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La Pintura de Isabel Quintanilla (II)

Ruiz-de-Lacanal, María-Dolores

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La pin u a de Isabel Quin anilla (y II) Po MI Dolo es RUIZ DE LA CANAL Y RUIZ-MATEOS El ilusionismo o og á ico en su ob a. Si obse amos supe icial y o malmen e la ob a a ís ica de Isabel Quin anilla, en especial sus dibujos, ap eciamos un cie o pa ecido con la o og a ía; muy acusado, si la obse ación no es di ec a sino a a és de sus ep oducciones lo que se explica en es e caso po a a se de imágenes isuales- o og á icas an es que de pin u as p opiamen e dichas. A aíz de es e pa ecido o mal, sea di ec o o o og á ico, la c í ica (44) y el público en gene al p esuponen ecuen emen e la dependencia de su a e del pa ón o modelo o og á ico, p esupues- o que sin duda no puede se aplicado indis in amen e a oda la p oducción ealis a con empo ánea. La u ilización de la imagen o og á ica como pun o de pa ida pa a la labo c ea i a, an ca ac- e ís ica de los pin o es hipe ealis as y o o ealis as ame icanos, es ajena a la ob a de los pin o es ealis as mad ileños y más conc e- amen e a la p oducción de Quin anilla, cuya ob a pa e de la imagen isual pe cibida di ec amen e de la ealidad misma. La obje i idad y p ecisión que de ella se desp ende no se debe a la máquina o og á ica, sino a un absolu o dominio écnico de las pinceladas y de los azos que llegan a se casi impe cep ibles. Su p oceso de elabo ación es len o y pe sonal, consis en e en la plasmación de líneas y o mas y no de pun os simul áneos cap ados po la máquina (45). Hay aún un azonamien o más con unden e que aleja la ob a de Quin anilla del modelo o og á ico de ini i amen e; la a is a, además de posee dos len es, y no una como la cáma a, posee cue po (44) Signi ica i o es el comen a io de Go ied S ello, quien en la e is a C i ik und In o ma ion, agos o de 1970, e e ido al "Encuen o de Dibujo de Da ms ad ", decla a la "escla i ud" de su a e de la o og a ía y su "pa ecido a un álbun de o os". C í ica que ambién se e ie e a o os pin o es ealis as españoles. Así, Gaya Nuño, J.A., en La Pin u a española del siglo XX, Ibé ico-Eu opea de Ediciones, Mad id, 1979, p. 430, de An onio López Ga cía dice: "es indudable que su pin u a de ei e ado p incipio de imi ación o og á ica ...". (45) S elze . O o: A e y o og a ía, Ba celona, 1981, p. 100. 216  Mi DOLORES RUIZ DE LA CANAL Y RUIZ-MAIEOS y alma, de lo que esul a una imagen pic ó ica no sólo is a sino subje i amen e i ida (46). Se a a pues, no sólo de una imagen ep oducida, sino en ique- cida, ma izada, y elabo ada a pa i de su p opia i encia de la ealidad is a; una pin u a u o de su conocimien o de la ealidad cuya apa iencia ex e io plasma (47). Conocimien o, en de ini i a, que pe mi i á a Isabel Quin anilla aspasa los lími es del me o ilusionismo o og á ico. Acla ada la posible con usión en e "pa ecido o og á ico" y "u ilización del medio o og á ico", que an os malen endidos c ea, podemos ya aden a nos en lo que consis e ealmen e el ilusio- nismo o og á ico de su pin u a. Empecemos po expone el sen ido a ís ico del é mino "ilusio- nismo": Todo a e en aña cie o "ilusionismo", siendo, como es la pin u a, la c eación de un espacio ic icio o ingido; y muy especial- men e lo es la pin u a de ca ác e ealis a, llamada jus amen e ealis a po la ilusión, con usión o engaño que p o oca en el espec a- do que la con empla, en elación a la ealidad que ielmen e ep e- sen a (48). Así, hablamos del ilusionismo de las pin u as