scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación?

Olmedo Moreno, Laura

Full text

1 FACULTAD DE BIOLOGÍA ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? GRADO EN BIOLOGÍA U N I V E R S I D A D D E S E V I L L A TRABAJO FIN DE GRADO REALIZADO POR: LAURA OLMEDO MORENO DEPARTAMENTO DE FISIOLOGÍA CURSO ACADÉMICO 2018-19 2 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? 3 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? <<Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio se halla nuestro poder de elegir la respuesta. En nuestra respuesta se basa nuestro crecimiento y nuestra libertad>>, Victor Frankl 4 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? ÍNDICE Glosario de abreviaturas...................................................................................................5 SECCIÓN I: Antes de empezar.....................................................................................6 1.Introducción...................................................................................................................6 2.¿Qué es la meditación?..................................................................................................7 2.1.Mindfulness.................................................................................................................7 2.1. 1. Técnicas mindfulness.............................................................................................8 3. Técnicas de exploración cognitiva y metodología.......................................................9 SECCIÓN II: Aspectos del mindfulness.....................................................................11 4.Estado cerebral............................................................................................................11 4.1.¿Qué es la conectividad cerebral y principios de ésta?............................................11 4.2.Estado de reposo y estado de meditación.................................................................11 4.3.Componentes del mindfulness..................................................................................13 4.3.1.Atención................................................................................................................13 4.3.1.1.Componentes del sistema de atención................................................................13 4.3.1.2.Mecanismos neuronales......................................................................................14 4.3.1.3.Efectos del mindfulness en la atención y en mecanismos neuronales................14 4.3.2.Regulación de emociones......................................................................................16 4.3.2.1.Emociones...........................................................................................................16 4.3.2.2.Mecanismos neuronales......................................................................................16 4.3.2.3.Efectos del mindfulness en la regulación emocional y en mecanismos neuronales........................................................................................................................17 4.3.3.Consciencia corporal..............................................................................................19 4.3.3.1. Efectos del mindfulness en la consciencia corporal y mecanismos neuronales........................................................................................................................19 SECCIÓN III: Mindfulness como técnica de aplicabilidad terapéutica..................21 5.Estrés............................................................................................................................21 5.1.Sistemas asociados al control del estrés agudo y retroalimentación negativa..........21 5.2.Mindfulness y estrés..................................................................................................23 SECCIÓN IV: Más allá de la neurociencia................................................................25 6.Epigenética del estrés y meditación.............................................................................25 7.Conclusiones y perspectivas futuras............................................................................26 BIBLIOGRAFÍA..........................................................................................................28 5 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? GLOSARIO DE ABREVIATURAS