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Los infantes de Carrión del Cantar cidiano y su nula historicidad

Martínez Díez, Gonzalo

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HID 34 (2007) 207-223 HID 34 (2007) LOS INFANTES DE CARRIÓN DEL CANTAR CIDIANO Y SU NULA HISTORICIDAD go n z A l o mA r t í n e z dí e z Catedrático Emérito Universidad Rey Juan Carlos (Madrid) 1. EL TÍTULO DE INFANTES En los últimos decenios se han transcrito y publicado, poniéndolos así fácilmente a disposición de todos los historiadores, la práctica totalidad de la documentación altomedieval de la catedral y monasterios leoneses; del mismo modo han visto también la luz una buena parte de las colecciones diplomáticas de las catedrales y monasterios castellanos y gallegos. Con todos estos materiales accesibles hoy a nuestra inmediata consulta y utilización es lógico que estemos en condiciones de revisar y aun de enmendar, no porque seamos ni más inteligentes ni más trabajadores que nuestros maestros e investigadores de hace cincuenta años, algunas de las conclusiones y aseveraciones de estos. Este es el caso de la pretendida historicidad de los así llamados “infantes de Carrión”, protagonistas notables de más de la mitad del Cantar del Mío Cid, desde el verso 13721 hasta casi el final mismo del poema, hasta el verso 37082. Estos “infantes de Carrión” fueron identificados por don Ramón Menéndez Pidal en su magna obra cidiana3 con ciertos confirmantes de varios diplomas, asignándolos como personajes perfectamente reales e históricos un puesto, el de hijos del conde Gonzalo Ansúrez, en el árbol genealógico del linaje de los Banu Gómez, condes de Saldaña y Carrión durante los siglos X y XI. En esta nota pretendemos revisar a la luz de la nueva documentación accesible y con el máximo respeto y admiración hacia el insigne maestro las conclusiones 1. Edición A. mo n t A n e r , Cantar de Mío Cid, Barcelona 1993, verso 1372: Aquí entraron en fabla – los ifantes de Carrión. En adelante citaremos como C.M.C. con el número del verso. 2. C.M.C., 3708: Dexémosnos de pleitos – de ifantes de Carrión. 3. r. me n é n d e z Pi d A l , Obras Completas, IV, Cantar de Mío Cid. Texto, Gramática y Vocabulario, vol. II, 4ª edic., Madrid 1969, 535-559; Obras completas, VI y VII, La España del Cid, vol. II, 7ª edic., Madrid 1969, 556-557 y 817-819. 208 HID 34 (2007) 207-223 GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ que este un día propuso en su magna obra de investigación cidiana y demostrar que los dos hermanos, presuntos “infantes de Carrión”, no responden a ningún personaje realmente histórico y no coinciden con ninguno de los miembros del linaje de los Banu Gómez de Saldaña y Carrión, y que por lo mismo en este punto, como en otros muchos, no podemos mantener la pretendida historicidad de nuestro admirable cantar épico. Trataremos, pues, de reunir aquí todas las noticias que acerca de la identidad, de la genealogía y de las relaciones familiares de los varios miembros del linaje del Banu Gómez en los años finales del siglo XI nos suministran los diplomas de muy diverso origen, comprobando que no coinciden con los datos del C.M.C. referentes a los así llamados “infantes de Carrión”. Ya el hecho mismo de designar casi continuamente a los dos llamados “infantes de Carrión” como tales infantes nos está apuntando su procedencia de la más alta cuna, de la más alta nobleza, como requería el significado atribuido al vocablo infante en la documentación leonesa hasta el año 1.100. En la Colección diplomática del monasterio de Sahagún4 hemos