de Zeuxis, cuyas u as pin adas engañaban a los pája os que llegaban a pico ea las; o la cabeza del caballo pin ado po Apeles, an iel a o os caballos, que és os, los de e dad, lo omaban po eal y elinchaban. Es as anécdo as explican el engaño o con usión que p o ocaba la pin u a ealis a de la An igüedad a los ojos del público a eniense (49). De igual o ma an e una pin u a ealis a con empo ánea, el espec ado su e asomb o, se sien e isualmen e engañado (50), pe o si el a eniense asemejaba u as pin adas con u as de e dad, el espec ado con empo áneo an e el ealismo que le es coe áneo exclama con asomb o su pa ecido con la ealidad o og a iada. ¿Po qué ilusionismo con e e encia al pa ón o og á ico y no ilusionismo con e e encia a la imagen isual di ec a y na u al? A es a p egun a, aplicada a la ob a de Quin anilla, p e endemos esponde . Es ob io que exis en muchas di e encias en e un espec ado a eniense y uno del siglo XX; como exis en muchas en e el ealismo (46) Gomb ich, E.: A e e ilusión, Ba celona, 1975; Cap. VII: "Condiciones de la ilusión", pp. 181-213. (47) Ho mann, Hans: Sea ch o he Real, Ed. Weeks and Hayes, E.E.U.U., 1967, pp. 40-54. Explicación del p oceso c ea i o y su complejidad. (48) Clai , Jean: L'A Vi an , 36-37 ( e . ma . 1973). (49) Sabais, H. W.: Realismo y ealidad, Da ms ad , 1975. (Décima con e encia). (50) Asomb o o con usión, pe o nunca "engaño" comple o -sólo isual pues qui ando pája os y caballos, no sabemos, ni siquie a anécdo as, de pe sonas de cual- quie época que llegue a iden ica pin u a con ealidad. O a cosa es deci "Cada pin o ha c eado con su cuad o una nue a ealidad, una ealidad es é ica, que en sí misma ambién es eal". Sabais: "A e y ealidad"; exp. "Realismo y Realidad", Da ms ad , 1975. LA PINTURA DE ISABEL QLTINTANILLA  217 pic ó ico de la An igüedad y el con empo áneo. Podemos deci que a lo la go de la His o ia el concep o de "ilusionismo a ís ico" ha cambiado has a el pun o de pode se deci que hay "ilusionismos his ó icos" e "ilusionismos con empo áneos"; o como decíamos en onces pa a el é mino "Realismo", que exis en "ilusionismo" e "ilusionismos". Así se explica que una pin u a ealis a, cuyo ilusionismo consi- guió engaña los ojos de un espec ado a eniense, no "engañe" en la ac ualidad al público con empo áneo; y ice e sa, si se pudie a mos a una pin u a ealis a con empo ánea a un a eniense, lo que menos di ía de ella es que es " ealis a". Es o es debido a que el ilusionismo, en lo que se e ie e a pin u a ealis a, o lo que es lo mismo, la ilusión de ealidad es á en es echa elación con el sis ema de pe cepción isual de cada época y po se és e algo en con inuo cambio y e olución es lógico pensa que cada es adio e olu i o y cada época engan su p opio ilusionismo (51). Si el Realismo pic ó ico basa su sis ema de ep esen ación en lo isible, y lo isible es aquello suscep ible de pe cepción isual, al se el sis ema de pe cepción cambian e y e olu i o, es p opio deci que cada época end á sus p opios ilusionismos, ya que es án en unción de los mecanismos de pe cepción - isión- a los que a des inado a engaña . Así, "Los engaña ojos" de la pin u a del siglo XVII o los del ealismo del siglo XIX nos esul an hoy con encionalismos de escuela, sin que neguemos con ello que pa a sus con empo áneos pa ecie a una ansc ipción iel de la ealidad. Y en sen ido con a io, una imagen que a noso os nos pa ece ealis a, como puede se una o og a ía, mos ada a unos ojos p imi i- os (52) di ícilmen e econoce ía algo más que manchas o simplemen- e no e ía nada; es