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Arquitectura y Ornato en las escaleras monumentales de Sevilla. El león como recurso de imagen y simbología

Gandarillas Cordero, Adolfo

Abstract

Este trabajo pretende ser una aproximación al ornato en la arquitectura hispalense. Para ello nos hemos centrado en un elemento constructivo por el que la historiografía del arte suele pasar de puntillas, la escalera. Siempre presente en la edificación de varias alturas, se convirtió durante la edad moderna en uno de los espacios con más carga simbólica y representatividad de la edilicia civil y religiosa. Se realizará un acercamiento a su definición y clasificación, para incidir en sus elementos constructivos susceptibles de ornamentación y aportar ejemplos singulares de escaleras sevillanas. Para finalizar, se analizará la imagen del león como recurso ornamental especialmente ligado a las escaleras rescatando casos de utilización en la ciudad de Sevilla

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EL PÁJARO DE BENÍN. VANGUARDIAS Y ÚLTIMAS TENDENCIAS ARTÍSTICAS NÚMERO 10 DICIEMBRE DE 2024 ISSN 2530-9536 [pp. 186-233] https://doi.org/10.12795/pajaro_benin.2024.i10.06 ARQUITECTURA Y ORNATO EN LAS ESCALERAS MONUMENTALES DE SEVILLA. EL LEÓN COMO RECURSO DE IMAGEN Y SIMBOLOGÍA. ARCHITECTURE AND ORNAMENT IN THE MONUMENTAL STAIRS OF SEVILLE. THE LION AS A RESOURCE OF IMAGE AND SYMBOLOGY. Adolfo Gandarillas Cordero Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) RESUMEN Este trabajo pretende ser una aproximación al ornato en la arquitectura hispalense. Para ello nos hemos centrado en un elemento constructivo por el que la historiografía del arte suele pasar de puntillas, la escalera. Siempre presente en la edificación de varias alturas, se convirtió durante la edad moderna en uno de los espacios con más carga simbólica y representatividad de la edilicia civil y religiosa. Se realizará un acercamiento a su definición y clasificación, para incidir en sus elementos constructivos susceptibles de ornamentación y aportar ejemplos singulares de escaleras sevillanas. Para finalizar, se analizará la imagen del león como recurso ornamental especialmente ligado a las escaleras rescatando casos de utilización en la ciudad de Sevilla. Palabras Clave: Escaleras; Ornato arquitectónico; Tipología de escaleras; León; Escaleras de Sevilla 188 ABSTRACT This work aims to offer an approach to ornamentation in Sevillian architecture. To this end, we have focused on a constructive element often overlooked by art historiography: the staircase. Always present in multi-story buildings, the staircase became, during the early modern period, one of the spaces imbued with the greatest symbolic and representative significance in both civil and religious architecture. This study will explore its definition and classification, emphasizing its constructive elements that lend themselves to ornamentation and providing notable examples of Sevillian staircases. Finally, the analysis will focus on the image of the lion as an ornamental motif particularly associated with staircases, highlighting cases of its use in the city of Seville. Keywords: Stairs; Architectural decoration; Stair typology; Lion; Stairs of Seville La cabeza del dragón constituye el primer peldaño de la escala. No se puede iniciar la ascensión sin pisar primero al dragón. San Agustín: Pasaje de la Pasión de Santa Perpetua 1. INTRODUCCIÓN Desde los inicios de la construcción en altura, la escalera ha sido el medio tradicional para comunicar las distintas plantas o niveles de una edificación. Convertida, por tanto, en un elemento fundamental de la edilicia, la escalera, hasta bien entrado el siglo XX1, sería el eje vertebrador de los inmuebles con más de una planta. Dada la temática de diseño y ornato que perseguimos en este ensayo, evidentemente, las escaleras que referiremos serán de notable relevancia, por ello, 1. Sistemas de elevación están referenciados desde la antigüedad, si bien el concepto de ascensor mecánico para el transporte de personas como elemento constructivo para el traslado habitual a los diferentes niveles de los edificios no se producen hasta el siglo XIX. Las primeras noticias de la instalación de un ascensor de pasajeros se tienen en EEUU cuando en 1857 se instala en unos grandes almacenes comerciales ubicados en la avenida Broadway, esquina calle Broome, en Nueva York. The elevator Museum: https://web.archive.org/web/20170222172239/http:// www.theelevatormuseum.org/timeline.php (18/03/2020) 189 estarán ubicadas en edificios de sobresaliente valor histórico y arquitectónico puesto que habrán sido o son, residencias de importantes personajes o familias, propiedades eclesiásticas o edificios civiles de función pública. 2. LA ESCALERA. ETIMOLOGÍA Y ELEMENTOS COMPOSITIVOS Para poder analizar este elemento constructivo y sus variantes ornamentales con una dosis adecuada de autoridad, debemos familiarizarnos previamente con algunos términos y conceptos. 2.1 Etimología El término “escalera” proviene del latín scalaria, con plural scalare. En el diccionario de la Real Academia Española2, se define como “un conjunto de peldaños o escalones que enlazan dos planos a distinto nivel en una construcción o terreno, y que sirven para subir y bajar”. Aunque la escalera es un elemento arquitectónico muy común desde la antigüedad, su complejidad requiere una aproximación teórica, analizando sus elementos y tipologías para un mejor conocimiento y comprensión de su entidad. 2.2 Elementos formales Según que manuales o autores se consulten encontraremos diferencias o matices en las nomenclaturas y definiciones, por ello, se hace imprescindible consensuar un léxico que permita nuestra redacción y la clara identificación de los elementos que se describirán. • Peldaño: Elemento de la escalera donde se asienta el pie. Se descompone en dos elementos: o Huella, superficie de apoyo que conforma la distancia horizontal entre las caras frontales de dos peldaños consecutivos o Contrahuella o tabica, que es la distancia vertical medida entre las caras superiores de dos peldaños consecutivos o en su defecto, entre la cara superior del descansillo y la cara superior del descansillo y la del peldaño inmediatamente superior o inferior. • Mamperlán o vuelo: parte de la huella que sobresale del plano vertical. • Tramo, es la secuencia de peldaños existentes entre dos niveles consecutivos de una escalera. El primer peldaño de cada tramo se 2. Voz “Escalera”, Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, XXIII Edición, 2014 190 denomina, Peldaño de arranque, y el último, peldaño de desembarco. • Descansillo, en su caso, es la porción horizontal en que termina cada tramo de escalera y que debe tener la misma anchura que el ámbito de los tramos. • Barandilla o pasamanos: Barra lateral que sirve para proporcionar seguridad, o para apoyarse, bien para ayudar a bajar o a impulsar al subir. También llamado pasamanos. • Balaustre: Cada soporte, generalmente modulado, que sirve de apoyo a la barandilla. • Pilarote: Balaustre de arranque de la barandilla, más grande que el resto y que suele decorarse con un remate en la parte superior. • Caja: Hueco vertical por donde asciende la escalera, condicionado por el espacio. Puede ser cerrada, con muro alrededor, o abierta con huecos laterales. 