hallamos este calificativo hasta un total de once veces: cinco para designar conjuntamente a Urraca y Elvira, las dos hermanas de Alfonso VI, como illas infantes5; tres a dicha doña Elvira como infante donna Elvira6; una más aplicado a su hermana doña Urraca como infante domna urraccha7, otra presentando al infante navarro, Ramiro, hijo del rey García de Nájera como Raimirus infans Garcie regis filius conf.8. Y finalmente una única vez fuera del ámbito de la realeza al ser aplicado a doña Teresa, hija del magnate don Gonzalo Núñez de Lara y de doña Goto, como ipsa infantula nomine Teresa9. Ni en un único caso a lo largo de más de un millar de diplomas se aplica el vocablo infante ni a un solo vástago de la clase popular o de la baja nobleza. Parecido es el significado del término infans en la colección diplomática de la catedral de León10. Son catorce11 las ocasiones en que hemos encontrado este vocablo en los 1.309 documentos anteriores al año 1100; en la primera de ellas datada el año 967 se hace referencia al rey Ramiro III al que califica como infans, indicando así su minoría de edad: regnanti Ranemiro infans, anno primo regni sui12; en el segundo diploma del año 959 hace referencia a la infanta Elvira, 4. m. he r r e r o d e l A Fu e n t e , Colección diplomática del monasterio de Sahagún, vol. II (1000-1073) y vol. III (1073-1109), León 1988. En adelante Sahagún, doc. 5. Sahagún, doc. 771, 934 y 949. 6. O.c., doc. 868, 996 y 1018. 7. O.c., doc. 727. 8. O.c., doc. 781. 9. O.c., doc. 950. 10. e. sá e z – C. sá e z – J. m. ru i z As e n C i o , Colección documental del archivo de la catedral de León,vol. I (775-952), León 1987; vol. II (953-985), León 1990; vol. III, (986-1031), León 1987; vol IV (1032-1109), León 1990. En adelante Catedral de León, doc. 11. Hemos descartado otra mención del año 952 en Catedral de León, doc. 256 de una infante acerca de la cual no se aporta ningún dato que permita su identificación: …dicendo eo quod in recluso de illa infante suam kartam abuisset… et inquisierunt una pariter cum illa infante suos kartarizios et nichil inuenerunt. 12. Catedral de León, doc. 401. HID 34 (2007) 207-223 Los infantes de Carrión del Cantar cidiano y su nula historicidad 209 hija de Ramiro II: de illa infante domna Giluira13; un tercer diploma del año 1032 alude a una infanta doña Teresa: emptas de illa infante domna Teresia14, que por la fecha del documento sólo puede corresponder a la infanta doña Teresa, la hermana de Alfonso V e hija de Vermudo II, que parece ser la misma a la que el tal documento califica como reina: et illas duas porciones de ipsa aqua de regina domna Tarasia15. Posteriores son las citas de una infanta doña Fronilde, hija de Pelayo y Guntina localizadas en cuatro diplomas de entre 1019 y 1044 hasta seis veces: … infante domna Fronildi, prolis Pelagii et Gutine16, designada como infanta por estar casada con Piniolo Vermúdez, hijo ilegítimo del rey Vermudo II17. El resto de las siete citas de infantes se refieren todas ellas a los hijos o hijas de los reyes de León Fernando I y su esposa doña Sancha; la primera de ella da cuenta de cuando el pequeño infante García, hijo de los monarcas citados fue llevado a Galicia el año 1053: In ista era LXLI leuauit episcubo [sic] domno Crisconio ad illo infante domno Garcia ad Galletia18. La siguiente cita de una infante corresponde al año 1079 y a la infanta doña Urraca: …ut facerem ad uobis domna mea infante domna Urraca kartula perfiliationis19. En otro diploma del año 1096 encontramos nueva mención de una infans con referencia a doña Elvira