o se explica po que la imagen co esponde a un sis ema de ep esen ación que su sis ema pe cep i o aún no ha ap endido a e . En conclusión, el sis ema pe cep i o y su e olución en el iempo es el undamen o que explica los cambios del ilusionismo pic ó ico. Y uno de los ac o es que incide, si no de o ma de e minan e sí al menos muy in luyen e, es la écnica, que e mina á a ec ando al sis ema de ep esen ación ealis a. Digamos que la Humanidad ha ap endido a e y ha ac ecen ado sus posibilidades óp icas, unas eces de la mano del a e y o as (51) Wol lin, E.: Concep os undamen ales en la His o ia de a e, Ed. GG., Mad id, 1979, p. 14: "Todo a is a se halla condicionado po de e minadas posibilidades óp icas, a las que se encuen a inculado. No odo es posible en odos los iempos. La capacidad de e iene ambién su his o ia y el descub imien o de es os "es a os óp icos" es a ea elemen al en la His o ia del A e. (52) Gomb ich: Op. ci ., p. 259 ("Ojo inocen e"). 218  M4 DOLORES RUIZ DE LA CANAL Y RUTZ-MATEOS de la écnica. Has a al pun o es o es cie o que al analiza a un a is a y su es ilo a ís ico debemos aludi necesa iamen e, pa a su mejo comp ensión, a las posibilidades óp icas y al desa ollo écnico de su época. Po ejemplo, si hablamos del ealismo a ís ico de Vee me y el ca ác e ilusionis a que de él se desp ende, di íamos que pa ale- lamen e al abajo del pin o , un luygheus cons uía los p ime os p ismá icos, un Del Leeuwenhoch in en aba el mic oscopio y un asco empezaba a lima id ios pa a usa los como ga as. Decimos que en es a época de u o óp ico de la cáma a oscu a. Y es o explica en cie a medida su concepción ealis a de la pin u a y sus e ec os ilusionis as. Con es as acla aciones p e ias, ya es amos p epa ados pa a en ende el undamen o del ealismo pic ó ico de Quin anilla y el ilusionismo o og á ico que de él se desp ende. Fundamen o que encon amos en las posibilidades óp icas y el desa ollo écnico del siglo XX. Y nues a época, la de Isabel, es ambién de u o óp ico, has a al pun o que ha sido bau izada y de inida como "La e a óp ica" (53). Ella pa e de inales del siglo XIX y el descub imien o de la o og a ía, cuyo pos e io pe eccionamien o a ec ó al e eno a ís ico. Pin o es y o óg a os se dan la mano: Cou be , Delac oix, Ing es, Mille y Nada , Ca ja , Nég e y NIa ille. En la ac ualidad, la " ealidad o og á ica" ha sido ganando e eno a la pic ó ica, de al o ma, que el 90 % de las imágenes -no na u ales- que cap a hoy día el ojo humano son de o igen o og á- ico. No hay duda de que es és a -la ealidad o og á ica- la que ha llegado a encauza la pe cepción isual de nues o siglo (54). Las imágenes no na u ales de la o og a ía, cine, ele isión y publicidad han quedado asimiladas en nues a conciencia óp ica, ca ac e izando la o ma de e del siglo XX (55). Es a es la cla e pa a en ende el ilusionismo pic ó ico de la ob a de Isabel Quin anilla, con azón llamado "ilusionismo o og á- ico". Fo og á ico, po que como decíamos es la o og á ica nues a o ma de e ; de aquí que el público, an e el ealismo de Quin anilla, alude an es a la o og a ía que a la p opia ealidad isual; y o og á- ico, po que la p opia pin o a ha asimilado en su conciencia óp ica el ma e ial o og á ico, enseñándole o mejo mos ándole una o ma de e y una o ma de " ompe l'oeil". (53) S elze , O o: Op. ci ., "In oducción". p. 15. (54) Wol gang Becke : Ambigüedad de lo eal. In en o de me odización". (Ambi- güi é du éel: Essai de mé hodisa ion). Ca . Exp. "Hype éalis es amé icains. Realis es Eu opéens", Pa ís, 1974. (55) No sólo se