scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

La problemática ecdótica de la Crónica de Juan II a propósito de una reciente edición de su primera parte

Funes, Leonardo; Benítez Guerrero, Carmen

Full text

XLI Seminario de Edición y Crítica Textual Buenos Aires 2021 ISSN (en línea) 2683-9199 © 2021 Incipit ISSN (en línea) 2683-9199 Publicado por Seminario de Edición y Crítica Textual Palacio Sarmiento M. T. de Alvear 1650 (C1060AAD) - CABA República Argentina [email protected].ar Incipit está indizada en las siguientes bases de datos bibliográficas: mla (Modern Language Association), dialnet (Universidad de La Rioja, España), International Medieval Bibliography (Universidad de Leeds, Inglaterra), Fondazione Istituto Internazionale di Storia Economica Francesco Datini (Prato, Florencia, Italia), Centre de documentation Andre Georges Haudricourt (cnrs, Francia), medievalia (Universidad Autónoma de México), Portal del Hispanismo (Instituto Cervantes, España), ibz (Internationale Bibliographie der geistes-und sozialwissenschaftlichen Zeitschiftenliteratur / International Bibliography of Periodical Literature on the Humanities and Social Sciences), ibr (International Bibliography of Book Reviews of Scholarly Literature on the Humanities and Social Sciences), estas dos últimas con sede en Berlín (Alemania). Boletín Bibliográfico de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval (www.ahlm.es) La revista está categorizada en el nivel de excelencia del Sistema Latindex (Grupo 1) e integra el Núcleo Básico de Revistas Científicas del CONICET. INCIPIT Fundador †Germán Orduna Director Leonardo Funes Secretaria de Redacción Ma. Mercedes Rodríguez Temperley Consejo Editorial Hugo O. Bizzarri (Université de Fribourg) Gloria B. Chicote (Univ. Nac. de La Plata) Lilia E. F. de Orduna (IIBICRIT) José Luis Moure (IIBICRIT) Jorge N. Ferro (IIBICRIT) Ma. Mercedes Rodríguez Temperley (IIBICRIT) Carina Zubillaga (IIBICRIT) Juan Héctor Fuentes (IIBICRIT) Suscripciones y Canje Silvia Nora Arroñada Consejo Asesor Vicenç Beltran (Università di Roma “La Sapienza”) Juan Carlos Conde (Magdalen College, University of Oxford) Giuseppe Di Stefano (Università di Pisa) Laurette Godinas (Universidad Nacional Autónoma de México) Alejandro Higashi (Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa) Maxim P. A. M. Kerkhof (Radboud Universiteit Nijmegen) José Manuel Lucía Megías (Universidad Complutense de Madrid) Alberto Montaner Frutos (Universidad de Zaragoza) Joseph T. Snow (Michigan State University) Isabel Uría (Universidad de Oviedo) Incipit es el boletín anual del Seminario de Edición y Crítica Textual (secrit). Destinado a difundir los trabajos del Seminario, publica colaboraciones originales dedicadas a los problemas y métodos de edición y crítica textual de obras españolas de la Península y de América, desde la Edad Media a nuestros días. También entran en su campo desde problemas codicológicos y noticias de archivos y repositorios bibliográficos, hasta temas de lengua, estructura y estilo vinculados al texto o a la historia del texto. Ejercerá la dirección el Director del secrit, asistido por un Consejo Editorial y Asesor integrado por especialistas de la Argentina y del extranjero, que cumplirán funciones de referato. Antiguos miembros del Consejo Asesor In memoriam Keith Whinnom †1986 (Universidad de Exeter) Derek Lomax †1992 (Universidad de Birmingham) Ángel Battistessa †1993 (Universidad de Buenos Aires) Ignacio Chicoy-Daban †1997 (Universidad de Toronto) Lloyd Kasten †1999 (Universidad de Wisconsin) Manuel Alvar †2001 (Universidad Complutense-Madrid) Guillermo Guitarte †2001 (Boston College) Rafael Lapesa †2001 (Universidad Complutense-Madrid) Bruce Wardropper †2004 (Duke University) Diego Catalán †2008 (Universidad de California) Margherita Morreale †2012 (Università degli Studi di Padova) Alberto Varvaro †2014 (Università di Napoli) Alberto Blecua †2020 (Universidad Autónoma de Barcelona) INCIPIT XLI (2021) ÍNDICE Artículos zaderenko, Irene: Narraciones épicas en la Estoria de España alfonsí ..........9 martín-iglesias, José Carlos y María Eugenia Pérez gordillo: El Liber Ihesv de Juan Gil De Zamora (OFM) en sus tres manuscritos conservados: una panorámica de su transmisión ...............39 Hook, David: Los Mss. españoles/panibéricos de Richard Heber, coleccionista del S. xix .........................................................................87 Documentos / eDiciones cossío olavide, Mario: Edición crítica del Lucidario romanceado castellano (Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla, Ms. 148) ....... 