3. TIPOLOGÍAS Y CLASIFICACIÓN DE LAS ESCALERAS La revisión bibliográfica de diversos estudios, como el de Willibald Mannes en “Escaleras. Diseño y Construcción”3 o Pilar Chueca en “Escaleras: Arquitectura y diseño”4, entre otros, revela diversas clasificaciones de escaleras, pero estas, no son coincidentes como ocurre en la determinación de términos y conceptos, con lo cual, para abordar este tema se hace igualmente necesario establecer un criterio único y amplio que recogiendo los denominadores comunes de los manuales de referencia, sirva de base para estudiar cada una de ellas. La clasificación propuesta, no sólo es el resultado de la conjunción del estudio bibliográfico de diversos arquitectos e historiadores, también es el fruto de la reflexión propia tras el análisis de multitud de escaleras visitadas. 3.1 Según su morfología: • Escaleras Rectas. Es el modelo más común, siendo su directriz una línea recta. Pueden ser de uno o varios tramos, en este último caso quedando dividido cada uno de ellos por descansillos. • Escaleras Curvas. Las que en su recorrido se desarrollan una media circunferencia o elipse. También puede ser de un solo tramo, o de 3. Mannes, Willibald. 1987. 4. Chueca, Pilar, 2006. 191 varios, quedando interrumpida por descansillos. • Escaleras Mixtas, son las que utilizan una partes curvas y rectas. 3.1.1 Escaleras Rectas - De tramo recto: Es la más básica, constituida por un sólo tramo, sin descansillo, ni giro ni vuelta. - De ida y vuelta: Formada por dos tramos rectos en sentido inverso uno sobre otro, conectados por un descansillo. Este espacio es necesario para el giro, para una eventual pausa. Para Fernando Marías esta tipología sea probablemente de creación hispana de finales del siglo XV5. Una variante de esta tipología sería la Escalera de Tijera, ilustrada en el Renacimiento por Leonardo da Vinci6. - De cuarto de Vuelta, en L o de dos tramos en escuadra: formada por dos tramos que forman un ángulo de 90º conectados entre sí por un descansillo. - De doble vuelta: Escalera de tramo recto que termina en un descansillo, de donde parten dos tramos laterales más estrechos que conducen al piso superior. - De doble L, en U o de tres tramos: Es de tres tramos conectados por dos descansillos intermedios en cada uno de los cuales se establece un giro de 90º. - De tres cuartos de vuelta: Formada de cuatro tramos conectados entre sí por descansillos, cuyo conjunto describe un giro de tres cuartos de vuelta. - Claustrales: Surgen en el Renacimiento y según el profesor Jorge Martínez, pueden ser de dos tramos, de tres tramos, de cuatro (todas siguen la planta anterior, la diferencia es que se sitúan en los patios o claustros, y las cajas son abiertas) y doble claustral, como se detallará a continuación.7 - Imperial: Se denomina “de honor” a las lujosamente realizadas 5. Marías Franco, 1983: 167. 6. Del Ribero Rada, 2003: 90-91. Se trata de un proyecto para el Castillo de Chambord 7. Martínez Montero, 2005: 760-761. 192 junto al recibidor en palacios y edificios públicos. Esta tipología es considerada por todos los estudiosos, como ya hemos visto, como una creación española. En realidad, habría que distinguir entre: o Preimperial, que sería el antecedente de la imperial, con forma de E invertida. o Imperial: en la que se suprimen los tiros perpendiculares a la dirección de entrada-salida. - Adulcida a regla y adulcida a cercha8. Ambas, de similar factura, se recogen en el Tratado de Vandelvira (además de las de caracol que se detallan a continuación). La diferencia radica en la zanca, que en el primer caso es recta, y en la segunda curva. El virtuosismo de ellas radica en el enlace de los tramos, que se realiza bajo las mesetas. 3.1.2 Escaleras Curvas - Circular: De un solo tramo, donde los peldaños van trazando una circunferencia. Es también llamada de Caracol, cuando la circunferencia es completa. A su vez, existen diferentes tipos de escaleras de caracol9: o Caracol de husillo, cuando el círculo interior aparece totalmente macizo y sirve de soporte estructural. o Caracol con ojo de escalera o denominada de Mallorca por los tratados de la Edad Moderna10, cuando se libera ese círculo central, convirtiéndose en una moldura, ricamente ornamentada en muchas ocasiones. o Caracol abovedado o Vía de San Gil, según los tratados españoles de la Edad Moderna11. Debe su nombre a la escalera en Saint Gilles, Francia, que se caracteriza por ser de caracol de husillo, pero cubierta con bóveda de cañón. 8. Palacios Gonzalo, 1987: 298-299. 9. Sanjurjo Álvarez, 2016: 56. 10. Barbé-Coquelin, 1977: 91. 11. Barbé-Coquelin, 1977: 93. 193 o Caracol abovedado de planta cuadrada o Caracol de Emperadores, como la denomina Vandelvira12. Se trata de un caracol con planta cuadrada o poligonal sostenida por una bóveda de cañón que, al mismo tiempo, gira y asciende. La planta poligonal suele ser: pentagonal, hexagonal y octogonal. o Caracol de Emperadores. Según Vandelvira, son dos caracoles, uno por dentro de Mallorca y otro alrededor de éste, el abovedado o Vía de San Gil13. o Caracol exento. Dentro de esta categoría se diferencian dos tipologías: la primera consiste en una escalera alrededor de un pilar si apoyo de una caja perimetral y la segunda, un caracol que, apoyándose en el muro perimetral, vuela hacia el interior. - Semicircular: cuando es de tramo único y se desarrolla sobre media circunferencia. - Semicircular de dos tramos (o tres, cuatro etc.) con descansillo intermedio: Escalera semicircular interrumpida por uno o más descansillos 3.1.3 Escaleras Mixtas. Son escaleras de tramos rectos con parte de su recorrido curvilíneo, y se dividen en: - Escaleras de un tramo con giro (90º) en cuarto de vuelta en el arranque - Escaleras de un tramo con giro (90º) en cuarto de vuelta en el desembarco - Escaleras de un tramo con giro (90º) en cuarto de vuelta en el arranque y en el desembarco. - Escalera de un tramo con giro (90º) en cuarto de vuelta, cuando el giro se produce en el tramo de la escalera. - Escalera de un tramo de ida y vuelta, cuando el descansillo es curvilíneo con un giro de 180º. 3.2 Según el número de tiros: 12. Barbé-Coquelin, 1977: 96. 13. Palacios Gonzalo, 1987: 346. 