de ine en el siglo XX la o ma de e como " o og á ica", sino que ambién se habla de la eo ía del "conocimien o o og á ico". J. Fe a e Mo a: La iloso ía ac ual, Mad id, 1978, p. 106. LA PINTURA DE ISABEL QUINTA NILLA  219 Todos en in, espondiendo a las ca ac e ís icas y asgos de nues o siglo, uncionamos isualmen e in luenciados po las ep o- ducciones o og á icas, a la ez que nues a conciencia de lo " eal" queda codi icada po el pa ecido con ella. En esumen: en una época en que odo se pe cibe y se alo iza, según los esquemas de la imagen isual o og á ica, la ob a ealis a con empo ánea ha c eado la ilusión o og á ica, la única que a nues os ojos c ea la ilusión de ealidad. Isabel Quin anilla no hace o a cosa pues que pa iendo de los mecanismos de su pe cepción isual -ojos del siglo XX- aplica el alo cognosci i o que su p opia pe cepción iene. La pin o a lo ha exp esado así: "Pin o lo que eo, es más, lo que conozco" (56). El ealismo de Isabel Quin anilla La ob a de Isabel Quin anilla se encuad a den o del amplio pano ama de los ealismos a ís icos con empo áneos que hemos is o an es como un cla o exponen e del Realismo igu a i o español. Realismo a cuyas ilas se apun an nume osos a is as españoles, an o pin o es como escul o es, en e los que cabe ci a : An onio López Ga cía, F ancisco López He nández, Julio López He nández, Ma ía Mo eno y Amalia A ia en e o os (57). Pese a es a ligada en cuan o a concepción a ís ica con és os u o os pin o es y escul o es ealis as españoles el ca ác e pe sonal de su ealismo, p ime asgo que lo de ine, hace que su ob a se nos mues e lo su icien emen e indi idualizada como pa a man ene su independencia po encima de cualquie pa alelismo que en e ellos pudié amos es ablece (58). Po o o lado, y con espec o al pano ama in e nacional ac ual de es a endencia, enemos que deci que Isabel Quin anilla llega a su madu ez a ís ica a inales de la década de los 60, cuando las co ien es eu opeas y ame icanas ( o o ealismo, hipe ealismo, e c.), empiezan a mani es a se, sin llega a es a de inidas como ales; po lo que unimos al ca ác e pe sonal de su ealismo una ayec o ia a ís ica aislada y ajena a los de o e os de o as co ien- es ealis as con empo áneas, especialmen e a las ame icanas (59). (56) En e is a con Isabel Quin anilla. No iemb e 1982. (57) Vid., po ejemplo:- Amón, San iago: "Con empo a y Spanish Realis s", Malbo ough Fine A , Lond es, 1973.- Dyckes, William: "Spanish A Now. The New Spanish Realis ", A Lugano Re iew, XVII/7 Sep. 1973, pp. 29-33. - Ca . Exp.: "Realismo Español Con empo áneo", Mad id, 1976. Tex o: Juan a. Agui e. Págs. 9-11. (58) Decla aciones de Isabel Quin anilla y F ancisco López He nández pa a Pe e Sage y su lib o Nue as o mas de ealismo, Mad id, 1981, p. 218: "Cada uno elige un camino pa a log a una me a común". (59) "Es a es la endencia más ce cana al supe ealismo ame icano, pe o poco 220  M4 DOLORES RUM DE LA CANAL Y RUTZ-MATEOS Po odo es o, las ca ac e ís icas de la ob a de Quin anilla y su concepción a ís ica se desp enden del es udio di ec o de la misma y sólo aludi emos a o os ealismos de signo di e en e -po ejemplo, el o o ealismo- pa a que nos si a de con as e, con el in de que sus asgos esenciales, an o los no edosos como los adicionales, queden lo su icien emen e esal ados. El ealismo igu a i o de Isabel Quin anilla consis e básicamen- e en la c eación de una imagen pic ó ica que oma como pun o de pa ida la ealidad isual, la desc ibe sin llega a idealiza la y p o undiza en su signi icado (60). La desc ipción ha sido