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ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 EL CAMBIO DE CÓDIGO SEGÚN LA TEORÍA DE LA COMUNICACIÓN: PROBLEMATIZACIÓN TEÓRICO-PRÁCTICA A TRAVÉS DE UN CASO DEL CORPUS ESLORA CODE-SWITCHING ACCORDING TO THE COMMUNICATION THEORY: THEORETICALPRACTICAL ANALYSIS USING A CASE FROM THE ESLORA CORPUS Lois Xacobe Atanes Barciela Universidad de Helsinki Universidad de Tampere lois.atanes[email protected] ORCID: 0000-0001-5305-3446 Recibido: 31-05-2021 Aceptado: 15-07-2021 RESUMEN En el presente artículo se analiza el alcance metodológico y epistemológico del concepto de cambio de código (CC) según la teoría de la comunicación, prestándole especial atención a la noción de CC desarrollada por Álvarez Cáccamo. En primer lugar, se explica cómo se ha desarrollado la noción de CC a lo largo de la historia, centrándonos en el rol que ha jugado la pragmática en dicho proceso. En segundo lugar, se analiza críticamente la definición de CC propuesta por Álvarez Cáccamo. En último lugar, se analiza un caso extraído del corpus ESLORA para comprobar la pertinencia metodológica y epistemológica de dicha noción. En las conclusiones se muestra cómo esta noción es problemática debido a su carácter especulativo y arbitrario, incidiendo en la necesidad de recodificar tanto sus fundamentos como su aplicación práctica. Palabras clave: cambio de código, bilingüismo, pragmática, teoría de la comunicación, español de Galicia ABSTRACT In this article we analyse the methodological and epistemological relevance of the concept of code-switching (CS) according to Communication Theory, focusing on the notion proposed by Álvarez Cáccamo. In the first place, we analyse the historical development of CS bound to Pragmatics. In the second place, we offer a critical approach to the definition of CS according to Álvarez Cáccamo. Finally, we analyse the methodological and epistemological
28 Lois Xacobe Atanes Barciela ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 relevance of this definition using one case from the ESLORA corpus. In the conclusions we offer information about the speculative and arbitrary nature of this notion, focusing on the necessity to reconsider its basis and practical application. Keywords: code-switching, bilingualism, pragmatics, communication theory, Galician Spanish 0. Introducción A lo largo de las últimas décadas, la noción de cambio de código (CC) o code-switching ha ocupado un espacio central en el debate sociolingüístico. Tradicionalmente se ha considerado que el CC consiste, grosso modo, en la introducción de elementos gramaticales, sintácticos o prosódicos de una lengua A en un discurso formulado en una lengua B. Esta noción, no obstante, está sometida a permanente discusión, como veremos en el primer punto de este trabajo. En el presente artículo vamos a centrar nuestra atención en la relación existente entre el CC y la construcción de la identidad social y lingüística. Vamos a tomar como punto de partida la definición de CC propuesta por Álvarez Cáccamo. La reflexión de Álvarez Cáccamo es especialmente pertinente, puesto que en sus investigaciones intenta explicar qué función cumple el CC en los procesos de construcción de la identidad sociopolítica de los hablantes bilingües. En la primera sección de nuestro artículo vamos a analizar el desarrollo histórico del concepto de CC, centrando nuestra atención en los acercamientos teóricos más relevantes. Existen otros acercamientos interesantes al concepto de CC que, por motivos de espacio, hemos dejado fuera de nuestro análisis. Es el caso del trabajo de Pavlenko (2005), que destaca el rol desempeñado por las emociones en el CC, así como de Cashman (2005), que a partir del estudio de las prácticas discursivo-conversacionales de distintos grupos étnicos residentes en el suroeste de Detroit (2005), ha concluido que el CC es, tanto a nivel epistemológico como metodológico, un recurso conversacional que permite estructurar la conversación tomando como base una estructura social concreta. En el segundo apartado vamos a analizar críticamente la noción de CC propuesta por Álvarez Cáccamo, centrándonos en las implicaciones prácticas de dicha noción. Lo haremos contrastando uno de sus ejemplos con el análisis de una conversación extraída del corpus para el estudio del español oral ESLORA, en el que se recogen entrevistas realizadas a hablantes de español que residen en el área municipal de Santiago de Compostela. Nuestro objetivo será comprobar el nivel de pertinencia epistemológica y metodológica de dicha noción. 1. Contexto teórico 1.1. Cambio de código y multilingüismo Históricamente se ha considerado que el CC es un fenómeno característico de los hablantes multilingües. Ahora bien, la propia noción de hablante multilingüe está
29 El cambio de código según la teoría de la comunicación: problematización teórico-práctica ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 sometida a debate. Podemos asumir como punto de partida la propuesta clásica de Haugen (1953): una persona multilingüe es aquella que tiene competencias en más de un idioma, es decir, si es capaz de utilizar en una conversación elementos que proceden de los idiomas de los que posee competencias. En esta definición, fundamentalmente genérica, se inscribe la discusión sobre el CC, pero con un importante matiz crítico: los distintos estudios sobre el CC se han centrado en los pares de lenguas, en ocasiones próximas en términos tipológicos, que se hablan en distintas comunidades bilingües. Como afirma Shana Poplack en sus investigaciones1, el CC es un fenómeno lingüístico característico de los hablantes bilingües (1980: 581). Otros autores también han puesto el foco en distintas situaciones bilingües. Es el caso de los estudios de Álvarez Cáccamo en Galicia, centrados en las interacciones conversacionales entre el gallego y el español, y de los trabajos de Li Wei en los Estados Unidos e Inglaterra, consagrados a la interacción entre el inglés y el chino. La génesis y el desarrollo del concepto de CC se basan, sobre todo, en las investigaciones desarrolladas por Jakobson. En su artículo de 1961, Jakobson entiende