ACTH: hormona adrenocorticotropa CAD: circuito de activación por defecto CCA: corteza cingulada anterior CCP: corteza cingulada posterior CIS: chronic immobilization stress (estrés de inmobilización crónica) CLT: corteza lateral temporal CPF: corteza prefrontal CPFdL: corteza prefrontal dorsolateral CPFdM: corteza prefrontal dorsomedial CPFvM: corteza prefrontal ventromedial CRH: hormona liberadora de corticotropina FH: formación hipocampal GR: receptor de glucocorticoides HHA: eje hipotalámico-hipofisario-adrenal IBMT: integrative body-mind training LPI: lóbulo parietal inferior MBCT: meditation body cognitive technique MBSR: meditation body stress reduction MR: receptor de mineralocorticoides Rsp: corteza retrospinal SNA: sistema nervioso autónomo 6 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? SECCIÓN I: ANTES DE EMPEZAR. 1. INTRODUCCIÓN. Las técnicas de meditación tienen un origen religioso y espiritual intrínseco, y son practicadas desde hace más de 5000 años en la cultura oriental. En los últimos cuarenta años, estas técnicas han ido adquiriendo popularidad en la cultura occidental e incluso se han creado vertientes bajo el nombre de mindfulness, para usos clínicos en la depresión, trastornos de ansiedad y estrés post-traumático, entre otros (Ospina, M., 2007). Estamos ante una sociedad multitarea, como Perla Kaliman habla en su libro La ciencia de la meditación (Kaliman, P., 2017), donde predominan el estrés y las diversas alteraciones sobre la salud producidas por éste, según datos recogidos en la Organización Mundial de la Salud (Stavroula, L. et al., 2004). Esta sociedad estresada requiere de sistemas de evasión, y aquí es donde pueden tener trascendencia las técnicas de meditación. En este punto cabe reflexionar sobre la veracidad científica de estas nuevas metodologías, ¿poseen estas una base científica o son un arma de doble filo en el actual periodo consumista? ¿Podría la práctica de mindfulness generar cambios beneficiosos para la salud del individuo? Dentro de todo esto, se llega a la especulación de si las técnicas de meditación pueden producir cambios en el cerebro. Durante mucho tiempo, se ha pensado que el cerebro era algo estático, sin capacidad de modelaje. Hoy en día, el panorama en la neurociencia es totalmente distinto, existiendo un aumento considerable de estudios sobre la meditación, habiendo científicos que incluso se atreven a hablar de una nueva área denominada neurociencia contemplativa, centrada en los cambios cerebrales resultantes de la práctica de técnicas de meditación. En este trabajo se recopilarán los efectos de estas técnicas a distintos niveles de experiencia, los cambios en la estructura del cerebro, las transformaciones funcionales y también se hablará en términos de epigenética, todo desde una perspectiva objetiva donde se tendrán en cuenta todo tipo de resultados publicados al respecto. 7 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? 2. ¿QUÉ ES LA MEDITACIÓN? El verbo meditar procede del latín meditari, definiéndose como el alcance de un estado de contemplación y reflexión. No existe una explicación consenso para las técnicas de meditación, debido a la variabilidad y la carencia de una exhaustiva taxonomía. La meditación, podría definirse como un entrenamiento mental que requiere la mente vacía y serena, cuyo objetivo es la observación y la consciencia del entorno, sin juzgarlo (Ospina, M., 2007). Según Ospina, M. (2007) para que una técnica se encuentre dentro de la meditación, se han de cumplir los siguientes aspectos: la técnica debe ser específica y clara, debe haber relajación muscular durante el proceso, relajación mental, un estado auto-inducido y habilidad para el mantenimiento de la concentración. Los componentes principales para estas técnicas son: posturas específicas, respiración, mantra (elemento usado para mantener la concentración, como una palabra), relajación, atención, espiritualidad/creencia y entrenamiento (Ospina, M., 2007). Las técnicas meditativas pueden clasificarse según: objetivo principal (terapeútico o espiritual), tipo de anclaje para mantener la concentración (palabra, respiración, sonido, objeto o sensación) y postura usada (con o sin movimiento). Las más estudiadas para su posible utilidad terapéutica son: mantra, qi-gong, yoga, taichí y mindfulness (Ospina, M., 2007). Dentro de estas técnicas este trabajo se centrará en el mindfulness. 