hermana de los anteriores García y Urraca: Geluira infans sororis eivs conf.20. Finalmente en otro documento se citan hasta tres veces la misma doña Urraca como infantem domnam urrakam o infantissa domna urraka y a su hermana doña Elvira como infantem domnam Geloiram21 La suma categoría nobiliaria y social de que gozaban todos los personajes, varones o mujeres, que recibían el título de infantes se encuentra acorde con el orgullo con que el C.M.C. presenta a los infantes de Carrión presumiendo de su prosapia o linaje: …mío Cid es de Bivar - e nós de los condes de Carrión22, …Nós de natura somos - de condes de Carrión23, ...podremos casar con fijas - de reyes o emperadores, ca de natura somos - de condes de Carrión…24 …Los de Carrión - son de natura tal, non ge las devíen querer -- sus fijas por varraganas25. 13. O.c., doc. 315. 14. O.c., doc. 909. 15. Ibídem. 16. O.c., doc. 1019, 1022, 1027 y 1044. 17. m. to r r e s se V i l l A , Linajes nobiliarios de León y Castilla. Siglos IX-XIII, León 1999, 114. 18. Catedral de León, doc. 1090. 19. O.c., doc. 1174. 20. O.c., doc. 1290. 21. O.c., doc. 1244. 22. C.M.C., v. 1376. 23. O.c., v. 2549. 24. O.c., v. 2553-2554. 25. O.c., v. 3275-3276. 210 HID 34 (2007) 207-223 GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ El fundamento de este orgullo y soberbia de que hacen alarde los infantes de Carrión lo confiesa Minaya en el Cantar reconociendo que los infantes son del linaje de los Banu Gómez, pero que hoy han decaído en las mayores bajezas: De natura sodes - de los de Vanigómez, Onde salíen condes - de prez e de valor, Mas bien sabemos - las mañas que ellos han oy26. Con razón presumían de pertenecer a una familia, la de los Banu Gómez, que durante más de doscientos años, desde los años finales del siglo IX, venía siendo agraciada por los reyes leoneses con la dignidad condal en uno o varios de sus miembros en todas sus generaciones y a la que se había confiado el gobierno de una gran parte de las tierras palentinas desde sus fortalezas de San Román de Entrepeñas, Saldaña y Carrión de los Condes. 2. EL LINAJE DE LOS BANU GÓMEZ El origen de este linaje nobiliario que desempeñó un papel estelar en las tierras occidentales del reino leonés, en concreto en las comarcas palentinas de San Román de Entrepeñas, Saldaña y Carrión, ciudad esta última que de ellos recibirá el apelativo de los Condes, creemos que ha quedado elucidado recientemente con el conocimiento más exhaustivo de la documentación altomedieval del reino leonés. El primero de los Banu Gómez del que tenemos abundantes noticias es Diego Muñoz al que encontramos ya el 1 de noviembre del 936 al lado del rey Ramiro II confirmando una donación a San Isidro de Dueñas27. El mismo Diego Muñoz aparece otorgando el año 940 con toda su familia, su esposa Tigridia y sus hijos Munio, Gómez, Elvira y Osorio el acta fundacional de San Román de Entrepeñas en las montañas palentinas. El avance de la repoblación de la meseta en la segunda mitad del siglo X conducirá a Diego Muñoz y a sus descendientes a asentarse primero en Saldaña y luego en Carrión. Una primera teoría, representada por fray Justo Pérez de Úrbel28 y don Julio González29 identificaba a este conde Diego Muñoz con un personaje lebaniego del mismo nombre, hijo de Munio y Gulatrudia y hermano de Vistrilli, Baudilio, Tedegonzia y Relefreda. Pero con ocasión del I Congreso de Historia de Palencia celebrado en diciembre de 1985 tanto la profesora Julia Montenegro30 como 26. O.c., v. 3443-3444. 27. J. ro d r í g u e z Fe r n á n d e z , Ramiro II, rey de León, Madrid 1972, 620. 