concebida po Isabel no como un copia la imagen isual simplemen e, sino como un egis a su huella lumínica, en un in en o po ap ehende la dis ancia inma e ial en e los obje os, desc ibe ealis amen e los elemen os p opios y abs ac os de la pin u a, -luz, colo , línea, ex u a-, lle ando a cabo una e le- xión sob e la pin u a misma (61). La desc ipción, así en endida, ca ece de alo en sí misma y lle a a "lo ep esen ado" al bo de de lo anecdó ico. Sin emba go, p o undiza en su signi icado, y lejos de es ablece una selección emá ica indisc iminada, la elige en unción de una mo i ación pe sonal, ecogiendo su p oyección en la misma (62). Podemos deci , pues, que su ealismo, po un lado, pa e de una aducción di ec a del modelo pa a con e i se en pin u a y esponde a las leyes, pos ulados y ecu sos que le son p opios; po o o, es el u o del conocimien o obje i o de la ealidad, que incluye el ca ác e i encial y subje i o que oda ealidad conlle a, esul ando una ealidad o un ealismo más complejo. Al in oduci es e aspec o i encial de la ealidad, la pe cep- ción de su pin u a nos lle a al campo subje i o de la con emplación in e p e ación, ni el que hemos ealizado conside ándolo como ealismo ascendido po sus signi icados p o undos o ealismo co idiano haciendo alusión a la emá ica elegida. Es as ideas se aducen en su ob a en una imagen cons an e y pe manen e a lo la go de su ayec o ia a ís ica como hemos is o en el análisis de su ob a. En una ap eciación e olu i a és a, podemos e las a ian es y los lími es pic ó icos y concep uales del ealismo de Quin anilla, iene que e con él. His ó icamen e, nada". Ma chan Fiz, Simon: Del A e Obje ual al A e del Concep o, 1960-70, Mad id, 1972, p. 70. (60) Pe e Sage : Op. ci . p. 121. (61) Quin anilla, Isabel: "El ealismo ac ual". Tesis de licencia u a. Di . Vic o ia- no Pa do Galindo. Cá ed a de Dibujo del Nlo imien o. Facul ad de Bellas A es de San Fe nando. :Mad id, Ene o 1982. (62) En e is a pe sonal con Isabel Quin anilla. No iemb e 1982. "Es algo que sucede na u almen e sin p emedi ación y po causas que me esul a muy di ícil expli- ca . Has is o hace un momen o ese cuad o pequeño con las lo es. E an unas lo es que es aban allí, en mi es udio, y que du an e unos días no se me había ocu ido pin a las. De p on o supe que las pin a ía -quizá, pienso aho a, po que pensé que ya es aban apun o de mo i -". LA PINTURA DE ISABEL QUINTANILLA  221 que aunque impo an es no al e an lo exp esado como subs ancial y p imo dial en su concepción y ealización pic ó ica. Jun o a a iaciones de ca ác e ep esen a i o, en e los que cabe señala la enuncia p og esi a a la igu a humana, son signi ica i os los cambios o males y de a amien o. Ap eciamos cómo Isabel a enunciando p og esi amen e, desde sus p ime os cuad os has a sus ob as más ecien es, a la ex u a de las pinceladas en busca de un esul ado más acabado, más neu o; lo que a ace cando su ob a a los e ec os pic ó icos de los hipe ealis as y o o ealis as (63). Sin emba go, no exis en cambios en sus plan eamien os a ís icos. La p eocupación obsesi a po el sis ema pe cep i o que ca ac- e iza a aquéllos (64), pe manece ajena a la inquie ud de la pin o a, pa a quien sigue siendo más impo an e el a amien o ealis a de las o mas, elegidas és as po una mo i ación pe sonal. Tampoco ha cambiado el ins umen al, ya que lejos de hace suyos la pis ola o el esg a iado de los hipe ealis as y o o ealis as, Isabel sigue siendo iel al pincel y al lápiz; aho a bien, ha llegado a al dominio de la écnica de las eladu as y del cla oscu o que