la noción de código como el mecanismo que permite la transmisión no ambigua de signos entre sistemas, normalmente con intención comunicativa. La noción de CC se encuadra pues en el ámbito del discurso: el CC se produce cuando un locutor de una lengua A cambia de variedad lingüística, es decir, cambia a una lengua B para decodificar, interpretar y entender un código emitido en dicha lengua B por otro locutor. De lo dicho podemos deducir que Jakobson identifica código con variedad lingüística. Esta afirmación plantea un problema: toda lengua o variedad lingüística implica por definición la existencia de un código comunicativo, pero dentro de cada variedad puede haber uno o más códigos. Es el caso, en el español actual, del código culto usado en el ámbito académico y del código informal utilizado en situaciones de la vida cotidiana, por citar dos ejemplos. Por este motivo, la identificación entre lengua o variedad lingüística y código es errónea, como apunta Álvarez Cáccamo (1998): la identidad entre lengua y código es falaz, y puede dar lugar a malentendidos o situaciones ambiguas. Los locutores utilizan los distintos códigos lingüísticos para producir e interpretar discursos codificados, pero dichos códigos no son per se fenómenos discursivos materiales. Pese a todo, Jakobson no utilizó de forma explícita la noción de CC para referirse a los distintos cambios de código practicados por los hablantes. Vogt (1954) fue el primero en utilizar expresamente esta noción. Con ella hacía referencia al fenómeno psicológico, no lingüístico, que determina que un locutor cambie de un idioma a otro. Según Vogt, pues, el CC tiene causas extralingüísticas. Esta interpretación psicologista del CC ha sido desarrollada por, entre otros, el propio Haugen (1956) y Hockett (1987). En la actualidad, 1 Poplack ha estudiado, fundamentalmente, las prácticas discursivas de los hablantes bilingües puertorriqueños en los barrios de Nueva York. El cambio de código se establece, en este caso, entre el inglés y el español. Es especialmente significativo su artículo de 1980 “Sometimes I’ll start a sentence in Spanish Y TERMINO EN ESPAÑOL: toward a typology of code-switching”.
30 Lois Xacobe Atanes Barciela ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 la noción de CC ha sido ligada por autores como el propio Álvarez Cáccamo (1987, 1998, 2000) a la construcción de la identidad social en procesos discursivos comunicativos. 1.2. El bilingüismo como norma lingüística: la situación de Galicia Debemos puntualizar que Haugen, más allá de introducir una definición estandarizada de la noción de multilingüismo, apenas reparó en el CC como objeto de estudio. Como apunta Vázquez Veiga (2003: 589), el hecho de que el estudio del CC sea uno de los temas más importantes dentro de la investigación sobre el bilingüismo es un fenómeno actual. Es posible que el escaso interés que ha despertado el análisis de estas comunidades bilingües esté ligado a que el monolingüismo se ha presentado, equivocadamente, como la norma lingüística en el mundo (Veiga, 2003:590). En opinión de Peter Auer (2005), este hecho está relacionado con el fortalecimiento del discurso identitario nacionalista surgido en Europa durante el siglo XVIII. Este discurso se basa en la llamada ideología del lenguaje monolingüe, según la cual cada colectivo, específicamente una nación, expresa su esencia natural —su Volkgeist— a través de una única lengua. Entre el lenguaje y la comunidad existe una conexión natural —o incluso divina— a través de la cual se construye y configura la identidad social del propio colectivo. Por este motivo, todo aquel inmigrante llegado a una nueva comunidad debe aprender la lengua de dicha comunidad para de esta forma poder identificarse con ella (Auer 2005:406). Este enfoque, marcadamente romántico, resulta ineficaz a la hora de explicar la situación real que viven muchos inmigrantes. Dichos inmigrantes pueden cambiar su propia identidad para convertirse en miembros de su comunidad de acogida, pero en muchos casos optan por mantener su propia identidad de origen, formando como consecuencia lo que Auer llama una “isla lingüística” (2005: 406). Esta situación acarrea una lucha constante entre los compromisos identitarios del propio inmigrante y la comunidad de acogida, la cual se puede resolver de diferentes formas: desde la pérdida de la propia identidad cultural para asumir la identidad de la sociedad de acogida, hasta el aislamiento y la guetificación social, pasando por la pérdida de su propia identidad sin adquirir rasgos de la nueva sociedad en la que vive. La situación descrita por Auer no se ajusta necesariamente al contexto sociolingüístico de todas las comunidades bilingües, como es el caso de la gallega. Por mucho que históricamente Galicia no haya sido un territorio castellano hablante, en la actualidad incluye una alta cantidad de hablantes locales que muestran un buen conocimiento tanto del gallego como del español. Según los datos de la última Enquisa sobre os usos do galego publicada en 2019, algo más del 88 % de la población de Galicia dice saber entre mucho y bastante gallego2. Esto significa que la 2 La Enquisa sobre os usos do galego publicado en 2019 por el Instituto Galego de Estatística (IGE) se basa en datos recogidos en el año 2018. Según esta encuesta, el 57,59 % de los encuestados manifiesta