143 notA reseñA Funes, Leonardo y benítez guerrero, Carmen, “La problemática ecdótica de la Crónica de Juan II a propósito de una reciente edición de su primera parte” ...........................................................................231 reseñAs David Arbesú (edición, notas y estudio introductorio). Sendebar. Libro de los engaños e los asayamientos de las mugeres. Newark, Delaware, Juan de la Cuesta, Hispanic Monographs, 2019 (Florencia Miranda) ... 257 Fernando Riva. “Nunca mayor sobervia comidió Lucifer”. Límites del conocimiento y cultura claustral en el Libro de Alexandre. Madrid-Frankfurt, Iberoamericana-Vervuert, 2019 (Leonardo Funes) ....... 266 Ana Basarte y Luciana Cordo Russo (comps). Géneros literarios medievales. Buenos Aires, Eudeba, 2019 (Carina Zubillaga) ................273 José Julio Martín Romero. El Nobiliario Vero y el pensamiento aristocrático del siglo xv. Madrid-Frankfurt, Iberoamericana-Vervuert, 2019 (Leonardo Funes) ....................................................................... 277 Lucas Fernández, Teatro completo (Farsas y églogas), ed. de Julio Vélez-Sainz y Álvaro Bustos Táuler, Cátedra, col. Letras Hispánicas, 2021 (Patricia García Sánchez-Migallón) .........................283 Philippe Artières, La experiencia escrita. Estudios sobre la cultura escrita contemporánea (1871-1981). Traducción de Estela Consigli. Buenos Aires, Ampersand, 2019 (Giselle Carolina Rodas) .................. 288 Amaranth Borsuk, El libro expandido. Variaciones, materialidad y experimentos. Buenos Aires, Ampersand, 2020 (María Celeste Riscino) .....................................................................295 Nota reseña 237 la Problemática ecdótica de la CróniCa de Juan ii Incipit XLI (2021), 231-253 primera mitad del siglo xv. En los períodos previos, siempre hubo, en lo que se refiere a la crónica regia, un poder hegemónico ordenando la escritura del pasado: Alfonso X, Alfonso XI, Enrique II y Enrique III, cada uno en su momento era referencia única del lugar del poder. En tiempos de Juan II todo eso estuvo en disputa: Fernando de Antequera, Juan II, el Condestable don Álvaro de Luna, los infantes de Aragón, el príncipe don Enrique, Juan Pacheco, se repartieron ese poder e impidieron, por razones diversas, que prevaleciera una única perspectiva narrativa que organizara una versión más o menos homogénea de la historia reciente. Esa contienda se plasma en la fragmentación de la crónica y en la heterogeneidad de sus puntos de vista políticos (fundamentalmente las posturas a favor o en contra de don Álvaro de Luna). Una de las consecuencias es esta tradición textual tan compleja y dispar, que convierte la edición de la Crónica de Juan II en un desafío intelectual casi insuperable. Esto es visible ya en la solución de compromiso que implica la publicación, en 1517, de la Crónica por parte de Galíndez de Carvajal. Veamos su justificación ante “la variedad de los escriptos desta Crónica, y como unos tomaron de otros callándolos, y de alguna diversidad de opinión que entre ellos ovo”: Mi determinacion fué una vez poner á la letra lo que cada uno ordenó; é viendo que el volumen fuera muy prolixo y grande, y que desto se siguiera alguna confusion y manera de contrariedad, é considerando que Fernan Perez de Guzman, que aunque lo calla, es de creer vió todos los auctores desta Crónica, fué varon noble, prudente y verdadero, y se halló á los mas de los hechos de aquel tiempo, é como mejor informado cogió de cada uno lo que le pareció mas probable, y abrevió algunas cosas tomando la sustancia dellas, porque así creyó que convenia, y sobre todo, que esta Crónica estaba en la cámara de la Reyna Doña Isabel [...] y que su Alteza tenia esta Crónica de Fernan Perez en mucho precio y estimacion, por mas aucténtica y aprobada; dexé mi opinion, y sigo la de la Reyna Católica que tengo por mejor [...]