ha conseguido la in eg ación pe ec a de la supe icie pic ó ica. El ges o de la pincelada ha desapa ecido y el e ec o es no edoso pues se ob iene un engaño o " ompe l'oeil" más au én ico, pe ec o aun cuando se obse a la pin u a de ce ca. Su ob a sin emba go pe manece den o de los lími es del ealismo igu a i o ac ual, po que sigue basándose en la aducción pic ó ica de las cosas que le odea, an es que en el in e és po los p ocesos óp icos bajo la que se mani ies an. En su madu ez pic ó ica, su ob a se mues a apa en emen e más ía, más asép ica, pe o sólo apa en emen e po que bajo su aplas an e obje i idad siguen la iendo las conno aciones pe sonales y la a mós e a i encial que nos pe mi e conside a la como ealis a, en un sen ido adicional. Su pin u a, po o o lado, u iliza el sis ema adicional de ep esen ación espacial -p axis euclediano-ilusionis a- y ha man eni- do el o ma o no mal, pequeño en elación al na u al; sigue usando la pe spec i a del ealismo clásico, pe o inco po ándole unos pun os de is a más ce canos y a e idos, siemp e den o de los lími es de las posibilidades de la isión na u al. Es o hace que su ealismo enga el asgo del " ealismo adicio- nal" pe o con empo aneizado; con empo aneidad que consigue po la p ác ica de los medios ilusionis as coe áneos. No hay en la ob a de Quin anilla la sensación de i ealidad que se desp ende de o os ealis as con empo áneos, sino que esul a (63) P ie o Ba al, F. NI 1 .: "Realis as e Hipe ealis as, dos concep os undamen- ales en el A e", Rey. Gaze a del A e, 10 (Año 1, 1973), p. 23. (64) Abadie, Daniel: "Hipe ealisme", VII Biennale de Jeunesse. Cen o Nacional de A e Con empo áneo de Pa is, 1971, pp. 73-76. 222  Mi- DOLORES Ru z DE LA CANAL Y RUTZ-MATEOS "más delicado y sensible" (65) g acias a la a mós e a ín ima y cálida que les en uel e. Como esumen de las di e encias en e el ealismo de Quin ani- lla y el hipe ealismo ame icano, bas e deci que si és e es, según J.0. Hucleix, "como e la ealidad con ga as blancas, es una ealidad cegado a, una especie de alucinación, un desbo damien o de las eo ías plás icas, una especie de mís ica del silencio" (66), pa a quien es o esc ibe, el ealismo de nues a pin o a es un e sin ga as, sin máquina o og á ica, sino con la sola mi ada humana, plena, a en a, es una ealidad co idiana y en añable -no ex añable, un comedimien o, un lenguaje de signos lumínicos y c omá icos; la ealidad ans o mada en ealidad po la sensibilidad y el a e. Lo que de ine, pues, el ealismo de Quin anilla es el sen ido p o undo que de ella se desp ende, su conocimien o de la ealidad i ida y co idiana y es lógico que sea es e sen ido el que nos si a en de ini i a a la ho a de aplica un adje i o a su pin u a: Co idiano, o mejo la co idianeidad de su ealismo, haciendo hincapié en su sen ido ascenden e. Co idiano pe o no "mágico", adje i o del que la c í ica ha abusado demasiado (67); ascendido, po que posee el asgo de lo ex ao dina io. Bás enos deci , pa a esumi , que la ob a de Quin anilla pe e- nece a un ealismo a ís ico de signo es ic amen e con empo áneo, en el que se une an o los apo es adicionales de los ealismos his ó icos, como aquellos o os pe sonales y no edosos. El sen ido de la "co idianeidad" en su ob a Hay quien, en la ob a de Isabel Quin anilla, ha is o una alusión a la c isis de lo mode no y de la ci ilización u bana; hay quienes en en su ealismo la de ensa de una iloso ía de la ida, no consumis- a, no e asi a y sencilla; quienes a i man que a a és de su pin u a se pod ía analiza su pe enencia a un es a o social y a pa i de ello deduci una isión c í ico-social y polí ica. An e es as pos u as que op an po la isión del Realismo bajo el p isma de la polí ica, sólo podemos alega que Quin anilla, a is a, pin a. (65) Sage , Pe e : Op. ci ., p. 150. (66) Sage , Pe e : Op. ci ., p. 232 (No a N2 8, Cap. 11. En e is a con J. Caumon de J.0. Hueleix. 