194 • De un tiro: cuando todos sus tramos se agrupan en igual dirección y sentido, uno tras otro. • De dos tiros: cuando algunos tramos se agrupan en una dirección y sentido y el resto en otro sentido y otra dirección. • Tres tiros y sucesivos. 3.3 Según su planta: • Cuadrada. • Circular • Rectangular • Poligonal: que puede ser pentagonal, hexagonal y octogonal, como se ha analizado en las escaleras de caracol. 3.4 Según su Funcionalidad: • escaleras principales: aquellas que normalmente están en un eje del patio del edificio. • escaleras de servicios o secundarias, utilizadas para acceder a una parte concreta del edificio o para una función concreta. • de acceso (a la entrada de los edificios), llamadas escalinatas, utilizadas ya en la arquitectura religiosa griega y romana, y posteriormente en otros muchos edificios. 3.5 Según su utilidad: Existe una relación directa del tipo de escalera con el inmueble para el que se construye, de forma que, si el edificio en cuestión cambia de uso a lo largo de su vida, también puede hacerlo la tipología de la escalera. Así, se pueden clasificar según su utilidad en: • Públicas, es decir, situadas dentro de edificios públicos, en centro comerciales, y otras donde tiene acceso el público en general. Dentro de esta tipología hay que destacar las escaleras mecánicas, de reciente incorporación. • Semi-pública, es el caso de escaleras en palacios privados donde este elemento constructivo toma un cariz más o menos público al servir de recepción y a su vez de signo distintivo de poder para las familias distinguidas. • Privada, las ubicadas en casas particulares, edificios públicos, palacios o en otros espacios, pero que solo son utilizadas para un uso 195 privativo, para un reducido grupo de personas que son las que transitan por ellas. Por último, aunque no sea un elemento de clasificación en sí mismo, debe darse una importante consideración a los materiales con los que construye la escalera, ya que pueden determinar el ornato de la misma. Los más comunes son: • Piedra: Es utilizada por su resistencia y opciones de acabado o como revestimiento de la estructura. Permite muchas posibilidades expresivas, pudiendo otorgar además un carácter ostentoso en mucho de los casos. • Madera. Es una materia dura, de estructura fibrosa y porosa, apta de resistir esfuerzos de flexión. La gran diversidad de especies vegetales ofrece multitud de maderas, así como colores, texturas, durezas, acabados. Lo que permite diversas posibilidades ornamentales. • Materiales Cerámicos. Son cerámicos el ladrillo macizo o hueco, la rasilla, la baldosa cerámica y demás materiales de características similares y suelen emplearse en la mayoría de los casos como estructura de la escalera, aunque también como estructura del peldaño o revestimiento. • Hormigón armado. Puede utilizarse como elemento estructural acabado o para revestir. • Metales. metal más utilizado en el siglo XIX fue el hierro forjado, aunque ya en el XX se ha abierto paso otros como el acero dulce, el acero inoxidable, acero galvanizado o el aluminio. • Vidrio. Dada su fragilidad, es utilizado en peldaños, la huella o contrahuella, y fundamentalmente en las barandillas. 4. EVOLUCIÓN Y VALOR SIMBÓLICO DE LAS ESCALERAS Cuando se analiza un edificio, la mayoría de los investigadores se centran en sus diversos elementos, como el patio, las bóvedas o la cerámica, pero cuando de la escalera se trata suele describirse sucinta y veladamente. Así lo confirma el profesor Martínez Moreno, cuando escribe: “El protagonismo de la escalera en la arquitectura del Renacimiento en España es considerado hasta el momento uno de los aspectos menos analizados por la historiografía del arte”14. La complejidad de la escalera como elemento arquitectónico, le es intrínseca por tratarse de una sucesión de planos a distinto nivel. Imaginarlo en tres dimensiones, puede llegar a constituir todo un acto creativo. 14. Martínez Moreno, 2005:8. 196 realizar una escalera de caja abierta frente a la caja cerrada, de influencia italiana, existente en otras construcciones españolas como, por ejemplo, en el Palacio de Don Álvaro de Bazán en El Viso del Marqués. En realidad, la gran diferencia entre las escaleras italianas y las españolas de estos momentos estriba fundamentalmente en la caja. Así, en Italia pueden encontrarse escaleras equiparables a las españolas, como la de San Rocco en Venecia que aun siendo bastante similar a la del proyecto de Covarrubias en Valencia o a la del Escorial, se diferencia de estas en que la caja es cerrada38. En la Escalera Imperial, también de origen hispano, se suprimen los tiros perpendiculares a la dirección de la entrada y salida de la escalera de la preimperial, su verdadero avance consiste en la distribución espacial desarrollándose tres tiros paralelos enlazados por un descansillo. Ejemplos de escaleras imperiales serían el proyecto de Covarrubias para el Monasterio de San Juan de los Reyes en Valencia sobre los años 1546 al 1548 (aunque no se llegó a construir), o la escalera para el Monasterio de El Escorial que hizo Juan de Herrera entre 1567 y 1574. En el Barroco, las escaleras aparecen como un elemento estructurador del espacio público. Será entonces cuando las plazas se desarrollen y se produzcan construcciones como las escalinatas de la Plaza España en Roma por Francesco de Sanctis sobre 1623-162639. En el interior de los edificios, la escalera se convertirá en reflejo del nivel económico y social de sus habitantes. Según Bonet Correa: “En el subir y bajar de las escaleras, el barroco puso gran cuidado. Ningún acto pudo entrañar mayor atención, delimitando la teatralidad y la intimidad de la vida, entendidas éstas desde los presupuestos aristocráticos de la Antiguo Régimen”40. Será el momento de la escalera imperial, que adquirirá variantes y se irá complicando en sí misma, en planta o a través de grandes ornamentaciones, en pos de la teatralidad y la ostentación. Durante el Neoclasicismo, y con la vuelta a los cánones clásicos, la escalera retoma su significación como proclamación de poder, sobre todo del poder estatal que quedará exhibido en los edificios públicos, como en la Ópera Garnier de París, donde existe una maravillosa escalera ornamentada con motivos escultóricos, poniendo de manifiesto no sólo el poder, sino fastuosidad y lujo41. 38. Marías, 1985: 165-168. 39. Martínez Moreno, 2005: 17. 40. Bonet Correa, 1978: 288. 41. Vicens Pedret, 2005: 18. 203 Los nuevos materiales empleados tras la Revolución industrial en el siglo XIX, como el acero, el hierro y el vidrio, ampliaran las posibilidades constructivas de las escaleras, siendo realmente novedosas las realizadas en los movimientos Art Noveau y modernista42. La investigación sobre nuevos materiales se irá ampliando en el Siglo XX y XXI, y hará que las escaleras ganen en ligereza y transparencia, suponiendo una mayor evolución en su construcción. Finalmente, a pesar de ello, las actuales normativas y la forma de edificar, así como la llegada del ascensor a mediados del siglo XIX43, son algunas de las circunstancias que han mermado, quizás de manera definitiva, la necesidad de construir y valorar escaleras realmente monumentales en los edificios contemporáneos. 