que se adop a una ccnica mucho más compleja y e inada. Es o no quie e deci que el bohío desapa ezca en el paisaje u bano coloniaL. An es po el con a io, su es uc u a ba a a y su ecnología sencilla condiciona su adopción obligada po el sec o más humilde de la población, sob e odo neg os y cas as. El bohío se con ie e de es e modo en un elemen o cla e de di e enciación social, an o en las á eas u ales, en donde p oli e an, como en el ex amu os de la ciudad de PanamÚ. La made a p opo ciona una g an di e sidad en su uso, no solamen e po las cualidades inhe en es al ma e ial en sí ( lexibilidad, esis encia, acilidad pa a se allada o educida) sino po que exis ían y exis en una g an a iedad de made as en la egión is mica, muchas de ellas de exce- len e calidad, ales como el ced o, oble, caoba, jagua, haya, c e. pe ene- cien e al géne o de la made a blanca, o la quie a, cocobolo, guayacán y na anjo cima ón en e las especies de made a mo ada27. La ica y a iada lo es a del en o no ecolÓgico p opo ciona una óp ima ma e ia p ima a los ase ade os, indus ia ans o mado a que desempei1a un im- po an e ol en el conjun o de las ac i idades económicas (en 1610 un- cionaban has a sie e ase ade os) y de inen el ono u bano. En e ec o, los ase ade o s de los bosques del Rayano, además de suminis a la made a necesa ia pa a la cons ucciÓn locaL, abas ecie on desde el siglo XVI el me cado limei10 y en no pocas ocasiones ue la made a el Único 96 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 le e que se emba caba en el pue o de Panamá hacia el Pe ú. La p o- ducción made e a se con ie e así en uno de los ub os más impo an es de la economía expo ado a que hay que sal a a oda cos a. Po eso, no es de ex aña que sean los p opio.; ecinos quienes de iendan, hien di ec amen e, bien a a és de la co po ación local, el empleo de la made a en sus i iendas2Ø alegando azones de muy di e sa índole pa a no pe judica una especialización económica innemen e consolidada; al o cos o de la cons ucción en pieda, ausencia de buenas can e as y de ho nos de cal e incluso adecuación a la clima ología del país, como podemos deduci del siguien e es imonio: "y ambién lo impide (edi i- ca en pied a y cal) la in empe ie del país, po se és e en sumo g ado húmedo y calien e y se hicie a po es a azón inhabi able espec o a que la a den ía del sol caldea las pa es, de al mane a que se hicie an insu ibles las noches y, po consiguien e, muy en enno. Razón que u ie on nues os an eceso es pa a e igi con es e ma e ial de made as y ablas y el mé odo de áb icas, de las cuales usan ambién los ex anje- os, po es a misma azón, en las islas de es a ce canía, como es la de Jamaica y o as29. No es nues a in ención deba i es a cu iosa y ecológica a gumen a- ción. Sabemos - que eso nos bas a - que la edi icación en made a se había ido pe eccionando con el paso de los años has a adqui i un e inamien o ue a de oda duda. Los ecinos es aban o gullosos de ello y cuán os iaje os isi a on la ciudad, a o la an igua como la nue a, no pudie on menos que so p ende se de an admi able écnica30. La abun- dancia de ma e ia p ima y su calidad con ibuían, además, a pe pe ua una la ga adicción, pese al iesgo que un incendio o ui o pudie a ocasiona en el ecin o. An onio de UIloa se admi able de la incombus ibilidad de la made a panameña, cualidad que Jis a 1737 - según e ena - hab ía e i ado que la ciudad, desde su e undación, su- cumbie a an e un incendio. Y aún en onces, cuando el " uego g ande" p odujo an e ibles es agos, -conside aba nues o in