28. Historia del condado de Castilla, Madrid 1945, I,. 449-451. 29. Historia de Palencia, Palencia 1984, 162. 30. En torno a los orígenes familiares de Diego Muñoz, el primer conde de Saldaña, en Actas del I Congreso de Historia de Palencia, tomo II: Fuentes documentales y Edad Media, Palencia 1987, 339-351. HID 34 (2007) 207-223 Los infantes de Carrión del Cantar cidiano y su nula historicidad 211 nosotros mismos31 tuvimos ocasión de exponer nuestras dudas acerca de esta identificación del Diego Muñoz Banu Gómez con su homónimo lebaniego, ya que ni los hechos históricos ni la cronología de ambos son fácilmente conciliables y las raíces históricas del Diego Muñoz, el Banu Gómez, más bien apuntan hacia un progenitor llamado Muñoz Gómez afincado en la comarca más oriental de Palencia, no lejos de Guardo y Saldaña. Nuestra teoría se ha visto confirmada y aun ampliada con nuevas sugerencias por la profesora Margarita Torres Sevilla en su gran estudio sobre Los linajes nobiliarios de León y Castilla. Siglos IX-XIII, en el que sugiere con gran margen de probabilidad que el Munio Gómez, padre de Diego Muñoz, sería el mismo conde también conocido como Abolmondar Albo, el apresado a orillas del río Carrión, junto con su hijo Diego y los también condes Nuño Fernández y Fernando Ansúrez, por el rey Ordoño II tras la batalla de Valdejunquera el año 92032. De acuerdo con estos tres últimos estudios el origen de los Banu Gómez habría que hacerlo arrancar de un ancestro de este linaje de finales del siglo IX, de nombre Gómez, y del que procedería la designación de todos sus descendientes al estilo árabe como los Banu Gómez. Durante los doscientos años que transcurren desde finales del siglo IX hasta la época cidiana el linaje de los Banu Gómez partiendo desde las altas tierras de la montaña avanzará hacia el sur, siguiendo el curso del río. Carrión hasta su confluencia con el Pisuerga en Dueñas, manteniendo siempre en algún miembro de la familia el título condal y ejerciendo el señorío sobre las tierras de Saldaña y Carrión. No vamos aquí a ocuparnos íntegramente de la complicada historia de esos doscientos años de poder condal de los Banu Gómez; nos remitimos a otros trabajos nuestros anteriores33; únicamente precisaremos que en ese largo período cabe dividir la historia del linaje en dos tramos: el primero de ellos se extiende hasta la desaparición hacia 1020 del último de los cuatro hijos varones del conde Gómez Díaz, a saber, Velasco Gómez, Sancho Gómez, García Gómez y Munio Gómez, sin descendencia varonil alguna34, lo que permitió que el puesto de cabeza del linaje fuera asumido por los descendientes de su tío Fernando Díaz. Este primer tramo del linaje de Banu Gómez podemos representarlo así: 31. g. mA r t í n e z di e z , Los condados de Carrión y Monzón: sus fronteras, en Actas del I Congreso de Historia de Palencia, tomo II: Fuentes documentales y Edad Media, Palencia 1987, 245-248; La familia condal de Carrión ,en Actas del III Congreso de Historia de Palencia, tomo II: Historia Medieval, Palencia 1995, 551-560. 32. m. to r r e s se V i l l A , o.c., 236-239. 33. Los condados altomedievales: Castilla, Monzón y Carrión, en Repoblación y Reconquista. Actas del III Curso de Cultural Medieval. Centro de Estudios del Románico, Aguilar de Campoo 1993, 115-125; La familia condal de Carrión, en Actas del III Congreso de Historia de Palencia, tomo II: Historia Medieval, Palencia 1995, 551-560. 34. m. to r r e s se V i l l A , o.c., 236-274. 