5. EL ORNATO DE LAS ESCALERAS Dada la importancia de las escaleras, su carga simbólica y el protagonismo arquitectónico que adquirió en España, sobre todo desde el renacimiento. Este elemento fue el objetivo de toda suerte de diseños y ornamentos puesto que debía ostentar todo el aparato representativo de los moradores o propietarios del inmueble para el que se proyectaba. De esta manera, advertiremos que todos los elementos formales y compositivos que pueden conformar las escaleras son susceptibles de recibir todo tipo de decoraciones y ornatos, adecuándose bien a un discurso iconográfico establecido o simplemente al boato más recurrente capaz de expresar el poder y la fortuna. 5.1 Elementos ornamentales de la escalera Atendiendo las premisas anteriores, a continuación, se referenciarán los elementos formales y compositivos de las escaleras (tratados en el punto 4.2.), pero esta vez, abordados desde otro prisma: los posibles materiales o motivos ornamentales con los que serán construidos. Además de los citados, se añadirán nuevos elementos o recursos que contribuyen a la decoración de estas escaleras monumentales y potencian el mensaje que se pretendía transmitir. • Peldaños: los veremos de todo tipo y en diversas configuraciones. Sus dos elementos compositivos son: 42. Vicens Pedret, 2005: 18. 43. Blasco Esquivas / VV. AA, 2006: 82. El invento se remonta a 1835, cuando el ascensor es movido por una máquina de vapor para cargar mercancías en una fábrica de Londres. En 1845, William Thompson diseñó el primer ascensor hidráulico 204 o Huella. Se fabrican diversas formas y en todo tipo de materiales, generalmente resistentes al continuo tránsito. Piedra, Mármoles, Granitos y Cerámicas oscuras serán los más habituales en nuestra región. o Contrahuella o tabica. No siempre se realizarán del mismo material de la huella. Se aprovechará su posibilidad de visualización en los trayectos de subida. Los mármoles y la cerámica suelen ser los materiales más usados en Andalucía • Mamperlán o vuelo: De existir, habitualmente se confeccionarán en madera, que será reemplazada cuando exhiba señales de desgaste. • Descansillo, Puede continuar con el uso de materiales utilizados en las huellas u otros diferentes. Es habitual en todo caso encontrarse con juegos geométricos a modo de taraceas o incluso el cambio de materiales y colores • Barandilla o pasamanos: Es uno de los elementos más llamativos. Pueden adquirir formas sinuosas y suelen presentarse en mármol, madera, latón o cerrajería. Es además de visual, un elemento de apreciación directa al tacto del transeúnte. • Balaustre: En caso de existir, completa el aspecto visual de la barandilla, conformando uno de los elementos de mayor carga ornamental de la escalera. Suelen ser pétreos, marmóreos, de madera o de forja y son susceptibles a los más variados diseños. • Pilarote: Como balaustre de arranque de la barandilla, suele presentar un diseño diferente y, en ocasiones, hasta confeccionarse en materiales distintos. Estos balaustres protagonistas suelen contener elementos ornamentales, distintivos, divisas, esculturas o heráldica. • Caja: Si son abiertas, la responsabilidad ornamental recaerá en las barandillas y balaustradas, mientras que, si son cerradas por uno o ambos lados de los tramos, los paramentos resultantes podrán recibir una importante carga decorativa. En Andalucía y dependiendo de la época, generalmente se recurrirá a la utilización de un zócalo revestido de mármoles o de hermosas composiciones realizadas en azulejería. o Revestimientos artísticos: Los paramentos, una vez superado este zócalo, pueden completarse con estucos, frescos, cuadros, tapices, etc. 205 o Ventanas y Balconadas: En los paramentos que cierran la caja será habitual que encontremos ventanas y balcones de interior, de estancias reales o fingidas, que contribuyen generalmente a la teatralidad, escenografía y opulencia de la escalera. o Iluminación: el manejo de la luz es un factor fundamental en la arquitectura y el arte. Cuando las escaleras lo requieran se dotarán de todo tipo de luminarias con un alto contenido ornamental: Faroles, candelabros, candiles, antorchas, lámparas y luminarias, generalmente de forja, cristal u orfebrería. Sumarán detalle al conjunto. o Textiles: Además de los mencionados tapices que pueden exhibirse en los paramentos. En ocasiones especiales, en las que la escalera cumple una función celebrativa, festiva, conmemorativa o de máxima representación pueden engalanarse sus ventanas y balconadas con diversos ornatos textiles, mantones, faldones, bordados, colchas, etc. También puede contemplarse la colocación de alfombras, arpilleras y moquetas en los tramos de escalones. • Cubierta: Será uno de los elementos más espectaculares en la arquitectura y ornato de las escaleras. La enorme influencia del mudéjar en Andalucía ha proporcionado maravillosas cubiertas lignarias, y artesonados de increíble factura, pero también serán habituales cerramientos de escalera culminados con bóvedas o imponentes cúpulas. • Otros elementos: Es evidente que la diversidad de diseños y de espacios para los que se proyectan escaleras dan cabida a todo tipo de ornatos arquitectónicos y suntuarios. Por tanto, en los arranques, desarrollos y cajas de escaleras encontraremos, todo tipo de columnas y arquería, incluso enseres o mobiliario. No se debe olvidar que muchas escaleras han sido planteadas para arquitectura de exteriores, por lo que su ornamentación puede abarcar todo tipo de elementos naturales y de jardinería, fuentes o surtidores, esculturas, e incluso cubiertas a base de marquesinas. 6. ESTUDIOS DE CASO EN LAS ESCALERAS SEVILLANAS. En este epígrafe se procederá a un somero análisis de algunas de las escaleras más relevantes de Sevilla. Si bien, se han estudiado una cantidad mayor, se presenta una selección suficiente para mostrar, con ejemplos reales, los distintos recursos ornamentales utilizados en la ciudad durante la época moderna para embellecer las escaleras, así como los diferentes elementos que la componen. 