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El amarillismo periodístico periférico. [Reseña de] Los destellos amarillistas del diario grancanario La Provincia, 1916-1920, de Julio A. Yanes Mesa; Güimar: Ediciones Densura, 2022

Checa Godoy, Antonio

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Revista internacional de Historia de la Comunicación ISSN: 2255-5129 © Universidad de Sevilla Revista Internacional de Historia de la Comunicación, (19), pp. 223-225. LOS DESTELLOS AMARILLISTAS DEL DIARIO GRANCANARIO LA PROVINCIA, 1916-1920 Julio A. Yanes Mesa Ediciones Densura, Güimar, 2022 298 pp. Reseña por Antonio Checa Godoy Profesor jubilado, Universidad de Sevilla El amarillismo periodístico periférico El sensacionalismo periodístico, el amarillismo, ha tenido en general un bajo cultivo entre los estudiosos de la historia de la prensa española. Eso llama la atención en un país que en 1898 fue a una guerra que no quería contra Estados Unidos por culpa en buena medida de una desaforada y belicosa campaña de prensa desencadenada en Norteamérica por el dueño de la principal cadena de diarios estadounidense, William Randolph Hearst. Sobre aquel episodio versó un libro pionero, El origen del periodismo amarillo, de Francisco Bermeosolo, aparecido en el lejano 1962, que tuvo poca continuidad. En general ocurre que se ha visto entre nosotros el amarillismo impreso como un fenómeno ajeno, propio de países anglosajones abundantes en grandes medios de largas tiradas, en tanto aquí las experiencias han sido siempre escasas y de baja envergadura, y cuando se han intentado con fuerte inversión previa, terminaban con fracasos estrepitosos, como ocurrió en 1991 con el fugaz diario —cuatro meses— de capital hispano-alemán, Claro. Si ese escenario lo trasladamos además a la periferia del periodismo español, es decir, el situado al margen de los órganos creados en el eje Madrid-Barcelona, esa ausencia de estudios rigurosos, casi un desierto, se hace Influencias del periodismo interpretativo en la interpretación del patrimonio de Freeman Tilden José Antonio Moya Montoya / Antonio Espinosa Ruiz / Claude Castro-Giménez ISSN: 2255-5129 2022 19 223-225 224 aún más perceptible, de ahí la sorpresa, grata sorpresa, de un estudio como el del profesor Julio Yanes: Los destellos amarillistas del diario grancanario La Provincia, 1916-1920, con portada elocuente en la que reproduce una del diario de Las Palmas encabezada con un «Nos quieren matar de hambre». Hay otro elemento de relieve en el estudio del profesor canario, y conviene resaltarlo de inicio, y es que al mismo tiempo que analiza, muestra los muchos errores, tópicos e insuficiencias de estudios previos, evidenciando con ello la necesidad —en algún aspecto acuciante— que tenemos de estudios sólidos, cuidadosos del dato y del marco, que eliminen esos errores y superficialidades en aras de una mayor objetividad y concreción en los análisis. Y de la verdad, desde luego. Yanes explicita con amplitud las fuentes consultadas y la metodología y utiliza a fondo las notas explicativas a pie de página, más de 600, otro dato sobre el rigor del trabajo. Yanes focaliza su estudio en un diario concreto, La Provincia, y en una etapa relativamente corta, pero harto significativa, los últimos años de la I Guerra Mundial y su posguerra. Partiendo de una evidencia, si durante esa primera guerra mundial la España peninsular supo aprovechar las circunstancias, su neutralismo, y comerciar bien, fueron por contra años difíciles para un bloqueado archipiélago que además se enfrenta, cuando la guerra concluye, a una larga y dura sequía y asoma el hambre. Es una de esas sequías a las que ahora parece que nos acostumbramos y en alguna medida prevenimos, lo que no ocurría, ciertamente en los años diez del pasado siglo. La Provincia aparece en 1911 y se mantiene en publicación en nuestros días, es, pues, un periódico centenario, aunque no se editó en el periodo 1955-1966. Cuando Arturo Lamarque Sánchez llega a la dirección del diario, éste, de orientación claramente conservadora, conoce una honda crisis, pues ha apostado por los imperios centrales, que, vía buques de