2.1. MINDFULNESS. El mindfulness, también conocido como técnica de atención plena, es un procedimiento que consiste en la focalización del momento presente, combinando el control de la atención con una actitud de curiosidad, receptividad y aceptación hacia la experiencia. La finalidad del mindfulness es la observación de nuestros pensamientos y sentimientos, evitando una reacción automática a ellos (Campayo, J. G. et al., 2018). La mayoría de estudios neurocientíficos se basan en distintas vertientes del mindfulness: meditación vipassana, meditación budista zen, MBSR (meditation body stress reduction), MBCT (meditation body cognitive technique) (Ospina, M., 2007) e IBMT (integrative bodymind training) (Tang, Y. Y. et al., 2015) (Figura 1). 8 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? 2.1.1. TÉCNICAS MINDFULNESS. Meditación vipassana: practicada por el budista Gautama hace más de 2.500 años, procedente del sur y sureste de Asia. Define la naturaleza como: temporal (anicca), dolorosa (dhuta) y no existente (anatta) (Ospina, M., 2007). El significado de passana, palabra procedente del pali, es ver las cosas de forma ordinaria tal y como son. Tiene como objetivo evitar la subjetivización del entorno (Art, W., 2009). Meditación budista Zen: técnica de meditación originaria de la India hace miles de años, e introducida en Japón en 1191 A.D (Ospina, M., 2007). Es una técnica centrada en la apertura de la mente ante el reconocimiento de episodios de distracción y divagaciones, centralizada en la postura de piernas cruzadas y en la regulación consciente de la atención (Pagnoni, G. et al., 2007). MBSR (meditation body stress reduction): técnica estandarizada de ocho semanas, creada por Dr. Jon Kabatt- Zinn en 1979, para el uso en pacientes con dolor crónico en enfermedades como cáncer, síndrome de inmunodeficiencia adquirida, desórdenes emocionales y de comportamiento, entre otros (Ospina, M., 2007). MBCT (meditation body cognitive technique): técnica desarrollada en 1990 por Zindel Segal, Mark Williams y John Teasdale. Es una práctica de ocho semanas basada en la técnica MBSR, y cuyo objetivo es evitar la recidiva de pacientes con depresión. La meditación MBCT, al igual que la anterior, es una técnica estandarizada y permite el cambio mental respecto a pensamientos, sentimientos y sensaciones corporales que cooperan a la recaída (Ospina, M., 2007). IBMT (integrative body-mind training): técnica desarrollada en 1990, cuya finalidad es la mejora del rendimiento cognitivo y emocional y el desarrollo de habilidades sociales. En el IBMT, el dominio de pensamientos se consigue paulatinamente con el Figura 1: Esquema de las principales técnicas mindfulness: Vipassana, IBMT, MBCT, meditación Zen, y MBSR. 9 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? tiempo, con ayuda de posturas y relajación, el control aparece a causa de una armonía cuerpo-mente (Tang, Y. Y., 2011). 3. TÉCNICAS DE EXPLORACIÓN COGNITIVA Y METODOLOGÍA. Las técnicas mayoritariamente empleadas para comprobar las diferencias en los distintos estados cerebrales (explicados en el apartado 4) en las investigaciones recogidas en la revisión de Tang, Y. Y. et al. (2015), han sido principalmente la resonancia magnética1, resonancia magnética funcional2 y tensor de difusión3 . Las imágenes obtenidas por estas metodologías permiten la realización de estudios morfométricos, calculando índices entre los que se incluyen el grosor cortical, volumen de materia gris y/o densidad, difusión axial y radial de moléculas de agua y anisotropía fraccional4 (Tang, Y. Y. et al., 2015) (Tabla 1). Estas técnicas se han aplicado en estudios transversales y longitudinales. Las diferencias entre ambos se centran en las etapas de meditación de los grupos de estudio (basadas en el nivel de experiencia), las repeticiones en el tiempo y los grupos control. En la mayoría de estudios transversales, se comparan datos de meditadores avanzados (de cientos a miles horas de práctica, como monjes budistas) con datos de un grupo control no practicante, en un punto del tiempo. La problemática en este tipo de estudios recae en la imposibilidad de establecer la meditación como la causa de los cambios, ya que podría haber un nexo con diferencias cerebrales previas que originan la capacidad del alto interés por la meditación. Por otro lado, los estudios más recientes han sido 1. Resonancia magnética: técnica basada en la captación de energía por parte de los protones de hidrógeno del agua, y la alteración de la orientación espacial al incidir ondas electromagnéticas de radiofrecuencia (Ripoll, D. R., 2014). 