212 HID 34 (2007) 207-223 GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ Tras la muerte del gran conde, que fue García Gómez I, pasa la jefatura del linaje a otro miembro de la familia, a Diego Fernández de Saldaña, primo carnal del difunto e hijo de Fernando Díaz, que inicia así el segundo tramo del linaje de los condes de Carrión, el que verdaderamente nos interesa aquí pues alcanza inclusive a todos los años en que vivió Rodrigo Díaz de Vivar. Para mejor poder seguir la evolución del linaje de los condes de Carrión ofrecemos el siguiente cuadro genealógico: HID 34 (2007) 207-223 Los infantes de Carrión del Cantar cidiano y su nula historicidad 213 3. LOS INFANTES DE CARRIÓN SEGÚN EL CANTAR Los llamados infantes de Carrión son designados en el Cantar con los nombres de Diego y Fernando35; este orden en que aparecen hasta en siete ocasiones sugeriría, en el caso de tratarse de personajes reales e históricos, que el mayor en edad sería Diego, el primeramente citado, aunque es bien cierto que en otra única ocasión son nombrados en el orden inverso, Fernando y Diego36. Además de estos versos en que son citados únicamente con su nombre personal, no faltan oras ocasiones en que tales infantes de Carrión son citados en el C.M.C. no sólo con su nombre, sino también por este nombre acompañado del patronímico González, esto es, como Diego González37 y Ferrán González38, equivalente a hijos de Gonzalo, filiación expresamente consignada en el Cantar: Mucho eran alegres Diego e Fernando, Estos fueron fijos del conde don Gonçalo…39. …e vio venir a Diego e a Fernando, amos son fijos del conde don Gonzalo…40 Como pertenecientes al bando de los infantes y patrocinadores de los mismos, sin indicarnos en ningún caso el parentesco que podía unir a cada uno de ellos con los citados infantes, intervienen en el Cantar una serie de personajes, a saber: El conde don García Ordóñez, tenente de Nájera, personaje perfectamente conocido y de gran relieve histórico41. Ansur González42, al que basándose en su patronímico Menéndez Pidal supone hermano de los dos infantes de Carrión, aunque el Cantar no lo indique en ningún momento43 y sea un desconocido que no tiene cabida en el árbol genealógico de los Banu Gómez. El conde Gonzalo Ansúrez44, al que el mismo Menéndez Pidal atribuye la paternidad de la pareja de infantes, sin que el Cantar en ningún momento afirme tal paternidad ni indique el patronímico del conde don Gonzalo, padre de los infantes. Gómez Peláyet o Gómez Peláez, conde del linaje de los Banu Gómez, nieto de Gómez Díaz II, personaje perfectamente histórico y coetáneo de los hechos narrados en el Cantar45. 35. C.M.C., v. 1901, 2267, 2352, 2440, 2536, 2725 y 3009. 36. C.M.C., v. 2168. 37. C.M.C., v. 2282, 3353 y 3646. 38. C.M.C., v. 2282, 3236, 3291 y 3624. 39. C.M.C., v. 2267. 40. C.M.C., v. 2440. 41. C.M.C., v. 3007: El conde don García. 42. C.M.C., v. 2172, 3008, 3373 y 3672. 43. La España del Cid, Madrid 1969, II, 556. 44. C.M.C:, v. 3008 y 3690. 45. C.M.C., v.. 3457. 214 HID 34 (2007) 207-223 GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ Álvar Díaz, al que esta vez con todo acierto Menéndez Pidal presenta y prueba documentalmente que era cuñado de García Ordóñez, como casado con Teresa Ordóñez, según un diploma del monasterio de San Cristóbal de Ibeas datado el 25 de diciembre de 110746, la cual Teresa Ordóñez nos consta por otro diploma del año 1080 ser hermana de Rodrigo Ordóñez, Diego Ordóñez y Argilo Ordóñez47, el cual Rodrigo Ordóñez consta a su vez ser hermano del conde García Ordóñez, como se consigna en un tercer documento otorgado por Rodrigo Ordóñez en 1092 y confirmado por su hermano García