31 El cambio de código según la teoría de la comunicación: problematización teórico-práctica ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 situación descrita por Auer solo se ajustaría a la de aquellas personas que por distintos motivos se desplazan a Galicia para estudiar o trabajar, no a la de la población propia de Galicia. Esta situación determina la existencia de distintas interacciones entre ambas lenguas, las cuales están condicionadas por el marco sociopolítico del territorio. El uso del CC, en este contexto, se revelará como un fenómeno lingüístico a través del cual podremos estudiar cómo se configura la identidad social de los hablantes gallegos a través de su práctica lingüística. 1.3. Gumperz y el enfoque pragmático aplicado al cambio de código El desarrollo actual de la noción de CC está ligado al desarrollo del enfoque pragmático de los estudios lingüísticos. Uno de los primeros autores centrados en dicho desarrollo fue John J. Gumperz (1982). Gumperz integra en su análisis el método de la sociolingüística interpretativa, en la cual se mezclan elementos procedentes de la sociolingüística, la sociología, la pragmática, el análisis conversacional y la etnografía lingüística. En sus trabajos sobre las relaciones y las alternancias alomórficas y alofónicas entre el urdu y el hindi, Gumperz (1964) introduce la noción de “code-switching style”. Con este concepto, Gumperz argumenta que existen comunidades lingüísticas con códigos específicos que configuran performativamente la identidad de sus locutores, así como los roles que estos desempeñan en sociedad. La contextualización adquiere, en este punto, un rol protagonista: en situaciones multilingües, los hablantes bilingües son capaces de señalar e identificar los signos lingüísticos a partir de los cuales no solo son capaces de entender la información trasmitida a través de la lengua, sino también de elegir cuál es el código que deben utilizar según el tipo de actividad, contexto o persona con la que hablan. Partiendo de esta premisa, Gumperz define el CC como la yuxtaposición en el interior de un mismo discurso de elementos o pasajes que pertenecen a, como mínimo, dos sistemas o subsistemas gramaticales diferentes (Gumperz 1982: 57). Según esta definición, el CC se produce cuando un hablante usa como mínimo dos códigos lingüísticos en el desarrollo de un episodio comunicativo concreto e individual. Para construir su teoría, Gumperz usa una definición de código no restringida: un código es un sistema lingüístico formado por una serie de elementos (reglas gramaticales, estructuras sintácticas, fenómenos fonéticos, rasgos prosódicos) que permite el intercambio de información en una interacción comunicativa. Dentro de esta noción entran tanto las lenguas como los dialectos y los registros lingüísticos. Cuando se produce un CC, el hablante usa dos sistemas lingüísticos diferenciados saber mucho gallego, mientras que el 29,62 % afirman conocerlo bastante. El estudio del IGE muestra también el acentuado retroceso en el uso de la lengua gallega entre la población joven e infantil. Si nos fijamos en la franja de edad de los 5 a los 14 años, el 23,90 % de los encuestados afirman saber entre poco y nada de gallego. Este porcentaje ha crecido casi dos puntos en relación con los datos del año 2013. En el anterior Informe sobre os usos do galego, el 22,70 % de los niños y jóvenes de entre 5 y 14 años manifestaban saber poco o nada de dicha lengua.
32 Lois Xacobe Atanes Barciela ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 y diferenciables que tienen un cierto potencial de indexación, el cual deriva en una elección comunicativa: el hablante realiza una elección entre distintas opciones dependiendo del contexto enunciativo en el que se encuentre. Gumperz apunta que el uso de un cierto código en situaciones bilingües con CC está en ocasiones ligado a la noción de identidad lingüística. Por este motivo, el uso del CC nos da información sobre una dimensión dicotómica, la existente entre los conceptos “código-no- sotros” (We code) y “código-ellos” (They code). Según Gumperz, el código-ellos se usa en situaciones formales que exigen un registro lingüístico concreto, como por ejemplo en la administración del Estado. El código-nosotros, por el contrario, sirve como marcador de la especificidad étnica de una minoría lingüística: en estas situaciones, el CC sirve para fortalecer el sentimiento de pertenencia a un grupo étnico concreto. Esta dicotomía ha sido ampliamente criticada debido a su carácter artificial. Gumperz plantea que, en contextos multilingües, todos los hablantes que se identifican como una comunidad étnica a través del uso de una lengua A, codifican la realidad social del otro —el diferente— a través del uso de la lengua B. Entre ellos existe una diferencia tajante establecida por el uso de la lengua: los hablantes de la lengua A se ven a sí mismos como pertenecientes a una comunidad étnica concreta, la cual tiene dicha lengua A como elemento diferenciador. Los otros — los ellos— serían todas aquellas personas que conviven con este grupo, pero que usan la lengua B. El análisis del contexto sociolingüístico de Galicia muestra la pobreza conceptual de esta dicotomía: como ha demostrado Recalde (2012), el uso del gallego o el español no es motivo suficiente para establecer la pertenencia a un grupo étnico concreto. En muchos casos, hablantes de español como primera lengua de Galicia se definen como pertenecientes a una identidad sociopolítica diferenciada de la del resto de España, en este caso la gallega, por mucho que no usen el gallego como lengua habitual de comunicación. El problema más importante que subyace en la teoría de Gumperz es, en este sentido, que la teoría es incapaz de clarificar cuándo se produce un cambio significativo en los significados sociales indexados en las variedades lingüísticas utilizadas: la alternancia de lenguas en un contexto bilingüe no implica necesariamente que los valores sociales indexados en el discurso transformen la identidad de los locutores. Como apunta Álvarez Cáccamo (1998), en situaciones bilingües en las que se practica la alternancia de lenguas es habitual que surja una tercera identidad neutra, no socialmente indexada, que pone en suspenso los valores propios de las lenguas utilizadas3. 3 Es el caso de los estudiantes gallegos de secundaria: en muchas ocasiones, los estudiantes gallegos hispanohablantes utilizan el gallego en los exámenes y actividades obligatorias escritas, por mucho que en clase se expresen en español. El motivo que determina esta decisión es que su profesor o profesora se expresa en gallego: cuando el gallego es la lengua vehicular de las sesiones pedagógicas presenciales, y todos los materiales utilizados están escritos y analizados en gallego, estos alumnos usan esta lengua de manera estratégica para hacer los ejercicios y los exámenes. Esta decisión, de corte utilitarista, no implica que su identidad sociolingüística se vea modificada.