206 6.1 Escalera principal de La Casa Pilatos Escalera de doble “L”, o “U”, consta de cinco tramos con amplios descansillos. En el primer tramo y parte del segundo posee una caja cerrada, cubierta con bóvedas planas doradas. Es a partir del final del segundo tramo cuando la caja se abre, destacando una magnífica bóveda de media naranja que, inspirada en el salón de los Embajadores del Alcázar, fue realizada por el Carpintero Cristóbal Sánchez y dorada por Antón Pérez en 1538. Para su decoración se optó por azulejos de una gran calidad (uno de los más de 150 modelos existentes en el palacio) realizados por los hermanos Pulido, que decoran la totalidad de los paramentos de la caja de manera brillante. Su ornato se realzaría con la balaustrada dorada que poseía, y con el mármol negro pulido del que están compuestos los escalones. Como se describía anteriormente (epígrafe 7.1.), sobre los zócalos pueden disponerse otro tipo de elementos decorativos, en la Casa Pilatos se disfruta de una magnífica yesería que, aunque hoy sea blanca, originariamente estuvo policromada, dentro de la cual existen trompas de mocárabes que contienen grutescos. Según Teodoro Falcón44, también se incluyen guerreros tenantes que portan los blasones de la familia; Enríquez, Ribera, Mendoza y Quiñones. Figura 1. Escalera principal y cúpula de la Casa Pilatos. Fotografía: Adolfo Gandarillas. 44. Falcón Márquez, 2012: 69 207 6.2 Escalera principal del Palacio de las Dueñas La escalera principal de este sevillano Palacio, claustral de “ida y vuelta”, servirá para ilustrar la utilización de nuevos y diferentes elementos ornamentales en este preciado elemento arquitectónico. Mas allá de los zócalos cerámicos tan usuales en la ciudad, esta escalera incorpora todo un repertorio pictórico en sus paramentos, tapices, cortinajes en el desembarco de la galería superior y alfombras en la meseta. Todo ello, subraya la incorporación de textiles y el ánimo de engalanar este espacio por parte de sus propietarios. La techumbre, de clara influencia mudéjar, viene a confirmar la importancia que los comitentes daban a las escaleras de sus palacios y el despliegue económico que se dedicaba a las mismas. Figura 2. Escalera Principal del Palacio de Las Dueñas. Fotografía: Adolfo Gandarillas. 6.3 Real Alcázar. Escalera de Felipe II Peldaños de cerámica (barro y azulejos), tabicas de azulejo, mamperlan de madera barnizada, mesetas o descansillos de cerámica con decoración geométrica de azulejería. Además, pueden apreciarse barandillas y balaustradas de forja en uno de los lados de la caja, mientras que el flanco de los paramentos presenta un zócalo decorativo de azulejos del XVI. 208 Figura 3. Escalera de Felipe II. Real Alcázar de Sevilla. Fotografía: Adolfo Gandarillas. Figura 4. Escalera de Felipe II. Real Alcázar de Sevilla. Fotografía: Adolfo Gandarillas. 6.4 Escaleras de La Casa Lonja. Archivo de Indias El edificio tiene dos escaleras dignas de un estudio completo. La primera es poco conocida, sin embargo, es la única escalera “Adulcida a regla” que se conserva en España. Obra de Zumárraga realizada entre 1609 y 1614. 209 Figura 5. Escalera “Adulcida a regla” de la Casa Lonja, y bóveda de cubierta. Fotografía: Adolfo Gandarillas. Si bien, no es ornamental, el hecho singular de esta escalera es que por ser autoportante y apoyar solo en el muro de la caja, la ausencia de otros elementos estructurales provoca un gran efecto óptico que se convierte, por sí, en una suerte de ornato. Su austeridad contrasta con el despliegue decorativo que hace Jacinto de Mendoza en la bóveda de escamas que la cubre, quedando potenciada por los efectos lumínicos y los dorados que decoran el anagrama de Jesucristo JHS. La escalera principal del edificio es de tipología claustral, obra de Lucas Cintora (sobre una primitiva también de Zumárraga), a finales del siglo XVIII cuando Carlo III otorga a la Casa Lonja su actual uso como Archivo de Indias. Este edificio nos regala un gran ejemplo sobre las posibilidades ornamentales de una escalera. Podemos observar los diferentes mármoles utilizados en escalones y zócalos. Los mismos juegos en las mesetas y en la balaustrada que hace de barandilla, que, a su vez, contrasta con las balaustradas pétreas que presentan las galerías del edificio. Los paramentos se aprovechan para la incorporación de lápidas conmemorativas y decoraciones con diferentes mármoles. Los ventanales y arquerías permiten todo tipo de juegos lumínicos y, además, contribuyen a una escenografía imponente. El conjunto se remata cubriéndose con una espectacular bóveda esquifada de rosetones con motivos florales, coronada por una linterna cuadrada con ocho columnas en el interior. Responde al diseño de Mijares para el Antecabildo de la Catedral. 210 Una grandiosa escalera claustral de ida y vuelta con amplias mesetas, quizás con la finalidad de ofrecer descanso al transeúnte, y la posibilidad de detenerse a contemplar la suntuosidad de los mármoles, la sucesión de arcos, y la magnificencia del edificio y de la corona. Figura 6. Escalera Principal del Archivo de Indias. Fotografía: Adolfo Gandarillas. 6.5 Escalera Principal del Convento de Los Terceros. Diseño y obra del religioso Fray Manuel Ramos, quien la realizara entre 1690 y 1697, según confirma la inscripción existente en la propia construcción. Arquitecto portugués del que poco se sabe más allá de que también realizase la del Palacio Arzobispal. De tipología “Imperial” llama la atención como resuelve la composición espacial, dotándola de una verticalidad y monumentalidad sin igual en Sevilla hasta esos momentos. La parte inferior de la caja de la escalera es abierta y de gran belleza, en la que dos triples arcadas paralelas de distinto tamaño crean una especie de portada. Las arquerías y las dobles columnas de mármol no solo se usaron como elementos portantes, sino como recursos ornamentales que favorecen el espectáculo visual del espacio. Para cubrir esta maravillosa obra, se corona con una cúpula sostenida por pechinas. Todo con una exultante decoración de molduras con motivos vegetales. 211 Figura 7. Escalera Principal del Convento de Los Terceros. Fotografía: Adolfo Gandarillas. 6.6 Escalera Principal del Palacio Arzobispal Esta escalera fue realizada en tiempos del arzobispo Antonio Paino a mediados del S.XVII (cuyo blasón se puede apreciar en la clave de la bóveda), y parece, según Teodoro Falcón45, que debió proyectarla Pedro Sánchez Falconete, algo bastante probable ya que fue Maestro Mayor del cabildo catedralicio por ese tiempo, como indica el profesor Cruz Isidoro46. Sin embargo, y por diferentes causas ha sufrido diversas transformaciones a lo largo del tiempo. Sirvan como ejemplos ornamentales ilustrativos de este estudio, las balaustradas y escalones en distintos mármoles y jaspes, las balconadas al interior de la caja, los zócalos y candelabros de sus paramentos o la espectacular bóveda que la cubre, decorada con pinturas realizadas en tiempos del arzobispo Don Francisco Delgado y Venegas (1776- 1781) y atribuidas a Juan de Espinal47. 45. Falcón Márquez, 1997: 88. 46. Cruz Isidoro, 1991: 293-306. 