en Nájera con esta fórmula: el conde García, hermano de este Rodrigo, que mandó escribir esta carta, en Nájera48. Si cotejamos los datos del Cantar de Mío Cid con lo que sabemos del linaje de Banu Gómez, condes de Carrión, vemos que no es posible encajar lo que aquel dice con los conocimientos históricos contrastados, especialmente lo relativo a Asur González y a los propios infantes Diego González y Fernando González, En primer lugar es cierto que en el segundo de los cuadros genealógicos que hemos aportado más arriba existen dos hermanos Diego y Fernando, pero que no se llaman Diego González ni Fernando González, sino Diego Ansúrez y Fernando Ansúrez, como hijos, no de ningún conde don Gonzalo, sino como eran en realidad, prole del conde Ansur Díaz. El desconocimiento del autor del Cantar del linaje de los Banu Gómez y la inexactitud de los datos familiares de los supuestos infantes de Carrión es total; sólo coincide en haber atribuido, no sabemos si casualmente, a sus protagonistas dos nombres personales, Diego y Fernando, por otra parte muy comunes en la época, que coinciden con dos hermanos miembros del linaje. Pero todavía resulta mucho mayor la violencia a la que somete Menéndez Pidal la realidad histórica para hacerla coincidir con los datos del Cantar; al admitir y afirmar respecto de los infantes de Carrión que no hay duda que son los mismos hermanos Diego y Fernando González, de quienes el antiguo juglar nos dice que “Han part en la cort” y que son “de natura de condes de Carrión” y que son “de natura de condes de Carrión” como hijos del conde don Gonzalo Ansúrez49: Pues bien, en la realidad histórica, bien acreditada en los diplomas de la época, los dos únicos hermanos que llevan los nombres de Diego y Fernando no son hijos de Gonzalo Ansúrez, sino hermanos del tal Gonzalo Ansúrez, como hijos los tres del conde Ansur Díaz, tal como hemos representado en el cuadro genealógico que hemos ofrecido anteriormente. Del mismo modo hemos de rectificar otra de las afirmaciones de Menéndez Pidal referente al conde Pedro Ansúrez, al que como hermano de Gonzalo Ansúrez 46. g.. mA r t í n e z di e z , Diplomatario de San Cristóbal de Ibeas, en Boletín de la Institución Fernán González, núm. 185, año 54 (1975) 692-694: …ego Albar Didat una cum uxore mea Teresa Ordonnet… 47. g. mA r t í n e z di e z , Colección documental del monasterio de San Pedro de Cardeña, Burgos 1998, doc. 359: Nos quidem Ruderico Ordoniz et Didaco Ordoniz et Tarasia Ordonizet A(r)gilo Ordoniz…. El documento se presenta mal datado por un error del copista que omitió en la fecha una C. 48. J. m. gA r r i d o gA r r i d o , Documentación de la catedral de Burgos (804-1183), Burgos 1983, doc. 49: …comite Garsia, frater istius Roderici, qui han cartam fieri precepit, in Nagara. 49. La España del Cid, Madrid 1969, II, 556. HID 34 (2007) 207-223 Los infantes de Carrión del Cantar cidiano y su nula historicidad 215 presenta como tío de sus supuestos hijos Diego y Fernando cuando en la verdad histórica el grado de parentesco que unía a los llamados Pedro, Gonzalo, Diego y Fernando era el de ser hermanos como hijos los cuatro de Ansur Díaz y de sus dos esposas: la primera de nombre desconocido, la segunda llamada Justa Fernández. Hijos de la primera esposa lo fueron ciertamente Pedro y Ansur, mientras Diego y posiblemente también Fernando tuvieron como madre a Justa Fernández50. Existe todavía otra contradicción mayor entre la historia y la hipótesis pidaliana de que este Diego pudiera en algún momento haber sido uno de los infantes de Carrión, “esposo” de una de las hijas del Cid, ya que el tal Diego Ansúrez, (ya que no existe ningún Diego González o hijo del conde don Gonzalo), había muerto en torno a un decenio antes de que el Cid conquistara Valencia, lugar donde se ubican las legendarias bodas. 