. Mas [...] como censor de las otras crónicas destos Reynos y desta, porque así me fué mandado que 238 leonardo Funes - carmen benítez guerrero las corrigiese y emendase, [...] puse la dicha Crónica de Fernan Perez en aquella sinceridad y perficion que Fernan Perez la copiló y escribió, y añadí en principio della el prólogo de Alvar Garcia por memoria dél (Rosell, 1953: 274). Lo que se publica, entonces, es la refundición atribuida a Fernán Pérez de Guzmán revisada por Lorenzo Galíndez de Carvajal. Se trata, en rigor, de una ordenación del relato del pasado desde la perspectiva de los Reyes Católicos; es decir, desde un nuevo momento historiográfico en que hay un poder hegemónico que centraliza esa visión histórica. Puede ser que el juicio de Benito Sánchez Alonso sea demasiado severo, pero no le falta razón cuando concluye que “[c]on ello privó a la crítica moderna de base segura para enjuiciar aisladamente cada parte y abrió la puerta a numerosas conjeturas, añadiéndose nuevos nombres de posibles colaboradores” (1947: 301). Esta edición de Galíndez (Logroño, Arnaldo Guillén de Brocar, 1517) se convirtió en el textus receptus de la Crónica de Juan II, a pesar de que los diversos estudiosos y editores de los siglos siguientes eran conocedores de su compleja elaboración y varios intentaron identificar los testimonios primitivos o sus copias modernas, además de conjeturar nuevas atribuciones3. Así, por ejemplo, don Benito Monfort, que en 1779 reimprime en su taller de Valencia la edición de 1517, no tiene empacho en decir, en el largo prólogo que le agrega, que “[e]n tanta variedad de opiniones [sobre posibles autores intervinientes] no parecerá temeridad arriesgar también la nuestra” (1779: vii). Y sostiene la autoría de Juan de Mena sobre la base del testimonio de cartas tomadas de un sospechoso Centón Epistolario del Bachiller Fernán Gómez de Ciudad Real, médico del rey Juan II, más otras conjeturas referidas a Juan Rodríguez del Padrón y Mosén Diego de Valera. Pero en el aspecto editorial, se limita a reproducir la edición de Logroño, alegando que lo hace sobre un ejemplar que conserva anotaciones manuscritas del propio Galíndez de Carvajal con vistas a una reimpresión de la obra. 3 Hubo al menos dos reimpresiones en el siglo xvi: Sevilla, Andrés de Burgos, 1543 y Pamplona, Tomás de Porralis, 1591. 239 la Problemática ecdótica de la CróniCa de Juan ii Incipit XLI (2021), 231-253 Seguimos en las mismas con Cayetano Rosell, en 1877, que nos ahorra la incorporación de las elucubraciones de Monfort en su prólogo “primeramente por lo difusas y enmarañadas, después porque nada concluyen, y más que todo por haberlas tenido presentes para refutar sus inducciones el Sr. D. José Amador de los Ríos” (Rosell, 1953: vii). Pero, otra vez, se limita a reproducir la edición de Galíndez. Y eso, a pesar de que ya Amador de los Ríos había llamado la atención sobre el Ms. A (testimonio de la segunda sección), noticia y opinión que Rosell sigue al afirmar que se trata de un “preciosísimo monumento que, á ser hoy conocido, daria inmenso valor á la historia de este período de la vida de Juan II, torpemente contrahecha y mutilada en la que dió a luz Galindez de Carvajal” (1953: viii). Ante la objeción que le hace llegar Alfred Morel-Fatio, instándole a publicar esa versión original, Rosell se excusa alegando el estado deplorable del manuscrito, “la angustia del tiempo y otras circunstancias”. Todo esto le critica Antonio Paz y Meliá cuando, finalmente, en 1891, edita esta segunda parte de la Crónica según el Ms. B, que es una copia del siglo