onnan e- ue de- bido a que la chispa que gene ó el incendio en ó o ui amen e en con- ac o con o os ma e iales an in lamables como la b ea, el alqui án o el a1cohol.31 Tooo ello queda ue a de duda y nos ea inna en nues a imp esión de que, ya bien en ado el siglo XVII, Panamá seguía siendo una ciudad p imo osamen e edi icada en made a po la olun ad inne de sus ecinos basad en la cos umb e, los in e eses c eados, la con inción de sus cualidades pa a hace en e a un clima igu oso, o una mezcla de ooo ello, pe o nunca po obs áculos insal ables, ales como la ausencia de buenas can e as pa a edi icada en pieda. 97 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 Es o úl imo es al.go que se ei e a has a la saciedad en los es imo- nios de los coe áneos. Ine i ahlemen e, a ue za de elee , una y o a ez, la misma a gumen ación, acaba ía po con encemos. Sin emba go, el hallazgo de nue os documen os a oja on luz sob e la cues ión has a demos amos que Panamá y su en o no no sólo no disponía de can e as de pied a, sino que incluso abas ecía al Pe ú con un ma e ial de excelen- e calidad. Es a in o mación -hemos de con esa lo- aumen ó nues a pe plejidad, sob e odo si enemos en cuen a que la cons ucción de una i ienda en made a esul aba," según con esaban los p opios ecinos panameños- excesi amen e cos osa y a la la ga ca ecía de las en ajas indudables de una i ienda de mampos e ía: po lo p on o no es aba some ida al de e io o cons an e y a los ele ados gas os de man enimien- o que imponían a las casas de made a los igo es de un clima ó ido y llu ioso, y además y no menos impo an e, quedaba menos expues a a ese enible enemigo, que e a el uego. P ecisamen e a aíz del incendio de 1737, se elabo ó a pe ición del cabildo de Panamá un in o me en el que BIas de Zá a e, "maes o mayo de ca pin e ía de lo blanc020 de la ciudad p eupues aba minuciosamen e el alo de la edi icación de una casa de made a cubie a de ejas, de 3 lumb es, p o o ipo de la i ienda panameña po se "la más egula que necesi a cualquie amilia", con la in ención de demos a no sólo la pob eza en la que se hallaban sumidos los ecinos, sino ambién lo cos oso que esul a ía a los p opie a ios de las i iendas eedi ica sus sola es, debido a la ca es ía de los ma e iales, el anspo e de los mis- mos y la mano de sob a especializada. Se es imaba que e a necesa ia una in e sión de 8.452 pesos21 siemp e y cuando se emplea an en la cons ucción de la i ienda made a co ien e y no o as más aliosas, po se menos pe ecede as, como la del níspe o. De su ex enso in o me se deducen además o as conside aciones de in e és en lo que espec a a la écnica cons uc i a. Pa a saca el mayo pa ido al suelo edi icable, que çada ez se hacía más escaso y e alo izaba, con o me c ecía la población y la demanda aumen aba, las casas de made a de la Nue a Panamá se habían cons uido muy ceñidas unas con o as, ap o echán- dose sus pa edes como mediane as de las casas ecinas. Los g a es incon enien es de es a cos umb e se pusie on de mani ies o du an e los incendios que azo a on la ciudad. El encadenamien o de las i iendas hacía imposible le an a co allamas en las calles pa a e i a que el uego se p opagase e iginosamen e. El ci ado BIas de Zá a e, an e el eque imien o de las au o idades pa a que de ibase la casa del come - 98 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 Lib os del Cabildo que en El Callao había, hacia 1614, unos bloques de g ani o, p oceden e de Panamá, abandonados jun o al ma , que ue on asladados a Lima an es de que se pe die an de ini