33 El cambio de código según la teoría de la comunicación: problematización teórico-práctica ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 1.4. Cambio de código y análisis discursivo La relación entre identidad social y uso del CC se ha convertido, a partir de las investigaciones de Gumperz, en uno de los temas centrales de la reflexión sociolingüística. Es el caso del trabajo de Wei Li. Li, en sus investigaciones (2005a, 2005b), ha propuesto una nueva noción de CC basada en el análisis discursivo. El acercamiento conceptual de Li se basa en la teoría de Austin: lo que le interesa a Li es analizar cómo se desarrolla la dimensión interaccional del lenguaje, una dimensión que se nos muestra a través de los procesos de negociación que se establecen entre los hablantes, y que dan como resultado un acuerdo —o desacuerdo— entre estos. Según Li, es importante establecer cuáles son las razones que explican los actos de los hablantes. Li presupone la existencia de una racionalidad instrumental compartida por todos los hablantes, la cual determina cómo estos hacen algo. Por este motivo, toda investigación sobre la conducta de los hablantes debería incluir una reflexión sobre dicha racionalidad, que es siempre instrumental, así como un análisis empírico de la relación “costo-beneficio”. La teoría de Li plantea un reto epistemológico claro, el de la correcta interpretación por parte del lingüista de la motivación de los hablantes. Como vamos a desarrollar en este mismo artículo al tratar la teoría de Álvarez Cáccamo, todo análisis subjetivo de los actos lingüísticos acarrea la existencia de un cierto psicologismo especulativo, el cual debilita los compromisos metodológicos de la propia ciencia lingüística: ¿Puede un investigador establecer correctamente cuál es la motivación de los hablantes para a continuación interpretar cómo estos se comportan? ¿Tiene el lingüista la capacidad de entrar en la cabeza de los hablantes para establecer con certeza cuáles son las causas que explican su comportamiento? ¿Cuánto de carga especulativa tiene este compromiso metodológico, y cuánto de certeza científica? Pese a estos problemas, Li considera con acierto que en todo estudio sociolingüístico debemos considerar distintas variables sin las cuales es imposible entender cuál es la motivación de los hablantes. La primera es la identidad de los hablantes, variable que engloba distintos elementos, tales como el género, la edad, la ocupación laboral y el perfil académico, así como el conjunto de normas sociales que condicionan su vida comunitaria. La segunda variable engloba las relaciones con todos los posibles actores sociales que intervienen en una conversación, bien sean estos amigos, familiares o personas desconocidas. De todas estas variables, la identidad social es uno de los factores más importantes que intervienen en los actos de habla. Esta variable influye no solo en la conducta lingüística producida en situaciones familiares de comunicación, sino que recodifica las relaciones que pueden existir entre el hablante y el investigador: el idioma que use el lingüista en una hipotética recogida de información en contextos culturales multilingües puede provocar que los informantes modifiquen su conducta lingüística de una cierta manera. Al mismo tiempo, Li destaca que en el análisis discursivo se deberían considerar factores tales como las relaciones de poder, los derechos y obligaciones de los participantes y el contexto institucional en el cual se
34 Lois Xacobe Atanes Barciela ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 producen las interacciones comunicativas, puesto que estos influyen en la toma de decisiones lingüísticas de los hablantes4. Esto explica por qué, a lo largo de los últimos años, el estudio del CC ha adquirido un “giro ideológico”: la sociolingüística actual, así como la sociopragmática, ha empezado a considerar en sus análisis factores como el poder, la autoridad, el prestigio y el género, factores sin los cuales es imposible entender por qué los locutores bilingües cambian de un código lingüístico a otro (Li, 2005a: 275-276). La teoría de Li implica una segunda consideración: el CC es, ante todo, un fenómeno conversacional ligado a una situación concreta de enunciación (Li 2005a: 276). A. M. Williams, siguiendo a Auer (1995), considera que los roles sociales son un factor clave a la hora de entender cómo funciona el CC, pero no el único (Williams 2005: 319). Williams parte de la necesidad de redefinir el análisis conversacional para ampliar nuestra comprensión del CC. Según este enfoque, el uso del CC no revela necesariamente la existencia de un sentimiento de pertenencia o exclusión a un grupo social dado: el CC puede ser un recurso discursivo que tiene por objetivo obtener un beneficio personal independiente de cualquier tipo de construcción identitaria (2005: 321). Desde esta perspectiva, el CC se reconfigura como un recurso conversacional que tiene —o no— un objetivo pragmático. El CC se convierte, como consecuencia, en un recurso usado en una negociación entre personas bilingües, las cuales buscan un objetivo concreto a través del cambio de código5. Williams basa sus esfuerzos analíticos en el modelo desarrollado por Carol Myers-Scotton, que pasa por ser uno de los esfuerzos teóricos más importantes basados en la pragmática como medio para estudiar el CC (Mäkilähde 2019: 104). En palabras de Peter Auer, el uso del CC, según Myers-Scotton, introduce en la conversación un cierto conjunto de derechos y obligaciones que se activan cuando el CC es utilizado (Auer 2005: 405). Myers-Scotton usa la noción de marcación (markedness) para referirse a este conjunto de derechos y obligaciones. Según su modelo, el cambio de código está ligado la motivación sociopsicológica de los locutores. Myers-Scotton parte de la siguiente presunción: los hablantes tienen una 4 Esta afirmación resulta especialmente interesante desde el punto de vista de la interdisciplinariedad: Li Wei introduce la posibilidad de que el análisis del CC se abra al análisis de las relaciones de poder que subyacen en todo discurso. Este tema ha sido estudiado con especial atención por autores como Michel Foucault. 5 Williams ejemplifica esta conclusión a través del análisis de las distintas interacciones entre una madre y su hija, ambas residentes en los Estados Unidos. La madre es hablante de chino como primera lengua, y su nivel de competencias en inglés es limitado. La hija, por el contrario, es hablante de inglés como lengua habitual, y solo usa el chino en las interacciones con su madre. En una de las conversaciones analizadas, la hija, a través de un cambio estratégico del inglés al chino, intenta convencer a su madre de que esta pague los impuestos. Con este cambio consigue dos objetivos. El primero, marcar la identidad cultural de su madre, haciendo que su sentimiento de pertenencia a dicha comunidad se refuerce. El segundo, convencer a su madre de que el pago de los impuestos es necesario. En esta situación, pues, se usa el argumento identitario como mecanismo dirigido a conseguir un objetivo concreto dentro de un proceso de negociación conversacional (2005:327-328).