xvi con abundantes anotaciones de Zurita y corregido con el Ms. A, en los tomos XCIX y C de la Colección de documentos inéditos para la historia de España. Ya en el siglo xx destaca la importante labor de Juan de Mata Carriazo, editor de la Colección de crónicas españolas, dentro de la cual, como ya se ha dicho, publicó la Crónica del Halconero y su Refundición. Pero en lo que concierne a nuestro texto, ya en 1952 publica unas “Notas para una edición de la Crónica de Álvar García”, donde anuncia el hallazgo del Ms. S en la Biblioteca Colombina y la preparación de una edición crítica del texto. En 1982 aparece finalmente esta edición, pero resulta ser una edición parcial, que cubre solamente los años 1406-1411, y aunque posee un aparato de variantes de los tres testimonios, está falto de un estudio crítico que justifique sus decisiones editoriales, 240 leonardo Funes - carmen benítez guerrero lo que se promete para un segundo tomo que no llegó a publicarse por fallecimiento del historiador. Diez años antes de esta publicación, fue la filóloga italiana Donatella Ferro la que editó, aunque también de modo parcial, la primera parte de la Crónica atribuida a Alvar García de Santa María (Ferro, 1972). Previamente, varios estudiosos editaron pasajes aislados de esta primera parte a fin de documentar acontecimientos históricos específicos. Ferro provee la siguiente lista: Georges Cirot (1926) transcribe pasajes de los ff. 21v, 82r y 22v del Ms. P. Charles Aubrun (1935) transcribe pasajes de los ff. 187r-205v del Ms. P. Juan de Mata Carriazo (1946) cita pasajes brevísimos del Ms. S sobre el capítulo de las Canarias; y en otro trabajo (1947) transcribe pasajes referidos a los años 1407 y 1409-1419 del mismo Ms. S. Isabel Macdonald (1948) transcribe numerosas citas del Ms. P referidas a Fernando de Antequera en su biografía sobre este personaje. Francisco Cantera Burgos (1952) utiliza varios pasajes como testimonios históricos en su monografía sobre Alvar García de Santa María. Francisco López Estrada (1964) transcribe en español moderno el relato de la conquista de Antequera por el infante don Fernando en el Ms. S (con consultas puntuales del Ms. P). El trabajo ecdótico de Donatella Ferro permitió disponer en una publicación moderna de una versión cronística hasta entonces sólo consultable en los manuscritos. Lamentablemente, la decisión de editar una selección y no el texto completo de esta primera parte, más los criterios ecdóticos seguidos, reducen los méritos de la publicación. La selección es el resultado del cotejo de la versión de Alvar García con la Refundición publicada por Galíndez de Carvajal: sólo se publica aquello que ha sido eliminado en la crónica impresa por Galíndez o que ha sido muy 241 la Problemática ecdótica de la CróniCa de Juan ii Incipit XLI (2021), 231-253 reformulado. Cotejando con la edición de Michel Garcia y de acuerdo con su numeración de capítulos, lo que se publica es lo siguiente: Prólogo y primeros diez capítulos. Año 1408: final del cap. 102 y caps. 103-114. Año 1409 (pero 1410): caps. 148-150. Año 1410: final del cap. 155 y caps. 16-17. Año 1411: caps. 205-206. Año 1414: fragmento del largo cap. 328 (coronación de Fernando de Antequera) y caps. 330-335 y 345-355 (sin solución de continuidad se incluye el cap. 356 correspondiente a 1415). Año 1415: final del cap. 390 y caps. 391-394 (falta frase final). Año 1417 (pero 1416): caps. 409-416 y caps. 417-419 del año 1417. Sin año: caps. 445 de 1419 y 446-472 de 1420. Agrega el “Testamento del Serenísimo Rey don Juan el Segundo” (pp. 227-245). En cuanto a la elección del texto base, Ferro argumenta lo siguiente: Riproduco il manoscritto della Real Academia de la Historia (M.) perché, discendente del manoscritto della Biblioteca Capitular y Colombina (S.), è piú chiaro e poco si differenzia da quest’ultimo spesso illeggibile. Presenta maggiori diversità il manoscritto della Biblioteca Nazionale de Parigi (P.), che forse è il piú vicino all’originale perduto, ma non l’ho scelto