2. Resonancia magnética funcional: técnica basada en diferencias de actividad cerebral según cantidad de desoxihemoglobina y oxihemoglobina (Ripoll, D. R., 2014). 3. Tensor de difusión: técnica basada en la difusión del agua en determinadas direcciones, según disposición de materia blanca (Ripoll, D. R., 2014). 4. Anisotropía fraccional: medida relacionada con dirección de difusión de agua y forma del tensor de difusión por unidad de imagen (Ripoll, D. R., 2014). Tabla 1: Definiciones de los términos resonancia magnética, resonancia magnética funcional, tensor de difusión y anisotropía fraccional. 16 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? 4.3.2. REGULACIÓN DE EMOCIONES. Como hemos ido viendo, la atención plena origina cambios significativos en la estructura cerebral, esto genera la regulación de los otros dos componentes principales del mindfulness: modulación emocional (intervención de las emociones sobre las experiencias) y al desarrollo de la metaconsciencia (darse cuenta de la experiencia y del entorno) (Kaliman, P., 2017). En los dos próximos puntos, procederemos a desarrollar los cambios que genera la práctica del mindfulness sobre estos elementos. 4.3.2.1. EMOCIONES. Normalmente, el término emoción es muy utilizado para expresar los sentimientos personales del día a día, pero realmente desde el punto de vista científico ¿qué podría entenderse como emoción? En el ser humano la emoción se considera un estado del organismo con distintos niveles de manifestación, fisiológico, conductual y cognitivo o de sentimiento. El estado fisiológico, viene determinado por el sistema nervioso autónomo (SNA) y por el sistema neuroendocrino; el estado conductual abarca las respuestas motoras tanto a nivel facial como corporal; y el nivel cognitivo, determina la valoración de la situación y la consciencia del estado emocional. Las emociones son consideradas estados que permiten la supervivencia del individuo, permitiendo reaccionar ante distintas situaciones según el significado personal o la importancia biológica (Ripoll, D. R., 2014). Ekman y colaboradores establecieron seis emociones primarias entre las que se encontraban la sorpresa, el enfado, la tristeza, la alegría, el asco y el miedo (Ekman et al., 1971). Cada una de estas emociones posee diferencias en los distintos niveles de manifestación, en este trabajo nos centraremos en el miedo, ya que éste es una de las principales causas de los trastornos de ansiedad que suponen uno de los principales objetivos por el que las personas recurren a técnicas mindfulness. 4.3.2.2. MECANISMOS NEURONALES. El miedo está presente en muchas situaciones del ser humano, pero realmente ¿qué se entiende por miedo y qué sentido tiene esta emoción? ¿Qué estructuras son las 17 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? responsables de éste? El miedo, podría definirse como el sistema de alarma que el cerebro activa ante peligros, siendo útil para la supervivencia y adaptación (Parcet, A. A. et al., 2016). El origen de éste tiene lugar en varias estructuras cerebrales, iniciándose en la amígdala, estructura que recibe la información sensorial. Según el tipo de estímulo sensitivo, la información es recibida en el núcleo corticomedial (olfato) o basolateral (oído, vista, tacto o gusto) de la amígdala. Estos dos núcleos, envían la información al núcleo central y de éste, la información se dirige al hipotálamo, encargado de la activación del SNA (sudoración, aumento frecuencia cardiaca, entre otras), a la corteza cerebral, encargada del contraste con la experiencia personal y a la sustancia gris periacueductal del tronco encefálico, que interviene en la reacción conductual (Figura 2). Dentro de estas estructuras, gran importancia recae en la amígdala y, en el caso de humanos, también en la corteza prefrontal ventromedial (CPFvM) (Ripoll, D. R., 2014). La CPFvM determina decisiones tras el análisis de la emoción del miedo. Esta estructura recibe información de la amígdala y de sistemas sensitivos, y envía una información de control que repercute sobre las respuestas fisiológicas y conductuales. Este control por parte de la CPFvM tiene un gran papel en la personalidad de las personas, puesto que, dependiendo de su regulación sobre los componentes de la emoción del miedo, se podrán generar distintas respuestas según el individuo (Ripoll, D. R., 2014). 