i amen e. Es o con i ma la llegada po ba co de es as pied as.30 O o es imonio apo a e e encias bien conc e as y nos induce a pensa que no debió de se és e un caso excepcional: en algunos de los edi icios más emblemá ico s de la capi al i einal, ales como la iglesia de la Me ced de Lima, cuya po ada ue ealizada con pied a paname- ña,31 la elección del ci ado ma e ial apun a a un uso cons uc i o muy gene alizado en e los a í ices limeños ya en el siglo XVII. Cab ía, en onces p egun a se ¿po qué e a esis encia de los ecinos panameños a edi ica de made a y no de mampos e ía sus i iendas? ¿Fué, quizás, el peso de la adición el ac o cla e; la ine cia pe pe uada po gene a- ciones de a í ices de la made a, de "ca pin e os de lo blanco", -como se les conocía, al igual que en España- que ansmi iendo a sus hijos sus conocimien os, pe pe ua on un a adición que acabana consolidándose i memen e? BIBLlOGRAFIA l. Es e abajo ue p esen ado como ponencia en el X Cong eso de la Asociación de His o iado es Ame icanis as, celeb ado en Leipzig (Alemania) en seli iemb e de 1993, den o del simposio "La o ganización u bana en el mundo colonial". 2. Cas ille o Cal o, Al edo: Enciclopea de la cul u a panameña, ci ., pág.18. 3. Don Alonso Me cado de Vilaco a a S.M., Panamá, 25, julio, 1675. A.G.I., Panamá, 25. 4. Iblden. 5. Sebas ián de Ve asco a S.M., Panamá, 18,julio, 1680. A.G.I., Panamá, 26. Aunque no podemos cuan i ica el da o, hemos poido obse a , a la luz de la documen aión e isada. que el a abal no sólo daba cabida a la población de colo y a los indigen es, ambién un sec o de la "clase media" paamena, e incluso algún que o o miemb o de su cabildo y au o idades de in e io ago enían su luga de esidencia en ex au os. Es e hecho nos e ue za en la idea de que el a abal, aún cuando pe i e ia y espaio maginal, no e a ni mucho menos un luga excluyen e ni de con ención social con espec o al in amu os. Vid., po ejemplo, ''Tes imonio del cuade no de emba gos de An onio de Ca ajal y F acisco Meléndez." Panam, lO, no iemb e, i 710. A.G.I., Panamá, 188 y ''Tes imonio de au os sob e el incendio de la ciudad de Panamá en i 737". A.G.I., Panamá, 202. 6. Sebas ián de Velasco a S.M., Panamá, l8,julio, 1680. A.G.I., Panamá, 26. 7. ''Tes imonio de au os sob e la especulación de las en a eclesiás icas. así de las eligiones como de la cle ecía..." Panamá, 1737 .A.GJ., Panamá. 202. 105 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 S. Real O den a Luis de Bi'negas Oso io. Mad id, i 8,junio, 1683. A.o.l., Panamá. 99. En es a echa ci alTahal con aba ya 300 casas. 9. Recio, Be na do. S.1.: Compendiosa Relación de la C is iandad de Qiii o, iino 1773. Edición, p ólogo, no as y apcndices po el P. Ca los Ga cía oolda az, S.1. Biblio eca "Missiomdia Hispánica", Mad id, 1947, pág. 152. 10. Edición de And és Saumell- "C ónicas de Aiié ica", 59 a y b. His o ia 16, Mad id, 1990, pág.. 175. 11. Recio, Be na do, S.1.: Compendiosa Relación. ci , pág. 162 12. "Tes imonio de au os sob e la especulaciÓn de las en as... cil. A.o.l., Panamá, 202. J 3. Rubio. Angel: La ciudad de Panamá. Panamá, 1950, págs. 55 y 8 l. J 4. Suma io de la Na u al His o ia de las Indias. Biblio eca de Au o es Españoles, omo XXVII, Mad id, 1877, pág. 4S5. 15. Desc ipción de Panamá y su p o incia (sacada de la) Relación que po mandado de la consejo hizo y en ió aquella Audiencia. Ano 1607. En Se ano y Sanz, Manuel Relaciones His ó ico- Geog á icas de Amé ica Cen al. Mad id, 1908, omo Vii. págs. 141- I 42. 