47. Falcón Márquez, 1997: 90 212 La tipología de esta escalera es de doble “L”, presentando en este caso tres tramos con dos amplios descansillos. Como indican los catedráticos Teodoro Falcón y Vicente Lleó, esta escalera sigue la misma tipología que la de Casa Pilatos construida años antes. Ambas, en su primer tramo, presentan una cubierta acasetonada, mientras el segundo y tercer tramo quedan cubiertos con respectivas bóvedas espectaculares. “La diferencia está en que ésta se realiza en piedra y “al romano” frente al mudejarismo de la escalera de la Casa de Pilatos”57. En el pilarote que marca el giro del segundo al tercer tramo, se puede apreciar uno de los más antiguos leones que, con esta función ornamental (para escalera), se realizase en Sevilla. En posición portante, custodia un blasón, en sus campos se muestran castillos y leones por lo que se distingue la heráldica de Castilla y León en clara alusión a la corona y por ende a Carlos V, rey, emperador y uno de los impulsores de la obra municipal. Realizado en piedra muestra el desgaste de los siglos, sin duda testigo del tiempo y de los miles de manos que la cabeza del felino ha soportado como apoyo del transeúnte en subidas y bajadas. Dada la ubicación es fácil deducir que su visibilidad es obligatoria para los usuarios de la escalera que, sin posible elusión, se enfrentarían durante el trayecto a toda la carga simbólica del león, a la presencia de la heráldica real y al recuerdo del Emperador. Figura 11. León en la Primitiva Escalera del Ayuntamiento de Sevilla. c. 1540. Fotografía: Adolfo Gandarillas 57. Falcón Márquez, 2012: 79 y Lleó Cañal / Asín, 2016: 72. 219 7.4 Escalera de la Casa de Juan de Arguijo58 Esta casa palacio es una de las menos conocidas de Sevilla a pesar de que actualmente el Colegio Itálica ocupa parte de su extensión. Situada en la actual calle Arguijo, anteriormente denominada “calle de la Virreyna”, fue adquirida por los padres de Juan de Arguijo a mediados del siglo XVI, doña Petronila Manuel y don Gaspar de Arguijo, un rico comerciante que llegó a ostentar el cargo de Veinticuatro de Sevilla59. La propiedad ocupó un área inmensa hasta la plaza de la Encarnación. Como tantos otros palacios de la ciudad, en aquellos momentos, su fisonomía combinaba la tradición mudéjar con elementos renacentistas italianos60. Juan de Arguijo, al igual que su padre, fue Veinticuatro de Sevilla, aunque resultó más conocido por pertenecer al círculo humanístico sevillano de su época. Hombre varonil, ingenioso y humilde, como lo define su amigo Lope de Vega61, se relacionó con personajes ilustres del momento no sólo por su posición económica y social, sino también, por participar en las charlas o tertulias en las que se reunían los intelectuales más destacados de la época. Mantenía sus tertulias culturales más frecuentadas en la Casa de Pacheco, la Casa Pilatos, propiedad del Tercer Duque de Alcalá, y su propia casa. Sus dispendios sociales más la multitud de obras de caridad que fue realizando en esos años llevaron a Juan de Arguijo a dilapidar la fortuna que su padre había amasado con el negocio americano, de tal forma, que hubo de desprenderse de todas sus posesiones. Concretamente, este inmueble tuvo que ser vendido a su amigo, Juan de Herrera en el año 1606 por doce mil ducados. Poco sabemos de la historia vital de esta casa con posterioridad a esta compra hasta principios del siglo XX, momento trágico, por cierto, ya que sufrirá un incendio. La única descripción con la que contamos de esta vivienda la llevó a cabo José Gestoso después del incidente. A través de ella sabemos que contaba con dos patios y un jardín, junto a éste, existía un gran salón decorado por pinturas en el techo, las realizadas por Pacheco. 58. Caballero Veinticuatro de Sevilla, de familia acaudalada, fue nombrado procurador en las Cortes convocadas por Felipe III en 1598. Era además músico y diestro tañedor de vihuela, y se distinguió como mecenas de artistas y escritores. 59. Barrera y Leirado,1868: 79. 60. www.iaph.es/web/sites/pinturas-juan-de arguijo/ lacasadelpoetaarguijo/casa_poeta_arguijo. html 06/04/2020 61. Barrera y Leirado, 1868: 84. 220 El acceso a la casa se realizaba a través de un portal decorado en mármol que daba entrada a un patio principal con galerías de arcos peraltados y columnas que sostenían una cubierta plana. El portal, de una gran sencillez compositiva, se remataba con el escudo nobiliario de la familia, posiblemente de los Arguijo en un primer momento, siendo sustituido con posterioridad por el de los Herrera, una vez que la casa pasó a su propiedad. Un segundo patio contaba con hornacinas, siguiendo el modelo del jardín arqueológico de duque de Alcalá y, donde posiblemente, se ubicaría una colección de esculturas. Entre ellas, se recoge una pieza bastante peculiar denominada Venus y Adonis, realizada por Giovanni dell’Opera del Duomo. Lamentablemente Gestoso no nos describe nada de la que suponemos fue la escalera principal de la casa. Como ya hemos comentado, desde el Renacimiento, las casas van reformando su arquitectura tardo-gótica y adaptándolas al nuevo estilo imperante. Tras estas intervenciones, en los palacios sevillanos las escaleras se ubican en un eje del patio pasando a formar parte de ese itinerario público ritual que adquieren las viviendas. Este se iniciaba desde la portada transcurriendo por el patio y tras el ascenso por las escaleras se accedía a la planta noble, en la que, fundamentalmente en invierno, se hacía la vida al resguardo del frío y las humedades de la planta baja. La escalera de esta casa presenta una tipología ya usada anteriormente en Sevilla, claustral de “doble L” o “U” de tres tramos y dos mesetas o descansillos. Sumará, por un lado, la tradición mudéjar manifestada en el uso de azulejos y la techumbre, por otro, los gustos renacentistas, donde el mármol y la incorporación de leones como elemento decorativo tendrán una importancia destacada. Como otros palacios sevillanos de la época combinaba la tradición mudéjar con elementos del renacimiento italiano. Los leones de la Escalera de Arguijo son sin duda los más llamativos y enigmáticos de los analizados, pues se presentan en mayor número, cuatro exactamente, en diversidad de posiciones y con distintas iconografías. Nada sobre ellos aporta la historiografía, y muy poco, sobre la escalera. Sin embargo, muchas son las curiosidades que presentan estos felinos en su disposición actual. Los cuatro custodian las esquinas del hueco ciego de la escalera. El primero se dispone tras el primer tramo, pero iniciando el soberbio pasamanos de mármol sustentado por balaustres. Este león se muestra oculto a la subida siendo absolutamente visible durante el trayecto de bajada. Su iconografía marca otra peculiaridad, a modo de 221 fauno, mitad hombre mitad felino hace un alarde de fuerza simulando soportar el arco a modo de atlante mientras pierde la mirada en las alturas. Posiblemente, represente una fase