4. DIEGO, EL ÚNICO VÁSTAGO DE LOS BANU GÓMEZ DE ESE NOMBRE EN EL SIGLO XI Si repasamos los documentos y diplomas del segundo decenio del siglo XI, como hizo en su valiosa tesis doctoral la profesora Margarita Torres, no encontramos ningún otro vástago del linaje de los Banu Gómez de Saldaña y de Carrión que nuestro Diego Ansúrez, desechando por inexistente a cualquier Diego González. Diego Ansúrez había alcanzado la dignidad condal ya el 19 de abril de 107551; la misma que, por otro lado, habían conseguido su padre Ansur Díaz y sus hermanos Pedro y Gonzalo Ansúrez52 por lo que bien podríamos designarle como el conde Diego. Hijo de la condesa doña Justa Fernández heredó una parte de los bienes de su familia materna en Asturias, que habían pertenecido a un tío de su madre Justa53. El 8 de septiembre de 1081 el conde Diego redactaba su testamento asignando dos tercios de sus bienes a las catedrales de León y Palencia y al monasterio de Sahagún para el caso que muriere en combate y no fuere hallado su cuerpo; en otro caso esos dos tercios irían a la iglesia elegida para su sepultura. El tercio restante a su única hija, que en el caso de que su hija muriera sin sucesión, se uniría a los dos tercios anteriores54. Probablemente su esposa se llamaba Tezgüenza Rodríguez, a la que encontramos el 4 de mayo de 1078 casada con un Diego Ansúrez55, y que reaparece, ya 50. m. to r r e s se V i l l A , o.c., 343-344 y 353-357 donde estudia este tramo del linaje de los Banu Gómez y aduce las citas diplomáticas que documentan todas las afirmaciones anteriores respecto al conde Ansur Díaz y sus cuatro hijos. 51. J. m. ru i z As e n C i o , Colección documental del archivo de la catedral de León (775-1230), IV (1032-1109), León 1990, doc. 1195: Didacus Ansuriz comes conf. 52. m. to r r e s se V i l l A , o.c., 347. 53. s. gA r C í A lA r r A g u e t A , o.c., doc. 75: …secundum illam iurificauit comite Ansur Sarraziniz auius de mater mea comitissa domna Iusta; doc. 79: In presentia comes Didacus Ansuriz confirmat. 54. J. m. ru i z As e n C i o , o.c., doc. 1224; m. he r r e r o d e l A Fu e n t e , Colección diplomática del monasterio de Sahagún (857-1230), III (1073-1109), León 1988, doc. 794. 55. m. he r r e r o d e l A Fu e n t e , o.c., doc. 767. 222 HID 34 (2007) 207-223 GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ Román de Entrepeñas81, de San Isidro de Dueñas82 o de Trianos83, por señalar tan sólo a aquellas instituciones religiosas más relacionadas con las tierras ancestrales de Fernando Ansúrez. Pero por don Rodrigo Jiménez de Rada sabemos que Fernando Ansúrez, junto con sus hermanos Pedro y Gonzalo, acompañaron a Alfonso VI en su breve destierro a Toledo el año 107284; también lo encontramos finalizando el siglo el 30 de septiembre de 1098 acompañando al monarca por tierras de Guadalajara y confirmando, sin la dignidad condal, entre otros notables, dos diplomas regios en favor del monasterio de Santo Domingo de Silos: Fernando Ansúriz conf.85 . Prescindimos de otro diploma en el que también aparece confirmando Fernando Ansúrez, ya que lo consideramos un falsificación tardía86. Por lo demás nos remitimos aquí a las líneas que respecto Fernando Ansúrez escribía el biógrafo de su hermano Pedro: De Fernando, el menor de la dinastía de los Ansúrez, no puede decirse otra cosa. Su fidelidad al rey desterrado no le acarreó recompensas visibles. Por el contrario, su nombre se pierde en los ecos cronísticos y documentales de la corte, para desdibujarse muy de tarde en tarde en meras menciones de ámbito local, al lado de su hermano Gonzalo. Las condiciones personales de uno y otro no debieron ofrecer claros estímulos a la ayuda protectora de su omnipotente hermano87. 