35 El cambio de código según la teoría de la comunicación: problematización teórico-práctica ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 noción de la marcación que subyace a los códigos lingüísticos en cualquier interacción conversacional, y eligen dichos códigos basándose en la persona y/o en la relación que querrían tener con ella (2003). Si trasladamos este marco conceptual a la realidad sociolingüística de Galicia, Myers-Scotton argüiría que un hablante de gallego como primera lengua cambiaría al español en ciertos contextos, pero siempre después de haber considerado los derechos y obligaciones ligados a dicha elección, y dependiendo siempre de los beneficios derivados. Un hablante bilingüe de Galicia con gallego como primera lengua podría cambiar al español en la consulta del médico tras haber considerado que el uso de esta lengua le reportaría, como beneficio, una mejor atención. Como hemos analizado hasta ahora, tanto Li como el resto de los autores introducidos consideran en sus investigaciones la necesidad de atender tanto a la dimensión micro como a la dimensión macro. El lingüista alemán Peter Auer comparte este posicionamiento como base teórica del CC. Auer relaciona la discusión teórica sobre el CC con la problematización relativa a la Alternancia de Lenguas (AL). Según Auer, existen dos tipos de AL. El primero, la transferencia (transfer) (Auer 1998). Este tipo de AL no implica un impacto real en la elección del lenguaje, es unitario y breve, y suele darse en situaciones específicas de comunicación. Implica, como resultado final, el regreso a la lengua con el que empezó la interacción comunicativa. Es el caso de una situación bilingüe en la que un hablante usa un término en otro idioma porque desconoce la palabra concreta en la lengua del intercambio comunicativo6. El segundo tipo de AL es el CC propiamente dicho. Este tipo de AL implica la existencia de una renegociación de la lengua de la interacción que se produce en un momento concreto, y que no implica necesariamente el regreso a la primera lengua utilizada. Sería el caso, por ejemplo, de un hablante de gallego como primera lengua que empieza a hablarle en gallego a un hablante B, el cual le responde en gallego estándar con cierta dificultad. Al comprobar dicha dificultad comunicativa, el primer hablante renegociaría la lengua en uso pasándose al español, idioma que sería también adoptado por el hablante B. El resto de la conversación seguiría en español, sin que hubiera un regreso al gallego como lengua de la interacción. Desde la óptica del análisis discursivo propiamente dicho, la propuesta de Auer es especialmente interesante porque introduce la problematización de la propia noción de identidad lingüística, una noción que será retomada por Álvarez Cáccamo en sus investigaciones, como analizaremos a continuación. 6 Podemos pensar, a modo de ejemplo, en la siguiente situación: un hablante de español que vive en Finlandia y que ha desarrollado buenas competencias en finés, en situaciones específicas, tales como una consulta en el médico, podría recurrir al inglés para introducir alguna palabra cuya forma en finés desconoce. Una vez introducida dicha palabra en inglés, el hablante volvería al finés como lengua de comunicación.
42 Lois Xacobe Atanes Barciela ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 Esta conclusión es problemática porque se basa en dos presunciones que, en términos argumentales, parecen incurrir en dos falacias por petición de principio. La primera de estas en la presunción epistemológica: Álvarez Cáccamo asume que el locutor Xan Casal es perfectamente bilingüe en gallego (lengua A) y en español (lengua B). Por este motivo, el locutor es capaz de pasar de una lengua A a B de forma natural, y respetando siempre los códigos normativos de ambas lenguas. Este respeto implica que el locutor es capaz de codificar y de integrar las estructuras de la lengua A para relacionarlas con sus equivalentes de la lengua B, y de esta forma integrarlas en su discurso a través del CC. Casal usa la forma verbal sepan, pues, de forma consciente, motivada e intencional. Álvarez Cáccamo parece pasar por alto que, en muchas ocasiones, los locutores de gallego, tanto neofalantes como hablantes de esta lengua como idioma inicial, desconocen con exactitud el marco de reglas normativas que rigen el uso del idioma. Por este motivo, un hablante de gallego puede introducir términos o formas en español pese a haber utilizado las formas homólogas en gallego previamente. Este fenómeno no está siempre fijado de forma intencional, y responde más a una cuestión cognitiva que a un problema relacionado con la motivación del hablante. Al mismo tiempo, esta concepción del CC implica un compromiso subjetivo-interpretativo por parte del investigador: este identifica el valor de las distintas modalidades prosódicas del idioma para establecer significados cerrados (la suspensión de la curva enunciativa en las últimas palabras de la frase indicaría ironía, por ejemplo), y en base a ellos interpreta si de facto se produce CC. Podría argumentarse que Álvarez Cáccamo cae con esto en una especie de psicologismo inverso, puesto que el sociolingüista se convierte en analista de las motivaciones psicológicas de los hablantes: se da CC cuando el analista interpreta que la entonación del locutor transmite valores sociales indexados. Esta afirmación es problemática, puesto que las modalidades entonativas y prosódicas de la lengua son fluctuantes y, en ocasiones, dependen de la forma de hablar de los individuos particulares. El análisis sociolingüístico del CC se convertiría, por este motivo, en una especie de psicologismo especulativo altamente paradójico: Álvarez Cáccamo ha pasado de criticar el psicologismo de la noción de CC asociada a, entre otros autores, Gumperz, para acabar cayendo en lo podríamos llamar un psicologismo hermenéutico ligado al intérprete —el investigador—, y no al emisor. La segunda presunción introducida por Álvarez Cáccamo es de tipo sociopolítico: además de ejercer de analista sociolingüístico, el lingüista se convierte en intérprete de la motivación política de los hablantes. Como hemos indicado, Casal usa la forma verbal española sepan para identificarse con un grupo sociopolítico dado, el de los hispanohablantes de Galicia que quizás no entiendan la forma gallega saiban. Álvarez Cáccamo asume que el CC exige siempre la presencia de una actitud intencional motivada y consciente que se resuelve en clave política, y lo hace basándose en elementos tan pantanosos como la interpretación sociopolítica de la entonación y la prosodia de los locutores.