16. Mena Ga da, Ca nien: La ciudad en un c iice de caminos, ci ., págs. I i 5-1 i 6. i 7. Acue do del cabildo de Panamá, en: "Tes imonio de au os sob e la especulación de las en as eclesiás icas... ei , año de 1737. A.o.l., Panamá,202. 18. F ay Juan de Fonscea, gua dián dcl con en o panameño de San F ancisco. con mo i o del e emo o acaecido en la egiÓn en 1621, edac Ó iin minucioso in o me en el que se incluía es a in e esan e desc ipciÓn: "Los an iguos undado es de es a ciudad... hicie on los edi icios pa a Sil mo ada, emplos y casas eales de made as y ahlas con an lindo a e y disposiciÓn que asien an sob e anos de pied a los pila o es o es an es de made a aien es. mana, coeobola, níspe o y guayacán (que en made aje p ecioso, ced o muy ino y abundancia de cl, hace en aja es a ciudad a odas las dcl Pe Ú); sob e los es an es ponen sus sole as y igas, y de una a o a, unos made os delgados que llaman a as, y de es a mane a dohlan dos eces o es sus edi icios; cé canlo odo de ablas con cla os que llaman de ba o e, los made os an abados en e sí, linos con o os. con ela os de esco a, y media esco a, con onne son menes e . y las sole as y cuad an es con cla os de a dos e cias, que llaman de eneolamen a y donde son menes e de al axia y despucs, ab azados con las ablas. ienen a queda las casas an imies y COn an a o aleza que hacen en aja a las de pied a..." Requejo y Salcedo, Juan: RelaciÓn hís ó ica y geog á ica de la p o incía de Panamá, po ... Año 1640. Publicada po Se ano y Sal'.. Manuel: Relaciones Hís ó ico-Geog á ieas de Amé ica Cen al, omo VII, Mad id. i 908, págs. 51-52. i 9. "Con se odas las casas allí de made as no se expe imen aban en ellas los incendios, po se su calidad al, que aunque se pusie an algunas ascuas soh e el xuelo hollado, o con a alguna pa ed. odo el e ec o que hacían e a ah i un aguje o, sin encende la y con la misma ceniza o pol o, que iba haciendo, se apagaha ella po sí: no obs an e es a an soh esalien e calidad, que en an o iempo después de su eedi icaciÓn había p ese ado a es a ciudad, no bas Ó pa a que en el año de 1737 dejase de queda educida a cenizas casi od,¡; y la bondad de las made as de sus casas nO pudo indeiiniza la del es ago que ejecu Ó en ella la o acidad dcl uego, bien que ue necesa io pa a que concu iese o a causa a hace más combus ible su ma e ia y ue habe empezado el uego po una bodega, donde había, en e o nis géne os, po ciÓn de h ea, alqui án y agua dien e. conque-le ando 106 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 consigo las llamas es as ma e ias, con acilidad se pegaban a las casas, haciendo combus ibles las singula es especies de sus made as." An onio de Ulloa: Relación his ó ica del Viaje a la Amé ica Me idional, ci ., pág. 176 20. La p esencia de es a igu a nos sugie e quc cl dcsaiTOllo de la ca pin eiía "dc lo blanco" (¡ mudéja , habia conseguido en aiza en Panamá. Aquí, al igual que en las ægiones madedc as de México. Colombia. Cuba, Pe ú, Ecuado o Pa aguay un es ilo an ca ac ens ico de la península, como e a el mudéja , había p endido ácilmen c al in lujo de la di usiÓn del T a ado dc Diego LÓpe:¡ de A enas. la ansmisiÓn p agmá ica del o icio y la disponibilidad de ecu sos écnicos y na u ales. 21. Hay un c o cn la suma. El o al que igu a en el documen o signado po el esc ibano del cabildo, Bias de Zá a e. es de 8.053 pesos, cuando en ealidad debie a ascendc a 8.452 pesos. 22. Au os del cabildo de Panamá sob e el incendio acaecido en la ciudad el 2 dc eb e o de 1737. P csen ados en la Co e po el p ocu ado Lo enzo Lama . A.G.I., Panamá. 