4.3.2.3. EFECTOS DEL MINDFULNESS EN LA REGULACIÓN EMOCIONAL Y EN LOS MECANISMOS NEURONALES. La regulación emocional en el mindfulness, se puede llevar a cabo a través de varios mecanismos: la revaluación y la exposición, extinción y consolidación. La Figura 2: Esquema de las distintas estructuras que participan en el miedo. Entre ellas se encuentra el núcleo basolateral, el núcleo corticomedial y el núcleo central de la amígdala,el hipotálamo, la corteza y la sustancia gris periacueductal (tronco encefálico). 18 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? revaluación, se trata de un proceso adaptativo en el que se cambia un agente estresante por uno beneficioso (mirar el lado positivo de una situación complicada), mientras que la exposición, extinción y consolidación, respaldan vivir cada sensación experimentada sobre el entorno, evitando involucrarse y aceptando las respuestas corporales (enfrentarse a la tristeza, ira, agresión y miedo) (Hölzel, B. K. et al., 2011). Una vez establecidos los conceptos básicos del miedo y teniendo en cuenta que uno de los elementos trabajados por el mindfulness es la regulación emocional, cabría cuestionarnos si existen evidencias de alguna influencia de las técnica de atención plena sobre el circuito del miedo. El análisis de emociones en los diversos estudios se ha basado en el uso de imágenes, palabras y/o afirmaciones emotivas presentadas a las personas en estado de atención plena y en estado de reposo. Algunas investigaciones demuestran cambios en la regulación emocional en practicantes de mindfulness como reducción de la interferencia emocional ante estímulos desagradables, disminución de la respuesta fisiológica característica de la ansiedad o mayor capacidad de retorno a la línea basal emocional (Tang, Y. Y. et al., 2015). Por otra parte, diversas investigaciones han focalizado su estudio en los mecanismos neuronales, ¿cuáles podrían ser las variaciones cerebrales que originan estos cambios en la regulación emocional? Como se ha explicado anteriormente, la amígdala y la CPFvM adquieren un importante papel en la emoción del miedo. En meditadores principiantes, se ha demostrado una mayor regulación a nivel cognitivo por parte de la CPF e inhibición de la amígdala, originando una menor excitación emocional. En el caso de meditadores expertos, no existe dicha gestión emocional, al contrario, se halla una menor activación de ese control cognitivo, siendo más tolerantes a las distintas emociones. Esta disimilitud se podría deber a que, en niveles iniciales, como se explicó al inicio del apartado 4, existe un mayor esfuerzo a la hora de aceptar las sensaciones sin prejuicios, originando una sensibilización emocional con necesidad de control. Sin embargo, en meditadores avanzados, la reducción de la actividad de la CPF podría interpretarse como disminución en el control emocional y aceptación de las sensaciones afectivas (Tang, Y. Y. et al., 2015) (Tabla 2). La gran pregunta se centra en si estos efectos beneficiosos están relacionados con el entrenamiento mindfulness. La relación 19 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? entre esfuerzo y la activación, reducción o inhibición de estas áreas es algo que requiere una mayor investigación (Tang, Y. Y. et al., 2015). 4.3.3. CONSCIENCIA CORPORAL. Como ya se ha mecionado uno de los puntos de trabajo en el mindfulness es la metaconsciencia, ser conscientes de la consciencia, teniendo en cuenta la capacidad de percibir sensaciones corporales leves. El desarrollo de la percepción de las sensaciones corporales en el mindfulness tiene como función la eliminación de un yo estático, es decir, permite la experimentación constante de las sensaciones corporales en cada momento (tacto, olores, respiración, sonidos). Uno de los puntos a destacar en este elemento, es el cambio de actitud en el día a día de las personas que practican la atención plena. A través de encuestas se han obtenido resultados de mejor autoestima y aceptación en personas que practican mindfulness (Emavardhana, T. et al., 1997). ¿Cómo podría explicarse esto a nivel empírico? Demostrar la percepción del yo, es una cuestión bastante complicada en la neurociencia, aunque existe una sugerencia de la visión que tiene el ser humano de si mismo, que sostiene que esta percepción viene influenciada por el circuito de activación por defecto (CAD) (Tang, Y. Y. et al., 2015). 