43 El cambio de código según la teoría de la comunicación: problematización teórico-práctica ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 3. Problematización teórico-práctica de la noción de CC según Álvarez Cáccamo Para contrastar la aparente debilidad de teoría de Álvarez Cáccamo, vamos a utilizar su concepción del CC en el análisis de un segundo ejemplo. Hemos elegido una entrevista recogida en el corpus para el estudio del español oral ESLORA con el código SCOM_H13_012. En el corpus ESLORA, desarrollado por la Universidade de Santiago de Compostela, se recopilan distintas entrevistas realizadas en el área municipal de la capital de Galicia. La entrevistadora es una mujer de 28 años que posee un nivel educativo alto. Al inicio de la entrevista, esta le explica al informante que la entrevista será íntegramente en español. Al mismo tiempo, la entrevistadora le explica también al informante que la entrevista sería semidirigida: más allá de ciertas puntualizaciones o preguntas concretas, el informante tiene libertad para contar lo que considere oportuno. El informante es un joven de 21 años que en el momento de la entrevista está estudiando periodismo en la Universidade de Santiago de Compostela. El idioma que ha adquirido como primera lengua es el español, lengua que sigue usando con sus padres, pero desde los 19 años, edad en la que empezó a estudiar en la universidad, se expresa en gallego como lengua de uso cotidiano. El informante es, pues, un neofalante: su decisión de empezar a hablar en gallego se debe a motivos sociopolíticos y a un compromiso cultural con la lengua gallega como herramienta de comunicación. En nuestra transcripción hemos optado por usar barras laterales para indicar las pausas. Hemos optado también por indicar con flechas solo las curvas ascendente (↑) y descendente (↓). En todas aquellas partes del discurso marcadas separadas por barras laterales sin la presencia de flechas se sobreentiende la existencia de un continuo entonativo. Los dos puntos indican la presencia de un discurso directo, el cual se representa entre comillas (“”). Las risas enmarcadas entre corchetes (<>) indican que la entrevistadora o el informante se ríen abiertamente por algún motivo. Con dos puntos suspensivos (..) indicamos la presencia de una palabra o frase entrecortada que no se ha pronunciado en su totalidad. Con el código H2 indicamos las frases pronunciadas por la entrevistadora, y con el código H1 las frases pronunciadas por el informante. Hemos seleccionado cinco fragmentos de la entrevista. En el primero, el informante reflexiona sobre sus hábitos de ocio. En este caso, nos habla sobre la edad en la que empezó a fumar: H2: ¿y hace mucho que fumas? ↓ H1: eh / fumo / bueno tengo veintiún años ↓ / de hace / en serio en serio cuatro años cuando me puse una época a trabajar a trabajar pero antes / ya / lo típico / las típicas tonterías de ay el cigarrito ay de noche qué guays somos ↑ / ay / vamos al baño / y estas / trangalla.. / tonterías de niño pequeño pues lo haces ↓
44 Lois Xacobe Atanes Barciela ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 En la parte final del fragmento el informante introduce una palabra en gallego que no llega a completar, trangalla. La forma completa de esta palabra sería trangallada en su forma plural, trangalladas. El motivo de esta ruptura discursiva es, probablemente, que el informante se ha dado cuenta de que está introduciendo una palabra en gallego en un discurso que debería ser íntegramente en español. Por este motivo, el informante se autocorrige a través del uso de la forma léxica equivalente en español, tonterías. Podríamos pensar que, en este caso, se produce una AL sin CC. Esto ocurriría si el hablante introdujese en su discurso una palabra propia del gallego sin darse cuenta. Ahora bien, esto no ocurre, puesto que el informante percibe su error y rápidamente se autocorrige. Podríamos pensar que el hablante ha usado la palabra en gallego con un objetivo intencional, el de indexar en su discurso valores sociopolíticos asociados a una identidad concreta, la gallega. Su vacilación entonativa podría ser interpretada de esta forma: cierto es que interrumpe la pronunciación completa de la palabra, pero dicha vacilación puede ser interpretada como una estrategia destinada a comprobar si su interlocutora entiende el término utilizado. En este caso, la introducción de una palabra en gallego funcionaría como una marca identitaria que fija la relación sociopolítica existente entre el informante y la propia entrevistadora. En el siguiente fragmento se repite este fenómeno de autocorrección, pero sin que haya ningún tipo de vacilación o ruptura discursiva. La risa como elemento discursivo nos indica que la conversación se produce en un contexto próximo y relajado: H1: claro es / es decir opinión / es decir me imagino que no estaréis en clase diciendo monja monja ↑ / <risa> / monja mona / porque si no si ↓ H2: bueno / a ver / un poquito más complejo ¿no? ↑ / <risa> / es el asunto, pero / no / solamente en primero / después ya pasamos a otras palabras ↓ H1: porque si es ↑ / <risa> / así me / sí que me equivoqué de carrera / y me vuelvo a cambiar ↓ H2: ↑ ¿y estás contento entonces / en Periodismo? ↓ H1: eeh estáse ben ↓ / eeh sí / se está bien ↓ / es un / es un sitio simpático ↓ El informante y la entrevistadora hablan en este fragmento sobre el trabajo que hacen cada uno de ellos en sus respectivas facultades. La entrevistadora es estudiante de Filología Hispánica, y el informante de Periodismo, como ya hemos indicado. Previamente, el informante ha explicado que empezó a estudiar la carrera de Historia, pero que la abandonó por falta de interés y motivación para pasarse a la de Periodismo. La última frase pronunciada por el informante empieza con una frase en gallego, estáse ben. A continuación, el informante vuelve a autocorregirse, pronunciándola en español (sí / se está bien). Cabe resaltar el uso del adverbio afirmativo sí para recalcar el grado semántico de satisfacción referido en la frase siguiente. En este caso, el informante no interrumpe su discurso en gallego, sino que completa la frase. Una vez lo ha hecho, hace una pequeña pausa antes de traducir dicha frase