de la metamorfosis que observaremos durante el recorrido por la escalera. El siguiente león remata el primer pilarote que permite la configuración de la escalera en el arranque del segundo tramo. Arrinconado, rampante, con las fauces entreabiertas y la cabeza alzada, muestra una lucida cabellera, unas garras traseras prominentes, así como una pata delantera levantada y armada como si quisiera revolverse contra quien ose tocarlo. El tercer león que aparece en esta escalera corona el tercer pilarote. En otra representación de fiereza rampante nos muestra los cuartos traseros y el lomo en el que se pronuncia la espina dorsal, para, tras lucir una larga y tupida guedeja62, girar la cabeza en un escorzo imposible y mostrar a todo el que sube, unas fauces temibles y unas garras exageradamente imponentes. Un último león nos aguarda al final del último tramo, es la escultura más difusa, parece otra de las fases de una metamorfosis donde un cuerpo de león va tornando hacia uno de dragón, asociando la simbología de ambas bestias. Hibridación que, al menos conceptualmente, ya se refería en el medievo y que curiosamente es muy común en Asia. Las patas traseras, de enorme proporción, presentan una suerte de garras deformes, mientras que las delanteras nacen del torso en forma de medias naranjas con ciertas protuberancias tangenciales, bien a modo de muñón o miembro metamorfoseado, bien en un intento fallido de perspectiva. El animal erguido desarrolla de nuevo un cuello serpenteante de longitud y curvatura imposible acercándose mucho a la fisonomía superior de un dragón. Toda la escalera en sí, aun cuando se han visitado y analizado muchas, presenta múltiples incógnitas: su fecha de ejecución, su limitada anchura, su desarrollo, el hueco ciego, las soluciones a los remates, la fusión de la fábrica con los azulejos. Preguntas que la historiografía aún no responde y que, en cierta medida, se podrán ir despejando con más visitas y análisis al inmueble. Aunque los cuatro leones de la escalera pudieran entenderse como altorrelieves, los dos centrales debemos tratarlos como esculturas de bulto redondo, puesto que conforman con su base y los dos paramentos que refugian al felino, 62. Así se llama también la melena del león. Diccionario RAE. 222 una sola pieza. Ejecutadas de esta manera permiten encastrarse en el pilarote y salvar el desnivel de altura de los pasamanos convergentes justo con esos pequeños paramentos realizados a medida y con su correspondiente ángulo de inclinación. Más cuestiones se plantean tras la observación de estos cuatro leones de Arguijo, puesto que desarrollan unas anatomías muy barrocas, cuanto menos, absolutamente manieristas, que se denotan en cuellos alargadamente imposibles, garras y zarpas desmesuradas con unos claros movimientos barrocos, escorzos y movimientos exagerados, amén de una teatralidad propia de mediados del XVII y no de la fecha de adquisición de los primeros Arguijo, un siglo antes. Incógnitas que se intentarán esclarecer, en próximas visitas y mediante la profundización en el estudio de la casa y de la escultura zoomórfica de estos siglos. Figura 12. Leones 1 y 2 de la Escalera de la Casa de Arguijo. Fotografía: Adolfo Gandarillas 223 Figura 13. Leones 3 y 4 de la Escalera Casa de Arguijo. Fotografía: Adolfo Gandarillas 7.5 Escalera de la Casa de Miguel de Mañara La Casa se encuentra situada en el corazón de la que fuese aljama o antigua judería de Sevilla. Actualmente es la sede de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía en del número 23 de la calle Levíes. El inmueble se articula en tres partes, la zona noble o de los señores, la zona de servicio y la zona de cuadras. Se accede a través de zaguán y patio delantero con apeadero, por el que se pasa a un gran patio central columnado con fuente de mármol. Este espacio presenta una galería de arquerías en sus dos plantas y una escalera, de dos tramos y gran porte que se sitúa en la esquina del fondo, a la derecha según se accede al patio desde el portón de entrada 63. La iconografía felina ya puede apreciarse en la portada principal, de la calle Levíes, realizada en mármol blanco que presenta un vano rectangular flanqueado por columnas toscanas de fuste acanalado apoyadas sobre pedestales decorados con atributos militares y mascarones, escudos cruzados con cabeza de león y espadas, que simbolizan el triunfo de las armas64. 63. https://guiadigital.iaph.es/bien/inmueble/19608/sevilla/sevilla/palacio-miguel-de-manara (05/04/2020) 64. https://guiadigital.iaph.es/bien/inmueble/19608/sevilla/sevilla/palacio-miguel-de-manara 224 La escalera está ubicada en el ángulo derecho del patio, siguiendo la tipología claustral, en este caso de ida y vuelta. Consta de dos amplios tramos separados por un descansillo de grandes dimensiones desde el que se accede un espacio habitacional. En el primer tramo una ventana en el paramento ofrece sus vistas a un hermoso jardín aportando una gran luminosidad. Sin embargo, en época de los Almansa como propietarios, la escalera principal del inmueble posiblemente estuviera ubicada en el lado opuesto al de la actual como parecen confirmar las excavaciones llevadas a cabo en el edificio65. Ello, se concluye porque el espacio que ocupa la escalera actual estuvo destinado a entrada de la casa, entonces, situada en la calle Garci Pérez. De dicho espacio se conserva la ventana existente en ese muro que enfatizaba así la aportación lumínica. Por ello, se deduce que, la escalera que ahora se analiza, fue construida tras la compra de la vivienda por los Mañara, efectuada el 11 de noviembre de 1623. En ella, se mantiene el lenguaje renacentista que posee el Palacio reforzándolo mediante la utilización de mármoles en los escalones, en la balaustrada y en otros elementos decorativos, como los leones. Ese tipo de mármol blanco ya fue utilizado en la primitiva escalera construida por Juan de Almansa, quien, como otros nobles sevillanos, optó por encargarlos al genovés Antonio María Caprile66, en 1532. Aunque el edificio ha sufrido un gran deterioro provocado por el vandalismo del que ha sido objeto en los últimos años fue restaurado en la década de los noventa del siglo XX. Fruto de esta intervención se tiene un amplio conocimiento del inmueble. De estos datos se deduce que la escalera conserva la balaustrada original de la época de los Mañara, así como el segundo tramo y el rellano de la planta alta. Lo mismo ocurre con los dos leones de similar factura que encontraremos en su trayecto: uno en el pilarote de la meseta y el otro, en el que remata la balaustrada final de la escalera. Estos felinos han sido objeto de una gran restauración buscando la máxima fidelidad con la morfología original que se conoce gracias a unas antiguas fotografías en las que aparecían todavía intactos y que conservaba el equipo técnico67. Así, durante el proceso, a uno de ellos se le incorporó de nueva talla la cabeza que le (05/04/2020) 65. VV. AA, 1993: 191 66. En este pedido se incluyeron los pavimentos destinados al patio principal y a los rellanos de la escalera, aunque tanto unos como otros fueron eliminados casi completamente en la reforma posterior de los Mañara, conservando sólo el mármol del sector correspondiente al fondo de la fuente central. 