per due motivi: la sua incompletezza che mi avrebbe costretto a ricorrere al testo degli altri manoscritti per le parti mancanti, e la poca importanza delle differenze testuali (Ferro, 1972: xxi). Evidentemente, los criterios seguidos no resultan pertinentes de acuerdo con los estándares actualmente vigentes de la disciplina ecdótica. Y si bien cualquier historiador interesado en cuestiones políticas y 242 leonardo Funes - carmen benítez guerrero culturales del reino castellano en la primera mitad del siglo xv contaba con las ediciones de Paz y Meliá y de Ferro para complementar lo publicado por Rosell en la BAE, amén de las ediciones de Carriazo (las ya citadas más la Crónica de don Álvaro de Luna), no deja de resultar sorprendente que todavía hoy sigamos esperando la edición y estudio modernos de textos de la relevancia del que nos ocupa. Uno de los motivos principales de esta carencia puede residir en la dificultad inherente a este tipo de trabajos, intrínsecamente interdisciplinares, y en algunas de sus fases altamente ingratos. Prueba de ello es la labor de un estudioso tan calificado como Juan de Mata Carriazo, quien, a pesar de dedicar tantos años al texto de la primera parte de la crónica de Juan II, solamente llegó a publicar una versión muy parcial al final de su vida. Ahora vemos culminada esa tarea en un trabajo que restaura en su entidad propia esta primera parte de la crónica, y que incorpora los descubrimientos realizados en los últimos años en el campo de la historiografía bajomedieval –algunos verdaderamente importantes, como los materiales hallados por Francisco Bautista que aportan luz sobre este texto, aunque estén más propiamente relacionados con su continuación–. En efecto, en una serie de artículos, Bautista (2012, 2014, 2015) pone el foco en la problemática historiográfica de los comienzos del siglo xv, con especial atención a los oscuros orígenes del cargo de cronista oficial y a las partes primera y segunda de la Crónica de Juan II. Se trata de una investigación que impacta de lleno en nuestro conocimiento de ese momento de transición entre un primer y un segundo ciclo de la evolución cronística castellana del que hablábamos al comienzo. Pues bien, frente a la opinión tradicional que, aceptando lo dicho por Lorenzo Galíndez de Carvajal, atribuye a Alvar García de Santa María la autoría de la primera sección de la Crónica (1406-1420), Bautista encuentra nueva documentación que modifica definitivamente esta idea: se trata del Ms. L1369B del Archivo Histórico Nacional (Madrid), que contiene papeles diversos referidos a la primera mitad del siglo xv. Los 243 la Problemática ecdótica de la CróniCa de Juan ii Incipit XLI (2021), 231-253 folios que se ocupan de los 1420-1439 habrían pertenecido, con mayor seguridad, a Alvar García de Santa María, y en ellos, específicamente en el f. 91, se demuestra que este autor fue nombrado cronista en 1421 y tuvo a su cargo la redacción de la segunda parte (1420-1434) y no de la primera, cuyo autor, designado por los tutores, la reina madre doña Catalina y el infante don Fernando de Antequera, de identidad desconocida, cumplió sus funciones hasta su muerte en 1420. Michel Garcia es uno de los principales estudiosos de la historiografía castellana bajomedieval desde un punto de vista histórico-literario, con importantes trabajos sobre las crónicas del Canciller Ayala y sobre las crónicas del siglo xv. Ya en su conferencia sobre la crónica castellana en el siglo xv, leída en el II Congreso Internacional de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval en 1987 (Garcia, 1992), ofrece un panorama innovador de todo el ciclo evolutivo que llega a mediados del siglo xvi. Esta línea de investigación se ha continuado en una serie de trabajos sobre códices misceláneos, sumarios y crónicas que ahora constituyen el mejor respaldo científico tanto para el estudio como para la edición de la primera parte de la Crónica de Juan II. El estudio parte de la localización del texto en el contexto de la