45 El cambio de código según la teoría de la comunicación: problematización teórico-práctica ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 al español. En este caso, la entonación parece mostrarnos la presencia de un nivel de intencionalidad alto: el informante usa la frase en gallego para, de nuevo, intentar mostrar de forma activa su compromiso identitario con un cierto colectivo social y lingüístico, el formado por los hablantes de gallego. Estamos en presencia de un CC tal y como lo ha definido Álvarez Cáccamo: a través del CC el informante busca no solo afirmar su nivel de pertenencia a dicho colectivo, sino que le pregunta abiertamente a su interlocutora si ella también pertenece a dicho colectivo. Ahora bien, esta reflexión está determinada por nuestra propia interpretación: cierto es que, si aplicamos los criterios formulados por Álvarez Cáccamo, parece que en estos dos ejemplos estaríamos delante de un CC. Pese a todo, esto no deja de ser una lectura subjetiva que podría ser falsada por el propio hablante. En este caso, es posible que el hablante simplemente se haya dado cuenta de que ha introducido palabras o frases en gallego en su discurso, y que este sea el motivo por el que se corrige, sin que exista ningún tipo de intención o motivación sociopolítica. De ser así, el aparente CC se convertiría en una AL sin CC. Podríamos afirmar, en este sentido, que nuestra interpretación se mueve en el terreno de la pura especulación, con lo que estaríamos cayendo en la petición de principio de base psicologista definida al principio de este apartado. El siguiente párrafo parece corroborar esta afirmación. Recogemos solo parte del discurso del informante, en el que recuerda sus experiencias como estudiante de Historia: H1: los primeros meses en la facultad con todo eso / después de venir de Historia aunque no fuera mucho a clases pues me / quedé como diciendo /: “bueno / tal” ↓ / y se notaba en los profesores que venían de fuera / que decían ↓ /: “pero, ¿os podéis callar? ↑ no sé qué pero / ¿dais clase así?” ↑ / non sei que ↓ / Teníamos una de Economía que estaba muy crucificada y estaba / se ponía muy nerviosa con nosotros ↓ En este caso, el informante usa una frase en gallego (non sei que) que, al contrario de lo que ocurre en los dos primeros casos analizados, no traduce al español. Esta frase viene precedida de una cita introducida a través del discurso directo en el que hace referencia a los comentarios que otros profesores, los de fuera, hacían en el aula. En la conversación no se aclara el significado de esta última expresión. Es probable que con ella haga referencia a que los profesores mencionados pertenecen a otras facultades del campus. Puede significar, también, que dichos profesores son originarios de fuera de Galicia. Si aceptamos esta última posibilidad, podríamos especular con el contenido axiológico indexado en el CC introducido a continuación. Con la frase non sei que, el informante podría estar marcado una diferencia identitaria entre el grupo al que pertenece y el formado por todas aquellas personas de fuera de Galicia que no hablan gallego. La pausa precedida por una curva entonativa descendente podría hacernos considerar la posibilidad de que el informante
46 Lois Xacobe Atanes Barciela ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 está exigiendo un posicionamiento por parte de su interlocutora. En este caso, el CC tendría un valor triple: 1) Sirve para que el informante marque su pertenencia a un grupo identitario concreto; 2) Apela a su interlocutora para determinar si esta se siente parte de dicho grupo; 3) Establece una diferencia tajante entre dos identidades diferenciadas, la de los hablantes de gallego y la de los hablantes de español que no son originarios de Galicia. Esta especulación es totalmente pertinente, pero no deja de ser una hipótesis no validable: cabe la posibilidad de que esta expresión funcione como una interjección o muletilla que tiene por función la de establecer un puente discursivo entre el discurso directo y las propias reflexiones del informante. El siguiente fragmento ahonda en esta problemática. En él, el informante y la entrevistadora siguen hablando sobre sus hábitos de ocio, centrándose en su estación preferida del año: H2: sí / ya sé lo que me quieres decir / pero ↓ H1: para gustos pintan cores ↓ / que se diría en / gallego ↓ es decir ahí por / bueno en castellano es más o menos igual también ↓ / ¿no? ↑ / pues eso / es decir / yo prefiero el invierno ↓ En la primera parte de la intervención del informante nos encontramos con un aparente CC en gallego: para gustos pintan cores. Este CC es particularmente interesante para nuestro análisis debido a que, a continuación, el informante introduce una reflexión sobre su forma en castellano que termina con el adverbio negativo no con valor interrogativo. Esta circunstancia puede ser interpretada de tres formas. En primer lugar, es posible que el informante quiera diferenciarse del grupo identitario al que pertenece la entrevistadora. Esta es estudiante de Filología Hispánica, así que a través de la forma interrogativa está pidiendo una aclaración sobre algo que no acaba de entender. El informante considera que al ser estudiante de Hispánicas su interlocutora no forma parte del grupo social formado por los hablantes de gallego, y usa la apelación interrogativa con un objetivo que trasciende la simple demanda de información: al apelar a su interlocutora como un tú ajeno a su propio grupo, establece una dicotomía entre los míos y los tuyos. En segundo lugar, esta petición de información podría interpretarse como la constatación de que ambos pertenecen al mismo grupo identitario, el formado por los hablantes de gallego de Galicia, y que están haciendo la entrevista en español por una cuestión puramente procedimental. En este sentido, lo único que pide a través de la apelación es la constatación por parte de un igual de que lo que está afirmando es correcto. En tercer y último lugar, es posible que la pregunta tenga un valor fático-apelativo carente de cualquier motivación política o identitaria. En este caso, el informante estaría introduciendo en voz alta una reflexión de carácter metalingüístico sobre los usos del gallego y del español, así como sobre sus relaciones semánticas y estructurales.