4.3.3.1. EFECTOS DEL MINDFULNESS EN LA CONSCIENCIA CORPORAL Y LOS MECANISMOS NEURONALES. Cuando se explicó la diferencia entre el estado de reposo y el de meditación, podría dudarse sobre el término reposo, puesto que normalmente las personas siempre tienen pensamientos en mente. Esta continua actividad cerebral es la que recibe el nombre CAD. El CAD está formado por regiones interconectadas, activas cuando las personas imaginan, piensan sobre el futuro, recuerdan y subjetivizan el medio externo (Ripoll, D. R., 2014). Se ha demostrado, que esta red está más activa cuando la mente está en un estado relajado, y tiende a presentar menor actividad cuando la atención está focalizada en alguna tarea, como es en el caso del mindfulness (Kaliman, P., 2017). Las regiones que participan en este circuito son la corteza prefrontal ventromedial (CPFvM) y dorsomedial (CPFdM), corteza cingulada posterior (CCP) o corteza 20 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? retrospinal (Rsp), precuneus, lóbulo parietal inferior (LPI), formación hipocampal (FH), corteza prefrontal (CPF) y corteza lateral temporal (CLT) (Solís, A. A., 2016). La CPFvM y la CCP, regiones del CAD, mostraron una actividad menor en los meditadores de distintas técnicas en comparación con los controles, lo que se puede interpretar como una disminución del procesamiento referente a la propia persona como consecuencia de la meditación (Brewer, J.A. et al., 2011). Además, en estudios de conectividad funcional, se ha demostrado un mayor acoplamiento entre la CCP y la CPFdL en meditadores expertos, lo que podría interpretarse como un indicador de mayor control sobre la función del CAD (Brewer, J.A. et al., 2011) (Tabla 2). Componente Área y cambios Resultados Atención CCA: mejor integridad de sustancia blanca ✓ Mejor atención ejecutiva ✓ Mejor red de alerta ✓ Efectos neuroprotectores Corteza prefrontal dorsolateral: mayor actividad Putamen: no disminución materia gris Regulación emocional Amígdala: menor actividad ✓ Mayor control cognitivo principiantes ✓ Menor control cognitivo en expertos CPF: ▪ Mayor actividad principiantes ▪ Menor actividad expertos Consciencia corporal CPFvM: menor actividad CCP: menor actividad CCP- CPFdM mejor conectividad ✓ Menor actividad del CAD Tabla 2: Resumen de los cambios observados en ditintas áreas que intervienen en los componentes del mindfulness, junto a los resultados según la funcionalidad de éstas. CAA (Corteza cingulada anterior); CPF (corteza prefrontal); CPFv*(corteza prefrontal ventromedial); CCP (corteza cingulada posterior); CPFdM(corteza prefrontal dorsomedial); CAD (circuito de activación por defecto). 21 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? SECCIÓN III: MINDFULNESS COMO TÉCNICA DE APLICABILIDAD TERAPÉUTICA. Las técnicas mindfulness, como se comentó en un principio, no sólo se utilizan en la cultura oriental como técnicas de meditación o espirituales, sino que hoy en día existen versiones estandarizadas para su utilización terapéutica en determinados trastornos, pero ¿realmente existen evidencias neurocientíficas de los beneficios terapéuticos del mindfulness? En la actualidad, la mayoría de desórdenes tratados con estas técnicas de meditación están relacionados con los trastornos de ansiedad (Kaliman, P., 2017). Se calcula que 1 de cada 5 personas en nuestro país, consultará a expertos por alguno de estos trastornos. Los trastornos de ansiedad son enfermedades secundarias del estrés y cuya sintomatología principal es el miedo y la inseguridad (Jiménez, J. I. P., 2009). Ahora cabría cuestionarnos, qué es el estrés a nivel biológico, y , qué cambios genera para tener la capacidad de alterar la fisiología del organismo y producir variaciones cerebrales (Liston, C. et al., 2009). 5. ESTRÉS. Se entiende por estrés a una respuesta de adaptación que permite a los mamíferos actuar frente a situaciones amenazantes. Este estado asegura la supervivencia a través de alteraciones fisiológicas como, inhibición de alimentación y reproducción, aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, agudización cognitiva, mayor estado de alerta, direccionalidad de oxígeno y nutrientes. Cuando el factor estresante deja de actuar, existen sistemas de retroalimentación determinantes de la finalización de la respuesta al estrés (Hill, R. W. et al., 2006). 