67. VV. AA, 1993: 408. 225 había sido seccionada (el de la galería alta), mientras que el otro fue reconstruido desde la parte trasera aun existente68. Se trata de dos leones guardianes, en reposo, custodios de un blasón, sin duda del comitente, que se ha perdido amputado por el tiempo, por las tropas del Mariscal Soult que durante la invasión francesa destinaron la casa a cuartel, o por el vandalismo del siglo XX. En todo caso, los felinos muestran una iconografía muy de moda en el renacimiento como portantes de la heráldica de los propietarios del palacio. Bien tallados, mostrando una correcta anatomía, definiendo con veracidad unas pelambres muy realistas y un acertado mimetismo fisonómico, estos leones elevan sin duda el porte y la categoría de la escalera. Por su posición y parecido, así como por el vacío total de los escudos que portan, nos parecen, no por ello de menos valor artístico, realizados en serie o copia. Ello, en el sentido de que, los marmolistas y canteros tuvieran preparados estos modelos conocedores de su demanda, de manera que la heráldica pudiera tallarse sobre los campos del escudo una vez en su hogar de destino. El león superior da la espalda a la escalera, pudiendo verse de frente sólo cuando se transita por la galería alta, mientras que el ubicado en el pilarote central enfoca su pose hacia arriba mostrando el rostro y su imagen cuando se baja y sólo su perfil cuando se sube. Las orientaciones de estos felinos nos parecen algo extrañas, ajenas al cuidado programa iconográfico de una escalera de tal relevancia. Quizás no tenga mayor importancia, o bien, pueda deberse a su origen “seriado”, de acarreo de la escalera original de los Almansa, o al mejor acoplamiento de las piezas en virtud de la intervención realizada en los años 90 del siglo XX. En todo caso, diversas hipótesis que se podrán clarificar, si cabe, cuando se pueda tener acceso a las antiguas fotografías que se citaron con anterioridad. Desgraciadamente no se conservó la cubierta de la caja de la escalera ni la cancela de hierro que se encontraba al inicio de la misma. Aunque se sabe que era de doble hoja, del tipo denominado “dos tornapuertas de hierro”, según el documento que así lo recoge69. De la cubierta, a pesar de que se conservan muchas otras de las originales en la casa, nada ha quedado. La desaparecida armadura de lazo fue sustituida, en esta intervención de los años noventa, por uno de los modelos de bóvedas ideadas por Alonso de Vandelvira en su tratado, llevándose a cabo por el especialista 68. VV. AA, 1993: 455. 69. VV. AA, 1993: 376. 226 José Alonso, que optó para su desarrollo por la madera laminada pudiendo así diferenciarse de las originales70. Figura 14. Leones de la Casa Mañara. Estado actual. Fotografía: Adolfo Gandarillas 7.6 Escalera del Cuartel General de las Fuerzas Terrestres. Plaza de España. La Plaza de España es un conjunto arquitectónico complejo y el principal referente del regionalismo sevillano. Se construyó como una de las sedes de la Exposición Iberoamericana realizada en Sevilla en 1929. Su objeto era dar muestra del hermanamiento entre España, Hispanoamérica, Estados Unidos, Portugal y Brasil. 70. VV. AA, 1993: 433. 227 Proyectada por el arquitecto Aníbal González, se construye entre 1914 y 1929, dentro del parque de María Luisa, lo que supuso la transformación urbana contemporánea más importante en la ciudad, expandiéndose por su lado sur, hasta entonces no urbanizado. Se optó por una forma semielíptica, flanqueada por dos torres, denominadas Norte y Sur, intercalándose tres pabellones intermedios, que corresponden a la Puerta de Aragón, la Puerta de Castilla y la Puerta de Navarra. Además, dispone de un canal interior salvado por cuatro puentes que representan a los antiguos reinos de España: Castilla, León, Navarra y Aragón. La última incorporación será la fuente, en 1926, proyecto del arquitecto Vicente Traver. El cuerpo central de esta Plaza después de la Exposición fue ocupado por Capitanía General y su Estado Mayor desde 1938, aunque a partir del 1 de noviembre de 2006 pasó a ser sede del Cuartel General de las Fuerzas Terrestres. Tras ingresar al edificio, por su parte trasera, la Avenida de Portugal, se encuentra un vestíbulo e, inmediatamente, una majestuosa escalera proyectada por Aníbal González. Obra maestra por su complejidad, ya que utiliza dos escaleras paralelas, ambas de “doble L” o “U”, que desembocan en una meseta común. En la parte inferior de este descansillo, el arquitecto optó por insertar una bóveda acasetonada tras la cual se accede a un magnífico patio porticado, lo que la convierte también en escalera claustral. Siguiendo el modelo de las escaleras barrocas sevillanas como las del Archivo de Indias o las del Palacio de San Telmo, se utiliza el mármol rojo para su revestimiento y ornato. Concretamente, mármol de Novella (Alicante)71 para el revestimiento de escalones, balaustres, pilarotes y pasamanos, combinado con mármol blanco en los descansillos. Esas mismas tonalidades serán usadas en la planta primera, destacando el blanco de las columnas (simples y pareadas), junto al rojizo del mármol de las balaustradas y los revestimientos de ladrillo que se utilizaron para la fábrica de paramentos y arcos de medio punto. Todo ello, aporta una sensación de continuidad a la caja de escalera, haciendo de ella un espacio uniforme, diáfano y luminoso. Precisamente, esa luminosidad se consigue no sólo con la apertura de este espacio al patio principal, sino también, con la incorporación de veinte pequeñas ventanas en la parte superior, que se remata con una bóveda plana en la que destaca su pintura mural llevada a cabo por Garzón72, y que como se indica en la propia obra, fue concluida en 1928. 71. https://ejercito.defensa.gob.es/unidades/Sevilla/futer/Noticias/2015/006.html (08/04/2020) 72.http://www.alquiansa.es/pdf/publicaciones/Plaza-Esp-de-Sevilla-Puertas-de-Castilla-y- Leon.pdf (08/04/2020) 228 STIERLIN, Henri 81998): Los Mayas. Palacios y pirámides de la selva virgen. Colonia: Taschen. VV.AA. (1993): Restauración. Casa Palacio de Miguel Mañara. Sevilla: Consejería de Cultura y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. VICENS PEDRET, Ana María (2005): Escaleras. Barcelona: Ediciones Cead. WILKINSON, Catherine (1975): “The Escorial and the Invention of the Imperial Staircase”. En The Art Bulletin, LVII. 235