202 23. Del Cue o de Pan el, Bea nz: De la i ienda y lo i ido en la ciudad de San Juan: E olución de la a qui ec u a en Pue o Rico dese el siglo xix has a el siglo xix, cn Es udios sob e a qui ec u a ibe oame icana. Jun a de Andalucía, Consejena de Cul u a y Medio Ambien e. Se illa, 1990, págs. 221-234. 24. Mcna Ga da, M" del Ca men: La ciudad en un c uce de caminos. ci ., pág. i 15. 25. LJlloa, An onio: Relación his ó ica del iaje a la Amé ica me idional, ci ., pág. 176 26. El cabildo de Panamá in o maba a la Co ona en 1752 que la mayona de los sola cs de las casas incendiadas en 1737 aún se man enían desie os, en e ellos los ubicados cn la Plaza Mayo , sin que en el anscu so dc ca o ce años que había mediado desde en onces, hubie a podido eedi ica se laciudad po la mise ia de los ecinos, alladel come cio y o as calamidades. A.G.I., Panamá, 140. Es e iden e que se magni icaban los hechos con la in enciÓn dc mo e a la conmise aciÓn y ecaba cl a o eaL. La econs lUcción de la ciudad de Panamá uc un p oceso muy len o. çasi inacabado a lo la go del siglo x ii, de al mane a que cuando en 1756un nue o inçendio, aunque de meno magni ud (el uego chico,,) asoló una pa e dc la ciudad. aÚn no se había acabado de eedi ica muchas dc sus i icndas. Algo simila puede deci se espec o al nue o incendio de 1781. Los ca as os u banos ealizados po las au o idades con mo i o de ambos dcsas es" penni en a e igua con ex.ac i ud cn nÚmc os de sola es que aÚn pe manecían desie os. En lo que espec a a la Plaza Mayo . pa a i 756. se çompu aban sie e sola es, además del de Palacio episcopal, pe o elæs o de la supe icic edi icable cs aba ocupada. El aspec o que p esen aba la Plaza Mayo po es as echas ha quedado ecogido en una bella ep esen ación que ha sido muy di undida. Nos e e imos al "Plano de la plaza en que la M.N.L.e. de Panamá çeleb ó To os. Comedias y Másca as a N.e.M.D. Fe nando VIO Q.D.G. en el mes de cb e o Año del S, de MDCCXL Vll" (con es imonio en iado po el goh i-ado dc Panamá Don Dionisio de Alçedo y HelTe a, con ca a de 21 de ma lOde 1748). A,G.i-. Mapas y Planos, Panamá 299, donde se dis inguen, además de o os de alles u banís icos de in e és, las g andes esidencias, el colegio de los jesui a y la ca ed al a medio edi ica . 27. Los calas os u banos con eccionados po las au o idades panamclias con mo i o de los incendios de 1737. 1756 Y 1781 se án publicados en su o alidad cons i uyendo la base doçuiien al de nues o p Úximo a ículo: "Fuen es pa a el u banismo de Panamá: las lagunas documen ales y el papel dc los incendios", en "Anua io de Es udios", en "Anua io de Es udios Ame icanos" (en p c nsa). 28. Jaén Suá ez, O na : Panamá au XVIH siecle (a chi ec u e el p opie é u bane duns 1756, en "Cahic s des Ame iques La ines", 7 (1 o semes e de 1973), pág. 383, 107 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 29. Recio, P. Be na do, S.1.: Compendiosa Relación de la C is iandad de Qui o. Edición. p ólogo, no as y apéndices po el P. Ca los Ga cía Golda az. S.1.. Biblio eca "Missionalia Hispánica "Mad id, 1947, pág. 145. 30. Cobo. Be nab¿: His oi'ia del NlI' o Mundo. Edición de Ma cos Jiinénez de la Espada.'4 ols. Se illa. 890,1, pÚg. 254. 31. Du án, Ma An onia: Lima du an e el siglo XVlI. Es udio U banís ico. Tesis Doc o al inédi a. Se illa, 1992, pág. 42 32. Be nales Balles c os. Jo ge: Lima: la ciudad y sus monumen os. Se illa. Escuela de Es udios Hispanoame icanos, 1972 108 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007 Digi alizado po la Asamblea Nacional 2007