22. V. 72). (s7) Sob e "Realismo mágico": - Bone , J.M.: "Realisme Mágique, Realisme Quo idienne", L'A Vi an , 17, Pa ís, 1971. - Ca . Exp.: "Magis e Realismus in Spanien Heu e", Kuns kabine Hanna Bekke om Ra h, F ank u am Main, 1970. Tex o: E. Wu henow. LA PINTURA DE ISABEL QUINTANILLA  223 Pin a pe o no analiza. Pin a es pa a Isabel un comp oba y p esen a "lo eal" an es que un de ini se. Y lejos de la in ención de o os ealis as de o ganiza un pensamien o o una especulación c í ica, en su pin u a, po la ue za con que en ella se mani ies an los obje os y se es de su en o no, el lado c í ico, o la ama polí ica se di umina. An es que oma pos u as o de ini se po de e minadas o mas de ida, su ealismo consis e en p esen a lo que "es", y lo es sin necesidad de adje i os (68). Su pin u a es el esul ado de un mi a a en amen e a su en o no; un e lexiona o e en su pu eza y obje i idad la ealidad más ce cana, de lo que esul a á un mundo a ís ico lleno de in uiciones sencillas y ascenden es (69). Isabel ha mi ado a su al ededo , y a en a a las emociones que desp ende en su espí i u la imagen co idiana de odo cuan o le odea, ha sen ido la necesidad de ec ea lo en un mundo pic ó ico de alo es lumínicos, de espacios ingidos y de c oma ismos. Y po esa capacidad del A e de "con e i cualquie cosa ín imamen e sen ida en el ango de lo uni e sal" (70), su ealidad, la que ue a conc e a, pa icula y biog á ica ha quedado g acias a su labo c ea i a, ealmen e ascendida. Es e, c eo, es el sen ido p o undo de su ealismo a ís ico: lo que ue a pe sonal y ajeno, quizás i ial y anecdó ico, como son los ges os, luga es, eco idos u obje os de su ida, ha sido ans o mado en su ob a en agmen os pic ó icos de co idianeidad bajo el signo de lo a empo al, de lo pe ec o e inal e able. Obje os y se es a ís icos que se bas an a sí mismos po que sus coo denadas empo o-espaciales son ya las del mundo del A e; el espacio ingido, el iempo unas eces de enido, o as eliminado, e ocado o suge ido; el momen o aislado, ecogido en su agmen a ia y absolu a ealidad; el ges o, congelado; los obje os en un espacio que o ma pa e de ellos mismos. Isabel pin a "Flo es en un aso" (1975), "El Can áb ico" (1974), "F anchesco niño" (1969) o "Máquina de cose " (1971), e c. y en ellos pin a el iempo que ma chi a las lo es -unas lo es que se ma chi a on un día-; pin a el a a dece en que ue is o el ma , con la emoción de una ez p ime a -y la emoción pe manece-; pin a el momen o aquel en que F anchesco, su hijo, e a aún un niño; pin a el iempo y su inexo able paso, un iempo que ue más (68) De acue do con la concepción ilosó ica con empo ánea ealis a, "Las ealidad s (obje os, en idades, e c.) exis en independien emen e del hecho de se conocidas, pe cibidas, ap ehendidas, pensadas, e c.. Los obje os exis en po sí mismos y en sí mismos, independien emen e del hecho de se expe imen ados". Du an D ake: "The App oach o C i ical Realism", en Essays in C i ical Realism, Lond es, 1920; omado de: Fe a e Mo a, J.: La iloso ía ac ual, Alianza Edi o ial, Mad id, 1978, pp. 37-38. (69) Sage , Pe e : Nue as o mas de ealismo, Mad id, 1981, p. 165. (70) Tapies, An oni: La p ác ica del A e, A iel, Ba celona, 1973, p. 385.