5.1. SISTEMAS ASOCIADOS AL CONTROL DEL ESTRÉS AGUDO y RETROALIMENTACIÓN NEGATIVA. Los sistemas asociados simultáneamente en el control del estrés son el sistema nervioso simpático y el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA). Pocos segundos después de la exposición a un estresor se liberan catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) 22 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? desde los terminales nerviosos del sistema nervioso simpático y desde la médula de las glándulas suprarrenales. En paralelo, el estrés activa la liberación de la hormona liberadora de corticotropina (CRH) desde el núcleo paraventricular del hipotálamo, recorriendo la eminencia media transportada por el sistema porta hasta las células adrenocorticotropas de la adenohipófisis. Estas últimas, estimuladas secretan la hormona adrenocorticotropa (ACTH) a la circulación sistémica. Las dianas de la ACTH son las glándulas suprarrenales, que activadas liberan glucocorticoides desde la corteza de éstas (Hill, R. W. et al., 2006). Por otro lado, la CRH también actúa como neurotransmisor en determinadas regiones cerebrales, ya que activa el sistema nervioso simpático. Esto significa la unión de la respuesta “lucha o huida” simpática y la adrenocortical. Además, la CRH actúa como neurotransmisor o neuromodulador en la amígdala y el hipocampo. La amígdala activa el eje HHA, mientras que el hipocampo lo inhibe (Hill, R. W. et al., 2006). Todo esto, lleva a la división de la respuesta al estrés en dos etapas. La primera fase, tiene lugar durante el primer minuto. En ella, las catecolaminas desencadenan cambios fisiológicos relacionados con el estrés (inhibición de alimentación y reproducción, aumento de frecuencia cardiaca y respiratoria, entre otros). La adrenalina junto con la CRH estimula la liberación de la ACTH, y esta última a su vez, estimula una mayor secreción de glucocorticoides. La segunda fase, se manifiesta tras la exposición aproximada de una hora al estrés. En esta etapa tiene lugar la liberación de glucocorticoides desde la corteza suprarrenal. Los glucocorticoides refuerzan las funciones de las catecolaminas y actúan sobre el metabolismo asegurando el suministro de energía continuo (Hill, R. W. et al., 2006). Como se dijo en un inicio, este circuito deja de actuar cuando el factor estresante desaparece. La regulación de la liberación de glucocorticoides se lleva a cabo por retroalimentación negativa, es decir, la propia concentración de glucocorticoides provoca la inhibición de su secreción. La presencia de glucocorticoides da lugar a la inhibición del eje a nivel del hipotálamo, reduciendo la liberación de CRH, y a nivel de la adenohipófisis, disminuyendo la respuesta de ACTH (Hill, R. W. et al., 2006). El sistema control de esta retroalimentación negativa en humanos, se lleva a cabo por la intervención de dos tipos de receptores que detectan las distintas concentraciones de glucocorticoides. El receptor de mineralocorticoides (MR), tipo I o NR3C2, con alta 23 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? afinidad a glucocorticoides, presente principalmente en el sistema límbico, y el receptor de glucocorticoides (GR), tipo II o NR3C1, con baja afinidad a los glucocorticoides, presente en diversas áreas cerebrales como hipófisis, núcleo paraventricular del hipotálamo, entre otros. Los receptores tipo I debido a su alta afinidad se encargan de la inhibición de glucocorticoides a niveles basales, mientras que los tipo II, se encargan de la inhibición cuando las concentraciones de glucocorticoides son elevadas, como en el caso del estrés agudo (Duval, F. et al., 2010). 5.3. MINDFULNESS Y ESTRÉS. Una de las cuestiones a responder, es los efectos de la técnica de mindfulness sobre el estrés. Como se ha visto, el estrés es la base de diversos trastornos de ansiedad, por lo que el interés recae en si las técnicas de atención plena son capaces de realizar cambios neuronales que puedan reducir la respuesta al estrés. El estrés y las hormonas relacionadas generan cambios morfológicos y funcionales en el cerebro en circunstancias normales, pero en situaciones de continuidad temporal puede generar daños (Duval, F. et al., 2010). Entre las regiones más vulnerables al estrés se encuentra la CPF, el hipocampo y la amígdala (Tang, Y. Y. et al., 2015). Estas transformaciones han sido descritas en ratas (Vyas, A. et al., 2002), y en humanos (Liston, C. et al., 2009). En el caso de ratas, se produce un cambio en el patrón neuronal de la amígdala y del hipocampo como consecuencia del estrés crónico. Por un lado, las