historiografía sobre el reinado, identificando las distintas redacciones ya mencionadas y presentando los aspectos relacionados con la creación del texto que tienen una repercusión incuestionable en su concreción: su carácter contemporáneo a los hechos, los avatares en torno a su construcción y las principales ideas en torno al autor, toda vez que Garcia acepta la nueva evidencia aportada por Bautista en contra de la autoría de Alvar García de Santa María (capítulo I). Una vez diferenciada la primera parte dentro de ese “nudo gordiano” del que hablara Juan de Mata Carriazo, se entra en el análisis exhaustivo de la crónica. En primer lugar, el examen de su materialidad manuscrita y la historia de los códices conocidos, que permiten al autor adentrarse en los recovecos de la crítica genética y marcar el carácter inconcluso del texto, amén 244 leonardo Funes - carmen benítez guerrero de valorar la hipótesis de una versión distinta a la que transmitía el modelo de los testimonios conservados y que habría podido aprovechar el refundidor en su tarea de arribar a una crónica completa (haya sido Fernán Pérez de Guzmán u otro). Son sin duda sugestivas las relaciones que se establecen entre la cualidad de la crónica como “memoria del tiempo presente” y las características constitutivas del texto, tanto en lo que afecta al contenido como a la forma, o al proceso de elaboración (capítulo II). Es importante subrayar esta puntualización: el cronista como testigo presencial de los hechos narrados ya se había dado con el Canciller Ayala, la novedad estricta es la actuación de un cronista como “testigo presencial que escribió al calor de los hechos” (p. 39; itálicas nuestras). Por esa línea se continúa a la hora de examinar las características formales de la primera parte (capítulo III), así como la selección y el tratamiento de las fuentes de información (capítulo IV). Garcia analiza con todo detalle los giros y recursos que permiten al cronista asegurar un “efecto de verdad” y de objetividad de lo narrado y, al mismo tiempo, tomar distancia o evitar las cuestiones políticamente espinosas. En este recorrido asistimos a la propia conformación de la crónica, nos adentramos casi sin darnos cuenta en el taller del cronista para, finalmente, llegar al análisis del contenido propiamente dicho (capítulo V), siempre sin perder de vista la preocupación por contemplar el texto no solo en su contexto histórico o ideológico, sino en su propia realidad, intelectual y física. Llegados a este punto, Michel Garcia se enfrenta a la necesidad de buscar un responsable del trabajo de escritura que ha ido describiendo con tanto detalle en las páginas previas, para lo que parte de unas reflexiones generales muy oportunas de considerar en otros casos que comparten características con éste en cuanto a la oscuridad de la figura del autor, y que ponen de manifiesto los peligros de no poder evadirnos de nuestra mentalidad contemporánea, que tiende a analizar el texto a partir de las condiciones del autor (capítulo VI). 245 la Problemática ecdótica de la CróniCa de Juan ii Incipit XLI (2021), 231-253 En este caso, Michel Garcia opera con la mejor metodología, mediante el análisis del texto, la documentación contemporánea y los escasísimos testimonios directos, para diseñar con bastante precisión el perfil del cronista: se trata de alguien que ha dedicado mucho tiempo al servicio de la realeza castellana o del tutor, Fernando de Antequera, razón por la cual debió de cumplir ciertas funciones de más prestigio que la de cronista; tenía, lógicamente, acceso a la documentación de cancillería y diálogo con los principales miembros de la corte. Todo ello verifica, agregamos, un aspecto importante de la transición al nuevo ciclo historiográfico: la instauración del cargo de cronista oficial luego de la muerte de Pero López de Ayala. Esto se hace con un objetivo claro: que el nuevo cronista no tuviera un rango tan alto ni injerencia en la toma de decisiones, por lo que no podía ser ni Canciller Mayor ni alto