guerra germanos, son precisamente los que van a dificultar el comercio canario, y tienen pocas simpatías en las islas. Lamarque es un hombre joven, que se instala en Las Palmas como profesor en la Escuela Normal. Viene de Zaragoza, ha estudiado Derecho y Filosofía y Letras —en Las Palmas se le caricaturizará libro en mano–, que a buscará sacar al periódico de su crisis recurriendo al amarillismo. Es un personaje conflictivo, propicio a la bronca y al duelo, pero buen polemista. Persona siempre de salud delicada. De hecho renunciará a los cuatro años a la dirección del diario y morirá otros cuatro años después, con solo 34, por problemas de corazón. Tras un amplio análisis de la figura de Lamarque, Yanes se centra en la evolución del diario bajo su dirección, del amarillismo como estrategia —pero un amarillismo muy peculiar–, estudio que concluye con el relato de algunos casos significativos. El sensacionalismo en los periódicos, bien sabemos, no es un fenómeno uniforme, todo lo contrario. Lamarque va a bogar a favor de la corriente cuando defiende la división de Canarias en dos provincias, lo que ocurrirá una década después de su salida del periódico. Sabe que es sentimiento compartido por una aplastante mayoría de la población grancanaria, autoridades locales incluidas, pero también, con menos agrado de éstas, da a ofrecer una permanente labor de denuncia de todo tipo de corrupciones, que le enfrentan al sistema, busca ayudar a las clases más desfavorecidas, aunque ello le acarrea continuos problemas con las autoridades y tras ellas los intermediarios. Influencias del periodismo interpretativo en la interpretación del patrimonio de Freeman Tilden José Antonio Moya Montoya / Antonio Espinosa Ruiz / Claude Castro-Giménez ISSN: 2255-5129 2022 19 223-225 225 Se ve muy claro en el caso del buque noruego Loch-Tay, que encalla en el litoral canario en octubre de 1918, cargado de trigo y otros productos alimenticios con destino a Italia, en medio de la sequía y el hambre que golpean con todo rigor al archipiélago, con una ciudadanía víctima a un tiempo de la carestía y la intermediación. El diario pide que la carga del barco, que no podrá reflotarse y quedará en Canarias, ayude a combatir la carestía y no se convierta en un simple negocio para algunos, y alerta de los precios de la subasta que organizan de inmediato las autoridades. Denuncia acaparamientos, especulación. Cae sin embargo en graves errores e informa falsamente, como se verá de inmediato, que se ha suspendido la subasta, ante la críticas, y que eso hará imposible el suspirado pan barato. Las conclusiones del profesor Yanes son especialmente significativas. El amarillismo le reporta beneficios al periódico, que sube su circulación y le coloca por delante de sus competidores, pero no es un sensacionalismo planificado, sistemático, general sino una respuesta a problemas o situaciones concretas que el director del periódico ve como idóneas para campañas y actuaciones que reporten popularidad al diario. Coexisten —incluso en un mismo número— el análisis o información sosegados, ecuánimes, con la agresividad formal —grandes titulares a toda página— y contenidos en los que se da credibilidad a medias verdades, a rumores y bulos, tratados como si fuesen informaciones contrastadas. Al mismo tiempo muestra que el periodismo español puede y debe dejar de basarse solo en fuentes oficiales —como ocurre con todos los medios de las islas en esos años— normalmente meras favorecedoras de los intereses de los núcleos dirigentes, y buscar las propias. Lo que Yanes nos muestra en paralelo, y abre camino, es como en sociedades muy concretas, en este caso la ciudad de Las Palmas, lejos de las grandes urbes —Las Palmas tiene por entonces 60.000 habitantes–, puede surgir un sensacionalismo con rasgos propios, que alcanza éxito y arraiga en una determinada coyuntura, aunque por lo general tendrá dificultades para su continuidad. Desde esta perspectiva, se constituye en estudio útil para cualquier acercamiento al amarillismo periodístico en etapas y contextos determinados, con metodología extrapolable a otras ciudades y regiones del conjunto hispano.