neuronas del hipocampo presentan cambios morfológicos y reducción de las ramificaciones dendríticas, mientras que en la amígdala las neuronas piramidales y estrelladas del núcleo basolateral presentan una mayor ramificación (Vyas, A. et al., 2015). En el estudio liderado por Liston, C. et al. (2009), se observan alteraciones en las vías sinápticas de la CPF humana asociadas al estrés. Tanto en los estudios en ratas como en humanos se ha demostrado que el estrés provoca hiperactividad de la amígdala y reducción de la actividad del hipocampo, originando una hiperactividad del eje HHA. En la primera investigación, la hiperactividad del eje se debe al aumento de conexiones sinápticas en la amígdala y disminución en el hipocampo, y en el segundo, por la falta de control por parte de la CPF. Asimismo, en ambas investigaciones estos cambios presentan una reversibilidad, sugiriendo que los cambios producidos por el estrés agudo son plásticos y pueden cambiar la función neuronal 24 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? (Liston, C. et al., 2009; Vyas, A. et al., 2002). ¿Podría el mindfulness restablecer las transformaciones causadas por el estrés? En este caso, ¿tendría sentido su uso clínico? En las investigaciones llevadas a cabo por Hölzel, B. K. et al. (2010, 2011), se ha demostrado que la reducción del estrés tras sesiones MBSR, se correlaciona con una reducción en la densidad de materia gris en la amígdala y un aumento de la densidad de la materia gris en el hipocampo. Además, estas regiones están relacionadas con el control emocional, uno de los componentes principales en las técnicas de atención plena como se explicó en el apartado 4. Esto sugiere que el cambio en la percepción subjetiva del entorno a través de una intervención de atención plena genera diferentes perspectivas emocionales ante el estrés, originando cambios morfológicos cerebrales (Hölzel. et al., 2010; 2011). Sin embargo, en otros estudios de la técnica MBSR, no se han demostrado cambios específicos de biomarcadores asociados al estrés con estas técnicas (Tang, Y. Y. et al., 2015). 25 ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? SECCIÓN IV: MÁS ALLÁ DE LA NEUROCIENCIA. 6.5. EPIGENÉTICA DEL ESTRÉS Y LA MEDITACIÓN. Las situaciones adversas en la vida temprana y adulta pueden dar lugar a respuestas adaptativas y/o patológicas según la hipótesis del mismatch-cumulative stress (Daskalakis, N. P., 2012). Así, un gran número de enfermedades en la edad adulta, como isquemia cardiaca, enfermedades crónicas pulmonares, huesos frágiles, enfermedades del hígado están asociadas a individuos que padecieron algún tipo de estrés en la infancia (Felitti, V. J. et al., 1998). La exposición a estrés también puede dar lugar a adaptaciones, la resiliencia. Un estudio con primates no humanos, relacionó la exposición a estresores en edades tempranas con una mayor capacidad de ser resilientes, es decir, de adaptarse ante condiciones adversas. El grupo expuesto a estrés, presentaba adaptaciones emocionales y psicológicas como menos ansiedad, mayor curiosidad y exploración, y mayor control cognitivo, debido a un aumento en el volumen de la CPF y regulación neuroendocrina (menores niveles de ACTH) en condiciones de estrés (Lyons, D. M. et al., 2007). En este punto, la cuestión se centra en cómo actúa el estrés, ¿influirá éste a nivel genético? y si es así, ¿podría ser transmitido a la descendencia? Las respuestas a estos interrogantes viene dada desde Lamarck, quien apoyaba la influencia del medio ambiente a un determinado fenotipo. En este caso la teoría Lamarckiana es sustituida por una visión más actual, la epigenética que investiga sobre cómo el medio ambiente, la conducta y el estilo de vida intervienen en la transmisión intergeneracional (Kaliman, P., 2017). La epigenética, es el estudio de los cambios heredables en elementos reguladores del desarrollo y expresión genética, que no implican alteraciones en la secuencia de nucleótidos. Estas variaciones modifican la estructura y el grado de condensación de la cromatina, afectando directamente a la expresión de la información génica y, por ende, al fenotipo. Las principales modificaciones en los nucleosomas son: la metilación del ADN y las modificaciones de histonas (Robles, R. G. et al., 2012). En un estudio con ratas llevado a cabo por Weaver, I. C. et al. (2004), se descubrió que el gen del receptor de glucocorticoides (GR) del hipocampo, se expresaba en menor