dignatario eclesiástico. Es evidente que la figura de poder que supervisa esta operación es Fernando de Antequera, como lo demuestra el contenido de la crónica, una copia de la cual (el propio Ms. S) fue entregada no casualmente a Fernando el Católico como si se tratara de una crónica de don Fernando, su abuelo, y no de la minoridad de Juan II. La coronación de Fernando como rey de Aragón significó una distorsión del objeto de la crónica, que pasó a ocuparse mayormente de acontecimientos ajenos al reino castellano; y finalmente la temprana e inesperada muerte del personaje afectó la redacción misma de los años finales del período historiado, reducidos en muchas partes a anotaciones breves, a la espera de una formulación más amplia y acabada que nunca se produjo. Estas circunstancias llevan a Michel Garcia a conjeturar la intervención de un colaborador o de un segundo cronista en esta sección final. Sobre la base de estas hipótesis muy bien argumentadas, finalmente se arriesga una conjetura sobre la identidad del autor y de su colaborador: tales serían Diego Fernández de Vadillo y Alvar García de Vadillo. 246 leonardo Funes - carmen benítez guerrero Los argumentos aducidos son de calidad dispar. Queda sin respuesta la siguiente objeción: cómo congeniar la comprobación de que Diego Fernández todavía gozaba de su posición de Veinticuatro de Sevilla en 1432 con la declaración de Álvar García de Santa María, en el documento hallado por Bautista, de que fue nombrado cronista en 1421 por fallecimiento del cronista anterior, a cuyos deudos se les había ordenado entregar a don Álvar los papeles referidos a la crónica4. Más allá de estas conjeturas identificatorias, son de destacar las conclusiones a las que llega Garcia con su análisis en lo que respecta, de nuevo, al proceso de composición de la crónica y su propuesta bicéfala para la autoría, que tienen sus propias implicaciones en la historia del texto. Resulta especialmente interesante para reflexionar sobre los procedimientos de trabajo del cronista, y la dimensión intelectual del autor en este periodo, la hipótesis sobre el redactor que se establece a partir de la consideración de las notas localizadas en las partes finales de la crónica (p. 79). Antes de pasar a la sección del estudio que sirve de presentación a la edición, se ofrece al lector un último capítulo de valoración general de la obra (capítulo VII). Las consideraciones de Enrique de Villena, muy críticas del modo de elegir cronistas sin la debida formación humanista, sirven para complementar la imagen que nos ha quedado del cronista y su colaborador. Michel Garcia destaca aquí la riqueza informativa del texto, que compensa la falta de elaboración formal dibujada a lo largo del análisis previo. Podemos añadir que esa riqueza informativa no se refiere solo al contenido sobre los hechos de un reinado, sino –y precisamente gracias a esa falta de elaboración formal– sobre la labor del historiador y los recovecos, frecuentemente oscuros a nuestros ojos, por los que transitaron los cronistas en la Baja Edad Media. En conjunto, se trata éste sin duda de un trabajo que ayuda a reflexionar sobre cuestiones comunes al conjunto de la historiografía 4 La misma objeción plantea Víctor Muñoz Gómez en su reseña de esta edición (2021: 978), con el aval de su propia investigación sobre el personaje, más el de otros historiadores del período. 253 la Problemática ecdótica de la CróniCa de Juan ii Incipit XLI (2021), 231-253 Rafael Marco y Viñas. Colección de documentos inéditos para la historia de España, tomos XCIX y C. rosell, Cayetano, ed., 1953. Crónicas de los reyes de Castilla. Desde don Alfonso el Sabio hasta los Católicos don Fernando y doña Isabel. Madrid: Atlas, 3 tomos. (Biblioteca de Autores Españoles, vols. LXVI, LXVIII y LXX. Publicación original: Madrid, Rivadeneira, 1877). sáncHez alonso, B., 1947. Historia de la historiografía española. I. Hasta la publicación de la Crónica de Ocampo (...-1543). Segunda edición revisada y añadida. Madrid: CSIC.