47 El cambio de código según la teoría de la comunicación: problematización teórico-práctica ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 El último fragmento que hemos seleccionado de esta entrevista del ESLORA sigue siendo problemático en términos puramente especulativos: H1: ¿sabes donde están los únicos baños públicos de toda la zona vieja? ↓ ¿no? ↓ / por ↓ H2: en la Alameda había unos ↓ H1: en la Alameda / efectivamente ↓ / eso mmm ya no me acordaba pero de los bajos de Rajoy.. / de Raxoi / de Raxoi del Palacio de Raxoi ↓ / donde está la policía local ↓ En este fragmento, el informante y la entrevistadora hablan sobre la vida nocturna de Santiago de Compostela. En un cierto momento, empiezan a hablar sobre la escasez de servicios en el casco viejo de la ciudad. El fragmento es relevante porque introduce un posible CC relacionado con la toponimia. El informante interrumpe la referencia a la sede oficial del ayuntamiento de Santiago de Compostela tras darse cuenta de que lo ha castellanizado. En la Lei de Normalización Lingüística aprobada en el año 1983 se establece que la única toponimia oficial es la escrita en lengua gallega. Los nombres oficiales de las distintas administraciones, incluidas las locales, deben estar también en gallego. Desconocemos si el informante es consciente de la legislación oficial, pero al menos se da cuenta de lo inapropiado que resulta traducir al español los nombres propios de la administración pública, de ahí que haya optado por mantener la forma gallega. Cabe señalar, no obstante, que el informante incurre en un error, puesto que en lugar de usar el nombre oficial correcto (Pazo de Raxoi), opta por mezclar el nombre común en español (palacio) con el patronímico en gallego (Raxoi). La repetición de dicho patronímico en gallego parece indicarnos que quiere establecer con claridad lo inapropiado de su elección léxica, marcando de esta forma su pertenencia a un grupo sociolingüístico concreto. Podríamos pensar también que, por el contrario, el informante vuelve a intentar integrar a su interlocutora en el mismo grupo identitario. En este caso, la repetición del étimo Raxoi tendría por objetivo interpelar a la entrevistadora, para de esta forma contar con su aprobación. Cabe todavía una tercera posibilidad, la del mero afán corrector. Es probable que no exista ningún tipo de intencionalidad social o identitaria, y que el hablante esté usando la repetición tras la autocorrección como muletilla para preparar la parte siguiente de su discurso. 4. Conclusiones En el presente artículo hemos intentado problematizar la concepción que Álvarez Cáccamo tiene del CC. Lo hemos hecho reflexionando en primer lugar sobre el desarrollo histórico de este concepto para, a continuación, reflexionar sobre la pertinencia y viabilidad epistemológica de la definición propuesta. Como hemos señalado, esta concepción es relevante porque responde a una necesidad teórica importante, la de ampliar el significado del concepto estableciendo un nuevo marco teórico para
48 Lois Xacobe Atanes Barciela ISSN 1132-0265 https://dx.doi.org/10.12795/PH.2022.v36.i01.02 Philologia Hispalensis 36/1 (2022) 27-50 su desarrollo. Cabe señalar, en este sentido, que la investigación de Álvarez Cáccamo es especialmente relevante porque intenta explicar cómo funciona el uso del CC desde el punto de vista de la construcción discursiva de la identidad social de los hablantes. En su análisis, Álvarez Cáccamo plantea un acercamiento performativo a dicha noción, rechazando cualquier apuesta por el análisis descriptivo. Este enfoque es especialmente significativo porque la propia noción de identidad hace referencia a una realidad cambiante que está sometida a distintos factores, siendo el lingüístico uno de los más importantes. Un análisis cuidadoso del CC nos puede dar información relevante sobre cómo se construye la dimensión identitaria de los hablantes. En este sentido, los esfuerzos desarrollados por la sociolingüística podrían completar los hallazgos de otras disciplinas, tales como la sociología o la antropología social. Ahora bien, la noción desarrollada por Álvarez Cáccamo plantea una serie de retos metodológicos y epistemológicos que no podemos obviar. Como hemos intentado demostrar a través de nuestro análisis práctico, esta noción tiene una fuerte base especulativa que, en ciertos casos, podría conducir al investigador a un cierto solipsismo interpretativo. Según este modelo, el lingüista se convierte en el intérprete de las intenciones indexadas en el discurso por parte del hablante, como ocurre en el análisis práctico de las formas verbales sepam/saibam. Este hecho parece contradecir uno de los objetivos de la propia sociolingüística, la búsqueda de patrones objetivos que expliquen las conductas lingüísticas de los hablantes. El caso práctico extraído del corpus ESLORA que hemos analizado parece corroborar esta afirmación. Ahora bien, somos conscientes de las limitaciones de nuestro análisis, puesto que hemos basado nuestro estudio en un único caso concreto. Consideramos, de todas formas, la necesidad de reflexionar sobre las limitaciones epistemológicas de la noción propuesta por Álvarez Cáccamo debido al valor analítico que esta tiene. Una posible solución sería reelaborar esta noción de CC, intentando buscar nuevos caminos metodológicos capaces de minimizar su fondo especulativo. Una posible solución pasaría por elaborar sistemas de recogida de datos a través de los cuales se pudieran establecer, con cierta objetividad, las motivaciones ideológicas subyacentes de los hablantes, así como los valores políticos que estos indexan en sus discursos. Referencias bibliográficas Álvarez Cáccamo, C. (1987). Fala, bilingüismo, poder social. Agália, 10, 127-150. Álvarez Cáccamo, C. (1998). From switching code to code-switching: towards a reconceptualization of communication codes. En P. Auer (Ed.), Code-Switching in Conversation: Language, Interaction and Identity (pp.29-48). Routledge. Álvarez Cáccamo, C. (2000). Para um modelo do “code-switching” e a alternância de variedades como fenómenos distintos: dados do discurso galego-português/espanhol na Galiza. Estudios de sociolingüística, 1(1), 111-128. https://doi.org/10.1558/sols.v1i1.111 Auer, P. (1985). The pragmatics of code-switching: A sequential approach. En L. Milroy & P. Muysken (Eds.), One Speaker, Two Languages: Cross-Disciplinary Perspectives
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