8. CONCLUSIÓN Después de cuanto venimos aduciendo creo que queda meridianamente probado que no sólo pertenece a la más pura fantasía creadora literaria la historicidad de los episodios del Cantar de Mío Cid en que participan los llamados infantes de Carrión, sino también la propia realidad histórica de tales infantes. Nunca han existido infantes algunos de Carrión llamados ni Diego González ni Fernando González, hijos del conde don Gonzalo; y si hubo en el linaje de los Banu Gómez un conde don Gonzalo apellidado Ansúrez, este no tuvo ningún hijo que se llamara Diego o Fernando; sus hijos se llamaron Pedro y Rodrigo y nada les relaciona con el Cantar. 81. J. M.. ru i z As e n C i o – ir e n e ru i z Al B i – mA u r i C i o he r r e r o Ji m é n e z , Colección documental del monasterio de San Román de Entrepeñas (940-1608), León 2000. 82. C. m. re g l e r o d e l A Fu e n t e , El monasterio de San Isidro de Dueñas en la Edad Media. un priorato cluniacense hispano (911-1478). Estudio y colección documental, León 2005. 83. J. d e l A Fu e n t e Cr e s P o , Colección documental del monasterio de Trianos (1111-1520), León 2000. 84. J. Fe r n á n d e z VA l V e r d e , Rodericus Ximenius de Rada, Opera omnia I: Historia de rebus Hispanie sive historia gothica, en “Corpus Christianorum”. Continuatio Medievalis, núm. LXXII, Turnhout 1988, 196: Erant autem cum eo tres fratres uiri nobiles et fideles, scilicet, Petrus Anssurii, Gundisaluus Anssurii et Fernandus Anssurii, quos Vrraca regina fratris sui regis Aldefonsi custodie et consilio deputarat. 85. m. C. Vi V A n C o s gó m e z , Documentación del monasterio de Santo Domingo de Silos (954-1254), Burgos 1988, doc. 29 y 30; A. gA m B r A , o.c., doc. 146. 86. A. gA m B r A , o.c., doc. 149. 87. J. ro d r í g u e z Fe r n á n d e z , Pedro Ansúrez, León 1966, 21. HID 34 (2007) 207-223 Los infantes de Carrión del Cantar cidiano y su nula historicidad 223 Del mismo modo, si en linaje de los Banu Gómez hubo dos hermanos que se llamaron Diego y Fernando, estos ni se apellidaban González, sino Ansúrez, ni tenían como padre a ningún conde don Gonzalo, sino a Ansur Díaz, padre también del famoso Pedro Ansúrez. Es evidente que el intento de adornar con realidad histórica a los Diego y Fernando González, personajes no tomados de la historia sino creados por el autor del Cantar, es el fruto de un apriorismo de escuela, que atribuía al genial poema de nuestra épica un carácter histórico, del que carecía y que nunca tampoco había pretendido su autor. La supuesta historicidad del Cantar sólo se puede conseguir dando vida a personajes inexistentes como a esos hijos del conde don Gonzalo o desplazando en el tiempo a personajes históricos como Diego y Fernando Ansúrez, el primero de los cuales había ya fallecido el año 1085, para hacerlos presentes en la Valencia cidiana de los años 1094 a 1099, o introduciendo en el linaje de los Banu Gómez a dos personajes extraños a él, como esos dos confirmantes de algunos diplomas llamados Diego y Fernando González, que ciertamente suscriben algunos documentos de la época, pero que en modo alguno eran hijos del conde Gonzalo Ansúrez, como hemos tenido ocasión de probar.